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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[TENDENCIAS Y MODELOS EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR EN CIRUGÍA: "REINGENIERÍA EN EDUCACIÓN QUIRÚRGICA"]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Hospital Militar Central Servicio de Cirugía ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2"> 	    <p align="right"><b>REFLEXIONES</b></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>TENDENCIAS Y MODELOS EN LA EDUCACI&Oacute;N SUPERIOR EN CIRUG&Iacute;A "REINGENIER&Iacute;A EN EDUCACI&Oacute;N QUIR&Uacute;RGICA" </b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>TENDENCIES AND MODELS IN SUPERIOR SURGICAL EDUCATION "REENGINEERING IN SUGICAL EDUCATION"</b></font></p>      <p align="center">WILLIAM S&Aacute;NCHEZ MALDONADO MD.CIRUJANO ONC&Oacute;LOGO, FACS<sup><b>a</b></sup>*</p>      <p><sup><b>a</b></sup> Jefe del Servicio de Cirug&iacute;a, Hospital Militar Central, Bogot&aacute;, Colombia. Docente Facultad de Medicina, Universidad Militar Nueva Granada, Bogot&aacute;, Colombia.</p>      <p>* Correspondencia: William S&aacute;nchez <a href="mailto:SanchezWilliam@etb.net.co"/a>SanchezWilliam@etb.net.co</a>. Direcci&oacute;n postal: Tr.3 No 49-00, Servicio de Cirug&iacute;a, Hospital Militar Nueva Granada, Bogot&aacute;, Colombia.</p> <hr>     <p>"En la aplicaci&oacute;n de un modelo de desarrollo educativo, si sistem&aacute;ticamente y en forma continua no se logra el objetivo planeado, se debe considerar seriamente en hacer cambios profundos en la forma de actuar, que est&aacute; cotidiana y profundamente arraigada".</p>     <p>La anterior frase originada en mi propia cr&iacute;tica del modelo de educaci&oacute;n quir&uacute;rgica en Colombia, me lleva de una manera autom&aacute;tica a pensar que en forma indiscutible se debe analizar y replantear un proceso de reingenier&iacute;a educativa a este nivel, para poder responder a los retos contempor&aacute;neos de las disciplinas m&eacute;dicas quir&uacute;rgicas. </p>     <p>El modelo de educaci&oacute;n m&eacute;dica y especialmente la quir&uacute;rgica que seguimos como base de la formaci&oacute;n profesional, fue desarrollado por William Halsted en Baltimore, USA a finales del siglo XIX y principios del XX. Este modelo que respond&iacute;a a las necesidades contempor&aacute;neas del momento, introdujo la modalidad del internado y la residencia hospitalaria como pilares de la formaci&oacute;n m&eacute;dica, para que el estudiante estuviera inmerso en un mundo de experiencia progresiva que le permitiera adquirir destrezas, habilidades y sobretodo, responsabilidades acumulativas para que al final de su entrenamiento lograra un estado de excelencia y as&iacute; poder ejercer una pr&aacute;ctica m&eacute;dica independiente, con el objetivo fundamental de ayudar a un paciente enfermo (1). Digo ayudar porque en muchas ocasiones no es posible curar a un paciente, pero siempre es factible ayudarlo. Este modelo de educaci&oacute;n ha sido muy fruct&iacute;fero, con el que se han logrando grandes avances y en los cuales se fundamenta la pr&aacute;ctica de la medicina moderna. Pero los tiempos cambian y las t&eacute;cnicas educativas deben evolucionar para responder a las necesidades sociales inmediatas. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Hoy es insostenible un modelo de educaci&oacute;n en cirug&iacute;a basado exclusivamente en la actitud pasiva y receptiva del estudiante, en donde no se cuestiona la ense&ntilde;anza asistencial del profesor basada en la experiencia y experticia personal. La pregunta, la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica y el debate deben ser el motor que impulsa la formaci&oacute;n educativa de avanzada.</p>     <p>"Errar es humano ... " este aforismo frecuentemente referenciado en la pr&aacute;ctica m&eacute;dica es tal vez el principal punto de reflexi&oacute;n que ha llamado a la evoluci&oacute;n de la educaci&oacute;n quir&uacute;rgica. El soci&oacute;logo Charles Bosk en su libro "Forgive and Remember: Managing Medical Failure" (Olvidar y Recordar: manejando el error m&eacute;dico), hace referencia a que el error normativo (moral) es punitivo, mientras el error t&eacute;cnico o el error en el juicio es frecuentemente aceptado y olvidado por el m&eacute;dico, contribuyendo a generaciones de cirujanos err&aacute;ticos en el conocimiento, lo cual es desfavorable para el paciente (2). Hay quienes creen que existe el error honesto, y que el buen m&eacute;dico aprende de sus propios errores y el de los colegas. La esencia de la reflexi&oacute;n filos&oacute;fica puede ser aceptada; sin embargo, hoy en d&iacute;a la humanidad ya no es contemplativa ni permisiva con el error en la pr&aacute;ctica m&eacute;dica y los sistemas de control de calidad son veedores y controladores del acto m&eacute;dico. Es por esto que la educaci&oacute;n quir&uacute;rgica debe evolucionar, la residencia en cirug&iacute;a no debe desaparecer, y solo debe responder a las necesidades actuales de este mundo, que es diferente al de William Halsted.</p>     <p>Hoy d&iacute;a es indiscutible ejercer la medicina sin estar basado en la mejor evidencia, y entendiendo su aplicaci&oacute;n dentro de un marco contextualizado de la realidad de su entorno pr&aacute;ctico. Creo que si un cirujano no opera con el absoluto juicio de la raz&oacute;n (en toda su dimensi&oacute;n) y con todo el conocimiento existente, la realidad para el paciente se puede ir diluyendo y el riesgo puede emerger e incluso llegar a niveles no permitidos. "Aun la m&aacute;s elegante de las t&eacute;cnicas quir&uacute;rgicas realizada con un juicio o indicaci&oacute;n errada, es inadmisible y posiblemente catastr&oacute;fica".</p>     <p>En relaci&oacute;n con el programa de formaci&oacute;n en el &aacute;rea quir&uacute;rgica, cl&aacute;sicamente se ha basado en el estudio de libros y textos tradicionales y en la experiencia adquirida en las salas de cirug&iacute;a y otros ambientes hospitalarios (urgencias, hospitalizaci&oacute;n, etc). En los &uacute;ltimos a&ntilde;os este modelo ha sido cuestionado, y hoy d&iacute;a est&aacute; en un proceso transici&oacute;n, pero aun no se ha encontrado el perfeccionamiento del modelo anhelado. El papel del docente ha evolucionado de un poseedor dictatorial del saber cercano a los dioses, a convertirse en un gu&iacute;a estimulador del ejerci&oacute; mental y promotor del discernimiento y de la b&uacute;squeda de la verdad que debe encontrar el estudiante (3-7). </p>     <p>En Estados Unidos, seg&uacute;n el Accreditation Council for Graduate Medical Education, la educaci&oacute;n moderna debe estar basada en la b&uacute;squeda y en el desarrollo de las siguientes competencias: cuidado del paciente, conocimiento m&eacute;dico, profesionalismo, habilidades de comunicaci&oacute;n interpersonal y social, pr&aacute;ctica basada en la educaci&oacute;n continuada y conocimiento de los sistemas de salud (4). En un mundo globalizado y en especial en el que est&aacute; la medicina, y en donde en todas las latitudes de nuestro planeta se exigen los resultados del tratamiento de una enfermedad y se comparan con el dato estad&iacute;stico m&aacute;s exitoso, hace que sea necesario contemporizar las estrategias educativas para responder a las necesidades actuales de la profesi&oacute;n.</p>     <p>Debido a la crisis social y especialmente a la transgresi&oacute;n de los principios human&iacute;sticos fundamentales que se han visto desplazados y acorralados por el tecnicismo, es imperioso rescatarlos y retomarlos para que sean los pilares primordiales durante la formaci&oacute;n y el desarrollo profesional, aun m&aacute;s en la medicina por su propia concepci&oacute;n.</p>     <p>El educador debe ser gu&iacute;a y garante del estudiante para que durante el desarrollo de las competencias establecidas en el plan de estudios institucional, construya un conocimiento eficiente y contempor&aacute;neo (&uacute;til para la sociedad y para sus prop&oacute;sitos) y adem&aacute;s encuentre su propia raz&oacute;n de ser. En consecuencia, describir&eacute; bajo mi perspectiva y en forma muy global, que se debe hacer en cada una de las seis competencias actualmente establecidas en la educaci&oacute;n m&eacute;dica:</p> <ol>     <li>Cuidado del paciente. La prioridad siempre es la seguridad del paciente y la b&uacute;squeda del mejor tratamiento. La educaci&oacute;n est&aacute; dirigida a adquirir destrezas m&eacute;dicas y quir&uacute;rgicas espec&iacute;ficas, pero la sociedad e inclusive ya la ley, exigen que el aprendizaje se realice en modelos de simulaci&oacute;n; una vez adquirida la experticia y habilidades necesarias, se ejecutan en el paciente y de esa forma hay una mayor probabilidad de omitir errores y de facilitar la b&uacute;squeda de un resultado terap&eacute;utico satisfactorio. El laboratorio de pr&aacute;ctica es indispensable en cualquier programa de entrenamiento quir&uacute;rgico; los modelos de simulaci&oacute;n son necesarios pero no reemplazan la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica, son complementarios. Actualmente no es aceptado el modelo de ensayo-pr&aacute;ctica-error-pr&aacute;ctica en el paciente.</li>     <li>Conocimiento m&eacute;dico. Se debe desarrollar un conocimiento expedito de las enfermedades, fundamentado en la literatura m&aacute;s relevante. El educador y el estudiante deben estar familiarizados con las ayudas tecnol&oacute;gicas modernas que facilitan encontrar permanentemente el conocimiento de manera inmediata, pero el estudiante debe capacitarse para diferenciar la informaci&oacute;n relevante de la no relevante. "El conocimiento es globalizado" por lo tanto hoy no se puede estudiar sin consultar en internet, sin buscadores, ni bases de datos computarizadas. El educador debe estimular el desarrollo de un conocimiento cr&iacute;tico en el estudiante, y permitir una apertura total a la controversia, debido a que esta es una parte esencial del motor del progreso cient&iacute;fico. En la universidad, tanto el docente por su raz&oacute;n de ser como el estudiante por su propia condici&oacute;n, deben promover y desarrollar la investigaci&oacute;n. La pregunta debe estar a la orden del d&iacute;a y su productividad debe ser documentada para las generaciones venideras que ser&aacute;n beneficiarias y testigo hist&oacute;rico de una de las mejores expresiones de la universidad. No es permisible en un medio universitario, que un docente y mucho menos un estudiante de avanzada, trascurran por el tiempo sin tener curiosidad cient&iacute;fica, sin hacerse un cuestionamiento, sin plantearse preguntas. Si esto ocurre seguramente est&aacute;n fuera de contexto y en el lugar equivocado.</li>     <li>Profesionalismo. Este es un punto vital en la formaci&oacute;n de un m&eacute;dico; actualmente se puede considerar que est&aacute; en crisis en nuestro medio. El educador debe ser ejemplo y gu&iacute;a de la &eacute;tica m&eacute;dica y la moral. En todas las profesiones y m&aacute;s a&uacute;n en la medicina, se debe ser ante todo un buen ciudadano, con principios fundamentales en alto; en el proceso de formaci&oacute;n se debe promover y cultivar la honestidad, el respeto, la compostura, la ecuanimidad, la confidencia y la perseverancia; tambi&eacute;n entre otras virtudes y principios human&iacute;sticos est&aacute; el asumir la responsabilidad ante el error.</li>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Habilidades de comunicaci&oacute;n interpersonal y social. La medicina es una profesi&oacute;n interdependiente de la comunicaci&oacute;n. Un gran porcentaje de los errores en la pr&aacute;ctica m&eacute;dica est&aacute;n promocionados por la mala comunicaci&oacute;n entre el personal involucrado en el caso o con el paciente. Con frecuencia las malas relaciones interpersonales, que generalmente son originadas por problemas de comunicaci&oacute;n, convierten la vida cotidiana en algunos ambientes hospitalarios, en pruebas de supervivencia por la hostilidad generada en los trabajadores. Tambi&eacute;n es muy importante realizar entrenamientos en modelos de atenci&oacute;n de pacientes y familiares con estilo de vida y personalidades diferentes o dif&iacute;ciles (la definici&oacute;n de personalidad dif&iacute;cil es compleja, pero todos los d&iacute;as nos enfrentamos a ellas); igualmente es muy &uacute;til hacer din&aacute;micas de grupo intrahospitalarias para una mejor convivencia y comunicaci&oacute;n. A este respecto creo que deben ser muchas las sorpresas y muy valiosas las medidas para una mejor interrelaci&oacute;n hospitalaria y profesional.</li>     <li>Pr&aacute;ctica basada en la educaci&oacute;n continuada. La medicina y en especial la cirug&iacute;a es un &aacute;rea del saber en constante y vertiginoso cambio. Un buen profesional m&eacute;dico, que pretenda estar activo, jam&aacute;s podr&aacute; renunciar a la actualizaci&oacute;n del conocimiento. En el mundo y en especial en nuestro pa&iacute;s, el debate sobre la interdependencia existente entre la industria farmac&eacute;utica, la industria de insumos quir&uacute;rgicos y la educaci&oacute;n m&eacute;dica continuada en los posgrados, es un punto candente y de actualidad. Para nadie es un secreto que las sociedades cient&iacute;ficas m&eacute;dicas, que son las que llevan el peso y son los garantes de la educaci&oacute;n continuada, dependen econ&oacute;micamente de los recursos provenientes de la industria. Esto, unido a la baja remuneraci&oacute;n salarial que deja en el ultimo esca&ntilde;o de la escala de prioridades de un m&eacute;dico padre de familia, la renovaci&oacute;n de conocimiento, y finalmente, la falta de pol&iacute;ticas claras del Estado en esta materia son unas de las principales y fundamentales causas de los complejos problemas de la mala pr&aacute;ctica m&eacute;dica cotidiana en nuestro pa&iacute;s (por supuesto no generalizada). Para garantizar el nivel de excelencia m&eacute;dica que merecen recibir los colombianos es necesario adoptar pol&iacute;ticas de estado, que garanticen la educaci&oacute;n m&eacute;dica continuada para todos los profesionales.</li>     <li>Conocimiento y pr&aacute;ctica de los sistemas de salud. Todo programa educativo en medicina y cirug&iacute;a debe contemplar la formaci&oacute;n y preparaci&oacute;n para los diferentes escenarios de la pr&aacute;ctica del futuro profesional. El educador debe preparar al estudiante para laborar tanto en la pr&aacute;ctica privada como en la estatal, a nivel urbano o a nivel rural. M&aacute;s aun, se debe contemplar en forma obligada escenarios internacionales por la indudable globalizaci&oacute;n en materia de salud. A este respecto es muy preocupante la situaci&oacute;n de crisis del sector salud en Colombia, que fomenta el desprofesionalismo y que est&aacute; llevando a la ausencia de profesionales altamente calificados (en todo su sentido y significado de la palabra) en las especialidades quir&uacute;rgicas. Por ejemplo, medicina dej&oacute; de ser la depositaria de los mejores cocientes intelectuales determinados por los ex&aacute;menes de estado; ya no es una profesi&oacute;n tan apetecida por los bachilleres y tampoco lo son sus especialidades quir&uacute;rgicas, principalmente por el alto esfuerzo f&iacute;sico, emocional y econ&oacute;mico para llegar a ser un especialista que no compensa con los beneficios a percibir.</li>     </ol>     <p>Desde el punto de vista econ&oacute;mico, para formar un supraespecialista en cirug&iacute;a (t&oacute;rax, transplante, oncolog&iacute;a, vascular, etc) se requiere de trece a quince a&ntilde;os de estudio posteriores a la educaci&oacute;n b&aacute;sica, periodo en el cual no recibe remuneraci&oacute;n alguna y se tiene que pagar matr&iacute;culas semestrales y conseguir dinero para su subsistencia b&aacute;sica (&iquest;d&oacute;nde o c&oacute;mo lo puede conseguir, si la educaci&oacute;n le exige dedicaci&oacute;n completa y exclusiva?). Si el estudiante no tiene contratiempos finalizar&aacute; su formaci&oacute;n entre los 35-40 a&ntilde;os de edad, con una deuda acumulada que podr&aacute; pagar en un tiempo no inferior a doce a&ntilde;os, si se tiene en cuanta la remuneraci&oacute;n percibida en el mercado laboral actual. &iquest;C&oacute;mo alguien puede pretender estudiar hoy en d&iacute;a una especialidad quir&uacute;rgica con esas perspectivas laborales? Hoy ya estamos viendo la respuesta a este raciocinio, que se manifiesta en un menor n&uacute;mero de candidatos en los programas de subespecialidades. Pero &iquest;qu&eacute; ser&aacute; de los pacientes del futuro? Ante esta perspectiva, el gobierno nacional debe reaccionar especialmente, en lo relacionado con la educaci&oacute;n m&eacute;dica, que esta en poder del estado y de sus sabias decisiones futuras.</p> </font>     <p><font size="2" face="verdana">En conclusi&oacute;n, la educaci&oacute;n m&eacute;dica y en especial la quir&uacute;rgica, est&aacute; actualmente en transformaci&oacute;n; es un proceso complejo que tiene varios actores, entre ellos, las universidades, el Estado, los docentes y los estudiantes. Las universidades, que en su autonom&iacute;a legalmente establecida por la ley, deben afrontar con mucha responsabilidad, el reto social e hist&oacute;rico dejando de lado el hoy muy visible inter&eacute;s monetario manifiesto en muchas instituciones de car&aacute;cter privado. El estado, que en su ejercicio y legislaci&oacute;n, debe crear los mecanismos de control que realmente garanticen la calidad en educaci&oacute;n, pero sobre todo ser correspondiente con las urgentes e inmediatas necesidades en materia de salud que tenemos los colombianos. A este respecto es preocupante las medidas tomadas en esta materia en el decreto 2376 del 1 de julio del 2010 (8), que deja a la educaci&oacute;n m&eacute;dica con un futuro muy sombr&iacute;o. Y por supuesto los docentes y estudiantes desempe&ntilde;ando sus roles respectivos con experticia y excelencia para garantizar un ejercicio justo, correcto y eficiente de su profesi&oacute;n. "El tiempo pasar&aacute; y veremos qu&eacute; ocurri&oacute;".</font></p> <font face="verdana" size="2"><hr>     <p><b>Referencias</b>     <p>1. Thorwald J&uuml;rgen. El siglo de los cirujanos. Ediciones destino 5a. edici&oacute;n. Barcelona.2000.</p>     <p>2. Bosk Charles. Forgive and Remember: Managing Medical Failure. 2 nd ed. Chicago. University Chicago. 2003.</p>     <p>3. O'Connor E.S, et al. Developing a practice-based learning and improvement curriculum for an academic general surgery resident. J Am Coll Surg. Vol 210,N&deg;4, April 2010.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>4. ACGMME. Outcome Project. <a href="http://www.acgme.org/outcome/comp/compCPRL.asp"target="_blank">http://www.acgme.org/outcome/comp/compCPRL.asp</a>.</p>     <p>5. Canal DF, et al. Practice-based learning and improvement: a curriculum in continuous quality improvement for surgery residents. Arch Surg. 142;479-482.2007.</p>     <p>6. Siri J, et al. A multidisciplinary systems based practice learning experience and its impact on surgical residency education. J Surg Edu.64;328-332.2007.</p>     <p>7. Larkin A.C, et al. Human emotion and response in surgery (HEARS) A simulation-based curriculum for communication skills, systems-based practice, and professionalism in surgical residency training. J Am Coll Surg. Vol 211,N&deg;2;285-292. August 2010.</p>     <p>8. Ministerio de la Protecci&oacute;n Social, Colombia. Decreto 2376 del 1 de Julio del 2010. Por el que se regula la relaci&oacute;n docencia-servicio para el programa de formaci&oacute;n de talento humano en salud.</p> </font>      ]]></body>
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