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<institution><![CDATA[,Universidad de los Andes Facultad de Medicina Grupo de Investigación en Anatomía para la Educación]]></institution>
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</front><body><![CDATA[  	<font face="verdana" size="2">    <p align="right"><b>EDITORIAL</b></p></font>      <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>ANATOM&Iacute;A HUMANA: CIENCIA, &Eacute;TICA, DESARROLLO Y EDUCACI&Oacute;N</b></font></p> <font face="verdana" size="2">    <p align="center">ROBERTO JAVIER RUEDA ESTEBAN<SUP><B>a</B></SUP>*, JUAN DAVID HERN&Aacute;NDEZ RESTREPO<SUP><B>b</B></SUP></p>     <p><b><sup>a </sup></b>M&eacute;dico, Universidad de los Andes; Grupo de Investigaci&oacute;n en Anatom&iacute;a para la Educaci&oacute;n.     <br><b><sup>b </sup></b>Profesor asociado anatom&iacute;a y cirug&iacute;a, Universidad de los Andes y Hospital Universitario Fundaci&oacute;n Santaf&eacute; de Bogot&aacute;. Grupo de Investigaci&oacute;n en Anatom&iacute;a para la Educaci&oacute;n.     <br><b><sup>* </sup></b>Grupo de Investigaci&oacute;n en Anatom&iacute;a para la Educaci&oacute;n, Facultad de Medicina, Universidad de los Andes, Bogot&aacute; D.C. Colombia. Correo Electr&oacute;nico: <a href="mailto:rj.ruedae@gmail.com">rj.ruedae@gmail.com</a>, Tel&eacute;fono: 057(1) 5101917; M&oacute;vil: 315-6703601 Direcci&oacute;n: Calle 120 No 70C &ndash; 33, Barrio Niza Antigua, Bogot&aacute; D.C. Colombia </p> <hr>     <p>Recibido: Septiembre 1 de 2012 Aceptado: Noviembre 6 de 2012</p>     <p>El estudio de la anatom&iacute;a ha permanecido por siglos como una ciencia neutral en el &aacute;mbito &eacute;tico, considerando la buena disecci&oacute;n y disposici&oacute;n de los espec&iacute;menes como su base fundamental. Esta imagen se ha mantenido desde los inicios de su estudio y desarrollo con el descubrimiento del formaldehido, el cual permiti&oacute; prolongar el tiempo de disecci&oacute;n antes limitado por el proceso natural de la putrefacci&oacute;n, hasta la actualidad en que se utilizan pol&iacute;meros, preparaciones especiales y exposiciones no convencionales tanto en su ense&ntilde;anza como en su investigaci&oacute;n.</p>     <p>La actual crisis que se ha descrito en el proceso ense&ntilde;anza-aprendizaje de la anatom&iacute;a ha generado dos corrientes educativas utilizadas ampliamente alrededor del globo, una basada a&uacute;n en la disecci&oacute;n cadav&eacute;rica la cual se considera una actividad vital, la segunda utilizando principalmente la amplia gama de herramientas que el avance de la tecnolog&iacute;a ha permitido desarrollar. Sin embargo, estas corrientes no se utilizan de manera excluyente, y es com&uacute;n observar que la educaci&oacute;n anat&oacute;mica utilice una mezcla de estas dos pr&aacute;cticas para llevar a cabo la tarea de ense&ntilde;ar no s&oacute;lo los aspectos anat&oacute;micos descriptivos, sino la noble labor de inculcar en el futuro profesional m&eacute;dico valores &eacute;ticos con respecto al cuerpo humano y la praxis m&eacute;dica.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Hay innumerables casos de utilizaci&oacute;n anti-&eacute;tica del cuerpo humano durante el tiempo que se ha llevado a cabo el estudio anat&oacute;mico, cuyos resultados no deben necesariamente ser satanizados ni censurados, ya que incluso bajo presiones pol&iacute;ticas err&oacute;neas, el estudio de la anatom&iacute;a y la utilizaci&oacute;n del llamado "atlas" humano es un tributo a quienes han fallecido. M&aacute;s bien deben ser analizados, para que sean una herramienta valiosa en la formaci&oacute;n &eacute;tica, m&eacute;dica e hist&oacute;rica del futuro profesional m&eacute;dico.</p>     <p>En la actualidad, en pocos pa&iacute;ses se han planteado las consideraciones &eacute;ticas y legales bajo las cuales debe regirse el estudio del cuerpo humano. Colombia es una de las excepciones, ya que tan s&oacute;lo se encuentran reglamentados algunos apartes dentro de la amplia gama de labores que acarrea el estudio del cuerpo humano por parte del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses (INML), todo lo dem&aacute;s se rige casi exclusivamente por la premisa del respeto al cad&aacute;ver humano. Al parecer, las leyes rigen m&aacute;s firmemente problemas como el diagn&oacute;stico, tratamiento y rehabilitaci&oacute;n de la enfermedad de lo que deber&iacute;an hacerlo en un terreno de tanta delicadeza como lo es la utilizaci&oacute;n de cad&aacute;veres en educaci&oacute;n.</p>     <p>Es importante entonces, que en un &aacute;mbito libre, tanto dentro como fuera del anfiteatro, el futuro profesional m&eacute;dico sea entrenado por los anatomistas en un terreno tan delicado como lo es la &eacute;tica m&eacute;dica. Y es labor primordial del investigador, disector o profesor inculcar la &eacute;tica y el respeto dentro de las actividades formativas m&eacute;dicas, como competencias fundamentales en la pr&aacute;ctica m&eacute;dica.</p>     <p>Considerada por siglos una de las piedras angulares de la educaci&oacute;n m&eacute;dica e hist&oacute;ricamente cuna de m&uacute;ltiples dilemas &eacute;ticos y religiosos, debido a la utilizaci&oacute;n de cad&aacute;veres o atlas anat&oacute;micos para su estudio, la anatom&iacute;a ha recorrido un largo camino bajo la imagen de un territorio &eacute;ticamente neutral, basado esto en la forma en que se conservan y presentan los restos humanos (2) y dedicada al estudio descriptivo de la anatom&iacute;a macrosc&oacute;pica. Una imagen probablemente err&oacute;nea que hoy en d&iacute;a ha intentado ser desechada (1). Desde el descubrimiento del formaldehido en el siglo XIX, el estudio de la anatom&iacute;a pudo prolongarse durante el tiempo que el esp&eacute;cimen soportara la disecci&oacute;n, y la limitante de tiempo determinada por el proceso natural de la putrefacci&oacute;n dejo de ser un problema. Desde entonces, se dio inicio a una carrera en busca de nuevas y mejores t&eacute;cnicas de preservaci&oacute;n en pro de la ense&ntilde;anza, el estudio de la anatom&iacute;a y la libertad para ejercerla, dejando de lado muchas veces las consideraciones &eacute;ticas que la utilizaci&oacute;n de dichas t&eacute;cnicas podr&iacute;a acarrear.</p>     <p>De acuerdo con estos desarrollos y probablemente con que la ense&ntilde;anza y aprendizaje de anatom&iacute;a se encuentra en crisis (3,4,5), se plantearon dos tendencias para ense&ntilde;ar anatom&iacute;a. La primera, insiste en el uso de disecci&oacute;n cadav&eacute;rica, considerada una actividad de alto impacto moral, reflexivo, emocional y psicol&oacute;gico, vista incluso como una "actividad vital" (6), que provee adem&aacute;s al estudiante con una vista tridimensional de las estructuras (7). La segunda, conocida como "modernista" (8), se enfoca en el uso de herramientas tecnol&oacute;gicas. Quienes se adhieren a esta corriente, aseguran que la disecci&oacute;n cadav&eacute;rica es una actividad costosa, dispendiosa y emocionalmente perturbadora promoviendo miedo y ansiedad entre quienes la practican (9). Tanto los cad&aacute;veres como la realidad virtual han demostrado ser herramientas motivadoras (10) y se ha determinado que una mezcla de las dos tendencias muestra mejores resultados que utilizar cualquiera de ellas por separado (11). Por este motivo, la disecci&oacute;n cadav&eacute;rica sigue siendo un elemento crucial a tener en cuenta, no s&oacute;lo en la educaci&oacute;n anat&oacute;mica sino tambi&eacute;n &eacute;tica del futuro profesional m&eacute;dico (12).</p>     <p>En 1977, con la introducci&oacute;n de la plastinaci&oacute;n por el m&eacute;dico Gunther von Haggens y su exposici&oacute;n "Body Worlds", los ojos no s&oacute;lo de los anatomistas, sino del mundo entero volvieron a centrarse en el cuerpo humano, causando tanto admiraci&oacute;n (13) como molestia, incluso en la comunidad cient&iacute;fica que consider&oacute; esta manera no convencional de exponer los cuerpos como anti-&eacute;tica y ofensiva (14). Sin embargo, el anatomista debe enfrentarse hoy a los retos propuestos por esta exposici&oacute;n, ya que hay una necesidad imperativa por aplicar lo que le mostr&oacute; al mundo, en la ense&ntilde;anza e investigaci&oacute;n en anatom&iacute;a (14) dentro del &aacute;mbito m&eacute;dico.</p>     <p>Hist&oacute;ricamente se observaron casos claramente especiales, durante el lapso en que estos cambios sucedieron, como el trabajo realizado por los anatomistas durante el III Reich, en el que se ilustra claramente que la teor&iacute;a y la pr&aacute;ctica de una ciencia es dependiente del sistema pol&iacute;tico existente (15), acarreando una transici&oacute;n de una pr&aacute;ctica de disecci&oacute;n &eacute;tica a una utilizaci&oacute;n y disposici&oacute;n no &eacute;tica de los cad&aacute;veres (16), al ser abandonados bajo la sigla N.N. del lat&iacute;n nomen necio (nombre desconocido) en los campos de concentraci&oacute;n nazis (17). Estos casos censurables muestran tambi&eacute;n que el bien puede derivarse del mal y el uso continuo del "atlas" humano es el mejor tributo a quienes han fallecido, adem&aacute;s, siempre ha sido y es a&uacute;n, una herramienta valiosa, no s&oacute;lo en la formaci&oacute;n anat&oacute;mica, sino &eacute;tica e hist&oacute;rica del futuro profesional m&eacute;dico (18), siempre y cuando el contexto sea explicado y se haga expl&iacute;cito.</p>     <p>Actualmente, en pocos pa&iacute;ses las consideraciones &eacute;ticas y legales para la donaci&oacute;n de cuerpos para plastinaci&oacute;n y estudio han llegado a un consenso, en el cual, el donante debe haber expresado en vida su decisi&oacute;n (19). En el caso colombiano, como en muchos otros pa&iacute;ses la investigaci&oacute;n en anatom&iacute;a se rige &uacute;nicamente bajo la premisa del respeto al cad&aacute;ver humano (20), tanto dentro como fuera del laboratorio de anatom&iacute;a (21), principio inculcado desde temprano en la formaci&oacute;n m&eacute;dica. Las leyes parecen regir mucho m&aacute;s firmemente el problema del diagn&oacute;stico, tratamiento y rehabilitaci&oacute;n de la enfermedad de lo que deber&iacute;an hacerlo en terrenos de tanta delicadeza &eacute;tica como la educaci&oacute;n anat&oacute;mica actual (22), este es el caso de la normatividad acerca del consentimiento informado en anatom&iacute;a patol&oacute;gica (23).</p>     <p>&Uacute;nicamente se halla claramente estipulado en la literatura legislativa colombiana, que las instituciones cient&iacute;ficas o educativas pueden disponer de cad&aacute;veres y &oacute;rganos (provenientes de dichos cad&aacute;veres) no reclamados, para fines de docencia e investigaci&oacute;n por medio del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses (INML) (24). Esta instituci&oacute;n vela por el cumplimiento de las normas &eacute;ticas y legales durante el proceso de entrega del esp&eacute;cimen.</p>     <p>Deber&iacute;a considerarse tambi&eacute;n el principio de autonom&iacute;a, extrapolable del caso de donaci&oacute;n de &oacute;rganos para trasplante, ya que representa la voluntad altruista del difunto (25) de donar sus &oacute;rganos para trasplante, o en este caso, para estudio. Esta normatividad no se encuentra a&uacute;n definida, pero podr&iacute;a ser utilizada por medio de la figura del consentimiento informado en vida por parte del difunto o de sus familiares tras la muerte de la persona.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>A&uacute;n en Colombia, el manejo &eacute;tico dentro de los laboratorios de anatom&iacute;a no est&aacute; vinculado a normatividad alguna y por ende, el trato y manejo correcto de los cad&aacute;veres, &oacute;rganos y espec&iacute;menes extra&iacute;dos de &eacute;stos, se encuentra ligado a las consideraciones del investigador, disector, profesor o estudiante que las maneje o la instituci&oacute;n donde estas pr&aacute;cticas sean realizadas. El &uacute;nico mecanismo que lo asegura, y solo parcialmente, es la reglamentaci&oacute;n en la pr&aacute;ctica de autopsias m&eacute;dico-legales y viscerotom&iacute;as, las cuales se han clasificado en sanitarias, docentes e investigativas (26), y deben ser realizadas s&oacute;lo por personal avalado por el INML o en servicio social obligatorio (a&ntilde;o rural).</p>     <p>Puntos tan importantes como el secreto profesional, que debe guardarse por respeto tanto al difunto como sus familiares (27), quedan al libre albedr&iacute;o de quienes practiquen la disecci&oacute;n cadav&eacute;rica en los laboratorios universitarios, y s&oacute;lo son inculcados por parte del profesor si &eacute;ste decide hacerlo.</p>     <p>Debe entonces asegurarse que el proceso ense&ntilde;anza y aprendizaje de la anatom&iacute;a, ya sea utilizando cad&aacute;veres, sus partes, individuos vivos, o incluso materiales obtenidos de los mismos, transcurra en un marco de respeto y de cumplimiento de los principios &eacute;ticos propios de las actividades formativas del futuro m&eacute;dico, acompa&ntilde;ado del m&aacute;s alto valor cient&iacute;fico (28).</p> <hr>     <p><b>Referencias</b></p>     <p>1. Jones G. Anatomical Investigations and their  ethical dilemmas. Clinical Anatomy. 2007; 20: 338-343.</p>     <p>2. Barilan Y. Contemporary Art and the ethics  of anatomy. Perspectives in Biology and Medicine. 2007; 50(1): 104-123.</p>     <p>3. Collins J. Modern approaches to teaching and  learning anatomy. BMJ. 2008; 337: a 1310.</p>     <p>4. Dobson R. Anatomy teaching in United Kingdom  is in crisis, new report says. BMJ. 2007; 334:12.</p>     <p>5. Cresswell A. Anatomy studies given an F. 2  Australian. Ene. 5 2007.</p>     <p>6. Weatherhall DJ. Science in the undergraduate  curriculum during the 20th century. Medical Education. 2006; 1-37.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>7. Vishnumaya G, Ramnarayan K. An appraisal of  anatomy teaching and learning by undergraduate nursing students in a multiprofesional  context: a study done at a Medical School in South India. Bratisl Lek Listy. 2009;  110 (8): 506-11.</p>     <p>8. Dobson R. Anatomy teaching in United Kingdom  is in crisis, new report says. BMJ. 2007; 334:12.</p>     <p>9. M. Ashraf, Mckenzie J, et al. The Human Cadaver in the Age of Biomedical informatics. The Anatomical  Record (New Anat.). 2002; 269: 20-32. </p>     <p>10. &Aacute;vila R, et  al. &Eacute;tica y Docencia en Embriolog&iacute;a Humana. Argentina: Facultad de Ciencias  M&eacute;dicas, Universidad Nacional de C&oacute;rdoba; 2007.</p>     <p>11. Stanford W, Erkonen WE, Casselli M, Moran  BD, Easley G, Carris RL, et al. Evaluation of a computer based programme for teaching  cardiac anatomy. Invest. Radiol. 1994; 29: 248-252. </p>     <p>12. Rueda R,  Mart&iacute;nez D, Le&oacute;n L, Hern&aacute;ndez J. Percepci&oacute;n de los estudiantes de la Facultad  de Medicina de la Universidad de los Andes acerca de ense&ntilde;anza y aprendizaje de  Anatom&iacute;a. (Proyecto de grado, en revisi&oacute;n para publicaci&oacute;n). Universidad de los Andes; 2010. </p>     <p>13. Rohrich R. Human Anatomy: The Common  Denominator. American Society of Plastic Surgeons. 2007.</p>     <p>14. Jones G, Whitaker M. Engaging with  Plastination and the Body Worlds Phenomenon: A Cultural and Intellectual  Challenge for Anatomists. Clinical Anatomy. 2009; 22: 770-776.</p>     <p>15. Hildebrandt S. Anatomy in the Third Reich:  An Outline, Part 3. The Science and Ethics of Anatomy in National Socialist  Germany and Postwar Consequences. Clinical Anatomy. 2009; 22: 906-915.</p>     <p>16. Hildebrandt S; Capital punishment and  Anatomy: History and Ethics of an ongoing Association; Clinical Anatomy. 2008; 21: 5-14. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>17. Ant&iacute;a G.  Cad&aacute;veres N.N. para la vida y la dignidad humana. El Colombiano. 2008. </p>     <p>18. Jones G. Anatomical Investigations and  their ethical dilemmas. Clinical Anatomy. 2007; 20: 338-343.</p>     <p>19. Preuss D. Body Worlds: Looking back and  looking ahead. Annals of Anatomy. 2008; 190: 23-32.</p>     <p>20. Resoluci&oacute;n N&ordm; 008430 de 1993. Rep&uacute;blica de  Colombia. Cap&iacute;tulo VI, Art&iacute;culo 48.</p>     <p>21. Garment A, et al. Let the Dead Teach the  living: The Rise of Body Bequeathal in 20th-Century America. Acad Med. 2007; 82: 100-1005.</p>     <p>22. Zambrano A.  Aspectos &Eacute;ticos del uso de la realidad virtual en la ense&ntilde;anza de la Anatom&iacute;a  Humana. 2005; 44.</p>     <p>23. Veloz R.  Consentimiento Informado en anatom&iacute;a patol&oacute;gica como requerimiento &eacute;tico para  la calidad y la excelencia. Medisan. 2011;  15(1): 138-144.</p>     <p>24. Instituto de  Medicina Legal y Ciencias Forenses. Resoluci&oacute;n 485 del 11 de Octubre de 2002.  Diario Oficial.</p>     <p>25. Guerra R.  Donaci&oacute;n de &Oacute;rganos, Comprensi&oacute;n y significado. (Tesis para optar al t&iacute;tulo de  Soci&oacute;logo).Universidad de Chile; 2005.</p>     <p>26. Presidencia  de la Rep&uacute;blica. Ministerio de Salud P&uacute;blica. Decreto 786 de 1990. Diario  Oficial No 39.300.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>27. Bolet&iacute;n  Oficial del Estado. Cualificaci&oacute;n Profesional: Tanatopraxia. Espa&ntilde;a; N&uacute;m. 41.  Sec. I. 2011.</p>     <p>28. Wong T,  Gutierrez A. &Eacute;tica en la ense&ntilde;anza de la anatom&iacute;a humana: del cad&aacute;ver a la  realidad virtual. Edumecentro. 2009; 1(1).</p> </font>      ]]></body>
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