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<publisher-name><![CDATA[Departamento de Ciencia Política y Centro de Estudios Internacionales. Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de los Andes]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[EL COMPORTAMIENTO ELECTORAL Y DE PARTIDOS en los comicios para Cámara de Representantes de 2002 y 2006: un estudio comparado desde la Reforma Política]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This article presents a preliminary assessment of the impact produced by the 2003 Political Reform on the Colombian electoral and political parties systems. The assessment is based on a comparative analysis of the electoral results for the House of Representatives in the 2002 and 2006 elections. Specifically, the article evaluates the effects of the new set of rules according to its main goals: reducing the number of political parties, strengthening the surviving parties and guaranteeing more representativeness in the seat allocation process. It must be noted that this article offers a preliminary balance of a reform adopted only 3 years ago; therefore, it can not be evaluated in a definitive way.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[   <font size="2" face="verdana">        <p><b>    <center><font size="4">EL COMPORTAMIENTO  ELECTORAL Y DE PARTIDOS  en los comicios para  C&aacute;mara de Representantes  de 2002 y 2006:  un estudio comparado  desde la Reforma Pol&iacute;tica</font></center></b></p>        <p>Fernando Giraldo G.<sup>1</sup> y Jos&eacute; Daniel L&oacute;pez J.<sup>2</sup></p>        <p><sup>1</sup>Polit&oacute;logo. Director de la Carrera de Ciencia Pol&iacute;tica de la Pontificia Universidad Javeriana de Cali.    <br>    <sup>2</sup>Polit&oacute;logo. Investigador del Programa Congreso Visible, del Departamento de Ciencia Pol&iacute;tica de la Universidad de los Andes.</p>    <hr size="1">        <p><b>Resumen</b></p>        <p>Este art&iacute;culo presenta un balance preliminar del impacto de la Reforma Pol&iacute;tica de  2003 en los sistemas electoral y de partidos pol&iacute;ticos en Colombia a partir del caso  de la C&aacute;mara de Representantes. Para ello, se hace un an&aacute;lisis comparado de los  resultados electorales para esta corporaci&oacute;n en 2002 y 2006. Espec&iacute;ficamente, se  eval&uacute;a el efecto de las nuevas reglas de juego en funci&oacute;n de sus principales  objetivos: reducir el n&uacute;mero de partidos pol&iacute;ticos, fortalecer a las colectividades  sobrevivientes y garantizar mayor representatividad en la asignaci&oacute;n de esca&ntilde;os  para corporaciones p&uacute;blicas. Cabe anotar que este art&iacute;culo constituye un balance  netamente preliminar de una transformaci&oacute;n que apenas cumple 3 a&ntilde;os de  vigencia y que, por ende, no puede ser evaluada de manera concluyente.</p>        <p><b>Palabras clave:</b> Colombia, elecciones legislativas, congreso, reforma pol&iacute;tica, sistema  electoral, sistema de partidos</p>    <hr size="1">        <p><b>abstract</b></p>        ]]></body>
<body><![CDATA[<p>This article presents a preliminary assessment of the impact produced by the 2003  Political Reform on the Colombian electoral and political parties systems. The  assessment is based on a comparative analysis of the electoral results for the House  of Representatives in the 2002 and 2006 elections. Specifically, the article evaluates  the effects of the new set of rules according to its main goals: reducing the number  of political parties, strengthening the surviving parties and guaranteeing more  representativeness in the seat allocation process. It must be noted that this article  offers a preliminary balance of a reform adopted only 3 years ago; therefore, it can  not be evaluated in a definitive way.</p>        <p><b>Key words:</b> Colombia, legislative elections, congress, political reform, electoral  system, party system</p>    <hr size="1">        <p><b><font size="3">Introducci&oacute;n</font></b></p>        <p>Con el &aacute;nimo de responder  a distintos factores  formales e  informales que tradicionalmente han  ido en detrimento del fortalecimiento  de la democracia colombiana &quot;   tales como el descr&eacute;dito y el fraccionamiento  de los partidos, el debilitamiento  de &eacute;stos en su capacidad de  representaci&oacute;n, el desprestigio del Congreso, las dificultades de &eacute;ste para  reformarse y las relaciones inestables,  impredecibles e inequitativas entre las  ramas del poder p&uacute;blico (Ungar y  Wills 2006) &quot; , el Congreso ha estudiado  en los &uacute;ltimos a&ntilde;os m&uacute;ltiples  proyectos de reforma dirigidos a  transformar distintos aspectos del  r&eacute;gimen pol&iacute;tico colombiano, tales  como sus sistemas electoral y de partidos  y el tama&ntilde;o, composici&oacute;n y funcionamiento del Legislativo. Sin embargo,  gran parte de estas iniciativas  han sido archivadas por el Congreso  e, incluso, han suscitado duros enfrentamientos  tanto en el interior del parlamento  como entre &eacute;ste y el  Ejecutivo &quot; como se evidenci&oacute; en el  caso del proyecto presentado por el  gobierno de Andr&eacute;s Pastrana Arango  en marzo de 2000, que origin&oacute; &quot; uno  de los peores enfrentamientos entre el  Ejecutivo y el Legislativo, y se convirti&oacute;  en una seria amenaza contra la ya  fr&aacute;gil gobernabilidad democr&aacute;tica&quot;   (Ungar y Wills 2003) &quot; . En este contexto,  el Acto Legislativo 01 de 2003  se constituy&oacute; en la primera reforma  pol&iacute;tica de gran alcance aprobada  desde la Constituci&oacute;n de 1991 (Ungar  y Cardona 2006).</p>        <p>Esta reforma, de iniciativa  legislativa y liderada por los partidos  Conservador y Liberal y por fuerzas  independientes y de izquierda (V&eacute;lez,  Ossa y Montes 2006), tiene el prop&oacute;sito  esencial de depurar el n&uacute;mero de  partidos en escena, de fortalecer a los  mismos y de devolverles buena parte  del protagonismo que hab&iacute;an perdido  como consecuencia de distintos factores<sup><a href="#3">3</a></sup>.  Entre ellos se destacan el descr&eacute;dito  del sistema de partidos  tradicional y la promulgaci&oacute;n de la  Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica de 1991, que  trajo consigo una excesiva proliferaci&oacute;n  de organizaciones pol&iacute;ticas  &quot; muchas de las cuales cuestionaban a  los partidos como instituciones necesarias  para la democracia, e incluso a  la actividad pol&iacute;tica misma&quot; ; as&iacute; como una atomizaci&oacute;n y una dispersi&oacute;n  org&aacute;nica e institucional de los partidos  ya existentes, poniendo un acento  muy fuerte sobre el peso y la autonom&iacute;a  de los dirigentes y candidatos de  dichas colectividades. Asimismo, se  puede afirmar que la Reforma Pol&iacute;tica  de 2003 constituy&oacute; una reacci&oacute;n  de los partidos &quot;  y sobre todo del  Liberalismo &quot;  frente a su debilitamiento  institucional y electoral y  frente al avance de los personalismos,  evidenciado en la victoria en 2002 de  un candidato presidencial postulado al  margen del bipartidismo (V&eacute;lez, Ossa  y Montes 2006).</p>        <p>Espec&iacute;ficamente, la Reforma  Pol&iacute;tica ha querido impactar en la  composici&oacute;n partidista y en el funcionamiento  del Congreso de la  Rep&uacute;blica a trav&eacute;s de la reducci&oacute;n  del n&uacute;mero de colectividades con  asiento en el Legislativo y de la  implantaci&oacute;n de un r&eacute;gimen de bancadas.  Asimismo, la Reforma Pol&iacute;tica  ha tenido por prop&oacute;sito garantizar  mayor representatividad en el sistema  electoral, de tal suerte que porciones  m&aacute;s amplias de la ciudadan&iacute;a cuenten  con representaci&oacute;n en los cargos de  elecci&oacute;n popular.</p>        <p>Dado que la Reforma Pol&iacute;tica  ha completado sus primeros tres a&ntilde;os  de vigencia, y que ya se estren&oacute; en las  elecciones locales y regionales de  2003 y en los comicios legislativos y  presidenciales de 2006, es pertinente  hacer un examen preliminar de sus  logros, dificultades y desaf&iacute;os. Para tal  efecto, este art&iacute;culo desarrolla:</p>        <p>1. Un an&aacute;lisis comparado de la composici&oacute;n  partidista de la C&aacute;mara de  Representantes en relaci&oacute;n con las  elecciones de 2002 y 2006, bajo la  premisa que estos comicios se desarrollaron  bajo dos reg&iacute;menes electorales  distintos &quot; las elecciones de  2002 contaron con reglas de juego  que no incorporaban umbrales, listas  &uacute;nicas, militancia &uacute;nica, voto  preferente opcional, cifra repartidora,  entre otras, medidas que s&iacute; rigieron  en los comicios de 2006 por  cuanto fueron instauradas por la  Reforma Pol&iacute;tica de 2003-.</p>        <p>2. Un an&aacute;lisis comparado de los resultados  electorales para C&aacute;mara de  Representantes en 2002 y 2006,  asumiendo la advertencia ya planteada  sobre la vigencia de reglas de  juego distintas en dichos eventos  electorales.</P>        <p>Antes de entrar en materia, es  pertinente hacer tres anotaciones. En  primer lugar, la escogencia de la C&aacute;mara  de Representantes, como objeto de  estudio, obedece a que la estructura, el  alcance, las limitaciones y las contradicciones  de la Reforma Pol&iacute;tica adquieren  en esta corporaci&oacute;n mayor  notoriedad que en el Senado de la  Rep&uacute;blica. En segundo lugar, es oportuno  aclarar que el objetivo de este art&iacute;culo  no es analizar los avances o  retrocesos de las distintas fuerzas pol&iacute;ticas  en las elecciones para C&aacute;mara de  Representantes en 2002 y 2006, sino  evaluar los efectos de una transformaci&oacute;n  jur&iacute;dica estructural en los sistemas  electoral y de partidos, como lo es la  Reforma Pol&iacute;tica de 2003, a la luz de  dichos comicios.Y finalmente, es necesario  insistir en el car&aacute;cter preliminar de  este estudio. La norma estudiada completa apenas 3 a&ntilde;os de vigencia y se ha  aplicado en los comicios locales y  regionales de 2003 y en las elecciones  legislativas y presidenciales de 2006. Por  tal motivo, el presente estudio tiene un  car&aacute;cter exploratorio, y sus hallazgos no  constituyen conclusiones definitivas.</p>        ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b><font size="3">1. La reforma pol&iacute;tica  y los primeros pasos  en la reconfiguraci&oacute;n  del sistema de partidos</font></b></p>        <p>La aplicaci&oacute;n de la Reforma  Pol&iacute;tica en las elecciones legislativas de  2006 ha producido transformaciones  trascendentales en el sistema de partidos  en la C&aacute;mara de Representantes:  en primer lugar, &eacute;ste ha sido objeto de  un considerable proceso de agrupaci&oacute;n  y depuraci&oacute;n; en segundo t&eacute;rmino,  ha surgido una diferenciaci&oacute;n  entre las organizaciones pol&iacute;ticas con  representaci&oacute;n en la C&aacute;mara en torno  a la conservaci&oacute;n o p&eacute;rdida de su personer&iacute;a  jur&iacute;dica; y por &uacute;ltimo, la introducci&oacute;n  del voto preferente opcional  &quot; as&iacute; como su predominio en los comicios  legislativos de 2006 &quot;  se ha constituido  en un indicador de las  dificultades que atraviesan la mayor&iacute;a  de los partidos para actuar disciplinadamente  y conformar identidades  ideol&oacute;gicas propias. A continuaci&oacute;n se  caracterizan en detalle estos tres fen&oacute;menos  desde una perspectiva comparada  con las elecciones de 2002.</p>        <p><b><font size="3"><i>1.1 Agrupaci&oacute;n y depuraci&oacute;n  del sistema de partidos  en la C&aacute;mara de Representantes</i></font></b></p>        <p>Como se observa en la <a href="#tab1">Tabla 1</a>,  23 colectividades obtuvieron curul en  la C&aacute;mara de Representantes para el  cuatrienio 2006 &quot;  2010. Esta cifra contrasta  con lo observado en los comicios legislativos de 2002, cuando 40 organizaciones  pol&iacute;ticas alcanzaron esca&ntilde;os  en la misma c&aacute;mara &quot; sin contar las  m&uacute;ltiples coaliciones entre partidos  que, al amparo del r&eacute;gimen electoral  anterior, avalaron la elecci&oacute;n de 17  representantes &quot; . As&iacute; pues, el n&uacute;mero  de partidos electos para la C&aacute;mara de Representantes pas&oacute; de 40 a 23 &quot;  es  decir, se redujo en un 41.03% &quot;  entre  2002 y 2006. En este sentido, se puede  afirmar que la Reforma Pol&iacute;tica consigui&oacute;  uno de sus cometidos b&aacute;sicos,  consistente en reducir sustancialmente  el n&uacute;mero de partidos con representaci&oacute;n  parlamentaria.</p>        <p>    <center><a name="tab1"></a><img src="img/revistas/rci/n64/n64a07tab1.gif"></center></p>        <p>    <center><a name="tab2"></a><img src="img/revistas/rci/n64/n64a07tab2.gif"></center></p>        <p>Sin embargo, la depuraci&oacute;n del  sistema de partidos en la C&aacute;mara de  Representantes no se desprendi&oacute; exclusivamente  de las elecciones legislativas de  2006. A lo largo del cuatrienio 2002 -  2006, el mapa de las filiaciones partidistas  de dicha c&aacute;mara sufri&oacute; transformaciones  significativas, que obedecieron  tanto al crecimiento de la bancada  gobiernista en el Congreso como a las  expectativas y presiones derivadas de la Reforma Pol&iacute;tica, que estableci&oacute; diversos  incentivos para la agrupaci&oacute;n partidista<sup><a href="#4">4</a></sup>.  Como consecuencia de ello, entre el 20  de julio de 2002 y el 20 de junio de  2006 alrededor del 40% de los representantes  a la C&aacute;mara cambiaron de partido  (Congreso Visible 2006). Debido a estos  reacomodos,se redujo a 18 el n&uacute;mero de  partidos que contaban con esca&ntilde;os en la  C&aacute;mara de Representantes al final del  cuatrienio 2002 - 2006<sup><a href="#5">5</a></sup>.</p>        <p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<center><a name="tab3"></a><img src="img/revistas/rci/n64/n64a07tab3.gif"></center></p>        <p>En este contexto, partidos que  eran inexistentes o muy peque&ntilde;os al  inicio del cuatrienio, tales como el  Partido Social de Unidad Nacional  (Partido de la U), el Polo Democr&aacute;tico  Alternativo y el Partido Cambio  Radical, lograron conformar bancadas  numerosas, bien fuera tomando elementos  provenientes de colectividades  grandes &quot;  como ocurri&oacute; en el caso del  Partido Liberal, que durante el cuatrienio  perdi&oacute; a 15 de los 55 representantes  a la C&aacute;mara que eligi&oacute; en 2002,  de los cuales 7 ingresaron al Partido  Cambio Radical y 6 al Partido Social  de Unidad Nacional (Congreso Visible)  &quot;  o convirti&eacute;ndose en puntos de  unificaci&oacute;n de colectividades peque&ntilde;as  y, generalmente, afines en t&eacute;rminos  ideol&oacute;gicos.Tales fueron los casos,  entre otros, del Partido Cambio Radical  con los movimientos Colombia  Siempre y Nuevo Liberalismo, entre  otros, y del Polo Democr&aacute;tico Alternativo  con la ANAPO, el Frente  Social y Pol&iacute;tico, el MOIR, el Movimiento  Ciudadano, el Movimiento  Ind&iacute;gena Frente de Esperanza, el  Movimiento Reconstrucci&oacute;n Democr&aacute;tica Nacional, el Movimiento V&iacute;a  Alterna, el Partido Comunitario  Opci&oacute;n 7 y el Partido Socialdem&oacute;crata  Colombiano, entre otros (Congreso  Visible).</p>        <p>Asimismo, esta reconfiguraci&oacute;n  del mapa de filiaciones partidistas de  la C&aacute;mara de Representantes favoreci&oacute;  a algunas colectividades tradicionales.  Por ejemplo, el Partido  Conservador se convirti&oacute; en punto de  unificaci&oacute;n de colectividades peque&ntilde;as  &quot;  o facciones de las mismas &quot;  de  tendencia conservadora, tales como el  Movimiento de Salvaci&oacute;n Nacional,  el Movimiento Fuerza Progresista, el  Movimiento Nacional, el Movimiento  Republicano y el Movimiento  Unionista, entre otros (Congreso Visible).  Como consecuencia de ello, el  n&uacute;mero de representantes conservadores  a la C&aacute;mara pas&oacute; de 22 a 35 en  el transcurso del cuatrienio 2002 -  2006.</p>        <p>De este modo, al examinar la  evoluci&oacute;n del n&uacute;mero de partidos  presentes en la C&aacute;mara de Representantes  en los tres momentos observados  &quot;  inicio del cuatrienio 2002 - 2006, fin del cuatrienio 2002 - 2006 e  inicio del cuatrienio 2006 - 2010 &quot; ,  resulta pertinente formular dos anotaciones  generales:</p>        <p>En primer t&eacute;rmino, es evidente  el impacto de la Reforma Pol&iacute;tica en el  tama&ntilde;o del sistema de partidos en la  C&aacute;mara de Representantes. Como lo  muestra el <a href="#graf1">Gr&aacute;fico 1</a>, de 40 colectividades  con esca&ntilde;os en 2002, se pas&oacute; a un  total de 18 al cierre del cuatrienio 2002  &quot;  2006. Por su parte, la C&aacute;mara de  Representantes electa para el cuatrienio  2006 &quot;  2010 alberga a 23 partidos.  Llama la atenci&oacute;n el incremento en el  n&uacute;mero de partidos entre los dos  momentos m&aacute;s recientes, hecho que obedece principalmente a la elecci&oacute;n  de m&uacute;ltiples organizaciones pol&iacute;ticas  peque&ntilde;as &quot;  tales como MORAL,  Movimiento de Salvaci&oacute;n Nacional,  Movimiento Nacional Progresista,  Movimiento Por el Pa&iacute;s que So&ntilde;amos y  Partido de Acci&oacute;n Social, entre otros &quot; ,  que tienen un alcance primordialmente  regional, y que en la mayor&iacute;a de los  casos ni siquiera postularon lista al  Senado de la Rep&uacute;blica, y que lograron  hacerse a esca&ntilde;os en el Congreso pese a  no haber alcanzado el umbral de votaci&oacute;n  nacional requerido para preservar  la personer&iacute;a jur&iacute;dica. Este fen&oacute;meno  ser&aacute; abordado con mayor amplitud en la  siguiente secci&oacute;n.</p>        <p>    <center><a name="graf1"></a><img src="img/revistas/rci/n64/n64a07graf1.gif"></center></p>        <p>Y en segundo lugar, es necesario  se&ntilde;alar que el tama&ntilde;o del sistema de partidos  en la C&aacute;mara de Representantes, pese  a haberse reducido, sigue siendo sin&oacute;nimo de dispersi&oacute;n y personalizaci&oacute;n. Como se  ilustra en el <a href="#graf2">Gr&aacute;fico 2</a>, el 60.8% de los partidos  con presencia en esta c&aacute;mara cuenta  con dos o menos representantes.</p>          <p>    <center><a name="graf2"></a><img src="img/revistas/rci/n64/n64a07graf2.gif"></center></p>        ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En la misma direcci&oacute;n, el <a href="#graf3">Gr&aacute;fico  3</a> muestra que m&aacute;s de la mitad de  las colectividades estudiadas act&uacute;an en  representaci&oacute;n de una sola circunscripci&oacute;n<sup><a href="#6">6</a></sup>.  Adicionalmente, esta ilustraci&oacute;n  revela que ning&uacute;n partido  tiene una estructura parlamentaria  totalmente nacional en la C&aacute;mara de  Representantes. Incluso el Partido  Liberal, que logra el mayor n&uacute;mero  de curules en las elecciones legislativas  de 2006, tiene dificultades para  mantener su car&aacute;cter nacional (esta  colectividad tiene representaci&oacute;n en  20 de las 37 circunscripciones existentes).  Seg&uacute;n los resultados de dicho  a&ntilde;o, figuran en escena otros partidos medianos, que son el Partido Conservador,  el Partido Social de Unidad  Nacional y el Partido Cambio Radical,  que obtuvieron representaci&oacute;n en  18, 17 y 14 circunscripciones, respectivamente.  A rengl&oacute;n seguido, figuran  colectividades tales como el Polo  Democr&aacute;tico Alternativo, el Partido  Convergencia Ciudadana y el Movimiento  Alas Equipo Colombia, que  alcanzaron esca&ntilde;os en 6 circunscripciones,  en los dos primeros casos, y 5  en el &uacute;ltimo. Y finalmente, subsiste  una proliferaci&oacute;n significativa de partidos  peque&ntilde;os que, en ning&uacute;n caso,  lograron representaci&oacute;n en m&aacute;s de 3  circunscripciones.</p>        <p>    <center><a name="graf3"></a><img src="img/revistas/rci/n64/n64a07graf3.gif"></center></p>        <p>Y por su parte, la <a href="#tab4">Tabla 4</a> muestra  que, de los 23 partidos con presencia en  la C&aacute;mara de Representantes, apenas 11  presentaron listas para el Senado de la  Rep&uacute;blica en 2006, de los que 9 obtuvieron  curul. De este modo, la C&aacute;mara  de Representantes sigue albergando &quot;   aunque en menor medida si se compara  con el contexto previo a la expedici&oacute;n del Acto Legislativo 01 de 2003 &quot;  colectividades  de tama&ntilde;o, representatividad y  alcance nacional reducidos, que rebasan  lo concerniente a la representaci&oacute;n de  minor&iacute;as &eacute;tnicas y pol&iacute;ticas, y terminan  encarnando el fen&oacute;meno de proliferaci&oacute;n  de microempresas electorales y parlamentarias  que, justamente, la Reforma  Pol&iacute;tica de 2003 pretend&iacute;a suprimir.</p>        <p>    <center><a name="tab4"></a><img src="img/revistas/rci/n64/n64a07tab4.gif"></center></p>        <p><b><font size="3">1.2 Los partidos sin personer&iacute;a  jur&iacute;dica en la C&aacute;mara  de Representantes: ¿consecuencia  no deseada de la Reforma Pol&iacute;tica?</font></b></p>        <p>La Reforma Pol&iacute;tica cambi&oacute;  sustancialmente las reglas de juego  para el reconocimiento de la personer&iacute;a  jur&iacute;dica de los partidos pol&iacute;ticos.  Hasta 2003, la consecuci&oacute;n o preservaci&oacute;n  de dicho estatus depend&iacute;a de la  recolecci&oacute;n de 50.000 firmas, de la  obtenci&oacute;n de igual n&uacute;mero de votos  en las elecciones a Congreso de la  Rep&uacute;blica, o de la consecuci&oacute;n de  representaci&oacute;n en dicho cuerpo colegiado,  entre otros criterios<sup><a href="#7">7</a></sup>. Desde la  promulgaci&oacute;n del Acto Legislativo 01  de 2003, la personer&iacute;a jur&iacute;dica s&oacute;lo le  es reconocida a las organizaciones  pol&iacute;ticas que satisfagan al menos una  de las siguientes condiciones en las  elecciones legislativas:</p>        <p>1. Haber obtenido una votaci&oacute;n  nacional no inferior al 2% del total  de sufragios v&aacute;lidos depositados en  todo el pa&iacute;s para Senado de la  Rep&uacute;blica o C&aacute;mara de Representantes.</p>        <p>2. Haber obtenido curul en representaci&oacute;n  de al menos una de las circunscripciones  especiales (de  comunidades ind&iacute;genas y afrodescendientes  y de minor&iacute;as pol&iacute;ticas).</p>        ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Por otra parte, el m&eacute;todo electoral  establecido por la Reforma Pol&iacute;tica  para la asignaci&oacute;n de curules en la  C&aacute;mara de Representantes exige que  las listas inscritas superen un umbral  m&iacute;nimo de votaci&oacute;n dentro de la circunscripci&oacute;n  respectiva, pero no establece  par&aacute;metros que obliguen a las  colectividades a buscar respaldo electoral  a nivel nacional, a contar de antemano con personer&iacute;a jur&iacute;dica o, siquiera,  a presentar listas en m&aacute;s de una  circunscripci&oacute;n para C&aacute;mara de Representantes.</p>        <p>Bajo este marco jur&iacute;dico, se hizo  posible que 17 de los 166 representantes a la C&aacute;mara electos en 2006 pertenecieran  a partidos sin personer&iacute;a jur&iacute;dica.  En consecuencia, como se observa  en la <a href="#tab5">Tabla 5</a>, 10 de los 23 partidos con  esca&ntilde;os en la C&aacute;mara de Representantes  adolecen de reconocimiento legal.</p>        <p>    <center><a name="tab5"></a><img src="img/revistas/rci/n64/n64a07tab5.gif"></center></p>        <p>¿Qu&eacute; implica que un partido  con representaci&oacute;n en el Congreso de  la Rep&uacute;blica no cuente con personer&iacute;a  jur&iacute;dica? En primer lugar, es oportuno  aclarar que estos partidos no dejan de  existir en tanto organizaciones pol&iacute;ticas  por el hecho de no tener personer&iacute;a  jur&iacute;dica. As&iacute;, el Consejo Nacional Electoral  estableci&oacute; que &quot; (& ) en el caso de que los partidos  o movimientos pol&iacute;ticos pierdan  su personer&iacute;a jur&iacute;dica, no  significa que pierdan su existencia  como colectividad pol&iacute;tica, lo que  equivale es a que pierden (sic) un  reconocimiento estatal que les da  una serie de derechos, [garant&iacute;as y  prerrogativas pol&iacute;ticas, legales y materiales] como la de inscribir y  postular candidatos, recibir financiaci&oacute;n  para su funcionamiento y  las campa&ntilde;as electorales, acceso al  espectro electromagn&eacute;tico, entre  otros.&quot;  (Consejo Nacional Electoral,  2006).</p>        <p>Por lo tanto, los representantes a  la C&aacute;mara electos por estas colectividades  no se ven afectados en su investidura,  ni pueden cambiar de partido. As&iacute;  mismo, los representantes a la C&aacute;mara  en cuesti&oacute;n est&aacute;n obligados a actuar en  bancada, tal y como lo deben hacer los  parlamentarios elegidos por partidos  con personer&iacute;a jur&iacute;dica.</p>        <p>De este modo, la Reforma Pol&iacute;tica  termina configurando en la C&aacute;mara  de Representantes dos sistemas de  partidos <i>paralelos:</i> por una parte, acceden  a curules distintas colectividades  que demuestran una representatividad  electoral m&iacute;nima, raz&oacute;n por la cual  gozan de personer&iacute;a jur&iacute;dica; pero  simult&aacute;neamente, queda abierta la  puerta para un <i>plan b</i>, mediante el cual  organizaciones pol&iacute;ticas de menor  envergadura pueden acceder al Congreso,  sin importar qu&eacute; tan representativas  sean en t&eacute;rminos nacionales.</p>        <p>Este fen&oacute;meno genera diversas  preocupaciones, m&aacute;xime cuando ninguna  norma jur&iacute;dica impide su repetici&oacute;n  en las elecciones locales y regionales de 2007 e, incluso en los  comicios legislativos de 2010: en primer  lugar, la proliferaci&oacute;n de representaciones  partidistas peque&ntilde;as en el  Congreso estimula las negociaciones  <i>al menudeo</i>, tanto entre parlamentarios  como entre &eacute;stos y el Gobierno<sup><a href="#8">8</a></sup>. Justamente,  la Reforma Pol&iacute;tica y la Ley  de Bancadas buscaban atacar estas  pr&aacute;cticas. En segundo lugar, se pone  en riesgo el equilibrio entre las c&aacute;maras,  por cuanto &eacute;stas coexisten con sistemas  de partidos bien distintos en  t&eacute;rminos de su composici&oacute;n, de sus  reglas de juego y de sus niveles de institucionalizaci&oacute;n<sup><a href="#9">9</a></sup>.  Y finalmente, este  fen&oacute;meno hace evidente una de las  mayores debilidades de la Reforma  Pol&iacute;tica; esto es, el dise&ntilde;o de un sistema  electoral y de partidos de car&aacute;cter  nacional, que no ofrece mecanismos  institucionales claros para la participaci&oacute;n  de partidos &eacute;tnicos, lingü&iacute;sticos,  religiosos, regionales y territoriales en  la lucha por el poder pol&iacute;tico<sup><a href="#10">10</a></sup>.</p>        <p><b><font size="3">1.3 El predominio del voto preferente  opcional en las elecciones para  C&aacute;mara de Representantes de 2006 y  sus efectos sobre el actual sistema de  partidos</font></b></p>        <p>Una de las principales novedades  introducidas por la Reforma Pol&iacute;tica es  la figura del voto preferente opcional,  que significa que &quot; (& ) los partidos en cada circunscripci&oacute;n  tienen dos opciones  en cuanto al tipo de listas  que presentan a la consideraci&oacute;n  de sus electores. Por una  parte, pueden postular una lista  cerrada ante la cual los votantes  s&oacute;lo pueden marcar su preferencia  por el partido y deben  acatar el orden [de candidatos]  preestablecido por las directivas  de ese partido. Por otra parte,  los movimientos tienen la posibilidad  de presentarse a la elecci&oacute;n  con una lista abierta. Los  votantes, en este caso, tienen, a  su vez, dos opciones. Pueden  marcar &uacute;nicamente el logo del  partido sin manifestar su preferencia  por ning&uacute;n candidato en  particular, o pueden, adem&aacute;s,  elegir a un miembro de la lista.  En las listas con voto preferente,  por consiguiente, son los  electores quienes hacen uso de  &eacute;ste los que determinan el  orden final de la lista.&quot;  (Rodr&iacute;guez  y Botero, 2006).</p>        ]]></body>
<body><![CDATA[<p>De este modo, la figura del voto  preferente busca darle respuesta simult&aacute;neamente  a la precaria democratizaci&oacute;n  interna de los partidos, a las  aspiraciones individuales de dirigentes  y candidatos y a la libertad de los ciudadanos  para seleccionar directamente  y con nombre propio a quienes desearan  fuesen sus representantes. No obstante  lo anterior, el voto preferente  crea dificultades para establecer si los  electores buscan apoyar a las colectividades  o, simplemente, a las figuras individuales  agregadas en las listas.Adem&aacute;s,  esta figura puede ir en detrimento del  funcionamiento en bancadas de los partidos, e incluso puede neutralizar  los esfuerzos de &eacute;stos por definir identidades  ideol&oacute;gicas y program&aacute;ticas  claras, ya que los actores individuales  siguen compitiendo electoralmente <i>por  su propia cuenta</i>, es decir, con propuestas,  financiaci&oacute;n, equipos de trabajo y  bases de apoyo propias y, en ocasiones,  exclusivas.</p>        <p>En este orden de ideas, se  puede afirmar que la proporci&oacute;n de  congresistas que obtuvieron su curul  mediante listas con voto preferente  puede dar indicios acerca de la coherencia  y disciplina en las bancadas  que &eacute;stos integran. Y, en t&eacute;rminos  m&aacute;s generales, es plausible se&ntilde;alar  que el predominio de congresistas  electos con voto preferente en la  composici&oacute;n de la C&aacute;mara de Representantes  da luces sobre los niveles  de solidez e institucionalizaci&oacute;n  del sistema de partidos presente en  dicha corporaci&oacute;n.</p>        <p>Al observar la <a href="#tab6">Tabla 6</a>, se identifica  un claro predominio de las listas  con voto preferente postuladas y  elegidas tanto a nivel nacional como  en la mayor&iacute;a de las circunscripciones.  En t&eacute;rminos nacionales, se  encuentra que el 75,1% de las listas  postuladas para C&aacute;mara de Representantes  en 2006 ten&iacute;an voto preferente,  y que el 84,6% de las listas que  obtuvieron representaci&oacute;n para esta  corporaci&oacute;n presentaban la misma  caracter&iacute;stica. Esto significa que, de  las 104 listas que lograron elegir  representantes a la C&aacute;mara, 88 fueron  postulaciones con voto preferente.  De este modo, se hace evidente que,  en 2006, este tipo de listas no s&oacute;lo fue  m&aacute;s frecuente, sino tambi&eacute;n m&aacute;s exitoso  en t&eacute;rminos electorales (ver <a href="#graf4y5">gr&aacute;ficos  4 y 5)</a>.</p>        <p>    <center><a name="tab6"></a><img src="img/revistas/rci/n64/n64a07tab6.gif"></center></p>        <p>    <center><a name="graf4"></a><img src="img/revistas/rci/n64/n64a07graf4.gif"></center></p>        <p>    <center><a name="graf5"></a><img src="img/revistas/rci/n64/n64a07graf5.gif"></center></p>        <p>Al enfatizar en el an&aacute;lisis de los  tipos de listas postuladas en las distintas  circunscripciones se encuentran los  siguientes fen&oacute;menos:</p>        ]]></body>
<body><![CDATA[<p>  En las circunscripciones territoriales  de Atl&aacute;ntico, C&oacute;rdoba, La Guajira,  Risaralda y Sucre todas las listas  ten&iacute;an voto preferente.</p>        <p>  En 19 circunscripciones territoriales  &quot; correspondientes a 18 departamentos  y a Bogot&aacute; &quot; , entre el 75% y  el 94% de las listas postuladas ten&iacute;an  voto preferente.Y en 2 circunscripciones  territoriales &quot; Cesar y Guaviare  &quot; , entre el 50% y el 74% de las  listas en contienda presentaban la  misma caracter&iacute;stica.</p>        <p>  En total, las listas postuladas con  voto preferente fueron mayoritarias  en 26 circunscripciones territoriales.  Cabe anotar que 146  representantes a la C&aacute;mara (equivalentes  al 87,95% del total de la  corporaci&oacute;n) provienen de dichos  distritos electorales.</p>        <p>  En ninguna de las circunscripciones  territoriales se observ&oacute; que todas las  listas postuladas fuesen cerradas, si  bien en los departamentos de  Caquet&aacute;, Casanare, Choc&oacute;, Guain&iacute;a  y Vaup&eacute;s y en la circunscripci&oacute;n  especial para comunidades afrodescendientes,  la mayor&iacute;a de listas en  contienda eran de este tipo. As&iacute;  mismo, en los departamentos de Amazonas y Vichada hubo igual  n&uacute;mero de listas cerradas y de listas  con voto preferente. Cabe anotar  que estas circunscripciones eligen,  en total, a 14 representantes a la  C&aacute;mara.</p>        <p>Por otra parte, cabe destacar las  siguientes tendencias presentadas por las  distintas circunscripciones en materia  de listas electas:</p>        <p>22 circunscripciones eligieron al  100% de sus representantes a la  C&aacute;mara a partir de listas con voto  preferente.</p>        <p>  En total, en 25 circunscripciones  territoriales se eligieron mayoritariamente  listas con voto preferente.</p>        <p>S&oacute;lo 3 circunscripciones territoriales  &quot;  Caquet&aacute;, Casanare y Guain&iacute;a &quot;  eligieron  a la totalidad de sus representantes  con listas cerradas. Y en los  casos de Choc&oacute;, San Andr&eacute;s y Providencia,  Vaup&eacute;s,Vichada y la circunscripci&oacute;n  especial para comunidades  afrodescendientes, las listas cerradas y  las listas con voto preferente se distribuyeron  por igual el n&uacute;mero de  curules disponibles<sup><a href="#11">11</a></sup>.</p>        <p>Ahora, al analizar las tendencias  de los distintos partidos en funci&oacute;n del  tipo de listas mediante las que fueron  electos sus representantes a la C&aacute;mara  (ver <a href="#tab7">Tabla 7</a>), se observan las siguientes  tendencias:</p>        <p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<center><a name="tab7"></a><img src="img/revistas/rci/n64/n64a07tab7.gif"></center></p>        <p>17 de los 23 partidos con asiento en  la corporaci&oacute;n obtuvieron m&aacute;s de la  mitad de sus curules mediante listas con voto preferente. Adem&aacute;s, 12 de  &eacute;stos eligieron al 100% de sus representantes  a la C&aacute;mara a trav&eacute;s de este  tipo de listas.</p>        <p>En contraste, s&oacute;lo 5 colectividades  (Movimiento Alianza Social Afrocolombiana,  Movimiento Apertura  Liberal, Movimiento de Participaci&oacute;n  Popular,Movimiento MIRA y  Movimiento Por el Pa&iacute;s que So&ntilde;amos)  lograron la mayor parte de su  representaci&oacute;n en la C&aacute;mara a trav&eacute;s  de listas cerradas.</p>        <p>Los partidos m&aacute;s numerosos en la  C&aacute;mara de Representantes &quot;  Partido  Liberal, Partido Social de Unidad  Nacional, Partido Conservador, Partido  Cambio Radical, Movimiento  Alas Equipo Colombia, Partido  Convergencia Ciudadana y Polo  Democr&aacute;tico Alternativo &quot;  eligieron  a la gran mayor&iacute;a de sus representantes  con voto preferente, no obstante  presentaron y eligieron listas cerradas  en unos pocos casos.</p>        <p>En definitiva, de los 166 representantes  a la C&aacute;mara electos en 2006,  146 se postularon en listas con voto  preferente, 18 en listas cerradas y 2  en listas uninominales.</p>        <p>De esta manera, los comicios  para C&aacute;mara de Representantes de  2006 mostraron un claro predominio  de la figura del voto preferente. Este  comportamiento de partidos, dirigentes  y electores empieza a marcar  tendencias favorables para los liderazgos  individuales en el proceso de  construcci&oacute;n de la representaci&oacute;n a  trav&eacute;s de los partidos. Sin embargo, a&uacute;n no se pueden enunciar afirmaciones  concluyentes, por cuanto la  Reforma Pol&iacute;tica apenas ha dado sus  primeros pasos. En el futuro, los procesos  de democratizaci&oacute;n interna de  las organizaciones pol&iacute;ticas, los avances  en materia de disciplina y cohesi&oacute;n partidista y las eventuales reformas  jur&iacute;dicas que se introduzcan  podr&aacute;n confirmar o acentuar la tendencia  aqu&iacute; descrita, o revertirla hacia  comportamientos electorales que le  den un peso m&aacute;s significativo a las  colectividades.</p>        <p><b><font size="3">2. La reforma pol&iacute;tica  y los resultados electorales  para c&aacute;mara de representantes  en 2002 y 2006</font></b></p>        <p>Tras haber examinado los efectos  producidos por la Reforma Pol&iacute;tica  en el sistema de partidos de la  C&aacute;mara de Representantes, a continuaci&oacute;n  se hace un an&aacute;lisis comparado  del impacto del Acto Legislativo  en los resultados electorales para dicha  corporaci&oacute;n en 2002 y 2006, asumiendo  que los dos comicios se desarrollaron  bajo reglas de juego  distintas.</p>        <p>Este an&aacute;lisis se desarrollar&aacute; en  torno a dos cuestiones principales: la  primera de ellas tiene que ver con el  &eacute;xito o fracaso de la Reforma Pol&iacute;tica  en su intento por garantizar mayor  representatividad en los cargos de  elecci&oacute;n popular &quot;  en este caso, las  curules de la C&aacute;mara de Representantes  &quot; ; y en segundo lugar, se examinar&aacute;  la evoluci&oacute;n de la  participaci&oacute;n electoral, los votos en  blanco, los votos v&aacute;lidos, los votos  nulos y las tarjetas no marcadas en  funci&oacute;n del Acto Legislativo 01 de  2003.</p>        <p><b><font size="3"><i>2.1 La Reforma Pol&iacute;tica  y la representatividad  de la C&aacute;mara electa en 2006</i></font></b></p>        ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Entre las principales novedades  introducidas por la Reforma  Pol&iacute;tica figuran el umbral &quot;  que fija  una votaci&oacute;n m&iacute;nima como prerrequisito  para la obtenci&oacute;n de curules  por parte de una lista &quot;  y la cifra  repartidora, que establece un nuevo  procedimiento aritm&eacute;tico, conocido  como el M&eacute;todo D&rsquo; Hont, para la  asignaci&oacute;n de esca&ntilde;os en una corporaci&oacute;n  p&uacute;blica, el cual &quot; tiende a castigar la atomizaci&oacute;n de los partidos,  y, de la misma manera, a premiar su  agrupaci&oacute;n&quot;  (Rodr&iacute;guez 1998).  Estos dos mecanismos tienen como  prop&oacute;sito principal aumentar la  representatividad de los miembros  de los cuerpos colegiados elegidos  popularmente, es decir, garantizar  que los partidos y candidatos que  obtengan esca&ntilde;os en las corporaciones  p&uacute;blicas requieran una mayor  cantidad de votos y, por ende, representen  pol&iacute;ticamente a un mayor  n&uacute;mero de ciudadanos.</p>        <p>¿Cumpli&oacute; la Reforma Pol&iacute;tica  con este cometido en las elecciones  para C&aacute;mara de Representantes de  2006? Para dar respuesta a este interrogante,  se observar&aacute; el comportamiento  electoral nacional y de las  distintas circunscripciones en 2002 y  2006 en t&eacute;rminos de los <i>votos efectivos</i>  depositados, es decir, de aquellos  sufragios que estuvieron dirigidos a  listas que obtuvieron una o m&aacute;s  curules. Cabe anotar que la medici&oacute;n  de los <i>votos efectivos</i> depositados  en 2006 considera las votaciones  totales obtenidas por las listas, y no  s&oacute;lo por los candidatos electos de  manera individual &quot;  a partir de la  figura del voto preferente opcional  &quot; , ya que la Reforma Pol&iacute;tica implica  que la representaci&oacute;n en las corporaciones  p&uacute;blicas sea ejercida por  los partidos, m&aacute;s que por las personas  titulares de los cargos. &quot; A partir del  Acto Legislativo 01 de 2003, sin ning&uacute;n  asomo de duda, la representaci&oacute;n  en las corporaciones p&uacute;blicas la  ostentan los partidos y movimientos  pol&iacute;ticos y los grupos significativos  de ciudadanos y no los individuos  elegidos.&quot;  (Consejo Nacional Electoral  2006)</p>        <p>    <center><a name="tab8"></a><img src="img/revistas/rci/n64/n64a07tab8.gif"></center></p>        <p>Al examinar las din&aacute;micas espec&iacute;ficas  de cada circunscripci&oacute;n, se  encuentran tendencias descendentes  en la proporci&oacute;n de votos efectivos  depositados en 8 departamentos entre  2002 y 2006: Guaviare, Sucre, Magdalena,  Arauca, C&oacute;rdoba, Meta, Caldas y  Choc&oacute;. En contraste, se identifican  aumentos en 25 circunscripciones  territoriales, d&aacute;ndose los m&aacute;s significativos  (esto es, superiores al 25%), en  su orden, en Bogot&aacute;, Antioquia,Tolima,  Risaralda,Valle del Cauca y Huila.  Si bien la explicaci&oacute;n plena de estas  diferencias regionales requiere tareas  de recolecci&oacute;n y an&aacute;lisis de informaci&oacute;n  cuantitativa y cualitativa que escapan a los alcances de este art&iacute;culo,  hipot&eacute;ticamente se puede plantear  una correlaci&oacute;n entre el tama&ntilde;o de las  circunscripciones y el aumento o  declive en la proporci&oacute;n de votos  efectivos tras la entrada en vigencia de  la Reforma Pol&iacute;tica. No en vano, 3 de  las 5 circunscripciones territoriales  que presentaron aumentos m&aacute;s ostensibles  (Bogot&aacute;, Antioquia y Valle del  Cauca) son, justamente, las que m&aacute;s  curules asignan; y por su parte, 3 de  las 8 circunscripciones que presentaron  tendencia descendiente son binominales,  es decir, asignan 2 esca&ntilde;os.  Sin embargo, variables tales como el  peso electoral de los partidos minoritarios, la fuerza del voto en blanco y  la apertura y amplitud de la competencia  pol&iacute;tica regional tambi&eacute;n pueden  incidir en la representatividad de  las listas electas para C&aacute;mara de  Representantes en las distintas circunscripciones  territoriales.</p>        <p>Por otra parte, la tendencia  nacional marca un aumento sustancial  en la proporci&oacute;n de votos efectivos para  C&aacute;mara de Representantes entre 2002  y 2006. As&iacute;, pese a que el total de  sufragios v&aacute;lidos se redujo en poco  menos de 500.000 (lo que obedece  principalmente al incremento exponencial  de los votos nulos, como se  ver&aacute; m&aacute;s adelante), la cantidad de  votos que eligieron aument&oacute; en m&aacute;s  de 1 320.000.</p>        <p>De este modo, se puede afirmar  que la representatividad de la C&aacute;mara  electa en 2006 increment&oacute; sustancialmente,  siendo esto una consecuencia  directa de la Reforma Pol&iacute;tica. Por  una parte, la agregaci&oacute;n de liderazgos  partidistas, antes atomizados, en listas  &uacute;nicas, sumada a la reducci&oacute;n del  n&uacute;mero de listas en contienda, acarre&oacute;  un aumento exponencial en las  votaciones obtenidas por cada una de  &eacute;stas entre 2002 y 2006. Por ejemplo,  en la circunscripci&oacute;n territorial de  Bogot&aacute;, el promedio de votos obtenidos  por cada lista fue de 4.476 en  2002 y de 47.968,19 en 2006. Y por  otro lado, la instauraci&oacute;n de un nuevo  m&eacute;todo para la asignaci&oacute;n de curules  redujo dr&aacute;sticamente las posibilidades  de &eacute;xito para las organizaciones pol&iacute;ticas  personalistas o minoritarias. Por  ejemplo, la lista elegida con menor  votaci&oacute;n para C&aacute;mara de Representantes  en la circunscripci&oacute;n territorial  de Antioquia en 2002 alcanz&oacute; 22.705  sufragios; en contraste, la lista que se hizo a curul con menor votaci&oacute;n en la  misma circunscripci&oacute;n en 2006 obtuvo  58.097 votos.</p>        <p><b><font size="3"><i>2.2. La Reforma Pol&iacute;tica  y la participaci&oacute;n electoral,  los votos en blanco, los votos  nulos y las tarjetas no marcadas  en las elecciones para C&aacute;mara  de Representantes de 2006</i></font></b></p>        <p>El an&aacute;lisis comparado de los  resultados electorales de 2002 y 2006  arroja informaci&oacute;n importante sobre  el impacto de la Reforma Pol&iacute;tica en  la participaci&oacute;n, el voto en blanco, los  votos nulos y las tarjetas no marcadas.  Lo anterior bajo el supuesto que una  reforma de esta envergadura no s&oacute;lo  se expresa en transformaciones en el  comportamiento electoral efectivo  &quot; es decir, en aquel que se traduce  directamente en la escogencia de personas  o colectividades para el desempe&ntilde;o  de cargos de elecci&oacute;n popular &quot; ,  sino tambi&eacute;n en las variables que se  estudiar&aacute;n a continuaci&oacute;n.</p>        <p><b><font size="3"><i>2.2.1 Participaci&oacute;n electoral y abstenci&oacute;n</i></font></b></p>        ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Aparentemente, la Reforma  Pol&iacute;tica no logr&oacute; revertir la tendencia  ascendente del abstencionismo. As&iacute;, la  participaci&oacute;n nacional descendi&oacute; en  2,45 puntos porcentuales entre 2002  y 2006 en las elecciones para C&aacute;mara  de Representantes (ver <a href="#tab9">Tabla 9</a>).</p>        <p>    <center><a name="tab9"></a><img src="img/revistas/rci/n64/n64a07tab9.gif"></center></p>        <p>Por otra parte, al observar el comportamiento  de las distintas circunscripciones  en los mismos comicios, se  encuentra que la participaci&oacute;n descendi&oacute;  porcentualmente en 23 de ellas. Las tendencias  m&aacute;s acentuadas las presentaron,  en su orden, La Guajira, Quind&iacute;o, Magdalena,  Guain&iacute;a y Caldas, con reducciones  del 5,79%, 5,5%, 4,49%, 4,46% y  3,71%, respectivamente. Por su parte, 10 circunscripciones tuvieron un comportamiento  ascendente en t&eacute;rminos de su  participaci&oacute;n electoral, si bien 6 de &eacute;stas  corresponden a territorios de baja poblaci&oacute;n  y capacidad electoral, y las 4 restantes (Bol&iacute;var, Cesar,C&oacute;rdoba y Sucre) han  sido escenario de procesos de desmovilizaci&oacute;n  de fuerzas ilegales que hab&iacute;an  ejercido una presi&oacute;n muy fuerte en los  &uacute;ltimos comicios<sup><a href="#12">12</a></sup>.</p>        <p><i>i.Votos en blanco</i></p>        <p>El voto en blanco recibi&oacute; mayor  valor y utilidad con la Reforma Pol&iacute;tica,  ya que &eacute;sta obliga a la repetici&oacute;n de  aquellas elecciones en las que el total de  sufragios en blanco equivalgan a la mitad  m&aacute;s uno de los votos v&aacute;lidos<sup><a href="#13">13</a></sup>. Sin  embargo, esta novedad jur&iacute;dica no se tradujo  en un incremento de los votos de  este tipo.Por el contrario, esta manifestaci&oacute;n  electoral cedi&oacute; terreno en los comicios  para C&aacute;mara de Representantes de  2006 (ver <a href="#tab10">Tabla 10</a>).De hecho, s&oacute;lo en las  circunscripciones territoriales de Amazonas y La Guajira aument&oacute; la proporci&oacute;n  de votos en blanco en 0.71% y  0.22%, respectivamente.</p>        <p>    <center><a name="tab10"></a><img src="img/revistas/rci/n64/n64a07tab10.gif"></center></p>        <p>Este hecho resulta llamativo,  sobre todo si se tiene en cuenta que  este tipo de voto ven&iacute;a avanzando  desde la promulgaci&oacute;n de la Constituci&oacute;n  Pol&iacute;tica de 1991 y que, como ya se  dijo, la Reforma Pol&iacute;tica le dio mayor  alcance jur&iacute;dico. Sin embargo, el auge  de los votos nulos, as&iacute; como la polarizaci&oacute;n  pol&iacute;tica del pa&iacute;s en el contexto  preelectoral de 2006 pueden dar cuenta  de este fen&oacute;meno.</p>        <p><i>ii.Votos v&aacute;lidos, votos nulos  y tarjetas no marcadas</i></p>        ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Coincidente con la baja participaci&oacute;n,  la evoluci&oacute;n porcentual de los  votos v&aacute;lidos en las elecciones para  C&aacute;mara de Representantes entre 2002  y 2006 presenta una tendencia descendiente  tanto a nivel nacional como en  todas las circunscripciones, exceptuando  Guain&iacute;a. De hecho, la reducci&oacute;n de los votos v&aacute;lidos presenta caracter&iacute;sticas  dram&aacute;ticas, ascendiendo al 8,32% a  nivel nacional, y siendo superior al 5%  en 27 circunscripciones. Las situaciones  m&aacute;s dr&aacute;sticas se dieron, justamente, en  las circunscripciones territoriales m&aacute;s  grandes, esto es, Bogot&aacute;, Antioquia y  Valle del Cauca, cuyos totales de votos  v&aacute;lidos se redujeron en 10,55%, 10,5%  y 10,15%, respectivamente.</p>        <p>    <center><a name="tab11"></a><img src="img/revistas/rci/n64/n64a07tab11.gif"></center></p>        <p>Para explicar este fen&oacute;meno, el  incremento exponencial de los votos  nulos constituye una variable fundamental.  Como se ilustra en la <a href="#tab12">Tabla 12</a>, el total  de votos nulos depositados en las elecciones  para C&aacute;mara de Representantes  pas&oacute; de 3.89% a 13.26% entre 2002 y  2006. As&iacute;, en todas las circunscripciones  este fen&oacute;meno present&oacute; tendencia  ascendente. Incluso, en 5 distritos electorales  el aumento fue mayor al 10%:  Antioquia,Bogot&aacute;,Valle del Cauca,Cundinamarca  y Risaralda presentaron  aumentos del 12,4%, 11,58%, 11,53%,  11,42% y 10,2% entre 2002 y 2006, respectivamente.  Tal y como ocurre en el  caso de los votos v&aacute;lidos, el incremento de los votos nulos se acentu&oacute; en las circunscripciones  de mayor tama&ntilde;o, lo que  refuerza el argumento de la correlaci&oacute;n  entre reducci&oacute;n de los votos v&aacute;lidos e  incremento de los votos nulos.</p>        <p>    <center><a name="tab12"></a><img src="img/revistas/rci/n64/n64a07tab12.gif"></center></p>        <p>Sin duda, este fen&oacute;meno se  explica en gran medida por la entrada  en vigencia de nuevas reglas de  juego electorales, por la escasa intensidad  y duraci&oacute;n de las labores de  pedagog&iacute;a desarrolladas por las instancias  estatales competentes y, principalmente,  por la utilizaci&oacute;n de  tarjetas electorales cuyo dise&ntilde;o, adem&aacute;s  de ser novedoso, no era de f&aacute;cil  comprensi&oacute;n y manejo para una porci&oacute;n  significativa del electorado.</p>        <p>Finalmente, en lo que respecta a la  evoluci&oacute;n de las tarjetas no marcadas en  las elecciones para C&aacute;mara de Representantes  de 2002 y 2006, se identifica una  tendencia descendente moderada, similar  a la observada con el voto en blanco.As&iacute;,  este fen&oacute;meno cedi&oacute; terreno a nivel  nacional en un 1,01%. Mientras 9 circunscripciones  presentaron aumentos en  el n&uacute;mero de tarjetas no marcadas depositadas  entre 2002 y 2006 (en un rango  que oscil&oacute; entre 0,45% y 2,34%), 24  arrojaron tendencia descendente en el  mismo periodo (en un rango que oscil&oacute;  entre 0,01% y 3,25%).</p>        <p><b><font size="3">3. Conclusiones</font></b></p>        <p>El an&aacute;lisis comparado de los  comicios de 2002 y 2006 para C&aacute;mara  de Representantes evidencia el impacto  de la Reforma Pol&iacute;tica de 2003 en los  sistemas electoral y de partidos en  Colombia. Por una parte, el sistema de  partidos en la C&aacute;mara de Representantes  experiment&oacute; un marcado proceso de agrupaci&oacute;n y depuraci&oacute;n como consecuencia  de la Reforma Pol&iacute;tica, que se  escenific&oacute; entre las elecciones de 2002, el  transcurso del cuatrienio 2002 - 2006 y  los comicios de 2006. Debido a ello, el  n&uacute;mero de organizaciones pol&iacute;ticas con  asiento en la corporaci&oacute;n pas&oacute; de 40 a  23 entre julio de 2002 y julio de 2006.</p>        ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Sin embargo, la Reforma Pol&iacute;tica  no le cerr&oacute; del todo la puerta a las organizaciones  pol&iacute;ticas peque&ntilde;as e, incluso,  unipersonales. As&iacute; lo prueba la proliferaci&oacute;n  de partidos sin personer&iacute;a jur&iacute;dica  en el seno de la C&aacute;mara de Representantes  (10 de las 23 colectividades all&iacute; presentes  cumplen esta caracter&iacute;stica). En  consecuencia, se empieza a configurar un  sistema de partidos que presenta una  dimensi&oacute;n formal, constituida por los 16  partidos con personer&iacute;a jur&iacute;dica que tienen  esca&ntilde;os en el Congreso de la Rep&uacute;blica,  y una dimensi&oacute;n informal,  integrada por las 10 colectividades que  accedieron al parlamento pese a no haber  probado una representatividad nacional o de minor&iacute;as significativa. Cabe se&ntilde;alar  que este tipo de circunstancias hacen evidentes  algunas dificultades e inconsistencias  en la estructura normativa de la  Reforma Pol&iacute;tica, as&iacute; como grandes vac&iacute;os  en su reglamentaci&oacute;n. Por ejemplo, se  establecen al menos 5 tipos distintos de  umbrales, se permite la participaci&oacute;n en  el Congreso de partidos sin personer&iacute;a  jur&iacute;dica, se crea una distinci&oacute;n poco n&iacute;tida  entre votos sufragados y votos v&aacute;lidos  &quot; que ya fue resuelta por el Consejo  Nacional Electoral, que opt&oacute; por igualar  los dos conceptos &quot; , no se crean mecanismos  que depuren los sistemas de partidos  en las circunscripciones especiales y se  elude la discusi&oacute;n sobre partidos &eacute;tnicos,  regionales, regionales y territoriales.</p>        <p>Adicionalmente, la Reforma Pol&iacute;tica  ha incidido en el actual sistema de  partidos en la C&aacute;mara de Representantes  a trav&eacute;s de la figura del voto preferente,  que fue predominante en las elecciones  legislativas de 2006. Este fen&oacute;meno prende  las alarmas sobre los riesgos que  enfrentan la mayor&iacute;a de los partidos en  funci&oacute;n de su institucionalizaci&oacute;n y fortalecimiento,  manifestados en dificultades  para cohesionarse, disciplinarse y democratizarse  en su interior. As&iacute; mismo, el  predominio del voto preferente sigue  marcando ante los ciudadanos una subordinaci&oacute;n  de las colectividades frente a los  liderazgos pol&iacute;ticos individuales.</p>        <p>Por otra parte, en lo que respecta al  impacto de la Reforma Pol&iacute;tica en el sistema  electoral, se hace evidente un avance  en la representatividad de la C&aacute;mara de  Representantes. Como se indic&oacute; anteriormente,  el establecimiento de listas  &uacute;nicas, umbrales y militancia &uacute;nica partidista  trajeron consigo un incremento del  17,32% en la representatividad de la corporaci&oacute;n  entre 2002 y 2006. Sin embargo,  este logro de la Reforma Pol&iacute;tica pudo haber resultado mayor de no ser por  el aumento exponencial de los votos  nulos y, en consecuencia, de la reducci&oacute;n  dr&aacute;stica de los votos v&aacute;lidos, fen&oacute;meno  que se explica por las caracter&iacute;sticas de la  tarjeta electoral utilizada en las elecciones  para Congreso de la Rep&uacute;blica de 2006.  Con miras a 2010, un dise&ntilde;o m&aacute;s claro y  simple de la tarjeta electoral, sumado al  desarrollo de estrategias de pedagog&iacute;a  pol&iacute;tica m&aacute;s intensas, podr&iacute;a traer una  reducci&oacute;n notable en el total de votos  nulos y, por ende, una mejor&iacute;a m&aacute;s significativa  en la representatividad del Congreso.  As&iacute; mismo, una eventual revisi&oacute;n de  la figura del voto preferente y de los  umbrales para asignaci&oacute;n de curules y  personer&iacute;a jur&iacute;dica pueden afectar &quot;  positiva  o negativamente &quot;  la representatividad  del Congreso, as&iacute; como la solidez del  sistema de partidos.</p>        <p>De este modo, la aplicaci&oacute;n de la  Reforma Pol&iacute;tica en las elecciones para  C&aacute;mara de Representantes ha producido  cambios significativos en los sistemas  electoral y de partidos, los que se ajustan  en algunos casos a los prop&oacute;sitos del Acto  Legislativo 01 de 2003 &quot; caso del incremento  de la representatividad y de la  depuraci&oacute;n del sistema de partidos, entre  otros &quot; , pero simult&aacute;neamente da pie a  ciertos fen&oacute;menos que ponen en entredicho  la institucionalizaci&oacute;n de los partidos  y del r&eacute;gimen de bancadas y el fortalecimiento  del sistema electoral, por ejemplo,  la proliferaci&oacute;n en la C&aacute;mara de Representantes  de partidos sin personer&iacute;a jur&iacute;dica,  el predominio del voto preferente  en los comicios de 2006 y el incremento  exponencial de los votos nulos. En cualquier  caso, es indispensable que estos  resultados sean interpretados con cautela.  Al fin y al cabo, se trata de una transformaci&oacute;n  estructural de muy largo aliento  que apenas expresa sus primeros efectos.</p>    <hr size"1">        <p><a name="3"><sup>3</sup></a>Entre estas novedades normativas figuran: el voto preferente opcional, la variaci&oacute;n del m&eacute;todo electoral para la asignaci&oacute;n de  curules en corporaciones p&uacute;blicas &quot; introducci&oacute;n de la cifra repartidora-, las listas y candidatos &uacute;nicos por partido para cada  elecci&oacute;n, la militancia &uacute;nica partidista, los umbrales m&iacute;nimos de votaci&oacute;n para que los partidos preserven o adquieran la personer&iacute;a  jur&iacute;dica y puedan aspirar a la asignaci&oacute;n de curules, entre otros.</p>        <p><a name="4"><sup>4</sup></a>Incluso, el Acto Legislativo implant&oacute; dos normas transitorias asociadas a este prop&oacute;sito: la primera de ellas permiti&oacute; la fusi&oacute;n  de colectividades con asiento en el Congreso hasta los comicios legislativos de 2006; y la segunda autoriz&oacute; la creaci&oacute;n de nuevos  partidos por parte de grupos de congresistas que, en suma, hubieran obtenido m&aacute;s del 2% del total de votos v&aacute;lidos a nivel  nacional para Senado de la Rep&uacute;blica en 2002.</p>        <p><a name="5"><sup>5</sup></a>Cabe anotar que la Ley de Bancadas, que empez&oacute; a regir el 20 de julio de 2006, proh&iacute;be el transfuguismo pol&iacute;tico al interior  de las corporaciones p&uacute;blicas. Por tal motivo, este tipo de transformaciones en el mapa de filiaciones partidistas de los cuerpos  colegiados nacionales, departamentales,municipales y locales han perdido su viabilidad jur&iacute;dica.</p>        <p><a name="6"><sup>6</sup></a>Los 166 representantes a la C&aacute;mara son electos en representaci&oacute;n de 37 circunscripciones: 33 territoriales &quot; correspondientes  a los 32 departamentos y al Distrito Capital-, 1 internacional &quot; para colombianos residentes en el exterior-,  1 especial para comunidades ind&iacute;genas, 1 especial para comunidades afrodescendientes y 1 especial para  minor&iacute;as pol&iacute;ticas.</p>        <p><a name="7"><sup>7</sup></a>La Ley 130 de 1994 contemplaba otros tres requisitos: en primer lugar, la entrega al Consejo Nacional Electoral de una solicitud  presentada por las directivas del partido; en segundo t&eacute;rmino, la presentaci&oacute;n de los estatutos de la colectividad; y finalmente,  la entrega de un documento que contuviera la plataforma pol&iacute;tica de la organizaci&oacute;n.</p>        <p><a name="8"><sup>8</sup></a>Esta posibilidad se acent&uacute;a particularmente en el Congreso actual, en donde no existen partidos verdaderamente mayoritarios.  El Partido Social de Unidad Nacional, que es la colectividad con m&aacute;s esca&ntilde;os en el Senado de la Rep&uacute;blica, controla el 19.6%  de este &oacute;rgano legislativo.Por su parte, el Partido Liberal, que es la organizaci&oacute;n pol&iacute;tica m&aacute;s numerosa en la C&aacute;mara de Representantes,  ocupa el 21.08% de las curules de la misma.Y esta &uacute;ltima colectividad, que tiene el mayor n&uacute;mero de esca&ntilde;os en el  Congreso en pleno, representa apenas el 20.5% del mismo.</p>        ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a name="9"><sup>9</sup></a>En el Senado se presentan 12 partidos con personer&iacute;a jur&iacute;dica, mientras que en la C&aacute;mara de Representantes existen 23, de los  cuales 10 carecen de dicho reconocimiento legal.</p>        <p><a name="10"><sup>10</sup></a>Por ejemplo, las elecciones realizadas en 2006 para la circunscripci&oacute;n especial de comunidades negras presentaron rasgos de dispersi&oacute;n  y desinstitucionalizaci&oacute;n bastante marcados. Por ejemplo, participaron 27 listas de candidatos para s&oacute;lo 2 curules y la  colectividad m&aacute;s votada obtuvo apenas el 5.7% del total de votos v&aacute;lidos depositados para la circunscripci&oacute;n. Esto obedece,  entre otros factores, a la no inclusi&oacute;n en la Reforma Pol&iacute;tica de disposiciones tendientes a depurar, racionalizar e institucionalizar  los sistemas electoral y de partidos que surgen en torno a la representaci&oacute;n de minor&iacute;as.</p>        <p><a name="11"><sup>11</sup></a>Hipot&eacute;ticamente se podr&iacute;a plantear una relaci&oacute;n de proporcionalidad directa entre el tama&ntilde;o de las circunscripciones y la  importancia de las listas cerradas postuladas y electas. Seguramente, la confecci&oacute;n de listas de estas caracter&iacute;sticas goza de  mayor viabilidad en la medida que haya un menor n&uacute;mero de curules en disputa y, en consecuencia, las listas tengan menos  candidatos.</p>        <p><a name="12"><sup>12</sup></a>Es oportuno aclarar que esta afirmaci&oacute;n no pretende negar la persistencia de din&aacute;micas de presi&oacute;n armada sobre el electorado  en dichas zonas.</p>          <p><a name="13"><sup>13</sup></a>En espec&iacute;fico, la Reforma Pol&iacute;tica se&ntilde;ala que las elecciones plurinominales, al repetirse, no podr&aacute;n contar con la participaci&oacute;n  de los partidos que no hayan superado el umbral en los primeros comicios, mientras que la repetici&oacute;n de elecciones uninominales  requerir&aacute; nuevos candidatos.</p>    <hr size="1">        <p><b><font size="3">Bibliograf&iacute;a</font></b></p>        <p><b><font size="3"><i>Libros y art&iacute;culos</i></font></b></p>        <!-- ref --><p>1 Rodr&iacute;guez, Juan Carlos. 1998.  &quot; Participaci&oacute;n, Sistema de Partidos y  Sistema Electoral. Posibilidades de  Ingenier&iacute;a Institucional.&quot;  <i>An&aacute;lisis Pol&iacute;tico</i>  33: 94 &quot;  108.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000140&pid=S0121-5612200600020000700001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>2 Rodr&iacute;guez, Juan Carlos y Felipe  Botero. &quot; Ordenando el Caos. Elecciones  Legislativas y Reforma Electoral en  Colombia.&quot;  <i>Revista de Ciencia Pol&iacute;tica 26</i>  (1): 138 - 151.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000141&pid=S0121-5612200600020000700002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>3 V&eacute;lez, Cristina, Juan Pablo Ossa  y Paula Montes. 2006. &quot; Y se Hizo la  Reforma&  Condiciones que Permitieron  el Tr&aacute;mite Exitoso de la Reforma  Pol&iacute;tica del 2003.&quot;  En Hoskin, Gary y  Miguel Garc&iacute;a S&aacute;nchez (Eds.) <i>La Reforma  Pol&iacute;tica de 2003: ¿La Salvaci&oacute;n de los  Partidos Pol&iacute;ticos Colombianos?</i> Bogot&aacute;:  Universidad de los Andes, Fundaci&oacute;n  Konrad Adenauer, London School of  Economics. 1 &quot;  29.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000142&pid=S0121-5612200600020000700003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>4 Ungar, Elisabeth y Juan Felipe  Cardona. 2006. &quot; El Congreso en la  Encrucijada.&quot;  En Leal Buitrago, Francisco  (Ed.) <i>En la Encrucijada. Colombia en el  Siglo XXI</i>. Bogot&aacute;: CESO, Grupo Editorial  Norma. 51 - 79.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000143&pid=S0121-5612200600020000700004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>5 Ungar, Elisabeth y Laura Wills.  2003. &quot; Reforma al Congreso de la  Rep&uacute;blica.&quot;  Consejo Gremial Nacional  (Ed.) <i>En Reforma Pol&iacute;tica para la Ampliaci&oacute;n  de la Democracia</i>. Bogot&aacute;: Consejo  Gremial Nacional. 97 &quot;  140.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000144&pid=S0121-5612200600020000700005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>6 Programa Congreso Visible.  2006. &quot; El Congreso de la Rep&uacute;blica  en el cuatrienio 2002 &quot;  2006: Entre el predominio uribista y la agrupaci&oacute;n  de los partidos.&quot; En: http://cvisible.  uniandes.edu.co/var/rw/CMS/  temasDeActualidad/BalancedelaActividaddelCongreso2002-2006/index.php?sub-  Seccion=115.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000145&pid=S0121-5612200600020000700006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="verdana">7 Programa Congreso Visible. 2006. <i>Sistema de informaci&oacute;n</i>. En: http:cvisible.uniandes.edu.co</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000146&pid=S0121-5612200600020000700007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><i>8 Registradur&iacute;a Nacional del Estado  Civil. Sistema de informaci&oacute;n. Disponible  en: http:www.registraduria.gov.co</i>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000147&pid=S0121-5612200600020000700008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>9 Holgu&iacute;n, Jimena. 2004. <i>La Reforma  Pol&iacute;tica en Colombia:Un An&aacute;lisis de las Modificaciones  a la Naturaleza de la Representaci&oacute;n  Pol&iacute;tica Introducidas por el Acto Legislativo 01  de 2003</i>.Bogot&aacute;:Universidad de los Andes.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000148&pid=S0121-5612200600020000700009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>10 Acto Legislativo 01 de 2003.&quot; Por el  cual se adopta una Reforma Pol&iacute;tica Constitucional  y se dictan otras disposiciones.&quot; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000149&pid=S0121-5612200600020000700010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>11 Consejo Nacional Electoral.  &quot; Consulta 2194 de julio 5 de 2006  (fecha de radicaci&oacute;n).&quot; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000150&pid=S0121-5612200600020000700011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>12 Ley 130 de 1994. "Por la cual se  dicta el estatuto b&aacute;sico de los partidos y  movimientos pol&iacute;ticos, se dictan normas  sobre su financiaci&oacute;n y la de las campa&ntilde;as  electorales y se dictan otras disposiciones".&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000151&pid=S0121-5612200600020000700012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>13 Ley 974 de 2005.&quot; Por la cual se  reglamenta la actuaci&oacute;n en bancadas de  los miembros de las corporaciones  p&uacute;blicas y se adecua el Reglamento del  Congreso al R&eacute;gimen de Bancadas.&quot; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000152&pid=S0121-5612200600020000700013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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