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<publisher-name><![CDATA[Departamento de Ciencia Política y Centro de Estudios Internacionales. Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de los Andes]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[EL PROCESO DE NEGOCIACIÓN DEL TLC: entre Colombia y Estados Unidos]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[THE NEGOTIATION PROCESS OF THE COLOMBIA-UNITED STATES: Free Trade Agreement]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This article explores the negotiation process of the Free Trade Agreement between Colombia and the USA. It analyzes the actions and tactics developed by the actors (members of the Government and the Congress, entrepreneurs, civil society), as well as the political context, in order to identify the Colombian negotiation strategy and study its effectiveness. This means evaluating how well the government manage to reconcile the negotiation with the counterpart and with the domestic actors. The conclusion shows that, although President Alvaro Uribe got enough support from Colombian Congress and entrepreneurs, his diplomatic strategy was not efficient because it ignored not only the USA domestic policy, but also Ecuador&#8217;s and Peru&#8217;s. The analysis is supported on the "two-level games" model, which explains the connections between domestic policy and diplomacy in international negotiations.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <font face="Verdana" size="2">      <p align="center"><font size="4">EL PROCESO DE NEGOCIACI&Oacute;N DEL TLC, entre Colombia y Estados Unidos</font> </p>      <P align="center"><font size="3">THE NEGOTIATION PROCESS OF THE COLOMBIA-UNITED STATES, Free Trade Agreement</font> </p>      <p><b>Laura Cristina Silva<Sup>* </Sup></b></p>      <P><b>*</b> Economista y Pol&iacute;tologa de la Universidad de los Andes, Colombia. Correo Electr&oacute;nico: <a href="mailto:la-silva@uniandes.edu.co">la-silva@uniandes.edu.co</a></P> <hr size="1">       <p><b>Resumen </b></p>      <P>Este art&iacute;culo explora el proceso de negociaci&oacute;n del Tratado de Libre Comercio entre Colombia y Estados Unidos. Mediante el an&aacute;lisis de las diferentes t&aacute;cticas y acciones llevadas a cabo por los actores (gobiernos, congresistas, empresarios, sociedad civil), as&iacute; como del contexto pol&iacute;tico, se busca definir cu&aacute;l y qu&eacute; tan efectiva fue la estrategia de negociaci&oacute;n del gobierno colombiano para buscar el respaldo, tanto de los negociadores de los otros pa&iacute;ses como de los actores dom&eacute;sticos, sobre lo que se estaba negociando. El art&iacute;culo concluye que si bien el gobierno del Presidente &Aacute;lvaro Uribe obtuvo el apoyo justo al interior del pa&iacute;s, su estrategia hacia el exterior no fue eficaz debido a que ignor&oacute; la pol&iacute;tica dom&eacute;stica no s&oacute;lo de Estados Unidos, sino tambi&eacute;n de Ecuador y Per&uacute;. El estudio se apoya en el &quot;juego de dos niveles&quot;, modelo de pol&iacute;tica exterior que explica las conexiones entre diplomacia y pol&iacute;tica dom&eacute;stica en negociaciones internacionales. </P>      <P><b><I>Palabras clave: </I></b>Tratado de Libre Comercio, negociaci&oacute;n, estrategia, plano internacional, plano dom&eacute;stico, <I>win-set</I>. </P> <hr size="1">      <p><b>Abstract </b></p>      <P>This article explores the negotiation process of the Free Trade Agreement between Colombia and the USA. It analyzes the actions and tactics developed by the actors (members of the Government and the Congress, entrepreneurs, civil society), as well as the political context, in order to identify the Colombian negotiation strategy and study its effectiveness. This means evaluating how well the government manage to reconcile the negotiation with the counterpart and with the domestic actors. The conclusion shows that, although President Alvaro Uribe got enough support from Colombian Congress and entrepreneurs, his diplomatic strategy was not efficient because it ignored not only the USA domestic policy, but also Ecuador&rsquo;s and Peru&rsquo;s. The analysis is supported on the &quot;two-level games&quot; model, which explains the connections between domestic policy and diplomacy in international negotiations. </P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P><b><I>Key words:</I></b> Free Trade Agreement, negotiation, strategy, international level, domestic level, <I>win-set</I>. </P>     <P>recibido 22/04/07, aprobado 15/05/07 </P> <hr size="1">       <p><b>Introducci&oacute;n </b></p>     <P>Desde que el Representante Comercial de Estados Unidos, Robert Zoellick, confirm&oacute; en agosto de 2003 que su pa&iacute;s iniciar&iacute;a conversaciones para la firma de un Tratado de Libre Comercio con Ecuador, Per&uacute; y Colombia, se ha suscitado en la opini&oacute;n p&uacute;blica un gran debate sobre las negociaciones y los alcances del acuerdo. A pesar del cubrimiento period&iacute;stico, de las columnas de opini&oacute;n, de los foros organizados por diferentes entidades, entre otros, la mayor&iacute;a de los an&aacute;lisis que se han elaborado en Colombia sobre el TLC son estudios t&eacute;cnicos que eval&uacute;an su impacto en algunos bienes y servicios o en el crecimiento econ&oacute;mico y el empleo. Lamentablemente el estado del arte sobre los aspectos pol&iacute;ticos es bastante escaso, no hay documentos que hayan hecho seguimiento a todo el proceso de negociaci&oacute;n e, incluso, los estudios existentes se realizaron cuando a&uacute;n no hab&iacute;a culminado este proceso<Sup><a href="#n1">1</a></Sup>. </P>      <P>Como consecuencia, existen muchos vac&iacute;os en la literatura, entre los cuales se pueden se&ntilde;alar: </P> <UL type="disc">     <LI> Falta estudiar con mayor detenimiento las acciones que llevaron a cabo (o que no ejecutaron) los equipos de los pa&iacute;ses durante las negociaciones y sus repercusiones, y analizar las diferentes pr&aacute;cticas de los actores dom&eacute;sticos. Ello con el fin de identificar las estrategias de negociaci&oacute;n, sus fortalezas y debilidades. </LI>      <LI> Tampoco se ha explicado por qu&eacute;, aunque en un inicio la negociaci&oacute;n era plurilateral, a lo largo de las rondas de negociaci&oacute;n se fueron dividiendo los intereses de los pa&iacute;ses andinos, por lo cual el TLC se convirti&oacute; en tres tratados bilaterales<Sup><a href="#n2">2</a></Sup>.</LI>      <LI>Los an&aacute;lisis realizados hasta ahora no han tenido en cuenta las repercusiones que tuvieron algunos aspectos ajenos a la negociaci&oacute;n, tales como los procesos electorales en los pa&iacute;ses participantes, o la aprobaci&oacute;n de otros TLC en el Congreso estadounidense, entre otros. </LI>      <LI>A&uacute;n no existe un estudio que explique de manera integral qu&eacute; fall&oacute; durante el proceso de negociaci&oacute;n para que actualmente el Congreso norteamericano tenga en vilo la ratificaci&oacute;n del TLC con Colombia. </LI>      <LI>En general, falta mayor precisi&oacute;n sobre la forma como el gobierno colombiano busc&oacute; garantizar el respaldo de los actores dom&eacute;sticos a lo que se iba pactando en la negociaci&oacute;n del tratado con Estados Unidos, con Ecuador y con Per&uacute;.. Asimismo,, el an&aacute;lisis de las t&aacute;cticas elaboradas por el gobierno para alcanzar este objetivo abre la posibilidad de evaluar en cu&aacute;les fue exitoso y en cu&aacute;les no. </LI>    ]]></body>
<body><![CDATA[</UL>      <P>Teniendo en cuenta los puntos arriba mencionados, el objetivo del presente art&iacute;culo es estudiar el proceso de negociaci&oacute;n del TLC Colombia-Estados Unidos, y las diferentes estrategias, circunstancias y acciones que incidieron de una u otra forma en el mismo. Sin embargo, debido al d&eacute;ficit de investigaciones previas sobre el tema, el an&aacute;lisis exploratorio que se presenta, partir&aacute; de una descripci&oacute;n de los hechos transcurridos durante el per&iacute;odo de negociaciones del tratado y de ratificaci&oacute;n en los Congresos de los respectivos pa&iacute;ses<Sup><a href="#n3">3</a></Sup>. Como el razonamiento se centra en el proceso de toma de decisiones de los diferentes actores que intervinieron en estas fases, y con el fin de evaluar qu&eacute; tan bien negociaron, es de gran utilidad acudir a un modelo te&oacute;rico de pol&iacute;tica exterior que sirva como gu&iacute;a del estudio. </P>      <P>Ese modelo es el &quot;juego de dos niveles&quot;, elaborado por Robert Putnam. Es un marco te&oacute;rico que muestra las conexiones entre diplomacia y pol&iacute;tica dom&eacute;stica en negociaciones internacionales, se&ntilde;alando especialmente el papel que cumple el gobierno nacional, pues &eacute;ste, para lograr que el tratado sea pol&iacute;ticamente viable, debe lidiar al mismo tiempo tanto con los negociadores del otro pa&iacute;s como con los actores internos para garantizar su legitimidad. </P>      <P>Esta propuesta te&oacute;rica logra superar la distinci&oacute;n tradicional que se ha realizado en el contexto de las relaciones internacionales entre teor&iacute;as que recurren a explicaciones basadas en el sistema internacional (por ejemplo, las teor&iacute;as realista y liberal), y aqu&eacute;llas que se enfocan en analizar c&oacute;mo las variables dom&eacute;sticas moldean el comportamiento de los estados (por ejemplo las teor&iacute;as estado-c&eacute;ntricas y las que se concentran en la sociedad).Aunque &quot;el comportamiento de la pol&iacute;tica exterior es una reacci&oacute;n a est&iacute;mulos externos e internos&quot; (Rosenau 1980: 118), esta diferenciaci&oacute;n se ha hecho por razones anal&iacute;ticas para interpretar por qu&eacute; y c&oacute;mo los estados se relacionan. </P>      <P>Sin embargo, el TLC entre Colombia y Estados Unidos es un ejemplo que evidencia que en una negociaci&oacute;n internacional intervienen variables dom&eacute;sticas e internacionales y que para llegar a un acuerdo es indispensable lidiar con ambas; el &quot;juego de dos niveles&quot; resulta &uacute;til para explicar c&oacute;mo se logra este equilibrio. </P>      <P>A continuaci&oacute;n, se har&aacute; una exposici&oacute;n detallada sobre este marco te&oacute;rico, el cual explica la interconexi&oacute;n entre factores dom&eacute;sticos y sist&eacute;micos<Sup><a href="#n4">4</a></Sup>, con el fin de entender en qu&eacute; forma este andamiaje determina tanto el desarrollo de la negociaci&oacute;n como los t&eacute;rminos finales del acuerdo. En los ac&aacute;pites que le siguen, aplicando el anterior modelo, se tratar&aacute;n las propuestas que en un principio cada pa&iacute;s present&oacute; y c&oacute;mo llegaron a ellas, para despu&eacute;s discutir el proceso de negociaci&oacute;n del TLC entre Colombia y Estados Unidos, primero en el plano internacional y luego en el dom&eacute;stico. Para esto, se documentar&aacute;n las diferentes relaciones que el &quot;juego de dos niveles&quot; contempla y que se evidenciaron en esta negociaci&oacute;n: entre los equipos de los pa&iacute;ses, entre el gobierno colombiano y los actores dom&eacute;sticos, entre los actores dom&eacute;sticos de cada pa&iacute;s, y entre el gobierno colombiano y los actores dom&eacute;sticos de la contraparte. </P>      <P>Para finalizar, posterior al desarrollo argumentativo, se pretende concluir que, independientemente de los efectos del tratado sobre el comercio exterior y la econom&iacute;a colombiana, el proceso de negociaci&oacute;n para el gobierno colombiano fue de aprendizaje, lo cual se traduce en una estrategia de negociaci&oacute;n mal estructurada. Ello debido a que el gobierno del presidente Uribe ignor&oacute; los efectos que pod&iacute;an tener los actores dom&eacute;sticos y la pol&iacute;tica interna de los dem&aacute;s pa&iacute;ses negociantes, tanto de Estados Unidos como de Ecuador y Per&uacute;. Sin embargo, en Colombia el presidente logr&oacute; obtener los medios y apoyos justos para sacar adelante esta iniciativa comercial que, si bien tiene muchos detractores, tambi&eacute;n tiene adeptos que consideran que beneficiar&aacute; la competitividad del pa&iacute;s. </P>      <p><b>1. El &quot;juego de dos niveles&quot; </b></p>      <P>Como se mencion&oacute; anteriormente, el &quot;juego de dos niveles&quot; desarrollado por Robert Putnam<Sup><a href="#n5">5</a></Sup> es un modelo que logra superar la distinci&oacute;n realizada por la mayor&iacute;a de los marcos te&oacute;ricos entre el plano nacional y el internacional, al explicar c&oacute;mo interact&uacute;an simult&aacute;neamente las variables dom&eacute;sticas y sist&eacute;micas mediante un juego de dos niveles: </P>  <UL type="disc">     <LI>En el primer nivel, Nivel I, se da la negociaci&oacute;n en el &aacute;mbito internacional,en la que se formula una propuesta que ser&aacute; sujeta a la aprobaci&oacute;n de las partes negociadoras; en este nivel, &quot;los gobiernos nacionales buscan maximizar su propia habilidad para satisfacer las presiones dom&eacute;sticas, mientras minimizan las consecuencias adversas de los procesos internacionales&quot; (Putnam 1993: 436). </LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>En el segundo nivel, Nivel II, en el interior de cada grupo, sus integrantes discuten si ratifican o no la propuesta planteada, es decir, es la negociaci&oacute;n a nivel nacional, en la cual &quot;grupos dom&eacute;sticos persiguen sus propios intereses mediante presiones al gobierno para que adopte pol&iacute;ticas que les sean favorables, mientras los pol&iacute;ticos buscan poder por medio de coaliciones con estos grupos de inter&eacute;s&quot; (Putnam 1993: 436). </LI>    </UL>      <P>Por su parte, el presidente y su equipo negociador no s&oacute;lo aparecen en los dos niveles, sino que adem&aacute;s tienen la tarea de hacer viable la negociaci&oacute;n en los dos (Ver <a href="#g1">Gr&aacute;fico No.1</a>), es decir, deben lograr balancear su estrategia diplom&aacute;tica, de tal forma que &eacute;sta logre ser apoyada por los actores locales. En otras palabras, el juego de dos niveles es un proceso interactivo en el que el gobierno de cada pa&iacute;s debe velar constantemente por que lo que negocie en el plano internacional sea apoyado por sus constituyentes y a la inversa, que lo que negocie en el plano dom&eacute;stico logre la aprobaci&oacute;n del equipo negociador de la contraparte. </P>      <P>El &quot;juego de dos niveles&quot; sostiene que cada uno de los pa&iacute;ses participantes en la negociaci&oacute;n elabora un <I>win-set</I>, o en otros t&eacute;rminos, una canasta que engloba todas aquellas propuestas de posibles acuerdos del Nivel I que ser&iacute;an ratificados en su respectivo plano dom&eacute;stico. De manera que, entre mayor sea la dimensi&oacute;n del <I>win-set</I>, mayor probabilidad de pol&iacute;ticas coincidentes y, por lo tanto, de aprobaci&oacute;n de las propuestas (Ver <a href="#g2">Gr&aacute;fico No. 2</a>). Por el contrario, entre m&aacute;s reducido sea el n&uacute;mero de acuerdos propuestos, mayor riesgo de &quot;desertar involuntariamente&quot;, es decir, que el negociador en el Nivel I no logre cumplir la promesa pactada con los grupos de su naci&oacute;n en Nivel II, porque fall&oacute; la ratificaci&oacute;n en el primer nivel (Putnam 1993: 439). </P>      <p>    <center><a name="g1"><img src="/img/revistas/rci/n65/65a6g1.jpg"></a></center></p>     <p>    <center><a name="g2"><img src="/img/revistas/rci/n65/65a6g2.jpg"></a></center></p>      <P>Sin embargo, el autor se&ntilde;ala que el tama&ntilde;o del win-set puede verse afectado por los siguientes tres factores (Putnam 1993: 443-452): </P>      <P>i) Las preferencias, la distribuci&oacute;n de poder y las posibles coaliciones entre los participantes en el Nivel II son determinantes. Estas dependen de qu&eacute; tan homog&eacute;neos sean los grupos de inter&eacute;s, pues de serlo, la discusi&oacute;n girar&iacute;a alrededor de lograr la aprobaci&oacute;n del tratado en el Nivel I ya que la ratificaci&oacute;n en el Nivel II estar&iacute;a garantizada. Pero si no lo son, el negociador principal tiene que analizar, entre las preferencias de cada uno de los grupos de inter&eacute;s nacionales, qu&eacute; se debe sacrificar y a cambio de qu&eacute;, con el fin de identificar el punto de equilibrio en el cual haya la menor p&eacute;rdida de votos y sea posible aprobar una propuesta. Existen tambi&eacute;n ciertas estrategias que el autor denomina &quot;enlaces sin&eacute;rgicos&quot; (<I>synergistic issue linkage</I>), en las que, para buscar ratificar ciertos temas que no se encontraban originalmente en el win-set dom&eacute;stico, el hombre de estado relaciona su consecuci&oacute;n con la negociaci&oacute;n de un acuerdo internacional (Moravcsik 1993: 25). Por ejemplo, los gobiernos tienden a vender la idea de que la firma de tratados de libre comercio con otras naciones es indispensable para la generaci&oacute;n de empleo. </P>  </font>    ]]></body>
<body><![CDATA[<P><font size="2" face="Verdana">ii) Las instituciones pol&iacute;ticas en las cuales se mueve el Nivel II, ya que los arreglos institucionales tanto formales como informales junto con el nivel de autonom&iacute;a del hombre de estado para reformar estos arreglos, logran aumentar (o disminuir) el tama&ntilde;o del <I>win-set</I>. Algunas estrategias de este tipo, que puede llevar a cabo el presidente para modificar el win-set, consisten en: a) manipular la informaci&oacute;n que &eacute;l junto con su equipo negociador dan a los actores internos, b) reforzar la disciplina del partido de gobierno, c) realizar &quot;pagos secundarios&quot; (<I>side-payments</I>) para buscar el apoyo de ciertos grupos (especialmente los <I>swing-groups,</I> es decir,los que ni ganan ni pierden con el acuerdo, pues es menos costoso conseguir su apoyo que el de aquellos grupos que son fuertes opositores al acuerdo), d) modificar la agenda interna del gobierno, entre otros (Moravcsik 1993: 25-26). </font></P>  <font face="Verdana" size="2">    <P>Otra t&aacute;ctica que puede usar el gobierno nacional es alterar las restricciones dom&eacute;sticas de la contraparte<Sup><a href="#n6">6</a></Sup>. Para ello puede buscar apoyo en constituyentes del otro pa&iacute;s, ante lo cual puede realizar &quot;pagos secundarios&quot;, ofrecerles beneficios (por ejemplo a multinacionales que tengan presencia en ambos pa&iacute;ses) o hacerles m&aacute;s costosa la no aprobaci&oacute;n del tratado a estos agentes. Tambi&eacute;n puede recurrir a lo que se conoce como &quot;reverberaci&oacute;n&quot; (<I>reverberation</I>); &eacute;sta se presenta cuando las acciones de un pa&iacute;s alteran las expectativas que grupos sociales del otro pa&iacute;s tienen sobre el tratado, lo cual puede suceder por persuasi&oacute;n, por ejemplo, a trav&eacute;s de la visita de un presidente al otro pa&iacute;s, o por el mismo curso de la negociaci&oacute;n que hace que la opini&oacute;n p&uacute;blica cambie su visi&oacute;n del tratado. Sin embargo, para que esto funcione, es indispensable que este tipo de amenazas sean cre&iacute;bles (Moravcsik 1993: 29). </P>      <P>iii) Las estrategias de negociaci&oacute;n de los negociadores en el Nivel I. En general, la estrategia tradicional de expandir el <I>win-set </I>para hacerlo m&aacute;s abarcador, explicada anterior-mente, es conocida como &quot;relajar las reglas&quot; (<I>cutting slack</I>). Una estrategia contraria, denominada &quot;atar las manos&quot; (<I>tying hands</I>), consiste en que los negociadores en el Nivel I, la mesa internacional, tienen incentivos para presentar a su contraparte un <I>win-set </I>que es menor al que en &quot;realidad&quot; ser&iacute;a, con el fin de buscar que la contra-parte ceda a&uacute;n m&aacute;s. Aqu&iacute; entra a jugar un papel central la (in)certidumbre, es decir, es clave que la contraparte crea que el <I>win-set </I>que le est&aacute;n proponiendo es aqu&eacute;l que logra obtener apenas los votos necesarios para su ratificaci&oacute;n en el Nivel II (Moravcsik 1993: 28). </P>      <P>Seg&uacute;n Putnam, un <I>win-set </I>m&aacute;s abarcador, obtenido por una mayor autonom&iacute;a del gobierno a nivel nacional, le permite obtener un acuerdo con mayor facilidad pero al mismo tiempo debilita su posici&oacute;n de negociaci&oacute;n a nivel internacional,y viceversa.Es decir, un <I>win-set </I>amplio se vuelve desventajoso, porque hace que, en el momento de &quot;regatear&quot; una propuesta, la contraparte ejerza mayores presiones sobre el proponente del win-set, lo cual significa que la capacidad negociadora de este &uacute;ltimo es m&aacute;s d&eacute;bil. Asimismo, un <I>win-set </I>que es peque&ntilde;o debido a restricciones dom&eacute;sticas<Sup>6 </Sup>puede ser ventajoso, puesto que le da mayor poder de negociaci&oacute;n a su proponente en la medida en que incita al otro a ceder con el fin de buscar una propuesta que s&iacute; logre aceptaci&oacute;n en los dos niveles (Putnam 1993: 441). </P>      <P>Y aunque el juego de dos niveles se centra en el papel que cumple el equipo negociador (el cual representa al gobierno nacional y la voluntad del presidente) en conseguir una negociaci&oacute;n exitosa simult&aacute;neamente en el plano dom&eacute;stico y en el internacional, la estructuraci&oacute;n del modelo en dos niveles da cabida para contemplar que existen t&aacute;cticas que realizan los grupos sociales de cada uno de los pa&iacute;ses negociantes tanto en el Nivel I como en el II (Ver <a href="#g3">Gr&aacute;fico No.3</a>). Por ejemplo, puede ocurrir que empresarios y/o grupos civiles de ambos pa&iacute;ses realicen &quot;alianzas transnacionales&quot;, o que funcionarios p&uacute;blicos,por ejemplo,congresistas (tambi&eacute;n de ambos pa&iacute;ses) realicen &quot;alianzas transgubernamentales&quot;. Ello con el fin de cooperar o intercambiar los resultados finales del acuerdo, de fortalecer su posici&oacute;n frente a otros grupos sociales, o de hacer oposici&oacute;n a uno o a ambos gobiernos (Moravcsik 1993: 32). </P>      <p>    <center><a name="g3"><img src="/img/revistas/rci/n65/65a6g3.jpg"></a></center></p>      <p><b>2. La construcci&oacute;n de <I>win-sets </I></b></p>      <P>Estados Unidos ha venido trabajando en la elaboraci&oacute;n de su <I>win-set </I>por muchos a&ntilde;os. Seg&uacute;n Cornejo (2006), Espinosa (2005), Flores (2006) y Pulecio (2005), este pa&iacute;s tiene como estrategia comercial mundial firmar tratados de libre comercio bilaterales, los cuales son muy similares en contenido con el fin de buscar, por medio de ellos, que los pa&iacute;ses socios realicen concesiones a la potencia que no hab&iacute;an hecho anteriormente en la OMC. De esta manera, Estados Unidos pretende asegurar que cuando se regrese a una negociaci&oacute;n en este plano multilateral, la instituci&oacute;n le otorgue las concesiones solicitadas previamente (por ejemplo, patentes de primer y segundo uso de medicamentos), dado que en ese momento tendr&aacute; el apoyo de sus socios. </P>      <P>Como afirma Putnam (1993), una restricci&oacute;n institucional que reduce el tama&ntilde;o de este win-set es que el Congreso norteamericano estableci&oacute; una Ley, el Trade Promotion Authority, TPA, la cual funciona como mecanismo de control al USTR, el que, a su vez, es el ente encargado de adelantar las negociaciones con otros pa&iacute;ses. La Ley le define a este organismo c&oacute;mo y qu&eacute; debe negociar, pero tambi&eacute;n cre&oacute; un grupo de supervisi&oacute;n, el COG (Congressional Oversight Group), que se encarga de &quot;analizar y hacer sugerencias al Representante de Comercio sobre los objetivos de la negociaci&oacute;n, las estrategias y su cumplimiento. El COG puede acudir incluso al ejecutivo para consultas especiales sobre ciertos productos agr&iacute;colas, pesqueros, textiles u otros bienes sensibles&quot; (Camacho 2006: 141). </P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Dentro de las solicitudes que le pide el Congreso al USTR es que cada nuevo acuerdo negociado tenga un plus respecto del anterior. De manera que, teniendo en cuenta lo antes propuesto, el win-set presentado a Colombia en el inicio de la negociaci&oacute;n (as&iacute; como a los pa&iacute;ses centroamericanos en el CAFTA) fue armado a partir del TLC que Estados Unidos acord&oacute; con Chile (USTR, 2001, 02 de abril: p&aacute;rr. 3). Sin embargo, tuvo ciertas modificaciones. Durante la negociaci&oacute;n del TLC Colombia-EE.UU., se encontraba en proceso de ratificaci&oacute;n en el Congreso estadounidense el CAFTA, el cual tuvo varias dificultades relacionadas con concesiones que afectaban sectores como el azucarero y el textilero.Ante esto, el equipo estadounidense realiz&oacute; ciertas modificaciones a su win-set en el tratado con Colombia, pues de no hacerlo, no obtendr&iacute;a el apoyo necesario de los congresistas para su aprobaci&oacute;n (Dinero (a) 2005, 02 de septiembre). </P>      <P>Colombia, por su parte, para definir su win-set, construy&oacute; una &quot;matriz de asuntos e intereses&quot;, en la cual se especificaba cada uno de los puntos que deb&iacute;an ser debatidos por cap&iacute;tulo, que era lo m&aacute;ximo que se desear&iacute;a pedir sobre el mismo, as&iacute; como el umbral m&iacute;nimo hasta el cual se pod&iacute;a ceder (aquel l&iacute;mite en que, ir m&aacute;s all&aacute; significaba negociar algo que era inconstitucional),e inclu&iacute;a lo que se consideraba iba a ser la posici&oacute;n de Estados Unidos al respecto, seg&uacute;n lo observado en las negociaciones con Chile y Centroam&eacute;rica. Esta matriz fue obtenida en dos etapas:el primer paso fue una discusi&oacute;n entre las diferentes entidades del gobierno nacional, para, paso seguido,consultarla con el sector privado, el que ayud&oacute; a valorar cu&aacute;les eran los puntos prioritarios y a agregar algunos temas que no hab&iacute;an sido contemplados por el gobierno (L.A. Madrid, Comunicaci&oacute;n personal, 02 de marzo, 2007). </P>      <P>De la &quot;matriz de asuntos e intereses&quot; sali&oacute; un win-set, que inicialmente fue planteado de manera verbal y que se concret&oacute; en un texto para la tercera ronda. &Eacute;ste conten&iacute;a todos aquellos puntos que constitu&iacute;an el escenario ideal, es decir, lo m&aacute;ximo que se desear&iacute;a pedir, teniendo en cuenta los intereses de Estados Unidos (L.A. Madrid, Comunicaci&oacute;n personal, 02 de marzo, 2007). Esto inclu&iacute;a propuestas con las que se deseaba que los estadounidenses no adoptaran con los andinos algunas medidas que ya han obtenido por medio de otros TLC y que eran percibidas como amenazas para los sectores productivos (como el desmonte de la franja de precios para productos agr&iacute;colas americanos) o para la salud p&uacute;blica de Ecuador, Per&uacute; y Colombia (Ministerio de Comercio, Industria y Turismo 2004, 20 de mayo). </P>      <p><b>3. Negociaci&oacute;n en el Nivel I </b></p>      <P>El 30 de abril del 2003, el presidente colombiano &Aacute;lvaro Uribe V&eacute;lez lanz&oacute; la propuesta a Estados Unidos de suscribir un tratado de libre comercio entre los dos pa&iacute;ses. Varios factores pudieron haber llevado a esta propuesta: i) el estancamiento de las negociaciones del ALCA (&Aacute;rea de Libre Comercio de las Am&eacute;ricas) por las diferencias entre algunos dignatarios de la regi&oacute;n, ii) la cercan&iacute;a del gobierno Uribe con el gobierno Bush, iii) la proximidad de la terminaci&oacute;n del ATPDEA (Ley de Preferencias Arancelarias Andinas y de Erradicaci&oacute;n de Drogas) y iv) el hecho de que otros pa&iacute;ses de condiciones socioecon&oacute;micas similares hubieran o estuvieran negociando tratados de este tipo con Estados Unidos<Sup><a href="#n7">7</a></Sup>. En agosto de ese mismo a&ntilde;o, Robert Zoellick, representante comercial de Estados Unidos, anunci&oacute; la disposici&oacute;n de su pa&iacute;s para firmar un TLC no s&oacute;lo con Colombia, sino,adem&aacute;s,con aquellos pa&iacute;ses andinos que estuvieran adscritos al ATPDEA, es decir, Per&uacute;, Ecuador y Colombia<Sup><a href="#n8">8</a></Sup>. </P>      <P>El 18 de mayo de 2004 se dio inicio a las rondas de negociaci&oacute;n. En la primera ronda, Estados Unidos dio a conocer su <I>win-set </I>y propuso su texto como base de negociaci&oacute;n. Los andinos, por un lado, se dedicaron a realizar preguntas sobre este texto, relacionadas con identificaci&oacute;n de intereses de los estadounidenses o con esclarecimiento de normatividad u otros aspectos que les eran desconocidos. Pero, por otro lado, el equipo colombiano promovi&oacute; la idea de que durante las primeras cuatro rondas los pa&iacute;ses andinos expusieran sus sensibilidades, en lugar de entrar directamente a negociar diferentes ofertas de intercambio. Para el gobierno de Colombia esto signific&oacute; una gran t&aacute;ctica: </P>      <blockquote>       <p>En el caso de la negociaci&oacute;n del TLC de Colombia con Estados Unidos se introdujeron varias innovaciones: durante la etapa preparatoria se desarroll&oacute; una metodolog&iacute;a de negociaci&oacute;n que result&oacute; de gran provecho para construir y fortalecer la posici&oacute;n negociadora colombiana. Por esta raz&oacute;n, Colombia propuso a Estados Unidos, en uni&oacute;n con Per&uacute; y Ecuador que acogieron nuestra metodolog&iacute;a, que las primeras rondas se centraran en la discusi&oacute;n de los intereses de los pa&iacute;ses andinos en la negociaci&oacute;n (Ministerio de Comercio, Industria y Turismo 2005: 23). </p> </blockquote>     <P>La estrategia incluy&oacute; la presentaci&oacute;n por parte de los pa&iacute;ses andinos, para la tercera ronda, de un texto que conten&iacute;a sus solicitudes de desgravaci&oacute;n y, en las dem&aacute;s mesas, algunos textos con propuestas alternativas que trataban temas en que hab&iacute;a divergencias con Estados Unidos o que no hab&iacute;an sido contemplados inicialmente por &eacute;l (por ejemplo, el tema de biodiversidad fue incluido en la negociaci&oacute;n por iniciativa de los andinos). Sin embargo, como anteriormente se coment&oacute;, este <I>win-set </I>colombiano &ndash;y andino- (que fue expuesto al principio de manera oral y despu&eacute;s escrita) era muy maximalista, no en t&eacute;rminos de su tama&ntilde;o, sino de poseer aspiraciones muy elevadas. Este tipo de estrategia de plantear un <I>win-set </I>con propuestas un tanto idealistas, en realidad es, en t&eacute;rminos de Moravcsik (1993), una t&aacute;ctica de &quot;atar las manos&quot;, pues hace que el tama&ntilde;o del <I>win-set </I>sea relativamente peque&ntilde;o al representar los escenarios ideales para una de las partes, pero que no ser&iacute;an aceptados en el Nivel I por la otra.Adem&aacute;s,el <I>win-set </I>de Estados Unidos era peque&ntilde;o, pues en el Nivel I muchos de sus puntos no eran respaldados por los pa&iacute;ses andinos. Por lo tanto, durante esta primera etapa del proceso de negociaci&oacute;n se observ&oacute; que los textos no se encontraron (Recordar Gr&aacute;fico No.2), es decir, no hubo propuestas coincidentes. </P>      <P>Esta estrategia se bas&oacute; en la idea de que era necesario hacerle ver constantemente al equipo estadounidense que Colombia era un aliado pol&iacute;tico de Estados Unidos en la regi&oacute;n (Pulecio 2005). En t&eacute;rminos del &quot;juego de dos niveles&quot;, este plan consisti&oacute; en una &quot;reverberaci&oacute;n por persuasi&oacute;n&quot;, con la que el Presidente de la Rep&uacute;blica busc&oacute; cambiar la percepci&oacute;n de Estados Unidos sobre el tratamiento que le deb&iacute;a dar al tratado con Colombia. Sin embargo, su efectividad fue nula desde un principio, pues incluso en la primera ronda, la jefe de negociaciones de Estados Unidos, Regina Vargo, declar&oacute; que, aunque su pa&iacute;s reconoc&iacute;a el v&iacute;nculo estrat&eacute;gico entre los dos pa&iacute;ses, deb&iacute;a tenerse muy claro que la negociaci&oacute;n del TLC era comercial, mas no una negociaci&oacute;n sobre la lucha contra el terrorismo y las drogas (Portafolio 2004, 17-21 de mayo: p&aacute;rr.7). Es m&aacute;s, el s&oacute;lo hecho de que Estados Unidos dijera que no negociaba s&oacute;lo con Colombia era una se&ntilde;al de que no habr&iacute;a tal tratamiento preferencial. </P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Seg&uacute;n J. Pulecio (Comunicaci&oacute;n personal, 27 de febrero 2007), para la cuarta ronda fue evidente que la delegaci&oacute;n estadounidense connot&oacute; que el tratado era el que ellos presentaron el primer d&iacute;a de negociaci&oacute;n, y que cuando los andinos quisieran dejar de hablar de sus sensibilidades se pasar&iacute;a a discutir ese texto. Como resultado de las presiones, los pa&iacute;ses andinos aceptaron basarse en el texto de Estados Unidos<Sup><a href="#n9">9</a></Sup>, con lo cual hasta ah&iacute; lleg&oacute; la estrategia colombiana de estructurar la negociaci&oacute;n alrededor de la b&uacute;squeda de un trato especial. De ah&iacute; en adelante, Estados Unidos se limit&oacute; a escuchar las inquietudes de la contraparte, sin comprometerse a dar respuesta a las solicitudes hechas (Portafolio 2005, 18-22 de abril: p&aacute;rr.12); si se retoma la teor&iacute;a realista se entiende, en buena medida, por qu&eacute; era de esperarse que este pa&iacute;s hiciera uso de su poder para moldear los resultados de la negociaci&oacute;n a su favor; pero tambi&eacute;n, porque muchas de las peticiones que les hicieron no se encontraban dentro del margen de maniobra establecido por el Trade Promotion Authority, TPA. Es decir, constantemente Estados Unidos utiliz&oacute; la estrategia de &quot;atar las manos&quot; de Moravcsik (1993), justificando que esas propuestas no ser&iacute;an aceptadas por su Congreso, pues as&iacute; hab&iacute;a sido dispuesto por el TPA. </P>      <P>Esa jugada de los andinos de empezar a relajar/expandir su <I>win-set </I>despu&eacute;s de aceptar el texto americano, conocida en el &quot;juego de dos niveles&quot; como &quot;relajar las reglas&quot;, inmediatamente hizo que el equipo norteamericano perdiera credibilidad sobre el <I>win-set </I>original presentado por Ecuador, Per&uacute; y Colombia; la delegaci&oacute;n andina mand&oacute; la se&ntilde;al de que pod&iacute;a ceder en sus peticiones sin que eso dificultara el proceso de aceptaci&oacute;n en cada uno de sus pa&iacute;ses, lo cual innegablemente debilit&oacute; su posici&oacute;n negociadora. Uno de los ejemplos m&aacute;s radicales es que r&aacute;pidamente, en la sexta ronda en Tucson (Estados Unidos), los andinos cedieron en desmantelar el Sistema Andino de Franjas de Precios, que se supon&iacute;a era uno de los temas hipersensibles que se deb&iacute;a negociar con gran precauci&oacute;n, especialmente porque el equipo colombiano consideraba que pod&iacute;an ser aplicados otros mecanismos de protecci&oacute;n (Portafolio 2004, 13-17 de septiembre: p&aacute;rr.12). </P>      <P>Como consecuencia, la tendencia general fue que a lo largo de las rondas los andinos expandieron cada vez m&aacute;s su <I>win-set </I>hasta acercarse al que fue planteado desde un principio por Estados Unidos. Aunque tambi&eacute;n se observaron algunas concesiones por parte de &eacute;ste: realizaron propuestas de intercambio que fueron aceptadas por los andinos o aceptaron algunas elaboradas por estos &uacute;ltimos<Sup><a href="#n10">10</a></Sup>. Empero, esta estrategia al mismo tiempo debilit&oacute; cada vez m&aacute;s la posici&oacute;n negociadora de los andinos frente a Estados Unidos, pues se fue minando con la dispersi&oacute;n gradual entre Per&uacute;, Ecuador y Colombia. A medida que pasaba el tiempo, m&aacute;s se divid&iacute;an sus posiciones y m&aacute;s se acercaban individualmente a la potencia para negociar bilateralmente. </P>      <P>La separaci&oacute;n de los pa&iacute;ses andinos puede entenderse por varias razones. Una de ellas es que los pa&iacute;ses andinos se confiaron en que era suficientemente fuerte presentar una posici&oacute;n conjunta basada en la normatividad que comparten en la CAN. Pero no vieron lo que Estados Unidos s&iacute; percat&oacute;: que las peticiones realizadas por este pa&iacute;s, que de una u otra manera incumb&iacute;an alguna de estas leyes, no afectaban de manera similar a los tres pa&iacute;ses andinos. Pod&iacute;a ocurrir que s&oacute;lo para uno de ellos fuera un tema sensible porque en su pa&iacute;s perjudicar&iacute;a a un sector econ&oacute;mico de gran tradici&oacute;n o tama&ntilde;o; en cambio, el tema en los otros pa&iacute;ses no era de gran importancia, frente a lo cual ced&iacute;an ante la petici&oacute;n norteamericana y aceptaban continuar con la negociaci&oacute;n directamente con Estados Unidos. Por ejemplo, en el tema de salud, mientras la industria farmac&eacute;utica colombiana de gen&eacute;ricos produce cerca del 70% de los medicamentos que se consumen en el pa&iacute;s, en Per&uacute; la cifra no supera el 20%<Sup><a href="#n11">11</a></Sup>. Otro caso es que Ecuador, Per&uacute; y Colombia presentaron por separado a Estados Unidos sus propias listas de desgravaci&oacute;n de productos. </P>      <P>Otra de las razones que debilit&oacute; la unidad andina fueron los procesos electorales en cada uno de los tres pa&iacute;ses. Mientras estuvieron Alejandro Toledo en Per&uacute;, Lucio Guti&eacute;rrez en Ecuador y &Aacute;lvaro Uribe en Colombia, hubo cierto voluntarismo pol&iacute;tico por parte de los tres gobiernos. No obstante, la crisis institucional en Ecuador llev&oacute; a que, en las &uacute;ltimas rondas, cuando llegara a la presidencia Alfredo Palacio, &eacute;ste anunciara que su pa&iacute;s no iba a firmar un TLC con Estados Unidos. </P>      <P>Por otro lado, el entonces presidente peruano,Alejandro Toledo,estaba dispuesto a cerrar negociaciones desde la novena ronda y a buscar acelerar la negociaci&oacute;n para que se lograra firmar el tratado antes de que &eacute;l dejara la presidencia de su pa&iacute;s (Comunicaci&oacute;n personal, 27 de febrero 2007), seg&uacute;n J. Pulecio, porque quer&iacute;a ser recordado en Per&uacute; por haber firmado el TLC. De hecho, el 5 de septiembre de 2005, este mandatario, junto con el equipo negociador, visit&oacute; al presidente colombiano para buscar agilizar las negociaciones del TLC (Dinero (b), 2005, 02 de septiembre:p&aacute;rr.4).El gobierno de Toledo logr&oacute; firmar el acuerdo (antes que Colombia) y ratificarlo en el Congreso antes de que saliera del poder en julio de 2006. </P>      <P>Para Uribe, en cambio, era mejor dilatar la firma del TLC, pues ten&iacute;a encima su proceso de reelecci&oacute;n presidencial. Aunque el presidente Uribe confiaba en que sus altos &iacute;ndices de popularidad le garantizar&iacute;an su reelecci&oacute;n, su margen de maniobra dentro del pa&iacute;s depend&iacute;a de que fuera reelecto; mientras tanto, deb&iacute;a ser cauto con el tema del TLC en plena campa&ntilde;a electoral por las posiciones encontradas en el pa&iacute;s (Dinero 2005, 02 de septiembre: p&aacute;rr. 4). </P>      <P>De manera que el gobierno colombiano y su equipo negociador no supieron manejar las relaciones con sus vecinos, ya que ignoraron las diferentes caracter&iacute;sticas y hechos de los dem&aacute;s pa&iacute;ses que pod&iacute;an afectar el TLC con Estados Unidos. En otras palabras, no era suficiente saber cu&aacute;les eran los intereses de las otras naciones en cada tema, tambi&eacute;n era necesario conocer por qu&eacute; esos eran los intereses y qu&eacute; m&oacute;viles estaban detr&aacute;s de ellos, as&iacute; como el contexto en el cual estaba inmersa la negociaci&oacute;n del TLC en esos pa&iacute;ses, incluyendo la favorabilidad percibida por los grupos dom&eacute;sticos. Todo ello, con el fin de formular propuestas mucho m&aacute;s atractivas que tuvieran m&aacute;s ah&iacute;nco en los dem&aacute;s pa&iacute;ses negociantes, y generar estrategias que involucraran la manipulaci&oacute;n del tama&ntilde;o del <I>win-set </I>de los otros pa&iacute;ses alterando sus restricciones dom&eacute;sticas, tal como lo menciona Moravcsik (1993: 29). </P>      <P>El gobierno colombiano tampoco se relacion&oacute; adecuadamente con actores dom&eacute;sticos en Estados Unidos. </P>      <P>El golpe m&aacute;s duro lo recibi&oacute; en noviembre de 2006 cuando las elecciones renovaron el Congreso norteamericano y dieron como resultado un Partido Dem&oacute;crata mayoritario. Fue un golpe, porque, a pesar de que el gobierno del presidente Uribe sostuviera durante las negociaciones que se estaba hablando al mismo tiempo con representantes republicanos y dem&oacute;cratas para garantizar la ratificaci&oacute;n del tratado en el Congreso, en la pr&aacute;ctica dicha estrategia bipartidista no se present&oacute;. Esto,por dos razones,en primera instancia porque los equipos estadounidense y colombiano que negociaron el TLC hicieron caso omiso de las objeciones laborales y ambientales que tradicionalmente hace el Partido Dem&oacute;crata en el Congreso estadounidense a los acuerdos comerciales internacionales (J. Pulecio, Comunicaci&oacute;n personal, 27 de febrero 2007); de ah&iacute; que ahora sea dif&iacute;cil para el embajador colombiano en Washington buscar el apoyo de los dem&oacute;cratas para un acuerdo que contiene temas que ellos siempre han criticado. La segunda raz&oacute;n es que, aunque el gobierno colombiano sab&iacute;a que el futuro del TLC depend&iacute;a de qu&eacute; partido americano obtuviera el mayor n&uacute;mero de esca&ntilde;os del Congreso en las elecciones de 2006, no esperaba que el Partido Republicano dejara de ser mayor&iacute;a. </P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>4. Negociaci&oacute;n en el Nivel II</b> </p>      <P>Una estrategia que se jug&oacute; el Presidente Uribe desde un principio con el prop&oacute;sito de buscar el aval de los grupos econ&oacute;micos en el pa&iacute;s, fue modificar la agenda interna del gobierno &ndash;&eacute;sta es una de las t&aacute;cticas mencionadas por Moravcsik (1993)- agregando una nueva pol&iacute;tica p&uacute;blica nacional que se discutir&iacute;a a la par de las negociaciones del TLC con Estados Unidos: lo que se denomin&oacute; la &quot;Agenda interna para la competitividad del pa&iacute;s&quot;, que como su nombre lo indica se trata de un conjunto de pol&iacute;ticas de inversi&oacute;n nacional especialmente de infraestructura (carreteras, puertos, telecomunicaciones,etc.),con el fin de hacer al pa&iacute;s m&aacute;s competitivo y atractivo para la inversi&oacute;n extranjera. Esta t&aacute;ctica logr&oacute; el apoyo inmediato del sector empresarial, especialmente porque los proyectos por ejecutar se definen a partir de un proceso de deliberaci&oacute;n entre ellos y el gobierno. </P>      <P>El gobierno colombiano tambi&eacute;n tuvo que lidiar con actores dom&eacute;sticos muy heterog&eacute;neos. Inicialmente, un gran n&uacute;mero de gremios econ&oacute;micos se adhiri&oacute; al Consejo Gremial Nacional, en un intento por homogeneizar las posiciones. Sin embargo, eran evidentes las tensiones en el interior de esta organizaci&oacute;n, especialmente entre industriales y agricultores, por los avances que se hac&iacute;an en propuestas de desgravaci&oacute;n para los bienes industriales, que no fueron ampliadas para los agr&iacute;colas. Ante esto, el presidente de la ANDI (Asociaci&oacute;n Nacional de Industriales) enfatiz&oacute; que su sector ser&iacute;a solidario con el agr&iacute;cola y con el de los medicamentos, y que no se cerrar&iacute;a la negociaci&oacute;n en los temas industriales hasta que no se cerrara la de estos otros cap&iacute;tulos (J. Pulecio, Comunicaci&oacute;n personal,06 de marzo 2007). A pesar de este anuncio,para mitad de a&ntilde;o de 2005 (cuando ya se hab&iacute;an adelantado nueve rondas), la estrategia del equipo negociador colombiano para buscar la manera de flexibilizar su <I>win-set </I>pero sin perder la aprobaci&oacute;n de los actores dom&eacute;sticos &ndash;&quot;relajar las reglas&quot; en t&eacute;rminos de Moravcsik (1993)- se bas&oacute; en pedirles a los empresarios que analizaran y se pusieran de acuerdo por cadenas productivas (ya no por bienes) sobre c&oacute;mo desgravar<Sup><a href="#n12">12</a></Sup>. A partir de esos resultados se presentar&iacute;a una propuesta colombiana a Estados Unidos. </P>      <P>No obstante, y como era previsto, los empresarios no lograron ponerse de acuerdo.Al mismo tiempo aumentaba la presi&oacute;n por terminar negociaciones antes de finalizar 2005 para que los tratados lograran pasar a aprobaci&oacute;n por los respectivos Congresos de cada pa&iacute;s a principios de 2006. Ante las circunstancias, los Ministerios de Comercio y de Agricultura realizaron la tarea de escoger qu&eacute; bienes en cada cadena productiva desgravar y tomaron decisiones unilateralmente (J. Pulecio, Comunicaci&oacute;n personal, 27 de febrero, 2007). </P>      <P>Aunque la acci&oacute;n gener&oacute; molestias entre los empresarios, las cr&iacute;ticas no pasaron a mayores. Por un lado, porque los empresarios, as&iacute; como el resto del pa&iacute;s, percib&iacute;an que los altos &iacute;ndices de popularidad del presidente Uribe le iban a garantizar su reelecci&oacute;n en mayo de 2006, lo cual implicaba que habr&iacute;a TLC &quot;s&iacute; o s&iacute;&quot;. Por otro lado, el gobierno nacional de todos modos deb&iacute;a garantizar el apoyo a su estrategia por parte de los actores internos y del Congreso de la Rep&uacute;blica. Teniendo en cuenta que el sector agr&iacute;cola en el Congreso colombiano es de mayor&iacute;a uribista y que varios de ellos son sectores &quot;perdedores&quot; con el tratado, para finales de 2005 el presidente Uribe empez&oacute; a hablar de, lo que en el &quot;juego de dos niveles se conoce como un &quot;enlace sin&eacute;rgico&quot;<Sup><a href="#n13">13 </a></Sup>a trav&eacute;s de &quot;pagos secundarios&quot;, una propuesta por fuera del tratado que da provisiones al sector agr&iacute;cola, la conocida Ley Agro Ingreso Futuro, como mecanismo de compensaci&oacute;n de los subsidios agr&iacute;colas de Estados Unidos. Esta ley da apoyo econ&oacute;mico por subsectores agr&iacute;colas y al sector en con-junto en proyectos de competitividad. Otras salidas de este tipo (de &quot;pagos secundarios&quot;) por parte del gobierno nacional, seg&uacute;n A. Bravo de ASINFAR (Asociaci&oacute;n de Industrias Farmac&eacute;uticas Colombianas), fueron darle el manejo de los recursos de esta ley a la SAC (Sociedad de Agricultores de Colombia) y ofrecerle a FENAVI (Federaci&oacute;n Nacional de Avicultores de Colombia)<Sup><a href="#n14">14</a></Sup> la administraci&oacute;n de los contingentes de pollo que lleguen al pa&iacute;s por cuenta del TLC (Comunicaci&oacute;n personal, 09 de marzo 2007). </P>      <P>Para suplir las necesidades de coordinaci&oacute;n entre el equipo negociador y los actores dom&eacute;sticos, el Ministerio de Comercio abri&oacute; varios canales de comunicaci&oacute;n. Previas a las rondas de negociaci&oacute;n se realizaron reuniones entre ellos o hubo una constante comunicaci&oacute;n por medio de oficios. Despu&eacute;s de cada ronda, el gobierno nacional organiz&oacute; una reuni&oacute;n en la Plaza de Los Artesanos en Bogot&aacute; D.C., en la cual se rindieron cuentas sobre los avances y los puntos pendientes de la ronda que acababa de pasar. Y para garantizar una interlocuci&oacute;n permanente durante las rondas, se instaur&oacute; de manera paralela un sitio en el que se adelantaban las discusiones entre los equipos negociadores de cada pa&iacute;s, un &lsquo;cuarto&rsquo; al que asistieron los gremios empresariales y representantes de organizaciones civiles. Este espacio se conoce como el &quot;Cuarto de al lado&quot;<Sup><a href="#n15">15</a></Sup>, y a &eacute;l llegaron por iniciativa propia estos actores. </P>      <P>Tales canales fueron mecanismos de rendici&oacute;n de cuentas para garantizar la legitimidad del tratado. Pero tambi&eacute;n ten&iacute;an como objetivo que entre el sector privado y el sector p&uacute;blico se lograra construir la posici&oacute;n negociadora del pa&iacute;s para la pr&oacute;xima ronda. Sin embargo, esto no siempre fue as&iacute;. </P>      <P>Comparando el mecanismo del &quot;Cuarto de al lado&quot; con Estados Unidos, el equipo americano llegaba a la ronda sabiendo hasta qu&eacute; punto pod&iacute;a llegar; por el contrario, el equipo colombiano constru&iacute;a ese punto durante el transcurso de la ronda, lo cual pod&iacute;a debilitar su habilidad para proyectar una imagen fuerte al exterior (Putnam 1993: 451). Sin embargo, se debe reconocer que fue un mecanismo efectivo de consultor&iacute;a del equipo colombiano con los gremios de la industria (ANDI) y de la agricultura (SAC) para los asuntos que surgieron durante las rondas de negociaci&oacute;n, no siendo as&iacute; para los dem&aacute;s actores, cuyos intereses no fueron defendidos por estas dos colectividades. </P>      <P>Pero adem&aacute;s, otros agentes, especialmente de sectores diferentes al industrial y al agr&iacute;cola, percibieron que sus comentarios o propuestas no eran muy tenidos en cuenta para la negociaci&oacute;n del d&iacute;a siguiente (M. L&oacute;pez, Comunicaci&oacute;n personal, 20 de abril 2007).De hecho,estos agentes sostuvieron que fueron constantemente enga&ntilde;ados por el equipo negociador pues en repetidas oportunidades se manipul&oacute; la informaci&oacute;n sobre los avances de las rondas y se negoci&oacute; por debajo de mesa; lo cual los llevo a sentirse marginados por el gobierno de la negociaci&oacute;n (A. Bravo, Comunicaci&oacute;n personal, 09 de marzo 2007). Esta sensaci&oacute;n de que el gobierno y su equipo negociador les ocultaba y alteraba la informaci&oacute;n sobre el transcurso de las negociaciones es una t&aacute;ctica considerada por Moravcsik (1993) en el &quot;juego de dos niveles&quot; para lidiar con las diferencias de opiniones sobre el tratado de los actores en el pa&iacute;s. </P>      <P>Los actores dom&eacute;sticos buscaron salidas de negociaci&oacute;n en el exterior para no limitar sus oportunidades a las capacidades del equipo negociador; aunque algunas veces lo hicieron con la mediaci&oacute;n del gobierno nacional, buscando &quot;alianzas transgubernamentales&quot;<Sup><a href="#n16">16</a></Sup>, en t&eacute;rminos del &quot;juego de dos niveles&quot;. Otras veces directamente con actores del Nivel II de los otros pa&iacute;ses, incluyendo Ecuador y Per&uacute;. Sin duda alguna, los contactos que tuvieron mayor efecto fueron, en palabras de Moravcsik (1993), las &quot;alianzas transnacionales&quot;, que se realizaron con el Partido Dem&oacute;crata. Este tipo de recurso se convirti&oacute;,de hecho,en una estrategia de &quot;reverberaci&oacute;n&quot;, es decir, las negociaciones que se dieron entre los sindicatos colombianos, ONGs internacionales defensoras de derechos humanos y laborales, del medio ambiente y de la salud, y miembros del Partido Polo Democr&aacute;tico Alternativo (partido de oposici&oacute;n al gobierno de &Aacute;lvaro Uribe, que adem&aacute;s es fuertemente apoyado por las organizaciones sindicales obreras), con congresistas dem&oacute;cratas y sectores que &eacute;stos representan, lograron que el Congreso norteamericano realizara correcciones a los cap&iacute;tulos Laboral, Ambiental y de Propiedad Intelectual. </P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Esto se produjo gracias a que, ante las objeciones dem&oacute;cratas a los &uacute;ltimos TLC firmados por la administraci&oacute;n Bush por no exigir a las contrapartes serios compromisos principalmente sobre legislaci&oacute;n laboral y ambiental, y ante su amenaza de no ratificarlos, el gobierno logr&oacute; un acuerdo con este partido (que ahora es mayor&iacute;a en el Congreso) el 12 de mayo de 2007, en el que se hacen las correcciones solicitadas a los TLC. Dichas reparaciones conllevaron cierta modificaci&oacute;n de los textos que ya hab&iacute;an sido firmados por el ejecutivo, lo cual implic&oacute; para el gobierno Bush un cambio institucional (otra de las t&aacute;cticas tenidas en cuenta por Moravcsik (1993)), un cambio en las reglas de juego que antes establec&iacute;an que una vez firmado un tratado de libre comercio, su contenido no pod&iacute;a ser alterado por el Congreso. </P>      <p><b>Conclusiones</b></p>      <P>El &quot;juego de dos niveles&quot; es un modelo de pol&iacute;tica exterior que aplicado a una negociaci&oacute;n internacional, por ejemplo a un tratado de libre comercio, permite esclarecer las diferentes relaciones que se dan entre los gobiernos negociantes y los actores dom&eacute;sticos de las partes involucradas que de una u otra forma tienen que ver con la negociaci&oacute;n. El modelo define diferentes t&aacute;cticas de negociaci&oacute;n que se dan en el plano internacional (Nivel I) y en el dom&eacute;stico (Nivel II); al identificar estas t&aacute;cticas en las negociaciones del TLC entre Colombia y Estados Unidos se logr&oacute; establecer qu&eacute; acciones tuvieron &eacute;xito y cu&aacute;les no, qu&eacute; factores importantes no se tuvieron en cuenta, y qu&eacute; aspectos debilitaron o fortalecieron la posici&oacute;n negociadora. Especialmente, tras la aplicaci&oacute;n del &quot;juego de dos niveles&quot; se puede afirmar que el gobierno colombiano no logr&oacute; estructurar una estrategia integral que tuviera en cuenta las distintas variables dom&eacute;sticas (tanto de Colombia como de sus pa&iacute;ses vecinos y de Estados Unidos) e internacionales, as&iacute; como las posibles t&aacute;cticas para lidiar con ellas &ndash;y que mencionan Moravcsik (1993) y Putnam (1993)- y para llegar a un acuerdo. </P>      <P>La viabilidad pol&iacute;tica del TLC entre Estados Unidos y Colombia, es decir, lograr un acuerdo en el Nivel I, que fuera ratificado en el Nivel II colombiano, estuvo en gran parte mediada por el presidente colombiano. &Aacute;lvaro Uribe siempre fue un ac&eacute;rrimo defensor del tratado y aunque no compartiera las mismas preferencias (con respecto al TLC) de varios actores internos, logr&oacute; el apoyo de los gremios m&aacute;s importantes del pa&iacute;s para garantizar que tuviera acogida la negociaci&oacute;n: el de los grandes industriales y el de los grandes latifundistas. Esto lo obtuvo utilizando dos t&aacute;cticas mencionadas por Moravcsik (1993: 30): reforzando sus apoyos pol&iacute;ticos y minimizando las p&eacute;rdidas del tratado. Para reforzar sus apoyos pol&iacute;ticos, el presidente sac&oacute; provecho de su relaci&oacute;n con los gremios m&aacute;s poderosos del pa&iacute;s, fortaleci&oacute; esos apoyos buscando la renovaci&oacute;n de un Congreso de mayor&iacute;a uribista, y utiliz&oacute; un discurso hacia dentro (aunque no tuvo efecto hacia fuera), sobre el tratamiento preferencial que recibir&iacute;a de Estados Unidos por ser su aliado estrat&eacute;gico, con el fin de mantener la credibilidad de los actores dom&eacute;sticos sobre la capacidad negociadora del equipo colombiano. Asimismo,para minimizar las p&eacute;rdidas del tratado, program&oacute; una &quot;Agenda Interna para la Competitividad&quot; y concedi&oacute; pagos a sectores internos como la Ley &quot;Agro, Ingreso Seguro&quot;. </P>      <P>Por otro lado, la estrategia del gobierno nacional, durante las primeras rondas, de entablar un di&aacute;logo en el que las delegaciones de los pa&iacute;ses andinos manifestaban cu&aacute;les eran sus intereses y sensibilidades, repercuti&oacute; en confusiones del equipo estadounidense acerca de si los textos que se iban a negociar eran los de ellos o si los andinos propondr&iacute;an otros nuevos. Ello, puesto que, como era de esperar, ese di&aacute;logo no llev&oacute; a acuerdo alguno de negociaci&oacute;n: en ning&uacute;n momento se plante&oacute; una propuesta de intercambios pues los pa&iacute;ses se centraron en defender sus posiciones: Estados Unidos su papel de hegem&oacute;n en el sistema internacional, y los pa&iacute;ses andinos, especialmente Colombia, su papel de aliado estrat&eacute;gico en la regi&oacute;n. </P>      <P>Al final, gracias a una constante flexibilizaci&oacute;n del <I>win-set </I>colombiano &ndash;&quot;relajar las reglas&quot; en t&eacute;rminos de Moravcsik (1993)-, que empez&oacute; por aceptar como texto base el <I>win-set </I>estadounidense, se termin&oacute; con un acuerdo muy similar a los que ha venido construyendo Estados Unidos a lo largo de diferentes TLC bilaterales. Tal como ese pa&iacute;s lo hab&iacute;a previsto. A partir de esto, se puede sostener que, si bien son inciertos los efectos de este texto definitivo sobre la econom&iacute;a colombiana y no es claro si las ganancias ser&aacute;n mayores que las p&eacute;rdidas, el gobierno del presidente Uribe, junto con su equipo, no supo negociar el TLC con Estados Unidos pues no logr&oacute; estructurar una estrategia eficaz de negociaci&oacute;n. Y esto se ve reflejado en un texto que, si bien no contradice los intereses de todos los actores de Colombia, consigui&oacute; s&oacute;lo lo m&iacute;nimo que justificaba una negociaci&oacute;n de un TLC con la potencia mundial. Por lo tanto, la apreciaci&oacute;n general es que Colombia aprendi&oacute; a negociar con el pa&iacute;s con el que debi&oacute; sentarse ya preparado para hacerlo, Estados Unidos. </P>      <P>Al observar cu&aacute;les de las t&aacute;cticas del &quot;juego de dos niveles&quot; fueron aplicadas por el gobierno colombiano junto con los actores dom&eacute;sticos de los dem&aacute;s pa&iacute;ses negociantes, resaltan todas aquellas cosas que &eacute;ste no llev&oacute; a cabo y que ignor&oacute;. </P>      <P>En la negociaci&oacute;n con Estados Unidos, desconoci&oacute; el papel del Partido Dem&oacute;crata en el Congreso y la relaci&oacute;n entre los sectores que ellos representan con sectores colombianos que hacen oposici&oacute;n al gobierno de Uribe. De hecho se puede afirmar, en ese sentido, que &eacute;stos &uacute;ltimos tuvieron una labor de <I>lobby </I>en Estados Unidos (tanto con organizaciones sociales como con el sector p&uacute;blico) m&aacute;s exitosa que la estrategia del gobierno colombiano. Por otro lado, seguramente se hubiera ahorrado en costos pol&iacute;ticos y econ&oacute;micos, y estructurado una mejor estrategia de negociaci&oacute;n, si desde un principio los pa&iacute;ses andinos hubieran reconocido que Estados Unidos negocia con precedentes y que no se iba a apartar de ellos, debido a que unos pa&iacute;ses consideraran que merec&iacute;an un tratamiento diferente y especial respecto de los otros pa&iacute;ses con que ha negociado Estados Unidos. </P>      <P>En cuanto a las relaciones entre Per&uacute;, Ecuador y Colombia, tras el an&aacute;lisis, es evidente que el gobierno colombiano ignor&oacute; qu&eacute; factores pod&iacute;an mantener una posici&oacute;n con-junta entre los pa&iacute;ses, y qu&eacute; otros pod&iacute;an minarla. Hubo un desconocimiento total de los procesos pol&iacute;ticos y electorales en los pa&iacute;ses y sobre c&oacute;mo &eacute;stos pod&iacute;an afectar las negociaciones del TLC. Tampoco el equipo colombiano busc&oacute; acercamientos con el Nivel II de Ecuador y Per&uacute; ni mostr&oacute; inter&eacute;s por un mayor conocimiento sobre las relaciones entre los actores dom&eacute;sticos de estos pa&iacute;ses y sus gobiernos. Sin duda, tales aspectos influyeron en que se terminara negociando acuerdos bilaterales. Los procesos electorales de estos pa&iacute;ses llevaron a que los intereses del presidente peruano Alejandro Toledo, quien busc&oacute; acelerar el acuerdo para finalizarlo antes de que &eacute;l saliera de la presidencia, se alinearan r&aacute;pidamente con los intereses de Estados Unidos. Este &uacute;ltimo pa&iacute;s, para ahondar en esta estrategia, aprovech&oacute; las diferencias inherentes entre andinos relacionadas con sus esquemas productivos y normativos. El presidente Uribe, en cambio, prefiri&oacute; extender las negociaciones. Como resultado, el cierre con Per&uacute; llev&oacute; a que Colombia aceptara negociar los puntos pendientes a partir de lo que Per&uacute; negoci&oacute;, en otras palabras, este pa&iacute;s termin&oacute; negociando por Colombia. Por su parte, Ecuador no termin&oacute; las negociaciones, debido a procesos desestabilizadores internos. </P>      <P>Lo que se observa actualmente es que el tratado tiene m&aacute;s dificultades para su aprobaci&oacute;n en Estados Unidos que en Colombia. Aunque los partidos opositores al gobierno de Uribe han tenido una gran disciplina y coordinaci&oacute;n para debatir las consecuencias negativas del tratado, &eacute;stos no son mayor&iacute;a en el Congreso colombiano. Por lo cual hay gran seguridad de que pasar&aacute; sin mayores contratiempos por el legislativo, pues la bancada uribista responder&aacute; al llamado del presidente para que vote a favor de esta iniciativa<Sup><a href="#n17">17</a></Sup>. Por su parte, los actores dom&eacute;sticos cr&iacute;ticos del TLC con Estados Unidos, depositan sus esperanzas en que sea la Corte Constitucional la que declare inexequibles algunos puntos del tratado, sin que se afecte la totalidad del mismo. En cambio, la ratificaci&oacute;n del TLC est&aacute; en vilo en el Congreso norteamericano, debido a que el Partido Dem&oacute;crata no est&aacute; dispuesto a certificar a Colombia como pa&iacute;s apto para el TLC. Las razones son principalmente dos: los altos &iacute;ndices de asesinatos de sindicalistas en el pa&iacute;s (lo cual es rotundamente rechazado por un partido, el Dem&oacute;crata, que defiende a los sindicatos), y los &uacute;ltimos esc&aacute;ndalos pol&iacute;ticos que involucran a varios funcionarios del gobierno nacional y congresistas miembros de partidos uribistas, con los grupos paramilitares.</P> <hr size="1">      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>Comentarios</b></p>      <P><a name="n1">1</a> Por ejemplo Espinosa (2005), Pulecio (2005), Camacho (2006), Cornejo (2006) y Flores (2006). </P>      <P><a name="n2">2</a> Al final s&oacute;lo fueron dos, el TLC Per&uacute;-EE.UU y el TLC Colombia-EE.UU, pues con la llegada de Rafael Correa (claro opositor del Tratado) a la presidencia de Ecuador, se suspendieron las negociaciones entre este pa&iacute;s y EE.UU. </P>      <P><a name="n3">3</a> A partir de comunicados de prensa del Ministerio de Comercio y del USTR, art&iacute;culos de prensa de peri&oacute;dicos (El Tiempo, El Espectador, Portafolio, La Rep&uacute;blica) y de revistas (Semana, Cambio, Dinero); oficios y cartas enviadas entre el equipo negociador colombiano y algunos gremios empresariales, organismos de control y ONGs (derechos de petici&oacute;n, consideraciones que seg&uacute;n estos grupos el gobierno deb&iacute;a tener en cuenta, comentarios, convocatorias a reuniones, entre otros).Tambi&eacute;n se acudi&oacute; a fuentes directas de informaci&oacute;n por medio de entrevistas a: jefes o miembros del equipo negociador colombiano, representantes de empresas y gremios econ&oacute;micos de los sectores de telecomunicaciones y propiedad intelectual, representantes de ONGs en defensa de los medicamentos gen&eacute;ricos, representantes de gobiernos locales y un veedor ciudadano que hizo seguimiento al tema de biodiversidad. </P>      <P><a name="n4">4</a> Es decir, del sistema internacional. </P>      <P><a name="n5">5</a> En 1988,Robert D.Putnam public&oacute; por primera vez el modelo &quot;Diplomacy And Domestic Politics:The Logic Of Two-Level Games&quot; en la edici&oacute;n de verano de la revista <I>International Organization </I>42. Sin embargo, cinco a&ntilde;os m&aacute;s tarde, en 1993, edit&oacute; junto con Peter Evans y Harold Jacobson, el libro <I>Double-Edged Diplomacy. Internacional Bargaining and Domestic Politics</I>, en el cual desarrollan el modelo y lo aplican a estudios de casos de negociaciones internacionales sobre seguridad, asuntos econ&oacute;micos y relaciones entre norte y sur. En la introducci&oacute;n de este libro, Andrew Moravcsik estudia con mayor detenimiento los componentes del modelo inicial de Putnam. A continuaci&oacute;n se har&aacute; un resumen del &quot;juego de dos niveles&quot; a partir de las lecturas de Putnam y de Moravcsik. </P>      <P><a name="n6">6</a> Se presenta cuando el negociador le dice a su contraparte que si bien le gustar&iacute;a aceptar su propuesta, &eacute;sta no ser&iacute;a apoyada dentro del pa&iacute;s (Putnam 1993: 441). </P>      <P><a name="n7">7</a> En la regi&oacute;n, primero fue M&eacute;xico con el NAFTA, luego Chile, para la fecha pa&iacute;ses centroamericanos se encontraban negociando el CAFTA, y m&aacute;s recientemente Panam&aacute; tambi&eacute;n procedi&oacute; a negociar un tratado de libre comercio con Estados Unidos.</P>      <P><a name="n8">8</a> &Eacute;sta fue la excusa perfecta para dejar a Venezuela por fuera del tratado,teniendo en cuenta las diferencias y tensiones entre el presidente Ch&aacute;vez y el presidente Bush (Hugo Ch&aacute;vez no s&oacute;lo fue cr&iacute;tico del TLC andino-Estados Unidos, sino tambi&eacute;n del ALCA). Por su parte Bolivia, aunque recibiera beneficios del ATPDEA, estar&iacute;a como observador durante las negociaciones con posibilidad de adherirse m&aacute;s adelante al tratado. Por problemas de inestabilidad pol&iacute;tica en el interior del pa&iacute;s, Bolivia no era considerado por Estados Unidos como un pa&iacute;s &quot;elegible&quot; para negociar un Tratado de Libre Comercio. De todos modos, ante la llegada de Evo Morales a la presidencia de Bolivia, su participaci&oacute;n ces&oacute; ante las cr&iacute;ticas de &eacute;ste al gobierno norteamericano. </P>      <P><a name="n9">9</a> Esto se puede apreciar en los informes que el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo presentaba tras cada ronda para cada una de las mesas. Los informes se encuentran disponibles en web: <a href="http://www.tlc.gov.co/eContent/categorydetail.asp?idcategory=720&amp;idcompany=37" target="_blank">http://www.tlc.gov.co/eContent/categorydetail.asp?idcategory=720&amp;idcompany=37</a>. </P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P><a name="n10">10</a> Esto se puede apreciar en los informes que el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo presentaba tras cada ronda y por cada mesa. Los informes se encuentran disponibles en web: <a href="http://www.tlc.gov.co/eContent/categorydetail.asp?idcategory=720&amp;idcompany=37" target="_blank">http://www.tlc.gov.co/eContent/categorydetail.asp?idcategory=720&amp;idcompany=37</a>. </P>      <P><a name="n11">11</a> Cifras de ASINFAR facilitadas por A. Bravo. </P>      <P><a name="n12">12</a> Es decir, como la propuesta original de desgravaci&oacute;n de Estados Unidos no coincid&iacute;a con la propuesta de desgravaci&oacute;n andina incluida en el win-set inicial (armada a partir de pedidos de desgravaci&oacute;n por cada bien), el gobierno colombiano opt&oacute; por una nueva propuesta que resultara tambi&eacute;n del consenso de los empresarios; s&oacute;lo que esta vez ellos deb&iacute;an escoger a qu&eacute; bien de la cadena productiva prefer&iacute;an le fuera aplicado el arancel cero. </P>      <P><a name="n13">13</a> Condicionar la aprobaci&oacute;n de una medida que no estaba originalmente en el win-set, a la negociaci&oacute;n del acuerdo internacional. </P>      <P><a name="n14">14</a> FENAVI representa un sector muy sensible durante las negociaciones del tratado, debido especialmente a la llegada al pa&iacute;s de cuartos traseros de pollo provenientes de EE.UU.</P>      <P><a name="n15">15</a> Este &quot;Cuarto&quot; es una iniciativa mexicana que tuvo origen en la negociaci&oacute;n del NAFTA. </P>      <P><a name="n16">16</a> Por ejemplo, por medio del Ministerio de Comercio se trat&oacute; de buscar apoyo de la industria farmac&eacute;utica de gen&eacute;ricos deEE.UU. Seg&uacute;n Luis &Aacute;ngel Madrid, ASINFAR logr&oacute; el contacto con estas empresas gracias a una consultora, Mar&iacute;a Fabiana Jorge, pagada por Proexport, que fue contratada como asesora de la negociaci&oacute;n, para que sirviera de punto de contacto. </P>      <P><a name="n17">17</a> De hecho,en el momento de la elaboraci&oacute;n de este art&iacute;culo,s&oacute;lo faltaba un debate para la ratificaci&oacute;n del TLC en el Congreso colombiano. </P> <hr size="1">      <p><b>Referencias bibliogr&aacute;ficas</b> </p>      <!-- ref --><P>Camacho, Cristina. 2006. &quot;La negociaci&oacute;n pol&iacute;tica del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y los pa&iacute;ses andinos&quot;. <I>Comentario Internacional, </I>6, II semestre 2005 - I semestre 2006: 85-117. Quito: Universidad Andina Sim&oacute;n Bol&iacute;var.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000112&pid=S0121-5612200700010000600001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </P>      <!-- ref --><P>Cornejo, Enrique. 2006. &quot;Las negociaciones para el Tratado de Libre Comercio entre los pa&iacute;ses andinos y los EE.UU.: Reflexiones para el debate&quot; <I>Comentario Internacional,</I> 6, II semestre 2005 - I semestre 2006: 85-117. Quito: Universidad Andina Sim&oacute;n Bol&iacute;var.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000114&pid=S0121-5612200700010000600002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </P>      <!-- ref --><P>Dinero 2005, 02 de septiembre (a). <I>Los enredos del TLC. </I><a href="http://www.dinero.com/wf_InfoArticulo.aspx?IdArt=21586" target="_blank">http://www.dinero.com/wf_InfoArticulo.aspx?IdArt=21586</a> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000116&pid=S0121-5612200700010000600003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>Dinero 2005,02 de septiembre (b). <I>Toledo viene a hab</I><I>lar con Uribe para acelerar firma de TLC.: </I><a href="http://www.dinero.com/wf_InfoArticulo.aspx?IdArt=21691" target="_blank">http://www.dinero.com/wf_InfoArticulo.aspx?IdArt=21691</a> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000117&pid=S0121-5612200700010000600004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>Espinosa, Andr&eacute;s. 2005. &quot;Reglas de juego para las negociaciones agropecuarias de un TLC con Estados Unidos&quot;. <I>Series Estudios y perspectivas, </I>5. Bogot&aacute;: CEPAL-Fescol.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000118&pid=S0121-5612200700010000600005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </P>      <!-- ref --><P>Flores,Rub&eacute;n.2006.&quot;Aspectos relevantes. Estudio actual de las negociaciones del Tratado de Libre Comercio entre Ecuador y EE.UU.&quot;. <I>Comentario Internacional, </I>6, II semestre 2005 - I semestre 2006:85-117. Quito:Universidad Andina Sim&oacute;n Bol&iacute;var.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000120&pid=S0121-5612200700010000600006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></P>      <!-- ref --><P>Ikenberry,John.1988.&quot;Conclusion: An Institucional Approach to American Foreign Economic Policy&quot;. <I>International Organization, </I>42,1,Winter:219-243.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000122&pid=S0121-5612200700010000600007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </P>      <!-- ref --><P>Ministerio de Comercio, Industria y Turismo. 2004, 20 de mayo. <I>Tratado de Libre Comercio Colombia-Estados Unidos: Resultados Primera Ronda de Negociaciones. </I><a href="http://www.tlc.gov.co/econtent/categorydetail.asp?idcategory=708&amp;idcompany=37 " target="_blank">http://www.tlc.gov.co/econtent/categorydetail.asp?idcategory=708&amp;idcompany=37 </a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000124&pid=S0121-5612200700010000600008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>Ministerio de Comercio, Industria y Turismo. 2005. <I>La Negociaci&oacute;n del TLC de Colombia con los Estados Unidos. <a href="http://www.tlc.gov.co" target="_blank">http://www.tlc.gov.co</a></I>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000125&pid=S0121-5612200700010000600009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P><font size="2" face="Verdana">Moravcsik,Andrew. 1993.&quot;Introduction: Integrating International and Domestic Theories of International Bargaining&quot;, en Evans, P; Jacobson, H; Putnam, R, eds., <I>Double-Edged Diplomacy: International Bargaining and Domestic Politics. </I>Berkeley - Los Angeles: University of California Press, 3-42.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000126&pid=S0121-5612200700010000600010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></P>  <font face="Verdana" size="2">    <!-- ref --><P>Portafolio. 2004, 17-21 de mayo. TLC: <I>cuidado con comparaciones. </I><a href="http://www.portafolio.com.co/proy_ porta_online/tlc/not_tlc/1721mayo2 004/ARTICULO-WEBNOTA_INTERIOR_PORTA1709006.html" target="_blank">http://www.portafolio.com.co/proy_ porta_online/tlc/not_tlc/1721mayo2 004/ARTICULO-WEBNOTA_INTERIOR_PORTA1709006.html</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000128&pid=S0121-5612200700010000600011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>Pulecio, Jorge. 2005. &quot;La estrategia Uribe de negociaci&oacute;n del TLC&quot;. <I>Colombia Internacional</I>,61, Ene.-Jun.:12-32. Bogot&aacute;: Universidad de los Andes.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000129&pid=S0121-5612200700010000600012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </P>  </font>    <!-- ref --><P><font size="2" face="Verdana">Putnam, Robert. 1993. &quot;Appendix: Diplomacy and Domestic Politics: The Logic of Two-Level Games&quot;. en <I>Double-Edged Diplomacy: International Bargaining and Domestic Politics. </I>eds P. Evans, H. Jacobson y R. Putnam, 431-468. Berkeley-Los Angeles: University of California Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000131&pid=S0121-5612200700010000600013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></P>  <font face="Verdana" size="2">    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><P>Rosenau, James. 1980. <I>The Scientific Study of Foreign Policy. </I>London: Frances Pinter.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000133&pid=S0121-5612200700010000600014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></P>      <!-- ref --><P><font size="2" face="Verdana">US Trade Representative -USTR. 2001, 02 de abril.<i>United States and Chile Free Trade Agreement</i><i>:</i><i>Third Negotiating Round</i><i>. </i><a href="http://www.ustr.gov/Document_Library/%20Press_Releases/2001/April/US__Chile_F%20TA_Third_Negotiating_Round.html" target="_blank">http://www.ustr.gov/Document_Library/ Press_Releases/2001/April/US__Chile_F TA_Third_Negotiating_Round.html</a></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000135&pid=S0121-5612200700010000600015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p></p> <font face="Verdana" size="2">     <P><b>Bibliograf&iacute;a</b></P>     <p><b>Comunicados de prensa obtenidos de:</b></p> <UL type="disc">      <LI>Sitio web de Portafolio sobre el TLC: <a href="http://www.portafolio.com.co/proy_ porta_online/tlc/index.html" target="_blank">http://www.portafolio.com.co/proy_ porta_online/tlc/index.html</a> </LI>      <LI>Sitio web de La Rep&uacute;blica: <a href="http://www.larepublica.com.co" target="_blank">http://www.larepublica.com.co</a> </LI>      <LI>Sitio web de El Tiempo: <a href="http://www.eltiempo.com" target="_blank">http://www.eltiempo.com</a> </LI>      <LI>Sitio web de El Espectador: <a href="http://www.elespectador.com" target="_blank">http://www.elespectador.com</a> </LI>      ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>Sitio web de Revista Semana: <a href="http://www.semana.com" target="_blank">http://www.semana.com</a> </LI>      <LI>Sitio web de Revista Dinero: <a href="http://www.dinero.com/" target="_blank">http://www.dinero.com/</a> </LI>     </UL>     <P><b>Cartas y oficios entre actores dom&eacute;sticos y el gobierno nacional,</b> obtenidos del &quot;Libro Blanco del TLC&quot;, disponible en la p&aacute;gina web del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo sobre el TLC: <a href="http://www.tlc.gov.co" target="_blank">http://www.tlc.gov.co</a></P>     <p><b>Comunicaciones personales:</b></p> <UL type="disc">     <LI>Alberto Bravo, Representante de ASINFAR, 09 de marzo, 2007. </LI>     <LI>Efra&iacute;n Olarte,Veedor Ciudadano, 01 de marzo, 2007. </LI>     <LI>Gustavo Cala, Representante de ETB, 10 de abril, 2007. </LI>     <LI>Iv&aacute;n Rojas, Representante de Misi&oacute;n Salud, 13 de marzo, 2007. </LI>     <LI>Jorge Pulecio, Representante de la Alcald&iacute;a Mayor de Bogot&aacute;, 27 de febrero, 2007.</LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>Luis &Aacute;ngel Madrid, Negociador colombiano de Propiedad Intelectual, 02 de marzo, 2007. </LI>     <LI>Maria Fernanda Hurtado,Asesora equipo negociador colombiano de Propiedad Intelectual,12 de abril,2007.</LI>     <LI>Mauricio L&oacute;pez, Representante de ANDESCO, 20 de abril, 2007. </LI>     <LI>Neyibia Cu&eacute;llar, Asesora equipo negociador colombiano de Telecomunicaciones, 13 de abril, 2007. </LI>     <LI>Asistencia del 27 de febrero al 17 de abril de 2007, a las reuniones semanales del equipo Bogot&aacute; Internacional de la Alcald&iacute;a Mayor de Bogot&aacute; en el despacho del Secretario de Hacienda Distrital, sobre las negociaciones del TLC y su impacto sobre el Distrito Capital.</LI >    </UL></font>      ]]></body><back>
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