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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[EL CONFLICTO PALESTINO-ISRAELÍ: Una propuesta para la negociación]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2">      <p align="center" ><font face="verdana" size="4"><b> EL CONFLICTO  PALESTINO-ISRAEL&iacute;    <br> </b>Una propuesta para la negociaci&oacute;n</font></p>      <p align="center" ><font face="verdana" size="3"><b>THE ISRAELI-PALESTINIAN CONFLICT</b>    <br> A Proposal for Negotiation</font></p>      <p><b>Luis E. Bosemberg</b>    <br>   Profesor asociado, Departamento de Historia, Universidad de los Andes, Bogot&aacute;, Colombia.</p> <hr size="1">      <p><b>RESUMEN</b></p>      <p>El art&iacute;culo plantea que para lograr una verdadera paz en el conflicto palestino-israel&iacute; se deben negociar cuatro escenarios fundamentales: la cuesti&oacute;n del Estado  palestino, el problema de la ciudad de Jerusal&eacute;n, los refugiados palestinos y  las colonias jud&iacute;as. El art&iacute;culo hace un recorrido hist&oacute;rico del surgimiento de dichos problemas, para luego hacer un recuento de Camp David II, del a&ntilde;o 2000,  la &uacute;ltima cumbre en donde se intent&oacute; negociar estos problemas y, finalmente,  sugerir por qu&eacute; estos problemas son tan importantes.</p>      <p><b><i>Palabras Clave</i></b>: conflicto palestino-israel&iacute;, Estados Unidos, Camp David II, Jerusal&eacute;n, colonias jud&iacute;as, Estado palestino, refugiados palestinos.</p> <hr size="1">      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>    <br>ABSTRACT</b></p>      <p>The article proposes that, to accomplish true peace in the Israeli-Palestinian conflict, four  fundamental issues must be the subject of negotiations: the question of the  Palestinian State, the issue of Jerusalem, the Palestinian refugees and the  Jewish colonies. This article does a historic exploration of the apparition of  said questions, to then recount the events of Camp David II, the year 2000, the  last summit where an attempt was made to negotiate on these problems and,  finally, suggest why these issues are so important.</p>      <p><b><i>Keywords</i></b>: Israeli-Palestinian conflict, United States, Camp David II, Jerusalem, Jewish colonies, Palestinian state, Palestinian refugees.</p>      <p>recibido 05/06/08, aprobado 14/04/09</p>  <hr size="1">      <p><b>Introducci&oacute;n</b></p>      <p>En tantas ocasiones, cuando se plantea la soluci&oacute;n al problema palestino-israel&iacute;,  pol&iacute;ticos de diversa &iacute;ndole o medios de comunicaci&oacute;n acuden a simples llamados  para &quot;acabar con el terrorismo&quot; —como una obligaci&oacute;n de los palestinos—, a los  israel&iacute;es que <i>deber&iacute;an </i>congelar la construcci&oacute;n de sus colonias —lo que  no suena como una obligaci&oacute;n—, a &quot;reiniciar la cooperaci&oacute;n en seguridad&quot;, a  &quot;hallar un per&iacute;odo de enfriamiento&quot;, a &quot;construir confianza&quot; o, como figura en las declaraciones del nuevo ministro de relaciones exteriores de Israel a  finales de abril de 2009: &quot;La soluci&oacute;n del problema est&aacute; en Ir&aacute;n&quot;, etc. Todos estos llamados no son sino embelecos que prolongan el conflicto pero no tocan  los grandes problemas de fondo.</p>      <p>El art&iacute;culo plantea, entonces, que para solucionar el conflicto se deben tocar de forma  concreta y definitiva los siguientes cuatro escenarios: el Estado palestino, el  estatus de Jerusal&eacute;n, la cuesti&oacute;n de los refugiados y las colonias jud&iacute;as;  obviar alguno de ellos conducir&iacute;a al fracaso cualquier intento de alcanzar la  paz. La importancia de cada uno de ellos se revelar&aacute; cuando se exponga cada caso  por separado.</p>      <p>El texto que presentamos es descriptivo y pol&iacute;tico, cuenta con una secuencia cronol&oacute;gica y su contenido se enmarca dentro de una narraci&oacute;n coherente y singular. Predominan los personajes, lo particular y lo espec&iacute;fico y no tanto lo colectivo. Se  introduce a aquellas personas —diplom&aacute;ticos, pol&iacute;ticos— en cuyas manos est&aacute; el  destino de varios millones pero no en el vac&iacute;o, sino en su  contexto hist&oacute;rico. Se concentra en un grupo peque&ntilde;o, as&iacute; que una parte del  art&iacute;culo es una microhistoria y m&aacute;s que elaborarse a partir de grandes  conceptos mira ciertas realidades y percepciones pol&iacute;ticas. El art&iacute;culo,  entonces, se puede ver como una cr&iacute;tica a los poderosos a quienes le recomienda  ser m&aacute;s concesivos, y como una advertencia, porque la situaci&oacute;n es apremiante y  porque se trata de hallar una soluci&oacute;n aqu&iacute; y ahora.</p>      <p>La visi&oacute;n hist&oacute;rica, junto con el debate en las negociaciones, nos parece una contribuci&oacute;n para que se argumente con argumentos hist&oacute;ricos. En ese sentido, la historia cumplir&iacute;a el papel de instrumento de negociaci&oacute;n y de argumentaci&oacute;n evitando as&iacute; los lugares comunes, los facilismos, las historias maniqueas escritas en blanco  y negro, las narrativas nacionales y las historias oficiales que obviamente, son  partidistas.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Por supuesto, exponer ciertos problemas y la cr&iacute;tica o defensa de algunos de ellos manifesta una selecci&oacute;n. La cercan&iacute;a al problema, es decir su actualidad, nos impide ver desde la lejan&iacute;a; si el conflicto hubiese terminado siglos atr&aacute;s, tal vez,  podr&iacute;amos ser m&aacute;s &quot;objetivos&quot;. La cercan&iacute;a hace que, de una u otra manera, defendamos alg&uacute;n campo en la actualidad.</p>      <p>Creemos, sin embargo, que nosotros desde aqu&iacute;, desde el sur del continente, desde una  Colombia lejana al conflicto, desde un pa&iacute;s que no tiene grandes lazos ni  intereses con el mundo &aacute;rabe, ni siquiera una pol&iacute;tica exterior decidida hacia  esa regi&oacute;n, que no tiene grandes intereses en Israel —aunque todav&iacute;a hay un antisemitismo latente—, que, en definitiva, est&aacute; alejado geogr&aacute;fca y culturalmente del Medio Oriente —a pesar de la existencia de descendientes de emigrantes de esa regi&oacute;n ya que, de una u otra manera estos se &quot;colombianizaron&quot;—, tendr&iacute;amos tal vez la posibilidad de ser m&aacute;s distantes, quiero decir, m&aacute;s objetivos con respecto al problema.</p>      <p>Tambi&eacute;n es saludable se&ntilde;alar que la cr&iacute;tica es un instrumento saludable y necesario y que &eacute;se es el ofcio principal del intelectual: argumentar de forma cr&iacute;tica y ense&ntilde;ar a hacerlo.</p>      <p>Cualquier pa&iacute;s y cualquier pol&iacute;tico son criticables. Esto incluye al Estado de Israel, ya que existe la costumbre radical entre algunos de califcar de antisemita a quien lo  critique.<sup><a name="s1" href="#1">1</a></sup> Edward Said se&ntilde;alaba algo parecido al relatar que en los Estados Unidos Israel no era un &quot;debate&quot; &#40;<i>issue&#41;  </i>sino una idea o un talism&aacute;n de alg&uacute;n tipo &#40;2005, 67-71; 2002, 181–187&#41; . Es decir, era un mito intocable. Adem&aacute;s, no falta aquel que cree que defender  a los palestinos equivale a defender el terrorismo o que cree que la cuesti&oacute;n palestina no es sino sin&oacute;nimo de violencia irracional y por lo tanto punible.</p>      <p>El trabajo tiene dos grandes prop&oacute;sitos: por un lado, introduce hist&oacute;ricamente los problemas y, por el otro, se centra en la &uacute;ltima cumbre de paz celebrada en Camp David<sup><a name="s2" href="#2">2</a></sup>, Estados Unidos, a mediados del a&ntilde;o 2000. Parte de la idea de que los temas all&iacute; tratados son los fundamentales para solucionar el conflicto.</p>      <p>All&iacute; se trataron los cuatro escenarios que obviamente, no fueron solucionados, pues la  conferencia fracas&oacute;.<sup><a name="s3" href="#3">3</a></sup></p>      <p><b>    <br>1. El Estado palestino</b></p>      <p>Uno de los grandes temas de actualidad en cualquier discusi&oacute;n debe ser la cuesti&oacute;n del Estado palestino, de sus fronteras definitivas y de su soberan&iacute;a. El problema no  es si va a existir o no, ya que las m&aacute;s diversas tendencias pol&iacute;ticas, locales,  regionales e internacionales, est&aacute;n de acuerdo en que va a existir uno. Las  preguntas son, &iquest;en d&oacute;nde se localizar&aacute;, qu&eacute; tan soberano ser&aacute; y bajo qu&eacute; condiciones se establecer&aacute;?</p>      <p>Volvamos a la historia. La partici&oacute;n hecha en 1947 por la ONU otorg&oacute; a los jud&iacute;os el 56% del territorio del Mandato y a los palestinos el 42 %. Durante la primera guerra  &aacute;rabe israel&iacute; &#40;1948–1949&#41;, conflicto que iniciaron los pa&iacute;ses &aacute;rabes vecinos al invadir al reci&eacute;n fundado Estado de Israel, &eacute;ste se expandi&oacute;, conquistando y anexando el 78% del Mandato, de manera que el plan de partici&oacute;n dej&oacute; de existir. Esta guerra se convirti&oacute; en un punto de quiebre, en la primera gran victoria de  los jud&iacute;os &#40;ellos la llamaron su guerra de independencia&#41;, en la primera gran  derrota &aacute;rabe y palestina, y en el trauma nacional &aacute;rabe &#40;ellos la llamaron la <i>nakbaj, </i>la tragedia&#41;. Para completar males, Jordania se anex&oacute; la parte  que acababa de invadir durante la guerra, mostrando as&iacute; intereses propios, la  desuni&oacute;n &aacute;rabe y un m&iacute;nimo inter&eacute;s por la independencia palestina. Invadi&oacute; el territorio que hoy llamamos Cisjordania, una parte del territorio en donde  deber&iacute;a haberse fundado el Estado palestino y tambi&eacute;n la parte oriental de  Jerusal&eacute;n.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La Franja de Gaza qued&oacute; bajo la administraci&oacute;n de Egipto, zona que hab&iacute;a invadido durante la primera guerra &aacute;rabe-israel&iacute;. En 1967, Israel conquist&oacute; cinco territorios a saber, Cisjordania, Gaza, Jerusal&eacute;n oriental, los Altos del Gol&aacute;n que pertenec&iacute;an a Siria y la Pen&iacute;nsula del Sina&iacute; que era egipcia. Israel pr&aacute;cticamente triplic&oacute; su territorio y mostr&oacute; qui&eacute;n era  la potencia militar de la regi&oacute;n. De esta &eacute;poca data su alianza con los Estados  Unidos. Si en un momento los brit&aacute;nicos fueron sus protectores a partir de ahora  lo fueron los estadounidenses. Israel conquistaba as&iacute; la totalidad del otrora  Mandato Brit&aacute;nico. En las zonas invadidas, Gaza y Cisjordania, se inici&oacute; una  administraci&oacute;n militar israel&iacute;, la paulatina fundaci&oacute;n de colonias, confscaci&oacute;n de tierras palestinas, expulsiones, construcci&oacute;n de infraestructura exclusiva  para las colonias, apropiaci&oacute;n del agua, y se combat&iacute;a a la resistencia  palestina de forma brutal &#40;Pappe 2006, 194–202&#41; . Aunque Oficialmente Israel dec&iacute;a que la ocupaci&oacute;n era ben&eacute;fca, ya que por ejemplo, miles de palestinos de estas zonas trabajaban en Israel ganando mejores salarios que en Cisjordania y Gaza; sin embargo, en 1987 estall&oacute; la segunda revuelta palestina &#40;1987–1993&#41;. Mejor dicho, la tesis de la &quot;ocupaci&oacute;n ben&eacute;fca&quot; se desvanec&iacute;a ante la explosi&oacute;n de la revuelta: la respuesta israel&iacute; fue excesivamente violenta.</p>      <p>En 1988, el Consejo Nacional Palestino reunido en Argel y teniendo como tel&oacute;n de fondo la  revuelta, reconoci&oacute; la coexistencia de dos Estados basado en las Resoluciones  242 y 338 de las Naciones Unidas reconociendo as&iacute; no s&oacute;lo el derecho a la  existencia del Estado de Israel sino, sobre todo, la soberan&iacute;a jud&iacute;a sobre el  78% del otrora Mandato y se acept&oacute; as&iacute; que tan solo les  quedaba el 22% del territorio. Vale la pena recordar que la Resoluci&oacute;n 242 de la  ONU &#40;1967&#41; establec&iacute;a el principio del intercambio de paz por tierra o  intercambio de territorios, instaba a que Israel se retirara de las zonas  invadidas en 1967 y &quot;...al reconocimiento de la soberan&iacute;a, integridad territorial  e independencia pol&iacute;tica de cada Estado en el &aacute;rea... &quot; &#40;Reich 1995, 101–102&#41;.</p>      <p>El proceso de paz que se inici&oacute; con un cierto optimismo en 1991, aceptaba el principio de &quot;paz por tierra&quot; pero no produjo grandes resultados<sup><a name="s4" href="#4">4</a></sup>. Los temas m&aacute;s importantes, los cuatro que estamos tratando, se dejaron de lado para una futura negociaci&oacute;n sobre el llamado estatus final. Esto fue un error; por ello, la total  independencia palestina no se manifestaba por ning&uacute;n lado, adem&aacute;s, empeor&oacute; la  situaci&oacute;n socio-econ&oacute;mica, apareci&oacute; la violencia religiosa isl&aacute;mica, los jud&iacute;os contraatacaban, la mayor&iacute;a de muertos, como siempre, eran del bando palestino, e Israel se retir&oacute; formalmente s&oacute;lo del 40% de Cisjordania. Al mismo tiempo,  constru&iacute;a con ah&iacute;nco m&aacute;s colonias y m&aacute;s carreteras de uso exclusivo jud&iacute;o; construy&oacute; m&aacute;s colonias durante la primera d&eacute;cada del proceso de paz que en las anteriores. La situaci&oacute;n era espantosa en Gaza y Cisjordania<sup><a name="s5" href="#5">5</a></sup>.</p>      <p>Para salir de este <i>impasse </i>se celebr&oacute; la conferencia de Camp David II, en donde se  negociar&iacute;a el estatus final. Al iniciarse la cumbre los palestinos pidieron que  se aceptara como punto de partida el principio de &quot;intercambio de territorios&quot;  de acuerdo a la Resoluci&oacute;n 242, petici&oacute;n que fue rechazada.</p>      <p>Madeleine Albright, ministra de relaciones exteriores del entonces presidente de los  Estados Unidos, Bill Clinton, quien formul&oacute; que &quot;Los palestinos no expresan  claramente sus reivindicaciones ... &#91;y&#93; que nadie obtendr&aacute; el 100% de lo que se  est&aacute; planteando&quot; &#40;Enderlin 2002, 189–190&#41;. Insistiendo sobre este punto, Abu  Ala, negociador palestino, expres&oacute; que &quot;para los palestinos la legitimidad  internacional significa una retirada israel&iacute; a las fronteras del 4 de junio de  1967&quot;, es decir, de acuerdo con lo redactado en la Resoluci&oacute;n 242; a lo anterior  Clinton, en un tono bastante fuerte, replic&oacute;: &quot;Usted est&aacute; obstaculizando la  negociaci&oacute;n... Usted no est&aacute; presentando una contrapropuesta.&quot; &#40;Enderlin 2002, 205&#41;. En otra ocasi&oacute;n, Shlomo Ben Ami, por la parte israel&iacute;, objet&oacute; que los palestinos no merec&iacute;an un Estado porque no eran capaces de estar a la altura del  momento hist&oacute;rico y porque no supieron aprovecharse de la oportunidad que se les  estaba presentando &#40;Enderlin 2002, 212&#41;. Ya en una reuni&oacute;n preparatoria en  Estocolmo entre Shlomo Ben-Ami y Ajmad Qorei, presidente de la asamblea legislativa palestina, los israel&iacute;es hab&iacute;an insistido en que los palestinos deber&iacute;an ser m&aacute;s moderados en sus peticiones y que, adem&aacute;s, no ten&iacute;an la sufciente fortaleza para que estas tuviesen &eacute;xito y, por lo tanto, deber&iacute;an aceptar las propuestas de Israel &#40;Kapeliouk 2000a, 93&#41;. Clinton y su ministra de relaciones exteriores fueron enf&aacute;ticos: seg&uacute;n ellos, Arafat deb&iacute;a ceder ya que los palestinos nunca ced&iacute;an; no propon&iacute;an nada e insist&iacute;an en que ninguna de las partes obtendr&iacute;a el 100% de lo que solicitaba &#40;Enderlin 2002, 190, 253–254&#41;. Clinton sin embargo, hab&iacute;a abierto las sesiones hablando de soluciones equitativas para ambas partes &#40;Enderlin 2002, 183&#41; . Esta fue la posici&oacute;n que los norteamericanos en numerosas ocasiones han calificado de &quot;intercesora&quot;.</p>      <p>El problema de las fronteras y soberan&iacute;a del Estado palestino no quedaba resuelto. El 10% de Cisjordania que consistir&iacute;a en dos bloques de colonias jud&iacute;as se anexar&iacute;a a  Israel y el 10% a lo largo del r&iacute;o Jord&aacute;n quedar&iacute;a alquilado durante 20 a&ntilde;os tambi&eacute;n a Israel, por &quot;razones de seguridad&quot; &#40;Gresh 2002, 148&#41; , de tal manera que el Estado palestino no tendr&iacute;a una frontera con Jordania, ni acceso al Mar Muerto y la frontera con este pa&iacute;s estar&iacute;a controlada por Israel. Es decir, el  Estado quedar&iacute;a rodeado por Israel en su totalidad. Israel tendr&iacute;a cinco  posiciones en Cisjordania unidas entre ellas por carretera que en caso de  urgencia ser&iacute;an controladas por los jud&iacute;os &#40;Enderlin 2002, 210&#41;. Con la anexi&oacute;n de los bloques de colonias, el Estado palestino quedar&iacute;a pr&aacute;cticamente dividido en cuatro partes, cortadas por bloques de colonias israel&iacute;es y carreteras de uso  exclusivo que impedir&iacute;an un Estado con un territorio contiguo, viable, en donde  no existiera el control de fronteras a mano de terceros.</p>      <p>Es decir, del 22% restante en el que Yasser Arafat, presidente de la OLP &#40;Organizaci&oacute;n para la Liberaci&oacute;n Palestina&#41;, propon&iacute;a un Estado, Israel quer&iacute;a ceder a&uacute;n menos. Recordemos: en t&eacute;rminos hist&oacute;ricos, Israel ya hab&iacute;a conquistado en la primera guerra &aacute;rabe-israel&iacute; &#40;1948–1949&#41;  el 78% de lo que fue el Mandato Brit&aacute;nico de  Palestina, de tal manera que a los palestinos tan s&oacute;lo les quedaba el 22%. En  Camp David II, Israel no estaba dispuesto a ceder ni siquiera ese 22% sino que  quer&iacute;a anexarse a&uacute;n m&aacute;s tierra palestina: quer&iacute;a tomar para s&iacute; el 20% de ese 22%  restante.</p>      <p>Esa fue la famosa &quot;oferta generosa&quot; que circul&oacute; en los grandes medios del mundo despu&eacute;s del fracaso de la negociaci&oacute;n. Al finalizar la conferencia el presidente Clinton y el primer ministro de Israel, Ehud Barak, organizaron una rueda de prensa, sin  participaci&oacute;n palestina, en donde culparon a los palestinos del fracaso,  relatando al mundo que Arafat hab&iacute;a rechazado su &quot;oferta generosa&quot;, que hab&iacute;a rechazado el ofrecimiento de un territorio que abarcaba el 90%. Cuando los  negociadores palestinos se enteraron de dicha declaraci&oacute;n al ver la televisi&oacute;n  llamaron a Dennis Ross, quien hab&iacute;a hecho parte del equipo de Clinton, y quien  les explic&oacute; que no hab&iacute;a otra opci&oacute;n, que era la &uacute;nica manera de conservar la  coalici&oacute;n del gobierno en Israel &#40;Enderlin 2002,  260&#41; . La &quot;oferta generosa&quot; consist&iacute;a en el 80% de Cisjordania, pero para ser m&aacute;s  exactos y desde una perspectiva hist&oacute;rica, la oferta consisti&oacute; en que a los  palestinos se les estaba ofreciendo el 17,6% de la Palestina mandataria &#40;Aruri 2003,  175&#41; .</p>      <p> Durante la  cumbre, Clinton present&oacute; ciertas propuestas que sorprendieron a todos menos a  Barak. Edward Walker, uno de los consejeros de Madeleine Albright, afrm&oacute; que la  delegaci&oacute;n estadounidense siempre consult&oacute; con la jud&iacute;a antes de hacer cualquier  proposici&oacute;n &#40;Kapeliouk 2000b, 175&#41; . Es decir, de un lado estaba la delegaci&oacute;n  palestina y del otro, la de Estados Unidos e Israel, aliados de vieja data; una  negociaci&oacute;n bastante asim&eacute;trica. Clinton culp&oacute; a Arafat por el fracaso de las  negociaciones traicionando las promesas hechas a &eacute;ste de que en ning&uacute;n momento  lo culpar&iacute;a del fracaso. Para apoyar a su esposa, Hillary Clinton, en las  elecciones al senado expres&oacute; p&uacute;blicamente que transferir&iacute;a la residencia de la  embajada de Te l Aviv a Jerusal&eacute;n y prometi&oacute; m&aacute;s ayuda militar a Israel &#40;Aruri  2003, 171&#41; .</p>      <p> La dupla  estadounidense-israel&iacute; plante&oacute; que el Estado palestino ser&iacute;a desmilitarizado e  Israel tendr&iacute;a la soberan&iacute;a a&eacute;rea. Tal medida, nos parece, tiene un significado  doble: por un lado, ser&iacute;a el &uacute;nico estado plano del mundo y, por el otro, los  agentes hegem&oacute;nicos estar&iacute;an arriba y los subordinados abajo; ser&iacute;a la  continuaci&oacute;n de la hegemon&iacute;a de Israel. Camp David II fracas&oacute; y estall&oacute; la  tercera revuelta palestina &#40;2000&#41; : la situaci&oacute;n en las zonas invadidas se hac&iacute;a  intolerable.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p> Si se quiere  entender parte de la posici&oacute;n norteamericana-israel&iacute; hay que saber que algunos  jud&iacute;os y sus aliados norteamericanos se han referido a la Resoluci&oacute;n 242 para  decir que Israel ya la cumpli&oacute; y que las zonas <i>est&aacute;n </i>en disputa, es  decir, no son zonas invadidas por Israel, sino son zonas en las que se va a  llevar un acuerdo y por lo consiguiente no todo el conjunto ser&aacute; palestino. Se  refieren al hecho de que en la versi&oacute;n inglesa, considerada la original, no  aparec&iacute;a la preposici&oacute;n &quot;los&quot; cuando se refer&iacute;a a la retirada. Dec&iacute;a &uacute;nicamente  lo siguiente: &quot;retiro de ...  territorios ocupados... &quot; &#40;Reich 1995, 101&#41; . Es decir,  para ellos la falta de tal preposici&oacute;n significaba que Israel deb&iacute;a retirarse de  territorios, de cualquier territorio y no de <i>los </i>territorios, de todos  los territorios. Aparte de esta discusi&oacute;n sem&aacute;ntica, Israel no se contenta con  el 78% adquirido en 1948–1949, ni con el 22% restante que les queda a los  palestinos. Quiere a&uacute;n m&aacute;s. Adem&aacute;s, el muro que se est&aacute; construyendo, y que fue  declarado ilegal por la Corte de la Haya, est&aacute; incorporando unilateralmente  tierras de Cisjordania.</p>      <p> Algunos en Israel  opinan que retornar a las fronteras de 1967 representa un peligro para el pa&iacute;s.  Traen a colaci&oacute;n el hecho de que desde la frontera de Cisjordania e Israel &#40;la  llamada <i>l&iacute;nea verde</i>&#41;  hasta el Mar Mediterr&aacute;neo hay tan s&oacute;lo 35 km, 15 km  o 18 km dependiendo de desde d&oacute;nde se mida. Es decir, que en caso de un ataque  desde Cisjordania Israel podr&iacute;a ser f&aacute;cilmente cortado en dos ya que para  hacerlo habr&iacute;a que recorrer tan s&oacute;lo los pocos kil&oacute;metros mencionados. Pero la  gran pregunta es qu&eacute; tipo de fuerzas militares van a atacar a Israel desde  Cisjordania, y m&aacute;s a&uacute;n, cu&aacute;les ser&iacute;an las fuerzas &aacute;rabes o de otra procedencia,  que desde all&iacute; invadir&iacute;an. Libia, en alguna &eacute;poca antiisrael&iacute;, est&aacute; cada vez  m&aacute;s inserta en fujos occidentales y ya abandon&oacute; el apoyo al terrorismo. Siria,  derrotada en varias guerras por Israel, sabe que no tiene una capacidad militar  como la suya. Irak fue destruido y conquistado por Estados Unidos &#40;en 1991 y en  2003&#41;  en parte, para acabar con un enemigo de Israel. E Ir&aacute;n, que intenta  perfilarse como un nuevo agente hegem&oacute;nico regional, rivaliza con sus dos  enemigos, Israel y EE. UU., y planea tener armamento nuclear pero a&uacute;n no tiene  la capacidad militar para rechazar un ataque conjunto de estadounidenses e  israel&iacute;es, del imperio m&aacute;s poderoso del planeta y del pa&iacute;s m&aacute;s poderoso del  Medio Oriente. M&aacute;s a&uacute;n, &iquest;acaso Israel no puede evitar una derrota como lo ha  hecho en tantas ocasiones? No creemos que exista una fuerza o fuerzas regionales  que puedan atacar, vencer y dividir en dos a Israel.</p>      <p> Los palestinos ya  reconocieron que Israel conquist&oacute; el 78% del territorio, pero nadie tiene en  cuenta ese  reconocimiento. Nadie est&aacute; planteando volver a la participaci&oacute;n de 1947 en donde  Israel recibi&oacute; el 56%. Los Estados Unidos y su gran aliado desean una parte de  Cisjordania. &iquest;No es justo que a los palestinos se les reconozca ese peque&ntilde;o  Estado de acuerdo a las resoluciones 242 y 338? En Camp David II, Israel  present&oacute; de forma expl&iacute;cita la voluntad de aceptar un Estado palestino, pero  nunca reconoci&oacute; el derecho a la soberan&iacute;a del mismo porque as&iacute; se limitar&iacute;a cada  vez que quisiese invadir un territorio palestino como represalia por uno de sus  ataques.</p>      <p> El error  palestino en Camp David II consisti&oacute; en que su propuesta era fja y no  negociable, en que no hubo una estrategia de negociaci&oacute;n, o como lo expres&oacute;  Aruri, &quot;... la propuesta de dos Estados ...  era al mismo tiempo su posici&oacute;n de  negociaci&oacute;n&quot; &#40;2003, 189&#41; . Tal vez se debi&oacute; haber planteado algo mucho m&aacute;s  maximalista.</p>      <p> Algunos miembros  de Hamas plantean todav&iacute;a la propuesta de que en todo el territorio del otrora  Mandato Brit&aacute;nico deber&iacute;a establecerse un Estado isl&aacute;mico. La idea aparece por  ah&iacute; cuando se quiere plantear que Israel es inseguro y que no puede ceder  territorios ante tal amenaza. Pero, &iquest;existe tal amenaza? Hamas no puede acabar  con Israel. Nadie puede. Israel es el Estado m&aacute;s poderoso de la regi&oacute;n y cuenta  con el apoyo del imperio m&aacute;s poderoso del planeta.</p>       <p><b>     <br> 2. Jerusal&eacute;n</b></p>      <p> Otro de los temas  de negociaci&oacute;n debe ser el de la ciudad de Jerusal&eacute;n, un debate bastante  complejo. Jerusal&eacute;n toca sensibilidades religiosas en la negociaci&oacute;n y, adem&aacute;s,  es un problema que  rebasa las prerrogativas de los palestinos ya que tambi&eacute;n hace parte del  imaginario del mundo musulm&aacute;n. La pregunta es, &iquest;de qui&eacute;n deber&iacute;a ser la ciudad?  O mejor dicho, &iquest;en d&oacute;nde residir&iacute;a la soberan&iacute;a pol&iacute;tica de la ciudad? Una  posibilidad radicar&iacute;a en compartir dicha soberan&iacute;a entre el Estado jud&iacute;o y el  palestino. La otra podr&iacute;a ser tesis del <i>corpus separatum</i>, que veremos m&aacute;s  adelante, es decir la de alg&uacute;n tipo de soberan&iacute;a compartida, ya sea por  musulmanes, jud&iacute;os y otras comunidades con apoyo de la comunidad internacional.</p>      <p> Los antecedentes  hist&oacute;ricos muestran una ciudad que ha sido conquistada por numerosos invasores.  En t&eacute;rminos de larga duraci&oacute;n, Jerusal&eacute;n ha conocido 19 conquistas. Fue en dos  ocasiones conquistada por jud&iacute;os, desde 1050 hasta 586 a. E. C. &#40;durante 464  a&ntilde;os&#41;  y entre 166 y 63 a. E. C. &#40;103 a&ntilde;os&#41; . Los persas tambi&eacute;n la conquistaron  en dos ocasiones por un total de 220 a&ntilde;os, los romanos, por 386 a&ntilde;os, los  bizantinos, por 300, y los cruzados, por 88. Los &aacute;rabes musulmanes la invadieron  en cuatro ocasiones por un total de 759 a&ntilde;os &#40;Cattan 1987, 14–16&#41; . Con su  primera conquista en 637 y el supuesto ascenso de Mahoma a los cielos en  Jerusal&eacute;n se convirti&oacute; en la tercera ciudad en importancia para el mundo  isl&aacute;mico despu&eacute;s de La Meca y Medina. En los &uacute;ltimos siglos, la ocuparon los  turcos otomanos, tambi&eacute;n musulmanes &#40;1517–1917&#41; , los brit&aacute;nicos &#40;1917–1948&#41; , los  jordanos y los jud&iacute;os &#40;1949–1967&#41;  y finalmente, los jud&iacute;os &#40;desde 1967&#41; .</p>      <p> La idea de  unificar toda la ciudad es reciente y data de 1967. Los fundadores del sionismo  como Teodoro Herzl, Ja&iacute;m Weizmann y David Ben Guri&oacute;n pensaban  de otra manera. El primero de ellos, quien ya en el siglo XIX buscaba la  protecci&oacute;n de los poderosos para el proyecto de su Estado, tuvo cuidado en no  exagerar las pretensiones sobre Jerusal&eacute;n. Weizmann, quien asumi&oacute; la direcci&oacute;n  del movimiento despu&eacute;s de la Primera Guerra Mundial, consideraba a la ciudad  como encarnaci&oacute;n del juda&iacute;smo obsoleto. Ben Guri&oacute;n, uno de los fundadores de  Israel, acept&oacute; el plan de partici&oacute;n brit&aacute;nico de 1937 de la comisi&oacute;n Peel que  consideraba a Jerusal&eacute;n como un enclave brit&aacute;nico. Tanto este &uacute;ltimo como Herzl  ten&iacute;an sus ojos puestos en la parte occidental de la ciudad, separada de la  ciudad vieja, situada en la parte oriental. Ben Guri&oacute;n hablaba de la ciudad  vieja como un museo espiritual y religioso para todas las religiones &#40;Shattner  2002, 132&#41; .</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p> La Resoluci&oacute;n 181  de 1947 de la ONU decidi&oacute; que la ciudad, que representaba el 2% del Mandato,  tendr&iacute;a un &quot;r&eacute;gimen especial&quot; que consistir&iacute;a en un &quot;... <i>corpus separatum </i> bajo un r&eacute;gimen especial internacional y ...  administrado por las Naciones Unidas&quot;  &#40;Reich 1995, 72&#41; , lo que nunca se llev&oacute; a la realidad con el estallido de la  primera guerra &aacute;rabe-israel&iacute;. La Resoluci&oacute;n 194 de 1948 insist&iacute;a en que &quot;... de  acuerdo a su asociaci&oacute;n con tres religiones universales, al &aacute;rea de Jerusal&eacute;n ...   se le debe otorgar un tratamiento especial y separado del resto de Palestina y  debe estar bajo el control efectivo de las Naciones Unidas;&quot; &#40;Reich 1995, 80&#41; .  Como resultado de la primera guerra &aacute;rabe-israel&iacute; &#40;1948–1949&#41; , la ciudad qued&oacute;  dividida en dos: la parte occidental para el reci&eacute;n fundado Estado de Israel, y  la oriental que fue anexada por Jordania. En la guerra de 1967 Israel conquist&oacute;  la parte jordana, que inclu&iacute;a la ciudad amurallada, para posteriormente ampliar el  casco urbano de 4 millas cuadradas en 1967 a 47 en la actualidad, y anexarla  unilateralmente en 1980. En esta fecha el parlamento israel&iacute; la declar&oacute;  &quot;unifcada y capital eterna del Estado&quot;. Seg&uacute;n esta fraseolog&iacute;a, entonces, la  ciudad es innegociable. La r&aacute;pida y efectiva victoria de 1967 hab&iacute;a hecho esto  posible, es decir, tan s&oacute;lo a partir de 1967 se plante&oacute; la idea de la  reunifcaci&oacute;n. Para los &aacute;rabes se trataba de una decisi&oacute;n inadmisible ya que no  pod&iacute;an aceptar la soberan&iacute;a jud&iacute;a sobre los lugares considerados por ellos  sagrados. Esta anexi&oacute;n unilateral no fue aceptada por la mayor&iacute;a de pa&iacute;ses del  mundo y por ello la mayor&iacute;a de embajadas se encuentran en Te l Aviv, la capital  original.</p>      <p> Adem&aacute;s, la  conquista de 1967 despert&oacute; nacionalismos religiosos jud&iacute;os ya que algunos  celebraban una victoria milagrosa, lo que abr&iacute;a el camino para el ascenso de una  extrema derecha religiosa. Los jud&iacute;os celebraron que ahora ten&iacute;an acceso a uno  de sus monumentos religiosos m&aacute;s importantes, el Muro de las Lamentaciones, ya  que se trataba para ellos de la realizaci&oacute;n de un deseo milenario. Pero para no  enemistarse con los musulmanes de todo el mundo las autoridades israel&iacute;es han  evitado tocar la Explanada de las Mezquitas o Al Haram al Sharif<sup><a name="s6" href="# 6">6</a></sup>.  Numerosos barrios palestinos fueron demolidos para convertirlos en barrios  jud&iacute;os. En Camp David I &#40;1978&#41;  se acept&oacute; que el problema se postergar&iacute;a. El  proceso de paz palestino-israel&iacute; que se inici&oacute; en 1991 dej&oacute; abierta la cuesti&oacute;n,  uno de los puntos que se negociar&iacute;an m&aacute;s adelante.</p>      <p> En Camp David II  la negociaci&oacute;n no lleg&oacute; a conclusi&oacute;n alguna aunque hay que reconocer que por  primera vez Israel aceptaba ceder ciertos barrios de la ciudad &quot;unifcada&quot;. Dos  cosas estaban en juego: la cuesti&oacute;n de la capital y la de los lugares santos.  Los jud&iacute;os propusieron establecer, por un lado, una capital palestina que no  solamente se situaba &uacute;nicamente en barrios perif&eacute;ricos en el este y norte de la  ciudad —como Abu Dis, Shufaat y Beit Hanina, el 15% de la ciudad— sino que  adem&aacute;s, no conformaban un terreno contiguo<sup><a name="s7" href="# 7">7</a></sup>. Por el otro lado,  propusieron una especie de autonom&iacute;a palestina en los barrios musulmanes y  cristianos de la ciudad vieja. A cambio de ello, los palestinos reconocer&iacute;an la  mayor parte de la ciudad como la capital de Israel, incluyendo la ciudad vieja.</p>      <p> El contencioso  gir&oacute; alrededor de la Explanada de las Mezquitas que quedar&iacute;a bajo la soberan&iacute;a  pol&iacute;tica de Israel, como lo es hasta el momento. Sandy Berger, quien hac&iacute;a parte  de la comisi&oacute;n de EE. UU., pidi&oacute; que se le dejara un lugar a los jud&iacute;os para  rezar all&iacute; &#40;Kapeliouk 2000c&#41; , lo que fue interpretado como la pretensi&oacute;n de  construir all&iacute; una sinagoga. Peor a&uacute;n, hist&oacute;ricamente ni siquiera los jud&iacute;os  religiosos hab&iacute;an reclamado ese derecho. Se habl&oacute; de que estar&iacute;a bajo  jurisdicci&oacute;n palestina, de la ONU y de Marruecos, otorgando al Estado palestino  la guardia de los lugares santos sobre los cuales Israel conservar&iacute;a una  soberan&iacute;a limitada &#40;Enderlin 2002, 209&#41; . Clinton propuso una divisi&oacute;n  horizontal de los lugares sagrados: la parte superior, la explanada propiamente  dicha, tendr&iacute;a la soberan&iacute;a palestina y la parte debajo de esta, que incluye las  ruinas del templo jud&iacute;o y el famoso Muro de las Lamentaciones, la soberan&iacute;a  jud&iacute;a. Pero Arafat, porque sent&iacute;a que estaba representando a millones de  musulmanes, no deseaba pasar a la historia como aquel que entreg&oacute; los lugares  sagrados de los musulmanes a los jud&iacute;os lo que ser&iacute;a una provocaci&oacute;n para el  mundo musulm&aacute;n. Como &eacute;l mismo se lo preguntaba de forma ret&oacute;rica a Clinton:  &quot;Se&ntilde;or presidente, &iquest;quiere usted asistir a mis funerales?&quot; &#40;Kapeliouk 2000a, 92;  Kapeliouk 2000c&#41; . Arafat propuso dejarles a los jud&iacute;os la soberan&iacute;a del barrio  jud&iacute;o de la ciudad vieja y la del Muro de las Lamentaciones pero Israel se  retirar&iacute;a del resto de la parte oriental de la ciudad. Barak se mostr&oacute; en contra  &#40;Ramonet 2002, 106&#41; .</p>      <p> Si nos remitimos  a la <i>Realpolitik </i>valga la pena recordar un encuentro de jud&iacute;os laboristas  y palestinos, despu&eacute;s del fracaso de Camp David II, en donde aquellos le dijeron  a estos que nadie en Israel jam&aacute;s estar&iacute;a dispuesto a ceder unos barrios a los  palestinos, as&iacute; fuesen perif&eacute;ricos, para establecer su capital y que como estaba  la situaci&oacute;n, Ariel Sharon estaba a punto de ganar las elecciones y cualquier  propuesta como esa dejar&iacute;a de ser v&aacute;lida, tal como, en efecto, suceder&iacute;a poco  despu&eacute;s. &iquest;Perdi&oacute; Arafat la &uacute;nica oportunidad de establecer una capital palestina en Jerusal&eacute;n, como se lo dijeron  los laboristas? Mejor dicho, los dos m&aacute;s poderosos &#40;EE. UU. e Israel&#41;  quer&iacute;an  imponer una agenda con ciertas peque&ntilde;as concesiones, &iquest;era la oportunidad perdida  para los palestinos? La tesis del fracaso de las negociaciones por culpa de los  palestinos —como en tantas ocasiones— fue la que circul&oacute; ampliamente en la  prensa norteamericana y colombiana. &iquest;Culpa de Arafat o intransigencia israel&iacute;?  Recordemos que tambi&eacute;n en este caso —como en otros que estamos viendo— ni  siquiera los palestinos est&aacute;n hablando de volver a la tesis del <i>corpus  separatum</i>.</p>       <p><b>     <br> 3. La cuesti&oacute;n de  los refugiados palestinos</b></p>      <p> Otro de los temas  espinosos es el de los refugiados. Si bien hay diferentes cifras sobre su  cantidad, su situaci&oacute;n es penosa y ya que son tantos hay que satisfacer sus  exigencias m&aacute;s cotidianas.</p>      <p> El Estado jud&iacute;o  ha repetido incasablemente la tesis de la culpabilidad palestina. Seg&uacute;n esta  versi&oacute;n, el problema se origin&oacute; durante la primera guerra &aacute;rabe-israel&iacute; cuando  los &aacute;rabes atacaron a Israel y en medio del conflicto sus l&iacute;deres instaron a los  palestinos a que huyeran de sus casas para que despu&eacute;s retornaran, una vez que  los jud&iacute;os hubiesen sido derrotados, de tal manera que se exilaron de forma  voluntaria.</p>      <p> Pero la nueva  historia de Israel<i><sup><a name="s8" href="# 8">8</a></sup></i>, que ha trabajado en los archivos de este pa&iacute;s,  ha echado por tierra esa tesis de la culpabilidad. Seg&uacute;n ellos, la cuesti&oacute;n es  mucha m&aacute;s compleja. Benny Morris resum&iacute;a que el otro gran resultado de la  primera guerra &aacute;rabe-israel&iacute; fue la destrucci&oacute;n de la sociedad palestina y el  nacimiento del problema de los refugiados &#40;1999a, 252–258&#41; . La fuga de los  palestinos se produjo por varias razones seg&uacute;n un informe de inteligencia  militar israel&iacute; del 30 de junio 1948: entre diciembre de 1947 y junio de 1948,  por lo menos el 55% del &eacute;xodo palestino fue causado por las operaciones del  ej&eacute;rcito de Israel; el 15% fue producto de las acciones del Irg&uacute;n y de Lehi; el  2% a causa de &oacute;rdenes de expulsi&oacute;n expl&iacute;citas emanadas por soldados jud&iacute;os, y el  1% por la guerra sicol&oacute;gica del ej&eacute;rcito. Es decir, el 73% fue provocado  directamente por Israel. Tan s&oacute;lo el 5% fue producto de los llamados &aacute;rabes a  retirarse voluntariamente &#40;Morris 1999b; Vidal 1997&#41; .</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p> Las cifras sobre  la cantidad de refugiados de 1949 se tornaron tambi&eacute;n en objeto de discusi&oacute;n.  Para Israel no eran sino 500.000, para los palestinos, 1&#39;000.000. Hoy en d&iacute;a,  mal que bien, existe el consenso de que fueron 750.000. Las v&iacute;ctimas exageraban  las cifras y los nuevos agentes hegem&oacute;nicos las disminu&iacute;an.</p>      <p> La Resoluci&oacute;n 194  de 1948 de la ONU estipulaba que a &quot;...  los refugiados que deseasen regresar a sus  hogares ...  se les debe permitir &#91;el regreso&#93; lo m&aacute;s pronto posible y que una  compensaci&oacute;n deb&iacute;a ser pagada a aquellos que resuelvan no volver... &quot; &#40;Reich 1995,  80&#41; . Con la guerra de 1967 se sumaron 350.000 m&aacute;s.</p>      <p> En Camp David II  los palestinos eran conscientes de la preocupaci&oacute;n israel&iacute; sobre los 3,5  millones de refugiados palestinos que supuestamente esperaban volver a Israel.  Yossi Beilin, ministro de justicia de Israel por aquel entonces, afrm&oacute; que  Arafat le hab&iacute;a expresado a Clinton que la soluci&oacute;n a la cuesti&oacute;n de los  refugiados deber&iacute;a tener en cuenta las preocupaciones israel&iacute;es &#40;Kapeliouk  2000b, 172&#41; , que &quot;...  es imposible que regresen todos los refugiados, una parte de  ellos se instalar&aacute; en los pa&iacute;ses donde viven&quot; &#40;Enderlin 2002, 185&#41; . Gilead Sher<i>, </i>quien era director de la Oficina de la Oficina del primer ministro en tiempos  de Barak, confrm&oacute; que, en efecto, los palestinos no exig&iacute;an el regreso de todos  los refugiados y &quot;...  en mi opini&oacute;n eso no forma parte del &#39;n&uacute;cleo central&#39; de sus  reivindicaciones.&quot; &#40;Kapeliouk 2000b, 176&#41; .</p>      <p> Arafat nunca  exigi&oacute; el regreso de millones de refugiados palestinos, tan s&oacute;lo el de unos  miles de ellos. Robert Malley, consejero de Clinton en su delegaci&oacute;n, resalt&oacute;  que esta discusi&oacute;n no fue la m&aacute;s importante, a pesar de que Barak culp&oacute; a Arafat  del fracaso de las negociaciones por su intransigencia en este problema &#40;Aruri  2003, 170&#41; . Israel no quer&iacute;a aceptar responsabilidad alguna sobre la cuesti&oacute;n de  los refugiados y por lo consiguiente plante&oacute; que el problema no era suyo, que el  problema lo hab&iacute;an causado los &aacute;rabes mismos, una tesis que la nueva historia de  Israel desmont&oacute; en su totalidad. A lo sumo, seg&uacute;n Israel, podr&iacute;an regresar  algunos miles de una sola vez, o entre cinco y diez mil refugiados en un per&iacute;odo  de diez a&ntilde;os. Barak ofreci&oacute;, en t&eacute;rminos concretos, que aceptar&iacute;a 4.000  refugiados dentro de un programa llamado &quot;reuni&oacute;n familiar&quot;, pero que  de ninguna manera se hablar&iacute;a de &quot;derecho al retorno&quot;. Tampoco Israel aceptar&iacute;a  responsabilidad alguna en el surgimiento del problema de los refugiados ya que  se trataba de un debate hist&oacute;rico y la cumbre no era el lugar para que &eacute;ste se  diera &#40;Aruri 2003, 170; Enderlin 2002, 200–201&#41; . Para Clinton se trataba de  &quot;divergencias flos&oacute;fcas&quot; que hab&iacute;a que rebasar &#40;Enderlin 2002, 202&#41; .</p>      <p> Cuando Palestina  plante&oacute; la cuesti&oacute;n de las indemnizaciones y la restituci&oacute;n de bienes de los  refugiados, Israel rechaz&oacute; enf&aacute;ticamente las propuestas. Yaser Abed Rabbo  plante&oacute; que las cifras ascendieron en aquella &eacute;poca a GBP 1.124 millones lo que  equivaldr&iacute;a en el momento de la cumbre a varios cientos de miles de millones de  USD. Esos dineros contest&oacute; Elyakim Rubinstein ya no exist&iacute;an y era deber de la  comunidad internacional poner fondos a disposici&oacute;n, pero no solamente para los  palestinos sino tambi&eacute;n para los jud&iacute;os que fueron expulsados de los pa&iacute;ses  &aacute;rabes. La comisi&oacute;n palestina respondi&oacute; que la cuesti&oacute;n de los jud&iacute;os expulsados  de los pa&iacute;ses &aacute;rabes era cuesti&oacute;n de esos pa&iacute;ses y no de los palestinos. No se  lleg&oacute; a ning&uacute;n arreglo &#40;Kapeliouk 2000a, 96&#41; . En cierto momento Israel y EE. UU.  estaban dispuestos tan s&oacute;lo a aceptar ciertas reivindicaciones fin ancieras y el  programa de reuni&oacute;n familiar &#40;Enderlin 2002, 201&#41; .</p>      <p> Hay que tener  claro que Israel tiene un temor inmenso e hist&oacute;rico: el peso del n&uacute;mero o ser  minor&iacute;a. Por ello no va a aceptar el regreso de millones de refugiados. Proponer  tal regreso puede ser tan s&oacute;lo una carta de negociaci&oacute;n maximalista, pero no  obedece a la realidad. Israel en cambio, s&iacute; deber&iacute;a  pagar indemnizaciones a los refugiados, tal como fgura en la Resoluci&oacute;n de la  ONU.</p>       <p><b>     <br> 4. Las colonias  jud&iacute;as</b></p>      <p> Otro gran tema de  discusi&oacute;n es el futuro de las colonias jud&iacute;as en las tierras palestinas de  Cisjordania y Jerusal&eacute;n. Su construcci&oacute;n se inici&oacute; como resultado de la  victoria de 1967 en las zonas invadidas. Igal Allon plante&oacute; por aquel entonces  la tesis de la seguridad seg&uacute;n la cual las colonias conformar&iacute;an una red de  apoyo en caso de una invasi&oacute;n externa, teniendo en cuenta lo peque&ntilde;o del  territorio israel&iacute;. En la d&eacute;cada de los setenta Gush Emunin &#40;el <i>Bloque de la  fe</i>, fan&aacute;ticos religiosos que, seg&uacute;n ellos, obraban por mandato divino&#41; , tom&oacute;  la iniciativa en su construcci&oacute;n, posici&oacute;n reforzada con la llegada al poder en  1977 del partido de derecha Likud, de tal manera que a la tesis de la seguridad  se un&iacute;a la religiosa: la tierra ya no ten&iacute;a una funci&oacute;n estrat&eacute;gica sino adem&aacute;s  un valor en s&iacute;.</p>      <p> Pero el argumento  de la seguridad se debilit&oacute; con los tratados de paz con Egipto &#40;1979&#41;  y Jordania  &#40;1994&#41; , pa&iacute;ses que cubren el 80% de la frontera terrestre con Israel. Entre 1991  —a&ntilde;o en el que se inici&oacute; el proceso de paz— y 2000 se duplic&oacute; la cifra de  colonos. Israel no mostraba as&iacute; una pol&iacute;tica de paz sino que presentaba hechos  cumplidos. Hoy por hoy no est&aacute; dispuesta a abandonar la mayor&iacute;a de esas  colonias. En la actualidad hay en Cisjordania 240.000 colonos y en Jerusal&eacute;n  200.000. Muchos en Israel las consideran necesarias porque son espacios  estrat&eacute;gicos y zonas nuevas para los habitantes de Israel. Israel teme adem&aacute;s,  un enfrentamiento con sus colonos, que podr&iacute;a ser complicado.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p> Las colonias se  retiraron de Gaza en 2005. Aunque el retiro se mostr&oacute; en ciertos medios  israel&iacute;es, norteamericanos y colombianos como una acto generoso y producto de  una voluntad de paz, la retirada se produjo en contrav&iacute;a del proceso de paz, es  decir, de forma unilateral, sin la participaci&oacute;n palestina y adem&aacute;s, se hizo con  el gran proyecto de anexarse a cambio, ciertas zonas de Cisjordania y de  Jerusal&eacute;n. Esa acci&oacute;n unilateral era parte del plan de Sharon de acabar con el  proceso de paz. Vale la pena mencionar que por la retirada de Gaza los EE. UU.  le dieron a Israel una fuerte suma de dinero —alrededor de USD 2.000 millones—  adem&aacute;s de ayuda financiera para reubicar las bases militares que deb&iacute;an ser  trasladadas, lo que fortaleci&oacute; una vez m&aacute;s a Israel.</p>      <p> Tengamos en  cuenta que seg&uacute;n la organizaci&oacute;n jud&iacute;a Paz Ahora, aproximadamente el 40% de las  colonias en Cisjordania se originaron como confscaciones ilegales a propietarios  palestinos. Seg&uacute;n esta organizaci&oacute;n, la tesis Oficial de que las colonias han  sido construidas en tierras de dominio p&uacute;blico, de forma legal, no es cierta &#40;<i>Le  Monde </i>2006&#41; . Israel est&aacute; presentando hechos cumplidos y se basa en la  presencia de sus colonos en las zonas invadidas para rechazar la 242 o el  retorno a las fronteras de 1967.</p>       <p><b>     <br> Conclusi&oacute;n</b></p>      <p> Si hici&eacute;ramos un  recuento de las propuestas de origen estadounidense e israel&iacute; saltar&iacute;a a la  vista que parten de una tesis de culpabilidad palestina, que el problema es el  resultado de la violencia palestina a la que hay hallarle un fin por medio de,  obviamente, el final de la violencia palestina; que hay que mejorar sus  instituciones, lideres y, por supuesto, la democracia. En suma, los palestinos  deben mejorar su comportamiento. Y por supuesto, que si se habla de la violencia  israel&iacute;, esta es tan s&oacute;lo una forma de leg&iacute;tima defensa, mejor dicho, la  violencia es el producto de los palestinos y de nadie m&aacute;s. Pero lo que falta en  esas propuestas de paz es tener en cuenta las cotidianas realidades palestinas,  los resultados de la ocupaci&oacute;n israel&iacute; &#40;Sara Roy 1994, 1998, 2002, 2004; ONU  1987&#41; . Gideon Levy dec&iacute;a en el peri&oacute;dico israel&iacute; <i>Ha</i><i>'aretz </i>el 1  de junio de 2003 que como la mayor&iacute;a de israel&iacute;es, Sharon no sab&iacute;a lo que era  &quot;... vivir los toques queda en comunidades que han estado sitiadas por a&ntilde;os. &iquest;Qu&eacute;  sabe &eacute;l sobre las humillaciones en los retenes, o sobre la gente que es forzada  a viajar en carreteras de barro arriesgando sus vidas para llevar a una mujer a  parir en el hospital? &iquest;Qu&eacute; sabe &eacute;l sobre la vida al borde de la inanici&oacute;n?  &iquest;Sobre una casa demolida? &iquest;Sobre ni&ntilde;os que han visto c&oacute;mo golpean y humillan a  sus padres en medio de la noche?&quot;.</p>      <p> De nuevo Israel y  los EE. UU., tras Camp David II, repitieron  aquello que se ha vuelto una frasecilla simple e ideologizada, que reza que  Israel nunca ha tenido con qui&eacute;n negociar y que los palestinos no desean la paz.  Pero, &iquest;no ser&aacute; m&aacute;s bien que no han encontrado al personaje a quien imponerle sus  condiciones?</p>      <p> Pero no queremos  plantear una historia tan maniquea. Arafat cometi&oacute; errores. La corrupci&oacute;n ha  estropeado estructuras cuasi-estatales de la Autoridad Palestina; &eacute;l no fue capaz  de organizar una campa&ntilde;a de informaci&oacute;n ante el fracaso de la cumbre, como s&iacute; lo  hizo Israel &#40;Gresh 2002, 151&#41; . Arafat era egoc&eacute;ntrico, sus pr&aacute;cticas nepotistas  y autoritarias reflejaban su personalidad pero tambi&eacute;n las tradicionales  estructuras patriarcales de los reg&iacute;menes &aacute;rabes. Ya en la &eacute;poca mandataria los  palestinos no lograron construir un Estado dentro del Estado, como s&iacute; lo  hicieron los jud&iacute;os. Algunos lo culpan del resultado desastroso del proceso de  paz ya que dicen, firm&oacute; en 1993 por recoger tan s&oacute;lo unas migajas y nunca pudo  imponer unas mejores condiciones. &eacute;l aprob&oacute; la tercera revuelta palestina &#40;2000&#41;   y no logr&oacute; sino debilitar a&uacute;n m&aacute;s a la sociedad palestina. La organizaci&oacute;n de  Arafat, al-Fatej, fue excesivamente dominante, nunca supo lo que significaba  compartir el poder y por ello los palestinos han sufrido varias fisuras y  fracasos pol&iacute;ticos. El m&aacute;s notorio y reciente ejemplo de ello es el triunfo de  Hamas en las elecciones de 2006. Ya en la d&eacute;cada de los noventa durante el  proceso de paz y a pesar de la fundaci&oacute;n de la Autoridad Palestina qued&oacute; claro  que los palestinos hab&iacute;an hecho poco para poder fundar un Estado. En parte,  debido al poder de los israel&iacute;es y las restricciones impuestas durante el  proceso de paz, pero igualmente en parte, porque no crearon un marco  constitucional y un equilibrio de poderes. Muchos de sus l&iacute;deres no ten&iacute;an  experiencia como funcionarios en el marco de la ley sino que su experiencia se  basaba m&aacute;s bien en la lucha clandestina; y a Camp David II no fueron muy  preparados &#40;Khalidi 2006, 143, 149–162&#41; .</p>      <p> En Camp David II,  de nuevo como en tantas ocasiones, los palestinos pidieron la participaci&oacute;n de  otros actores, de la UE, de Rusia y de pa&iacute;ses &aacute;rabes, como Jordania y Marruecos.  Y como en tantas ocasiones, la propuesta fue rechazada &#40;Enderlin 2002, 184&#41; .</p>      <p> Hay que terminar  con el monopolio estadounidense como &quot;mediador&quot; en las negociaciones y organizar  una conferencia internacional con todos los participantes en los conflicto. La  Hoja de Ruta de 2003 frmada por el &quot;cuarteto&quot; conformado por la UE, los EE. UU.,  la ONU y Rusia es un buen comienzo.</p>      <p> Si se mira la  propuesta de Barak tal y como las formul&oacute; en <i>Yedioth Ahronoth </i>observamos  una continuidad en las propuestas que Israel califca &quot;de paz&quot;: no al regreso a  las fronteras de 1967, Jerusal&eacute;n unifcada bajo la soberan&iacute;a de Israel, no la  existencia de tropas extranjeras, la mayor&iacute;a de colonos anexados a Israel y no  al reconocimiento por parte de Israel de su responsabilidad en el problema de  los refugiados. De esta forma, mal que bien, han pensado Begin, Shamir, Rabin,  Netanyahu y Sharon &#40;Aruri 2003, 172&#41; . Es decir, cuando se trata de negociar no  importa el color pol&iacute;tico. Es este lineamiento, precisamente, el que Israel y  los EE.UU. tienen que revisar o de otro modo el conflicto continuar&aacute;.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p> En s&iacute;ntesis, por  supuesto que los jud&iacute;os conquistaron esa tierra, ganaron la batalla de la  conquista, pero no han ganado la de la seguridad. La tenacidad del pueblo  palestino, calificado por la gran prensa norteamericana y otros como terrorismo,  ha hecho posible el reconocimiento de la causa palestina. No hay que  tenerle miedo a la palabra conquistador ni vencedor. Los jud&iacute;os conquistaron y  creyeron ganar. Pero despu&eacute;s de tanto tiempo, y de querer imponer condiciones  draconianas, ya es hora de mostrarse m&aacute;s concesivos. Gilead Sher expres&oacute; que la  contradicci&oacute;n giraba alrededor unos palestinos que hablaban en nombre de la  justicia y unos israel&iacute;es que se basaban en la <i>Realpolitik. </i>Sin embargo,  la <i>Realpolitik </i>no ha hecho de Israel un pa&iacute;s seguro a pesar de ser la  potencia militar de la regi&oacute;n, aliada con la potencia militar mundial.</p>      <p> El  antiamericanismo en la regi&oacute;n no es, como algunos lo se&ntilde;alan, producto de simple  resentimiento. Si los EE.UU. apoyaran una soluci&oacute;n m&aacute;s justa al problema  palestino tendr&iacute;an una imagen m&aacute;s positiva en la regi&oacute;n, tanto en las masas y en  los Estados cercanos a ellos, como en la de sus Estados enemigos –lo que  mejorar&iacute;a su posici&oacute;n despu&eacute;s del &quot;Vietnam&quot; que est&aacute;n viviendo en Iraq. Ya han  existido otros momentos en los que tuvieron una imagen m&aacute;s positiva, por  ejemplo, cuando el presidente Wilson proclam&oacute; los &quot;14 puntos&quot; en 1918 y cuando  en 1956 Israel, la Gran Breta&ntilde;a y Francia invadieron Egipto y tanto  norteamericanos como sovi&eacute;ticos presionaron a los tres invasores para que se  retirasen. Si se repiten los errores de Camp David II no habr&aacute; una paz real. Es  m&aacute;s, al optar Israel por la expansi&oacute;n, conquistando, anexando y confiscando  tierras palestinas, en vez de haber optado por su seguridad, cre&oacute; una  dependencia militar y diplom&aacute;tica enorme de los EE.UU. Una buena cantidad de los  USD 3.000 millones que los EE. UU. le dan anualmente a Israel  se gastan en defensa. La paz traer&iacute;a menos dependencia.</p>      <p> Hay que negociar  con todos los actores o si no se continuar&aacute;n guerras como la s&eacute;ptima guerra  &aacute;rabe-israel&iacute; que acabamos de vivir a comienzos de 2009 en la Franja de Gaza. La  pol&iacute;tica estadounidense-israel&iacute; consiste en no reconocer ni negociar con Hamas,  cometiendo un error de vieja data: en vez de negociar con todos los actores  rechazaba a alguno, generalmente calificado de &quot;terrorista&quot;, como sucedi&oacute;  durante d&eacute;cadas con la OLP.</p>      <p> El problema se ha  complicado a principios de 2009 con el triunfo de la ultraderecha israel&iacute; con  Netanyaju y su ministro de relaciones exteriores, Lieberman, quienes no aceptan  la tesis de la existencia de los dos Estados situ&aacute;ndose as&iacute; en contrav&iacute;a del  proceso de paz que se inici&oacute; en la d&eacute;cada de los noventa, en contra de la Hoja  de Ruta, de las propuestas de Annapolis &#40;reuni&oacute;n en 2007 que cont&oacute; con la  participaci&oacute;n de EE. UU., Israel, la Autoridad Palestina y varios pa&iacute;ses &aacute;rabes,  incluso Siria&#41;  y de la propuesta del actual presidente de los Estados Unidos,  Barack Obama, quien tambi&eacute;n aboga por la creaci&oacute;n de dos Estados. Al escribir  estos renglones a finales de abril de 2009 el nuevo gobierno de Israel,  claramente para no sentarse a la mesa de negociaciones o para dilatar el  encuentro, exig&iacute;a de los palestinos que reconociesen a Israel como el Estado de  los jud&iacute;os. Como en tantas otras ocasiones, y muy acorde con la tesis de este  art&iacute;culo, se utilizaban frases para evitar la negociaci&oacute;n. Con respecto a tal  exigencia, valga la pena recordar que la OLP ya reconoci&oacute; a Israel en 1988 y  1993; que reconocer a Israel como  Estado de los jud&iacute;os equivale a no tener en cuenta a los 1,2 millones de  palestinos que viven en ese pa&iacute;s; tal reconocimiento significar&iacute;a, de una vez y  por todas, rechazar cualquier posibilidad de retorno de los palestinos.</p>      <p> Se necesita un  Estado palestino soberano, una Jerusal&eacute;n compartida, unos refugiados que habiten  en mejores condiciones y unas colonias que deber&iacute;an ser desmanteladas o ser  parte del nuevo Estado palestino.</p>      <p> Pero, &iquest;por qu&eacute;  estos cuatro escenarios son los m&aacute;s importantes? El hecho de que estuvieran en  la agenda de Camp David II significaba la importancia que les daban los  negociadores. La famosa resoluci&oacute;n 242 de la ONU de 1967 y la 338 de 1973  plantearon expl&iacute;citamente la retirada de las zonas invadidas que en ese momento  inclu&iacute;an Jerusal&eacute;n oriental, Cisjordania y Gaza. La cuesti&oacute;n de Estado  palestino es una exigencia natural ya que se convertir&iacute;a en el representante y  protector del pueblo palestino, es la aspiraci&oacute;n de millones de ellos y se  enmarca en la historia mundial: en el surgimiento de los Estados-Naci&oacute;n. Se  trata del derecho inalienable a la autodeterminaci&oacute;n.</p>      <p> Dentro de una  generaci&oacute;n va a haber m&aacute;s palestinos que jud&iacute;os al oeste del r&iacute;o Jord&aacute;n &#40;sumando  a los palestinos de Israel con los de Cisjordania, Gaza y Jerusal&eacute;n&#41;  y si no hay  una paz m&aacute;s justa que lo que se ha planteado hasta el momento el problema  alcanzar&aacute; dimensiones mayores. La demograf&iacute;a apremia: hoy en d&iacute;a hay 5,5  millones de jud&iacute;os en Israel y las tierras ocupadas. Se calcula que para el a&ntilde;o  2020 habr&aacute; 6,7 millones. Igualmente, en los mismos territorios hay casi 5  millones de palestinos<sup><a name="s9" href="# 9">9</a></sup> y para la misma fecha habr&aacute; 8,1 millones. Por  eso va a existir tarde o temprano un Estado palestino. Es vital que las  fronteras establecidas entre los dos Estados sean seguras, defin idas, aceptables  y reconocidas dentro de las cuales ambas poblaciones puedan vivir y sentirse  como en casa. Se dar&iacute;an por satisfechas las expectativas de millones de &aacute;rabes:  la cumbre &aacute;rabe de marzo de 2002 en Beirut plante&oacute; el regreso a las fronteras de  1967 a cambio de que los 22 Estados &aacute;rabes reconociesen a Israel, propuesta  rechazada por Sharon. Majmud Abbas persiste, como Arafat en su momento, en el  regreso a las fronteras de 1967, el reconocimiento de Jerusal&eacute;n oriental como  capital, y en una &quot;soluci&oacute;n justa y negociada&quot; de los refugiados. En los &uacute;ltimos  25 a&ntilde;os la comunidad internacional ha estado a favor del Estado palestino,  basado en la retirada de Cisjordania, la Franja de Gaza y el reconocimiento de  Israel dentro de las fronteras anteriores a 1967. La asamblea general de las  Naciones Unidad ha aprobado de forma reiterada esa propuesta. En 1989 la aprob&oacute;  con 151 Estados a favor y tres en contra y en 2004 por 160 contra seis  &#40;Finkelstein 2005, 6&#41; . A favor de todo esto hay millones de musulmanes en el  mundo, otros tantos millones, que tal vez se podr&iacute;a califcar de izquierda porque  han sido cr&iacute;ticos de las pol&iacute;ticas por ejemplo, de la  confscaci&oacute;n de tierras por parte de Israel. No hay que olvidar incluso, que  muchos jud&iacute;os creen que la soluci&oacute;n debe de ser m&aacute;s equitativa.</p>      <p> En cuanto a  Jerusal&eacute;n, innumerables resoluciones de la ONU han declarado ilegal medidas  tomadas por Israel como la anexi&oacute;n unilateral de la ciudad, la ampliaci&oacute;n del  casco urbano que ocup&oacute; tierras palestinas y la construcci&oacute;n de colonias jud&iacute;as.  La comunidad internacional, hoy por hoy, no reconoce a Jerusal&eacute;n como capital:  la mayor&iacute;a de embajadas est&aacute;n en Tel-Aviv. Una soluci&oacute;n m&aacute;s equitativa aliviar&iacute;a  tensiones con una buena parte del mundo musulm&aacute;n, es decir, aplacar&iacute;a los &aacute;nimos  de millones de musulmanes y de palestinos musulmanes que, adem&aacute;s, hacen parte de  su poblaci&oacute;n.</p>      <p> En cuanto a los  refugiados, aunque hay sectores que creen que se fueron por su cuenta, el gran  hecho incuestionable es que no se les permiti&oacute; regresar. Si uno abandona su  hogar siempre tiene el derecho a regresar &#40;Chomsky y Achcar 2007, 217&#41; . Ellos no  han olvidado su herencia, se identifican con las aldeas en las que vivieron y  que ahora son parte de Israel, aunque las nuevas generaciones no las han visto  jam&aacute;s. Sus v&iacute;nculos con sus tierras no han desaparecido a pesar de su situaci&oacute;n,  las tensiones y las guerras. Siguen cuestionando la legitimidad de Israel,  muchos tienen las llaves de sus casas —que estaban ubicadas en lo que es hoy  Israel— y las entregan a la generaci&oacute;n siguiente. Sus campos son considerados  como una etapa de transici&oacute;n y solucionar su problema legitimar&iacute;a a Israel. Ya  l&iacute;deres palestinos aceptaron un acuerdo pragm&aacute;tico que no modifique el car&aacute;cter  demogr&aacute;fico de Israel, es decir, aqu&iacute; ya cedieron, se ha reconocido un regreso  simb&oacute;lico a Israel y que el resto tendr&iacute;a derecho a asentarse en el Estado  palestino.</p>      <p> En cuanto a las  colonias jud&iacute;as en tierras palestinas, hay que tener en cuenta que son un foco  de tensi&oacute;n que permanece <i>dentro </i>de territorio palestino, son ilegales  seg&uacute;n el Tribunal Internacional de Justicia y son una vulneraci&oacute;n del p&aacute;rrafo  seis del art&iacute;culo 49 de la Cuarta Convenci&oacute;n de Ginebra &#40;1949&#41; , relativa a la  protecci&oacute;n de personas civiles en tiempo de guerra &#40;Chomsky y Achcar 2007, 216,  318&#41; . Su congelamiento mostrar&iacute;a un respeto por la parte jud&iacute;a de las tierras  palestinas, mostrar&iacute;a que Israel no es expansionista y dar&iacute;a pie a un Estado  palestino m&aacute;s homog&eacute;neo.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p> La regi&oacute;n ser&iacute;a  m&aacute;s estable. Si se negocian estos problemas de forma m&aacute;s equitativa seguramente  el campo radical, como el de Hamas, se fisurar&iacute;a, es decir, se lograr&iacute;a el apoyo  de sus facciones m&aacute;s moderadas. As&iacute;, con los estadounidenses convertidos en  verdaderos intermediarios, probablemente disminuir&iacute;a la violencia y el  antiamericanismo en la regi&oacute;n y, tal vez, m&aacute;s all&aacute; de ella.</p>      <p> Sin desconocer  otros graves problemas regionales el conflicto aqu&iacute; tratado es, sin lugar a  dudas, uno de los m&aacute;s importantes; despu&eacute;s de todo ha causado siete guerras  regulares y una violencia constante de baja intensidad, con todas las  calamidades que eso ha suscitado.</p>      <p> Dieciocho a&ntilde;os  despu&eacute;s del inicio del proceso de paz, los palestinos tan s&oacute;lo controlan  parcialmente el 40% de Cisjordania. El tiempo apremia.</p> <hr size="1">      <p><b>Comentarios</b></p>      <p><sup><a href="#s1" name="1">1</a></sup>  El autor recuerda aquellos comunistas, igualmente radicales, que no toleraban  que se criticase a la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica; el que la criticaba era anatematizado  como &quot;reaccionario&quot; o &quot;peque&ntilde;oburgu&eacute;s&quot;.</p>      <p><sup><a href="#s2"  name="2">2</a></sup> Ya que la cumbre fue la segunda en este sitio la denominamos con el n&uacute;mero II. La primera, o Camp David I, tuvo lugar en 1978 cuando el presidente Jimmy Carter se reuni&oacute; con el presidente egipcio Anuar al-Sadat y el primer ministro israel&iacute;, Menachem Beguin, y result&oacute; en el primer tratado entre un pa&iacute;s &aacute;rabe y el Estado jud&iacute;o &#40;1979&#41;.</p>      <p><sup><a href="#s3"  name="3">3</a></sup> Recordemos, de forma muy somera, ciertos antecedentes para contextualizar los problemas que se van a presentar. La escalada del conflicto en el Medio Oriente es muy reciente y data apenas del siglo XX, m&aacute;s exactamente, del periodo en que  la Gran Breta&ntilde;a se convirti&oacute; en la hegemon&iacute;a reinante sobre el Medio Oriente y  en Palestina. Los brit&aacute;nicos la invadieron entre 1917 y 1918, durante la Primera  Guerra Mundial. Gracias a su condici&oacute;n de vencedores de la contienda, estuvieron  hasta 1948 en el territorio llamado Mandato Brit&aacute;nico de Palestina, que abarc&oacute;  lo que hoy en d&iacute;a es el Estado de Israel m&aacute;s Cisjordania, la Franja de Gaza y  Jerusal&eacute;n. Prometieron a los jud&iacute;os un &quot;hogar nacional&quot; y posibilitaron la  entrada de miles de ellos. Intentaron pactar con los palestinos pero en 1936 se  produjo un levantamiento de estos, lo que hoy llamamos la primera Intifada. Al  final de cuentas, despu&eacute;s de la Segunda Guerra Mundial fueron v&iacute;ctimas de  terrorismo jud&iacute;o y palestino, el territorio se convirti&oacute; en ingobernable y  decidieron que la ONU resolviera el problema que ellos, en parte, hab&iacute;an creado.  El 29 de noviembre de 1947 la ONU dividi&oacute; Palestina por medio de la Resoluci&oacute;n  181. Los jud&iacute;os lograron durante la existencia del Mandato Brit&aacute;nico de  Palestina construir un Estado dentro del Estado. Apoyados en su gran aliado, los  brit&aacute;nicos, contaban con una inmigraci&oacute;n creciente y un apoyo financiero internacional, ten&iacute;an ya en esta &eacute;poca estructuras pol&iacute;ticas, paramilitares que  conten&iacute;an los cimientos de un moderno ej&eacute;rcito, tierras y f&aacute;bricas, una  universidad, en fin, una formidable organizaci&oacute;n. Con el genocidio perpetrado en  Europa contra ellos durante la Segunda Guerra Mundial estaban cada vez m&aacute;s  convencidos de que se necesitaba un Estado propio que los protegiera.  Hist&oacute;ricamente, muchos consideraban que Palestina les fue otorgada por obra de  su dios y hab&iacute;a que regresar a ella. A fnales de la Primera Guerra Mundial eran  la d&eacute;cima parte de la poblaci&oacute;n en el territorio del Mandato, en 1948, la  tercera parte. Durante y despu&eacute;s de la Primera Guerra Mundial, el Medio Oriente  era un hervidero de nacionalismo, los &aacute;rabes cre&iacute;an que con la ca&iacute;da del Imperio turco —que hab&iacute;a controlado la regi&oacute;n desde el siglo XVI— llegaba la &eacute;poca de la independencia. Los palestinos, sin embargo, ve&iacute;an que su tierra era conquistada  tanto por brit&aacute;nicos y jud&iacute;os y tem&iacute;an que estos &uacute;ltimos se convirtiesen en los dominadores. En 1937 la Comisi&oacute;n Peel, que hab&iacute;a sido formada por los ingleses para investigar las causas de la primera revuelta palestina &#40;1936–1939&#41;,  aseguraba que el descontento &aacute;rabe se basaba en &quot;... el incumplimiento de las  promesas de independencia que ... se les hab&iacute;a hecho durante la guerra,... &#91;y en&#93; el  temor de que el establecimiento de un hogar nacional jud&iacute;o conllevar&iacute;a un gran  aumento de la inmigraci&oacute;n jud&iacute;a y significar&iacute;a la sujeci&oacute;n econ&oacute;mica y pol&iacute;tica &#91;de los palestinos&#93; a los jud&iacute;os&quot; &#40;ONU 1990, 45; v&eacute;ase el informe en Reich 1995, 45–52&#41;. Por ello, iniciaron los primeros ataques contra los jud&iacute;os. Pero sufr&iacute;an  divisiones internas, las grandes familias, los Husseini y los Nashashibi, no se  entend&iacute;an y algunos pactaron con los brit&aacute;nicos. El liderazgo palestino, todav&iacute;a semifeudal en el campo y autoritario en las ciudades, no supo trascender el  mundo estrecho de la pol&iacute;tica de notables &#40;Pappe 2006, 85–87&#41;. No tuvo la sufciente capacidad de movilizar social y pol&iacute;ticamente para as&iacute; vencer los  desaf&iacute;os que encaraba &#40;Khalidi 2006, 30&#41;. La revuelta palestina termin&oacute; en una derrota y la resistencia se debilit&oacute; a&uacute;n m&aacute;s. No aceptaron la partici&oacute;n de Palestina de 1947 pues argumentaban que era incompatible con la democracia ya  que la mayor&iacute;a estaba en contra; para ellos era como si Argelia fuese dividida  entre &aacute;rabes y franceses.</p>      <p><sup><a href="#s4"  name="4">4</a></sup> V&eacute;anse las condiciones que gestaron dicho proceso en Bosemberg 1997</p>      <p><sup><a href="#s5"  name="5">5</a></sup> V&eacute;anse los art&iacute;culos de Roy 1994, 1998, 2002, 2004.</p>      <p><sup><a href="#s6"  name="6">6</a></sup> Se trata de una plaza en la ciudad amurallada que se sit&uacute;a encima de lo que fue el templo jud&iacute;o, destruido por los romanos en el a&ntilde;o 70 de nuestra era, en donde se localizan dos mezquitas y desde donde, dice la tradici&oacute;n musulmana, Mahoma ascendi&oacute; al cielo.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><sup><a href="#s7"  name="7">7</a></sup>  V&eacute;ase el mapa correspondiente en Aruri 2003, 15. Tambi&eacute;n en  <a target=_blank href="http://www.passia.org/"> www.passia.org</a>.</p>      <p><sup><a href="#s8"  name="8">8</a></sup>  Se entiende por nueva historia de Israel aquella nueva generaci&oacute;n de  historiadores que a partir de la d&eacute;cada de los 80 reescribieron la historia de  su pa&iacute;s. Beni Morris, Simha Flapan, To m Segev, Avi Shlaim, e Ilan Papp&eacute;  escribieron a partir de investigaciones en archivos para as&iacute; desmitificar los  relatos de la historia oficial de su pa&iacute;s. Reescribir la historia hace parte del  proceso normal que viven los m&aacute;s diferentes pa&iacute;ses. V&eacute;anse algunos debates entre  la historia oficial y la nueva en Shlaim 1995.</p>      <p><sup><a href="#s9"  name="9">9</a></sup>  Hay 1,2 millones de palestinos en Israel &#40;el 20% de la poblaci&oacute;n&#41;  y 3,7 en Gaza,  Cisjordania y Jerusal&eacute;n. Fuera de Palestina-Israel viven entre cuatro y seis  millones &#40;no hay datos exactos al respecto&#41;.</p>  <hr size="1">      <p><b>    <br>Referencias</b></p>      <!-- ref --><p> Aruri, Nasser H.  2003. <i>Dishonest broker: The U.S.rRole in Israel and Palestine. </i>Cambridge:  South End Press.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000108&pid=S0121-5612200900010000900001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> Bosemberg, Luis  E. 1997. El proceso de paz palestino-israel&iacute;: Condiciones, balance y  perspectivas. <i>Colombia Internacional </i>40: 3–11.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000109&pid=S0121-5612200900010000900002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> Cattan, Henry.  1987. <i>Palestina, los </i><i> &aacute;rabes e Israel. </i>M&eacute;xico: Siglo XXI.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000110&pid=S0121-5612200900010000900003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> Chomsky, Noam y  Achcar, Gilbert. 2007. <i>Estados peligrosos: Oriente Medio y la pol</i><i>&iacute;tica  exterior estadounidense. </i> Barcelona:  Paid&oacute;s.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000111&pid=S0121-5612200900010000900004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> Enderlin,  Charles. 2002. <i>Le r</i><i>êve  bris&eacute; : Histoire de l'&eacute;chec du processus de paix au Proche-Orient, 1995–2002. </i>Par&iacute;s:  Fayard.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000112&pid=S0121-5612200900010000900005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> Finkelstein,  Norman. 2005. <i>Beyond chutzpah: On the misuse of anti-semitism and the abuse  of history. </i>Berkeley:  University of California Press.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000113&pid=S0121-5612200900010000900006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> Gresh, Alain.  2002. &iquest;Por qu&eacute; fall&oacute; la paz? En <i>Palestina: territorio o guerra</i>, ed. Le  Monde Diplomatique, 145–158<i>. </i>Bogot&aacute;: Le Monde Diplomatique.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000114&pid=S0121-5612200900010000900007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> Kapeliouk,  Amnon. 2000. L&#39;independence  palestinienne aux forceps. <i>Le Monde Diplomatique, </i>septiembre.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000115&pid=S0121-5612200900010000900008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> ———. 2002a.  Cercano Oriente, entre la crisis y la paz. En <i>Palestina: territorio o guerra</i>,  ed. Le Monde Diplomatique, 91–98. Bogot&aacute;: Le Monde Diplomatique.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000116&pid=S0121-5612200900010000900009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> ———. 2002b. Camp  David, las causas de un fracaso. En <i>Palestina: territorio o guerra</i>, ed. Le Monde  Diplomatique, 169-178. Bogot&aacute;: Le Monde Diplomatique.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000117&pid=S0121-5612200900010000900010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> Khalidi, Rashid.  2006. <i>The iron cage: The story of the Palestinian struggle for state-hood. </i>Boston: Beacon Press.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000118&pid=S0121-5612200900010000900011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><i> Le Monde</i>.  2006. Pr&egrave;s de 40 % des colonies isra&eacute;liennes sont ill&eacute;gales. 21 de noviembre.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000119&pid=S0121-5612200900010000900012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> Morris, Benny.  1999a. <i>Righteous victims: A history of the Zionist-Arab conflict, 1881</i><i>–1999. </i>Nueva  York: Knopf.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000120&pid=S0121-5612200900010000900013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> ———. 1999b. The  causes and character of the Arab exodus from Palestine: The Israeli defence  forces intelligence service analysis of June 1948. En <i>The Israel/Palestine  question</i>, ed. Ilan Papp&eacute;, 193–210. Londres, Nueva York: Routledge.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000121&pid=S0121-5612200900010000900014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> Papp&eacute;, Ilan. 2006. <i>A history of modern Palestine: One land, two peoples. </i>Cambridge, Nueva  York: Cambridge University Press.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000122&pid=S0121-5612200900010000900015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> Ramonet, Ignacio.  2002. La espiral En <i>Palestina: territorio o guerra</i>, ed. Le Monde  Diplomatique, 105–108. Bogot&aacute;: Le Monde Diplomatique.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000123&pid=S0121-5612200900010000900016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> Reich, Bernard.  1995. <i>Arab-Israeli conflict and conciliation: A documentary history. </i> Westport: Greenwood Press.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000124&pid=S0121-5612200900010000900017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> Roy, Sara. 1994.  The Gaza Strip: Past, present, and future. <i>Current History </i>580<i>: </i> 67–71.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000125&pid=S0121-5612200900010000900018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> ———. 1998. The  Palestinian economy after Oslo. <i>Current History </i>97 &#40;615&#41; : 19–25.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000126&pid=S0121-5612200900010000900019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> ———. 2002. Why  peace failed: An Oslo autopsy. <i>Current History </i>101 &#40;651&#41; : 8–16.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000127&pid=S0121-5612200900010000900020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> ———. 2004. The  Palestinian State: Division and despair. <i>Current History </i>103 &#40;669&#41; :  31–36.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000128&pid=S0121-5612200900010000900021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> Said, Edward. 2005.  Thinking about Israel. En <i>From Oslo to Iraq and the road map: Essays</i>,  Edward Said, 66–71<i>. </i>Nueva York:  Vintage Books.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000129&pid=S0121-5612200900010000900022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> Shattner, Marius.  2002. Indivisible y eterna Jerusal&eacute;n. En <i>Palestina: territorio o guerra</i>,  ed. Le Monde  Diplomatique, 131-138. Bogot&aacute;: Le Monde Diplomatique.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000130&pid=S0121-5612200900010000900023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> Shlaim, Avi. 1995.  The Debate about 1948. <i>International Journal of Middle East Studies </i>27  &#40;3&#41; : 287–304.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000131&pid=S0121-5612200900010000900024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> Vidal, Dominique.  1997. L'expulsion des Palestiniens revisit&eacute;e par des historiens isra&eacute;liens. <i> Le Monde Diplomatique, </i>diciembre.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000132&pid=S0121-5612200900010000900025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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