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</front><body><![CDATA[  <font face="Verdana" size="2">     <p align="left"><font size="4"><b>Editorial</b></font></p>     <p>Estimados lectores y lectoras.</p>     <p>La segunda d&eacute;cada del siglo XXI abre las puertas a la presencia de una nueva sociedad colombiana. Aunque afrontamos los problemas de la integraci&oacute;n social postergada, la modernizaci&oacute;n incompleta y la conformaci&oacute;n de un parque industrial t&iacute;mido en el marco de la globalizaci&oacute;n, unas nuevas generaciones de j&oacute;venes impulsan cambios importantes, cuyos impactos son a&uacute;n desconocidos. Lo anterior tiene importantes referencias, en las formas de expresi&oacute;n, la cotidianidad y, claro est&aacute;, en la conformaci&oacute;n y estudio de las disciplinas econ&oacute;micas.</p>     <p>La expansi&oacute;n universitaria de la &uacute;ltima d&eacute;cada del siglo XX, impulsada en buena manera con la aplicaci&oacute;n de la Ley 30 de 1993 abri&oacute; en nuestro pa&iacute;s las compuertas para que masivas comunidades estudiantiles llegaran a la Universidad. Esta segunda ola modernizadora, se enmarc&oacute; por la confrontaci&oacute;n del sistema tradicional de ense&ntilde;anza y de relaciones entre estamentos universitarios frente a los discursos de la privatizaci&oacute;n, la flexibilidad, la calidad y la p&eacute;rdida de poder tanto de docentes y estudiantes en el devenir universitario. Se form&oacute; una nueva generaci&oacute;n, conforme por un lado, ya que la promesa de la expansi&oacute;n implic&oacute; una respuesta al problema del acceso a la educaci&oacute;n, pero insatisfecha por el otro, al observar pasivamente como sus t&iacute;tulos y credenciales acad&eacute;micas perd&iacute;an valor. As&iacute;, la calidad fue un discurso corporativo que no se materializ&oacute; en sus aulas de clase. Tal generaci&oacute;n ser&iacute;an los primeros grupos de profesionales y docentes que llegar&iacute;an a la Universidad en el nuevo siglo.</p>     <p>Pero si bien en las aulas se viv&iacute;a un nuevo ambiente, con nuevos enfoques de la educaci&oacute;n y mayores incertidumbres, los estudiantes viv&iacute;an, a la vez, transformaciones importantes en su cotidianidad. La profundizaci&oacute;n de la globalizaci&oacute;n cultural impulsada por la inform&aacute;tica transform&oacute; todo. Pronto hombres y mujeres se vieron enfrentados a un conjunto importante de mensajes procedentes de diferentes fuentes, que les transmit&iacute;an unas nuevas expectativas, nuevos &aacute;mbitos de deseos. La internet y su utilizaci&oacute;n no solo acortaron distancias, sino que permitieron observar mundos que la universidad local no pod&iacute;a ofrecer. Gracias a la integraci&oacute;n y utilizaci&oacute;n de las bases de datos se empez&oacute; a percibir c&oacute;mo se constitu&iacute;a el estado de la ciencia de alto nivel. Las redes sociales abrieron espacios para la disertaci&oacute;n e intercambio de ideas con similares de otras latitudes.</p>     <p>As&iacute; la cotidianidad en las aulas ha venido cambiando, algunos estudiantes modificaron sus referentes de autoridad, lo que implica un nuevo reto para docentes de diferentes disciplinas. La valoraci&oacute;n de la circulaci&oacute;n del conocimiento internacional, la visibilidad y el status que la publicaci&oacute;n de revistas cient&iacute;ficas tiene impulsan a buscar nuevos horizontes. El tr&aacute;nsito hacia el postgrado y la posibilidad de estudiar en el exterior se han instalado culturalmente como anhelo de una buena parte de nuestros m&aacute;s j&oacute;venes estudiantes. Aunque si bien, la perspectiva profesionalista sigue siendo el eje de nuestra educaci&oacute;n superior. Lo anterior, es v&aacute;lido para nuestros nuevos estudiantes las disciplinas econ&oacute;micas.</p>     <p>En los &uacute;ltimos a&ntilde;os estamos asistiendo a una mayor presencia de profesionales que optan por estudios de maestr&iacute;a y doctorado, a m&aacute;s temprana edad. As&iacute; mismo, algunos de estos j&oacute;venes valores ocupan diferentes plazas docentes, reservadas antes a personas con mayor experiencia o trayectoria laboral. De otro lado la aspiraci&oacute;n de unirse a redes internacionales es m&aacute;s fuerte, por lo que la competencia por movilidades y becas es cada d&iacute;a m&aacute;s fuerte.</p>     <p>Tenemos as&iacute;, un campo disciplinario donde sus docentes se van renovando, asumiendo nuevos roles y cargando el peso que la Reforma educativa supone. Ante la transformaci&oacute;n de las estructuras tradicionales de la Universidad, estos j&oacute;venes estudiantes, investigadores y docentes responden articulando su trabajo diario con las exigencias del nuevo modelo de producci&oacute;n universitario (producci&oacute;n de conocimiento, m&aacute;s prestadores de servicios). En el caso de las disciplinas econ&oacute;micas se gestan posiciones, que van desde el conservadurismo acad&eacute;mico, mientras otras retoman y rescatan posiciones cr&iacute;ticas, en ambos sentidos se mueven ya bajo la l&oacute;gica internacionalista, complementando o dejando de lado la referencia local. En esta nueva din&aacute;mica creativa, se cimientan y destruyen elementos, que hacen parte de la concepci&oacute;n del papel de las ciencias econ&oacute;micas.</p>     <p>Nuestros contenidos reflejan este proceso. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, docentes e investigadores experimentados comparten el escenario con noveles acad&eacute;micos, quienes imprimen una nueva l&oacute;gica a la discusi&oacute;n de ideas y teor&iacute;as. Todas las perspectivas y enfoques, siempre y cuando se ajusten a los rigores contempor&aacute;neos de la difusi&oacute;n de contenidos acad&eacute;micos son bienvenidos en la Revista de la Facultad de Ciencias Econ&oacute;micas.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los invitamos entonces a revisar nuestros contenidos de este n&uacute;mero,</p>     <p>Mil gracias,</p>     <p align="right"><i>Edison Fredy Le&oacute;n Paime    <br> Editor</i></p> </font>      ]]></body>
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