<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0121-6805</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Facultad de Ciencias Económicas: Investigación y Reflexión]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev.fac.cienc.econ.]]></abbrev-journal-title>
<issn>0121-6805</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Facultad de Ciencias Económicas Universidad Militar Nueva Granada]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0121-68052011000200001</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Editorial]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[León Paime]]></surname>
<given-names><![CDATA[Edison Fredy]]></given-names>
</name>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Camargo Mayorga]]></surname>
<given-names><![CDATA[David Andrés]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2011</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2011</year>
</pub-date>
<volume>19</volume>
<numero>2</numero>
<fpage>5</fpage>
<lpage>7</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0121-68052011000200001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0121-68052011000200001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0121-68052011000200001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2">     <p><font size="4"><b>Editorial</b></font></p>     <p>Estimados lectores(as),</p>     <p>Termina el a&ntilde;o 2011 con un hito en la historia de la educaci&oacute;n en nuestro pa&iacute;s, la suspensi&oacute;n y retiro temporal del documento de Reforma integral al sistema de educaci&oacute;n superior por parte del gobierno, luego de la participaci&oacute;n activa de estudiantes, profesores y administradores educativos, lo que signific&oacute; una movilizaci&oacute;n social amplia en torno a esta iniciativa. Este debate hizo que el periodo 2011 pueda ser recordado como aquel en el que diversas fuerzas y agentes se re-encontraron alrededor de la necesidad de expresar nuevamente sus posiciones y de hacer a la Universidad un lugar habitable y reflexivo, como le corresponde ser. En este marco, jugaron un papel interesante los administradores administrativos, tanto como difusores y cr&iacute;ticos de la reforma, lo que permite hacer la siguiente reflexi&oacute;n orientada al papel de estos agentes del sistema. En esa misma l&iacute;nea, este espacio es tambi&eacute;n la oportunidad para agradecer a quien hizo de este especio un lugar de encuentro, reflexi&oacute;n y discusi&oacute;n de las ideas, que hoy d&iacute;a se reconoce como una ventana en las disciplinas econ&oacute;micas de nuestro medio.</p>     <p>Para desarrollar este punto, es necesario preguntarse: &iquest;qui&eacute;n es el (la) administrador(a) educativo(a) en nuestro pa&iacute;s? Para eso se debe empezar por se&ntilde;alar, que &eacute;ste es quien est&aacute; condicionado a una serie de din&aacute;micas propias del contexto, y de cierta manera, a lo que la literatura escolar ha delineado. La connotaci&oacute;n del(la) administrador(a) educativo(a) ha sido vista por diversas perspectivas como una forma peyorativa de referirse a quien est&aacute; encargado de afrontar y liderar los procesos de reforma escolar, impulsando la inculcaci&oacute;n de los sentidos de disciplinamiento escolar y rindiendo cuentas a la sociedad, o a los grupos de presi&oacute;n que all&iacute; le colocan. Desde la tradicional mirada del <i>&quot;principal&quot; </i>anglosaj&oacute;n, hasta la m&aacute;s reciente de <i>&quot;manager&quot;, </i>el administrador educativo debe asumir una serie de compromisos, gan&aacute;ndose en varias oportunidades la antipat&iacute;a de los dem&aacute;s miembros de la comunidad escolar. Se constituye en la autoridad de la autoridad acad&eacute;mica. En nuestro pa&iacute;s, el administrador educativo est&aacute; en la dicotom&iacute;a del reconocimiento acad&eacute;mico y su actuar gerencial. Mientras buena parte de la academia ve con buenos ojos que el administrador sea alguien que los represente, teniendo signos de trayectoria que est&aacute;n cercanos a las luchas profesorales y estudiantiles, para otros actores, &eacute;ste debe estar m&aacute;s cercano a perfiles que provengan de la industria o escenarios profesionalistas. De esta manera, se puede decir, que son las y los administradores educativos quienes gestionan tales contradicciones, haciendo habitables, o inhabitables los recintos escolares.</p>     <p>Los dilemas a los que se enfrentan son variados, en primer lugar, por los compromisos adquiridos, y en segundo, por las expectativas y sue&ntilde;os que ellos y ellas portan. As&iacute; los administradores(as) llegan a sus cargos, bien sea por convicci&oacute;n o, por encargos basados en la distinci&oacute;n acad&eacute;mica o, simplemente por esas idas y vueltas que tiene el trabajo escolar, que dan la posibilidad de ejercer esa labor en cualquier momento. Quienes operan por convicci&oacute;n articulan tanto sus experiencias, como sus expectativas de realizaci&oacute;n en cada oportunidad, conocen los l&iacute;mites de la burocracia educativa y elaboran metas acordes tanto a la pol&iacute;tica de la instituci&oacute;n, como a la necesidad de generar un sello propio a su gesti&oacute;n. Quienes son encargados por su reconocimiento acad&eacute;mico muchas veces sufren ante la inexperiencia del contexto, o al ver truncado sus sue&ntilde;os de lo que &quot;debe ser&quot; la instituci&oacute;n escolar, sus esperanzas son machacadas por la burocracia del sistema y pasan por un periodo de acomodaci&oacute;n un poco m&aacute;s traum&aacute;tico que sus pares, sin embargo, son diversos los casos en los que logran administraciones exitosas, generando un prestigio que sobre pasa lo acad&eacute;mico. Unos pocos llegan por eventos traum&aacute;ticos propios de la instituci&oacute;n escolar, teniendo que afrontar con escasos recursos simb&oacute;licos su realidad, lo que se complica a&uacute;n m&aacute;s ante la inexistencia de un proyecto propio de gesti&oacute;n escolar. Los compromisos se forjan desde el lugar de origen y se caracterizan por estar m&aacute;s o menos cercanos a los intereses de los diferentes miembros de la comunidad educativa.</p>     <p>La forma como responden los y las administradores(as) educativos(as) es muy amplia y est&aacute; en relaci&oacute;n con los retos y compromisos adquiridos. En las mejores experiencias los administradores(as) constituyen equipos de trabajo, logran construir legitimidad entre los otros miembros de la comunidad educativa y pueden reconocer aquellos puntos de las Reformas encargadas, donde se puede alcanzar m&aacute;s cohesi&oacute;n social, llevando los escollos y aspectos cr&iacute;ticos a esferas de discusi&oacute;n constructiva en la que se delinean los cambios de la instituci&oacute;n educativa en el mejor ambiente posible. Pese a ello, algunos tienen muchos problemas para lograr esto, en parte por los conflictos heredados, por desconocimiento del entorno cercano, o por no generar los canales de comunicaci&oacute;n y reconocimiento de los otros actores, lo que incrementa el conflicto escolar. A veces quisi&eacute;ramos que estas experiencias no sucedieran, pero tambi&eacute;n hacen parte de la construcci&oacute;n de la academia.</p>     <p>La administraci&oacute;n educativa en lo micro es compleja y muchas veces es poco reconocida. En l&iacute;neas generales los gestores y gestoras educativas aparecen en la literatura m&aacute;s como generadores de conflicto que como l&iacute;deres de sus comunidades. Son numerosos los art&iacute;culos en los que se les ve como una pieza clave de la generaci&oacute;n de angustia docente, ya que son el brazo visible de las reformas escolares, la estandarizaci&oacute;n educativa y el incremento del control escolar. En algunos documentos que indagan por las dificultades que tienen los estudiantes en el espacio escolar, han encontrado como factor cr&iacute;tico la poca atenci&oacute;n prestada, rigidez y m&iacute;nima comunicaci&oacute;n entre gestores y estudiantes. Si bien los gestores educativos no son los m&aacute;s protegidos de la literatura educativa, por el contrario, existe un mayor consenso sobre el impacto de su labor, se ha identificado que tienen un micro poder importante y que bien pueden ser los garantes o transformadores de la reforma educativa. Se pueden constituir en piedra angular de la modernizaci&oacute;n o de la resistencia, o de ambas a la vez. La academia tiene un mayor reconocimiento de las presiones a las que son sometidos y de las fidelidades que deben guardar, generando posiciones en las cuales se ganan la simpat&iacute;a de sus pares, o por el contrario, construyen una reputaci&oacute;n poco amable.</p>     <p>Hoy hablamos de este tema por una raz&oacute;n fundamental, y es el reconocimiento de una administradora excepcional, que deja una huella muy importante en la Facultad de Ciencias Econ&oacute;micas de nuestra Universidad y en este proyecto editorial que es la Revista. Durante siete a&ntilde;os logro constituir un equipo de trabajo reformista, ambicioso y dedicado a su labor. La Facultad que lidero gener&oacute; un conjunto amplio de grupos de investigaci&oacute;n, nuevos programas y se propuso el aumento de la cobertura de la mano con la b&uacute;squeda de mejor calidad acad&eacute;mica. Sin su presencia, direcci&oacute;n administrativa, visi&oacute;n y apoyo, estas p&aacute;ginas no llegar&iacute;an a sus manos. Bajo su direcci&oacute;n la Revista Facultad de Ciencias Econ&oacute;micas, uno de sus proyectos bandera, logro consolidarse como una plataforma acad&eacute;mica de car&aacute;cter nacional, ser reconocida por diferentes instituciones y bases de datos, en la que diversos autores han depositado su confianza y con una discreta red de lectores en aumento. Su gesti&oacute;n estuvo amarrada a los retos, desaf&iacute;os y singularidades de otros gestores educativos, sus logros fueron el resultado de la b&uacute;squeda por poder construir una nueva academia posible, a pesar de sus contradicciones y el ejercicio de arbitrariedades. Perm&iacute;tanos estimados y estimadas lectores, dedicar este n&uacute;mero a la Dra. Marta Eugenia Casta&ntilde;eda Bernal, quien hizo posible que esta publicaci&oacute;n sea lo que es, y sembr&oacute; la semilla para que el intercambio acad&eacute;mico y la discusi&oacute;n de ideas bajo los preceptos de la libertad de expresi&oacute;n se configuraran en el sentir nuestro trabajo.</p>     <p>Como editores, tenemos una enorme deuda, tanto por la oportunidad de trabajar a su lado, como por heredar una visi&oacute;n que implica la lucha por unas ciencias econ&oacute;micas diversas, francas y abiertas a discusiones espinosas. Bajo su tutela, consolidamos un espacio donde diversas posiciones circulan y donde la cr&iacute;tica es posible. Les alentamos queridos lectores y lectoras a seguir fortaleciendo este proyecto, que ya no solo es el sue&ntilde;o de nuestra ex-directora, sino que es un compromiso por el intercambio franco de ideas, con rigor y sin censura. Esto solo ser&aacute; posible con sus contribuciones acad&eacute;micas, y sobre todo, con su cr&iacute;tica a nuestra labor.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Tambi&eacute;n lamentamos la muerte del profesor Germ&aacute;n Villamizar, colaborador de nuestra Revista desde la traducci&oacute;n de res&uacute;menes en portugu&eacute;s. Expresamos nuestras condolencias a su familia.</p>     <p>Agradecemos como siempre su consideraci&oacute;n y esperamos que nuestros contenidos sean de su agrado.</p>     <p><i>Edison Fredy Le&oacute;n Paime    <br>   Editor</i></p>     <p><i>David Andr&eacute;s Camargo Mayorga</i>    <br>   <i>Co-editor</i></p> </font>      ]]></body>
</article>
