<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0121-6805</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Facultad de Ciencias Económicas: Investigación y Reflexión]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev.fac.cienc.econ.]]></abbrev-journal-title>
<issn>0121-6805</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Facultad de Ciencias Económicas Universidad Militar Nueva Granada]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0121-68052013000200001</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La enseñanza de la economía en las disciplinas sociales]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[León Paime]]></surname>
<given-names><![CDATA[Edison Fredy]]></given-names>
</name>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Camargo]]></surname>
<given-names><![CDATA[David Andrés]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2013</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2013</year>
</pub-date>
<volume>21</volume>
<numero>2</numero>
<fpage>4</fpage>
<lpage>6</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0121-68052013000200001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0121-68052013000200001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0121-68052013000200001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2">     <p><b>Editorial</b></p>     <p align="center"><font size="4"><b>La ense&ntilde;anza de la econom&iacute;a en las disciplinas sociales</b></font></p>     <p>No se evidencia hoy un circuito dial&eacute;ctico entre lo que la disciplina econ&oacute;mica tiene de las ciencias sociales y lo que esta aporta a las mismas. Los curr&iacute;culos de las disciplinas sociales transitan en sendas hiper-especializadas que no dialogan entre s&iacute;. No se identifica el aporte que unas y otras se hacen, llevando a que su ense&ntilde;anza sea desconectada, y que por lo tanto, los profesionales de unas y otras, cuando emprenden trabajos interdisciplinarios tengan profundas complicaciones para construir un discurso com&uacute;n. En el mismo sentido, el car&aacute;cter moral de la econom&iacute;a se ha opacado por la insistencia en el uso de instrumental matem&aacute;tico y estad&iacute;stico de alto nivel, lo cual deja en algunas ocasiones por fuera las discusiones fundamentales. Podr&iacute;amos, de manera muy superficial indicar que existen cuatro grandes discusiones que pueden llevar a una mejor comprensi&oacute;n de lo que necesitamos de la ense&ntilde;anza de la econom&iacute;a en las ciencias sociales, y lo que estas pueden dar para construir un puente interpretativo &uacute;til para las nuevas generaciones.</p>     <p><i>Discusi&oacute;n No.1: </i>&iquest;Se requiere elementos de la disciplina econ&oacute;mica para la vida profesional de los ciencistas sociales? Los ciencistas sociales (historiadores, antrop&oacute;logos, soci&oacute;logos, contables, administradores, trabajadores sociales, entre otros) requieren de elementos propios de la disciplina econ&oacute;mica para su propia formaci&oacute;n, ese es un aspecto ya superado, el problema es: &iquest;Qu&eacute; tipo de conocimientos necesitan? En los curr&iacute;culos observamos dos tipos de tendencias, una primera en la que se incluyen elementos b&aacute;sicos de econom&iacute;a pol&iacute;tica, incluso de pol&iacute;tica econ&oacute;mica como aspectos generales de contextualizaci&oacute;n sin una conexi&oacute;n adecuada con los instrumentales que los profesionales de la econom&iacute;a est&aacute;n utilizando en la actualidad. La otra tendencia es la inclusi&oacute;n de elementos m&iacute;nimos de la micro y macro econom&iacute;a sin conexi&oacute;n con la pol&iacute;tica econ&oacute;mica, y peor a&uacute;n, con las implicaciones que esto tiene para las otras disciplinas. Tanto una postura como la otra, han creado una dificultad importante en otros profesionales no economistas al no permitirles dimensionar realmente la importancia y funcionalidad, tanto del conocimiento, como del pensamiento econ&oacute;mico contempor&aacute;neo.</p>     <p>Como resultado de esto, el instrumental que los economistas han desarrollado en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas para la interpretaci&oacute;n y gesti&oacute;n, sobre todo, de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas resulta ajeno, y en algunos casos incomprensible. Existe aqu&iacute; tambi&eacute;n una seria responsabilidad de algunos de los educadores que portan el saber econ&oacute;mico, al asumir su conocimiento como algo fijo, inmutable al que los dem&aacute;s deben acceder, y no como algo que es maleable y que sirve para construir puentes con otros saberes.</p>     <p><i>Discusi&oacute;n No. 2: </i>&iquest;D&oacute;nde se genera epistemol&oacute;gicamente conocimiento econ&oacute;mico y c&oacute;mo puede hoy ser reconocido por portadores de otras disciplinas y profesiones? Quienes ense&ntilde;an la disciplina econ&oacute;mica hoy conviven en dos mundos altamente complejos. Un primer mundo que valora ampliamente el conocimiento epistemol&oacute;gico, el cual tiene que ver con la ense&ntilde;anza parcial de la econom&iacute;a cl&aacute;sica y hasta de los fundamentos de la econom&iacute;a neocl&aacute;sica. Por otro lado, coincide un segundo mundo, dominado por los constructores de instrumentales derivados de la econom&iacute;a neocl&aacute;sica, que alimentan hoy por hoy, un importante n&uacute;mero de <i>journals </i>internacionales. Publicaciones donde las autoridades acad&eacute;micas se legitiman.</p>     <p>Pareciera entonces que los profesionales en econom&iacute;a han decidido vivir en uno de estos dos mundos, y mientras los m&aacute;s experimentados siguen defendiendo el primer mundo epist&eacute;mico, los m&aacute;s j&oacute;venes acosados por el academicismo defienden a capa y espada el segundo. A la larga hoy no se es nadie por lo que se sepa, sino por lo que se publica. Esto ha creado un muro infranqueable para otras disciplinas, en el cual es muy dif&iacute;cil, incluso imposible para algunos, entrar en discusi&oacute;n con lo que se escribe en los <i>journals </i>contempor&aacute;neos. El eco se da en aquellos pocos que trabajan la primera postura.</p>     <p>Hoy los economistas posan como doctos en miles de &aacute;reas (educaci&oacute;n, salud, relaciones humanas, etc.), pero son incapaces de establecer un dialogo con los sujetos que alimentan discusiones y enfrentan problem&aacute;ticas desde &aacute;mbitos profesionales ajenos. As&iacute; la forma como se produce conocimiento econ&oacute;mico est&aacute; cerrado a un circuito acad&eacute;mico delimitado, que deja por fuera a propios y extra&ntilde;os, haciendo que su aislamiento se agudice, sin pensar que su capacidad de innovaci&oacute;n radical en conceptos est&eacute; en duda. Esto queda de manifiesto, porque se produce mucho conocimiento, pero con un valor interpretativo muy limitado. Se termina dando mucho valor a la t&eacute;cnica.</p>     <p><i>Discusi&oacute;n No. 3: </i>&iquest;Cu&aacute;les son los l&iacute;mites del pensamiento econ&oacute;mico contempor&aacute;neo y d&oacute;nde otras disciplinas hoy muestran una mejor eficacia para comprender la realidad? La ense&ntilde;anza de la econom&iacute;a hoy deber&iacute;a ser muy clara en establecer cu&aacute;les son sus l&iacute;mites epist&eacute;micos, conceptuales e instrumentales. Economistas y profesionales de otras disciplinas tendr&iacute;an que mediar en mirar esos l&iacute;mites y en construir puentes de trabajo conjunto. Tal proceso no se est&aacute; haciendo, y como tal, quienes se forman en ciencias econ&oacute;micas tampoco reciben los insumos suficientes para tener una comprensi&oacute;n de la realidad m&aacute;s compleja y rica, lo que interrumpe el dialogo de saberes.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La inclusi&oacute;n de manera aut&oacute;noma de saberes como la estad&iacute;stica en &aacute;reas como la antropolog&iacute;a, la sociolog&iacute;a y la contabilidad, las escuelas criticas de pensamiento administrativo, las nuevas l&iacute;neas de estudios del trabajo, y la misma necesidad de construir identidades y subjetividades pueden aportar elementos valiosos a la ense&ntilde;anza de la econom&iacute;a, que como tal, le ayudar&iacute;an a integrar elementos que van m&aacute;s all&aacute; de la construcci&oacute;n y testeo de los modelos, es decir, m&aacute;s all&aacute; de la t&eacute;cnica.</p>     <p>Muchas de las disciplinas sociales contempor&aacute;neas han logrado niveles de intervenci&oacute;n de la realidad social, que a nivel micro resultan muy eficaces, por ejemplo en temas como los presupuestos participativos, los procesos de <i>accontability </i>para la gesti&oacute;n social y el seguimiento de normativas voluntarias para la mejora de gesti&oacute;n ambiental en organizaciones. Aspectos ajenos a la formaci&oacute;n del economista, cre&aacute;ndole una imagen de t&eacute;cnico, que tiene la posibilidad de establecer pol&iacute;ticas basadas en informaci&oacute;n institucional sin tener en cuenta las comunidades, o en el peor de los casos con un profundo desconocimiento del terreno, en otras palabras, que corre modelos pero de espaldas a la realidad social.</p>     <p><i>Discusi&oacute;n No. 4: </i>Se requiere de una ense&ntilde;anza de la econom&iacute;a que tenga di&aacute;logo con otros saberes tanto para sus iniciados, como para los profanos de origen. En realidad este &uacute;ltimo punto es el resultado de los tres anteriores. El papel de los formadores, de alguna manera invocado anteriormente, es importante, al mismo tiempo que el de los planificadores educativos, quienes en funci&oacute;n de la eficiencia han sacrificado aspectos que podr&iacute;an resultar importantes en la formaci&oacute;n de los economistas (ej.: filosof&iacute;a, historia, ciencia pol&iacute;tica, contabilidad, etc.) y de otros profesionales en ciencias sociales. Se ha apostado por un saber disciplinar propio y depurado que privilegia las micros, macros, econometr&iacute;as, econom&iacute;as matem&aacute;ticas, etc.</p>     <p>Las reformas educativas contempor&aacute;neas han ido en esta direcci&oacute;n, d&aacute;ndose una reducci&oacute;n de los contenidos observados, una disminuci&oacute;n de los tiempos de formaci&oacute;n y el hecho de dar un valor desmesurado a la escritura formal para revistas cient&iacute;ficas seriadas. Como resultado, tenemos estudiantes aut&oacute;matas, muy eficientes en la escritura, pero con pocas experiencias de realidad aportadas por la universidad. Es fundamental integrar adem&aacute;s de la formaci&oacute;n socio-humanista (para la tan cacareada formaci&oacute;n integral) una serie de actividades que permitan al estudiante interactuar con otros escenarios sociales. La ense&ntilde;anza de la econom&iacute;a requiere de pasant&iacute;as profesionales y/o sociales, donde se reconozcan las exigencias del medio. En complemento, deber&iacute;a ofrecerse la posibilidad de adquirir alguna formaci&oacute;n art&iacute;stica b&aacute;sica, que permita establecer &aacute;mbitos de sensibilidad, &uacute;tiles y necesarios para la construcci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que escapan de la racionalidad y que van hacia la razonabilidad.</p>     <p>En s&iacute;ntesis, la ense&ntilde;anza de la econom&iacute;a requiere del trabajo en equipo para la soluci&oacute;n de problemas concretos, siendo relevante por ejemplo el aprendizaje basado en proyectos, sobre todo ahora, cuando en el discurso oficial apremian las habilidades en creatividad para la innovaci&oacute;n y la perseverancia para el emprendimiento. La ense&ntilde;anza de la econom&iacute;a no se puede quedar &uacute;nicamente en la formaci&oacute;n de t&eacute;cnicos para el aparato burocr&aacute;tico del Estado, habiendo sido esa la necesidad b&aacute;sica para la expansi&oacute;n de escuelas hace algunas d&eacute;cadas, ni en la formaci&oacute;n de matem&aacute;ticos y estad&iacute;sticos por adopci&oacute;n. En cambio debe promover ciudadanos comprometidos en la discusi&oacute;n y construcci&oacute;n de soluciones y alternativas a las diversas problem&aacute;ticas, con din&aacute;micas de trabajo que redunden en un reconocimiento del conocimiento econ&oacute;mico en las comunidades de base. Es el desarrollo de tales competencias, en muchos sentidos, la tarea que docentes, investigadores y administradores educativos de las ciencias econ&oacute;micas deber&iacute;an plantearse.</p>     <p><b><i>Edison Fredy Le&oacute;n Paime</i></b>    <br>   Editor</p>     <p><b><i>David Andr&eacute;s Camargo</i></b>    <br>   Co-editor</p>   </font>      ]]></body>
</article>
