<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0121-6805</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Facultad de Ciencias Económicas: Investigación y Reflexión]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev.fac.cienc.econ.]]></abbrev-journal-title>
<issn>0121-6805</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Facultad de Ciencias Económicas Universidad Militar Nueva Granada]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0121-68052016000100001</article-id>
<article-id pub-id-type="doi">10.18359/rfce.1617</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Del dominio del control financiero a una perspectiva cualitativa del control de gestión]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Amat Salas]]></surname>
<given-names><![CDATA[Joan María]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>01</month>
<year>2016</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>01</month>
<year>2016</year>
</pub-date>
<volume>24</volume>
<numero>1</numero>
<fpage>5</fpage>
<lpage>11</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0121-68052016000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0121-68052016000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0121-68052016000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p align="right"><font face="verdana" size="2"><b>EDITORIAL</b>     <br><img src ="img/revistas/rfce/v24n1/CCBY-NC-ND-2.5.jpg">     <br>DOI: <a href="http://dx.doi.org/10.18359/rfce.1617"target="_blank">http://dx.doi.org/10.18359/rfce.1617</a></font> <font face="verdana" size="4">    <p align="center"><b>Del dominio del control financiero a una perspectiva cualitativa del control de gesti&oacute;n</b></p></font> <font face="verdana" size="2">     <p align="center"><b><i>Joan Mar&iacute;a Amat Salas (IE Bussines School)</i></b></p> <hr>     <p><b>1. Presentaci&oacute;n</b></p>     <p>La contabilidad y el control de gesti&oacute;n han tenido una notable relevancia a lo largo de la historia. De los incipientes sistemas contables documentados por Fray Lucca Pacioli a finales del siglo XV, se pas&oacute; a los sistemas de costes de la primera revoluci&oacute;n industrial. Posteriormente, la aplicaci&oacute;n de las revolucionarias t&eacute;cnicas de m&eacute;todos y tiempos del denominado m&eacute;todo cient&iacute;fico de principios del siglo XX de Frederick W. Taylor (1856-1915), Frank Gilbreth (1868-1924), y Henry Fayol (1841-1925) facilitaron logros como la construcci&oacute;n del legendario Ford T o de los grandes transatl&aacute;nticos. Para conseguirlo fue necesario desarrollar un conjunto de pr&aacute;cticas que inclu&iacute;an el estudio de tiempos y movimientos, la estandarizaci&oacute;n de las herramientas, la planificaci&oacute;n del trabajo, los m&eacute;todos de determinaci&oacute;n de costes, la selecci&oacute;n de empleados en funci&oacute;n de las tareas a realizar as&iacute; como sistemas de incentivos.</p>     <p>Tras la superaci&oacute;n de la crisis de 1929 y el fin de la segunda guerra mundial, se inici&oacute; un extraordinario proceso de desarrollo econ&oacute;mico favorecido por el cambio tecnol&oacute;gico y la internacionalizaci&oacute;n de la econom&iacute;a, especialmente en Estados Unidos y, tras ellos, Europa y Jap&oacute;n. En aquel momento, las incipientes compa&ntilde;&iacute;as multinacionales norteamericanas, cuya industria apenas hab&iacute;a sido afectada durante la segunda guerra mundial, consiguieron un claro liderazgo tecnol&oacute;gico internacional gracias a la d&eacute;bil situaci&oacute;n de la econom&iacute;a europea tras la finalizaci&oacute;n de la guerra y, adem&aacute;s, aprovechan el Plan Marshall de apoyo a la recuperaci&oacute;n europea para lograr la supremac&iacute;a comercial mundial a trav&eacute;s del establecimiento de filiales en pa&iacute;ses como Gran Breta&ntilde;a, Alemania, Holanda o Francia.</p>     <p>En 1950, con el liderazgo norteamericano se introdujeron las t&eacute;cnicas del control financiero que sustituir&iacute;an a las t&eacute;cnicas de cronometraje, m&eacute;todos y tiempos utilizadas en las d&eacute;cadas anteriores. Treinta a&ntilde;os despu&eacute;s, en la d&eacute;cada de 1980, tras la crisis del petr&oacute;leo, surgen las t&eacute;cnicas del ABC (Costes basados en las actividades) y a principios del siglo XXI emerge el BSC (Cuadro de mando integral o <i>Balanced Scorecard</i>). Los cambios en la gesti&oacute;n, en la contabilidad y en el control de las organizaciones no se ha producido de repente, sin embargo, a lo largo de los a&ntilde;os se ha observado como emergen nuevos conceptos y aplicaciones en el <i>management </i>que siguen evolucionando no s&oacute;lo para ayudar a las organizaciones a cumplir sus objetivos, sino que abonan el campo para nuevas formas de organizaci&oacute;n o nuevos modelos de negocio.</p>     <p><b>2. La relevancia del control</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Posiblemente los sistemas de medici&oacute;n y control han estado presentes a&uacute;n en civilizaciones antiguas, la existencia de registros contables que datan de hace m&aacute;s de diez mil a&ntilde;os, utilizados por egipcios, fenicios y sumerios, revela la importancia del control facilitado por la informaci&oacute;n. La historia puede mostrar diversos hechos y acontecimientos que resaltan la importancia del control en la sociedad y de manera m&aacute;s espec&iacute;fica los esquemas de control de tipo econ&oacute;mico - financiero - contable. En los &uacute;ltimos siglos, el sistema por el cual se mide el desempe&ntilde;o de las empresas ha sido de tipo financiero. Dicho enfoque ha contribuido a la toma de decisiones en diferentes contextos y espacios de tiempo. En la denominada Revoluci&oacute;n Industrial los esquemas de control de gesti&oacute;n de empresas del sector textil y del acero contribuyeron en buena medida a los sistemas de medici&oacute;n de desempe&ntilde;o posteriores con sus respectivas innovaciones.</p>     <p>Una de las innovaciones m&aacute;s destacadas fue la medici&oacute;n de los rendimientos sobre la inversi&oacute;n (ROI), la confecci&oacute;n de ratios financieros y los presupuestos de caja y de explotaci&oacute;n, aquellas fueron cr&iacute;ticas para el &eacute;xito de empresas l&iacute;deres de mediados del siglo XX como DuPont, General Motors, ITT y General Electric. La diversificaci&oacute;n de empresas pudo ser apoyada por diferentes metodolog&iacute;as de control de gesti&oacute;n, de presentaci&oacute;n de informaci&oacute;n y de evaluaci&oacute;n de las diferentes unidades de negocio.</p>     <p>El control que se realizaba en las empresas desde el principio del siglo XX era de car&aacute;cter operativo y basado en sistemas de costes. Sin embargo, tras la gran depresi&oacute;n de 1929 y la posterior finalizaci&oacute;n de la segunda guerra mundial, el control de gesti&oacute;n se convierte en uno de los principales instrumentos de las empresas multinacionales en la d&eacute;cada de 1950 y 1960. Los precursores del control financiero se pueden encontrar en la uni&oacute;n entre Universidad y Empresa, Robert Newton Anthony (1916-2006) catedr&aacute;tico de Harvard y gran impulsor del control de gesti&oacute;n moderno y Alfred Sloan (1875-1960), presidente de General Motors. Lo anterior se constituye en un hito no s&oacute;lo por los personajes, sino tambi&eacute;n por la construcci&oacute;n y adopci&oacute;n de un marco que vincul&oacute; y promovi&oacute; la integraci&oacute;n del control de las operaciones, el presupuesto y la estrategia, a trav&eacute;s de indicadores de tipo financiero - contable.</p>     <p>Ante la complejidad que supon&iacute;a la internacionalizaci&oacute;n de las compa&ntilde;&iacute;as tras la segunda guerra mundial, aparece la soluci&oacute;n de desarrollar la compa&ntilde;&iacute;a multinacional a imagen y semejanza de las divisiones del ej&eacute;rcito norteamericano. De esta manera, se estructuran en base a divisiones por pa&iacute;ses y regiones. Igualmente, se introducen dos instrumentos fundamentales: se desarrolla un proceso presupuestario anual y mensual que permite introducir un proceso sistem&aacute;tico de seguimiento de los objetivos, de c&aacute;lculo de las desviaciones presupuestarias y de los resultados de la gesti&oacute;n a trav&eacute;s del establecimiento de los llamados precios de transferencia. El nuevo modelo resolvi&oacute; de esta manera una gran parte de los problemas del control que requer&iacute;a la mayor complejidad organizativa.</p>     <p>Adem&aacute;s, la mayor complejidad de la gesti&oacute;n que comportaba una empresa multinacional, implic&oacute; un importante cambio entre los a&ntilde;os 1950 y 1970 en las pr&aacute;cticas de contabilidad. Por un lado, a medida que las multinacionales creaban filiales era necesario un sistema de control m&aacute;s descentralizado incorpor&aacute;ndose la figura del <i>controller</i>, con un perfil muy profesional y con una formaci&oacute;n pr&oacute;xima a un MBA. Por otro lado, en pa&iacute;ses m&aacute;s avanzados como Gran Breta&ntilde;a, Alemania, Holanda, o Francia, se produjo una profunda transformaci&oacute;n e institucionalizaci&oacute;n de los sistemas de control. En el per&iacute;odo de tiempo anteriormente mencionado domin&oacute; una visi&oacute;n del control de tipo financiero, que se centr&oacute; en el corto plazo y moldeado con el objetivo de maximizaci&oacute;n del beneficio.</p>     <p>La r&aacute;pida implantaci&oacute;n del control de gesti&oacute;n en los pa&iacute;ses m&aacute;s avanzados no ser&iacute;a hasta la d&eacute;cada de 1980 -1990 cuando los pa&iacute;ses del sur de Europa y Latinoam&eacute;rica empezar&iacute;an a realizar igualmente una intensa profesionalizaci&oacute;n de la gesti&oacute;n empresarial y de los sistemas de control. El nuevo marco pol&iacute;tico y social neoliberal que hay tras la superaci&oacute;n de la crisis de 1973 supone un profundo cambio a favor del desarrollo econ&oacute;mico. La inserci&oacute;n de nuevas tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y los procesos de desregulaci&oacute;n de la administraci&oacute;n p&uacute;blica, produjeron un importante cambio, el nuevo contexto de competencia, favorecido por la creciente presencia de multinacionales europeas, japonesas y, especialmente, norteamericanas, ayud&oacute; al r&aacute;pido desarrollo y aplicaci&oacute;n de las nuevas pr&aacute;cticas de gesti&oacute;n.</p>     <p>A principios de la d&eacute;cada de 1980, Robert Kaplan, titular de la c&aacute;tedra Arthur L. Dickinson de <i>Harvard Business School</i>, empez&oacute; a cultivar un s&oacute;lido prestigio no s&oacute;lo en el plano acad&eacute;mico, sino tambi&eacute;n en el empresarial. El proyecto de investigaci&oacute;n elaborado en cooperaci&oacute;n con el Nolan Norton Institute denominado "La medici&oacute;n del resultado en la organizaci&oacute;n del futuro" dio lugar a uno de los instrumentos que ha suscitado un mayor inter&eacute;s en los &uacute;ltimos a&ntilde;os: el "<i>balanced scorecard</i>" o cuadro de mando integral. A partir de las investigaciones Kaplan empieza a interrelacionar la estrategia, los sistemas de costes basados en actividades (ABC) y los sistemas de control de gesti&oacute;n, surgiendo un modelo incipiente de cuadro de mando integral. De manera particular, cuando David Norton y Robert Kaplan introducen su famoso art&iacute;culo "Balanced Scorecard - Measures that Drive Performance" en 1992 en donde se desarrolla el modelo que pretende traducir la estrategia de la compa&ntilde;&iacute;a en metas e indicadores espec&iacute;ficos con el objetivo de lograr una exitosa ejecuci&oacute;n de estrat&eacute;gica, se ha escrito ampliamente sobre los asuntos de tipo estrat&eacute;gico y de manera particular sobre el modelo mismo, esto ha convertido al cuadro de mando integral como uno de los paradigmas del control estrat&eacute;gico desde el punto de vista acad&eacute;mico y empresarial.</p>     <p>Sin duda el cuadro de mando integral supuso un significativo avance en la ejecuci&oacute;n de la estrategia y en su integraci&oacute;n con los sistemas de control de gesti&oacute;n. Ha permitido tener una visi&oacute;n global del proceso de gesti&oacute;n de la organizaci&oacute;n, resaltando elementos que incluso podr&iacute;an redefinirse tales como la misi&oacute;n, visi&oacute;n, valores, objetivos a largo plazo, l&iacute;neas estrat&eacute;gicas, visi&oacute;n de negocio, objetivos, indicadores, metas, iniciativas estrat&eacute;gicas y recursos. Tambi&eacute;n ha permitido integrar los recursos humanos y factores tales como la promoci&oacute;n, retribuci&oacute;n y evaluaci&oacute;n.</p>     <p><b>3. Cuadro de Mando Integral / <i>Balanced Scorecard </i></b></p>     <p>Las limitaciones del control tradicional basado en la contabilidad financiera, han promovido nuevas perspectivas del control que han permitido institucionalizar enfoques como los del cuadro de mando integral (CMI), este cambio supuso poner atenci&oacute;n creciente a aspectos no financieros adem&aacute;s de los tradicionales aspectos financieros. En este sentido, a partir de la d&eacute;cada de 1980, surge desde diferentes &aacute;mbitos el inter&eacute;s por establecer herramientas de control que permitan la inclusi&oacute;n de indicadores no financieros.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En 1982, Tom Peters y Bob Waterman<a href="#cita1"><sup><b>1</b></sup></a><a name= "cit1"></a> en su libro "En busca de la excelencia", correlacionaron varios indicadores financieros con variables no financieras en empresas norteamericanas "excelentes", esto empieza a reforzar la idea de que los procesos y actividades reflejadas en variables no financieras son fundamentales para el desempe&ntilde;o de la empresa. La revista Fortune en 1983 ya elaboraba un ranking basado en indicadores no financieros que obten&iacute;a de entrevistas a directivos y empresarios de las primeras 500 empresas norteamericanas, entre los factores destacados se encuentran la calidad de productos y servicios, innovaci&oacute;n, la capacidad de atracci&oacute;n y retenci&oacute;n de los empleados, responsabilidad social, entre otros. En este caso, aunque a&uacute;n se utilizaban algunos indicadores financieros, la mayor&iacute;a ya eran indicadores no financieros y, adem&aacute;s, muy subjetivos pues se calculaban a partir de las entrevistas que realizaban con una muestra de 5.000 directivos, consultores y acad&eacute;micos.</p>     <p>La importancia de las variables no financieras se evidencia cada vez m&aacute;s en los estudios realizados en la d&eacute;cada anteriormente referenciada, actualmente, no existe duda de la siguiente afirmaci&oacute;n de Leif Edvinson<a href="#cita2"><sup><b>2</b></sup></a><a name= "cit2"></a> gran pionero del capital intelectual: "Una empresa es como un &aacute;rbol. Hay una parte visible, las frutas, y una parte oculta, las ra&iacute;ces. Para que el &aacute;rbol d&eacute; fruta ser&aacute; necesario que las ra&iacute;ces est&eacute;n cuidadas. Si s&oacute;lo nos concentramos en los frutos, los resultados financieros, e ignoramos los valores escondidos, la compa&ntilde;&iacute;a no subsistir&aacute; en el largo plazo". Las actividades y procesos que se dan al interior de la empresa generan la informaci&oacute;n financiera y son muy importantes para comprender su funcionamiento.</p>     <p>Adem&aacute;s de poner m&aacute;s atenci&oacute;n en aspectos no financieros, tambi&eacute;n se resalta la importancia de la "integraci&oacute;n", Kaplan empieza a investigar sobre la interrelaci&oacute;n de la estrategia, los sistemas de costes ABC y los sistemas de control de gesti&oacute;n. De manera espec&iacute;fica, existe un inter&eacute;s por integrar la estrategia de la compa&ntilde;&iacute;a y los sistemas de control de gesti&oacute;n, es as&iacute; que el CMI aporta elementos importantes para establecer metas e indicadores que permitan hacer seguimiento a la implementaci&oacute;n estrat&eacute;gica. El m&eacute;rito del CMI es concretar un modelo de estructura y de proceso de control estrat&eacute;gico que permite solucionar la dificultad de hacer un seguimiento peri&oacute;dico del logro de los objetivos, vinculando el corto plazo y los factores operativos con el largo plazo y los factores estrat&eacute;gicos.</p>     <p>El CMI est&aacute; estructurado desde cuatro perspectivas: la perspectiva financiera que se centra en la medici&oacute;n financiera, la perspectiva del cliente que se enfoca en la fidelidad de los clientes, la perspectiva interna que se centra en la generaci&oacute;n de valor a trav&eacute;s de los procesos operativos internos, finalmente, la perspectiva de aprendizaje y crecimiento que se enfoca con la motivaci&oacute;n y lealtad del personal. Estas cuatro perspectivas permitir&aacute;n tener un sistema estructurado para el establecimiento de objetivos y la determinaci&oacute;n de los indicadores de control. El cuadro de mando se elabora para toda a compa&ntilde;&iacute;a, es decir, a nivel corporativo. Sin embargo, cuando en una empresa hay varias unidades estrat&eacute;gicas de negocio debe completarse un cuadro de mando espec&iacute;fico para cada una de ellas antes de elaborarlo a nivel corporativo. Igualmente, a partir de la elaboraci&oacute;n del cuadro de mando de cada unidad de negocio puede elaborarse el cuadro de mando de cada departamento de dicha unidad de negocio. El planteamiento es el mismo s&oacute;lo que en lugar de clientes externos se tratar&aacute; de clientes internos.</p>     <p>No se puede concluir que el CMI ha sido una soluci&oacute;n definitiva para las organizaciones, la implementaci&oacute;n de esta herramienta de gesti&oacute;n no ha estado exenta de retos, el principal reto es la implementaci&oacute;n estrat&eacute;gica y los problemas que comporta dicho prop&oacute;sito. La utilizaci&oacute;n del CMI sin un cambio de perspectiva provoca que no se logren los objetivos de esta herramienta de gesti&oacute;n, en varios casos se utiliza la herramienta s&oacute;lo desde una perspectiva contable, se hace &eacute;nfasis s&oacute;lo en los indicadores y en la herramienta en detrimento de la estrategia a largo plazo, tambi&eacute;n se abusa en el n&uacute;mero de indicadores y se encuentran diversas dificultades en el establecimiento de los mismos, sobre todo en los no financieros.</p>     <p>Uno de los retos del CMI es la implementaci&oacute;n de la estrategia (ejecuci&oacute;n), s&oacute;lo la mitad de las empresas despliegan su estrategia en todos los niveles, esto provoca que no se ejecute de manera adecuada sobre todo en niveles inferiores. Las empresas han entendido la importancia de integrar la estrategia con el control, sin embargo, no se comunica lo suficiente en la organizaci&oacute;n, afectando la interiorizaci&oacute;n, no hay medici&oacute;n de los indicadores estrat&eacute;gicos y la retroalimentaci&oacute;n no se aprovecha para reforzar o reformular la estrategia. Algunos problemas se relacionan con la incomprensi&oacute;n de la estrategia, su ineficiente implantaci&oacute;n, relaci&oacute;n de los incentivos y presupuestos con la estrategia, discusi&oacute;n estrat&eacute;gica; el fracaso de la implantaci&oacute;n de la estrategia se relaciona con la comunicaci&oacute;n y comprensi&oacute;n de la misma a todos los miembros de la compa&ntilde;&iacute;a, el bajo impacto en los objetivos operativos de las &aacute;reas, departamentos y personas (poca vinculaci&oacute;n entre estrategia y operaciones), ignorar el plan estrat&eacute;gico con las decisiones diarias, deficiencias para recopilar y analizar informaci&oacute;n para seguir el progreso hacia las metas estrat&eacute;gicas.</p>     <p><b>4. M&aacute;s all&aacute; de las variables financieras: la posibilidad de integraci&oacute;n del control con las operaciones</b></p>     <p>Los resultados de la empresa influyen en la gesti&oacute;n de la misma, la visi&oacute;n de corto o largo plazo y de desempe&ntilde;o de la organizaci&oacute;n son factores que deben ser reflejados por los sistemas de control. Las modas del <i>management </i>de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas est&aacute;n orientadas hacia los beneficios a corto plazo, esto puede ignorar factores claves que requieren procesos en la organizaci&oacute;n de largo plazo. La integraci&oacute;n de las operaciones con el control y con las metas de la organizaci&oacute;n, son indispensables en la confecci&oacute;n de los nuevos sistemas de control de gesti&oacute;n, es as&iacute; que los diferentes procesos en la organizaci&oacute;n salen a la luz de manera m&aacute;s relevante para obtener de ellos informaci&oacute;n importante para que sean gestionados, estos factores internos no financieros y su gesti&oacute;n son fundamentales para la gesti&oacute;n de la empresa actual.</p>     <p>Algunas variables no financieras que determinan el buen desempe&ntilde;o y el &eacute;xito de la empresa fueron expuestas por Heskett, Sasser &amp; Schlesinger (2010), esto refuerza la idea de diferentes factores que deben ser intervenidos y evaluados en la organizaci&oacute;n y que son objeto de control, ampliando las tradicionales variables de tipo financiero. La lealtad de los clientes est&aacute; asociado a la rentabilidad y el crecimiento de la empresa, una manera de lograr lealtad con el cliente es incentivar al personal de servicio, a mayor motivaci&oacute;n al personal, es posible que el cliente sea mejor atendido y que logre mayor satisfacci&oacute;n; la satisfacci&oacute;n del cliente y otros factores que aporten a su fidelidad, pueden ser monitoreados y evaluados con sistemas de medici&oacute;n confiables. La creaci&oacute;n de valor tambi&eacute;n depende de la productividad de los empleados, la lealtad de los empleados puede contribuir a tener una alta productividad, factores como la alta rotaci&oacute;n de personal deben ser evitados, ya que puede reducirse la creatividad y la innovaci&oacute;n, adem&aacute;s de los beneficios de las curvas de aprendizaje, la motivaci&oacute;n del personal y su gesti&oacute;n es un factor clave, ya que algunas consecuencias pueden darse por la desmotivaci&oacute;n del mismo, ya sea baja lealtad y no colaboraci&oacute;n con las metas, insatisfacci&oacute;n de los clientes, resentimientos en la calidad, entre otros. Las razones de insatisfacci&oacute;n de los empleados e incluso de la marcha de los mismos de la empresa deben ser consideradas, la satisfacci&oacute;n de los empleados aumenta en la medida en que sea involucrado a aportes concretos en la organizaci&oacute;n y a su rentabilidad. De la mano de la lealtad de los clientes y de los empleados est&aacute; la importancia del accionista fidelizado, que tiene perspectiva a largo plazo y que est&aacute; dispuesto a luchar por los objetivos de la empresa a largo plazo.</p>     <p>La integraci&oacute;n del control con las operaciones tiene sentido con las cadenas de acciones causa-efecto que deben ser contempladas, con el fin de evaluar los procesos y actividades que aportan a generar valor. El aumento de los ingresos y de la rentabilidad es promovido por una cadena de acciones causa-efecto que tienen relaci&oacute;n con la satisfacci&oacute;n y lealtad del personal que estimula una mayor efectividad en los procesos que afectan a la producci&oacute;n. La satisfacci&oacute;n del cliente es tambi&eacute;n crucial, ya que pueden aumentarse los ingresos y la rentabilidad gracias a la buena gesti&oacute;n que se haga de ellos, esto va en contra de algunas tendencias en las pol&iacute;ticas de reducci&oacute;n de costes para asegurar la continuidad de la empresa, a trav&eacute;s de la fidelidad de los clientes se pueden alcanzar mejores resultados.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>5. A manera de conclusi&oacute;n: Hacia un enfoque m&aacute;s cualitativo del control </b></p>     <p>Los mecanismos de control han venido transform&aacute;ndose de acuerdo a los cambios econ&oacute;micos y sociales, esta evoluci&oacute;n se adapta a las nuevas realidades y contin&uacute;an evolucionando para promover la confianza. En la sociedad del conocimiento todo debe centrarse en las personas, esto cambia el enfoque de lo cuantitativo a lo cualitativo, una perspectiva m&aacute;s subjetiva y menos racional. Varias preguntas quedan, algunas pueden ser: &iquest;C&oacute;mo podemos influir en el comportamiento de las personas para lograr la lealtad y el compromiso?, &iquest;C&oacute;mo ser&aacute;n los sistemas de informaci&oacute;n y control en la d&eacute;cada de la explosi&oacute;n de las redes sociales y de la mayor interacci&oacute;n cultural?.</p>     <p>Cada vez llegar&aacute;n nuevos aportes hacia el control de gesti&oacute;n, algunos de estos aportes tendr&aacute;n un enfoque de tipo cualitativo que deber&aacute; hacer m&aacute;s &eacute;nfasis en el ser humano, en su comportamiento y en la manera de integrarlo con la organizaci&oacute;n, as&iacute; pues, los relevos generacionales contribuir&aacute;n a la renovaci&oacute;n ayudada por factores tecnol&oacute;gicos, econ&oacute;micos, sociales y pol&iacute;ticos. As&iacute; como la generaci&oacute;n de 1950-1980 desarroll&oacute; el control financiero y contable y la generaci&oacute;n del 1980-2010 desarroll&oacute; soluciones como el cuadro de mando integral, las pr&oacute;ximas generaciones est&aacute;n llamadas a realizar importantes innovaciones en el control de gesti&oacute;n. Adem&aacute;s de los dos tipos de control que ha habido hasta ahora, el control financiero y el control a trav&eacute;s del <i>Balanced Scorecard</i> en la pr&oacute;xima d&eacute;cada predominar&aacute; una perspectiva del control de gesti&oacute;n m&aacute;s cualitativa y m&aacute;s centrada en las personas respecto a d&eacute;cadas anteriores.</p>     <p>Los sistemas de control de gesti&oacute;n deben contemplar el nuevo papel de las personas, la emergencia de los intangibles, la responsabilidad social, lo que hace replantear las variables clave que incluso se enfocan m&aacute;s en lo intangible que en lo tangible. Los sistemas de informaci&oacute;n se transformar&aacute;n de acuerdo a las nuevas tecnolog&iacute;as y a la interacci&oacute;n social que provoca las redes sociales. La incertidumbre se hace cada vez m&aacute;s notoria, es aqu&iacute; donde la preparaci&oacute;n debe estar enfocada en la toma de decisiones y en an&aacute;lisis de situaciones y de escenarios de acuerdo a las nuevas realidades, aqu&iacute; la psicolog&iacute;a social puede generar un gran aporte. Finalmente y en esta l&iacute;nea es muy interesante, por ejemplo, la incorporaci&oacute;n de t&eacute;cnicas y escenarios probabil&iacute;sticos. Por ejemplo, entre otros, la aportaci&oacute;n de William Halal (2007) sobre el tema de la Megacrisis y la transformaci&oacute;n de la actual sociedad que permite ampliar la complejidad de las situaciones de incertidumbre a la que ahora nos estamos afrontando, as&iacute; como tambi&eacute;n el an&aacute;lisis de escenarios.</p> <hr>     <p><b>Notas</b></p>     <p><a name="cita1"></a><sup><b>1</b></sup> Consultores de McKinsey &amp; Company. <a href="#cit1">Volver</a></p>     <p><a name="cita2"></a><sup><b>2</b></sup> Director de capital intelectual de Skandia. <a href="#cit2">Volver</a></p> <hr>     <p><b>6. Referencias</b></p>     <p> 1.	Amat, J. (2013). Control 2.0. Una perspectiva del control de gesti&oacute;n menos financiera y m&aacute;s cualitativa. Editorial Profit. Barcelona.</p>     <p> 2.	Bossidy, L.&amp; Charan, R. (2002). El arte de la ejecuci&oacute;n en los negocios. Editorial Punto de Lectura. M&eacute;xico.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> 3.	Halal, W. (2007). Emerging Technologies and the Global Crisis of Maturity. En: The Futurist, 43(2).</p>     <p> 4.	Hickman, C. &amp; Silva. (1986). Creating Excellence Creating Excellence: Managing Corporate Culture, Strategy and Change in the New Age. Plume. New York.</p>     <p> 5.	Kaplan, R. &amp; Norton, D. (2009). El cuadro de mando integral. Grupo Planeta, Barcelona.</p>     <p>6.	Heskett, J., Sasser, W. E. &amp; Schlesinger, L. (2010). The Value Profit Chain. Simon and Schuster. New York.</p>     <p> 7.	Lachotzki, F. &amp; Noteboom. R. (2007). M&aacute;s all&aacute; del control. Ediciones Deusto. Barcelona.</p> </font>      ]]></body>
</article>
