<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0121-8417</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Historia y Sociedad]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Hist. Soc.]]></abbrev-journal-title>
<issn>0121-8417</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Facultad de Ciencias Humanas y Económicas de la Universidad Nacional de Colombia, Sede Medellín]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0121-84172014000200008</article-id>
<article-id pub-id-type="doi">10.15446/hys.n27.44650</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Arte, música y cine en los años del nacionalsocialismo alemán: Entre lo puro y lo degenerado]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Art, music and film in the German National Socialism years: between the pure and the degenerate]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Osorio Villegas]]></surname>
<given-names><![CDATA[María Cristina]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad Torcuato Di Tella  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2014</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2014</year>
</pub-date>
<numero>27</numero>
<fpage>189</fpage>
<lpage>210</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0121-84172014000200008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0121-84172014000200008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0121-84172014000200008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[Este artículo tiene por objetivo analizar los mensajes transmitidos a través de los carteles con que se publicitaron algunos de los eventos culturales más relevantes durante el Tercer Reich, con el fin de rastrear en ellos las formas que tomaron las políticas culturales nacionalsocialistas en su propósito de recuperar la esencia cultural alemana.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This paper seeks to analyze the messages transmitted by the publicity posters used to advertise some of the most important cultural events during the Third Reich, in order to identify the cultural policies taken by the national socialists with the purpose of recovering the essence of German culture.]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[Políticas culturales]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[Nazismo]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[arte]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[cine]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[música]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[Cultural policy]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[Nazism]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[art]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[cinema]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[music]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p><a href="http://dx.doi.org/10.15446/hys.n27.44650" target="_blank">http://dx.doi.org/10.15446/hys.n27.44650</a></p> <font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">     <p align="right"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>ART&Iacute;CULO DE REFLEXI&Oacute;N </b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><b><font size="4">Arte, m&uacute;sica y cine en los a&ntilde;os   del nacionalsocialismo alem&aacute;n:   Entre lo puro y lo degenerado<sup><a name="b0"></a><a href="#0">*</a></sup></font></b></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><b><font size="3">Art, music and film in the German National Socialism   years: between the pure and the degenerate</font></b></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b>Mar&iacute;a Cristina Osorio Villegas**</b></p>     <p>** Historiadora, Mag&iacute;ster en Estudios Latinoamericanos, estudiante de Doctorado en Historia de la Universidad Torcuato Di Tella. Direcci&oacute;n de contacto: <a href="mailto:mariacrisosorio@gmail.com">mariacrisosorio@gmail.com</a></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p>Art&iacute;culo recibido el 28 de agosto de 2013 y aprobado el 3 de ocubre de 2013</p>     <p>&nbsp;</p> <hr size="1" />     <p><b>Resumen</b></p>     <p>Este art&iacute;culo tiene por objetivo analizar los mensajes transmitidos a trav&eacute;s de los   carteles con que se publicitaron algunos de los eventos culturales m&aacute;s relevantes   durante el Tercer Reich, con el fin de rastrear en ellos las formas que tomaron las pol&iacute;ticas   culturales nacionalsocialistas en su prop&oacute;sito de recuperar la esencia cultural alemana.</p>     <p><b>Palabras Clave</b>: Pol&iacute;ticas culturales, Nazismo, arte, cine, m&uacute;sica.</p> <hr size="1" />     <p><b>Abstract</b></p>     <p>This paper seeks to analyze the messages transmitted by the publicity posters used to   advertise some of the most important cultural events during the Third Reich, in order   to identify the cultural policies taken by the national socialists with the purpose of recovering the essence of German culture.</p>     <p><b>Keywords</b>: Cultural policy, Nazism, art, cinema, music.</p> <hr size="1" />     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p><b><font size="3">Presentaci&oacute;n</font></b></p>     <p>Tal vez uno de los campos m&aacute;s prol&iacute;ficos a la hora de estudiar el nacionalsocialismo   alem&aacute;n sea el de la cultura durante el Tercer Reich y el uso dado a esta como parte de su estrategia de afianzamiento en el poder. Conscientes de la importancia de las artes, la m&uacute;sica y el cine en una sociedad donde la cultura de masas se abr&iacute;a camino aceleradamente, los nacionalsocialistas, al igual que diferentes reg&iacute;menes pol&iacute;ticos contempor&aacute;neos, se embarcaron en el prop&oacute;sito de dise&ntilde;ar un universo cultural propio desde el cual difundir en la sociedad los valores e ideales que guiaron su proyecto de ''restauraci&oacute;n alemana''.</p>     <p>El uso dado a las diferentes manifestaciones culturales durante este periodo   puede ser analizado como uno de los instrumentos utilizados por el r&eacute;gimen a la hora   de difundir su ideal de orden social y captar la simpat&iacute;a de la sociedad. Como se&ntilde;ala   Clark en su libro <i>Arte y propaganda en el siglo XX</i>, ''el arte funcionaba solo como un   componente m&aacute;s de su programa, pero trajo consigo la legitimaci&oacute;n del estatus de   la cultura elevada y proporcion&oacute; muchos de los s&iacute;mbolos e im&aacute;genes de lo que los   nazis llamaron su misi&oacute;n cultural''<sup><a name="b1"></a><a href="#1">1</a></sup>. En consecuencia, y m&aacute;s all&aacute; de la obvia funci&oacute;n   propagand&iacute;stica que pueden cumplir campos como el arte, el cine o la m&uacute;sica, estos   nos dan pistas sobre los valores, ideas y prejuicios que moldearon la sociedad alemana   de la &eacute;poca, y la forma en que la riqueza y espontaneidad del mundo de las artes y la   cultura fueron transformadas para dar paso al proceso de uniformidad social y cultural que servir&iacute;a de base al Tercer Reich.</p>     <p>Teniendo en cuenta que el arte y la cultura durante el nazismo se construyeron   sobre la base de una pol&iacute;tica m&aacute;s amplia que tuvo como fundamento el racismo, se   entiende que las creaciones avaladas por los lideres nazis tuvieron una funci&oacute;n pedag&oacute;gica   a fin de plasmar de la mejor manera posible la forma como deb&iacute;a lucir un verdadero   alem&aacute;n, y la forma como luc&iacute;an los otros, los ''degenerados''<sup><a name="b2"></a><a href="#2">2</a></sup>. La materializaci&oacute;n   de dicha pol&iacute;tica racista en el campo cultural se llev&oacute; a cabo, entre otras formas, a   trav&eacute;s de la realizaci&oacute;n de diversas exposiciones que recorrieron el pa&iacute;s llevando obras   de arte y piezas musicales que permitieran al espectador ver con claridad c&oacute;mo se   determinaban los principios raciales que ahora reg&iacute;an en Alemania, y en la proyecci&oacute;n   de pel&iacute;culas en cuyos argumentos se justificaban algunas de las medidas pol&iacute;ticas que   se estaban tomando en los d&iacute;as previos al estallido de la guerra. La forma en que fueron publicitadas dichas exposiciones y pel&iacute;culas constituye el tema de estas p&aacute;ginas.</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b><font size="3">1. Controlar la cultura</font></b></p>     <p>La cultura, al igual que la educaci&oacute;n, constituye una de las herramientas m&aacute;s   importantes a la hora de consolidar un nuevo orden social, dada su capacidad de   afectar a las personas y moldear sus ideas, creencias y valores, entendi&eacute;ndose de este   modo los esfuerzos dispuestos por el gobierno nazi para regular no solo el sistema   educativo, sino tambi&eacute;n diversas manifestaciones art&iacute;sticas y culturales como la pintura, el cine, la literatura y la m&uacute;sica.</p>     <p>Bajo la premisa de restaurar la cultura alemana y conquistar el apoyo de quienes   hasta el momento del ascenso de Hitler a la canciller&iacute;a no estaban convencidos   del proyecto nacionalsocialista, se cre&oacute; el Ministerio de Propaganda e Ilustraci&oacute;n Popular   del Reich que, guiado por Joseph Goebbels, se apoy&oacute; en la tecnolog&iacute;a del momento   para dirigir su mensaje a toda la sociedad alemana. El objetivo del Ministerio   era controlar todos los aspectos de la vida cultural e intelectual de Alemania a trav&eacute;s   del dise&ntilde;o de campa&ntilde;as y pol&iacute;ticas que le permitieran al r&eacute;gimen nacionalsocialista materializar su misi&oacute;n de restaurar los valores de la naci&oacute;n:</p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El gobierno se enmarcar&aacute; en una campa&ntilde;a sistem&aacute;tica para restaurar la salud material     y moral de la naci&oacute;n. Todo el sistema educativo, el teatro, el cine, la literatura, la prensa     y la radio, todo ello ser&aacute; utilizado como un medio para este fin. Todo ello se aprovechar&aacute;     para ayudar a preservar los valores eternos que son parte de la naturaleza integral   de nuestro pueblo.<sup><a name="b3"></a><a href="#3">3</a></sup></p> </blockquote>     <p>El hecho de entender la creaci&oacute;n art&iacute;stica y cultural como expresiones de salud   y valor racial llev&oacute; al Ministerio de Propaganda a dise&ntilde;ar una serie de acciones para   combatir cualquier manifestaci&oacute;n cultural que, en opini&oacute;n del r&eacute;gimen, encarnara el   esp&iacute;ritu antialem&aacute;n. Si en las calles los Camisas Pardas desplegaban toda su violencia   contra los adversarios pol&iacute;ticos del nazismo y contra los jud&iacute;os, s&iacute;mbolo por excelencia   de la amenaza para la sociedad alemana, las pol&iacute;ticas del Ministerio de Propaganda implicaron la extensi&oacute;n de dicha violencia a la educaci&oacute;n, el arte y la cultura.</p>     <p>Ahora bien, la reglamentaci&oacute;n del mundo del arte y la cultura se hizo a partir   de la estructuraci&oacute;n de una pol&iacute;tica cuyo objetivo fue guiar y vigilar que el contenido de las creaciones art&iacute;sticas y culturales se correspondiera con los valores y aspiraciones del Reich. En este sentido, desde el Ministerio se cre&oacute; la C&aacute;mara de Cultura del <i>Reich</i> que, inaugurada en noviembre de 1933, absorbi&oacute; las asociaciones de cultura existentes y se encarg&oacute; de controlar todos los aspectos de la creaci&oacute;n art&iacute;stica, cultural y literaria, y su posterior distribuci&oacute;n. Paralelo a la centralizaci&oacute;n del control de la actividad cultural a trav&eacute;s de la C&aacute;mara de Cultura del Reich, se impuls&oacute; el dise&ntilde;o de leyes con el fin de regular los contenidos de las diversas producciones culturales, a saber, Ley de cine, Ley del teatro unificado, Ley de l&iacute;deres literarios<sup><a name="b4"></a><a href="#4">4</a></sup>.</p>     <p>De forma complementaria, se implementaron medidas para evitar la circulaci&oacute;n   de cualquier manifestaci&oacute;n cultural que fuera considerada no aceptable por el   r&eacute;gimen, dando paso a medidas como la censura y la expulsi&oacute;n de intelectuales y   artistas por su origen u orientaci&oacute;n pol&iacute;tica y a la destrucci&oacute;n de obras que contuvieran   elementos propios del juda&iacute;smo o del ''bolchevismo cultural''<sup><a name="b5"></a><a href="#5">5</a></sup>. La quema de libros   realizada en 1933 constituye uno de los ejemplos m&aacute;s dram&aacute;ticos de la aplicaci&oacute;n de   las medidas de censura y eliminaci&oacute;n como parte del programa de limpieza cultural   liderado desde el Ministerio de Propaganda; la quema de ejemplares de literatura   marxista, jud&iacute;a y no alemana en plazas p&uacute;blicas a lo largo de Alemania fue una suerte de festival popular en el que se pretendi&oacute; impulsar la verdadera cultura alemana.</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><i><b><font size="3">1.1. El arte de los nazis</font></b></i></p>     <p>Como lo han subrayado Peter Adam y Frederic Spotts, la importancia del arte   en el universo cultural nacionalsocialista puede entenderse en el entusiasmo que este   despertaba en Hitler, debido a la pasi&oacute;n que hab&iacute;a desarrollado por la pintura, la arquitectura   y la m&uacute;sica desde su juventud en Austria.<sup><a name="b6"></a><a href="#6">6</a></sup> Para Hitler, arte, cultura, sociedad y   pol&iacute;tica eran elementos que se relacionaban intimamente. Como sostiene Spotts, fue   una constante en Hitler manifestar en sus discursos pol&iacute;ticos y conversaciones con   sus camaradas de partido su profundo inter&eacute;s en crear un Estado cultural en el que las   artes y la arquitectura reflejaran fielmente el elevado esp&iacute;ritu de la naci&oacute;n alemana.<sup><a name="b7"></a><a href="#7">7</a></sup>   Su marcado gusto por las artes y su obsesi&oacute;n con los jud&iacute;os lo llev&oacute; a moldear una suerte de filosof&iacute;a de la cultura que tuvo por base el racismo:</p>     <blockquote>       <p>Otro grave cargo pes&oacute; sobre el juda&iacute;smo ante mis ojos cuando me di cuenta de sus   manejos en la prensa, el arte, la literatura y el teatro.</p>       <p>Las palabras llenas de unci&oacute;n y los juramentos dejaron de ser entonces &uacute;tiles; era nulo     su efecto. Bastaba ya observar las carteleras de espect&aacute;culos, examinar los nombres de     los autores de esas pavorosas producciones del cine y el teatro sobre las que los carteles     hac&iacute;an propaganda y en las que se reconoc&iacute;a r&aacute;pidamente el dedo del jud&iacute;o. Era     la peste, una peste moral, peor que la devastadora epidemia de 1348, conocida por el   nombre de ''Muerte Negra''. Esa plaga estaba siendo inoculada en la Naci&oacute;n.<sup><a name="b8"></a><a href="#8">8</a></sup></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Dicho esto, podemos entender la activa partici&oacute;n del <i>F&uuml;hrer</i> y su gusto personal   a la hora de definir los par&aacute;metros que hac&iacute;an de una pintura o una escultura una   obra de arte aceptable en la Alemania Nazi, a saber, la capacidad de reflejar las aspiraciones   y valores del ''ser alem&aacute;n'' de manera sencilla, de modo que cada pieza creada   pudiera ser disfrutada por todos: ''arte que el pueblo pueda comprender, porque solo el arte que el hombre sencillo pueda comprender es arte de verdad''<sup><a name="b9"></a><a href="#9">9</a></sup>.</p>     <p>Formado en la Viena de finales del siglo XIX, el gusto conservador de Hitler se inclin&oacute; en arquitectura por la sobriedad de los edificios neocl&aacute;sicos; la belleza f&iacute;sica fue tomada de las esculturas griegas; y en pintura y literatura privilegi&oacute; las influencias rom&aacute;nticas. El hecho de resaltar estas influencias art&iacute;sticas debe ser entendido tambi&eacute;n como parte de la idealizaci&oacute;n hecha por los nacionalsocialistas, al igual que otros grupos conservadores de la &eacute;poca, de un pasado de grandeza al que se sent&iacute;an enlazados, comprendi&eacute;ndose as&iacute; su gusto por magnificar en las representaciones art&iacute;sticas las virtudes del pueblo alem&aacute;n, la vida en el campo, la pureza racial o la heroicidad germana, temas que reflejan el anhelo nacionalsocialista de una sociedad feliz y unificada en la que los conflictos no ten&iacute;an cabida.<sup><a name="b10"></a><a href="#10">10</a></sup></p>     <p>El opuesto a esta visi&oacute;n idealizada del nacionalsocialismo fue constituido por   las ideas de modernidad y el individualismo propio de las vanguardias art&iacute;sticas del   siglo XX. Si bien las tensiones con el arte moderno ya estaban presentes en la sociedad   alemana en la d&eacute;cada del veinte, fue a partir del ascenso del nacionalsocialismo   al poder en 1933 que se busc&oacute; su eliminaci&oacute;n, al identificarlo como un producto de   mentes enfermas. Se cre&oacute; el concepto ''arte degenerado'' para ridiculizar y criminalizar   las manifestaciones art&iacute;sticas que se desviaban de los c&aacute;nones establecidos por el   r&eacute;gimen, enmarcando bajo este calificativo las obras de artistas jud&iacute;os, las creaciones   que representaran formas de belleza alejadas de los modelos cl&aacute;sicos y los intentos   de interpretar de manera aut&oacute;noma la realidad. El dada&iacute;smo, por ejemplo, fue una de   los movimientos m&aacute;s condenados durante el r&eacute;gimen nazi: ''Sesenta a&ntilde;os atr&aacute;s hubiese   resultado sencillamente imposible una exposici&oacute;n de las llamadas 'expresiones   dada&iacute;stas' y sus organizadores habr&iacute;an ido a parar a una casa de orates, en tanto que hoy llegan incluso a presidir instituciones art&iacute;sticas''<sup><a name="b11"></a><a href="#11">11</a></sup>.</p>     <p>En 1937 tuvo lugar un interesante momento en el que se se desarrollaron de   manera paralela dos exposiciones de arte, hecho que permite observar de manera   clara c&oacute;mo los principios ideol&oacute;gicos y raciales caracter&iacute;sticos del nacionalsocialismo   fueron volcados al mundo del arte. <i>La Gran Exposici&oacute;n del Arte Alem&aacute;n</i>, inaugurada   en marzo y albergada en la reci&eacute;n construida Casa del Arte Alem&aacute;n, present&oacute; obras   contempor&aacute;neas inspiradas en los valores cl&aacute;sicos que tan bien se adaptaban a los   criterios de pureza racial y a las directrices dictadas por el r&eacute;gimen. Esta exposici&oacute;n   condensa, tanto en el edificio que la alberg&oacute; como en las obras expuestas, los valores est&eacute;ticos promovidos por el Reich. El dise&ntilde;o del edificio constituye un ejemplo de la arquitectura neocl&aacute;sica que Hitler proyect&oacute; para inmortalizar el Reich, mientras gran parte de las obras seleccionadas son representaciones figurativas de paisajes y escenas rurales de la vida alemana, temas propios del canon de belleza oficial.<sup><a name="b12"></a><a href="#12">12</a></sup></p>     <p align="center"><a name="f1"></a><img src="/img/revistas/hiso/n27/n27a08f1.jpg"></p>     <p align="center"><b>Casa del Arte Alem&aacute;n. Construida entre 1933 y 1937. Arquitecto Paul Ludwing Troost<sup><a name="b13"></a><a href="#13">13</a></sup></b></p>     <p>Como opuesto, a pocos metros de la <i>Gran Exposici&oacute;n del Arte Alem&aacute;n</i>, fue inaugurada   el 17 de julio de 1937 la <i>Exposici&oacute;n de Arte Degenerado</i>, en la cual fueron   exhibidas m&aacute;s de seicientas obras confiscadas a los museos alemanes y que fueron   definidas como representantes de un arte decadente. El primer antecedente de este tipo de exposiciones fue la celebrada en Karlsruhe al poco tiempo del ascenso de Hitler al poder y llamada <i>Arte del gobierno, 1919-1933</i>, en la que la precedente Rep&uacute;blica de Weimar fue identificada como promotora del arte moderno, por tanto culpable de la decadencia moral que aquej&oacute; a la Alemania republicana y amenaz&oacute; los valores del <i>Volk</i>, dada su pasividad para enfrentar la subversi&oacute;n extranjera y la decadencia racial.<sup><a name="b14"></a><a href="#14">14</a></sup></p>     <p>La intenci&oacute;n de estas exposiciones fue ilustrar al p&uacute;blico sobre la decadencia   art&iacute;stica que significaron los movimientos de vanguardia surgidos entre finales del   siglo XIX y los a&ntilde;os veinte, atacando de este modo tendencias como el impresionismo,   el expresionismo y el surrealismo, entre otros. Obras de reconocidos artistas   como Dix, Grosz y Kandinski fueron distribuidas de forma ca&oacute;tica en el recinto de la   exposici&oacute;n y acompa&ntilde;adas de frases pintadas en la pared que se hac&iacute;an burla de los   artistas, buscando generar en el p&uacute;blico la sensaci&oacute;n de confusi&oacute;n y desprecio por lo   que se observaba. Junto a las obras fueron colgadas fotograf&iacute;as y dibujos de pacientes   psiqui&aacute;tricos con el fin de subrayar el car&aacute;cter enfermo e inferior que se asign&oacute; a los artistas de la vanguardia.</p>     <p align="center"><a name="f2"></a><img src="/img/revistas/hiso/n27/n27a08f2.jpg"></p>     <p align="center"><b>Toma de la exposici&oacute;n de Arte Degenerado. 1937<sup><a name="b15"></a><a href="#15">15</a></sup></b><sup><a href="#15"></a></sup></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Ya la carteler&iacute;a dise&ntilde;ada para la ocasi&oacute;n da cuenta de las ideas que guiaron   cada una de las muestras. En la portada del cat&aacute;logo de la <i>Exposici&oacute;n de Arte Degenerado</a></i>  se exhibe una fotograf&iacute;a del busto del artista jud&iacute;o Otto Freundlich, <i>El hombre   nuevo (1912)</i>, que fue destruido por los nazis posteriormente. La obra es una pieza   tallada en piedra en la que el rostro humano es representado a partir de la insinuaci&oacute;n   de sus rasgos, hecho que a simple vista permite ver la distancia entre esta y la   perfecci&oacute;n que admiraba el r&eacute;gimen en las esculturas inspiradas en la belleza griega   cl&aacute;sica. La proximidad desde la que se retrat&oacute; la escultura y el &aacute;ngulo desde el que se   la enfoc&oacute;, agudizan la deformaci&oacute;n de los rasgos humanos de la pieza, a la vez que   las letras que presentan el cat&aacute;logo, superpuestas sobre la fotograf&iacute;a de la obra y con   una tipograf&iacute;a claramente descuidada, dan por resultado una imagen total saturada y   distorsionada que favorece la identificaci&oacute;n de las ''obras degeneradas'' como visiones enfermas de la realidad.</p>     <p align="center"><a name="f3"></a><img src="/img/revistas/hiso/n27/n27a08f3.jpg"></p>     <p align="center"><b>Cartel de la <i>Exposici&oacute;n de Arte Degenerado</i> (1937)<sup><a name="b16"></a><a href="#16">16</a></sup></b><sup><a href="#16"></a></sup></p>     <p>Por su parte, la promoci&oacute;n de la<i> Gran Exposici&oacute;n de Arte Alem&aacute;n</a></i> fue plasmada   en un cartel</a> en el que la sobriedad con que se combinaron los elementos en juego   transmite al espectador sensaciones de orden y asepcia, valores reivindicados por el   r&eacute;gimen como propios del ''arte verdadero'', en oposici&oacute;n al caos del ''arte degenerado''.   La distribuci&oacute;n equilibrada de elementos familiares al nazismo sobre el fondo   blanco en los que la antorcha portadora del fuego sagrado, el perfil inspirado en la   belleza cl&aacute;sica y el &aacute;guila que sostiene la esv&aacute;stica preparan al espectador sobre el car&aacute;cter solemne de las obras que va a presenciar.</p>     <p align="center"><a name="f4"></a><img src="/img/revistas/hiso/n27/n27a08f4.jpg"></p>     <p align="center"><b>Cartel de la <i>Gran Exposici&oacute;n del Arte Alem&aacute;n (1937)</i><sup><a name="b17"></a><a href="#17">17</a></sup><sup></sup></b></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><i><b><font size="3">1.2. M&uacute;sica: el control de la degradaci&oacute;n</font></b></i></p>     <p>La m&uacute;sica fue otro de los campos culturales que sufri&oacute; las r&iacute;gidas pol&iacute;ticas culturales nacionalsocialistas. La importancia de la m&uacute;sica en la vida social alemana la ubic&oacute; como objeto de control por parte de los nazis que pretendieron, al igual que en las artes, proteger y preservar la pureza de la m&uacute;sica alemana de las influencias culturales extranjeras y del modernismo caracter&iacute;stico de los a&ntilde;os de Weimar. La regulaci&oacute;n del mundo musical en la Alemania nazi se adelant&oacute; a trav&eacute;s de la C&aacute;mara de M&uacute;sica del Reich, dependencia de la C&aacute;mara de Cultura del Reich, y cuyo objetivo fue exaltar y promover la ''verdadera m&uacute;sica alemana''.</p>     <p>Para dar cumplimiento a sus funciones, la C&aacute;mara de M&uacute;sica del Reich se encarg&oacute;   de dar aplicaci&oacute;n en su &aacute;rea a las pol&iacute;ticas racistas dise&ntilde;adas por el r&eacute;gimen   nazi, raz&oacute;n por la que fueron purgados los elementos jud&iacute;os, comunistas y socialdem&oacute;cratas   de las orquestas, compa&ntilde;&iacute;as de &oacute;pera, coros y academias de m&uacute;sica estatales,   ejecutando de manera rigurosa la <i>Ley del Reich para la Restauraci&oacute;n de un   Funcionariado Profesional</i><sup><a name="b18"></a><a href="#18">18</a></sup>, a la par que se busc&oacute; eliminar de los programas ofrecidos en los teatros las obras de compositores no afines al r&eacute;gimen y los vanguardistas.<sup><a name="b19"></a><a href="#19">19</a></sup></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Como ya se mencion&oacute;, otra de las tareas fundamentales que tuvo a su cargo la   C&aacute;mara de M&uacute;sica del Reich fue la promoci&oacute;n de la m&uacute;sica verdaderamente alemana,   explotando para ello el orgullo que produc&iacute;a entre los diferentes grupos conservadores   la prol&iacute;fica historia musical alemana. Compositores como Beethoven, Bach, Handel,   Mozart, y el favorito de Hitler, Wagner, constituyeron el n&uacute;cleo del mundo musical   nacionalsocialista. A su vez, el Reich se esforz&oacute; en mejorar las condiciones para desarrollar   diversas actividades en este campo, raz&oacute;n por la que fue parte fundamental   de su tarea el patrocinio financiero a las orquestas, compa&ntilde;&iacute;as de &oacute;pera y festivales   musicales, entre los que se destac&oacute; el Festival de Bayreuth, dedicado exclusivamente en las obras de Wagner.<sup><a name="b20"></a><a href="#20">20</a></sup></p>     <p>Por otro lado, la radio jug&oacute; un rol esencial a la hora de determinar los ritmos   que resultaban apropiados para el entretenimiento del pueblo.<sup><a name="b21"></a><a href="#21">21</a></sup> Si bien hay que tener   en cuenta que una parte importante de la programaci&oacute;n se ocupaba de la transmisi&oacute;n   de los actos del partido y los discursos de los l&iacute;deres nacionalsocialistas, se dise&ntilde;aron   espacios de entretenimiento en los que se busc&oacute; reflejar adecuadamente el renovado   sentir del pueblo alem&aacute;n. <i>Wunschkonzert f&uuml;r das Winterhilfswerk</i> fue el programa   m&aacute;s exitoso de la radio nacional durante este periodo y el que mejor representa la   pretensi&oacute;n del r&eacute;gimen de reunir al pueblo al rededor de espacios en los que la cultura   fuera hecha por el pueblo y para el pueblo. Bajo un formato en vivo, en el programa   interactuaban invitados con gran reconocimiento en la sociedad, con un p&uacute;blico en   vivo que animaba con sus aplausos la transmisi&oacute;n, y con los oyentes que esperaban   escuchar las solicitudes y dedicatorias hechas con anterioridad al programa, las cuales   obten&iacute;an a cambio de contribuir a la campa&ntilde;a del Auxilio de Invierno<sup><a name="b22"></a><a href="#22">22</a></sup>, dando as&iacute;   vida a un animado encuentro alrededor de un repertorio musical propiamente alem&aacute;n   en el que se conjugaban las marchas militares que abr&iacute;an el programa, con piezas   m&uacute;sicales cl&aacute;sicas de Wagner o Mozart y bandas que mezclaban la m&uacute;sica tradicional   alemana con algunos elementos propios de la &eacute;poca, por ejemplo, algunas notas de   jazz logradas a trav&eacute;s del clarinete, no del saxof&oacute;n por ser considerado un instrumento ''extra&ntilde;o al pueblo alem&aacute;n''<sup><a name="b23"></a><a href="#23">23</a></sup>.</p>     <p>En paralelo a estas pol&iacute;ticas que pretendieron ilustrar al pueblo sobre la m&uacute;sica   que se deb&iacute;a escuchar, se adelantaron campa&ntilde;as que condenaron las tendencias modernas   que estaban degenerando la m&uacute;sica alemana. El control de ritmos populares en la radio y los salones de baile incluy&oacute; la prohibici&oacute;n de las influencias extranjeras presentes en ritmos de moda como el jazz, el swing y el charleston. El caso del jazz representa la crudeza de la pol&iacute;tica cultural nazi y la forma en que se conjugaron en ella los prejuicios raciales al definirlo como una ''m&uacute;sica negra'', por tanto, racialmente degenerada. Las influencias negras, al igual que las jud&iacute;as, fueron atacadas con un lenguaje marcadamente racista a trav&eacute;s del cual se busc&oacute; confirmar la idea arraigada de la degeneraci&oacute;n racial como culpable de producir los horrores que amenazaban la cultura alemana a trav&eacute;s de sus ritmos primitivos, inmorales, antialemanes, sexualmente provocadores y subversivos.<sup><a name="b24"></a><a href="#24">24</a></sup></p>     <p>En lo visual, los prejuicios sobre la degeneraci&oacute;n musical que representaban las   influencias negras y jud&iacute;as fueron plasmados con claridad en el catalogo de la exposici&oacute;n   M&uacute;sica Degenerada, que tuvo lugar en mayo de 1938 en D&uuml;sseldorf. El afiche   realizado para promocionar esta exposici&oacute;n tom&oacute; como base la publicidad de la obra   del compositor Ernst Krenek,<i> Jonny spielt auf </i>(Jonny empieza a tocar), estrenada en   1927 y considerada la primera <i>Zeitoper</i><sup><a name="b25"></a><a href="#25">25</a></sup>. Los componentes del cartel dise&ntilde;ado para   publicitar <i>Jonny spielt auf</i> fueron deformados bajo la influencia de los principales tab&uacute;es   del periodo, volcando en el afiche de la exposici&oacute;n una composici&oacute;n que combin&oacute;   arbitrariamente los elementos considerados inferiores por el r&eacute;gimen. La figura de   un m&uacute;sico negro asemejada a la de un simio, el reemplazo del clavel en la solapa del   traje por la estrella jud&iacute;a y la forma burda en que las letras complementan la imagen   denigra de manera expl&iacute;cita a estos enemigos de la sociedad, a la par que se burla de los ritmos condenados.</p>     <p>De este modo, la presentaci&oacute;n del cat&aacute;logo ilustra claramente la intenci&oacute;n de la   exposici&oacute;n <i>M&uacute;sica Degenerada</i> de ense&ntilde;ar al p&uacute;blico en general las aberraciones musicales   producidas por las influencias extranjeras, incluyendo entonces muestras de   piezas musicales que, al no cumplir con los est&aacute;ndares promulgados por el r&eacute;gimen,   eran identificadas como estridentes y sin ritmo: la m&uacute;sica atonal, obras de compositores   jud&iacute;os, la <i>Zeitoper</i> y ritmos modernos como el jazz y el swing conformaron el repertorio de la exposici&oacute;n.</p>     <p align="center"><a name="f5"></a><img src="/img/revistas/hiso/n27/n27a08f5.jpg"></p>     <p align="center"><b>Ernst Krenek, Jonny spielt auf, portada de la partitura vocal (Primera edici&oacute;n, 1926)<sup><a name="b26"></a><a href="#26">26</a></sup></b></p>     <p align="center"><a name="f5a"></a><img src="/img/revistas/hiso/n27/n27a08f5a.jpg" width="344" height="494" /></p>     <p align="center"><b>Cartel de la Exposici&oacute;n de M&uacute;sica Degenerada (1938)<sup><a name="b27"></a><a href="#27">27</a></sup></b></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i><b><font size="3">1.3. Cine: Construcci&oacute;n de las emociones</font></b></i></p>     <p>El cine, revestido con una funci&oacute;n pol&iacute;tica trascendental, al ser considerado por   Goebbels un medio ideal para moldear las masas de acuerdo a los valores del r&eacute;gimen,   fue igualmente cobijado por las pol&iacute;ticas culturales del Reich. Definido como un excelente   medio para el entretenimiento masivo, se dise&ntilde;aron diversos programas para   estimular la producci&oacute;n de contenidos que recrearan al p&uacute;blico sin alterar el orden y los valores alemanes.</p>     <p>La industria cinematogr&aacute;fica fue controlada desde la C&aacute;mara Cinematogr&aacute;fica   del Reich, creada en 1933 y encargada de verificar que cada etapa de elaboraci&oacute;n de   los filmes se ajustara a las directrices emanadas desde el Ministerio de Propaganda, a   la vez que ten&iacute;a la responsabilidad de seleccionar las pel&iacute;culas que pod&iacute;an ser proyectadas en las salas de cine del pa&iacute;s.<sup><a name="b28"></a><a href="#28">28</a></sup></p>     <p>Vale la pena mencionar que durante los a&ntilde;os veinte el cine alem&aacute;n experiment&oacute;   un importante desarrollo que se puede constatar tanto en el incremento del n&uacute;mero   de estudios y producciones nacionales, como en las innovadoras pel&iacute;culas que   se rodaron durante este periodo, debido a la gran influencia que ejercieron las vanguardias   art&iacute;sticas que se encontraban en boga por esos d&iacute;as. El ascenso del partido   nazi al poder supuso para la industria cinematogr&aacute;fica alemana el paso de un mundo   independiente y abierto a la experimentaci&oacute;n art&iacute;stica a un mundo unificado bajo la   tutela del gobierno. La UFA (Universum Film AG), uno de los estudios m&aacute;s grandes   de la &eacute;poca, sirve de ejemplo para ver la forma en que el avance estatal modific&oacute; el mundo del cine en Alemania.</p>     <p>Fundado en diciembre de 1917 con el fin de ofrecer servicios de informaci&oacute;n y   propaganda durante la primera guerra mundial, fue privatizado en 1921, dando inicio   a una era que se caracteriz&oacute; por una rica producci&oacute;n cinematogr&aacute;fica, que incluye   filmes revolucionarios como <i>Der letzte Mann </i>(El &uacute;ltimo, 1924) de F. W. Murnau, filme   representantivo del<i> Kammerspielfilm</i><sup><a name="b29"></a><a href="#29">29</a></sup>, y Metropolis (1927) de Fritz Lang, pel&iacute;cula emblem&aacute;tica   del cine expresionista alem&aacute;n, hasta historias de <i>Bergfilm</i> (Cine de monta&ntilde;a),   g&eacute;nero tipicamente alem&aacute;n que, ambientado en las monta&ntilde;as alpinas, retrata las complejas relaciones del hombre con la naturaleza.<sup><a name="b30"></a><a href="#30">30</a></sup></p>     <p>La costosa producci&oacute;n de <i>Metropolis</i> llev&oacute; el estudio a una importante crisis   econ&oacute;mica, raz&oacute;n por la que el reconocido empresario conservador nacionalista Alfred   Hugenberg se apropi&oacute; de los estudios. No obstante, UFA no hizo propaganda   explicita a favor del nacionalismo sino hasta el ascenso de Hitler al poder, momento   en que se dio inicio al avance del gobierno sobre la industria. Hasta entonces, UFA   continu&oacute; siendo uno de los principales estudios de la &eacute;poca, produciendo filmes entre   los que se destaca <i>Der Blaue Engel</i> (El &Aacute;ngel Azul, 1930), cl&aacute;sico del cine sonoro protagonizado por Marlene Dietrich.</p>     <p>Ahora bien, el arribo del nacionalsocialismo signific&oacute; el inicio de la intervenci&oacute;n   estatal en el mundo del cine, situaci&oacute;n que implic&oacute; el control sobre los contenidos   de las producciones y la expulsi&oacute;n de los jud&iacute;os y personas no afines a las ideas del   r&eacute;gimen que hac&iacute;an parte de la industria. Las nuevas pol&iacute;ticas alcanzaron los estudios   UFA, donde numerosos miembros de sus equipos de trabajo marcharon al exilio, ya   fuera por la persecuci&oacute;n a causa de su origen o ideolog&iacute;a, o por las limitaciones art&iacute;sticas que implicaron las nuevas directrices.<sup><a name="b31"></a><a href="#31">31</a></sup></p>     <p>Al igual que en el arte y la m&uacute;sica, en el mundo cinematogr&aacute;fico fue editado un   cat&aacute;logo de pel&iacute;culas degeneradas con el fin de mostrar las nefastas obras producidas   por el cine expresionista; pel&iacute;culas como<i> El gabinete del Dr. Caligari</i> (1920), dirigida   por Robert Wiene, y <i>Metr&oacute;polis</i> (1927), dirigida por Fritz Lang, fueron incluidas dentro   de este cat&aacute;logo, tanto por las atrevidas distorisiones de la realidad en sus decorados, como por las cr&iacute;ticas que en ellas se hac&iacute;a al autoritarismo estatal.</p>     <p>Por otra parte, las posibilidades ofrecidas por el cine de combinar entretenimiento   e instrucci&oacute;n fue aprovechada con gran entusiasmo por los nacionalsocialistas.   El antisemitismo fue uno de los temas m&aacute;s promovidos desde el Ministerio de   Propaganda a trav&eacute;s de la realizaci&oacute;n de filmes en los que se remarcaban los prejuicios   sobre los jud&iacute;os, representados en estos como personajes inmorales, materialistas   y f&iacute;sicamente desagradables. El documental <i>Der ewige Jude</i> (El Eterno Judio, 1940)   dirigido por Fritz Hippler, director del Departamento de Cine del Ministerio de Propaganda,   es un buen ejemplo de c&oacute;mo la cinematograf&iacute;a fue usada para ilustrar a la sociedad sobre la nefasta influencia de la raza jud&iacute;a, descrita en el argumento del filme como ''par&aacute;sito'', y de este modo justificar las pol&iacute;ticas de segregaci&oacute;n racial que se estaban comenzado a implantar. Su cartel de promoci&oacute;n, creado por el reconocido dise&ntilde;ador gr&aacute;fico Hans Schweitzer <i>Mj&ouml;lnir</i>, quien fue comisario del Reich para el dise&ntilde;o art&iacute;stico y es reconocido como uno de los propagandistas m&aacute;s destacados del nacionalsocialismo, destaca la representaci&oacute;n que se hac&iacute;a de los jud&iacute;os como el mal a trav&eacute;s de la oscuridad que domina la imagen y los rasgos notablemente marcados del personaje representado. El juego de sombras y las l&iacute;neas que configuran la expresi&oacute;n del personaje dan por resultado un ser de rasgos agresivos, due&ntilde;o de una mirada turbia que busca generar desconfianza en el observador y predispone al espectador sobre lo que va a ver.<sup><a name="b32"></a><a href="#32">32</a></sup></p>     <p align="center"><a name="f6"></a><img src="/img/revistas/hiso/n27/n27a08f6.jpg"></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><b>Afiche publicitario del documental <i>Der ewige Jude</i> (El Eterno Judio, 1940), dirigido por Fritz Hippler<sup><a name="b33"></a><a href="#33">33</a></sup></b></p>     <p>Por otra parte, el documental realizado por Leni Riefenstahl, <i>Triumph des Willens </i>(El triunfo de la voluntad, 1935), en el que se da cuenta de las jornadas del partido   nacionalsocialista en N&uacute;remberg del a&ntilde;o 1934, refleja claramente en sus escenas la relaci&oacute;n que se dio entre est&eacute;tica y pol&iacute;tica durante este periodo.<sup><a name="b34"></a><a href="#34">34</a></sup></p>     <p align="center"><a name="f7"></a><img src="/img/revistas/hiso/n27/n27a08f7.jpg"></p>     <p align="center"><b>Afiche publicitario del documental <i>Triumph des Willens</i> (El triunfo de la voluntad, 1935), realizado por Leni Riefenstahl<sup><a name="b35"></a><a href="#35">35</a></sup></b></p>     <p>M&aacute;s all&aacute; de su afiche, donde se destacan los elementos m&aacute;s caracter&iacute;sticos del   r&eacute;gimen, cada escena de este filme representa cuidadosamente la sociedad nacionalsocialista   ideal. Encargada por Hitler, a lo largo de la pel&iacute;cula se destaca la glorificaci&oacute;n   del partido Nazi y el enaltecimiento de la figura de Hitler como el l&iacute;der llamado   a devolver a Alemania la grandeza perdida, argumento que se manifiesta de forma   expl&iacute;cita en la apertura de la pel&iacute;cula en la que los t&iacute;tulos ubican el evento hist&oacute;ricamente:   ''5 de septiembre 1934. Veinte a&ntilde;os despu&eacute;s del estallido de la Guerra Mundial,   16 a&ntilde;os despu&eacute;s del inicio del sufrimiento alem&aacute;n, 19 meses despu&eacute;s del inicio del   renacimiento de Alemania, Adolf Hitler vol&oacute; de nuevo a N&uacute;remberg para liderar una   presentaci&oacute;n militar''. La m&uacute;sica que acompa&ntilde;a la introducci&oacute;n y las nubes que se   insinuan entre las im&aacute;genes, preparan al espectador para seguir la narrativa visual   que se inicia con la llegada de Hitler a N&uacute;remberg en su avi&oacute;n, clara referencia a su descenso del cielo.</p>     <p>Si bien el principal objetivo de la pel&iacute;cula es retratar a Hitler como l&iacute;der, en   cada una de las escenas siempre est&aacute; presente la preocupaci&oacute;n por mostrar la unidad   de la naci&oacute;n a su alrededor. Un buen ejemplo de la forma en que dicha relaci&oacute;n   es tratada en el filme puede verse en la tercera parte de la pel&iacute;cula, momento en el   que se presentan una serie de im&aacute;genes en las que Hitler interact&uacute;a con diferentes   grupos sociales: los j&oacute;venes que representan al futuro, los campesinos vestidos con   sus trajes t&iacute;picos que representan las tradiciones y la cultura alemana, y grupos de   jovenes militantes prepar&aacute;ndose para sus rutinas diarias, sugiriendo as&iacute; en cada una   de estas secuencias la estrecha relaci&oacute;n que se daba entre el pueblo y su l&iacute;der. El hecho   de enmarcar siempre a los asistentes como parte de un grupo m&aacute;s amplio, pone de   manifiesto el inter&eacute;s por resaltar el liderazgo del <i>F&uuml;hrer</i> sobre estos: ''Hitler es el l&iacute;der   y ellos los trabajadores, &eacute;l es el centro de sus esfuerzos y ellos le dan ofrendas como s&iacute;mbolo del trabajo que hacen en su nombre, en nombre de la Naci&oacute;n''<sup><a name="b36"></a><a href="#36">36</a></sup>.</p>     <p>Valga destacar la manera en que a trav&eacute;s de la utilizaci&oacute;n de diversas t&eacute;cnicas   de filmaci&oacute;n y edici&oacute;n se recrea la confluencia que tuvieron en N&uacute;remberg el desfile militar, el mitin pol&iacute;tico y la celebraci&oacute;n sacra.<sup><a name="b37"></a><a href="#37">37</a></sup> Las impresionantes im&aacute;genes en las que los estandartes, banderas, uniformes, desfiles y ritos celebrados durante el congreso se tornan protagonistas, dan cuenta no solo de la gran atenci&oacute;n prestada por el nacionalsocialismo al aspecto est&eacute;tico de su movimiento, sino que permiten observar la condensaci&oacute;n de los elementos est&eacute;ticos, art&iacute;sticos y dram&aacute;ticos tomados por los nazis de los nacionalismos que los precedieron. En este sentido,<i> Triumph des Willens</i> permite ver al nacionalsocialismo como parte de la evoluci&oacute;n de una nueva pol&iacute;tica que, tomando elementos de las ordenadas y sentidas presentaciones que desde finales del siglo XVIII llevaban a cabo las asociaciones de gimnastas, tiro al blanco, coros y el mismo movimiento obrero en Alemania, busc&oacute; la construcci&oacute;n de un culto nacional que le permitiera insertar a las masas en el escenario pol&iacute;tico como forma de celebrar la voluntad general: ''La ca&oacute;tica multitud que constitu&iacute;a el ''pueblo'' se convirti&oacute; en un movimiento de masas que compart&iacute;a la creencia en la unidad popular a trav&eacute;s de una m&iacute;stica nacional''<sup><a name="b38"></a><a href="#38">38</a></sup>.</p>     <p>As&iacute; entonces, a trav&eacute;s de la riqueza audiovisual de <i>Triumph des Willens</i>, es posible   rastrear las directrices que influyeron y guiaron la utop&iacute;a nacionalsocialista al   permitirnos ver en cada imagen c&oacute;mo arte, est&eacute;tica y pol&iacute;tica tejieron una nueva relaci&oacute;n   a la hora de definir un estilo en el que la conjugaci&oacute;n de los mitos, los s&iacute;mbolos   y los rituales colectivos, m&aacute;s all&aacute; de seducir a las masas, pretendieron disciplinarla y moldearla.</p>     <p>A modo de cierre, se puede decir que la belleza que transmiten las im&aacute;genes   logradas por la directora Leni Riefenstahl para el r&eacute;gimen pone de manifiesto la transformaci&oacute;n   de la idea de cultura a trav&eacute;s de una serie de pol&iacute;ticas, que si bien buscaron   la eliminaci&oacute;n de toda manifestaci&oacute;n art&iacute;stica extranjera o de vanguardia, definidas   como ''arte degenerado'' por el r&eacute;gimen, tambi&eacute;n se concentraron en el est&iacute;mulo a la creaci&oacute;n de obras que reflejaran la verdadera esencia del alma alemana.</p>     <p>La diversidad que caracteriz&oacute; a los a&ntilde;os de Weimar fue vista por el nacionalsocialismo   como un ataque a la esencia alemana por parte de los jud&iacute;os, centro de su odio, y por el bolchevismo cultural. El florecimiento de las vanguardias culturales en la Alemania de los a&ntilde;os veinte sirvi&oacute; de abono para la radicalizaci&oacute;n y expansi&oacute;n de las ideas conservadoras y nacionalistas, hasta el momento limitadas a peque&ntilde;os grupos nost&aacute;lgicos del pasado germano. Una vez el nacionalsocialismo triunf&oacute;, su proyecto de restauraci&oacute;n no conllev&oacute; propuestas de innovaci&oacute;n art&iacute;stica ni cultural, sino m&aacute;s bien un simple retorno a las manifestaciones art&iacute;sticas y culturales que representaran la Alemania idealizada por ellos. En este sentido, cada escena de <i>Triumph des Willens</i>, al igual que cada pintura o pieza musical producida con la aprobaci&oacute;n nazi, representan el ideal nacionalsocialista de restauraci&oacute;n a trav&eacute;s de obras en las que sus teor&iacute;as sobre la pureza y la belleza alemana se materializan. <i>Triumph des Willens</i> sirve as&iacute; como una v&iacute;vida conclusi&oacute;n para entender una pol&iacute;tica cultural que busc&oacute; la construcci&oacute;n de una versi&oacute;n &uacute;nica de la realidad, en la que lo diferente era definido como chocante y, por ende, excluido. Como dice Mosse, ''Una cierta idea de belleza materializ&oacute; el mundo de felicidad y orden so&ntilde;ado, al tiempo que posibilitaba a los hombres el contacto con las supuestas fuerzas inmutables que se alzan fuera del flujo vital cotidiano''<sup><a name="b39"></a><a href="#39">39</a></sup>.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p> <hr size="1" />     <p><b><font size="3">Notas al pie</font></b></p>     <p><sup><a name="1"></a><a href="#b1">1</a></sup>. Toby Clark, <i>Arte y propaganda en el siglo XX</i> (Madrid: Ediciones Akal, 2000), 49.</p>     <p><sup><a name="2"></a><a href="#b2">2</a></sup>. Peter Frietzsche, <i>Vida y muerte en el Tercer Reich</i> (Barcelona: Cr&iacute;tica, 2010), 94.</p>     <p><sup><a name="3"></a><a href="#b3">3</a></sup>. Fragmento de discurso de Hitler. Citado en Richard Evans, <i>La llegada del Tercer Reich</i> (Barcelona: Pen&iacute;nsula, 2005), 439.</p>     <p><sup><a name="4"></a><a href="#b4">4</a></sup>. Richard Overy, <i>Dicatadores. La Alemania de Hitler y la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica de Stalin </i>(Barcelona: Tusquets, 2006), 421-422.</p> </font>    <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><sup><a name="5"></a><a href="#b5">5</a></sup>. El concepto ''bolchevismo cultural'' fue usado para llamar despectivamente a las formas est&eacute;ticas   producidas por las vanguardias del arte moderno, las que, en opini&oacute;n de los l&iacute;deres nazis, eran producto   de las influencias del juda&iacute;smo y del comunismo en Alemania. En Mi Lucha Hitler define el bolchevismo   en el arte como ''la &uacute;nica forma cultural posible de exteriorizaci&oacute;n del marxismo. Cuando esa cosa extra&ntilde;a   aparece, el arte de los estados bolchevizados s&oacute;lo puede contar con productos enfermos, con locos o   degenerados'', 158.   M&aacute;s adelante agrega: ''Las malas intenciones de esos ap&oacute;stoles del futuro se vuelven evidentes justamente   por el esfuerzo que hacen para ocultar el pasado a los ojos del presente. En eso se deber&iacute;a   haber visto desde luego que no se trataba, en este caso, de una nueva concepci&oacute;n cultural, sino de una   destrucci&oacute;n sistem&aacute;tica de los fundamentos de la cultura que hiciese posible la demolici&oacute;n de los sanos   sentimientos art&iacute;sticos y la consiguiente preparaci&oacute;n intelectual para el bolchevismo pol&iacute;tico. As&iacute; como   el siglo de Pericles tom&oacute; cuerpo en el Parten&oacute;n, el bolchevismo actual est&aacute; representado por una caricatura   cubista'', 160. Adolf Hitler, <i>Mi Lucha</i> (Chile: Jusego, 2003. Primera edici&oacute;n electr&oacute;nica en castellano), <a href="http://nsl-server.com/Buecher/Fremde-Sprachen/Hitler,%20Adolf%20-%20Mein%20Kampf%20-%20 Mi%20Lucha%20(ES,%20415%20S.,%20Text).pdf"target="_blank">http://nsl-server.com/Buecher/Fremde-Sprachen/Hitler,%20Adolf%20-%20Mein%20Kampf%20-%20   Mi%20Lucha%20(ES,%20415%20S.,%20Text).pdf</a> (consultado en febrero 25 de 2014).</font></p> <font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">    <p><sup><a name="6"></a><a href="#b6">6</a></sup>. Peter Adam, <i>El arte del Tercer Reich</i> (Barcelona: Tusquets Editores, 1992). Frederic Spotts, <i>Hitler y el poder de la est&eacute;tica </i>(Madrid: Scherzo Fundaci&oacute;n/Machado Libros, 2002).</p>     <p><sup><a name="7"></a><a href="#b7">7</a></sup>. Frederic Spotts, <i>Hitler y el poder de</i>, 35, 42-43.</p>     <p><sup><a name="8"></a><a href="#b8">8</a></sup>. Adolf Hitler, <i>Mi Lucha</i>, 39.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><sup><a name="9"></a><a href="#b9">9</a></sup>. Fragmento de discurso de Hitler citado en Richard Overy,<i> Dicatadores. La Alemania</i>, 415.</p>     <p><sup><a name="10"></a><a href="#b10">10</a></sup>. Richard Overy, Dictadores. <i>La Alemania</i>, 451.</p>     <p><sup><a name="11"></a><a href="#b11">11</a></sup>. Adolf Hitler, <i>Mi Lucha</i>, 158.</p>     <p><sup><a name="12"></a><a href="#b12">12</a></sup>. La Casa del Arte Alem&aacute;n fue construida por el arquitecto Paul Ludwing Troost en el lugar que   ocupaba la Glaspalast, destruida por un incendio en junio de 1931. El dise&ntilde;o arquitect&oacute;nico se inspir&oacute;   en el <i>Altes Museum</i> (Museo Antiguo) de Berlin, considerado uno de los edificios m&aacute;s representativos del   Neoclasicismo; el material usado en su construcci&oacute;n fue la misma piedra con que se construy&oacute; la Walhalla   en Ratisbona, monumento proyectado en 1807 por Luis I de Baviera para honrar la memoria de los   personajes que contribuyeron a la herencia germana (reyes, cientificos, artistas, pol&iacute;ticos). La selecci&oacute;n   de estos dos modelos muestra claramente la percepci&oacute;n que ten&iacute;an los nacionalsocialistas de s&iacute; mismos como herederos de una larga tradici&oacute;n germana marcada por la grandeza.</p>     <p><sup><a name="13"></a><a href="#b13">13</a></sup>. Tomada de: <a href="http://www.carpetashistoria.fahce.unlp.edu.ar/carpeta-2/arte/cuerpos-extranos-exposiciones-edificantes-arte-y-nazismo/exposiciones-de-arte-aleman-1937-1944"target="_blank">http://www.carpetashistoria.fahce.unlp.edu.ar/carpeta-2/arte/cuerpos-extranos-exposiciones-edificantes-arte-y-nazismo/exposiciones-de-arte-aleman-1937-1944</a> (Consultada en agosto de 2013).</p>     <p><sup><a name="14"></a><a href="#b14">14</a></sup>. Richard Overy, <i>Dictadores. La Alemania</i>, p. 418.</p>     <p><sup><a name="15"></a><a href="#b15">15</a></sup>. Tomada de: <a href="http://www.hausderkunst.de/en/agenda/detail/the-confiscation-of-degenerate-art-1937-38/"target="_blank">http://www.hausderkunst.de/en/agenda/detail/the-confiscation-of-degenerate-art-1937-38/</a> (Consultada en agosto de 2013).</p>     <p><sup><a name="16"></a><a href="#b16">16</a></sup>. Tomada de: <a href="http://www.dhm.de/lemo/objekte/pict/643_1/index.html"target="_blank">http://www.dhm.de/lemo/objekte/pict/643_1/index.html</a> (Consultada en agosto de 2013).</p>     <p><sup><a name="17"></a><a href="#b17">17</a></sup>. Tomado de: <a href="http://digiview.gbv.de/viewer/image/PPN605217890_193700/1/LOG_0003/;jsessionid= 6A657076F311C6781EC780CF955A69BE"target="_blank">http://digiview.gbv.de/viewer/image/PPN605217890_193700/1/LOG_0003/;jsessionid= 6A657076F311C6781EC780CF955A69BE</a> (Consultada en agosto de 2013).</p>     <p><sup><a name="18"></a><a href="#b18">18</a></sup>. La <i>Ley para la Restauraci&oacute;n de Servicio Profesional Civil</i> fue aprobada en abril de 1934 y prohibi&oacute;   a los jud&iacute;os ser empleados del gobierno. A partir de la aprobaci&oacute;n de esta ley, los jud&iacute;os fueron alejados   de posiciones superiores en el mundo laboral, las cuales quedaron reservadas exclusivamente para los alemanes arios.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><sup><a name="19"></a><a href="#b19">19</a></sup>. Richard Evans,<i> La revoluci&oacute;n cultural</i>, 437.</p>     <p><sup><a name="20"></a><a href="#b20">20</a></sup>. Richard Wagner fue uno de los principales compositores promovidos por el nazismo, llegando a   ser considerado el estandarte de la glorificaci&oacute;n musical nacional. La ferviente admiraci&oacute;n que despert&oacute;   Wagner entre los nacionalsocialistas, especialmente en Hitler, quien incluso trab&oacute; una estrecha amistad   con la familia del compositor, se explica en el hecho de compartir las mismas ideas respecto a la b&uacute;squeda   de la pureza en el arte. Al igual que los nazis, Wagner vio en las influencias extranjeras la debacle del   arte nacional, especialmente en la influencia jud&iacute;a, cuya m&uacute;sica describi&oacute; como ''inexpresiva, mon&oacute;tona, desapasionada y excesivamente intelectual''. Iv&aacute;n S&aacute;nchez Moreno, ''El o&iacute;do del odio. Elementos para la construcci&oacute;n de una psicolog&iacute;a del gusto musical bajo el nacionalsocialismo'', <i>Revista de Historia de la Psicolog&iacute;a </i>Vol. 31: n.&ordm; 2-3 (junio-septiembre de 2010): 144.</p>     <p><sup><a name="21"></a><a href="#b21">21</a></sup>. La radio fue fue una herramienta fundamental para los nazis en su proyecto de llevar a todo el   territorio nacional la ''verdadera voz'' del pueblo, raz&oacute;n por la que el gobierno centraliz&oacute; el manejo de   las radios regionales en Berl&iacute;n y entreg&oacute; al Ministerio de Propaganda la tarea de coordinaci&oacute;n de los contenidos que se emit&iacute;an.</p>     <p><sup><a name="22"></a><a href="#b22">22</a></sup>. El <i>Winterhilfswerk</i> (Auxilio de Invierno) fue una campa&ntilde;a anual liderada por el <i>Nationalsozialistische   Volkswohlfahrt</i> para asegurar abrigo y comida a los alemanes m&aacute;s desfavorecidos durante el   invierno. Bajo el lema ''Nadie debe morir de hambre o congelado'', se invit&oacute;, a trav&eacute;s de grandes carteles y   programas de radio, a la poblaci&oacute;n alemana a donar sus fondos a la campa&ntilde;a y de este modo contribuir al bienestar del <i>Volk</i>.</p>     <p><sup><a name="23"></a><a href="#b23">23</a></sup>. Peter Fritzsche, <i>Vida y muerte</i>, 74.</p>     <p><sup><a name="24"></a><a href="#b24">24</a></sup>. Richard Evans, <i>La revoluci&oacute;n cultural</i>, 445.</p>     <p><sup><a name="25"></a><a href="#b25">25</a></sup>. Zeitoper (&oacute;pera de la &eacute;poca) fue un g&eacute;nero nacido durante la Rep&uacute;blica de Weimar que se caracterizaba   por la incorporaci&oacute;n de elementos de la vida contempor&aacute;nea, especialmente la tecnolog&iacute;a de la &eacute;poca, y por la frecuente alusi&oacute;n a la m&uacute;sica popular, especialmente al jazz, en sus repertorios.</p>     <p><sup><a name="26"></a><a href="#b26">26</a></sup>. Tomada de: <a href="http://www.universaledition.com/news-en/newsdetail-en/items/new-production-ofjonny-spielt-auf"target="_blank">http://www.universaledition.com/news-en/newsdetail-en/items/new-production-ofjonny-spielt-auf</a> (Consultada en agosto de 2013).</p>     <p><sup><a name="27"></a><a href="#b27">27</a></sup>. Tomada de: <a href="http://www.dhm.de/lemo/objekte/pict/643_2/index.html"target="_blank">http://www.dhm.de/lemo/objekte/pict/643_2/index.html</a> (Consultada en agosto de 2013).</p>     <p><sup><a name="28"></a><a href="#b28">28</a></sup>. La censura, tanto para pel&iacute;culas nacionales como extranjeras, determinaba los filmes que pod&iacute;an ser exhibidos a partir de la armon&iacute;a entre sus argumentos y los valores promovidos por el r&eacute;gimen.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><sup><a name="29"></a><a href="#b29">29</a></sup>. El <i>Kammerspielfilm</i> fue un movimiento del cine alem&aacute;n de los a&ntilde;os veinte que se inspir&oacute; en la intimidad   propuesta por el teatro de c&aacute;mara de Max Reinhardt. <i>Der letzte Mann</i> es considerada pieza clave   de este movimiento y de la historia del cine gracias a la introducci&oacute;n de innovaciones como la ausencia   de carteles entre las escenas, que era lo usual durante este periodo, y al uso de la c&aacute;mara m&oacute;vil (<i>Entfesselte Kamera</i>) a lo largo de toda la filmaci&oacute;n.</p>     <p><sup><a name="30"></a><a href="#b30">30</a></sup>. Los <i>Bergfilm</i> cuentan historias que se derrollan en las monta&ntilde;as alpinas; m&aacute;s all&aacute; de las aventuras   que se ofrecen a los protagonistas de estos filmes, se busca mostrar el cambio que estos experimentan a   su regreso de la monta&ntilde;a, generalmente un cambio que los llena de sabidur&iacute;a para la vida. En este tipo de proudcciones comenz&oacute; su carrera en el cine como actriz Leni Riefenstahl.</p>     <p><sup><a name="31"></a><a href="#b31">31</a></sup>. Entre los exiliados de la industria cinematogr&aacute;fica de este periodo que desarrollaron parte importante   de su carrera en los estudios UFA se encuentran los directores Ernst Lubitsch, Fritz Lang, F. W. Murnau,   adem&aacute;s gran parte del equipo que trabaj&oacute; en <i>El &Aacute;ngel Azul</i>: el productor Erich Pommer, los escritores Heinrich Mann y Carl Zuckmayer, y su protagonista Marlene Dietrich.</p>     <p><sup><a name="32"></a><a href="#b32">32</a></sup>. Otra de las grandes pel&iacute;culas de propaganda contra los jud&iacute;os fue <i>Jud S&uuml;&szlig;</i>, (El jud&iacute;o S&uuml;ss), dirigida por Veit Harlan y rodada en 1940.</p>     <p><sup><a name="33"></a><a href="#b33">33</a></sup>. Tomado de: <a href="http://www.ushmm.org/propaganda/archive/film-eternal-jew/"target="_blank">http://www.ushmm.org/propaganda/archive/film-eternal-jew/</a> (Consultada en agosto de 2013).</p>     <p><sup><a name="34"></a><a href="#b34">34</a></sup>. Leni Riefenstahl inici&oacute; su carrera en el mundo del cine como actriz de <i>Bergfilm</i> (cine de monta&ntilde;a)   en la d&eacute;cada del veinte. Para 1931 fund&oacute; su propia compa&ntilde;&iacute;a cinematogr&aacute;fica y a trav&eacute;s de ella escribi&oacute;   y produjo <i>Das Blaue Licht</i> (La luz azul), un filme de monta&ntilde;a que fue premiado con la medalla de oro   en la Bienal de Venecia de 1932. Su trayectoria en el mundo cinematogr&aacute;fico le vali&oacute; la admiraci&oacute;n de   Adolf Hitler, quien le pidi&oacute; hacer un documental sobre el partido nacionalsocialista y la campa&ntilde;a de   Nuremberg. Leni acept&oacute; y produjo una serie de pel&iacute;culas en las que plasm&oacute; los valores y aspiraciones   del r&eacute;gimen nazi en cada una de sus tomas: <i>Sieg des Glaubens</i> (Victoria de la Fe) en 1933; <i>Triumph des   Willens</i> (El Triunfo de la Voluntad) en 1934; <i>Tag der Freiheit - Unsere Wehrmacht</i> (D&iacute;a de Libertad) en   1935; <i>Olympia</i> en 1936.   Tras la ca&iacute;da del nazismo, Riefenstahl fue se&ntilde;alada como colaboradora del r&eacute;gimen por el tribunal de   desnazificaci&oacute;n, situaci&oacute;n que llev&oacute; a que sus proyectos fueran cancelados definitivamente. Su figura   ha sido duramente cuestionada por ser considerada la constructora de la imagen del r&eacute;gimen nazi, sin   embargo, ella siempre se ha defendido argumentando que simplemente ejecutaba los encargos que se le hicieron durante esos a&ntilde;os.</p>     <p><sup><a name="35"></a><a href="#b35">35</a></sup>. Tomado de: <a href="http://www.leniriefenstahl.it/pdf/film_triumph.pdf"target="_blank">http://www.leniriefenstahl.it/pdf/film_triumph.pdf</a> (Consultada en agosto de 2013).</p>     <p><sup><a name="36"></a><a href="#b36">36</a></sup>. Richard Meran Barsam, <i>Filmguide to Triumph of the Will</i> (Indiana: Indiana University Press, 1975), 37.</p>     <p><sup><a name="37"></a><a href="#b37">37</a></sup>. El montaje para la filmaci&oacute;n de <i>Triumph des Willens</i> se realiz&oacute; de forma paralela a la organizaci&oacute;n   del evento. Leni Reifenstahl trabaj&oacute; conjuntamente con los organizadores del Congreso con el fin de ubicar las c&aacute;maras en lugares estrat&eacute;gicos que le permitieran captar los mejores &aacute;ngulos del evento. Las t&eacute;cnicas utilizadas durante su rodaje incluyeron c&aacute;maras en movimiento, tomas de fotograf&iacute;a &aacute;rea, el uso de teleobjetivos para crear una perspectiva distorsionada, y el recurso de los planos contrapicados para magnificar las figuras de los l&iacute;deres nazis, especialmente Hitler.</p>     <p><sup><a name="38"></a><a href="#b38">38</a></sup>. El concepto de ''nueva pol&iacute;tica'' es tomado del trabajo de George Mosse, <i>La nacionalizaci&oacute;n de las   masas. Simbolismo pol&iacute;tico y movimientos de masas en Alemania desde las Guerras Napole&oacute;nicas hasta el Tercer Reich</i> (Buenos Aires: Siglo XXI, 2007), 17.</p> <hr size="1" />     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b><font size="3">Bibliograf&iacute;a </font></b></p>     <!-- ref --><p>Adam, Peter. <i>El arte del Tercer Reich</i>. Barcelona: Tusquets, 1992.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000136&pid=S0121-8417201400020000800001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Aldana Cede&ntilde;o, Janneth. ''Arte y pol&iacute;tica. Entre propaganda y resistencia''. <i>Anuario Colombiano de Historia Social y de la Cultura</i> Vol: 37 n.&ordm; 2 (2010): 221-243.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000138&pid=S0121-8417201400020000800002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Barnicoat, John. <i>Los carteles. Su historia, su lenguaje.</i> Barcelona: Gustavo Gili, 2000.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000140&pid=S0121-8417201400020000800003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Barsam, Richard Meran. <i>Filmguide to Triumph of the Will.</i> Indiana: Indiana University Press, 1975.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000142&pid=S0121-8417201400020000800004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Clark, Toby. <i>Arte y propaganda en el siglo XX</i>. Espa&ntilde;a: Akal, 2000.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000144&pid=S0121-8417201400020000800005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Echeverr&iacute;a, Bol&iacute;var. ''Im&aacute;genes de la blanquitud''. En <i>Sociedades Ic&oacute;nicas: Historia,   ideolog&iacute;a y cultura de la imagen</i>, editado por Diego Lizarazo. M&eacute;xico: Siglo XXI, 2007, 15-33.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000146&pid=S0121-8417201400020000800006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Evans, Richard. <i>La llegada del Tercer Reich</i>. Barcelona: Pen&iacute;nsula, 2005.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000148&pid=S0121-8417201400020000800007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Fritzsche, Peter. <i>Vida y muerte en el Tercer Reich</i>. Barcelona: Cr&iacute;tica, 2010.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000150&pid=S0121-8417201400020000800008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p> </font>    <!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Hitler, Adolf. <i>Mi Lucha</i>. Chile: Jusego, 2003. <a href="http://nsl-server.com/Buecher/Fremde-Sprachen/Hitler,%20Adolf%20-%20Mein%20Kampf%20-%20Mi%20Lucha%20(ES,%20415%20S.,%20Text).pdf"target="_blank">http://nsl-server.com/Buecher/Fremde-Sprachen/Hitler,%20Adolf%20-%20Mein%20Kampf%20-%20Mi%20Lucha%20(ES,%20415%20S.,%20Text).pdf</a></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000152&pid=S0121-8417201400020000800009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> Arial, Helvetica, sans-serif">    <!-- ref --><p>Kershaw, Ian. <i>La dictadura Nazi. Problemas y perspectivas de una interpretaci&oacute;n</i>. Buenos Aires: Siglo XXI, 2005.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000154&pid=S0121-8417201400020000800010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Mosse, George, <i>La nacionalizaci&oacute;n de las masas. Simbolismo pol&iacute;tico y movimientos   de masas en Alemania desde las Guerras Napole&oacute;nicas hasta el Tercer Reich</i>. Buenos Aires: Siglo XXI, 2007.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000156&pid=S0121-8417201400020000800011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Overy, Richard. Dicatadores.<i> La Alemania de Hitler y la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica de Stalin</i>. Barcelona: Tusquets, 2006.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000158&pid=S0121-8417201400020000800012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>S&aacute;nchez Moreno, Iv&aacute;n. ''El o&iacute;do del odio. Elementos para la construcci&oacute;n de una psicolog&iacute;a del gusto musical bajo el nacionalsocialismo''. <i>Revista de Historia de la Psicolog&iacute;a</i> Vol. 31: n.&ordm; 2-3 (junio-septiembre de 2010): 137-150.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000160&pid=S0121-8417201400020000800013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Spotts, Frederic. <i>Hitler y el poder de la est&eacute;tica</i>. Madrid: Fundaci&oacute;n Scherzo/Antonio Machado Libros, 2002.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000162&pid=S0121-8417201400020000800014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Traverso, Enzo. ''Interpretar el fascismo. Notas sobre George L. Mosse, Zeev Sternhell y Emilio Gentile''. <i>Ayer</i> n.&ordm; 60 (2005): 227-258.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000164&pid=S0121-8417201400020000800015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <p>&nbsp;</p> </font>     ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Adam]]></surname>
<given-names><![CDATA[Peter]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El arte del Tercer Reich]]></source>
<year>1992</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Tusquets]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Aldana Cedeño]]></surname>
<given-names><![CDATA[Janneth]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Arte y política. Entre propaganda y resistencia]]></article-title>
<source><![CDATA[Anuario Colombiano de Historia Social y de la Cultura]]></source>
<year>2010</year>
<volume>37</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>221-243</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Barnicoat]]></surname>
<given-names><![CDATA[John]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Los carteles. Su historia, su lenguaje]]></source>
<year>2000</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Gustavo Gili]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Barsam]]></surname>
<given-names><![CDATA[Richard Meran]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Filmguide to Triumph of the Will]]></source>
<year>1975</year>
<publisher-loc><![CDATA[Indiana ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Indiana University Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Clark]]></surname>
<given-names><![CDATA[Toby]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Arte y propaganda en el siglo XX]]></source>
<year>2000</year>
<publisher-loc><![CDATA[España ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Akal]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Echeverría]]></surname>
<given-names><![CDATA[Bolívar]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Imágenes de la blanquitud]]></article-title>
<source><![CDATA[Sociedades Icónicas: Historia, ideología y cultura de la imagen]]></source>
<year>2007</year>
<page-range>15-33</page-range><publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Siglo XXI]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Evans]]></surname>
<given-names><![CDATA[Richard]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La llegada del Tercer Reich]]></source>
<year>2005</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Península]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Fritzsche]]></surname>
<given-names><![CDATA[Peter]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Vida y muerte en el Tercer Reich]]></source>
<year>2010</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Crítica]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hitler]]></surname>
<given-names><![CDATA[Adolf]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Mi Lucha]]></source>
<year>2003</year>
<publisher-name><![CDATA[Jusego]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Kershaw]]></surname>
<given-names><![CDATA[Ian]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La dictadura Nazi. Problemas y perspectivas de una interpretación]]></source>
<year>2005</year>
<publisher-loc><![CDATA[Buenos Aires ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Siglo XXI]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Mosse]]></surname>
<given-names><![CDATA[George]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La nacionalización de las masas. Simbolismo político y movimientos de masas en Alemania desde las Guerras Napoleónicas hasta el Tercer Reich]]></source>
<year>2007</year>
<publisher-loc><![CDATA[Buenos Aires ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Siglo XXI]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Overy]]></surname>
<given-names><![CDATA[Richard]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Dicatadores]]></article-title>
<source><![CDATA[La Alemania de Hitler y la Unión Soviética de Stalin]]></source>
<year>2006</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Tusquets]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sánchez Moreno]]></surname>
<given-names><![CDATA[Iván]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El oído del odio. Elementos para la construcción de una psicología del gusto musical bajo el nacionalsocialismo]]></article-title>
<source><![CDATA[Revista de Historia de la Psicología]]></source>
<year>juni</year>
<month>o-</month>
<day>se</day>
<volume>31</volume>
<numero>2-3</numero>
<issue>2-3</issue>
<page-range>137-150</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Spotts]]></surname>
<given-names><![CDATA[Frederic]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Hitler y el poder de la estética]]></source>
<year>2002</year>
<publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Fundación Scherzo/Antonio Machado Libros]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B15">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Traverso]]></surname>
<given-names><![CDATA[Enzo]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Interpretar el fascismo. Notas sobre George L. Mosse, Zeev Sternhell y Emilio Gentile]]></article-title>
<source><![CDATA[Ayer]]></source>
<year>2005</year>
<volume>60</volume>
<page-range>227-258</page-range></nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
