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<institution><![CDATA[,Universidad del Norte División de Ciencias Jurídicas ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[   <font face="verdana" size="2">      <p>EDITORIAL</p>      <p align="center"><font size="4"><b>Los programas de derecho como    <br> espacios para comprender la    <br> sociedad, la econom&iacute;a y la pol&iacute;tica</b></font></p>      <p align="center">&nbsp;</p>      <p align="right"><b>Silvia M. Gloria De Vivo</b>    <br>      <i>Decana</i>    <br>      <i>Divisi&oacute;n de Ciencias Jur&iacute;dicas Universidad del Norte</i></p> 	     <p>&nbsp;</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Desde el Programa de Derecho de la Universidad del Norte estamos haciendo una apuesta acad&eacute;mica que consideramos de la mayor importancia y que implica formar a nuestros estudiantes en los asuntos propios de la ciencia del derecho, a partir del entendimiento del derecho en contexto; de un derecho visto como parte de una sociedad din&aacute;mica, que cuenta con diversas perspectivas de acci&oacute;n y por ende de estudio, que los futuros abogados deben conocer para poder entender y construir la ciencia jur&iacute;dica como una disciplina integradora en s&iacute; misma.</p>      <p>Para esto, el Programa toma partido de la existencia de un Programa de Ciencia Pol&iacute;tica y Gobierno &quot;hermano&quot;, creado y que funciona bajo el amparo de la misma unidad acad&eacute;mica al interior de la Universidad. Ello nos permite tener integrado un grupo de profesores, quienes desde sus diferentes disciplinas debaten y hacen aportes que enriquecen la forma en que pretendemos ense&ntilde;ar el derecho.</p>      <p>Esta din&aacute;mica ya comienza a dar sus frutos, no s&oacute;lo al interior del programa acad&eacute;mico, sino tambi&eacute;n en materia de investigaci&oacute;n, pues nuestros profesores han dise&ntilde;ado y ejecutado, con excelentes resultados, proyectos en los que se hacen an&aacute;lisis a partir del derecho y la ciencia pol&iacute;tica. Esto ha facilitado, y yo dir&iacute;a que inclusive fomentado, la integraci&oacute;n de investigadores que aportan miradas desde la sociolog&iacute;a, la filosof&iacute;a, la econom&iacute;a, la ingenier&iacute;a y los negocios, con lo cual los nuevos productos atienden, de una manera m&aacute;s completa, los problemas de la sociedad.</p>      <p>El ejercicio no ha sido una tarea f&aacute;cil, porque inicialmente cada cient&iacute;fico defendi&oacute; a ultranza sus perspectivas de an&aacute;lisis; pero con los debates y con una afortunada actitud de permanente aprendizaje, los investigadores han ido naturalmente encontrando puntos de confluencia que nos han permitido, como programa y como instituci&oacute;n, agregar valor a todos nuestros procesos acad&eacute;micos.</p>      <p>Estamos convencidos de que s&oacute;lo hemos conseguido beneficios de este proceso. En materia docente, s&oacute;lo basta conversar con uno de nuestros estudiantes para darse cuenta de que sus inquietudes y la forma en que ha entendido los conceptos, va m&aacute;s all&aacute; de la t&eacute;cnica jur&iacute;dica. Estos j&oacute;venes pueden dar cuenta de las circunstancias hist&oacute;ricas, sociales, econ&oacute;micas y en general de la coyuntura que rodea la creaci&oacute;n de una norma o la construcci&oacute;n de una l&iacute;nea en el pensamiento jur&iacute;dico, lo cual facilita su m&aacute;s profunda comprensi&oacute;n y les da la posibilidad de utilizar en la pr&aacute;ctica lo aprendido en los espacios te&oacute;ricos.</p>      <p>Paralelamente, tal vez para validar un poco m&aacute;s objetivamente estos postulados de nuestro proyecto educativo, hemos iniciado un estudio que tiene el prop&oacute;sito de identificar las tendencias que al respecto han desarrollado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os los m&aacute;s reconocidos programas de derecho en el mundo. Hemos revisado bien a fondo los sistemas y micro-curr&iacute;culos de programas latinoamericanos, norteamericanos y europeos, as&iacute; como su evoluci&oacute;n desde los a&ntilde;os ochenta y hemos podido identificar claramente estas mismas orientaciones integradoras.</p>      <p>Vemos, por ejemplo, que la escuela jur&iacute;dica norteamericana, donde los estudios de derecho son estudios post-graduados, trabaja fuertemente en la formaci&oacute;n de un criterio jur&iacute;dico, a partir de asignaturas muy propias de la ciencia del derecho, al interior de las cuales hacen permanentes enlaces con la ciencia pol&iacute;tica y la econom&iacute;a. De hecho, no pocas de ellas cuentan con cient&iacute;ficos sociales y economistas en su planta profesoral y, dependiendo de cu&aacute;l sea su orientaci&oacute;n acad&eacute;mica, forma a sus profesores en el an&aacute;lisis del derecho a partir de estas otras disciplinas.</p>      <p>Lo anterior, sumado a la exigencia que muchas escuelas de derecho en los Estados Unidos hacen a los aspirantes a estudiar en ellas, de haber tomado estudios b&aacute;sicos en ciencias sociales o econom&iacute;a, se constituye en una fortaleza innegable para sus egresados.</p>      <p>Tambi&eacute;n cabe resaltar que las instituciones universitarias norteamericanas promueven la doble titulaci&oacute;n de sus estudiantes de derecho, ofreci&eacute;ndoles la posibilidad de que tomen, simult&aacute;neamente a sus estudios de derecho, espacios acad&eacute;micos formales en &aacute;reas como el trabajo social, la ciencia pol&iacute;tica, la administraci&oacute;n p&uacute;blica, la econom&iacute;a o los negocios, lo cual viene consolidando un importante n&uacute;mero de estudiantes con excelentes resultados, seg&uacute;n lo afirman algunos decanos de programas que cuentan con estas posibilidades.</p>      <p>No ocurre nada diferente en Europa, donde los curr&iacute;culos de las escuelas de derecho, por lo menos en Espa&ntilde;a y Francia, han venido siendo ajustados para atender las directrices del Tratado de Bolo&ntilde;a, convirti&eacute;ndose cada vez m&aacute;s en programas integradores que no s&oacute;lo forman operadores jur&iacute;dicos.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Estos programas tienen unos primeros a&ntilde;os muy b&aacute;sicos, con asignaturas propias de la ciencia del derecho y tambi&eacute;n de otras ciencias sociales y luego a&ntilde;os muy especializados pero caracterizados por una comprensi&oacute;n del derecho m&aacute;s universal, que permita a los estudiantes desarrollar competencias interpretativas, argumentativas y de an&aacute;lisis cr&iacute;tico, para su cabal desempe&ntilde;o en cualquier latitud.</p>      <p>As&iacute; las cosas, hemos podido tener serios indicios, por ser conservadores al hacer afirmaciones, a partir de nuestra propia experiencia y de la de otras escuelas de derecho del mundo, que la formaci&oacute;n de los abogados de hoy se constituye en un espacio adecuado para conocer, adem&aacute;s de la ciencia jur&iacute;dica, la sociedad, la econom&iacute;a y la pol&iacute;tica; no s&oacute;lo a partir de las ciencias que tienen estos asuntos como objeto de estudio en su car&aacute;cter de tales y actuando como &quot;auxiliares&quot; o &quot;complementarias&quot; del derecho, sino en su papel de eslabones, de piezas que hacen parte de la misma entra&ntilde;a de la ciencia jur&iacute;dica, que le dieron origen y hoy le dan sentido.</p>  </font>      ]]></body>
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