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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Las Estrategias de Seguridad: instrumentos para la lucha por un mundo más libre y seguro. Una visión desde España]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[State structures should adapt to today's globalized world. Supranational cooperation and support between states are essential to address all threats to liberty and security of individuals, organizations and states themselves. Besides, the concepts of global security and human security reflect the necessity of an exhaustive treatment of such threats. The attacks of 9/11 initiated a collective imagination in which the fight against global insecurity sometimes becomes an obsession. In this scenario, we propose that it cannot be forgotten the primacy of the principles that have inspired the Rule of Law as a product of civilization, which is unavoidable, unless we fall into the defense of barbarism to fight the same barbarism. Also, insecurity is presented today as a diffuse threat, which may have originated far from state borders, being actually a transnational reality. The "security strategies" serve to this purpose, which are analyzed in this work.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[Estrategias de seguridad]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[   <font face="verdana" size="2">      <p>DOI: <a href="http://dx.doi.org/10.14482/dere.44.7178" target="_blank">http://dx.doi.org/10.14482/dere.44.7178</a></p>  <font size="4">    <p align="center"><b>Las Estrategias de Seguridad: instrumentos para la lucha por un mundo m&aacute;s libre y seguro. Una visi&oacute;n desde Espa&ntilde;a</b></p></font>  <font size="3">    <p align="center"><b>Security Strategies: tools to fight for more Liberty and Security world. A view from Spain</b></p></font>      <p>Joan Llu&iacute;s P&eacute;rez Francesch<sup><a name="nu*"></a><a href="#num*">*</a></sup>    <br> Tom&aacute;s Gil M&aacute;rquez<sup><a name="nu*"></a><a href="#num*">*</a></sup>    <br> Universidad Autonoma de Barcelona (Espa&ntilde;a)</p>      <p><sup><a name="num*"></a><a href="#nu*">*</a></sup> Grupo de investigaci&oacute;n sobre Libertad, Seguridad y Transformaciones del Estado, Universidad Aut&oacute;noma de Barcelona.</p>      <p><b>Fecha de recepci&oacute;n:</b> 10 de mayo de 2014    <br> <b>Fecha de aceptaci&oacute;n:</b> 6 de agosto de 2014</p>  <hr>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>Resumen</b></p>     <p><i>Las estructuras estatales deben adaptarse al actual mundo globalizado. La cooperation y la gesti&oacute;n supraestatal son as&iacute; imprescindibles para hacer frente a las amenazas de todo tipo a la libertad y a la seguridad de las personas, de las organizaciones y de los propios Estados. Adem&aacute;s, los conceptos de seguridad integral y de seguridad humana expresan la necesidad de realizar un tratamiento exhaustivo de esas amenazas. Los atentados del </i><i>11-S </i><i>inician un imaginario colectivo en el que la lucha contra la inseguridad global deviene en ocasiones una obsesi&oacute;n. Ante esta situaci&oacute;n proponemos que no puede olvidarse el primado de los principios que han inspirado el Estado de Derecho como producto civilizatorio, que es ineludible, a no ser que caigamos en la defensa de la barbarie para luchar contra la misma barbarie. Asimismo, la inseguridad se presenta hoy como una amenaza difusa, que puede tener su origen lejos de las fronteras estatales, siendo realmente una realidad transnational. A este prop&oacute;sito sirven las llamadas &quot;estrategias de seguridad&quot;, que se analizan en este trabajo.</i></p>     <p><b>Palabras clave: </b>Estrategias de seguridad, derechos humanos, poder pol&iacute;tico, terrorismo, estado de derecho.</p>  <hr>      <p><b>Abstract</b></p>     <p><i>State structures should adapt to today's globalized world. Supranational cooperation and support between states are essential to address all threats to liberty and security of individuals, organizations and states themselves. Besides, the concepts of global security and human security reflect the necessity of an exhaustive treatment of such threats. The attacks of 9/11 initiated a collective imagination in which the fight against global insecurity sometimes becomes an obsession. In this scenario, we propose that it cannot be forgotten the primacy of the principles that have inspired the Rule of Law as a product of civilization, which is unavoidable, unless we fall into the defense of barbarism to fight the same barbarism. Also, insecurity is presented today as a diffuse threat, which may have originated far from state borders, being actually a transnational reality. The &quot;security strategies&quot; serve to this purpose, which are analyzed in this work.</i></p>     <p><b>Keywords: </b>security strategies, human rights, political power, terrorism, crime, rule of law.</p>  <hr>          <p><b>1. VIEJAS Y NUEVAS INSEGURIDADES</b></p>     <p>En Europa se han presentado las mayores desgracias por las que ha atravesado la humanidad, y sin embargo tambi&eacute;n ha sido el solar de la defensa de los derechos fundamentales y de la pretensi&oacute;n de construir un orden social justo, superando experiencias tan tr&aacute;gicas como la primera y la segunda guerras mundiales, el holocausto, los totalitarismos, el tel&oacute;n de acero, el estalinismo... p&aacute;ginas negras de la historia de la libertad. Por otro lado, uno de los rasgos m&aacute;s significativos de la actual era postindustrial es la sensaci&oacute;n de inseguridad, en el seno de una vida realmente incierta, y la aparici&oacute;n de una forma especialmente aguda de vivir el riesgo. F&iacute;sica y econ&oacute;micamente. En este trabajo nos centraremos en la primera.</p>     <p>Se puede decir que el hombre vive cada vez m&aacute;s con una sensaci&oacute;n de miedo o de amenaza a sus condiciones vitales. Es esta sensaci&oacute;n -en ocasiones es m&aacute;s una percepci&oacute;n que una realidad- la que alimenta reacciones hist&eacute;ricas o soluciones radicales. Todo ello conforma una &quot;arquitectura del miedo&quot;, una &quot;obsesi&oacute;n por la seguridad&quot;, en la que el orden civilizado es sustituido progresivamente por el orden basado en la seguridad, el orden defensivo del propio Estado, y una concepci&oacute;n de &quot;ley y orden&quot;.</p>     <p>La seguridad es hoy un valor que se mercantiliza como un bien de consumo, presente en todas partes. Una demanda tan grande de seguridad hace que el servicio p&uacute;blico de la policia no pueda llegar a todo, y que, por tanto, aumente la seguridad en manos privadas. Pero hay que recordar que en un Estado democr&aacute;tico es importante mantener el orden p&uacute;blico no tanto por imposici&oacute;n como por responsabilidad de la misma ciudadan&iacute;a. El miedo y la coacci&oacute;n psicol&oacute;gica sobre sus s&uacute;bditos, aunque sea con el pretexto de que el control y la vigilancia lleguen a todos, parecen m&aacute;s propios de un Estado autoritario. Adem&aacute;s de vigilancia es importante no desatender la prestaci&oacute;n de servicios sociales, la &quot;procura existencial&quot; del Estado. Como se recuerda a menudo, con el aumento del control mediante m&aacute;s polic&iacute;as y m&aacute;s jueces quiz&aacute; habr&aacute; m&aacute;s detenidos pero no necesariamente menos delincuentes. Las estad&iacute;sticas nos muestran que una presencia policial m&aacute;s intensa no siempre conlleva a la disminuci&oacute;n de la criminalidad, ni a m&aacute;s sensaci&oacute;n de seguridad.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El hombre sufre un hoy proceso de aislamiento y de soledad que le hace sentirse cada vez m&aacute;s indefenso. Los Estados se ven incapaces de hacer frente a nuevos retos y amenazas, porque sus estructuras securitarias pertenecen a viejos esquemas que ahora ya no son eficaces. Se ha dicho que</p>     <blockquote>    <p>... la psicosis de inseguridad es tambi&eacute;n producto, al menos, del miedo al otro. La tasa de criminalidad se ha multiplicado por cuatro en Francia en los &uacute;ltimos veinticinco a&ntilde;os  y los robos a mano armada por diez. La gran delincuencia no cesa de extenderse y la peque&ntilde;a explota, todo ello en un clima de hiperemotividad. Incluso los partidarios de los &quot;derechos humanos&quot; llegan a convencerse de que hay que arrojar lastre frente a la presi&oacute;n de la opini&oacute;n p&uacute;blica, que raya en la obsesi&oacute;n. (Minc, 1994, p. 122)</p></blockquote>     <p>La violencia leg&iacute;tima del Estado, c&eacute;lebre expresi&oacute;n weberiana, ya no basta para atajar los problemas de seguridad, porque el propio concepto de seguridad ha adquirido en este tiempo hist&oacute;rico un car&aacute;cter poli&eacute;drico que no puede ser abordado exclusivamente desde una perspectiva de acci&oacute;n-reacci&oacute;n. La seguridad ya no solo es cosa de los &quot;policias&quot;, del Ej&eacute;rcito o de los Estados, porque estos ya no responden al viejo principio de la soberan&iacute;a, y en todo caso necesitan acceder a fuentes de informaci&oacute;n que se encuentran fuera de sus jurisdicciones territoriales. La soberan&iacute;a es en estos momentos un concepto que se debilita ante un mundo globalizado, que requiere instituciones de car&aacute;cter supraestatal, y por consiguiente, la moderna delincuencia puede moverse a sus anchas con cierta facilidad. La cooperaci&oacute;n y la gesti&oacute;n supraestatal son as&iacute; imprescindibles para hacer frente a las amenazas de todo tipo a la libertad y a la seguridad de las personas, de las organizaciones y de los propios Estados.</p>     <p>Como han afirmado Clifford Shearing y Jenifer Wood (2011), &quot;la polic&iacute;a p&uacute;blica fue creada como una instituci&oacute;n hobbesiana por excelencia&quot; (p. 52). Hoy esa conception debe replantearse, pues los conceptos de Estado, poder y soberania han adquirido tal ambigüedad que se hace preciso adaptarse a los nuevos entornos para lograr estrategias utiles en la lucha contra la inseguridad. Debemos utilizar nuevos conceptos para los nuevos tiempos, y as&iacute; surgi&oacute; el concepto de seguridad humana, recogido por la ONU en 1994 en el <i>Human Development Report:</i></p>     <blockquote>    <p>Hace demasiado tiempo que el concepto de seguridad se define por el potencial de conflicto entre Estados. Hace demasiado tiempo que la seguridad se equipara con las amenazas a las fronteras de un pa&iacute;s. Hace demasiado tiempo que las naciones se vuelcan a las armas para proteger su seguridad.</p>     <p>En la actualidad, para la mayor&iacute;a de las personas, las preocupaciones de la vida diaria generan m&aacute;s sensaci&oacute;n de inseguridad que el temor a un cataclismo mundial. La seguridad sanitaria, la seguridad ambiental, la seguridad ante el delito: son estas las cuestiones de seguridad humana que aparecen como preocupaci&oacute;n en todo el mundo<sup><a name="nu1"></a><a href="#num1">1</a></sup>.</p></blockquote>     <p>Esta idea ya se hab&iacute;a plasmado en la carta que el secretario de Estado de los Estados Unidos de Am&eacute;rica envi&oacute; en 1945 a su Gobierno para informar de los resultados de la conferencia de San Francisco manifestando que &quot;la batalla de la gente debe lucharse en dos frentes. El primero es el frente de la seguridad, donde la victoria significa ausencia de temor. El segundo es el frente econ&oacute;mico y social, donde la victoria significa ausencia de necesidad&quot;.</p>     <p>Anos despu&eacute;s, tales argumentos tienen plena vigencia: el mundo no es m&aacute;s seguro y, por otro lado, la necesidad es una constante: poder satisfacer necesidades b&aacute;sicas, como la atenci&oacute;n sanitaria, la alimentaci&oacute;n o la escasez de agua; configurando todo ello una dimensi&oacute;n humana de la seguridad, una seguridad vital, integral, indispensable para el ser humano en un mundo, por otro lado lleno de contrastes, donde la opulencia de algunos puede ser visualizada por los m&aacute;s necesitados <i>en tiempo real.</i></p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Las cuestiones de seguridad no pueden ser analizadas de forma uni-direccional. Se equivocan aquellos que pretenden reducir la seguridad a un mero an&aacute;lisis de fr&iacute;as estad&iacute;sticas delictivas, que en ocasiones incluso son maquilladas para dar satisfacci&oacute;n a los gestores p&uacute;blicos y conseguir, asi, el aplauso ciudadano. En el an&aacute;lisis de la seguridad intervienen otras variables cuyo desconocimiento impide un tratamiento cient&iacute;fico de la misma. Curbet (2010) afirma que &quot;se trata de ver con absoluta nitidez la necesidad perentoria de fundamentar las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de seguridad en un diagn&oacute;stico ajustado a los problemas espec&iacute;ficos que se pretenden solucionar&quot;.</p>     <p>La sociedad europea de finales del siglo XX empez&oacute; a padecer fen&oacute;menos nuevos, no conocidos hasta ese momento: el terrorismo global y, por otro lado, las nuevas modalidades de delincuencia, la delincuencia organizada de car&aacute;cter transnacional, alimentada por el narcotr&aacute;fico, el blanqueo de capitales, la globalizaci&oacute;n, el tr&aacute;fico de seres humanos y la venta de armas, o la ciberdelincuencia. A este fen&oacute;meno se ha referido Eric Hobsbawn (2006) en los t&eacute;rminos siguientes:</p>     <blockquote>       <p>La desintegraci&oacute;n de la URSS y de los reg&iacute;menes comunistas en Europa no hizo sino acrecentar esta inestabilidad. Las tendencias separatistas de toda &iacute;ndole que ya se han manifestado en estados-naci&oacute;n consolidados, como Gran Bretana, Espana, B&eacute;lgica o Italia, podr&iacute;an incluso acentuarse. Tambi&eacute;n se ha multiplicado la cifra de actores que operan en la escena internacional. En esta situaci&oacute;n, no debe sorprendernos que las guerras transfronterizas y las intervenciones armadas hayan aumentado desde que acabara la guerra fr&iacute;a..., desde la guerra fr&iacute;a, la gesti&oacute;n de la paz y de la guerra ha respondido a un plan improvisado. A lo sumo, como sucediera en los Balcanes, se ha logrado detener el conflicto armado con la intervenci&oacute;n militar extranjera y regresar, tras el fin de las hostilidades, al <i>statu quo </i>gracias a la participaci&oacute;n de ej&eacute;rcitos de terceros pa&iacute;ses. (p. 16)</p> </blockquote>     <p>En la misma l&iacute;nea de reflexi&oacute;n Briones, Kammel y Kernic (2008) afirman que &quot;las construcciones te&oacute;ricas y los conceptos antiguos de la &quot;seguridad internacional&quot; de la &eacute;poca de la Guerra Fr&iacute;a perdieron su valor con el fin de la confrontaci&oacute;n bipolar y el colapso de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica&quot; (p. 12); tesis que tambi&eacute;n comparte Marcelino Oreja (2007) al afirmar que</p>      <blockquote>    <p>Si los a&ntilde;os noventa destacaron por un cierto optimismo como resultado del fin de la Guerra fr&iacute;a y las transiciones democr&aacute;ticas en Europa Central y del Este, a principios del siglo XXI asistimos a un aumento de la inestabilidad mundial originada por la emergencia de nuevos factores de riesgo que amenazan la seguridad internacional. (p. 11)</p></blockquote>     <p>En este proceso de cambio no debemos olvidar el fen&oacute;meno terrorista que afronta Europa, en especial a partir del imaginario colectivo que se inicia con los atentados a las Torres Gemelas de Nueva York el 11-S de 2001, el cual no tiene nada que ver con los viejos paradigmas. Ya no se trata de justificaciones al estilo de la lucha de clases, el combate por la independencia de determinados territorios o la subversi&oacute;n del orden constitucional, con una ideolog&iacute;a que podamos ubicar en referentes de la izquierda o la derecha extremas. Estas muestras del terrorismo siguen existiendo, pero a su lado ha aparecido con fuerza una nueva modalidad, que es lo que se ha llamado &quot;terrorismo global&quot; (P&eacute;rez Francesch &amp; Gil, 2009). Ambas comparten el hecho de que quieren imponer sus puntos de vista mediante el recurso de la violencia y no con la palabra o el di&aacute;logo. Hoy el terrorismo nos ha sobrepasado desde el punto de vista territorial y los recursos jur&iacute;dicos al uso para combatirlo han devenido muchas veces ineficaces, nos ha sorprendido por su grado de virulencia, por su car&aacute;cter multiforme y globalizado; es un terrorismo que aprovecha las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y de la comunicaci&oacute;n con gran experiencia para exhibir en todo el mundo sus actos violentos, asesinatos en directo, comunicados, proclamas y amenazas.</p>     <p>Ese terrorismo global ha generado altas dosis de riesgo y de miedo, una sensaci&oacute;n de inseguridad, una amenaza permanente a la que algunos han intentado responder con una especie de guerra no declarada, y los ordenamientos jur&iacute;dicos se han dotado de mecanismos extraordinarios pensados en principio solo para situaciones de emergencia concreta y no permanente (Vergottini, 2004). El miedo instalado en la sociedad ha generado en ocasiones el rechazo compulsivo al otro por diferencias de raza o de religi&oacute;n.</p>       <p><b>2. LAS ESTRUCTURAS INSTITUCIONALES DEL ESTADO DE DERECHO COMO VALOR CIVILIZATORIO SON IRRENUNCIABLES PARA LUCHAR CONTRA</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>LA INSEGURIDAD</b></p>     <p>Los poderes p&uacute;blicos deben defender la sociedad en nombre de la civilizaci&oacute;n. La defensa de la seguridad colectiva debe hacerse con los l&iacute;mites y controles propios del Estado de Derecho. La lucha contra el terrorismo, a pesar de los cambios producidos en este fen&oacute;meno, se debe llevar a cabo bajo el principio de salvaguarda de los mecanismos que permiten el control y la transparencia de las decisiones p&uacute;blicas. La lucha contra el terrorismo no puede renunciar a dos requisitos ineludibles: el uso de medios no terroristas y el respeto al marco institucional que impone la democracia constitucional, el Estado social y democr&aacute;tico de Derecho (art. 1.1. CE).</p>     <blockquote>    <p>Y esto implica que Europa tenga claro que su papel hoy es el de proyectar en el mundo los valores que han hecho que Europa exista: los valores de las libertades y de la defensa de los Derechos Humanos. S&oacute;lo si Europa acuerda pol&iacute;ticamente tener una pol&iacute;tica exterior que sirva a esos objetivos, estaremos en la v&iacute;a de ir resolviendo los dem&aacute;s temas de seguridad en el mundo y de defensa estricta de Europa. Tanto Habermas como Dahrendorf han escrito que Europa tiene que ser la primera potencia que no luche por imponer directamente sus intereses, sino por establecer mecanismos crecientes de gobernabilidad mundial. (Serra, 2000, p. 16)</p></blockquote>     <p>Los diversos Estados y la comunidad internacional dan como respuesta una lucha similar a una guerra contra la amenaza gen&eacute;rica, difusa. No es una guerra tradicional, porque en este conflicto el enemigo no se puede conocer f&aacute;cilmente. Adem&aacute;s, el nuevo terrorismo est&aacute; inspirado en un gran fanatismo, con una importante carga religiosa (jihadismo), que utiliza la guerra santa con elementos de destrucci&oacute;n y tecnolog&iacute;as del siglo XX.</p>     <p>En efecto, adem&aacute;s de cuestiones econ&oacute;micas y las desigualdades sociales, el elemento del fanatismo religioso es determinante. Domina una visi&oacute;n integrista del mundo, y se quiere plantear una especie de guerra a Occidente, un conflicto de civilizaciones, cuando realmente los elementos terroristas se nutren de personas fan&aacute;ticas, con gran dosis de odio, con el apoyo de reg&iacute;menes pol&iacute;ticos teocr&aacute;ticos en los que a menudo se niegan los derechos humanos. En este contexto, el terrorismo busca alimentar el miedo y el sufrimiento mediante el asesinato indiscriminado de personas inocentes. El terrorismo global ya no quiere subvertir el orden p&uacute;blico de un determinado Estado, sino el orden internacional. En ello radica la dificultad de enfrentarse con &eacute;l, por su dimensi&oacute;n diversiforme y difusa. Este terrorismo global, adem&aacute;s, supone un peligro para la paz y el desarrollo de la comunidad internacional.</p>     <p>En el <i>equilibrio entre seguridad y libertad </i>la primera ha asumido, al menos en una parte de los ordenamientos jur&iacute;dicos occidentales y en las regulaciones de la Uni&oacute;n Europea, un papel dominante a ra&iacute;z especialmente de los atentados de septiembre de 2001. Se ha desarrollado as&iacute; una normalizaci&oacute;n de las medidas excepcionales, y se ha consagrado lo que se ha llamado un &quot;derecho penal del enemigo&quot;. Pero la renovada preocupaci&oacute;n por la seguridad no puede echar por la borda el esfuerzo de tantas generaciones por consolidar una cultura de la libertad.</p>     <p>La doctrina del Tribunal Europeo de Derechos Humanos nos parece un buen referente para no caer en los abusos de la lucha contra la inseguridad y en especial el terrorismo: la garant&iacute;a del derecho a la seguridad de los ciudadanos como deber del Estado, el respeto &iacute;ntegro a los derechos y libertades reconocidos en el convenio, la prohibici&oacute;n de la tortura y de los tratos inhumanos, as&iacute; como las garant&iacute;as y controles precisos en las limitaciones o restricciones de los derechos de las personas (intimidad, secreto de las comunicaciones, protecci&oacute;n de datos personales, privaci&oacute;n de libertad) para evitar los abusos. Y sobre todo es importante destacar que nunca se podr&aacute; argumentar que la llamada &quot;derogaci&oacute;n&quot; o suspensi&oacute;n de uno de los derechos del convenio (art. 15 del CEDH) signifique la eliminaci&oacute;n del mismo, como se ha pretendido alguna vez<sup><a name="nu2"></a><a href="#num2">2</a></sup>.</p>       <p>Otro de los grandes problemas que han acechado la seguridad europea de los &uacute;ltimos decenios han sido los conflictos fronterizos producidos como consecuencia de la desaparici&oacute;n de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica. Chechenia ha sido la rep&uacute;blica m&aacute;s conflictiva de la Federaci&oacute;n Rusa, sin olvidar territorios exsovi&eacute;ticos como Georgia o Ucrania. En este punto Eric Hobsbawm (2006) sostiene que &quot;La desaparici&oacute;n de la URSS ha tra&iacute;do consigo la desaparici&oacute;n del sistema de superpotencias que rigi&oacute; las relaciones internacionales durante casi dos siglos y que, salvo contadas excepciones, permiti&oacute; mantener bajo control hasta cierto punto los conflictos entre Estados&quot; (p. 11). El mismo autor sostiene que</p>     <blockquote>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>... el aumento de la violencia en general forma parte del proceso de reversi&oacute;n a la barbarie que ha venido fortaleci&eacute;ndose en el mundo desde la Primera Guerra Mundial. Su progreso resulta particularmente sorprendente en los pa&iacute;ses provistos de Estados s&oacute;lidos y estables, as&iacute; como de instituciones pol&iacute;ticas (en teor&iacute;a) liberales, en los que el discurso p&uacute;blico y las instituciones pol&iacute;ticas no distinguen m&aacute;s que entre dos absolutos que se excluyen mutuamente la &laquo;violencia&raquo; y la &lt;&lt;no violencia&gt;&gt;... Esta ha sido una forma m&aacute;s de sentar la legitimidad del monopolio nacional que el Estado tiene de la fuerza coercitiva, lo que ha venido &iacute;ntimamente unido al desarme total de la poblaci&oacute;n civil registrado en los Estados desarrollados del siglo XIX, excepto en Estados Unidos, que por consiguiente han tolerado siempre un mayor grado de violencia en la pr&aacute;ctica, aunque no en teor&iacute;a. Desde finales de la d&eacute;cada de 1960, los Estados han perdido una parte de ese monopolio del poder y los recursos, y una porci&oacute;n a&uacute;n mayor de percepci&oacute;n de legitimidad que induc&iacute;a a los ciudadanos a acatar la ley. Por s&iacute; solo, esto explica buena parte del aumento de la violencia. (p. 136)</p></blockquote>     <p>Tal y como afirma Enrique Foj&oacute;n (2010),</p>         <blockquote>       <p>Factores tales como el auge de nuevas potencias, entre las que destacan China, India y Brasil, la existencia de actores no-estatales de &aacute;mbito global , los desconocidos efectos de la crisis econ&oacute;mica mundial, la distribuci&oacute;n demogr&aacute;fica, la actuaci&oacute;n del islam pol&iacute;tico, la proliferaci&oacute;n nuclear, el aumento del n&uacute;mero de Estados &quot;fr&aacute;giles&quot; y &quot;fallidos&quot;, la pugna por los recursos naturales y un largo etc&eacute;tera , han conformado una nueva distribuci&oacute;n del poder en el mundo, en el que la UE y muchas otras potencias medias del pasado se desplazan hacia una posici&oacute;n exc&eacute;ntrica, no tanto por sus instrumentos de influencia, que los tienen en mayor o menor medida, si no por su inadecuaci&oacute;n para actuar como actor estrat&eacute;gico, por su dificultad de definir sus intereses y actuar en consecuencia. (p. 20)</p> </blockquote>     <p>Consecuentemente, para poder hacer frente a los nuevos retos a los que hemos hecho referencia anteriormente se hace necesario que la Uni&oacute;n Europea y sus Estados miembros dispongan de mecanismos aptos para poder enfrentar las nuevas amenazas; mecanismos que deben tener en cuenta que el mundo que ha surgido despu&eacute;s de la Guerra Fr&iacute;a es multipolar; circunstancia que puede dar lugar a un hipot&eacute;tico &quot;retorno norteamericano a posturas aislacionistas, lo que le permitir&iacute;a una mayor discrecionalidad en el empleo de los elementos de poder (Foj&oacute;n, 2010, p. 26). Sin olvidar que, como sostiene Narc&iacute;s Serra (2000),</p>     <blockquote>       <p>La seguridad en Europa tiene que ser m&aacute;s que una armonizaci&oacute;n. Tiene que ser m&aacute;s que la suma; aunque si la suma se hace bien, el resultado ser&aacute; mucho m&aacute;s que la agregaci&oacute;n de las partes, porque la complementariedad es un elemento muy importante en este contexto. No obstante, hay que superar la armonizaci&oacute;n, la simple suma de esfuerzos: hay que ir a una concepci&oacute;n del papel de Europa en este mundo globalizado. (p. 11)</p> </blockquote>     <p>Asimismo, debemos tener en cuenta que</p>     <blockquote>       <p>El cambio de sistema de Estado-naci&oacute;n y la disminuci&oacute;n de su importancia como &oacute;rgano principal de las relaciones internacionales afectan tambi&eacute;n al concepto tradicional de la seguridad o defensa nacional. Por eso, todos los Estados miembros de la UE han ejecutado reformas radicales de sus fuerzas armadas y de sus respectivas doctrinas de seguridad, llevando al establecimiento de conceptos como el de &quot;seguridad general&quot; o &quot;seguridad extendida&quot;. En general se trata de un paradigma de seguridad que tiene su orientaci&oacute;n principal en la sociedad, particularmente en una sociedad globalizada. (Briones, Kammel &amp; Kernic, 2008, p. 13)</p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Esos instrumentos de los que se han dotado algunos pa&iacute;ses, no tan solo de la UE, son las <i>Estrategias de Seguridad Nacional. </i>Nosotros analizaremos m&aacute;s abajo <b>la Estrat&eacute;gia de Seguridad de la Uni&oacute;n Europea, adoptada en diciembre de 2003, la Estrategia de Seguridad Interior de la Uni&oacute;n Europea, aprobada en 2010, y la Estrategia de Seguridad Espa&ntilde;ola de 2013.</b></p>     <p>De conformidad con lo manifestado por F&eacute;lix Arteaga (2013), las estrategias</p>     <blockquote>       <p>... son un producto reciente dentro de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de Estado. La seguridad es la primera responsabilidad de los gobiernos y, tradicionalmente, se hab&iacute;a conducido desde el sector de la defensa porque el principal riesgo para la supervivencia de los Estados ten&iacute;a naturaleza militar... Con las l&oacute;gicas diferencias de unos pa&iacute;ses a otros, todas las estrategias reflejan la necesidad de trascender la defensa nacional, que hasta entonces hab&iacute;a bastado para garantizar la supervivencia, integridad y soberan&iacute;a de los Estados, y buscar en la seguridad nacional el marco omnicomprensivo que se necesitaba. (p. 3)</p> </blockquote>     <p>Cuando escribimos estas l&iacute;neas (pr&oacute;xima la celebraci&oacute;n de las elecciones al Parlamento Europeo) cre&iacute;mos necesario recordar los principios que la Uni&oacute;n Europea representa y que se resumen en recordar el art&iacute;culo 67 del Tratado Fundacional cuando afirmaba (en una l&iacute;nea que llega a nuestros d&iacute;as por medio del Tratado de Lisboa) que la Uni&oacute;n se esforzar&aacute; por garantizar un nivel elevado de seguridad mediante medidas de prevenci&oacute;n de la delincuencia, el racismo y la xenofobia y de lucha en contra de ellos, medidas de coordinaci&oacute;n y cooperaci&oacute;n entre autoridades policiales y judiciales y otras autoridades competentes, as&iacute; como mediante el reconocimiento mutuo de las resoluciones judiciales en materia penal y, si es necesario, mediante la aproximaci&oacute;n de las legislaciones penales.</p>         <p>Asimismo, debemos tener presente que</p>     <blockquote>    <p>... el papel de Europa en el siglo XXI tiene que ser el de una potencia que, por primera vez en la historia, y en su propio beneficio tambi&eacute;n, en vez de orientarse a la defensa exclusiva de sus propios intereses, comprenda que potenciar la gobernabilidad mundial redunda en sus propios intereses. (Serra, 2000, p. 12)</p></blockquote>     <p><b>3. LA ESTRATEGIA EUROPEA DE SEGURIDAD: UNA EUROPA SEGURA EN UN MUNDO MEJOR</b></p>     <p>La Estrategia Europea de Seguridad<sup><a name="nu3"></a><a href="#num3">3</a></sup> vio la luz el 12 de diciembre de 2003 en los inicios del siglo XXI con todos los cambios a los que nos hemos referido anteriormente. Con este instrumento la UE pretende adaptar su entorno estrat&eacute;gico de seguridad a una realidad que es m&aacute;s compleja que la que se hab&iacute;a vivido en Europa antes de la ca&iacute;da del Muro de Berl&iacute;n. Se pretende dar respuesta a los desaf&iacute;os mundiales y a las principales amenazas de comienzos de este nuevo siglo: el terrorismo, la proliferaci&oacute;n de armas de destrucci&oacute;n masiva, los conflictos regionales, la descomposici&oacute;n del Estado, la delincuencia organizada.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El punto de partida del an&aacute;lisis estrat&eacute;gico consiste en que &quot;Europa no ha sido nunca tan pr&oacute;spera, tan segura ni tan libre&quot; (p.1). La Uni&oacute;n Europea, como uni&oacute;n de veinticinco Estados, con m&aacute;s de 450 millones de habitantes y la cuarta parte del producto nacional bruto mundial, es, inevitablemente, un actor de envergadura mundial y, consecuentemente, debe estar dispuesta a asumir su responsabilidad en el mantenimiento de la seguridad mundial y la construcci&oacute;n de un mundo mejor.</p>     <p>Se afirma que el mundo se encuentra ante una serie de desaf&iacute;os derivados de la desigualdad econ&oacute;mica, los desequilibrios sociales y la violencia. Desde 1990 han muerto en guerras casi cuatro millones de personas, el 90 % de ellas civiles, dieciocho millones de personas han tenido que abandonar sus hogares y cada a&ntilde;o mueren de hambre 45 millones de personas. Consecuentemente, podemos afirmar que la seguridad es una condici&oacute;n para el desarrollo humano sin la cual carecemos de expectativas ni individuales ni colectivas.</p>     <p>Las amenazas a las que se refiere la Estrategia Europea de Seguridad implican una respuesta de la UE coordinada, sin olvidar que en esta &eacute;poca de globalizaci&oacute;n las amenazas lejanas pueden ser tan inquietantes como las cercanas. Las nuevas amenazas son din&aacute;micas, se hace necesario ahondar en los mecanismos de prevenci&oacute;n, as&iacute; como disponer de los medios adecuados para dar respuestas r&aacute;pidas; en este &uacute;ltimo extremo se establece que &quot;tenemos que desarrollar una estrategia que favorezca la intervenci&oacute;n temprana, r&aacute;pida y, en caso necesario, contundente&quot;, sin olvidar que</p>     <blockquote>    <p>La calidad de la sociedad internacional depende de la calidad de los gobiernos en los que se asienta. La mejor protecci&oacute;n para nuestra seguridad es un mundo de Estados democr&aacute;ticos bien gobernados. El mejor medio para consolidar el orden internacional es difundir el buen gobierno, apoyar las reformas pol&iacute;ticas y sociales, combatir la corrupci&oacute;n y el abuso de poder, instaurar la supremac&iacute;a de la ley y proteger los derechos humanos. (p.11)</p></blockquote>     <p>Estos grandes retos exigen que la Uni&oacute;n Europea deba actuar junto a los Estados Unidos en pro del bien en el mundo, a la vez que se deben fortalecer los mecanismos de gesti&oacute;n de crisis entre la UE y la OTAN, conjugando las capacidades militares y las civiles, contenidas en los programas de asistencia europeos y el Fondo Europeo de Desarrollo. La seguridad es condici&oacute;n del desarrollo.</p>     <p>La Estrategia Europea de Seguridad fue adoptada en diciembre de 2003. En 2008 el alto representante de la UE, Javier Solana, present&oacute; el <i>Informe sobre la aplicaci&oacute;n de la Estrategia Europea de Seguridad<sup><a name="nu4"></a><a href="#num4">4</a></sup>, </i>e hizo un balance de lo actuado por la UE en aplicaci&oacute;n de los objetivos y l&iacute;neas estrat&eacute;gicas fijados en la misma. Debemos destacar de este Informe la constataci&oacute;n que hace con relaci&oacute;n a que</p>     <blockquote>    <p>... nuestra capacidad para hacer frente a los desaf&iacute;os ha evolucionado en los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os  y debe seguir haci&eacute;ndolo.</p>     <p>Debemos reforzar nuestra propia coherencia a trav&eacute;s de una mejor coordinaci&oacute;n institucional y una adopci&oacute;n de decisiones de inspiraci&oacute;n m&aacute;s estrat&eacute;gica. Las disposiciones del Tratado de Lisboa proporcionan un marco para ello.</p></blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El Informe constata que</p>     <blockquote>    <p>... en el siglo XXI, m&aacute;s que nunca, la soberan&iacute;a implica responsabilidad. La UE, respetando los derechos humanos esenciales, deber&aacute; continuar promoviendo el acuerdo alcanzado en la Cumbre Mundial de 2005 de las Naciones Unidas, en el sentido de que tenemos una responsabilidad com&uacute;n de proteger a las poblaciones contra el genocidio, los cr&iacute;menes de guerra, la limpieza &eacute;tnica y los cr&iacute;menes contra la humanidad. (p.21)</p></blockquote>     <p>Otra de las cuestiones que debemos destacar de este Informe es la reflexi&oacute;n respecto a las relaciones bilaterales de la UE con sus vecinos, la PEV (Pol&iacute;tica Europea de Vecindad). En este campo se ha materializado la creaci&oacute;n en 2008 de la Uni&oacute;n por el Mediterr&aacute;neo y la Asociaci&oacute;n Oriental, que supone un verdadero cambio en las relaciones con los vecinos del Este, si bien es cierto que las relaciones con Rusia se han deteriorado a ra&iacute;z del conflicto con Georgia. Se reconoce la necesidad de realizar un esfuerzo en cuanto a los conflictos entre Israel y los Estados &Aacute;rabes, se admite haber ampliado la relaci&oacute;n con China, una buena colaboraci&oacute;n en los Balcanes y que el contacto es m&aacute;s estrecho con organizaciones regionales, especialmente con la Uni&oacute;n Africana, gracias a la Estrategia Conjunta UE-&Aacute;frica, as&iacute; como la intensificaci&oacute;n de los lazos con Asia Central, y la EU NAVFOR Somalia/Operaci&oacute;n &lt;&lt;Atalanta&gt;&gt;, cuyo objetivo es proteger a los buques contra actos de pirater&iacute;a y robo a mano armada.</p>     <p>Es importante destacar el inter&eacute;s de la UE por incentivar la reforma del sistema de las Naciones Unidas, manteniendo el papel principal del Consejo de Seguridad como responsable del mantenimiento de la paz y seguridad internacionales, as&iacute; como insistiendo en la necesidad de que la Corte Pe&ntilde;al Internacional mejore su eficacia para reforzar la justicia internacional y los derechos humanos; todo ello bajo el principio de que</p>     <blockquote>    <p>... en el siglo XXI, m&aacute;s que nunca, la soberan&iacute;a implica responsabilidad. La UE, respetando los derechos humanos esenciales, deber&aacute; continuar promoviendo el acuerdo alcanzado en la Cumbre Mundial de 2005 de las Naciones Unidas, en el sentido de que tenemos una responsabilidad com&uacute;n de proteger a la poblaci&oacute;n contra el genocidio, los cr&iacute;menes de guerra, la limpieza &eacute;tnica y los cr&iacute;menes contra la humanidad. (p. 26)</p></blockquote>     <p>El Informe concluye con una llamada a mantener el apoyo de la opini&oacute;n p&uacute;blica:</p>     <blockquote>    <p>En las democracias modernas en que los medios de comunicaci&oacute;n y la opini&oacute;n p&uacute;blica tienen una influencia determinante en la definici&oacute;n de las pol&iacute;ticas, es indispensable la implicaci&oacute;n de la opini&oacute;n p&uacute;blica para mantener nuestros compromisos en el extranjero. Nosotros desplegamos expertos policiales y judiciales y soldados en zonas inestables de todo el mundo. Ello implica para los gobiernos, los parlamentos y las instituciones de la UE la obligaci&oacute;n de comunicar acerca del modo en que esto contribuye a la seguridad de nuestro territorio. (p. 26)</p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Como se puede observar, la seguridad es un concepto definitivamente globalizado.</p>     <p><b>4. LA ESTRATEGIA DE SEGURIDAD INTERIOR</b></p>     <p>En febrero de 2010, bajo la presidencia semestral espa&ntilde;ola, el Consejo Europeo complet&oacute; la Estrategia Europea de Seguridad adoptando la <i>Estrategia de Seguridad Interior<sup><a name="nu5"></a><a href="#num5">5</a></sup>, </i>aprobada por el Consejo Europeo el 25 y 26 de marzo de 2010. A continuaci&oacute;n analizaremos los puntos m&aacute;s importantes contenidos en este documento para poder tener una visi&oacute;n clara acerca de los retos de Europa en estos primeros a&ntilde;os  del siglo XXI.</p>     <p>Dicho documento empieza afirmando:</p>     <blockquote>       <p>Los principales riesgos y amenazas para la seguridad a los que se enfrenta hoy Europa, como el terrorismo, la delincuencia organizada y grave, el tr&aacute;fico de drogas, la ciberdelincuencia, la trata de seres humanos, la explotaci&oacute;n sexual de menores y la pornograf&iacute;a infantil, la delincuencia econ&oacute;mica y la corrupci&oacute;n, el tr&aacute;fico de armas y la delincuencia transfronteriza, se adaptan muy r&aacute;pidamente a la evoluci&oacute;n cient&iacute;fica y tecnol&oacute;gica, en su intento de aprovecharse ilegalmente y socavar los valores y la prosperidad de nuestras sociedades abiertas. (p. 7)</p> </blockquote>     <p>La Estrategia de Seguridad Interior, en el marco del programa de Estocolmo, pretende dar respuesta a esos desaf&iacute;os bajo el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales, el Estado de Derecho, la democracia, el di&aacute;logo, la tolerancia, la trasparencia y la solidaridad. El diseno del modelo de seguridad europeo se articula en diversos &aacute;mbitos: la Estrategia de Seguridad Europea, la Estrategia sobre la dimensi&oacute;n exterior en el &aacute;mbito de la justicia, la libertad y la seguridad, y la Estrategia de Gesti&oacute;n de la Informaci&oacute;n. En el plano operativo, el desarrollo de estas l&iacute;neas de trabajo debe apoyarse en las agencias de la UE implicadas en la seguridad interior de la Uni&oacute;n (Europol, Frontex, Eurojust, Cepol y Sitcen), sin olvidar que el Tratado de Lisboa cre&oacute; el Comit&eacute; Permanente de Cooperaci&oacute;n Operativa en materia de Seguridad Interior (COSI)<sup><a name="nu6"></a><a href="#num6">6</a></sup>.</p>     <blockquote>    <p>... para garantizar la eficaz coordinaci&oacute;n y cooperaci&oacute;n de las autoridades policiales y de gesti&oacute;n de fronteras, incluyendo el control y la protecci&oacute;n de las fronteras exteriores y, cuando proceda, la cooperaci&oacute;n judicial en asuntos penales relevantes para la cooperaci&oacute;n operativa. La labor de este Comit&eacute; se basar&aacute;, sobre todo, en las evaluaciones de amenazas y prioridades nacionales y de la Uni&oacute;n Europea. (p. 25)</p></blockquote>        <p>La seguridad interior de la UE exige que los Estados miembros compartan a tiempo la informaci&oacute;n para prevenir los delitos y llevar a los autores ante la justicia: &quot;Nuestra estrategia, pues, debe subrayar la prevenci&oacute;n y la anticipaci&oacute;n sobre la base de un enfoque proactivo y de inteligencia, as&iacute; como tendente a la obtenci&oacute;n de pruebas para proceder a encausar judicialmente. S&oacute;lo es posible llevar a cabo una acci&oacute;n legal con &eacute;xito si se dispone de toda la informaci&oacute;n necesaria...&quot; (p. 22); y m&aacute;s adelante insiste en el denominado &quot;modelo integral de intercambio de informaci&oacute;n&quot;, asentado en el principio de que la pol&iacute;tica de seguridad interior debe estar basada en el intercambio de informaci&oacute;n y la confianza mutua, que culmine en el principio de disponibilidad de la informaci&oacute;n; para lo cual es necesario seguir insistiendo en el fortalecimiento de los mecanismos que fomenten la confianza mutua entre las autoridades en materia de seguridad interior en la UE. Este modelo debe incluir todas las bases de datos de la Uni&oacute;n Europea, para mejorar la seguridad dentro de un marco claro que tambi&eacute;n proteja su intimidad.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Debemos destacar su visi&oacute;n amplia a la hora de hacer referencia a los operadores que deben intervenir en la consecuci&oacute;n de un espacio de seguridad interior en la UE. En este sentido, la Estrategia manifiesta que</p>     <blockquote>    <p>...las pol&iacute;ticas de seguridad, especialmente las de prevenci&oacute;n, deben adoptar un enfoque amplio que incluya no solo las agencias policiales, sino tambi&eacute;n las instituciones y a los profesionales, tanto a nivel nacional como local. Por lo tanto debe obtenerse cooperaci&oacute;n con otros sectores, como escuelas, universidades y otras instituciones educativas, a fin de prevenir que los j&oacute;venes desarrollen conductas delictivas. El sector privado, especialmente cuando est&aacute; relacionado con actividades financieras, puede contribuir al desarrollo y la aplicaci&oacute;n efectiva de mecanismos para prevenir actividades fraudulentas o de blanqueo de dinero. Las organizaciones de la sociedad civil tambi&eacute;n pueden desempe&ntilde;ar un papel en la gesti&oacute;n de campanas de sensibilizaci&oacute;n p&uacute;blicas. (p. 23)</p></blockquote>     <p>Finalmente, la Estrategia de Seguridad Interior hace referencia a la dimensi&oacute;n externa de la seguridad interior se&ntilde;alando que en cuanto a seguridad con el exterior, la UE no puede limitarse a alcanzar una mera colaboraci&oacute;n entre las autoridades en materia de seguridad de los Estados miembros y las de otros pa&iacute;ses vecinos de la UE. Debe prestarse especial atenci&oacute;n a los denominados &quot;Estados d&eacute;biles y fallidos&quot; para que no se conviertan en centros de delincuencia organizada o terrorismo.</p>     <p><b>5. LA ESTRATEGIA ESPANOLA DE SEGURIDAD NACIONAL 2013</b></p>     <p>La Estrategia de Seguridad Nacional 2013<sup><a name="nu7"></a><a href="#num7">7</a></sup> sustituy&oacute; a la Estrategia Espa&ntilde;ola de Seguridad de 2011<sup><a name="nu8"></a><a href="#num8">8</a></sup>. Como se ha recordado: &quot;Ambas estrategias comparten una visi&oacute;n integral de la seguridad, transversal, transfronteriza, abierta a nuevos actores p&uacute;blicos y privados para proporcionar la libertad, la seguridad, el bienestar y el funcionamiento de los servicios que precisan los ciudadanos&quot; (Arteaga, 2013, p. 1).</p>     <p>Para entender el porqu&eacute; y el alcance de la Estrategia Espa&ntilde;ola de Seguridad 2013 basta recordar las palabras del presidente del Gobierno de Espana, Sr. Mariano Rajoy, en la presentaci&oacute;n de la misma:</p>     <blockquote>       <p>La seguridad es un fundamento esencial para el desarrollo y el progreso de una sociedad libre. Por eso, resulta imprescindible un entendimiento b&aacute;sico y generalizado de la importancia de la seguridad como garant&iacute;a del bienestar de los ciudadanos y de la estabilidad del propio Estado. A los riesgos y amenazas tradicionales se suman, en efecto, otros nuevos de naturaleza generalmente transnacional, que se interconectan y potencian su peligrosidad, a la vez que aparecen nuevos espacios abiertos que facilitan su expansi&oacute;n e impacto. Garantizar la seguridad es una responsabilidad del Gobierno, pero es tambi&eacute;n una tarea de todos. la Seguridad nacional es un servicio p&uacute;blico, que debe ser objeto de una Pol&iacute;tica de Estado con continuidad en el tiempo, capaz de superar los marcos temporales y las agendas pol&iacute;ticas de cada Gobierno. Las posibilidades de una Espana segura y de una sociedad fuerte y determinada ilimitadas. Con esta Estrategia de Seguridad Nacional 2013 avanzamos todos en la direcci&oacute;n adecuada<sup><a name="nu9"></a><a href="#num9">9</a></sup>.</p> </blockquote>      <p>La Estrategia Espa&ntilde;ola de Seguridad 2013 se articula en cinco cap&iacute;tulos. El primero: Una visi&oacute;n integral de la Seguridad Nacional; el segundo: La seguridad de Espana en el mundo; el tercero: Los riesgos y amenazas para la Seguridad Nacional; el cuarto: L&iacute;neas de acci&oacute;n estrat&eacute;gicas, y el quinto: Un nuevo Sistema de Seguridad Nacional.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La Estrategia concibe la Seguridad Nacional como un servicio p&uacute;blico que debe ser objeto de una Pol&iacute;tica de Estado basada en la planificaci&oacute;n y definici&oacute;n de principios y l&iacute;neas de actuaci&oacute;n permanentes capaces de dar respuestas integrales a los desaf&iacute;os actuales. Estos principios son: La Unidad de Acci&oacute;n, Anticipaci&oacute;n y Prevenci&oacute;n, Eficiencia y Sostenibilidad en el Uso de los Recursos y Resiliencia o Capacidad de Resistencia y Recuperaci&oacute;n.</p>     <p>El segundo cap&iacute;tulo de la Estrategia de Seguridad Nacional aborda la seguridad de Espana en un mundo globalizado, lo cual exige que preserve su Seguridad Nacional en un entorno que est&aacute; cambiando profunda y constantemente, bajo el principio de que la seguridad y el bienestar de Espana y sus ciudadanos se determinan y gestan dentro y fuera de nuestras fronteras. <i>Ya no es posible distinguir entre seguridad exterior e interior. </i>Se establecen, as&iacute;, diferentes polos de atenci&oacute;n a los que debe hacer frente Espana: la Uni&oacute;n Europea, el Mediterr&aacute;neo, Am&eacute;rica Latina, Estados Unidos y la relaci&oacute;n transatl&aacute;ntica, &Aacute;frica, Asia, Rusia, la Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas, la Organizaci&oacute;n del Tratado del Atl&aacute;ntico Norte y otros foros multilaterales.</p>     <p>El tercer cap&iacute;tulo de la Estrategia de Seguridad Nacional describe los riesgos y amenazas que afectan singularmente a la Seguridad Nacional, as&iacute; como los factores potenciadores que, sin ser en s&iacute; mismos un riesgo o una amenaza, pueden desencadenarlos o agravarlos. Los riesgos y amenazas analizados son los Conflictos Armados, el Terrorismo, las Ciberamenazas, el Crimen Organizado, la Inestabilidad Econ&oacute;mica y Financiera, la Proliferaci&oacute;n de Armas de Destrucci&oacute;n Masiva, los Flujos Migratorios Irregulares, el Espionaje, las Emergencias y Cat&aacute;strofes, la Vulnerabilidad del Espacio Mar&iacute;timo y la Vulnerabilidad de las Infraestructuras Cr&iacute;ticas y los Servicios Esenciales. En cuanto a los potenciadores, se hace referencia a los Desequilibrios Demogr&aacute;ficos, el Uso Nocivo de las Nuevas Tecnolog&iacute;as, la Pobreza, la Desigualdad, los Extremismos Ideol&oacute;gicos y el Cambio Clim&aacute;tico.</p>     <p>En la actualidad la interdependencia global ha disminuido la probabilidad de confrontaciones cl&aacute;sicas entre Estados, pero los conflictos armados siguen representando una amenaza capital para la seguridad. El Gobierno establece como fin prioritario prevenir, impedir y derrotar el terrorismo, con independencia de su origen. La dependencia de la sociedad del ciberespacio y su f&aacute;cil accesibilidad hacen que cada vez sean m&aacute;s comunes y preocupantes las intromisiones en este espacio. A ello hay que anadir que los v&iacute;nculos existentes entre las organizaciones criminales y los grupos terroristas son cada vez m&aacute;s cerrados. Sin olvidar que la globalizaci&oacute;n ha propiciado que los acontecimientos se aceleren, especialmente en el plano econ&oacute;mico-financiero, lo cual exige a los Estados y a las organizaciones y los organismos internacionales respuestas r&aacute;pidas a los cambios que acontecen. Adem&aacute;s debemos tener presente que la seguridad energ&eacute;tica de Espana depende de estos factores, as&iacute; como la seguridad de infraestructuras y redes de transporte.</p>     <p>Es importante destacar que el desarrollo de programas nucleares, supuestamente con fines pac&iacute;ficos, puede suponer una amenaza. Recordemos en este apartado que el documento sobre las <b><i>Nuevas l&iacute;neas de actuation de la </i></b><i>UE </i><b><i>en la lucha contra la proliferation de las armas de destruction masiva y sus vectores, </i></b>adoptado por el Consejo de Ministros de Asuntos Generales y Relaciones Exteriores de la UE de diciembre de 2008<sup><a name="nu10"></a><a href="#num10">10</a></sup>, en sus conclusiones considera que uno de los mayores riesgos y amenazas para los europeos es que las armas nucleares, los agentes qu&iacute;micos y biol&oacute;gicos y los materiales radiol&oacute;gicos pueden estar en poder de ciertos Estados de especial preocupaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n de grupos terroristas y agentes no estatales.</p>     <p>Debido a los flujos migratorios, el nuevo escenario exige esfuerzos de pedagog&iacute;a y protecci&oacute;n por parte de las administraciones, as&iacute; como una promoci&oacute;n activa del enfoque de la inmigraci&oacute;n. Asimismo, debemos tener presente que el espionaje se ha adaptado al nuevo escenario del mundo globalizado y aprovecha las posibilidades que ofrecen las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y comunicaci&oacute;n. Todo ello sin olvidar los recurrentes y devastadores incendios que asolan el patrimonio natural espa&ntilde;ol, el uso insostenible de los recursos h&iacute;dricos, la desertificaci&oacute;n, la expansi&oacute;n a gran escala de determinadas enfermedades y pandemias, favorecidas por el desplazamiento masivo de poblaci&oacute;n, o el tr&aacute;fico il&iacute;cito de animales y de productos de origen animal, que infortunadamente todas ellas constituyen amenazas de gran actualidad. Por &uacute;ltimo debemos hacer referencia al aumento de actividades il&iacute;citas en el mar y tambi&eacute;n aquellas que pueden afectar a infraestructuras cr&iacute;ticas o esenciales para el normal funcionamiento de la vida social.</p>     <p>El cuarto cap&iacute;tulo de la Estrategia de Seguridad Nacional establece doce &aacute;mbitos prioritarios de actuaci&oacute;n: la Defensa Nacional, la lucha contra el terrorismo, la Ciberseguridad, la lucha contra el crimen organizado, la Seguridad econ&oacute;mica y financiera, la seguridad energ&eacute;tica, la no proliferaci&oacute;n de armas de destrucci&oacute;n masiva, la ordenaci&oacute;n de flujos migratorios, la contrainteligencia, la protecci&oacute;n ante las emergencias y cat&aacute;strofes, la seguridad mar&iacute;tima y la protecci&oacute;n de infraestructuras cr&iacute;ticas.</p>     <p>El quinto cap&iacute;tulo de la Estrategia de Seguridad Nacional describe el nuevo <b><i>Sistema de Seguridad Nacional, </i></b>establece sus principios, su objetivo principal, as&iacute; como su estructura. Bajo la direcci&oacute;n, el liderazgo y el impulso del presidente del Gobierno, este sistema contar&aacute; con el <b><i>Consejo de Seguridad Nacional y los Comit&eacute;s Especializados. </i></b>Los principios sobre los que se cimienta el Sistema de Seguridad Nacional son el Liderazgo, el Funcionamiento Integrado y Coordinado, la Optimizaci&oacute;n, Modernizaci&oacute;n de las Estructuras, la Implicaci&oacute;n, la Colaboraci&oacute;n P&uacute;blico-Privada, la Gesti&oacute;n de la Informaci&oacute;n y la Necesaria Transparencia.</p>     <p>El <i>Consejo de Seguridad Nacional </i>queda configurado como un &oacute;rgano colegiado del Gobierno que se reunir&aacute; con car&aacute;cter peri&oacute;dico, a propuesta del presidente del Gobierno, que lo presidir&aacute;, excepto cuando S.M. el Rey asista a sus reuniones. Estar&aacute; integrado por el vicepresidente del Gobierno, otros miembros de este, secretarios de Estado y el director del Gabinete de la Presidencia del Gobierno.</p>     <p>Las funciones consistir&aacute;n en: asistir al presidente del Gobierno en la direcci&oacute;n de la Pol&iacute;tica de Seguridad Nacional, promover e impulsar la revisi&oacute;n de la Estrategia de Seguridad Nacional, promover e impulsar la elaboraci&oacute;n de las Estrategias de segundo nivel que sean necesarias y proceder en su caso a su aprobaci&oacute;n, verificar el grado de cumplimiento de la Estrategia de Seguridad Nacional antes de su presentaci&oacute;n a las Cortes Generales, dirigir y coordinar la gesti&oacute;n de crisis, dictar las directrices necesarias en materia de planificaci&oacute;n y coordinaci&oacute;n de la Pol&iacute;tica de Seguridad Nacional, realizar el control del adecuado funcionamiento del Sistema de Seguridad Nacional y aquellas otras funciones que le atribuya el ordenamiento jur&iacute;dico o que le encomienden el presidente del Gobierno.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La Estrategia Espa&ntilde;ola de Seguridad tambi&eacute;n contempla la posibilidad de crear Comit&eacute;s Especializados por iniciativa del Consejo de Seguridad Nacional, los cuales ser&aacute;n &oacute;rganos de apoyo del Consejo en los &aacute;mbitos de actuaci&oacute;n descritos en la Estrategia de Seguridad Nacional. Su creaci&oacute;n, composici&oacute;n y funciones vendr&aacute;n especificadas en las disposiciones que lo regulen. Se constituir&aacute;n en los &aacute;mbitos que por su singularidad y transversalidad requieran especialmente la coordinaci&oacute;n de varios organismos de la Administraci&oacute;n P&uacute;blica y cuando situaciones relativas a la gesti&oacute;n de crisis as&iacute; lo requieran.</p>     <p>Como consecuencia de la aprobaci&oacute;n de la Estrategia Nacional de Seguridad y la creaci&oacute;n en ella contemplada del Consejo de Seguridad Nacional se dict&oacute; el Real Decreto 385/2013, de 31 de mayo<sup><a name="nu11"></a><a href="#num11">11</a></sup>, de modificaci&oacute;n del Real Decreto 1886/2011, de 30 de diciembre, por el que se establecen las Comisiones Delegadas del Gobierno para poder dotar al futuro Consejo de Seguridad Nacional de la naturaleza propia de las Comisiones Delegadas del Gobierno. As&iacute;, <i>se crea el Consejo de Seguridad Nacional en su condici&oacute;n de <b>Comisi&oacute;n Delegada del Gobierno para la Seguridad Nacional, </b></i>entre cuyas funciones, adem&aacute;s de asumir, atendiendo a criterios de eficacia, las propias de la Comisi&oacute;n Delegada del Gobierno para Situaciones de Crisis, que queda suprimida, le corresponde las previstas en dicho Real Decreto en desarrollo de las previsiones contenidas en la Estrategia y, muy especialmente, la preparaci&oacute;n de normas para su pleno desarrollo con una visi&oacute;n amplia y multidisciplinar de la seguridad.</p>     <p><b>6. LA ESTRATEGIA ESPANOLA DE CIBERSEGURIDAD<sup><a name="nu12"></a><a href="#num12">12</a></sup></b></p>     <p>La Estrategia Espa&ntilde;ola de Seguridad Nacional ha sido complementada con la Estrategia de Ciberseguridad Nacional, impulsada por el Consejo de Seguridad Nacional con el fin de dar respuesta al enorme desaf&iacute;o que supone la preservaci&oacute;n del ciberespacio ante los riesgos y amenazas que se ciernen sobre &eacute;l. La Estrategia de Ciberseguridad es el documento estrat&eacute;gico que sirve de fundamento al Gobierno para desarrollar las previsiones de la Estrategia de Seguridad con el fin de implantar acciones de prevenci&oacute;n, defensa, detecci&oacute;n, respuesta y recuperaci&oacute;n frente a las ciberamenazas.</p>     <p>Se estructura en cinco cap&iacute;tulos: el primero, El ciberespacio y su seguridad; el segundo establece el Prop&oacute;sito y los principios rectores de la Ciberseguridad en Espana; el tercero trata de los objetivos de la Ciberseguridad<sup><a name="nu13"></a><a href="#num13">13</a></sup>; el cuarto recoge las L&iacute;neas de Acci&oacute;n de la Ciberseguridad Nacional y el quinto est&aacute; dedicado a la Ciberseguridad en el Sistema de Seguridad Nacional y establece la estructura org&aacute;nica al servicio de la Ciberseguridad. Bajo la direcci&oacute;n del presidente del Gobierno; la estructura se compone de tres &oacute;rganos: el <i>Consejo de Seguridad Nacional, </i>como Comisi&oacute;n Delegada del Gobierno para la Seguridad Nacional, y dos nuevos: el <i>Comit&eacute; Especializado de Ciberseguridad, </i>que dar&aacute; apoyo al Consejo de Seguridad Nacional prestando asistencia a la direcci&oacute;n y coordinaci&oacute;n de la Pol&iacute;tica de Seguridad Nacional en materia de Ciberseguridad, as&iacute; como fomentando la coordinaci&oacute;n, cooperaci&oacute;n y colaboraci&oacute;n entre administraciones p&uacute;blicas y entre estas y el sector privado, y el <i>Comit&eacute; Especializado de Situaci&oacute;n, </i>que con apoyo del Centro de Situaci&oacute;n del Departamento de Seguridad Nacional gestionar&aacute; las situaciones de crisis de Ciberseguridad.</p>     <p><b>7. LA ESTRATEGIA ESPANOLA DE SEGURIDAD MAR&Iacute;TIMA</b></p>     <p>La <i>Estrategia de Seguridad Mar&iacute;tima Nacional<sup><a name="nu14"></a><a href="#num14">14</a></sup> </i>desarrolla las previsiones de la Estrategia de Seguridad Nacional de 2013 y las adapta a las exigencias especiales del &aacute;mbito mar&iacute;timo, en l&iacute;nea con otros instrumentos estrat&eacute;gicos internacionales. Se estructura en cuatro cap&iacute;tulos: el primero hace frente a una visi&oacute;n integral de la seguridad mar&iacute;tima; el segundo describe los riesgos y amenazas para la seguridad mar&iacute;tima espa&ntilde;ola; el objetivo, los principios y las l&iacute;neas de acci&oacute;n de la Estrategia se abordan en el tercer cap&iacute;tulo; el cuarto cap&iacute;tulo est&aacute; dedicado a la seguridad mar&iacute;tima en el sistema de Seguridad Nacional y marca las l&iacute;neas de la arquitectura org&aacute;nica para garantizar la seguridad mar&iacute;tima.</p>      <p>Bajo la direcci&oacute;n del presidente del Gobierno, la estructura se compone de tres &oacute;rganos: el Consejo de Seguridad Nacional, como Comisi&oacute;n Delegada del Gobierno para la Seguridad Nacional reiteradamente mencionado en estas p&aacute;ginas, y dos nuevos: <i>el Comit&eacute; Especializado de Seguridad Mar&iacute;tima, </i>que dar&aacute; apoyo al Consejo de Seguridad Nacional en esta materia, reforzando la coordinaci&oacute;n, cooperaci&oacute;n y colaboraci&oacute;n entre administraciones p&uacute;blicas y entre estas y el sector privado, y el <i>Comit&eacute; Especializado de Situaci&oacute;n, </i>que con el apoyo del Centro de Situaci&oacute;n del Departamento de Seguridad Nacional gestionar&aacute; las situaciones de crisis de seguridad mar&iacute;tima que por su transversalidad o su dimensi&oacute;n desborden las capacidades de respuesta de los mecanismos habituales. Los dos Comit&eacute;s Especializados actuar&aacute;n de forma complementaria.</p>     <p><b>REFLEXION CONCLUSIVA</b></p>     <p>Si bien la seguridad es junto con la paz un elemento b&aacute;sico e ineludible del Estado, que no siempre es garantizado con &eacute;xito por este, hoy en d&iacute;a su aseguramiento ha desbordado definitivamente las estructuras del poder pol&iacute;tico estatal, de su soberan&iacute;a, y se ha convertido en un asunto que requiere no solo la cooperaci&oacute;n interestatal sino tambi&eacute;n la creaci&oacute;n de organismos supraestatales de &aacute;mbito regional o global. En el seno de la Uni&oacute;n Europea cada vez ser&aacute; mayor la necesidad de integrar las pol&iacute;ticas de seguridad como un aspecto nuclear asociado a la propia idea del mantenimiento de la libertad de las personas. Una amenaza que reside en ocasiones en partes alejadas de sus fronteras y que afecta los intereses materiales pero tambi&eacute;n personales de sus ciudadanos. En esa lucha en la que tienen mucho que ver el terrorismo global o el crimen organizado transnacional han proliferado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os  las <i>estrategias de seguridad </i>como mecanismo para detectar amenazas y articular respuestas a riesgos actuales o potenciales.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En todo caso cuando se toman medidas para luchar contra la criminalidad de diverso signo, transnacional o no, y en especial ante el fen&oacute;meno del llamado terrorismo global, en los diferentes niveles institucionales y con las formalizaciones jur&iacute;dicas que procedan, los poderes p&uacute;blicos deben ser conscientes de que adem&aacute;s de la eficacia no pueden tener problemas de legitimidad democr&aacute;tica ni pueden violar los derechos humanos. Adem&aacute;s, la lucha contra las amenazas mencionadas exige una coordinaci&oacute;n de la informaci&oacute;n, de la inteligencia, de la persecuci&oacute;n policial y los controles judiciales que tambi&eacute;n debe ser global. No obstante, la constante preocupaci&oacute;n por la seguridad, en especial a partir de los atentados del 11-S, 11-M y 7-J, ha provocado no pocas tensiones con la Libertad como valor humano (Blanco Vald&eacute;s, 2010). Son casos flagrantes el limbo jur&iacute;dico de los prisioneros de Guant&aacute;namo o los vuelos irregulares de aviones de la CIA por el espacio a&eacute;reo de los Estados europeos. La &quot;normalizaci&oacute;n de las medidas excepcionales&quot;, sin condiciones tales como l&iacute;mites, controles y temporalidad, puede convertirse en un gran peligro y dificultar el mantenimiento de la superioridad moral de la civilizaci&oacute;n sobre la barbarie. La arquitectura institucional del Estado de Derecho, y en general el primado del principio de legalidad, son, a nuestro juicio, datos ineludibles en la lucha por una mayor seguridad global, a la cual los documentos estrat&eacute;gicos analizados, sin duda alguna, han de servir.</p>  <hr>      <p><sup><a name="num1"></a><a href="#nu1">1</a></sup> <a href="http://hdr.undp.org/sites/default/files/reports/255/hdr_1994_en_complete_nostats.pdf">http://hdr.undp.org/sites/default/files/reports/255/hdr_1994_en_complete_nostats.pdf</a></p>      <p><sup><a name="num2"></a><a href="#nu2">2</a></sup> El TEDH construye en el <i>caso Brogan </i>los l&iacute;mites al derecho de derogaci&oacute;n: la necesidad de que la suspensi&oacute;n de derechos est&eacute; acompa&ntilde;ada de suficientes garant&iacute;as procesales y de una r&aacute;pida fiscalizaci&oacute;n judicial, la exigencia de que las medidas que se tomen no vulneren la esencia de los derechos objeto del derecho de derogaci&oacute;n, y sobre todo que no todos los derechos son derogables por los Estados seg&uacute;n el art&iacute;culo 15 del convenio (p. ejemplo, no puede derogarse la prohibici&oacute;n de la tortura). Consultar dicha sentencia en: <a href="http://www.iilj.org/courses/documents/Broganv.UK.pdf" target="_blank">http://www.iilj.org/courses/documents/Broganv.UK.pdf</a></p>      <p><sup><a name="num3"></a><a href="#nu3">3</a></sup><a href="http://europa.eu/legislation_summaries/justice_freedom_security/fight_against_organised_crime/r00004es.htm" target="_blank">http://europa.eu/legislation_summaries/justice_freedom_security/fight_against_organised_crime/r00004es.htm</a></p>      <p><sup><a name="num4"></a><a href="#nu4">4</a></sup> <a href="http://www.consilium.europa.eu/ueDocs/cms_Data/docs/pressdata/ES/reports/104637.pdf" target="_blank">http://www.consilium.europa.eu/ueDocs/cms_Data/docs/pressdata/ES/reports/104637.pdf</a></p>      <p><sup><a name="num5"></a><a href="#nu5">5</a></sup> <a href="https://www.consilium.europa.eu/uedocs/cms_data/librairie/PDF/QC3010313ESC.pdf" target="_blank">https://www.consilium.europa.eu/uedocs/cms_data/librairie/PDF/QC3010313ESC.pdf</a></p>       <p><sup><a name="num6"></a><a href="#nu6">6</a></sup><a href="http://www.euractiv.es/noticias/seguridad/noticia.php?noticia=450" target="_blank">http://www.euractiv.es/noticias/seguridad/noticia.php?noticia=450</a></p>      <p><sup><a name="num7"></a><a href="#nu7">7</a></sup>&nbsp;<a href="http://www.lamoncloa.gob.es/NR/rdonlyres/0BB61AA9-97E5-46DA-A53E-DB7F24D5887D/0/Seguridad_1406connavegacionfinalaccesiblebpdf.pdf" target="_blank">http://www.lamoncloa.gob.es/NR/rdonlyres/0BB61AA9-97E5-46DA-A53E-DB7F24D5887D/0/Seguridad_1406connavegacionfinalaccesiblebpdf.pdf</a></p>      <p><sup><a name="num8"></a><a href="#nu8">8</a></sup>&nbsp;<a href="http://www.lamoncloa.gob.es/nr/rdonlyres/d0d9a8eb-17d0-45a5-adff-46a8af4c2931/0/estrategiaespa&ntilde;oladeseguridad.pdf" target="_blank">http://www.lamoncloa.gob.es/nr/rdonlyres/d0d9a8eb-17d0-45a5-adff-46a8af4c2931/0/estrategiaespa&ntilde;oladeseguridad.pdf</a></p>      <p><sup><a name="num9"></a><a href="#nu9">9</a></sup> <a href="http://catedrapsyd.unizar.es/archivos/documentacion/javier_jimenez_esn_2013.pdf" target="_blank">http://catedrapsyd.unizar.es/archivos/documentacion/javier_jimenez_esn_2013.pdf</a></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><sup><a name="num10"></a><a href="#nu10">10</a></sup> <a href="http://eeas.europa.eu/cfsp/docs/2009_annualreport_es.pdf" target="_blank">http://eeas.europa.eu/cfsp/docs/2009_annualreport_es.pdf</a></p>      <p><sup><a name="num11"></a><a href="#nu11">11</a></sup>&nbsp;<a href="https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2013-5771" target="_blank">https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2013-5771</a></p>     <p><sup><a name="num12"></a><a href="#nu12">12</a></sup>&nbsp;<a href="http://www.lamoncloa.gob.es/NR/rdonlyres/2A778417-DABC-4D36-89A2-3B81565C3B82/0/20131332EstrategiadeCiberseguridadx.pdf" target="_blank">http://www.lamoncloa.gob.es/NR/rdonlyres/2A778417-DABC-4D36-89A2-3B81565C3B82/0/20131332EstrategiadeCiberseguridadx.pdf</a></p>     <p><sup><a name="num13"></a><a href="#nu13">13</a></sup>&nbsp;Los objetivos de la Ciberseguridad se definen de la siguiente manera: uno de car&aacute;cter global, que se enmarca en lograr que Espana haga un uso seguro de los Sistemas de Informaci&oacute;n y de Telecomunicaciones, fortaleciendo las capacidades de prevenci&oacute;n, defensa, detecci&oacute;n, an&aacute;lisis, investigaci&oacute;n, recuperaci&oacute;n. A continuaci&oacute;n la Estrategia fija seis objetivos espec&iacute;ficos, referidos espec&iacute;ficamente: el primero para las administraciones p&uacute;blicas; el segundo para las empresas y las infraestructuras cr&iacute;ticas; el tercero referido al &aacute;mbito judicial y policial; el cuarto, en materia de sensibilizaci&oacute;n; el quinto, capacitaci&oacute;n, y el sexto referido a la colaboraci&oacute;n internacional.</p>       <p><sup><a name="num14"></a><a href="#nu14">14</a></sup> <a href="http://www.lamoncloa.gob.es/NR/rdonlyres/8A393080-6DA8-436F-AD06-6F8AA07A6F40/0/20131333EstrategiadeSeguridadMar%C3%ADtima_u.pdf" target="_blank">http://www.lamoncloa.gob.es/NR/rdonlyres/8A393080-6DA8-436F-AD06-6F8AA07A6F40/0/20131333EstrategiadeSeguridadMar%C3%ADtima_u.pdf</a></p>   <hr>      <p><b>BIBLIOGRAF&Iacute;A</b></p>     <!-- ref --><p>Arteaga, F. (2013). <i>La Estrategia de Seguridad Nacional 2013, </i>Comentario Elcano 37/2013. Madrid: Real Instituto Elcano.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000149&pid=S0121-8697201500020001300001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Blanco Vald&eacute;s, R. (2010). <i>La construcci&oacute;n de la libertad. </i>Madrid: Alianza Editorial.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000151&pid=S0121-8697201500020001300002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Briones, S., Kammel, A. &amp; Kernic, F. (2008). Buscando un nuevo paradigma? La Uni&oacute;n Europea en busca de un nuevo concepto de seguridad en las Relaciones Internacionales. <i>Revista Acadêmica de Relaciones Internacionales, 9. </i><a href="http://www.relacionesinternacionales.info" target="_blank">http://www.relacionesinternacionales.info</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000153&pid=S0121-8697201500020001300003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Curbet, J. (2010). <i>El rei nu. </i>Girona: Edicions CCG.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000154&pid=S0121-8697201500020001300004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Fojon, E. (2010). &quot;Cambios en la OTAN: La Alianza necesita una estrategia&quot;, &Aacute;rea de Seguridad y Defensa. <i>Documento de Trabajo 5/2010. </i>Madrid: Real Instituto Elcano.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000156&pid=S0121-8697201500020001300005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Hobsbawn, E. (2006). <i>Guerra y Paz en el siglo XXI. </i>Barcelona: Memoria Cr&iacute;tica.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000158&pid=S0121-8697201500020001300006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Minc, A. (1994). <i>La Nueva Edad Media. El gran vac&iacute;o ideol&oacute;gico. </i>Madrid: Temas de Hoy.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000160&pid=S0121-8697201500020001300007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Oreja, M. (2007). La Seguridad de la Uni&oacute;n Europea: Nuevos factores de crisis. <i>Cuadernos de Estrategia, 135. </i>Madrid: Instituto Espanol de Estudios Estrat&eacute;gicos, Instituto Universitario de la Universidad CEU San Pablo, Ministerio de Defensa.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000162&pid=S0121-8697201500020001300008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>P&eacute;rez Francesch, J. L. &amp; Gil, T. (2009). <i>El terrorisme global. </i>Barcelona: UOC.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000164&pid=S0121-8697201500020001300009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Serra, N. (2000). La Seguridad Europea en el siglo XXI. <i>Revista d'Afers Internacionals, 49, Nuevos Retos para la Seguridad en Europa. </i>Barcelona: Fundaci&oacute;n CIDOB.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000166&pid=S0121-8697201500020001300010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Shearing, S. &amp; Wood, J. (2011). <i>Pensar la Seguridad. </i>Barcelona: Gedisa.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000168&pid=S0121-8697201500020001300011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Vergottini, G. de (2004). <i>Guerra e Constituzione.Nuovi conflitti esfide alla democracia. </i>Bologna : Il Mulino.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000170&pid=S0121-8697201500020001300012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Walzer, M. (2006). <i>Terrorisme i guerra justa. </i>Barcelona: Centre de Cultura Contemporània de Barcelona.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000172&pid=S0121-8697201500020001300013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>    </font>      ]]></body><back>
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