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</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2">      <p align="right"><b>ART&Iacute;CULO DE OPINI&Oacute;N</b></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><font size="3"><b>SI SOMOS TAN RICOS&#8230; &iquest;POR QU&Eacute;    SOMOS TAN P&Oacute;BRES?</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><b>IF WE ARE SO RICH&#8230; &iquest;WHY ARE WE SO POOR?</b></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b>Polan Lacki</b></p>     <p>Ingeniero Agr&oacute;nomo. Ex-asesor del gobierno de Brasil.- Consultor FAO.    Correspondencia: <a href="mailto:Polan.Lacki@onda.com.br">polan.Lacki@onda.com.br</a></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>Las fortalezas de nuestra riqueza</b></p>     <p>Todos los pa&iacute;ses de esta privilegiada Am&eacute;rica Latina tienen enormes    potencialidades productivas que les permitir&iacute;a generar las riquezas&nbsp;necesarias    para autofinanciar su desarrollo agr&iacute;cola y eliminar el subdesarrollo    rural. </p>     <p>En <i><b>primer lugar</b></i>, se tienen vastas extensiones de tierras de buena    calidad, clima favorable que posibilita obtener varias cosechas al a&ntilde;o    y que permite producir ganado exclusivamente a base de pastoreo; y lo m&aacute;s    importante, existe una abundante mano de obra, necesitada y deseosa de progresar    con el fruto de su esfuerzo. </p>     <p>En <i><b>segundo lugar</b></i>, en la actualidad se dispone de&nbsp;los conocimientos    (tecnolog&iacute;as&nbsp;y experiencias exitosas) que son necesarios para hacer    una muy eficiente&nbsp;producci&oacute;n, transformaci&oacute;n y&nbsp;comercializaci&oacute;n    de productos agropecuarios. Desafortunadamente, dichos conocimientos&nbsp;est&aacute;n    siendo adoptados apenas por una minor&iacute;a de&nbsp;productores rurales m&aacute;s    eficientes.&nbsp;Tal exclusi&oacute;n es lamentable porque muchas de las mencionadas    tecnolog&iacute;as y experiencias, son de bajo costo y de f&aacute;cil&nbsp;adopci&oacute;n,&nbsp;y    como tales podr&iacute;an y deber&iacute;an estar beneficiando todos los productores    rurales de cada pa&iacute;s. Sin embargo, ello no ocurre porque estos valiosos    conocimientos&nbsp;permanecen ociosos o subutilizados en las estaciones experimentales,    en las universidades, en las cooperativas, en las p&aacute;ginas web&nbsp;y,    muy especialmente, dispersas en las fincas de&nbsp;los agricultores m&aacute;s    eficientes que ya est&aacute;n&nbsp;adopt&aacute;ndolas. La correcta aplicaci&oacute;n    de las referidas tecnolog&iacute;as y experiencias permitir&iacute;a&nbsp;solucionar    gran parte de&nbsp;los problemas de la mayor&iacute;a de los productores rurales.    Desafortunadamente ello no ocurre porque&nbsp;dicha mayor&iacute;a&nbsp;no las    conoce o no sabe aplicarlas de manera correcta. </p>     <p>En <i><b>tercer lugar</b></i>, tambi&eacute;n se dispone de&nbsp;m&eacute;todos    y medios, eficaces y de baj&iacute;simo costo (emisoras radiales y de televisi&oacute;n,    e-mail, p&aacute;ginas web, etc.), a trav&eacute;s de los cuales se podr&iacute;a    y deber&iacute;a difundir r&aacute;pida y masivamente en beneficio de todas    las familias rurales. En resumen, se tiene a disposici&oacute;n casi todos los    requisitos necesarios para hacer una agricultura que al ser mucho m&aacute;s&nbsp;eficiente    y m&aacute;s productiva podr&iacute;a generar las riquezas necesarias para&nbsp;reducir    la pobreza y el subdesarrollo rural.</p>     <p>    <br>   &iquest;Que nos falta entonces?</p>     <p>La mayor&iacute;a de los agricultores no poseen las competencias necesarias    para hacerlo; es decir, les faltan&nbsp;conocimientos,&nbsp;habilidades,&nbsp;actitudes    y hasta valores orientados al autodesarrollo. Adem&aacute;s de esto, las altas    proporciones de analfabetismo en la mayor parte de los pa&iacute;ses Latinoamericanos,    dificulta aun m&aacute;s la adopci&oacute;n de tecnolog&iacute;as aplicables    al campo.</p>     <p>&iquest;Y por qu&eacute; los habitantes rurales no poseen&nbsp;las referidas    competencias?&nbsp; B&aacute;sicamente por las siguientes cuatro razones. La    <i> <b>primera</b></i>, porque los conocimientos&nbsp;que sus padres les transmitieron    ya est&aacute;n desactualizados y son insuficientes&nbsp;para que ellos puedan    sobrevivir econ&oacute;micamente en la agricultura moderna y globalizada.&nbsp;</p>     <p>La <i><b>segunda</b></i>, porque las escuelas fundamentalmente rurales que,    para la mayor&iacute;a de los habitantes del campo, son&nbsp;la &uacute;nica    oportunidad&nbsp;de aprender algo &uacute;til para la vida y el trabajo en el    campo, ense&ntilde;an&nbsp;a los ni&ntilde;os muchos contenidos irrelevantes    en vez de proporcionarles&nbsp;los conocimientos necesarios para que puedan&nbsp;ser    productores m&aacute;s eficientes y m&aacute;s emprendedores, mejores padres/madres    de familia, mejores ciudadanos, empleados m&aacute;s eficientes y miembros m&aacute;s    solidarios y participativos de sus comunidades. Existe un impresionante desencuentro    entre lo que esas escuelas rurales ense&ntilde;an y aquello que los educandos    realmente necesitan aprender. Gran parte&nbsp;de sus contenidos curriculares&nbsp;no    tienen ninguna aplicaci&oacute;n en la soluci&oacute;n de los problemas cotidianos    de los educandos, ya sean&nbsp;laborales, familiares&nbsp;o comunitarios.&nbsp;        ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   &nbsp;    <br>   La <i><b>tercera</b></i>, porque los&nbsp;servicios p&uacute;blicos de extensi&oacute;n    rural (que podr&iacute;an y deber&iacute;an contrarrestar las dos debilidades    educativas hasta aqu&iacute; analizadas) est&aacute;n contaminados por las interferencias    pol&iacute;tico-partidarias, burocratizados y excesivamente&nbsp;centralizados.    Con tales restricciones&nbsp;los extensionistas y los acad&eacute;micos, a&uacute;n    en contra de su voluntad, dedican m&aacute;s tiempo a burocratizar en las oficinas    que a capacitar a los agricultores&nbsp;en las fincas y comunidades rurales.    Las pocas veces que logran ir al campo, despu&eacute;s de enfrentar un largo    peregrinaje burocr&aacute;tico&nbsp;para obtener el veh&iacute;culo, el combustible    y los vi&aacute;ticos, muchos&nbsp; no est&aacute;n en condiciones t&eacute;cnicas    de&nbsp;corregir los errores&nbsp;que los agricultores cometen y de solucionar    los problemas que los afectan.     <br>   &nbsp;    <br>   La <i><b>cuarta</b></i>, porque las facultades de ciencias agrarias est&aacute;n    excesivamente &#8220;urbanizadas&#8221; y desconectadas de la realidad concreta    de los productores rurales y de&nbsp;los potenciales empleadores de sus egresados.    Debido al r&aacute;pido proceso de urbanizaci&oacute;n, la mayor&iacute;a de    los docentes ya es&nbsp;de extracci&oacute;n urbana y no tiene un adecuado conocimiento    vivencial de los problemas agr&iacute;colas y rurales. Adem&aacute;s de no tener    la referida vivencia, las facultades ni siquiera&nbsp;consultan&nbsp;a los empleadores    y&nbsp;productores rurales para saber cu&aacute;l es el perfil profesional que    el mercado laboral est&aacute; necesitando.&nbsp;La ense&ntilde;anza te&oacute;rica    impartida en las aulas y laboratorios&nbsp;no es&nbsp;complementada&nbsp;ni    validada con actividades pr&aacute;cticas en las fincas, en las comunidades    rurales, en las agroindustrias y en los mercados rurales.&nbsp;Las visitas al    campo suelen ocurrir en los &uacute;ltimos semestres de la carrera, cuando el    da&ntilde;o en&nbsp;la formaci&oacute;n de los estudiantes ya es irremediable.    Las facultades&nbsp;estimulan a sus docentes para que&nbsp;publiquen art&iacute;culos&nbsp;en    las&nbsp; revistas cient&iacute;ficas internacionales&nbsp;y los premian por    esos &#8220;papers&#8221; para efectos de sueldos y promociones o ascensos.    No obstante, pocos leen dichos &#8220;papers&#8221; probablemente debido a la    escasa difusi&oacute;n de la tecnolog&iacute;a y la ciencia hacia el campo,    as&iacute; como el lenguaje t&eacute;cnico utilizado en los art&iacute;culos    cient&iacute;ficos que dificulta su comprensi&oacute;n por parte de los agricultores    y ganaderos.</p>     <p>Entonces, &iquest;cual es&nbsp;la contribuci&oacute;n real y efectiva que&nbsp;tales    escritos ofrecen a la soluci&oacute;n de los problemas concretos y cotidianos    de la gran mayor&iacute;a de los productores rurales? En ese sentido, mientras    las actividades de extensi&oacute;n&nbsp;universitaria no reciban el apoyo de    las instituciones correspondientes, no podr&aacute;n acercarse las facultades    al conocimiento de la realidad agr&iacute;cola y rural. Con una formaci&oacute;n    tan te&oacute;rica y tan divorciada de las necesidades de los agricultores y    de los empleadores&nbsp;no es de sorprender que el mercado laboral est&eacute;    rechazando a los profesionales que de ellas egresan. Las facultades&nbsp;siguen    formando egresados&nbsp;para el desempleo y ello&nbsp;ocurre no necesariamente    porque&nbsp;la demanda es insuficiente, sino&nbsp;porque su oferta es inadecuada    a las reales necesidades de los demandantes del mundo moderno. </p>     <p>Adicionalmente, a pesar de que en la pr&eacute;dica&nbsp;proponen el desarrollo    rural con equidad y sin exclusiones, las escuelas superiores de agricultura    priorizan y enfatizan&nbsp;la ense&ntilde;anza de&nbsp;tecnolog&iacute;as sofisticadas    y de alto costo, que benefician/interesan a un 5 &oacute; 10% de los agricultores    de avanzada, pero desprecian o ignoran las necesidades&nbsp;concretas&nbsp;del    90 &oacute; 95% de los productores rurales que requieren, en car&aacute;cter    prioritario, de&nbsp;tecnolog&iacute;as sencillas y de bajo costo, para que    sean compatibles con los escasos recursos que ellos disponen. Durante&nbsp;su    paso por la universidad, los estudiantes&nbsp;tienen pocas&nbsp;oportunidades    de desarrollar su ingenio en la creaci&oacute;n de soluciones m&aacute;s pragm&aacute;ticas    y adecuadas a las adversas condiciones f&iacute;sico-productivas y a la escasez    de recursos financieros que caracterizan a los agricultores m&aacute;s pobres;    tampoco tienen la oportunidad de ejecutar con sus propias manos las actividades    m&aacute;s elementales y rutinarias que a diario realizan los agricultores.  </p>     <p>En tales condiciones &iquest;c&oacute;mo podr&aacute;n&nbsp;ense&ntilde;ar    a los agricultores a sembrar, regular una sembradora o cosechadora, podar, injertar,    orde&ntilde;ar una vaca o transformar materias primas en productos procesados    de manera correcta, si durante&nbsp;su paso por la universidad&nbsp;los&nbsp;estudiantes    no tuvieron la oportunidad de&nbsp;sembrar, regular una sembradora, podar, injertar,    orde&ntilde;ar y procesar o transformar materias primas con eficiencia?&nbsp;Con    tantas debilidades en la formaci&oacute;n de los egresados, &iquest;c&oacute;mo    esperar que los servicios de extensi&oacute;n rural sean eficientes y promuevan    los cambios que necesitan los agricultores y la agricultura?</p>     <p>Afortunadamente la correcci&oacute;n o eliminaci&oacute;n de la&nbsp;mayor&iacute;a    de las ineficiencias y distorsiones reci&eacute;n descritas&nbsp;depende&nbsp;en    gran medida&nbsp;de la decisi&oacute;n y voluntad personal de los directores,    maestros, profesores y extensionistas. Al contrario de lo que suele afirmarse    la correcci&oacute;n de&nbsp;&nbsp;estas distorsiones&nbsp;no&nbsp;requiere&nbsp;de    altas decisiones pol&iacute;ticas del poder ejecutivo, del congreso nacional,&nbsp;del    ministerio de educaci&oacute;n, del ministerio de agricultura, de las secretar&iacute;as    departamentales de educaci&oacute;n y agricultura&nbsp;o de los rectores de    las universidades. Las&nbsp;medidas que realmente dependen de ayudas externas&nbsp;podr&aacute;n    ser postergadas para que, en lo inmediato, los educadores puedan concentrarse&nbsp;en    corregir lo que est&aacute; al alcance de ellos.&nbsp;</p>     <p>Esta es la gran prioridad. Mientras no se hagan estos cambios en el sistema    de educaci&oacute;n rural (sencillos y de bajo costo pero altamente eficaces    y de un enorme efecto multiplicador y emancipador) todos los grandes&nbsp;proyectos    de combate a la pobreza rural seguir&aacute;n fracasando; y los gigantescos    recursos en ellos aplicados seguir&aacute;n siendo derrochados; tal como ha    ocurrido y sigue ocurriendo en Am&eacute;rica Latina por la siguiente&nbsp;raz&oacute;n    de fondo: los afectados por la pobreza rural no pueden&nbsp;solucionar sus problemas,    much&iacute;simo m&aacute;s debido&nbsp;a la inadecuaci&oacute;n de sus conocimientos    que&nbsp;a la supuesta insuficiencia de sus recursos materiales y financieros.</p>     <p><i>En la p&aacute;gina&nbsp;<a href="http://www.polanlacki.com.br" target="_blank">http://www.polanlacki.com.br</a>    est&aacute;n disponibles textos que demuestran lo mucho que pueden hacer los    propios profesores y extensionistas para corregir estas debilidades, aunque    no cuenten con recursos adicionales a los que ya est&aacute;n disponibles</i></p> </font>      ]]></body>
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