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<institution><![CDATA[,Universidad de Caldas Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[  <font size="2" face="verdana">     <p><font size="3">RESE&Ntilde;AS</font></p>     <p><font size="4"><b>Verd&oacute;n, Jean.</b></font></p>     <p><i>Sombras y luces de la Edad Media.    <br> </i><b>Buenos Aires: Editorial El Ateneo,  2006. 276 pp.</b>    <br> <i>H&eacute;ctor Miguel L&oacute;pez<sup><a href="#1" name="1.">1</a></sup></i></p>     <p><sup><a name="1" href="#1.">1</a></sup>Estudiante de pregrado, Licenciatura en Ciencias Sociales, Departamento de Historia y Geograf&iacute;a, Facultad de Ciencias Jur&iacute;dicas y Sociales, Universidad de Caldas. Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:hector.lopez583@gmail.com">hector.lopez583@gmail.com</a></p> <hr>     <p>Jean Verd&oacute;n de manera contundente propone en su obra <i>Sombras y luces de la Edad Media, </i>publicada en 2006, analizar los aspectos negativos y positivos de la vida dom&eacute;stica medieval: los oficios, artes, medicina, enfermedades, la vida de la mujer, la violencia, la iglesia, la vida rural y urbana. Presenta de manera expl&iacute;cita y puntual un compromiso cr&iacute;tico para enfrentar los argumentos peyorativos con los cuales algunos detractores de la Edad Media occidental han abordado estos temas. En efecto, su tesis central consiste en desmitificar el car&aacute;cter oscuro atribuido historiogr&aacute;ficamente a la Edad Media, as&iacute; logra demostrar brillantemente la ambivalencia de un periodo que al igual que otros tuvo aspectos que desde la visi&oacute;n actual pueden considerarse buenos o malos, en sus propias palabras &quot;as&iacute; como la monta&ntilde;a posee un lado umbr&iacute;o y un lado soleado, esa &eacute;poca muestra algunos aspectos oscuros y otros dorados&quot;<sup><a href="#2" name="2.">2</a></sup>. Para Verd&oacute;n, la Edad Media estuvo lejos de ser oscura e inhabitada, por medio de la documentaci&oacute;n utilizada para soportar tal argumento, permite al lector eliminar la caricatura del ser cr&eacute;dulo que solamente viv&iacute;a entre epidemias y guerras, utilizada como arquetipo del hombre de la &eacute;poca. </p>     <p>Las razones que sustentan la tesis se manifiestan en la preocupaci&oacute;n del autor por los juicios morales utilizados en la actualidad para referirse hist&oacute;ricamente a tal periodo, esta preocupaci&oacute;n se evidencia en afirmaciones como la siguiente: &quot;Un verdadero conocimiento implica la comprensi&oacute;n de una &eacute;poca cuyas mentalidades y sensibilidades, y las consecuentes maneras de actuar, eran muy diferentes de las nuestras&quot;<sup><a href="#3" name="3.">3</a></sup>. Para realizar el desarrollo argumentativo de dicha tesis, Jean Verd&oacute;n organiza las diferentes tem&aacute;ticas de acuerdo a un esquema argumentativo que permite, de la siguiente manera, una lectura f&aacute;cil: pregunta problema - reconocimiento de los aspectos negativos - ejemplos negativos - cuestionamiento sobre este enfoque - ejemplos positivos - la ambivalencia como conclusi&oacute;n. </p>     <p>Los alcances del an&aacute;lisis de Jean Verd&oacute;n se manifiestan en las nociones que, seg&uacute;n &eacute;l, entrelazan lo medieval con lo contempor&aacute;neo. En efecto, el autor realiza constantemente este ejercicio para analizar la forma de muchos de los problemas de aquella &eacute;poca siguen afectando a la humanidad, as&iacute; las maneras de enfrentarlos o las posibles soluciones hayan cambiado:</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 	    <p>Por un lado, debemos reconocer los avances de nuestra &eacute;poca en el plano de la alimentaci&oacute;n y en el de la salud, pero por el otro, est&aacute; el problema de la poluci&oacute;n, que no es solamente un fen&oacute;meno urbano, sino que afecta a toda la tierra. Lo mismo ocurre con las hambrunas y las epidemias. La sociedad se ha transformado pero, aunque los campesinos constituyen en nuestros pa&iacute;ses una peque&ntilde;a minor&iacute;a, siguen existiendo poderosos y d&eacute;biles. Siguen existiendo la violencia y la intolerancia, si bien en forma diferente. En nuestra &eacute;poca, muchos progresos t&eacute;cnicos se vuelven contra el hombre en el terreno militar. No existe ninguna comparaci&oacute;n entre la cantidad de muertos en las dos guerras mundiales del siglo xx y los de la guerra de los Cien A&ntilde;os<sup><a href="#4" name="4.">4</a></sup>.</p> </blockquote>     <p>Al analizar la vida en la ciudad, el autor realiza un an&aacute;lisis sobre la higiene; es claro que la escasez de retretes, los degollamientos y descuartizamientos de animales por parte de carniceros y matarifes, entre otros elementos, hac&iacute;an de las ciudades lugares malolientes donde trascurr&iacute;an cotidianamente vagabundos y cerdos. Sin embargo, en algunas &eacute;pocas del a&ntilde;o esta cara &quot;sucia&quot; de la ciudad se ocultaba.</p>     <p>La ciudad medieval ofrec&iacute;a:</p>     <blockquote> 	    <p>a sus moradores y a los visitantes, un aspecto completamente distinto, especialmente cuando se produc&iacute;an entradas reales. En esas oportunidades, deb&iacute;a presentar su apariencia m&aacute;s favorable. Se arreglaban los caminos y los puentes, y se limpiaban las calles. Se constru&iacute;an fuentes de las que brotaba hipocr&aacute;s, vino y agua. En las calles por las que deb&iacute;a pasar el cortejo, engalanaban las casas con lienzos blancos, pero tambi&eacute;n rojos, a veces de seda, incluso tapices<sup><a href="#5">5</a></sup>.</p> </blockquote>     <p>Esta conducta tan habitual en la Edad Media aparece en la obra de Verd&oacute;n como una noci&oacute;n que puede enlazar la vida citadina medieval con la actual, el lector puede recordar como para el mundial de f&uacute;tbol sub 20 realizado en Colombia durante el a&ntilde;o 2011, se engalanaron las ciudades, escondieron los &quot;indigentes&quot;y se militarizaron completamente las ciudades sedes con el fin de cuidar a los visitantes. De la misma manera, se arreglaron carreteras y pintaron fachadas, generando en los habitantes una gran confusi&oacute;n, hasta llegar al punto de que algunas personas afirmaronen los medios de comunicaci&oacute;n &quot;me ha encantado el mundial, porque no parece que fuera en Colombia&quot;.</p>     <p>La conclusi&oacute;n del texto es que la Edad Media fue una &eacute;poca que al igual que otras tuvo aspectos positivos y negativos, pero que a pesar de las malas interpretaciones historiogr&aacute;ficas los habitantes vivieron bien. En efecto, la mayor&iacute;a de sus problemas son comunes en la cotidianidad del hombre actual, sobrecarga de impuestos, guerras, poluci&oacute;n, corrupci&oacute;n, pobreza, desempleo, entre otros. Por otra parte, los temas m&aacute;s delicados como la Iglesia y la inquisici&oacute;n deben ser revisados; est&aacute; comprobado que muchos de los instrumentos de tortura jam&aacute;s fueron utilizados ya que a la Iglesia le beneficiaba m&aacute;s tener conversos que dieran testimonio de su arrepentimiento que centenares de habitantes muertos como lo demuestra, en varios argumentos, la hoguera era el &uacute;ltimo recurso. Lo que Verd&oacute;n concluye es que este tipo de temas deben ser matizados ya que la mentalidad de la &eacute;poca fue muy distinta a la actual, sin embargo, esto no significa que haya sido un periodo deterrible estancamiento y que se deba seguir abordando como algo &quot;oscuro&quot;.</p>     <p>Algunos temas quedan esbozados someramente por el autor y se sugiere al lector profundizar en ellos con el fin de realizar un an&aacute;lisis m&aacute;s completo. El tema de la educaci&oacute;n solo es tocado en algunos puntos, por ejemplo, la formaci&oacute;n de m&eacute;dicos en las universidades catedrales o la formaci&oacute;n de los aprendices en los talleres de artesanos, sin embargo, el tema de las universidades y sus curr&iacute;culos, que de la misma manera hicieron parte de la cotidianidad, no son estudiados. Por otro lado, aunque el autor reconoce el papel del cristianismo en la educaci&oacute;n del hombre medieval, hubiera sido interesante analizar la importancia de la simbolog&iacute;a (animal, vegetal, color, emblemas, etc.) en las din&aacute;micas cotidianas. Cabe se&ntilde;alar que el hombre de la &eacute;poca habitaba un mundo donde el s&iacute;mbolo cumpl&iacute;a un papel muy distinto al actual, es necesario aclarar que casi todo el andamiaje te&oacute;rico del cristianismo est&aacute; soportado a trav&eacute;s de s&iacute;mbolos que hac&iacute;an parte de la vida cotidiana y que merecen todo un campo de an&aacute;lisis<a href="#6" name="6."><sup>6</sup>.</a></p>     <p>Como se dijo con anterioridad, el autor tiene su propia forma de organizar el texto y expresar su ideas, dicho esquema metodol&oacute;gico no solo es utilizado en esta obra sino tambi&eacute;n en otras como <i>El Amor en la Edad Media: La carne, el sexo y el sentimiento<sup><a href="#7" name="7.">7</a></sup>. </i>Su m&eacute;todo se caracteriza por iniciar con una pregunta problema, de la cual toma el tema que ha sido mitificado, de ser necesario reconoce su veracidad por medio algunos ejemplos, luego toma dicha postura y la somete a un cuestionamiento con el fin de refutarla o matizarla, posteriormente, propone algunos ejemplos y finaliza con la conclusi&oacute;n que por lo general est&aacute; en el marco de la ambivalencia. De la misma manera, cada subtitulo est&aacute; directamente relacionado con el car&aacute;cter ambivalente de su propuesta,el sarcasmo est&aacute; impl&iacute;cito en algunos de ellos al colocarlos en signos de interrogaci&oacute;n, por ejemplo &iquest;la inquisici&oacute;n difamada?, &iquest;hambruna o carest&iacute;a?</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El t&iacute;tulo que el autor decide poner a la obra es maravilloso, este se encuentra directamente relacionado con el objetivo general y la tesis central. <i>Sombras y luces </i>es una invitaci&oacute;n al an&aacute;lisis y a la cr&iacute;tica que se debe tener por parte del lector. En efecto, en cada cap&iacute;tulo Verd&oacute;n realiza una cr&iacute;tica mordaz a los discursos homogeneizantes para proponer un an&aacute;lisis ambivalente, en palabras del autor: &quot;me pareci&oacute; &uacute;til efectuar un balance de la situaci&oacute;n y mostrar sus luces sin ocultar sus tinieblas&quot;<sup><a href="#8" name="8.">8</a></sup>. Al iniciar con aquel bello ep&iacute;grafe de Jacques Le Goff &quot;La Edad Media no es ni oscura ni dorada&quot; deja en evidencia las implicaciones del t&iacute;tulo en relaci&oacute;n con el contenido de la lectura. En pocas palabras analiza aquellos aspectos que siempre hab&iacute;an permanecido ocultos.</p>     <p>El libro se encuentra dividido en 11 cap&iacute;tulos (incluyendo conclusiones) y 23 subt&iacute;tulos:</p>     <p>La obra fue publicada originalmente en franc&eacute;s, pero gracias a la traducci&oacute;n de Silvia Kot puede ser le&iacute;da en los pa&iacute;ses de habla hispana sin mayores dificultades. La manera como el autor escribe y enlaza las ideas evidencia su gran capacidad escritural e intelectual. Formas ret&oacute;ricas como el ejemplo, la analog&iacute;a, la exclamaci&oacute;n, la etopeya, entre otras, hacen parte de la forma como Jean Verd&oacute;n escribe una de las obras m&aacute;s importantes de los &uacute;ltimos a&ntilde;os sobre la historia medieval.</p>     <p>Pueden encontrarse varias reflexiones generadas a partir del proceso de lectura, pero sin lugar a duda uno de los temas m&aacute;s importantes es el de la salud. Sorprende la actitud de las &oacute;rdenes mendicantes y sus procedimiento m&eacute;dicos, la utilizaci&oacute;n de piedras y metales para alejar las enfermedades como una pr&aacute;ctica religiosa, la exclusi&oacute;n frente a los leprosos y los locos, pero tambi&eacute;n las donaciones de camas por parte las clases altas en la construcci&oacute;n de hospitales. El papel de la Iglesia debe matizarse, porque a pesar de sus grandes posesiones y riquezas, siempre se preocup&oacute; por la salud y la alimentaci&oacute;n de los pobres. Medidas de choque frente a las carest&iacute;as, epidemias y comportamientos corruptos de los funcionarios eclesi&aacute;sticos, entre otras, hacen parte de las ideas que el lector puede descubrir por medio del an&aacute;lisis cuidadoso de la obra de Jean Verd&oacute;n.</p>     <p>Es interesante analizar la siguiente afirmaci&oacute;n realizada por el autor, en efecto, mucho se ha dicho sobre la Iglesia cristiana medieval pero la mayor&iacute;a se refieren a ella negativamente, Jean Verd&oacute;n plantea:</p>     <blockquote> 	    <p>Socorrer a los pobres es socorrer al mismo Jes&uacute;s (Mt. 25, 34-36). Aunque los bienes eclesi&aacute;sticos serv&iacute;an para mantener a los cl&eacute;rigos y a los establecimientos religiosos, ante todo se destinaban a luchar contra la pobreza. La Iglesia no dej&oacute; de cumplir su tarea<sup><a href="#9" name="9.">9</a></sup>.</p> </blockquote>     <p>En esta experiencia lectora de la obra pudo descubrirse el otro lado de la Iglesia medieval que muy pocos autores se han atrevido a analizar. Por consiguiente, el medioevo fue muchos m&aacute;s que epidemias, guerras e inquisici&oacute;n, tambi&eacute;n existieron muchos aspectos como este que merecen toda la atenci&oacute;n del p&uacute;blico acad&eacute;mico.</p>     <p align="center"><a name="f1"><img src="img/revistas/meso/v16n32/v16n32a11f1.jpg"></a></p> <hr>     <p><font size="3"><b>Pie de P&aacute;gina</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><sup><a name="2" href="#2.">2</a></sup>Jean Verd&oacute;n, <i>Sombras y luces de la Edad Media </i>(Buenos Aires: El Ateneo, 2006), 13.</br> <sup><a name="3" href="#3.">3</a></sup>Verd&oacute;n, <i>Sombras y luces</i>,14.    <br> <sup><a name="4" href="#4.">4</a></sup>Verd&oacute;n, <i>Sombras y luces, </i>275-276.    <br> <sup><a name="5" href="#5.">5</a></sup>Verd&oacute;n, <i>Sombras y luces, </i>24-25.    <br> <sup><a name="6" href="#6.">6</a></sup>Ver: Michel Pastoureau,<i>Una historia simb&oacute;lica de la Edad Media occidental, </i>trad. Julia Bucci (Buenos Aires: Katz Editores, 2006).    <br> <sup><a name="7" href="#7.">7</a></sup>Jean Verd&oacute;n, <i>El amor en la Edad Media: La carne, el sexo y el sentimiento </i>(Barcelona: Ediciones Paid&oacute;s Ib&eacute;rica, S.A, de todas las ediciones en espa&ntilde;ol,008).    <br> <sup><a name="8" href="#8.">8</a></sup>Verd&oacute;n, <i>Sombras y luces, </i>13.    <br> <sup><a name="9" href="#9.">9</a></sup>Verd&oacute;n, <i>Sombras y luces, </i>92.</p> </font>      ]]></body>
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