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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font size="2" face="verdana"><b>CARTA A LOS LECTORES</b></font></p> <hr size="1" />     <p align="justify"><font size="2" face="verdana"><b>Las Universidades y un mundo heredado</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Hay  dos elementos fundamentales que hab&iacute;an venido legitimando hist&oacute;ricamente a las  universidades y que hoy est&aacute;n en un severo cuestionamiento, pues la vor&aacute;gine  que recorre la esfera contempor&aacute;nea latinoamericana depreda con rigor el tejido  y la estructura sobre las que est&aacute;n montadas nuestras sociedades, nuestros  pueblos, nuestras culturas.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Esos  dos elementos son, por una parte, la capacidad formativa y profesional para  proveer a las personas de un perfil profesional y t&eacute;cnico y, por la otra, esa influencia  cultural que permite a los universitarios tener una mirada plural, democr&aacute;tica  y moral del mundo, orientada a la convivencia, al respeto, la diversidad y la  tolerancia, es decir, que la formaci&oacute;n universitaria en nuestra Am&eacute;rica -que  desde el periodo colonial, iba incidiendo en una mirada plural del mundo y en  la capacidad de formar fuerza de trabajo intelectual y cultural sobre los  pueblos- est&aacute; siendo desplazada por las fuerzas centr&iacute;petas del posmodernismo  neoliberal, lo que conduce a la mecanizaci&oacute;n utilitaria de los individuos, a la  cesant&iacute;a de millones, otros a la inequidad y el abandono social. Tragedia que  es caracterizada por medio de esas <i>Dimensiones de manipulaci&oacute;n medi&aacute;tica </i>que  propone Chomsky y que alienan a millones, bajo el espejismo del placer  instant&aacute;neo, la frivolidad delirante, la rapacidad como valor &eacute;tico.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">La  Universidad resiente el cisma de este mundo que publicita el desarrollo y el  confort y deja a su suerte a amplias capas de j&oacute;venes, e incluso a quienes concluyeron  su curr&iacute;culo profesional. Un mundo de pocos ricos y una inmensa muchedumbre de  pobres, o que viven en la precariedad de pasar el d&iacute;a, entre ellos, los que  llegaron a presumir un t&iacute;tulo, los que truncaron su carrera, los que jam&aacute;s ir&aacute;n  a la universidad.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Una  gran crisis. &iquest;Qui&eacute;n lo sabe? Solo las Universidades tienen esa capacidad anticipatoria  para imaginar una conducta y un pensamiento preventivo. Todos los dem&aacute;s,  incluyendo a los estados, est&aacute;n m&aacute;s interesados en administrar el poder y  propiciar la acumulaci&oacute;n compulsiva. Las universidades est&aacute;n siendo arrolladas  a las corrientes de la globalizaci&oacute;n, a las que tienen que ajustar su  normatividad para poder seguir subsistiendo. He ah&iacute; la paradoja.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">&iquest;C&oacute;mo  podemos encarar este grave problema latinoamericano y mundial? El gran fil&oacute;sofo  franc&eacute;s Michel Serres lo sentencia: </font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font size="2" face="verdana"><i>&#91;...&#93;  no conozco generaci&oacute;n que haya tenido tantas novedades de golpe. Esta  diferencia es &uacute;nica en la Historia. Hasta el siglo V antes de Jesucristo, la  transmisi&oacute;n del saber se hac&iacute;a por medio de la palabra. Luego, cuando se  invent&oacute; la escritura, todo cambi&oacute;: el Derecho, la Ciencia, la Religi&oacute;n, la  Pedagog&iacute;a &#91;...&#93; En el Renacimiento, la imprenta desencaden&oacute; una metamorfosis  total de la sociedad. Pero con la aparici&oacute;n de la inform&aacute;tica, sospecho que los  cambios van a ser a&uacute;n m&aacute;s radicales. Estamos al borde del precipicio. &iquest;Qu&eacute; hay  al otro lado? No lo s&eacute;&quot;.</i></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">La  Universidad se encuentra en esa encrucijada, no por el avance inform&aacute;tico inimaginable,  sino por su uso al servicio del mercado. &iquest;D&oacute;nde queda el papel del docente, del  curr&iacute;culo ideado con sensibilidad y cuidado para el servicio del hombre, de la  sociedad?</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="verdana">Noam  Chomsky, en sus diez <i>Estrategias de Manipulaci&oacute;n Medi&aacute;tica </i>advierte,  desde la llamada <i>estrategia de la distracci&oacute;n</i>,  ese elemento primordial del control social que consiste en desviar la atenci&oacute;n  de los problemas importantes y de los cambios decididos por las &eacute;lites  pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas, mediante la <i>T&eacute;cnica del diluvio o inundaci&oacute;n de  continuas distracciones </i>y de informaciones insignificantes.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">La  estrategia de la distracci&oacute;n impide que la sociedad se interese por los conocimientos  esenciales en el &aacute;rea de la ciencia, la econom&iacute;a, la psicolog&iacute;a, la neurobiolog&iacute;a  y la cibern&eacute;tica, precisamente lo que las Universidades intentan ofrecer.  &quot;Mantener la atenci&oacute;n del p&uacute;blico distra&iacute;da, lejos de los verdaderos problemas  sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al p&uacute;blico  ocupado, ocupado, ocupado, sin ning&uacute;n tiempo para pensar; de vuelta a granja  como los otros animales&quot; (Armas silenciosas para guerras tranquilas).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Otra  estrategia propiciadora de un optimismo in&uacute;til es la de la <i>gradualidad, </i>consistente en hacer que se acepte una medida inaceptable,  basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por a&ntilde;os consecutivos. De esa  manera, los grandes consorcios, las elites socioecon&oacute;micas &quot;radicalmente nuevas  (neoliberalismo) fueron impuestos durante las d&eacute;cadas de 1980 y 1990: constri&ntilde;endo  al Estado a su m&iacute;nima expresi&oacute;n, privatizando el sector primario (el campo, los  recursos naturales), haciendo visible la precariedad como un mal necesario,  usando el criterio de la flexibilidad (pero no pol&iacute;tica, sino para desmantelar  las normas sociales como la salud y la educaci&oacute;n p&uacute;blica), desempleo en masa,  salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran  provocado una revoluci&oacute;n si hubiesen sido aplicadas de una sola vez. Este es,  en la voz de Chomsky, el ambiente donde pululan estas fatalidades&quot;.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">La  Universidad sigue, sin embargo, persistente y encarando las asechanzas de un  mundo amenazante, usando su sapiencia, sus hallazgos e imaginarios (cient&iacute;ficos,  culturales, art&iacute;sticos, sociales), para reconceptualizar al <i>sistema  mundo, </i>como dir&iacute;a Immanuel Wallerstein. Pues, como agrega Serres:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font size="2" face="verdana"><i>&quot;nuestras  instituciones han sido creadas en un mundo que ya no existe. Nuestras pol&iacute;ticas  tambi&eacute;n &#91;...&#93; Pero est&aacute; claro que el actual sistema fue inventado antes de la  revoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica y se ha quedado anticuado en muchos aspectos. As&iacute; que  los j&oacute;venes tendr&aacute;n que reinventarlo todo y crear una democracia nueva y m&aacute;s  participativa.&quot;</i></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Ah&iacute;  debe cumplir un papel muy importante la Universidad.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana"><b>La investigaci&oacute;n como signo de la nobleza universitaria</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Ante  este mundo tan amenazante y tangible, en Am&eacute;rica Latina, los universitarios  persistimos en contribuir a cambiar el horizonte desde nuestras trincheras  culturales. La docencia y la investigaci&oacute;n intentan ser construidas desde la  paciencia, la consulta, la mirada y el inter&eacute;s humano. La investigaci&oacute;n es  est&eacute;ril si no se aplica, si no se socializa si no incide en las cabezas de las  personas. La estrategia es la extensi&oacute;n universitaria y la difusi&oacute;n es un  atributo de nuestra instituciones iberoamericanas para que, por medio de la  integraci&oacute;n colegiada de grupos de investigaci&oacute;n, intente extender la mirada de  nuestros hallazgos, m&aacute;s all&aacute; de nuestras fronteras dom&eacute;sticas e insertarlas  entre la vor&aacute;gine machacona de la publicidad delirante para construir parcelas  o espacios de reflexi&oacute;n y trabajo. La Sociedad de Historia de la Educaci&oacute;n  latinoamericana (SHELA), agrupaci&oacute;n que hermana en voluntad acad&eacute;mica a  profesoras y profesoras de Am&eacute;rica y Espa&ntilde;a, ha tenido, entre otras estrategias,  la virtud de editar la <i>Revista de Historia de la Educaci&oacute;n  latinoamericana</i>, difundiendo entre vastos territorios  culturales del continente y en Europa sus estudios, sus diagn&oacute;sticos, sus  propuestas.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">En  esta nueva entrega, los trabajos que se han seleccionado pueden inscribirse precisamente  en el contexto cr&iacute;tico que hemos expuesto en la primera parte de esta  presentaci&oacute;n. Nuestra vertiente principal es la historia de la educaci&oacute;n,  columna vertebral de nuestro an&aacute;lisis, puesto que es, como dir&iacute;a Le Goff, la  acci&oacute;n de los hombres en el tiempo, pero desde una mirada multifac&eacute;tica, cr&iacute;tica,  propositiva. De esta forma, nuestra misi&oacute;n como acad&eacute;micos, pero tambi&eacute;n como  ciudadanos que queremos cambios de fondo para nuestros pa&iacute;ses, es incidir en la  construcci&oacute;n de un futuro m&aacute;s promisorio; de ah&iacute; el trabajo colectivo como los  de esta Revista, cuya entrega n&uacute;mero 22, correspondiente a 2014, incluye una  multiplicidad de art&iacute;culos que intentan constituir un florilegio de temas  dentro del campo de la Historia de la educaci&oacute;n, la Sociolog&iacute;a educativa y la  Filosof&iacute;a, buscando que incidan, como lo hemos venido proponiendo desde el  primer n&uacute;mero de la Revista, no solo en su difusi&oacute;n, sino provocar un debate  inteligente y fruct&iacute;fero.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="verdana">Los  textos aqu&iacute; consignados tienen como caracter&iacute;sticas enunciativas aspectos  dignos de ser conocidos, analizados y usados para la interpretaci&oacute;n ulterior de  las problem&aacute;ticas universitarias de nuestros pueblos, tanto en su trayecto en  el tiempo como en sus pliegues actuales. Se abordan textos de Argentina,  Colombia, Brasil, Guatemala, M&eacute;xico y Chile, en donde la imprenta colonial en  dos de ellos aborda, con el rigor documentado de fuentes, aspectos que revelan  recovecos interpretativos de la historiograf&iacute;a educativa latinoamericana: la  presencia de las &oacute;rdenes religiosas y sus singulares proyectos de educaci&oacute;n  superior, as&iacute; como la influencia ejercida por autoridades y normas virreinales  y Reales. El siglo XIX tambi&eacute;n da cuenta de diversas miradas que buscan  anal&iacute;ticamente encontrar los resortes y escenarios en donde la lucha por la  institucionalidad y la apertura de fronteras intelectuales desde la academia  universitaria encar&oacute; m&uacute;ltiples barreras y propuestas. La Universidad, a veces  como una trinchera, a veces como una misi&oacute;n cultural en busca de construir una  impronta civilizatoria y profesional.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">El  siglo XX es un parto luminoso a la modernizaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n es &eacute;poca de  guerras, algunas de ellas intestinas donde la barbarie campe&oacute; el paisaje social  y en donde la escuela, las universidades y sus maestros resienten con un rigor  inaudito las atrocidades de dictaduras y autoritarismo. Los textos de este  n&uacute;mero abordan, entre otras cosas, la lucha social e intelectual, la cual se  hace evidente en los propios patios de las escuelas, en sus salones y en la  comunidad. Una modernidad que en el siglo tiene entonces diferentes rostros. Su  primera mitad busca primero cristalizar el pensamiento liberal-positivista y  luego el pensamiento social para buscar, desde la escuela, la justicia,  substancia intelectual de los curr&iacute;culos universitarios y de la educaci&oacute;n  b&aacute;sica, cuando el brazo de la educaci&oacute;n p&uacute;blica busc&oacute; extenderse a todos los  rincones de nuestras sociedades.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Para  su segunda mitad, los art&iacute;culos exploran la modernizaci&oacute;n desigual y combinada  de nuestras naciones perif&eacute;ricas, intentando una adecuaci&oacute;n org&aacute;nica y  expansiva de la educaci&oacute;n; su ensamblaje con los requerimientos industriales y  de expansi&oacute;n del mercado de las naciones del continente. Aqu&iacute; irrumpen con  fuerza los nuevos referentes de la educaci&oacute;n superior: evaluaci&oacute;n, cobertura,  curr&iacute;culo, posgrado, t&eacute;rminos de un nuevo vocabulario universitario para la  &eacute;poca, pero que en las condiciones de nuestras circunstancias nacionales y  continentales fueron delineando diferentes fen&oacute;menos a veces contradictorios,  otras veces imaginativos de los nobles prop&oacute;sitos de la educaci&oacute;n  universitaria.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Una  ardua tarea es la que toca a las universidades en este mundo tan complejo y en  la que cientos de profesores tejen con af&aacute;n sue&ntilde;os justicieros por medio del  trabajo comedido e inteligente en todos y cada uno de sus disc&iacute;pulos, no  obstante, como dir&iacute;a Humberto Ecco, nuestras universidades est&aacute;n sitiadas, pero  existe la fe inquebrantable de quienes, desde SHELA, lanzamos como dardos  nuestras pensamientos y reflexiones. Esta publicaci&oacute;n es una evidencia tangible  de ese af&aacute;n.</font></p> <hr size="1" />     <p align="right"><font size="2" face="Verdana"><b>Armando Mart&iacute;nez Moya</b><br />   <i>M&eacute;xico, 23 enero de 2014.</i></font></p>      ]]></body>
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