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</front><body><![CDATA[  <font size="2" face="verdana"></font>     <p align="center"><font size="4" face="verdana"><b>DOCUMENTOS</b></font></p>     <p align="center"><img src="img/revistas/rhel/v16n23/v16n23a14f01.jpg" width="244" height="372"> &nbsp; <img src="img/revistas/rhel/v16n23/v16n23a14f02.jpg" width="244" height="312">&nbsp;&nbsp; <img src="img/revistas/rhel/v16n23/v16n23a14f03.jpg" width="245" height="284">    <br> </p>     <p align="center"><font size="2" face="verdana"><b>CRONOLOG&Iacute;A  FRANCISCO ANTONIO ZEA (1766-1822)</b>    <br>   <b>Elaboro Diana  Elvira Soto Arango</b></font><font size="2" face="verdana">    <br>       <br>   <a href="img/revistas/rhel/v16n23/v16n23a14f04.jpg" target="_blank">Imagen 4.</a> Imagen tomada de  <a href="http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/biografias/zeafranc.htm" target="_blank">http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/biografias/zeafranc.htm</a> 22 de septiembre de 2010</font></p>     <p align="center"><a href="img/revistas/rhel/v16n23/v16n23a14t01.jpg"><b><font size="2" face="Verdana">Tabla 1.</font></b></a></p>     <p align="center"><a href="img/revistas/rhel/v16n23/v16n23a14t02.jpg" target="_blank"><b><font size="2" face="Verdana">CRONOLOG&Iacute;A FRANCISCO ANTONIO ZEA (1766-1822)</font></b></a></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font size="2" face="verdana"><b>CORREO DEL ORINOCO</b>    <br>   <b>N&ordm;. 7. Angostura  s&aacute;bado 8 de agosto de 1818,</b>    <br>   <b>MEDIACI&Oacute;N ENTRE ESPA&Ntilde;A y AM&Eacute;RICA</b><a href="#pie1" name="spie1"><sup>1</sup></a> </font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Este es el grande objeto que fija en el d&iacute;a la atenci&oacute;n de los  pol&iacute;ticos y comienza a poner en expectaci&oacute;n la Europa. Percibieronse desde  luego los pasos silenciosos del gabinete espa&ntilde;ol para obtener la mediaci&oacute;n de  las altas potencias en la lid que ya se reconoce incapaz de sostener con el  nuevo continente. No tard&oacute; en dejarse traslucir este designio en algunos papeles  p&uacute;blicos adictos a la causa de las tinieblas y de la tiran&iacute;a, y &uacute;ltimamente se  han hecho a los diputados de Suram&eacute;rica insinuaciones placenteras que casi  pueden tenerse por oficiales. Se trata efectivamente de esta augusta mediaci&oacute;n,  y se habla mucho de ella discurriendo sobre las bases que propondr&aacute; la Espa&ntilde;a y  sobre la esperanza que la humanidad afligida puede concebir del resultado.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Pero si el gabinete de Madrid tiene la imbecilidad de creer que  el gran Congreso, sensible a los atractivos de la inquisici&oacute;n y prendado de  Fernando VII, descienda de la regi&oacute;n sublime desde donde ha de pronunciar sobre  los destinos del mundo, a contemporizar con su orgullo y con sus intereses  miserables; si se lisonjea con la ilusi&oacute;n quim&eacute;rica de conservar a favor de la  mediaci&oacute;n alguna sombra de soberan&iacute;a en alg&uacute;n &aacute;ngulo de este continente: si, en  fin, no se decide a admitir por preliminar de toda negociaci&oacute;n y por base de  todo tratado el reconocimiento de la independencia entera y absoluta de la  Am&eacute;rica continental, inmensos males amenazan a un tiempo a aquel y a este  hemisferio, y ocho o diez millones de hombres van a desaparecer de encima de la  tierra.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Ojal&aacute; fuera incierto este presagio; pero ay de la humanidad,  que es demasiado verdadero! Ya no hay remedio: &quot;Independencia o guerra de  exterminio&quot;. Es un delirio pensar jam&aacute;s en reconciliaci&oacute;n de la Am&eacute;rica con la  Espa&ntilde;a. He aqu&iacute; la obra de Boves, de Morillo, de tantas otras furias que abort&oacute;  el infierno para derramar por todo este continente el odio, la desesperaci&oacute;n y la  rabia y desterrar del mundo toda esperanza de tranquilidad y paz universal. As&iacute;  suceder&iacute;a si los Estados Unidos del Norte permaneciesen espectadores indolentes  de la devastaci&oacute;n de este hemisferio a cuyos altos destinos debieran presidir,  o si las primeras potencias dejasen de emplear su augusta mediaci&oacute;n, no por la  Espa&ntilde;a, sino por la humanidad.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Mas, &iquest;qu&eacute; derecho puede tener a consideraciones especiales un  gobierno que &eacute;l solo g&oacute;tico en la Europa, &eacute;l solo inquisidor, &eacute;l solo  inexorable, ha labrado por s&iacute; mismo, en el delirio de su furor est&uacute;pido, los  males de su naci&oacute;n y las desgracias que afligen al mundo? &iexcl;C&oacute;mo no! Su mano  temeraria es la que contra el curso natural de los sucesos humanos ha acelerado  un siglo la independencia de Am&eacute;rica y le ha dado un impulso que no hay sobre  la tierra poder para contener. Este es el rayo estallado de la nube, que todo  el genio de Franklin no puede repeler al cielo y apagarlo. Pero no quiero  hablar a la imaginaci&oacute;n, aspiro al voto de la raz&oacute;n serena, y creo que una  exposici&oacute;n sencilla, como la verdad, bastar&aacute; a manifestar clara y patentemente:</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">1. Que la Am&eacute;rica, justamente resentida con la Espa&ntilde;a, solicit&oacute;  por los medios m&aacute;s decorosos y eficaces una reconciliaci&oacute;n franca, cordial y  generosa, con su implacable madrastra.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">2. Que, obligada por la conducta injusta, altanera y petulante  de la misma Espa&ntilde;a a declararse independiente y libre en uso de sus derechos  naturales, se comport&oacute; en su propia defensa del modo m&aacute;s noble y m&aacute;s humano,  sin odio, sin rencor y sin la menor animosidad.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="verdana">3. Que una r&aacute;pida serie de alevos&iacute;as y de asesinatos,  perfidias, atrocidades, insultos, improperios, la prostituci&oacute;n de todos los  principios, el olvido de todo pudor, la calumnia, la impostura, la m&aacute;s baja  mentira, el robo, la devastaci&oacute;n, el incendio, todo lo que el furor y la maldad  de Espa&ntilde;a pueden ejecutar de m&aacute;s inicuo y m&aacute;s abominable, y de que no hab&iacute;a  otro ejemplo en el mundo que el de ella misma en este mismo continente: todo  esto se ha empleado con suceso para irritar infinitamente los &aacute;nimos y producir  esta violenta reacci&oacute;n moral, cuyos terribles efectos experimentar&aacute; eternamente  la Pen&iacute;nsula si no vuelve sobre s&iacute; misma, convoca sus cortes y muda de gobierno.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">4. Que en el actual estado de las cosas, cuando no puede  concebirse empresa m&aacute;s rid&iacute;cula ni m&aacute;s quijotesca que la de pretender  reconciliar la Am&eacute;rica con la Espa&ntilde;a, es reo de lesa humanidad todo gobierno  ilustrado que no se declare a favor de la independencia absoluta de este  continente, como &uacute;nico medio de impedir su devastaci&oacute;n, a que ser&aacute; consiguiente  una revoluci&oacute;n universal del mundo civilizado.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">5. Que en las presentes circunstancias la independencia de la  Am&eacute;rica continental, no s&oacute;lo es ventajosa sino necesaria a la salud de la misma  Espa&ntilde;a, y sus consecuencias en favor del g&eacute;nero humano son incalculables.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Un asunto tan importante, tan grande, tan lleno de inter&eacute;s,  debe tratarse por un escritor ilustre con m&aacute;s cuidado y m&aacute;s meditaci&oacute;n que la  que permite un papel peri&oacute;dico.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Yo creer&eacute; haber hecho un servicio a mi patria y a la humanidad,  si presentando al p&uacute;blico estos apuntamientos, logro que alg&uacute;n sabio fil&aacute;ntropo  se 1evante indignado contra la tiran&iacute;a, tome a su cargo la defensa de los  pueblos oprimidos y haga ver a los gabinetes ilustrados la justicia y la  necesidad de contener el furor de un gobierno antrop&oacute;fago, dos veces, desolador  de un continente inmenso.</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font size="2" face="verdana"><i>&quot;Que  la Am&eacute;rica, justamente resentida con la Espa&ntilde;a, solicit&oacute; por los medios m&aacute;s decorosos  y eficaces una reconciliaci&oacute;n franca, cordial y generosa con su implacable madrastra&quot;</i></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Quisiera prescindir, por muy sabido, del primer punto de mi exposici&oacute;n;  pero es indispensable para hacer ver la moderaci&oacute;n y la bondad de Am&eacute;rica, en  todos los pasos que, impelida por la misma Espa&ntilde;a ha dado hacia la  independencia. Como Venezuela fue el primer pa&iacute;s que en este continente reclam&oacute;  sus derechos naturales y se coloc&oacute;, por decirlo as&iacute;, a la vanguardia de la  revoluci&oacute;n, Venezuela fue tambi&eacute;n la que por un sentimiento noble y generoso se  acerc&oacute; a solicitar de la Espa&ntilde;a una reconciliaci&oacute;n amigable, sacrific&aacute;ndole sus  m&aacute;s preciosos intereses y los t&iacute;tulos mismos de su independencia.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Valiese al efecto de la alta mediaci&oacute;n del gobierno brit&aacute;nico,  a quien deb&iacute;a la Espa&ntilde;a su existencia pol&iacute;tica; y sin embargo, de tan poderosa  intercesi&oacute;n y del estado deplorable de la Pen&iacute;nsula en aquellas circunstancias,  ni siquiera pudo obtenerse entrar en negociaci&oacute;n. He aqu&iacute; una relaci&oacute;n compendiosa  de todo lo que pas&oacute; entonces, tomada del Morning Chronicle de 19 de diciembre del  a&ntilde;o pr&oacute;ximo pasado.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">En 1.810, cuando casi toda la Espa&ntilde;a estaba en posesi&oacute;n de los  franceses, y que sus agentes en la Am&eacute;rica del Sur hac&iacute;an los mayores esfuerzos  para seducir todas sus provincias a seguir la suerte de la madre patria, se  mandaron comisionados de Venezuela a Londres, quienes el 21 de julio de 1.810  submitieron al gobierno brit&aacute;nico las propuestas a las que se contest&oacute; el d&iacute;a 8  de agosto.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="verdana">Copia de las Propuestas hechas por los Comisionados de  Venezuela en Londres con las respuestas respectivas del Ministerio Brit&aacute;nico.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana"><b>Londres, Julio 21 de 1810</b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Question 1&ordf; - Venezuela como parte integrante del imperio  Espa&ntilde;ol est&aacute; amenazada de un ataque de Francia, y desea ponerse en seguridad  bajo la protecci&oacute;n mar&iacute;tima de la Inglaterra. El Gobierno de Venezuela desea  tambi&eacute;n por medio de SMB proveerse, en los t&eacute;rminos m&aacute;s convincentes, de los  recursos que parezcan m&aacute;s necesarios para defender los derechos de su leg&iacute;timo  Soberano, y poner en ejecuci&oacute;n sus medidas de seguridad contra el enemigo  com&uacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Contestaci&oacute;n 1&ordf; 8 de Agosto de 1810 -La protecci&oacute;n mar&iacute;tima de  la Gran Breta&ntilde;a contra Francia ser&aacute; dada a Venezuela para que aquellas  provincias puedan defender los derechos de su leg&iacute;timo Soberano, y asegurarse  contra los atentados del enemigo com&uacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Question 2&ordf; &mdash; La determinaci&oacute;n de Venezuela puede dar lugar a  disensiones desagradables por parte de las Provincias Europeas que ya han  reconocido la Regencia, y este &uacute;ltimo Gobierno central puede quiz&aacute;s emprehender  hostilidades contra Venezuela, o turbar su tranquilidad interior fomentando  facciones peligrosas. Los habitantes de Venezuela solicitan la alta mediaci&oacute;n  de S.M.B. para conservarse en paz y amistad de ambos hemisferios.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Contestaci&oacute;n 2&ordf; - Se recomienda fuertemente que las Provincias  de Venezuela emprendan inmediatamente una reconciliaci&oacute;n cordial con el  Gobierno Central, y en primer lugar que hagan sus esfuerzos para establecer un  arreglo amistoso de todas sus dificultades con aquella autoridad, a cuyo efecto  la Inglaterra ofrece cordialmente sus buenos oficios. Entre tanto sus esfuerzos  para una interposici&oacute;n amistosa, ser&aacute;n empleados para impedir una guerra entre dichas  Provincias y la Madre Patria, y para mantener la paz y la amistad entre el  Pueblo de Venezuela y sus hermanos de ambos hemisferios.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Question 3&ordf; - La continuaci&oacute;n de relaciones de amistad,  comercio, y mutuo socorro entre las Provincias de Venezuela y la Madre Patria,  necesitando alguna estipulaci&oacute;n entre ambos Gobiernos, Venezuela consiente con  confianza en ello bajo la garant&iacute;a de S. M.B.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Contestaci&oacute;n 3&ordf; - Con la misma intenci&oacute;n amigable se recomienda  fuertemente que las Provincia de Venezuela mantengan sus relaciones de comercio  y amistad, y remitan auxilios a la Madre Patria. Los buenos servicios de la  Inglaterra ser&aacute;n empleados para asegurar la Madre Patria la ayuda de dichas  Provincias durante la presente guerra con Francia bajo las condiciones que  parezcan justas y equitativas conforme a los intereses de dicha Provincias, y ventajosas  a la causa com&uacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Question 4&ordf; - Ser&aacute; tambi&eacute;n tan importante como conforme a los  deseos de la junta de Venezuela que el Gobierno de S.M.B. mande instrucciones a  los Comandantes de Escuadra y a las Colonias de la Am&eacute;rica para que protejan  los objetos de que se hace menci&oacute;n m&aacute;s arriba, y m&aacute;s particularmente las  relaciones de comercio entre los habitantes de dichas Provincias y los S&uacute;bditos  de S.M.B. que gozar&aacute;n de nuestro comercio como una de las naciones m&aacute;s favorecidas.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Contestaci&oacute;n 4&ordf; - Las ordenes que se piden en este art&iacute;culo ya  han sido mandadas a los oficiales de S.M.B. bajo la confianza de que Venezuela  continuara en mantener fidelidad hacia Fernando 7&ordm; como tambi&eacute;n su cooperaci&oacute;n  con Espa&ntilde;a y S.M. contra el enemigo com&uacute;n.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="verdana">Conforme a la contestaci&oacute;n del Ministerio Brit&aacute;nico y en la  confianza de que la Inglaterra hab&iacute;a merecido y obten&iacute;a la confianza de los  contendientes, &quot;Espa&ntilde;a y la Am&eacute;rica del Sur&quot;, se crey&oacute; conveniente ofrecer una  mediaci&oacute;n imparcial para verificar la reconciliaci&oacute;n general de todos los  Dominios Espa&ntilde;oles y reunir de este modo los esfuerzos de aquella Naci&oacute;n  poderosa con direcci&oacute;n al grande objeto de repeler los crueles e injustos  ataques del implacable enemigo com&uacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">La Regencia de Espa&ntilde;a contexto a este crecimiento diciendo que  estaba pronta a admitir la mediaci&oacute;n ofrecida, pero acompa&ntilde;ando su aceptaci&oacute;n  de unas condiciones que S A.R. consider&oacute; incompatibles con los principios  justos e imparciales, bajo los cuales solo consisti&oacute; en intervenir.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Sin embargo de tales circunstancias tuvo a bien el Gobierno  Brit&aacute;nico ordenar el nombramiento de una comisi&oacute;n mediadora que pasase  inmediatamente a C&aacute;diz, esperando que el Gobierno Espa&ntilde;ol (en consideraci&oacute;n a  la conducta honrosa y liberal que la Gran Breta&ntilde;a hab&iacute;a invariablemente observa  do en todo el tiempo de su alianza con esa Naci&oacute;n) mejorar&iacute;a y modificar&iacute;a por  nuestra recomendaci&oacute;n e interposici&oacute;n las condiciones a que se hace alusi&oacute;n m&aacute;s  arriba, de manera que la comisi&oacute;n pudiese continuar sus esfuerzos para entablar  una reconciliaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Si las condiciones propuestas por el gobierno Brit&aacute;nico como  base de la reconciliaci&oacute;n hubiesen sido admitidas por la Regencia, los Comisarios  Espa&ntilde;oles deb&iacute;an haber sido convidados a acompa&ntilde;ar a los nombrados por la Gran  Breta&ntilde;a, no para formar parte de la mediaci&oacute;n, sino para proceder con ellos al  intento de dar un consentimiento formal a nombre del Gobierno Espa&ntilde;ol en el  lugar mismo a las condiciones de reconciliaci&oacute;n que se hubiesen aceptado en la Am&eacute;rica  del Sur. Lo que sigue son las condiciones que fueron propuestas.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">1. Cesaci&oacute;n de hostilidades de ambas partes incluyendo los  bloqueos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">2. Amnist&iacute;a general y olvido para siempre por parte del  Gobierno Espa&ntilde;ol de todos los actos de hostilidad cometidos por los Americanos  contra la Espa&ntilde;a y los Espa&ntilde;oles Europeos como tambi&eacute;n contra las autoridades  Oficiales, y Ministros empleados en Am&eacute;rica.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">3. Que todos los derechos ya declarados a los Americanos ser&aacute;n  confirmados por las Cortes y puestos de ejecuci&oacute;n que los Americanos tendr&aacute;n  una representaci&oacute;n llena, justa, y liberal en las Cortes, y que sus Diputados  ser&aacute;n elegidos inmediatamente por los distritos de la Am&eacute;rica.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">4. Que la Am&eacute;rica tendr&aacute; un comercio enteramente libre con  ciertas preferencias a favor de los Espa&ntilde;oles.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">5. Que la nominaci&oacute;n en Am&eacute;rica de Virreyes, Gobernadores,  &amp;c. ser&aacute; conferido a Americanos y Europeos sin distinci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">6. Que la administraci&oacute;n y el Gobierno interior en Am&eacute;rica  ser&aacute;n depositados en las asambleas locales y Jefes de las Provincias  respectivas; que los Miembros de las asambleas ser&aacute;n elegidos por el Pueblo, y  que los Espa&ntilde;oles Europeos residentes y establecidos en el pa&iacute;s ser&aacute;n tambi&eacute;n  elegibles.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="verdana">7. Que la Am&eacute;rica, despu&eacute;s de haber sido puesta en ejercicio de  dicha representaci&oacute;n en las Cortes, y de todos sus otros derechos, reconocer&aacute; a  Fernando 7&ordm; como a su Soberano, y le jurar&aacute; obediencia y fidelidad.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">8. Que la Am&eacute;rica tambi&eacute;n reconocer&aacute; la Soberan&iacute;a bajo el  nombre de Fernando 7&ordm; depositada en las cortes siendo estas constituidas con  todos los representantes de la Am&eacute;rica.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">9. Que la Am&eacute;rica entonces convendr&aacute; en mantener relaciones  mutuas y sinceras con la Espa&ntilde;a.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">10. Que la Am&eacute;rica entonces tambi&eacute;n convendr&aacute; en unirse con los  aliados de Espa&ntilde;a para obrar contra el poder de la Francia.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">11. Que la Am&eacute;rica tambi&eacute;n convendr&aacute; en mandar liberales  auxilios a la Pen&iacute;nsula para emplearlos contra el enemigo com&uacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Presentadas a las Cortes estas condiciones fueron desechadas  por todos los Diputados Espa&ntilde;oles, y admitidas por todos los Diputados de  Am&eacute;rica. Sobre el consentimiento de los diputados de Am&eacute;rica en esta ocasi&oacute;n,  se puede decir con seguridad que siempre fue una misma conducta en las Cortes;  ellos apoyaban todas las medida propuestas por el Gobierno Brit&aacute;nico, porque  conoc&iacute;an los sentimientos de amistan que hab&iacute;an manifestado hacia ellos, y  estaban convencido que los intereses de la Gran Breta&ntilde;a y de la Am&eacute;rica del Sur  eran inseparables en esta cuesti&oacute;n. Ellos no meditaban ciertamente en aquel  tiempo una separaci&oacute;n total de la Espa&ntilde;a, y nada sino la denegaci&oacute;n de este  pa&iacute;s a aliviar sus quejas pudo haberles obligado a levantarse para defender su  Independencia.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Est&aacute; en la naturaleza de todos, dice el Times, elevar sus  pretensiones seg&uacute;n la mejor&iacute;a de su fortuna; y ser&iacute;a una locura imaginarse que  los Americanos del Sur consintieran en que los progresos que han hecho desde  entonces hacia la emancipaci&oacute;n absoluta fueran consideradas como nada en el  arreglo de un tratado con la Espa&ntilde;a. Esta mudanza en sus sentimientos no ha  sido tanto por mejor&iacute;a de su fortuna como por a la experiencia que desde  entonces ha tenido del perfidia y falta de f&eacute; de Espa&ntilde;a, y el aborrecimiento  que las crueldades atroces de los Espa&ntilde;oles han exitado en ellos contra este  pueblo. De consiguiente el tiempo de la negociaci&oacute;n ya se ha pasado.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">No se puede dudar que la Espa&ntilde;a despu&eacute;s que ha encontrado que  todos sus esfuerzos para subyugar la Am&eacute;rica del Sur no producen efecto y no  pudiendo hacer m&aacute;s sacrificios consintiese ahora en las condiciones que desecho  antes pero no podemos menos que sentir que nuestro Gobierno tenga a bien entrar  en una negociaci&oacute;n que seg&uacute;n la naturaleza de las cosas no puede tener buen  suceso.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">La conducta de Venezuela en su Gobierno y Administraci&oacute;n  interior daba al mismo tiempo el m&aacute;s brillante testimonio de la ingenuidad de  sus deseos de reconciliaci&oacute;n y de la sinceridad de sus protestas solemnes de no  separarse jam&aacute;s de la Metr&oacute;poli.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Ninguna distinci&oacute;n legal se estableci&oacute; entre Espa&ntilde;oles y  Americanos, de hecho aquellos obtuvieron la preferencia, La misma Junta Suprema  se compon&iacute;a de unos y otros, y el Presidente, LLAMOSAS, era Espa&ntilde;ol Europeo. A  ninguno se le despoj&oacute; del empleo que antes obten&iacute;a, y muchos de ellos fueron  ascendidos, No hace la excepci&oacute;n el Capital-general y su Asesor, porque sus  destinos eran incompatibles con el nuevo orden de cosas. Tampoco lo es la  expatriaci&oacute;n, si as&iacute; puede llamarse, de los Oidores, que obstinada y  altivamente se opon&iacute;an a la voluntad general; pero esos mismos enemigos  altamente declarados fueron tratados con el mayor decoro, y no solamente se  respetaron sus propiedades; sino que se les suministro buque para irse, y mil  pesos a cada uno para costearse, &iquest;Puede darse acaso una conducta m&aacute;s tolerante,  m&aacute;s pac&iacute;fica, ni m&aacute;s liberal? &iquest;No acredita cu&aacute;n lejos estaba Venezuela de toda idea  de Independencia? &iquest;No hace ver que solo la nulidad pol&iacute;tica de Espa&ntilde;a, su  profundo y criminal olvido de los males y de los peligros de Am&eacute;rica, ese  abandono desde&ntilde;oso, en que ocupada de la ego&iacute;sta idea de su alta preeminencia  hasta en los derechos sociales y en la libertad, dejaba sus m&iacute;seras colinas a  la merced de los sucesos y de la fortuna, pudo inspirar a Venezuela la  determinaci&oacute;n de proveer por s&iacute; misma a su defensa y seguridad, sin separarse por  eso de su Metr&oacute;poli? No fue por cierto, pongo al Cielo por testigo, un  principio de rebeli&oacute;n; fue el principio conservador del Mundo, este conato  eterno de la raz&oacute;n en los pueblos y de la Naturaleza en los individuos a  mantener ilesa su existencia, quien incit&oacute; esta pa&iacute;s a tomar las disposiciones  saludables, que Espa&ntilde;a ha tenido la temeridad y el acierto de convertir en revoluci&oacute;n.  &iquest;Pod&iacute;a acaso desconocer las intenciones de Venezuela, bien manifiestas en sus protestas  cien veces repetidas, y siempre acordes con sus principios, con sus  instituciones y con su conducta? &iquest;Era por ventura sospechoso el lenguaje en que  la Junta Suprema hablaba a las Provincias, estableciendo el 11 de junio de 1810  el reglamente fundamental de las reformas necesitadas por su desgracia  situaci&oacute;n y por el imperio poderoso de las circunstancias pol&iacute;ticas? &quot;Conoce la  Junta Suprema, les dec&iacute;a, la necesidad de un poder central bien constituido, y  cre&eacute; es llegado el momento de organizarlo. &iquest;C&oacute;mo se podr&iacute;an de otro modo trazar  los l&iacute;mites de la autoridad de las Juntas Provinciales, corregir los vicios, de  que tambi&eacute;n adolece la constituci&oacute;n de estas, dar a las providencias  gubernativas aquella unidad, sin la cual no puede haber orden, ni energ&iacute;a,  consolidar un plan defensivo, que nos ponga a cubierto de toda clase de  enemigos; formar en fin una confederaci&oacute;n solida, respetable, ordenada, que restablezca  de todo punto la tranquilidad, y confianza; que mejore nuestras instituciones,  y a cuya sombra podamos esperar la disipaci&oacute;n de las borrascas pol&iacute;ticas, que  est&aacute;n sacudiendo al universo y conservar &iacute;ntegros los derechos de nuestro  desgraciado Monarca, y las leyes fundamentales de su Corona?&quot;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="verdana">Desde el momento, a&ntilde;ade m&aacute;s adelante, en que la mas p&eacute;rfida  usurpaci&oacute;n, arrancando del trono hereditario al Soberano reconocido, intent&oacute;  por la fuerza la instalaci&oacute;n de una dinast&iacute;a extranjera, fue el deber de las  autoridades, que accidentalmente se encontraron a la cabeza de la Naci&oacute;n,  solicitar que los pueblos Espa&ntilde;oles de ambos hemisferios eligiesen sus  representantes, ya para encargarlos provisionalmente del depositario de la  soberan&iacute;a, ya para continuar el gobierno, que durante la cautividad del  Monarca, o hasta la exaltaci&oacute;n de su sucesos leg&iacute;timo debiese administrar los  intereses de un imperio tan vasto, y defenderlo contra la ambici&oacute;n de la  Francia, Pero en vez de observar un principio tan conforme a la justicia natural  ... Entre tanto las Provincia de Venezuela sin m&aacute;s ambici&oacute;n que la de mantenerse unidad,  sin m&aacute;s pretensi&oacute;n que la de no ser esclavizadas, se conservaran fieles de su  augusto Soberano, prontas a sellar con la sangre del &uacute;ltimo de sus habitantes  el juramento, que han pronunciado en las Aras de la lealtad, y del  patriotismo&quot;.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Se&ntilde;ala en seguida las facultades, y comisi&oacute;n de los Diputados  en esta forma. &quot;Hab&eacute;is visto la necesidad de una delegaci&oacute;n; pero es necesario  restringir de tal manera las funciones de vuestros delegados, que no pueden  mandar con arbitrariedad, ni abusar de vuestra confianza. Toca a la delegaci&oacute;n  del pueblo de Venezuela reformar en lo posible los vicios de la administraci&oacute;n  anterior, proteger el culto, fomentar la industria, remover las trabas, que la  han obstruido en cada Provincia, extender las relaciones mercantiles en cuanto  lo permita nuestra situaci&oacute;n pol&iacute;tica, definir las que debemos tener con las  otras porciones del imperio Espa&ntilde;ol, y las que podemos conceder a los  negociantes de los pueblos aliados, o neutrales, entenderse oportunamente con  el Gobierno leg&iacute;timo, que se constitu&iacute;a en la Metr&oacute;poli, si llega a salvarse de  los barbaron, que la tienen ocupada, y con los que se establezcan en Am&eacute;rica  sobre bases racionales y decorosas; pronunciar el voto de la mayor&iacute;a de  Venezuela en circunstancias de tanto momento, establecer la reciprocidad de  auxilios y socorreos, que debemos mantener con los Gobiernos de los pa&iacute;ses  aliados, simplificar la administraci&oacute;n de justicia, y hacerla menos gravosa a  los vecindarios; reprimir las tentativas de los esp&iacute;ritus, que querr&iacute;an llevar  m&aacute;s adelante las innovaciones, estrechar los v&iacute;nculos de las Provincias, y en una  palabra disponer cuanto estime conveniente a estos importantes objetos,  conservaci&oacute;n de los derechos de nuestro augusto Soberano, declaraci&oacute;n, y goce  de los nuestros, defensa de la religi&oacute;n, que profesamos, felicidad, y concordia  general.&quot;</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">No se desminti&oacute; en todo un a&ntilde;o la conducta filial de Venezuela  respecto de su imperiosa Madrastra, ni en sus principios, ni en sus  operaciones, entre los propios, ni entre los extra&ntilde;os. No se puede citar un  hecho, no puede citarse una palabra que o indique sus ardientes votos por una  reconciliaci&oacute;n cordial y verdades con ella. Se esmeraba en merecerla por sus procedimientos  complaciente, al paso que la solicitaba por la intercesi&oacute;n de un Gobierno generoso,  que no solo era el mejor amigo, sino el tutor de esa ingrata y p&eacute;rfida  Pen&iacute;nsula.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">&iquest;Y qui&eacute;n dudar&aacute; de las intenciones amistosas, y de la conducta  pac&iacute;fica y moderada de las otras Rep&uacute;blicas de Sur Am&eacute;rica Avista del ejemplar  de Venezuela, caracterizada por la Espa&ntilde;a de la furibunda, audaz y sanguinaria,  la m&aacute;s odiosa ciertamente y la m&aacute;s criminal a los ojos de Fernando, y la  preferida en su furor para hacerle infernal presente de Morillo? Es constante que  todas ellas aspiraban a la reconciliaci&oacute;n propuesta por nuestros Diputados y  admitida por los suyos, y su lentitud en decirse por la Independencia absoluta,  despu&eacute;s de la insolente repulsa del Gobierno Espa&ntilde;ol y del ejemplo de  Venezuela, es una prueba incontestable de que todav&iacute;a conservaban las  intenciones y el deseo de volverse a unir a su Madrastra. Patria - Pasemos al  segundo punto.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Hemos visto los esfuerzos generosos de la Am&eacute;rica para calmar  la indignaci&oacute;n injusta y voluntaria de la Espa&ntilde;a y atraerla a una reconciliaci&oacute;n  liberal, que habr&iacute;a hecho la dependencia eterna. Resta examinar si mostr&oacute; la  misma moderaci&oacute;n y la misma nobleza de sentimientos, despu&eacute;s que por fortuna  del mundo se vio compelida violentamente por su propia Metr&oacute;poli a separarse  para siempre de ella.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Jam&aacute;s la demencia pol&iacute;tica ni la depravaci&oacute;n del sentido moral  se manifest&oacute; tan evidente en el Gobierno Espa&ntilde;ol como en aquellas  circunstancias delicadas en que precisamente necesitaba de m&aacute;s juicio y de m&aacute;s  probidad. No daba paso la Am&eacute;rica, que no fuese dirigido a estrechar la uni&oacute;n  con la Pen&iacute;nsula, a consolidad la Monarqu&iacute;a renaciente, y a hacerla fuerte y  poderosa y grande. Pero por un contraste el m&aacute;s asombroso y el m&aacute;s original,  tampoco daba paso la Espa&ntilde;a que no se encaminase a chocar de frente con la  Am&eacute;rica, disolver de un golpe el Estado, y prepararlo insensiblemente para que  Fernando lo hiciese la fabula del mundo.&iexcl;Pueda esta verdad, gravada un d&iacute;a, con el buril de T&aacute;cito,  aterrar los Gobiernos temerarios y precaver la disoluci&oacute;n de otras naciones!  Seria largo e inoportuno contra poner aqu&iacute; hechos a hechos, procederes a  procederes, y hasta el tono y el lenguaje de Am&eacute;rica al tono y al lenguaje de  Espa&ntilde;a, Que! &iquest;no basta haber visto que era un crimen, un vil atentado en la  una, lo que era en la otra una virtud y una noble resoluci&oacute;n? Se aplaude all&aacute;  el establecimiento de Juntas provinciales, como una medida saludable; y su  imitaci&oacute;n ac&aacute; en donde era necesaria, se declara rebeli&oacute;n.El gobierno se  entiende con aquellas Juntas, y a estas les hace la guerra; protege a aquellas  y procura mantener en ellas el orden y la tranquilidad interior, y a estas las  hostiliza, les bloquea sus puertos, y manda Comisarios intrigantes que  promuevan conspiraciones y siembren la discordia civil. La Am&eacute;rica sin embargo  permanec&iacute;a en su actitud pac&iacute;fica; la Espa&ntilde;a fue quien tiro el primer ca&ntilde;onazo,  y la primera sangre fue vestida por sus manos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Y en que circunstancias! Cuando la Am&eacute;rica despu&eacute;s de tantas  pruebas de la m&aacute;s sincera adhesi&oacute;n a su Metr&oacute;poli, despu&eacute;s de grandes y  repetidos servicios, despu&eacute;s de un donativo de noventa millones de pesos, no  cesaba de suplicarle que la oyese y no pudiendo obtener esta justicia,  interpon&iacute;a la Mediaci&oacute;n de una Potencia aliada, amiga y protectora suya.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">En vano se esforzaba cada provincia a nuestra en manifestar la  inocencia de su conducta y la rectitud de sus intenciones: en vano publicaban  manifiestos y representaciones: en vano sus Diputados, luego que se instalaron  las Cortes, expon&iacute;an las causas de los disturbios nacientes, manifestaban el  modo de calmarlos, y propon&iacute;an principios justos y mutuamente ventajosos, sobre  que establecer la m&aacute;s estrecha e inalterable uni&oacute;n, El trueno del ca&ntilde;&oacute;n en  Am&eacute;rica, y en Europa el silencia del desprecio, cuando no la irrisi&oacute;n y los  insultos, era toda la contestaci&oacute;n. He aqu&iacute; un ejemplo: &quot;Cuando por fin se  logr&oacute; fuese admitida a discusi&oacute;n nuestra solicitud de que esta mitad de la  Monarqu&iacute;a se reconociese parte integrante de ella, y se declarase su igualdad  en derechos con la otra mitad, nada se imprimi&oacute; en C&aacute;diz y en la Isla de Le&oacute;n  que no fuere una s&aacute;tira indecente contra los Americanos, y en 17 d&iacute;as que  duraron en las Cortes los debates, no se oyeron m&aacute;s que improperios contra  ellos, injurias y denuestos. &quot; Todav&iacute;a no se sabe, dec&iacute;a el Diputado Valiente,  a que genero de animales pertenecen los Americanos-Arguelles recordaba la  est&oacute;lida doctrina de que los Indios eran esclavos por naturaleza. - Torrero  opinaba que no pod&iacute;an ser iguales en derechos porque entonces no pagar&iacute;an  tributo. - L&oacute;pez preguntaba si los Americanos eran Blanco y Cat&oacute;licos- y m&aacute;s  obstinado que todos o m&aacute;s necio el Conde de Toreno protestaba, hasta en la  sociedad privada, que primero votar&iacute;a por la p&eacute;rdida de toda Am&eacute;rica que por su  igualdad con Espa&ntilde;a.&quot; - Una resoluci&oacute;n ilusoria, concebida en t&eacute;rminos ambiguos  y caprichosos, m&aacute;s bien por terminar los debates que la cuesti&oacute;n, acabo de  enajenar los &aacute;nimos, sin que por eso dejasen de hacerse nuevas representaciones.-  nuevos decretos en que se descubr&iacute;a el artificio, bien manifiesto despu&eacute;s en la  Constituci&oacute;n, pusieron en evidencia la firme resoluci&oacute;n de Espa&ntilde;a de sujetarnos  por las armas a ser siempre esclavos y siempre sumisos: y nosotros por una  justa reacci&oacute;n decretamos ser siempre libres y siempre independientes.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Mucho antes que la Am&eacute;rica se resolviese a esta declaraci&oacute;n  augusta no faltaron Espa&ntilde;oles sabios y celosos, que esforz&aacute;ndose vanamente en  apartar del precipicio a su demente Gobierno, la consideraban justa, forzosa e  inevitable. Baste por todos el testimonio del ilustre autor de El Espa&ntilde;ol que  hablando de la Mediaci&oacute;n de la Gran Breta&ntilde;a, neciamente desatendida, se explica  en estos t&eacute;rminos. - &quot;Las Cortes han declarado as&iacute; a la faz del mundo que no quieren  conciliaci&oacute;n con las provincias de Am&eacute;rica que se hallan en revoluci&oacute;n.  Desechando la conciliaci&oacute;n, han declarado impl&iacute;citamente que es su voluntad que  las armas decidan la cuesti&oacute;n presente: que si los Americanos son vencidos, se  han de someter por derecho de conquista a las leyes que las Cortes les han  dado: y que si vencen... Dejo a las Cortes que concluyan el periodo.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Yo he hecho cuanto ha estado a mi corto alcance para persuadir  a los Americanos a la conciliaci&oacute;n: m&aacute;s ya no est&aacute; en su mano ni en la m&iacute;a. El  Gobierno Espa&ntilde;ol la ha rehusado a la amistad, a la humanidad, a la justicia y  aun a su propio inter&eacute;s. &iquest;Qu&eacute; le resta que hacer a los Americanos? &iquest;Se han de  entregar a la discreci&oacute;n de semejantes Se&ntilde;ores fiados en la defensa de una  tercera parte de representantes ene l Congreso, a esperar justicia de &eacute;l contra  la que sumariamente les administren sus Virreyes y Audiencias? - antes me  cortara la mano con que escribo que recomendar tan funesto abatimiento&quot;- As&iacute;  hablaba un Espa&ntilde;ol que se preciaba de este nombre, y que lo honro hasta el d&iacute;a,  en que abolida por Fernando la representaci&oacute;n nacional, no quiso como el  c&eacute;lebre General Dyer pertenecer m&aacute;s a una naci&oacute;n p&eacute;rdida y degradada.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="verdana">Compelidos tan violentamente a declarar por fin nuestra  Independencia y a sostenerla con las armas, est&aacute;bamos tan ajenos de este odio  profundo que se debe a la tiran&iacute;a, y que gracias a Calleja, Goyeneche, Elio y  sobre todos al atroz Morillo, jam&aacute;s se extinguir&aacute; en Am&eacute;rica: que antes bien la  bondad y aun la benevolencia con que trat&aacute;bamos a los Espa&ntilde;oles establecidos entre  nosotros, ha sido la causa principal de nuestras asombrosas desgracias. Hubiera  sido justo y conveniente arrojar al instante de nuestro seno este nido de  v&iacute;boras, que nos han devorado las entra&ntilde;an; pero yo no s&eacute; porque triste  fatalidad</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">&quot;______________________ Cette d&eacute;fiance</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Est toujours d&#39;un bon coeur la derni&egrave;re science.&quot;</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Largas y terrible lecciones han sido necesarias para por fin  instruirnos; m&aacute;s la doctrina no ser&aacute; olvidada, y largos y terribles siglos  coger&aacute; la Espa&ntilde;a el fruto de su acertada ense&ntilde;anza. Cuanto mayor fue nuestra  generosidad y nuestra confianza, tanto m&aacute;s vivo y tanto m&aacute;s profundo ser&aacute; el resentimiento  de tan vil ingratitud y de tan horrorosa perfidia. Un simple juramento, un  infame perjurio, fue toda la garant&iacute;a que les exigimos para admitirlos a la  participaci&oacute;n de nuestros derechos, y dejarlos en posesi&oacute;n tranquila de sus  bienes y en el libre ejercicio de sus profesiones, Nuevos en Pol&iacute;tica cre&iacute;amos  que el nombre del Creador del Mundo no ser&iacute;a invocado para violar a salvo las  convenciones sociales y abusar de la bondad de un gobierno liberal. En toda  Am&eacute;rica se observo esta conducta; pero en Venezuela, y acaso en todas partes,  se les conserv&oacute; en los empleos, en las primeras dignidades, y hasta en el mando  de los ej&eacute;rcitos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">El Inspector General de Artiller&iacute;a Salcedo, el Director de  Ingenieros Jacot, los Comandantes generales de Marina, Mendoza y a Martirena,  El General en Jefe del Ejercito de Occidente Xalon, el General en Jefe del de  Oriente Moreno, el Comandante de la Guayra, Fern&aacute;ndez, el Comandante mismo de  Puerto Cabello, del Gibraltar de Venezuela, Ruiz era Espa&ntilde;ol, y en manos  espa&ntilde;olas estaba todo el mando de las armas de la Rep&uacute;blica. No se pasaron seis  d&iacute;as sin que se descubriese y justificase una horrible conspiraci&oacute;n que se  extend&iacute;a a toda la Provincia de Caracas; pero que solo en Valencia pudo tener  efecto. El pueblo amotinado, armado y dirigido por los Espa&ntilde;oles opuso all&iacute; al  General Miranda la m&aacute;s vigorosa y obstinada resistencia. La ciudad, inundada en  nuestra propia sangre, cedi&oacute; al fin, aprendidos en su fuga a territorio enemigo  los autores de tantos males, fueron juzgados con los otros Espa&ntilde;oles sus  c&oacute;mplices y siendo sentenciados a muerte &uacute;nicamente los Jefes principales.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">La mayor parte de los otros fueron encerr&aacute;ndose la fortaleza de  Puerto-Cabello, en donde tramaron despu&eacute;s otra conspiraci&oacute;n, cuyas  consecuencias no han sido funestas, Ya muchos de ellos hab&iacute;an sido indultados  cuando la primera conspiraci&oacute;n, urdida desde Puerto Rico, durante las  negociaciones de conciliaci&oacute;n, por le Filibustier Cortabarria, aquel pirata  togado y que a titulo de comisionado regio para pacificar estas provincias vino  a conmoverlas y perturbarlas, despu&eacute;s de infestar b&aacute;rbaramente sus costas.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Sin embargo de que una gran parte de los conjurados era oficiales  del ej&eacute;rcito, ninguna providencia, ni de mera precauci&oacute;n, se tom&oacute; contra los  restantes ni contra los dem&aacute;s Espa&ntilde;oles, Vamos a ver las consecuencias de tanta  generosidad.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">En estas circunstancias invadi&oacute; Monteverde a Venezuela, y  favorecido secreta, pero activa y poderosamente por esos mismos Espa&ntilde;oles, que  en el ej&eacute;rcito y en las ciudades acababan de recibir de nuestro Gobierno esta  prueba de benevolencia y de confianza, penetr&oacute; hasta Barquisimeto, bajo cuyas  ruinas se hab&iacute;a sepultado en el terremoto la mayor parte de su poblaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Un resto miserable de ella, sin casa, sin hogar, sin medio  alguno de subsistir se acoge a la hospitalidad de Araura, y es sorprendida por  las tropas de Monteverde avisadas y a&uacute;n conducidas por esos mismos Espa&ntilde;oles.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Perdiose inmediatamente la batalla de San Carlos por la  traici&oacute;n del Espa&ntilde;ol Hotalva, que sedujo la columna de caballer&iacute;a que mandaba,  y era la m&aacute;s fuerte y la m&aacute;s aguerrida del ejercito.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="verdana">Este comandante al tiempo de ejecutar un movimiento decisivo  sobre el enemigo, se volvi&oacute; contra nosotros, atac&oacute; nuestra retaguardia, hizo en  ella un estrago horroroso, y no dio cuartel ni a sus propios amigos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">No se port&oacute; menos espa&ntilde;olamente el comandante Mart&iacute; que no  contento con haber entregado al enemigo el Departamento y la Divisi&oacute;n militar  de Guanare, que mandaba, pas&oacute; a Barinas en donde a fuerza de astucia y  artificios sedujo y disolvi&oacute; la Divisi&oacute;n entera que defend&iacute;a la capital. -  Groya que defend&iacute;a la entrada de los llanos, se paso al enemigo con un fuerte  destacamento y dos piezas de artiller&iacute;a, que estaban a sus ordenes.-</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">En todo Venezuela no hab&iacute;a m&aacute;s que traiciones y perfidias en lo  pol&iacute;tico y en lo militar- La lista de semejantes hechos es inmensa, y creemos  que a nuestro prop&oacute;sito bastan los pocos que hemos indicado.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">No solo el ejercito, sino la hacienda p&uacute;blica estaba en manos  de los Espa&ntilde;oles. El superintendente General de Rentas, y los empleados  principales eran todos de la Pen&iacute;nsula. Nuestro Gobierno que se hab&iacute;a propuesto  la cordial uni&oacute;n de Espa&ntilde;oles y Americanos, crey&oacute; que un exceso de confianza y  de indulgencia era el mejor y m&aacute;s seguro medio. Si al principio, cuando los Catalanes  de Cumana se apoderaron en plena paz del Castillo de San Antonio, en donde la fuerza  los oblig&oacute; a rendirse, no se les hubiera perdonado y permitido volver  tranquilos a sus casas y a su comercio, acaso no se hubiera perdido Venezuela  por traici&oacute;n y por conspiraciones.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Ya se deja entender por nuestra conducta con tan viles y tan  obstinados traidores, cu&aacute;l ser&iacute;a la que ten&iacute;amos con los prisioneros de guerra.  Se puede asegurar que lo eran solamente de nombre. Eran todav&iacute;a mejor tratados  que nuestros propios soldados y oficiales de igual grado. La sola idea de  guerra a muerte, que hoy es tan familiar, habr&iacute;a hecho entonces estremecer de horror  a toda Venezuela. Los Espa&ntilde;oles entraron desde luego haci&eacute;ndola no solo a las  tropas Republicanas, sino a los habitantes pac&iacute;ficos y laboriosos, a los  labradores inocentes, a toda la creaci&oacute;n org&aacute;nica, resueltos a no dejar en  Am&eacute;rica m&aacute;s que la tierra, el cielo y la memoria de sus espantosas maldades.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana"><b><i>Vamos a dar de ellas una ligera idea en el punto  siguiente.</i></b></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">El cuadro de desolaci&oacute;n y de horror que actualmente presenta la  Am&eacute;rica es rasgo por rasgo, atrocidad por atrocidad, el mismo que en el siglo  infeliz de su conquista. Los mismos cr&iacute;menes, los mismos estragos, la misma  depredaci&oacute;n todo g&eacute;nero de atentados y maldades, aquella misma sed de oro y de  sangre, aquella misma rabia, aquel mismo furor - los mismos Espa&ntilde;oles! Venid,  escritores mercenarios, apologistas viles de la Espa&ntilde;a, venid a ver si el delirio  de la Filantrop&iacute;a dicto las p&aacute;ginas horribles que LAS CASAS borraba con sus  lagrimas! Venid, y si os queda alg&uacute;n sentimiento de humanidad, publicad, como  &eacute;l, una Breve relaci&oacute;n de lo que viereis y la Europa no encontrara de nuevo m&aacute;s  que los nombres y el lenguaje. Juzgad por las ligeras indicaciones que en un  escrito tan reducido apenas es permitido daros.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Prescindamos de la p&eacute;rfida y espantosa carnicer&iacute;a de Quito, del  deg&uuml;ello de toda la poblaci&oacute;n de una Ciudad Pacifica y de las m&aacute;s principales  de M&eacute;xico, de tantas atrocidades, de tantos horrores cometidos en la extensi&oacute;n  inmensa de nuestro Continente, y ci&ntilde;&eacute;ndonos al territorio de Venezuela y de  Santaf&eacute;, content&eacute;monos con citar algunos hechos. Aun aqu&iacute; mismo prescindamos  tambi&eacute;n de todos los anteriores a la capitulaci&oacute;n de Monteverde.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Desalentado Miranda por la p&eacute;rdida de Puerto-Cabello y  horrorizado de tantos estragos, crey&oacute; salvar la vida, las propiedades y  tranquilidad de sus compatriotas por medio de una capitulaci&oacute;n, que tan presto  fue concluida, como violada. Apenas se hab&iacute;an rendido las armas, cuando por  todo Venezuela no se ve&iacute;an m&aacute;s que prisionero y tropel&iacute;as, y en muchas partes  al tiempo mismo en que se estaban publicando las Proclamas de Amnist&iacute;a y la  misma capitulaci&oacute;n. No se encontraban por los caminos m&aacute;s que filas de  prisioneros, ancianos, ni&ntilde;os, sacerdotes, soldados, los m&aacute;s respetables  ciudadanos, y los m&aacute;s infelices labradores, todos atados, todos conducidos b&aacute;rbaramente,  todo sufriendo igualdad de insultos y de ultrajes por irrisi&oacute;n de la igualdad  de los derechos. Caracas y otras ciudades se convirtieron en C&aacute;rceles, y apenas  bastaban las casas para contener los prisioneros. La poblaci&oacute;n estaba dividida  en solo dos clases, opresores y oprimidos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">&iexcl;y el Gobierno Espa&ntilde;ol dio una aprobaci&oacute;n solemne a la  violaci&oacute;n infame de la capitulaci&oacute;n bajo la cual se someti&oacute; Venezuela! Por m&aacute;s  reclamaciones que hicieron los Diputados Americanos en las cortes. El General  Miranda y otros ilustres Ciudadanos remitidos a Espa&ntilde;a fueron confinados a los  presidios. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="verdana">Monteverde no era sanguinario; pero no ten&iacute;a bastante firmeza de  car&aacute;cter para mostrarse humano entre aquellos Caribes. As&iacute; es que sin matar a  nadie, a casi todos se les hizo morir. Era lo mismo mandarlos a los calabozos  que la pat&iacute;bulo. Centenares de hombres amontonados en mazmorras pestilentes,  privados del aire y de la luz, cargados de grillos, sepultados en la miseria y  la inmundicia en un clima tan ardiente, no pod&iacute;an menos que perecer.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Felizmente el General Bol&iacute;var viene volando de victoria en  vitoria desde las m&aacute;rgenes del Magdalena a las puertas de Caracas a tiempo de  libertar muchas v&iacute;ctimas. Olvidando tan recientes agravios acepta las  capitulaciones del Gobernador Fierro, de Budia y de M&aacute;rmol. Desapru&eacute;balas todas  Monteverde y declara que deja los prisioneros s discreci&oacute;n del Vencedor. Sin  embargo, el General BOLIVAR las cumpli&oacute; todas, y los prisioneros fueron  respetados.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Pero esta no era m&aacute;s que la infancia del Genio del mal en  Venezuela. Bien pronto saltando de la cuna con todas las fuerzas y el vigor de  aquel ni&ntilde;o que nos pinta Ovidio, se lanza de las mazmorras obscuras de Puerto  Cabello, y la t&eacute;a en una mano, en otra el pu&ntilde;al espa&ntilde;ol lleva el incendio y la  muerte por todas las provincias.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Aragua de Oriente, que por su situaci&oacute;n en lo interior de los  llanos, lejos de las ciudades principales, no hab&iacute;a tomado parte activa en los  movimientos pol&iacute;ticos: esta villa pacifica y tranquila es el teatro de la m&aacute;s  espantosa carnicer&iacute;a. Su poblaci&oacute;n entera fue aniquilada; pero como  &iexcl;-atravesando con el mismo pu&ntilde;al a la madre y al ni&ntilde;o en sus brazos - rompiendo  a otras el vientre para arrancar al feto del seno maternal - martirizando los  tiernos j&oacute;venes y las v&iacute;rgenes inocentes con tormentos que el pudor y la  humanidad horrorizados apartan de la vista, variando en todos la muerte  prolongada para convertirla en espect&aacute;culo. - A Unos los desollaban vivos y los  arrojaban a lagos infectos y a&uacute;n envenenados por su naturaleza&mdash; despalmaban a  otros las plantas de los pies y los forzaban a corres sobre un suelo pedregoso y  ardiente&mdash;a otros les quitaban parte de la piel de la cara para hacerlos objeto  de irrisi&oacute;n&mdash;a todos antes o despu&eacute;s de muertos les cortaban las orejas, que  hicieron ramo de comercio, vendi&eacute;ndolas en Cumana a varios Catalanes, que se  complac&iacute;an en adornar sus casas con estos trofeos de la barbarie y ferocidad  espa&ntilde;ola. -El autor de semejante carnicer&iacute;a, Zuazola, la expi&oacute;, por fin con una  muerte atroz. Justicia se ha hecho sobre la tierra, diremos con Raynal, que se  haga justicia en los infiernos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">No fue menos desgraciada a suerte de Calabozo y de San Juan de  los Morros, en donde Boves y Anto&ntilde;anzas asesinaron por sus propias manos a casi  todos sus habitantes, siendo los de aquel pueblo apacentadores de ganado, y los  de este sencillos labradores, todos pac&iacute;ficos y todos muy ajenos de tomar parte  en la guerra ni en la pol&iacute;tica. Si en San Juan de los Morros dejaron muchos  vivos, solo fue para que suspendidos en las empalizadas sirviesen de blanco a  sus soldados para ejercitarse a dar lanzadas y sablazos, haci&eacute;ndose una  diversi&oacute;n por el estilo de los torneos de la antigua caballer&iacute;a. Dos a&ntilde;os se  hab&iacute;an pasado, y todav&iacute;a se ve&iacute;an suspensos all&iacute; los esqueletos humanos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Boves en Espino hizo fusilar a cuantos hombres pod&iacute;an llevar  las armas, y sobre este principio desolar reglo constantemente su conducta, sin  que por eso dejase de degollar pueblos enteros.-</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">No hay maldad que no haya cometido este monstruo. La licencia  m&aacute;s desenfrenada, el pillaje, la devastaci&oacute;n, y todo g&eacute;nero de cr&iacute;menes era la  paga de un numeroso ejercito de los m&aacute;s desalmados facinerosos. -El aprendiz de  Verdugo Francisco Tomas Morales, hoy brigadier, era su segundo.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Y&aacute;&ntilde;ez envidioso de la atroz celebridad de Boves y Morales  levanta partidas de bandidos, que discurren por todas partes destruyendo a un  tiempo la creaci&oacute;n de la naturaleza y la del Arte.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Todo lo que respira, muere: arden por todas partes los campos y  los edificios: las ciudades se convierten en sepulcros, y por largo tiempo una  atmosfera pestilente anuncia en ellas una poblaci&oacute;n de muertos. Los caminos se  ven cubiertos de cad&aacute;veres de mujeres y hombres: unos con los ojos arrancados,  otros traspasados a lanzadas, y otros manifiestamente arrastrados a la cola de  los caballos. En las provincias de M&eacute;rida, Barinas y Caracas apenas hay ciudad  o lugar que no haya experimentado semejante desolaci&oacute;n; pero la capital misma  de Barinas, Guanare Bobare, Barquisimeto, Corede, Tinaquillo, Nirgua, Guayos,  San Joaqu&iacute;n, Villa de Cura, Valles de Barlovento, han sido los pueblos m&aacute;s  desgraciados. Algunos fueron reducidos a cenizas, otros quedaron sin  habitantes. En Barinas paso Puy a cuchillo quinientas personas, y avisado de  que ya nuestras tropas entraban en la ciudad, preguntaba sino dar&iacute;an tiempo  para matar a setenta y cuatro que iba a degollar.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">No fueron menos sanguinarios en Guanare y Araure, y m&aacute;s a&uacute;n en  Bobare, en donde cortaron los brazos y las piernas a todos los prisioneros  hechos all&iacute; mismo y en Yaritagua y Barquisimeto.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="verdana">Rosete se presenta disputando al antrop&oacute;fago Boves, a su digno  disc&iacute;pulo Morales, y al execrable Y&aacute;&ntilde;ez el honor de competir con la peste, las  viruelas, el mal ven&eacute;reo, y la fiebre amarilla en la despoblaci&oacute;n de este  hemisferio. Mientras Y&aacute;&ntilde;ez marchaba degollando por Barinas, y Boves con Morales  por la Villa de Cura, Rosette para seguir a Caracas sacrificaba atrozmente a  los desgraciados hijos de Ocumare -unos horriblemente mutilados sin diferencia de  sexo ni edad- otros asesinados en el templo y aun sobre el ara misma del Altar  - atropellados el Curra y Sacerdotes - saqueando y profanado el Santuario-  trescientos cad&aacute;veres de los vecinos principales esparcidos en las calles y sus  cercan&iacute;as- clavadas en las puertas y ventanas las partes sexuales de los  muertos- todo el peque&ntilde;o lugar robado y pillado completamente. Igual suerte  aguardaba a todos los pueblos de Venezuela, si no se hubiera descubierto la conspiraci&oacute;n  de los prisioneros Espa&ntilde;oles de la Guayra, con quienes estaban concertados los movimientos  de Boves, Y&aacute;&ntilde;ez y Rosete. Confiado este en la cooperaci&oacute;n de los conjuntados, estaba  ya muy cerca de Caracas: pero sobresaltado al presentarse nuestras tropas, que  cre&iacute;a degolladas, huyo abandonando con todos sus papeles el plan mismo de la  conspiraci&oacute;n. Este acontecimiento obliga al Gobierno a mudar de sistema. Estaba  demostrado que la indulgencia con los Espa&ntilde;oles era la sentencia de muerte de  los Americanos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">&iquest;Negaran los Espa&ntilde;oles estos hechos? &iquest;Por qu&eacute; no los negaron  cuando fueron casi literalmente publicados hace m&aacute;s de cuatro a&ntilde;os en el  Manifiesto oficial del Secretario de Estado Mu&ntilde;oz T&eacute;bar para justificar la  declaraci&oacute;n de la guerra a muerte? El silencio del Gobierno Espa&ntilde;ol cuando  muchos de estos hechos se alegaron en la elocuente y celebre contestaci&oacute;n del  General Bol&iacute;var al Gobernador de Curazao: su silencio cuando de nuevo se le  estrech&oacute; a responder para intimarle una guerra de exterminio, es una prueba  concluyente que &eacute;l mismo se reconoce culpable. &iquest;Y c&oacute;mo osar&aacute; levantar la voz a  vista de cuatrocientos mil cad&aacute;veres tendidos a&uacute;n sobre nuestro territorio, de  ciudades convertidas en guarida de fieras, familias numerosas acogidas a los  bosques, por todas partes ruinas, por todas partes vestigios de la industria rural  y de la Agricultura fugitivas, vastas plantaciones desiertas, llanuras inmensas  de que ha desaparecido la creaci&oacute;n viviente, el silencio de la naturaleza, el  horror de la soledad? -Espa&ntilde;oles! &iexcl;Osareis hablar?</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">El silencio de la consternaci&oacute;n reinaba en aquella asamblea de  los pueblos civilizados, temi&eacute;ndose que la separaci&oacute;n insolente de la Espa&ntilde;a  disolviese e Congreso reunido para terminar una guerra tan funesta a la  humanidad, cuando el Presidente revisti&eacute;ndose de toda la majestad de Europa _  &quot;no es dijo, por los intereses particulares ni por las preocupaciones de la  Espa&ntilde;a , no es por su Fernando, por su Inquisici&oacute;n, por su monopolio, por sus  frayles, que la Europa se ha reunido en este Congreso que fija la atenci&oacute;n del  Mundo. - Es para enjuagar las lagrimas de la humanidad, y las enjuagara - Es  para restablecer la paz sobre la tierra, y la paz ser&aacute; restablecida.- Es para  dar libre curso al comercio y a las relaciones sociales, y esta libertad ser&aacute;  dada.&quot;</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Aplausos infinitos y repetidos gritos de &quot;Viva el Congreso  pacificador y libertador del Mundo- viva la Europa benem&eacute;rita del g&eacute;nero  humano,&quot; interrumpieron al Presidente, que continuo diciendo - &quot;si estos  beneficios pueden obtenerse por una reconciliaci&oacute;n sincera entre la Espa&ntilde;a y la  Am&eacute;rica sobre principios justos y liberales, la Europa preferir&aacute; este medio,  sin embargo de ser el que menos conviene a sus propios intereses: pero si ya no  puede haber entre ellas una reconciliaci&oacute;n ingenua y verdadera. El Congreso  tomar&aacute; otra providencia m&aacute;s conforme a las luces del siglo y a la dignidad de  Europa - Hable la Am&eacute;rica&quot;</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">S&iacute;! Exclamo la Am&eacute;rica, si, otra providencia digna del siglo y  digna de la Europa. La reconciliaci&oacute;n es imposible. Sobrado largo tiempo la he  solicitado yo misma: sobrados esfuerzos, sobrados sacrificios hice, y a  sobradas humillaciones me abat&iacute; por obtenerla.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Pero la altanera Espa&ntilde;a, insensible a mis clamores y a mis  grandes y generosos servicios, insensible a sus propios intereses y a la  intercesi&oacute;n de la Amistad, solo respondi&oacute; con insultos y con bayonetas a mis  repetidas solicitudes de reconciliaci&oacute;n de paz. No! No fui yo la que me separe  de ella: fue ella misma quien por un resentimiento temerario me repeli&oacute; con  violenta mano de su seno, cuando yo abr&iacute;a los brazos para estrecharla en mi  coraz&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Cre&iacute;a en el delirio de su iracundo orgullo someterme f&aacute;cilmente  por la fuerza a la m&aacute;s abatida servidumbre, y furiosa y fren&eacute;tica solo pens&oacute; en  acuciar su c&oacute;lera y su ferocidad natural.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Vengativa por car&aacute;cter y ego&iacute;sta por avaricia, expuso en los  momentos m&aacute;s cr&iacute;ticos la causa de la Europa con quien peleaba unida, por  empe&ntilde;arse conmigo en un aguerra injusta y voluntaria: y cuando ya se encuentra  victima de su propia temeridad, cuando cercada de montes de cad&aacute;veres se ahoga  en la sangre que ella misma ha derramado, entonces s&iacute;, entonces se acuerda de  la Europa, y clama implorando su favor que jam&aacute;s ha merecido. Pero que! &iquest;La Europa  se arrojar&aacute; en ese lago espantoso a la humanidad por sustraer a la ira del  Cielo no una hija, sino una advenediza ingrata y criminal, que expelida del  &Aacute;frica no fue a ponerse a sus pies en los Pirineos, sino cuando para profanar  su Augusto asilo y comprometerla con el g&eacute;nero humano? -&iexcl;Y la salvar&aacute; para present&aacute;rmela  ma&ntilde;ana en la sangre de mis hijos, proponi&eacute;ndome que yo la abrace, que yo me le  humille, que yo me someta otra vez a su b&aacute;rbaro despotismo! - No, ilustre  Europa! No, ya no puede haber ninguna relaci&oacute;n entre la Espa&ntilde;a y la Am&eacute;rica.  -un odio eterno nos separa, y el Cielo y el Infierno se unir&iacute;an primero que nosotras.  Las nuevas ofensas han renovado el sentimiento de las antiguas. Todos los  desastres, todos los cr&iacute;menes de la conquista est&aacute;n presentes a mi imaginaci&oacute;n.  - O memoria! &iexcl;O d&iacute;a de maldici&oacute;n aquel en que conced&iacute; la m&aacute;s generosa  hospitalidad a esa miserable aventurera, que apenas recostada en mis brazos  sac&oacute; del seno su p&eacute;rfido pu&ntilde;al y me cubri&oacute; de heridas para robarme el oro que  yo le prodigaba, y hacerse la se&ntilde;ora de mi casa, en que, la infame era recibida  como amiga! Pero &iquest;qu&eacute; espect&aacute;culo de horror se presenta a mi vista? El mayor,  el m&aacute;s ilustre de mis hijos, Montezuma exhalando su &uacute;ltimo suspiro bajo la  segur del alevoso y b&aacute;rbaro C&oacute;rtes- Auatinotzin ardiendo-los ben&eacute;ficos Incas  ahogados en su sangre - Zipas, Caciques, todos los Soberanos, todos los  Pr&iacute;ncipes de un Mundo, y sus esposas y sus tiernos hijos degollados -Jefes,  Sacerdotes, magistrados, todo muere - doce millones de hombres expiran bajo el  cuchillo espa&ntilde;ol. -si algunos se reservan solo es para gemir y perecer obscura  y lentamente bajo el peso de los m&aacute;s duros trabajos - y por otra parte las  ciudades en llamas, los palacios, los templos desplom&aacute;ndose, las producciones  mismas del Genio y los monumentos del saber antiguo desapareciendo en el humo  de ese universal incendio. -Gran Dios! &iquest;Es esta una invasi&oacute;n de Espa&ntilde;a o una  erupci&oacute;n del infierno?... y cuando ya el tiempo, consolador del Mundo,  derramaba sobre mis heridas el b&aacute;lsamo del olvido, &iexcl;he aqu&iacute; otra vez la misma carnicer&iacute;a,  por los mismos verdugos o por los mismos Diablos, como no duda llamarlos el venerable  Fil&aacute;ntropo LAS CASAS! Pareci&eacute;ndole sin embargo a Morillo una imitaci&oacute;n pueril, quiso  el mismo dar las reglas y el ejemplo de una perfecci&oacute;n horrible, y en la desesperaci&oacute;n  de no encontrar ya reyes ni emperadores que degollar, se aplico a degollar los  genios y los talentos; proclamando la extirpaci&oacute;n de la Soberan&iacute;a de las luces  como se proclamo en aquel tiempo la de la Soberan&iacute;a de la Autoridad. No se  perdonaba entonces aun Pr&iacute;ncipe de la cuna: ahora no se perdona a un joven de  talentos en el Colegio.- en lo dem&aacute;s, todo es igual: el mismo exterminio, la  misma devastaci&oacute;n, y acaso con doblada actividad. M&aacute;s de dos millones de  hombres han perecido ya, y Provincias enteras se hallan convertidas en  desiertos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Y a vista de semejante sistema de perfidis y de atrocidad, &iquest;no  es claro que la Espa&ntilde;a misma quiso deliberadamente hacer imposible toda  reconciliaci&oacute;n, como en otro tiempo quemaba las naves de Cortes para hacer imposible  toda retirada?</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Mas dado que haciendo yo violencia a i coraz&oacute;n, prostituyendo  la justicia, ultrajando la raz&oacute;n y la naturaleza, consintiera en la iniquidad  pol&iacute;tica de reconciliarme con la Espa&ntilde;a, &iquest;Cu&aacute;l ser&iacute;a el resultado de tan infame  convenio? Sea cuales fueren los principios que admita la Espa&ntilde;a, las ventajas  que ofrezca la Europa, y las promesas que a m&iacute; me haga, todo lo anula, todo lo  destruye la mutua desconfianza entre pueblos que jam&aacute;s volver&aacute;n a estimarse. Es  de toda evidencia que la Espa&ntilde;a reposar&iacute;a un instante hasta haberse asegurado  de que era absolutamente imposible volviese yo jam&aacute;s a pensar en independencia.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="verdana">Y despu&eacute;s de la triste experiencia que ha hecho de su propia  debilidad, &iquest;se podr&aacute; dudar de los medios que su conocido Maquiavelismo  adoptar&iacute;a para conseguirlo? Su primer cuidado ser&iacute;a seguramente exterminar por  sus artes acostumbradas de alevos&iacute;a y de perfidia, a cuantos hombres creyese  que por sus luces, por sus virtudes o por su dinero pod&iacute;an adquirir con el tiempo  alg&uacute;n ascendiente sobre su pa&iacute;s.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">&iquest;y qui&eacute;n podr&iacute;a impedirle la ejecuci&oacute;n de aquel horrible plan  de sembrar la discordia entre las familias, fomentar el juego y la  prostituci&oacute;n, corromper la moral, impedir la civilizaci&oacute;n, inspirar odio y  desprecio de los pueblos extranjeros a pretexto de religi&oacute;n, y otras cuantas maldades,  cuyas pruebas puso en mis manos la revoluci&oacute;n?</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">No es con otro objeto que Morillo Clamaba con tanta instancia  pidiendo Curas, Abogados, Misioneros a Espa&ntilde;a. Pero ella no se contentar&aacute; con  degradar la raz&oacute;n y envilecer el alma de mis hijos; sino que estorbar&aacute; el  aumento de poblaci&oacute;n, entorpecer&aacute; el comercio, frustrara las grandes empresas  de Agricultura y Miner&iacute;a, y estar&aacute; siempre atenta a cortar el vuelo a la  prosperidad. Estos son los medios de mantener su dominaci&oacute;n, y ella no quiere  m&aacute;s que dominar. Por lo que hace la Europa, o a las Potencias que la  favorecieren, puede ser muy bien que por ahora de a su comercio libre entrada  en mis puertos; pero adem&aacute;s de que un Continente gobernado por tales principios  no puede ofrecer ventajas permanentes, es muy cierto que no tardar&iacute;a en  excluirlo por medios indirectos, por el fanatismo, por sus trabas, por pretextos  de conspiraciones y contrabandos, por mil artes infames de que ning&uacute;n Gobierno ha  sido jam&aacute;s tan fecundo como el suyo. Estos mismos efectos de su desconfianza  reanimaran la m&iacute;a, y har&aacute;n cada veza m&aacute;s vivos y m&aacute;s funestos nuestros  resentimientos. Y en este estado de desafecci&oacute;n y de inquietud reciproca,  &iquest;puede haber otra cosa que partidos, conmociones, levantamientos de unos  pueblos, cuando se calme o se deg&uuml;ellen otros, siempre alborota y suplicios,  siempre sangre, y por decirlo de una vez, la perpetuidad de la guerra  civil?-No! Mejor es la perpetuidad de una guerra abierta y nacional.-La  reconciliaci&oacute;n es ya en mi un crimen, es un parricidio, es entregar mis hijos  indefensos a la merced de sus verdugos, en cuyo cuchillo a&uacute;n esta humeando la  sangre de sus hermanos. -No, pueblos ilustre de Buenos Aires, Chile, Nueva  Granada, M&eacute;xico y vosotros restos heroicos de Venezuela, no hay reconciliaci&oacute;n con  la Espa&ntilde;a- o todo el Continente ha de ser libre, o todo ha de perecer.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Una confederaci&oacute;n tacita os ha unido hasta ahora un juramente  solemne, un pacto sagrado y eterno debe hacer de vosotros un solo pueblo, y no  ha de haber m&aacute;s que un inter&eacute;s y una casa. El Cielo os favorece, vuestra  justicia triunfa, la Espa&ntilde;a cae ya bajo el peso de su decrepitud y de sus  cr&iacute;menes. -m&aacute;s dado que la suerte se mudase, que el Infierno le deparase a  Fernando alg&uacute;n D&eacute;spota parecido a &eacute;l mismo, con cuya alianza imp&iacute;a lograrse  reduciros a la &uacute;ltima extremidad, y entonces os hiciera las proposiciones m&aacute;s  ventajosas, o&iacute;d como se responde en tal caso a los Espa&ntilde;oles, o&iacute;d lo que  contestaron al Morillo de los Pa&iacute;ses Bajos los hijos de la heroica ciudad de  Leyden -&quot;mientras nos quede una mano derecha para empu&ntilde;ar la espada, y otra  izquierda para comer de ella, os cans&aacute;is en promesas in&uacute;tiles: cuando la  miseria nos arrastre, ser&aacute; para quemar la ciudad y ahogarnos, antes que  someternos a fueras: de cuya perfidia tenemos tan lamentable experiencia&quot;  Declarad de una vez que este ser&aacute; vuestro ultim&aacute;tum.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Pero si la reconciliaci&oacute;n no puede tener lugar, &iquest;por qu&eacute; no ha  de tenerlo la paz que tan imperiosamente reclama la humanidad, y en que tanto  se interesa la Europa como yo misma, y m&aacute;s que todos la Espa&ntilde;a?- Qu&eacute;! Dos  millones de hombres ya perdidos para mi Agricultura y Miner&iacute;a, &iquest;no lo han sido  igualmente para la industria y el comercio de Europa? Aun es m&aacute;s, porque en  cada individuo pierde ella un consumidor y un productor, quedando igualmente perjudicada  en la exportaci&oacute;n y en la importaci&oacute;n. &iquest;Y qu&eacute; diremos de esta suspensi&oacute;n  general de todos los trabajos productivos? Las Minas m&aacute;s ricas no se benefician  las m&aacute;s cascas plantaciones est&aacute;n abandonadas, hatos inmensos se hallan sin  due&ntilde;o y los ganados se han convertido en fieras. - Si el Virrey Calleja despu&eacute;s  de haber degollado millares de Indios mineros y a los Profesores m&aacute;s celebres  del Arte, se lamentaba oficialmente de la pobreza a que el opulento M&eacute;xico  estaba reducido &iquest;a qu&eacute; estado llegar&aacute;n otras provincias menos pobladas y menos  florecientes? A&ntilde;&aacute;dase a todo la devastaci&oacute;n y el incendio que siguen  constantemente los paso de los Espa&ntilde;oles, la indecisi&oacute;n de los especuladores  europeos, el entorpecimiento y aun la interrupci&oacute;n del comercio, los bloqueos,  los piratas, mil otros males que padece el Mundo por el empe&ntilde;o insensato de la  Espa&ntilde;a de recobrar una dominaci&oacute;n usurpada, de que la han destituido la  justicia y la naturaleza. Y qu&eacute;, &iquest;se aguardar&aacute; a que deg&uuml;elle otros dos  millones de hombres, a que deg&uuml;elle cuatro o seis y tale y destroce, y devaste  las m&aacute;s bellas provincias y las m&aacute;s comerciantes: para caer en cuenta de que  hab&iacute;a un derecho y una necesidad de poner t&eacute;rmino a su loco furor? Si hay  relaciones y deberes de naci&oacute;n a naci&oacute;n como de individuo a individuo, &iquest;por qu&eacute;  no ha de haber un orden general, una justicia, una CONSTITUCI&Oacute;N DE GENTES, en  lugar de esa rapsodia miserable que se llama Derecho?, No llegar&aacute; un d&iacute;a,  precioso para la humanidad, en que los pueblos civilizados se re&uacute;nan en sociedad,  por la misma raz&oacute;n que se reunieron los individuos en grandes corporaciones o Estados,  para asegurar sus propiedades, su industria y su tranquilidad contra la fuerza  y los atentados de los malos? -No osar&iacute;a entonces levantarse otra Espa&ntilde;a, otro  pueblo perturbador del mundo y enemigo del g&eacute;nero humano a degollar millones de  hombres, y robar, y desolar un hemisferio, y tener despu&eacute;s de todo la  inconcebible audacia de intimar desde lo alto de su nebuloso Escorial a todos  los Gobiernos, y a todas las naciones - &quot;guardados de poner el pie en esa mitad  del globo, sobre que la Naturaleza ha derramado sus m&aacute;s preciosos dones que no  quiero ya que se conozcan, y a quien ha prodigado el oro, la plata, todos los  metales, y el diamante, y la esmeralda, y las m&aacute;s bellas y brillantes piedras,  porque yo quiero ser su &uacute;nico due&ntilde;o. -Guardaos de acercaros a sus costas y de  llevar a su puertos las producciones de vuestra industria y mucho menos las  luces de vuestra raz&oacute;n, porque yo no quiero permit&iacute;roslo. Pero trabajad,  inventad, perfeccionad, que yo os har&eacute; la merced de asalariaros para lo que me  acomode llevar a aquellos opulentos pa&iacute;ses: y os traer&eacute; de ellos en pago lo que  bien parezca&quot;- No habr&iacute;a entonces la Europa respondido &quot;obedecer&eacute;, ni al cabo  de m&aacute;s de tres siglos estuviera todav&iacute;a obedeciendo a Espa&ntilde;a&quot; si hubiese estado  constituida bajo un principio de inter&eacute;s social, que como la ley de la atracci&oacute;n  que rige el universo, reglase la marcha y la armon&iacute;a de todos sus Gobiernos. El  primer paso hacia tan sublime Instituci&oacute;n est&aacute; dado: un grande acto social ha  se&ntilde;alado los primeros a&ntilde;os del siglo 19.-&iexcl;que un grande acto de justicia  universal se&ntilde;ale los primeros d&iacute;as del a&ntilde;o 19., y anuncie al g&eacute;nero humano que  la anarqu&iacute;a de las Potencias va a cesar! - Por m&aacute;s remota que se considere esta  &eacute;poca dichosa de organizaci&oacute;n y orden social, mi independencia absoluta,  proclamada altamente por la Europa, no puede menos de acelerarla. S&eacute;ame  permitido hablar de mi misma en una cansa tan importante, tan extraordinaria, y  que no solo es m&iacute;a, sino de la Europa y del Mundo. - No es este por cierto el  inter&eacute;s de un pueblo, no es el inter&eacute;s de un d&iacute;a; es el inter&eacute;s de todos los pueblos  y de todos los siglos. Si!- no lo dud&eacute;is- es en medio del g&eacute;nero humano, es en  el centro del imperio inmenso del Tiempo, que vuestro Genio, Europa! Va a  rasgar el velo que aun me oculta al Universo, y las generaciones que son, y las  que ser&aacute;n, est&aacute;n en la expectaci&oacute;n de tan grande acontecimiento. Creedme-Colon  no hizo m&aacute;s que levantar un Angulo de este denso velo, y la Espa&ntilde;a se apresur&oacute;  a clavarlo sobre mi propio cuerpo, arrojando luego en una c&aacute;rcel a aquel hombre  divino que engrandec&iacute;a la tierra. Yo sola se las riquezas y preciosidades que la  Naturaleza deposit&oacute; en mi seno, y que la mano torpe y avara de la Espa&ntilde;a no ha  acertado a encontrar, temblando siempre de que la descubran. &iquest;Acaso hizo Dios  un mundo tan opulento, tan grande, tan lleno de prodigios para que fuese el  mayorazgo de esa malvada hija de la &Aacute;frica, que su Madre misma indignada arrojo  al mar, y el mar a los Pirineos? Y si no lo es, &iquest;porqu&eacute; tantas producciones que  interesan unas a la conservaci&oacute;n y a la comodidad de la vida, otras a la prosperidad  de la Agricultura, y no pocas a la riqueza de las Artes y de la industria?-&iquest;por  qu&eacute; raz&oacute;n una inmensidad de producciones, destinadas a engrandecer el Imperio  del Comercio-una creaci&oacute;n entera, que pertenece al g&eacute;nero humano, ha de permanecer  entre las manos imb&eacute;ciles de la ignorancia y de la avaricia?-Si, ilustre  Europa, una creaci&oacute;n entera.- &iquest;Quer&eacute;is admirarla? Pronunciad las palabras,  INDEPENDENDIA DE AM&Eacute;RICA, y el espect&aacute;culo de esa nueva creaci&oacute;n se presentara  a vuestra vista en toda su grandeza. Pronunciadlas, y ver&eacute;is aparecer el m&aacute;s  ilustre y m&aacute;s hermoso d&iacute;a que brill&oacute; jam&aacute;s sobre la tierra. - En el acaban y en  &eacute;l recomienzan los siglos- &Eacute;l es el &uacute;ltimo y el primero de la historia -&Eacute;l  divide el Mundo que fue, del Mundo q    ue ser&aacute;-&eacute;l hace en fin que el Genio de  ma&ntilde;ana no sea el mismo que el Genio de Ayer. Ciencias, Artes, Industria,  Agricultura, Comercio, todo se renueva, todo se anima, todo recibe las formas  colosales del Mundo engrandecido. &iquest;Qu&eacute; importa que la siniestra Espa&ntilde;a augure mal  de mi Independencia, y presagie por fruto de ella a Europa la p&eacute;rdida de su  primac&iacute;a, la emigraci&oacute;n de su industria, y la adquisici&oacute;n funesta de la  servidumbre y de la barbarie? &iquest;Acaso es dado al Gabinete del Convento del  Escorial elevarse del Destino, descubrir en el seno del caos esa cadena inmensa  de combinaciones siempre nuevas, y siempre m&aacute;s grandes de las Artes y de la  Agricultura, de las Ciencias y de la Industria, todas entre s&iacute;, y todas con el Comercio  que vivifica el Mundo? No, bien lejos de perder la Europa su Augusta primac&iacute;a  por mi Independencia, va a realzarla, engrandecerla, consolidarla. La  Naturaleza misma por una sabia distribuci&oacute;n de climas, unos m&aacute;s favorables a la  Agricultura que a las Artes productivas, otros a estas que a la Agricultura, ha  hecho necesarias las relaciones de los pueblos y provisto a su mutua  prosperidad. El inter&eacute;s y la vocaci&oacute;n de mis hijos es a la Agricultura y  Miner&iacute;a...</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Largos Siglos han de pasarse hasta que una desproporci&oacute;n enorme  entre la poblaci&oacute;n y el vasto territorio, que les ofrece riquezas y abundancia,  pueda obligarlos a recurrir a la industria, que est&aacute; reconocida por hija de la  necesidad. Y entonces mismo, esa naciente industria &iquest;podr&aacute; perjudicar a la  Europa? &iquest;No tardar&aacute; largos a&ntilde;os en llegar a la misma perfecci&oacute;n?- y cuando llegue,  en los climas que le son propicios, &iquest;bastar&aacute; a las necesidades de infinidad de  pueblos que se habr&aacute;n levantado en esa inmensidad de Continente? Y cuando baste  a la necesidad, &iquest;bastar&aacute; al lujo, contentara el caprichoso gusto, destruir&aacute; el  imperio de la novedad y de la moda, y sufocar&aacute; esa predilecci&oacute;n eterna por lo  remoto y lo raro? No lo dudemos- esa misma &aacute;poca, al aparecer contraria, ser&aacute;  la de la mayor perfecci&oacute;n y del mayor engrandecimiento de la industria de Europa  y de su comercio.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">La Independencia pues bien lejos de producir alguna oposici&oacute;n  en nuestros intereses, los combina y enlaza, No pueden prosperar mis pueblos,  naturalmente Agricultores y Mineros, sin que prosperen los vuestros  naturalmente industriosos y comerciantes.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">La independencia restablece las leyes de equilibrio que la  Naturaleza en su sabidur&iacute;a hab&iacute;a establecido, y que solo la tiran&iacute;a y el  monopolio espa&ntilde;ol hubieran podido alterar. -Nuestra diversa posici&oacute;n f&iacute;sica,  nuestro diverso estado moral, esta misma distancia de la infancia pol&iacute;tica a la  edad de la raz&oacute;n formada, todo contribuye a estrechar nuestras relaciones, que  el h&aacute;bito fortificar&aacute; y la mutua utilidad ir&aacute; multiplicando. &mdash; &iexcl;Y qu&eacute; fuerza,  qu&eacute; poder no tiene para perpetuarlas este principio noble sobre que se  establecen - &quot;Esa idea tutelar de vuestra parte, y este sentimiento de gratitud  de la m&iacute;a!- Tan enlazados quedan nuestros corazones y nuestros intereses, que  no puede la una adelantar un paso sin que lo adelante al a otra. &iquest;Se aumenta r&aacute;pidamente  mi poblaci&oacute;n? - R&aacute;pidamente se aumenta vuestra industria, de que ella necesita.  &iquest;Se benefician nuevas minas en mi territorio?-Nuevas fabricas se levantan en el  vuestro. &iquest;Se descubren en mis vastas selvas nuevas producciones que exportar?  -Nuevas casas de comercio se establecen en vuestras populosas ciudades, y  vuestras Artes hacen nuevos progresos con sus nuevas aplicaciones. - Si mis  hijos adelanta en la civilizaci&oacute;n, que multiplica a un tiempo los agrados y las  necesidades de la vida, los vuestros adelantan en perfecci&oacute;n y en inventos para  satisfacer el gusto y estimular el lujo con la novedad. &iquest;Y qu&eacute; ser&aacute;, cuando alguna  part&iacute;cula del aura celestial que rodea el Instituto de Paris, la Real Sociedad  de Londres, y otros altares del Genio, brille sobre los Andes, y derrame en  aquel hemisferio la beneficencia y a la luz de la Ciencias y de las bellas  Artes? No ser&aacute; ya solamente el Mundo de Col&oacute;n: ser&aacute; el Mundo de de Jussieu, el  Mundo de Cuvier, el Mundo de Ha&uuml;y, el Mundo de Lacepede, ser&aacute;n otros nuevos  Mundos y el Universo de Vauquelin los que poniendo en circulaci&oacute;n nuevas  producciones, nuevas riquezas, nuevas preciosidades, y una inmensa masa de  ideas multipliquen al infinito nuestras relaciones, y extienda a un tiempo el  Imperio del talento humano y el de la Agricultura y el Comercio. Si en la noche  de la raz&oacute;n y envueltos en las sombras que la negra Espa&ntilde;a derramaba sobre  aquel hemisferio, han podido mis hijos hallar esos preciosos objetos en que la  industria y el comercio est&aacute;n ahora haciendo su aprendizaje, &iquest;Qu&eacute; ser&aacute; en la  plenitud del d&iacute;a de las Ciencias y del Genio? Yo percibo, yo siento dentro de m&iacute;  misma, yo tengo la conciencia de infinidad de inestimables dones y larga  munificencia de la Naturaleza para conmigo, como tengo la de mi propia  existencia- &iexcl;Dios de beneficencia y de grandeza! -&iquest;Por qu&eacute; cr&iacute;menes m&aacute;s graves  que los del siglo de No&euml; mandaste sobre la mitad del globo este nuevo diluvio,  diluvio de sangre y de barbarie, que por m&aacute;s de tres siglos ha anegado la parte  m&aacute;s bella y la m&aacute;s brillante de vuestra creaci&oacute;n divina? - Restitu&iacute;dnosla, buen  Dios! Compadeceos del Mundo, y que vuestro arco majestuoso, levantado sobre la nubes  de Europa, anuncie de una vez que jam&aacute;s otra Espa&ntilde;a caer&aacute; sobre la tierra!  -Aguardad un instante pueblos industriosos y comerciantes, aguardad a que se  evaporen la sangre y las lagrimas, y apenas se haya enjuagado ese vasto  Continente, todo &eacute;l desde el trecho de Magallanes hasta el Polo boreal est&aacute;  abierto para todos los hombre. -Un Mundo no puede ser la propiedad de una  fracci&oacute;n de otro Mundo. Toda la tierra, como todo el mar, es para todos los  hombres. Se puede cerrar una casa, se puede alguna vez cerrar una ciudad; pero  cerrar un Continente, pero circunvalar la mitad del globo es una insolencia que  yo no s&eacute; c&oacute;mo pudo concebirse, ni c&oacute;mo ha podido tolerarse. - &iexcl;Ilustre y sabia  Europa!</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">La edad de la raz&oacute;n social es llegada. Seamos todos justos,  para ser felices. Yo por mi parte protesto que no he venido aqu&iacute; a dar ni a  recibir la ley. Un sentimiento de humanidad y de interesa com&uacute;n, el mismo de  que el Congreso ha hecho desde luego una profesi&oacute;n solemne, es el que me  conduce a solicitar el reconocimiento de la Independencia entera y absoluta,  que la Naturaleza me hab&iacute;a dado, que yo he recobrado con mis armas, y cuya  eterna posesi&oacute;n me asegura, en &eacute;l un hemisferio las luces y el comercio, y en  el otro los Andes y el Atl&aacute;ntico. - Esta alianza con el Mundo f&iacute;sico y el Mundo  intelectual es infinitamente m&aacute;s poderosa y m&aacute;s fuerte que la de todos los  Divanes y todos los D&eacute;spotas, desde Madrid hasta la Meca, desde Muley Solim&aacute;n  hasta Muley Fernando. No es pues el temor de una guerra, que puedo sostener eternamente  contra todos los tiranos: es el amor a la paz, necesaria a todos los pueblos, y  el deseo de entrar con el capital de un Continente en el comercio de las  Naciones, el que me empe&ntilde;a en dar este paso de humanidad yd e atenci&oacute;n a una  hermana mayor. -Educada en el seno de la Naturaleza, sigo sus lecciones y su  ejemplo. - Observad, que todo en ella predica &quot;el Comercio y la Sociedad,&quot;  porque todo en ella es relaci&oacute;n y concierto, o seg&uacute;n la bella idea de  Pit&aacute;goras, m&uacute;sica y armon&iacute;a -Que el rudo y discordante acento de la Espa&ntilde;a no  turbe la armon&iacute;a del mundo- he aqu&iacute; toda mi solicitud. No se necesita para ello  emplear la fuerza ni la autoridad, que sin duda reside en la Asociaci&oacute;n de  Europa contra un miembro disidente: basta el respeto solo, basta su Augusto  nombre, gasta el reconocimiento aut&eacute;ntico y solemne de mi Independencia para  imponerle un silencia eterno. Esta declaraci&oacute;n, dictada por la Naturaleza, solicitada  por el inter&eacute;s de todos los pueblos, reclamada por la justicia y por la  humanidad, se ha hecho ya tan urgente y tan necesaria, y la opini&oacute;n de la parte  activa y pensadora de Europa se ha pronunciado tan altamente en su favor, que  si contra todas las esperanzas y contra todos los principios no fuese el  resultado de una sabia y tranquila operaci&oacute;n pol&iacute;tica, lo ser&iacute;a m&aacute;s o menos  tarde de la detonaci&oacute;n de las luces y del gran movimientos del Universo&quot;- Dijo,  y tales fueron las representaciones de la Asamblea a favor de la Independencia  de Am&eacute;rica, que el d&iacute;a entero se paso en este asunto. Todos los cuerpos y  asociaciones Europeas, si filantr&oacute;picas, como de Comercio, Industria, Artes  Agricultura, y Ciencias manifestaron por medio de sus Oradores el inter&eacute;s que  ten&iacute;an en que se declarase. Aun la civilizaci&oacute;n, de que no hay todav&iacute;a Academia  ni Sociedad, tuvo quien se presentar&aacute; a perorar por ella. Jam&aacute;s los principios  sociales y filantr&oacute;picos se han expuesto con tanta sabidur&iacute;a, ni con tanta  elocuencia. Eran los primeros ombres de Europa, los Maestros del g&eacute;nero humano  los que peroraban tan grande causa. - El Dem&oacute;stenes de la Naturaleza, Cuvier  hablo el &uacute;ltimo, ya al cavar el d&iacute;a, y tan magn&iacute;fico, tan sublime fue el cuadro  que presento de los adelantamientos que har&iacute;an las ciencias naturales, independiente  un Mundo en que todo es prodigioso y colosal, que transportado el Presidente, se  levanto y dijo: &quot;No se pondr&aacute; hoy el Sol, sin que la Independencia de la Am&eacute;rica  quede reconocida. Este no es ya un objeto de deliberaci&oacute;n. LA naturaleza se la  hab&iacute;a concedido, ella la ha recobrado con sus armas, la opini&oacute;n del Mundo  civilizado la proclama, y la Europa comerciante, la Europa industriosa, y la  Europa comerciante, la &oacute;n del Mundo civilizado la proclama, y la Europa  comerciante, la Europa industriosa, y la Europa comerciante, la Europa literaria  la demanda. Yo revestido de la representaci&oacute;n de la Europa pol&iacute;tica, como  Presidente de su Augusto Are&oacute;pago, declar&oacute; a la faz del Cielo y en presencia de  los pueblos civilizados inviolable la INDEPENDENCIA ENTERA Y ABSOLUTA DE LA  AM&Eacute;RICA, LA PAZ DEL MUNDO Y LA LIBERTAD DEL COMERCIO&quot;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="verdana">No se dir&aacute; que el odio y la parcialidad han dictado los  discursos que hemos atribuido a Espa&ntilde;a y a la Am&eacute;rica, siendo en todo conformes  a los hechos, y a los diversos principios y sentimientos de una y otra. &iquest;Acaso  por haber presentado las ideas de Fernando en su ridiculez natural, las hemos  corrompido ni alterado? -Podr&aacute; el mismo desconocer su Pol&iacute;tica, ni el lenguaje  de sus ordenes, de sus gazetas, de todos sus escritos oficiales, y de los  sermones de sus Frayles? No dudamos pues asegurar que hemos hecho hablar a la  Espa&ntilde;a y a la Am&eacute;rica como obran, como sienten, y como discurren una y otra. El  contraste perpetuo de su conducta es el mismo que se nota en sus designios.  Ser&iacute;a preciso suponer a la Europa en delirio para persuadirse que en caso de  decidirse por una u otra, dejara de hacerlo a favor de la que pelea por la  libertad civil y religiosa, la independencia del comercio, y la propagaci&oacute;n de  las luces. Pero el partido que ella debe tomar, y el que conviene a sus  intereses y a su gloria, es el de la humanidad, interponiendo su Mediaci&oacute;n  Augusta para terminar esta guerra de devastaci&oacute;n y de exterminio, que a ella  misma le ha causado ya perjuicios irreparables, que los causa a toda la tierra  y a nadie es tan funesta como a la misma Espa&ntilde;a. No solo le es funesta sino tan  ominosa que si ella amaneciera racional un d&iacute;a no difiriera un instante  proclamar altamente nuestra Independencia, &uacute;nico medio que le queda de  salvarse, como vamos a manifestarlo en el &uacute;ltimo punto de nuestra Exposici&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">5&ordm; Son muy diversos nuestros sentimientos respecto de la Naci&oacute;n  Espa&ntilde;ola y de su actual Gobierno. Todo nos excita al odio y a la desconfianza  del Gobierno; y todo nos inspira inclinaci&oacute;n y benevolencia a la Naci&oacute;n,  victima como nosotros de la misma opresi&oacute;n y de la misma tiran&iacute;a. Nada  concederemos jam&aacute;s al Gobierno y todo a la Naci&oacute;n. Es pues evidente que si la  Espa&ntilde;a quiere tratar ventajosamente con nosotros, debe mudar de Gobierno.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Autorizados por el ejemplo reciente de la Europa pudi&eacute;ramos  nosotros mismos exigirlo; -pero como poco o nada nos importa su amistad, PAZ Y  SEPARACI&Oacute;N es todo lo que deseamos. Toca a ella misma reflexionar que sin esa  medida de regeneraci&oacute;n y de vida la paz igualmente que la guerra la conducir&aacute;n  m&aacute;s o menos r&aacute;pidamente a su completa ruina. Su salud y su prosperidad dependen  absolutamente de sus relaciones &iacute;ntimas y fraternales con Am&eacute;rica; pero estas  relaciones no pueden establecerse de un modo solido y consistente, si ella no  se asocia, por decirlo as&iacute;, a la Independencia y la hace reconocer solemnemente  por un Gobierno nuevo que inspire confianza. No entendemos por Gobierno nuevo  otra forma de asociaci&oacute;n pol&iacute;tica, ni otra Dynastia, ni a&uacute;n otro Soberano; sino  otro Ministerio, otros Jefes menos serviles y menos criminales en la alta  Administraci&oacute;n y en la Milicia, y sobre todo otros principios y una  Constituci&oacute;n. La Espa&ntilde;a se halla pues colocada entre dos abismos que se tocan,  y de que solo puede salvarla un Gobierno representativo, adhiriendo  cordialmente a nuestra independencia. Un momento de reflexi&oacute;n sobre el estado  de guerra y el de paz bajo la dominaci&oacute;n absurda y la execrable del Inquisidor  coronado que la oprime y que la desola, bastar&aacute; a hacerle conocer la necesidad  de tomar el partido que le hemos indicado.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">1&ordm; Continuando la guerra bajo el Gobierno furioso de Fernando  peor que la guerra misma, no puede la Espa&ntilde;a evitar una revoluci&oacute;n, y ser&aacute;  evidentemente una Rep&uacute;blica. No se pasa en revoluci&oacute;n, y revoluci&oacute;n de  Espa&ntilde;oles, sino de extremo a extremo, del m&aacute;s opresivo despotismo a la m&aacute;s  silenciosa Democracia, o de esta a la tiran&iacute;a. Todas las cosas est&aacute;n ya preparadas  en la Pen&iacute;nsula para tan espantosa revoluci&oacute;n y las cosas son en todas partes  las revolucionarias; no los hombres que siempre son movidos por la misma  revoluci&oacute;n de las mismas cosas. Cuando esos ilustres pertubadores de Roma y del  Peloponeso se presentaron a conmover el mundo -Roma y el Peloponeso estaban  animadas del esp&iacute;ritu de agitaci&oacute;n de que ellos se apoderaron, bien lejos de  inspirarlo. &iquest;Y no es este mismo esp&iacute;ritu el que reina en Espa&ntilde;a por  consecuencia necesaria del Estado deplorable a que la ha reducido Fernando? Ya  no alcanzan las rentas a cubrir ni la tercera parte de los gastos -la deuda  nacional es enorme y ningunos los medios de extinguirla- la ejecuciones son  exorbitantes, y se ejecutan con desigualdad -la miseria p&uacute;blica ha llegado al  &uacute;ltimo extremo- legiones de mendigos inundan la Corte y Ciudades principales  -las tropas alojadas en cuarteles desmantelados, y faltos de utensilios m&aacute;s  necesarios no pueden ya soportar la indigencia y la desnudez- los pueblos se  hallan frecuentemente molestados con alojamientos y requisiciones militares -la  Marina Real est&aacute; desprovista aun de lo m&aacute;s preciso, y el Arsenal de C&aacute;diz se ha  quemado -los empleados civiles y los mismos Magistrados perecen de miseria -la  justicia y los empleos se venden p&uacute;blicamente- la Grandeza y el Clero empe&ntilde;ados  en echar sobre el pueblo las cargas del Estado se han opuesto al nuevo plan de  Rentas- la depreciaci&oacute;n extraordinaria del papel moneda ha puesto en evidencia  el ning&uacute;n cr&eacute;dito del Gobierno -la Inquisici&oacute;n cada d&iacute;a m&aacute;s fren&eacute;tica y m&aacute;s inexorable,  siembra la divisi&oacute;n y la desconfianza hasta entre los padres y los hijos -la  ilustraci&oacute;n es un crimen capital, y ni las gacetas de Europa es permitido leer -numerosos  partidos de bandidos, algunas de ellas mandadas por oficiales del ej&eacute;rcito Real  impiden el miserable tr&aacute;fico interior que conservaba a la Agricultura  falleciente un resto de existencia -todas las costas y aun el puerto mismo de  C&aacute;diz es molestado por corsarlo que arruinan su comercio -la guerra de Am&eacute;rica  se mira con horror, el descontento es general, las conspiraciones se suceden  unas a otras -&iquest;Qu&eacute; falta pues para una revoluci&oacute;n?.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">No se dir&aacute; que esta pintura es exagerada cuando la Europa lo  est&aacute; viendo y cuando el mismo Fernando no se ha atrevido a negarlo &iquest;Qu&eacute; otra  cosa es su discurso al Consejo sobre el estado de la Naci&oacute;n sino el cuadro de  una revoluci&oacute;n perfectamente preparada por su propio Gobierno, el Clero y la  Nobleza que en Espa&ntilde;a como en todas partes, son los que oponi&eacute;ndose al  movimiento del Mundo forman a su pesar el esp&iacute;ritu revolucionario?</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Y en semejante situaci&oacute;n, en medio de esa crisis espantosa, &iquest;no  ser&aacute; un delirio no digo yo hacer la guerra pero diferir un momento la paz? -Si  el Gavinete de Madrid quiere convencerse hasta la evidencia de esta triste  verdad, no tiene m&aacute;s que comparar el estado respectivo de Espa&ntilde;a y de la  Am&eacute;rica al tiempo del rompimiento con el que se presentan en el d&iacute;a. -&quot;La Espa&ntilde;a  ten&iacute;a entonces numerosos ej&eacute;rcitos, aguerridos y llenos de entusiasmo  -conservaba un resto considerable de su Marina militar -las tropas Inglesas y  Francesas hab&iacute;an puesto en circulaci&oacute;n una masa enorme de numerario -los  subsidios de la Inglaterra, el zelo patri&oacute;tico de la Naci&oacute;n y la liberalidad de  la misma Am&eacute;rica le hab&iacute;an proporcionado sobrados medios para subvenir aun a  los gastos extraordinarios -jam&aacute;s el pueblo hab&iacute;a mostrado tanta adhesi&oacute;n al  Gobierno- varias provincias de Am&eacute;rica le eran cordialmente afectas, otras  permanec&iacute;an indecisas y las mismas que se hab&iacute;an declarado independientes,  estaban divididas en partidos y sembradas de Espa&ntilde;oles que no cesaban de  fomentar discordias y conspiraciones - se conservaba finalmente en todas ellas  un centro de Autoridad Real que impon&iacute;a tanto mayor respeto cuanto m&aacute;s se  distingu&iacute;a la NAcion en aquellas circunstancias.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">La Am&eacute;rica por el contrario sin tropas, sin armas ni  municiones, sin erario, sin cr&eacute;dito, sin Jefes, ni Gobiernos, sino establecidos  tumultuatimente en medio de los combates y de los peligros no pod&iacute;a oponer a  los ej&eacute;rcitos y al poder de la Autoridad Espa&ntilde;ola siempre subsistente y siempre  activa, sino masas informes y divergentes que parec&iacute;a imposible pudiesen tomar jam&aacute;s  una direcci&oacute;n regular. Pero gracias a la pol&iacute;tica y a la tiran&iacute;a de Fernando  todo se ha mudado, y las ventajas que entonces estaban todas por Espa&ntilde;a est&aacute;n  al presente todas por Am&eacute;rica. Debemos a su crueldad y a su perfidia ver  reunidos los &aacute;nimos en un mismo sentimiento, reconciliados los partidos m&aacute;s  opuestos, irritadas las provincias que le eran m&aacute;s adictas, decididas las que  permanec&iacute;an vacilantes todas desenga&ntilde;adas de que no hay salud para ninguna sin  oen la libertad general.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">As&iacute; es que la independencia del Continente del Sur, poderosa en  cr&eacute;dito y recursos, fuerte por la opini&oacute;n y por las armas, invencible por su  uni&oacute;n y por el sentimiento de su inmensa superioridad, lleva una marcha firme y  concertada, intr&eacute;pida y gloriosa hacia su t&eacute;rmino natural esa nueva Corinto, a  donde por la ley del equilibrio se inclinar&aacute; tambi&eacute;n y llegar&aacute; m&aacute;s o menos  tarde la independencia del Continente del Norte. All&iacute; se abrazaran a un tiempo  los hijos de Atahuelapa y los Montezuma, el Pacifico y el Atl&aacute;ntico, y se  levantar&aacute; sobre cien puertos lateabas de Neptuno, centro de la federaci&oacute;n del  Boreas y del Austro, y lazo eterno de amistad entre la Europa y la Asia. Si la  Espa&ntilde;a, cuando estaba fuerte y en&eacute;rgica, llena de entusiasmo y sostenida por la  mitad de Am&eacute;rica nada pudo contra la otra mitad, sorprendi&eacute;ndola desarmada,  disidente, falta de recursos y desorganizada &iquest;Qu&eacute; espera adelantar ahora  desfallecida y miserable, abatida y desamparada, contra la Am&eacute;rica entera bien  unida, bien pertrechada, aguerrida y triunfante? En el estado de languidez y de  par&aacute;lisis en que Fernando mismo nos la pinta -&iquest;Qu&eacute; movimiento puede hacer, que  paso puede dar sin comprometer su m&iacute;sera existencia? -Mandar&aacute; todav&iacute;a esas  expediciones infelices de dos o tres mil hombres, testimonio autentico de su  impotencia y de su necedad? -Solo servir&aacute;n de acelerar su ruina, consumi&eacute;ndose  en esfuerzos in&uacute;tiles, y en vanas y perniciosas ilusiones. -&iquest;Har&aacute; un conato  extraordinario a riesgo de caer en parasismo, y nos invadir&aacute; con un ej&eacute;rcito de  quince, veinte o sea treinta mil hombres? -No adelantar&iacute;a otra cosa que  prolongar la guerra. Y cada a&ntilde;o de guerra es para ella un siglo de consumpci&oacute;n.  Esta expedici&oacute;n causar&iacute;a mayores males sin comparaci&oacute;n a la Espa&ntilde;a misma que a  la Am&eacute;rica, y al cabo perecer&iacute;a toda entera con la de Morillo, sin haber  obtenido m&aacute;s ventajas que la ocupaci&oacute;n moment&aacute;nea de una u otra provincia.  Morillo mismo, Calleja y otro de sus m&aacute;s ilustres Jefes no han dudado  representar oficialmente a su amo el Rey Fernando &quot;que no hay que contar en la  Am&eacute;rica con la sumisi&oacute;n de ning&uacute;n pueblo, sino mientras se halla oprimido por  la fuerza-&quot; que todos los Americanos detestan y est&aacute;n decididos a resistir a  toda dominaci&oacute;n extranjera y sobre todo a la espa&ntilde;ola- que en los combates son  unas fieras que cuentan por nada la vida y la existencia. -Pudieron a&ntilde;adir que  saben sufrir la desnudez y todo g&eacute;nero de privaciones -que no conocen mayor  necesidad que la de batirse- y que no causan otro gasto, cuando es preciso, que  el de armas y de municiones. Y en un Continente animado de estos principios y  de estos sentimientos, &iquest;Qu&eacute; esperanzas puede concebir la Espa&ntilde;a de la  continuaci&oacute;n de la guerra, y una guerra que la arrastra violentamente a una  revoluci&oacute;n, multiplicando cada d&iacute;a los desastres y calamidades que la han hecho  necesaria? -No digo yo la guerra; pero la paz misma de mano de Fernando no  puede menos de ser un don funesto a la Pen&iacute;nsula.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">2&ordm; no es esta una paradoja; es el resultado necesario del modo  con que se ha hecho la guerra, de las atrocidades inauditas que se han  cometido, y de la perfidia con que se ha tratado a la Am&eacute;rica. En el estado de  torpeza y de imbecilidad en que las Artes, la Industria y la Agricultura misma  se hallan en Espa&ntilde;a, nadie puede dudar de su incapacidad de concurrir con  naci&oacute;n alguna en ning&uacute;n mercado de la tierra. Perecer&iacute;a pues durante su  aprendizaje, si falt&aacute;ndole los recursos del monopolio, no obtuviese para su  comercio concesiones ventajosas al ajustar la paz; pero desgraciadamente  cualesquiera que estas sean, ning&uacute;n tratado puede asegur&aacute;rselas bajo el odioso  gobierno de Fernando. &iquest;Qu&eacute; mayor gracia pudiera ella apetecer, sino que  injustos con la Europa e ingratos con la GRAN BRETA&Ntilde;A recarg&aacute;semos de derechos al  comercio extranjero por favorecer el suyo, dejando libres de todo impuesto a  los productos de sus fabricas y de su territorio? Pues una concesi&oacute;n tan  extraordinaria nada la aprovechar&iacute;a, porque nadie comprar&aacute;, nadie querr&aacute; sus  mercanc&iacute;as, nadie prestar&aacute; su frene a recibir esa marca de infamia inherente al  Sambenito de ellas. No ser&aacute; entonces la interdicci&oacute;n del Gobierno; ser&aacute; la  interdicci&oacute;n del odio, la que excluya para siempre el comercio espa&ntilde;ol de nuestro  Continente.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">&iexcl;Asesinos de los ilustres hombres, cuyas virtudes veneraba la  Am&eacute;rica, de cuyas luces se preciaba, y cuya memoria adora! He aqu&iacute; el precio de  su sangre. Lavasteis en ella vuestras manos y dej&aacute;ndolas estampadas sobre  vuestros tejidos. &iquest;Tendr&eacute;is la insultante audacia de presentarnos tales  objetos? De solo pensarlo se inflama con nueva fuerza el odio que os tenemos, y  el grito de la venganza truena en el coraz&oacute;n. -&iexcl;Perezca el nombre del primer Americano  que no retrocediese de horror a la vista de vuestras telas espa&ntilde;olas y de  vuestros vinos mezclados con la sangre misma de nuestros Padres y de nuestros  Maestros! &iexcl;Que esta idea se grave profundamente en nuestra imaginaci&oacute;n que se  transmita a nuestra posteridad, y haga eterna la aversi&oacute;n a cuanto siquiera  tocar en vuestras manos asesinas!</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="verdana">Deseng&aacute;&ntilde;ese de una vez la Espa&ntilde;a -&quot;para tratar ventajosamente  con la gran Federaci&oacute;n de Am&eacute;rica, debo primero tratar con la opini&oacute;n.&quot; No es  la paz de los gabinetes; sino la amistad de los dos pueblos la que puede poner  t&eacute;rmino a sus inmenso males. Pero no hay que esperar esta amistad mientras  permanezcan los Espa&ntilde;oles de Fernando confundidos con los de la Naci&oacute;n. Es  preciso restablecer la confianza, y la confianza no se restablecer&aacute; mientras  subsista el Gobierno p&eacute;rfido, indioso y criminal que corrompiendo la moral  p&uacute;blica, atropellando por todos los derechos, y violando todos los principios  ha acreditado que no conoce otra regla de conducta de su propia utilidad. A  vista de su mala f&eacute; y de sus obstinado empe&ntilde;o en sojuzgarnos -&iquest;podr&eacute;mos menos  de sospechar de hecha la paz, un agente de sus maquinaciones en cada comerciante  y en la tripulaci&oacute;n de los buques una guarnici&oacute;n disfrazada?; &iquest;Que garant&iacute;a puede  darnos de haber sinceramente renunciado a su proyectos de reconquista? Sus  protestas nos mover&iacute;an a risa y sus juramentos a indignaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">&iquest;Qu&eacute; har&aacute; pues la desgracia Espa&ntilde;a si la guerra, acumulando  sobre ella males y disturbios no puede menos de precipitarla en una revoluci&oacute;n,  y la paz en una espantosa miseria? &iquest;Qu&eacute;? Resolverse a dar el solo paso que  puede ser causa com&uacute;n con ella, adoptar sus principios liberales, y establecer  sobre la base incontrastable de la libertad y el inter&eacute;s reciproco la m&aacute;s firme  y m&aacute;s estrecha alianza por medio de un Gobierno Representativo, capaz de restablecer  eternamente perdida. A su aspecto deben desaparecer, como los p&aacute;jaros nocturnos  cuando amanece el d&iacute;a, todos esos viles y malvados Consejeros, y esos traidores  Generales que propinaron a Fernando su libertad de su patria, la sacrificaron  tan indignamente la Representaci&oacute;n Nacional acabando de jurarle adhesi&oacute;n y  fidelidad. Inquisici&oacute;n, Magistratura, Jefes prostituidos al despotismo en la  Administraci&oacute;n y en la Millicia, Frayles apostatas del evangelio para predicar  el poder de las tinieblas, toda esa turba infame de sat&eacute;lites de la tirana ha  de volver a sepultarse en su nativo polvo, quedando solamente el Rey inmune,  por respecto a su Augusta Dignidad, aunque usurpada, a menos que el Soberano  legitimo no quiera volver al trono de que lo precipito una conspiraci&oacute;n  parricida.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">No debe aguardar Fernando a que esta regeneraci&oacute;n pol&iacute;tica, tan  necesaria a la salud de Espa&ntilde;a y a la tranquilidad de la Europa: sea obra del  pueblo, que nada sabe hacer sino es an&aacute;rquica y tumultuariamente, y dando  siempre en los m&aacute;s opuestos extremos. Es &eacute;l mismo el que cumpliendo aunque  forzadamente su dolosa promesa de Valencia, debe convocar las cortes para que  den a la Espa&ntilde;a una constituci&oacute;n; pero una constituci&oacute;n conforme al &uacute;nico modelo  que en este g&eacute;nero hay sobre la tierra, la de la Gran Breta&ntilde;a. Prop&oacute;ngasela &eacute;l  mismo de una vez con las modificaciones correspondientes al estado y a las  circunstancias de la naci&oacute;n: haga desde luego solemne profesi&oacute;n de sus  principios, no tema la libertad de la Imprenta ni el juicio por jurados, y  atr&eacute;vase en fin a ocupar ese lugar brillante que la historia tiene reservado al  Soberano que completare la obra de esta VENTUROSA INDEPENDENCIA, a que est&aacute;n  vinculados los altos destinos del mundo. Convenciones adaptadas a debelar, ya  que no a borrar tantas impresiones odiosa, una de ellas la de su &quot;propio  nombre&quot;. Que importar&iacute;a mudarse con los pontificios consagrarse, para  manifestar su entera transformaci&oacute;n y persuad&iacute;rsela, &eacute;l mismo. Como en otro  tiempo un Romano quiso dar a su hijo un hombre: as&iacute; debiera la Espa&ntilde;a misma por  medio de las Cortes deshile el que pareciese m&aacute;s Fausto entre los de tantos  ilustres Reyes y Emperadores que han horrado el trono y la humanidad.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">Si Fernando se resuelve a esta grande operaci&oacute;n pol&iacute;tica, que  puede costar dificultad al amor propio; pero no al del bien y de la Patria, se  hallar&aacute; de un solo paso transportado del siglo en que &eacute;l vive al en que vive  Europa, se dar&aacute; a s&iacute; mismo y a su naci&oacute;n una nueva existencia y cambiara a un  tiempo la faz de la Europa y del Mundo.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">&iexcl;Sombra de Henrique IV! Vuela del Bearn&eacute; antes que pase este  r&aacute;pido instante dado a tu Augusto Nieto para salvar o para perder su trono y su  pa&iacute;s! &iexcl;-Eleva su imaginaci&oacute;n a la altura de tus ideas, mu&eacute;strale la senda de la  gloria y del hero&iacute;smo, hazle conocer el precio de un momento en que tan  inmensos males pueden evitarse y tan inmenso bienes adquirirse, y exc&iacute;talo en  fin a adoptar las dos &uacute;nicas medidas, de que depende la salud y el  engrandecimiento de Espa&ntilde;a! -Gobierno representativo y alianza con Am&eacute;rica, &iquest;de  qu&eacute; otra cosa necesita ella para levantarse de ese lecho de muerte, y elevarse  a un grado de poder y de prosperidad a que jam&aacute;s hubiera osado aspirar sin  nuestra Independencia? No es por cierto la est&eacute;ril dominaci&oacute;n de un Mundo; es  su comercio lo que importa a la Naci&oacute;n y aun al Rey mismo. -&iquest;Y qu&eacute; comparaci&oacute;n  puede haber entre un monopolio miserable y ese mercado inmenso que a todos los  pueblos y a ella principalmente abre la Am&eacute;rica independiente y libre? Situada  a la extremidad de Europa, rodeada casi toda de puertos y favorecida del Cielo  con un clima delicioso, un suelo liberal, excelentes producciones, no pocas  minas, y un pueblo sobrio, capaz de las m&aacute;s altas empresas, y dotado de un  car&aacute;cter y de una constancia singular, solo le faltaba un Gobierno que hiciera  valer tantas ventajas, y un comercio activo que reanimara las Artes y la  Industria aletargadas por su b&aacute;rbaro sistema de exclusi&oacute;n y de intolerancia.;  Pero este comercio que debe darle el movimiento vital, no puede existir sino a  favor de la amista de Am&eacute;rica, y amistad la m&aacute;s intima y la m&aacute;s generosa. Es de  toda evidencia que necesita por algunos a&ntilde;os de concesiones liberales, y aun de  ciertos privilegios para sostener la concurrencia con las naciones industriosas  en nuestros mercados. Y cree ella que terminada por las armas la conquista  entera o nuestra Independencia, hemos de tener la est&uacute;pida condescendencia de  perjudicarnos en nuestras relaciones comerciales para favorecer los  adelantamientos de sus f&aacute;bricas y manufacturas hasta que lleguen a competir con  las mejores de Europa? -No, la Am&eacute;rica no har&aacute; sacrificios sino por una pronta  paz, cuya posesi&oacute;n anticipada puede servirle de compensaci&oacute;n. Cada d&iacute;a que ella  difiera el reconocimiento de la Independencia absoluta de todo este continente,  sin cuya condici&oacute;n preliminar jam&aacute;s se firmara ning&uacute;n tratado, es un nuevo  obst&aacute;culo para obtener una paz ventajosa, y un gran paso hacia su perdici&oacute;n.  Parece imposible que el Gabinete de Fernando VII deje de conocer la urgencia  del peligro, y su &uacute;nico remedio, GOBIERNO REPRESENTATIVO y ALIANZA FRATERNAL  CON AMERICA. En estos dos puntos est&aacute; cifrada toda su pol&iacute;tica, y de ellos  depende su salud y el reposo de la Europa a que nada ser&iacute;a tan funesto como una  revoluci&oacute;n en Espa&ntilde;a. La de Francia no habr&iacute;a sido m&aacute;s que un sue&ntilde;o comparada  con la de un pueblo no menos terrible por la firmeza de su car&aacute;cter, que por su  ignorancia, su desesperaci&oacute;n y su fanatismo.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">He aqu&iacute; un objeto verdaderamente digno de la Mediaci&oacute;n de las  Altas Potencias -invitar a Fernando a proclamar un Gobierno Representativo y la  Independencia de Am&eacute;rica: &uacute;nicos medios de evitar en Espa&ntilde;a una revoluci&oacute;n, que  no dejar&iacute;a de comunicarse a Francia, y turbar&iacute;a por largos a&ntilde;os la tranquilidad  de Europa y las relaciones del Mundo. Entonces obtendr&iacute;an el titulo divino de  bienhechoras de la humanidad, lograr&iacute;an asegurar la paz y la concordia  universal, y merecer&iacute;an el reconocimiento de todos los pueblos, los aplausos de  su siglo, y las bendiciones de la posteridad.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana">La larga interrupci&oacute;n de este peri&oacute;dico ha dado lugar a que se  verifique en Espa&ntilde;a la inminente revoluci&oacute;n que desde el principio de nuestro  Discurso hab&iacute;amos anunciado, y en que tanto hemos insistido. No por eso hemos  variado nada de lo que ya estaba escrito y compuesto en la Imprenta para  publicarse.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="verdana"><a href="#spie1" name="pie1">1</a> Elaborado por Francisco Antonio Zea. Correo del Orinoco, 8o  tomo 1.</font></p>      ]]></body>
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