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</front><body><![CDATA[ <p><font size="2" face="Verdana" style="font-weight:bold;font-style:italic;">Documentos</font></p>     <p align="center"><font size="2" face="Verdana"><font size="3">Ofelia Uribe</font><font><sup><a name="footnote1"></a><a href="#bookmark1">1</a></sup></font></font>    <br> <font size="2" face="Verdana">Insurgencia de la subjetividad y la ciudadan&iacute;a de las mujeres</font></p>     <p align="right"><font size="2" face="Verdana"><b>Por: Elizabeth Qui&ntilde;&oacute;nez</b></font></p> <hr size="1">     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">&quot;La independencia econ&oacute;mica no es nada sin la igualdad civil, que es lo &uacute;nico que caracteriza las verdaderas reivindicaciones femeninas porque es&nbsp;verdaderamente irrisorio y profundamente ofensivo que a la mujer, a quien no&nbsp;se le reconoce la facultad de discernimiento y raciocinio propio de todos, ser&nbsp;conciente, s&iacute; se le exija en cambio su plena responsabilidad ante la ley&quot;<sup><a name="footnote2"></a><a href="#bookmark2">2</a></sup>.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Ofelia Uribe de Acosta, nacida en Oiba, Santander, el 22 de diciembre de 1990, fue una de las pioneras que en el siglo XX contribuyeron, de manera decisiva, a&nbsp;construir la subjetividad de las mujeres en objeto de debate p&uacute;blico. Para apreciar&nbsp;en sus reales dimensiones su contribuci&oacute;n a la causa de las mujeres, recordemos&nbsp;que en esos tiempos nuestras connacionales todav&iacute;a estaban relegadas a la minor&iacute;a&nbsp;de edad porque no se les reconoc&iacute;a la facultad de discernimiento y raciocinio&nbsp;propio de todo ser consciente: no ten&iacute;an derecho a poseer bienes ni a realizar&nbsp;contratos, estaban bajo la tutela del padre o del marido, no ten&iacute;an derecho al voto&nbsp;y enfrentaban obst&aacute;culos culturales para acceder a la educaci&oacute;n superior. Fue&nbsp;Ofelia Uribe una de las primeras personas QUE EVIDENCI&Oacute;, DESDE UNA visi&oacute;n&nbsp;feminista, la conexi&oacute;n entre la vida individual, las relaciones del poder al interior&nbsp;de la familia y la pareja y el ejercicio del poder social, anticipando la reflexi&oacute;n&nbsp;actual sobra la relaci&oacute;n entre los &aacute;mbitos p&uacute;blico y privado.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">En la d&eacute;cada de los treinta se daban los primeros pasos para empezar a transformar el modo de vida del pa&iacute;s: se transitaba desde una sociedad rural, patriarcal y&nbsp;decimon&oacute;nica a una sociedad secularizada, que intentaba desarrollar sus fuerzas&nbsp;productivas, industrializarse y urbanizarse, acelerada y desordenadamente; el&nbsp;escenario p&uacute;blico estaba convulsionado por los conflictos entre viejos y nuevos&nbsp;actores sociales. Hasta entonces la estructura familiar, erigida en torno al poder&nbsp;omn&iacute;modo del var&oacute;n sobre su esposa y sus descendientes, confinaba a la mujer&nbsp;al &aacute;mbito dom&eacute;stico y privado, a producir y reproducir la fuerza de trabajo y&nbsp;a perpetuar relaciones de explotaci&oacute;n, opresi&oacute;n, dependencia y subordinaci&oacute;n.&nbsp;Se enaltecen como virtudes &quot;naturales&quot; femeninas la dulzura, la sumisi&oacute;n, el&nbsp;desinter&eacute;s por sus necesidades, la entrega el servicio de los dem&aacute;s y, por supuesto,&nbsp;el alejamiento de la pol&iacute;tica, configurando as&iacute; una identidad contrahecha para&nbsp;la mujer.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Tales concepciones y sobre todo la decisi&oacute;n de la mayor&iacute;a de los esposos y padres de mantener la dominaci&oacute;n sobre esposas e hijas imped&iacute;an la transformaci&oacute;n&nbsp;del estatuto de las mujeres y dificultaban el avance hacia la sociedad moderna.&nbsp;Naturalmente, los sectores m&aacute;s retardatarios, principalmente los propietarios&nbsp;de las riquezas y usufructuarios de los privilegios, se opon&iacute;an rotundamente&nbsp;a las exigencias democr&aacute;ticas de las feministas. Aun los pol&iacute;ticos reconocidos&nbsp;como progresistas en materia social se negaban a liberar a sus compa&ntilde;eras del&nbsp;peso de la ignorancia y la servidumbre dom&eacute;stica porque, al decir de Ofelia, las&nbsp;consideraban &quot;sus c&oacute;modos muebles dom&eacute;sticos para el uso masculino&quot;. Ella y&nbsp;un selecto grupo de mujeres que, como Georgina Fletcher y Clotilde Garc&iacute;a de&nbsp;Ucr&oacute;s, entre otras, constitu&iacute;an una minor&iacute;a presentaron aguerrida batalla por&nbsp;la liberaci&oacute;n de las mujeres; excepcionalmente algunos ide&oacute;logos y hombres&nbsp;ilustrados apoyaron a estas contiendas.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Ofelia Uribe evidenci&oacute; que la defensa de la familia patriarcal, como &uacute;nico sustento posible del orden y estabilidad social, era el pretexto para justificar&nbsp;y prolongar la subordinaci&oacute;n econ&oacute;mica, pol&iacute;tica y social de la mujer. Para&nbsp;ella, el primer fundamento para la consolidaci&oacute;n de la democracia, la libertad,&nbsp;la justicia social y la convivencia era la ampliaci&oacute;n del ejercicio ciudadano a&nbsp;todas las personas, ampliaci&oacute;n que impon&iacute;a la redefinici&oacute;n del modo de ser&nbsp;mujer, mediante el impulso a profundas reformas de orden legal, educativo y&nbsp;cultural, econ&oacute;mico y pol&iacute;tico.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Desde esta perspectiva Ofelia acced&iacute;a a una comprensi&oacute;n de orden hist&oacute;rico sobre la actuaci&oacute;n de sus coet&aacute;neas; cuando las criticaba, con gran solidaridad&nbsp;y respeto, pon&iacute;a de presente que las vacilaciones de las mujeres para desarrollar&nbsp;plenamente sus fuerzas humanas y pol&iacute;ticas se produc&iacute;an como resultado de la&nbsp;cultura patriarcal dominante que las hab&iacute;a construido, imaginado y significado.&nbsp;En consecuencia, denunci&oacute; la galanter&iacute;a masculina con la cual, a menudo,&nbsp;los pol&iacute;ticos adversos a la irrupci&oacute;n femenina en la vida pol&iacute;tica pretend&iacute;an&nbsp;sutilmente disminuirlas al estatuto de &quot;traviesas mu&ntilde;ecas de sal&oacute;n&quot;, alejarlas de&nbsp;los asuntos p&uacute;blicos y desconocer sus reclamaciones.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Por eso tambi&eacute;n rechaz&oacute; el arquetipo de matrona caritativa propuesto como suma de las virtudes y realizaci&oacute;n humana. Sin renunciar a sus propias convicciones&nbsp;religiosas, fustig&oacute; el ejercicio de la caridad, rezago se&ntilde;orial con el cual distra&iacute;an&nbsp;su ocio y daban lustre a su imagen algunas damas. Ella en cambio propon&iacute;a la&nbsp;trasformaci&oacute;n de la sociedad: acabar con la injusticia social, la discriminaci&oacute;n, la&nbsp;corrupci&oacute;n, la desigualdad en la distribuci&oacute;n del ingreso, la falta de planeaci&oacute;n,&nbsp;el manejo corrupto y clientelista del Estado y la politiquer&iacute;a de los grupos en el&nbsp;poder. Sobre todo, aspiraba a eliminar el mayor obst&aacute;culo hacia la justicia social&nbsp;y la democracia que era para ella la condici&oacute;n servil de la mitad del pa&iacute;s, las&nbsp;colombianas. En su lucha por el sufragio femenino no se propon&iacute;a &uacute;nicamente&nbsp;consolidar un electorado femenino. Consideraba que el voto y todos los avances&nbsp;en materia de derechos civiles y pol&iacute;ticos constitu&iacute;an pilares de un proyecto&nbsp;renovado de ciudadan&iacute;a de profundos alcances para mujeres y hombres. &quot;Aspiro&nbsp;&uacute;nicamente a que se obra para los dos sexos la posibilidad y la oportunidad&nbsp;de una direcci&oacute;n conjunta de los negocios p&uacute;blicos, ya que se ha comprobado&nbsp;que los varones solos no han sido capaces de construir el arquetipo de gobierno&nbsp;democr&aacute;tico para defender y embellecer la vida&quot;<sup><a name="footnote3"></a><a href="#bookmark3">3</a></sup>. De esta forma, esta notable&nbsp;santandereana plante&oacute; lo que posteriormente ha sido reconocido como pilar&nbsp;de una democracia con equidad entre ellos y ellas: el acceso de la mujer a los&nbsp;cargos de decisi&oacute;n y poder, con igualdad de posibilidades y oportunidades a los&nbsp;hombres.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El siglo XX y la vida de las colombianas quedaron marcados por la huella imperecedera que dejaron los ochenta y ocho a&ntilde;os de vida de Ofelia Uribe de&nbsp;Acosta. Leg&oacute; a la posteridad el libro </font><font size="2" face="Verdana" style="font-style:italic;">Una Voz Insurgente,</font><font size="2" face="Verdana"> el peri&oacute;dico </font><font size="2" face="Verdana" style="font-style:italic;">Agitaci&oacute;n&nbsp;femenina,</font><font size="2" face="Verdana"> que public&oacute; entre 1944 y 1946, y el programa </font><font size="2" face="Verdana" style="font-style:italic;">La hora feminista,</font><font size="2" face="Verdana"> que&nbsp;emiti&oacute; por Radio Boyac&aacute;. Gracias a esta herencia subvertora que por fortuna&nbsp;concit&oacute; la rebeld&iacute;a de varias generaciones de colombianas, accedemos en el&nbsp;presente a los derechos b&aacute;sicos de la ciudadan&iacute;a y podemos vislumbrar una&nbsp;subjetividad emancipada de toda sujeci&oacute;n y atadura. Precisamente en este a&ntilde;o,&nbsp;primer centenario de su nacimiento, recordemos su vida y obra, profundizando y&nbsp;ampliando nuestro ejercicio ciudadano, con libertad y autonom&iacute;a, resignificando&nbsp;desde nuestro ser mujer, el Estado, el modo de vida y la democracia.</font></p> <hr size="1">     <p align="justify"><a name="bookmark1"><sup><a href="#footnote1"><font size="2">1</font></a></sup></a><font size="2" face="Verdana" > Documento publicado por: Elizabeth Qui&ntilde;&oacute;nez. &quot;Ofelia Uribe. Insurgencia de la subjetividad y la ciudadan&iacute;a de las mujeres&quot;. En&nbsp;</font><font size="2" face="Verdana" style="font-style:italic;">Otras Palabras</font><font size="2" face="Verdana" > (2000): 25-27.</font></p>     <p align="justify"><a name="bookmark2"><sup><a href="#footnote2"><font size="2">2</font></a></sup></a><font size="2" face="Verdana" > </font><font size="2" face="Verdana" style="font-style:italic;">Contribuci&oacute;n al estudio de la reforma Olaya - Restrepo sobre el r&eacute;gimen de las capitulaciones matrimoniales,</font><font size="2" face="Verdana" > presentado por Ofelia&nbsp;Uribe de Acosta como sustento al proyecto de ley que cursaba en el Congreso en 1931.</font></p>     <p align="justify"><a name="bookmark3"><sup><a href="#footnote3"><font size="2">3</font></a></sup></a><font size="2" face="Verdana" > Ofelia Uribe de Acosta. </font><font size="2" face="Verdana" style="font-style:italic;">Una voz insurgente</font><font size="2" face="Verdana" > (</font><font size="2" face="Verdana" >Editorial Guadalupe, 1963).</font></p>      ]]></body>
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