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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El prosumidor: El actor comunicativo de la sociedad de la ubicuidad]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[In the imaginary of the ubiquitous society, where digital communications exert a categorical influence on the development and evolution of new communication environments, the transmitter and the receiver, as well as the models once used to explain the communication process, now exhibit obvious limitations in their capacity to explain. The real world and existing circumstances have gone beyond them. In the history of the development of the mass media, one can see a resistance to certain "remediations". From the standpoint of media ecology, the Internet - the intelligent medium of communication - can be understood as a logical extension of the telegraph, which was the first exteriorization of our nervous system. The development of mobile digital communications has moved us into a new media environment: the ubiquitous society. According to Neil Postman, there is an underlying philosophy behind all technology, and the communicative principles of the ubiquitous society: communication for all, at any time and place, involve the need to produce mobile digital communication devices to satisfy the demands of the communication environment inherent in the ubiquitous society. The development of Web 2 can be regarded as a genuine parting of the waters in the history of the evolution of the Internet. It introduced important changes in both the behavior and the cultural consumption habits of cybernauts. The cybernaut is a prosumer, and prosumers must be recognized as the communication agents of the ubiquitous society. They will play a decisive role in subsequent remediations of the Internet, a medium that definitely can be understood as a logical extension of human intelligence.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="4">     <p align="center"><b>El prosumidor. El actor comunicativo de la sociedad de la ubicuidad</b></p></font>  <font face="verdana" size="3">     <p align="center"><b>The Prosumer: The Communicative Agent of the Ubiquitous Society</b></p></font>  <font face="verdana" size="2">     <p>Jose Octavio Islas-Carmona<sup>1</sup></p>      <p align="justify"><sup>1</sup> Doctor en Ciencias Sociales. Director de la Asociaci&oacute;n Latinoamericana de Investigadores de la Comunicaci&oacute;n (Alaic). Maestro en Comunicaci&oacute;n y Desarrollo, Maestro en Administraci&oacute;n y Tecnolog&iacute;as de Informaci&oacute;n, Director de Proyecto Internet-C&aacute;tedra de Comunicaciones Estrat&eacute;gicas y Cibercultura, Tecnol&oacute;gico de Monterrey, Campus Estado de M&eacute;xico. <a href="mailto:octavio.islas@itesm.mx">octavio.islas@itesm.mx</a></p>      <p><b>Recibido</b>: 24/04/2008 <b>Aprobado</b>: 15/05/2008</p>      <p align="right"><i>A Amaia Arribas.    <br> Siempre indispensable</i></p>  <hr>  <font face="verdana" size="3">     <br>    <p><b>Resumen</b></p></font>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En el imaginario de la sociedad de la ubicuidad, en el cual las comunicaciones digitales inciden de forma categ&oacute;rica en el desarrollo y la evoluci&oacute;n de los nuevos ambientes comunicativos, las figuras de &quot;emisor&quot; y &quot;receptor&quot;, as&iacute; como los modelos que ayer permit&iacute;an explicar el proceso comunicativo, hoy exhiben evidentes limitaciones en sus capacidades explicativas. La realidad los ha desbordado.</p>      <p align="justify">En el desarrollo hist&oacute;rico de los medios de comunicaci&oacute;n es posible advertir c&oacute;mo &eacute;stos resienten determinadas remediaciones. Desde la perspectiva de la ecolog&iacute;a de medios, Internet &mdash;el medio de comunicaci&oacute;n inteligente&mdash;, admite ser comprendido como l&oacute;gica extensi&oacute;n del tel&eacute;grafo. El tel&eacute;grafo represent&oacute; la primera exteriorizaci&oacute;n de nuestro sistema nervioso.</p>      <p align="justify">El desarrollo de las comunicaciones digitales m&oacute;viles nos desplaza hacia un nuevo ambiente medi&aacute;tico: la &quot;sociedad de la ubicuidad&quot;. De acuerdo con Neil Postman, detr&aacute;s de toda tecnolog&iacute;a subyace una filosof&iacute;a, y los principios comunicativos de la &quot;sociedad de la ubicuidad&quot;: comunicaci&oacute;n para todos, en cualquier momento, en cualquier lugar, desplazan consigo la necesidad de producir los dispositivos de comunicaciones digitales m&oacute;viles id&oacute;neos para responder a las exigencias del ambiente comunicativo que supone dicha sociedad.</p>      <p align="justify">El desarrollo de la web 2.0 admite ser considerado como un aut&eacute;ntico parteaguas hist&oacute;rico en la evoluci&oacute;n de Internet; &eacute;ste impuso importantes cambios tanto en el comportamiento como en los h&aacute;bitos de consumo cultural de los cibernautas. El cibernauta accedi&oacute; a la condici&oacute;n de prosumidor. Debemos reconocer a los prosumidores como los actores comunicativos de la sociedad de la ubicuidad. El papel de los prosumidores resultar&aacute; definitivo en las siguientes remediaciones que experimentar&aacute; Internet, medio que definitivamente admite ser comprendido como l&oacute;gica extensi&oacute;n de la inteligencia humana.</p>      <p><b>Palabras clave: </b>Internet, medios de comunicaci&oacute;n, impacto de la comunicaci&oacute;n, cambio tecnol&oacute;gico, proceso de comunicaci&oacute;n. (Fuente: Tesauro de la UNESCO).</p>  <hr>  <font face="verdana" size="3">     <br>    <p><b>Abstract</b></p></font>      <p align="justify">In the imaginary of the ubiquitous society, where digital communications exert a categorical influence on the development and evolution of new communication environments, the <i>transmitter </i>and the <i>receiver, </i>as well as the models once used to explain the communication process, now exhibit obvious limitations in their capacity to explain. The real world and existing circumstances have gone beyond them.</p>      <p align="justify">In the history of the development of the mass media, one can see a resistance to certain &quot;remediations&quot;. From the standpoint of media ecology, the Internet &mdash; the intelligent medium of communication &mdash; can be understood as a logical extension of the telegraph, which was the first exteriorization of our nervous system.</p>      <p align="justify">The development of mobile digital communications has moved us into a new media environment: the ubiquitous society. According to Neil Postman, there is an underlying philosophy behind all technology, and the communicative principles of the ubiquitous society: communication for all, at any time and place, involve the need to produce mobile digital communication devices to satisfy the demands of the communication environment inherent in the ubiquitous society.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">The development of Web 2 can be regarded as a genuine parting of the waters in the history of the evolution of the Internet. It introduced important changes in both the behavior and the cultural consumption habits of cybernauts. The cybernaut is a prosumer, and prosumers must be recognized as the communication agents of the ubiquitous society. They will play a decisive role in subsequent remediations of the Internet, a medium that definitely can be understood as a logical extension of human intelligence.</p>      <p><b>Key words: </b>Internet, media, impact of communication, technological change, communication process.</p>  <hr>  <font face="verdana" size="3">     <br>    <p><b>El concepto <i>remediaci&oacute;n </i>desde la perspectiva te&oacute;rica de la ecolog&iacute;a de medios</b></p></font>      <p align="justify">Entre las distintas escuelas que en las ciencias de la comunicaci&oacute;n se han ocupado de analizar de manera integral el proceso de la comunicaci&oacute;n, la ecolog&iacute;a de medios o <i>&quot;media ecology&quot; </i>se distingue por conceder particular &eacute;nfasis al estudio de las tecnolog&iacute;as y los ambientes comunicativos, pues, como atinadamente afirm&oacute; Marshall McLuhan en el libro <i>Comprender los medios de comunicaci&oacute;n. Las extensiones del ser humano </i>&mdash;cuya primera edici&oacute;n fue publicada en 1964&mdash;, en &uacute;ltima instancia los medios de comunicaci&oacute;n admiten ser comprendidos como tecnolog&iacute;as, y las tecnolog&iacute;as efectivamente pueden ser pensadas como prolongaciones del hombre. McLuhan, por ejemplo, afirm&oacute; que la televisi&oacute;n &mdash;el gigante t&iacute;mido&mdash;, pod&iacute;a ser entendida como una extensi&oacute;n del sentido del tacto, considerando que la televisi&oacute;n implica una mayor interacci&oacute;n entre todos los sentidos (McLuhan, 1996, p. 338).</p>      <p align="justify">La ecolog&iacute;a de medios, conocida tambi&eacute;n como &quot;Escuela de Toronto&quot;, &quot;Escuela de Nueva York&quot;, e incluso como &quot;Escuela de San Luis&quot;, parte del pensamiento de Marshall McLuhan, para enriquecerse significativamente con las contribuciones de reconocidos acad&eacute;micos e intelectuales como Neil Postman, Joshua Meyrowitz, Paul Levinson, James W. Carey, Jay David Bolter y Lance Strate, entre otros. De acuerdo con Neil Postman, el objeto de estudio de la ecolog&iacute;a de medios es el siguiente:</p>      <blockquote>     <p align="justify">La ecolog&iacute;a de los medios analiza como los medios de comunicaci&oacute;n afectan la opini&oacute;n humana, la comprensi&oacute;n, la sensaci&oacute;n, y el valor; y c&oacute;mo nuestra interacci&oacute;n con los medios facilita o impide nuestras posibilidades de supervivencia. La palabra ecolog&iacute;a implica el estudio de ambientes: su estructura, contenido e impacto en la gente<a name="no_2"></a><a href="#no2"><sup>2</sup></a>.</p> </blockquote>      <p align="justify">Fernando Guti&eacute;rrez, director del Departamento de Comunicaci&oacute;n y Arte Digital del Tecnol&oacute;gico de Monterrey, Campus Estado de M&eacute;xico, y miembro del consejo directivo de la Media Ecology Association (MEA), define a la ecolog&iacute;a de medios como una metadisciplina que se encarga del estudio de un complejo conjunto de relaciones o interrelaciones entre los s&iacute;mbolos, los medios y la cultura. La palabra &quot;ecolog&iacute;a&quot; implica el estudio de los ambientes y sus interrelaciones: contenido, estructura, e impacto social. Un ambiente medi&aacute;tico es aquel que deriva de las interrelaciones entre el hombre y las distintas tecnolog&iacute;as de la comunicaci&oacute;n, como libros, radio, televisi&oacute;n, Internet. La &quot;ecolog&iacute;a medi&aacute;tica&quot; se refiere al estudio de las t&eacute;cnicas, los modos de informaci&oacute;n y los c&oacute;digos de comunicaci&oacute;n, como parte principal de un ambiente interrelacionado que proyecta diferentes efectos en un contexto determinado.</p>      <p align="justify">En el desarrollo de todo medio de comunicaci&oacute;n es posible percibir c&oacute;mo progresivamente el medio es transformado con el prop&oacute;sito, no siempre consciente o deliberado, de hacerlo m&aacute;s parecido al hombre. En la ecolog&iacute;a de medios ese proceso es conocido como &quot;remediaci&oacute;n&quot;. El proceso de remediaci&oacute;n de los medios de comunicaci&oacute;n es el resultado de la adecuaci&oacute;n dial&eacute;ctica que permite transformarlos hasta convertirlos en l&oacute;gicas extensiones de nuestras facultades, &oacute;rganos o sentidos. El concepto &quot;remediaci&oacute;n&quot;, sin embargo, admite por lo menos dos posibles interpretaciones en ecolog&iacute;a de medios.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En el libro <i>The Soft Age, </i>Paul Levinson (1997) emple&oacute; el t&eacute;rmino &quot;medio remedial&quot; para describir c&oacute;mo nuestras sociedades utilizan los medios de comunicaci&oacute;n para reformar o mejorar a otros medios. De acuerdo con Levinson, en un esfuerzo del cual no siempre somos conscientes, intentamos hacer que los medios se parezcan m&aacute;s al hombre. En un reciente libro: <i>Cellphone. The story of the world 's most mobile medium and how it has transformed everything, </i>Levinson afirm&oacute; que los medios de comunicaci&oacute;n a&uacute;n compiten &mdash;y de forma m&aacute;s intensa&mdash; por la atenci&oacute;n de las personas (Levinson, 2004, p. 12).</p>      <p align="justify">En t&eacute;rminos darwinianos &mdash;sugiere Levinson&mdash;, la selecci&oacute;n del ambiente medi&aacute;tico queda en manos de las personas, quienes contribuyen con su preferencia a la evoluci&oacute;n de determinados medios. Constantemente se decide entre ir al cine o quedarse en casa a ver televisi&oacute;n, leer un libro o ver un video, hablar por celular o enviar un correo electr&oacute;nico. Los medios no evolucionan por una selecci&oacute;n natural sino por una elecci&oacute;n humana. El medio que mejor evoluciona es aquel que se ajusta m&aacute;s a las necesidades del hombre.</p>      <p align="justify">Jay Bolter y Richard Grusin emplean el concepto &quot;remediaci&oacute;n&quot; para describir las relaciones formales de interdependencia cultural que existen entre dos o varios medios, argumentando que en las primeras l&iacute;neas del libro <i>Comprender a los medios de comunicaci&oacute;n. Las extensiones del ser humano, </i>Marshall McLuhan afirm&oacute; que el contenido de todo medio es otro medio. Para Bolter y Grusin, Internet es un medio remediador, pues asimila a los medios que le antecedieron. Con base en tal razonamiento es posible afirmar que el contenido de Internet son los medios de comunicaci&oacute;n que le precedieron.</p>      <p align="justify">De acuerdo con algunos destacados te&oacute;ricos de la ecolog&iacute;a de medios, Internet representa una avanzada remediaci&oacute;n del tel&eacute;grafo<a name="no_3"></a><a href="#no3"><sup>3</sup></a>, el cual fue designado por McLuhan como &quot;la hormona social&quot;. Con el tel&eacute;grafo, el hombre por primera vez logr&oacute; extender su sistema nervioso central fuera de s&iacute;. Seg&uacute;n McLuhan (1996, p. 260), el tel&eacute;grafo, adem&aacute;s, observ&oacute; un rol definitivo en la transici&oacute;n de la edad mec&aacute;nica a la edad el&eacute;ctrica, pues:</p>      <blockquote>     <p align="justify">revolucion&oacute; por completo los m&eacute;todos de obtenci&oacute;n y presentaci&oacute;n de las noticias (...) As&iacute;, en 1844, a&ntilde;o en el que se jugaba al ajedrez y a la loter&iacute;a con el primer tel&eacute;grafo estadounidense, Soren Kierkergaard public&oacute; <i>El concepto de la angustia. </i>Hab&iacute;a empezado la edad de la ansiedad. Con el tel&eacute;grafo, el hombre hab&iacute;a iniciado aquella extensi&oacute;n o exteriorizaci&oacute;n del sistema nervioso central que ahora se acerca a la extensi&oacute;n de la conciencia mediante la retransmisi&oacute;n por sat&eacute;lite. Colocar los nervios fuera del sistema nervioso y los &oacute;rganos f&iacute;sicos dentro de &eacute;ste es una situaci&oacute;n &mdash;no un concepto&mdash; de angustia.</p> </blockquote>      <p align="justify">En cuanto al impacto cultural de los medios y las tecnolog&iacute;as de informaci&oacute;n, en general, en las primeras l&iacute;neas del libro <i>The medium is the Massage. An inventory of effects, </i>Marshall McLuhan y Quentin Fiore (1967, p. 8) afirman:</p>      <blockquote>     <p align="justify">El medio, o el proceso, de nuestro tiempo &mdash;la tecnolog&iacute;a el&eacute;ctrica&mdash; est&aacute; alterando las pautas de reestructuraci&oacute;n y de la interdependencia social y todos los aspectos de nuestra vida personal. Se nos obliga a reconsiderar y reevaluar pr&aacute;cticamente cada pensamiento, cada acci&oacute;n y cada instituci&oacute;n. Todo est&aacute; cambiando, usted, su familia, su barrio, su educaci&oacute;n, su trabajo, su gobierno, su relaci&oacute;n con los otros. Y est&aacute;n cambiando dram&aacute;ticamente.</p> </blockquote>      <p align="justify">En a&ntilde;os recientes, la evoluci&oacute;n de Internet ha impuesto profundas transformaciones en la ecolog&iacute;a cultural de las sociedades contempor&aacute;neas, modificando, incluso, la mayor&iacute;a de conceptos que ayer nos permit&iacute;an comprender la din&aacute;mica del proceso comunicativo. Quiz&aacute; a&uacute;n no seamos conscientes de cu&aacute;n profundos son los cambios que han introducido Internet y las comunicaciones digitales m&oacute;viles, en general, sobre las sociedades contempor&aacute;neas. M&aacute;s importante a&uacute;n, las transformaciones son irreversibles.</p>  <font face="verdana" size="3">     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>    <p><b>La sociedad de la ubicuidad: el nuevo ambiente comunicativo al cual nos conducir&aacute;n las comunicaciones digitales m&oacute;viles</b></p></font>      <p align="justify">Una de las mejores explicaciones sobre la fenomenolog&iacute;a de los cambios tecnol&oacute;gicos en las sociedades &mdash;tema medular en la ecolog&iacute;a de medios&mdash;, procede de Neil Postman, uno de los pilares te&oacute;ricos de la <i>media ecology.</i></p>      <p align="justify">El 27 de marzo de 1998, Neil Postman, entonces decano del Departamento de Cultura y Comunicaci&oacute;n de la Universidad de Nueva York, Estados Unidos, dict&oacute;, en Denver, Colorado, una de las conferencias magistrales del Congreso Internacional sobre Nuevas Tecnolog&iacute;as y Persona Humana: Comunicando la fe en el Nuevo Milenio, o NewTech'98.</p>      <p align="justify">El t&iacute;tulo de la conferencia dictada por Neil Postman fue &quot;Five Things We Need to Know About Technological Change&quot; (Cinco cosas que necesitamos conocer acerca del cambio tecnol&oacute;gico)<a name="no_4"></a><a href="#no4"><sup>4</sup></a>. Las cinco tesis que enunci&oacute; Postman en la referida conferencia son:</p>  <ol>     <li>    <p> La cultura siempre paga el precio de la tecnolog&iacute;a.</p></li>     <li>    <p> Siempre hay ganadores y perdedores en el cambio tecnol&oacute;gico.</p></li>     <li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p> Toda la tecnolog&iacute;a tiene una filosof&iacute;a.</p></li>     <li>    <p> El cambio tecnol&oacute;gico no es aditivo; es ecol&oacute;gico.</p></li>     <li>    <p> Los medios de comunicaci&oacute;n tienden a convertirse en m&iacute;ticos.</p></li>     </ol>      <p align="justify">Deseo centrar mi atenci&oacute;n en la tercera tesis de Neil Postman, la cual nos permitir&aacute; comprender los fundamentos filos&oacute;ficos que hacen posible sustentar, en Jap&oacute;n, el imaginario de la &quot;sociedad de la ubicuidad&quot;.</p>      <p align="justify">Del 5 al 9 de octubre de 2004 se desarrollaron las actividades del Ceatec 2004, en Makuhari Messe, Jap&oacute;n. El Ceatec es la exhibici&oacute;n anual m&aacute;s importante en Asia de las industrias de electr&oacute;nica avanzada y telecomunicaciones. Las principales marcas presentan nuevos productos que en breve introducir&aacute;n al mercado. El tema central del Ceatec 2004 fue: &quot;Sociedad digital ubicua enriquecida, acelerando la siguiente etapa&quot;<a name="no_5"></a><a href="#no5"><sup>5</sup></a>.</p>      <p align="justify">En la referida edici&oacute;n del Ceatec 2004, Kunio Nakamura, presidente de Matsushita Electric Industrial Co. &mdash;corporativo del cual forma parte Panasonic&mdash;, dict&oacute; la conferencia magistral que inaugur&oacute; las actividades de la referida feria tecnol&oacute;gica. El t&iacute;tulo del discurso de Nakamura fue el siguiente: &quot;Creando la sociedad de la ubicuidad en Jap&oacute;n, una naci&oacute;n creada en la tecnolog&iacute;a&quot;; los japoneses se propusieron acceder a ella en el a&ntilde;o 2010. El t&eacute;rmino &quot;sociedad de la ubicuidad&quot;, afirma Nakamura, designa a una sociedad en la que cualquier persona puede disfrutar, en cualquier momento y en cualquier lugar, de una amplia gama de servicios de informaci&oacute;n a trav&eacute;s de diversos dispositivos terminales y redes de banda ancha. La importancia de las comunicaciones digitales m&oacute;viles se encuentra impl&iacute;cita en el lema de la sociedad de la ubicuidad: &quot;anyone, anywhere, anytime&quot; (cualquier persona, en cualquier lugar, en todo momento).</p>      <p align="justify">De acuerdo con Nakamura, tres factores resultan de capital importancia en el desarrollo de la sociedad de la ubicuidad: una s&oacute;lida infraestructura de redes, eficientes dispositivos terminales, y servicios de contenido. La banda ancha admite ser considerada como la columna vertebral de la sociedad de la ubicuidad, y Jap&oacute;n es uno de los pa&iacute;ses que mayor cantidad de recursos ha destinado al desarrollo de una s&oacute;lida infraestructura de redes de banda ancha. En 2001 el gobierno japon&eacute;s puso en marcha la iniciativa &quot;e-Japan Strategy&quot;. En la primera etapa de la referida iniciativa, el gobierno y la empresa privada destinaron los recursos necesarios para establecer una s&oacute;lida infraestructura de servicios de banda ancha.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En la segunda etapa de &quot;e-Japan Strategy&quot;, el gobierno decidi&oacute; impulsar programas de alfabetizaci&oacute;n medi&aacute;tica para extender el uso de avanzadas tecnolog&iacute;as de informaci&oacute;n. Adem&aacute;s, mediante el programa &quot;e-Japan&quot;, los japoneses se han propuesto elevar las capacidades de las redes ubicuas, anticip&aacute;ndose as&iacute; a la pr&oacute;xima generaci&oacute;n de tecnolog&iacute;as de informaci&oacute;n. De acuerdo con Nakamura, seg&uacute;n lo establecido en los planes en materia de telecomunicaciones, en 2010 las l&iacute;neas fijas estar&aacute;n en posibilidades de transmitir datos 10 veces m&aacute;s r&aacute;pido que el ADSL. Adem&aacute;s, las transmisiones inal&aacute;mbricas ser&aacute;n 50 veces m&aacute;s r&aacute;pidas que W-CDMA.</p>      <p align="justify">El impacto de e-Jap&oacute;n ha transformado la administraci&oacute;n p&uacute;blica y la educaci&oacute;n. Gracias a la incorporaci&oacute;n de avanzados dispositivos digitales, el aparato administrativo-burocr&aacute;tico ha elevado significativamente su eficiencia. Un gran n&uacute;mero de ciudadanos hoy realiza la mayor&iacute;a de sus tr&aacute;mites gubernamentales en l&iacute;nea, sin necesidad alguna de desplazarse a las instituciones p&uacute;blicas.</p>      <p align="justify">En la educaci&oacute;n, las avanzadas tecnolog&iacute;as de informaci&oacute;n han favorecido el desarrollo de un nuevo ambiente de aprendizaje: la educaci&oacute;n m&oacute;vil. La educaci&oacute;n m&oacute;vil supone el desarrollo de innovadores recursos de aprendizaje <i>on demand, </i>los cuales representan una l&oacute;gica extensi&oacute;n de la sociedad de la ubicuidad.</p>      <p align="justify">Toda persona puede acceder a los recursos de aprendizaje disponibles en la red, a cualquier hora y en cualquier lugar. La educaci&oacute;n m&oacute;vil &mdash;en la cual dispositivos como el iPod observan un rol estelar&mdash;, impondr&aacute; profundos cambios tanto en la educaci&oacute;n como en las instituciones educativas.</p>      <p align="justify">Jap&oacute;n adem&aacute;s se ha propuesto acelerar el llamado &quot;apag&oacute;n anal&oacute;gico&quot;. La migraci&oacute;n de las emisiones de televisi&oacute;n a la tecnolog&iacute;a digital pr&aacute;cticamente se ha consumado. La radiodifusi&oacute;n digital terrestre se ha extendido a un mayor n&uacute;mero de ciudades. Mientras las empresas de telefon&iacute;a incrementan gigas a la capacidad de sus anchos de banda, en Jap&oacute;n se registra una notable expansi&oacute;n de la radiodifusi&oacute;n digital terrestre. La convergencia digital de ambas industrias, se&ntilde;ala Nakamura, propiciar&aacute; el desarrollo de un nuevo ambiente comunicativo, con una gran variedad de servicios.</p>      <p align="justify">Las transmisiones de televisi&oacute;n m&oacute;vil por medio de dispositivos m&oacute;viles &mdash;como los propios de la telefon&iacute;a digital m&oacute;vil&mdash;<a name="no_6"></a><a href="#no6"><sup>6</sup></a>, a trav&eacute;s de FTTH, y de otras modalidades de banda ancha, se han vuelto muy populares en Jap&oacute;n. El &eacute;xito que alcanz&oacute; la serie <i>Winter Sonata </i>&mdash;una producci&oacute;n representativa del Broadband Drama Zoku (Broadband Drama Crowd)&mdash;, la cual originalmente fue transmitida a dispositivos m&oacute;viles, estimul&oacute; en Corea del Sur el desarrollo de una atractiva industria de casas productoras especializadas en contenidos exclusivos para la televisi&oacute;n m&oacute;vil nipona.</p>      <p align="justify">La mayor&iacute;a de los contenidos destinados a la televisi&oacute;n m&oacute;vil son servicios <i>on demand. </i>Ello significa que cualquier persona, en cualquier momento y en cualquier puede ver a trav&eacute;s de dispositivos m&oacute;viles las producciones o series que sean de su inter&eacute;s. No pocos medios convencionales han resultado incapaces de comprender la importancia del concepto <i>on demand. </i>En 2004 la cadena de televisi&oacute;n NHK ofrec&iacute;a m&aacute;s de 400.000 programas en servicio <i>on demand.</i></p>      <p align="justify">A pesar de los notables adelantos tecnol&oacute;gicos que es posible advertir en el desarrollo de la segunda etapa de &quot;e-Japan Stratetegy&quot;, en realidad el aspecto m&aacute;s relevante es resultado de la alfabetizaci&oacute;n digital: la transformaci&oacute;n de cibernautas ordinarios en prosumidores.</p>  <font face="verdana" size="3">     <br>    <p><b>El prosumidor. El actor comunicativo de la sociedad de la ubicuidad</b></p></font>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En la breve y fecunda historia de Internet, las remediaciones han sido frecuentes. Entre las remediaciones m&aacute;s significativas se destacan la introducci&oacute;n de la web en los primeros a&ntilde;os de la d&eacute;cada de los noventa, y el desarrollo de los blogs a finales de la misma d&eacute;cada. La web, generosa aportaci&oacute;n de Tim Berners-Lee &mdash;quien hoy se desempe&ntilde;a como director del World Wide Web Consortium&mdash;, aceler&oacute; la socializaci&oacute;n de Internet. Los blogs o bit&aacute;coras permitieron que usuarios no expertos en inform&aacute;tica fueran capaces de poder publicar contenidos en Internet.</p>      <p align="justify">El desarrollo de la web 2.0 admite ser considerado como un aut&eacute;ntico parteaguas hist&oacute;rico en la evoluci&oacute;n de Internet. El desarrollo de la web 2.0 impuso importantes cambios tanto en el comportamiento como en los h&aacute;bitos de consumo cultural de los cibernautas. El cibernauta accedi&oacute; a la condici&oacute;n de prosumidor.</p>      <p align="justify">La palabra prosumidor &mdash;en ingl&eacute;s, prosumer&mdash;, es un acr&oacute;nimo que procede de la fusi&oacute;n de dos palabras: <i>&quot;producer&quot; </i>(productor) y <i>&quot;consumer&quot; </i>(consumidor). El concepto &quot;prosumidor&quot; fue anticipado por Marshall McLuhan y Barrington Nevitt, quienes en el libro <i>Take Today </i>(1972), afirmaron que la tecnolog&iacute;a electr&oacute;nica permitir&iacute;a al consumidor asumir simult&aacute;neamente los roles de productor y consumidor de contenidos.</p>      <p align="justify">En 1980 el destacado futur&oacute;logo Alvin Toffler introdujo formalmente el t&eacute;rmino prosumidor en el libro <i>La tercera ola. </i>El cap&iacute;tulo XX del referido libro, precisamente consigna el siguiente t&iacute;tulo: &quot;El resurgimiento del prosumidor&quot;. Las actividades de los prosumidores &mdash;anticip&oacute; Toffler (1981, pp. 262-263)&mdash;, definir&iacute;an el rumbo de la &quot;econom&iacute;a invisible&quot;:</p>      <blockquote>     <p align="justify">Durante la primera ola, la mayor&iacute;a de las personas consum&iacute;an lo que ellas mismas produc&iacute;an. No eran ni productores ni consumidores en el sentido habitual. Eran, en su lugar, lo que podr&iacute;a denominarse prosumidores. Fue la revoluci&oacute;n industrial lo que, al introducir una cu&ntilde;a en la sociedad, separ&oacute; estas dos funciones y dio nacimiento a lo que ahora llamamos productores y consumidores (...) si examinamos atentamente la cuesti&oacute;n, descubrimos los comienzos de un cambio fundamental en la relaci&oacute;n mutua existente entre estos dos sectores o formas de producci&oacute;n. Vemos un progresivo difuminarse de la l&iacute;nea que separa al productor del consumidor. Vemos la creciente importancia del prosumidor. Y, m&aacute;s all&aacute; de eso, vemos aproximarse un impresionante cambio que transformar&aacute; incluso la funci&oacute;n del mercado mismo en nuestras vidas y en el sistema mundial.</p> </blockquote>      <p align="justify">En <i>La tercera ola, </i>Toffler afirma que el medio de comunicaci&oacute;n m&aacute;s poderoso y masificador ha sido la televisi&oacute;n. El advenimiento de los prosumidores, sin embargo, anticipar&iacute;a el fin de la era de los medios masificadores (Toffler, 1981, p. 167): &quot;est&aacute;n desapareciendo los d&iacute;as de la omnipotente red centralizada que controla la producci&oacute;n de im&aacute;genes (...) los medios de comunicaci&oacute;n de la tercera ola est&aacute;n destruyendo en un amplio frente el dominio ejercido por los due&ntilde;os de los medios de comunicaci&oacute;n de la segunda ola&quot;.</p>      <p align="justify">Efectivamente, para comprender el impacto de YouTube en la ecolog&iacute;a cultural de la industria de la televisi&oacute;n, resulta indispensable reparar en el comportamiento de los prosumidores, tal como destacan Alvin y Heidi Toffler en el libro <i>La revoluci&oacute;n de la riqueza </i>(2006, p. 99):</p>      <blockquote>     <p align="justify">En palabras de Betsy Frank, vicepresidenta ejecutiva de investigaci&oacute;n y planificaci&oacute;n de MTV Networks, &quot;se trata de un p&uacute;blico que desea hacer su propia programaci&oacute;n&quot;. Los nuevos instrumentos del consumidor ya otorgan a los teleespectadores el poder de cortar y pegar partes de programas para adecuarlos a sus preferencias personales. Este desplazamiento continuo de los tiempos est&aacute;ndar de los huecos en la programaci&oacute;n se acelerar&aacute; a medida que las audiencias de los medios de comunicaci&oacute;n, provistas de nuevas tecnolog&iacute;as, produzcan sus propios contenidos. Al mismo tiempo que los espectadores est&aacute;n creando sus propios contenidos, tambi&eacute;n exigen acceder a programas &quot;a petici&oacute;n&quot; antes que al horario establecido por los medios de comunicaci&oacute;n. En palabras de William Randolph Hearst III, &quot;la televisi&oacute;n basada en el proveedor est&aacute; muerta&quot;.</p> </blockquote>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En el a&ntilde;o 2000, Rick Levine, Christopher Locke, Doc Searls y David Weinberger, autores del libro <i>The cluetrain manifesto. The end of business as usual, </i>destacaron c&oacute;mo la web 2.0 ha propiciado la transformaci&oacute;n de los consumidores pasivos en activos prosumidores que han impulsado importantes transformaciones en el mercado al apostar por el recurso de la conversaci&oacute;n, comprendiendo a Internet como efectivo multiplicador del capital intelectual<a name="no_7"></a><a href="#no7"><sup>7</sup></a>.</p>      <p align="justify">En el libro <i>Capital Digital. El poder de las redes de negocios, </i>Don Tapscott, David Ticoll y Alex Lowy (2001), emplearon la palabra <i>prosumption </i>(prosumo) para definir el comportamiento de personas cuyos conocimientos y trabajo aportan valor a las redes de negocios (b-web) en Internet.</p>      <p align="justify">Los prosumidores han empezado a asumir roles de liderazgo en la llamada sociedad-red. Las multitudes inteligentes <i>(smart mobs) </i>que refiere Howard Rheingold son posibles gracias a la formidable capacidad de convocatoria que han alcanzado algunos prosumidores.</p>  <font face="verdana" size="3">     <br>    <p><b>Conclusi&oacute;n. La contribuci&oacute;n de los <i>prosumers </i>en la remediaci&oacute;n de Internet</b></p></font>      <blockquote>     <p align="justify">&quot;Societies have always been shaped more by the nature of the media by wich men communicate than the content of the communication&quot; (McLuhan, 1967, p. 8).</p> </blockquote>      <p align="justify">De acuerdo con Noam Chomsky (1997, p. 60), los medios masivos convencionales promueven la pasividad dirigida sobre sus audiencias:</p>      <blockquote>     <p align="justify">Como mencion&eacute; antes, no desean gente que tome decisiones o participe; quieren una poblaci&oacute;n de consumidores y espectadores pol&iacute;ticos pasivos y obedientes; una comunidad tan atomizada y aislada que le resulte imposible reunir sus limitados recursos para convertirse en una fuerza independiente, poderosa que denuncie la concentraci&oacute;n de poder.</p> </blockquote>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Si el usuario de los medios de comunicaci&oacute;n convencionales se ve obligado a soportar la &quot;pasividad dirigida&quot; que denuncia Chomsky, la ecolog&iacute;a cultural en la cual se desenvuelve el prosumidor estimula su autonom&iacute;a. Atento a tal fen&oacute;meno, Thomas Friedman, autor del libro <i>La tierra es plana. Breve historia del mundo globalizado del siglo XXI </i>(2005, p. 164) afirma: &quot;Jam&aacute;s en la historia del planeta tanta gente ha tenido la posibilidad de buscar <i>por s&iacute; </i>misma tanta informaci&oacute;n acerca de tantos temas o acerca de tanta gente&quot;.</p>      <p align="justify">Entre las variables que permiten establecer diferencias significativas entre el comportamiento de los prosumidores con respecto al comportamiento que observan simples usuarios de Internet, se destacan el <i>in-forming </i>y la colaboraci&oacute;n. Si la b&uacute;squeda de la verdad efectivamente nos har&aacute; libres, los prosumidores, a diferencia del usuario de los medios convencionales &mdash;cuyo acceso a la informaci&oacute;n en buena medida suele ser dosificado por las instituciones hist&oacute;ricas y por el sistema convencional de medios de comunicaci&oacute;n&mdash;, acostumbran involucrarse en la b&uacute;squeda de respuestas.</p>      <p align="justify">La capacidad de b&uacute;squeda del prosumidor representa una evidente afirmaci&oacute;n de su independencia, tal como afirma Erich Schmidt, director general de Google, citado por Friedman (2005, p. 169):</p>      <blockquote>     <p align="justify">La b&uacute;squeda es una tarea tan personal que revierte en una emancipaci&oacute;n sin igual del ser humano (...) es lo contrario de que te digan o te ense&ntilde;en. Se trata de dotarse de medios que te emancipen, es la atribuci&oacute;n de poder al individuo para que haga lo que considere mejor con la informaci&oacute;n que desee.</p> </blockquote>      <p align="justify">Entre las interesant&iacute;simas tesis contenidas en el libro <i>Futuro presente. El futuro es atreverse hoy. 101 Ideas-Fuerza para entender las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas, </i>Alfons Cornella y Sergi Rucabado destacan el <i>&quot;x-casting&quot;. </i>El <i>x-casting </i>designa un fen&oacute;meno recurrente en el imaginario de la sociedad de la ubicuidad: toda persona &mdash;en cualquier momento y en cualquier lugar&mdash; puede introducir informaci&oacute;n a Internet. Toda persona que pueda acceder a Internet representa un potencial prosumidor. Un hecho tan simple representa una profunda revoluci&oacute;n en la econom&iacute;a pol&iacute;tica de los sistemas de comunicaciones. El <i>in-forming </i>solo as&iacute; es posible. De acuerdo con Friedman (2005, p. 198), el <i>in-forming:</i></p>      <blockquote>     <p align="justify">es la capacidad de crear y desplegar tu propia cadena de suministro, una cadena de suministro de informaci&oacute;n, de conocimientos y de entretenimiento. El <i>in-forming </i>tendr&iacute;a que ver con una colaboraci&oacute;n individual: t&uacute; mismo eres el que investiga, edita o elige el entretenimiento, siguiendo tus propias pautas y vali&eacute;ndote de tu propia capacidad y medios, sin necesidad de acudir a la biblioteca o al cine o a una cadena de televisi&oacute;n. El <i>in-forming </i>es b&uacute;squeda de conocimiento.</p> </blockquote>      <p align="justify">La colaboraci&oacute;n resulta medular en el comportamiento de los prosumidores. Los nuevos ambientes comunicativos que desplaza consigo el desarrollo de la web 2.0 &mdash;la blog&oacute;sfera, por ejemplo&mdash;, se proyectan como escenarios propicios para el activismo de redes de prosumidores, las cuales han denunciado, por ejemplo, pr&aacute;cticas inescrupulosas de algunas marcas cuyo comportamiento no precisamente corresponde a lo dispuesto en sus c&oacute;digos de &eacute;tica. En el pr&oacute;logo de <i>El libro negro de las marcas, </i>por ejemplo, Klaus Werner y Hans Weiss refieren que una gran cantidad de la informaci&oacute;n consignada en el libro les fue proporcionada por redes organizadas de prosumidores a trav&eacute;s de Internet.</p>      <p align="justify">Entre las principales cadenas de socializaci&oacute;n del conocimiento que ha propiciado el desarrollo de Internet se destaca Google, la marca emblem&aacute;tica de la econom&iacute;a del conocimiento. De acuerdo con Friedman (2005, p. 167), los fundadores de Google &mdash;Larry Page y Sergen Brin&mdash;, crearon la empresa en septiembre de 1998, considerando los siguientes prop&oacute;sitos:</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>     <p align="justify">Los fundadores de Google vieron que a finales de los 90 aparec&iacute;an en internet cientos de miles de p&aacute;ginas web nuevas cada d&iacute;a, y que los motores de b&uacute;squeda existentes, que tendr&iacute;an que buscar palabras clave, no pod&iacute;an seguir ese ritmo de crecimiento. Brin y Page, que se conocieron en 1995 cuando estudiaban inform&aacute;tica en la Universidad de Stanford, desarrollaron una f&oacute;rmula matem&aacute;tica que clasificaba una p&aacute;gina web seg&uacute;n la cantidad de p&aacute;ginas web vinculadas a ella, partiendo de la hip&oacute;tesis de que cuantas m&aacute;s personas creasen un v&iacute;nculo con determinada p&aacute;gina, m&aacute;s importante deber&iacute;a ser &eacute;sta.</p> </blockquote>      <p align="justify">De acuerdo con lo asentado en la p&aacute;gina corporativa de Google<a name="no_8"></a><a href="#no8"><sup>8</sup></a>, la cual fue consultada el 31 de marzo de 2008: &quot;el objetivo de Google consiste en organizar informaci&oacute;n proveniente de todo el mundo y hacerla accesible y &uacute;til de forma universal&quot;. Google es resultado de la colaboraci&oacute;n. La gente asume que la informaci&oacute;n que est&aacute; buscando &mdash;destaca Friedman (2005, p. 166)&mdash; se encuentra en Google o en Internet: &quot;y que todo se reduce a que los expertos en tecnolog&iacute;a vayan simplificando la manera de acceder a ella, cada vez con menos pasos (...) La democratizaci&oacute;n de la informaci&oacute;n est&aacute; teniendo un impacto profundo en la sociedad&quot;.</p>      <p align="justify">Debemos reconocer a los prosumidores como los actores comunicativos de la sociedad de la ubicuidad. El papel de los prosumidores resultar&aacute; definitivo en las siguientes remediaciones que experimentar&aacute; Internet, medio que definitivamente admite ser comprendido como l&oacute;gica extensi&oacute;n de la inteligencia humana.</p>  <hr>  <font face="verdana" size="3">     <br>    <p><b>Pie de P&aacute;gina</b></p></font>      <p><a name="no2"></a><a href="#no_2"><sup>2</sup></a> En el sitio web de la Media Ecology Association (MEA) es posible consultar la definici&oacute;n de Neil Postman. V&eacute;ase: <a href="http://www.media-ecology.org/media_ecology" target="_blank">http://www.media-ecology.org/media_ecology</a> &#91;Fecha de consulta, 21 de abril de 2008&#93;. Adem&aacute;s, en el sitio web de la Media Ecology Association es posible consultar una interesante relaci&oacute;n de los textos considerados como seminales. V&eacute;ase: <a href="http://www.media-ecology.org/media_ecology/readinglist.html" target="_blank">http://www.media-ecology.org/media_ecology/readinglist.html</a> &#91;Fecha de consulta: 21 de abril de 2008&#93;.</p>      <p align="justify"><a name="no3"></a><a href="#no_3"><sup>3</sup></a> El desarrollo del tel&eacute;grafo en principio estuvo subordinado al peri&oacute;dico y al ferrocarril. En 1844 Samuel Morse abri&oacute; una l&iacute;nea telegr&aacute;fica entre Washington y Baltimore. En 1858 ya se hab&iacute;a tendido el primer cable que cruzaba el Atl&aacute;ntico, y tres a&ntilde;os despu&eacute;s, en 1861, los hilos telegr&aacute;ficos se extend&iacute;an por toda la Uni&oacute;n Americana. El tel&eacute;grafo revolucion&oacute; los sistemas de informaci&oacute;n y comunicaciones disponibles en su momento hist&oacute;rico.</p>      <p><a name="no4"></a><a href="#no_4"><sup>4</sup></a> V&eacute;ase <a href="http://www.itrs.scu.edu/tshanks/pages/Comm12/12Postman.htm" target="_blank">http://www.itrs.scu.edu/tshanks/pages/Comm12/12Postman.htm</a> &#91;Fecha de consulta: 20 de abril de 2008&#93;.</p>      <p><a name="no5"></a><a href="#no_5"><sup>5</sup></a> V&eacute;ase <a href="http://www.ceatec.com/es/2004/exhibitors/f-regulation.html" target="_blank">http://www.ceatec.com/es/2004/exhibitors/f-regulation.html</a>. &#91;Fecha de consulta: 20 de abril de 2008&#93;.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><a name="no6"></a><a href="#no_6"><sup>6</sup></a> En los a&ntilde;os recientes el tel&eacute;fono m&oacute;vil ha registrado importantes transformaciones hasta convertirse en indispensable y multifuncional dispositivo de comunicaciones. En el imaginario de la sociedad de la ubicuidad, el rol del avanzado dispositivo admite ser considerado como fundamental. El tel&eacute;fono m&oacute;vil ha trascendido la condici&oacute;n de &quot;terminal tonta&quot;, y hoy permite tener acceso a Internet; recibir y contestar correos electr&oacute;nicos; asegurar el acceso a servicios de televisi&oacute;n m&oacute;vil, mapas y avanzados servicios de localizaci&oacute;n; ser utilizado como c&aacute;mara fotogr&aacute;fica, grabadora y avanzada remediaci&oacute;n del popular <i>walkman; </i>asumir las funciones propias del mando a distancia, e incluso desempe&ntilde;arse como &uacute;til dispositivo de almacenamiento de informaci&oacute;n digital. De las nuevas generaciones de inteligentes dispositivos de comunicaci&oacute;n m&oacute;vil seguramente derivar&aacute;n nuevos usos y aplicaciones, como cartera digital para transacciones en l&iacute;nea, tarjeta de cr&eacute;dito, identificaci&oacute;n personal, dispositivo de acceso aeroportuario, etc. El aumento en el n&uacute;mero de usuarios de Internet depender&aacute; ahora de los dispositivos m&oacute;viles y no del incremento que registre el n&uacute;mero de computadoras disponibles con acceso a Internet.</p>      <p align="justify"><a name="no7"></a><a href="#no_7"><sup>7</sup></a> Resulta elocuente la primera de las 95 tesis consignadas en el libro <i>The cluetrain manifesto. The end of business as usual: </i>los mercados son conversaciones.</p>      <p><a name="no8"></a><a href="#no_8"><sup>8</sup></a> <a href="http://www.google.com/intl/es/corporate/index.html" target="_blank">http://www.google.com/intl/es/corporate/index.html</a></p>  <hr>  <font face="verdana" size="3">     <br>    <p><b>Referencias</b></p></font>      <!-- ref --><p align="justify">Chomsky, N. (1997). <i>Secretos, mentiras y democracia. </i>M&eacute;xico: Siglo Veintiuno Editores.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000118&pid=S0122-8285200800010000300001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">Cornella, A. y Rucabado, S. (2006). <i>El futuro es atreverse hoy. 101 Ideas-Fuerza para entender las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas. </i>Espa&ntilde;a: Ediciones Deusto.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000119&pid=S0122-8285200800010000300002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">Friedman, T. (2005). <i>La Tierra es plana. Breve historia del mundo globalizado del siglo XXI. </i>Espa&ntilde;a: mr Ediciones.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000120&pid=S0122-8285200800010000300003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">Levinson, P. (1997). <i>The soft age. A natural history ad future of the information </i>revolution. London: Routledge.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000121&pid=S0122-8285200800010000300004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">Levinson, P. (1999). <i>Digital McLuhan. A guide to the information millennium. </i>New York: Routledge.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000122&pid=S0122-8285200800010000300005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">Levinson, P. (2004). <i>Cellphone. The story of the world 's most mobile medium and how it has transformed everything. </i>USA: Palgrave MacMillan.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000123&pid=S0122-8285200800010000300006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">McLuhan, M. (1996). <i>Comprender los medios de comunicaci&oacute;n. Las extensiones del ser humano. </i>Barcelona: Paid&oacute;s Comunicaci&oacute;n.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000124&pid=S0122-8285200800010000300007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">McLuhan, M. y Nevitt, B. (1972). <i>Take Today: the Executive As Dropout. </i>New York: Harcourt Brace Jovanovish.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000125&pid=S0122-8285200800010000300008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">McLuhan, M. (1996). <i>Comprender los medios de comunicaci&oacute;n. Las extensiones del ser humano. </i>Barcelona: Paid&oacute;s Comunicaci&oacute;n.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000126&pid=S0122-8285200800010000300009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">McLuhan M. y Fiore, Q. (1967). <i>The medium is the massage. An inventory of effects. </i>New York: Bantham Books.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000127&pid=S0122-8285200800010000300010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">Tapscott, D., Tocll, D. y Lowy, A. (2001). <i>Capital digital. El poder de las redes de negocios. </i>Espa&ntilde;a: Taurus Digital.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000128&pid=S0122-8285200800010000300011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">Toffler, A. (1981). <i>La tercera ola. </i>M&eacute;xico: Edivisi&oacute;n.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000129&pid=S0122-8285200800010000300012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">Toffler, A. y Toffler, H. (2006). <i>La revoluci&oacute;n de la riqueza. </i>Espa&ntilde;a: Deusto.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000130&pid=S0122-8285200800010000300013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">Werner, K. y Weiss, H. (2006). <i>El libro negro de las marcas. </i>Espa&ntilde;a: DeBOLSILLO.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000131&pid=S0122-8285200800010000300014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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