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</front><body><![CDATA[   <font face="verdana" size="2">      <br>    <p align="center"><font size="4"><b>La medicina veterinaria: pasado, presente y futuro</b></font></p>      <p align="justify">A trav&eacute;s de la historia de la humanidad, ha sido clara nuestra relaci&oacute;n de dependencia con el mundo natural para sobrevivir. Cada &eacute;poca, de acuerdo con las capacidades del ser humano, su grado de desarrollo cient&iacute;fico y tecnol&oacute;gico y su entendimiento del mundo, ha gestado una versi&oacute;n de veterinarios que generaron las condiciones para que el sector agropecuario fuera capaz de proveer los medios suficientes y necesarios para fomentar el avance de la sociedad al fortalecer su estructura y aumentar su complejidad.</p>      <p align="justify">En la actualidad, cuando pensamos en el ejercicio profesional de las ciencias veterinarias, es com&uacute;n hacer relaciones conceptuales con asuntos de salud y enfermedad de animales dom&eacute;sticos, lo que conduce a aspectos particulares de las disciplinas como la patolog&iacute;a, la parasitolog&iacute;a, la cl&iacute;nica, la cirug&iacute;a, etc. Relaciones tambi&eacute;n con la agricultura, lo que le da un contexto hist&oacute;rico relacionado con la satisfacci&oacute;n de necesidades b&aacute;sicas de los seres humanos, al tiempo que le confiere una responsabilidad desde la perspectiva de una disciplina importante para la conservaci&oacute;n de la fauna silvestre y la diversidad. O desde el concepto de una salud, con el servicio a la humanidad, ayudando a solucionar algunos problemas emergentes de la sociedad.</p>      <p align="justify">Cada una de estas perspectivas de las ciencias veterinarias no pueden verse y asumirse como la esencia misma de la profesi&oacute;n. En cambio, deben tomarse como la expresi&oacute;n de una necesidad del momento y como los aportes hist&oacute;ricos de la profesi&oacute;n a la sociedad. Sustenta esta afirmaci&oacute;n con un ejemplo: en aquel momento de la historia, en el que el caballo fue vital para garantizar el &eacute;xito de los asuntos pol&iacute;ticos y militares, los profesionales de las ciencias veterinarias actuaron como alb&eacute;itares, cuidando la salud y las patas de los caballos. Aunque este trabajo ayud&oacute; a garantizar el avance de las naciones en su crecimiento, no se puede usar para definir en su totalidad a la profesi&oacute;n.</p>      <p align="justify">Si rompemos la barrera de lo inicialmente evidente y analizamos con mayor profundidad el aporte hecho por las ciencias veterinarias, es posible notar que no ha sido solamente curar a los animales, generar poder militar, controlar enfermedades, garantizar alimentos de buena calidad para la sociedad, etc., sino que ha sido el actuar como la base fundamental para el desarrollo de la sociedad.</p>      <p align="justify">El avance de la civilizaci&oacute;n humana ha estado respaldado por los adelantos de las ciencias agropecuarias y las ciencias veterinarias como integrantes fundamentales. El paso de estructuras sociales simples, como las tribus, a m&aacute;s complejas, como las naciones-Estado, no hubiera sido posible sin el aporte de las ciencias veterinarias, que generaron aquellas condiciones necesarias para permitir el crecimiento de la poblaci&oacute;n humana y la aparici&oacute;n de formas sociales con una mayor capacidad de interacci&oacute;n y de creaci&oacute;n de nuevas realidades.</p>      <p align="justify">Una vez reconocida la funci&oacute;n social de las ciencias veterinarias, la generaci&oacute;n de las condiciones que sustenten el crecimiento y el avance de la sociedad, es imposible no detenerse por un instante y reflexionar sobre el futuro de la profesi&oacute;n. En el mundo moderno, los cambios se han convertido en las constantes de todas las dimensiones y realidades humanas. Como miembros de la sociedad, de instituciones, de grupos gremiales, de colectivos humanos, comprobamos, que las estructuras definidas y los marcos conceptuales subyacentes ya no son capaces de satisfacer las necesidades de una sociedad en constante avance.</p>      <p align="justify">Por esta raz&oacute;n, es el deber ser de los involucrados en el gremio de la profesi&oacute;n iniciar una reflexi&oacute;n profunda y colectiva sobre los retos, la proyecci&oacute;n y la prospectiva de nuestras actividades. Considerando la importancia hist&oacute;rica y la relevancia futura de la medicina veterinaria, es necesario abordar su funci&oacute;n social, no en aras de garantizar la sobrevivencia de una profesi&oacute;n en el tiempo, sino para darle un sentido de prop&oacute;sito y servicio para la humanidad.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">El futuro de la medicina veterinaria debe obedecer a una determinaci&oacute;n de su importancia social, lo que deja el verdadero reto de la perspectiva sobre nuestra capacidad de integrar cada uno de sus componentes en el contexto del bienestar social, en la estructuraci&oacute;n de comunidad y en su capacidad de sustentar la existencia humana en los n&uacute;meros poblacionales en crecimiento.</p>      <p align="justify">La construcci&oacute;n de una visi&oacute;n que satisfaga estos requerimientos debe hacerse en consenso, de tal manera que construya la posibilidad de que todos los profesionales y la sociedad se puedan comprometer con ella.</p>      <p align="justify">Con el presente n&uacute;mero de la <i>Revista de Medicina Veterinaria, </i>hacemos un aporte a la construcci&oacute;n de nuestra sociedad.</p>      <p align="right"><b>Juan Fernando Vela Jim&eacute;nez</b>    <br> Director    <br> Programa Medicina Veterinaria    <br> Universidad de La Salle</p>  </font>      ]]></body>
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