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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El pluralismo constitucional como respuesta a los desafíos de la protección multinivel en Latinoamérica. Comentarios a la propuesta de René Urueña: A response to the challenges of multilevel protection in Latin America. Comments on the proposal of Rene Urueña]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Constitutional Pluralism]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Abstract This document, exposes some remarks on the rene urueña's recent paper entitled: "Luchas locales, cortes internacionales: una exploración de la protección multinivel de los derechos humanos en América Latina". After supporting the author's proposal, this paper clarifies how the multilevel protection's model in Latin America is built and what is its scope. Once this has been clarified, this article points out the idea that such structure should be read from the perspective of multilevel constitutionalism and, therefore, on the light of the constitutional pluralism.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2">     <P align="center"><font size="4"><B>El pluralismo constitucional como respuesta a los desaf&iacute;os de la protecci&oacute;n multinivel en Latinoam&eacute;rica.    <BR> Comentarios a la propuesta de Ren&eacute; Urue&ntilde;a</B></font><SUP>**</SUP></P>     <P align="center"><font size="3"><B>Constitutional Pluralism: A response to the challenges of multilevel protection in Latin America.    <BR> Comments on the proposal of Rene Urue&ntilde;a</B></font></P>     <P align="center"><B>Paola Andrea Acosta Alvarado</B><SUP>*</SUP></P>     <p><SUP>*</SUP> Candidata a Doctora   en Derecho Internacional y Relaciones Internacionales en el Instituto Ortega y   Gasset - Universidad Complutense de Madrid. Diploma de Estudios avanzados en   Derecho Internacional y Relaciones Internacionales del Instituto Ortega y   Gasset &#8211; Universidad Complutense de Madrid. M&aacute;ster en Derecho   P&uacute;blico de la Universidad Externado de Colombia. Diploma de   post&iacute;tulo en Derechos Humanos y Procesos de Democratizaci&oacute;n del   ICTJ-Universidad de Chile. Abogada de la Universidad Externado de Colombia.   Contacto: &#91;<a href="mailto:paola.acosta@uexternado.edu.co">paola.acosta@uexternado.edu.co</a>&#93;.</p>     <p><sup>**</sup> Las ideas   presentadas en este documento son resultado de la investigaci&oacute;n que la   autora adelanta, bajo la direcci&oacute;n de Jos&eacute; Antonio Pastor   Ridruejo, como parte de su proceso de formaci&oacute;n doctoral. </p>     <p>Fecha de recepci&oacute;n: 24 de julio de 2013. Fecha de aceptaci&oacute;n: 3 de octubre de 2013. Para citar el art&iacute;culo: Acosta Alvarado, P.A. "El pluralismo constitucional como respuesta a losdesaf&iacute;os de la protecci&oacute;n multinivel en Latinoam&eacute;rica. Comentarios a la propuesta de Ren&eacute; Urue&ntilde;a", <I>Revista Derecho del Estado</I>, N&ordm; 13, 2013, pp. 347-368. </p> <hr>     <p><font size="3"><b>Sumario</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Introducci&oacute;n.   i. M&aacute;s que gobernanza multinivel: constitucionalismo multinivel y, por   lo tanto, pluralismo constitucional. 1. Protecci&oacute;n multinivel:   estrategias y resultados claros. 2. Red judicial y constitucionalismo   internacional. 3. Constitucionalismo multinivel y pluralismo jur&iacute;dico.   Conclusiones. </p> <hr>     <p><b><font size="3">Resumen</font></b></p>     <p>Este   documento presenta algunos comentarios en torno a la propuesta elevada por   Ren&eacute; Urue&ntilde;a en su reciente art&iacute;culo titulado &quot;Luchas   locales, cortes internacionales: una exploraci&oacute;n de la protecci&oacute;n   multinivel de los derechos humanos en Am&eacute;rica Latina&quot;. Luego de   apoyar la propuesta del citado autor, el documento aclara la forma que adopta   el modelo multinivel de protecci&oacute;n en el escenario latinoamericano, y   defiende la idea de que dicho andamiaje debe leerse desde la perspectiva del   constitucionalismo multinivel y, por lo tanto, del pluralismo constitucional.</p>     <p><b>Palabras clave</b>: Constitucionalismo multinivel, pluralismo constitucional, sistema interamericano. </p> <hr>     <p><font size="3"><b>Abstract</b></font></p>     <p>This   document, exposes some remarks on the rene urue&ntilde;a's recent paper   entitled: &quot;Luchas locales, cortes internacionales: una exploraci&oacute;n   de la protecci&oacute;n multinivel de los derechos humanos en Am&eacute;rica   Latina&quot;. After   supporting the author's proposal, this paper clarifies how the multilevel   protection's model in Latin America is built and what is its scope. Once this   has been clarified, this article points out the idea that such structure should   be read from the perspective of multilevel constitutionalism and, therefore, on   the light of the constitutional pluralism.</p>     <p><b>Key words</b>: Multilevel constitutionalism, constitutional pluralism, Inter-American system. </p> <hr>     <p><b>Introducci&oacute;n</b></p>     <p>En el   n&uacute;mero anterior de esta Revista (n&ordm; 30, julio de 2013), el profesor   Ren&eacute; Urue&ntilde;a nos ofreci&oacute; un interesante art&iacute;culo en   el que defiende la existencia de un modelo multinivel de protecci&oacute;n de   los derechos humanos en Latinoam&eacute;rica. Seg&uacute;n el autor, este   modelo, conformado a la luz de la idea de gobernanza multinivel, es posible   gracias a la coexistencia e interacci&oacute;n de las jurisdicciones nacionales   y el sistema interamericano de protecci&oacute;n de los derechos humanos. </p>     <p>Tras   explicarnos su propuesta, el autor nos invita a pensar en la mejor forma de   enmarcar y comprender la interacci&oacute;n entre los diversos esca&ntilde;os   que conforman el esquema de salvaguarda regional, y para ello nos ofrece dos   modelos anal&iacute;ticos diferentes: el constitucionalismo interamericano y el   pluralismo jur&iacute;dico. En virtud del primero, la Convenci&oacute;n   Americana sobre Derechos Humanos se erige como una declaraci&oacute;n de   derechos -una especie de constituci&oacute;n- y el juez nacional act&uacute;a   como agente del derecho internacional; en este escenario el derecho   internacional de los derechos humanos presumir&iacute;a de superioridad   jer&aacute;rquica frente al derecho nacional. De acuerdo con el segundo modelo,   el del pluralismo interamericano, los &oacute;rdenes nacionales y el derecho   internacional conviven e interact&uacute;an en condiciones de igualdad gracias   a un ejercicio de &quot;derecho internacional comparado&quot; desarrollado en   virtud del di&aacute;logo inter judicial. En palabras del autor, pese a las   ventajas del pluralismo este &quot;puede llevar a que la promesa de   protecci&oacute;n termine comprometida por la deferencia a una pluralidad   leg&iacute;tima de aproximaciones estatales a los derechos humanos&quot; (p.   318).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Luego de   un esmerado desarrollo de sus ideas, el autor opta por dejar abierta la   pregunta que nos plantea, esto eso, &iquest;cu&aacute;l es el mejor modelo para   abordar las relaciones entre los diversos niveles que componen el aparato de   protecci&oacute;n regional de los derechos humanos?, concentr&aacute;ndose en   dar cuenta de los riesgos del modelo que nos presenta.</p>     <p>As&iacute;,   el profesor Urue&ntilde;a termina su texto se&ntilde;alando que a pesar de las   ventajas del modelo multinivel de protecci&oacute;n, existen varios   desaf&iacute;os, algunos propios del modelo en s&iacute; mismo, otros   relacionados con la lectura constitucionalista que se haga de este. Entre los   retos a tener en cuenta resalta los riesgos que implica para los movimientos   sociales la imposibilidad de concebir a la Corte Interamericana de Derechos   Humanos (Corteidh) como &uacute;ltima instancia y superior jer&aacute;rquico de   los tribunales nacionales, la ausencia de derroteros para el control de las propias   instancias internacionales, y la dificultad que implica para el juez regional   enfrentarse a casos cuya mejor resoluci&oacute;n podr&iacute;a conseguirse en   los estrados nacionales.</p>     <p>Ante esta   propuesta, lo primero que debemos decir es que estamos de acuerdo con la   lectura multinivel que el profesor Urue&ntilde;a hace del escenario regional de   protecci&oacute;n de los derechos humanos. Sin lugar a dudas, gracias a la   metamorfosis de los ordenamientos constitucionales de la regi&oacute;n, a la   consolidaci&oacute;n del sistema regional de protecci&oacute;n, a la   reformulaci&oacute;n de las relaciones entre el derecho internacional y el   derecho interno -entre otros factores-, hoy en d&iacute;a puede hablarse de una   relaci&oacute;n articulada entre los mecanismos de salvaguarda ofrecidos por   los diversos niveles.</p>     <p>Adem&aacute;s,   tambi&eacute;n coincidimos con que, dada la ausencia de un escenario   supranacional de protecci&oacute;n, ese sistema articulado se compone tan solo   por el nivel nacional y el sistema interamericano, y que esto no supone   ning&uacute;n obst&aacute;culo al modelo propuesto.</p>     <p>As&iacute;   mismo, creemos junto con el autor que este modelo multinivel ofrece una serie   de ventajas dentro de la cuales, desde nuestro punto de vista, vale la pena   destacar el impulso de la eficacia de la protecci&oacute;n ofrecida a los   individuos.</p>     <p>Ahora   bien, la lectura que nosotros hacemos de este modelo -de la forma como se   construye y de sus alcances- es un tanto distinta a la propuesta por el autor   pues, dado que creemos que la articulaci&oacute;n de los diversos niveles de   protecci&oacute;n da lugar a algo m&aacute;s que a un mero sistema de   gobernanza multinivel, en nuestra opini&oacute;n el constitucionalismo   interamericano y el pluralismo jur&iacute;dico no son las &uacute;nicas   opciones a la hora de pensar las relaciones entre los diversos niveles de   salvaguarda.</p>     <p>Nuestra   intenci&oacute;n en las l&iacute;neas que siguen es desarrollar esta idea. Para   tal efecto, creemos conveniente precisar el alcance del modelo multinivel   planteado por el profesor Urue&ntilde;a para as&iacute; poder ofrecer una   respuesta a la pregunta que deja abierta mediante la defensa de una tercera   alternativa a los modelos propuestos: la del pluralismo constitucional. En este   orden de ideas, a continuaci&oacute;n haremos una presentaci&oacute;n   escalonada: en primer lugar, hablaremos de la forma que, seg&uacute;n nosotros,   adquiere el modelo multinivelen la regi&oacute;n, y para ello daremos cuenta de   la forma como se construye y de algunos de sus alcances; esto nos   llevar&aacute; a una segunda parte en la que pretendemos aclarar que ese modelo   hace parte de un proceso a&uacute;n m&aacute;s amplio, el de la   constitucionalizaci&oacute;n del derecho internacional; esto nos ayudar&aacute;   a comprender la lectura del esquema de protecci&oacute;n desde el   constitucionalismo multinivel y, por lo tanto, desde pluralismo constitucional. </p>     <p><b>I.   M&aacute;s que gobernanza multinivel: constitucionalismo Multinivel y, por lo   tanto, pluralismo constitucional</b></p>     <p>Desde   nuestro punto de vista, el modelo multinivel del que da cuenta el profesor   Urue&ntilde;a adquiere una forma y unas connotaciones particulares, y ello hace   que las alternativas de interacci&oacute;n que nos ofrece no sean suficientes.</p>     <p>As&iacute;,   nuestra premisa general se&ntilde;ala que, debido a la conjugaci&oacute;n de   varios factores, hoy en d&iacute;a existe un di&aacute;logo interjudicial en la   regi&oacute;n que permite la articulaci&oacute;n de una red judicial   interamericana -en cuyo seno la Corteidh Funge como tribunal constitucional-,   en virtud de la cual se ha conformado un <i>ius commune</i> interamericano.   Esta red, adem&aacute;s de ayudar a perfeccionar la tutela ofrecida a los   individuos, facilita el ejercicio de funciones constitucionales m&aacute;s   all&aacute; de los ordenamientos estatales y, por lo tanto, nos permite hablar,   ya no solo de un modelo de gobernanza multinivel, sino de un escenario de   constitucionalismo multinivel que se articula gracias a un modelo de pluralismo   constitucional. Veamos estas ideas con un poco m&aacute;s de detenimiento. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i>1. Protecci&oacute;n   multinivel: estrategias y resultados claros </i></p>     <p>Desde   nuestro punto de vista, podemos hablar de la existencia de una red judicial   interamericana, producto del di&aacute;logo interjudicial, gracias a la   conjugaci&oacute;n de tres factores particulares: el contexto en el que se   crea, las normasen las que se funda y las herramientas de las que se sirve.</p>     <p>En cuanto   al contexto, debemos decir que son dos los fen&oacute;menos que han determinado   los rasgos caracter&iacute;sticos tanto del ordenamiento interamericano como de   los derechos nacionales; estos son: la humanizaci&oacute;n y el   neoconstitucionalismo. </p>     <p>Estos son   dos procesos concomitantes que desde escenarios diferentes -nacional e   internacional- confluyen en la b&uacute;squeda de un objetivo com&uacute;n y   coinciden en las herramientas para su consecuci&oacute;n. En efecto,   humanizaci&oacute;n y neoconstitucionalismo coinciden en reconocer, en primer   lugar, la relevancia de la dignidad humana para el ordenamiento jur&iacute;dico   y, por lo tanto, la necesidad de proteger a los derechos humanos. En segundo   lugar, ambos procesos asumen la importancia de los jueces para lograr tal   salvaguarda. Finalmente, humanizaci&oacute;n y neoconstitucionalismo reconocen   el papel fundamental que tiene la interacci&oacute;n de los ordenamientos   nacionales e internacional dado su nuevo objetivo com&uacute;n. Esta   confluencia de objetivos y herramientas explica el porqu&eacute; las normas de   uno y otro ordenamiento permiten su armonizaci&oacute;n<a name=nu1></a><sup><a href="#num1">1</a></sup>. </p>     <p>Respecto   de las normas nacionales, pese a las amplias diferencias entre los   ordenamientos de la regi&oacute;n, podemos se&ntilde;alar tres rasgos comunes   que permiten la interacci&oacute;n entre los dos derechos. En primer lugar, la   mayor&iacute;a de los ordenamientos constitucionales reconocen al derecho   internacional de los derechos humanos (didh) rango constitucional o supra legal;   en segundo lugar, muchas constituciones contemplan la obligaci&oacute;n de   interpretar las normas nacionales a la luz de los mandatos del didh, as&iacute;   como la posibilidad de complementar los cat&aacute;logos constitucionales con   las normas internacionales; finalmente, en algunos de los ordenamientos   nacionales existen las llamadas leyes puente, esto es, las normas que reconocen   la obligatoriedad de las sentencias internacionales y los procedimientos para   su ejecuci&oacute;n<a name=nu2></a><sup><a href="#num2">2</a></sup>. </p>     <p>Por su   parte, el ordenamiento interamericano cuenta con varias normas &uacute;tiles al   proceso de armonizaci&oacute;n. En primer lugar est&aacute; el principio de   subsidiariedad (pre&aacute;mbulo de la Convenci&oacute;n Americana sobre   Derechos Humanos, Cadh); en segundo lugar, las obligaciones generales de   respeto, garant&iacute;a (art. 1.1 Cadh), adaptaci&oacute;n (art. 2 Cadh) e   interpretaci&oacute;n id&oacute;nea (art. 29 Cadh); en tercer lugar, el derecho   de acceso a la justicia previsto en los art&iacute;culos 8 y25 Cadh; y,   finalmente, las normas dedicadas al alcance de la reparaci&oacute;n (art. 63 Cadh),   as&iacute; como a la obligatoriedad y al procedimiento de supervisi&oacute;n de   cumplimiento de sentencias (arts. 67 y 68 Cadh y 69 del Reglamento Corteidh).</p>     <p>Adem&aacute;s   de las normas nacionales e interamericanas, los propios jueces de   protecci&oacute;n, sirvi&eacute;ndose de ellas, han desarrollado herramientas   jurisprudenciales que obligan al di&aacute;logo y la armonizaci&oacute;n. El   juez nacional se sirve de la regla de la interpretaci&oacute;n conforme, en   virtud de la cual han de interpretarse las normas nacionales a la luz de los   mandatos internacionales de protecci&oacute;n, buscando con ello la   interpretaci&oacute;n m&aacute;s favorable al ser humano. Gracias a esta   t&eacute;cnica, los jueces nacionales se ven obligados a conocer y usar las   normas y la jurisprudencia interamericana.</p>     <p>Por su   parte, la Corteidh ha desarrollado la figura del control de convencionalidad,   en virtud de la cual tanto el juez regional como todos los jueces nacionales   deben estudiar la compatibilidad de las normas nacionales con las disposiciones   interamericanas. En caso de descubrir una incompatibilidad, el funcionario   judicial tiene la obligaci&oacute;n, de acuerdo a sus competencias, bien sea de   abstenerse de usar la norma contraria a las obligaciones internacionales o bien   sea de expulsar dicha norma del ordenamiento jur&iacute;dico.</p>     <p>En las   l&iacute;neas que siguen intentaremos exponer someramente los alcances de estas   normas y herramientas, pero, sobre todo, las principales Razones por las cuales   unas y otras conforman un todo que permite el di&aacute;logo entre los jueces   de protecci&oacute;n y, con ello, la formaci&oacute;n de la red judicial.</p>     <p>Tomemos   como punto de partida las normas sobre jerarqu&iacute;a y armonizaci&oacute;n a   nivel nacional. Gracias a estas, los jueces se encuentran conminados a servirse   del derecho internacional como fundamento de sus decisiones o, por lo menos,   como referente en el ejercicio hermen&eacute;utico que adelantan. Junto a este   marco constitucional de recepci&oacute;n y armonizaci&oacute;n se encuentran   los art&iacute;culos 1.1 y 2 Cadh, as&iacute; como su art&iacute;culo 29. Estas   normas vienen a reforzarlas disposiciones nacionales sobre jerarqu&iacute;a e   interpretaci&oacute;n all&iacute; donde estas existen, o bien a llenar el   vac&iacute;o que deja su ausencia en los ordenamientos que no las contemplan.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En efecto,   los jueces nacionales se sirven del didh como norma constitucional o supralegal   si su ordenamiento se los permite, pero en caso de que no sea as&iacute;, los   funcionarios judiciales pueden alegar que dicha instrumentalizaci&oacute;n se   justifica en el cumplimiento de un compromiso internacional de garant&iacute;a   o adaptaci&oacute;n y/o en la interpretaci&oacute;n <i>pro persona</i> que   est&aacute;n obligados a perseguir.</p>     <p>As&iacute;,   bien sea por mandato constitucional o en virtud de una obligaci&oacute;n   internacional, el juez local se encuentra compelido a proyectar su trabajo a la   luz de las normas regionales; no se trata de una mera cuesti&oacute;n de   deferencia o de un simple ejercicio de derecho comparado sino del estricto   cumplimiento de un deber jur&iacute;dico. De igual forma, dada la importancia   del derecho interno para la eficacia del derecho interamericano y en respeto   del principio de subsidiariedad as&iacute; como del art&iacute;culo 29 Cadh, el   juez regional se ha preocupado por reconocer en los ordenamientos nacionales   datos relevantes para el ejercicio de sus tareas<a name=nu3></a><sup><a href="#num3">3</a></sup>. </p>     <p>En   consecuencia, el contexto para el di&aacute;logo est&aacute; servido. Se   observa pues un c&iacute;rculo de trabajo resultado de las normas de   jerarqu&iacute;a y armonizaci&oacute;n, as&iacute; como de las obligaciones de   respeto, garant&iacute;a y adaptaci&oacute;n, y gracias al cual se ha logrado   una severa transformaci&oacute;n en la forma que los ordenamientos nacionales y   el ordenamiento interamericano se relacionan. As&iacute; pues, bien sea en   virtud de las normas constitucionales, como consecuencia de los mandatos   internacionales o a ra&iacute;z de la suma de unas y otras, el di&aacute;logo   interjudicial resulta no solo pr&aacute;ctico sino, sobre todo, obligatorio.</p>     <p>Justamente   en el marco de este contexto normativo surgen las herramientas judiciales que   coadyuvan con dicha interacci&oacute;n: el control de convencionalidad y la   interpretaci&oacute;n conforme, ambas como escalones diferentes de un mismo   proceso de armonizaci&oacute;n.</p>     <p>As&iacute;,   los funcionarios judiciales se encuentran obligados, siempre, a procurarla   interpretaci&oacute;n m&aacute;s favorable a los derechos humanos   (interpretaci&oacute;n conforme, bien sea en virtud de una cl&aacute;usula   constitucional que as&iacute; lo disponga o del art. 29 Cadh). En caso de no   lograr esa interpretaci&oacute;n, y seg&uacute;n sus propias competencias,   deber&aacute;n ya sea abstenerse de usar la norma o expulsarla del ordenamiento   jur&iacute;dico (control de constitucionalidad/convencionalidad). Se trata, en   todo caso, de ejercicios de armonizaci&oacute;n que, con efectos diferentes, procuran   la protecci&oacute;n efectiva de los derechos humanos.</p>     <p>Expuestas   las Razones que nos llevan a comprender al marco normativo nacional e   internacional como un todo, y a las herramientas judiciales se&ntilde;aladas   como causa y consecuencia l&oacute;gica de su articulaci&oacute;n, la pregunta   que resta es: &iquest;cu&aacute;l es el resultado de esta lectura conjunta?   Desde nuestro punto de vista, unas y otras han dado lugar a un creciente   di&aacute;logo interjudicial con base en el cual se crea un andamiaje de   protecci&oacute;n que permite la progresiva armonizaci&oacute;n de los   ordenamientos constitucionales con el derecho interamericano a trav&eacute;s de   la consolidaci&oacute;n de un <i>ius commune </i>interamericano. </p>     <p>Los   ejemplos de di&aacute;logo interjudicial abundan<a name=nu4></a><sup><a href="#num4">4</a></sup>, y ese ejercicio de intercambio nos permite hablar de   la existencia de una red judicial multinivel y constitucional, esto es, un   andamiaje articulado en varios niveles, entre los cuales no hay una   relaci&oacute;n de jerarqu&iacute;a (<i>infra</i>), cuyo objetivo es la organizaci&oacute;n   con miras al cumplimiento de objetivos constitucionales.</p>     <p>La idea de   red que planteamos se asemeja a la imagen de una telara&ntilde;a: en ella hay   interacciones verticales -entre el juez regional, el juez constitucional- y   relaciones horizontales -entre los diversos jueces constitucionales-.En esta   imagen, la piedra angular de la telara&ntilde;a es la Corteidh, la cual funge   como faro de la funci&oacute;n judicial de protecci&oacute;n en las   Am&eacute;ricas. Justamente este papel articulador del tribunal regional nos   lleva a reconocerle como tribunal constitucional regional.</p>     <p>Desde   nuestro punto de vista, la apuesta por el papel constitucional de la Corteidh   resulta completamente oportuna e id&oacute;nea si atendemos al contexto que   planteamos.</p>     <p>En primer   lugar, en virtud del art&iacute;culo 2 Cadh -sumado a los arts. 1.1, 63y 68   ib&iacute;d.- la Corte puede declarar la incompatibilidad de una norma nacional   con el derecho interamericano y exigir de los Estados su expulsi&oacute;n del   ordenamiento jur&iacute;dico, as&iacute; como requerir a los mismos para que   adelanten todos los tr&aacute;mites necesarios para acoplar el derecho interno   a los mandatos regionales. Esta potestad se ve reforzada, tal como lo   se&ntilde;alamos, por las cl&aacute;usulas de incorporaci&oacute;n del derecho   internacional de los derechos humanos al derecho nacional. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En segundo   lugar, los pronunciamientos de la Corteidh surten efectos de cosa interpretada   toda vez que en ellos el &oacute;rgano judicial regional determina el contenido   y alcance de las cl&aacute;usulas convencionales con fuerza de autoridad<a name=nu5></a><sup><a href="#num5">5</a></sup>. As&iacute;, los propios jueces   nacionales, bien sea en virtud de mandatos constitucionales o de las normas   interamericanas, han reconocido la vinculatoriedad de la jurisprudencia   interamericana toda vez que ella hace parte integrante de las mismas normas de   la Convenci&oacute;n<a name=nu6></a><sup><a href="#num6">6</a></sup>. </p>     <p>Para   finalizar, gracias al derecho de petici&oacute;n individual, as&iacute; como a   las medidas provisionales previstas en la Convenci&oacute;n, la Corteidh ofrece   una protecci&oacute;n directa a los individuos, bien sea de forma preventiva o   reparadora. En estos eventos su tarea se asimila a la ejercida por los   tribunales constitucionales nacionales en el marco de los procesos de tutela o   amparo.</p>     <p>Este rol   constitucional del tribunal regional resulta mucho m&aacute;s acorde con su   naturaleza subsidiaria y con su comportamiento como proveedor de   est&aacute;ndares de protecci&oacute;n. Ahora bien, desde nuestro punto de   vista, las funciones de la Corteidh como tribunal constitucional no implican su   superioridad jer&aacute;rquica respecto de las cortes constitucionales nacionales.   Por el contrario, estamos en presencia de un vivo ejemplo de pluralismo   constitucional gracias al cual lo importante no es qui&eacute;n ofrece la   protecci&oacute;n sino que en efecto estala misma asegurada (<i>infra</i>).</p>     <p>Adem&aacute;s   de la afirmaci&oacute;n de la Corteidh como juez constitucional, el   di&aacute;logo interjudicial ha permitido tambi&eacute;n la conformaci&oacute;n   de un <i>ius commune </i>interamericano. La idea de <i>ius commune</i> surge en   el campo de los derechos humanos para dar cuenta de la existencia de un   est&aacute;ndar m&iacute;nimo de protecci&oacute;n, construido desde los estrados   judiciales, cuya salvaguarda resulta obligatoria a la luz de los mandatos   constitucionales e internacionales que vinculan a los Estados. Su existencia   proviene del reconocimiento de la dignidad humana como valor universal dotado   de contenido desde la perspectiva pluralista que permite respetar las   diferencias en el entorno regional y global.</p>     <p>Tal   m&iacute;nimo com&uacute;n se caracteriza por su naturaleza din&aacute;mica y   progresiva. As&iacute;, el <i>ius commune</i> responder&aacute; a la realidad   regional y, por lo tanto, evolucionar&aacute; solo en la medida en que lo hagan   los derechos nacionales y el derecho interamericano gracias a esa   mec&aacute;nica de interacci&oacute;n que hemos descrito hasta el momento. </p>     <p>Como se   observa, existe en efecto una estructura multinivel que permite la   protecci&oacute;n de los derechos humanos en la regi&oacute;n. Ahora bien, la   articulaci&oacute;n de este escenario multinivel no responde tan solo a una   estrategia de gobernanza, su puesta en marcha obedece a un proceso mucho   m&aacute;s profundo: el de la constitucionalizaci&oacute;n del derecho   internacional. Ello nos lleva a preguntarnos: &iquest;cu&aacute;l es el   v&iacute;nculo entre la idea de red judicial, en la que la Corteidh funge como   tribunal constitucional, y del <i>ius commune</i> como resultado de la   interacci&oacute;n, con el llamado constitucionalismo internacional?   &iquest;Por qu&eacute; decimos que esta interacci&oacute;n es algo m&aacute;s   que un mero ejercicio de gobernanza multinivel? </p>     <p><i>2. Red   judicial y constitucionalismo internacional </i></p>     <p>A grandes   rasgos, y sin entrar a discutir sus diversas vertientes<a name=nu7></a><sup><a href="#num7">7</a></sup>, podemos decir que los principales objetivos del   constitucionalismo internacional son: a) el reconocimiento de unos valores   fundamentales que se conjugan para servir como cimiento y como norte del   derecho internacional -democracia, legalidad, paz, dignidad humana,   solidaridad, etc.-, y b) la construcci&oacute;n de un marco normativo,   as&iacute; como de un andamiaje institucional apto para la limitaci&oacute;n   del poder y la salvaguarda de dichos valores. Si atendemos a esta idea,   podr&iacute;amos decir que el proceso de interacci&oacute;n que da lugar a la   red judicial interamericana, as&iacute; como sus resultados, pueden ser   entendidos como prueba del proceso de constitucionalizaci&oacute;n desde una   doble perspectiva.</p>     <p>Por una   parte, desde el punto de vista sustancial, este proceso ayuda a reivindicar la   existencia de ciertos valores de la comunidad internacional; por la otra, desde   la perspectiva formal, su aporte radica en la articulaci&oacute;n de normas,   procedimientos y estructuras para lograr la protecci&oacute;n de dichos valores   esenciales tanto a nivel nacional cuanto internacional. Veamos esto con un poco   de detenimiento.</p>     <p>La   existencia del di&aacute;logo y, con &eacute;l, la posibilidad misma de   articulaci&oacute;n entorno a la red parte del reconocimiento de que existen   unos valores comunes a los ordenamientos de la regi&oacute;n -lo derechos   humanos-, as&iacute; como de la idea de que hay un objetivo mancomunado de   salvaguarda<a name=nu8></a><sup><a href="#num8">8</a></sup>. En este contexto,   el di&aacute;logo interjudicial confirma que hay una comunidad regional legal,   o al menos una comunidad regional de derechos humanos. Es sobre esta comunidad   sobre la que se erige el proceso de constitucionalizaci&oacute;n.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Ahora   bien, no solo el di&aacute;logo aparece como prueba de la existencia de dicha   comunidad. Sus resultados, en particular la conformaci&oacute;n del <i>ius     commune </i>interamericano, reafirman el reconocimiento de dichos valores   comunes, as&iacute;como la necesidad de protegerlos. Es as&iacute; como dicho <i>corpus     iuris</i> regionalse erige como la herramienta para reivindicar la salvaguarda   de los intereses de la comunidad, al mismo tiempo que como norte a seguir en   t&eacute;rminos de protecci&oacute;n por parte del proceso constitucional.</p>     <p>De esa   manera, el contenido del <i>ius commune</i> obliga a todos los poderes   p&uacute;blicos tanto a nivel nacional como internacional, y en particular   supone l&iacute;mites a la capacidad normativa de los Estados, es decir que se   trata de normas vinculantes y no meramente program&aacute;ticas; as&iacute;   mismo, gracias a la articulaci&oacute;n de la red, esas normas constitucionales   cuentan con una garant&iacute;a jurisdiccional en virtud de la cual se deben   descartar todas aquellas normas que las contravengan; igualmente, la red   permite evidenciar -y cumplir con- la obligaci&oacute;n de hacer una   interpretaci&oacute;n conforme, al mismo tiempo que pone de presente la   influencia de ese <i>ius commune</i> regional sobre la vida jur&iacute;dica y   pol&iacute;tica de la regi&oacute;n.</p>     <p>Adem&aacute;s   de esta contribuci&oacute;n al componente sustancial del proceso   constitucional, en t&eacute;rminos formales podemos decir que la   interacci&oacute;n de la que venimos hablando da cuenta de la existencia de   unas normas, unos procedimientos y de una estructura dedicada a la   consecuci&oacute;n de objetivos constitucionales.</p>     <p>En efecto,   como dec&iacute;amos arriba, una de las manifestaciones del proceso   constitucional es la configuraci&oacute;n de un andamiaje &uacute;til al   ejercicio de funciones constitucionales, esto es, al desarrollo de labores que   permitan alcanzarlos objetivos del discurso constitucional, cuales son el   reconocimiento y la protecci&oacute;n de ciertos valores, as&iacute; como la   articulaci&oacute;n de normas y procedimientos que permitan organizar y limitar   el poder con base en ellos.</p>     <p>Tal como   acabamos de explicar, el trabajo adelantado en el seno de la red judicial de   protecci&oacute;n da cuenta de la existencia de una comunidad regional legal, y   con ello reivindica a los derechos humanos como fundamento y derrotero tanto   del derecho nacional cuanto del derecho internacional. Ahora bien,   adem&aacute;s de esta importante tarea de reconocimiento, no podemos olvidar   que lo realmente relevante es que la red existe justamente para perfeccionar la   efectividad de las normas y los mecanismos de tutela de los derechos humanos; y   es justamente en este contexto en el que debemos reconocer que tanto las normas   como los agentes que interact&uacute;an para la construcci&oacute;n de la red,   bien sean estos de car&aacute;cter nacional o internacional, cumplen la   importante funci&oacute;n constitucional protecci&oacute;n.</p>     <p>En efecto,   el di&aacute;logo interjudicial, como herramienta para la articulaci&oacute;n   de dicho andamiaje, potencia la efectividad de la protecci&oacute;n ofrecida   tanto por el escenario internacional cuanto por el nacional. En este orden de   ideas, la interacci&oacute;n resulta &uacute;til no solo para reivindicar la   existencia de unos valores comunes sino, sobre todo, para protegerlos.   As&iacute; pues, podr&iacute;amos decir que, en el marco de la red judicial,   resulta evidente que tanto las normas cuanto los jueces internacionales cumplen   la importante funci&oacute;n constitucional de salvaguarda de ciertos   principios y valores constitucionales.</p>     <p>Por otra   parte, la red es un andamiaje articulado que permite la suma de normas y   procedimientos que -a la par que logran la protecci&oacute;n de dichos valores   constitucionales- ayudan a organizar y controlar el ejercicio del poder<a name=nu9></a><sup><a href="#num9">9</a></sup>. </p>     <p>Al   respecto, hay que distinguir los alcances de la red a dos niveles diferentes.   Por una parte, los efectos sobre la organizaci&oacute;n y control del ejercicio   del poder <i>ad intra</i> del Estado y, por la otra, las consecuencias sobre   dicha organizaci&oacute;n y control <i>ad extra </i>del mismo. </p>     <p>Resulta   f&aacute;cil comprender que la articulaci&oacute;n de los sistemas -nacionales   y regional- de protecci&oacute;n d&eacute; lugar a una mejor   organizaci&oacute;n y un mejor control del ejercicio del poder por parte del   Estado, toda vez que su objetivo &uacute;ltimo es, precisamente, ajustar la   infraestructura y el comportamiento estatal para asegurar la tutela del individuo.   En este sentido, mayor y mejor protecci&oacute;n suelen significar un mejor   control del poder y viceversa; se trata pues de una estrategia   &quot;acci&oacute;n-reacci&oacute;n&quot;, en el entendido de que gracias a la   red se potencia tanto la protecci&oacute;n como la efectividad de &quot;<i>the     rule of law</i>&quot;, y con ello, de los derechos humanos, a nivel nacional.</p>     <p>No   obstante, los efectos de la protecci&oacute;n ofrecida por la red no se limitan   al escenario nacional. Su capacidad para moldear el ejercicio del poder se   extiende al escenario internacional desde dos perspectivas diferentes. Por una   parte, al moldear el poder del Estado (y sus agentes) en su comportamiento como   sujeto -principal- del derecho internacional, y por la otra, al ayudar a   irradiar el control sobre el comportamiento de otros sujetos internacionales.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En primer   lugar, gracias a los alcances de la red, los derechos humanos determinan la   conducta del Estado como principal sujeto del derecho internacional.   Pi&eacute;nsese por ejemplo en las obligaciones que los Estados decidan   adquirir respecto de asuntos tan variados como el libre comercio o la   seguridad. En ese evento, todas las normas que se creen y sus procesos de   implementaci&oacute;n podr&aacute;n ser objeto de control por parte de los   jueces de protecci&oacute;n a la luz del est&aacute;ndar m&iacute;nimo de   tutela resultado de la armonizaci&oacute;n de los reg&iacute;menes   constitucionales y los instrumentos interamericanos.</p>     <p>En segundo   lugar, este mismo control se puede aplicar a otros actores internacionales.   As&iacute; por ejemplo, si una organizaci&oacute;n regional llegase a expedir   una norma internacional que contraviniese el m&iacute;nimo com&uacute;n de   protecci&oacute;n, tanto el juez nacional cuanto el juez regional   podr&iacute;an justificar el ejercicio de un control de legalidad, e incluso   llegar a justificar su incumplimiento en la necesidad de salvaguardar la protecci&oacute;n   de los intereses comunes cuya manifestaci&oacute;n principal es, precisamente,   el <i>ius commune</i><a name=nu10></a><sup><a href="#num10">10</a></sup>. </p>     <p>En suma,   podr&iacute;amos decir que la red es prueba de que ciertas normas y agentes   internacionales cumplen funciones constitucionales (de fundamentaci&oacute;n,   organizaci&oacute;n, limitaci&oacute;n y articulaci&oacute;n del poder,   as&iacute; como de protecci&oacute;n).Ahora bien, desde nuestro punto de vista   la red no solo da cuenta del proceso constitucional en t&eacute;rminos generales,   justamente siguiendo el modelo de protecci&oacute;n multinivel podemos decir   que ella es expresi&oacute;n de una particular forma de   constitucionalizaci&oacute;n: la multinivel. Veamos esto con m&aacute;s   detalle. </p>     <p><i>3.   Constitucionalismo multinivel y pluralismo jur&iacute;dico </i></p>     <p>Atendiendo   a la graduaci&oacute;n del proceso de constitucionalizaci&oacute;n del derecho   internacional y dadas las particularidades que caracterizan al escenario global   debido a la actual forma en la que se ejerce el poder p&uacute;blico   (especialmente a la creciente interacci&oacute;n entre los diversos   ordenamientos jur&iacute;dicos), creemos que una constitucionalizaci&oacute;n   multinivel -esto es, un proceso escalonado que articule diversos niveles   (vertical, horizontal y funcional)- que d&eacute; lugar a un sistema de redes   constitucionales antes que a un r&eacute;gimen constitucional &uacute;nico, no   solo es la m&aacute;s realista sino la m&aacute;s viable posible y es, en   efecto, laque se est&aacute; adelantando<a name=nu11></a><sup><a href="#num11">11</a></sup>. </p>     <p>En este   contexto, el constitucionalismo multinivel nos permite asumir (1) que cada uno   de los ordenamientos jur&iacute;dicos hoy estrechamente interdependientes   experimentan diversos grados de constitucionalizaci&oacute;n -lo que no resulta   ser un defecto sino una caracter&iacute;stica propia del proceso-, y (2) que es   la suma de todos ellos lo que nos permite pensar en un proyecto constitucional   global cuya concreci&oacute;n, no obstante, no aspira a la conformaci&oacute;n   de un r&eacute;gimen constitucional &uacute;nico sino a la articulaci&oacute;n   de los diversos espacios jur&iacute;dicos con miras a la consecuci&oacute;n de   objetivos constitucionales. En otras palabras, la constitucionalizaci&oacute;n   dis&iacute;mil del ordenamiento internacional, sumada a su creciente   articulaci&oacute;n con los espacios constitucionales nacionales, nos permite   hablar del constitucionalismo multinivel como &uacute;nica opci&oacute;n viable   para lograr los cometidos constitucionales en el actual escenario global<a name=nu12></a><sup><a href="#num12">12</a></sup>. </p>     <p>En este   orden de ideas, el constitucionalismo que defendemos -y con &eacute;l, la   constitucionalizaci&oacute;n que creemos se est&aacute; llevando a cabo- no   pretende el establecimiento de un Estado mundial o de una estructura   &uacute;nica<a name=nu13></a><sup><a href="#num13">13</a></sup>; por el   contrario, el discurso constitucional que nos ocupa parte del supuesto de que   existen varios niveles (funcionales y territoriales<a name=nu14></a><sup><a href="#num14">14</a></sup>) que se articulan para el ejercicio de funciones   constitucionales<a name=nu15></a><sup><a href="#num15">15</a></sup>, gracias a   la presencia de herramientas de gobernanza multinivel<a name=nu16></a><sup><a href="#num16">16</a></sup> tales como el principio complementariedad, la   subsidiariedad, la &quot;cl&aacute;usula Solange&quot; o el margen de   apreciaci&oacute;n, entre otros<a name=nu17></a><sup><a href="#num17">17</a></sup>. </p>     <p>As&iacute;,   partiendo de una interpretaci&oacute;n propia de las diferentes propuestas de   constitucionalismo multinivel (haBermas<a name=nu18></a><sup><a href="#num18">18</a></sup>,   pernice<a name=nu19></a><sup><a href="#num19">19</a></sup>, peters<a name=nu20></a><sup><a href="#num20">20</a></sup>, cottier<a name=nu21></a><sup><a href="#num21">21</a></sup>,Walker<a name=nu22></a><sup><a href="#num22">22</a></sup>, <i>inter alia</i>) nuestro   trabajo aboga por el reconocimiento de unos valores comunes cuya   protecci&oacute;n se consigue a trav&eacute;s de la coordinaci&oacute;n de un   andamiaje de diversos niveles, gracias al cual, adem&aacute;s, se logra   organizar el ejercicio de la autoridad p&uacute;blica internacional. </p>     <p>Este   constitucionalismo multinivel y la idea de red constitucional vienen de la mano   con el pluralismo constitucional<a name=nu23></a><sup><a href="#num23">23</a></sup>,   esto es, con el reconocimiento de que existen diferentes escenarios y   autoridades constitucionales que se relacionan de forma 'heter&aacute;rquica' y   complementaria antes que siguiendo reglas de jerarqu&iacute;a<a name=nu24></a><sup><a href="#num24">24</a></sup>. En este contexto, la relaci&oacute;n entre los diferentes   ordenamientos -nacional e internacional- no se concibe en t&eacute;rminos de   jerarqu&iacute;a sino de heterarqu&iacute;a <a name=nu25></a><sup><a href="#num25">25</a></sup>. En palabras de Walker: </p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i>Constitutional     pluralism recognises that in the post-Westphalian world there existsa range of     different constitutional sites and processes configured in a heterachical     rather than a hierarchical pattern, and seeks to develop a number of     empiricalindices and normative criteria which allow us to understand this     emerging configuration and assess the legitimacy of its development</i><a name=nu26></a><sup><a href="#num26">26</a></sup>. </p> </blockquote>     <p>As&iacute;   pues, en el marco del constitucionalismo multinivel y, por lo tanto, del   pluralismo constitucional, las relaciones entre los diferentes niveles se   regulan atendiendo a los principios y objetivos constitucionales comunes, no   seg&uacute;n una norma &uacute;ltima, bien sea esta del derecho nacional,   regional o universal<a name=nu27></a><sup><a href="#num27">27</a></sup>.   Seg&uacute;n kumm, &quot;la coherencia o unidad de la pr&aacute;ctica   constitucional se garantizan no con un texto, ni con el poder constituyente, ni   con un &aacute;rbitro final, sino con la deferencia mutua y el compromiso   institucional, atados todos con principios comunes&quot;<a name=nu28></a><sup><a href="#num28">28</a></sup>. O, en palabras de pernice: &quot;<i>Instead     of monism as for Kelsen and Schmidt there is constitutional pluralism; instead     of hierarchyand supremacy of federal law, there is functional primacy based     upon mutual consideration, recognition, and cooperation</i>&quot;<a name=nu29></a><sup><a href="#num29">29</a></sup>. </p>     <p>En   consecuencia, en el constitucionalismo multinivel lo que realmente importa es   cumplir los objetivos constitucionales, y por lo tanto lo que cuenta es la   aptitud de la autoridad/herramienta/procedimiento para lograr ese cometido<a name=nu30></a><sup><a href="#num30">30</a></sup>. </p>     <p>En este   contexto, podr&iacute;a decirse que el constitucionalismo multinivel es la   propuesta erigida ante la nueva realidad internacional en la que el pluralismo   constitucional enmarca el ejercicio de la autoridad p&uacute;blica y la   consecuci&oacute;n de los cometidos constitucionales. En dicho escenario, la   red constitucional es la forma a trav&eacute;s de la cual se consolida el   proceso de constitucionalizaci&oacute;n y el di&aacute;logo entre los   diferentes niveles (bajo presupuestos de complementariedad, subsidiariedad,   margen de apreciaci&oacute;n y cl&aacute;usula Solange, entre otros), es la   herramienta para su concreci&oacute;n.</p>     <p>Como hemos   podido comprobar, en el marco de la red de protecci&oacute;n interamericana el   nivel nacional y el nivel regional se complementan mutuamente, a trav&eacute;s   de la interacci&oacute;n de sus normas y sus actores (en este caso los jueces   de protecci&oacute;n), para la consecuci&oacute;n de objetivos constitucionales<a name=nu31></a><sup><a href="#num31">31</a></sup>. As&iacute;, nuestra red de   protecci&oacute;n resulta ser la manifestaci&oacute;n de una pluralidad de   sistemas legales que, no obstante, representan una identidad colectiva gracias   a la cual se puede coordinar la tarea de protecci&oacute;n a la par que se crea   conjuntamente un est&aacute;ndar m&iacute;nimo com&uacute;n de salvaguarda que,   adem&aacute;s, sirve para orientar el ejercicio de la autoridad p&uacute;blica   nacional e internacional<a name=nu32></a><sup><a href="#num32">32</a></sup>. </p>     <p><b>Conclusiones</b></p>     <p>Como se   observa, nuestra propuesta coincide con la del profesor Urue&ntilde;a en la   medida en que reconocemos la coexistencia de dos ordenamientos jur&iacute;dicos   (nacional y regional) que se articulan para lograr un objetivo com&uacute;n (la   protecci&oacute;n de los derechos humanos). Sin embargo, desde nuestro punto de   vista, dicha articulaci&oacute;n no se erige como un mero ejercicio de   gobernanza multinivel sino que se desarrolla en el marco de un proceso de   constitucionalizaci&oacute;n del escenario regional. En este orden de ideas,   m&aacute;s que de gobernanza multinivel hablamos de constitucionalismo   multinivel. </p>     <p>Seg&uacute;n   esto, podr&iacute;a decirse que nuestra propuesta reconoce la existencia de un   modelo multinivel de protecci&oacute;n cuya construcci&oacute;n se enmarca en un   escenario de constitucionalismo interamericano como el propuesto por el   profesor Urue&ntilde;a. Sin embargo, el modelo constitucional ac&aacute;   esbozado difiere del se&ntilde;alado por el citado autor en varios aspectos.</p>     <p>En efecto,   siguiendo una particular escuela del constitucionalismo internacional, el   profesor Urue&ntilde;a concibe un escenario monista en el que el Didh es   jer&aacute;rquicamente superior a los ordenamientos constitucionales y, por lo   tanto, la Convenci&oacute;n Americana funge como documento constitucional y la   Corteidh como superior jer&aacute;rquico de los tribunales nacionales. Por el   contrario, nuestra propuesta da cuenta de un escenario de pluralismo   constitucional cuya premisa de interacci&oacute;n es la heterarqu&iacute;a. En este   sentido, pese a que reconocemos la naturaleza constitucional de las normas y   del juez interamericano, no creemos estar en presencia de un &uacute;nico   ordenamiento jur&iacute;dico, no prensamos que la Convenci&oacute;n sea la   c&uacute;spide del ordenamiento ni vemos en el juez regional aun superior de   los jueces nacionales.</p>     <p>Desde esta   perspectiva podr&iacute;a decirse que nuestra propuesta encaja entonces en el   modelo de pluralismo interamericano que se&ntilde;ala el profesor   Urue&ntilde;a, mas este tampoco es el caso. Aun cuando nos apartamos de la idea   monista y asumimos la existencia de dos ordenamientos jur&iacute;dicos   diferentes, no creemos que la relaci&oacute;n entre los mismos se adelante en   un mero ejercicio de &quot;derecho internacional comparado&quot;. Por el   contrario, consideramos que estos dos ordenamientos jur&iacute;dicos, al estar   inmersos en un escenario de constitucionalismo multinivel, interact&uacute;an   siguiendo el modelo del pluralismo constitucional.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La   alternativa del pluralismo constitucional puede matizar las preocupaciones   esbozadas por el profesor Urue&ntilde;a al mismo tiempo que nos permite   articular de forma coherente el modelo multinivel de protecci&oacute;n que se   ha construido en la regi&oacute;n.</p>     <p>As&iacute;,   el modelo del pluralismo constitucional nos permite reivindicar el protagonismo   del juez nacional y el papel subsidiario del juez regional, y en este sentido   ayuda a evitar los riesgos de desplazar la protecci&oacute;n desde lo local   hacia lo internacional. Igualmente, este modelo nos ofrece herramientas para   enfrentarnos al eventual supuesto de que los &oacute;rganos internacionales se   conviertan en causa de las violaciones mediante el uso de herramientas tales   como la cl&aacute;usula Solange. Finalmente, el pluralismo constitucional evita   los riesgos que implican tanto una visi&oacute;n monista del actual escenario   internacional (supremac&iacute;a del Didh y de los &oacute;rganos internacionales)   como una versi&oacute;n pluralista del mismo (fragmentaci&oacute;n e   incoherencia del escenario de protecci&oacute;n).</p>     <p>Ahora   bien, hemos de decir que si bien el pluralismo constitucional matiza las   preocupaciones esbozadas por el profesor Urue&ntilde;a, no las desvanece. Por ello,   resulta imprescindible afinar el modelo de articulaci&oacute;n de los diversos   niveles de protecci&oacute;n, buscando, por una parte, la mejor   armonizaci&oacute;n de los ordenamientos, y por la otra, que no se desfiguren   los dem&aacute;s escenarios y mecanismos de tutela. </p> <hr>     <p><b>Pie de   p&aacute;gina</b></p>     <p><a name=num1></a><sup><a href="#nu1">1</a></sup>Un   esbozo sobre el fundamento y los alcances del proceso de humanizaci&oacute;n en   acosta, P. &quot;La humanizaci&oacute;n del derecho internacional por la   jurisprudencia interamericana&quot;, en <i>Anuario de Acci&oacute;n Humanitaria     y Derechos Humanos - Yearbook of Humanitarian Action and HumanRigths</i>,   n&ordm; 7, 2010. Sobre el neoconstitucionalismo cfr. aa.vv. <i>Teor&iacute;a     del neoconstitucionalismo. Ensayos escogidos</i>, Miguel Carbonell (ed.),   Trotta, IIJ-Unam, 2007, y aa.vv. <i>El canon neoconstitutcional</i>, Miguel   Carbonell y Leonardo Jaramillo (eds.), Trott, iiJ-unam, 2010.    <!-- ref --><br>   <a name=num2></a><sup><a href="#nu2">2</a></sup>Sobre estos asuntos cfr., entre   otros, Brewer-Car&iacute;as, A. &quot;Mecanismos nacionales de   protecci&oacute;n de los derechos humanos (Garant&iacute;as judiciales de los   derechos humanos en el derecho constitucional comparado latinoamericano)&quot;, <i>A. iidh</i>, Instituto Interamericano de Derechos Humanos, 2005.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000098&pid=S0122-9893201300020001100001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><br>   <a name=num3></a><sup><a href="#nu3">3</a></sup>As&iacute;, en los casos Corte   idh. Caso de la Masacre de Mapirip&aacute;n vs. Colombia. Fondo, Reparaciones y   Costas. Sentencia de 15 de septiembre de 2005, Serie C n&ordm; 134,   p&aacute;rr. 174 y 188. Corte idh. Caso de las Masacres de Ituango vs.   Colombia. Excepci&oacute;n Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia   de 1&ordm; de julio de 2006, Serie C n&ordm; 148, p&aacute;rr. 211; Corte idh.   Caso de las Masacres de Ituango vs. Colombia. Excepci&oacute;n Preliminar,   Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 1&ordm; de julio de 2006, Serie C   n&ordm; 148, p&aacute;rr. 181; Corte idh. Caso de las Masacres de Ituango vs.   Colombia. Excepci&oacute;n Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia   de 1&ordm; de julio de 2006, Serie C n&ordm; 148, p&aacute;rr. 114 y ss. Corte   idh. Caso de las Masacres de Ituango vs. Colombia. Excepci&oacute;n Preliminar,   Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 1&ordm; de julio de 2006, Serie C   n&ordm; 148, p&aacute;rr. 209; Corte idh. Caso de las Masacres de Ituango vs.   Colombia. Excepci&oacute;n Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia   de 1&ordm; de julio de 2006, Serie C n&ordm; 148, p&aacute;rr.153; Corte idh.   Caso valle Jaramillo y otros vs. Colombia. Fondo, Reparaciones y Costas.   Sentencia de 27 de noviembre de 2008, Serie C n&ordm; 192, p&aacute;rr. 82 y   ss.    <br>   <a name=num4></a><sup><a href="#nu4">4</a></sup>Quiz&aacute;s el m&aacute;s   llamativo de ellos es el desarrollado con ocasi&oacute;n de las   amnist&iacute;as. Sobre este asunto cfr. Acosta, P. &quot;There is just   one step from indifference to coexistence: The necessary relationship between   human rights, international law and national law&quot;, disponible en:   &#91;<a href="http://uexternado.academia.edu/PaolaAndreaAcosta/Conference-Presentations" target="_blank">http://uexternado.academia.edu/PaolaAndreaAcosta/Conference-Presentations</a>&#93;.    <br>   <a name=num5></a><sup><a href="#nu5">5</a></sup>Garc&iacute;a   Ram&iacute;rez, S. &quot;El control judicial interno de convencionalidad&quot;,   en <i>Revista del Instituto de Ciencias Jur&iacute;dicas de Puebla</i>,   a&ntilde;o v, n&ordm; 28, julio-diciembre de 2011, p. 128.    <br>   <a name=num6></a><sup><a href="#nu6">6</a></sup>Algunos ejemplos: Tribunal Constitucional   del Per&uacute;, Sentencia reca&iacute;da en el exp. 27302006-pa/tc, en la cual   se hace menci&oacute;n a la STC exp. 4587-2004-aa/tc, P, f.j. 44; Corte   Constitucional de Colombia. Sentencia C-251 de 28 de mayo de 1997; Corte   Suprema de Justicia de la Naci&oacute;n Argentina, CSJN, &quot;Ekmekdjian c/   Sofov&iacute;ch&quot; 25 (de 7 de julio de 1992), &quot;Arancibia   Calvel&quot;31 y &quot;Sim&oacute;n&quot; 32 (de 24 de agosto de 2004 y 14 de   junio de 2005 respectivamente); Corte Constitucional de Colombia. Sentencias C-010   de 2000, C-406 de 1996, T-568 de 1999 y T-1319 de2001, entre otras; Corte   Suprema de la Rep&uacute;blica Dominicana, Sala Civil, Meej S.A c. el   Estado.Sentencia de 6 de mayo de 2009; Tribunal Constitucional de Per&uacute;,   caso del Colegio de Abogados de Callao c. Congreso de la Rep&uacute;blica,   sentencia de 19 de julio de 2007, exp. 00007-2007-pi/tc; Tribunal   Constitucional Plurinacional de Bolivia. Sentencia tc n&ordm; 1190/01-R de 12    de noviembre de 2001.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   <a name=num7></a><sup><a href="#nu7">7</a></sup>Sobre las posibles   categor&iacute;as del discurso constitucional internacional cfr., entre muchos   otros, krisch, N. &quot;Postnational Constitutionalism? Draft   for discussion, August 2008&quot;, en &#91;<a href="http://www.iilj.org/courses" target="_blank">http://www.iilj.org/courses</a>&#93;;   Schw&ouml;bel, Ch. &quot;The Appeal of the Project of Global Constitutionalism   to Public International Lawyers&quot;, en <i>German Law Journal</i>, vol. 13   n&ordm; 1; Fassbender, b. &quot;The United Nations CHarter as constitution of   international community&quot;, en<i> Columbia Journal of Trasnacional Law</i>,   529, 1998, pp. 528-619.    <br>   <a name=num8></a><sup><a href="#nu8">8</a></sup>En   este sentido, si tal como lo afirma de Wet el surgimiento de un sistema de   valores es prueba de la constitucionalizaci&oacute;n, el trabajo adelantado en   el seno de la red y sus resultados confirman la realidad de dicho proceso   constitucional: cfr. de Wet, E. &quot;The emerging international constitutional   order: The implications of hierarchy in international law for the coherence and   legitimacy of international decision-making&quot;, per/Pelj, vol. 2, 2007, p.   5.    <br>   <a name=num9></a><sup><a href="#nu9">9</a></sup>En este   sentido, la red resulta ser prueba de que, tal como lo se&ntilde;ala   nollkaemper,&quot;<i>International and national legal orders complement each     other in the protection of the rule oflaw</i>&quot;: <i>National Courts and the       international rule of law</i>, cit., p. 13. Al respecto debemos decir que nuestra red resulta   ser prueba fehaciente de la teor&iacute;a de este autor respecto del importante   papel que juegan los jueces nacionales a la hora de asegurar '<i>the     international and national rule of law</i>'. Tal como lo podemos apreciar en el   primer cap&iacute;tulo de este trabajo, las condiciones bajo las que el juez   nacional puede resolver cuestiones que involucren normas internacionales, la   forma como ello ocurre y algunas de sus consecuencias coinciden exactamente con   las ideas del profesor holand&eacute;s. As&iacute; por ejemplo, la red es   prueba de que la responsabilidad primaria respecto de la protecci&oacute;n de   los derechos humanos (y con ello, de la eficacia del didh) est&aacute; en   cabeza del juez nacional y que tanto el propio derecho internacional cuanto el   derecho nacional as&iacute; lo determinan. Ello abre las puertas a que el juez   nacional juegue un importante papel en la garant&iacute;a de '<i>the     international rule of law</i>', al mismo tiempo que ayuda a asegurar '<i>the       national rule of law</i>'. Igualmente, la red da cuenta de la forma como los jueces   nacionales usan el derecho internacional y de las herramientas de lasque se   sirven para tal efecto, mostrando que, tal como lo se&ntilde;ala Nollkaemper,   la interpretaci&oacute;n conforme, el efecto &uacute;til y los principios de   reparaci&oacute;n, entre otros, juegan un importante papel en este escenario.   Adem&aacute;s, la red judicial permite evidenciar cu&aacute;ndo y por   qu&eacute; el juez internacional toma en consideraci&oacute;n las decisiones de   los jueces nacionales, el peso que les da y los alcances que les concede, por   lo que ayuda a ver los efectos que el trabajo judicial nacional tiene sobre el   derecho internacional. En este mismo sentido, la red permite comprender el   papel del juez nacional a la hora de desarrollar una perspectiva integral de la   aplicaci&oacute;n del principio de supremac&iacute;a del derecho internacional   al momento de buscar la eficacia de '<i>the rule of law</i>'.    <br>   <a name=num10></a><sup><a href="#nu10">10</a></sup>As&iacute;, tal como   ocurri&oacute; en Europa, por ejemplo, con ocasi&oacute;n del caso <i>Kadi</i> y en relaci&oacute;n on el control de los actos del Consejo de Seguridad de las   Naciones Unidas, el <i>ius commune</i> interamericano tambi&eacute;n puede   servir de est&aacute;ndar m&iacute;nimo de salvaguarda y los jueces de   protecci&oacute;n habr&aacute;n de erigirse como guardianes del mismo. En este   sentido, tal como lo se&ntilde;ala Nollkaemper, el principio de supremac&iacute;a   y la presunci&oacute;n de validez del derecho internacional pueden llegar   adesvirtuarse en el escenario judicial siempre que el control que se ejerza   pretenda logar la salvaguarda de ciertos principios fundamentales: cfr.   Nollkaemper, ob. cit., pp. 280 y ss.    <br>   <a name=num11></a><sup><a href="#nu11">11</a></sup>Entre muchos otros, Carozza   defiende esta idea cuando se&ntilde;ala: &quot;la soberan&iacute;a ha sido   fragmentada para articularse en un orden polic&eacute;ntrico y multinivel donde   las relaciones entre los niveles son mucho m&aacute;s decisivas y cruciales que   la forma constitucional del todo o de los niveles, incluyendo el nivel estatal.   [En este contexto] la dimensi&oacute;n nacional de la <i>polis</i> y su forma   constitucional se insertan en un complejo sistema multinivel de gobierno, o en   un constitucionalismo multinivel cuya caracter&iacute;stica definitoria es   precisamente la falta de un mecanismo que permitala <i>reductio ad unitatem</i>&quot;.   En este orden de ideas, y en vista de que ninguno de los niveles puede asumir   de forma integral la tarea de ordenar y unificar la multiplicidad de sistemas   legales deforma jer&aacute;rquica, el constitucionalismo multinivel resulta ser   la respuesta m&aacute;s adecuada. En este escenario, en el que los Estados   seguir&iacute;an siendo las unidades b&aacute;sicas del sistema, la clave   estar&iacute;a en las competencias, toda vez que no habr&iacute;a   relaci&oacute;n jer&aacute;rquica sino de mutua demarcaci&oacute;n de   lascompetencias: cfr. Carrozza, P. &quot;Constitutionalism's Post-Moders   Opening&quot;, en <i>The paradox of constitutionalism constituent power and     constitutional form</i>, louGhlin, martin (coord.), London,Oxford University   Press, 2007, p. 169.    <br>   <a name=num12></a><sup><a href="#nu12">12</a></sup>En   palabras de peters, &quot;<i>All in all, considering both international and     national law together, we can discern fragmentary constitutional law elements     at various levels of governance ,in part relating only to specific sectors     (e.g. human rights law or trade law).We might visualizethese elements as     situated both 'horizontally' (sectorally) and 'vertically' (encompassing both     theinternational and the national level). The constitutional elements at the     various levels and in thevarious sectors may complement and support each other.     I call this criss-cross a 'constitutionalnetwork'. The term 'network', which is     currently in vogue in various disciplines, is used here todescribe     relationships and interaction of norms and of their users. The network picture     graphicallydescribes relationships on an ideal scale between a     horizontal/loose/market-like structure and     ahierarchical/institutionalized/state-like one. The construction of a     transnational constitutionalnetwork, in which the relevant norms cannot be     aligned in an abstract hierarchy, has at leastone important legal consequence:     the resolution of eventual conflicts between international andnational     constitutional law requires a balancing of interests in concrete cases</i>&quot;:   Peters, A. &quot;Compensatory Constitutionalism: The Function and Potential of   Fundamental International Normsand Structures&quot;, en<i> Leiden Journal of     International Law</i>, 19 (2006), p. 579-610. peters: no es un deseo, es una   realidad gracias a la cual la suma de todos los niveles proveen una   protecci&oacute;ntotal (p. 4). En este sentido, cananea habla de un &quot;sistema   constitucional compuesto&quot;: cananea, Giacinto. &quot;Is european   constitutionalism really &quot;multilevel&quot;?&quot;, <i>Max-Planck-Institut     f&uuml;r ausl&auml;ndisches &ouml;ffentliches Recht und V&ouml;lkerrecht</i>,   2010; y pernice, a su turno, se refiere a capasconstitucionales   complementarias, a un sistema multinivel en el que los agentes nacionales   act&uacute;an como agentes de los diversos niveles: cfr. pernice, I. &quot;The   Treaty of Lisbon: Multilevel Constitutionalism in Action&quot;, en 15 <i>Colum. </i><i>J.     Eur. L. </i>349   2008-2009. Al respecto, Cottier se&ntilde;ala: &quot;<i>The crucial point is to     conceive international, regional, and domestic levels as a single and     ideallycoherent regulatory architecture of multilayered governance. Multilayered     governance proposesa process and direction. It does not stand for the idea of     world government or a comprehensiveworld legislature, but it builds upon the     interaction and interdependence of the domestic and international spheres   &#91;...&#93;. Multilayered governance thus relies upon a common and     shared bodyof underlying constitutional values and legal principles, which     penetrate all layers of governancealike. Today, these foundations exist in     positive international law and are formally shared by the constitutions of a     large number of states</i>&quot;: Cottier, Th. &quot;Multilayered Governance,   Pluralism, and Moral Conflict&quot;, en 16 <i>Ind. J. Global Legal Stud. </i>647   2009, pp. 656 y 657.    <br>   <a name=num13></a><sup><a href="#nu13">13</a></sup>&quot;<i>Together     with most international constitutionalists I neither search for the     constitutionof a Word state, no try to introduce the complete tradition of     western constitutionalism to international law: the international community has     no constitution in the emphatic sense of Art. 16 ofthe French Declaration of     human rights</i>&quot;: Bryde, b. &quot;International Democratic   Constitutionalism&quot;, en <i>Towards world constitutionalism. Issues in the     legal ordering of the world community</i>, macdonald, ronald St. J. (ed.), La   Haya, martinus niJhoFF, 2005, p. 105; &quot;<i>Constitutionalism does not     require the framework of a State to be meaningful</i>&quot;: kumm, M. &quot;The   cosmopolitan Turnin constitutionalism: on the relationship between national   constitutional law and constitutionalism beyond the state&quot;, en <i>Ruling     the World? Constitutionalism, International Law and Global Government</i>,   Dunoff &amp; Trachtman (eds.), Cambridge University Press, 2009, p 263.    <br>   <a name=num14></a><sup><a href="#nu14">14</a></sup><i>The present global     basic structure is thus not a set of sovereign states. Rather, it is asystem of     'multilevel governance' where states and other actors enjoy several forms of     decisionmaking. 'Multilevel' has many different meanings; here it refers to the     vertical dispersal of politicalauthority from the state upward to the     supranational level and downward to subnational levelswith complex forms of     interplay. Multilevel also refers to the horizontal dispersal of     authoritywhereby non-state actors participate in rule formulation and     implementation</i>&quot;: Follesdal, A. &quot;When Common Interests Are   Not Common: why the Global basic Structure should be Democratic&quot;, en 16 <i>Ind.     J. Global Legal Stud</i>., 585, 2009, p. 588.    <br>   <a name=num15></a><sup><a href="#nu15">15</a></sup>&quot;<i>A single,     uniform, consented constitutionalist approach does not exist. The     constitutionalist reading, as suggested here, in no way implies the quest for a     world state [...]. The ideais not to create a global, centralized government,     but to constitutionalize global (poly-archic andmulti-level) governance, as     defined above. Ultimately, the constitutionalist reconstruction of international     law may help to promote a multi-level, genuinely global constitutionalism,     whichmay compensate for national constitutions' growing deficiencies</i>&quot;:   peters, <i>Compensatory Constitutionalism</i>, cit., p. 610. &quot;<i>Global     constitutional pluralism is thus associated with the emergence of different     constitutional sites and processes that are configured in a horizontal, rather     than ahierarchical and vertical, pattern</i>&quot;: Milewicz. <i>Emerging Patterns       of Global Constitutionalization</i>, cit., p. 425; martinelli reconoce la poliarqu&iacute;a   pero tambi&eacute;n la necesidad de articularse, es decirque hay   m&uacute;ltiples fuentes de poder y por eso tiene que haber m&uacute;ltiples   r&eacute;gimen constitucionales que deben articularse: cfr. Martinelli, A.   &quot;From world system to world society&quot;, en <i>Journal of World System     Research</i>, vol xi, n&ordm; 2, diciembre de 2005. En palabras de Shaw: se   entrecruzan varias esferas normativas sin que se privilegie ninguna de ellas:   cfr. Shaw, J. &quot;Postnational constitutionalism in the European Union&quot;,   en <i>Journal of European Public Policy</i> 6:4, Special Issue1999: 579&ETH;   97. Este tipo de constitucionalismo, tal como lo se&ntilde;ala kotzur, permite   responder &eacute;ficazmente a los problemas globales mediante la   articulaci&oacute;n de medidas nacionales, regionales y universales, logr&aacute;ndose   as&iacute; el equilibrio entre las necesidades locales y las universales:   cfr.kotzur, M. &quot;Universality - A Principle of European and Global   Constitutionalism&quot;, en <i>Historia Constitucional</i> (revista   electr&oacute;nica), n&ordm; 6, 2005, disponible en &#91;<a href="http://hc.rediris.es/06/index.html" target="_blank">http://hc.rediris.es/06/index.html</a>&#93;.Al   respecto, Peters se&ntilde;ala: &quot;Solo varios niveles de gobernanza,   unidos, pueden proveer un completa protecci&oacute;n constitucional&quot;: <i>Compensatory     Constitutionalism</i>, cit., p. 580.    <br>   <a name=num16></a><sup><a href="#nu16">16</a></sup>&quot;<i>The     crucial point is to conceive international, regional, and domestic levels as a     singleand ideally coherent regulatory architecture of multilayered governance.     Multilayered governance proposes a process and direction. It does not stand for     the idea of world government or acomprehensive world legislature, but it builds     upon the interaction and interdependence of the domestic and international     spheres</i>&quot;: Cottier, th. &quot;The Multilayered Governance, Pluralism,   and Moral Conflict&quot;, en 16 <i>Ind. J. Global Legal Stud</i>., 647, 2009,   p. 656.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   <a name=num17></a><sup><a href="#nu17">17</a></sup>&quot;<i>The three     forms of interplay, i.e. coordination, cooperation and normative strategies,     are to be understood in all their dimensions: among states, among legal     systems, and among actors, taking advantage of the opportunities offered by the     global landscape. The coordinated, joint and orderly action by several actors     through the mechanisms available under several interactinglegal systems is     essential for the protection of common legal interests and values of a global     entity(glgs)</i>&quot;: Carrillo, N. &quot;Enhanced multilevel protection of   human dignity in a globalized context hrough humanitarian global legal   goods&quot;, working paper n&ordm; 2/2011. Global legal goods   projectDER2009/11436, Uam, &#91;<a href="http://globallegalgoods.net/" target="_blank">http://globallegalgoods.net/</a>&#93;,   p. 36; &quot;<i>This empowerment of common institutions at the European level     is often understood as a loss of autonomy and sovereignty for the state, as     well as a threat to democracy and the rights of individuals. However, one must     remember that the principle of subsidiarity, in a larger meaning, governs not     only the attribution of these powers to the Union, but it governs particularly     their exercise by its institutions. Thismeans that European powers are limited     to what the Member States cannot effectively achieveindividually. Thus, the     creation of European institutions to implement such policies results not ina     loss of sovereignty for a Member State's citizens, but rather in a gain in the     form of new opportunities available to promote their interests. Yet this is not     national sovereignty in the traditionalsense, but another kind of sovereignty.     It is not so much autonomy or autarchy (which, thanksto globalization pressures     and dependencies, does not exist</i> anymore), but rather the capacity   toparticipate in trans-governmental networks of all types [...] sovereignty as   participation&quot;: pernice, I. &quot;The Treaty of Lisbon: Multilevel   Constitutionalism In Action&quot;, en 15 <i>Colum. J. Eur. L</i>.,349,   2008-2009, p. 37; &quot;<i>The prospects of multi-layered governance therefore     depend upon the level of shared procedural avenues established at and among     different layers of governance</i>&quot;: cottier, th. &quot;Multilayered   Governance, Pluralism, and Moral Conflict&quot;, en 16 <i>Ind. J. Global Legal     Stud.</i>, 647, 2009, pp. 648, 662.    <br>   <a name=num18></a><sup><a href="#nu18">18</a></sup>Habermas,   J. <i>El derecho internacional en la transici&oacute;n hacia un escenario     posnacional</i>, Katz, Madrid, 2003; Habermas, J. <i>El Occidente escindido</i>,   Trotta, Madrid, 2006.    <br>   <a name=num19></a><sup><a href="#nu19">19</a></sup>Pernice   se ha en cargado especialmente de construir la teor&iacute;a del   constitucionalismo multinivel desde su escenario original, esto es, el europeo:   &quot;<i>It explains what multilevel constitutionalism means as a theoretical     approach to conceptualize the constitution European system as aninteractive     process of establishing, dividing, organizing, and limiting powers, involving     national constitutions and the supranational constitutional framework,     considered as two interdependentcomponents of a legal system governed by     constitutional pluralism instead of hierarchies</i>&quot;: <i>The Treaty of       Lisbon: Multilevel Constitutionalism in action</i>, cit., p. 349.    <br>   <a name=num20></a><sup><a href="#nu20">20</a></sup>Peters. <i>Compensatory     Constitutionalism</i>, cit., p. 580: &quot;<i>Overall, state constitutions       areno longer 'total constitutions'. In consequence, we should ask for       compensatory constitutionalization on the international plane. Only the various       levels of governance, taken together, canprovide full constitutional protection</i>&quot;.    <br>   <a name=num21></a><sup><a href="#nu21">21</a></sup>&quot;<i>Contemporary     and future challenges of globalization therefore call for an     intellectualframework that allows the classical division to be overcome and brings     about a more coherentand rational interaction of different regulatory layers,     including international law and global relations. This is essentially what the     doctrines of multilayered governance and constitutionalization of international     law seek to bring about</i>&quot;: cottier, th. &quot;Multilayered Governance,   Pluralism, and Moral Conflict&quot;, en 16 <i>Ind. J. Global Legal Stud</i>.,   647, 2009, p. 648.    <br>   <a name=num22></a><sup><a href="#nu22">22</a></sup>Walker, N.   &quot;The idea of constitutional pluralism&quot;, en <i>The Modern Law Review</i>,   vol.65, n&ordm; 3, 2002, pp. 317-359.    <br>   <a name=num23></a><sup><a href="#nu23">23</a></sup>En palabras de   halBerstam, este da cuenta de &quot;<i>the idea of competing claims of     constitutional authority within a single system of governance</i>&quot;:   halBerstam, D. &quot;ConstitutionalHeterarchy the centrality of conflict in the   European Union and the United States&quot;, en <i>Rulingthe world?     Constitutionalism, international law, and global governance</i>, dunoFF &amp;   trachtman (eds.), Cambridge, 2009, p 327; &quot;<i>constitutional pluralism     identifies the phenomenon of a pluralityof constitutional conflicts between     different constitutional orders to be solved in a non-hierarchical manner</i>&quot;:   maduro, M. &quot;Courts and Pluralism. Essay on a theory of judicial   adjudication in thecontext of legal and constitutional pluralism&quot;, en <i>Ruling     the world?</i>, cit., p. 356; &quot;<i>As I understand it, constitutional       pluralism obtains when various constitutional authorities compete over the       sameterritory and the same legal relationships</i>&quot;: komarek, J.   &quot;Institutional dimension of constitutional pluralism&quot;, en eric stein working   Paper n&ordm; 3/2010, p. 5, &#91;<a href="http://www.ericsteinpapers.eu" target="_blank">http://www.ericsteinpapers.eu</a>&#93;. Sobre   este asunto, cfr., entre otros: mac amhlaiGh, C. &quot;Questioning   Constitutional Pluralism&quot;, en University of Edinburgh School of Law,   working Paper Series n&ordm; 2011/17; Bustos GisBerG, R.&quot;Di&aacute;logos   jurisdiccionales en escenarios de pluralismo constitucional: la   protecci&oacute;n supranacional de los derechos en Europa&quot;, en [<a href="http://www.juridicas.unam.mx" target="_blank">v</a>]; Burke-White, w.   &quot;International legal pluralism&quot;, en <i>Michigan Journal of     International Law</i>, vol. 25:963, 2004; kleinlein, th. &quot;On   Holism, Pluralism, and Democracy: Approaches to Constitutionalism beyond the   State&quot;, en<i>The European Journal of International Law</i>, vol. 21,   n&ordm; 4, Ejil, 2011; krisch, N. &quot;The Case for Pluralism in Postnational   Law&quot;, en lse Law, Society and Economy working Papers 12/2009; krisch, N.   &quot;The Pluralism of Global Administrative Law&quot;, en <i>The European     Journal of International Law</i>, vol. 17, n&ordm; 1, 2006, pp. 247-278; stone   sWeet, A. &quot;Constitutionalism, legal pluralism and international   regimes&quot;, en 16 <i>Ind. J. Global Legal Stud.</i>, 621, 2009; Walker, N.   &quot;The idea of constitutional pluralism&quot;, en <i>The Modern Law Review</i>,   vol. 65, n&ordm; 3, 2002, pp. 317-359; aa.vv. <i>Four Visions of Constitutional     Pluralism</i>, mateJ avBelJ y Jan kom&Aacute;rek (eds.), European University   Institute Department of Law, eui working Paper law n&ordm; 2008/21.    <br>   <a name=num24></a><sup><a href="#nu24">24</a></sup>&quot;<i>Global     constitutional pluralism is thus associated with the emergence of different     constitutional sites and processes that are configured in a horizontal, rather     than a hierarchical andvertical, pattern</i>&quot;: Milewicks. <i>Emerging Patterns       of Global Constitutionalization</i>, cit., p. 425. maduro se refiere al   pluralismo constitucional y a sus diversas manifestaciones en los siguientes   t&eacute;rminos: &quot;<i>Constitutional pluralism [...] refers to a pluralism     of constitutional jurisdictions. </i><i>Those equally valid       normative constitutional claims are now supported or developed by different       jurisdictions. That is a new dimension of the constitutional pluralism which,       however, is in herentin constitutionalism itself. [Nowadays, there are five       expressions of the new constitutional pluralism]: The first one is a plurality       of constitutional sources [...] the second one is a pluralismof jurisdictions       or of different constitutional sites [...] the third one is an interpretative       pluralismif you want. It is a pluralism which is based not only on different       sources but on competing interpretations of the same source by institutions       that are not organized in a hierarchical manner.[...] [T]he fourth expression       of pluralism is a pluralism of powers. We increasingly have newforms of public       and private power that challenge traditional legal dogmatic categories and       raiseconstitutional questions because they affect the mechanisms of       accountability linked to those legalcategories. [...] and the fifth pluralism       is a pluralism of polities</i>&quot;: Maduro, en <i>Four Visions of         Constitutional Pluralism</i>, cit., p. 5.    <br>   <a name=num25></a><sup><a href="#nu25">25</a></sup>La   heterarqu&iacute;a constitucional, en palabras de Halberstam, es un principio   de organizaci&oacute;n que se hace necesario ante la pluralidad de normas,   actores, instituciones, autoridades einterpretaciones: cfr. halBerstam, D.   Constitutional Heterarchy the centrality of conflict in theEuropean Union and   the United States. En Ruling the world? Constitutionalism,   internationallaw, and global governance. dunoFF &amp; trachtman Eds. Cambridge,   2009.p 355. Al respecto komarek se&ntilde;ala: &quot;<i>MacCormick's suggestion:     'the most appropriate analysis of the relations of[the European and national]     legal systems is pluralistic rather than monistic, and interactiverather than     hierarchical'. Having constitutional authority, European law would therefore     compete with national constitutions on equal terms - none of them would have     prima facie claim toprimacy in case of conflict, since both were     'constitutional' properly speaking</i>&quot;: komarek, J. &quot;Thelegal world   beyond the state: constitutional and pluralist?&quot;, en &#91;<a href="http://www.cosmopolis.wzb.eu" target="_blank">http://www.cosmopolis.wzb.eu</a>&#93;.   Hayquienes, por su parte, se refieren a poliarqu&iacute;a: saBel, C. y   GerstenBerG, O. &quot;Constitutionalisingan Overlapping Consensus: The ecJ and   the Emergence of a Coordinate Constitutional Order&quot;, 16(5) <i>European Law     Journal</i>, 2010, pp. 511-550.    <br>   <a name=num26></a><sup><a href="#nu26">26</a></sup>Walker, N.   &quot;The idea of constitutional pluralism&quot;, en <i>The Modern Law Review</i>,   vol.65, n&ordm; 3, 2002. Seg&uacute;n halBerstam: &quot;<i>We find in both systems     a habit of deference and accommodation that enables each system to function as     a stable and predictable system of constitutionalgovernance. Let us call this     kind of constitutional order, in the absences or hierarchy, constitutional     heterarchy. Constitutional heterarchy is a system of spontaneous, decentralized     orderingamong the various actors within a system. But it is more than that.     Constitutional heterarchy isnot merely conflict and accommodation based on raw     power differentials or random fortuity ofpositions of relative advantage.     Instead, constitutional heterarchy reflects the idea that the coordination     among the various actors is based in constitutional considerations, that is, in     the valuesof constitutionalism itself. Because conflict and accommodation are     ordered in this way, constitutional heterarchy helps crystallize what these     values are. Actors will base their respective claimof superior authority in     their relative ability to vindicate the values of constitutionalism. And     evenwhen actors make what appears to be a naked bid of power, they will phrase     their claim in terms ofconstitutional principle. Put another way, those     normative and interpretative conflicts are carriedout in what Neil Walker has     called a &quot;constitutional register</i>&quot;: halBerstam, D.   &quot;Constitutional Heterarchy the centrality of conflict in the European   Union and the United States&quot;, en <i>Rulingthe world? Constitutionalism,     international law, and global governance</i>, Dunoff y Trachtman (eds.),   Cambridge, 2009, p. 337.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   <a name=num27></a><sup><a href="#nu27">27</a></sup>kumm   se refiere a principios de jurisdicci&oacute;n, principios procesales y   principios sustanciales; Halberstam los llama valores y se refiere al valor de   participaci&oacute;n (<i>voice</i>), al de experticia (<i>expertice</i>) y al   de derechos (<i>rights</i>); maduro, por su parte, alude a <i>contrapunctual     law</i>, y con ello se refiere a la necesidad de que los jueces suscriban la   idea del pluralismo, busquen consistencia y coherencia vertical y horizontal, y   desarrollen su Razonamiento en t&eacute;rminos universales. Cfr.los textos de   estos autores en <i>Ruling the world? </i><i>Constitutionalism,     international law, and global governance</i>. Dunoff &amp;   Trachtman Eds. Cambridge, 2009.    <br>   <a name=num28></a><sup><a href="#nu28">28</a></sup>kumm, M. &quot;The   best of times and the worst of times. between constitutional Triumphalism and nostalgia&quot;,   en <i>The Twilight of constitutionalism? Oxford constitutional theory</i>,   Loughlin, M., Mccormick, J. y Walker, N., 2010, p. 204.    <br>   <a name=num29></a><sup><a href="#nu29">29</a></sup>pernice. <i>The     Treaty of Lisbon</i>, cit., p. 384.    <br>   <a name=num30></a><sup><a href="#nu30">30</a></sup>&quot;<i>Constitutional     pluralism, which challenge the hierarchical ordering imposed by theprinciple of     primacy, opens doors to an examination of whether the institution which takes     aparticular decision is in the best position to adopt it and whether the     effects of its decision shouldpersist beyond the context of that particular     situation</i>&quot;: Kom&aacute;rek, J. &quot;Institutional dimension of   Constitutional Pluralism&quot;, en Eric stein working Paper n&ordm; 3/2010,   &#91;<a href="http://www.ericsteinpapers.eu" target="_blank">http://www.ericsteinpapers.eu</a>&#93;,   p. 2.    <br>   <a name=num31></a><sup><a href="#nu31">31</a></sup>En   este sentido, tal como lo afirma Biaggini, el derecho nacional ayuda a que el   derecho internacional cumpla funciones constitucionales a la par que este ayuda   a aquel a cumplir con sus cometidos constitucionales: cfr. Biaggini, G.   &quot;La idea de Constituci&oacute;n: &iquest;nueva orientaci&oacute;n en la   &Eacute;poca de la Globalizaci&oacute;n?&quot;, en <i>Anuario Iberoamericano de     Justicia Constitucional</i>, Centro de Estudios Pol&iacute;ticos y   Constitucionales, n&ordm; 7, 2003, pp. 53, 66 y ss.    <br>   <a name=num32></a><sup><a href="#nu32">32</a></sup>La red   Interamericana de protecci&oacute;n resulta ser prueba fehaciente de la idea de   Erika de Wet seg&uacute;n la cual &quot;<i>through the inter-action of the     different regimes, glued together by the international value system, the     fundamental legal framework of the international legal ordercontaining (inter     alia) the outer limits for the exercise of public power emerges</i>&quot;: Wet,   E. <i>The emerging international constitutional order: the implications of     hierarchy in international law for the coherence and legitimacy of     international decision-making</i>, p. 5.</p> <hr>     <p><B><font size="3">Referencias</font></B></p>     <p>Brewer Car&iacute;as, A. "Mecanismos nacionales de protecci&oacute;n de los derechos humanos (Garant&iacute;as judiciales de los derechos humanos en el derecho constitucional comparado latinoamericano)", <I>A. iidh</I>, Instituto Interamericano de Derechos Humanos, 2005. </p>     <!-- ref --><p>Bryde, B. "International Democratic Constitutionalism", en <I>Towards world constitutionalism. Issues in the legal ordering of the world community</I>, Macdonald, Ronald st. J. (ed.), La Haya, Martinus Nijhoff Publishers, 2005;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000131&pid=S0122-9893201300020001100002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><P>Cananea, Giacinto. <I>Is european constitutionalism really 'multilevel'?</I>, Max-Planck-Institut f&uuml;r ausl&auml;ndisches &ouml;ffentliches Recht und v&ouml;lkerrecht, 2010.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000133&pid=S0122-9893201300020001100003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Carrozza, P. "Constitutionalism's Post-Moders Opening", en <I>The paradox of constitutionalism constituent power and constitutional form</I>, Loughlin, Martin (coord.), London, Oxford University Press, 2007.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000135&pid=S0122-9893201300020001100004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Cottier, Th. "Multilayered Governance, Pluralism, and Moral Conflict", en 16 <I>Ind. J. Global Legal Stud</I>., 647, 2009.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000137&pid=S0122-9893201300020001100005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Fassbender, B. "The United Nations CHarter as constitution of international community", en <I>Columbia Jornal of Trasnacional Law</I>, 529, 1998.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000139&pid=S0122-9893201300020001100006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Follesdal, A. "When Common Interests Are Not Common: why the Global basic Structure Should be Democratic", en 16 <I>Ind. J. Global Legal Stud</I>., 585, 2009.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000141&pid=S0122-9893201300020001100007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Habermas, J. <I>El derecho internacional en la transici&oacute;n hacia un escenario posnacional</I>, Katz, Madrid, 2003.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000143&pid=S0122-9893201300020001100008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Habermas, J. <I>El Occidente escindido</I>, Trotta, Madrid, 2006.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000145&pid=S0122-9893201300020001100009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Halberstam, D. "Constitutional Heterarchy the centrality of conflict in the European Union and the United States", en <I>Ruling the world? Constitutionalism, international law, and global governance</I>, Dunoff y Trachtman (eds.), Cambridge, 2009.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000147&pid=S0122-9893201300020001100010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Krisch, N. "Postnational Constitutionalism? Draft for discussion", August 2008, en &#91;<a href="http://www.iilj.org/courses" target="_blank">http://www.iilj.org/courses</a>&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000149&pid=S0122-9893201300020001100011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->. </p>     <!-- ref --><p>Kumm, M. "The cosmopolitan turn in constitutionalism: on the relationship between national constitutional law and constitutionalism beyond the state", en <I>Ruling the World? Constitutionalism, International Law and Global Government</I>, Dunoff &amp; Trachtman (eds.), Cambridge University Press, 2009.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000151&pid=S0122-9893201300020001100012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Maduro, M. "Courts and Pluralism. Essay on a theory of judicial adjudication in the context of legal and constitutional pluralism", en <I>Ruling the world? Constitutionalism, international law, and global governance</I>, Dunoff &amp; Trachtman (eds.), Cambridge, 2009.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000153&pid=S0122-9893201300020001100013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Pernice, I. "The Treaty of Lisbon: Multilevel Constitutionalism In Action", en  <I>Colum. J. Eur. L.</I>, 15, 349, 2008-2009.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000155&pid=S0122-9893201300020001100014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Peters, A. "Compensatory Constitutionalism: The Function and Potential of Fundamental International Norms and Structures", en <I>Leiden Journal of International Law</I>, 19 (2006).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000157&pid=S0122-9893201300020001100015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Schw&ouml;bel, Ch. "The Appeal of the Project of Global Constitutionalism to Public International Lawyers", en <I>German Law Journal</I>, vol. 13, n&ordm; 1.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000159&pid=S0122-9893201300020001100016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Shaw, J. "Postnational constitutionalism in the European Union", en <I>Journal of European Public Policy</I> 6:4, Special Issue, 1999.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000161&pid=S0122-9893201300020001100017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Walker, N. "The idea of constitutional pluralism", en <I>The Modern Law Review</I>, vol. 65, n&ordm; 3, 2002.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000163&pid=S0122-9893201300020001100018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Wet, E. "The emerging international constitutional order: the implications of hierarchy in international law for the coherence and legitimacy of international decision-making", per/pelj, vol. 2, 2007.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000165&pid=S0122-9893201300020001100019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p> </font>      ]]></body><back>
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