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</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2">      <p align="center"><b><font size="4">El profesor, centro de la vida universitaria</font></b></p>     <p align="right">Ensayos</p>     <p><b>Queipo Timan&aacute; Vel&aacute;squez</b></p>     <p>Doctor en Educaci&oacute;n, Universidad Aut&oacute;noma de Guadalajara, M&eacute;xico. Ex  Decano Facultad de Educaci&oacute;n, Universidad de Antioquia.  Lecci&oacute;n  magistral pronunciada en la Universidad de La Sabana el 17 de mayo de  2006, con motivo de la celebraci&oacute;n institucional del d&iacute;a del educador.</p>     <p>Agradezco a las directivas de la  Universidad de La Sabana, por esta invitaci&oacute;n para que en el d&iacute;a que  esta instituci&oacute;n ha reservado para destacar la misi&oacute;n del educador,  pueda compartir con el cuerpo profesoral de la misma unas reflexiones  sobre la funci&oacute;n y misi&oacute;n que cumplimos quienes hemos optado por  nuestra vocaci&oacute;n de formar personas humanas integrales, corresponsables  de forjar una nueva sociedad de plena convivencia, equitativa e  incluyente y que tenga como metas la paz y el progreso.</p>     <p>En el presente, cuando la humanidad  ha precisado que la educaci&oacute;n es un proceso que sirve a la vida, pero  que dura toda la vida, toma vigencia la sentencia de John F. Kennedy  quien dec&iacute;a que &quot;el objetivo de la educaci&oacute;n es preparar a los j&oacute;venes  para que se eduquen a s&iacute; mismos el resto de sus vidas&quot;</p>     <p><b>Del profesor al maestro</b></p>     <p>Reconociendo que todos ustedes han  sido nombrados profesores de esta universidad, por sus excelentes  capacidades, mi invitaci&oacute;n es para que aspiremos hacer verdaderos  maestros. Para ello tomo elementos que me ense&ntilde;ara mi maestro el Padre  Alfonso Borrero Cabal: el padre y la madre como concreci&oacute;n de su amor  procrean un hijo o hija, a quien prodigan su afecto, cuidados y le  aportan las bases de su proceso educativo dentro de una cultura y un  territorio. Es al maestro y a la sociedad y m&aacute;s al maestro en  representaci&oacute;n de esa misma sociedad, a quien le corresponde acrecentar  las herencias espirituales, intelectuales y f&iacute;sicas. Nadie nace  realizado plenamente sino en potencia. El nacimiento natural es ingreso  a la vida; es a la educaci&oacute;n a quien corresponde formar para la vida en  tr&aacute;nsito a la eternidad y el maestro, si es un verdadero maestro,  aunque desaparezca, seguir&aacute; siendo gu&iacute;a espiritual.</p>     <p>Detengamos nuestra atenci&oacute;n sobre la  palabra formar; ella implica dar forma, es decir, &quot;organizar las  estructuras del ser humano de acuerdo con una determinada concepci&oacute;n o  ideal. Es moldearlo, imprimirle un sello, conferirle un car&aacute;cter. Su  estructuraci&oacute;n no puede realizarse sino desde dentro, desde los  fundamentos del propio ser. Formar es transmitir vida, por ello la  comunicaci&oacute;n juega un papel imprescindible en este proceso.  Comunicaci&oacute;n en la amistad, es el caminar juntos empe&ntilde;ados en la misma  b&uacute;squeda, no obstante la diferencia de edades y experiencias. Es as&iacute;  como, en la comprensi&oacute;n y acogida, se estimula el surgimiento del ser  del otro y se asiste y presencia su alumbramiento.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Esa  comunicaci&oacute;n hecha dialogo debe ser un verdadero coloquio, un hablar  -juntos- coloquio un conversar en una tarea de construcci&oacute;n com&uacute;n&quot; <a name="1sup"></a><sup><a href="#1inf">1</a></sup>.</p>     <p>Recordamos a muchos profesores  di&aacute;fanos, de explicaciones solventes, puntuales, hacendosos,  comprensivos, exigentes, justos; ellos dejaron huellas imborrables en  nuestro ser.</p>     <p>Los verdaderos maestros de la  educaci&oacute;n superior y para lo superior, son los que adquieren el derecho  de asilo permanente en la memoria del disc&iacute;pulo.</p>     <p>Seg&uacute;n Jaspers, en el maestro se  reconoce que rebasa sus propios dominios del saber, el maestro ejerce,  sin ostentarla, la m&aacute;s alta responsabilidad espiritual, porque ense&ntilde;a  con la honradez moral consistente en escrupuloso respeto por las normas  de la justicia, la honradez intelectual que dice acatamiento y aprecio  hacia la verdad; podr&iacute;a decirse que el maestro adquiere su dignidad y  preeminencia por reconocimiento de sus pares y acatamiento de sus  alumnos.</p>     <p>La palabra maestro viene de la ra&iacute;z  latina &quot;mag&quot; el que es m&aacute;s. Quien de veras lo es, se siente al lado de  quien aprende. Los asiste, presencia el alumbramiento del aprendizaje  en quien descubre y por ello aprende. Cualquiera sea el dominio  intelectual del maestro, hay algo que lo se&ntilde;ala como modelo. El ser  maestro, sin propon&eacute;rselo demostrarlo, es la conquista del hombre sobre  si mismo. La maestr&iacute;a del verdadero maestro ser&aacute; el acertado equilibrio  entre el ser y el ineludible parecer; entre la natural estima de si  mismo, objetiva y humilde (la humildad es realidad) y el reconocimiento  externo.</p>     <p>El maestro es portador de las  herencias culturales de una a otra generaci&oacute;n; es quien por medio de  una pedagog&iacute;a cultural logra sembrar los frutos de la educaci&oacute;n en la  cultura. Expresa con sus ense&ntilde;anzas la continuidad de la historia  humana.</p>     <p>El maestro Borrero Cabal dice &quot;la  obra del maestro persiste m&aacute;s all&aacute; de sus linderos del tiempo y del  espacio. Distante o ausente, su obra perdura. Muerto, influye a&uacute;n en  quienes nunca lo conocieron. Con el hombre, cuando muere, se enmudece  su cultura personal. La del maestro desaparecido persevera, como  recuerdo eficaz. Maestro y disc&iacute;pulo coinciden en trechos de la vida,  Saben que en el mantenimiento de la tradici&oacute;n el alumno suceder&aacute; al  maestro para transmitir las voces de la verdad. Al contacto con el  maestro el disc&iacute;pulo se reconcilia con la vida, y al contacto con el  disc&iacute;pulo el maestro se reconcilia con la muerte.</p>     <p>As&iacute; como el joven, se encuentra al  asecho del amor y la comprensi&oacute;n, sin saberlo busca al maestro que le  salga al paso y lo acoge. Es desdicha nunca encontrarlo. Hallado por el  joven, es reencontrarse con la propia vida y vocaci&oacute;n a existir. Es  condensar energ&iacute;as, descubrir motivos de acci&oacute;n. Es conmoci&oacute;n abisal de  todas las potencias vitales. El maestro esculpe la escultura integra  del ser, como el artista el cuerpo entero de su obra. Forma el todo, no  la parte, respetando en el alumno la insondable solemnidad del ser  humano, sabe llegar a la profundidad de los valores del pensamiento, de  la vida, del orden que de modo conciente e inconsciente sus estudiantes  le reclaman.</p>     <p>Dista  la autoridad del maestro de convertir a sus disc&iacute;pulos en  incondicionales creyentes; no alquila servidumbres intelectuales. Entre  maestro y disc&iacute;pulo mediar&aacute; la verdad, y la forma como cada uno se  aproxime a ella, por su paso y ritmo. Maestro y disc&iacute;pulo se sit&uacute;an en  condiciones casi de iguales frente al horizonte amplio de los valores y  la cultura humana. Buscan la convergencia en la verdad. Existe entre  ellos dosis sutil de intimidad y distancia; distancia dentro de la  intimidad e intimidad a pesar de la distancia, reza el adagio latino  que quiz&aacute; remonta su origen a los tiempos de Arist&oacute;teles. Es &quot;Plat&oacute;n  amigo del amigo, pero m&aacute;s lo es de la verdad&quot;. S&oacute;lo  que la estima por el maestro y la amistad por la verdad, confluyen en  unitarias convenciones de b&uacute;squeda aunque no siempre en identidad de  pensamiento&quot; <a name="2sup"></a><sup><a href="#2inf">2</a></sup>.</p>     <p>Soy un convencido de que ustedes optar&aacute;n libremente por esta causa de llegar a ser verdaderos maestros y maestras.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>¿Cu&aacute;l es nuestra misi&oacute;n?</b></p>     <p>La educaci&oacute;n ha sido y es, el factor  fundamental por el cual las naciones han ingresado a estadios  superiores de las civilizaciones. Toda la educaci&oacute;n debe tener vocaci&oacute;n  de alturas. Alas de altos vuelos hacia valores y bienes superiores del  esp&iacute;ritu. Esta deber&iacute;a ser la caracter&iacute;stica de la educaci&oacute;n que se  inicia en el hogar, a la que deber&iacute;a tener derecho todo ni&ntilde;o o ni&ntilde;a en  la escuela m&aacute;s humilde en su vereda campesina, en el sector marginal de  la ciudad, hasta los niveles de educaci&oacute;n superior que debe formar para  lo superior al servicio de la sociedad.</p>     <p>Nuestra misi&oacute;n es formar personas  humanas capaces de desarrollar sus potencialidades y competencias, de  asumir con criterio su autonom&iacute;a, con ideales, valores y principios  &eacute;ticos, con capacidad de an&aacute;lisis cr&iacute;tico, con sentido de lo est&eacute;tico y  de trascendencia, conscientes, de una cosmovisi&oacute;n; comprometidos con la  historia regional y nacional, con el cambio social y con la capacidad  de generar soluciones, de manera individual y colectiva, a los  problemas regionales y nacionales con visi&oacute;n global. Por intentar  cumplir este reto bien vale la pena vivir toda una vida.</p>     <p>El maestro Borrero Cabal nos  recuerda; &quot;educaci&oacute;n y cultura es un binomio verbal y conceptual  indisoluble del af&iacute;n binomio cultura y paz. De los or&iacute;genes de nuestra  civilizaci&oacute;n nos vienen las voces humanitas y civilitas, expresivas de  la cuidadosa educaci&oacute;n de la persona como ciudadana para su fecunda y  dadivosa vida en la sociedad. En herencia  de ambas voces latinas tenemos acu&ntilde;ada la palabra cultura, fruto del  cultivo en los plant&iacute;os del esp&iacute;ritu individual y social&quot; <a name="3sup"></a><sup><a href="#3inf">3</a></sup>.</p>     <p>Podr&iacute;a surgir la pregunta ¿a que  cultura se nos invita a cultivar?. Intentar&eacute; aportar algunos elementos  si su norte es lograr y mantener la paz; deber&aacute; tener una visi&oacute;n plural  fundada en derechos y deberes, deber&aacute; ser incluyente en particular;  tendr&aacute; presente las minor&iacute;as &eacute;tnicas y culturales del pa&iacute;s, en  perspectiva de su reconocimiento y su aporte a la convivencia, no  discriminar&aacute; por origen, credo, sexo y valorar&aacute; su riqueza pluri&eacute;tnica  y pluricultural; ser&aacute; respetuosa del medio ambiente como derecho  indispensable para la calidad de vida de las nuevas generaciones; su  base ser&aacute; el respeto a la dignidad humana, partir&aacute; del reconocimiento  de las entidades regionales para buscar un perfil de identidad  nacional, que dando cuenta de la diferencia construir&aacute; su unidad como  naci&oacute;n, seg&uacute;n el proyecto de sociedad que sus asociados hayan previsto.</p>     <p>Tengamos presente que la universidad  se constituye en un pa&iacute;s, en su gran reserva intelectual, moral y  cultural y es por excelencia la llamada a formar pensadores y actores  sociales capaces de guiar su desarrollo.</p>     <p><b>Nuevos roles del educador para lo superior</b></p>     <p>El cuerpo de educadores y educadoras  de &eacute;sta universidad conocen su Proyecto de Educaci&oacute;n Institucional,  conocen las metas estimadas en su plan de desarrollo 2006-2015, pero lo  m&aacute;s plausible es que son sembradores cotidianos de la misi&oacute;n y visi&oacute;n  de nuestra casa de estudios superiores.</p>     <p>En la misi&oacute;n y visi&oacute;n pueden beber  para la ense&ntilde;anza de sus respectivas ciencias y disciplinas, los  grandes valores e ideales con los cuales se ha previsto formar al  egresado de esta instituci&oacute;n.</p>     <p>La Dra.  Beatriz Restrepo Gallego, nos comparte &quot;que la educaci&oacute;n superior, como  formadora en competencias espec&iacute;ficas; generadora de conocimientos y  aplicaciones del mismo, impulsar&aacute; de nuevos valores &eacute;tico-pol&iacute;ticos;  promotora de perspectivas globales y universales, y encargada de  desarrollar habilidades empresariales conducentes a la productividad y  a la riqueza&quot; <a name="4sup"></a><sup><a href="#4inf">4</a></sup>. Esta conceptualizaci&oacute;n nos precisa el exigente rol de ser educador para lo superior.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En la sociedad del conocimiento que  nos ha correspondido ejercer nuestra profesi&oacute;n de educadores, uno de  los retos centrales est&aacute; en formar para la creatividad y la innovaci&oacute;n  y para ello se requiere cambiar el paradigma de la transmisi&oacute;n del  conocimiento por el de desarrollo de las competencias, lo cual supone  que a lo largo del recorrido de la educaci&oacute;n b&aacute;sica y media, se ha  logrado el desarrollo de las competencias como proceso. Entre ellas la  del lenguaje verbal y el lenguaje matem&aacute;tico, las cuales deber&iacute;an ser  asumidas en su doble dimensi&oacute;n; asumir el conocimiento del objeto en si  mismo, pero de manera preferente se convierte en las herramientas  b&aacute;sicas para acceder a los otros objetos de conocimiento; en igual  forma se espera que en el abordaje del esp&iacute;ritu cient&iacute;fico, ocupando un  lugar muy destacado la formaci&oacute;n en competencias ciudadanas, esperando  con ello haberlo formado para que ejerza la funci&oacute;n p&uacute;blica, logre su  propia realizaci&oacute;n y se apropie de su futuro.</p>     <p>Ahora en el nivel de educaci&oacute;n  superior nos corresponde continuar la obra de formaci&oacute;n como persona,  ampliar el &aacute;ngulo de visi&oacute;n en su proceso de realizaci&oacute;n y posibilitar  el desarrollo de sus competencias laborales generales y espec&iacute;ficas y  las competencias cient&iacute;ficas, seg&uacute;n su &aacute;rea de conocimiento; pero  simplemente digamos que la investigaci&oacute;n es el mejor ejemplo de  aprendizaje activo y que a investigar solamente se aprende  investigando; para ello debemos centrar el aprendizaje en resolver  desaf&iacute;os intelectuales, soluci&oacute;n de problemas y con ello estaremos  logrando formar en el dif&iacute;cil arte de pensar. Esto nos plantea que la  docencia debe estar perneada por la investigaci&oacute;n, ambas asumidas como  actividades de un mismo proceso, en donde a la vez que se ense&ntilde;e se  afiance la cultura de la investigaci&oacute;n y a la inversa. Al investigar se  garantiza a los alumnos el ejercicio de la misi&oacute;n de ense&ntilde;ar,  replanteamiento que debe superar la anterior dicotom&iacute;a: ense&ntilde;anza e  investigaci&oacute;n.</p>     <p><b>El rol como pedagogo</b></p>     <p>La pedagog&iacute;a como campo conceptual,  plural y abierto, donde diversos enfoques contribuyen a su avance  cient&iacute;fico, es la que posibilita la formaci&oacute;n como persona a cada  miembro de la comunidad educativa, es la que da los elementos para que  nuestra misi&oacute;n mediada por nuestra relaci&oacute;n intersubjetiva entre el  docente y el alumno, se convierta en un placer de ense&ntilde;ar, en una  satisfacci&oacute;n por el avance del aprendizaje de cada estudiante. Ello  debe acrecentar nuestra motivaci&oacute;n y darle sentido a nuestra profesi&oacute;n.  No olvidemos que en el fondo de la armaz&oacute;n de una naci&oacute;n a trav&eacute;s de su  sistema educativo est&aacute;n uno o m&aacute;s pedagogos, como desconocer que en la  consolidaci&oacute;n del gran imperio norteamericano est&aacute; como base de  sustentaci&oacute;n la pedagog&iacute;a de John Dewey. De all&iacute; surge por conocer cual  es el modelo pedag&oacute;gico que caracteriza a una instituci&oacute;n educativa.  Precisado este, el logro de las metas de nuestra misi&oacute;n, toman un rumbo  m&aacute;s seguro.</p>     <p>La pedagog&iacute;a en nuestras  instituciones est&aacute; llamada a crear y recrear nuevas metodolog&iacute;as de  ense&ntilde;anza y aprendizaje; acrecentar&aacute; el trabajo en grupo tan d&eacute;bil en  nuestra cultura, orientar&aacute; el proceso educativo hacia la creatividad y  la innovaci&oacute;n. Afianzar&aacute; tambi&eacute;n la destreza en el uso did&aacute;ctico de los  medios interactivos de comunicaci&oacute;n e informaci&oacute;n tan indispensables en  el complejo relacionamiento de un mundo globalizado.</p>     <p>La relaci&oacute;n del estudiante con el  profesor ser&aacute; mediada por la capacidad de rendimiento y avance  intelectual del primero y la capacidad de previsi&oacute;n del segundo. La  clase presencial disminuir&aacute; y se aumentar&aacute;n los espacios de lectura,  escritura, laboratorio de realizaci&oacute;n de proyectos, de soluci&oacute;n a  problemas, de soluci&oacute;n a gu&iacute;as orientas por el profesor. Los espacios  de exposici&oacute;n, de an&aacute;lisis de conjunto, de discusi&oacute;n se aumentar&aacute;n, por  cuanto se estimular&aacute; la posibilidad de la apuesta en com&uacute;n, como medio  de socializaci&oacute;n del conocimiento.</p>     <p>Los procesos de evaluaci&oacute;n ser&aacute;n  variados, porque se trata de evaluar competencias, en donde se dar&aacute;  cuenta de la capacidad de crear, innovar, solucionar, cr&iacute;tica y  sobretodo capacidad de propuesta.</p>     <p>Se aprecian otros cambios en el rol  del profesor; le corresponde pertenecer a un grupo de investigaci&oacute;n,  avanzar en una l&iacute;nea de investigaci&oacute;n con sus alumnos, asumir el papel  de tutor, asesor. Ser&aacute; una persona comprometida con la producci&oacute;n  intelectual, dedicar&aacute; un tiempo a la publicaci&oacute;n de revistas indexadas,  publicar&aacute; sus textos sobre el conocimiento de su &aacute;rea. Utilizar&aacute; la  posibilidad de nuevas tecnolog&iacute;as para el cambio metodol&oacute;gico de sus  clases, provocar&aacute; en sus estudiantes el entusiasmo porque asuman sus  propios procesos de autoaprendizaje, que avancen a su ritmo y tengan  capacidad de propuesta.</p>     <p>Ser&aacute; necesario que el nuevo educador  adquiera el dominio de por lo menos una segunda lengua extranjera, lo  cual le facilitar&aacute; los procesos de actualizaci&oacute;n permanente y le  permitir&aacute; establecer un trabajo en red con profesionales del exterior.</p>     <p>Esperar&iacute;a que en este acto en que la  universidad de La Sabana resalta el cumplimiento de la misi&oacute;n de  nuestra profesi&oacute;n, no se mirara mi intervenci&oacute;n como un listado de  exigencias, sino que podamos avanzar en comprender la grandiosa  posibilidad que nos otorga nuestra profesi&oacute;n, afirma Fernando Savater:  &quot;La educaci&oacute;n es el acu&ntilde;amiento efectivo de lo humano, all&iacute; donde s&oacute;lo  existe como posibilidad. La educaci&oacute;n, por su car&aacute;cter socializador,  nos lleva a tomar conciencia de que no estamos solos en el mundo, de  que para realizarnos plenamente necesitamos de los dem&aacute;s; que es entre  los otro y con ellos que llegamos a ser plenamente humanos.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La educaci&oacute;n nos permite el acceso a  los bienes de la cultura, nos ubica en el tiempo, porque nos deja  conocer nuestras ra&iacute;ces, el legado de los antepasados y nos muestra la  importancia de conocer el presente como espacio para construir el  futuro&quot;. Se que la tarea no es f&aacute;cil; si observamos que estamos en una  sociedad exigente pero desorientada, saturada de actos de violencia,  cansada de soportar acciones de inequidad y falta de oportunidades,  para tener un trabajo que les permita tener una vida digna y ofrecer a  cada familia las condiciones m&iacute;nimas que garanticen que cada miembro de  ella se convierta en un sujeto aportante al desarrollo de esa misma  sociedad.</p>     <p>Pero a nosotros, personas  afortunadas, en el conjunto de esa sociedad, por haber recibido una  educaci&oacute;n superior y poder ejercer una profesi&oacute;n que contribuye a  dimensionar esa nueva sociedad, para la etapa del posconflicto, nos  corresponde entender y hacer entender que una herramienta eficaz contra  la pobreza es la educaci&oacute;n, que elevar el nivel educativo del pueblo,  es buscar un camino seguro a lograr un mayor gesto de equidad, que est&aacute;  aprobado que un mayor acceso a la juventud a la educaci&oacute;n superior en  el largo plazo, es garant&iacute;a de un mejor nivel de vida de los  profesionales, de sus familias y logran convertirse en una mayor  oportunidad de tributaci&oacute;n para el Estado, Francia aplica este criterio.</p>     <p>Hay m&uacute;ltiples formas de analizar las  crisis de las sociedades, una podr&iacute;a ser, la culpa de unos dirigentes  incapaces, pero tambi&eacute;n existe otra forma de an&aacute;lisis a la crisis, es  que la sociedad atraviesa crisis por errores de previsi&oacute;n. Lo que se  hizo no fue lo adecuado, pero tambi&eacute;n en este an&aacute;lisis, se le pregunta  a la educaci&oacute;n y de manera preferente a la educaci&oacute;n superior si ella  posibilit&oacute; ser el eje transversal obligado para orientar la cultura de  la previsi&oacute;n para esa sociedad, en el tramo de historia en que form&oacute;  esa pl&eacute;yade de profesionales.</p>     <p>En el presente nos asiste una  responsabilidad m&aacute;s, ser aprensivos del conocimiento global, pero a su  vez ser capaces de globalizar el local, para construir entre todos un  capital de conocimientos, que nos permita formar profesionales capaces  de encontrar soluciones concretas a los m&uacute;ltiples problemas de la  sociedad.</p>     <p>Esta Universidad le apuesta en su  presente y en su futuro, con la seguridad que su cuerpo profesional al  ser asumido como el centro mismo de su vida universitaria, es la  garant&iacute;a de formar para lo superior a toda su comunidad estudiantil que  tiene el privilegio de tenerlos a ustedes como sus id&oacute;neos formadores,  porque ellos aspiran primero a ser personas humanas y a su vez  ciudadanos de bien, dispuestos a ejercer sus profesiones con el mayor  decoro y solvencia posibles.</p>     <p>Feliz d&iacute;a del Educador.</p>  <hr size="1">          <p><a name="1inf"></a><a href="#1sup">1</a> Remolina  Vargas, Gerardo, y otros (2001). Tres palabras sobre formaci&oacute;n.,  Facultad de Educaci&oacute;n, Pontificia Universidad Javeriana, julio, Bogot&aacute;,  Javegraf.</p>               <p><a name="2inf"></a><a href="#2sup">2</a> Borrero Cabal, Alfonso (1987). Educaci&oacute;n para lo superior, Bogot&aacute;, Ascun.</p>               <p><a name="3inf"></a><a href="#3sup">3</a> Borrero Cabal, Alfonso (2003). Conferencia Educaci&oacute;n, Cultura y Paz, Bolet&iacute;n Asiesda, marzo-abril, Medell&iacute;n, Asiesda.</p>               <p><a name="4inf"></a><a href="#4sup">4</a> Restrepo G., Beatriz (2005). La voz del Planea. Reflexiones sobre el futuro de Antioquia, Medell&iacute;n, Planea, p. 94.</p> </font>     ]]></body>
<body><![CDATA[ ]]></body>
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