<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0123-3122</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Persona y Bioética]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[pers.bioét.]]></abbrev-journal-title>
<issn>0123-3122</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad de la Sabana]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0123-31222013000100010</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[IDIOSINCRASIA Y AMBIENTE: UNA REFLEXIÓN HIPOTÉTICA]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[IDIOSYNCRASY AND ENVIRONMENT: A HYPOTHETICAL REELECTION]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[IDIOSSINCRASIA E AMBIENTE: UMA REELEXÃO HIPOTÉTICA]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Coutiño-Molina]]></surname>
<given-names><![CDATA[Julio]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2013</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2013</year>
</pub-date>
<volume>17</volume>
<numero>1</numero>
<fpage>116</fpage>
<lpage>117</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0123-31222013000100010&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0123-31222013000100010&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0123-31222013000100010&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[   <font face="verdana" size="2">  <a name="Inicio"></a>      <br>    <p align="center"><font size="4"><b>IDIOSINCRASIA Y AMBIENTE:    <br> UNA REFLEXI&Oacute;N HIPOT&Eacute;TICA</b></font></p>      <p align="center"><font size="3"><b><i>IDIOSYNCRASY AND ENVIRONMENT:    <br> A HYPOTHETICAL REELECTION</i></b></font></p>      <p align="center"><font size="3"><b><i>IDIOSSINCRASIA E AMBIENTE:    <br> UMA REELEX&Atilde;O HIPOT&Eacute;TICA</i></b></font></p>      <p align="justify">Julio Couti&ntilde;o-Molina<a name="no01"></a><a href="#no_01"><sup>1</sup></a></p>      <p align="justify"><a name="no_01"></a><a href="#no01"><sup>1</sup></a> Licenciado en Biolog&iacute;a. Maestro en Ciencias en Recursos Naturales y Desarrollo Rural, M&eacute;xico.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> <a href="mailto:jcoutino@ecosur.mx">jcoutino@ecosur.mx</a></p>  <hr>      <br>      <p align="justify">Se&ntilde;ora &mdash;le dije a aquella mujer que esperaba el transporte colectivo junto conmigo&mdash; ah&iacute; tiene el basurero; luego nos andamos quejando de que se inundan las calles. Por toda respuesta, aquella desconocida conciudadana solo esboz&oacute; una sonrisa despu&eacute;s de haber tirado su botella de refresco en la calle, a pesar de tener junto a ella un basurero. Tan sobria respuesta me desconcert&oacute;. Yo m&aacute;s bien esperaba una mentada de madre (expresi&oacute;n popular mexicana) pues, generalmente, en estos casos en M&eacute;xico no se reacciona de muy buena manera cuando se trata de que alguien nos llame la atenci&oacute;n sobre nuestro accionar ambiental y deber c&iacute;vico.</p>      <p align="justify">Es casi seguro que de inmediato se&ntilde;alemos a la falta de educaci&oacute;n o a la condici&oacute;n social como detonantes de este tipo de actitudes. Sin embargo, cu&aacute;ntos de nosotros no hemos visto a personas educadas o de alto nivel socioecon&oacute;mico lavando sus banquetas, tirando basura en las calles, quemando desechos, etc. Y dejando de lado todo aire moralista, el punto toral no es juzgar dichas acciones, sino entender la raz&oacute;n de ellas. Parece dif&iacute;cil pensar que la especie humana sea la &uacute;nica incapaz de experimentar <i>neotenia </i>(el aprendizaje o temor de un animal en relaci&oacute;n a alguna experiencia negativa, por ejemplo, despu&eacute;s de haber sido capturado). Y sin embargo, parece que la superficialidad del pensamiento cotidiano impide meditar sobre las consecuencias de nuestros actos. De otra manera c&oacute;mo explicar que aun teniendo conocimiento de las consecuencias, no se modifiquen varias de nuestras acciones sobre el ambiente, y eso independientemente del axioma rom&aacute;ntico de que los habitantes de zonas urbanas son menos responsables de su entorno respecto a aquellos que habitan zonas rurales &mdash;o pr&iacute;stinas si se prefiere&mdash; (1).</p>  <font size="3">     <br>    <p align="justify"><b>NUESTRA IDIOSINCRASIA, &iquest;UN FACTOR NEGATIVO PARA EL CUIDADO AMBIENTAL?</b></p></font>      <p align="justify">Parecer&iacute;a que todo termina circunscribi&eacute;ndose a un asunto que bien se puede denominar de <i>idiosincrasia ambiental, </i>entendida como la manera particular de ser de cada individuo y de nuestra sociedad respecto al cuidado del medio. Es decir, la comodidad de tirar los desechos (o de otras diversas acciones irresponsables), simplemente porque <i>vale madre, </i>es una actitud de desidia. Esto parece confirmar que la conducta humana est&aacute; hecha de incertidumbre y que cotidianamente adoptamos decisiones y acciones que comprometen nuestro futuro. Si bien es cierto que nuestro libre albedr&iacute;o nos &quot;permite&quot; actuar con desidia, tambi&eacute;n es cierto que dicha libertad debe ajustarse a un marco &eacute;tico y normativo orientado hacia lo <i>correcto.</i></p>      <p align="justify">Por lo anterior, y considerando que la responsabilidad con que tomamos nuestras decisiones var&iacute;a de acuerdo al conocimiento que poseamos al respecto, se podr&iacute;a considerar si dicha desidia se debe a falta de informaci&oacute;n. Pero teniendo en cuenta que actualmente en M&eacute;xico la educaci&oacute;n ambiental forma parte del sistema educativo (con deficiencias si se quiere), que los medios de comunicaci&oacute;n, las instituciones federales y estatales y diversas ONG presentan proyectos y campa&ntilde;as ecol&oacute;gicas permanentes, tal afirmaci&oacute;n parece endeble. Sin embargo, las variaciones con que cada individuo percibe su ambiente tambi&eacute;n conllevan impl&iacute;cita una diversidad en sus interacciones para con este (2). Por lo que, lejos de una visi&oacute;n similar al <i>Mundo feliz </i>de Aldous Huxley, es indudable que una hipot&eacute;tica tendencia homogeneizadora de nuestra idiosincrasia ambiental ser&iacute;a deseable.</p>  <font size="3">     <br>    <p align="justify"><b>&iquest;UNIFORMIDAD EN EL CUIDADO DEL AMBIENTE?</b></p></font>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Independientemente de que tal afirmaci&oacute;n podr&iacute;a considerarse una imposici&oacute;n moral, tambi&eacute;n es cierto que la crisis ecol&oacute;gica <i>impone </i>la necesidad de respuestas acordes. Si bien esto significa algo que se hace <i>por nuestro propio bien, </i>tambi&eacute;n puede considerarse una exigencia a la voluntad individual. Pero esta supuesta restricci&oacute;n a la libertad representa, parad&oacute;jicamente, el crisol donde el <i>yo </i>responsable se fragua a partir de elecciones inducidas por las que el individuo a&uacute;n no se responsabiliza (3). Para Rappaport (4), la cultura es un instrumento de adaptaci&oacute;n a la naturaleza y adoptar una pauta cultural responde a las mismas reglas de la adaptaci&oacute;n biol&oacute;gica; adem&aacute;s, el est&iacute;mulo adecuado &mdash;en este caso la educaci&oacute;n ambiental&mdash; puede producir un incremento en el comportamiento deseado. Esto sugiere que te&oacute;ricamente es posible una cultura de cuidado y respeto com&uacute;n hacia la naturaleza, pero &iquest;ser&iacute;a &eacute;ticamente aceptable?</p>      <p align="justify">Lo anterior podr&iacute;a considerarse una visi&oacute;n impuesta del medioambiente. Sin embargo, seg&uacute;n la teor&iacute;a de la sociabilidad, las personas hacen cosas con, para y en relaci&oacute;n con los dem&aacute;s (5). Ergo, no se tratar&iacute;a de imponer una cultura sobre otra, ni de pasar por alto <i>lo local, </i>sino de generar los cambios que, desde lo individual y local, puedan transcender a lo colectivo y global (6), en vista de lo cual no ser&iacute;a &eacute;ticamente incorrecto buscar dicha homogeneizaci&oacute;n a trav&eacute;s de la educaci&oacute;n, pues se contribuir&iacute;a a la formaci&oacute;n de pautas de responsabilidad comunes en dicha materia.</p>      <p align="justify">Adoptar nuevas pautas de comportamiento &eacute;tico hacia el ambiente quiz&aacute; no sea posible m&aacute;s all&aacute; del &aacute;mbito te&oacute;rico, pero al menos Conrad Lorenz, el et&oacute;logo austriaco, menciona que mientras m&aacute;s tiempo se deje de realizar un comportamiento espec&iacute;fico, mayores ser&aacute;n las posibilidades de que dicho comportamiento se produzca. Ello puede significar que el surgimiento de una nueva cultura de respeto est&eacute; m&aacute;s cerca de &quot;implantarse&quot; en nuestras sociedades. A manera de conclusi&oacute;n, la frase del emperador romano Marco Aurelio: &quot;Los hombres han nacido los unos para los otros, ed&uacute;calos o pad&eacute;celos&quot;.</p>  <hr>  <font size="3">     <br>    <p align="justify"><b>REFERENCIAS</b></p></font>      <!-- ref --><p align="justify">1.&nbsp;Escobar A. Constructing nature. Elements for a postructural political ecology. In Peet R, Watts M, editores. Liberation ecologies. London: Routledge; 1996. p. 46-48.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000028&pid=S0123-3122201300010001000001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p align="justify">2.&nbsp;Ellen R. Environment, subsistence and system. The ecology of small-scale social formations. Cambridge: Cambridge University Press; 1989.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000030&pid=S0123-3122201300010001000002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p align="justify">3.&nbsp;Savater F. El valor de educar. M&eacute;xico: Instituto de Estudios Educativos y Sindicales de Am&eacute;rica; 1997.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000032&pid=S0123-3122201300010001000003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p align="justify">4.&nbsp;Rappaport R. Naturaleza, cultura, antropolog&iacute;a ecol&oacute;gica. En H. Shapiro, editor. C&oacute;mo funciona la sociedad. M&eacute;xico: Fondo de Cultura Econ&oacute;mica; 1975. p. 261-292.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000034&pid=S0123-3122201300010001000004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p align="justify">5.&nbsp;Linton R. Estudio del hombre. M&eacute;xico: Fondo de Cultura Econ&oacute;mica; 1972.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000036&pid=S0123-3122201300010001000005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p align="justify">6.&nbsp;Ch&aacute;vez MT. La &eacute;tica ambiental como reflexi&oacute;n en el marco de la educaci&oacute;n en ciencias y en tecnolog&iacute;a: hacia el desarrollo de la conciencia de la responsabilidad. Educere, art&iacute;culos arbitrados 2004; 11: 483-488.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000038&pid=S0123-3122201300010001000006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>  <hr>      <p align="justify"><a href="#Inicio">Inicio</a></p>  </font>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>1</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Escobar]]></surname>
<given-names><![CDATA[A.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Constructing nature: Elements for a postructural political ecology]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Peet]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Watts]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Liberation ecologies]]></source>
<year>1996</year>
<page-range>46-48</page-range><publisher-loc><![CDATA[London ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Routledge]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<label>2</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ellen]]></surname>
<given-names><![CDATA[R.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Environment, subsistence and system: The ecology of small-scale social formations]]></source>
<year>1989</year>
<publisher-loc><![CDATA[Cambridge ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Cambridge University Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<label>3</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Savater]]></surname>
<given-names><![CDATA[F.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El valor de educar]]></source>
<year>1997</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Instituto de Estudios Educativos y Sindicales de América]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<label>4</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rappaport]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Naturaleza, cultura, antropología ecológica]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Shapiro]]></surname>
<given-names><![CDATA[H.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Cómo funciona la sociedad]]></source>
<year>1975</year>
<page-range>261-292</page-range><publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Fondo de Cultura Económica]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<label>5</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Linton]]></surname>
<given-names><![CDATA[R.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Estudio del hombre]]></source>
<year>1972</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Fondo de Cultura Económica]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<label>6</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Chávez]]></surname>
<given-names><![CDATA[MT]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La ética ambiental como reflexión en el marco de la educación en ciencias y en tecnología: hacia el desarrollo de la conciencia de la responsabilidad]]></article-title>
<source><![CDATA[Educere]]></source>
<year>2004</year>
<numero>11</numero>
<issue>11</issue>
<page-range>483-488</page-range></nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
