<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0123-417X</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Psicología desde el Caribe]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Psicol. caribe]]></abbrev-journal-title>
<issn>0123-417X</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Fundación Universidad del Norte]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0123-417X2014000300010</article-id>
<article-id pub-id-type="doi">10.14482/psdc.31.3.5441</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El Análisis Existencial en la escuela: de la restricción al encuentro creativo]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Existential Analysis in school: the restriction to creative meeting]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lizcano Roa]]></surname>
<given-names><![CDATA[Julie Paola]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad de La Salle  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Bogotá D.C]]></addr-line>
<country>Colombia</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2014</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2014</year>
</pub-date>
<volume>31</volume>
<numero>3</numero>
<fpage>577</fpage>
<lpage>596</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0123-417X2014000300010&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0123-417X2014000300010&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0123-417X2014000300010&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[Este artículo expone una revisión y una serie de reflexiones en torno al Análisis Existencial sobre el diagnóstico y la intervención psicológica en contextos escolares. Se revisaron y contrastaron las contribuciones de distintos autores representativos del modelo biomédico y del modelo bio-psico-socio-espiritual en torno a la intencionalidad del psicodiagnóstico escolar. Se discute sobre la aplicabilidad de estas propuestas (modelo biomédico y modelo bio-psico-socio-espiritual) al Análisis Existencial en los programas de ayuda a niños, niñas y adolescentes que pasan por diferentes dificultades para afrontar situaciones propias de la existencia humana que se presentan en contextos escolares.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This article summarizes some theoretical reflections about the personal and Existential Analysis on diagnosis and psychological interventions in school settings. Were reviewed and contrasted the contributions of various authors representative of the biomedical model and the bio-psycho-socio-spiritual about the intentionalities of the school psychodiagnostic. We discuss the applicability of these proposals (bio-medical model and bio-psycho-socio-spiritual) to Existential Analysis in programs to help children and young people whom throw out to different difficulties, specificly to human existence that presented in school settings.]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[análisis existencial]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[modelo biomédico]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[modelo bio-psico-socio-espiritual]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[psicodiagnóstico escolar]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[existential analysis]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[biomedical model]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[bio-psycho-socio-spiritual]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[school psychodiagnostic]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2">     <p>DOI: <a href="http://dx.doi.org/10.14482/psdc.31.3.5441" target="_blank">http://dx.doi.org/10.14482/psdc.31.3.5441</a></p>     <p align="center"><font size="4"><b>El An&aacute;lisis Existencial en la escuela: de la restricci&oacute;n al encuentro creativo</b></font></p>     <p align="center"><font size="3"><b>Existential Analysis in school: the restriction to creative meeting</b></font></p> <b>Julie Paola Lizcano Roa, P.s*</b>      <p>* Universidad de La Salle, Bogot&aacute;, D.C. (Colombia).    <br>  <b>Correspondencia: </b>Carrera 5 N<sup>o</sup> 59A-44, Bogot&aacute;, D.C. (Colombia). jlizcano51usalle.edu.co.</p>     <p><b>Fecha de recepci&oacute;n: </b>2 de julio de 2013    <br> <b>Fecha de aceptaci&oacute;n: </b>8 de marzo de 2014</p> <hr>     <p><b>Resumen</b></p>     <p>Este art&iacute;culo expone una revisi&oacute;n y una serie de reflexiones en torno al An&aacute;lisis Existencial sobre el diagn&oacute;stico y la intervenci&oacute;n psicol&oacute;gica en contextos escolares. Se revisaron y contrastaron las contribuciones de distintos autores representativos del modelo biom&eacute;dico y del modelo bio-psico-socio-espiritual en torno a la intencionalidad del psicodiagn&oacute;stico escolar. Se discute sobre la aplicabilidad de estas propuestas (modelo biom&eacute;dico y modelo bio-psico-socio-espiritual) al An&aacute;lisis Existencial en los programas de ayuda a ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes que pasan por diferentes dificultades para afrontar situaciones propias de la existencia humana que se presentan en contextos escolares.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>Palabras clave: </b>an&aacute;lisis existencial, modelo biom&eacute;dico, modelo bio-psico-socio-espiritual, psicodiagn&oacute;stico escolar.</p> <hr>      <p><b>Abstract</b></p>     <p>This article summarizes some theoretical reflections about the personal and Existential Analysis on diagnosis and psychological interventions in school settings. Were reviewed and contrasted the contributions of various authors representative of the biomedical model and the bio-psycho-socio-spiritual about the intentionalities of the school psychodiagnostic. We discuss the applicability of these proposals (bio-medical model and bio-psycho-socio-spiritual) to Existential Analysis in programs to help children and young people whom throw out to different difficulties, specificly to human existence that presented in school settings.</p>     <p><b>Keywords: </b>existential analysis, biomedical model, bio-psycho-socio-spiritual, school psychodiagnostic.</p> <hr>          <p><b>INTRODUCCI&Oacute;N</b></p>     <p><i>Hay cierto placer en la locura que s&oacute;lo el loco conoce.</i></p>     <p>(Pablo Neruda)</p>     <p>Hist&oacute;ricamente la psicolog&iacute;a como disciplina ha contribuido en la b&uacute;squeda de soluciones a las problem&aacute;ticas que surgen en los diferentes contextos que hacen parte de la vida del ser humano, como el contexto escolar; sin embargo, las pr&aacute;cticas de orden &quot;interventivo&quot; han llevado a que el rol del psic&oacute;logo en el &aacute;rea escolar parezca &quot;difuso&quot;, pues este en ocasiones ejerce su pr&aacute;ctica con la intencionalidad de llevar a cabo diagn&oacute;sticos psicol&oacute;gicos que muchas veces son reforzados por los docentes de dichas instituciones y que pueden dificultar el desarrollo de los estudiantes en los diversos entornos donde estos interact&uacute;an. Como resalta Carrasco (s.f.), el psic&oacute;logo que se encuentra inmerso en contextos educativos tiende a intervenir de manera directa e indirecta en los fen&oacute;menos que se presentan en la escuela con los ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes, sin tener en cuenta las consecuencias de su intervenci&oacute;n; en estos casos es importante que el psic&oacute;logo trabaje de forma inter-disciplinar en los procesos psicol&oacute;gicos relacionados con el aprendizaje, responsabiliz&aacute;ndose siempre de las implicaciones educativas de su intervenci&oacute;n profesional (Colegio Nacional de Psic&oacute;logos, 2007).</p>     <p>Dom&eacute;nech y Ezpeleta (1995) resaltan que el inter&eacute;s por clasificar las enfermedades en los ni&ntilde;os es un fen&oacute;meno reciente, y aunque su aparici&oacute;n es posterior al desarrollo de las clasificaciones en psiquiatr&iacute;a, las clasificaciones son fundamentales para la consolidaci&oacute;n de una psico-patolog&iacute;a infantil cient&iacute;fica. Por otro lado, Mart&iacute;n (2006) enfatiza que cuando se sigue el modelo biom&eacute;dico, el diagn&oacute;stico es supremamente importante y tiene una utilidad incuestionable, sin embargo, en disciplinas como la psicolog&iacute;a y la psiquiatr&iacute;a se suele preguntar sobre la utilidad de los diagn&oacute;sticos, teniendo en cuenta que la medicina no es la &uacute;nica disciplina que hace uso del modelo biom&eacute;dico.</p>     <p>Reforzando lo anterior, Payr&uacute; y Fiorini (s.f., como se citan en Bertini, 1981) resaltan que en el proceso psicoterap&eacute;utico el diagn&oacute;stico psicol&oacute;gico permite articular mejor los recursos t&eacute;cnicos por implementar, para trabajar en las distintas etapas o momentos terap&eacute;uticos. Por ejemplo, desde la psiquiatr&iacute;a, y en ocasiones en la psicolog&iacute;a, dentro del mismo modelo biom&eacute;dico, se toman los conceptos de anormalidad y normalidad como una forma para clasificar los comportamientos de los individuos, excluyendo a aquellos con problemas psicol&oacute;gicos. Aparentemente, todo esto surge de un consenso social de una sociedad que busca la perfecci&oacute;n, ya que la intencionalidad del modelo biom&eacute;dico, seg&uacute;n Ceitlin (1997), est&aacute; dada por una visi&oacute;n patologizadora, en la que quien cura &uacute;nicamente es el m&eacute;dico, &eacute;l es quien tiene el conocimiento objetivo, es quien tiene la respuesta a lo que le est&aacute; sucediendo al paciente, reflejo de una visi&oacute;n monista del ser humano, en la que lo que se cura es el cuerpo, el diagn&oacute;stico est&aacute; basado en una postura de &iacute;ndole biol&oacute;gica, la patolog&iacute;a es org&aacute;nica, y el tratamiento es externo al paciente, quien debe desempe&ntilde;ar un rol pasivo y es despojado de la responsabilidad sobre lo que le est&aacute; sucediendo. Al explicar la patolog&iacute;a, el modelo biom&eacute;dico atribuye una importancia secundaria a factores sociales y culturales, y sus fundamentos son estrictamente de orden biol&oacute;gico (Stagnaro, 1984).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Desde el modelo bio-psico-socio-espiritual propuesto por Frankl (1994) se toma en cuenta, por ejemplo: la importancia de abordar el historial vital de la persona con la cual se va a trabajar, acompa&ntilde;ando al paciente/ consultante en el &quot;plano existencial&quot;; lo cual implica que no se recurre a m&eacute;todos y t&eacute;cnicas r&iacute;gidas para abordar las problem&aacute;ticas, sino que en el proceso terap&eacute;utico, el terapeuta se abre al paciente, disponi&eacute;ndose de manera tal que puede dejarse &quot;tocar&quot; por las problem&aacute;ticas que trae el consultante (Binswanger, s.f., citado en De Barbieri, 2002), buscando el sentido profundo de la enfermedad. A esto, llamado &quot;junto-al-otro&quot;, es lo que los analistas existenciales llaman <i>encuentro </i>(Binswanger, 1973), este intercambio bidireccional de di&aacute;logo profundo entre dos personas, cuya intencionalidad es el descubrimiento del sentido, lo que en t&eacute;rminos frankleanos se denomina <i>autotrascenden&aacute;a </i>(Guberman, 2009).</p>     <p>Miranda, Jarque y Tarraga (2005) afirman que entre el 12 y 30 % de ni&ntilde;os en edad escolar presentan problemas socioemocionales que obedecen a distintas causas y que afectan las capacidades de aprendizaje y los comportamientos de estos. A lo anterior se suma que los sistemas escolares muchas veces no cuentan con los recursos profesionales para atender a las dificultades de aprendizaje, y mucho menos las emocionales o de adaptaci&oacute;n, sin embargo, no es imposible implementar estrategias que permitan abordar las problem&aacute;ticas de los estudiantes facilitando una comprensi&oacute;n global, interdisciplinaria y cr&iacute;tica de la realidad social en la cual est&aacute;n inmersos (Gennari, 2001, citado en Quintana 2009), propiciando en el contexto escolar la vinculaci&oacute;n, la fundamentaci&oacute;n, el encuentro y la transformaci&oacute;n, y fortaleciendo dimensiones como la libertad, la naturaleza, el mundo, la vida, el sentimiento y el misterio (Quintana, 2009). Lo fundamental, entonces, de implementar un modelo bio-psico-socio-espiritual desde la psicolog&iacute;a en contextos escolares es reconocer en qu&eacute; consiste la libertad interior o creativa, c&oacute;mo se puede encontrar el sentido de la vida, c&oacute;mo ser seres eminentes de creatividad, darles importancia a las relaciones interpersonales, reconocer la importancia del encuentro terap&eacute;utico y en este la comprensi&oacute;n del lenguaje y el silencio como formas de comunicaci&oacute;n, y la funci&oacute;n de la afectividad como condici&oacute;n importante del ser humano (L&oacute;pez, 2003), teniendo en cuenta que el psic&oacute;logo que est&eacute; inmerso en los contextos escolares deber&aacute; tener una &quot;exquisita sensibilidad humana&quot;, y hay que tener en cuenta que la elaboraci&oacute;n de un aut&eacute;ntico saber comprensivo del hombre, en cualquier tipo de contextos donde este se encuentre inmerso, no puede ser tarea de una actividad aislada (Delgado, 2010).</p>     <p>El inter&eacute;s de este trabajo es hacer una revisi&oacute;n documental que nos permita abordar y reflexionar las alternas comprensiones del diagn&oacute;stico y la intervenci&oacute;n psicol&oacute;gica en contextos escolares, que se derivan del An&aacute;lisis Existencial, as&iacute; como comprender la intencionalidad inherente al psicodiagn&oacute;stico escolar y c&oacute;mo se construye la relaci&oacute;n terapeuta-consultante desde el modelo biom&eacute;dico y el modelo bio-psico-socio-espiritual.</p>     <p><b>LOGOTERAPIA, AN&Aacute;LISIS EXISTENCIAL Y LA ESCUELA</b></p>     <p>En la actualidad, el ser humano se encuentra en un periodo de crisis de identidad o p&eacute;rdida del sentido, debido a lo cual ha surgido una nueva neurosis, propia de esta &eacute;poca, llamada por Frankl <i>neurosis no&oacute;gena. </i>Siendo as&iacute;, de la psicolog&iacute;a humanista se desprende la <i>logoterapia </i>y el <i>an&aacute;lisis existencial </i>(Frankl, 2001), en la que lo importante es tomar al ser humano como una unidad antropol&oacute;gica, que se convierte en persona precisamente en el &aacute;mbito de la dimensi&oacute;n espiritual. Lo espec&iacute;ficamente propio del ser humano es su libertad y responsabilidad, las cuales son la esencia de la existencia aut&eacute;nticamente humana.</p>     <p>La logoterapia, seg&uacute;n Viktor Frankl (2001), se considera una t&eacute;cnica psicoterap&eacute;utica, que va m&aacute;s all&aacute; del an&aacute;lisis existencial, e implica m&aacute;s que un simple an&aacute;lisis del sujeto, ya que no solo se centra en el an&aacute;lisis, sino que tambi&eacute;n es una terapia. Para Frankl, la logoterapia se basa en tres supuestos fundamentales: 1. <i>la libertad de la voluntad, </i>la cual hace referencia a que el ser humano como hombre es un ser finito y su libertad tiene unos l&iacute;mites, pero no obstante es capaz de elevarse por encima de los determinantes som&aacute;ticos y ps&iacute;quicos que hacen parte de toda existencia; 2. <i>la voluntad de sentido, </i>la cual indica que todo sentido enmarca la existencia del ser humano, y este es responsable de la realizaci&oacute;n del sentido espec&iacute;fico de su vida; y 3. <i>El sentido de la vida, </i>aunque desde la logoterapia no se prescribe el sentido, s&iacute; se habla sobre c&oacute;mo ampliar el campo visual del sujeto, y haciendo que peque&ntilde;os eventos empiecen a cobrar importancia, ya que Frankl (1994) resalta que la vida puede cobrar sentido a trav&eacute;s de lo que damos a la vida, de lo que tomamos del mundo y respecto a los planteamientos que hacemos ante un destino que ya no se puede cambiar. Es as&iacute; que la logoterapia, como teor&iacute;a y pr&aacute;ctica, debe ser accesible a todo el mundo, ya que a trav&eacute;s de esta lo que se logra ver es la aut&eacute;ntica esencia del ser humano.</p>     <p>Por otro lado, el An&aacute;lisis Existencial (AE) resulta tambi&eacute;n de gran importancia en el abordaje de la comprensi&oacute;n del ser humano. De acuerdo con Rispo (2007), el An&aacute;lisis Existencial radica en la forma como me reencuentro con el otro, y as&iacute; la participaci&oacute;n coexistencial se despliega desde un rec&iacute;proco afecto emocional, necesario e indispensable para que pueda darse una complementaci&oacute;n y una completud de un <i>nosotros </i>con un <i>t&uacute;.</i></p>     <p>El AE implica una visi&oacute;n del mundo <i>(weltanschauung </i>humanista, cuyo fin radica en eliminar la escisi&oacute;n que existe entre sujeto y objeto; por ejemplo, Binswanger (como se cita en Ferro, 2001) llam&oacute; a esto el <i>defecto fatal de la psicolog&iacute;a </i>(p. 52) y May (como se cita en De Castro &amp; Garc&iacute;a, 2008) lo denomin&oacute; la <i>zona cancerosa (p. 88). </i>Pues esa visi&oacute;n del sujeto y el objeto como entes que se encuentran en un mismo nivel de comprensi&oacute;n es lo que ha hecho que la psicolog&iacute;a se vuelva un tanto difusa (De Castro, 2000) y lo que se pretende comprender es la forma de vivir la vida (Rispo, 2007), pues el fin no solo es intentar hacer un an&aacute;lisis concreto de la persona, desde el sentido &oacute;ntico, sino desde el sentido ontol&oacute;gico, en el que es fundamental realizar un an&aacute;lisis de la persona, ayudando a que esta despliegue sus potencialidades (Frankl, 2001). Por eso, como lo resalta Binswanger (s.f., citado en May, 1958), la terapia basada en el An&aacute;lisis Existencial estudia el historial del paciente a quien trata, pero no explica ese historial ni las idiosincrasias patol&oacute;gicas conforme a las ense&ntilde;anzas de ninguna escuela psicoterap&eacute;utica, ni mucho menos recurriendo a estas. Lo que se intenta, entonces, es comprender la <i>historia de vida </i>como estructura particular del paciente en el mundo.</p>     <p>Por otro lado, para el aporte del estudio del ser humano y de las diferentes crisis existenciales que atormentan a este, desde el An&aacute;lisis Existencial se dispone de la Fenomenolog&iacute;a como m&eacute;todo para ser aplicado a distintas situaciones; de aqu&iacute; surge <i>la fenomenolog&iacute;a descriptiva, </i>que se basa principalmente en la forma como el paciente describe sus experiencias y su subjetividad; se fundamenta en el pensamiento de Karl Jaspers; <i>la fenomenolog&iacute;agen&eacute;tico-estructurai, </i>se basa en hacer un an&aacute;lisis de datos que ofrece el paciente, tratando de encontrar un punto en com&uacute;n o el n&uacute;cleo del problema; se centra en el pensamiento de Minkowski y Von Geb-sattel; y la <i>fenomenolog&iacute;a categprial, </i>la cual se basa en intentar comprender la vivencia subjetiva de los pacientes a trav&eacute;s del estudio de la forma en que la persona experimenta ciertas categor&iacute;as (como la espacialidad, la temporalidad , la materialidad y la causalidad). Finalmente, la principal idea que se comparte en el enfoque existencialista es la comprensi&oacute;n del ser humano como <b>ser-en-el-mundo, </b>poniendo &eacute;nfasis en la visi&oacute;n del <b>ser-con-otros. </b>La fenomenolog&iacute;a entonces juega un papel importante en la comprensi&oacute;n del ser humano, en el que se destacan seg&uacute;n Spinelli (2005), primero, su intento de construir significados con el fin de dar sentido a las experiencias de vida que tenemos; segundo, todos los seres humanos somos movidos por intencionalidades; tercero, esta intencionalidad implica una inter-relaci&oacute;n del yo/self con el mundo, pues ning&uacute;n significado puede ser plenamente &quot;objetivo&quot;; cuarto, intentar entender los significados que se generan en las interrelaciones con el mundo que pueden generar alg&uacute;n tipo de angustia, ya que es imposible comprender dichos significados; y quinto, la angustia despertada, seg&uacute;n lo mencionado anteriormente, se profundiza en la conciencia de nuestras limitaciones como seres-en-el-mundo.</p>     <p>Por ejemplo, al aplicar esta perspectiva a la escuela se resalta la idea de que todos los estudiantes son diferentes y que la instituci&oacute;n deber&iacute;a ayudarlos a ser m&aacute;s como ellos mismos y menos como los dem&aacute;s. En este sentido, se considera que es necesario ayudar a los estudiantes a explorar y comprender m&aacute;s adecuadamente el conocimiento de su persona y los significados de sus experiencias vivenciales (Hamachek, 1987). En ese sentido, se observa la educaci&oacute;n como un medio favorecedor, cuasiterap&eacute;utico, pero al mismo tiempo instruccional del desarrollo de esa tendencia actualizante inherente en todos los hombres, la cual podr&aacute; ser potenciada si se atiende las necesidades personales de cada alumno, proporcion&aacute;ndole opciones v&aacute;lidas de autoconocimiento, crecimiento y autodecisi&oacute;n personal (Maslow, 1988; Sebasti&aacute;n, 1986).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Para Rogers (1978) es en la educaci&oacute;n en la que se fomenta el aprendizaje significativo vivencial, que involucra a la persona total del alumno. En ese sentido, la educaci&oacute;n recrea un clima de libertad total para que el alumno autoinicie ese aprendizaje; de aqu&iacute; la gran importancia de trabajar desde esta postura en los contextos escolares tomando como base los fundamentos del an&aacute;lisis existencial, como lo resalta D&iacute;az (2006):</p>     <p>La comprensi&oacute;n del mundo es lo que cada uno de nosotros somos con los otros, se trata de una relaci&oacute;n dial&eacute;ctica, por cuanto el hecho que el sujeto sea hist&oacute;rico no significa meramente que su vida transcurre en el tiempo, sino que su ser se constituye en la interacci&oacute;n con otros y all&iacute; se despliega un acontecer que lo configura. (p.76)</p>     <p>Teniendo en cuenta la postura de la psicolog&iacute;a humanista, Hern&aacute;ndez (1997) resalta que las aplicaciones de esta en &aacute;mbitos escolares se debe gracias a autores como Holt y Golman (como se citaa en Hern&aacute;ndez, 1997), quienes resaltaron en sus trabajos las carencias y fallas que tienen las instituciones, ya que no permiten un desarrollo total de la personalidad de los alumnos, sino, por el contrario, los hacen fracasar tanto en los aspectos acad&eacute;micos como en su vida social.</p>        <p>Aunque existe una amplia gama de trabajos cl&iacute;nicos desde la postura humanista-existencial, Miller (1976) logr&oacute; proponer cuatro modelos de la educaci&oacute;n desde la perspectiva anteriormente nombrada:</p>     <p>1.&nbsp;Los modelos de desarrollo, que destacan el cambio en el desarrollo de los estudiantes (por ejemplo, el desarrollo eg&oacute;ico de Erickson o el desarrollo moral de Kohlberg).</p>     <p>2.&nbsp;Modelos de autoconcepto, los cuales est&aacute;n centrados en el desarrollo de la identidad genuina (por ejemplo, el modelo de clarificaci&oacute;n de valores de Shaftels).</p>     <p>3.&nbsp;Modelos de sensibilidad y orientaci&oacute;n grupal, que se interesan en desarrollar habilidades de apertura y sensibilidad hacia los dem&aacute;s (por ejemplo, modelo comunicativo de Carkhuff).</p>     <p>4.&nbsp;Modelos de expansi&oacute;n de la conciencia, orientados a desarrollar el lado intuitivo de la conciencia.</p>     <p>Lo que se intenta entonces desde la perspectiva de la psicolog&iacute;a humanista es lograr una educaci&oacute;n integral, recuperando el desarrollo de la persona (autorrealizaci&oacute;n) y la educaci&oacute;n de los procesos afectivos y emocionales. Lo ideal entonces es centrar la educaci&oacute;n en ayudar a que los estudiantes decidan lo que son y lo que quieren llegar a ser. En este sentido, se considera que es necesario ayudar a los estudiantes a explorar y comprender m&aacute;s adecuadamente el conocimiento de su persona y los significados de sus experiencias vivenciales (Hamachek, 1987). Por ejemplo, para Rogers (1978) la educaci&oacute;n deber&iacute;a fomentar el aprendizaje significativo, vivencial, que involucra a la persona total del alumno. En ese sentido, la educaci&oacute;n debe recrear un clima de libertad total para que el alumno autoinicie ese aprendizaje, promoviendo, entonces, una educaci&oacute;n basada en el desarrollo de una conciencia &eacute;tica, altruista y social (Rogers, 1978).</p>     <p>Por ejemplo, en el texto <i>logoterapia: fundamentos,principios y aplicaci&oacute;n. una experiencia de evaluaci&oacute;n del logro interior de sentido, </i>de Noblejas de la Flor (1994), se constata que desde una visi&oacute;n humanista, la finalidad de la educaci&oacute;n consiste en ayudar a los estudiantes a perfeccionar su conciencia individual, para as&iacute; poder contar con su capacidad de descubrir los sentidos inherentes a cada situaci&oacute;n de su vida. En definitiva, la educaci&oacute;n desempe&ntilde;a un papel decisivo como orientaci&oacute;n de la persona en su b&uacute;squeda de sentido, basada en la concepci&oacute;n integral del hombre, pluridimensional con sus manifestaciones espirituales que lo capacitan para oponerse a sus condicionamientos y tomar la vida en sus manos. Por ende, es importante realizar estudios desde una perspectiva humanista en torno a la educaci&oacute;n que contribuyan a: 1) la formaci&oacute;n de los profesionales de la educaci&oacute;n, 2) formaci&oacute;n en valores y 3) el papel de la motivaci&oacute;n en el proceso de ense&ntilde;anza/aprendizaje y su implicaci&oacute;n en la labor de orientaci&oacute;n psicopedag&oacute;gica.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Este autor tambi&eacute;n resalta que la labor educativa ha de proporcionar a los docentes o educandos oportunidades para la elecci&oacute;n personal, ampliando as&iacute; los campos de inter&eacute;s de estos y concretando compromisos personales respecto de los cuales debe responder responsablemente. Lo anterior, entonces, encamina directamente a una ense&ntilde;anza individualizada, o a lo que Viktor Frankl denomin&oacute; &quot;pedagog&iacute;a de la responsabilidad&quot;; en conclusi&oacute;n, Lukas (1983) dice:</p>     <p>El que quiera ayudar a los j&oacute;venes de hoy tiene que encontrarles tareas con sentido y delegar&iacute;as en ellos, pero tambi&eacute;n tiene que estar dispuesto a vivir &eacute;l mismo una vida llena de sentido, en la que no domine la satisfacci&oacute;n de los impulsos, sino la conciencia, la voluntad y la raz&oacute;n. (p. 46)</p>     <p>Adicional a esto, Ubieto (2002) resalta que hoy por hoy convivimos en una sociedad que nos incita al consumismo, cuestionando si existen actualmente nuevas patolog&iacute;as o nuevos malestares ps&iacute;quicos que afecten a los ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes; por ejemplo, problemas de trastornos de comportamiento disociales que surgen como forma de enfrentar los diferentes conflictos en los que estos se encuentran inmersos. Continuando por esta misma l&iacute;nea, Untoiglich, Wettengel y Szyber (2009) reflexionan sobre si realmente las manifetaciones de la juventud son patolog&iacute;as o si son nuevas formas de comportamiento no patol&oacute;gicas, etiquet&aacute;ndolos entonces como ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes &quot;ansiosos&quot;. Por ende, Arango (2002) concluye que es de vital importancia hacer una correcta identificaci&oacute;n sobre los signos y s&iacute;ntomas que el ni&ntilde;o o adolescente est&eacute; presentando, ya que lo que se intenta evitar es la prescripci&oacute;n de medicamentos que puedan tener consecuencias a largo plazo y que se manifestar&aacute;n en la edad adulta; por ejemplo, este mismo autor resalta que el consumo de medicamentos antipsic&oacute;ticos puede generar a largo plazo problemas cognitivos y de desarrollo, sin embargo, a&uacute;n son escasos los estudios sobre la eficacia, seguridad y tolerabilidad de los f&aacute;rmacos psiqui&aacute;tricos en ni&ntilde;os y adolescentes. En este orden de ideas, los psic&oacute;logos deben aprender a enfrentarse a este tipo de circunstancias debido a los m&eacute;todos de intervenci&oacute;n; sin embargo, esto no debe obstaculizar su aplicaci&oacute;n en la b&uacute;squeda de la estabilidad y bienestar del consultante, lo cual se ha convertido en una responsabilidad social del psic&oacute;logo.</p>     <p><b>MODELO BIOM&Eacute;DICO</b></p>     <p><b>Y </b><b>modelo bio-psico-socio espiritual</b></p>     <p>No cabe duda que el modelo biom&eacute;dico ha sido de gran importancia en el abordaje de diferentes patolog&iacute;as mentales, y ha permitido el surgimiento de t&eacute;cnicas y estrategias valiosas para intervenirlas y evitar la segregaci&oacute;n y la exclusion de aquellos quienes las padecen.</p>     <p>Rozo (2002) planteaba que existe una fuerte tendencia en los contextos terap&eacute;uticos a que el consultante tome el relato del terapeuta como &quot;&uacute;nica verdad&quot;; as&iacute;, entonces, el consultante toma el relato como cierto y empieza desde all&iacute; a narrarse y a construirse. Dichos relatos determinar&aacute;n, entonces, la relaci&oacute;n de este con su mundo y con el mundo exterior, sin embargo, cuando se construye en el encuentro terapeuta/consultante una relaci&oacute;n basada en la honestidad, la sinceridad y la aceptaci&oacute;n de estos como seres interactuantes en el mundo, es posible que se produzca el &quot;cambio&quot; esperado, pues se habla que de una forma u otra el <i>v&iacute;nculo </i>es el que &quot;sana&quot;, y como se encontr&oacute; en los resultados, para el modelo bio-psico-socio-espiritual el psicodiagn&oacute;stico juega un papel secundario en la relaci&oacute;n terapeuta/consultante, en los diferentes contextos viven-ciales de estos, lo cual hace que no se reduzca al consultante en partes que deben ser estudiadas, ya que como lo planteaban Bugental et al. (1965, citado en Hern&aacute;ndez 1997), el ser humano es m&aacute;s que la suma de sus partes, el ser humano es un ser en relaci&oacute;n, que vive de manera consciente y que sabe decidir y elegir y, por ende, sabe orientarse hacia una meta, que como bien plantean los resultados, las metas no van dirigidas a un determinado sentido de vida, sino que existen m&uacute;ltiples formas de darnos sentido (Binswanger, 1973).</p>       <p>Por otro lado, como lo planteaba Rispo (2007), desde el An&aacute;lisis Exis-tencial es fundamental el reencuentro con el otro, ya que lo que existe es una participaci&oacute;n existencial definidas por dos personas que se encuentran en un mismo plano, eliminando as&iacute; la escisi&oacute;n sujeto-objeto, ya que lo m&aacute;s importante en el modelo bio-psico-socio-espiritual es que el terapeuta se permita crecer y transformarse junto con el consultante; y as&iacute;, entonces, el consultante se desplegar&aacute; de tal manera que podr&aacute; ser visible para el terapeuta, comprendiendo, as&iacute;, la historia de vida de este y ayudando a estructurar el mundo que el consultante quiere para s&iacute;.</p>     <p>El mismo Binswanger (1973) resaltaba que lo primordial no es estudiar la psicopatolog&iacute;a; lo que importa es la historia de vida del consultante y c&oacute;mo este puede reencontrarse con el <i>otro. </i>Los mismos resultados recalcaban que desde el modelo bio-psico-socio-espiritual, la psicopa-tolog&iacute;a juega un papel secundario, ya que podr&iacute;a reducir la comprensi&oacute;n del ser humano que el terapeuta tiene enfrente; postura no congruente con el modelo biom&eacute;dico; al respecto, Mart&iacute;nez (2011) afirm&oacute; que el ser humano no enferma, sino que se <i>restringe; </i>este mismo autor resalta que hablar de restricciones, en vez de psicopatolog&iacute;a, permite comprender mejor la manera como la libertad en una persona puede llegar a hacerse real y expresarse de manera concreta, con lo que concluye que las conductas no est&aacute;n determinadas por resultados y consecuencias, ya que la persona es la responsable de su existencia. De acuerdo con lo anterior, se destaca la relaci&oacute;n que existe entre los planteamientos del An&aacute;lisis Existencial, en los que se resalta la importancia de implementar en el encuentro terap&eacute;utico los fundamentos de la fenomenolog&iacute;a (como lo puede ser la fenomenolog&iacute;a descriptiva, gen&eacute;tico-estructural o categorial), planteados desde el pensamiento de Jaspers (1993), lo ideal, entonces, es que el terapeuta comprenda a su consultante como un ser-en-el-mundo, enfatizando la relaci&oacute;n de este como un ser-con-otros.</p>     <p>Por ejemplo, autores como Rueda (2010), J&aacute;uregui (2008), Vera y Moyano (s.f.), Pere&ntilde;a (2010), Quezada y Santelices (2009), entre otros, plantean que para el modelo biom&eacute;dico, el diagn&oacute;stico es fundamental en la terapia, ya que se basa en los principios del positivismo, all&iacute; el uso del t&eacute;rmino &quot;enfermedad mental&quot; se ve como una estrategia de coerci&oacute;n social dentro de la sociedad, en el que ciencias como la psiquiatr&iacute;a asumen los conceptos de normalidad y anormalidad como criterios de clasificaci&oacute;n. Asimismo, resaltan que es la sociedad la que ha proporcionado a los profesionales de la salud la facultad para clasificar y organizar a los sujetos en el marco de lo normal y lo anormal, permitiendo el surgimiento de consensos sociales e ideol&oacute;gicos de b&uacute;squeda de la perfecci&oacute;n, ya que en las distintas culturas, de alguna forma u otra, se establecen normas, las cuales condicionan los sentimientos y pensamientos de las personas y, al ser trasgredidas, pueden generar malestar en funci&oacute;n de las normas sociales que regulan el comportamiento hacia lo bueno y deseable; desde aqu&iacute; surge el modelo antipsiqui&aacute;trico como una forma de deconstrucci&oacute;n sobre las enfermedades mentales</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Contrario a lo anterior, Baltar (2003) sugiere que el modelo biom&eacute;dico ha empezado a generar cambios de perspectiva, ya que la subjetividad empieza a jugar un papel fundamental en el proceso terap&eacute;utico, pues la &quot;cura&quot; no depende del terapeuta, y el consultante juega un rol importante en el proceso, pues es quien padece los s&iacute;ntomas, y esto facilitar&aacute; a futuro el diagn&oacute;stico, y de all&iacute; las t&eacute;cnicas y estrategias que se deben utilizar. El autor tambi&eacute;n resalta que la patolog&iacute;a no depende de un &uacute;nico factor, sino que existen m&uacute;ltiples factores para que esta se produzca, por ende, es fundamental que los diagn&oacute;sticos se hagan a una edad temprana, lo cual permitir&aacute; que esta sea tratada, evitando que en la adultez vuelva a producirse. Este mismo autor concluye que el modelo biom&eacute;dico en contextos escolares juega un papel fundamental, ya que su intervenci&oacute;n invita a romper las &quot;etiquetas&quot; y los comportamientos excluyentes, y resalta la necesidad del trabajo con docentes y con la familia extensa, para que se realicen actividades en las que los alumnos puedan mostrar sus habilidades y se pueda promover comportamientos de inclusi&oacute;n y procesos resilientes.</p>     <p>Sin embargo, Arcila, Mendoza, Jaramillo y Ca&ntilde;&oacute;n (2009) se&ntilde;alan que de una forma u otra el diagn&oacute;stico puede generar representaciones negativas de s&iacute; mismo en el consultante, ya que es inevitable que el ser humano construya significados que pueden empezar a marcar lo que son, y desde all&iacute; caracterizarse; esto permitir&iacute;a pensar que quiz&aacute;s la base de todo esto no es el diagn&oacute;stico como tal, sino la forma en que este es manejado en consulta; lo fundamental es hacerle entender al consultante lo que le sucede y por qu&eacute; le suceden ciertas cosas (al fin y al cabo, muchos consultantes piden explicaciones a lo que les sucede), pero tambi&eacute;n es importante hacerle entender que &eacute;l o ella son &quot;m&aacute;s que un diagn&oacute;stico&quot; y que eso no determinar&aacute; lo que pueden llegar a ser. Rovaletti (2002) resalta que hay que ir m&aacute;s all&aacute; de la anomal&iacute;a, y es el proceso psicotera-p&eacute;utico el que debe fomentar que los consultantes logren encontrarse con el mundo plenamente, sin estancarse por lo que &quot;tienen&quot;.</p>     <p>No cabe duda que hemos llegado, como lo resalta Moya (1999), a un estado de epidemia en cuanto a las enfermedades mentales, y que estas se agravan por los cambios sociales que el mundo ha venido presenciando desde unos a&ntilde;os atr&aacute;s; sin embargo, depende de todos nosotros, como seres en el mundo, retomar la libertad y la voluntad como ejes principales en la b&uacute;squeda de sentido para nuestras vidas.</p>     <p>En lo que respecta al papel del psic&oacute;logo en contextos escolares, no se encontr&oacute; art&iacute;culos o libros suficientes desde el An&aacute;lisis Existencial referentes al tema de investigaci&oacute;n, sin embargo, Bruzzone (2008) resalta que desde la perspectiva humanista, la psicoterapia y la educaci&oacute;n son dos elementos complementarios, ya que la psicoterapia es un proceso de aprendizaje y la educaci&oacute;n es una forma de psicoterapia; este mismo autor contempla que la psicopedagog&iacute;a desde el an&aacute;lisis existencial frankleano debe dirigirse a prevenir, m&aacute;s que a elaborar m&eacute;todos de tratamiento cl&iacute;nico y terap&eacute;utico, ya que lo ideal es ofrecer a los estudiantes una oportunidad para aprender a expresarse, y as&iacute; atender a los j&oacute;venes con dificultades a causa de problemas sexuales, escolares, familiares, econ&oacute;micos, etc. (Frankl, 2001), que eventualmente pueden llevarlos al suicidio. Desde el modelo bio-psico-socio-espiritual se encontr&oacute; que en el &aacute;mbito escolar el uso del Di&aacute;logo Socr&aacute;tico es fundamental para ayudar a los estudiantes a que aprendan a desarrollar sus potencialidades fomentando la inclusi&oacute;n; lo ideal en ese proceso es que el terapeuta se permita crecer junto a los estudiantes o consultantes.</p>     <p><b>CONCLUSIONES</b></p>     <p>Este art&iacute;culo tuvo como objetivo identificar las alternas comprensiones sobre el diagn&oacute;stico y la intervenci&oacute;n psicol&oacute;gica en contextos escolares, que se derivan del An&aacute;lisis Existencial, as&iacute; como comprender la intencionalidad inherente al psicodiagn&oacute;stico escolar y c&oacute;mo se construye la relaci&oacute;n terapeuta-consultante desde el modelo biom&eacute;dico y el modelo bio-psico-socio-espiritual.</p>     <p>Se encontr&oacute; que existe escasez de aproximaciones desde el An&aacute;lisis Existencial hacia los contextos escolares, pero s&iacute; existen suficientes orientaciones generales sobre la intencionalidad que deben tener el diagn&oacute;stico y la intervenci&oacute;n psicol&oacute;gica y sobre c&oacute;mo construir la relaci&oacute;n terapeuta-consultante, que podr&iacute;an ser aplicadas en forma fruct&iacute;fera en contextos escolares; asimismo, no se logr&oacute; evidenciar t&eacute;cnicas claras que puedan usarse como herramienta alterna para diagnosticar, sin embargo, los postulados que se hacen desde el An&aacute;lisis Existencial podr&iacute;an aplicarse y de all&iacute; formularse alg&uacute;n tipo de herramienta interventiva que pueda usarse en contextos escolares y que ser&iacute;an enriquecedoras para el encuentro existencial dentro de dicho contexto.</p>     <p>Es importante realizar diagn&oacute;sticos m&aacute;s de orden descriptivo, y no hip&oacute;tesis diagn&oacute;sticas tomadas del modelo biom&eacute;dico, lo ideal ser&iacute;a enfatizar en las fortalezas, evitando rotulaciones innecesarias que pueden resultar da&ntilde;inas, fomentando, en cambio, procesos de resiliencia en los estudiantes o consultantes. Sumado a lo anterior, es importante tener en cuenta a los docentes, padres de familia, y de esta manera el proceso diagn&oacute;stico ser&aacute; m&aacute;s enriquecedor, lo cual romper&aacute; con la escisi&oacute;n objeto-sujeto y se evitar&aacute; los posicionamientos de &quot;experto&quot; frente a los actores educativos involucrados; de esto deriva la importancia del trabajo interdisciplinar y multidisciplinar en dicho proceso.</p>     <p>Finalmente, cabe resaltar que hoy por hoy trabajar los temas de la salud mental, y m&aacute;s aun los problemas que acarrea &quot;etiquetar&quot; al consultante o paciente tanto desde los modelos psicol&oacute;gicos o desde los psiqui&aacute;tricos, puede ser para el terapeuta una tarea ardua. Ya que aun textos como el DSMV (2013) o el CIE 10-PCS (2013) no son suficientes para conocer en totalidad qu&eacute; son los problemas mentales, cu&aacute;l es su origen, su etiolog&iacute;a y, por consiguiente, su tratamiento e intervenci&oacute;n, teniendo en cuenta que en la psicolog&iacute;a como en la psiquiatr&iacute;a se cuenta con instrumentos, teor&iacute;as y t&eacute;cnicas para aplicar en las intervenciones sobre los llamados &quot;trastornos mentales&quot;, y aun as&iacute;, aunque pueda existir una amplia variedad de instrumentos, t&eacute;cnicas y teor&iacute;as, no ser&aacute;n suficientes para erradicar el malestar y el sufrimiento humano. Resulta importante, entonces, intentar desenmascarar la pr&aacute;cticas cl&iacute;nicas de la psiquiatr&iacute;a y la psicolog&iacute;a por medio de las cuales se &quot;inventan&quot; trastornos mentales, a partir de pr&aacute;cticas cl&iacute;nicas tales como las investigaciones cient&iacute;ficas, la industria farmac&eacute;utica, el status de los profesionales implicados, la pol&iacute;tica sanitaria, la cultura cl&iacute;nica mundana y la sensibilidad de los pacientes, como lo resalta Lizcano (2012):</p>     <p>El &quot;psicologizar&quot; acerca de la realidad es de escaso valor si nos mantenemos lejos del observador; es una idea que se convertir&iacute;a en abstracta y llena de ret&oacute;rica, en lugar de ponerla como el objetivo esencial del estudio, de referirla al ser humano y a sus experiencias. La aut&eacute;ntica psicolog&iacute;a existe solamente compartiendo las profundas experiencias humanas, no en el encasillamiento. (p. 160)</p> <hr>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>Referencias</b></p>     <!-- ref --><p>Arango, C. (2002). Riesgos y beneficios de la medicaci&oacute;n antipsic&oacute;tica moderna en ni&ntilde;os y adolescentes: lo que ya sabemos y lo que necesitamos saber. Disponible en: <a href="http://www.medicina21.com/web/pdf/arango08.pdf" target="_blank">http://www.medicina21.com/web/pdf/arango08.pdf</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000064&pid=S0123-417X201400030001000001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Arcila, J., Mendoza, Y., Jaramillo, J. &amp; Ca&ntilde;&oacute;n, O. (2009). Comprensi&oacute;n del significado desde Vygotsky, Bruner y Gergen. <i>Diversitas, 6, </i>37-49.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000065&pid=S0123-417X201400030001000002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Baltar, M. (2003). El sentido del diagn&oacute;stico psicol&oacute;gico escolar. Un an&aacute;lisis cr&iacute;tico y una propuesta en construcci&oacute;n. <i>Psicoperspectivas </i>(Chile), <i>2, </i>7-34.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000067&pid=S0123-417X201400030001000003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Bertini, J. (1981). El diagn&oacute;stico psicol&oacute;gico en la cl&iacute;nica psiqui&aacute;trica. <i>Revista de psicolog&iacute;a, 8, </i>16-21.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000069&pid=S0123-417X201400030001000004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Binswanger, L. (1973). <i>Texto de Ludwig Binswanger, art&iacute;culos y conferencias. </i>Espa&ntilde;a: Gredos&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000071&pid=S0123-417X201400030001000005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Binswanger, L. (1973). <i>Art&iacute;culos y conferencias escogidas. </i>Espa&ntilde;a: Gredos.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000072&pid=S0123-417X201400030001000006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Bruzzone, D. (2008). <i>Pedagog&iacute;a de las alturas. Logo terapia y educaci&oacute;n. </i>M&eacute;xico: LAG Colecci&oacute;n Sentido.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000074&pid=S0123-417X201400030001000007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Carrasco, C. (s.f.). Disponible en: <a href="http://www.revistapsicologia.uchile.cl/index.php/RDP/article/viewFile/17102/17832" target="_blank">http://www.revistapsicologia.uchile.cl/index.php/RDP/article/viewFile/17102/17832</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000076&pid=S0123-417X201400030001000008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Ceitlin, J. (1997). <i>Medicina de Familia: La clave de un nuevo modelo. </i>Uruguay: SemFYC.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000078&pid=S0123-417X201400030001000009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Colegio Nacional de Psic&oacute;logos de Espa&ntilde;a (2007). Perfiles profesionales del psic&oacute;logo. Disponible en: <a href="http://www.cop.es/perfiles/contenido/educativa.htm" target="_blank">http://www.cop.es/perfiles/contenido/educativa.htm</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000080&pid=S0123-417X201400030001000010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>De Barbieri, A. (2002). La primera t&eacute;cnica de la logoterapia: el encuentro. <i>Revista mexicana de logoterapia, 7, </i>5-17.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000081&pid=S0123-417X201400030001000011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>De Castro, A. (2000). Qui&eacute;n, en psicolog&iacute;a y psicopatolog&iacute;a. <i>Psicolog&iacute;a desde el Caribe, 6, </i>1-19.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000083&pid=S0123-417X201400030001000012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>De Castro, A. &amp; Garc&iacute;a, G. (2008). <i>Psicolog&iacute;a Cl&iacute;nica. Fundamentos Existenciales. </i>Barranquilla (Colombia): Ediciones Uninorte.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000085&pid=S0123-417X201400030001000013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Delgado, I. (2010). Perspectiva antropol&oacute;gica de la educaci&oacute;n. Visi&oacute;n desde la filosof&iacute;a dial&oacute;gica y personalista. <i>Revista espa&ntilde;ola de pedagog&iacute;a, 47, </i>479-495.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000087&pid=S0123-417X201400030001000014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>D&iacute;az, Y. (2006). Ciencias de la naturaleza y ciencias del esp&iacute;ritu en la perspectiva de Dilthey. <i>Revista Philosophica, 30, </i>65-76.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000089&pid=S0123-417X201400030001000015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Dom&eacute;nech, E. &amp; Ezpeleta, L. (1995). Las clasificaciones en psicopatolog&iacute;a infantil. Disponible en: <a href="http://web.udl.es/usuaris/e7806312/grup/aaluja-archi/psico/recoma/clasi-infancia.pdf" target="_blank">http://web.udl.es/usuaris/e7806312/grup/aaluja-archi/psico/recoma/clasi-infancia.pdf</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000091&pid=S0123-417X201400030001000016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Ferro, J. (2001). Filosof&iacute;a y psicolog&iacute;a, en el An&aacute;lisis existencial de Ludwig Binswanger. Disponible en: <a href="http://ciruelo.uninorte.edu.co/pdf/psicologia_caribe/07/3%20Filosofia_y_psicologia.pdf" target="_blank">http://ciruelo.uninorte.edu.co/pdf/psicologia_caribe/07/3%20Filosofia_y_psicologia.pdf</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000093&pid=S0123-417X201400030001000017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Frankl, V. (1994). <i>Ante el Vac&iacute;o existencial. </i>Barcelona: Herder.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000095&pid=S0123-417X201400030001000018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Frankl, V. (2001). <i>Psicoterapia y existencialismo. </i>Barcelona: Herder.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000097&pid=S0123-417X201400030001000019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Guberman, M. (2009). <i>El proceso psicodiagn&oacute;sticos y sus problemas. </i>Buenos Aires: Lumen.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000099&pid=S0123-417X201400030001000020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Hamachek, D. (1987). Humanistic psychology. Theory, postulates and impli-cations for educational processes. New York: Plenum Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000101&pid=S0123-417X201400030001000021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Hern&aacute;ndez, G. (1997). <i>M&oacute;dulo Fundamentos del Desarrollo de la Tecnolog&iacute;a Educativa (Bases Psicopedag&oacute;gicas). </i>M&eacute;xico: ILCE- OEA.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000103&pid=S0123-417X201400030001000022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>J&aacute;uregui, I. (2008). Psicopat&iacute;a, Ideolog&iacute;a y Sociedad. Disponible en: <a href="http://redalyc.uaemex.mx/pdf/181/18101805.pdf" target="_blank">http://redalyc.uaemex.mx/pdf/181/18101805.pdf</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000105&pid=S0123-417X201400030001000023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Jaspers, K. (1993). Psicopatolog&iacute;a general. M&eacute;xico: Fondo de Cultura Econ&oacute;mica.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000107&pid=S0123-417X201400030001000024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Lizcano, J. (2012). Investigaci&oacute;n cualitativa de segundo orden y la comprensi&oacute;n de la realidad. <i>Hallazgos, 19, </i>149-162.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000109&pid=S0123-417X201400030001000025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>L&oacute;pez, A. (2003). El gran reto de la educaci&oacute;n actual: descubrir el ideal de la vida, en amigo. <i>Humanismo para el siglo XXI, </i>315-320&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000111&pid=S0123-417X201400030001000026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Lukas, E. (1983). <i>Tu familia necesita sentido. </i>Madrid: S.M.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000112&pid=S0123-417X201400030001000027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Mart&iacute;n, J. (2006). Los diagn&oacute;sticos y el DSM IV. Disponible en: <a href="http://www.fundacionforo.com/pdfs/archivo15.pdf" target="_blank">http://www.fundacionforo.com/pdfs/archivo15.pdf</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000114&pid=S0123-417X201400030001000028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Mart&iacute;nez, E. (2011). <i>Las psicoterapias existenciales. </i>Colombia: Manual Moderno.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000116&pid=S0123-417X201400030001000029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Maslow, A. (1988). <i>La amplitud potencial de la naturaleza humana. </i>M&eacute;xico: Trillas.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000118&pid=S0123-417X201400030001000030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>May, R. (1958). <i>Existence. </i>New York: Ernest Angel and Henri F. Ellenberger.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000120&pid=S0123-417X201400030001000031&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Miller, B. (1976). <i>Toward a New Psychology of Women. </i>Boston: Beacon Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000122&pid=S0123-417X201400030001000032&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Miranda, A., Jarque, S. &amp; T&aacute;rraga, R. (2005). Conocimientos, concepciones err&oacute;neas y lagunas de los maestros sobre el trastorno por d&eacute;ficit de atenci&oacute;n con hiperactividad. Disponible en: <a href="http://bdatos.usantotomas.edu.co:2099/ehost/detail?vid=4&amp;sid=0409af91-71a8-49fa-aec50c2d75ff7bdf%40sessionmgr113&amp;hid=113&amp;bdata=JnNpdGU9ZWhvc3QtbGl2ZQ%3d%3d#db=psyh&amp;AN=2007-15716-007" target="_blank">http://bdatos.usantotomas.edu.co:2099/ehost/detail?vid=4&amp;sid=0409af91-71a8-49fa-aec50c2d75ff7bdf%40sessionmgr113&amp;hid=113&amp;bdata=JnNpdGU9ZWhvc3QtbGl2ZQ%3d%3d#db=psyh&amp;AN=2007-15716-007</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000124&pid=S0123-417X201400030001000033&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Moya, J. (1999). La salud mental en el siglo XXI. Una reflexi&oacute;n sobre el porvenir del malestar ps&iacute;quico en el marco de las transformaciones sociales. <i>Revista Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Neuropsiquiatr&iacute;a, 9, </i>693-702.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000126&pid=S0123-417X201400030001000034&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Noblejas de la Flor, M. (1994). <i>Logoterapia. Fundamentos, principios y aplicaci&oacute;n. Una experiencia de evaluaci&oacute;n del logro interior de sentido. </i>Madrid: Universidad Complutense.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000128&pid=S0123-417X201400030001000035&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Pere&ntilde;a, F. (2010). Apuntes para una psicopatolog&iacute;a infantil. Disponible en: <a href="http://web.ebscohost.com/ehost/pdfviewer/pdfviewer?sid=fbacadae-d5f9-4693-810d-7b03b0f8d41a%40sessionmgr112&amp;vid=1&amp;hid=111" target="_blank">http://web.ebscohost.com/ehost/pdfviewer/pdfviewer?sid=fbacadae-d5f9-4693-810d-7b03b0f8d41a%40sessionmgr112&amp;vid=1&amp;hid=111</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000130&pid=S0123-417X201400030001000036&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Quezada, V &amp; Santelices, M. (2009). Apego y psicopatolog&iacute;a materna: relaci&oacute;n con el estilo de apego del beb&eacute; al a&ntilde;o de vida. Disponible en: <a href="http://webebscohost.com/ehost/pdfviewer/pdfviewer?sid=ec43c96d-5565-4ab8-a28f-5dee844ed8b9%40sessionmgr104&amp;vid=1&amp;hid=111" target="_blank">http://webebscohost.com/ehost/pdfviewer/pdfviewer?sid=ec43c96d-5565-4ab8-a28f-5dee844ed8b9%40sessionmgr104&amp;vid=1&amp;hid=111</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000132&pid=S0123-417X201400030001000037&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Quintana, J. (2009). Propuesta de una Pedagog&iacute;a Human&iacute;stica. <i>Revista espa&ntilde;ola de pedagog&iacute;a, 243, </i>209-230&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000134&pid=S0123-417X201400030001000038&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Rispo, P. (2007). <i>El sentido para Ludwig Binswanger y Viktor Frankl. </i>Buenos Aires: CAPAC.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000135&pid=S0123-417X201400030001000039&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Rogers, C. (1978). <i>Orientaci&oacute;n psicol&oacute;gica y psicoterapia. </i>Madrid: Narcea.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000137&pid=S0123-417X201400030001000040&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Rovaletti, M. (2002). La enfermedad como formalidad de la vida. Del ensimismamiento a la alteraci&oacute;n. <i>Revista Latinoamericana de Psicopatolog&iacute;a Fundamental, 5, </i>109-123.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000139&pid=S0123-417X201400030001000041&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Rozo, J. (2002). La terapia desde el punto de vista del construccionismo social &iquest;Tiene alg&uacute;n sentido la terapia? Recuperado de <a href="http://www.psicologia-">http://www.psicologia-</a><a href="http://cientifica.com/bv/psicologia-104-1-la-terapia-desde-el-punto-de-vista-del-construccionismo-social-tiene-algun-sentido-la-terapia.html" target="_blank">cientifica.com/bv/psicologia-104-1-la-terapia-desde-el-punto-de-vista-del-construccionismo-social-tiene-algun-sentido-la-terapia.html</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000141&pid=S0123-417X201400030001000042&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Rueda, S. (2010). Discurso psicopatol&oacute;gico y control social: un an&aacute;lisis de la relaci&oacute;n entre normatividad y exclusi&oacute;n. Disponible en: <a href="http://www.psicopol.unsl.edu.ar/Agosto2010_Nota5.pdf" target="_blank">http://www.psicopol.unsl.edu.ar/Agosto2010_Nota5.pdf</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000143&pid=S0123-417X201400030001000043&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Sebasti&aacute;n, J. (1986). Psicolog&iacute;a humanista y educaci&oacute;n. Anuario de Psicolog&iacute;a, 34 , 85-102.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000145&pid=S0123-417X201400030001000044&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Suarez, J. (1991). El psic&oacute;logo escolar y el modelo de intervenci&oacute;n indirecta. Disponible en: <a href="http://www.psicothema.com/pdf/2028.pdf" target="_blank">http://www.psicothema.com/pdf/2028.pdf</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000147&pid=S0123-417X201400030001000045&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Stagnaro, J. (1984). Biomedicina o Medicina antropol&oacute;gica. <i>Revista Argentina de Psiquiatr&iacute;a, 13, </i>19-26.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000149&pid=S0123-417X201400030001000046&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Spinelli, E. (2005). <i>The interpreted world. </i>London: Sage.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000151&pid=S0123-417X201400030001000047&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Ubieto, J. (2002). Los trastornos disociales en la Infancia y Adolescencia: &iquest;nuevas patolog&iacute;as o nuevas respuestas? Disponible en: <a href="http://www.xtec.cat/formaciotic/dvdformacio/materials/tdtcc/pdf/ubieto_copc.pdf" target="_blank">http://www.xtec.cat/formaciotic/dvdformacio/materials/tdtcc/pdf/ubieto_copc.pdf</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000153&pid=S0123-417X201400030001000048&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Untoiglich, G., Wettengel, L. &amp; Szyber, G. (2009). <i>Patolog&iacute;as actuales en la infancia: Bordes y desbordes en la cl&iacute;nica y la educaci&oacute;n. </i>Buenos Aires: Noveduc.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000155&pid=S0123-417X201400030001000049&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Vera, R. &amp; Moyano, C. (2008). Deconstrucci&oacute;n de la Psicopatolog&iacute;a. Disponible en: <a href="http://www.verticespsicologos.es/resources/Deconstruccion+de+la+Piscopatologia.pdf" target="_blank">http://www.verticespsicologos.es/resources/Deconstruccion+de+la+Piscopatologia.pdf</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000157&pid=S0123-417X201400030001000050&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>   </font>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Arango]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Riesgos y beneficios de la medicación antipsicótica moderna en niños y adolescentes: lo que ya sabemos y lo que necesitamos saber]]></source>
<year>2002</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Arcila]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Mendoza]]></surname>
<given-names><![CDATA[Y]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Jaramillo]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Cañón]]></surname>
<given-names><![CDATA[O]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Comprensión del significado desde Vygotsky, Bruner y Gergen]]></article-title>
<source><![CDATA[Diversitas]]></source>
<year>2009</year>
<volume>6</volume>
<page-range>37-49</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Baltar]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El sentido del diagnóstico psicológico escolar. Un análisis crítico y una propuesta en construcción]]></article-title>
<source><![CDATA[Psicoperspectivas]]></source>
<year>2003</year>
<volume>2</volume>
<page-range>7-34</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bertini]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El diagnóstico psicológico en la clínica psiquiátrica]]></article-title>
<source><![CDATA[Revista de psicología]]></source>
<year>1981</year>
<volume>8</volume>
<page-range>16-21</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Binswanger]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Texto de Ludwig Binswanger, artículos y conferencias]]></source>
<year>1973</year>
<publisher-name><![CDATA[Gredos]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Binswanger]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Artículos y conferencias escogidas]]></source>
<year>1973</year>
<publisher-name><![CDATA[Gredos]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bruzzone]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Pedagogía de las alturas. Logo terapia y educación]]></source>
<year>2008</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[LAG Colección Sentido]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Carrasco]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[]]></source>
<year></year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ceitlin]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Medicina de Familia: La clave de un nuevo modelo]]></source>
<year>1997</year>
<publisher-loc><![CDATA[Uruguay ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[SemFYC]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<nlm-citation citation-type="">
<collab>Colegio Nacional de Psicólogos de España</collab>
<source><![CDATA[Perfiles profesionales del psicólogo]]></source>
<year>2007</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[De Barbieri]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La primera técnica de la logoterapia: el encuentro]]></article-title>
<source><![CDATA[Revista mexicana de logoterapia]]></source>
<year>2002</year>
<volume>7</volume>
<page-range>5-17</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[De Castro]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Quién, en psicología y psicopatología]]></article-title>
<source><![CDATA[Psicología desde el Caribe]]></source>
<year>2000</year>
<volume>6</volume>
<page-range>1-19</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[De Castro]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[García]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Psicología Clínica. Fundamentos Existenciales]]></source>
<year>2008</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barranquilla ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Ediciones Uninorte]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Delgado]]></surname>
<given-names><![CDATA[I]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Perspectiva antropológica de la educación. Visión desde la filosofía dialógica y personalista]]></article-title>
<source><![CDATA[Revista española de pedagogía]]></source>
<year>2010</year>
<volume>47</volume>
<page-range>479-495</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B15">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Díaz]]></surname>
<given-names><![CDATA[Y]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Ciencias de la naturaleza y ciencias del espíritu en la perspectiva de Dilthey]]></article-title>
<source><![CDATA[Revista Philosophica]]></source>
<year>2006</year>
<volume>30</volume>
<page-range>65-76</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B16">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Doménech]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ezpeleta]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Las clasificaciones en psicopatología infantil]]></source>
<year>1995</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B17">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ferro]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Filosofía y psicología, en el Análisis existencial de Ludwig Binswanger]]></source>
<year>2001</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B18">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Frankl]]></surname>
<given-names><![CDATA[V]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Ante el Vacío existencial]]></source>
<year>1994</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Herder]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B19">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Frankl]]></surname>
<given-names><![CDATA[V]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Psicoterapia y existencialismo]]></source>
<year>2001</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Herder]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B20">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Guberman]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El proceso psicodiagnósticos y sus problemas]]></source>
<year>2009</year>
<publisher-loc><![CDATA[Buenos Aires ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Lumen]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B21">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hamachek]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Humanistic psychology. Theory, postulates and impli-cations for educational processes]]></source>
<year>1987</year>
<publisher-loc><![CDATA[New York ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Plenum Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B22">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hernández]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Módulo Fundamentos del Desarrollo de la Tecnología Educativa (Bases Psicopedagógicas)]]></source>
<year>1997</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[ILCE- OEA]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B23">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Jáuregui]]></surname>
<given-names><![CDATA[I]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Psicopatía, Ideología y Sociedad]]></source>
<year>2008</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B24">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Jaspers]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Psicopatología general]]></source>
<year>1993</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Fondo de Cultura Económica]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B25">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lizcano]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Investigación cualitativa de segundo orden y la comprensión de la realidad]]></article-title>
<source><![CDATA[Hallazgos]]></source>
<year>2012</year>
<volume>19</volume>
<page-range>149-162</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B26">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[López]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El gran reto de la educación actual: descubrir el ideal de la vida, en amigo]]></article-title>
<source><![CDATA[Humanismo para el siglo XXI]]></source>
<year>2003</year>
<page-range>315-320</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B27">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lukas]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Tu familia necesita sentido]]></source>
<year>1983</year>
<publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[S.M]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B28">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Martín]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Los diagnósticos y el DSM IV]]></source>
<year>2006</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B29">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Martínez]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Las psicoterapias existenciales]]></source>
<year>2011</year>
<publisher-name><![CDATA[Manual Moderno]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B30">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Maslow]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La amplitud potencial de la naturaleza humana]]></source>
<year>1988</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Trillas]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B31">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[May]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Existence]]></source>
<year>1958</year>
<publisher-loc><![CDATA[New York ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Ernest Angel and Henri F. Ellenberger]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B32">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Miller]]></surname>
<given-names><![CDATA[B]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Toward a New Psychology of Women]]></source>
<year>1976</year>
<publisher-loc><![CDATA[Boston ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Beacon Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B33">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Miranda]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Jarque]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Tárraga]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Conocimientos, concepciones erróneas y lagunas de los maestros sobre el trastorno por déficit de atención con hiperactividad]]></source>
<year>2005</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B34">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Moya]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La salud mental en el siglo XXI. Una reflexión sobre el porvenir del malestar psíquico en el marco de las transformaciones sociales]]></article-title>
<source><![CDATA[Revista Asociación Española de Neuropsiquiatría]]></source>
<year>1999</year>
<volume>9</volume>
<page-range>693-702</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B35">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Noblejas de la Flor]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Logoterapia. Fundamentos, principios y aplicación. Una experiencia de evaluación del logro interior de sentido]]></source>
<year>1994</year>
<publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Complutense]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B36">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pereña]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Apuntes para una psicopatología infantil]]></source>
<year>2010</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B37">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Quezada]]></surname>
<given-names><![CDATA[V]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Santelices]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Apego y psicopatología materna: relación con el estilo de apego del bebé al año de vida]]></source>
<year>2009</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B38">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Quintana]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Propuesta de una Pedagogía Humanística]]></article-title>
<source><![CDATA[Revista española de pedagogía]]></source>
<year>2009</year>
<volume>243</volume>
<page-range>209-230</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B39">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rispo]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El sentido para Ludwig Binswanger y Viktor Frankl]]></source>
<year>2007</year>
<publisher-loc><![CDATA[Buenos Aires ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[CAPAC]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B40">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rogers]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Orientación psicológica y psicoterapia]]></source>
<year>1978</year>
<publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Narcea]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B41">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rovaletti]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La enfermedad como formalidad de la vida. Del ensimismamiento a la alteración]]></article-title>
<source><![CDATA[Revista Latinoamericana de Psicopatología Fundamental]]></source>
<year>2002</year>
<volume>5</volume>
<page-range>109-1</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B42">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rozo]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La terapia desde el punto de vista del construccionismo social ¿Tiene algún sentido la terapia?]]></source>
<year>2002</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B43">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rueda]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Discurso psicopatológico y control social: un análisis de la relación entre normatividad y ex]]></source>
<year>2010</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B44">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sebastián]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Psicología humanista y educación]]></article-title>
<source><![CDATA[Anuario de Psicología]]></source>
<year>1986</year>
<volume>34</volume>
<page-range>85-102</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B45">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Suarez]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El psicólogo escolar y el modelo de intervención indirecta]]></source>
<year>1991</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B46">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Stagnaro]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Biomedicina o Medicina antropológica]]></article-title>
<source><![CDATA[Revista Argentina de Psiquiatría]]></source>
<year>1984</year>
<volume>13</volume>
<page-range>19-26</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B47">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Spinelli]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[The interpreted world]]></source>
<year>2005</year>
<publisher-loc><![CDATA[London ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Sage]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B48">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ubieto]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Los trastornos disociales en la Infancia y Adolescencia: ¿nuevas patologías o nuevas respuestas?]]></source>
<year>2002</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B49">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Untoiglich]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Wettengel]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Szyber]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Patologías actuales en la infancia: Bordes y desbordes en la clínica y la educación]]></source>
<year>2009</year>
<publisher-loc><![CDATA[Buenos Aires ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Noveduc]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B50">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Vera]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Moyano]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Deconstrucción de la Psicopatología]]></source>
<year>2008</year>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
