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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La educación como objeto de interés para las ciencias de la complejidad]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Today, sciences of the complexity are considered the most advanced point of the study of sciences themselves. Through the development of their subjects, each science searches to transform the relations between human beings and their general surroundings. This is done under the view of a theoretical construction deeply rooted in a multidisciplinar vision. The education as a field of production and reproduction of knowledge should also form part of the areas of study of sciences of the complexity. Nevertheless, the approaches from the sciences of the complexity geared towards the study of the education have been few and they have been centered essentially in one of its approaches denominated "complex thought". The following article tackles the education thematic in the framework of the sciences of the complexity that, necessarily, takes reflection of the role that is now used by these sciences to accomplish the configuration of the educational area.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <font face="Verdana" size="2">     <p align="right"><b>ART&Iacute;CULOS</b></p>      <center>       <p><font size="4" face="Verdana"><b>   La educaci&oacute;n como objeto de inter&eacute;s para las ciencias de la complejidad</b></font></p>       <p><font size="3" face="Verdana"><i>   <b>The education as a subject of interest   of the science of complexity</b></i></font></p> </center>      <p><b>Cecilia Dimat&eacute; Rodr&iacute;guez<a href="#*">*</a></b></p>     <p>   <a name="*">   *</a>   Profesora del Departamento de Lenguas, Universidad Pedag&oacute;gica Nacional. Integrante del Grupo de Investigaci&oacute;n en Pedagog&iacute;a, Comunicaci&oacute;n y Lenguaje (GIPELEC). Profesora de la Facultad de Educaci&oacute;n de la Universidad Externado de Colombia. Estudiante del Doctorado en Estudios Pol&iacute;ticos de la Universidad Externado de Colombia. <a href="mailto:cdimate@pedagogica.edu.co"> cdimate@pedagogica.edu.co</a></p>     <p> Art&iacute;culo recibido el 29 de julio de 2007 y aprobado el 31 de octubre de 2007</p> <hr size="1">     <p><b>Resumen</b></p>     <p> Las ciencias de la complejidad se consideran hoy el punto m&aacute;s avanzado del estudio de las ciencias mismas, en tanto, con el desarrollo de sus temas se busca transformar las relaciones entre los seres humanos y su entorno en general, bajo el espectro de una construcci&oacute;n te&oacute;rica enraizada en una visi&oacute;n multidisciplinar. La educaci&oacute;n, como campo de producci&oacute;n y reproducci&oacute;n de saber, deber&iacute;a configurar tambi&eacute;n un objeto de estudio de las ciencias de la complejidad, sin embargo, las aproximaciones que desde las ciencias de la complejidad se han hecho al estudio de la educaci&oacute;n han sido escasas y se han centrado esencialmente en una de sus corrientes denominada pensamiento complejo. El presente art&iacute;culo aborda la tem&aacute;tica de la educaci&oacute;n en el marco de las ciencias de la complejidad que, necesariamente, lleva a la reflexi&oacute;n del papel que estas ciencias cumplen actualmente en la configuraci&oacute;n del tema educativo.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   <b> Palabras clave:</b> Complejidad, pensamiento complejo, educaci&oacute;n.</p>  <hr size="1">      <p>   <b> Abstract</b></p>     <p> Today, sciences of the complexity are considered the most advanced point of the study of sciences themselves. Through the development of their subjects, each science searches to transform the relations between human beings and their general surroundings. This is done under the view of a theoretical construction deeply rooted in a multidisciplinar vision. The education as a field of production and reproduction of knowledge should also form part of the areas of study of sciences of the complexity. Nevertheless, the approaches from the sciences of the complexity geared towards the study of the education have been few and they have been centered essentially in one of its approaches denominated &quot;complex thought&quot;. The following article tackles the education thematic in the framework of the sciences of the complexity that, necessarily, takes reflection of the role that is now used by these sciences to accomplish the configuration of the educational area.</p>     <p> <b>Keywords</b>: Complexity, complex thinking, education</p> <hr size="1">     <p> Aproximarse al campo de las ciencias de la complejidad y, a partir de &eacute;l, ubicar lo que ha sido la educaci&oacute;n para estas nuevas visiones de la ciencia, implica un arduo trabajo de revisi&oacute;n de la literatura producida al respecto y, fundamentalmente, un enorme trabajo de comprensi&oacute;n de lo que subyace -en t&eacute;rminos de la construcci&oacute;n te&oacute;rica de las ciencias mismas- a la explicaci&oacute;n de lo que significar&iacute;a entender la educaci&oacute;n como un fen&oacute;meno complejo.</p>     <p>   No es prop&oacute;sito de este trabajo agotar las dos tareas enunciadas, especialmente, porque: a) aunque el avance alcanzado en las ciencias de la complejidad ha permitido una mayor producci&oacute;n acad&eacute;mica, no tanto as&iacute; ha ocurrido con el tema educativo en dicho marco, lo cual significa que la producci&oacute;n al respecto, realmente es   escasa; y b) aunque, como lo advierte Maldonado (2005, p. 10), existe &quot;un &aacute;vido deseo de estudios sobre la <i>complejidad</i>, [tambi&eacute;n existen] limitaciones de tipo ling&uuml;&iacute;stico, o de formaci&oacute;n&quot; que se convierten en obst&aacute;culo para alcanzar una mayor comprensi&oacute;n del tema desde el nivel esencialmente cient&iacute;fico, m&aacute;xime cuando no se encuentra mayor producci&oacute;n en el campo te&oacute;rico de la relaci&oacute;n ciencias de la complejidad y educaci&oacute;n. Pese a esto, la revisi&oacute;n que se registra en estas l&iacute;neas aspira a ofrecer un panorama general de lo que ha sido el estudio de la educaci&oacute;n en el marco de las ciencias de la complejidad, especialmente, en el &aacute;mbito conceptual desde el cual se ha alcanzado un mayor desarrollo: el pensamiento complejo.</p>     <p> As&iacute; las cosas, la primera parte del art&iacute;culo comprende un sucinto recorrido por la evoluci&oacute;n de las ciencias de la complejidad, recorrido que permite adem&aacute;s de la ubicaci&oacute;n en el tema, el abrebocas para plantear el abordaje de la educaci&oacute;n en dicho marco. En la segunda parte se hace un acercamiento al concepto de complejidad y al camino que toma en lo que se refiere a la educaci&oacute;n. Finalmente, y como prop&oacute;sito fundamental del tema que interesa, se presentar&aacute;n algunos de los desarrollos en educaci&oacute;n en cuanto a lo que se conoce como pensamiento complejo.</p>     <p><b> Las ciencias de la complejidad: acercamiento a su evoluci&oacute;n.</b></p>     <p> En la medida en que este documento no constituye una exhaustiva revisi&oacute;n del tema de las ciencias de la complejidad y que esta primera parte s&oacute;lo pretende una ubicaci&oacute;n en el tema, cabe anotar que en la mayor&iacute;a de los textos publicados al respecto durante las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas es recurrente encontrar una referencia al origen y desarrollo de estas ciencias previo al abordaje del tema que interesa a cada autor; recorrido que se desarrolla en mayor o menor profundidad y detalle seg&uacute;n los prop&oacute;sitos que gu&iacute;an la publicaci&oacute;n respectiva.</p>     <p>   As&iacute;, por ejemplo, uno de los textos que refieren ya un primer esbozo sobre el origen y los desarrollos iniciales de lo que actualmente se agrupa bajo la denominaci&oacute;n de ciencias de la complejidad, es el de Carreras, Escorihuela y Requejo, editores del libro   <i> Azar, caos e indeterminismo,</i> que se publica en el a&ntilde;o 1990, pero cuyo contenido tiene como primer referente un curso ofrecido en 1987 en la Universidad de Verano de Teruel sobre &quot;Azar y determinismo&quot; y su primera divulgaci&oacute;n en el Seminario Interdisciplinar de la Universidad de Zaragoza, en 1988. El trabajo registrado en esta publicaci&oacute;n es &quot;sobre todo de recopilaci&oacute;n de teor&iacute;as y esclarecimiento de ideas [y un] art&iacute;culo introductorio, con dos finalidades &#39;establecer un marco especulativo general y centrar[se] en el campo de las matem&aacute;ticas, patrimonio com&uacute;n de las diversas ciencias&#39; &quot; (1990, p. 8). El trabajo de este equipo de profesores comparte, entonces, el hecho de encarar la discusi&oacute;n sobre conceptos b&aacute;sicos y teor&iacute;as de las recientes y -en ese entonces- poco conocidas ciencias de la complejidad: as&iacute;, caos, azar, indeterminismo, incertidumbre, cat&aacute;strofes, estructuras disipativas, fractales, atractores, entre otros, son los conceptos abordados con la particularidad que cada uno de los autores los refiere a un dominio espec&iacute;fico de su saber: f&iacute;sica, matem&aacute;ticas, filosof&iacute;a, econom&iacute;a.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   Otro texto que se publica en franc&eacute;s a inicios de la d&eacute;cada de los noventa (en su versi&oacute;n al espa&ntilde;ol, en 1996) es la   <i>Introducci&oacute;n al pensamiento complejo</i> de Edgar Morin, publicaci&oacute;n que se configura en uno de los documentos sobre el enfoque de complejidad quiz&aacute;s m&aacute;s desarrollado en el campo educativo. El pr&oacute;logo del texto elaborado por el mismos autor, refiere los antecedentes de su concepci&oacute;n y el trabajo que &eacute;l ha desarrollado respecto a la complejidad, desde sus primeras publicaciones, cuya palabra aparece en sus escritos, seg&uacute;n &eacute;l, a finales de 1960 &quot;vehiculizada por la teor&iacute;a de la Informaci&oacute;n, la cibern&eacute;tica, la teor&iacute;a de sistemas, el concepto de autoorganizaci&oacute;n&quot; (1996,   p. 24) y cuya formaci&oacute;n y desarrollo se configura mejor en sus publicaciones posteriores: el   <i>   M&eacute;todo</i>, en el a&ntilde;o 1970; <i> El paradigma perdido</i>, en 1973; y   <i> M&aacute;s all&aacute; de la complicaci&oacute;n</i>,<i> la complejidad</i>, incluido en la primera edici&oacute;n de la   <i>   Ciencia en conciencia</i> (Morin, 1996, p. 24). Esta publicaci&oacute;n est&aacute; organizada en seis cap&iacute;tulos, pero es en el segundo en el que el autor refiere con m&aacute;s detalle el origen y desarrollo de la idea de complejidad, asign&aacute;ndole a Wiener y Ashby, los fundadores de la cibern&eacute;tica, la entrada de esta idea en la escena de la ciencia y a Von Neumann el concepto de complejidad enlazado con los fen&oacute;menos de autoorganizaci&oacute;n (Morin, 1996, p. 59). A&ntilde;os m&aacute;s tarde (1999), Morin publica<i> L&#39;Intelligence de la complexit&eacute;</i>, art&iacute;culo en el que desarrolla su idea de una epistemolog&iacute;a de la complejidad y en el que plantea como su problem&aacute;tica central el suficiente desarrollo de la competencia del individuo &quot;para articularla con otras competencias, la cuales, encadenadas, formar&iacute;an un bucle completo y din&aacute;mico, el bucle del conocimiento del conocimiento&quot; (Morin, 2004, p. 19). La obra de Morin ha sido prol&iacute;fica en el tema y su importancia para la educaci&oacute;n ha sido significativa, pues podr&iacute;a decirse que es el punto de partida para el estudio y transformaci&oacute;n de la concepci&oacute;n de educaci&oacute;n en los &uacute;ltimos tiempos.</p>     <p>   Colombia no ha escapado al inter&eacute;s por el tema y, para los efectos de la presente revisi&oacute;n, se podr&iacute;a decir que hay dos trabajos que sirven de orientaci&oacute;n para quienes incursionan en este campo en nuestro pa&iacute;s: el   <i>   Manual de iniciaci&oacute;n pedag&oacute;gica al pensamiento complejo</i>,   publicado por la Corporaci&oacute;n para el Desarrollo Complexus, el ICFES y UNESCO en 2002 y la extensa producci&oacute;n del profesor Carlos Eduardo Maldonado quien, a trav&eacute;s de diversas universidades del pa&iacute;s ha procurado la difusi&oacute;n y el conocimiento de lo que son las ciencias de la complejidad.</p>     <p>   Respecto del <i> Manual de iniciaci&oacute;n pedag&oacute;gica al pensamiento complejo</i>, cabe decir que aunque la publicaci&oacute;n tiene un profundo esp&iacute;ritu moriniano, ya que su elaboraci&oacute;n se produce en el marco de las visitas que Morin hizo a Colombia, el documento, especialmente en su primera parte, constituye un detallado an&aacute;lisis por lo que ha sido la evoluci&oacute;n de la complejidad en el mundo de las ciencias, aportando desde conceptos b&aacute;sicos hasta autores e hitos de su transformaci&oacute;n.</p>     <p>   En relaci&oacute;n con el trabajo de Maldonado, como ya se dijo la producci&oacute;n es extensa y, adem&aacute;s, tiene la particularidad de que en ella es posible identificar la idea de<i>   ciencias de la complejidad</i> que escapa a buena parte de las publicaciones referidas anteriormente. Maldonado no se detiene en el caos, en la teor&iacute;a de las cat&aacute;strofes o en la termodin&aacute;mica, sino que presenta las ciencias de la complejidad en su origen, en su trayectoria y en su car&aacute;cter de ciencias cuya reflexi&oacute;n se encuentra. Alrededor de los temas de irreversibilidad, de los procesos de organizaci&oacute;n -l&eacute;ase autoorganizaci&oacute;n- y de innovaci&oacute;n como cabe construir las teor&iacute;as que habr&aacute;n de transformar -como efectivamente es el caso- a las ciencias, esto es, al mundo. Pero con ellas, lo que es a&uacute;n m&aacute;s significativo, [...] sobre los temas que habr&aacute;n de transformar radicalmente las relaciones entre los seres humanos, entre el hombre y la naturaleza, en fin, a la sociedad en general (Maldonado, 2005, p. 40).</p>     <p> Como quiera que este autor ha trabajado intensamente el tema, es posible encontrar en varios de sus escritos aspectos relacionados con el origen y desarrollo de las ciencias de la complejidad, tal es el caso de, entre otros:</p>     <p>   El libro <i> Visiones sobre la complejidad </i> (1999),cuya edici&oacute;n est&aacute; bajo su responsabilidad y en el cual se encuentra un art&iacute;culo de su autor&iacute;a en el que se aborda el tema de la complejidad en el marco de la filosof&iacute;a de la ciencia. El texto en menci&oacute;n ofrece una caracterizaci&oacute;n de lo que &eacute;l denomina la l&oacute;gica de la complejidad, centrando su atenci&oacute;n, especialmente, en lo que ser&iacute;a la complejidad como ciencia, camino que le permite allanar posteriormente una filosof&iacute;a de la l&oacute;gica de la complejidad (Maldonado, 1999, pp. 12-13).</p>     <p>   El art&iacute;culo &quot;Ciencias de la complejidad: ciencias de los cambios s&uacute;bitos&quot;, publicado en 2005, a&ntilde;o de publicaci&oacute;n de dos libros en los que el autor profundiza en el tema de las ciencias de la complejidad desde una perspectiva m&aacute;s te&oacute;rica, m&aacute;s desde la filosof&iacute;a de la ciencia. En el art&iacute;culo se encuentra una exposici&oacute;n bastante clarificadora, por cierto, de lo que son las ciencias de la complejidad, su origen, su cronolog&iacute;a y algunos de los conceptos b&aacute;sicos.</p>     <p> El libro <i> Termodin&aacute;mica de la complejidad</i>, publicado en el mismo a&ntilde;o del art&iacute;culo anterior y que constituye un amplio desarrollo de lo que -en resumen, seg&uacute;n el mismo autor- se encuentra en el art&iacute;culo anterior, presenta adem&aacute;s del origen, la trayectoria y los conceptos de las ciencias de la complejidad, una extensa discusi&oacute;n acerca de lo que son estas ciencias y de su papel en el marco de la transformaci&oacute;n de la ciencia en los &uacute;ltimos a&ntilde;os; pero, fundamentalmente es &quot;una introducci&oacute;n a la complejidad para las ciencias sociales y humanas&quot; (Maldonado, 2005, p. 12). Con esta directriz, el texto tiene su fundamento en la obra de Prigogine, la figura m&aacute;s destacada del estudio de la termodin&aacute;mica y que, para casi todos los autores referidos en la presente revisi&oacute;n, se considera como el padre de la complejidad.</p>     <p>   Un tercer libro que aporta en t&eacute;rminos del origen y de la evoluci&oacute;n de las ciencias de la complejidad, compilado por Maldonado (2005a), es   <i> Complejidad de las ciencias y ciencias de la complejidad</i>, en el que la discusi&oacute;n se centra en la medici&oacute;n, como &quot;uno de los problemas centrales de la complejidad&quot; (Maldonado, 2005a, p. 19) pero que, necesariamente incluye un estudio -no tan extenso como en la otra publicaci&oacute;n- sobre la complejidad. La publicaci&oacute;n recoge tambi&eacute;n la discusi&oacute;n acerca del tema tratado -sea de manera te&oacute;rica o pr&aacute;ctica- en el centro de algunas disciplinas: qu&iacute;mica, f&iacute;sica, biolog&iacute;a.</p>     <p> <b> Complejidad: algunas definiciones</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   Esta segunda parte de la revisi&oacute;n, pretende dar cuenta de algunos de las definiciones de complejidad que se han utilizado con m&aacute;s frecuencia y que sirven de referente para entrar al tema de la educaci&oacute;n. Sin embargo, cabe anotar que, al ser las ciencias de la complejidad un terreno en construcci&oacute;n y para hacer honor a los aspectos centrales que la constituyen, resulta indispensable aclarar que son varios los conceptos que se han venido trabajando alrededor de dichas ciencias. Como puede verse en los dos textos introductorios al tema de la complejidad y las ciencias sociales, elaborados por Maldonado, cada una de las diferentes ciencias de la complejidad construye sus propios conceptos teniendo como base para estas ciencias en plural que &quot;el estudio de la complejidad consiste, dicho de un modo b&aacute;sico, en el estudio de la din&aacute;mica no lineal&quot; (Maldonado, 2005a, p. 92).</p>     <p>   As&iacute;, para la termodin&aacute;mica del no-equilibrio la irreversibilidad, las estructuras disipativas y el tiempo (la flecha) ser&iacute;an los conceptos fundamentales; para las ciencias del caos lo ser&iacute;an la turbulencia y los atractores; la geometr&iacute;a de fractales hablar&iacute;a de azar y escalantes (o autosimilitud, como posteriormente se denomin&oacute;); en la teor&iacute;a de las cat&aacute;strofes el campo de estudio se concentra en el concepto de discontinuidades y cat&aacute;strofes;   y, finalmente, para las l&oacute;gicas no cl&aacute;sicas, las cuales precisamente encaran aquellas l&oacute;gicas abandonadas por la l&oacute;gica formal cl&aacute;sica estar&iacute;an conceptos como: paraconsistencia, relevancia, modalidades, polivalencias, temporalidades y cu&aacute;ntica.   Como lo dice el mismo Maldonado (2005a, p. 114) existen m&uacute;ltiples conceptos constitutivos de la complejidad, sin embargo, con el riesgo de la exclusi&oacute;n los m&aacute;s destacados son: autoorganizaci&oacute;n, emergencia, no-linealidad, irreversibilidad, tiempo y temporalidad, estructuras disipativas, recursividad y bucles de retroalimentaci&oacute;n.</p>     <p> Siendo el prop&oacute;sito de este documento, la revisi&oacute;n del tema que da cuenta de la relaci&oacute;n complejidad y educaci&oacute;n, a continuaci&oacute;n se har&aacute; una revisi&oacute;n solamente de las definiciones de complejidad de mayor uso en el terreno de esta relaci&oacute;n, en la medida en que es el punto central y abarcador de las producciones que se han dado alrededor de la tem&aacute;tica.</p>     <p>   Para la totalidad de los autores estudiados en esta revisi&oacute;n, es com&uacute;n afirmar que no existe una &uacute;nica definici&oacute;n de complejidad y de la misma manera en que cada uno lo afirma, tambi&eacute;n plantea un punto de referencia de la definici&oacute;n para poder desarrollar el estudio que le interesa. Entre estos autores cabe destacar un art&iacute;culo elaborado por Binder, en el que hace un recorrido por el concepto desde varios puntos de vista: lenguajes, informaci&oacute;n, posmodernismo y mundo real. Con estos cuatro referentes, los marcos te&oacute;ricos de la complejidad var&iacute;an, seg&uacute;n &eacute;l, &quot;en el tipo de bases te&oacute;ricas que invocan, el papel del observador, su diferencia con los paradigmas actuales y la universalidad de su aplicaci&oacute;n. Algo com&uacute;n entre los cuatro es el &eacute;nfasis en la informaci&oacute;n&quot;(1999, p. 47). A continuaci&oacute;n se presentan algunas definiciones m&aacute;s espec&iacute;ficas encontradas en documentos que o bien enmarcan su trabajo en el campo de las ciencias de la complejidad en general o lo delimitan para el terreno espec&iacute;fico de la educaci&oacute;n:</p>     <p> La definici&oacute;n en Maldonado se ubica en el marco de las ciencias de la complejidad y es all&iacute; donde origina una definici&oacute;n de complejidad asociada a los sistemas:</p>     <p> [Fen&oacute;menos, comportamientos o sistemas] que est&aacute;n marcados por inestabilidades,fluctuaciones, sinergia, emergencia, autoorganizaci&oacute;n, no-linealidad, bucles de retroalimentaci&oacute;n positiva antes que de retroalimentaci&oacute;n negativa, equilibrios din&aacute;micos, rupturas de simetr&iacute;a, en fin, aquellos que se encuentran en el filo del caos (Maldonado, 2005, p. 89).</p>     <p> Sin ser un concepto definido en su momento, Prigogine alude al tema como la tarea resultante de lo que ser&aacute;n posteriormente las ciencias f&iacute;sicas.</p>     <p> Las ciencias f&iacute;sicas est&aacute;n inmersas en un proceso de reconceptualizaci&oacute;n, y es significativo que &eacute;ste se haya iniciado en un marco que, a partir de la explosi&oacute;n demogr&aacute;fica (y de otros aspectos sociales, como el auge experimentado por las t&eacute;cnicas inform&aacute;ticas) nos llevar&aacute; m&aacute;s tarde o temprano al desmoronamiento de los conceptos a veces simplistas con los que se pretend&iacute;a describir las sociedades humanas.</p>     <p>   Reconocer la complejidad,hallar los instrumentos para describirla y efectuar una relectura dentro de este nuevo contexto de las relaciones cambiantes del hombre con la naturaleza son los problemas cruciales de nuestra &eacute;poca (Prigogine, 1997, p. 48). </p>     <p>   De Morin se toman las aproximaciones conceptuales que hace en <i> La introducci&oacute;n del pensamiento   complejo</i>, pero cabe anotar que &eacute;l dedica buena parte de su producci&oacute;n a la conceptualizaci&oacute;n del t&eacute;rmino asociado a su idea de pensamiento complejo. Estas son sus aproximaciones:</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> A primera vista, la complejidad es un tejido (<i>complexus:</i> lo que est&aacute; tejido en conjunto) de constituyentes heterog&eacute;neos inseparablemente asociados: presenta la paradoja de lo uno y de lo m&uacute;ltiple. Al mirar con m&aacute;s atenci&oacute;n, la complejidad es, efectivamente, el tejido de eventos, acciones, interacciones, retroacciones, determinaciones, azares, que constituyen nuestro mundo fenom&eacute;nico. As&iacute; es que la complejidad se presenta con los rasgos inquietantes de lo enredado, de lo inextricable, del desorden, la ambig&uuml;edad, la incertidumbre... (Morin, 1996, p. 32).</p>     <p> Pero para Morin, tambi&eacute;n es</p>     <p> [...] un fen&oacute;meno cuantitativo, una cantidad extrema de interacciones e interferencias entre un n&uacute;mero muy grande de unidades. [...]</p>     <p>   Pero la complejidad no comprende solamente cantidades de unidades en interacciones que desaf&iacute;an nuestras posibilidades de c&aacute;lculo, comprenden tambi&eacute;n incertidumbres, indeterminaciones, fen&oacute;menos   aleatorios. En un sentido, la complejidad siempre est&aacute; asociada con el azar. [...] Pero la complejidad no se reduce a la incertidumbre,   <i> es la incertidumbre en el seno de los sistemas ricamente organizados</i>. (Morin, 1996, p. 59-60). </p>     <p>   Autores m&aacute;s pr&oacute;ximos al trabajo en el campo de la educaci&oacute;n se ubican en un terreno m&aacute;s amplio y, en un estrecho v&iacute;nculo con el trabajo de Morin, asumen algunas definiciones del t&eacute;rmino.</p>     <p>   Lo complejo se define o se aproxima a lo desconocido, a lo oscuro, al desorden, a lo incierto, a la antinomia y a lo dial&eacute;ctico; eso es, en suma, la ruina de la f&iacute;sica cl&aacute;sica y de la ciencia asentada en el m&eacute;todo cient&iacute;fico. La complejidad es, sin duda, un nuevo formato conceptual que debe propiciar una nueva forma de comprender y explicar la realidad. En este sentido, dir&iacute;amos que se trata de un sistema que se ve desbordado por la propia complejidad sist&eacute;mica, por lo que, el sistema as&iacute; considerado, se reconvierte en el elemento cr&iacute;tico de la teor&iacute;a de sistemas. [...] (Colom, 2006, p. 19).</p>     <p>   En t&eacute;rminos comunes o triviales lo complejo se asocia generalmente a la idea de lo complicado, de algo enmara&ntilde;ado compuesto de m&uacute;ltiples aspectos y que es de dif&iacute;cil comprensi&oacute;n. En el vocabulario filos&oacute;fico, lo complejo, como sustantivo, se aplica s&oacute;lo a un conjunto de elementos de cualquier naturaleza (f&iacute;sica, biol&oacute;gica, social, antropol&oacute;gica, ps&iacute;quica, etc.) unidos en un todo org&aacute;nico (Foulqui&eacute;, 1967). Y es que, en principio, la etimolog&iacute;a de la palabra proviene del lat&iacute;n <i>complexus</i>, que significa aquello que est&aacute; entretejido o tejido en conjunto. Como adjetivo, dicho t&eacute;rmino califica a lo que contiene a un n&uacute;mero grande de elementos de diferentes especies, a lo que forma un todo que, de ordinario, presenta aspectos diversificados. As&iacute;, se califica como &quot;complejos&quot; a fen&oacute;menos, situaciones, comportamientos, procesos, estructuras, etc., aunque en cada caso sea necesario precisar el sentido en que estos son complejos. [...] No es, entonces, simple multiplicidad, sino multiplicidad organizada. (Ochoa, 2006, p. 70). </p>     <p>   Como pudo evidenciarse, la complejidad no puede ni entenderse ni asumirse desde una sola dimensi&oacute;n por cuanto -por una parte- las ciencias de la complejidad no se enmarcan en verdades definitivas   y, por el contrario, transitan por el terreno de la construcci&oacute;n y reconstrucci&oacute;n permanentes y -por otra parte- el t&eacute;rmino se adapta a las condiciones que el fen&oacute;meno, el comportamiento o el sistema van evidenciando, cabe   aclarar, eso s&iacute;, que la idea de lo complejo siempre implicar&aacute; la idea de la multiplicidad, de la discontinuidad y de la interrelaci&oacute;n o el entretejido que siempre estar&aacute; cercano del caos, del cambio, de la transformaci&oacute;n y que es all&iacute; donde las ciencias de la complejidad encuentran su objeto de estudio y discusi&oacute;n.</p>     <p> <b> Complejidad, pensamiento complejo y educaci&oacute;n</b></p>     <p>   Como se ha dicho l&iacute;neas atr&aacute;s, la revisi&oacute;n que se ofrece en este documento se refiere al tema de complejidad y educaci&oacute;n; sin embargo,cabe resaltar que es reconociendo la complejidad como m&eacute;todo que esa relaci&oacute;n se ha dado, posiblemente porque la educaci&oacute;n -y todo lo que concierne a ella- ha estado limitada al campo de la acci&oacute;n m&aacute;s que al de la teorizaci&oacute;n, a pesar de los esfuerzos que han hecho autores como Not, Piaget, Colom y Melich, Dewey y Jerome Bruner, entre otros, por avanzar en la construcci&oacute;n te&oacute;rica de este campo de las ciencias humanas. Esta es la raz&oacute;n por la cual, al parecer, su ubicaci&oacute;n dentro de las ciencias de la complejidad responde a esa idea de pr&aacute;ctica y de acci&oacute;n sobre el mundo y, en esa medida la literatura que hay al respecto se produce m&aacute;s en estos campos que en los de la teorizaci&oacute;n.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> La revisi&oacute;n de la literatura conduce casi irremediablemente a un autor y a una corriente -si se le puede llamar as&iacute;- que casi de manera exclusiva se encuentra en el origen de todos los trabajos que se han hecho en torno a complejidad y educaci&oacute;n. El autor es Edgar Morin y el campo en el que se ha movido con mayor preponderancia es el del pensamiento complejo. Quiz&aacute; la raz&oacute;n de inter&eacute;s en esta perspectiva radique en que, como bien lo dice Maldonado, la complejidad desde Morin responde a la l&oacute;gica de una complejidad como m&eacute;todo que es manifiestamente popular en la medida en que, adem&aacute;s de utilizar un lenguaje que no es el que marca el camino hacia la complejidad -que no es ni matem&aacute;tico, ni biol&oacute;gico, ni f&iacute;sico-, la gran dificultad que tiene el pensamiento complejo es que se reduce a una hermen&eacute;utica y, de alguna manera la l&oacute;gica de la complejidad implicar&iacute;a el estudio de lo real y de lo posible y sobre todo de lo posible como fundamento de lo real y en eso la propuesta de Morin no alcanzar&iacute;a el objetivo (Maldonado, 1999, pp. 13-25).</p>     <p> Sin embargo, y a pesar de la contundencia de esta posici&oacute;n enunciada, es especialmente desde Morin que se estructuran la cantidad de estudios y reflexiones que se han adelantado en educaci&oacute;n; su obra se enuncia como pilar del trabajo educativo en muchas regiones del mundo y, muy especialmente, en Latinoam&eacute;rica.</p>     <p>   Cabe aclarar, entonces, que aunque es factible que existan estudios que aborden la educaci&oacute;n desde las   ciencias de la complejidad en un plano te&oacute;rico, el trabajo adelanta do en esta revisi&oacute;n ubica el fundamento de la relaci&oacute;n complejidad y educaci&oacute;n en los trabajos de Morin y en su idea de que al presentarse la complejidad &quot;con los rasgos inquietantes de lo enredado, de lo inextricable, del desorden, la ambig&uuml;edad, la incertidumbre...&quot; (Morin, 1996, p.32) el conocimiento enfrenta la necesidad de poner orden, de reducir la incertidumbre de clarificar y en esa tarea se corre el riesgo de volverse ciegos. Por esta raz&oacute;n, el pensamiento complejo debe &quot;afrontar lo entramado, [...] la solidaridad de los fen&oacute;menos entre s&iacute;, la bruma, la incertidumbre, la contradicci&oacute;n [para lo cual se pueden] dise&ntilde;ar algunos de los &uacute;tiles conceptuales, algunos de los principios, para esa aventura&quot; (Morin, 1996, p. 33).</p>     <p>   Estos principios de los que habla son, quiz&aacute;, el aspecto de su propuesta que m&aacute;s se cita en las publicaciones que acerca de complejidad y educaci&oacute;n se han venido haciendo desde finales del siglo pasado y que, al decir de Morin &quot;pueden ayudarnos a pensar la complejidad&quot; (1996, p. 105): el principio dial&oacute;gico, el cual permite mantener la dualidad en el seno de la unidad; el principio de recursividad organizacional y que se podr&iacute;a asimilar al concepto de autoorganizaci&oacute;n; y, el principio hologram&aacute;tico en el que el menor punto de la imagen del holograma contiene la casi totalidad de la informaci&oacute;n (p. 106-108).</p>     <p> Otro punto de referencia obligado para quienes trabajan esta relaci&oacute;n complejidad educaci&oacute;n es el documento que elabor&oacute; el autor para Unesco, en el que plantea los sietes saberes fundamentales que la &quot;educaci&oacute;n del futuro&quot; deber&iacute;a tratar en cualquier sociedad y en cualquier cultura.</p>     <p>   Con estos dos referentes b&aacute;sicos, con la claridad de que el tema no se agota en estas l&iacute;neas y con la tarea urgente de adentrarse en el estudio de los fen&oacute;menos, estructuras y sistemas que la educaci&oacute;n, como ejemplo propicio de un sistema abierto, impredecible, no-lienal, autoorganizado e irreversible, se referencian a continuaci&oacute;n algunos de los trabajos que -con todas las dificultades que, como ya se ha dicho, enfrenta el campo de la educaci&oacute;n al priorizar su acci&oacute;n sobre el mundo dejando de lado muchas veces la construcci&oacute;n te&oacute;rica de su realidad, constituyen un aporte para la discusi&oacute;n y allanan un camino posible para entender su complejidad.</p>     <p>       <br>   a. La obra de Morin, especialmente la publicada a partir de la segunda mitad de la d&eacute;cada del noventa y, como se ha planteando anteriormente, la concepci&oacute;n de pensamiento complejo, los principios que ayudar&iacute;an a comprender el mundo desde ese pensamiento y, especialmente, los saberes que le definen un horizonte a la educaci&oacute;n en el mundo.     <br>       <br>   b. Algunos trabajos realizados por investigadores espa&ntilde;oles que, fundamentados parcialmente en Morin, se arriesgan a una producci&oacute;n algo m&aacute;s te&oacute;rica. Se tiene aqu&iacute; el trabajo de Santos Rego y Guillaum&iacute;n Tostado, editores y autores de un trabajo que mira la educaci&oacute;n de manera compleja en sus diferentes &aacute;ngulos y relaciones, lo cual les implica entrelazar los saberes que las neurociencias, las ciencias sociales y las ciencias cognitivas, entre otras, han producido en torno a temas como el aprendizaje, la pedagog&iacute;a, el conflicto, la discriminaci&oacute;n y en general todos aquellos aspectos del sistema que confluyen en un mismo tiempo y lugar y que cambian con la facilidad que les marca un atractor. El trabajo de estos editores se organiza en dos partes: la primera se desarrolla en el marco de la disquisici&oacute;n te&oacute;rica y la segunda en el de la aplicaci&oacute;n. Otro trabajo semejante a este, pero con menos pretensiones, se recoge en el libro de Rafael Yus Ramos quien aventura la relaci&oacute;n educaci&oacute;n y complejidad alrededor de la educaci&oacute;n hol&iacute;stica como una forma de &quot;hacer frente al paradigma de la simplicidad, anteponiendo un paradigma de la complejidad, [que se] alcanza con el adiestramiento del pensamiento sist&eacute;mico o complejo&quot; (Yus Ramos, 2001, p. 167).     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   c. Los trabajos adelantados en Latinoam&eacute;rica en cuya formulaci&oacute;n inicial particip&oacute; activamente Colombia, al finalizar el siglo anterior y de los cuales cabe resaltar el   <i>   Manual de iniciaci&oacute;n pedag&oacute;gica al pensamiento complejo y la compilaci&oacute;n</i> de Sergio Gonz&aacute;lez Moena, que se publica dos a&ntilde;os despu&eacute;s de la visita de Morin a Colombia en 1997. El primero de estos trabajos constituye en su mayor parte una revisi&oacute;n de lo que ha sido la evoluci&oacute;n de la complejidad, sus or&iacute;genes, las teor&iacute;as que se han producido alrededor del tema, as&iacute; como la relaci&oacute;n de la complejidad con el tema educativo, especialmente, en el que estas ciencias han trabajado arduamente: la transdisciplinariedad. El segundo constituye un trabajo de reflexi&oacute;n que compila las ideas b&aacute;sicas de Morin acerca de la complejidad, una especie de di&aacute;logo entre los pensamientos de Edgar Morin, Humberto Maturana y Christian Parker, alrededor del problema del conocimiento y un ejercicio de an&aacute;lisis acerca de la complejidad y los saberes en educaci&oacute;n superior.</p>      <p>    <br>   d. Siguiendo con Latinoam&eacute;rica, pero no en trabajos regionales sino en cada pa&iacute;s y con difusi&oacute;n a trav&eacute;s de revistas digitales, llama la atenci&oacute;n el trabajo permanente que ha sostenido la Red Mexicana de Pensamiento Complejo (<a href="http://www.unla.edu.mx" target="_blank">www.unla.edu.mx</a>) originada en la C&aacute;tedra Itinerante de Unesco Edgar Morin, y de la cual ya circulan diez boletines, en los cuales se registra al menos un art&iacute;culo referido a la educaci&oacute;n.   De igual manera, la p&aacute;gina <a href="http://www.pensamientocomplejo.com.ar" target="_blank"> www.pensamientocomplejo.com.ar</a> que   aunque tiene como tema central la educaci&oacute;n, dedica algunos de sus trabajos al tema, de hecho la biblioteca virtual que ofrece tiene varios t&iacute;tulos referidos a educaci&oacute;n. La <i>   Revista Contexto Educativo </i> de Argentina, (<a href="http://www.contexto-educativo.com.ar" target="_blank">www.contexto-educativo.com.ar</a>) que ocasionalmente ofrece art&iacute;culos sobre el tema y muchas otras revistas digitales que en Latinoam&eacute;rica han centrado su atenci&oacute;n en el tema de la complejidad y la educaci&oacute;n. Son muchas las deudas que quedan en este reorrido, pero quiz&aacute; la m&aacute;s grande de ellas es la que tiene la educaci&oacute;n con el estudio de su realidad en el marco de las ciencias de la complejidad que supere la idea de que s&oacute;lo lo pr&aacute;ctico, s&oacute;lo lo aplicado, s&oacute;lo la mera realidad es suficiente para comprender y transformar el mundo. Esta tarea pendiente en esencia no ha cambiado, en la medida en que toda la historia de la educaci&oacute;n y la pedagog&iacute;a ha enfrentado, sin superarlo, su condici&oacute;n de ser instrumento para, situaci&oacute;n que la ha condenado a responder siempre a lo que otras ciencias, otros poderes, otros pensamientos quieran de ella. La oportunidad de pensarse en las ciencias de la complejidad, es una oportunidad a la que no se puede dar la espalda. </p>      <hr size="1">      <p><b> Bibliograf&iacute;a</b></p>     <!-- ref --><p>  Binder, Philippe (1999). Cuatro versiones de la complejidad. En: <i> Visiones sobre la complejidad.</i> 1&ordf;. edici&oacute;n. Bogot&aacute;: Ediciones el Bosque.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000068&pid=S0123-4870200700020000800001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>    Carreras, A.; Escorihuela, J.I. y Requejo, A. (eds.) (1990). <i> Azar, caos e indeterminismo</i>. 1&ordf;. edici&oacute;n. Zaragoza: Universidad de Zaragoza.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000069&pid=S0123-4870200700020000800002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>    Colom Ca&ntilde;ellas, Antoni J. (2006). Complejidad y teor&iacute;a del caos en educaci&oacute;n. En:   <i> Avances en complejidad y educaci&oacute;n: teor&iacute;a y pr&aacute;ctica.</i> 1&ordf;. edici&oacute;n. Barcelona: Ediciones Octaedro, S.L.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000070&pid=S0123-4870200700020000800003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>    Gonz&aacute;lez Moena, Sergio (comp.) (1997). <i> Pensamiento complejo. En torno a Edgar Morin, Am&eacute;rica Latina y los procesos     educativos</i>. Colombia: Cooperativa Editorial Magisterio.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000071&pid=S0123-4870200700020000800004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>    Maldonado, Carlos Eduardo. (1999). Esbozo de una filosof&iacute;a de la l&oacute;gica de la complejidad. En:   <i> Visiones sobre la complejidad.</i> 1&ordf;. edici&oacute;n. Bogot&aacute;: Ediciones el Bosque.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000072&pid=S0123-4870200700020000800005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>    Maldonado, Carlos Eduardo. (2005). <i> Ciencias de la complejidad: Ciencias de los cambios s&uacute;bitos</i>. Odeon. Observatorio de econom&iacute;a y operaciones num&eacute;ricas, 2, 85-125.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000073&pid=S0123-4870200700020000800006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  Maldonado, Carlos Eduardo. (2005). <i> Termodin&aacute;mica y complejidad.</i> 1&ordf;. edici&oacute;n. Bogot&aacute;: Universidad Externado de Colombia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000074&pid=S0123-4870200700020000800007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>    Maldonado, Carlos Eduardo. (2005a). <i> Complejidad de las ciencias y ciencias de la     complejidad</i>. 1&ordf;. edici&oacute;n. Bogot&aacute;: Universidad Externado de Colombia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000075&pid=S0123-4870200700020000800008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>    Moreno, Juan Carlos, et. &aacute;l. (2002). <i> Manual de iniciaci&oacute;n pedag&oacute;gica al pensamiento     complejo</i>. Bogot&aacute;: Instituto Colombiano de Fomento para la Educaci&oacute;n Superior, ICFES-UNESCO, Corporaci&oacute;n para el desarrollo Complexus.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000076&pid=S0123-4870200700020000800009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  Morin, Edgar. (1996). <i> Introducci&oacute;n al pensamiento complejo</i>. Barcelona: Editorial Gedisa.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000077&pid=S0123-4870200700020000800010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  Morin, Edgar. (2001). <i> Los siete saberes necesarios</i>. Bogot&aacute;: Cooperativa Editorial Magisterio.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000078&pid=S0123-4870200700020000800011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>    Morin, Edgar. (2004). La epistemolog&iacute;a de la complejidad. <i> Gaceta de Antropolog&iacute;a.</i> N&ordm; 20. Texto 20-02. Consultado el 25 de mayo de 2007 en:   <a href="http://www.ugr.es/~pwlac/G20_02Edgar_Morin.html" target="_blank"> http://www.ugr.es/~pwlac/G20_02Edgar_Morin.html</a> En <a href="http://www.pensamientocomplejo.com.ar" target="_blank"> www.pensamientocomplejo.com.ar</a>.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000079&pid=S0123-4870200700020000800012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>    Ochoa Contreras, Octavio. (2006). Apuntes para una educaci&oacute;n universitaria del siglo XXI desde la perspectiva del pensamiento complejo. En:   <i> Avances en complejidad y educaci&oacute;n: teor&iacute;a y pr&aacute;ctica. </i> 1&ordf;.edici&oacute;n. Barcelona: Ediciones Octaedro, S.L.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000080&pid=S0123-4870200700020000800013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>    Prigogine, ILSA. (1997). <i> ¿Tan solo una ilusi&oacute;n? Una exploraci&oacute;n del caos al     orden</i>. 4&ordf;. edici&oacute;n. Barcelona: Tusquets Editores.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000081&pid=S0123-4870200700020000800014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>    Yus Ramos, Rafael. (2001). <i> Educaci&oacute;n Integral. Una educaci&oacute;n hol&iacute;stica para el siglo XXI.</i> Vol. II. Bilbao: Editorial Descl&eacute;e de Broker.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000082&pid=S0123-4870200700020000800015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p>   <a href="http://www.unla.edu.mx" target="_blank"> www.unla.edu.mx</a>  </p>     <p>   <a href="http://www.contexto-educativo.com.ar" target="_blank">www.contexto-educativo.com.ar</a>  </p>     <p> <a href="http://www.pensamientocomplejo.com.ar" target="_blank">www.pensamientocomplejo.com.ar</a></p> </font>      ]]></body><back>
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