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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[WILLIAM STANLEY JEVONS: EL USO DE LAS PROBABILIDADES Y EL CÁLCULO]]></article-title>
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<kwd lng="es"><![CDATA[Historia de la economía]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[Teoría de la utilidad]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[   <font size="2" face="verdana">        <p align="right"><font size="4"><b>WILLIAM STANLEY JEVONS:  EL USO DE LAS  PROBABILIDADES  Y EL C&Aacute;LCULO</b></font></p>      <p align="right">JOHN JAMES MORA R.<a href="#nota1"><sup>1</sup></a></p>      <p align="right">Economista Universidad del Valle.  Maestr&iacute;a en Econom&iacute;a Ambiental Universidad Aut&oacute;noma de Madrid.  Jefe del Departamento de Econom&iacute;a de la Universidad Icesi  e&#45;mail:<a href="mailto:jjmora@icesi.edu.co">jjmora@icesi.edu.co</a></p>        <hr size="1">        <p><b>RESUMEN</b></p>      <p>En el cap&iacute;tulo tercero de la TPE, Jevons  recurre al uso de las probabilidades  como un m&eacute;todo alternativo  para analizar el intercambio de las  mercanc&iacute;as. Jevons, decide no continuar  con el uso de las probabilidades  en los cap&iacute;tulos siguientes; su  teor&iacute;a se bifurca imperando el uso  del c&aacute;lculo diferencial. La explicaci&oacute;n  de esta bifurcaci&oacute;n radica en la  existencia de dos m&eacute;todos alternativos  para explicar el an&aacute;lisis del intercambio:  La teor&iacute;a de las probabilidades  y el c&aacute;lculo diferencial. Usar  el c&aacute;lculo diferencial no significaba  que fuese el m&eacute;todo m&aacute;s eficiente,  pues no s&oacute;lo existieron errores al  maximizar como muestra Westergaard  (1874), sino tambi&eacute;n problemas  metodol&oacute;gicos, como muestran  Stigler (1956) y Blaug (1985). Por  otro lado, el m&eacute;todo de las probabilidades  habr&iacute;a significado para el an&aacute;lisis  del intercambio, un problema de  valores esperados y un camino totalmente  diferente para la revoluci&oacute;n  marginalista.</p>      <p><b>Palabras claves:</b> Historia de la econom&iacute;a,  Teor&iacute;a de la utilidad.</p>      <p><b>JEL classification:</b> A11, B1, B41.</p>    <hr size="1">        <p><font size="3"><b>INTRODUCCION</b></font></p>      <p>En el a&ntilde;o de 1871 aparece la primera  publicaci&oacute;n de Theory of Political  Economy<a href="#nota2"><sup>2</sup></a> de W.S. Jevons, que junto  a la publicaci&oacute;n de Leon Walras y  Francis Edgeworth, fueron eventos  conocidos posteriormente como la  Revoluci&oacute;n marginalista (Schumpeter  (1954), Blaug (1985), Black et al  (1979)). La simultaneidad entre las  obras de Jevons y Walras ha sido tratada  por Schumpeter (1954), Mirowski  (1989) e Ingrao e Israelsen (1990)  entre otros, siendo este evento un  cap&iacute;tulo en la historia econ&oacute;mica, que  tal vez habr&iacute;a sido diferente si en lugar  de utilizar el an&aacute;lisis marginal  Jevons hubiese usado las probabilidades  que estaban a su alcance por  su relaci&oacute;n con De Morgan y Boole.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Este art&iacute;culo discute en primer lugar,  hasta d&oacute;nde, con las herramientas de  la &eacute;poca, se podr&iacute;a explicar la utilidad  usando probabilidades. Y, en segundo  lugar hasta d&oacute;nde Jevons us&oacute;  las probabilidades y qu&eacute; tan acertado  fue en escoger el c&aacute;lculo para solucionar  el problema de la utilidad e  intercambio como m&eacute;todo alternativo  a las probabilidades.</p>      <p><font size="2"><b>JEVONS Y EL USO DE LA LOGICA</b></font></p>      <p>Despu&eacute;s de su estad&iacute;a en Australia,<a href="#nota3"><sup>3</sup></a>  Jevons regresa a University College  (Londres) complementando su Master  of Arts en 1842. Durante los a&ntilde;os sesenta  Jevons vive un per&iacute;odo de prol&iacute;fico  pensamiento y, es en &eacute;ste cuando  gracias a su primo H. Enfield Roscoe,  que Jevons se acerca al c&iacute;rculo acad&eacute;mico  y produce dos obras &quot;Pure logic,  or the logic of quality apart from quantity&quot;  en 1863 y &quot;Brief account of a general  mathematical theory of political  economy&quot; en 1866. Durante este per&iacute;odo  se da un r&aacute;pido desarrollo en la  l&oacute;gica simb&oacute;lica por George Boole y  Augustus de Morgan (Black, 1982).  Jevons, por su parte, tambi&eacute;n realizar&aacute;  contribuciones al pensamiento  ingl&eacute;s,<a href="#nota4"><sup>4</sup></a> una de las m&aacute;s recordadas es  su famosa &quot;Machina Logic&quot;,<a href="#nota5"><sup>5</sup></a> que a  partir del principio de sustituci&oacute;n de  similares, se constituye en pionera de  las modernas computadoras (Black,  1988).</p>      <p>Hacia 1874, Jevons publica &quot;The  Principles of Science&quot;<a href="#nota6"><sup>6</sup></a> formalizando  su m&eacute;todo l&oacute;gico. Los trabajos sobre  l&oacute;gica le permitir&aacute;n a Jevons madurar  la idea, de que al igual que las  ciencias naturales, la econom&iacute;a pod&iacute;a  ser tratada como una ciencia formal  &quot;la cual adem&aacute;s de ser l&oacute;gica es tambi&eacute;n  matem&aacute;tica&quot; (Jevons TPE,  1871,78) y, por lo tanto, que no requer&iacute;a  de una construcci&oacute;n espec&iacute;fica  como ciencia social. El desarrollo de  la l&oacute;gica va a permitirle a Jevons  mantener un &quot;Principio unificador&quot;  en la econom&iacute;a, de tal forma que su  creencia de que la econom&iacute;a estaba  dentro de la jerarqu&iacute;a de las ciencias,  justificaba &quot;un c&aacute;lculo de los efectos  morales, una clase de investigaci&oacute;n  astron&oacute;mica f&iacute;sica de las perturbaciones  mutuas de los individuos&quot; (TPE).<a href="#nota7"><sup>7</sup></a>  El punto de partida consisti&oacute; entonces  en elegir aquella rama del conocimiento,  que le permitiera tratar los  sentidos de igual forma que las cantidades  &quot;Nosotros siempre tratamos  los sentimientos como capaces de ser  m&aacute;s o menos, y yo ahora sostengo que  ellos son cantidades capaces de ser  tratadas cient&iacute;ficamente&quot; (1866,  p&aacute;g.9), de tal forma que existiera una  clara ruptura con el m&eacute;todo imperante  de la &eacute;poca: la aproximaci&oacute;n de  Cliffe Leslie con la metodolog&iacute;a de la  escuela hist&oacute;rica alemana y, el m&eacute;todo  abstracto &#45; deductivo de Ricardo y  Mill que a la vez combinaba una concepci&oacute;n  interpretativa de la &quot;naturaleza  humana&quot; (Ellen 1979, p&aacute;g. 269).</p>      <p><b>Primera hip&oacute;tesis:</b> A partir del uso  de la l&oacute;gica, el paso siguiente para  tratar la utilidad eran las probabilidades,  este camino fue trazado por  Boole.</p>      <p>George Boole (1854), al igual que Jevons,  se fundamenta en Senior &quot;La  riqueza consiste en las cosas transferibles,  limitadas en cuanto a la oferta  y, o bien productoras de placer o  preventivas del dolor&quot; (p&aacute;g. 96). Si w  es la riqueza, s las cosas limitadas en  la oferta, t las cosas transferibles, p  las productoras de placer y, r las que  previenen el dolor, Boole llega a las  siguientes ecuaciones:</p>      <p>    <center><img src="img/revistas/eg/v16n76/n76a03e1.jpg"></center></p>      <p>Como se&ntilde;ala Boole(p&aacute;g.97) a partir  de la ecuaci&oacute;n anterior se puede eliminar  cualquier t&eacute;rmino que no se  desee tener en cuenta y, expresar el  resultado por soluci&oacute;n y desarrollo.  Considerando la expresi&oacute;n para la  riqueza utiliza el sistema l&oacute;gico como  indicativo de eliminaci&oacute;n de t&eacute;rminos  medios, para esto, toma a r como t&eacute;rmino  a eliminar. Si se hace r= 1, el  primer miembro se convierte en  w &#45; st y si se hace r= 0 entonces se  convierte en w &#45; stp. De donde:</p>      <p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<center><img src="img/revistas/eg/v16n76/n76a03e2.jpg"></center></p>        <p>Y, desarrollando la ecuaci&oacute;n obtenemos:</p>      <p>    <center><a name="ecua5"><img src="img/revistas/eg/v16n76/n76a03e3.jpg"></a></center></p>        <p>Lo cual significa que la riqueza consiste  en todas las cosas limitadas en  la oferta, transferibles y productoras  de placer y, un indefinido remanente  de cosas limitadas en las ofertas  transferibles y, no productoras de placer.  El uso que hace Boole de la l&oacute;gica<a href="#nota8"><sup>8</sup></a>  como m&eacute;todo para explicar la riqueza  en relaci&oacute;n con las cosas que  producen placer, es diferente al aplicado  por Jevons. En el an&aacute;lisis realizado  por Boole, s&oacute;lo se necesita saber  las cosas que producen placer o  no placer, as&iacute; se elimina el t&eacute;rmino r.  De esta forma, como lo expresa Boole,  la l&oacute;gica posee dos clases de relaciones:  relaciones entre cosas y relaciones  entre hechos. Sin embargo, ya  que los hechos son expresados por  proposiciones, las relaciones podr&iacute;an  ser resueltas dentro de una relaci&oacute;n  entre proposiciones. As&iacute;, Boole muestra  c&oacute;mo la forma de expresar la utilidad  no es exclusiva en t&eacute;rminos de  aumentos o decrecimientos, ya que  puede ser definida en una sola direcci&oacute;n:  posee la cualidad o no la posee.</p>      <p>A partir de la <a href="#ecua5">ecuaci&oacute;n (5)</a>, es posible  aplicar la teor&iacute;a de las probabilidades  para definir la riqueza en Senior,  lo que indudablemente lleva a  la teor&iacute;a de la utilidad en Jevons.  Como Boole se&ntilde;ala, la l&oacute;gica es el  punto de partida de la teor&iacute;a de las  probabilidades: &quot;El prop&oacute;sito del siguiente  tratado es investigar las leyes  fundamentales de aquellas operaciones  en la mente mediante las  cuales se lleva a cabo el razonamiento;  expresarlas en el lenguaje simb&oacute;lico  de un c&aacute;lculo, establecer sobre  esta base la ciencia de la L&oacute;gica  y construir su m&eacute;todo; hacer de dicho  m&eacute;todo la base de un m&eacute;todo general  que permita la aplicaci&oacute;n de la  doctrina matem&aacute;tica de las probabilidades&quot;  (Boole, p&aacute;g. 11) y &quot;Como las  investigaciones en que estamos a  punto de entrar ahora se basan en el  empleo del c&aacute;lculo de la l&oacute;gica, es  necesario explicar ciertos t&eacute;rminos y  modos de expresi&oacute;n que se derivan de  esta aplicaci&oacute;n. Por el suceso X entiendo  aquel suceso del cual la proposici&oacute;n  que afirma el acontecimiento  se expresa simb&oacute;licamente por la  ecuaci&oacute;n X=1&quot; (Boole, p&aacute;g. 226). Es  decir, la l&oacute;gica permite a trav&eacute;s del  principio de eliminaci&oacute;n de t&eacute;rminos  llegar a las probabilidades y, a partir  de la investigaci&oacute;n de Boole sobre la  riqueza en Senior es posible llegar a  una teor&iacute;a de la utilidad usando la  teor&iacute;a de las probabilidades.</p>      <p><font size="3"><b>JEVONS, DE MORGAN Y BOOLE</b></font></p>      <p>Para Black (1972) University College  influenciar&iacute;a el pensamiento de  Jevons en dos v&iacute;as, por un lado la introducci&oacute;n  de la econom&iacute;a al hedonismo  psicol&oacute;gico a trav&eacute;s de la filosof&iacute;a  utilitarista de Jerem&iacute;as Bentham y,  por otro lado, la influencia de la l&oacute;gica  y el tratamiento de cantidades por  Augustos de Morgan en el uso de la  l&oacute;gica matem&aacute;tica.</p>      <p>De Morgan es el primer profesor de  matem&aacute;tica de University College, a  la edad de 22 a&ntilde;os y, sus contribuciones  a las relaciones entre las matem&aacute;ticas  y la l&oacute;gica permiten situarlo  junto con Boole entre los mejores de  Inglaterra (D.E, Smith 1951, Black  1972).</p>      <p>Jevons toma clases con De Morgan  como &quot;Lower Junior&quot; y despu&eacute;s como  &quot;Higher Junior&quot;. Las clases con De  Morgan le permiten pensar a Jevons  la utilidad como un concepto susceptible  de tratamiento estad&iacute;stico seg&uacute;n  Hicks y, es en los a&ntilde;os de &quot;Higher  Junior&quot;, entre 1852 y 1853, que De  Morgan introduce en sus cursos los  conceptos elementales sobre las probabilidades  (Black 1972). Este tambi&eacute;n  es el inicio de Jevons en una  nueva forma de tratar las relaciones  entre los individuos, pero que no se  reflejar&aacute; en &quot;Brief account of a general  mathematical theory of political  economy&quot; , sino en la TPE: &quot;Antes de  la &eacute;poca de Pascal, ¿qui&eacute;n hubiera  pensado en medir la duda y la creencia?  ¿Qui&eacute;n podr&iacute;a haber concebido  que la investigaci&oacute;n de los juegos peque&ntilde;os  de oportunidad habr&iacute;a de llevar  a la creaci&oacute;n de tal vez la m&aacute;s  sublime rama de la ciencia matem&aacute;tica:  la teor&iacute;a de las probabilidades?&quot;  (TPE, p&aacute;g. 8).</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Entre Brief Account y la TPE, madura  Jevons sus ideas sobre las probabilidades,  pero tambi&eacute;n es un per&iacute;odo  en el cual se evidencia un gran dilema  en su obra:</p>  <ol>    <li>Entender la probabilidad como la  base para un grado de creencia  racional (White 1989, 426).</li>      <li>Entender que el camino de las  probabilidades no da mayores frutos  en t&eacute;rminos del an&aacute;lisis econ&oacute;mico,  ya que es evidente el rompimiento  en la TPE con sus obras  anteriores (Black 1988, 1009), y  en la misma TPE, con el cap&iacute;tulo  tercero.</li>    </ol>      <p>No cabe duda de que el avance en  probabilidades realizado por Boole,  era un buen punto de partida para  Jevons, aun cuando la mayor&iacute;a de las  ciencias estaban en formaci&oacute;n. Cournot  es un buen ejemplo de la incertidumbre  reinante en la &eacute;poca, en torno  al uso de las probabilidades, pues  &eacute;ste no cre&iacute;a en el uso de la estad&iacute;stica  como algo cient&iacute;fico (White 1989)  y entonces ¿c&oacute;mo desarrollar una teor&iacute;a  del intercambio en un m&eacute;todo que  apenas se estaba desarrollando? La  econom&iacute;a, una ciencia que comparada  a las dem&aacute;s era menor ¿requer&iacute;a  de una construcci&oacute;n espec&iacute;fica?</p>      <p>Si las probabilidades constitu&iacute;an el  m&eacute;todo que le permitir&iacute;a analizar los  deseos humanos, que de hecho, como  pensaba Jevons, son &quot;el grado final  de la utilidad que es la funci&oacute;n sobre  la cual la teor&iacute;a econ&oacute;mica podr&iacute;a ser  fundamentada&quot; (TPE, 5 edici&oacute;n, p&aacute;g.  52) entonces ¿por qu&eacute; Jevons cambi&oacute;  el m&eacute;todo de las probabilidades, por  el uso del c&aacute;lculo diferencial en el  cap&iacute;tulo cuarto? Lo que significa asumir  un esquema de utilidad fija donde  las probabilidades de las causas  accidentales o fortuitas se anular&iacute;an<a href="#nota9"><sup>9</sup></a>  y, entonces, el grado de utilidad ser&iacute;a  &quot;en lenguaje matem&aacute;tico, el coeficiente  diferencial de &mu; considerado como  una funci&oacute;n de X,&quot; (TPE, 5).</p>      <p>Suponer que Jevons requiriese de un  contexto espec&iacute;fico, esto es, que no  pudo encontrar un lenguaje econ&oacute;mico  que se adaptara a la teor&iacute;a de las  probabilidades, es falso, en tanto para  Jevons las probabilidades no se diferencian,  como m&eacute;todo, del c&aacute;lculo, por  lo cual no hab&iacute;a necesidad de buscar  un contexto espec&iacute;fico.</p>      <p>Sin embargo, la relaci&oacute;n que el cap&iacute;tulo  tercero guarda con toda la TPE,  es un interrogante que ha llevado a  Kristr&ouml;m (1990) a suponer que en el  cap&iacute;tulo tercero, m&aacute;s espec&iacute;ficamente  la secci&oacute;n 2 &quot;Distribuci&oacute;n de la  mercanc&iacute;a en el tiempo&quot; (p&aacute;g. 71&#45;74),  existe la posibilidad de que Jevons  introdujera un concepto, cuya analog&iacute;a  moderna ser&iacute;a &quot;option price&quot; en  t&eacute;rminos de Weisbrod&acute;s, para diferenciar  la existencia de una mercanc&iacute;a  en el futuro: &quot;Within modern economic  terminology it is possible that  both Jevon&acute;s and Weisbrod&acute;s ideas  are more closely related to what is  know as option price (the sum of expected  consumer surpluses and option  value)&quot; Kristr&ouml;m, p&aacute;g. 86.</p>      <p>Las conclusiones de Kristr&ouml;m, est&aacute;n  basadas en el siguiente p&aacute;rrafo de  Jevons: &quot;Only when there arises a  degree of probability, however slight,  that a particular object will be needed,  does it acquire prospective utility,  capable of rendering it desirable  possession&quot; (TPE, p&aacute;g.70).</p>      <p>La idea de Kristr&ouml;m es interesante,  sin duda, pero no deja de ser una especulaci&oacute;n,  sobre las conclusiones de  dicho cap&iacute;tulo, ya que el grado de utilidad  asignado a cada mercanc&iacute;a, en  relaci&oacute;n con una cantidad, s&oacute;lo se  define en el intercambio y no ex ante,  como lo indica el mismo Jevons y,  entonces &quot;como la probabilidad es  menor, la mercanc&iacute;a asignada a cada  d&iacute;a es menor, y as&iacute; el grado de utilidad  es mayor&quot; (Jevons p&aacute;g. 72).</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Esto significa, siguiendo el an&aacute;lisis  de Kristr&ouml;m, un valor esperado menor  en el tiempo, y una diferencia en  el intercambio cada vez mayor en el  valor de las mercanc&iacute;as. Mientras  para Kristr&ouml;m, el cap&iacute;tulo tercero significa  un problema del valor esperado  con antecedentes en Jevons, para  la teor&iacute;a econ&oacute;mica podr&iacute;a haber sido  decisivo en el an&aacute;lisis econ&oacute;mico si  Jevons hubiese considerado seguir  bajo el naciente mundo de la estad&iacute;stica  y las probabilidades. Jevons,  como muy bien lo expresa Kristr&ouml;m,  parte en dicho cap&iacute;tulo de analizar la  capacidad de las cosas de ser deseables  y de generar utilidad, una idea  que Boole (1854) ya hab&iacute;a analizado  en la &eacute;poca.</p>      <p><b>Hip&oacute;tesis No. 2:</b> El uso del c&aacute;lculo  como m&eacute;todo para tratar la utilidad  en Jevons fue un camino irreversible  que se autorreforz&oacute;.</p>      <p>Jevons considera que las cosas no tienen  una cualidad inherente a ellas,  algunas poseen utilidad y otras no.  Esta cualidad resulta de las relaciones  entre los placeres y los dolores.  Expresado de esta forma, algunas cosas  poseer&aacute;n utilidad y otras no. Las  condiciones seg&uacute;n las cuales se determina  el valor suponen la existencia de  una ley, bajo la cual en cualquier instante  del tiempo se puede determinar  la utilidad de cualquier mercanc&iacute;a.  Dicha &quot;ley&quot; requerir&iacute;a en primer lugar  de una estrategia que tuviera la  elegancia de los m&eacute;todos que se utilizaban  en las ciencias m&aacute;s avanzadas  de la &eacute;poca, como eran la f&iacute;sica y la  matem&aacute;tica. En segundo lugar, que  fuera lo suficientemente explicativa y,  en tercer lugar, que el m&eacute;todo utilizado  fuese &quot;neutral&quot; para no dar lugar a  confusiones y, por lo tanto, posible de  ser aceptado por cualquiera.</p>      <p>Para cumplir con estos requisitos,  Jevons recurre al uso del c&aacute;lculo diferencial,  pues &quot;la variaci&oacute;n de la funci&oacute;n  expresando el grado final de la  utilidad es el m&aacute;s importante punto  de los problemas econ&oacute;micos&quot; (TPE  p&aacute;g. 53). Una vez definida la cantidad  de un bien, el problema radica  en c&oacute;mo determinar el grado final de  utilidad.<a href="#nota10"><sup>10</sup></a></p>      <p>Para definir el grado final de utilidad,  es necesario suponer que la variaci&oacute;n  de la utilidad es decreciente con respecto  a las cantidades, cuando &eacute;sta es  creciente &quot;La ley general, el grado de  utilidad var&iacute;a con la cantidad de la  mercanc&iacute;a, y al final decrece con las  cantidades crecientes&quot; (Jevons cap&iacute;tulo  III), lo cual se hace suponiendo variaciones  con respecto a las cantidades  (&Delta;X). Jevons, consider&oacute; entonces  que el concepto de c&aacute;lculo diferencial  estaba lo suficientemente expl&iacute;cito  como para realizar explicaciones m&aacute;s  exhaustivas sobre estas relaciones.<a href="#nota11"><sup>11</sup></a>  As&iacute;, Jevons comienza el cap&iacute;tulo cuarto  con la siguiente cita: &quot;El intercambio  es un proceso importante en la  maximizaci&oacute;n de la utilidad y en el  ahorro del trabajo, esto resulta de la  necesidad de definir las condiciones  con las cuales aparece el valor&quot;.<a href="#nota12"><sup>12</sup></a></p>      <p>Para Jevons este punto era m&aacute;s importante  que tener toda una teor&iacute;a  sistem&aacute;tica del &quot;mundo econ&oacute;mico&quot;,  donde existieran unas interrelaciones  l&oacute;gicas y formales como en Walras.  Jevons, sin duda era m&aacute;s modesto,  su preocupaci&oacute;n radicaba en c&oacute;mo  conciliar una teor&iacute;a donde el valor  estuviera determinado para la tasa  marginal de la utilidad con una teor&iacute;a  del intercambio. As&iacute;, como mencionar&aacute;  Jevons, el principio de la utilidad  radica en poder distribuir una  mercanc&iacute;a en varios usos y la teor&iacute;a  de la utilidad &quot;da, te&oacute;ricamente hablando,  una soluci&oacute;n completa a la  pregunta&quot; (TPE, p&aacute;g. 59).</p>      <p>En el cap&iacute;tulo tercero, Jevons define  la utilidad, no pareciendo necesitar el  intercambio para definirla. El supuesto  que necesariamente debiere satisfacer,  como lo menciona Creedy (1980),  consistir&aacute; en maximizar la utilidad de  una persona sujeto a la condici&oacute;n de  que la utilidad de la segunda persona  permanezca constante (p&aacute;g. 373). Y,  que seg&uacute;n Westergaard (1874) podr&iacute;a  verse como un problema de maximizaci&oacute;n  restringida:</p>      <p>    <center><img src="img/revistas/eg/v16n76/n76a03e4.jpg"></center></p>        <p>Siendo p el posible producto, X = el  producto de la tierra, I = el trabajo  usado en la tierra, i,j=1,2,3. I = total  de trabajo disponible y dx /dI es el producto  marginal del trabajo, en donde  las condiciones de segundo orden son  d<sup>2</sup>p 0 y la soluci&oacute;n implica  &quot;I1+I2+I3=1&quot; bajo rendimientos decrecientes  y competencia perfecta [Logan  y Yeung(1990)].<a href="#nota13"><sup>13</sup></a> Antes de la publicaci&oacute;n  de la segunda edici&oacute;n de la TPE,  esta soluci&oacute;n se la envi&oacute; Westergaard  a Jevons.<a href="#nota14"><sup>14</sup></a> Jevons aduciendo que escrib&iacute;a  para un lector que no era un  profesional en matem&aacute;ticas<a href="#nota15"><sup>15</sup></a> rehus&oacute;  utilizar las notaciones necesarias,  para encontrar en una funci&oacute;n, cuando  hay un m&aacute;ximo o un m&iacute;nimo. Esto  no implica que Jevons no conociera las  propiedades del c&aacute;lculo diferencial<a href="#nota16"><sup>16</sup></a>  aunque queda la duda de hasta d&oacute;nde  manejaba Jevons el uso de las herramientas  matem&aacute;ticas como lo  menciona Creedy &quot;Walras y Jevons no  pudieron usar el m&eacute;todo Lagrangiano&quot;  (Creedy 1980).</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El m&eacute;todo usado por Westergaard,  para demostrar que a partir de las  condiciones de primer y segundo orden,  se puede encontrar la m&aacute;xima  utilidad<a href="#nota17"><sup>17</sup></a> no fue usado por Jevons en  la TPE. Pero este m&eacute;todo podr&iacute;a conciliar  las diferencias que Stigler observaba  entre el cap&iacute;tulo tercero y el  cuarto, y que da lugar a la cr&iacute;tica de  Stigler, para quien la respuesta de  Jevons de apelar a un cuerpo comerciante  y a la ley de indiferencia, es  ingeniosa pero il&iacute;cita, &quot;un cuerpo comerciante  es un cuerpo de compradores  y vendedores de una mercanc&iacute;a  en un mercado competitivo y la  ley de indiferencia es solamente un  precio en un mercado&quot; (Stigler, 1956,  p&aacute;g. 90).<a href="#nota18"><sup>18</sup></a></p>      <p>Parte de la controversia radica en que  la soluci&oacute;n de Jevons es posible, ya  que como menciona Walras, Jevons  utiliza cantidades, mientras que los  precios son desconocidos,<a href="#nota19"><sup>19</sup></a> por lo tanto,  la soluci&oacute;n estar&aacute; dada en t&eacute;rminos  de cantidades. Blaug (1973 p&aacute;g.  425) menciona que Jevons al llegar a  este punto &quot;formula la ley de la utilidad  marginal decreciente y apela a  la ley fisiol&oacute;gica, citando a Jennings  en su ayuda&quot;.<a href="#nota20"><sup>20</sup></a> Esta estrategia le permite  suponer que en equilibrio no  existen p&eacute;rdidas o ganancias en la  utilidad (TPE p&aacute;g. 96), siendo ingenioso  en esta parte: &quot;En otras palabras  si los incrementos de las mercanc&iacute;as  intercambiadas son establecidos  a una tasa, sus utilidades podr&iacute;an  ser iguales para ambas partes&quot;  (p&aacute;g. 96), lo cual est&aacute; garantizado con  una funci&oacute;n decreciente.</p>      <p>Sin embargo, Jevons no consigue garantizar  que en el intercambio se alcance  el grado final (m&aacute;ximo) de la  utilidad<a href="#nota21"><sup>21</sup></a> y, como menciona Blaug &quot;la  utilidad marginal no es la derivada  de la utilidad con respecto a la cantidad,  sino el incremento diferencial de  la utilidad&quot; (p&aacute;g. 426). En este sentido,  los agentes econ&oacute;micos de Jevons  podr&iacute;an resultar enga&ntilde;ados: la utilidad  total puede bajar a medida que  se va consumiendo un mayor n&uacute;mero  de unidades, a pesar de que la utilidad  marginal contin&uacute;e siendo positiva  (Paradoja de Wieser).<a href="#nota22"><sup>22</sup></a> De esta  forma, el grado de utilidad podr&iacute;a ser  m&aacute;ximo antes del intercambio y, entonces  ¿para qu&eacute; realizar este?</p>      <p>La estrategia de usar cantidades, reivindica  el uso de las matem&aacute;ticas, ya  que &quot;nuestra ciencia debe ser matem&aacute;tica,  simplemente porque entiende  con cantidades&quot; (TPE, p&aacute;g. 3). Sin  embargo, le impone a Jevons el m&eacute;todo  del c&aacute;lculo pues para garantizar  el intercambio entre los agentes deber&aacute;  maximizar. No cabe duda, que  la presentaci&oacute;n del problema con respecto  a sus predecesores, usando las  matem&aacute;ticas, muestra un claro rompimiento  con la teor&iacute;a cl&aacute;sica. Sin  embargo, no seguir la v&iacute;a de las probabilidades  y rehusar utilizar el Lagrangiano,  dejan la duda de hasta  d&oacute;nde su incursi&oacute;n en la teor&iacute;a econ&oacute;mica  habr&iacute;a sido exitosa.</p>      <p><font size="3"><b>CONCLUSI&Oacute;N</b></font></p>      <p>En el cap&iacute;tulo tercero de la TPE, Jevons  recurre al uso de las probabilidades  como un m&eacute;todo alternativo  para analizar el intercambio de las  mercanc&iacute;as. Sin embargo, este m&eacute;todo  es abandonado en el siguiente cap&iacute;tulo,  eliminando la posibilidad de  introducir aquellas &quot;causas fortuitas&quot;  que pudieran modificar el valor de las  mercanc&iacute;as. Como muestra Kristr&ouml;m,  esta es una primera aproximaci&oacute;n al  an&aacute;lisis de la utilidad esperada, desde  un esquema de probabilidades.</p>      <p>Jevons decide no continuar con el uso  de las probabilidades, en los siguientes  cap&iacute;tulos de la TPE, su teor&iacute;a se  bifurca imperando el uso del c&aacute;lculo  diferencial. La explicaci&oacute;n de esta bifurcaci&oacute;n  radica en la existencia de dos  m&eacute;todos alternativos para explicar el  an&aacute;lisis del intercambio: La teor&iacute;a de  las probabilidades y el c&aacute;lculo diferencial.  La raz&oacute;n de porqu&eacute; el c&aacute;lculo diferencial  imper&oacute; sobre las probabilidades  no es clara, uno podr&iacute;a argüir  que el c&aacute;lculo diferencial era m&aacute;s complementario  con la teor&iacute;a de Jennings  y, por lo tanto, que reforzaba los resultados  encontrados, al punto que le  permit&iacute;a hablar con ilimitada confianza,  como observara Schumpeter (1954)  &quot;Los primeros te&oacute;ricos de la utilidad  hablan de los hechos ps&iacute;quicos con ilimitada  confianza, los consideraban  elementos del acervo de la experiencia  com&uacute;n, como salidos de esa fuente  de conocimientos de la marcha de la  vida cotidiana, que ninguna persona  razonable puede poner en juicio&quot; (p&aacute;g.  1.150).</p>      <p>Haber usado c&aacute;lculo diferencial no  significaba que fuera el m&eacute;todo m&aacute;s  eficiente que pudiera utilizar Jevons,  pues no s&oacute;lo existieron errores al  maximizar como muestra Westergaard,  sino tambi&eacute;n problemas metodol&oacute;gicos  al usar el c&aacute;lculo diferencial,  como lo se&ntilde;alan Stigler (1956) y  Blaug (1985).</p>      <p>No cabe duda de que la suerte de Jevons  fue menos afortunada que la de  su compa&ntilde;ero de &quot;<i>revoluci&oacute;n marginalista</i>&quot; Leon Walras, pues Jevons  no trascendi&oacute; en la historia de la econom&iacute;a  como s&iacute; lo hizo Walras. Esto  en parte se debe a que la estrategia  en torno al uso de las matem&aacute;ticas  fue diferente tambi&eacute;n: Mientras Walras  us&oacute; los elementos brindados por  Piccard(Salazar, 1996) Jevons rechaz&oacute;  los que le brind&oacute; Westergaard.</p>      <p>Finalmente, el m&eacute;todo de las probabilidades  en el intercambio hubiera representado  para el an&aacute;lisis del intercambio  un problema de valores esperados  y un camino totalmente diferente  para la revoluci&oacute;n marginalista:  este camino significaba buscar que las  probabilidades tuvieran su espacio.</p>        ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>NOTAS AL PIE DE P&Aacute;GINA</b></p>      <p><a name="nota1">1. </a>Este ensayo comenz&oacute; a escribirse hace casi cinco a&ntilde;os, cuando era asistente de investigaci&oacute;n del profesor  Boris Salazar en la Universidad del Valle. Muchos eventos impidieron culminar esta &quot;deuda intelectual&quot;  que ten&iacute;a con Boris, quien nunca ha reparado en brindarme su desinteresada cr&iacute;tica y, de quien siempre  estar&eacute; en deuda.</p>      <p><a name="nota2">2. </a>En adelante TPE.</p>      <p><a name="nota3">3. </a>En donde se interesar&iacute;a por los problemas sociales seg&uacute;n Black (1976, 1987).</p>      <p><a name="nota4">4. </a>Sus trabajos sobre la l&oacute;gica fueron tan importantes, que fue Cobden Professor of Logical, Mental and  Moral Philosophy en Owen College, en 1866.</p>      <p><a name="nota5">5. </a>Esta m&aacute;quina se describe en el &quot;Proceeding of the Royal Society, 20 January 1870&quot;. Las bases de esta  m&aacute;quina est&aacute;n en la obra &quot;Sustituci&oacute;n de similares, 1869&quot;, de Jevons.</p>      <p><a name="nota6">6. </a>En este libro, la lecci&oacute;n 21 &quot;Sofismas materiales&quot; es todo un homenaje al libro de De Morgan &quot;L&oacute;gica  formal&quot;.</p>      <p><a name="nota7">7. </a>Mirowski usa esta frase para hacer de la energ&eacute;tica el n&uacute;cleo de la obra de Jevons. Esta interpretaci&oacute;n es  cuestionable en tanto a Jevons debe consider&aacute;rsele a partir de un enfoque meteorol&oacute;gico en torno al  m&eacute;todo usado en econom&iacute;a seg&uacute;n Keynes y, como se&ntilde;alara Salazar (1995) esto &quot;lo distancia y lo coloca en  un lugar aparte de su compa&ntilde;ero de revoluci&oacute;n marginal, Leon Walras&quot; Salazar (p&aacute;g. 44).</p>      <p><a name="nota8">8. </a>El principio de exclusi&oacute;n de t&eacute;rminos.</p>      <p><a name="nota9">9. </a>Jevons en White (1989).</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a name="nota10">10. </a>Y no el grado promedio, ya que es en la unidad marginal del bien donde se determina el grado de saciedad  del mismo. ¿Por qu&eacute; no es posible utilizar la utilidad promedio? Debido a que el intercambio s&oacute;lo se define  a partir del grado de utilidad que se pueda derivar de una determinada cantidad de un bien y, una vez  determinado el nivel en el cual se sit&uacute;a la cantidad necesaria de &eacute;ste, la utilidad promedio estar&iacute;a conteniendo  la cantidad del bien que no se intercambia en el mercado.</p>      <p><a name="nota11">11. </a>Incluyendo la operaci&oacute;n inversa del c&aacute;lculo diferencial: la integral.</p>      <p><a name="nota12">12. </a>Un punto de partida problem&aacute;tico, ya que para Jevons &quot;El coste de producci&oacute;n determina la oferta de la  utilidad, La oferta determina el grado final de la utilidad, El grado final de la utilidad determina el valor&quot;  (Marshall). En primer lugar, esto no parece consistente con la proposici&oacute;n b&aacute;sica seg&uacute;n la cual el valor  depende solamente del grado final de utilidad, de hecho seg&uacute;n las premisas establecidas por Jevons, el  primer determinante es el costo cl&aacute;sico de producci&oacute;n, y en segundo lugar &quot;los determinantes del valor  hay que buscarlos, en todo caso, no en condiciones causales unilaterales, sino en la determinaci&oacute;n rec&iacute;proca  y en la interdependencia&quot; Marshall en Hutchinson (1974, 328).</p>      <p><a name="nota13">13. </a>Bob Logan se refiere a la carta que Westergaard le envi&oacute; a Jevons en 1874, donde se menciona la soluci&oacute;n,  para encontrar un m&aacute;ximo utiizando el m&eacute;todo de Lagrange.</p>      <p><a name="nota14">14. </a>Publicada por Black R.D., ver Logan y Yeung (1990).</p>      <p><a name="nota15">15. </a>&quot;Theory of political economy 1871 p&aacute;g. XII&quot;.</p>      <p><a name="nota16">16. </a>Como puede observarse en la p&aacute;gina 84 de la TPE Jevons dice que &quot;El valor de uso de Adam Smith o la  utilidad total, es la integral de U.dM y tiene dimensi&oacute;n MV&quot;.</p>      <p><a name="nota17">17. </a>Jevons pens&oacute; que era suficiente con el an&aacute;lisis realizado en el cap&iacute;tulo tercero para definir la utilidad  expresable en el mercado, contrario a lo que pensaba Westergaard: Maximizar con restricciones y encontrar  las condiciones de primer y segundo orden.</p>      <p><a name="nota18">18. </a>El ambiguo concepto de &quot;trading body&quot; es un procedimiento il&iacute;cito sobre su propia visi&oacute;n de que las utilidades  de diferentes individuos no son comparables. Stigler p&aacute;g. 91.</p>      <p><a name="nota19">19. </a>Walras en Logan (1989).</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a name="nota20">20. </a>&quot;As&iacute; nosotros llegamos al principio que los grados de utilidad de las mercanc&iacute;as intercambiadas podr&aacute;n  estar en proporci&oacute;n inversa de las magnitudes de los incrementos intercambiados&quot; (TPE, p&aacute;g. 99). Recordemos  que el grado de utilidad es definido como &quot;lo estimado o la urgencia de desear m&aacute;s&quot; (TPE, p&aacute;g. 84)  apelando de esta forma a los sentimientos.</p>      <p><a name="nota21">21. </a>&quot;La tasa de intercambio de dos mercanc&iacute;as debe ser rec&iacute;proca a la tasa de los grados finales de la utilidad  de las cantidades de una mercanc&iacute;a disponible para el consumo despu&eacute;s de que el intercambio es realizado&quot;  (TPE, p&aacute;g. 95).</p>      <p><a name="nota22">22. </a>Como opina Blaug: &quot;El grado final de utilidad de Jevons es nuestra utilidad marginal dividida por el  incremento marginal. Los libros de texto actuales a&uacute;n hablan en ocasiones de la utilidad marginal, como  si se tratara de la utilidad de la unidad marginal, esto puede dar lugar a errores, la utilidad marginal de  la &uacute;ltima unidad es la utilidad de cada unidad, puesto que cualquiera de ellas puede ser la &uacute;ltima; as&iacute;  podr&aacute; obtener la utilidad total multiplicando la utilidad marginal por el n&uacute;mero de unidades consumidas&quot;  [Blaug(1985) p&aacute;g. 426] lo cual da lugar a la paradoja de Wieser.</p>      <hr size="1">              <p><font size="3"><b>BIBLIOGRAFIA</b></font></p>        <!-- ref --><p>BLACK, R.D.C. The papers and correspondence  of William Stanley  Jevons: A supplementary note,    <i>Manchester School of Economics  and Social Studies</i>, vol.  50(4), Dec, pp. 417&#45;28. 1982.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000087&pid=S0123-5923200000030000300001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>BLACK, R.D.C. W. S. Jevons and the foundation  of modern economics. History of  political economy, <i>Manchester  School of Economics and Social  Studies</i>, Fall, pp. 364&#45;78. 1972&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000088&pid=S0123-5923200000030000300002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>BLACK, R.D.C., COATS, A.W, GOODWING, R.M  and CRAWFORD, D.W. <i>The marginal  revolution in economics:  interpretation and evaluation</i>, Durham, N.C.:   Duke University Press. 1979.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000089&pid=S0123-5923200000030000300003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>BLAUG, M. <i>Economic Theory in retrospect</i>,  Fourth Edition, Cambridge: Cambridge  University Press. 1985.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000090&pid=S0123-5923200000030000300004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>BOOLE, G. (1852). <i>Calculus on finite  differences</i>, Dover Publications  Inc. Jos&eacute; Antonio Hern&aacute;ndez. Traducci&oacute;n al espa&ntilde;ol <i>Investigaci&oacute;n  sobre las leyes del  pensamiento</i>, Paraninfo,  Madrid (1982).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000091&pid=S0123-5923200000030000300005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>BOOLE, G. <i>An investigation of the law of  thought</i>, New York: Dover Publications.  1854.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000092&pid=S0123-5923200000030000300006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>CREEDY, J. Jevons&acute;s complex cases  in the theory of exchange,    <i>Journal of the History of Economic  Thought</i>, vol. 14(1),  spring, pp. 55&#45;69. 1992.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000093&pid=S0123-5923200000030000300007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>ELLEN, F.P. W. S. Jevons: economic  revolutionary, political utilitarian,    <i>Journal of the History  Ideas</i>, April&#45;Jun. 1972.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000094&pid=S0123-5923200000030000300008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>JEVONS, W. S. (1952). <i>Logic</i>, Traducci&oacute;n  al espa&ntilde;ol, Editorial Pegaso,  Madrid.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000095&pid=S0123-5923200000030000300009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>JEVONS, W. S. (1866). Brief account of a general  mathematical theory of  political economy. read at the  British association. <i>Journal  of the statistical society of  London</i>, vol. XXIX, pp. 235&#45;53.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000096&pid=S0123-5923200000030000300010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>JEVONS, W. S. (1871). <i>The theory of political  economy</i>. London and New  York: MacMillan & Co. Quinta  edici&oacute;n &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000097&pid=S0123-5923200000030000300011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>HUTCHINSON, T.W. The politics and  philosophy in Jevons,    <i>Manchester School of Economics  and Social Studies</i>, vol.  50(4), Dec, pp. 366&#45;78. 1982.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000098&pid=S0123-5923200000030000300012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>HUTCHINSON, T.W. <i>A review of economics doctrines  1870&#45;1929</i>. Oxford: Oxford University  Press. 1953.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000099&pid=S0123-5923200000030000300013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>INGRAO, B and ISRAELSEN, G. <i>The  invisible hand: Equilibrium in  the history of Science</i>, S.L: The MIT  press. 1990.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000100&pid=S0123-5923200000030000300014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>KRISTRÖN, B.  <i>W.S. Jevons (1888)  On option value</i>, Journal of  environmental economics and  Management, 18, pp. 86&#45;67.  1990.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000101&pid=S0123-5923200000030000300015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>LOGAN, B and YEUNG, S.N. Westergaard,  Jevons and early contributions  to constrained optimization,    <i>Manchester School of  Economics and Social Studies</i>,  vol, 58(1), March, pp. 20&#45;31.  1990.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000102&pid=S0123-5923200000030000300016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>MAYS, W. Jevons, conception of scientific  method, <i>The Manchester  School</i>, 30, pp. 226&#45;49. 1962.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000103&pid=S0123-5923200000030000300017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>MIROWSKI, P. <i>More heat than light</i>,  S.L: New York Cup. 1989.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000104&pid=S0123-5923200000030000300018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>ROBERTSON, R.M. Jevons and his  precursors, <i>Econometrica</i>, vol.  19, pp. 229&#45;249. 1951.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000105&pid=S0123-5923200000030000300019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>SALAZAR, B. El efecto Piccard y la  construcci&oacute;n de la teor&iacute;a Walrasiana  del equilibrio, <i>Lecturas  de Econom&iacute;a</i>, n&uacute;m. 45, juldic,  pp. 127&#45;147. 1996.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000106&pid=S0123-5923200000030000300020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>SALAZAR, B. Esperando a Mirowski, <i>Bolet&iacute;n  Socioecon&oacute;mico</i>, n&uacute;m. 29, pp.  34&#45;50, dic. 1995.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000107&pid=S0123-5923200000030000300021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>SCHUMPETER, J. A. <i>History of economics  analysis</i>. Oxford: Oxford University  Press. 1954.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000108&pid=S0123-5923200000030000300022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>STIGLER, G. <i>Essays in the history of  economics</i>. 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Why are there no supply  and demand curves in  Jevons, <i>History of Political  Economy</i>, vol. 21(3), Fall, pp.  425&#45;56. 1989.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000111&pid=S0123-5923200000030000300025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>WOOD, J. C. <i>William Stanley  Jevons: Critical assessments</i>.  VL I. London and New York:  Routledge. 1988.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000112&pid=S0123-5923200000030000300026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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