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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[DISERTACIÓN SOBRE JUSTICIA Y EQUIDAD]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[   <font size="2" face="verdana">     <p align="right"><font size="4"><b>DISERTACI&Oacute;N SOBRE JUSTICIA  Y EQUIDAD</b></font></p>      <p align="right">SAYURI P. TAMURA M.</p>      <p align="right">Estudiante de Econom&iacute;a y Negocios Internacionales de la Universidad ICESI.</p>      <hr>        <p><b>RESUMEN</b></p>      <p>&quot;Disertaci&oacute;n sobre equidad y justicia&quot;  es b&aacute;sicamente una respuesta a una  inquietud en particular que yo ten&iacute;a  sobre las distintas posiciones que  existen sobre estos dos temas y c&oacute;mo  definir cu&aacute;l es la m&aacute;s acertada. Hice  una descripci&oacute;n del punto de vista de  Amartya Sen -la violaci&oacute;n de los derechos  sobre la propiedad privada es  justificable si evitan las hambrunas<a href="#nota2"><sup>2</sup></a>-  frente al de Robert Nozick -la propiedad  privada es un derecho fundamental  y como tal debe ser respetado<a href="#nota3"><sup>3</sup></a>-,  sin embargo, aunque ambos enfoques  son totalmente contrarios tienen  mucho sentido, por lo cual es bastante  dif&iacute;cil decidirse por uno en particular.  Fue de esta forma, enfrentando  sus opiniones, que yo logr&eacute; desarrollar  una posici&oacute;n frente a estas dos  perspectivas, y as&iacute; dar mi opini&oacute;n al  respecto. Al final, llegu&eacute; a una conclusi&oacute;n,  que aunque no es la m&aacute;s original  y tampoco es la &uacute;nica, tiene  mucho sentido y seguramente de ser  posible, la situaci&oacute;n del pa&iacute;s podr&iacute;a  cambiar para bien<a href="#nota1"><sup>1</sup></a>.</p>      <p><b>Clasificaci&oacute;n B. JEL D63, 130</b></p>      <p><b>PALABRAS CLAVES</b></p>      <p>Justicia, equidad y pobreza.</p>      <hr>      <p><font size="3"><b>DISERTACI&Oacute;N SOBRE JUSTICIA  Y EQUIDAD</b></font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i>No es mi intenci&oacute;n hacer claridad  sobre todas las dudas que se puedan  tener sobre el tema entre equidad y  justicia, sino m&aacute;s bien, dar a conocer  mi opini&oacute;n acerca de algunos de los  distintos planteamientos de determinados  fil&oacute;sofos y economistas sobre  estos temas.</i></p>      <p>La enorme desigualdad social ha sido  una caracter&iacute;stica constante del desarrollo  econ&oacute;mico de Am&eacute;rica Latina,  sin embargo, aunque nos hemos  caracterizado por ser una de las regiones  del mundo donde los &iacute;ndices  de desigualdad en la distribuci&oacute;n del  ingreso son supremamente elevados,  nuestros niveles de pobreza son inferiores  a los existentes en otras partes  del mundo que tambi&eacute;n est&aacute;n en  v&iacute;a de desarrollo, aunque esto no impide  que nuestros niveles de pobreza  sigan siendo considerados como exageradamente  altos. Por esta raz&oacute;n  nuestros gobiernos siempre est&aacute;n tratando  de aplicar alg&uacute;n tipo de estrategia  que les sirva para disminuir los  &iacute;ndices de pobreza, y a su vez los de  desigualdad.</p>      <p>Hasta 1994 se puede decir que los  niveles de pobreza estaban disminuyendo,  no as&iacute; los de equidad, y por  diversos estudios se ha podido establecer  que la pobreza tiende a reducirse  con el crecimiento econ&oacute;mico;  sin embargo, con la liberalizaci&oacute;n econ&oacute;mica  y la globalizaci&oacute;n pasa todo  lo contrario, como consecuencia se da  un deterioro en la distribuci&oacute;n del  ingreso en vez de mejorar. En trabajos  recientes de la CEPAL, se dice que  las principales presiones sobre la distribuci&oacute;n  del ingreso provienen de la  d&eacute;cada inmediatamente anterior  (a&ntilde;os noventa), ya que se dio un aumento  de las disparidades entre las  retribuciones de los trabajadores m&aacute;s  calificados y los menos calificados.</p>      <p>De esta forma, el gasto social se convierte  sin duda alguna en el componente  m&aacute;s importante a trav&eacute;s del  cual el Estado puede incidir de una  manera m&aacute;s eficiente sobre la distribuci&oacute;n  del ingreso. Pero para que el  Estado pueda hacer un mayor gasto  en lo social, requiere alguna forma de  financiaci&oacute;n. En la mayor&iacute;a de los gobiernos,  si no es en todos, &eacute;stos recurren  a los impuestos, aunque lo ideal  es que estos impuestos sean directos  si lo que se quiere es que &eacute;ste sea progresivo  en vez de regresivo. Adem&aacute;s,  se debe tener cuidado con un financiamiento  inadecuado que tenga como  consecuencia la inflaci&oacute;n y que as&iacute; termine  destruyendo los esfuerzos redistributivos  que pudieran llegar a ser  favorables en alg&uacute;n momento.</p>      <p>Al percatarme de todo lo que dije anteriormente,  no pude evitar preguntarme  qu&eacute; tan justo puede ser quitarle  &quot;algo&quot; a la gente que tiene propiedades  o titularidades, como les dice  Amartya Sen, y d&aacute;rselos a quienes no  tienen nada, en busca de una mayor  igualdad y una mejor distribuci&oacute;n de  los ingresos. Esta pregunta me vino a  la cabeza con mayor fuerza cuando  escuch&eacute; en una conferencia a alguien  que dec&iacute;a que &quot;tres personas en el  mundo poseen el ingreso de seiscientos  millones de personas, y si les  quit&aacute;ramos una parte de sus propiedades,  arreglar&iacute;amos el problema de  pobreza de una gran parte del mundo  &quot;. Por alguna raz&oacute;n sent&iacute; una profunda  indignaci&oacute;n ante el comentario  que escuch&eacute;, ya que me pareci&oacute;, y a&uacute;n  me parece rid&iacute;culo e inaudito, que se  le quiera quitar a alguien parte de lo  que le pertenece leg&iacute;timamente<a href="#nota4"><sup>4</sup></a> por  el s&oacute;lo hecho de ser rico. Sin embargo,  decid&iacute; investigar un poco m&aacute;s  acerca de esta forma de pensar y me  encontr&eacute; con que el premio Nobel de  econom&iacute;a de mil novecientos noventa  y ocho, Amartya Sen, tiene una  forma muy particular de compartir  esta idea, aun cuando otros como el  profesor de filosof&iacute;a de la Universidad  de Harvard Robert Nozick, difieren  totalmente.</p>      <p>Entre los planteamientos que propone  el respetable se&ntilde;or Sen, se encuentran  lo que cito a continuaci&oacute;n:</p>      <p>&quot;...La principal estrategia econ&oacute;mica  debe tomar la forma de crecimiento  de t&iacute;tulos de los grupos despose&iacute;dos...  el peso de elevar la titulaci&oacute;n de los  grupos m&aacute;s desprotegidos recaer&aacute;  sobre los grupos m&aacute;s favorablemente  situados, disminuyendo sus t&iacute;tulos...  sin embargo, algunas de estas  pol&iacute;ticas pueden requerir que los derechos  de propiedad y las titulaciones  correspondientes de los grupos  m&aacute;s pr&oacute;speros sean violados...&quot;.</p>  <i>    <p>Yo debo a&ntilde;adir que este dilema no  surge del considerar los derechos de  propiedad como provistos de valor  intr&iacute;nseco; eso puede ser criticado desde  otros puntos de vista, pero no desde  el que estamos considerando. Aun  si los derechos de propiedad tienen  valor intr&iacute;nseco, la violaci&oacute;n de los  mismos puede ser justificada en vista  de las consecuencias favorables de  tal violaci&oacute;n. Como ya se ha dicho, un  derecho puede tener valor intr&iacute;nseco  y a&uacute;n as&iacute; puede ser violado teniendo  en cuenta una evaluaci&oacute;n global. El  &quot;absurdo&quot; no est&aacute; ligado al hecho de  atribuir a ese derecho un valor intr&iacute;nseco,  sino de considerarlo como aceptable  sin m&aacute;s, sin que se deban tener  en cuenta sus consecuencias. Un sistema  moral que valoriza al mismo  tiempo los derechos de propiedad y  otras metas -tales como evitar hambrunas  y la inanici&oacute;n, o cumplir con  el derecho de la gente a no tener hambre-  puede, por un lado, reconocer la  importancia intr&iacute;nseca del derecho de  propiedad y, por otro lado, recomendar  la violaci&oacute;n de tal derecho cuando  ella conduce a mejores consecuencias  globales (incluyendo el desvalor  de la violaci&oacute;n de los derechos.<a href="#nota5"><sup>5</sup></a></p></i>      <p>Como es de suponer. obviamente no  estoy de acuerdo con el planteamiento  anteriormente hecho por Amartya  Sen, puesto que considero al igual que  Robert Nozick que la propiedad privada  es un derecho fundamental, y  que como tal debe ser respetado a toda  costa, aun, si la intenci&oacute;n de violar  este derecho es para impedir que los  menos favorecidos mueran de hambre.  Tal como acabo de decirlo, mi posici&oacute;n  puede sonar bastante cruda, sin  embargo, por encima de las hambrunas  est&aacute; ese derecho que debe ser garantizado  si todo lo que tengo lo adquir&iacute;  leg&iacute;timamente. Por lo tanto ni  el Gobierno, ni nadie, tienen el verdadero  derecho de disminuir o quitarme  lo que tengo en aras de lograr una  redistribuci&oacute;n m&aacute;s equitativa.</p>      <p>Considero que aunque se hiciera una  justa redistribuci&oacute;n de los recursos,  donde todos obtuvi&eacute;ramos derechos  sobre una propiedad, con la cual pudi&eacute;ramos  hacer lo que quisi&eacute;ramos  (dentro de un marco legal), en el largo  plazo estoy totalmente segura de  que volver&iacute;amos a una situaci&oacute;n muy  parecida a la que vivimos actualmente,  puesto que como en el ejemplo sobre  Wilt Chamberlain<a href="#nota6"><sup>6</sup></a> que explica  Robert Nozick, algunas personas har&iacute;an  malas inversiones con ese derecho  de propiedad, otros lo desperdiciar&iacute;an,  unos pocos se mantendr&iacute;an  con lo que tienen, y muy pero muy  pocos aumentar&iacute;an su capital. Entonces  si en un futuro todo fuese tan parecido,  ¿con qu&eacute; fin cometer&iacute;amos la  injusticia de quitarles a los m&aacute;s favorecidos  lo que tienen si lo adquirieron  leg&iacute;timamente? Obviamente no  tiene ning&uacute;n sentido; sin embargo, en  un aspecto en el que el Gobierno podr&iacute;a  intervenir sin violar el derecho a  la propiedad, ser&iacute;a quit&aacute;ndoles los  bienes a todas aquellas personas que  los adquirieron de manera ileg&iacute;tima,  y luego distribuy&eacute;ndolos entre los m&aacute;s  pobres. Un ejemplo claro donde la intervenci&oacute;n  del gobierno se justifica y  no hay violaci&oacute;n al derecho sobre la  propiedad privada es la llamada Ley  de Extinci&oacute;n de Dominio, puesto que  &eacute;sta s&oacute;lo se le aplica a los narcotraficantes,  quienes han adquirido sus bienes  a partir de un negocio ilegal.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i>Las personas a menudo notan que la  riqueza est&aacute; desigualmente distribuida,  y proceden a discutir inmediatamente  c&oacute;mo podr&iacute;a hacerse m&aacute;s equitativa.  Pero en la teor&iacute;a de la titularidad  uno no puede decidir si la redistribuci&oacute;n  es meramente necesaria  mirando el modelo prevaleciente de  distribuci&oacute;n. Esto depende &uacute;nicamente  de c&oacute;mo ocurri&oacute; la distribuci&oacute;n. Si  ocurriera de acuerdo con las reglas<a href="#nota7"><sup>7</sup></a>  de adquisici&oacute;n, transferencia y rectificaci&oacute;n,  entonces no es injusto, sin  embargo desigual s&iacute; puede ser.<a href="#nota8"><sup>8</sup></a></i></p>      <p>Si vi&eacute;ramos la redistribuci&oacute;n de la  propiedad desde el punto de vista de  Nozick, los impuestos o una posible  intervenci&oacute;n del gobierno para quitarnos  parte de lo que nos pertenece  para los menos favorecidos, ser&iacute;a el  equivalente a realizar trabajos forzados,  puesto que trabajar&iacute;amos para  los prop&oacute;sitos de alguien m&aacute;s; y trabajar  para el beneficio de otros en vez  del propio s&iacute; es una injusticia. Adem&aacute;s,  teniendo en cuenta las posibles  consecuencias de una redistribuci&oacute;n  de propiedades tal como lo expliqu&eacute;  anteriormente, se puede ver que esta  redistribuci&oacute;n lleva a una ineficiencia  de los agentes involucrados, puesto  que los que ya eran eficientes, tienen  que partir de cero pr&aacute;cticamente,  y empezar de nuevo, lo que beneficia  a los ineficientes que se encontraban  en precarias condiciones.</p>      <p>Considero que es totalmente injusto  sacrificar eficiencia y sobre todo justicia<a href="#nota9"><sup>9</sup></a>  por buscar equidad; dado el hecho  de que todos somos distintos, por  ende, nunca se llegar&aacute; a una igualdad  total y siempre despu&eacute;s de un  tiempo, volver&aacute;n a sobresalir los eficientes  y afortunados sobre el resto  de las personas.</p>      <p>Si un gobierno quiere crear una estrategia  econ&oacute;mica para lograr erradicar  o disminuir la desigualdad entre  su poblaci&oacute;n, debe buscar alternativas  m&aacute;s sanas de ayuda para los  menos favorecidos, ya que el quitarle  a los ricos para d&aacute;rselo a los pobres  es una violaci&oacute;n de los derechos hacia  aquellos que han logrado llegar a  sus metas leg&iacute;timamente, sin trampas,  por lo que no es justo que violen  su autonom&iacute;a por el bien de los  dem&aacute;s.</p>      <p>Una estrategia econ&oacute;mica para disminuir  la desigualdad y la pobreza  podr&iacute;a ser el incentivar a los m&aacute;s favorecidos  a que donaran o hicieran  alg&uacute;n tipo de labor social donde ayudaran  a los menos favorecidos de una  manera solidaria, pero ciento por  ciento voluntaria, ya que en este caso  no se estar&iacute;an violando los derechos  de las personas. (Se debe tener en  cuenta que no siempre el hambre es  por falta de recursos, sino por su mala  utilizaci&oacute;n, y la ineficiencia de estos  procesos.) En los pa&iacute;ses industrializados  no es raro que la gente est&eacute;  acostumbrada a realizar labores de  tipo social, las cuales ayudan a miles  de personas, y toda esta ayuda es voluntaria.  En pa&iacute;ses como el nuestro,  lo que se necesita es un poco m&aacute;s de  incentivos y de conciencia social para  que esto se d&eacute;. Sin embargo, soy consciente  de que en una crisis como la  que estamos atravesando, es bastante  dif&iacute;cil lograr esto, pero definitivamente  lo sigo apoyando puesto que es  una forma &quot;limpia&quot; de adquirir recursos  sin violar los derechos sobre la  propiedad de nadie.</p>      <p>Amartya Sen es de un claro corte utilitarista,  y como tal se fija mucho en  las consecuencias que tiene el proteger  el derecho a la propiedad, el cual  perjudica el lograr el mayor bienestar  para el mayor n&uacute;mero de personas,  sin embargo, mi autonom&iacute;a no  es sacrificable en aras de la igualdad.  Una igualdad que es una utop&iacute;a, y  que obviamente nunca se va a lograr,  ya que todas las personas tenemos  distintas formas de pensar y distintas  ambiciones, y que, aun cuando en  un principio intentemos ignorarlas  para que partamos de una misma  base-distribuci&oacute;n (velo de la ignorancia)<a href="#nota10"><sup>10</sup></a>, con el tiempo estas ambiciones  marcar&aacute;n la diferencia que crear&aacute;n  desigualdad y hambre.</p>      <p>En mi pensamiento &quot;pol&iacute;tico&quot; dir&iacute;a  que comparto casi que totalmente los  planteamientos que hace Robert Nozick,  sin embargo, soy consciente de  que ese tipo de ideas son pr&aacute;cticamente  imposibles de llevar a cabo, y  por lo tanto la &uacute;nica alternativa posible  es lograr una combinaci&oacute;n de  ambos planteamientos -el de Amartya  Sen y el de Robert Nozick- para  poder aterrizarlos a la realidad que  nos rodea, y aplicarlos m&aacute;s eficazmente.</p>      <p>Me atrever&iacute;a a decir que vivimos en  un mundo donde estos dos puntos de  vista se aplican, es decir, un poco de  cada uno, puesto que constantemente los gobiernos luchan por reducir  la desigualdad, pero a la vez protegen  la propiedad privada (en la mayor&iacute;a  de los pa&iacute;ses). Sin embargo,  supongo que para Amartya Sen lo  que hacen los gobiernos es muy poco  para lo que deber&iacute;an y podr&iacute;an hacer,  si lo que se quiere lograr es eliminar  el hambre. As&iacute; mismo, para  Robert Nozick, el gobierno est&aacute; abusando  de su autoridad cuando cobra  impuestos y ejerce una autoridad  m&aacute;s all&aacute; de su concepci&oacute;n de un estado  m&iacute;nimo, el cual s&oacute;lo debe encargarse  de proteger las instituciones  b&aacute;sicas<a href="#nota11"><sup>11</sup></a>. As&iacute; las cosas, es obvio que  ambos estudiosos est&eacute;n inconformes,  pero aplicar cualquiera de sus planteamientos  en forma pura es imposible.</p>      <p>No estoy de acuerdo, como lo dije en  un principio, con una redistribuci&oacute;n  de los ingresos de las personas m&aacute;s  ricas, puesto que se supone que han  adquirido sus bienes con mucho sacrificio  y esfuerzo, sin embargo, tampoco  soy partidaria de abandonar a  la gente que se est&aacute; muriendo en las  calles, porque simplemente no es correcto.  As&iacute; que supongo que para un  gobierno ha de ser bastante dif&iacute;cil  tener que enfrentar esta disyuntiva  entre lograr una mayor equidad, pero  sin perjudicar en exceso a los pudientes  y su derecho a la propiedad privada;  es decir, lograr equidad respetando  el derecho a la propiedad privada.  Sobre todo cuando conjuntamente  tiene que pensar en otros factores  como el estar participando en  un mundo cada vez m&aacute;s globalizado,  pero tambi&eacute;n gobernando un pa&iacute;s con  problemas que son s&oacute;lo nuestros. Tener  que decidir por la suerte de millones  de personas, a las que ni siquiera  se les puede garantizar el derecho  a la vida, ha de ser una labor  bastante pesada pero con la que ning&uacute;n  gobierno ha logrado cumplir a  cabalidad.</p>      <p>Yo s&eacute; que disminuir los niveles de  pobreza no es sencillo, sin embargo  existen alternativas para lograr esto,  como incentivar el crecimiento econ&oacute;mico,  que aunque no es garant&iacute;a de  reducci&oacute;n de la pobreza, es absolutamente  imprescindible para mantener  a la larga la reducci&oacute;n de &eacute;sta. Adem&aacute;s,  se buscar&iacute;a beneficiar a los pobres,  por lo cual se intentar&iacute;a generar  m&aacute;s oportunidades de obtenci&oacute;n  de ingresos, de manera que &eacute;stos puedan  realizar trabajos productivos y  bien remunerados. Se tratar&iacute;a de lograr  un mayor acceso a los recursos  con el fin de desarrollar su potencial  de tal forma que se mantengan por s&iacute;  mismos. Todo esto lo podr&iacute;a trabajar  el gobierno -debe ser un gobierno  honesto y capaz- incentivando a la  empresa privada para reactivar la  econom&iacute;a y, a su vez, para que se prestaran  a colaborar con estas personas  de bajos recursos (enti&eacute;ndase de manera  voluntaria), d&aacute;ndoles beneficios  fiscales a estos empresarios para  motivarlos a&uacute;n m&aacute;s. No obstante, lo  primordial estar&iacute;a en ese respeto en  mayor medida por la propiedad privada,  ya que de todas formas se seguir&iacute;an  pagando impuestos pero al  menos &eacute;stos no subir&iacute;an m&aacute;s, ya que  el problema no es tanto pagar m&aacute;s o  menos impuestos, aunque es bien  sabido que en los pa&iacute;ses desarrollados  los impuestos tienden a ser muy  altos en comparaci&oacute;n con nuestros  niveles de tributaci&oacute;n; sin embargo,  el problema aqu&iacute; en Colombia no es  tanto a nivel de impuestos, sino el  lograr convencer a las personas de  que haciendo un uso adecuado de los  ingresos que el gobierno obtiene por  concepto de impuestos, son muchas  las cosas que se pueden lograr con  respecto al gasto social. No obstante,  con los niveles tan altos de corrupci&oacute;n  en el gobierno, es bastante dif&iacute;cil  incentivar a la gente para que tribute.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>NOTAS AL PIE DE P&Aacute;GINA</b></p>      <p><a name="nota1">1. </a>El trabajo fue desarrollado para la clase de Macroeconom&iacute;a I con la direcci&oacute;n de la profesora  Blanca Cecilia Zuluaga.</p>      <p><a name="nota2">2. </a>V&eacute;ase &quot;Propiedad y Hambre&quot; de Amartya Sen.</p>      <p><a name="nota3">3. </a>V&eacute;ase &quot;Filosof&iacute;a Pol&iacute;tica Contempor&aacute;nea&quot; de Will Kimlycka.</p>      <p><a name="nota4">4 </a>El concepto de legitimidad al que yo me refiero no est&aacute; basado en la legitimidad sobre la propiedad  privada que otorgan las escrituras p&uacute;blicas, sino en la propiedad privada que ha sido adquirida a partir  del esfuerzo y el trabajo honesto. Por ejemplo, si mis abuelos adquirieron la propiedad privada a partir de  la expropiaci&oacute;n de esas tierras a ind&iacute;genas y hoy en d&iacute;a me pertenecen, esa propiedad es ileg&iacute;tima puesto  que no fue adquirida con transparencia.</p>      <p><a name="nota5">5. </a>Fragmentos tomados del texto &quot;Propiedad y Hambre&quot; de Amartya Sen, traducido por Lelio Fern&aacute;ndez.</p>      <p><a name="nota6">6. </a>Mirar p&aacute;ginas 113-117 del libro &quot;Filosof&iacute;a Pol&iacute;tica Contempor&aacute;nea&quot; de Will Kimlycka.</p>      <p><a name="nota7">7. </a>Estas reglas son s&oacute;lo posibles dentro de un gobierno transparente, honesto y capaz, que combate la corrupci&oacute;n  y tiene mecanismos de control para asegurarse de que no haya irregularidades.</p>      <p><a name="nota8">8. </a>Tomado de &quot;Robert Nozick: Against Distributive Justice&quot;.</p>      <p><a name="nota9">9. </a>El concepto de justicia que estoy manejando no es el legislativo, sino el te&oacute;rico, como lo define Leonard E.  Read en su art&iacute;culo &quot;Justicia vs. Justicia Social&quot;, y es que no debe existir el derecho a inhibir a ning&uacute;n  individuo en ning&uacute;n sentido, excepto el de impedir acciones destructivas tales como el fraude, la violencia,  el enga&ntilde;o, el robo, etc.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a name="nota10">10. </a>P&aacute;gina 78. &quot;Filosof&iacute;a pol&iacute;tica contempor&aacute;nea&quot;.</p>      <p><a name="nota11">11. </a>Para Nozick el &uacute;nico gravamen leg&iacute;timo es el orientado a recaudar rentas para el mantenimiento de las  instituciones b&aacute;sicas: el sistema judicial y policial necesario para hacer cumplir los intercambios libres  entre las personas (libre mercado).</p> <hr>     <p><font size="3"><b>BIBLIOGRAFIA</b></font></p>        <!-- ref --><p>KYMLICKA, Will. <i>Filosof&iacute;a Pol&iacute;tica  Contempor&aacute;nea</i>. Impreso en  Espa&ntilde;a: Editorial Ariel, S.A.  1995.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000046&pid=S0123-5923200100020000500001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>OCAMPO, Jos&eacute; Antonio. <i>Distribuci&oacute;n  del Ingreso, Pobreza y Gasto  Social en Am&eacute;rica Latina</i>.  Presentaci&oacute;n en la primera  Conferencia de las Am&eacute;ricas  convocadas por la OEA. Washington,  marzo 6 de 1988.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000047&pid=S0123-5923200100020000500002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>SEN, Amartya. <i>Development as  Freedom</i>. New York: Published  by Alfred A. Knopf, Inc.  1999. 55-86 p.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000048&pid=S0123-5923200100020000500003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>SEN, Amartya. <i>Propiedad y Hambre</i>. Massachusetts: Cambridge University  Press. Vol. 4, No. 1 (abril de  1988). Traducido por Lelio  Fern&aacute;ndez.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000049&pid=S0123-5923200100020000500004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><a href="http://www.humanities.mq.edu.au/Ockham/y64|17.html" target="_blank">http://www.humanities.mq.edu.au/Ockham/y64|17.html</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000050&pid=S0123-5923200100020000500005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><a href="http://www.fee.org/spanish/Jjsoc-R.html" target="_blank">http://www.fee.org/spanish/Jjsoc-R.html</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000051&pid=S0123-5923200100020000500006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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