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</front><body><![CDATA[  <font face="Verdana" size="2">      <p align="center"><font size="4">Los caminos hacia una sociedad de la informaci&oacute;n en Am&eacute;rica Latina y el Caribe</font></p>     <p><b>CEPAL</b>*</p>     <p>* Comisi&oacute;n Econ&oacute;mica para Am&eacute;rica latina y el Caribe - (CEPAL). Santiago de Chile, julio de 2003 </p><hr size="1">     <p><b>Una agenda de pol&iacute;tica p&uacute;blica en Am&eacute;rica Latina y el Caribe </b></p>     <p>  Las TIC pueden estar al servicio de una gran variedad de metas de desarrollo. Pueden servir para promover el desarrollo social en &aacute;reas tales como la atenci&oacute;n de la salud y la educaci&oacute;n, mejorar la eficiencia econ&oacute;mica, aumentar la participaci&oacute;n cultural y pol&iacute;tica, ayudar en la reducci&oacute;n de la pobreza, promover la igualdad y la mejor integraci&oacute;n de los grupos marginados y apoyar la creaci&oacute;n de asociaciones mundiales. Por lo tanto, el primer paso hacia el establecimiento de una agenda de pol&iacute;tica p&uacute;blica es definir un conjunto de principios que debieran guiar la transici&oacute;n hada una sociedad de la informaci&oacute;n en Am&eacute;rica Latina y el Caribe. </p>     <p>El segundo paso consiste en formular una estrategia para la sociedad de la informaci&oacute;n. A medida que la sociedad mundial de la informaci&oacute;n se acerca a la madurez, se ha hecho evidente que la cuesti&oacute;n para los pa&iacute;ses en desarrollo no es &ldquo;conectarse o no conectarse&quot;, sino m&aacute;s bien u &ldquo;cu&aacute;ndo conectarse&quot; y &ldquo;c&oacute;mo conectarse&quot;. Para que los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina y el Caribe puedan Integrarse a la sociedad mundial de la informaci&oacute;n de manera r&aacute;pida y beneficiosa, es vital que cuenten con una estrategia s&oacute;lida y de amplia base. Para que tenga &eacute;xito, tal iniciatlva debe concentrarse en los aspectos nacionales e internacionales de la sociedad de la informaci&oacute;n y debe cubrir un amplio espectro de temas afines. Se podr&iacute;an crear varios grupos de trabajo tem&aacute;ticos dentro del marco conceptual en que se fundan los argumentos presentados en este trabajo. Tal iniciativa deber&aacute; contar con la participaci&oacute;n de los sectores p&uacute;blico e industrial, el &aacute;mbito acad&eacute;mico y la sociedad civil. </p>     <p>En el siguiente cap&iacute;tulo se se&ntilde;alan algunas de las prioridades para esa agenda de pol&iacute;tica p&uacute;blica. </p>     <p><b>A. Estrategias nacionales para la sociedad de la informaci&oacute;n </b></p>     <p>  En muchos pa&iacute;ses del mundo se est&aacute;n aplicando estrategias nacionales especiales para integrarse a la sociedad mundial de la informaci&oacute;n. Las estrategias de desarrollo para la sociedad de la informaci&oacute;n pueden comenzar a partir de una iniciativa de gobierno en peque&ntilde;a escala, pero su objetivo &uacute;ltimo debiera ser integrar a todo el sector p&uacute;blico, las Instituciones nacionales, regionales e internacionales, las autoridades reguladoras y t&eacute;cnicas, el &aacute;mbito acad&eacute;mico, los proveedores de servicios del sector privado y la industria de la alta tecnolog&iacute;a, las instituciones intermediarias y la sociedad civil. Un elemento esencial para aprovechar la &quot;oportunidad digital&rdquo; es adoptar un enfoque hol&iacute;stico, entablando un di&aacute;logo abierto con toda la sociedad, as&iacute; como entre pa&iacute;ses. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Para lograr este objetivo, una de las primeras medidas que el sector p&uacute;blico deber&iacute;a tomar es establecer una autoridad nacional que act&uacute;e como organismo coordinador. Algunos pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina y el Caribe ya han lanzado iniciativas nacionales para la sociedad de la informaci&oacute;n, en tanto otros est&aacute;n a&uacute;n determinando cu&aacute;l es el mejor enfoque para aplicar en este programa. En los casos en que las iniciativas ya est&aacute;n en marcha, los pa&iacute;ses han asignado esta tarea a la autoridad de telecomunicaciones (que suele ser un ministerio o una subsecretar&iacute;a), al Ministerio de Ciencia y Tecnolog&iacute;a (como el &ldquo;Programa Sociedade da lnformacao de Brasil) o al Ministerio de Comunicaciones (como en el programa &quot;e-M&eacute;xico&quot; o la &quot;Agenda de Conectividad&rdquo; en Colombia). Otros pa&iacute;ses han creado un comit&eacute; interministerial (como en Chile). Dados el profundo Impacto y el car&aacute;cter gen&eacute;rico de las TIC, una alternativa v&aacute;lida parece ser una autoridad directamente ligada a la presidencia (como en Paraguay o Uruguay). Seg&uacute;n otro enfoque, adoptado en Bahamas, por ejemplo, se vinculan las medidas nacionales relacionadas con los temas de la sociedad de la informaci&oacute;n con el Ministerio de Finanzas, en vista del car&aacute;cter intersectorial de esta importante unidad de gobierno. </p>     <p>Es de importancia capital definir claramente el papel de esta iniciativa nacional para la sociedad de la informaci&oacute;n, a fin de evitar la superposici&oacute;n de responsabilidades. La cooperaci&oacute;n armoniosa, por un lado, o las luchas de poder, por el otro, entre las distintas autoridades que participan en la iniciativa nacional para la sociedad de la informaci&oacute;n pueden ser decisivas en el &eacute;xito o el fracaso del programa. Independientemente de qu&eacute; &oacute;rgano p&uacute;blico est&eacute; encargado de llevar a cabo la iniciativa nacional para la sociedad de la informaci&oacute;n, la estrecha colaboraci&oacute;n con una serie de otros organismos del sector p&uacute;blico es fundamental. El regulador nacional en el &aacute;mbito de las telecomunicaciones cumple un papel importante en asegurar la expansi&oacute;n de la infraestructura de las TIC, con lo cual la industria de las telecomunicaciones y su &oacute;rgano regulatorio desempe&ntilde;an un papel preponderante en la creaci&oacute;n de una sociedad de la informaci&oacute;n. Los organismos nacionales de formaci&oacute;n profesional (que existen en muchos pa&iacute;ses de la regi&oacute;n) tienen una funci&oacute;n especial que cumplir al capacitar a la fuerza de trabajo para la sociedad de la informaci&oacute;n. Las autoridades de salud p&uacute;blica y educaci&oacute;n tambi&eacute;n deben integrarse al programa del sector p&uacute;blico. </p>     <p>Sin embargo, el alcance de la sociedad de la informaci&oacute;n va mucho m&aacute;s all&aacute; del sector p&uacute;blico. Una iniciativa nacional debe incorporar a muchos actores diferentes del sector (por ejemplo, los proveedores de servicio y alta tecnolog&iacute;a, as&iacute; como la industria de la multimedia), c&aacute;maras de comercio, organismos de normalizaci&oacute;n y organizaciones de gobernabilidad de Internet (como los registros de nombres de dominios), asociaciones del sector de salud, redes e instituciones acad&eacute;micas, organizaciones de trabajo y, por supuesto, grupos de la sociedad civil, que tienen un papel fundamental que cumplir en la definici&oacute;n de una visi&oacute;n com&uacute;n de la sociedad de la informaci&oacute;n deseada. </p>     <p>Una cuesti&oacute;n central que hay que resolver es c&oacute;mo institucionalizar la participaci&oacute;n del sector privado y la sociedad civil en el programa nacional para la sociedad de la informaci&oacute;n. La complejidad y el ritmo de evoluci&oacute;n de las TIC, por un lado, y las profundas implicaciones de la implementaci&oacute;n de las TIC, por el otro, exigen desde un principio una estrecha asociaci&oacute;n entre los sectores p&uacute;blico y privado y la sociedad civil. El sector p&uacute;blico debe tratar de integrar al sector privado en su proceso de adopci&oacute;n de decisiones de una manera neutral y no discriminatoria. </p>     <p>Algunas pr&aacute;cticas que se aplican en la regi&oacute;n, como la Alianza P&uacute;blico -Privada de Internet en Chile, que se basa en los cuatro pilares de transparencia. eficiencia, neutralidad tecnol&oacute;gica y liderazgo privado, ilustran los beneficios de tales iniciativas de cooperaci&oacute;n para la regulaci&oacute;n general o proyectos espec&iacute;ficos. Sin embargo, las asociaciones p&uacute;blico- privadas y la participaci&oacute;n de la sociedad civil no deben malinterpretarse como una &quot;divisi&oacute;n de trabajo&quot; en que el sector privado es el que simplemente debe donar los fondos necesarios y las organizaciones de la sociedad civil son las que deben dar la impresi&oacute;n de responsabilidad &quot;democr&aacute;tica&rdquo;. Tal divisi&oacute;n funcional del trabajo no es sostenible en el largo plazo. </p>     <p>Para llegar al final del largo camino que lleva a la sociedad de la informaci&oacute;n, es preciso encontrar e implementar conjuntamente visiones comunes sobre las sendas del desarrollo futuro. Las preocupaciones e intereses de la sociedad civil deben encararse al m&aacute;s alto nivel de formulaci&oacute;n de pol&iacute;ticas. Hay que respetar y tener en cuenta el hecho de que el sector privado se concentra en las utilidades (por lo menos en el largo plazo), en tanto el sector p&uacute;blico debe velar por la existencia de mercados competitivos y la sostenibilidad del modelo (&quot;competencia practicable&quot;) y asegurarse de que ninguna parte de la sociedad quede excluida de los beneficios del progreso. </p>     <p>Uno de los principales objetivos de esa profunda y amplia iniciativa es minimizar la duplicaci&oacute;n de esfuerzos. En muchos casos, la introducci&oacute;n de las TIC en las estructuras org&aacute;nicas de los diferentes sectores (sea con respecto al gobierno- e, la salud-e, la ense&ntilde;anza-e, etc.) no es parte integrante de las reformas de modernizaci&oacute;n en curso. En Am&eacute;rica Latina y el Caribe las iniciativas de salud-e suelen lanzarse de manera adicional a los modelos de reforma del sector de la salud que se est&aacute;n llevando a cabo en la actualidad (Rodrigues, 2003), as&iacute; como los proyectos de gobierno-e se implementan paralelamente a los programas de modernizaci&oacute;n del Estado (Orrego, 2003). Los laboratorios de computaci&oacute;n de las escuelas no est&aacute;n suficientemente integrados en los programas de estudio nacionales y en cambio funcionan como una actividad voluntaria situada a la par de las reformas educacionales (Jara, 2003; Bonilla, 2003). Una de las razones m&aacute;s frecuentes para este desperdicio de recursos es que el debate se transforma en un intercambio de opiniones sobre tecnolog&iacute;a y ciencias de la computaci&oacute;n, en lugar de concentrarse en los temas de eficiencia administrativa, transparencia, gobernabilidad y enfoques de ense&ntilde;anza. </p>     <p>Otro factor que se debe tomar en cuenta en las iniciativas para la sociedad de la informaci&oacute;n es la necesidad de definir metas y objetivos precisos, en cooperaci&oacute;n con los usuarios, que est&eacute;n en l&iacute;nea con las necesidades y prioridades existentes y que tengan par&aacute;metros establecidos de desempe&ntilde;o de proyectos. Las TIC pueden cubrir una amplia gama de necesidades. Sin embargo, los esfuerzos deben estar concentrados en un n&uacute;mero limitado de necesidades a fin de evitar confusi&oacute;n y desorientaci&oacute;n, lo que lleva a una menor motivaci&oacute;n y a un menguante apoyo pol&iacute;tico y financiero de tales programas. </p>     <p>Las iniciativas nacionales para la sociedad de la informaci&oacute;n tambi&eacute;n deben concentrarse en la identificaci&oacute;n y evaluaci&oacute;n de las fallas del mercado y de medidas especiales para acelerar la adopci&oacute;n de los mecanismos que van surgiendo. Si bien el liderazgo del sector privado es una condici&oacute;n sine qua non en el proceso de expansi&oacute;n de las TIC, el sector p&uacute;blico debe esforzarse por complementar su labor. </p>     <p>Actualmente, las fallas de mercado suelen encontrarse en la provisi&oacute;n de aplicaciones. Los mecanismos de mercado a menudo no son suficientes para crear programas y herramientas que puedan ayudar a alcanzar objetivos de desarrollo m&aacute;s amplios. El mercado puede producir juegos de video y aplicaciones recreativas, pero no necesariamente produce programas computacionales adecuados para satisfacer las necesidades locales en los &aacute;mbitos de la atenci&oacute;n de la salud o los servicios educativos. Se trata de un ejemplo cl&aacute;sico de falla de mercado que justifica la intervenci&oacute;n estatal. Aparte de las preocupaciones respecto de las fallas del mercado, existe una l&iacute;nea de pol&iacute;tica p&uacute;blica de larga data tendiente a &ldquo;empujar&rdquo; suavemente al consumidor en la direcci&oacute;n de los patrones de consumo deseados. Este tipo de pol&iacute;ticas desalientan el consumo de cigarrillos (habitualmente a trav&eacute;s de los impuestos), por ejemplo, en tanto promueven el uso del cintur&oacute;n de seguridad. Los mismos mecanismos pueden refinarse para alentar el uso del las TIC. La meta debiera ser reemplazar algunos de los m&eacute;todos ineficientes existentes de procesar la informaci&oacute;n. Las TIC pueden reemplazar los canales obsoletos de comunicaci&oacute;n o los mecanismos incompletos de coordinaci&oacute;n y traer incrementos de eficiencia y de participaci&oacute;n democr&aacute;tica. El Gobierno de Brasil ha utilizado este tipo de incentivos para promover el pago de impuestos en l&iacute;nea. El organismo de recaudaci&oacute;n de impuestos brasile&ntilde;o ha complicado el proceso de presentaci&oacute;n de las declaraciones de impuestos en papel y ha promovido mecanismos que permiten un procesamiento m&aacute;s r&aacute;pido de los formularios electr&oacute;nicos. En consecuencia, recibi&oacute; m&aacute;s del 90% del total de las declaraciones de impuestos por Internet, s&oacute;lo cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s de implementar el sistema de pago de Impuestos en l&iacute;nea. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>B. Infraestructura y servicios gen&eacute;ricos </b></p>     <p>  Los temas m&aacute;s evidentes de las estrategias para la sociedad de la informaci&oacute;n se concentran en la expansi&oacute;n de la Infraestructura y los servicios gen&eacute;ricos de las TIC. Este tipo de pol&iacute;ticas contemplan dos vertientes. Primero, deben estar destinadas a promover el acceso y el uso universales de la tecnolog&iacute;a, proporcionando un m&iacute;nimo b&aacute;sico de conectividad para toda la sociedad. y especialmente los grupos marginados, como los habitantes de zonas rurales, las minor&iacute;as &eacute;tnicas, las mujeres, los discapacitados y los adultos mayores. </p>     <p>Para lograr la provisi&oacute;n del acceso a las TIC como un bien p&uacute;blico, es preciso formular iniciativas y proyectos p&uacute;blicos que reduzcan los costos del acceso individual mediante modelos de acceso compartido, financiados a trav&eacute;s de mecanismos de tributaci&oacute;n cruzada (como los fondos especiales de las telecomunicaciones) o de asociaciones especiales entre el sector p&uacute;blico y el privado. </p>     <p>Un enfoque hol&iacute;stico respecto de las TIC debe contemplar la eficaz integraci&oacute;n de todas las diferentes alternativas de acceso (computadoras. televisi&oacute;n digital, telefon&iacute;a m&oacute;vil, soluciones inal&aacute;mbricas fijas, red el&eacute;ctrica. entre otros). Deber&aacute; mantenerse una sana competencia entre las distintas soluciones tecnol&oacute;gicas para acceder a la infraestructura de las TIC. Tambi&eacute;n es preciso tomar medidas para velar por que la introducci&oacute;n de la televisi&oacute;n digital y la telefon&iacute;a m&oacute;vil de tercera generaci&oacute;n sirva a los intereses de toda la sociedad y no genere otra forma de exclusi&oacute;n tecnol&oacute;gica. La instituci&oacute;n de grupos de trabajo sobre la televisi&oacute;n digital y la telefon&iacute;a m&oacute;vil / inal&aacute;mbrica dentro de los foros regionales de telecomunicaciones (como la CITEL en el caso de las Am&eacute;ricas, la REGULA TEL en el de Am&eacute;rica Latina y la UTC en el de la CARICOM) permite buscar formas para que estas tecnolog&iacute;as puedan contribuir a la agenda de conectividad y ayuden a asegurar el aprovechamiento pleno de la convergencia de las TIC. Adem&aacute;s, la creaci&oacute;n y provisi&oacute;n de equipos de acceso (hardware y software) econ&oacute;micos y suficientemente -pero no innecesariamente- sofisticados debe pasar a ser parte esencial de la agenda de la brecha digital. </p>     <p>La cooperaci&oacute;n internacional puede contribuir much&iacute;simo a crear y mantener la infraestructura de las TIC. Los proyectos subregionales<Sup><a href="#n1">1</a></Sup> como la Autopista Mesoamericana de la Informaci&oacute;n del Plan Puebla-Panam&aacute;, son especialmente importantes. Con todo, en algunos casos la mejor forma de encarar los desaf&iacute;os que plantea la infraestructura de las TIC es en el plano regional. Para muchos actores en Am&eacute;rica Latina y el Caribe, por ejemplo, el actual sistema de contabilidad del tr&aacute;fico de Internet es inequitativo e injusto. Los operadores latinoamericanos pagan por todos los flujos de tr&aacute;fico de Internet (o al menos la mayor&iacute;a de ellos) entre Am&eacute;rica Latina y Am&eacute;rica del Norte, en tanto los usuarios de fuera de Am&eacute;rica Latina pueden acceder a los contenidos latinoamericanos sin pagar por la conectividad que les permite hacerlo (REGULATEL y AHCIET, 2001). Los foros Internacionales de los sectores p&uacute;blico y privado a nivel regional (si no hemlsf&eacute;rico) deben examinar este terna y encontrar soluciones adecuadas para hacer frente a este apremiante problema. </p>     <p>En segundo lugar, la calidad del acceso debe mejorarse. Los beneficios de las TIC seguir&aacute;n siendo limitados y la brecha internacional s&oacute;lo se profundizar&aacute; m&aacute;s silos pa&iacute;ses de la regi&oacute;n no logran mantenerse en la frontera tecnol&oacute;gica. En 2002 el 65% de las empresas de Am&eacute;rica Latina se conectan a la Internet a trav&eacute;s de terminales de acceso conmutado de 56kbps (o m&aacute;s lentas), de manera que la perspectiva de una econom&iacute;a en red en tiempo real es a&uacute;n remota (Harte-Hanks, eMarketer, 2002). Claramente, los intentos de hacer negocios electr&oacute;nicos eficazmente con un modem de banda estrecha seguramente no permitir&aacute;n alcanzar grandes incrementos de la productividad. En 2002 Am&eacute;rica Latina represent&oacute; el 5.8% de los usuarios de Internet en todo el mundo, pero s&oacute;lo el 2.2% del total de los usuarios usaba banda ancha (eMarketer, 2002)<Sup><a href="#n2">2</a></Sup>. Sin embargo, la penetraci&oacute;n de la banda ancha no es privilegio exclusivo de los altamente desarrollados, ya que la Rep&uacute;blica de Corea y la provincia china de Taiw&aacute;n son dos de los cuatro pa&iacute;ses con las mayores tasas de penetraci&oacute;n de banda ancha del mundo (52% y 18%, respectivamente). La experiencia indica que la introducci&oacute;n de la banda ancha en general es una cuesti&oacute;n de directrices de pol&iacute;tica y reglamentaci&oacute;n. Las tarifas fijas y las pol&iacute;ticas de banda ancha son esenciales para allanar el camino y aprovechar eficazmente estas oportunidades. </p>     <p>Otra importante medida de pol&iacute;tica para elevar la calidad del intercambio digital es aumentar la difusi&oacute;n de los sistemas de programas inform&aacute;ticos entre las unidades org&aacute;nicas peque&ntilde;as y medianas. Las experiencias del sector comercial indican que la introducci&oacute;n de sistemas de informaci&oacute;n internos (como ERP, SCM, CRM, etc.) contribuye decisivamente a alcanzar incrementos globales de eficiencia. La falta de sistemas de aplicaci&oacute;n internos es un serio obst&aacute;culo para la adaptaci&oacute;n de pr&aacute;cticas interempresariales en l&iacute;nea. Los productores de programas inform&aacute;ticos locales han demostrado tener capacidad para llenar los nichos de mercado y proporcionar soluciones adecuadas y rentables para los peque&ntilde;os actores, como las pymes, las municipalidades, los peque&ntilde;os hospitales y cl&iacute;nicas, las escuelas, etc. Dichos productores merecen especial atenci&oacute;n de los formuladores de pol&iacute;tica. </p>     <p>Una soluci&oacute;n alternativa para facilitar la adopci&oacute;n de TIC es promover una industria de proveedores de servicios de aplicaci&oacute;n. Una Industria de este tipo que sea fuerte y funcione bien puede cumplir un papel crucial en prestar servicios de aplicaciones de alta calidad a un precio razonable a un amplio sector de organizaciones en Am&eacute;rica Latina y el Caribe. El modelo de proveedores de servicios de aplicaciones (ASP) tambi&eacute;n suele facilitar la capacitaci&oacute;n y las tareas de mantenimiento mediante la prestaci&oacute;n de asistencia profesional. </p>     <p><b>1. Marcos regulatorios </b></p>     <p>  La pol&iacute;tica propuesta para promover la creaci&oacute;n de marcos regulatorios adecuados para la sociedad de la informaci&oacute;n tiene tres componentes principales: </p> </font>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">Primero, es preciso encontrar medios de asegurar que la incipiente sociedad de la informaci&oacute;n ampl&iacute;e y fortalezca los derechos humanos fundamentales, as&iacute; como el derecho a la informaci&oacute;n, la comunicaci&oacute;n y la libertad de expresi&oacute;n. En los &uacute;ltimos 15 anos, en virtud de significativos cambios constitucionales introducidos en Trinidad y Tabago, Dominica, Jamaica y Granada, se ha definido que el derecho a la libertad de expresi&oacute;n y de palabra abarca el derecho al acceso a la infraestructura (medios) para ejercer dicha libertad (Sanatan, 2002). Entre esos derechos b&aacute;sicos no deber&iacute;an dejar de considerarse la &eacute;tica y la viabilidad de la interacci&oacute;n humana en la sociedad de la informaci&oacute;n. La importancia de la informaci&oacute;n en esta sociedad incipiente y los nuevos medios disponibles para manejar la informaci&oacute;n mediante redes digitales tambi&eacute;n exigen que se dedique especial atenci&oacute;n a la cuesti&oacute;n de c&oacute;mo ser propietario de la informaci&oacute;n y qui&eacute;n debe serlo. Los derechos de propiedad intelectual son una caracter&iacute;stica muy difundida de la sociedad de la informaci&oacute;n y exigen un an&aacute;lisis detallado a fin de velar por que su aplicaci&oacute;n sirva para alcanzar metas de desarrollo m&aacute;s amplias. </font></p> <font face="Verdana" size="2">    <p>En segundo lugar, deben establecerse marcos regulatorios para garantizar la ampliaci&oacute;n y renovaci&oacute;n de los fundamentos tecnol&oacute;gicos de la sociedad de la informaci&oacute;n. La regulaci&oacute;n del sector de las telecomunicaciones y el fortalecimiento de los mercados de hardware y software son &aacute;mbitos clave de las pol&iacute;ticas. En este sentido, la enorme significaci&oacute;n y el potencial estrat&eacute;gico de los est&aacute;ndares t&eacute;cnicos suelen subestimarse en las estrategias de desarrollo tecnol&oacute;gico de Am&eacute;rica Latina y el Caribe. La omisi&oacute;n de este terna y la b&uacute;squeda descoordinada de inversiones extranjeras han creado un escenario singularmente dif&iacute;cil respecto de las normas t&eacute;cnicas en la regi&oacute;n, lo que puede plantear un serio obst&aacute;culo para el desarrollo tecnol&oacute;gico fluido en el futuro, dado el acelerado ritmo de la convergencia de las TIC y la Importancia del &ldquo;efecto candado (lock -in effect) en las redes digitales. Antes de introducir un nuevo sistema tecnol&oacute;gico (como la televisi&oacute;n digital o la tercera generaci&oacute;n de tel&eacute;fonos m&oacute;viles), deber&iacute;a llevarse a cabo un proceso institucionalizado de pruebas para identificar la mejor soluci&oacute;n para cada situaci&oacute;n en particular. Tal mecanismo debe tomar en cuenta el proceso de convergencia de las TIC (que implica la interdependencia, por ejemplo, de los sistemas de televisi&oacute;n digital y de la telefon&iacute;a m&oacute;vil tercera generaci&oacute;n, ya que a la larga converger&aacute;n). Los pa&iacute;ses podr&iacute;an agruparse a fin de compartir los altos costos de dichas pruebas. Tambi&eacute;n debiera aplicarse un mecanismo regional de este tipo para evaluar los costos y beneficios de usar est&aacute;ndares de propiedad exclusiva o est&aacute;ndares abiertos para las diferentes soluciones tecnol&oacute;gicas que hay en el mercado. </p>     <p>Es preciso hacer constantes y profundos an&aacute;lisis econ&oacute;micos para resolver este problema crucial. En principio, la preferencia deber&iacute;a estar con los est&aacute;ndares abiertos, dado que evitan el mencionado &ldquo;efecto candado&quot;, ayudan a mantener bajos los pagos de regal&iacute;as por la propiedad intelectual, promueven la integraci&oacute;n y la interoperabilidad, y por lo tanto contribuyen a la participaci&oacute;n industrial, la competencia y las econom&iacute;as de escala en una plataforma com&uacute;n. En el mediano plazo, tambI&eacute;n seria importante que los pa&iacute;ses y empresas de Am&eacute;rica Latina y el Caribe participen en consorcios para la elaboraci&oacute;n de est&aacute;ndares mundiales. Los est&aacute;ndares abiertos en materia de telefon&iacute;a m&oacute;vil (como el GSM) y televisi&oacute;n digital (como el DVD) han sido creados a trav&eacute;s de dichos consorcios en la d&eacute;cada pasada. Muchos de estos consorcios son de participaci&oacute;n abierta. La participaci&oacute;n en estos consorcios contribuir&iacute;a a asegurar que se consideren las caracter&iacute;sticas especiales de la regi&oacute;n al crear un nuevo est&aacute;ndar. Adem&aacute;s, gracias a la estrecha cooperaci&oacute;n con los pa&iacute;ses y empresas en la frontera tecnol&oacute;gica, la regi&oacute;n de Am&eacute;rica Latina y el Caribe podr&iacute;a posicionarse en una curva de aprendizaje y, con el tiempo, pasar de ser un &quot;tomador de est&aacute;ndares&quot; a ser un &quot;formulador de est&aacute;ndares&quot; . </p>     <p>La tercera &aacute;rea de pol&iacute;tica tiene que ver con ajustar el marco legislativo a fin de permitir y alentar las comunicaciones y transacciones digitales. La seguridad y confiabilidad, la certificaci&oacute;n y los contratos electr&oacute;nicos, los sistemas de pago electr&oacute;nico y la protecci&oacute;n del consumidor son temas que deben abordarse en debates transfronterizos en Am&eacute;rica Latina y el Caribe. La legislaci&oacute;n sobre la Internet -y especialmente la legislaci&oacute;n sobre el comercio en Internet- es un &aacute;rea de pol&iacute;tica que quiz&aacute; debiera considerarse primero en el marco de los bloques comerciales subregionales, como la Comunidad Andina, el Mercosur, la CARICOM y el Mercado Com&uacute;n Centroamericano, apoyando, al mismo tiempo, las normas y tendencias mundiales y regionales (como las que se est&aacute;n tratando en la OMPI, la CNUDMI, la Conferencia de La Haya de Derecho Internacional Privado, la ISO y otras). En los casos en que no sea posible o necesario (o siquiera deseable) contar con medidas internacionalmente armonizadas, los efectos comerciales negativos de las disparidades entre pa&iacute;ses pueden reducirse reconociendo la equivalencia de las medidas regulatorias de las partes comerciantes o los resultados de evaluaciones de conformidad realizadas en otros pa&iacute;ses.</p><hr size="1">     <p><b>Comentarios</b></p>     <p><a name="n1">1</a> Por ejemplo. en la Comunidad Andina. el MERCOSUR.1a CARlCOM y millones de usuarios de Internet y 1.17 millones de un total de 53.03 </p>     <p><a name="n2">2</a> Las cifras concretas son 33.1 millones de un total mundial de 565.1    el Mercado Com&uacute;n Centroamericano. millones de usuarios de banda ancha., respectivamente. </p> </font>      ]]></body>
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