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</front><body><![CDATA[  <font face="Verdana" size="2">     <p align=center><b><font size="4"> Lograr la  sostenibilidad:  un debate  entre Bogot&aacute; y la regi&oacute;n</font></b></p>     <p><b> Eduardo Behrentz <sup><a href="#*">*</a></sup> Julio Carrizosa <sup> <a href="#**">**</a></sup> Jorge  Acevedo<sup><a href="#***">***</a></sup></b></p>      <p><sup>  <a name="*">*</a></sup>  Ingeniero civil y ambiental, Maestr&iacute;a en Ingenier&iacute;a Civil, Universidad de los  Andes, Bogot&aacute;, Colombia; Doctorado en Ingenier&iacute;a y Ciencias Ambientales,  University of California, Los Angeles  (UCLA),  Estados Unidos. Sus &aacute;reas de investigaci&oacute;n son: Inventarios de emisiones  vehiculares, calidad del aire y transporte, evaluaci&oacute;n de la exposici&oacute;n a  contaminantes atmosf&eacute;ricos, efectos de la contaminaci&oacute;n sobre la salud humana,  salud p&uacute;blica y salud ambiental. Actualmente se desempe&ntilde;a como director del  programa de Maestr&iacute;a en Ingenier&iacute;a y profesor asistente del Departamento de  Ingenier&iacute;a Civil y Ambiental de la Universidad de los Andes, Bogot&aacute;, Colombia;  dirige adem&aacute;s el Grupo de Estudios en Sostenibilidad Urbana y Regional (SUR) en  la misma instituci&oacute;n. Correo electr&oacute;nico:  <a href="mailto:ebehrent@uniandes.edu.co"> ebehrent@uniandes.edu.co</a>.</p>      <p><sup>  <a name="**">**</a></sup>  Ingeniero Civil; Maestr&iacute;a en Econom&iacute;a, Universidad Nacional de Colombia;  Maestr&iacute;a en Administraci&oacute;n P&uacute;blica, Harvard University, Estados Unidos. Sus  l&iacute;neas de investigaci&oacute;n son: Ciencias de la sustentabilidad, conceptos e  historia de la interrelaci&oacute;n desarrollo y medio ambiente, pol&iacute;tica y gesti&oacute;n  ambiental, an&aacute;lisis de sistemas y procesos complejos, asimetr&iacute;as territoriales,  sustentabilidad regional y local, e indicadores. Entre sus publicaciones se  encuentran: Instituciones y Ambiente. En <i>Gobernabilidad, Instituciones y  Medio Ambiente</i>, ed. Manuel Rodr&iacute;guez, 1-58. Bogot&aacute;: Foro Nacional Ambiental,  2008; &iquest;Cu&aacute;les son las ciencias ambientales? En <i>Las ciencias ambientales una  nueva &aacute;rea de conocimiento, </i>Red Colombiana de Formaci&oacute;n Ambiental. Bogot&aacute;:  RCFA-Colciencias, 2007; Ambiente y Desarrollo, el reto de la sostenibilidad. En <i>El Desarrollo: perspectivas y Dimensiones</i>, comp. Carlos Zorro. Bogot&aacute;,  Universidad de los Andes, 2007. Correo electr&oacute;nico:  <a href="mailto:julio.carrizosa@gmail.com"> julio.carrizosa@gmail.com</a>.</p>      <p><sup>  <a name="***">***</a></sup>  Ingeniero civil, Pontificia Universidad Javeriana; Master of Science en Texas  A&amp;M University; Civil Engineer, Massachussets Institute of Technology, Estados  Unidos. Sus &aacute;reas de inter&eacute;s son planeaci&oacute;n y evaluaci&oacute;n social de proyectos,  desarrollo regional y urbano, transporte urbano e interurbano, pol&iacute;tica p&uacute;blica  y sistemas p&uacute;blicos, sistemas urbanos, administraci&oacute;n p&uacute;blica e ingenier&iacute;a  econ&oacute;mica. Es autor, junto con Juan Carlos Echeverry, del libro <i>El Transporte  como soporte al desarrollo del pa&iacute;s. Una visi&oacute;n al 2040 </i>(en proceso de  edici&oacute;n). Actualmente se desempe&ntilde;a como profesor asociado del Departamento de  Ingenier&iacute;a Industrial, Universidad de los Andes, Bogot&aacute;, Colombia.  Correo electr&oacute;nico:  <a href="mailto:jacevedo@uniandes.edu.co"> jacevedo@uniandes.edu.co</a> <hr size="1">     <p><b>  1- Como se subray&oacute; en el reciente foro internacional sobre la ciudad dispersa,<sup><a href="#1">1</a></sup>  celebrado en Beijing en el pasado mes de septiembre de 2008, los centros urbanos  de casi todos los pa&iacute;ses del mundo (tanto en desarrollo como desarrollados)  est&aacute;n experimentando un gran incremento en su crecimiento, el cual se traduce  principalmente en su expansi&oacute;n dispersa. La expansi&oacute;n dispersa (<i>sprawling</i>)  tiene serias consecuencias en t&eacute;rminos de costos, transporte, infraestructura  f&iacute;sica y social, destrucci&oacute;n de suelos f&eacute;rtiles para la agricultura, y el  deterioro del medio ambiente (incluida la degradaci&oacute;n de diversos ecosistemas),  o en otras palabras, en la calidad de la vida de la gente. &iquest;En qu&eacute; medida  considera usted que este fen&oacute;meno de ciudad dispersa se est&aacute; dando en el  crecimiento de Bogot&aacute; y cu&aacute;les ser&iacute;an las mayores manifestaciones del mismo en  el Distrito Capital, en la sabana de Bogot&aacute; y en los cerros circundantes? &iquest;C&oacute;mo  visualiza usted el futuro deseable de Bogot&aacute;, la sabana y sus cerros  circundantes, en relaci&oacute;n con los escenarios de ciudad densa <i>versus </i> ciudad dispersa, y cu&aacute;l ser&iacute;a  la estrategia m&aacute;s urgente que se deber&iacute;a implementar para dirigirse hacia el  escenario que usted considera apropiado?</b></p>     <p><b>  Eduardo Behrentz: </b>  Acerca del fen&oacute;meno de <i>Urban Sprawl </i>o &quot;crecimiento desordenado&quot; (quiz&aacute;s  la mejor traducci&oacute;n para esta expresi&oacute;n en idioma ingl&eacute;s), considero que a pesar  de que el ordenamiento y crecimiento de Bogot&aacute; no se han caracterizado por su  planeaci&oacute;n integral –por ejemplo, tenemos grandes problemas en el uso del suelo  en donde zonas industriales se localizan en medio de zonas residenciales as&iacute;  como barrios enteros en zonas de alto riesgo-, yo no dir&iacute;a que Bogot&aacute; se pudiera  catalogar como una ciudad sujeta al <i>Urban Sprawl</i>. Si se tiene en cuenta  la densidad poblacional de Bogot&aacute;, estamos entre las diez o quince ciudades m&aacute;s  densas del mundo entero, superando en densidad a muchas ciudades de Asia. Cabe  entonces cuestionarse si no ser&aacute; posible que estemos padeciendo un problema de  exceso de densidad. En este sentido se debe resaltar que si bien la promoci&oacute;n de  la mayor densidad urbana tiene muchas cosas positivas –tales como la eficiencia  energ&eacute;tica as&iacute; como en los sistemas de transporte masivo–, las altas densidades  tambi&eacute;n pueden generar problemas. Un ejemplo de esto se puede observar en la  movilidad en v&iacute;as secundarias: En una ciudad t&iacute;pica de Estados Unidos, con  m&uacute;ltiples centros financieros y de servicios, observaremos que la mayor  concentraci&oacute;n de veh&iacute;culos se presenta en las autopistas, mientras que en las  v&iacute;as secundarias tiende a presentarse una baja cantidad de veh&iacute;culos. En Bogot&aacute;  ocurre algo distinto y es posible encontrar altos niveles de congesti&oacute;n en todo  tipo de v&iacute;as, incluso en zonas residenciales. De esta forma, ser&iacute;a posible  plantear que parte del problema generalizado en la congesti&oacute;n de Bogot&aacute; es la  poca tendencia a permitir la expansi&oacute;n de la ciudad.</p>      <p>  Otro problema asociado con la marcada tendencia a la densificaci&oacute;n de la ciudad  tiene que ver con la calidad en los servicios p&uacute;blicos. Por ejemplo, en ciertas  zonas del norte de la ciudad hemos experimentado un proceso generalizado de  reemplazo de viviendas unifamiliares por edificios de apartamentos. De esta  forma, en una cuadra en donde habitaban un par de docenas de familias ahora  residen centenares de personas. Esto puede ocurrir sin que necesariamente se  hagan modificaciones a la infraestructura de distribuci&oacute;n de agua potable y de  recolecci&oacute;n de aguas negras, comprometiendo de esta forma la calidad e incluso  la viabilidad de estos servicios.</p>      <p>  Esto significa que nuestro principal problema no necesariamente es el fen&oacute;meno  de <i>Urban Sprawl</i>, sino la carencia de pol&iacute;ticas claras de ordenamiento  territorial y de uso del suelo. En este sentido se podr&iacute;a resaltar la  importancia de la protecci&oacute;n de los cerros orientales de la ciudad. Un ejemplo  que ha sido exitoso en este tema tiene que ver con la ciudad de Boulder en  Estados Unidos, en donde existe una prohibici&oacute;n total de intervenciones o  construcciones de cualquier tipo a partir de una cota determinada.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>  Julio Carrizosa: </b>  Creo que la expansi&oacute;n dispersa como proceso de urbanizaci&oacute;n tiene largos  antecedentes en la relaci&oacute;n entre Bogot&aacute; y la sabana. La ciudad empez&oacute; a  esparcirse a fines del siglo XIX con la construcci&oacute;n de la iglesia de Lourdes y  de las hileras de grandes residencias rodeadas de jardines, quintas y tiendas a  lo largo de las carreras 13 y 7a. Este modelo precursor, de muy baja densidad,  fue reproducido en escalas y especificaciones similares por varias compa&ntilde;&iacute;as  urbanizadoras que dise&ntilde;aron barrios como La Merced, Palermo, Santa Teresita,  Teusaquillo, Quinta Camacho, El Nogal, El Retiro, barrios llamados  residenciales, de casas unifamiliares de dos pisos, rodeadas de franjas libres  de dos o tres metros de ancho y con peque&ntilde;os jardines frontales. A partir de  mediados del siglo XX el proceso se consolid&oacute; y aceler&oacute; hasta cubrir toda la  cuenca de las siete quebradas principales, aproximadamente 14.000 hect&aacute;reas, con  patrones semejantes de baja densidad. Urbanizaciones como El Country, Chic&oacute;,  Santa Ana, Santa B&aacute;rbara, Cedritos, Pasadera, El Bat&aacute;n, etc., fueron tambi&eacute;n  inicialmente de baja densidad, con jardines traseros y antejardines delanteros.  Las &uacute;nicas excepciones fueron los edificios de apartamentos de tres y cuatro  pisos, cuya construcci&oacute;n se inici&oacute; en parte del barrio La Soledad y al norte de  la calle 45, a finales de la d&eacute;cada de 1950 y a principios de la d&eacute;cada de 1960,  a lo largo de la carrera 15 y de otras v&iacute;as clasificadas como de alta velocidad.  Con densidades medianas tendientes a bajas se deben mencionar tambi&eacute;n los  barrios &quot;obreros&quot; de casas de uno y dos pisos unidas y sin antejardines; San  Fernando, Las Ferias, Rionegro, Doce de Octubre, Gait&aacute;n, que se construyeron por  las mismas &eacute;pocas al noroccidente de la cuenca y que se multiplicaron con  especificaciones inferiores, mediante invasiones y por m&eacute;todos de  autoconstrucci&oacute;n al final del siglo, entre la calle 80 y la poblaci&oacute;n de Suba,  al occidente de la carrera 90.</p>      <p>  Por lo menos la mitad del &aacute;rea cubierta hoy por la capital tiene esta  caracter&iacute;stica de baja densidad, a pesar de las pol&iacute;ticas de densificaci&oacute;n que  se iniciaron al final del siglo, pero en su mayor&iacute;a estas construcciones de uno  o dos pisos hoy est&aacute;n dedicadas a actividades institucionales, comerciales, y de  otros servicios. No debe extra&ntilde;arnos que los antiguos patrones de expansi&oacute;n  dispersa se est&eacute;n reproduciendo aceleradamente en los cerros de Ch&iacute;a y en los  potreros entre esta poblaci&oacute;n y la de Cajic&aacute;. En la mentalidad de los bogotanos  todav&iacute;a est&aacute;n vivas las im&aacute;genes de los barrios residenciales de mayor estrato  rodeados de jardines o, por lo menos, con antejardines en d&oacute;nde plantar algunos  rosales o un sietecueros. Vivir en &quot;edificios de apartamentos&quot; es considerado  por muchos como una costumbre no deseada, obligada por la ola de inseguridad que  hac&iacute;a imposible vivir en casas unifamiliares, sin poder recurrir a un portero en  caso de asaltos. Esa obligaci&oacute;n conlleva reducirse a espacios mucho m&aacute;s peque&ntilde;os  que los de cualquier vivienda de clase media construida antes de 1970, debido al  aumento de los costos financieros y de construcci&oacute;n y del precio de la tierra.</p>      <p>  Las mansiones dotadas de equipos de protecci&oacute;n policial y los conjuntos cerrados  que abundan ahora en la sabana son la respuesta campestre a estas situaciones  sociales. La segregaci&oacute;n social siempre existi&oacute; desde que a los muiscas los  agruparon en el Pueblo Viejo, pero en el per&iacute;odo de densificaci&oacute;n del siglo XIX  esa segregaci&oacute;n disminuy&oacute; durante unos pocos a&ntilde;os, para agravarse a partir de la  construcci&oacute;n de los nuevos barrios residenciales, partiendo la ciudad en dos: el  norte y el sur. Hoy en Ch&iacute;a pareciera que los estratos 3 y 4 han logrado mejorar  algo su calidad de vida, pero la diferencia entre ellos y los estratos cinco y  seis es todav&iacute;a mayor, al fundamentarse en caracter&iacute;sticas geogr&aacute;ficas  concretas; los muy ricos viven en medio del bosque nativo en los cerros, adonde  se llega por carreteras controladas; Yerbabuena y Fusca reproducen a las  comunidades de millonarios en Estados Unidos y est&aacute;n cada vez mas separadas del  resto del pa&iacute;s.</p>      <p>  Las caracter&iacute;sticas de concentraci&oacute;n de poder y de dinero en la capital y las  circunstancias en que vive el resto del pa&iacute;s, como lo he detallado en mi &uacute;ltimo  libro, permiten prever que las migraciones hacia la sabana de Bogot&aacute; se  intensificar&aacute;n durante los pr&oacute;ximos a&ntilde;os y que el poco m&aacute;s de cien mil hect&aacute;reas  planas que quedan al norte y al occidente de la ciudad, en el Distrito y en  otros municipios, se urbanizar&aacute;n con la misma o mayor velocidad con que se  urbanizaron las 35.000 hect&aacute;reas que hoy cubre la capital, o sea que al  finalizar el siglo XXI es posible que hayan sido cubiertas con calles y casas  m&aacute;s de la mitad de las tierras con alto potencial agropecuario. Los costos  ecol&oacute;gicos, econ&oacute;micos y sociales de perder ese patrimonio ecol&oacute;gico, &uacute;nico en  el planeta, no han sido rigurosamente evaluados y es necesario hacerlo, ya que  actualmente la expansi&oacute;n urbana se ha acelerado en todos los municipios y  existen grandes intereses que tratan de obligar al Distrito Capital a romper el  borde de la ciudad al norte y al occidente. Esta evaluaci&oacute;n deber&iacute;a no s&oacute;lo  proporcionar una descripci&oacute;n detallada de la estructura y el funcionamiento de  la sabana sino definir las posibilidades futuras de su empleo como espacio de  producci&oacute;n agropecuaria, de recreaci&oacute;n y de turismo. Hecha y socializada esta  evaluaci&oacute;n, es posible que se logren consensos entre los grupos interesados en  el problema.</p>      <p>  Yo pienso que es necesario detener la ciudad y los cascos urbanos en el sitio en  que est&aacute;n, para evitar la p&eacute;rdida de m&aacute;s suelos agropecuarios y el deterioro  completo del paisaje rural. Me doy cuenta de que eso significa contrariar los  intereses de las firmas urbanizadoras y los deseos de gran parte de los  propietarios; tambi&eacute;n comprendo que vivir en Bogot&aacute; significa para muchos la  &uacute;nica posibilidad de ascender social y econ&oacute;micamente y de contar con alguna  seguridad personal y que, como lo dije al principio, el patr&oacute;n de expansi&oacute;n  dispersa forma parte de las tradiciones urban&iacute;sticas bogotanas. Soy consciente  de que restricciones pol&iacute;ticas y administrativas como los POT (Plan de  Ordenamiento Territorial) o la vigilancia de la CAR (Corporaci&oacute;n Aut&oacute;noma  Regional) est&aacute;n a punto de diluirse, debido a la magnitud de las posibles  ganancias de propietarios y urbanizadores. Es posible que la pol&iacute;tica de  densificaci&oacute;n logre algo o que la CAR y el Distrito puedan se&ntilde;alar zonas de  reservas suficientemente fuertes y apoyadas en consensos entre los ciudadanos,  pero a mediano y largo plazo considero que es necesario que en el pa&iacute;s existan  posibilidades de vivir mejor de lo que se vive en Bogot&aacute;, para disminuir la  presi&oacute;n demogr&aacute;fica sobre la capital. &Eacute;se creo que es hoy el reto para el  gobierno y el sector privado, y si no es posible mejorar las ciudades  existentes, es imprescindible planificar y construir en otros sitios del pa&iacute;s  ciudades nuevas que sean competitivas globalmente y que constituyan ejemplos de  integraci&oacute;n social, calidad de vida y respeto a la naturaleza.</p>      <p>  Una pol&iacute;tica de poblamiento en ese sentido considero que no s&oacute;lo podr&iacute;a salvar  la sabana de Bogot&aacute; sino que ayudar&iacute;a a resolver otros problemas socioecon&oacute;micos  y ambientales del pa&iacute;s, siempre y cuando se escojan sitios adecuados para que  estas nuevas ciudades est&eacute;n cerca de los mercados, a salvo de desastres  naturales y sin deteriorar los ecosistemas, si se dise&ntilde;an en formas que aumenten  la calidad de vida y faciliten la integraci&oacute;n social de sus habitantes y si se  construyen usando t&eacute;cnicas adecuadas para reducir el empleo de los recursos  escasos.</p>     <p><b>  Jorge Acevedo:<sup><a href="#2">2</a></sup> </b>  El desarrollo econ&oacute;mico de los pr&oacute;ximos a&ntilde;os para Colombia, de acuerdo con  predicciones conservadoras, muestra un crecimiento importante en la d&eacute;cada  siguiente a la superaci&oacute;n de la actual crisis econ&oacute;mica. Estas proyecciones no  son extremadamente optimistas, si se las mira en comparaci&oacute;n con los pa&iacute;ses que  de verdad han despegado en su proceso de crecimiento. Si las condiciones  favorables coincidiesen para Colombia, ser&iacute;a muy posible lograr tasas a&uacute;n m&aacute;s  altas.</p>      <p>  Las consecuencias del crecimiento econ&oacute;mico y del ingreso sobre los niveles de  propiedad de veh&iacute;culos privados son muy grandes. El n&uacute;mero de carros y de motos  en Colombia se va a multiplicar varias veces en las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas, con  consecuencias muy significativas sobre la movilidad de la ciudad. &Eacute;ste es el  desaf&iacute;o. La muy buena noticia es que en las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas muchos ciudadanos  podr&aacute;n lograr un anhelo muy sentido, de ampliar su libertad de movimiento para ir donde y cuando lo deseen,  mediante la compra de un veh&iacute;culo privado. Ese anhelo es com&uacute;n a todos los  ciudadanos del mundo, y se va haciendo posible en la medida en que m&aacute;s personas  salen de la pobreza. Pero ese mayor n&uacute;mero de veh&iacute;culos tendr&aacute; impactos muy  grandes en el patr&oacute;n de desarrollo de las ciudades, en su expansi&oacute;n, en el  n&uacute;mero y longitud de los viajes que se realizan, en el uso del transporte  p&uacute;blico, en la cantidad de v&iacute;as que se requieren, en la congesti&oacute;n de las v&iacute;as,  en la contaminaci&oacute;n ambiental, en los niveles de accidentalidad y, en fin, en la  calidad y sostenibilidad de la vida urbana.</p>      <p>  As&iacute;, Bogot&aacute; se encuentra en una encrucijada. Hoy, con una cantidad muy reducida  de carros y de motos, la importancia y predominio del transporte p&uacute;blico es muy  grande, y la ciudad es relativamente densa. Pero en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os, con la  afluencia acelerada de nuevos veh&iacute;culos privados, m&aacute;s y m&aacute;s personas tendr&aacute;n la  libertad de escoger d&oacute;nde vivir, y muchos optar&aacute;n por ir a los suburbios en  busca de mayor espacio, zonas verdes y aire libre, lo que ir&aacute; impulsando una  expansi&oacute;n creciente de la ciudad, por fuera de sus l&iacute;mites distritales. La  ciudad ir&aacute; creciendo y reduciendo su densidad, dependiendo cada vez m&aacute;s del  veh&iacute;culo privado y dificultando la prestaci&oacute;n de servicios al transporte  p&uacute;blico, con graves consecuencias sobre la poblaci&oacute;n que no tiene acceso al  carro o a la moto.</p>      <p>  Para evitar ese camino, el Estado (los gobiernos nacional y distrital) puede  intervenir activamente para imponer al uso del veh&iacute;culo privado una serie de  cargas que reflejen los graves impactos de la congesti&oacute;n, la contaminaci&oacute;n y  dem&aacute;s externalidades negativas que causa su uso indiscriminado. As&iacute;, si se  aplica una pol&iacute;tica de restricci&oacute;n al uso indiscriminado del veh&iacute;culo privado, y  se complementa con un apoyo irrestricto al transporte p&uacute;blico, las ciudades  podr&aacute;n seguir siendo densas y podr&aacute;n reducir su expansi&oacute;n.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>  Los dos caminos descritos son posibles hoy. Pero, si no se toma una decisi&oacute;n muy  pronto al respecto, y si la ciudad sigue con las tendencias del pasado en  inversi&oacute;n de infraestructura y en mantener su incapacidad institucional, en  pocos a&ntilde;os el &uacute;nico camino cierto ser&aacute; el de la inmovilidad.</p>      <p><b>  2- El Distrito Capital de Bogot&aacute;, el departamento de Cundinamarca y m&uacute;ltiples  actores p&uacute;blicos y privados han avanzado desde el a&ntilde;o 2001 en el prop&oacute;sito de la  construcci&oacute;n de la regi&oacute;n Bogot&aacute;-Cundinamarca. Entre los principales objetivos</b><b>  que han sido planteados se subrayan los de alcanzar una mayor productividad y  competitividad de la regi&oacute;n, y el de mejorar la calidad de vida de sus  habitantes, lo cual supone dirigirse hacia un tipo de desarrollo que sea  sostenible desde las perspectivas ambiental, social y econ&oacute;mica. &iquest;Cu&aacute;l ser&iacute;an, a  su juicio, las dos principales pol&iacute;ticas que deber&iacute;an ponerse en marcha en el  corto plazo para asegurar una adecuada integraci&oacute;n entre el Distrito Capital y  el departamento de Cundinamarca?</b></p>     <p><b>  Eduardo Behrentz: </b>  El tema ciudad-regi&oacute;n es fundamental; Bogot&aacute; definitivamente es parte de la  regi&oacute;n y la regi&oacute;n se ve afectada por todo lo que hace Bogot&aacute;. Esto significa  que es esencial y fundamente promover medidas que tengan en cuenta esta  interrelaci&oacute;n.</p>     <p>  La primera idea que se podr&iacute;a mencionar en este sentido se refiere a autoridades  que tengan jurisdicci&oacute;n en m&uacute;ltiples municipios, incluido Bogot&aacute;. En Colombia  hay buenos ejemplos de esto, como es el caso del &Aacute;rea Metropolitana del Valle de  Aburr&aacute; (AMVA), que tiene tanto a Medell&iacute;n dentro de su jurisdicci&oacute;n como a otros  municipios aleda&ntilde;os a la ciudad. Este tipo de ordenamiento permite y promueve la  regionalizaci&oacute;n en la toma de decisiones. Otro ejemplo interesante se presenta  en la Asociaci&oacute;n de Gobiernos del Sur de California (SCAG) en donde se han  logrado grandes &eacute;xitos al planeas y decidir regionalmente. Nosotros tenemos que  promover cosas de ese estilo. En Bogot&aacute; se presenta un contraejemplo en lo que  se refiere a regionalizaci&oacute;n de decisiones. En materia ambiental, por ejemplo,  la Secretar&iacute;a Distrital de Ambiente es la autoridad al interior del per&iacute;metro  urbano mientras que la CAR hace las veces de autoridad fuera de &eacute;ste. Esta  separaci&oacute;n se llev&oacute; a cabo por razones de fondo que en su momento fueron bien  analizadas pero en la pr&aacute;ctica genera grandes desaf&iacute;os al momento de establecer  pol&iacute;ticas de car&aacute;cter regional.</p>     <p><b>  Julio Carrizosa: </b>  Creo que hace falta una mejor definici&oacute;n de lo que significa &quot;una adecuada  integraci&oacute;n&quot; y que esa definici&oacute;n podr&iacute;a variar cuando se tienen en cuenta las  diferentes provincias del departamento. Una adecuada integraci&oacute;n con los  municipios de la sabana de Bogot&aacute; podr&iacute;a enfocarse, por ejemplo, en problemas  relativos al uso de la tierra y podr&iacute;a, probablemente, resolverse estableciendo  una autoridad &uacute;nica para esa funci&oacute;n. La respuesta ser&iacute;a diferente si pensamos  en que &quot;integraci&oacute;n adecuada&quot; significa mejorar la calidad de vida o el ingreso  per c&aacute;pita en las provincias de oriente o en las que quedan sobre el Magdalena,  lo cual, pienso yo, s&oacute;lo podr&iacute;a lograrse intensificando el turismo, dadas las dificultades y complejidades de las actividades agropecuarias  en esos ecosistemas.</p>      <p>  Debo a&ntilde;adir que ninguna de estas pol&iacute;ticas es de f&aacute;cil concepci&oacute;n y aplicaci&oacute;n.  Anteriormente he expuesto algunas de las dificultades inherentes al control de  la urbanizaci&oacute;n de la sabana. Establecer una autoridad &uacute;nica tendr&iacute;a grandes  dificultades constitucionales, y aun si se lograra sobrepasarlas, ser&iacute;a ingenuo  esperar que esta autoridad fuera incorruptible; siempre ser&iacute;a necesaria la  vigilancia de todos los intereses en conflicto. Fortalecer el sector de  recreaci&oacute;n y turismo implica la construcci&oacute;n de v&iacute;as excelentes (lo cual es  dif&iacute;cil y muy costoso en un conjunto de ecosistemas monta&ntilde;osos y h&uacute;medos), la  protecci&oacute;n detallada de los paisajes, la descontaminaci&oacute;n de las aguas p&uacute;blicas,  el establecimiento de altas especificaciones obligatorias para restaurantes y  hoteles, la restauraci&oacute;n de los ecosistemas degradados por el mal uso y,  finalmente, la competencia exitosa en el mercado de capitales.</p>     <p><b>  Jorge Acevedo: </b>  La Constituci&oacute;n colombiana prev&eacute;, para el caso de Bogot&aacute;, la posibilidad de que  los municipios circunvecinos se incorporen al Distrito Capital, si as&iacute; lo  determinan sus ciudadanos. As&iacute; tambi&eacute;n, la Carta establece que dos o m&aacute;s  municipios vecinos pueden constituirse como &aacute;rea metropolitana, si sus  ciudadanos lo deciden mediante consulta popular. Los requisitos para la  incorporaci&oacute;n de los municipios circunvecinos al Distrito Capital, o los  necesarios para la conformaci&oacute;n de un &aacute;rea metropolitana, en la pr&aacute;ctica son  pol&iacute;ticamente inviables.</p>      <p>  Ante esta realidad, la segunda administraci&oacute;n Mockus intent&oacute; un acercamiento  pragm&aacute;tico entre los gobiernos nacional (Planeaci&oacute;n Nacional), regional (CAR),  departamental (Gobernaci&oacute;n) y local (Alcald&iacute;a) para pensar la regi&oacute;n e intentar  un acuerdo de objetivos de desarrollo. Esta iniciativa, conocida como la Mesa  Regional Bogot&aacute; Cundinamarca, trabaj&oacute; durante varios a&ntilde;os con entusiasmo  decreciente, y en este momento est&aacute; pr&aacute;cticamente abandonada. No parece ser &eacute;ste  el camino para lograr el equivalente de una administraci&oacute;n fuerte que cubra la  Gran Bogot&aacute;, con capacidad para expedir el equivalente de un plan regulatorio de  la regi&oacute;n.</p>      <p>  Sin embargo, existe una posibilidad interesante con la expedici&oacute;n de la Ley 1151  de 2007 y del Decreto 4260 del gobierno nacional, de fecha 2 de noviembre de  2007, por el cual se reglamentaron los art&iacute;culos 79 y 82 de la Ley 1151. Este  decreto define los Macroproyectos de Inter&eacute;s Social Nacional como el conjunto de  decisiones administrativas y actuaciones urban&iacute;sticas  adoptadas por el gobierno nacional, en las que se vinculan instrumentos de  planeaci&oacute;n, financiaci&oacute;n y gesti&oacute;n del suelo, para ejecutar una operaci&oacute;n de  gran escala que contribuya al desarrollo territorial de determinados municipios,  distritos o regiones del pa&iacute;s. El decreto establece como objetivo de los  macroproyectos promover el dise&ntilde;o y ejecuci&oacute;n de proyectos integrales que  contemplen la habilitaci&oacute;n de suelo para vivienda de inter&eacute;s social, la  provisi&oacute;n de servicios p&uacute;blicos domiciliarios, redes viales de integraci&oacute;n  urbana, zonal y local, espacios p&uacute;blicos y equipamientos colectivos, para  desarrollar asentamientos urbanos con altos par&aacute;metros de calidad urban&iacute;stica y  ambiental. Estipula tambi&eacute;n que los macroproyectos deben promover el  ordenamiento equilibrado y equitativo de las ciudades y su articulaci&oacute;n con los  sistemas de movilidad regional.</p>      <p>  Los macroproyectos son determinantes que se constituyen en normas de superior  jerarqu&iacute;a, en los t&eacute;rminos del Art&iacute;culo 10 de la Ley 388 de 1997, y se entienden  incorporados en los Planes de Ordenamiento Territorial (POT) de los municipios y  distritos afectados. En los procesos de revisi&oacute;n y ajuste de los POT, los  municipios y distritos afectados deben dar estricto cumplimiento a las  disposiciones contenidas en los respectivos macro-proyectos. En esta forma,  parecer&iacute;a que el esquema de macroproyectos presenta una alternativa jur&iacute;dica muy  interesante para armonizar el futuro desarrollo de Bogot&aacute; con los municipios  vecinos. El decreto prev&eacute; un proceso de planificaci&oacute;n previo muy juicioso y  documentado, pero no requiere una concertaci&oacute;n con los municipios, sino una  consulta previa. Tras un plazo razonable, el Ministerio de Ambiente, Vivienda y  Desarrollo Territorial podr&aacute; adoptar el macroproyecto oficialmente.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>  En cuanto a la pol&iacute;tica misma de desarrollo futuro de Bogot&aacute;, la extensi&oacute;n de la  ciudad hacia el occidente deber&iacute;a reforzar el centro expandido actual  (comprendido entre la calle 1 y la calle 100, entre la carrera 7a y la 30) y  estimular que esta forma lineal se complemente y refuerce en una forma de T,  mediante la extensi&oacute;n del centro a lo largo del corredor de la calle 26 hacia el  occidente. La construcci&oacute;n de la fase 3 de Transmilenio por la calle 26 debe  reforzarse con acciones de gobierno que permitan y estimulen la densificaci&oacute;n  del corredor y la localizaci&oacute;n de actividades comerciales, institucionales y de  servicios, y, por supuesto, de vivienda. En esta forma se aprovechar&aacute;n terrenos  centrales disponibles dentro del per&iacute;metro de la ciudad.</p>      <p>  La ciudad y el gobierno nacional, en concierto con los municipios involucrados,  deber&iacute;an muy pronto empezar  a plantear el crecimiento deseable de la ciudad al occidente del r&iacute;o, en  t&eacute;rminos de la localizaci&oacute;n deseable de las diversas actividades. Lo primero y  fundamental deber&iacute;a ser continuar el trazado de la malla arterial principal,  continuando las v&iacute;as urbanas hacia el occidente y trazando las arterias  norte-sur dentro de la cuadr&iacute;cula deseable de una v&iacute;a arterial cada kil&oacute;metro.  Estos trazados deber&iacute;an complementarse con una zonificaci&oacute;n apropiada, y, en  forma muy importante, la localizaci&oacute;n de terrenos para vivienda de inter&eacute;s  social y de inter&eacute;s prioritario. Por la v&iacute;a de los macroproyectos, estas normas  y afectaciones podr&iacute;an convertirse en parte integral de los POT de los  municipios afectados.</p>      <p>  Particular cuidado deber&aacute;n tener la ciudad, el gobierno nacional y los  municipios para evitar que las enormes plusval&iacute;as, que se generar&aacute;n por concepto  de este ejercicio de planificaci&oacute;n y su concreci&oacute;n en normas efectivas,  beneficien &uacute;nicamente a los afortunados propietarios. Por el contrario, se  deber&iacute;a buscar que los municipios, apalancados con los recursos provenientes de  la contribuci&oacute;n de plusval&iacute;a, se asocien con los propietarios de los terrenos y  con los inversionistas privados para promover y adelantar los desarrollos  planteados en forma ordenada y estrat&eacute;gica.</p>      <p>  Por supuesto, parte clave de la pol&iacute;tica, en el caso de Bogot&aacute;, ser&aacute; el apoyo  irrestricto de los gobiernos nacional y local a la implantaci&oacute;n de nuevos  corredores de transporte masivo, a medida que las condiciones de la demanda lo  ameriten. El resultado debe ser un aumento significativo de la capacidad del  sistema masivo en estos corredores, lo que tendr&aacute; un gran impacto sobre el  centro expandido de la ciudad, potenciando la densificaci&oacute;n de muchos sectores  centrales o cercanos al centro. Este efecto se reforzar&aacute; con la acci&oacute;n proactiva  de la administraci&oacute;n para expedir las normas que permitan y estimulen esa  densificaci&oacute;n, y para coadyuvar en los esfuerzos de los urbanizadores y  constructores privados en la adquisici&oacute;n y englobe de terrenos que hagan viables  los respectivos proyectos.</p>      <p>  Como resultado, se conformar&aacute; una ciudad compacta, m&aacute;s densa que la actual,  ordenada y planificada, con la malla vial adecuada, y con una extensa red de  transporte p&uacute;blico integrado. La pol&iacute;tica de desarrollo propuesta requiere de  una intervenci&oacute;n institucional muy considerable. El sector p&uacute;blico debe estar en  capacidad de regular adecuadamente tanto la movilidad como el desarrollo  territorial. Deber&aacute;n crearse condiciones que promuevan un uso limitado del  autom&oacute;vil, as&iacute; como acciones que mejoren la calidad del transporte p&uacute;blico,  mejorando su accesibilidad, su comodidad y su eficiencia. As&iacute; mismo, deber&aacute;n  promoverse regulaciones de usos del suelo que permitan la renovaci&oacute;n y  densificaci&oacute;n de zonas dentro del per&iacute;metro urbano, en torno a los corredores de  transporte masivo, al mismo tiempo que se desarrolla de manera planificada e  integrada la regi&oacute;n aleda&ntilde;a.</p>     <p><b>  3- El tema ambiental no ha ocupado un lugar prioritario entre las preocupaciones  de los habitantes de Bogot&aacute;, D.C. Sin embargo, esta tendencia parece estar  cambiando, como lo revela el hecho de la creciente conciencia que &eacute;stos  manifiestan sobre el deterioro de sus aguas, del suelo (incluidos los cerros  circundantes) y del aire, recursos que perciben cada vez m&aacute;s como soporte  necesario para garantizar el bienestar social y el desarrollo econ&oacute;mico en el  largo plazo. &iquest;Cu&aacute;les son a su parecer los dos problemas ambientales prioritarios  del Distrito Capital y cu&aacute;les las pol&iacute;ticas m&aacute;s urgentes que se deber&iacute;an poner  en marcha para enfrentarlos?</b></p>     <p><b>  Eduardo Behrentz: </b>  Yo creo que en Bogot&aacute; s&iacute; hay una preocupaci&oacute;n ambiental por parte de la  ciudadan&iacute;a. Es evidente que esto es m&aacute;s evidente en a&ntilde;os reciente pero hoy en  d&iacute;a es clar&iacute;simo que a la ciudadan&iacute;a le interesan estos temas. Una prueba de  esto son los resultados de las encuestas del programa &quot;Bogot&aacute; &iquest;c&oacute;mo vamos?&quot;, en  donde la dimensi&oacute;n ambiental aparece como una de las m&aacute;s grandes preocupaciones  para los habitantes de la ciudad (despu&eacute;s de movilidad y seguridad). Otro  ejemplo es la relevancia de estos temas en las campa&ntilde;as pol&iacute;ticas a la Alcald&iacute;a  y el Concejo Distrital. Hace unos a&ntilde;os la dimensi&oacute;n ambiental no era parte  central de los discursos de campa&ntilde;a mientras que s&iacute; fue una componente esencial  y altamente estrat&eacute;gica durante el &uacute;ltimo proceso electoral en la ciudad. Esto  es de gran importancia pues ninguna pol&iacute;tica p&uacute;blica es exitosa si no cuenta con  el concierto de la sociedad.</p>      <p>  Mencionar los dos problemas ambientales prioritarios es dif&iacute;cil, en realidad hay  mucho debate y hay muchos asuntos que est&aacute;n relacionados entre s&iacute;, pero existen  dos cosas que me preocupan enormemente. En primer lugar est&aacute; el tema del ruido,  el cual considero uno de los problemas m&aacute;s serios de Bogot&aacute; y en donde no hemos  logrado ser exitosos al momento de controlar las fuentes que lo generan. Gran  parte del problema es que no contamos con buena documentaci&oacute;n del mismo y aunque  existe regulaci&oacute;n a nivel nacional, aun nos hace falta mucho en t&eacute;rminos de  seguimiento y control por  parte de las autoridades locales. El problema no es s&oacute;lo los elevados niveles de  ruido al que puede estar sometida una persona sino la gran impunidad que existe  al respecto.</p>      <p>  En segundo lugar se puede mencionar otro tema que si bien ha sido objeto de  m&uacute;ltiples estudios y reflexiones en la ciudad, presenta un gran desaf&iacute;o para las  autoridades locales: el manejo de las basuras. Las calles de Bogot&aacute; se han ido  convirtiendo poco a poco en un basurero debido a la falta de control e  indisciplina de los mismos ciudadanos as&iacute; como debido a limitaciones por parte  de las empresas encargas de la recolecci&oacute;n de los residuos domiciliarios y  comerciales. A esto se le suma la cada vez m&aacute;s frecuenta presencia de escombros  en las v&iacute;as p&uacute;blicas y el inminente cumplimiento de la vida &uacute;til del Relleno  Sanitario de Do&ntilde;a Juana. Una posible soluci&oacute;n en este sentido es que las  entidades de la administraci&oacute;n distrital ejercen de mejor forma la autoridad con  la que cuenta, especialmente ahora que se cuenta con las herramientas tales como  las dispuestas en el R&eacute;gimen Sancionatorio Ambiental.</p>     <p><b>  Julio Carrizosa: </b>  Como en el caso anterior, el Distrito es demasiado heterog&eacute;neo para poder  identificar dos problemas que tengan prioridad desde los puntos de vista de  todos sus habitantes y teniendo en cuenta todas sus caracter&iacute;sticas. Para los  habitantes del nororiente los m&aacute;s sentidos pueden ser el de la falta de  movilidad y el del ruido, pero para los del sur y el occidente la contaminaci&oacute;n  industrial del aire y de las aguas p&uacute;blicas, las inundaciones, las deficiencias  en el alcantarillado y el hacinamiento en las viviendas son prioritarios. La  contaminaci&oacute;n del r&iacute;o Bogot&aacute; y la urbanizaci&oacute;n de la  sabana es posible que no sean sentidas directamente por la mayor&iacute;a de los  habitantes de Bogot&aacute; pero sin duda son problemas ambientales prioritarios. Casi  todos estos problemas tienen relaci&oacute;n con dos procesos fundamentales: la enorme  concentraci&oacute;n de poder y de dinero en la capital y la consiguiente inmigraci&oacute;n  masiva de gentes despose&iacute;das de todo el pa&iacute;s. La magnitud de la concentraci&oacute;n y  la intensidad de esas migraciones conforman c&iacute;rculos viciosos en los que la  soluci&oacute;n eventual de los problemas se constituye en propaganda para que lleguen  m&aacute;s inmigrantes.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>  Ambos procesos podr&iacute;an aminorarse si existiera una pol&iacute;tica de poblamiento en la  que, por lo menos, el Estado estudiara cu&aacute;les son los sitios de nuestro  territorio en donde es m&aacute;s sustentable, desde lo econ&oacute;mico y lo ecol&oacute;gico, la  concentraci&oacute;n de la poblaci&oacute;n en ciudades de alta densidad, adquiriera tierra  suficiente en esos sitios y divulgara los resultados de los estudios, a fin de  motivar que las autoridades territoriales y el sector privado conformaran  alianzas para construir all&iacute; nuevas ciudades.</p>     <p><b>  Jorge Acevedo: </b>  A mi juicio, el problema m&aacute;s urgente en materia ambiental de la regi&oacute;n lo  constituye la contaminaci&oacute;n del r&iacute;o Bogot&aacute;, con consecuencias muy graves para  toda la poblaci&oacute;n colombiana que vive aguas abajo. La contaminaci&oacute;n del aire es  muy grave, pero los compromisos de Ecopetrol de suministrar en un futuro cercano  combustible diesel de mucha mayor calidad (menor contenido de azufre) hacen  prever que la contaminaci&oacute;n atmosf&eacute;rica va a reducirse en forma significativa en  los pr&oacute;ximos a&ntilde;os. </p>  <hr size="1"> <b> Comentarios</b>     <p><sup> <a name="1">1</a></sup>  Urban Growth without Sprawl, 44th Isocarp Congress, septiembre de 2008.</p>      <p><sup>  <a name="2">2</a></sup>  Las ideas y muchos p&aacute;rrafos textuales han sido tomados de: Acevedo, Jorge y Juan  Carlos Echeverry. <i>El Transporte como soporte al desarrollo del pa&iacute;s. Una  visi&oacute;n al 2040. </i>(Libro en proceso de edici&oacute;n).</p>   </font>      ]]></body>
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