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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[APROPIACIÓN DE LAS TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN Y COMUNICACIÓN EN CURSOS UNIVERSITARIOS]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The implementation of Information and Communication Technologies (ICT) in higher education contexts has become commonplace nowadays. Nevertheless, the question remains as to what extend technology has had a real impact on teaching and learning processes. In general, quantitative evaluation methods have been proposed which concentrate on the use of standardized tests that provide relevant but limited information in terms of evaluating the use of ICT and managing the development of technologysupported programs. This research proposes a qualitative approach which aims to identify how acquainted the teaching staff are with ICT and how they use it and transform it in their courses. Five university teachers were interviewed, and their courses observed throughout a semester. Their performances were ranked according to ICT appropriation levels, ranging from lesser to greater complexity, taking into account what they said and did in their courses. Results showed that on the basic levels of appropriation the teachers used the ICT as a tool that facilitated the storage, transmission and organization of their course material, and no substantial difference was found between courses of compulsory attendance and ICTsupported courses. On the advanced levels of appropriation, they used the ICT as a tool which permitted a multiplicity of knowledge representations, as well as simulation and problem solving. These teachers established a clear difference between a compulsory attendance course and one supported by ICT, inasmuch as they utilize virtual learning situations which would be impossible to use without the intervention of technology. The intention is to continue advancing along this line with approaches that allow us to describe the actual use that teachers are making of ICT in their courses]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[tecnologías de la información y la comunicación]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[  	<font face="verdana" size="2"> 	    <p align="right"><b>ARTICULO</b></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>APROPIACI&Oacute;N DE LAS TECNOLOG&Iacute;AS DE LA INFORMACI&Oacute;N Y COMUNICACI&Oacute;N EN CURSOS UNIVERSITARIOS</b><sup><font face="verdana" size="2"><a href="#cita1">1</a></sup></b><a name= "cit1">     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>THE APPROPRIATION OF INFORMATION AND COMMUNICATION TECHNOLOGIES IN UNIVERSITY COURSES</b>      <p align="center">JAIRO ANDR&Eacute;S MONTES GONZ&Aacute;LEZ Y SOLANLLY OCHOA ANGRINO<b>*</b>     <br><align="center">PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA, CALI</p>       <br> Recibido, junio 15/2006     <br> Concepto evaluaci&oacute;n, octubre 10/2006     <br> Aceptado,  noviembre 16/2006.</p>  <b>*</b> Correspondencia relacionada con este art&iacute;culo enviarla a Jairo Andr&eacute;s Montes Gonz&aacute;lez  y/o Solanlly Ochoa Angrino, Pontificia Universidad Javeriana, Cali, Departamento de Ciencias Sociales, Calle 18 No. 118-250 Av. Cañasgordas, Cali, Colombia. <a href="mailto: jmontes@puj.edu.co"/a>jmontes@puj.edu.co</a>;  <a href="mailto: sochoa@puj.edu.co"/a>sochoa@puj.edu.co</a>.</p>   <hr>      <br><b>Resumen</b>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La implementaci&oacute;n de las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y la comunicaci&oacute;n (TIC) en los contextos educativos se ha hecho com&uacute;n en la actualidad. No obstante, se mantiene el interrogante de cu&aacute;l es el impacto de la tecnolog&iacute;a en los procesos de enseñanza y aprendizaje. Generalmente se han propuesto modelos de evaluaci&oacute;n cuantitativos que enfatizan la utilizaci&oacute;n de pruebas estandarizadas y que brindan informaci&oacute;n relevante pero limitada para evaluar la utilizaci&oacute;n de las TIC y dirigir el desarrollo de los programas apoyados por tecnolog&iacute;a. La presente investigaci&oacute;n propone un acercamiento de tipo cualitativo para caracterizar el conocimiento, la utilizaci&oacute;n y la transformaci&oacute;n que los docentes hacen de las TIC en sus cursos. Cinco docentes universitarios, fueron entrevistados y sus cursos observados durante un semestre. Sus desempeños fueron ubicados en niveles de apropiaci&oacute;n de las TIC, de menos a m&aacute;s complejos, teniendo en cuenta lo que dec&iacute;an que hac&iacute;an y lo que realmente hac&iacute;an en sus cursos. Los resultados muestran que en los niveles b&aacute;sicos de apropiaci&oacute;n, los docentes utilizan las TIC como una herramienta que facilita el almacenamiento, la transmisi&oacute;n y la organizaci&oacute;n del material de los cursos, sin que exista una diferencia sustancial entre un curso presencial y sus cursos apoyados por las TIC; en los niveles avanzados de apropiaci&oacute;n, utilizan las TIC como una herramienta que facilita la multiplicidad en las representaciones del conocimiento, la simulaci&oacute;n y la resoluci&oacute;n de problemas; estos docentes establecen una clara diferencia entre un curso presencial y uno apoyado por las TIC, en la medida en que usan escenarios virtuales de aprendizaje que ser&iacute;an imposibles de utilizar sin la mediaci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a. Se propone seguir avanzando en acercamientos que permitan describir la utilizaci&oacute;n real que los docentes est&aacute;n dando a las TIC en sus cursos.</p>      <p><b>Palabras clave</b>:   tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y la comunicaci&oacute;n, enseñanza universitaria.</p>  <hr>      <p><b>Abstract</b></p>  The implementation of Information and Communication Technologies (ICT) in higher education contexts has become commonplace nowadays. Nevertheless, the question remains as to what extend technology has had a real impact on teaching and learning processes. In general, quantitative evaluation methods have been proposed which concentrate on the use of standardized tests that provide relevant but limited information in terms of evaluating the use of ICT and managing the development of technologysupported programs. This research proposes a qualitative approach which aims to identify how acquainted the teaching staff are with ICT and how they use it and transform it in their courses. Five university teachers were interviewed, and their courses observed throughout a semester. Their performances were ranked according to ICT appropriation levels, ranging from lesser to greater complexity, taking into account what they said and did in their courses. Results showed that on the basic levels of appropriation the teachers used the ICT as a tool that facilitated the storage, transmission and organization of their course material, and no substantial difference was found between courses of compulsory attendance and ICTsupported courses. On the advanced levels of appropriation, they used the ICT as a tool which permitted a multiplicity of knowledge representations, as well as simulation and problem solving. These teachers established a clear difference between a compulsory attendance course and one supported by ICT, inasmuch as they utilize virtual learning situations which would be impossible to use without the intervention of technology. The intention is to continue advancing along this line with approaches that allow us to describe the actual use that teachers are making of ICT in their courses.</p>      <p><b>Key words</b>: information and communication technologies, teaching in higher education.</p>  <hr>      <p><b>Introducci&oacute;n</b>       <p>Desde su introducci&oacute;n en contextos educativos, las llamadas Tecnolog&iacute;as de la Informaci&oacute;n y la Comunicaci&oacute;n (TIC) han adquirido relevancia en los procesos de enseñanza y aprendizaje. Debido a ello, las instituciones universitarias han buscado desarrollar estrategias para optimizar la apropiaci&oacute;n de las TIC en apoyo de sus cursos. En este contexto, la evaluaci&oacute;n se constituye en un aspecto central para determinar el efecto de la tecnolog&iacute;a en los cursos universitarios. Sin embargo, dada la relativa novedad de inclusi&oacute;n de las TIC en la educaci&oacute;n, las evaluaciones sobre su efectividad son a&uacute;n escasas, y la pregunta acerca de si la enseñanza apoyada en tecnolog&iacute;a es tan efectiva como la presencial, contin&uacute;a siendo objeto de debate e investigaci&oacute;n (Henao, 2002).      <p>La apropiaci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a en cursos universitarios se ha abordado tradicionalmente desde dos perspectivas: el modelo de “Aprender de la Tecnolog&iacute;a” y el modelo de “Aprender con la Tecnolog&iacute;a” (Jonassen, Kart y Yueh, 1998). El primer modelo considera a la tecnolog&iacute;a como medio para transmitir informaci&oacute;n y le otorga al estudiante un papel pasivo, mientras que el segundo la considera como herramienta de construcci&oacute;n de conocimiento y otorga al estudiante un papel activo en su proceso de aprendizaje.      <p>Antes de abordar estos modelos de manera detallada es pertinente, primero, describir algunas de las caracter&iacute;sticas particulares que tienen las TIC dentro de un sal&oacute;n de clase, tratando de dar cuenta de la pregunta de qu&eacute; hace a las TIC peculiares y a partir de su utilizaci&oacute;n, definir en qu&eacute; se diferencia un curso tradicional de un curso apoyado por las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n.      <p>En este sentido, Mart&iacute; (2003) plantea siete caracter&iacute;sticas principales de las TIC que las diferencian de otros sistemas semi&oacute;ticos, y que posibilitan nuevos modos de conocimiento, de aprendizaje y de comunicaci&oacute;n.     <p>La primera de ellas se describe como formalismo y hace alusi&oacute;n a la naturaleza organizada de los sistemas de representaci&oacute;n vehiculados por las TIC, organizaci&oacute;n que debe ser descifrada por el usuario, pues imponen una determinada l&oacute;gica, estricta y secuencial para la interacci&oacute;n con las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n.     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En segundo y tercer lugar se plantean el almacenamiento y la transmisi&oacute;n de informaci&oacute;n, referidas a las posibilidades de manipular grandes cantidades de informaci&oacute;n de manera eficiente, organizando grandes vol&uacute;menes de datos, a los que de otra manera ser&iacute;a muy dif&iacute;cil acceder de una manera fluida.     <p>Una cuarta categor&iacute;a hace referencia a la interactividad, que parte del establecimiento de una relaci&oacute;n en doble sentido entre el usuario y la informaci&oacute;n transmitida por las TIC. En este sentido, las TIC “Responden de modo instant&aacute;neo y contingente a las acciones emprendidas por las personas” (Mart&iacute;, 2003, p. 222). Como resultado de lo anterior, cuando una persona utiliza las TIC establece una interacci&oacute;n manifiesta entre sus intervenciones y los resultados de estas intervenciones, apoyado en la constante retroalimentaci&oacute;n que ofrecen las TIC y que est&aacute; relacionada con la naturaleza de sus intervenciones. Esta caracter&iacute;stica de interactividad permite que el sujeto tenga un mayor control sobre las propias acciones, pues el hecho de tener una respuesta contingente de la m&aacute;quina, ante cada una de sus intervenciones, facilita el proceso de autorregulaci&oacute;n y, por consiguiente, la puesta en funcionamiento de escenarios de aprendizaje m&aacute;s interactivos.      <p>En quinto lugar, las TIC presentan la caracter&iacute;stica de dinamismo; &eacute;sta alude a la posibilidad que tienen de establecerse como un medio para representar el proceso de transformaci&oacute;n de cualquier fen&oacute;meno, de informaci&oacute;n que se transforma con el tiempo, permitiendo visualizar en la pantalla los momentos y par&aacute;metros de dicha transformaci&oacute;n y por ende dando cuenta del aspecto procesual de la realidad. Esta caracter&iacute;stica permite la construcci&oacute;n de simulaciones: la reproducci&oacute;n, en su forma representativa, de cualquier fen&oacute;meno de la vida real o de mundos virtuales.      <p>Mart&iacute; (2003) señala que en estas simulaciones, lo importante no es s&oacute;lo mostrar el fen&oacute;meno, sino aprovechar simult&aacute;neamente la caracter&iacute;stica de interactividad; en este sentido, el sujeto podr&aacute; interactuar con la simulaci&oacute;n en la medida en que sus acciones modifican el curso del fen&oacute;meno simulado y se crea una situaci&oacute;n que se desea, que puede ser muy parecida a la que se podr&iacute;a dar en la realidad y de manera m&aacute;s r&aacute;pida, menos costosa y sin los riegos que se correr&iacute;an en un contexto presencial.     <p>En sexto lugar est&aacute; la caracter&iacute;stica de multimedia, que permite la elaboraci&oacute;n de descripciones multirrepresentacionales que son &uacute;tiles para que el estudiante se aproxime a los contenidos combinando diferentes medios simb&oacute;licos cl&aacute;sicos (imagen, sonido, escritura, n&uacute;meros).      <p>La novedad no es la creaci&oacute;n de esos formatos representativos, sino la combinaci&oacute;n simultanea de ellos. Esto facilita el aprendizaje al redescribir en nuevos formatos la informaci&oacute;n, para hacer las representaciones m&aacute;s conscientes, manipulables, flexibles y favorecer la generalizaci&oacute;n de la informaci&oacute;n a partir de analog&iacute;as.     <p>Finalmente, la &uacute;ltima caracter&iacute;stica es la hipermedia, que se entiende como un nuevo modo de organizaci&oacute;n no lineal ni secuencial de la informaci&oacute;n. Esto permite el acceso a informaciones “ocultas” pero que est&aacute;n disponibles, y en cierta medida muestran los diferentes caminos del conocimiento; literalmente se muestra el conocimiento como una red infinita pues determinada informaci&oacute;n remite a otra y as&iacute; sucesivamente.     <p><i>Modelos de Aprender de la Tecnolog&iacute;a y de Aprender con la Tecnolog&iacute;a</i>     <p>Desde el modelo de Aprender de la tecnolog&iacute;a, las TIC se utilizan como un eficaz medio de transmisi&oacute;n de informaci&oacute;n. En una primera fase de apropiaci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a los docentes ven en &eacute;sta un medio eficiente para transmitir contenidos instruccionales a los estudiantes (Buzhardt & Heitzman Powell, 2005).     <p>Desde este enfoque la tecnolog&iacute;a se utiliza para romper las barreras en la comunicaci&oacute;n (Tham & Werner, 2005), tanto externas, como lo son las limitaciones de tiempo o espacio, como internas, tales como el temor de los estudiantes a expresar sus puntos de vista en un ambiente real en un encuentro cara a cara.     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El principio de esta postura es que la apropiaci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a permite mejorar y hacer m&aacute;s f&aacute;cil la transmisi&oacute;n de contenidos educativos, siempre y cuando el docente diseñe y disponga dichos contenidos de manera clara y eficiente (Weingardt, 2004).      <p>Desde la concepci&oacute;n de aprender de la tecnolog&iacute;a, los docentes consideran que el manejo y la entrega de la informaci&oacute;n es el papel central de la tecnolog&iacute;a. Esto implica la creaci&oacute;n y diseño de secuencias preestablecidas que mejoren la accesibilidad, disponibilidad, y claridad de la exposici&oacute;n de los materiales de clase (online). Esta apropiaci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a supone que el estudiante ha de responder de manera previsible a los est&iacute;mulos ubicados en el curso apoyado por TIC.     <p>En este contexto, el usuario de la tecnolog&iacute;a tiene un papel pasivo, de receptor de informaci&oacute;n, que, en caso de encontrarse correctamente dispuesta, puede ser interpretada de acuerdo con los objetivos del docente, e incorporada a un conjunto de saberes acerca de una determinada materia (Jonassen, Hern&aacute;ndezSerrano y Choi, 2000).     <p>Esta perspectiva generalmente asume que la utilizaci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a, o las posibilidades que &eacute;sta brinda en cuanto a la comunicaci&oacute;n son por s&iacute; mismas beneficiosas. Los defensores contempor&aacute;neos de estas posturas afirman, muchas veces sin evidencia emp&iacute;rica, que la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica es la fuerza impulsora detr&aacute;s del aprendizaje y la instrucci&oacute;n efectiva (McDonald, Yanchar & Osguthorpe, 2005).     <p>Las intervenciones desde esta perspectiva ponen el &eacute;nfasis en la informaci&oacute;n que se ha de transmitir y en la manera de transportar el nuevo contenido al sujeto que tiene poco o ning&uacute;n conocimiento previo en el dominio del tema. Los recursos de aprendizaje deben ser divididos en un n&uacute;mero m&aacute;s pequeño de elementos, y adem&aacute;s, deben ser arreglados de manera secuencial (Ulbrich, Ausserhofer, Hoitsch, Raback & Dietinge, 2002).      <p>Como resultado de lo anterior, las secuencias instruccionales derivadas tienen metas predeterminadas y de antemano delimitan lo que los estudiantes deber&aacute;n aprender. Seels y Glasgow (1990, citados por Lefoe, 1998) describen este proceso como “definir lo que debe ser aprendido; planificar una intervenci&oacute;n que permitir&aacute; que el aprendizaje ocurra y refinar la instrucci&oacute;n hasta que los objetivos sean conseguidos”.      <p>Apoyarse en este modelo significa, en s&iacute;ntesis, que el computador controla la secuencia en la que los elementos de los cursos son presentados; implica, adem&aacute;s, que cualquier forma de interacci&oacute;n entre los aprendices y los cursos est&aacute; dirigida a fomentar el comportamiento deseable en el aprendiz y a desalentar el comportamiento no deseado.      <p>Durante el proceso instruccional, los aprendices perciben y tratan de entender (en el momento de la interacci&oacute;n) los mensajes almacenados en la tecnolog&iacute;a. La interacci&oacute;n est&aacute; usualmente limitada a presionar una tecla para continuar con la presentaci&oacute;n de la informaci&oacute;n o responder a las preguntas del programa (Jonassen, Kart y Yueh, 1998). La tecnolog&iacute;a juzga la repuesta del aprendiz y provee retroalimentaci&oacute;n sin dar la posibilidad de un control significativo al estudiante, lo que ubica a &eacute;ste &uacute;ltimo en una posici&oacute;n pasiva frente al conocimiento.      <p>Por otra parte, en el modelo de aprender con la tecnolog&iacute;a las TIC son tratadas como una herramienta que facilita la construcci&oacute;n de conocimiento. En este sentido, los docentes enfocan la utilizaci&oacute;n de las TIC en el diseño y resoluci&oacute;n de problemas, lo que exige a los estudiantes el uso de habilidades avanzadas del pensamiento. Se hace &eacute;nfasis en recuperar las posibilidades que brindan las TIC para poner en juego las habilidades de los aprendices en la resoluci&oacute;n de problemas pr&aacute;cticos y situados (Liaw, 2004).     <p>Aunque las situaciones de resoluci&oacute;n de problemas se pueden plantear en las clases sin necesidad de utilizar TIC, lo que &eacute;stas ofrecen es la posibilidad de enriquecer esas situaciones y de crear otras nuevas (Mart&iacute;, 2003), lo cual posibilita la construcci&oacute;n de escenarios de resoluci&oacute;n de problemas similares a los encontrados en situaciones reales, lo que seg&uacute;n Jonassen et al. (1998) no s&oacute;lo mejora la comprensi&oacute;n de los estudiantes, sino que adem&aacute;s, facilita la transferencia de conocimiento a nuevas situaciones.     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En este sentido, los docentes escogen formas de apropiaci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a que implican el uso de estrategias instruccionales en torno a problemas que simulan los encontrados en la realidad, que son resueltos o desarrollados en ambientes colaborativos y significativos, cercanos al contexto de desempeño (Dessus y De Vries, 2003).     <p>Estos ambientes colaborativos permiten que al negociar continuamente el sentido de las observaciones, los datos, las hip&oacute;tesis, etc., los aprendices construyan explicaciones que ser&aacute;n mucho m&aacute;s consistentes para ellos y con respecto a los objetos de su estudio. El conocimiento entonces se vuelve expl&iacute;cito, disponible y generalizable y promueve la posibilidad de considerar otras perspectivas (Karagiorgi & Symeou, 2005).      <p>Desde el enfoque de aprender con la tecnolog&iacute;a, es el sujeto quien activamente construye conocimiento y da sentido a su mundo, organizando adaptativamente su experiencia. Esta perspectiva enfatiza en la necesidad de utilizar el conocimiento previo de los aprendices como l&iacute;nea base para la construcci&oacute;n de su propio conocimiento, considerando los errores como posibilidades para aprender (Kordaki & Avouris, 2002).     <p>Finalmente, las teor&iacute;as y planteamientos que confluyen en la perspectiva de aprender con la tecnolog&iacute;a o como lo han denominado algunos autores, basada en un “paradigma constructivista” (Jonnasen et al., 2000; Liaw, 2004; Oblinger, 2005; Oliver & Hannafin, 2001.) ponen un menor &eacute;nfasis en la secuencia de instrucci&oacute;n y orientan el &eacute;nfasis al diseño de ambientes de aprendizaje (Jonassen, 1994), que permita que los estudiantes interpreten y organicen su propio conocimiento, aprendiendo en escenarios aut&eacute;nticos y contextualizados, y no tanto a partir de contenidos abstractos.      <p>Al establecer la relaci&oacute;n entre el modelo de aprender de la tecnolog&iacute;a, el de aprender con la tecnolog&iacute;a y las caracter&iacute;sticas de las TIC, expuestas anteriormente, se encuentra que aunque los dos enfoques aprovechan las m&uacute;ltiples caracter&iacute;sticas de las TIC, organizaci&oacute;n, almacenamiento y formalismo, tienden a ser m&aacute;s utilizadas desde la perspectiva de aprender de la tecnolog&iacute;a, mientras que las de interactividad, dinamismo, multimedia e hipermedia son el &eacute;nfasis del modelo de aprender con la tecnolog&iacute;a.      <p><i>Evaluaci&oacute;n de la apropiaci&oacute;n de las TIC</i>     <p>Las investigaciones sobre evaluaci&oacute;n del impacto de las TIC, realizadas a partir los modelos de aprender con y aprender de la tecnolog&iacute;a, se han enfocado en tres aspectos b&aacute;sicos: a) los resultados acad&eacute;micos alcanzados por los estudiantes que asisten a cursos apoyados por las TIC, comparados con las de estudiantes que asisten a cursos no apoyados por las TIC; b) las actitudes de los estudiantes frente los cursos apoyados por las TIC, y c) el nivel de satisfacci&oacute;n de los alumnos, con la enseñanza virtual (Palloff & Pratt, 2001; Phipps & Merisortis, 1999; Shutte, 1996).      <p>En cuanto al primer aspecto, la comparaci&oacute;n entre los desempeños de los estudiantes apoyados por tecnolog&iacute;a Vrs. estudiantes en cursos tradicionales; este indicador se establece generalmente como el factor m&aacute;s significativo en las investigaciones para determinar el impacto de la tecnolog&iacute;a en la educaci&oacute;n, e incluso, en la mayor parte de los casos, como el indicador exclusivo.      <p>Como ejemplos de ello, existen investigaciones que examinan el desempeño acad&eacute;mico en cursos universitarios en &aacute;reas tales como la estad&iacute;stica (Katz & Yablon, 2003), las matem&aacute;ticas (Boggs, Shore & Shore, 2004), y habilidades b&aacute;sicas en utilizaci&oacute;n de tecnolog&iacute;a (Piccoli, Ahmad & Ives, 2001). En s&iacute;ntesis se encuentra que existe un ligero incremento del desempeño en estudiantes apoyados por tecnolog&iacute;a sobre los estudiantes de cursos tradicionales. No obstante, dicho incremento no llega a ser demasiado marcado.      <p>Frente al segundo indicador, la evaluaci&oacute;n de las actitudes de los estudiantes frente al uso de la tecnolog&iacute;a, se encuentran estudios como el planteado por Tham y Werner (2005) que se dirige a determinar los factores que afectan las preferencias de estudiantes universitarios con respecto a los modos (Sincr&oacute;nico Vrs. Asincr&oacute;nico), en los que se interact&uacute;a en una tutor&iacute;a en l&iacute;nea, detect&aacute;ndose cuatro factores significativos: a) Manejo del tiempo; b) Accesibilidad al material de aprendizaje; c) Aspectos positivos de interacci&oacute;n; y d) Aspectos negativos de la interacci&oacute;n. Se determin&oacute; que las actitudes hacia el tipo de instrucci&oacute;n variaban en funci&oacute;n de las inclinaciones y h&aacute;bitos de aprendizaje de los sujetos.     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El tercer indicador de bastante frecuente en la literatura se refiere al nivel de satisfacci&oacute;n (Henao, 2002) alcanzado por los estudiantes al utilizar la tecnolog&iacute;a en su proceso de aprendizaje. En este sentido, se han realizado estudios sobre la influencia de factores como la calidad del diseño de los cursos virtuales, (Swan, 2001), la autoeficacia (juicios de las personas acerca de sus capacidades) frente a los computadores, y el afecto (positivo—negativo) con respecto a los sistemas de informaci&oacute;n (Hayashi, Chen, Ryan & Wu, 2004), y se ha encontrado que los niveles de satisfacci&oacute;n y, consiguientemente, la intenci&oacute;n de los estudiantes de continuar la utilizaci&oacute;n de sistemas tecnol&oacute;gicos en la educaci&oacute;n, son afectados en gran medida por este tipo de factores.     <p>Los procesos de evaluaci&oacute;n, tanto de desempeño como de evaluaci&oacute;n de satisfacci&oacute;n y actitudes, se han enfocado principalmente en la utilizaci&oacute;n de pruebas estandarizadas a partir de cuestionarios de autoreporte, los cuales en muchas ocasiones dicen poco acerca de c&oacute;mo mejorar la efectividad de la tecnolog&iacute;a en los contextos escolares (McNabb, Hawkes & Rouk 2000), y s&oacute;lo dan cuenta de la idea que tienen los usuarios acerca de la manera en la que hacen uso de la Tecnolog&iacute;a de la informaci&oacute;n y la comunicaci&oacute;n en el proceso educativo. Esto coincide con los planeamientos Russell y Higgins (2003), quienes señalan que hasta el presente las evaluaciones realizadas en los contextos educativos sobre el impacto y la integraci&oacute;n de tecnolog&iacute;as computacionales al aprendizaje se caracterizan por presentarse en la forma de pruebas estandarizadas.      <p>Hasta este punto, no se encuentra sustancialmente diferenciada la evaluaci&oacute;n de la eficacia de la utilizaci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a en el modelo de aprender con la tecnolog&iacute;a de la evaluaci&oacute;n que se hace en el modelo de aprender de la tecnolog&iacute;a (Peterson & Bond, 2004). Desde los dos modelos, la evaluaci&oacute;n se realiza a trav&eacute;s de metodolog&iacute;as cuantitativas que privilegian el uso de instrumentos tales como cuestionarios de autorreporte, encuestas y escalas de evaluaci&oacute;n. Aunque se reconoce que estas metodolog&iacute;as de evaluaci&oacute;n no son suficientes para dar cuenta del impacto que tiene la apropiaci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a en los contextos universitarios, se siguen utilizando (Henao, 2002).     <p>En s&iacute;ntesis, la perspectiva de aprender de la tecnolog&iacute;a presenta un vac&iacute;o significativo en relaci&oacute;n con la evaluaci&oacute;n de su apropiaci&oacute;n, y carece de unos instrumentos que permitan dar cuenta de la forma en la que la apropiaci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a genera cambio en los cursos y en la manera de aprender de los estudiantes.     <p>Intentando hacer un acercamiento a la evaluaci&oacute;n de la apropiaci&oacute;n de las TIC desde un enfoque m&aacute;s cualitativo y centrado en lo que los docentes hacen al implementar las TIC en sus cursos, este estudio presenta los niveles de apropiaci&oacute;n de las herramientas de las TIC en 5 cursos universitarios de la Pontificia Universidad Javeriana de Cali, Colombia. Para ello se utiliz&oacute; una adaptaci&oacute;n del modelo de evaluaci&oacute;n de Hooper y Rieber (1995).     <p>Hooper y Rieber (1995), proponen un Modelo de Fases de Apropiaci&oacute;n de la Tecnolog&iacute;a entre las que se encuentran la integraci&oacute;n, la reorientaci&oacute;n y la evoluci&oacute;n.     <p>La fase de integraci&oacute;n hace &eacute;nfasis en la utilizaci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a para la transmisi&oacute;n de documentos que deben ser desarrollados dentro del curso. Adem&aacute;s, se hace uso de las TIC como herramientas que sirven para comunicarse con los estudiantes y que facilitan la presentaci&oacute;n de temas dentro de la clase.      <p>En la fase de reorientaci&oacute;n, el ambiente de aprendizaje apoyado en tecnolog&iacute;a, es entendido y utilizado como herramienta para la construcci&oacute;n de conocimiento. El &eacute;nfasis ya no se encuentra puesto sobre una representaci&oacute;n y utilizaci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a como un medio que facilita la transmisi&oacute;n de informaci&oacute;n o la realizaci&oacute;n de presentaciones, sino en la construcci&oacute;n de conocimiento por parte de los estudiantes. De esta forma se ampl&iacute;a la representaci&oacute;n que los docentes tienen de la funci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a en el curso, la cual se convierte en una herramienta que permite la orientaci&oacute;n de las actividades acad&eacute;micas de una manera tal, que los estudiantes adquieren un papel activo en la construcci&oacute;n de conocimiento.      <p>Por &uacute;ltimo, en la fase de evoluci&oacute;n, los docentes se preocupan por generar nuevas posibilidades de utilizaci&oacute;n de las TIC para integrarlas a los procesos educativos, adem&aacute;s de divulgar a otros colegas sus avances al nivel de la apropiaci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a.     <p>Del modelo propuesto por Hooper y Rieber (1995), se puede inferir que para evaluar la apropiaci&oacute;n de las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n en los escenarios educativos, es necesario no s&oacute;lo conocer el grado de satisfacci&oacute;n de los estudiantes y docentes con respecto a la tecnolog&iacute;a, o acercarse a lo que ellos dicen que hacen; es necesario conocer la utilizaci&oacute;n que realmente se hace de las TIC en los cursos. En este sentido, en esta investigaci&oacute;n, la identificaci&oacute;n de dichas fases se realiz&oacute; a partir de los rasgos observables, en torno a cuatro aspectos: qu&eacute; dicen sobre la tecnolog&iacute;a; qu&eacute; caracter&iacute;sticas tienen sus cursos; qu&eacute; relaci&oacute;n establecen entre sus cursos y los recursos tecnol&oacute;gicos de que disponen y qu&eacute; actividades realizan los estudiantes utilizando las TIC.      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Recapitulando, este estudio se propuso caracterizar la apropiaci&oacute;n de las TIC en los cursos universitarios a partir de los niveles de conocimiento, la utilizaci&oacute;n y la transformaci&oacute;n que han hecho los docentes de las mismas; para tal fin, se establecieron tres categor&iacute;as, adaptadas del modelo de apropiaci&oacute;n de pr&aacute;cticas culturales de Orozco, Ochoa y S&aacute;nchez (2002).     <p>El conocimiento de la tecnolog&iacute;a: se refiere a la representaci&oacute;n que tienen de &eacute;sta y de sus usos, y puede ir desde un nivel b&aacute;sicamente descriptivo, hasta un nivel en el cual el conocimiento se hace susceptible de generalizaci&oacute;n a m&uacute;ltiples escenarios.     <p>La utilizaci&oacute;n: hace referencia al empleo cotidiano de pr&aacute;cticas educativas que involucran apropiaci&oacute;n de las TIC.      <p>La transformaci&oacute;n: se refiere a la modificaci&oacute;n adaptativa que se hace de las pr&aacute;cticas que involucran el uso de la tecnolog&iacute;a en el aula.     <p>Dicha caracterizaci&oacute;n por niveles de la apropiaci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a, reconstruye el itinerario de utilizaci&oacute;n de la misma en cursos universitarios, sobre la base de un an&aacute;lisis que incluye observaci&oacute;n de lo que los docentes hacen en sus cursos y de entrevistas semiestructuradas acerca del conocimiento que tienen de las TIC y su relaci&oacute;n con la enseñanza y el aprendizaje.      <p>El aporte de la presente investigaci&oacute;n radica en que enriquece los tipos de evaluaci&oacute;n que se utilizan para dar cuenta de los procesos de apropiaci&oacute;n de las TIC en el contexto de cursos universitarios, en la medida en la que transciende las limitaciones que caracterizan a los m&eacute;todos exclusivamente cuantitativos y de autoreporte.      <p><b>M&eacute;todo</b>       <p><i>Tipo de investigaci&oacute;n</i>     <p>Esta investigaci&oacute;n es cualitativa de tipo descriptivo. Se pretende conocer de qu&eacute; manera los profesores utilizan las TIC en sus cursos, para ello se privilegia un acercamiento basado en la observaci&oacute;n minuciosa de esta utilizaci&oacute;n en sus clases y de una entrevista semiestructurada.      <p><i>Participantes</i>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los participantes, seleccionados por conveniencia, fueron cinco docentes de cursos de pregrado de la Pontificia Universidad Javeriana de Cali. Se busc&oacute; conformar una muestra heterog&eacute;nea en cuanto a su contenido disciplinar buscando tener una descripci&oacute;n general del uso de las TIC en diferentes &aacute;reas del conocimiento: Electromagnetismo, Humanidades II (Historia de la Ciencia), Comunicaci&oacute;n I y II y Gerencia de Sistemas.     <p><i>Instrumentos</i>     <p>Los docentes respondieron a una entrevista semiestructurada compuesta por 17 &iacute;tems (v&eacute;ase <a href="#anexoa">anexo A</a>)<a name= "anxa">), que indagaban por el conocimiento que los profesores ten&iacute;an de las TIC y su relaci&oacute;n con la enseñanza, la utilizaci&oacute;n que hacen de las TIC y la transformaci&oacute;n que la inclusi&oacute;n de las TIC ha implicado en sus cursos.     <p>Adem&aacute;s, se utiliz&oacute; una rejilla de observaci&oacute;n, constituida a partir del modelo de Hooper y Rieber (1995), modelo que fue enriquecido al asociar los tres niveles mencionados con tres categor&iacute;as de an&aacute;lisis: conocimiento, utilizaci&oacute;n y transformaci&oacute;n, procedentes del modelo de apropiaci&oacute;n de pr&aacute;cticas culturales de Orozco, Ochoa y S&aacute;nchez (2002). La rejilla est&aacute; constituida por indicadores de rasgos objetivos de cada nivel de apropiaci&oacute;n de las TIC y de cada categor&iacute;a de an&aacute;lisis para cada nivel. Aunque la rejilla de observaci&oacute;n se construy&oacute; a partir de la revisi&oacute;n te&oacute;rica, la observaci&oacute;n y las entrevistas a los docentes, permitieron afinar el instrumento.      <p><i>Procedimiento</i>     <p>La investigaci&oacute;n se realiz&oacute; a partir de las siguientes fases:     <br>1. Selecci&oacute;n de los participantes.     <br>2. Entrevista.     <br>3. Observaci&oacute;n.</p>     <p>La selecci&oacute;n de los docentes se realiz&oacute; con el respaldo de la oficina de apoyo al uso de la tecnolog&iacute;a de la Universidad. Los criterios para seleccionar a los participantes fueron: que tuvieran al menos dos años de experiencia en la utilizaci&oacute;n de las TIC en sus cursos, que fueran representativos de las Facultades de Administraci&oacute;n, Humanidades e Ingenier&iacute;a, y que fueran docentes de planta. Una vez se seleccionaron se les explic&oacute; en que consist&iacute;a el estudio y se les solicit&oacute; su aprobaci&oacute;n para observar sus clases, los materiales virtuales que apoyaban sus cursos y para responder a la entrevista semiestructurada.     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La entrevista semiestructurada fue realizada de manera individual, en una sesi&oacute;n de una duraci&oacute;n promedio, entre los 45 y los 60 minutos. La entrevista fue grabada en v&iacute;deo y posteriormente trascrita.     <p>La observaci&oacute;n fue llevada a cabo a lo largo de un semestre, con una frecuencia de una vez por semana. Con la observaci&oacute;n se realizaba un seguimiento y un monitoreo semanal del funcionamiento general de los cursos: contenidos, actividades y herramientas activadas. La observaci&oacute;n se realiz&oacute; por parte de los investigadores, quienes se inscribieron como observadores en el curso construido en la plataforma y realizaron protocolos descriptivos acerca de las actividades semanales llevadas a cabo en la clase, adem&aacute;s de la filmaci&oacute;n de algunas de las sesiones de clase. El objetivo de las filmaciones consist&iacute;a en tener la informaci&oacute;n a disposici&oacute;n para volver a ella de manera recurrente durante el an&aacute;lisis y enriquecer la caracterizaci&oacute;n de lo que el profesor hace en sus curso apoyado por las TIC.     <p><i>Categor&iacute;as de an&aacute;lisis y an&aacute;lisis de la informaci&oacute;n</i>     <p>Para caracterizar el desempeño de los profesores seg&uacute;n el nivel de apropiaci&oacute;n, se tomaron en cuenta los tres niveles de apropiaci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a: Integraci&oacute;n, Reorientaci&oacute;n y Evoluci&oacute;n, propuestos por Hooper y Rieber (1995). Cada uno de estos niveles estaba divido en tres subcategor&iacute;as: Conocimiento, Utilizaci&oacute;n y Transformaci&oacute;n, retomadas de Orozco, Ochoa y S&aacute;nchez (2002).      <p>Cada una de estas subcategor&iacute;as est&aacute; acompañada de rasgos que describen la apropiaci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a en t&eacute;rminos de qu&eacute; dice el docente sobre el uso de las tecnolog&iacute;as, pero tambi&eacute;n qu&eacute; hace. Los rasgos fueron elaborados a partir de la revisi&oacute;n de Hooper y Rieber (1995) y de Orozco, Ochoa y S&aacute;nchez (2002) y complementados con las observaciones y entrevistas realizadas a los docentes que participaron en esta investigaci&oacute;n.      <p>A trav&eacute;s de estos niveles y sus respectivas subcategor&iacute;as se analiz&oacute; el desempeño de los docentes utilizando como evidencia los datos recogidos a trav&eacute;s de la observaci&oacute;n y la entrevista. Se observ&oacute; en qu&eacute; medida el desempeño del docente se pod&iacute;a ubicar en algunos de los niveles de apropiaci&oacute;n. Se tom&oacute; como criterio de ubicaci&oacute;n en un nivel la predominancia de los rasgos en dicho nivel.      <p>A continuaci&oacute;n se ilustran los niveles de apropiaci&oacute;n de los docentes al utilizar las TIC en cursos universitarios (v&eacute;ase <a href="#tab1">tabla 1</a>):      <p>    <center><a name= "tab1"><img src="/img/revistas/acp/v9n2/v9n2a09t01.gif" border= "0"></a></center>     <br>    ]]></body>
<body><![CDATA[<center><a name= "tab2"><img src="/img/revistas/acp/v9n2/v9n2a09t02.gif" border= "0"></a></center></p>       <p><b>Resultados</b>     <p>Los resultados ser&aacute;n presentados para cada fase (integraci&oacute;n, reorientaci&oacute;n y evaluaci&oacute;n), y en cada una de &eacute;stas, para cada caracter&iacute;stica de an&aacute;lisis (conocimiento, utilizaci&oacute;n y transformaci&oacute;n).     <p><i>Fase de integraci&oacute;n</i>     <p>Actualmente, ning&uacute;n docente de los participantes se encuentra en este nivel, pero el discurso de los mismos durante la entrevista expone la manera como iniciaron sus cursos y c&oacute;mo los fueron transformando, lo cual permite inferir que todos empezaron por este nivel.      <p>A continuaci&oacute;n se describen los indicadores que dan cuenta de las caracter&iacute;sticas relacionadas con el nivel de integraci&oacute;n que ten&iacute;an los cursos, cuando los docentes participantes iniciaron la utilizaci&oacute;n de las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n.     <p>En relaci&oacute;n con el conocimiento, la representaci&oacute;n que los docentes ten&iacute;an de un curso virtual era la de una herramienta que permit&iacute;a transmitir informaci&oacute;n de manera m&aacute;s &aacute;gil pues economizaba recursos de tiempo (dejar los documentos y dejar mensajes a los estudiantes en la web era m&aacute;s r&aacute;pido que utilizar casilleros y anuncios en papel), de dinero (los estudiantes no ten&iacute;an que sacar copia de los documentos) y era est&eacute;ticamente m&aacute;s atractiva y ordenada (los docentes consideran que son m&aacute;s bonitas las presentaciones en PowerPoint que en acetatos).      <p>Ten&iacute;an una identificaci&oacute;n b&aacute;sica de algunas herramientas de la plataforma como env&iacute;o de correo electr&oacute;nico, anuncios y actividades y de herramientas en Internet como el protocolo de transferencia de archivos FTP. Sin embargo, no reconoc&iacute;an las diferencias fundamentales entre un curso de car&aacute;cter presencial y uno apoyado por tecnolog&iacute;a. La siguiente afirmaci&oacute;n de uno de los profesores ilustra esta idea: “La tendencia era creer que tener un curso apoyado por TIC era tener toda la presentaci&oacute;n del curso en PowerPoint colgada, y eso era lo que se entend&iacute;a en ese momento”.     <p>En esta fase los profesores demandaban asesor&iacute;a y capacitaci&oacute;n constante. Ellos señalan que gran parte de su conocimiento inicial procedi&oacute; de una fuente externa, que por lo general, era el equipo de apoyo de la instituci&oacute;n (Javevirtual)<sup><a href="#cita2">2</a></sup></b><a name= "cit2"> y/o colegas con una mayor experiencia.     <p>En lo que se refiere a la utilizaci&oacute;n, los docentes en esta fase utilizaban las TIC para la transmisi&oacute;n de trabajos a trav&eacute;s del buz&oacute;n de transferencia digital, la organizaci&oacute;n de las actividades a trav&eacute;s de la herramienta “Calendario” para realizar el cronograma del curso, la transmisi&oacute;n de contenidos de clase, y la exposici&oacute;n de temas en clase. Al respecto dice un docente: “yo utilizaba FTP y ah&iacute; sub&iacute;a documentos, si yo ten&iacute;a un espaciecito le mandaba al estudiante la diapositiva que yo utilizaba en mi clase, documentos y eso…, al comienzo tambi&eacute;n pens&eacute; que la plataforma pod&iacute;a ser eso…”.     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En el momento en que empezaron a usar las TIC, la demanda principal de los docentes hacia los estudiantes era la lectura de documentos. Igualmente, comentaron que en ese momento consideraban que los cursos apoyados por TIC implicaban una mejor estructuraci&oacute;n y organizaci&oacute;n de los contenidos, y facilitaban la realizaci&oacute;n de actividades de recolecci&oacute;n de informaci&oacute;n, por ejemplo. Webquest.     <p>Finalmente, en relaci&oacute;n con la transformaci&oacute;n, los cambios activados por los docentes en la estructura de sus cursos implicaron la incorporaci&oacute;n y supresi&oacute;n de herramientas. Estos cambios tuvieron origen en fuentes “externas” como las sugerencias de colegas con una mayor experiencia en TIC, de dependencias de apoyo institucional, o de los estudiantes.      <p>En esta fase se incorporaron nuevas actividades y materiales a los cursos, y se adaptaron las herramientas de la plataforma Blackboard para la presentaci&oacute;n de informaci&oacute;n. El principal criterio de elecci&oacute;n de la incorporaci&oacute;n de herramientas fue la novedad.      <p><i>Fase de reorientaci&oacute;n</i>     <p>En esta fase se encontraron dos docentes. En ella se hace &eacute;nfasis en la tecnolog&iacute;a como una herramienta para la construcci&oacute;n de conocimiento, y se propone un escenario de actividades donde los estudiantes participan de manera din&aacute;mica. A continuaci&oacute;n se presenta la descripci&oacute;n de los cursos que se ubicaron en esta fase:     <p>En relaci&oacute;n con el conocimiento, los docentes consideran que existen varias posibilidades de ampliar el alcance de las herramientas tecnol&oacute;gicas m&aacute;s all&aacute; de transmisi&oacute;n efectiva de la informaci&oacute;n; en este sentido, modifican la estructura de sus cursos apoyados en las TIC bajo la concepci&oacute;n de que adem&aacute;s de la transmisi&oacute;n y organizaci&oacute;n de documentos, la tecnolog&iacute;a sirve para repensar y recrear las maneras de “transmitir” contenidos instruccionales.      <p>Esto implica la modificaci&oacute;n en las maneras de abordar los materiales que se env&iacute;an por la red y que se ponen a disposici&oacute;n del estudiante; los docentes reconocen la posibilidad que les brinda las TIC para flexibilizar sus cursos, especialmente en lo que se refiere a los tiempos y espacios en los que tienen lugar las actividades acad&eacute;micas planeadas. En este sentido, si un estudiante no puede asistir a clase, puede realizar casi todas las actividades que sus compañeros realizan, porque existe la informaci&oacute;n suficiente tanto de recursos como de instrucciones para hacerlo de manera aut&oacute;noma.     <p>Una de las docentes, cuyo curso se ubica en esta fase, expone que: “…en un principio el objetivo era tratar de llenar al estudiante con toda la informaci&oacute;n acerca del tema; pero luego me di cuenta que no era solamente tener el tema claro; era tambi&eacute;n el producto, porque los muchachos hacen todo. Entonces fue mirar al estudiante de otra manera, fue darle responsabilidades a &eacute;l en la clase, porque la responsabilidad era que &eacute;l respondiera a un contenido que yo le daba y que entendiera que ese contenido era importante para su formaci&oacute;n, que ten&iacute;a alguna utilidad”.      <p>Igualmente, los docentes consideran que las TIC sirven a su curso porque ampl&iacute;an las posibilidades de recolecci&oacute;n de la informaci&oacute;n por parte de los estudiantes. Adem&aacute;s, señalan que las TIC le permiten hacer &eacute;nfasis en el trabajo de escritura a trav&eacute;s de evaluaciones y discusiones en torno a los temas del curso.      <p>En lo que se refiere a la utilizaci&oacute;n, las docentes utilizan la tecnolog&iacute;a para organizar y dirigir la clase. La herramienta de documentos dentro de la plataforma es utilizada para transmitir la instrucci&oacute;n y coordinar la secuencia de actividades programadas dentro del curso a trav&eacute;s de talleres. Adem&aacute;s, la plataforma es utilizada para la realizaci&oacute;n de las actividades como ex&aacute;menes y talleres, lectura y escritura de textos y selecci&oacute;n y discusi&oacute;n de temas en foros y chats.     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Una de las docentes señala que para este tipo de utilizaci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a, las habilidades que requieren sus estudiantes son un manejo b&aacute;sico de la tecnolog&iacute;a, lectura comprensiva, habilidades comunicativas y autonom&iacute;a.     <p>Finalmente, en relaci&oacute;n con la transformaci&oacute;n, el curso se ha hecho m&aacute;s flexible en tiempos y espacios de realizaci&oacute;n de las actividades, y se ha modificado el rol del docente, que ha pasado de proveer informaci&oacute;n a proveer instrucci&oacute;n.      <p>De manera complementaria se ha dado una transformaci&oacute;n de las modalidades de participaci&oacute;n de los estudiantes en las actividades: el curso permite la realizaci&oacute;n de talleres con acompañamiento virtual del docente para resolver dudas y clarificar instrucciones, y la discusi&oacute;n entre estudiantes.      <p>Sin embargo, el nivel de apropiaci&oacute;n de las TIC que tiene la docente, no es suficiente como para permitirle diseñar y corregir de manera aut&oacute;noma la estructura y los contenidos del curso, motivo por el cual en buena medida las transformaciones provienen de una fuente externa al curso.      <p><i>Fase de evoluci&oacute;n</i>     <p>En esta fase se encuentran tres docentes. En ella se hace &eacute;nfasis en la reorganizaci&oacute;n flexible de los cursos como escenarios para construir conocimiento a partir de las posibilidades que ofrece la tecnolog&iacute;a, las caracter&iacute;sticas del curso y las necesidades de los estudiantes.      <p>En relaci&oacute;n con el conocimiento, los docentes ubicados en esta fase, reflexionan sobre la relaci&oacute;n entre las TIC, las caracter&iacute;sticas de sus cursos y las necesidades de los estudiantes y a partir de esta reflexi&oacute;n manejan representaciones flexibles tanto de los materiales, como de las tareas que los estudiantes deben realizar con dichos materiales. El m&aacute;ximo nivel en esta fase lo encontramos en docentes que diseñan materiales interactivos de diferentes tipos y con diferentes objetivos, como se muestra m&aacute;s adelante cuando se explique la manera en que desarrollan su curso.     <p>Los docentes establecen claramente la diferencia entre los cursos presenciales y los cursos apoyados en las TIC, y reconocen que &eacute;stos &uacute;ltimos permiten acceder a mundos virtuales (pasados, presentes y posibles), lo cual ser&iacute;an muy dif&iacute;ciles de “llevar” a las clases si no existiera la tecnolog&iacute;a. Adem&aacute;s reconocen que la apropiaci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a implica la modificaci&oacute;n de los roles y las pr&aacute;cticas de los estudiantes y de s&iacute; mismos con respecto a la construcci&oacute;n de conocimiento.      <p>Lo anterior implica a su vez el reconocimiento de un cambio promovido por la influencia de la tecnolog&iacute;a en lo que respecta a la estructura misma de las clases, las actividades que en ellas se desarrollan y la estructura de los cursos como una totalidad. Se en da &eacute;nfasis a un ambiente de construcci&oacute;n de conocimiento aut&oacute;nomo y colaborativo.     <p>En lo que se refiere a la utilizaci&oacute;n, el docente utiliza de manera flexible y creativa las herramientas virtuales para crear escenarios que permitan al estudiante interactuar de manera significativa con el objeto de estudio visto en clase. Los escenarios interactivos var&iacute;an de acuerdo con las caracter&iacute;sticas del curso y en esta investigaci&oacute;n se encontraron tres usos:     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>1.	Resoluci&oacute;n de problemas virtuales: el docente emplea la plataforma virtual para plantear situaciones de resoluci&oacute;n de problemas similares a las encontradas en escenarios reales. En este sentido, el curso de gerencia de sistemas, plantea a sus estudiantes casos extra&iacute;dos de peri&oacute;dicos, revistas y sitios web acerca de c&oacute;mo la gesti&oacute;n de tecnolog&iacute;a favorece los negocios. En estos casos los estudiantes adaptan los problemas al contexto de la clase y los resuelven de manera colaborativa, a trav&eacute;s de foros virtuales.     <p>2.	Modelamiento de c&oacute;mo operan algunas leyes: los docentes utilizan herramientas de modelamiento din&aacute;mico para que los estudiantes comprendan, a trav&eacute;s de la experimentaci&oacute;n, c&oacute;mo se dan relaciones din&aacute;micas entre variables al interior de fen&oacute;menos espec&iacute;ficos y calcular las consecuencias de dichas relaciones. En este caso particular, el curso de electromagnetismo permite el modelamiento de las leyes electromagn&eacute;ticas a trav&eacute;s de la experimentaci&oacute;n, permitiendo a los estudiantes realizar cambios en las variables implicadas en los fen&oacute;menos electromagn&eacute;ticos, y acceder a representaciones contingentes y din&aacute;micas de dichos fen&oacute;menos. Este car&aacute;cter contingente permite establecer una relaci&oacute;n manifiesta entre las intervenciones de los estudiantes y los resultados de tales intervenciones.      <p>3.	Descripciones multirrepresentacionales: los docentes utilizan la plataforma virtual como un escenario para representar de diversas formas la informaci&oacute;n para que el estudiante se ilustre sobre un concepto, una idea o un problema. En la presente investigaci&oacute;n se encontr&oacute; en el curso “Historia de la Ciencia”; en &eacute;ste, el profesor ha diseñado m&uacute;ltiples caminos para que el estudiante de manera aut&oacute;noma, aborde el curso, tales como representaciones temporales –que incluyen cronolog&iacute;as y biograf&iacute;as; representaciones espaciales – mapas, rutas dentro de los mapas; representaciones de objetos y situaciones: pinturas, fotograf&iacute;as, dibujos, entre otros.      <p>Ninguno de los casos anteriores, los estudiantes pod&iacute;an realizar las actividades antes mencionadas a bajo costo, sin los riegos que ocasionan los experimentos en ambientes reales y en tiempo acorde con las necesidades del curso, si no existiese la posibilidad de trabajo en la plataforma virtual.      <p>Es importante aqu&iacute; mencionar que estos docentes son capaces de divulgar sus avances, asesorar y asistir a sus compañeros y colegas en la apropiaci&oacute;n de herramientas tecnol&oacute;gicas.      <p>Finalmente, en relaci&oacute;n con la transformaci&oacute;n, en esta fase los docentes han construido cursos flexibles que se enriquecen a partir de elementos con los que se avanzan sobre las demandas b&aacute;sicas de la plataforma. En este sentido, para el curso de Historia de la Ciencia, el docente construy&oacute; un portal de Internet que apoya el trabajo en la plataforma. En este portal se puede evidenciar c&oacute;mo el curso se ha adaptado gradualmente a las necesidades de los estudiantes, a su ritmo de aprendizaje y a su nivel de inter&eacute;s, permiti&eacute;ndoles acceder a diferentes contenidos dependiendo del nivel de apropiaci&oacute;n del objeto de estudio. Por ejemplo, este docente tiene clasificados los textos seg&uacute;n su grado de complejidad en tres niveles: curiosos, iniciados e interesados. La elecci&oacute;n de los textos corre por cuenta de los estudiantes, quienes deciden a partir de una autoevaluaci&oacute;n, acerca de su inter&eacute;s y apropiaci&oacute;n del curso.     <p>Las fuentes de las trasformaciones en estos casos son de naturaleza m&aacute;s end&oacute;gena que en los niveles anteriores, pues los docentes construyen estrategias que les permiten seguir de manera sistem&aacute;tica el proceso de los estudiantes; por ejemplo, los tres docentes ubicados en esta fase acceden met&oacute;dicamente a las estad&iacute;sticas que le provee la plataforma, de tal manera que pueden tener una visi&oacute;n m&aacute;s clara del proceso de cada estudiante y sobre dichas estad&iacute;sticas tomar decisiones con respecto a las modificaciones que realizan sobre el curso.     <p><b>Discusi&oacute;n</b>     <p>Los procesos de apropiaci&oacute;n de las TIC estudiados en los cinco cursos observados, presentan una tendencia general en la que los docentes, en un principio, se apropian las TIC como herramientas para la transmisi&oacute;n de informaci&oacute;n y a medida que avanzan en el conocimiento que tienen de las posibilidades de la tecnolog&iacute;a, &eacute;stas se va transformando progresivamente en una herramienta para la construcci&oacute;n de conocimiento.     <p>De esta manera, en la fase temprana de apropiaci&oacute;n (integraci&oacute;n), los docentes enfatizan la utilizaci&oacute;n de las TIC en las posibilidades que &eacute;stas proveen para almacenar, organizar y trasmitir grandes cantidades de informaci&oacute;n, mejorando aspectos log&iacute;sticos e instrumentales del curso, pero sin articularlas directamente con las oportunidades que brindan las TIC para la construcci&oacute;n de conocimiento y sin trascender la optimizaci&oacute;n de pr&aacute;cticas tradicionales de clase.      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En contraste, los docentes participantes con niveles avanzados de apropiaci&oacute;n, utilizan las posibilidades de las TIC para proveer variadas formas de representaci&oacute;n del conocimiento, presentando los contenidos del curso en m&uacute;ltiples formatos, permiti&eacute;ndole al sujeto una aproximaci&oacute;n diversificada a los contenidos y demandando diferentes formas de procesamiento de la informaci&oacute;n de manera coordinada, lo cual promueve la construcci&oacute;n del conocimiento.     <p>En t&eacute;rminos de Mart&iacute;, utilizan la caracter&iacute;stica multimedia de las TIC, representada en la posibilidad de combinar diferentes modos simb&oacute;licos (imagen, sonido, escritura); adicionalmente utilizan la naturaleza din&aacute;mica de las TIC (cuando la naturaleza del contenido se los permite) como un medio que permite representar el proceso de transformaci&oacute;n de cualquier fen&oacute;meno, visualizando en la pantalla los momentos y par&aacute;metros de dicha transformaci&oacute;n (Mart&iacute;, 2003).     <p>Otro aspecto relevante encontrado en los profesores con niveles avanzados de apropiaci&oacute;n, es que adem&aacute;s de utilizar la tecnolog&iacute;a para representar el fen&oacute;meno en s&iacute; mismo, concreto o abstracto; es que acoplan esta posibilidad con la interactividad del estudiante con la tecnolog&iacute;a: el sujeto interact&uacute;a con una simulaci&oacute;n en el sentido en que sus intervenciones modifican la naturaleza del fen&oacute;meno simulado y se crea una situaci&oacute;n que si se desea, puede ser muy parecida a la que se podr&iacute;a darse en la realidad (Mart&iacute;, 2003).     <p>En lo que se refiere a los niveles de conocimiento, parece que los docentes participantes que alcanzan una claridad conceptual acerca de c&oacute;mo es la relaci&oacute;n entre las TIC, el aprendizaje de los estudiantes y la naturaleza del contenido, deben ir m&aacute;s all&aacute; de la optimizaci&oacute;n en la transmisi&oacute;n, almacenamiento y formalizaci&oacute;n. Sin embargo, dicha comprensi&oacute;n no ocasiona inmediatamente cambios dr&aacute;sticos en la utilizaci&oacute;n y la transformaci&oacute;n que hacen los docentes de las TIC en sus cursos. En este sentido, se encuentra una distancia entre lo que los docentes saben de las TIC o dicen que hacen a partir de las TIC y lo que realmente hacen al integrarlas a sus clases.     <p>Igualmente, se observa que los dos modelos de apropiaci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a: aprender de la tecnolog&iacute;a y aprender con la tecnolog&iacute;a (Jonassen, Carr y Yueh, 1998), no son necesariamente excluyentes, coexisten y un mismo docente puede estar en un nivel conceptual que le permite comprender que las TIC pueden servir para construir conocimiento, al tiempo que en la utilizaci&oacute;n contin&uacute;a haciendo uso de las TIC para trasmitir conocimiento.     <p>Por otro lado, se tiene que al avanzar el proceso de apropiaci&oacute;n de las TIC, los cursos se reestructuran en la direcci&oacute;n de una mayor coherencia entre las representaciones de los profesores acerca de los procesos de enseñanza y aprendizaje, el rol activo del estudiante, las demandas y restricciones reales de los cursos y la tecnolog&iacute;a. Por lo tanto, los docentes con niveles avanzados de apropiaci&oacute;n presentan mayores niveles de coherencia entre los niveles de conocimiento, utilizaci&oacute;n y transformaci&oacute;n, que los docentes que se encuentran en fases iniciales de apropiaci&oacute;n.     <p>Esta coherencia progresiva, se traduce en niveles crecientes de flexibilidad en la utilizaci&oacute;n de las TIC, y en niveles superiores de transformaci&oacute;n, los cuales implican a su vez una mayor adaptaci&oacute;n a las condiciones particulares del curso, de los estudiantes y de la tecnolog&iacute;a.      <p>Este proceso de transformaci&oacute;n de los cursos, conforme se transforma la apropiaci&oacute;n misma de las TIC, presenta una tendencia general caracterizada por el hecho de que la integraci&oacute;n de las TIC a los cursos universitarios tiene su origen en un principio en fuentes externas, tales como docentes que sugieren la utilizaci&oacute;n de TIC a los docentes que por primera vez van a hacer uso de ellas, dependencias de apoyo tecnol&oacute;gico, entre otras; pero, posteriormente, y conforme avanza la experticia de los docentes, &eacute;stos se hacen cargo de regular y reestructurar de manera aut&oacute;noma sus pr&aacute;cticas con las TIC, dependiendo cada vez menos de fuentes externas de regulaci&oacute;n.     <p>En lo que respecta a la metodolog&iacute;a de evaluaci&oacute;n, se ha podido observar que los m&eacute;todos cualitativos permiten trascender las limitaciones de las evaluaciones exclusivamente cuantitativas, al aportar datos correspondientes a la evoluci&oacute;n en tiempo real de las estrategias que dan cuenta de la apropiaci&oacute;n de las TIC, recuperando lo que los docentes realmente hacen y no solo lo que dicen que hacen.      <p>No obstante, es tambi&eacute;n importante señalar las limitaciones de este tipo de abordaje en funci&oacute;n del alto costo que implica la recolecci&oacute;n de datos y el tiempo que toma el an&aacute;lisis de los mismos. A su vez, estos dos problemas tienen consecuencias en el tamaño de las muestras estudiadas y por lo tanto, en la generalizaci&oacute;n de los hallazgos.       ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a name="cita1"><sup><b>1</b></sup> Este art&iacute;culo es fruto del proyecto “Evaluaci&oacute;n de cursos apoyados por tecnolog&iacute;a”, financiado por la Vicerrector&iacute;a Acad&eacute;mica de la Pontificia Universidad Javeriana, Sede Cali y realizado por el Grupo de Investigaci&oacute;n Desarrollo Cognitivo, Aprendizaje y Enseñanza (DCAE).  Una versi&oacute;n preliminar de este trabajo fue presentada como Ponencia en el VIII Congreso Colombiano de Inform&aacute;tica Educativa, Cali, Julio, 2006. Agradecemos la colaboraci&oacute;n a los profesores Tatiana Valencia, Oscar Mora y a la estudiante Victoria Eugenia Quiroz.  <a href="#cit1">Volver</a>      <p><a name="cita2"><sup><b>2</b></sup> En la Pontificia Universidad Javeriana Cali, Javevirtual es la unidad de nuevas tecnolog&iacute;as y educaci&oacute;n virtual, creada para dar soporte a los proyectos y acciones en docencia, investigaci&oacute;n y servicios, mediados por las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y la comunicaci&oacute;n.  <a href="#cit2">Volver</a>       <p><hr>      <p><b>Referencias</b></p>      <!-- ref --><p>1. Boggs, S., Shore, M. & Shore, J. (2004). Using e-learning platforms for mastery learning in developmental mathematics courses. Mathematics and Computer Education, 38 , 213-219.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000147&pid=S0123-9155200600020000900001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>2. Buzhardt, J. y Heitzman-Powell, L. (2005). Training behavioral aides with a combination of online and face-to-face procedures. Teaching Exceptional Children, 5, 20 – 26.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000148&pid=S0123-9155200600020000900002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>3. Dessus P. y De Vries, E. (2004). Do students apply constructivist principles in designing computer-supported learning environments? Recuperado en Julio de 2005 de: <a href=" http://web.upmf-grenoble.fr/sciedu/pdessus/earlisig04.pdf " target="_blank"> http://web.upmf-grenoble.fr/sciedu/pdessus/earlisig04.pdf </a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000149&pid=S0123-9155200600020000900003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>4. Hayashi, A., Chen, C., Ryan, T., & Wu, J. (2004). The Role of Social Presence and Moderating Role of Computer Self Efficacy in Predicting the Continuance Usage of E-Learning Systems. Journal of Information Systems Education, 15, 139-154.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000150&pid=S0123-9155200600020000900004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>5. Henao, A. (2002). Calidad de la Educaci&oacute;n Superior: La Enseñanza Virtual en la Educaci&oacute;n Superior (V8). Calidad de la Educaci&oacute;n Superior. Bogot&aacute;: ICFES.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000151&pid=S0123-9155200600020000900005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>6. Hooper, S. y Rieber, L. P. (1995). Teaching with technology. In A. C. Ornstein (Ed.), Teaching: Theory into practice, (pp. 154-170). Needham heights, MA: Allyn and Bacon.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000152&pid=S0123-9155200600020000900006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>7. Jonassen, D.H. (1994). Thinking technology: Toward a constructivist design model. Educational Technology, 34, 34-37.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000153&pid=S0123-9155200600020000900007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>8. Jonassen, D., Carr, C. y Yueh, H. (1998). Computers as mindtools for engaging learners in critical thinking. TechTrends, 2, 24 - 32.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000154&pid=S0123-9155200600020000900008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>9. Jonassen, D., Hern&aacute;ndez-Serrano, J., y Choi, I. (2000). Integrating constructivism and learning technologies. In: M. Spector y T. M. Anderson (Eds.), Integrated and Holistic Perspectives on Learning, Instruction, and Technology: Understanding Complexity (pp. 103–128). Berlin: Kluwer.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000155&pid=S0123-9155200600020000900009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>10. Karagiorgi, Y., & Symeou, L. (2005). Translating Constructivism into Instructional Design: Potential and Limitations. Educational Technology & Society, 8, 17-27.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000156&pid=S0123-9155200600020000900010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>11. Katz, Y.J.;Yablon, Y.B. (2003). Online university learning: Cognitive and affective perspectives Campus. Wide Information Systems; ABI/INFORM Global, 20, 48 –54.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000157&pid=S0123-9155200600020000900011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>12. Kordaki, M. & Avouris, N. (2002). Essential issues for the design of open learning environments emerged from a field evaluation study. Journal for Applications in Information Technology, Special Issue for e-learning. Recuperado en Mayo de 2005 de: <a href="http://www.japit.org" target="_blank">http://www.japit.org</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000158&pid=S0123-9155200600020000900012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>13. Lefoe, G. (1998). Creating constructivist learning environments on the web: The challenge in higher education. Paper presented at the 15th annual conference of the Australasian Society for Computers in Learning in Tertiary Education (ASCILITE), Wollongong, Australia. Recuperado el 15 de Abril de 2005, de: <a href=" http://www.ascilite.org.au/conferences/wollongong98/asc98-pdf/lefoe00162.pdf " target="_blank"> http://www.ascilite.org.au/conferences/wollongong98/asc98-pdf/lefoe00162.pdf </a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000159&pid=S0123-9155200600020000900013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>14. Liaw, S. S. (2004). Considerations for developing constructivist web-based learning. International Journal of Instructional Media. 30, 309-321.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000160&pid=S0123-9155200600020000900014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>15. Mart&iacute;, E. (2003). Representar el Mundo Externamente. Madrid: Aprendizaje.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000161&pid=S0123-9155200600020000900015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>16. McNabb, M., Hawkes, M., y Rouk, U. (2000). Critical Issues in Evaluating the Effectiveness of Technology. The Secretary’s Conference on Educational Technology: Evaluating the Effectiveness of Technology, Washington, D.C.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000162&pid=S0123-9155200600020000900016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>17. McDonald, J.K., Yanchar, S.C., & Osguthorpe, R. T. (2005). Learning from programmed instruction: Examining implications for modern instructional technology. Educational Technology Research and Development, 53, 84-98.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000163&pid=S0123-9155200600020000900017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>18. Oblinger, D. G., & Oblinger, J. L. (2005). Educating the Net generation. Recuperado 10 de abril de 2005 de: <a href=" http://www.educause.edu/ir/library/pdf/pub7101.pdf" target="_blank"> http://www.educause.edu/ir/library/pdf/pub7101.pdf</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000164&pid=S0123-9155200600020000900018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>19. Oliver, K., & Hannafin, M. (2001). Developing and refining mental models in open-ended learning environments: A case study. Educational Technology Research and Development, 49, 5-32.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000165&pid=S0123-9155200600020000900019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>20. Orozco, M., Ochoa, S., y S&aacute;nchez, H. (2002). Pr&aacute;cticas Culturales para la Educaci&oacute;n de la Niñez. Itinerario para Recuperar y Significar Pr&aacute;cticas Culturales desde la Perspectiva del Desarrollo. Cali, Colombia: Fundaci&oacute;n Antonio Restrepo Barco. Centro de Investigaciones y Estudios Avanzados en Psicolog&iacute;a, Cognici&oacute;n y Cultura, Universidad del Valle.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000166&pid=S0123-9155200600020000900020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>21. Palloff, R. M. y Pratt, K., (2001). Lessons from the Cyberspace Classroom. The Realities of Online Teaching. San Francisco, CA: Jossey-Bass     &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000167&pid=S0123-9155200600020000900021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>22. Peterson, C. L., y Bond, N. (2004). Online compared to face-to-face teacher preparation for learning standards-based planning skills. Journal of Research on Technology in Education, 4, 345-360.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000168&pid=S0123-9155200600020000900022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>23. Phipps, R., y Merisotis, J. (1999). What’s the difference? A review of contemporary research on the effectiveness of distance learning in higher education. Recuperado en Mayo 2 de 2005 de: http://www.ihep.com/PUB.htm     &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000169&pid=S0123-9155200600020000900023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>24. Piccoli, G., Ahmad, R., & Ives, B. (2001) Web-based Virtual Learning Environments: a research framework and a preliminary assessment of effectiveness in basic IT skills training. MIS Quarterly, 25, 401-426.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000170&pid=S0123-9155200600020000900024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>25. Russell, M.; Higgins, J. (2003) Assessing Effects of Technology on Learning: Limitations of Today’s Standardized Tests. Technology and Assessment Study Collaborative. Boston: Boston college.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000171&pid=S0123-9155200600020000900025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>26. Schutte, J., (1996). Virtual teaching in higher education. Recuperado en Marzo 15 de 2005 de: <a href=" http://www.csun.edu/sociology/virexp.htm" target="_blank"> http://www.csun.edu/sociology/virexp.htm</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000172&pid=S0123-9155200600020000900026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>27. Swan, K. (2001). Virtual interaction: Design factors affecting student satisfaction and perceived learning in asynchronous online courses. Distance Education, 22: 306-331.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000173&pid=S0123-9155200600020000900027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>28. Ulbrich, A., Ausserhofer, A., Hoitsch, P., Raback, W., & Dietinger, T. (2001). Requirements Analysis and Evaluation of Streaming Technologies with Respect to Interaction in Multimedia E-Learning Courses. Proceedings of the WebNet, 1257-1262.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000174&pid=S0123-9155200600020000900028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>29. Tham, C. M. & Werner, J. M. (2005) Designing and evaluating E-learning in higher education: a review and recommendations. Journal of Leadership & Organizational Studies, 11, 15-26.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000175&pid=S0123-9155200600020000900029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>30. Weingardt. K. (2004). The role of instructional design and technology in the dissemination of empically supported manual based therapies. Clinical Psychology: Science and Practice, 3, 313-331.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000176&pid=S0123-9155200600020000900030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p>    <center><b><a name="anexoa">ANEXO A</b></a></center>      <br>    <center>Entrevista semi-estructurada sobre la apropiaci&oacute;n de las TIC en cursos universitarios</center></p>     <p><b>Preguntas que eval&uacute;an conocimiento</b>     <br>1.  ¿C&oacute;mo fue su primer acercamiento a la tecnolog&iacute;a de la informaci&oacute;n y la comunicaci&oacute;n?     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>2.  ¿Qu&eacute; lo llev&oacute; a utilizarla en sus cursos?     <br>3.  ¿Para usted existe alguna diferencia entre un curso presencial y uno apoyado por tecnolog&iacute;a?     <br>4.  ¿Qu&eacute; habilidades cree son necesarias por parte de los estudiantes para el trabajo en los cursos mediado por TIC?     <br>5.  ¿Qu&eacute; aspectos considera necesarios para la construcci&oacute;n de un curso apoyado por tecnolog&iacute;a?     <p><b>Preguntas que eval&uacute;an utilizaci&oacute;n</b>     <br>6.  ¿Cu&aacute;l fue la utilizaci&oacute;n inicial que le dio a la tecnolog&iacute;a en el sal&oacute;n de clase?      <br>7.  ¿Ha realizado transformaciones desde el primer curso hasta el actual? ¿Cu&aacute;les?     <br>8.  ¿Qu&eacute; cosas han hecho que var&iacute;e ese diseño?     <br>9.  ¿C&oacute;mo relaciona usted el uso de la tecnolog&iacute;a con los objetivos de su curso?     <br>10. ¿Espec&iacute;ficamente qu&eacute; herramientas tecnol&oacute;gicas ha considerado pertinentes para cumplir estos objetivos instruccionales?     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>11. ¿Qu&eacute; tipo de actividades propone en el sal&oacute;n de clase que puedan ser mediadas por la tecnolog&iacute;a?     <br>12. ¿Ha utilizado la plataforma para construir evaluaciones?     <br>13. ¿De qu&eacute; manera lo ha hecho?     <p><b>Preguntas que eval&uacute;an transformaci&oacute;n</b>     <br>14. ¿Ha dado una utilizaci&oacute;n diferente o novedosa a las herramientas de la plataforma con el fin de adaptarlas a las  necesidades del curso?     <br>15. ¿Ha pensado usted mismo posibilidades diferentes de utilizar la tecnolog&iacute;a para mejorar el proceso de aprendizaje de sus estudiantes?     <br>16. ¿De qu&eacute; manera piensa que contribuyen estas modificaciones en el uso de la tecnolog&iacute;a al aprendizaje de sus estudiantes?     <br>17. ¿Ha enseñado la utilizaci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a a otras personas? ¿A qui&eacute;n?    <a href="#anxa">  Volver</a></p>       ]]></body><back>
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