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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Guía de práctica clínica de VIH/SIDA: Recomendaciones basadas en la evidencia, Colombia]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  <FONT SIZE="2" FACE="VERDANA">     <P ALIGN="CENTER">Gu&iacute;a de pr&aacute;ctica cl&iacute;nica de VIH/SIDA.</P>     <P ALIGN="CENTER"><FONT SIZE="4">Recomendaciones basadas en la evidencia, Colombia</FONT></P>     <P ALIGN="CENTER"><FONT SIZE="3">Clinical practice guidelines of HIV/AIDS,evidence based recommendations, Colombia</FONT></P>      <P>La elaboraci&oacute;n de estas gu&iacute;as fue coordinado por un grupo de profesionales de tres instituciones: ACIN (Carlos D&iacute;azGranados, Carlos Arturo &Aacute;lvarez y Guillermo Prada), FEDESALUD (Carlos Sarmiento, F&eacute;lix Mart&iacute;nez) y Ministerio de la Protecci&oacute;n Social (Adriana Pulido, Ricardo Luque y Guillermo C&oacute;rdoba).</P>     <P>A continuaci&oacute;n se hace un resumen ejecutivo, haciendo &eacute;nfasis en la metodolog&iacute;a y recomendaciones.</P>     <P>El documento completo se puede consultar en la p&aacute;gina web del Ministerio de la Protecci&oacute;n Social (1).</P>     <P><B>Palabras clave: </B>gu&iacute;as de pr&aacute;ctica cl&iacute;nica, VIH, SIDA.</P>     <P><B>Keywords: </B>practice guidelines, HIV, AIDS.</P>     <P><B>INTRODUCCI&Oacute;N</B></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La infecci&oacute;n por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) y el s&iacute;ndrome de inmunodeficiencia adquirida, o sida, se han considerado en el Sistema General de Seguridad Social en Salud (SGSSS) como patolog&iacute;as de alto costo, por generar un fuerte impacto econ&oacute;mico sobre las finanzas del (SGSSS) y por causar un efecto considerable sobre la calidad de vida del paciente y su familia, incluidas las repercusiones laborales.</P>     <P>Se estima que el manejo del VIH/sida ha comprometido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os el 0,5% del gasto en salud del pa&iacute;s y cerca del 1% del gasto en seguridad social en salud (2).</P>     <P>Frente a esta situaci&oacute;n, y no s&oacute;lo sobre la base de las implicaciones econ&oacute;micas, sino frente a la calidad de vida y de la atenci&oacute;n en los servicios de salud, en diferentes &aacute;mbitos se ha venido planteando la necesidad de implementar programas de prevenci&oacute;n primaria y secundaria, fortalecer el diagn&oacute;stico temprano, definir y aplicar protocolos de tratamiento, frenar la transici&oacute;n del VIH al sida y disminuir, por tanto, los costos de hospitalizaci&oacute;n y las complicaciones, la incapacidad y la mortalidad.</P>     <P>Es muy importante resaltar que, con un tratamiento adecuado, la gran mayor&iacute;a de los pacientes positivos para VIH, diagnosticados oportunamente, pueden desarrollar su vida sin limitaciones. Por ello, debe estandarizarse la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica bajo los par&aacute;metros m&aacute;s estrictos de calidad en el manejo de los pacientes, mediante pautas validadas y considerando las recomendaciones basadas en la evidencia cient&iacute;fica.</P>     <P>Con base en lo anterior, se ha llevado a cabo el proceso para el desarrollo de las gu&iacute;as de pr&aacute;ctica cl&iacute;nica cuyo objetivo &uacute;ltimo no es la elaboraci&oacute;n en s&iacute;, sino lograr su aplicaci&oacute;n generalizada en el sistema. Por tanto, dentro del mismo proceso de elaboraci&oacute;n de la gu&iacute;as de pr&aacute;ctica cl&iacute;nica se han previsto los m&eacute;todos de difusi&oacute;n que faciliten dicha aplicaci&oacute;n. Algunos estudios (3) han mostrado c&oacute;mo, a pesar de que la mayor&iacute;a de profesionales consideran &uacute;tiles las gu&iacute;as de pr&aacute;ctica cl&iacute;nica, no siempre hacen uso de ellas. As&iacute; lo se&ntilde;alan, por ejemplo, Garfield <I>et al</I>. (4) o Larizgoitia <I>et al</I>. (5).</P>     <P>En este sentido, es necesario considerar los siguientes aspectos, se&ntilde;alados por Grimshaw <I>et al</I>. (6):</P>     <P>l El hecho de que las gu&iacute;as de pr&aacute;ctica cl&iacute;nica hayan sido elaboradas por los profesionales que las utilizar&aacute;n favorece su aplicaci&oacute;n. Sin embargo, hay pocos estudios que lo apoyen. De hecho, parece que las gu&iacute;as de pr&aacute;ctica cl&iacute;nica elaboradas por l&iacute;deres de opini&oacute;n son m&aacute;s cre&iacute;bles. </P>     <P>l La difusi&oacute;n pasiva (revistas, distribuciones por correo) conlleva el conocimiento de las gu&iacute;as de pr&aacute;ctica cl&iacute;nica, pero no su aplicaci&oacute;n.</P>     <P>l La difusi&oacute;n activa (las visitas personales o la formaci&oacute;n con participaci&oacute;n de los profesionales) es m&aacute;s probable que facilite la aplicaci&oacute;n.</P>     <P>Por esto hoy se invita a todos los profesionales de la salud, las Instituciones Prestadoras de Servicios (IPS), los funcionarios de las entidades responsables del aseguramiento y de las entidades territoriales, as&iacute; como a las universidades, asociaciones de pacientes y dem&aacute;s organizaciones relacionadas con la atenci&oacute;n del VIH/sida, a apoyar e incentivar la aplicaci&oacute;n de estas gu&iacute;as de pr&aacute;ctica cl&iacute;nica que proporcionar&aacute;n los beneficios esperados no s&oacute;lo a los pacientes, principales favorecidos, sino a todos y cada uno de los actores del Sistema General de Seguridad Social en Salud.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><B>DESARROLLO DE LAS GU&Iacute;AS</B></P>     <P>1. Metodolog&iacute;a, descripci&oacute;n del proceso, participaci&oacute;n de expertos y usuarios</P>     <P>La elaboraci&oacute;n de la gu&iacute;a se llev&oacute; a cabo en el marco de la metodolog&iacute;a Scottish Intercollegiate Guidelines Network (SIGN) (7) concebida por expertos en elaboraci&oacute;n de gu&iacute;as de pr&aacute;ctica cl&iacute;nica, metodolog&iacute;a ampliamente reconocida en el &aacute;mbito internacional que permiti&oacute; una adecuada secuencia en el desarrollo y un proceso estandarizado apropiado a los objetivos del proyecto.</P>     <P>Para la revisi&oacute;n de las recomendaciones, construidas de forma sistem&aacute;tica, para facilitar a los profesionales y a los pacientes la toma de decisiones informadas sobre la atenci&oacute;n sanitaria m&aacute;s apropiada, por haber seleccionando las opciones diagn&oacute;sticas y terap&eacute;uticas m&aacute;s adecuadas en el abordaje de un problema de salud o una condici&oacute;n cl&iacute;nica espec&iacute;fica, se ha llevado a cabo el siguiente proceso de acuerdo con la propuesta presentada y aprobada por el Ministerio de la Protecci&oacute;n Social.</P>     <P><B>1.1 Revisi&oacute;n de las gu&iacute;as existentes</B></P>     <P>Inicialmente se conformaron tres equipos para la revisi&oacute;n de las gu&iacute;as, correspondientes a cada una de las enfermedades objeto, conformados por un experto cl&iacute;nico y un epidemi&oacute;logo/salubrista.</P>     <P>Posteriormente, y con base en la metodolog&iacute;a propuesta, se realiz&oacute; la b&uacute;squeda y selecci&oacute;n de gu&iacute;as de pr&aacute;ctica cl&iacute;nica considerando los siguientes criterios.</P>     <P><B>Criterios de inclusi&oacute;n</B></P>     <P>l Gu&iacute;as con enfoque integral sobre la patolog&iacute;a, publicadas y difundidas a nivel nacional o internacional, con enfoque general para el manejo en las &aacute;reas de prevenci&oacute;n, diagn&oacute;stico y tratamiento.</P>     <P>l Gu&iacute;as desarrolladas por grupos de profesionales, asociaciones de especialidades m&eacute;dicas, sociedades cient&iacute;ficas, agencias gubernamentales a nivel nacional, instituciones que ofrezcan planes de atenci&oacute;n en salud u otras organizaciones de reconocida trayectoria internacional relacionadas con cada uno de los temas, que son consideradas como referencia a nivel mundial y en las cuales se han basado especialistas de varios pa&iacute;ses o regiones para adaptarlas a su entorno nacional o regional de conformidad con un rigor metodol&oacute;gico.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><B>Criterios de exclusi&oacute;n</B></P>     <P>l Gu&iacute;as no integrales y cuya referencia sea &uacute;nicamente a una particularidad en el manejo de la patolog&iacute;a.</P>     <P>l Documentos referidos a modelos de atenci&oacute;n, aspectos terap&eacute;uticos, de diagn&oacute;stico o promoci&oacute;n que no han sido formulados como gu&iacute;as de pr&aacute;ctica cl&iacute;nica y, por ende, no cumplen con el rigor metodol&oacute;gico para ser evaluadas con la metodolog&iacute;a de evaluaci&oacute;n propuesta.</P>     <P>Adem&aacute;s, se tuvo en cuenta que las gu&iacute;as seleccionadas hubiesen sido desarrolladas o revisadas a partir del a&ntilde;o 2000, o que contaran con una versi&oacute;n actualizada despu&eacute;s de este a&ntilde;o. Se except&uacute;an las gu&iacute;as nacionales del Proyecto ISSASCOFAME, cuyo a&ntilde;o de publicaci&oacute;n corresponde a 1997.</P>     <P>El desarrollo o publicaci&oacute;n dentro de los &uacute;ltimos 5 a&ntilde;os fue un criterio tenido en cuenta para incluir las gu&iacute;as en la mayor&iacute;a de las bases de datos, como en el National Guidelines Clearinghouse (NGC) (8).</P>     <P>Para la evaluaci&oacute;n de la calidad de las gu&iacute;as de pr&aacute;ctica cl&iacute;nica, se utiliz&oacute; AGREE (9), un proyecto internacional multic&eacute;ntrico financiado por la Uni&oacute;n Europea cuyo instrumento de evaluaci&oacute;n contempla aspectos relacionados con el nivel de evidencia cient&iacute;fica que fundamenta la gu&iacute;as de pr&aacute;ctica cl&iacute;nica, su validez, fiabilidad, reproductibilidad, aplicabilidad y flexibilidad cl&iacute;nica, claridad, multidisciplinariedad, planificaci&oacute;n de revisiones y documentaci&oacute;n; raz&oacute;n por la cual FEDESALUD opt&oacute; por utilizar este instrumento de evaluaci&oacute;n, considerando tambi&eacute;n que, seg&uacute;n los National Institutes of Health de Estados Unidos y diversos grupos de expertos de Europa, AGREE es uno de los centros m&aacute;s importantes que disponen de instrumentos para evaluar la calidad de las gu&iacute;as de pr&aacute;ctica cl&iacute;nica.</P>     <P>De toda la informaci&oacute;n recopilada utilizando diferentes fuentes de informaci&oacute;n, adicionales a las bases de datos mencionadas, se tuvieron en cuenta las gu&iacute;as referenciadas, parcialmente implementadas en el &aacute;mbito nacional y en pa&iacute;ses con sistemas similares al nuestro, que con mayor firmeza describen procedimientos aplicables al manejo del VIH/sida.</P>     <P>Las gu&iacute;as finalmente seleccionadas para revisi&oacute;n fueron las siguientes:</P>     <P>l Department of Health and Human Services (USA). Guidelines for the use of antiretroviral agents in HIV-1 infected adults and adolescents convened. October 2004.</P>     <P>l Treatment for adult HIV infection. 2004 recommendations of the International AIDS Society - USA panel. JAMA 2004; 292(2):251-65.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>l Gu&iacute;as de atenci&oacute;n VIH-SIDA. Cl&iacute;nica de Chile. Ministerio de Salud de Chile-CONASIDA. Octubre de 2001.</P>     <P>l Sida, gu&iacute;a de pr&aacute;ctica cl&iacute;nica basada en la evidencia - Proyecto ISS – ASCOFAME, 1997.</P>     <P>l Gu&iacute;a de atenci&oacute;n del VIH/SIDA, Ministerio de Salud de Colombia, adoptada mediante Resoluci&oacute;n 412 de 2000.</P>     <P>l Galiana Luis Fransi. Gu&iacute;as cl&iacute;nicas en atenci&oacute;n primaria VIH-SIDA Propuesta desde la visi&oacute;n de la Atenci&oacute;n Primaria en Salud, en la base de datos Gu&iacute;as de pr&aacute;ctica cl&iacute;nica en espa&ntilde;ol a trav&eacute;s del buscador Fisterra.com, Espa&ntilde;a, </P>     <P>l U.S. Department of Health and Human Services, CDC. National Center for HIV, STD and TB prevention. HIV prevention case management. Atlanta, Georgia, September 1997.</P>     <P>l Gu&iacute;a sobre atenci&oacute;n integral de personas que viven con la coinfecci&oacute;n de TBC-VIH en Am&eacute;rica Latina y el Caribe – OPS, 2004.</P>     <P>Finalizada la revisi&oacute;n de las gu&iacute;as existentes, se inici&oacute; el proceso de participaci&oacute;n de expertos, pacientes y otros usuarios institucionales, con la reuni&oacute;n para formular las preguntas clave sobre diagn&oacute;stico y tratamiento del VIH/sida que deber&iacute;an ser tenidas en cuenta para la elaboraci&oacute;n de la nueva gu&iacute;a.</P>     <P><B>1.2 Formulaci&oacute;n de preguntas clave y definici&oacute;n temas para abordaje mediante gu&iacute;as de pr&aacute;ctica cl&iacute;nica</B></P>     <P>l Determinaci&oacute;n de todas las condiciones cl&iacute;nicas e identificaci&oacute;n de las posibles intervenciones preventivas, diagn&oacute;sticas o terap&eacute;uticas utilizadas en su abordaje mediante una gu&iacute;as de pr&aacute;ctica cl&iacute;nica. Especificaci&oacute;n de los posibles resultados que se deben tener en cuenta en el dise&ntilde;o de la gu&iacute;as de pr&aacute;ctica cl&iacute;nica (cl&iacute;nicos, econ&oacute;micos, preferencias de los enfermos, etc.).</P>     <P>l Primera reuni&oacute;n de consenso: se llev&oacute; a cabo la primera reuni&oacute;n de consenso para la formulaci&oacute;n de las preguntas clave (10), con base en el formato PICO (11) (paciente, intervenci&oacute;n, comparaci&oacute;n y resultado - output-), cuyo objetivo fue "Generar consenso en torno a los diversos aspectos cr&iacute;ticos a considerar en la gu&iacute;a en el diagn&oacute;stico y tratamiento del VIH/sida, a trav&eacute;s de las iniciativas aportadas por todos y cada uno de los participantes".</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Como resultado de esta reuni&oacute;n y despu&eacute;s de llevar a cabo la consolidaci&oacute;n y consulta con todos los participantes, se seleccionaron 20 de 27 preguntas prioritarias que sirvieron como base para la identificaci&oacute;n de las palabras clave que hicieron parte del protocolo de b&uacute;squeda bibliogr&aacute;fica. Cabe mencionar que la selecci&oacute;n de preguntas consider&oacute; aqu&eacute;llas que estaban relacionadas con temas objeto de gu&iacute;a y se separaron aqu&eacute;llas que hac&iacute;an referencia a aspectos del modelo de atenci&oacute;n, que se trabaj&oacute; en el mismo proyecto.</P>     <P><B>1.3 Revisi&oacute;n sistem&aacute;tica de la evidencia cient&iacute;fica</B></P>     <P>Con base en el m&eacute;todo de la medicina basada en la evidencia (13) y despu&eacute;s de elaborar el protocolo de b&uacute;squeda de evidencia a partir de la base de preguntas cl&iacute;nicas estructuradas, resultado de la formulaci&oacute;n durante reuni&oacute;n de consenso, se llev&oacute; a cabo &eacute;sta para identificar art&iacute;culos cient&iacute;ficos capaces de responder cada pregunta.</P>     <P>Para esta b&uacute;squeda se utilizaron t&eacute;rminos m&uacute;ltiples que describen la condici&oacute;n o &iacute;tem de inter&eacute;s y se combinaron con el operador booleano «OR». Se identificaron los art&iacute;culos indexados que inclu&iacute;an, por lo menos, uno de los t&eacute;rminos utilizados. Algunos resultados fue necesario reducirlos utilizando posteriormente el operador booleano «AND», para obtener art&iacute;culos m&aacute;s espec&iacute;ficos. Se utilizaron los t&eacute;rminos en ingl&eacute;s por ser el idioma oficial de publicaci&oacute;n en la mayor&iacute;a de las bibliotecas.</P>     <P>Paralelamente, se llev&oacute; a cabo el dise&ntilde;o preliminar de la estructura/&iacute;ndice de la gu&iacute;a, la cual fue sometida a consideraci&oacute;n y revisi&oacute;n para sugerencias y comentarios por parte de todos los participantes en la reuni&oacute;n de consenso para la formulaci&oacute;n de preguntas clave.</P>     <P>Una vez consensuada y aprobada la estructura, se inici&oacute; la elaboraci&oacute;n de las recomendaciones para cada &iacute;tem a partir de la evidencia recopilada y que fue clasificada seg&uacute;n las siguientes <A HREF="#tabla1">tabla 1</A> y <A HREF="#tabla2">tabla 2</A>, derivadas de las tablas usadas por la Red Escocesa Intercolegiada de Gu&iacute;as-SIGN, la Asociaci&oacute;n Americana de Enfermedades Infecciosas y el Servicio de Salud P&uacute;blica de los Estados Unidos- IDSA-USPHS (13), y la adaptaci&oacute;n espa&ntilde;ola de Novell (14).</P>      <P align="Center"><A NAME="tabla1"></A><img src="/img/revistas/inf/v10n4/4a13t1.gif"></P>      <P align="Center"><A NAME="tabla2"></A><img src="/img/revistas/inf/v10n4/4a13t2.gif"></P>     <P>Igualmente, se llevo a cabo la discusi&oacute;n sobre los resultados de las evaluaciones de las gu&iacute;as existentes para seleccionar par&aacute;metros relevantes, que se tuvieron en cuenta en la elaboraci&oacute;n de la gu&iacute;a de pr&aacute;ctica cl&iacute;nica.</P>     <P>Se procedi&oacute; a la redacci&oacute;n de la versi&oacute;n preliminar de la gu&iacute;a de pr&aacute;ctica cl&iacute;nica y, una vez revisada por expertos cl&iacute;nicos, miembros de la Asociaci&oacute;n Colombiana de Infectolog&iacute;a (ACIN), y presentada al Ministerio de la Protecci&oacute;n Social, fue sometida a consideraci&oacute;n de los participantes convocados a la segunda reuni&oacute;n de consenso para validar la factibilidad de la gu&iacute;a de pr&aacute;ctica cl&iacute;nica en un &aacute;mbito de aplicaci&oacute;n concreto, se estimaron los posibles beneficios de su aplicaci&oacute;n y se logr&oacute; su aprobaci&oacute;n definitiva.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Participantes en el Panel de Expertos. Asociaci&oacute;n Colombiana de Infectolog&iacute;a</P>     <P>Carlos Alquichire</P>     <P>Ellen Mendivelson</P>     <P>Jaime Saravia</P>     <P>Ernesto Mart&iacute;nez</P>     <P>Otto Sussmann</P>     <P>Roberto T&aacute;mara</P>     <P>Carlos Saavedra</P>     <P>Henry Mendoza</P>     <P>&Aacute;lvaro Villanueva</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Jorge Cort&eacute;s</P>     <P>Carlos P&eacute;rez</P>     <P><B>Reuniones de consenso, participantes</B></P>     <P>El grupo consisti&oacute; de expertos en infectolog&iacute;a, salud p&uacute;blica, epidemiolog&iacute;a, medicina de laboratorio, nutrici&oacute;n, trabajo social, medicina familiar y metodolog&iacute;a.</P>     <P>As&iacute; mismo, se tuvieron en cuenta representantes de los pacientes, de las administradoras de planes de beneficios (EPS y ARS), de instituciones p&uacute;blicas, incluido el Ministerio de la Protecci&oacute;n Social, y organizaciones no gubernamentales nacionales e internacionales que participaron en las reuniones de consenso. <A HREF="#tabla3">Tabla 3</A></P>      <P align="Center"><A NAME="tabla3"></A><img src="/img/revistas/inf/v10n4/4a13t3.gif"></P>     <P><B>2. Alcance y objetivos</B></P>     <P>La gu&iacute;a se refiere espec&iacute;fica y &uacute;nicamente al VIH/ sida en el adulto, la gestante infectada y el reci&eacute;n nacido, sin profundizar en las patolog&iacute;as concomitantes. Su objetivo es proporcionar las recomendaciones pertinentes acerca del manejo eficaz, efectivo, eficiente del VIH/sida, abordado de una forma integral para su prevenci&oacute;n, diagn&oacute;stico y tratamiento, que contempla la atenci&oacute;n por niveles de complejidad en el SGSSS.</P>     <P>El desarrollo incluy&oacute; el proceso de revisi&oacute;n y redise&ntilde;o de las gu&iacute;as de atenci&oacute;n, basado en evidencia, para las fases de prevenci&oacute;n, diagn&oacute;stico y tratamiento de la enfermedad, as&iacute; como la propuesta de difusi&oacute;n, junto con la evaluaci&oacute;n de eficacia, efectividad, eficiencia, pertinencia local e impacto sobre equidad del modelo y su aplicaci&oacute;n en el marco del Sistema General de Seguridad Social en Salud.</P>     <P><B>3. Justificaci&oacute;n de la gu&iacute;a</B></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Para la evaluaci&oacute;n de los contenidos de los planes de beneficios en cuanto a su pertinencia y costo efectividad, el Ministerio de la Protecci&oacute;n Social dio prioridad al an&aacute;lisis de las intervenciones relacionadas con patolog&iacute;as que generan un gran gasto de recursos dentro del mismo plan, denominadas patolog&iacute;as de alto costo o catastr&oacute;ficas, entre ellas, el tratamiento del VIH/sida, que representa cada vez m&aacute;s un porcentaje mayor del gasto en salud.</P>     <P>Para enfrentar esta problem&aacute;tica, el CNSSS expidi&oacute; en el a&ntilde;o 2003 varios acuerdos; en uno de ellos (Acuerdo 245 de 2003, art&iacute;culo 5) precis&oacute; la necesidad de desarrollar gu&iacute;as de atenci&oacute;n en salud para estas patolog&iacute;as que, aplicadas en el marco de un modelo de atenci&oacute;n, permitan lograr la eficiencia en el manejo de los recursos, alcanzar el mayor impacto positivo en la salud de los pacientes y definir los contenidos m&aacute;s costo-efectivos para la atenci&oacute;n de dichas patolog&iacute;as con pertinencia local.</P>     <P>Siendo expl&iacute;citos, el desarrollo y la implementaci&oacute;n de estas gu&iacute;as se justifica para:</P>     <P>l prevenir la transmisi&oacute;n del VIH;</P>     <P>l mejorar la calidad de vida de las personas con VIH y sida;</P>     <P>l frenar la progresi&oacute;n del VIH hacia el sida;</P>     <P>l reducir la proporci&oacute;n de complicaciones y hospitalizaciones de los pacientes con sida, especialmente con el buen manejo de los antirretrovirales, y l lograr de esta forma contener los costos del tratamiento y la mortalidad por la enfermedad.</P>     <P><B>4. Poblaci&oacute;n objeto de la gu&iacute;a</B></P>     <P>Usuarios diana: infect&oacute;logos, m&eacute;dicos generales, especialistas, enfermeras, bacteri&oacute;logas, nutricionistas y, en general, todo el personal de la salud encargado de la atenci&oacute;n de pacientes con VIH/sida.</P>     <P>Tipo de pacientes: poblaci&oacute;n en general afiliada o no afiliada al SGSSS y, en particular, personas con VIH/sida, espec&iacute;ficamente j&oacute;venes, adultos y mujeres embarazadas.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><B>5. Metodolog&iacute;a de extracci&oacute;n de informaci&oacute;n</B></P>     <P>Espec&iacute;ficamente, para cada cap&iacute;tulo de la gu&iacute;a se utiliz&oacute; la metodolog&iacute;a de extracci&oacute;n de informaci&oacute;n que se registra a continuaci&oacute;n.</P>     <P><B>5.1 Prevenci&oacute;n</B></P>     <P>Para la evaluaci&oacute;n de la evidencia existente para prevenir el VIH en general, se utiliz&oacute; la estrategia descrita por King Holmes durante una de las sesiones plenarias de la 42ª Reuni&oacute;n de la Asociaci&oacute;n Americana de Enfermedades Infecciosas (IDSA) en Boston, MA, en octubre de 2004. Esta estrategia fue: base de datos Medline y el registro Cochrane de ensayos cl&iacute;nicos controlados, y las memorias de congresos internacionales de 2002 a 2004. Se incluyeron ensayos cl&iacute;nicos aleatorios que tuvieran que ver con prevenci&oacute;n de VIH, que usaran medidas objetivas sistem&aacute;ticas. Se emplearon las palabras «prevention AND (STD OR STI OR HIV)» y se obtuvieron 27.647 t&iacute;tulos. Limit&aacute;ndose a ensayos cl&iacute;nicos aleatorios y que cumplieran con los criterios mencionados, se seleccionaron 43 estudios.</P>     <P>Se llev&oacute; a cabo una segunda b&uacute;squeda para indagar sobre evidencia adicional (diferente a la derivada de ensayos cl&iacute;nicos) acerca de la efectividad del uso del cond&oacute;n para prevenir la transmisi&oacute;n sexual del VIH. Se emple&oacute; la base de datos Medline desde 1966 hasta el 15 de junio de 2005, utilizando la siguiente estrategia: (exp condoms OR *sexual behavior OR *contraceptive devices) AND (*HIV seropositivity/transmission OR *HIV infections/ transmission OR *acquired immunodeficiency syndrome/transmission OR *HIV infections/ prevention and control) AND (exp incidence OR exp risk factors), LIMIT TO: (humans, abstract available). Se obtuvieron 392 t&iacute;tulos que se revisaron para seleccionar estudios que hicieran referencia a la efectividad del cond&oacute;n para prevenir la transmisi&oacute;n del VIH.</P>     <P>Adem&aacute;s, se emple&oacute; la base de datos Cochrane Database of Systematic Reviews, utilizando la siguiente estrategia: (sexual behavior OR contraceptive devices OR Condoms) AND (HIV seropositivity OR HIV transmission OR HIV infections OR acquired immunodeficiency s&iacute;ndrome OR HIV prevention). Se obtuvieron 19 t&iacute;tulos que se revisaron para seleccionar los que hicieran referencia a la efectividad del cond&oacute;n para prevenir la transmisi&oacute;n del VIH.</P>     <P><B>5.2 Diagn&oacute;stico-detecci&oacute;n</B></P>     <P>La informaci&oacute;n presentada aqu&iacute; se deriv&oacute; de las gu&iacute;as de asesor&iacute;a, diagn&oacute;stico y referencia del VIH y las recomendaciones para tamizaje de VIH en mujeres embarazadas, publicadas por el CDC en 2001 y revisadas en 2003. Estas gu&iacute;as se basan en la evidencia y, aunque no tienen grados de recomendaci&oacute;n, son el producto de una revisi&oacute;n de m&aacute;s de 5.000 res&uacute;menes, de m&aacute;s de 600 publicaciones, revisi&oacute;n de 20 gu&iacute;as previas del CDC y consenso de expertos del CDC.</P>     <P>Se obtuvo informaci&oacute;n acerca de las pruebas r&aacute;pidas usando la p&aacute;gina de la OMS, referente a las caracter&iacute;sticas operativas de los ensayos de diagn&oacute;stico de VIH, espec&iacute;ficamente el reporte 14 de las pruebas r&aacute;pidas  y, adem&aacute;s, se hizo una b&uacute;squeda de la literatura empleando la base de datos Medline desde 1996 hasta julio 2005 y la siguiente estrategia: (exp HIV) AND (rapid test.mp). Se obtuvieron 29 t&iacute;tulos que se revisaron para extracci&oacute;n de la informaci&oacute;n.</P>     <P>Para obtener informaci&oacute;n reciente en tamizaje en ginecoobstetricia, se utiliz&oacute; la siguiente estrategia de b&uacute;squeda usando la base de datos Medline y con limitaci&oacute;n a publicaciones en humanos en los &uacute;ltimos 5 a&ntilde;os, con las siguientes palabras MESH: pregnancy AND HIV detection (301 referencias), prenatal HIV testing (191 referencias) y HIV screening of pregnant women (274 referencias). De esta b&uacute;squeda se seleccionaron 35 art&iacute;culos.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Para obtener informaci&oacute;n reciente acerca del tamizaje en ni&ntilde;os se utiliz&oacute; la informaci&oacute;n de las gu&iacute;as publicadas por el Instituto Nacional de Salud de los Estados Unidos y el grupo de trabajo en cuidado m&eacute;dico y manejo de la terapia antirretroviral en ni&ntilde;os en el 2005.</P>     <P>Adem&aacute;s, se consult&oacute; al organismo regulador local (INVIMA) acerca de las pruebas de detecci&oacute;n de VIH aprobadas para comercializaci&oacute;n en Colombia.</P>     <P><B>5.3 Atenci&oacute;n</B></P>     <P>Para extraer informaci&oacute;n pertinente al m&eacute;dico, se utiliz&oacute; la base de datos Medline y las siguientes estrategias:</P>     <P>1. (HIV OR AIDS) AND (quality of care, accessibility, coordination, comprehensiveness) AND (primary care);</P>     <P>2. (HIV OR AIDS) AND (quality of healthcare OR primary health care, OR health services accessibility, OR continuity of patient care, OR comprehensive health care) AND (outcome assessment).</P>     <P>Se revisaron los t&iacute;tulos considerados relevantes. Para obtener evidencia referente al programa, se emplearon la base de datos Medline y las siguientes estrategias:</P>     <P>1. nutritional evaluation AND prognosis AND HIV;</P>     <P>2. social work AND HIV AND prognosis, y</P>     <P>3. social support AND AIDS AND adherence. Se revisaron los t&iacute;tulos considerados relevantes.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><B>5.4 Valoraci&oacute;n inicial</B></P>     <P>Se busc&oacute; informaci&oacute;n referente a la prevalencia de ciertas condiciones utilizando las siguientes fuentes y estrategias:</P>     <P>1. Base de datos Medline, estrategia: anemia AND HIV AND prevalence. Se obtuvieron 274 t&iacute;tulos.</P>     <P>2. Base de datos Medline, estrategia: HIV AND prevalence AND nephropathy. Se obtuvieron 157 referencias.</P>     <P>3. Se revisaron boletines nacionales de prevalencia de las posibles enfermedades oportunistas y aqu&eacute;llas asociadas a la infecci&oacute;n.</P>     <P>4. Se revisaron las recomendaciones de las gu&iacute;as para el uso de agentes antirretrovirales en pacientes infectados con VIH del Health Department de los Estados Unidos (actualizadas en abril 7 de 2005) y las gu&iacute;as de cuidado primario para el manejo de personas infectadas con virus de la inmunodeficiencia humana de la Asociaci&oacute;n Medicina de VIH y la Sociedad Americana de Enfermedades Infecciosas.</P>     <P>Se tuvo en cuenta la informaci&oacute;n mencionada en la secci&oacute;n de atenci&oacute;n del paciente VIH, donde se incluye la evidencia en favor de ciertos componentes del programa de manejo integral.</P>     <P>La informaci&oacute;n sobre las pruebas para objetivar el estadio de la infecci&oacute;n, el riesgo de infecciones oportunistas y la necesidad de antirretrovirales, se obtuvo como se describe en las secciones de iniciaci&oacute;n y modificaci&oacute;n de la terapia antirretroviral.</P>     <P><B>5.5 Tratamiento antirretroviral</B></P>     <P>Para extraer la informaci&oacute;n referente al momento de iniciaci&oacute;n de la terapia, se emple&oacute; la base de datos Medline, utilizando las siguientes palabras clave y estrategia: (*acquired immunodeficiency syndrome OR *HIV-1 OR *HIV infections) AND (exp CD4 lymphocyte count) AND (exp disease progression OR exp time factors) AND (exp cohort studies OR comparative study). Se obtuvieron 685 t&iacute;tulos (17 de mayo de 2005), que se revisaron para la selecci&oacute;n de los estudios considerados pertinentes. Se revisaron los res&uacute;menes de esos estudios y, cuando se consider&oacute; necesario, se obtuvo el art&iacute;culo original. Adem&aacute;s, se emple&oacute; la base de datos Cochrane Database of Systematic Reviews utilizando las palabras (CD4 lymphocyte count) y se obtuvieron 3 t&iacute;tulos (25 de junio de 2005) ninguno de los cuales se consider&oacute; relevante.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Para obtener la informaci&oacute;n pertinente a la escogencia del r&eacute;gimen inicial, se emple&oacute; la base de datos Medline, utilizando las siguientes palabras clave y estrategia: (*anti-HIV agents/tu OR *antiretroviral therapy, highly active), LIMIT TO: study type (clinical trial, phase iii; clinical trial, phase iv; controlled clinical trail;meta-analysis;randomized controlled trial), age (all adults), humans. Se obtuvieron 508 t&iacute;tulos (17 de mayo de 2005), que se evaluaron para la selecci&oacute;n de los estudios considerados pertinentes. Tambi&eacute;n se realiz&oacute; una b&uacute;squeda independiente en la misma fecha, para lo referente a resistencia viral, utilizando la misma base de datos y las siguientes palabras clave: (genotype.exp OR mutation.exp) AND (Drug resistance.exp) AND (nevirapine), que gener&oacute; 75 t&iacute;tulos (10 de mayo de 2005); efavirenz.mp, que gener&oacute; 61 t&iacute;tulos; indinavir AND ritonavir, que gener&oacute; 24 t&iacute;tulos; abacavir.mp, que gener&oacute; 72 t&iacute;tulos; lopinavir.mp, que gener&oacute; 35 t&iacute;tulos, saquinavir.exp, que gener&oacute; 69 t&iacute;tulos; atazanavir.mp, que gener&oacute; 6 t&iacute;tulos. Se revisaron los res&uacute;menes de esos estudios y, cuando se consider&oacute; necesario, se obtuvo el art&iacute;culo original. Adem&aacute;s, se tuvieron en cuenta las referencias de los art&iacute;culos encontrados y se revisaron los res&uacute;menes de conferencias internacionales recientes ( 11th Conference on Retrovirus and Opportunistic Infections (CROI), 2004; XV Internacional AIDS Conference (IAC), Bangkok, Thailand, 2004; 44th Interscience Conference on Antimicrobial Agents and Chemotherapy (ICAAC), Washington, DC, 2004; 42th Meeting of the Infectious Diseases Society of America (IDSA), Boston, MA, 2004; 12<SUP>th</SUP> Conference on Retrovirus and Opportunistic Infections (CROI), Boston, MA, 2005). Finalmente, se realiz&oacute; una b&uacute;squeda utilizando la base de datos Cochrane Database of Systematic Reviews, utilizando las siguientes estrategias: (acquired immunodeficiency syndrome OR HIV) AND (antiretroviral therapy), LIMIT to: (systematic reviews), que gener&oacute; 17 t&iacute;tulos; y (acquired immunodeficiency syndrome OR HIV) AND (drug resistance), LIMIT to: (systematic reviews), que gener&oacute; 14 t&iacute;tulos.</P>     <P>Para obtener la informaci&oacute;n pertinente sobre la modificaci&oacute;n de la terapia antirretroviral, se utilizaron los resultados de la estrategia de b&uacute;squeda mencionada para la secci&oacute;n de iniciaci&oacute;n de la terapia y la que se menciona en la secci&oacute;n de pruebas de genotipificaci&oacute;n.</P>     <P>La informaci&oacute;n acerca de la utilidad de las pruebas de genotipificaci&oacute;n se obtuvo utilizando los t&iacute;tulos obtenidos con la estrategia de b&uacute;squeda referente a resistencia mencionada en la secci&oacute;n de iniciaci&oacute;n de la terapia. Adem&aacute;s, se emple&oacute; la base de datos Medline y la siguiente estrategia: (treatment failure.exp OR treatment outcome.exp OR drug resistance.exp) AND (genotype.exp) AND (*anti-HIV agents OR *antiretroviral therapy, highly active OR *hiv infections/drug therapy). La b&uacute;squeda gener&oacute; 384 t&iacute;tulos (mayo 10, 2005). Finalmente, se emple&oacute; la base de datos Cochrane Database of Systematic Reviews y la siguiente estrategia: (acquired immunodeficiency s&iacute;ndrome OR HIV) AND (genotype), que gener&oacute; 10 t&iacute;tulos (25 de junio 25 de 2005). Se revisaron los t&iacute;tulos y se seleccionaron los considerados pertinentes para la revisi&oacute;n de resumen, de texto completo o de ambos.</P>     <P>La evidencia referente a la optimizaci&oacute;n del cumplimiento con la terapia antirretroviral se extrajo usando la base de datos Medline y la siguiente estrategia: *patient compliance AND (*anti-HIV agents OR *antiretroviral therapy, highly active OR *HIV infections, drug therapy), LIMIT TO: study type (clinical trial, controlled trial randomized controlled trial) AND abstract available. La estrategia gener&oacute; 59 t&iacute;tulos (mayo 10, 2005). Una segunda estrategia emple&oacute; la base de datos Cochrane Database of Systematic Reviews y la siguiente estrategia: adherence AND HIV, LIMIT to systematic reviews. Esta estrategia gener&oacute; 82 t&iacute;tulos (25 de junio 25 de 2005). Los t&iacute;tulos se revisaron para seleccionar los estudios considerados relevantes. Adem&aacute;s, se revisaron las memorias de congresos recientes: 12<SUP>th</SUP> CROI, Boston, MA, 2005; 42nd Meeting of the IDSA, Boston, MA, 2004; XV IAC, Bangkok, Thailand, 2004.</P>     <P><B>5.6 Seguimiento del paciente infectado</B></P>     <P>La informaci&oacute;n referente al seguimiento cl&iacute;nico se extrajo durante la revisi&oacute;n de la secci&oacute;n de valoraci&oacute;n inicial del paciente infectado y componentes del programa.</P>     <P>La evidencia pertinente al seguimiento paracl&iacute;nico de condiciones prevalentes y efectos t&oacute;xicos emple&oacute; las estrategias de b&uacute;squeda que se mencionan en la secci&oacute;n de la evaluaci&oacute;n inicial del paciente infectado, en la secci&oacute;n de iniciaci&oacute;n de la terapia antirretroviral y en la secci&oacute;n de modificaci&oacute;n de la terapia. La evidencia referente al seguimiento terap&eacute;utico del paciente que recibe antirretrovirales se busc&oacute; utilizando la base de datos Medline y las siguientes estrategias: 1) estrategia 1: treatment outcome.exp AND (*viral load OR *RNA, viral OR *CD4 lymphocyte count) AND HIV- 1.exp; 2) estrategia 2: (frequency.mp or frequent.- mp) AND (*CD4 lymphocyte count OR *viral load OR *RNA, viral) AND HIV.exp. La primera estrategia arroj&oacute; 108 t&iacute;tulos (5 de mayo de 2005) y la segunda, 71 t&iacute;tulos (5 de mayo 5 de 2005). Los t&iacute;tulos se revisaron para seleccionar los estudios pertinentes.</P>     <P><B>5.7 VIH y embarazo</B></P>     <P>La evidencia referente a VIH y embarazo se bas&oacute; en las gu&iacute;as del Task Force de Salud P&uacute;blica de los Estados Unidos (febrero de 2005) sobre el uso de medicamentos antirretrovirales en mujeres embarazadas VIH positivas para salud materna e intervenciones para disminuir la transmisi&oacute;n perinatal del VIH. Adem&aacute;s, se presentan algunos estudios derivados de conferencias m&eacute;dicas recientes (IAC 2004, CROI 2005).</P>     <P><B>5.8 Profilaxis de infecciones oportunistas</B></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La informaci&oacute;n acerca de la profilaxis y prevenci&oacute;n de infecciones oportunistas se adapt&oacute; de las Gu&iacute;as de prevenci&oacute;n de las infecciones oportunistas en personas infectadas con VIH del Servicio de Salud P&uacute;blica de los Estados Unidos y la Sociedad Americana de Enfermedades Infecciosas (USPHS/IDSA Guidelines for the Prevention of Opportunistic Infections in Persons Infected with Human Immunodeficiency Virus. MMWR 2002;51(RR-8).</P>     <P><B>5.9 Exposici&oacute;n de riesgo</B></P>     <P>La informaci&oacute;n expuesta en la secci&oacute;n de exposici&oacute;n ocupacional de riesgo se adapt&oacute; de las gu&iacute;as validadas de los CDC de Atlanta y el US Public Health Service del 2001.</P>     <P>La informaci&oacute;n expuesta en la secci&oacute;n de exposici&oacute;n no ocupacional de riesgo se adapt&oacute; de las gu&iacute;as validadas del CDC y el US Public Health Service del 2005.</P>     <P><B>Aspectos cl&iacute;nicos</B></P>     <P>Los aspectos cubiertos por la gu&iacute;a son: prevenci&oacute;n de la transmisi&oacute;n, exposici&oacute;n ocupacional y no ocupacional de riesgo, diagn&oacute;stico en adultos, mujeres embarazadas y reci&eacute;n nacidos, atenci&oacute;n integral en adultos, tratamiento antirretroviral en adultos, seguimiento del paciente infectado, y VIH y embarazo.</P>     <P><B>1. Prevenci&oacute;n</B></P>     <P><B>Recomendaciones</B></P>     <P>El retraso en el inicio de la actividad sexual y la minimizaci&oacute;n del n&uacute;mero de parejas sexuales son recomendables para evitar la transmisi&oacute;n sexual del VIH (IIIA).</P>     <P>La detecci&oacute;n precoz y el manejo sindr&oacute;mico de las infecciones de transmisi&oacute;n sexual deben promoverse para prevenir la transmisi&oacute;n del VIH (IA).</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Las intervenciones psicoeducativas de tipo conductual pueden ser eficaces para prevenir la infecci&oacute;n por VIH, pero su utilizaci&oacute;n sistem&aacute;tica es dispendiosa y el efecto peque&ntilde;o (IC).</P>     <P>El uso correcto del cond&oacute;n es una herramienta &uacute;til y recomendable para prevenir la infecci&oacute;n por VIH (IIA).</P>     <P>La terapia antirretroviral es &uacute;til para prevenir la transmisi&oacute;n del VIH (IIA).</P>     <P>Aunque el riesgo es menor, los pacientes que reciben terapia antirretroviral pueden transmitir el virus y, por lo tanto, debe estimularse en ellos la minimizaci&oacute;n de la exposici&oacute;n sexual y no sexual al VIH de otras personas (IIIA).</P>     <P><B>2. Diagn&oacute;stico–detecci&oacute;n</B></P>     <P>Recomendaciones</P>     <P>2.1 Detecci&oacute;n en el adolescente y el adulto (no gestante) asintom&aacute;tico</P>     <P>2.1.1 Indicaciones de actividades de asesor&iacute;a y detecci&oacute;n (IIIB)</P>     <P>1. Si la prevalencia es superior al 1%, se recomienda asesor&iacute;a y oferta generalizada de la prueba (la prevalencia estimada en Colombia, en general, es inferior al 1% (45), pero pueden existir diferencias regionales y en ciertos grupos de poblaci&oacute;n con mayor prevalencia o mayor vulnerabilidad, como hombres que tienen sexo con hombres, pacientes renales cr&oacute;nicos que inician hemodi&aacute;lisis, trabajadores sexuales y, posiblemente, personas institucionalizadas y privadas de la libertad.</P>     <P>2. Individuo que tiene o ha tenido relaciones sexuales no protegidas con preservativo.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>3. Personas con antecedentes de infecciones de transmisi&oacute;n sexual o a quienes se les diagnostica infecci&oacute;n sexual asintom&aacute;tica.</P>     <P>4. Persona que usa drogas intravenosas.</P>     <P>5. Persona con antecedentes de tatuajes o piercing cuando se han usado instrumentos compartidos sin adecuada desinfecci&oacute;n o esterilizaci&oacute;n.</P>     <P>6. Sujeto fuente e individuo expuesto al riesgo (ver secci&oacute;n de exposici&oacute;n de riesgo).</P>     <P>7. A la pareja en la consulta preconcepcional o de planificaci&oacute;n familiar.</P>     <P>8. Solicitud voluntaria de la prueba por parte del individuo/paciente.</P>     <P>2.1.2 Pruebas de tamizaje recomendadas</P>     <P>1. Utilice ELISA o pruebas r&aacute;pidas, <B>excepto </B>en exposici&oacute;n de riesgo y en circunstancias en las que la complejidad requerida para las pruebas de ELISA sea inexistente (IIIB).</P>     <P>2. En exposici&oacute;n de riesgo se recomienda el uso de una prueba r&aacute;pida, previa asesor&iacute;a, para la fuente, si la fuente est&aacute; disponible. Al expuesto se le puede realizar la prueba rutinaria de ELISA o la prueba r&aacute;pida (III B).</P>     <P>3. Las pruebas r&aacute;pidas de tamizaje deben utilizarse como reemplazo a la prueba de ELISA en circunstancias en las cuales la complejidad de laboratorio requerida para las pruebas de ELISA es inexistente (por ejemplo, laboratorios perif&eacute;ricos, etc.) (IIIB).</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>4. Las pruebas r&aacute;pidas utilizadas para diagn&oacute;stico deben tener una sensibilidad igual o superior a 99% y una especificidad superior o cercana a 98% (IIIB), idealmente corroborada por estudios externos a las compa&ntilde;&iacute;as fabricantes.</P>     <P>2.1.3. Pruebas confirmatorias recomendadas</P>     <P>1. Se recomienda Western Blot o IFI como pruebas confirmatorias en todos los casos en los que pruebas de tamizaje repetidas hayan resultado positivas (reactivas) (IIIB).</P>     <P>2. Se recomienda adelantar estudios locales de campo que permitan la validaci&oacute;n de algoritmos diagn&oacute;sticos alternativos basados en el uso de dos o tres pruebas de ELISA, antes de su adopci&oacute;n rutinaria (IIIB).</P>     <P><B>2.2 Detecci&oacute;n en el adolescente y el adulto (no gestante) sintom&aacute;tico</B></P>     <P>2.2.1 Indicaciones de actividades de asesor&iacute;a y detecci&oacute;n (IIIB)</P>     <P>1. Paciente con s&iacute;ntomas sugestivos de inmuno-deficiencia, que incluyen las condiciones cl&iacute;nicas clasificadas como B o C del CDC (ver anexo).</P>     <P>2. Presencia de infecciones de transmisi&oacute;n sexual.</P>     <P>3. Paciente con cuadro cl&iacute;nico compatible con el s&iacute;ndrome retroviral agudo (s&iacute;ndrome mononucle&oacute;sico).</P>     <P>4. Sujeto fuente e individuo expuesto al riesgo (ver secci&oacute;n de exposici&oacute;n de riesgo). </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>2.2.2 Pruebas de tamizaje recomendadas</P>     <P>1. Utilice ELISA o pruebas r&aacute;pidas, <B>excepto </B>en exposici&oacute;n de riesgo, en circunstancias en las que la complejidad requerida para las pruebas de ELISA sea inexistente (IIIB) y en pacientes con cuadro cl&iacute;nico compatible con s&iacute;ndrome retroviral agudo o pacientes con diagn&oacute;stico de agammaglobulinemia (IIIB).</P>     <P>2. En exposici&oacute;n de riesgo, se recomienda el uso de una prueba r&aacute;pida para la fuente, si la fuente est&aacute; disponible. Al expuesto se le puede realizar la prueba rutinaria de ELISA o la prueba r&aacute;pida (III B).</P>     <P>3. Las pruebas r&aacute;pidas de tamizaje deben utilizarse como reemplazo de la prueba ELISA en circunstancias en las cuales la complejidad de laboratorio requerida para las pruebas ELISA sea inexistente (por ejemplo, laboratorios perif&eacute;ricos, etc.) (IIIB).</P>     <P>4. En el individuo con s&iacute;ndrome retroviral agudo y en pacientes con agammaglobulinemia, utilice pruebas de detecci&oacute;n de VIH basadas en &aacute;cidos nucleicos (IIIB).</P>     <P>5. Las pruebas r&aacute;pidas utilizadas para diagn&oacute;stico deben tener una sensibilidad igual o superior a 99% y una especificidad superior o cercana a 98% (IIIB), idealmente, corroboradas por estudios externos a las compa&ntilde;&iacute;as fabricantes.</P>     <P>2.2.3 Pruebas confirmatorias recomendadas</P>     <P>1. Se recomienda Western Blot o IFI como pruebas confirmatorias en todos los casos en los que pruebas de tamizaje repetidas hayan resultado positivas (reactivas) (IIIB).</P>     <P>2. Se recomienda adelantar estudios locales de campo que permitan la validaci&oacute;n de algoritmos diagn&oacute;sticos alternativos basados en el uso de dos o tres pruebas de ELISA, antes de su adopci&oacute;n rutinaria (IIIB).</P>     <P><B>2.3 Detecci&oacute;n en la gestante</B></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>1. El prestador debe realizar <B>sin excepci&oacute;n </B>la asesor&iacute;a y ofrecer la prueba de tamizaje (ELISA o prueba r&aacute;pida), en el primer trimestre de embarazo o durante el primer control prenatal a todas las mujeres (IA).</P>     <P>2. La estrategia de ofrecimiento y realizaci&oacute;n de la prueba recomendada es la siguiente: el profesional de la salud efect&uacute;a la asesor&iacute;a previa a la prueba, mencionando que se recomienda realizar la prueba a toda gestante y que ella tiene la opci&oacute;n de aceptar o rehusar, firmando un documento. Aqu&eacute;llas que acepten realizarse la prueba, deben firmar el consentimiento informado. Aqu&eacute;llas que no acepten deben firmar el documento de no aceptaci&oacute;n (ver anexo). Lo anterior implica que el 100% de las mujeres embarazadas deben tener documentaci&oacute;n escrita en la historia cl&iacute;nica del proceso de asesor&iacute;a y el ofrecimiento de la prueba, as&iacute; como del desenlace de dicho proceso (aceptaci&oacute;n o rechazo) (IIIB).</P>     <P>3. La prueba debe repetirse en el tercer trimestre en las siguientes circunstancias: historia de ITS, presencia de signos y s&iacute;ntomas sugestivos de infecci&oacute;n aguda por VIH, uso de drogas intravenosas o sustancias psicoactivas, trabajo sexual, varios compa&ntilde;eros sexuales durante el embarazo, compa&ntilde;ero sexual VIH positivo. Adem&aacute;s, la prueba debe ofrecerse en el tercer trimestre a mujeres que no la hayan aceptado en el primer trimestre o durante controles prenatales previos (IIB).</P>     <P>4. En mujeres que se presentan en trabajo de parto y no tienen prueba de tamizaje previa durante el embarazo, se debe realizar asesor&iacute;a y ofrecer una prueba r&aacute;pida de tamizaje (IIA).</P>     <P>5. Las pruebas r&aacute;pidas utilizadas para diagn&oacute;stico deben tener una sensibilidad superior a 99% y una especificidad superior o cercana a 98% (IIIB), idealmente, corroboradas por estudios con iniciativa externa a las compa&ntilde;&iacute;as fabricantes.</P>     <P>6. Excepto cuando el parto sea inminente, confirme el diagn&oacute;stico (con Western Blot o IFI) antes de decidir iniciaci&oacute;n del tratamiento (ver indicaciones de tratamiento en la secci&oacute;n de terapia antirretroviral y embarazo).</P>     <P><B>2.4 Detecci&oacute;n en el hijo de mujer infectada</B></P>     <P>1. En hijos nacidos de mujeres infectadas, realice una prueba de detecci&oacute;n de &aacute;cido nucleico viral (ARN o ADN) antes del cumplir el primer mes y entre 4 y 6 meses de nacido (IIA).</P>     <P>2. Si alguna de las pruebas es positiva, confirme el diagn&oacute;stico utilizando otra t&eacute;cnica diferente, pero</P>     <P>que tambi&eacute;n se base en la detecci&oacute;n de &aacute;cidos nucleicos (IIA).</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>3. Si las pruebas de detecci&oacute;n seriadas son negativas, clasifique al ni&ntilde;o como no infectado (IIB).</P>     <P>4. No realice ELISA ni pruebas r&aacute;pidas en reci&eacute;n nacidos o lactantes (IIA).</P>     <P><B>3. Atenci&oacute;n</B></P>     <P>Recomendaciones</P>     <P>3.1 Programa de atenci&oacute;n</P>     <P>1. Todo paciente con infecci&oacute;n por VIH debe manejarse como parte de un programa de atenci&oacute;n integral (IIIB).</P>     <P>2. El programa de atenci&oacute;n integral a pacientes con VIH debe incluir un m&eacute;dico encargado, con experiencia y entrenamiento adecuados (IIIA), de preferencia, m&eacute;dico experto, en todo lugar donde el manejo por el experto no represente una barrera de acceso.</P>     <P>3. El programa de atenci&oacute;n integral no debe manejar m&aacute;s de dos pacientes hora por hora-m&eacute;dico contratada (IIIB).</P>     <P>4. El programa de atenci&oacute;n a pacientes con VIH debe incluir personal, espacio y equipos necesarios para labores profesionales de nutrici&oacute;n (IIIA).</P>     <P>5. El programa de atenci&oacute;n a pacientes con VIH debe incluir personal, espacio y equipos necesarios para labores profesionales de psicolog&iacute;a (IIIA).</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>6. El programa de atenci&oacute;n a pacientes con VIH debe</P>     <P>incluir personal, espacio y equipos necesarios para labores profesionales de trabajo social (IIIA).</P>     <P>7. El programa de atenci&oacute;n a pacientes con VIH debe incluir personal, espacio y equipos necesarios para labores profesionales de un trabajador de la salud encargado de asesorar el cumplimiento (TEC) (IIIA).</P>     <P><B>3.2 Indicaciones de referencia-interconsulta a experto en VIH/sida o enfermedades infecciosas (IIIB)</B></P>     <P>1. Cada vez que el m&eacute;dico encargado (no experto) del programa lo considere necesario.</P>     <P>2. Coinfecci&oacute;n con hepatitis B.</P>     <P>3. Coinfecci&oacute;n con hepatitis C.</P>     <P>4. Coinfecci&oacute;n con tuberculosis.</P>     <P>5. Segundo fracaso terap&eacute;utico en adelante.</P>     <P>6. Intolerancia grave a m&aacute;s de dos esquemas terap&eacute;uticos.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>7. Paciente con morbilidades asociadas que requieran la administraci&oacute;n de m&uacute;ltiples medicamentos con potenciales interacciones medicamentosas significativas.</P>     <P>8. S&iacute;ndrome de hiperlactatemia.</P>     <P>9. Interpretaci&oacute;n de pruebas de genotipificaci&oacute;n.</P>     <P>10. Exposici&oacute;n de riesgo ocupacional y no ocupacional ( la evaluaci&oacute;n del experto nunca debe retrasar el inicio de la profilaxis posterior a la exposici&oacute;n, de estar indicada).</P>     <P><B>4. Valoraci&oacute;n inicial</B></P>     <P>Recomendaciones</P>     <P>Componentes de la evaluaci&oacute;n m&eacute;dica inicial (IIIB) Anamnesis</P>     <P>1. Fecha de diagn&oacute;stico de VIH</P>     <P>2. Complicaciones asociadas al VIH, incluso infecciones oportunistas, neoplasias y s&iacute;ntomas relacionados </P>     <P>3. Morbilidades asociadas: neuropat&iacute;a, enfermedad gastrointestinal, hepatitis viral, dislipidemia, diabetes, enfermedad renal</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>4. Antecedentes de enfermedades infecciosas como varicela, tuberculosis o exposici&oacute;n a tuberculosis, enfermedades de transmisi&oacute;n sexual, parasitismo intestinal y de posible exposici&oacute;n a otras infecciones potencialmente oportunistas como tripanosomiasis, leishmaniasis, toxoplasmosis, paracoccidioidomicosis, histoplasmosis o criptococosis</P>     <P>5. Esquemas previos de vacunaci&oacute;n</P>     <P>6. Uso y alergias a medicamentos</P>     <P>7. Historia familiar sobre enfermedad cardiovascular y diabetes</P>     <P>8. Comportamientos y h&aacute;bitos como el uso de cigarrillo, alcohol, sustancias psicoactivas, pr&aacute;cticas sexuales, incluso, uso de cond&oacute;n y anticonceptivos</P>     <P>9. Situaci&oacute;n familiar, empleo y el grado de apoyo </P>     <P>10.Informaci&oacute;n sobre si la(s) pareja(s) sexuales conoce(n) el diagn&oacute;stico. En caso de que a&uacute;n no le(s) haya informado, se recomienda asesorar al paciente sobre la importancia del diagn&oacute;stico de su(s) pareja(s) sexuales actual(es) y brindar el apoyo necesario para lograr este objetivo. Al considerar dar informaci&oacute;n a contactos, a familiares o a ambos, debe tenerse en cuenta la normatividad vigente.</P>     <P>Revisi&oacute;n por sistemas</P>     <P>1. Fiebre</P>     <P>2. Sudoraci&oacute;n nocturna</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>3. Cefalea</P>     <P>4. Alteraciones visuales</P>     <P>5. Odinofagia y disfagia</P>     <P>6. S&iacute;ntomas respiratorios</P>     <P>7. S&iacute;ntomas gastrointestinales</P>     <P>8. Alteraciones d&eacute;rmicas</P>     <P>9. Estado de &aacute;nimo, concentraci&oacute;n, memoria, l&iacute;bido,</P>     <P>patrones de sue&ntilde;o y apetito. </P>     <P>Examen f&iacute;sico</P>     <P>1. Signos vitales: pulso, presi&oacute;n arterial, temperatura.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>2. Peso.</P>     <P>3. Piel: presencia de dermatitis seborreica, sarcoma de Kaposi, foliculitis, infecciones mic&oacute;ticas, psoriasis y pr&uacute;rigo.</P>     <P>4. Orofaringe: presencia de candidiasis, leucoplasia oral, sarcoma de Kaposi, aftas orales, enfermedad periodontal.</P>     <P>5. Fundoscopia: especialmente en pacientes con sida, y determinar la necesidad de evaluaci&oacute;n por oftalmolog&iacute;a.</P>     <P>6. Presencia de linfadenopat&iacute;as, esplenomegalia o hepatomegalia.</P>     <P>7. Perin&eacute;: presencia de lesiones de condiloma, &uacute;lceras o herpes.</P>     <P>8. Neurol&oacute;gico: evaluar funci&oacute;n cognitiva, motora y sensorial.</P>     <P>Intervenciones iniciales</P>     <P>1. Educaci&oacute;n sobre la enfermedad, modos de transmisi&oacute;n, riesgos reales para seres queridos, recomendaciones generales alimentarias, precauciones relevantes para la prevenci&oacute;n de infecciones oportunistas, eficacia de la terapia antirretroviral, requisitos para tener &eacute;xito con la terapia</P>     <P>2. Asesor&iacute;a sobre el estilo de vida (comportamiento sexual, uso de alcohol o drogas, tabaquismo) </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>3. Vacuna para la hepatitis B (en aqu&eacute;llos con serolog&iacute;a negativa)</P>     <P>4. Vacuna contra la influenza (para todos los pacientes)</P>     <P>5. Vacuna contra Streptococcus pneumoniae (en aqu&eacute;llos con CD4 superior a 200).</P>     <P><A HREF="#tabla4">Tabla 4</A></P>      <P align="Center"><A NAME="tabla4"></A><img src="/img/revistas/inf/v10n4/4a13t4.gif"></P>     <P><A HREF="#tabla5">tabla5</A></P>      <P align="Center"><A NAME="tabla5"></A><img src="/img/revistas/inf/v10n4/4a13t5.gif"></P>     <P>5. Terapia antirretroviral</P>     <P>5.1 Iniciaci&oacute;n de la terapia</P>     <P>5.2 Selecci&oacute;n inicial de antirretrovirales</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Esquema preferido</P>     <P>AZT – 3TC – efavirenz* (IA)</P>     <P>Esquemas alternativos – para usar seg&uacute;n indicaci&oacute;n En pacientes con anemia moderada o grave de base (hemoglobina menor de 10 mg/dl), se pueden utilizar los siguientes esquemas terap&eacute;uticos:</P>     <P>1. D4T + 3TC + efavirenz (IA)</P>     <P>2. DDI* + 3TC + efavirenz (IB) o</P>     <P>3. Abacavir + 3TC + efavirenz (IA).</P>     <P>Esta &uacute;ltima combinaci&oacute;n tambi&eacute;n se puede utilizar en reemplazo de AZT–3TC, cuando el m&eacute;dico y el trabajador encargado del cumplimiento (TEC) determinen que el paciente, por su estilo de vida, requiere de un esquema de administraci&oacute;n en una sola dosis al d&iacute;a.</P>     <P>4. AZT + 3TC + nevirapina (IA)</P>     <P>l Usar en reemplazo de efavirenz, si el paciente es mujer en edad reproductiva, no utiliza anticoncepci&oacute;n efectiva y tiene un recuento de CD4 menor a 250.</P>     <P>l Usar en reemplazo de efavirenz, en mujer embarazada si el recuento de CD4 es menor de 250.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>l Usar en reemplazo de efavirenz, en pacientes con enfermedad psiqui&aacute;trica, si es mujer y con CD4 menor a 250, o si es hombre y con CD4 menor de 400.</P>     <P>En los casos en los que nos se pueda utilizar EFV y la NVP no se considere como el tratamiento alternativo de elecci&oacute;n, se puede recomendar como esquema de primera l&iacute;nea el AZT + 3TC (con las mismas consideraciones anteriores) junto con un inhibidor de proteasa, balanceando la posibilidad de cumplimiento y el costo para decidir individualmente, as&iacute; (IB):</P>     <P>l Lopinavir-ritonavir</P>     <P>l Saquinavir-ritonavir</P>     <P>l Atazanavir ± ritonavir</P>     <P>l Fosamprenavir* ± ritonavir</P>     <P>5. Nelfinavir (IB):</P>     <P>l Usar en reemplazo de efavirenz, en mujer embarazada si el recuento de CD4 es mayor a 250.</P>     <P>l Se asocia a zidovudina + lamivudina con las mismas observaciones que en el &iacute;tem del efavirenz.</P>     <P>Consideraciones adicionales para tener en cuenta antes de iniciar la terapia.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Antes de que el paciente inicie la toma de los medicamentos, debe evaluarse si est&aacute; f&iacute;sica y mentalmente listo para iniciar la terapia. El paciente debe tener un proceso educativo y de sensibilizaci&oacute;n sobre la importancia del cumplimiento en la terapia y la posibilidad de efectos adversos por el tratamiento.</P>     <P>Un requisito fundamental para el &eacute;xito de la terapia antirretroviral es el cumplimiento por parte del paciente de las citas de consulta externa. Por eso, se recomienda iniciar la terapia en la consulta externa y &uacute;nicamente de manera excepcional en el paciente hospitalizado (III B).</P>     <P><B>5.3 Modificaci&oacute;n de la terapia antirretroviral</B></P>     <P>Toxicidad y tolerancia </P>     <P>Cuando la reacci&oacute;n no pone en peligro inmediato al paciente, el m&eacute;dico debe optimizar la ayuda farmacol&oacute;gica y no farmacol&oacute;gica para controlar el s&iacute;ntoma o signo, continuando la misma terapia antirretroviral (IIIA).</P>     <P>Si el paciente contin&uacute;a con intolerancia, a pesar de la optimizaci&oacute;n del manejo del efecto adverso, el medicamento considerado t&oacute;xico debe ser reemplazado r&aacute;pidamente (IIIA).</P>     <P>Cuando la gravedad de la reacci&oacute;n pone en peligro inmediato la salud del paciente, la medicaci&oacute;n considerada t&oacute;xica debe ser reemplazada (IIIA).</P>     <P>Cuando considere reemplazar el inhibidor de proteasa en un esquema, utilice preferentemente un ITRNN y no utilice abacavir, excepto si el paciente no tolera o no cumple otra terapia (IA).</P>     <P>* La administraci&oacute;n de una c&aacute;psula de 600 mg de efavirenz es preferible (mas no obligatoria) a la de tres c&aacute;psulas de 200 mg por conveniencia.</P>     <P>* Se recomienda &uacute;nicamente el uso de la didanosina en c&aacute;psulas ent&eacute;ricas de 400 mg para administrar una vez al d&iacute;a por conveniencia,</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>superior tolerancia y ventajas farmacocin&eacute;ticas. No se recomienda el uso de didanosina de 100 mg.</P>     <P>En pacientes con alergia a las sulfas, el fosamprenavir debe ser utilizado con precauci&oacute;n por la posibilidad de alergia cruzada grave.</P>     <P><A HREF="#tabla6">Tabla 6</A></P>      <P align="Center"><A NAME="tabla6"></A><img src="/img/revistas/inf/v10n4/4a13t6.gif"></P>     <P><A HREF="#tabla7">Tabla 7</A></P>      <P align="Center"><A NAME="tabla7"></A><img src="/img/revistas/inf/v10n4/4a13t7.gif"></P>     <P><A HREF="#tabla7a">Tabla 7a</A></P>      <P align="Center"><A NAME="tabla7a"></A><img src="/img/revistas/inf/v10n4/4a13t7a.gif"></P>     <P><A HREF="#tabla7b">Tabla 7b</A></P>      <P align="Center"><A NAME="tabla7b"></A><img src="/img/revistas/inf/v10n4/4a13t7b.gif"></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Cuando un paciente presente reacci&oacute;n cut&aacute;nea a la nevirapina, siempre verifique si existe compromiso hep&aacute;tico concomitante. De existir evidencia de compromiso hep&aacute;tico, NO reemplace la nevirapina por efavirenz (IIIB).</P>     <P>Cuando est&eacute; manejando hiperlipidemias en pacientes con inhibidores de proteasa, NO utilice lovastatina ni simvastatina (IIE).</P>     <P>Cualquier modificaci&oacute;n debe hacerse con precauci&oacute;n y <B>SIEMPRE </B>debe tenerse en cuenta la historia previa de exposici&oacute;n a antirretrovirales (IIIA).</P>     <P>La <A HREF="#tabla8">tabla 8</A> <A HREF="#tabla8a">tabla 8a</A> muestra recomendaciones espec&iacute;ficas de modificaci&oacute;n de la terapia y sus indicaciones.</P>      <P align="Center"><A NAME="tabla8"></A><img src="/img/revistas/inf/v10n4/4a13t8.gif"></P>      <P align="Center"><A NAME="tabla8a"></A><img src="/img/revistas/inf/v10n4/4a13t8a.gif"></P>     <P><B>5.4 Fracaso terap&eacute;utico</B></P>     <P>Del segundo fracaso terap&eacute;utico en adelante, la modificaci&oacute;n de la terapia debe realizarse con asesor&iacute;a directa de un experto en enfermedades infecciosas o en VIH (IA).</P>     <P>* Presentaci&oacute;n de c&aacute;psulas de liberaci&oacute;n prolongada</P>     <P>** La nevirapina debe iniciarse a una dosis de 200 mg al d&iacute;a por 15 d&iacute;as, para despu&eacute;s aumentar la dosis a 200 mg cada 12 horas si el paciente lo ha tolerado.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>*** El saquinavir se puede administrar alternativamente 400 mg combinado con 400 mg de ritonavir dos veces al d&iacute;a, y en pacientes con dificultades de cumplimiento, 1.600 mg con 100 mg de ritonavir una vez al d&iacute;a. **** La dosis de D4T debe ser de 30 mg cada 12 horas en pacientes que pesen menos de 60 kg.</P>     <P>(1) y (2): el fosamprenavir combinado en pacientes sin exposici&oacute;n a inhibidores de proteasa, se puede dosificar s&oacute;lo como 1.400 mg dos veces al d&iacute;a, o con ritonavir ya sea como 1.400 mg (con 200 mg de ritonavir) una vez al d&iacute;a o como 700 mg (con 100 mg de ritonavir) dos veces al d&iacute;a.</P>     <P>La <A HREF="#tabla9">tabla 9</A> resume las recomendaciones de modificaci&oacute;n de la terapia antirretroviral aplicables &uacute;nicamente al paciente con <B>primer fracaso terap&eacute;utico</B>.</P>      <P align="Center"><A NAME="tabla9"></A><img src="/img/revistas/inf/v10n4/4a13t9.gif"></P>     <P>Nunca cambie un solo antirretroviral en un esquema que est&aacute; fracasando (IA).</P>     <P>No a&ntilde;ada un antirretroviral a un esquema que ha tenido una respuesta sub&oacute;ptima (IA). La &uacute;nica excepci&oacute;n es a&ntilde;adir ritonavir a un esquema basado en inhibidor de proteasa, en un paciente que tiene carga viral cercana a indetectable (IIIB).</P>     <P>Cuando un esquema est&eacute; fallando, c&aacute;mbielo en su totalidad de ser posible y, de lo contrario, procure a&ntilde;adir dos o m&aacute;s medicamentos a los que el paciente no haya tenido exposici&oacute;n (IA).</P>     <P>Procure iniciar el nuevo esquema antes de que la carga viral del paciente alcance m&aacute;s de 10.000 copias (IB).</P>     <P>Si el paciente no puede iniciar el nuevo esquema inmediatamente se diagnostica el fracaso terap&eacute;utico, contin&uacute;e el esquema que est&aacute; fracasando si el paciente lo tolera en lugar de suspender los medicamentos (IIB).</P>     <P>La <A HREF="#tabla10">tabla 10</A> <A HREF="#tabla10a">tabla 10a</A> tabla <A HREF="#tabla10b">10b</A> muestra la dosificaci&oacute;n de los esquemas de segunda l&iacute;nea.</P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P align="Center"><A NAME="tabla10"></A><img src="/img/revistas/inf/v10n4/4a13t10.gif"></P>      <P align="Center"><A NAME="tabla10a"></A><img src="/img/revistas/inf/v10n4/4a13t10a.gif"></P>      <P align="Center"><A NAME="tabla10b"></A><img src="/img/revistas/inf/v10n4/4a13t10b.gif"></P>     <P><B>5.5 Uso de pruebas de genotipificaci&oacute;n</B></P>     <P>No ordene pruebas de genotipificaci&oacute;n en pacientes con problemas activos de incumplimiento, intolerancia o inconsistencia en la toma de medicamentos (III A).</P>     <P>Siempre confirme fracaso virol&oacute;gico y carga viral mayor a 1.000 copias, antes de ordenar una prueba de genotipificaci&oacute;n (II A).</P>     <P>La prueba de genotipificaci&oacute;n debe realizarse en pacientes que se presentan con un segundo o tercer fracaso terap&eacute;utico, previa autorizaci&oacute;n del experto en enfermedades infecciosas o VIH-sida (I B). La prueba de genotipificaci&oacute;n debe interpretarse con la participaci&oacute;n de un experto en enfermedades infecciosas o en VIH-sida (I B).</P>     <P>La conducta que se derive de la informaci&oacute;n de las pruebas de genotipificaci&oacute;n debe ser siempre supervisada por un experto en enfermedades infecciosas o en VIH-sida (IIIA).</P>     <P>El paciente debe estar consumiendo los medicamentos del esquema que fracasa en el momento en que se le toma la muestra para la prueba de genotipificaci&oacute;n o dentro de las dos a cuatro semanas posteriores a su suspensi&oacute;n (II B).</P>     <P><B>5.6 Optimizaci&oacute;n del cumplimiento – factores del paciente</B></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>El programa debe incluir un profesional de la salud con entrenamiento en educaci&oacute;n cognitivoconductual basada en la teor&iacute;a de autoeficacia para asesorar las actividades de optimizaci&oacute;n de cumplimiento (IB).</P>     <P>El m&eacute;dico y el trabajador encargado de asesorar el cumplimiento deben establecer el grado de preparaci&oacute;n y disposici&oacute;n psicol&oacute;gica y f&iacute;sica del paciente para iniciar la terapia antes de que se suministre la medicaci&oacute;n (IIA).</P>     <P>El m&eacute;dico y trabajador encargado de asesorar el cumplimiento deben dar educaci&oacute;n al paciente sobre el VIH y la posibilidad de mejorar la calidad y cantidad de vida si se cumple con la toma de las medicinas (IIB).</P>     <P>El m&eacute;dico y el trabajador encargado de asesorar el cumplimiento deben educar al paciente sobre los medicamentos propiamente dichos, incluso las interacciones con drogas y comidas, y los efectos adversos (IIB).</P>     <P>El m&eacute;dico debe anticipar los efectos adversos m&aacute;s frecuentes y prescribir medicamentos para manejarlos (en caso de presentarse) por un per&iacute;odo de 3 a 7 d&iacute;as (IIIC).</P>     <P>El trabajador encargado de asesorar el cumplimiento y el m&eacute;dico deben dise&ntilde;ar con el paciente un horario que se ajuste a su estilo de vida (IIA).</P>     <P>El trabajador encargado de asesorar el cumplimiento o su relevo debe estar disponible y accesible para resolver dudas que el paciente tenga acerca del tratamiento (IIB).</P>     <P>El m&eacute;dico y el trabajador encargado de asesorar el cumplimiento deben evaluar rutinariamente barreras de cumplimiento en visitas de seguimiento y deben proveer al paciente de retroalimentaci&oacute;n acerca de su desempe&ntilde;o (IIB).</P>     <P>El trabajador encargado de asesorar el cumplimiento debe evaluar al paciente antes de iniciar el tratamiento (IIB).</P>     <P>Si el trabajador encargado de asesorar el cumplimiento considera que el paciente no est&aacute; listo para iniciar la terapia o que la prescripci&oacute;n del m&eacute;dico no se ajusta al estilo de vida del paciente, el trabajador encargado de asesorar el cumplimiento est&aacute; en capacidad de posponer la iniciaci&oacute;n de la terapia, pero debe comunicarse con el m&eacute;dico en un plazo no mayor a una semana (IIIB).</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>El trabajador encargado de asesorar el cumplimiento debe evaluar al paciente presencialmente entre 10 y 15 d&iacute;as despu&eacute;s de la iniciaci&oacute;n del tratamiento (IIIB).</P>     <P>Durante las primeras 4 semanas del tratamiento, el trabajador encargado de asesorar el cumplimiento debe comunicarse con el paciente, de manera presencial o no presencial, al menos una vez por semana para evaluar el cumplimiento y las barreras (IIIB).</P>     <P>Las barreras detectadas deben discutirse con el m&eacute;dico tempranamente (durante el primer mes) para realizar modificaciones a la terapia antirretroviral si es necesario (IIIB).</P>     <P>Se recomiendan, por lo menos, dos sesiones presenciales de refuerzo del cumplimiento al a&ntilde;o, en el paciente que parece no tener barreras de cumplimiento. Las visitas deben hacerse con mayor frecuencia si se identifican barreras de cumplimiento (IIB).</P>     <P>El uso de dispositivos de recordaci&oacute;n es opcional (IIIC).</P>     <P><B>6. Seguimiento del paciente infectado</B></P>     <P>Recomendaciones</P>     <P><B>6.1 Seguimiento cl&iacute;nico</B></P>     <P>Grado recomendaciones – III B:</P>     <P>La visita m&eacute;dica rutinaria de seguimiento debe hacerse en los pacientes en tratamiento y en los que no est&aacute;n recibiendo tratamiento y debe registrar:</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>1. los s&iacute;ntomas referidos por el paciente;</P>     <P>2. los medicamentos que toma;</P>     <P>3. la historia de alergias;</P>     <P>4. los signos vitales, el peso, una revisi&oacute;n m&iacute;nima de sistemas (cavidad oral, adenopat&iacute;as, auscultaci&oacute;n pulmonar, abdomen, piel y faneras, sistema nervioso);</P>     <P>5. peri&oacute;dicamente (cada 6 meses), debe examinarse el paciente en busca de manifestaciones de enfermedades de transmisi&oacute;n sexual, ya que su detecci&oacute;n y manejo oportunos son relevantes para la prevenci&oacute;n de la transmisi&oacute;n del VIH; </P>     <P>6. laboratorios recientes (incluidos fecha y resultado de &uacute;ltima carga viral si se ha hecho y recuento de CD4);</P>     <P>7. un an&aacute;lisis o impresi&oacute;n;</P>     <P>8. un plan claramente establecido;</P>     <P>9. la impresi&oacute;n del m&eacute;dico en lo referente a estado de &aacute;nimo, uso de alcohol y drogas, estado nutricional, comportamientos de riesgo y entorno social (familiar, laboral y otros).</P>     <P>En el paciente que se encuentra en tratamiento la visita de seguimiento debe incluir, adem&aacute;s:</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>1. un registro cuantitativo del cumplimiento del tratamiento, ya sea el porcentaje basado en autorreporte o el puntaje o categor&iacute;a derivado de las escalas internacionalmente validadas, y</P>     <P>2. un registro de tolerancia a las medicinas, con especificaci&oacute;n de los efectos adversos en la historia cl&iacute;nica.</P>     <P>Mientras que el paciente asintom&aacute;tico que no est&eacute; en tratamiento puede realizar estas visitas m&eacute;dicas cada 6 meses, el paciente sintom&aacute;tico o en tratamiento debe realizarlas con mayor frecuencia.</P>     <P>El paciente que inicia tratamiento antirretroviral debe asistir a la consulta m&eacute;dica mensualmente, por lo menos, durante los primeros tres meses:</P>     <P>1. En el primer mes, el equipo m&eacute;dico-paciente debe concentrarse en el cumplimiento con el tratamiento y en el manejo y la vigilancia de eventos adversos.</P>     <P>2. Al final del segundo mes, el paciente debe asistir para la tomarse el examen de carga viral (ver secci&oacute;n de seguimiento paracl&iacute;nico) y para optimizar el cumplimiento y la tolerancia. </P>     <P>3. Una vez el resultado de la carga viral se encuentre disponible (cerca del final del tercer mes), debe asistir a la consulta para que el m&eacute;dico eval&uacute;e la respuesta al tratamiento. Al revisar los ex&aacute;menes, el m&eacute;dico determina si la respuesta es adecuada o no. Si la respuesta es adecuada, el paciente puede volver tres meses despu&eacute;s a realizarse la carga viral y el recuento de CD4 de control de 6 meses y en las semanas siguientes debe visitar a su m&eacute;dico para la discusi&oacute;n de resultados.</P>     <P>El paciente que se encuentra en tratamiento por m&aacute;s de 6 meses y ha tenido una respuesta adecuada, puede visitar al m&eacute;dico cada 3 meses, por lo menos, (puede ser m&aacute;s frecuente seg&uacute;n el concepto del m&eacute;dico).</P>     <P>En la primera visita del semestre, el equipo m&eacute;dico-paciente debe concentrarse en:</P>     <P>1. el cumplimiento con la terapia,</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>2. la tolerancia a las medicinas,</P>     <P>3. los comportamientos de riesgo,</P>     <P>4. el estado nutricional,</P>     <P>5. la funcionalidad social, y</P>     <P>6. opcional, revisi&oacute;n de algunos ex&aacute;menes de laboratorio que sean necesarios.</P>     <P>En la segunda visita del semestre, el paciente debe presentar los laboratorios de control terap&eacute;utico, es decir, la carga viral y el recuento de CD4. Seg&uacute;n los resultados, la siguiente visita se planea al mes siguiente, a los dos meses siguientes o a los tres meses siguientes (ver secci&oacute;n de seguimiento paracl&iacute;nico).</P>     <P>Los controles anexos incluyen visitas al trabajador encargado de asesorar el cumplimiento, a nutrici&oacute;n, a psicolog&iacute;a y a trabajo social. Las visitas de cumplimiento pueden ser realizadas por cualquier trabajador de la salud con experiencia en educaci&oacute;n de pacientes (enfermer&iacute;a, psicolog&iacute;a, pedagog&iacute;a, trabajo social) y deben seguir las recomendaciones estipuladas en la secci&oacute;n de cumplimiento. Las visitas a nutrici&oacute;n, psicolog&iacute;a y trabajo social deben programarse seg&uacute;n la necesidad. Si despu&eacute;s de la valoraci&oacute;n inicial por nutrici&oacute;n y psicolog&iacute;a se detectan alteraciones nutricionales o psicol&oacute;gicas de base, los profesionales de nutrici&oacute;n, psicolog&iacute;a y trabajo social deben programar el seguimiento del paciente. Si no existen alteraciones de base, entonces el paciente puede regresar seg&uacute;n la decisi&oacute;n del m&eacute;dico y de acuerdo con el seguimiento que siempre debe hacerse de las condiciones nutricionales (mediante el registro del peso e idealmente el &iacute;ndice de masa corporal), las condiciones psicol&oacute;gicas (seg&uacute;n seguimiento del estado de &aacute;nimo y del uso de alcohol y drogas) y las sociales (persistencia de comportamientos de riesgo, inestabilidad familiar o laboral, dificultades de funcionamiento con el entorno en general).</P>     <P>Adem&aacute;s, el seguimiento cl&iacute;nico debe incluir la valoraci&oacute;n por m&eacute;dicos especialistas, seg&uacute;n la necesidad determinada por el m&eacute;dico del programa.</P>     <P><B>6.2 Seguimiento de laboratorio</B></P>     <P>Posponga la realizaci&oacute;n de la carga viral dos semanas si el paciente tiene una infecci&oacute;n aguda o vacunaci&oacute;n reciente (IIB). (V&eacute;ase <A HREF="#tabla11">tabla 11</A>).</P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P align="Center"><A NAME="tabla11"></A><img src="/img/revistas/inf/v10n4/4a13t11.gif"></P>     <P><B>7. VIH y embarazo</B></P>     <P>Recomendaciones</P>     <P>Los cambios fisiol&oacute;gicos ocurridos durante la gestaci&oacute;n pueden afectar la absorci&oacute;n, distribuci&oacute;n, biotransformaci&oacute;n y eliminaci&oacute;n de los medicamentos, lo que explica las dos primeras consideraciones. De otro lado, el grado de riesgo de los antirretrovirales sobre el feto no s&oacute;lo depende de la sustancia en s&iacute;, sino de otros factores como la dosis utilizada, la edad gestacional en la que se administra el medicamento y la duraci&oacute;n de la exposici&oacute;n. La informaci&oacute;n sobre la seguridad de ciertos medicamentos en el embarazo se deriva de datos de toxicidad obtenidos en animales, lo cual es particularmente cierto para los antirretrovirales. Aunque los datos cl&iacute;nicos sobre antirretrovirales en el embarazo son muy limitados, hay suficiente informaci&oacute;n disponible sobre algunos agentes que permite clasificarlos como recomendados, agentes alternativos y contraindicados o no recomendados (7).</P>     <P>La <A HREF="#tabla12">tabla 12</A> muestra las consideraciones principales de los antirretrovirales en el embarazo.</P>      <P align="Center"><A NAME="tabla12"></A><img src="/img/revistas/inf/v10n4/4a13t12.gif"></P>     <P>El objetivo primordial de la quimioprofilaxis durante la gestaci&oacute;n es reducir los niveles de ARN viral para disminuir el riesgo de transmisi&oacute;n vertical. El esquema de profilaxis m&aacute;s aceptado incluye la utilizaci&oacute;n de zidovudina (AZT) antes, durante y despu&eacute;s del parto (<A HREF="#tabla13">tabla 13</A>), que debe iniciarse luego de terminar el primer trimestre en <B>todas </B>las pacientes gestantes, independientemente del recuento de CD4, del nivel de carga viral y de la presencia o ausencia de s&iacute;ntomas.</P>     <P><A HREF="#tabla13">tabla13</A></P>      <P align="Center"><A NAME="tabla13"></A><img src="/img/revistas/inf/v10n4/4a13t13.gif"></P>     <P><B>7.1 Detecci&oacute;n</B></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Las recomendaciones de detecci&oacute;n de VIH en embarazo se mencionan en la secci&oacute;n general de detecci&oacute;n y diagn&oacute;stico.</P>     <P><B>7.2 Terapia antirretroviral y la mujer embarazada</B></P>     <P>V&eacute;anse <A HREF="#tabla14">tabla 14</A>, <A HREF="#tabla15">tabla 15</A>, <A HREF="#tabla16">tabla 16</A> y <A HREF="#tabla17">tabla 17</A>.</P>      <P align="Center"><A NAME="tabla14"></A><img src="/img/revistas/inf/v10n4/4a13t14.gif"></P>      <P align="Center"><A NAME="tabla15"></A><img src="/img/revistas/inf/v10n4/4a13t15.gif"></P>      <P align="Center"><A NAME="tabla16"></A><img src="/img/revistas/inf/v10n4/4a13t16.gif"></P>      <P align="Center"><A NAME="tabla17"></A><img src="/img/revistas/inf/v10n4/4a13t17.gif"></P>     <P><B>7.3 Evaluaci&oacute;n inicial y seguimiento de la gestante infectada</B></P>     <P>Todo lo mencionado en las secciones de evaluaci&oacute;n inicial y seguimiento del paciente con VIH se aplican para la mujer embarazada. Las siguientes son recomendaciones adicionales. (V&eacute;ase <A HREF="#tabla18">tabla 18</A>).</P>      <P align="Center"><A NAME="tabla18"></A><img src="/img/revistas/inf/v10n4/4a13t18.gif"></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><B>7.4. Profilaxis del reci&eacute;n nacido de mujer infectada o de mujer con prueba de tamizaje positiva o dudosa con pruebas confirmatorias pendientes</B></P>     <P>V&eacute;ase <A HREF="#tabla19">tabla 19</A></P>     <P align="Center"><A NAME="tabla19"></A><img src="/img/revistas/inf/v10n4/4a13t19.gif"></P>     <P><B>7.5 Seguimiento del hijo de mujer infectada</B></P>     <P>El seguimiento del reci&eacute;n nacido se menciona en la secci&oacute;n de detecci&oacute;n.</P>     <P><B>8. Profilaxis de infecciones oportunistas</B></P>     <P>V&eacute;ase <A HREF="#tabla20">tabla 20</A></P>      <P align="Center"><A NAME="tabla20"></A><img src="/img/revistas/inf/v10n4/4a13t20.gif"></P>     <P><B>9. Exposici&oacute;n de riesgo</B></P>     <P><B>9.1 Exposici&oacute;n ocupacional</B></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>El sitio corporal donde ocurri&oacute; la exposici&oacute;n debe ser lavado con agua y jab&oacute;n, en el caso de la piel, y con agua en irrigaci&oacute;n, en el caso de mucosas (IIIA). No existe evidencia que soporte el uso de antis&eacute;pticos, pero tampoco est&aacute;n contraindicados. No se recomienda el uso de corrosivos o c&aacute;usticos. Una vez ocurrida la exposici&oacute;n, el trabajador debe contactar al personal de epidemiolog&iacute;a hospitalaria si est&aacute; disponible y, si no est&aacute; disponible, debe acudir al servicio de urgencias. Se debe llenar un reporte por escrito que incluya fecha, hora, detalles de la exposici&oacute;n, fuente de la exposici&oacute;n y conducta adoptada. Todo el proceso de evaluaci&oacute;n y toma de decisiones debe hacerse en las horas inmediatamente siguientes a la exposici&oacute;n (IIA). La evaluaci&oacute;n debe considerar un posible riesgo de transmisi&oacute;n de otros pat&oacute;genos (s&iacute;filis, hepatitis B, hepatitis C) (IIA). Se debe recomendar al expuesto pr&aacute;cticas que permitan evitar la posible transmisi&oacute;n del VIH a terceros durante el per&iacute;odo de seguimiento, mediante la utilizaci&oacute;n de cond&oacute;n, entre otros (ver secci&oacute;n de prevenci&oacute;n) (IIIA).</P>     <P>De estar indicada, la profilaxis postexposici&oacute;n debe iniciarse tan pronto como sea posible. Los estudios en animales sugieren que entre m&aacute;s r&aacute;pido se inicie la profilaxis es mejor, con un efecto cuestionable despu&eacute;s de 48 a 72 horas de ocurrida la exposici&oacute;n. La siguiente tabla muestra las recomendaciones de la profilaxis postexposici&oacute;n (IIA).</P>     <P>La selecci&oacute;n de los componentes de la profilaxis postexposici&oacute;n no es r&iacute;gida sino que depende de la historia de resistencia y de exposici&oacute;n de la fuente (IIIB). De estar disponible, debe consultarse un experto en enfermedades infecciosas o VIH/sida, pero, bajo ninguna circunstancia se debe retrasar el inicio de la profilaxis postexposici&oacute;n si est&aacute; indicada (IIIB). (<A HREF="#tabla21">V&eacute;ase tabla 21</A>).</P>      <P align="Center"><A NAME="tabla21"></A><img src="/img/revistas/inf/v10n4/4a13t21.gif"></P>     <P>Profilaxis postexposici&oacute;n de dos medicamentos: AZT-3TC o D4T-3TC. Hay que tener en cuenta si est&aacute; disponible la historia de la fuente.</P>     <P>Profilaxis postexposici&oacute;n de tres medicamentos: AZT-3TC-tercer medicamento, guiada seg&uacute;n la historia de exposici&oacute;n y la resistencia antirretroviral de la fuente; se puede usar el mismo esquema que para la iniciaci&oacute;n de ARV (efavirenz), si la historia de exposici&oacute;n es limitada. Si la fuente tiene una historia de exposici&oacute;n a m&uacute;ltiples esquemas o si la historia de exposici&oacute;n de la fuente es desconocida, considere utilizar como tercer medicamento lopinavirritonavir.</P>     <P>Prescribir la profilaxis postexposici&oacute;n por 4 semanas (IIB).</P>     <P>Evaluar los efectos adversos dos semanas despu&eacute;s de la iniciaci&oacute;n de la PPE (IIIB).</P>     <P>Obtenga los mismos ex&aacute;menes paracl&iacute;nicos que en pacientes que inician la terapia (ver secci&oacute;n de seguimiento) (IIIB).</P>     <P>Debe realizarse VIH-ELISA de base, al trabajador expuesto, en las horas siguientes al accidente (IIIB).</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Realizar VIH-ELISA a los 3 meses y a los 6 meses al trabajador expuesto a VIH, expuesto a fuente con estado de VIH desconocido o a fuente desconocida (IIIB).</P>     <P>Cuando la fuente es VIH negativo, no se requiere seguimiento (IIA).</P>     <P>9.2 Exposici&oacute;n no ocupacional</P>     <P>Si se decide administrar profilaxis postexposici&oacute;n, se debe escoger un esquema que tenga en cuenta la historia de la experiencia antirretroviral y la resistencia viral en la fuente. Si se desconocen esas circunstancias, se debe escoger un esquema potente y bien tolerado. Se puede utilizar la misma recomendaci&oacute;n mencionada en la secci&oacute;n de iniciaci&oacute;n de la terapia (AZT-3TC-efavirenz) si la historia de exposici&oacute;n a antirretrovirales en la fuente es limitada (IIIB). Si el individuo fuente tiene una historia de exposici&oacute;n a m&uacute;ltiples esquemas terap&eacute;uticos o si se desconoce la historia de exposici&oacute;n de la fuente, considere utilizar dos ITRN combinados con lopinavir-ritonavir (IIIB).</P>     <P>De estar disponible, debe consultarse un experto en enfermedades infecciosas o VIH/sida, pero, bajo ninguna circunstancia se debe retrasar el inicio de la profilaxis postexposici&oacute;n si est&aacute; indicada (IIIB).</P>     <P>El seguimiento es similar al mencionado en la exposici&oacute;n ocupacional (IIIB).</P>     <P>ABREVIA TURAS UTILIZADAS</P>     <P>3TC: lamivudina</P>     <P>Abac: abacavir</P>     <P>ADN: &aacute;cido desoxirribonucleico</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>AINES: antiinflamatorios no esteroides</P>     <P>ALT: transaminasa glut&aacute;mico-pir&uacute;vica (SGPT)</P>     <P>Anti-HBc: anticuerpo anti-Core para hepatitis B</P>     <P>ARN: &aacute;cido ribonucleico</P>     <P>ARV: antirretroviral</P>     <P>AZT: zidovudina</P>     <P>b.i.d.: dos veces al d&iacute;a (cada 12 horas)</P>     <P>BK: tinci&oacute;n para el bacilo de la tuberculosis</P>     <P>CDC: Centers for Disease Control and Prevention, Atlanta</P>     <P>CROI: Conference on Retrovirus and Opportunistic Infections</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>CV: carga viral</P>     <P>D4T: estavudina</P>     <P>DDI: didanosina</P>     <P>EF: efavirenz</P>     <P>FDA: Food and Drug Administration</P>     <P>FTC: emtricitabina</P>     <P>HBsAg: ant&iacute;geno de superficie de la hepatitis B</P>     <P>IAC: International AIDS Conference</P>     <P>ICAAC: Interscience Conference on Antimicrobial</P>     <P>Agents and Chemotherapy</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>IDSA: Infectious Diseases Society of America</P>     <P>IgG: inmunoglobulina G</P>     <P>IP: inhibidores de proteasa</P>     <P>ISS: Instituto de Seguros Sociales</P>     <P>ITRN (o N): inhibidores de la transcriptasa reversa nucle&oacute;sidos</P>     <P>ITRNN: inhibidores de la transcriptasa reversa no nucle&oacute;sidos</P>     <P>ITS: infecciones de transmisi&oacute;n sexual</P>     <P>IV: intravenoso</P>     <P>LDL: lipoprote&iacute;nas de baja densidad</P>     <P>N (o ITRN): Inhibidores de la transcriptasa reversa nucle&oacute;sidos</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>n: n&uacute;mero</P>     <P>PCR: reacci&oacute;n en cadena de la polimerasa</P>     <P>PPD: derivado proteico purificado (tuberculina)</P>     <P>q.d.: una vez al d&iacute;a</P>     <P>Ref: referencia</P>     <P>Rit, r: ritonavir</P>     <P><B>Sida: </B>s&iacute;ndrome de inmunodeficiencia adquirida</P>     <P><B>TAC: </B>tomograf&iacute;a axial computarizada.</P>     <P><B>TEC: </B>trabajador encargado de asesorar el cumplimiento</P>     <P><B>US PHS: </B>United States Public Health Service</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><B>VIH: </B>virus de la inmunodeficiencia humana.</P>     <P><B>VO: </B>por v&iacute;a oral</P>     <P><B>VPH: </B>virus del papiloma humano.</P>     <P><B>REFERENCIAS</B></P>     <P>1. <A HREF="http://www.minproteccionsocial.gov.co/VBeContent/library/documents/DocNewsNo15103DocumentNo1844.PDF" TARGET="_BLANK">http://www.minproteccionsocial.gov.co/VBeContent/library/documents/DocNewsNo15103DocumentNo1844.PDF</A> Consultado el 28 de noviembre del 2006.</P>     <P>2. Rossi, S&aacute;enz y Vargas. Cuentas Nacionales VIH/SIDA. Fundaci&oacute;n Mexicana para la Salud FUNSALUD. Iniciativa Regional sobre SIDA para Am&eacute;rica Latina y el Caribe SIDALAC. Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA, ONUSIDA. Bogot&aacute;: Ministerio de Salud de Colombia; 2002.</P>     <P>3. The Appraisal of Guidelines, Research, and Evaluation in Europe (AGREE) Collaborative Group. Guideline Development in Europe: An International Comparison. Int J Technol Assess Health Care 2000;16:1039-49.</P>     <P>4. Garfield FB, Garfield JM. Clinical judgment and clinical practice guidelines. Int J Technol Assess Health Care 2000;16:1050-60.</P>     <P>5. Larizgoitia I, Rodr&iacute;guez JR, Granados A, Comit&eacute; Asesor Cient&iacute;fico. ¿C&oacute;mo se toman las decisiones cl&iacute;nicas en atenci&oacute;n primaria? Opini&oacute;n de los profesionales. Barcelona: Coopers &amp; Lybrand; 1998.</P>     <P>6. Grimshaw J, Freemantle N, Wallace S, Russell I, Hurwitz, Watt I, et al. Developing and implementing clinical practice guidelines. Qual Health Care 1995;4:55-64.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>7. <A HREF="http://www.sign.ac.uk/" TARGET="_BLANK">http://www.sign.ac.uk</A>. Consultado el 9 de abril de 2005.</P>     <P>8. <A HREF="http://ngc.org/" TARGET="_BLANK">http://ngc.org/</A>. Consultado el 11 de marzo de 2005.</P>     <P>9. <A HREF="http://www.agreecollaboration.org/" TARGET="_BLANK">http://www.agreecollaboration.org/</A>. Consultado el 11 de marzo de 2005.</P>     <P>10. Oxman AD, Sacket DL. Guyatt GH, Evidence Based Medicine Working Group. How to Get Started. Based on the Users’ Guides to Evidence-based JAMA 1993;270(17):2093-5.</P>     <P>11. Barchini GE, Bud&aacute;n PD, Palliotto D. Procesos claves en la pr&aacute;ctica de la MBE. Universidad Nacional de Santiago del Estero - Facultad de Ciencias Exactas y Tecnolog&iacute;as, Departamento de Inform&aacute;tica. Santiago del Estero, Argentina.</P>     <P>12. Satya-Murti Evidence-Based Medicine: How to practice and teach EBM JAMA 2000; 284: 2382-2383.</P>     <P>13. <A HREF="http://www.journals.uchicago.edu/CID/journal/issues/v32n6/001571/001571.web.pdf" TARGET="_BLANK">http://www.journals.uchicago.edu/CID/journal/issues/v32n6/001571/001571.web.pdf</A> Consultado en abril del 2005.</P>     <P>14. Jovell AJ, Navarro-Rubio MD. Evaluaci&oacute;n de la evidencia cient&iacute;fica. Med Clin (Barc) 1995;105:740-3.</P> </FONT>      ]]></body>
</article>
