<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0124-0064</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista de Salud Pública]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev. salud pública]]></abbrev-journal-title>
<issn>0124-0064</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Instituto de Salud Publica, Facultad de Medicina - Universidad Nacional de Colombia]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0124-00642001000100006</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Alcoholismo, Tabaquismo y Sustancias Psicoactivas]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Vargas Pineda]]></surname>
<given-names><![CDATA[Diana R]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad Nacional de Colombia Maestría en Salud Pública ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>03</month>
<year>2001</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>03</month>
<year>2001</year>
</pub-date>
<volume>3</volume>
<numero>1</numero>
<fpage>74</fpage>
<lpage>88</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0124-00642001000100006&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0124-00642001000100006&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0124-00642001000100006&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2">     <p align="center"><font size="4"><b>Alcoholismo, Tabaquismo y  Sustancias Psicoactivas</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="left"><b>Diana R. Vargas Pineda<sup>1</sup> </b></p>     <p><b><sup>1</sup> </b>Terapeuta Ocupacional. Maestr&iacute;a en Salud P&uacute;blica. Universidad Nacional de Colombia. E-mail: <a href="mailto:divarg@hotmail.com">divarg@hotmail.com</a> </p> <hr>     <p>La salud mental puede interpretarse como la capacidad de las personas y de los grupos para interactuar entre s&iacute; y con el medio ambiente; un modo de promover el bienestar subjetivo, el desarrollo y uso &oacute;ptimo de las potencialidades psicol&oacute;gicas, ya sea cognitivas, afectivas o relacionales; as&iacute; mismo, como el logro de metas individuales y colectivas, en concordancia con la justicia y el bien com&uacute;n (1). Una parte de la salud mental se refleja en el consumo de sustancias psicoactivas, tabaco y alcohol. </p>     <p>Seg&uacute;n estimaciones del Banco Mundial los trastornos mentales representan aproximadamente el 9 % de todas las p&eacute;rdidas econ&oacute;micas debidas a enfermedades y el 15 % de la carga global de la enfermedad (2). Adicionalmente surgen otras manifestaciones a las cuales es necesario hacer referencia: los costos imposibles de calcular de un sinn&uacute;mero de vidas desaparecidas en situaciones generadas por la producci&oacute;n, tr&aacute;fico, distribuci&oacute;n y consumo se sustancias ilegales con fuertes implicaciones dentro de la estabilidad pol&iacute;tica y social de los pa&iacute;ses. </p>     <p><b>ABUSO DE SUSTANCIAS </b></p>     <p>Las manifestaciones mentales de los individuos pueden responder a patrones culturales que influyen en el comportamiento y a factores individuales o gen&eacute;ticos que producen la enfermedad mental o la salud mental. Estos pueden ser vistos a partir de aproximaciones biol&oacute;gicas o psicol&oacute;gicas que tratan de entender la compleja interrelaci&oacute;n del individuo y su entorno, y las respuestas hacia estos. Una de estas manifestaciones corresponde a las conductas adictivas hacia sustancias psicoactivas, o el abuso de sustancias, entendido como un patr&oacute;n desadaptativo de consumo, expresado en consecuencias adversas significativas y recurrentes que pueden llevar al incumplimiento de obligaciones importantes, al consumo en situaciones de peligro f&iacute;sico, a problemas legales m&uacute;ltiples y problemas sociales e interpersonales (3). </p>     <p>Estas conductas son expresi&oacute;n resultante de los diferentes factores de riesgo que est&aacute;n en juego con respecto a la salud mental del ser humano, y depende de las condiciones en las que se desenvuelve la persona en t&eacute;rminos laborales, los lazos sociales y afectivos y en general al desarrollo de su personalidad y medio ambiente donde vive y se desempe&ntilde;a. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Las sustancias psicoactivas, bien sean aceptadas o ilegales, constituyen &quot;sustancias ex&oacute;genas que afectan el sistema nervioso central, induciendo a respuestas que generalmente son reconocidas subjetivamente como de calma, energ&iacute;a o placer&quot; (4). Los costos de su consumo se miden en cuanto a los efectos adversos para la salud, que se reflejan en los gastos para el tratamiento del abuso y des&oacute;rdenes asociados, as&iacute; como la morbilidad y mortalidad prematuras, y la p&eacute;rdida de la productividad de la persona, el crimen, la violencia, y los programas de rehabilitaci&oacute;n social (4). </p>     <p><b>FACTORES DE RIESGO</b> </p>     <p>En el desarrollo mental se encuentran en juego una serie de factores que seg&uacute;n la capacidad de respuesta de la persona genera mecanismos de adaptaci&oacute;n favorables o desfavorables. </p>     <p>Los factores de riesgo rese&ntilde;ados a continuaci&oacute;n corresponden a la recopilaci&oacute;n presentada por la Cirujana General en 1998; se refieren a las diferentes circunstancias inmersas en la vida del individuo que pueden desencadenar con mayor facilidad un comportamiento de car&aacute;cter adictivo (5). </p>     <p>Factores de riesgo gen&eacute;ticos: Se refieren a la mayor vulnerabilidad por parte de algunos individuos con respecto a otros, aun compartiendo circunstancias similares; esta susceptibilidad muy probablemente es transmitida gen&eacute;ticamente. Cabe mencionar la relaci&oacute;n entre estos factores gen&eacute;ticos y las caracter&iacute;sticas del medio ambiente que pueden favorecer o no su desencadenamiento. </p>     <p>Factores de riesgo de trasmisi&oacute;n familiar: La mayor predisposici&oacute;n al alcoholismo y consumo de sustancias, es decir, a la dependencia en general, se puede originar debido a la convivencia con otros consumidores, la permisividad ante el uso de las sustancias, la carencia de v&iacute;nculos afectivos adecuados entre los miembros de la familia, la pobre participaci&oacute;n de los padres en la educaci&oacute;n de sus hijos, el ejercicio inadecuado de la autoridad (por exceso o defecto), pautas de disciplina incorrectas o inconstantes, desintegraci&oacute;n familiar, sobreprotecci&oacute;n, patrones de comunicaci&oacute;n negativos como criticas permanentes y culpabilizaci&oacute;n, y el predominio de una comunicaci&oacute;n conflictiva (6). </p>     <p>Factores de riesgo individuales: La edad es un factor importante a tener en cuenta; el adolescente y el adulto joven del g&eacute;nero masculino presentan mayor predisposici&oacute;n a iniciarse en el consumo. La conducta que puede resultar corresponde a estados de agresividad, violencia y en general comportamientos antisociales. De otro lado, algunos estados emocionales pueden prevalecer: la depresi&oacute;n, hostilidad, ansiedad y baja autoestima. </p>     <p>Factores de riesgo socioculturales: La sociedad de consumo lleva impl&iacute;citos mecanismos de seducci&oacute;n, lo que es favorecido en gran parte por los medios de comunicaci&oacute;n; por ejemplo, la atractiva publicidad relacionada con el cigarrillo y el alcohol. </p>     <p>Los grupos de pares son los que m&aacute;s se asocian con el inicio y mantenimiento del consumo, y con respecto a la escuela de manera importante opera el modelo de maestros consumidores de tabaco o alcohol. De igual forma, pueden incidir la deficiencia de alternativas para el correcto manejo del tiempo libre, el modelo autocr&aacute;tico de autoridad y el predominio de un curr&iacute;culo academicista en vez de enfatizar en la formaci&oacute;n humana. Finalmente, la disponibilidad de las sustancias en ciertos ambientes que rodean al joven como espect&aacute;culos, discotecas y variados sitios de encuentro de estos facilitan su acceso al consumo. </p>     <p>Factores psicosociales: La presencia de factores relacionados con la salud y el desarrollo humano, expresados en s&iacute;ntomas inespec&iacute;ficos como dolores difusos, trastornos del sue&ntilde;o, ansiedad o depresi&oacute;n, son indicativos de la habilidad de algunos individuos para detectar con mayor facilidad las manifestaciones psicol&oacute;gicas que pueden indicar una respuesta negativa a eventos determinados y el control que este mismo ejerce sobre dicho factor. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>FACTORES PROTECTORES </b></p>     <p>En general la literatura mundial no ha dado mayor trascendencia a los factores protectores, ya que en su mayor parte equivalen a la contraposici&oacute;n del factor de riesgo. Sin embargo, se encuentran: la influencia positiva del grupo de amigos (pares, pr&aacute;cticas sanas sin riesgo), adecuados v&iacute;nculos y comunicaci&oacute;n entre padres e hijos (apoyo emocional), el respeto a los rituales b&aacute;sicos familiares donde hay intercambio de experiencias, soporte emocional y compa&ntilde;&iacute;a mutua entre los miembros lo que implica mayor apego familia, el nivel de escolaridad mas elevado, una adecuada autoestima, y la disponibilidad de &aacute;reas de esparcimiento (6). </p>     <p>Un estudio present&oacute; una serie de factores protectores que evitan la llegada de la persona al consumo y abuso: religiosidad, actividades conjuntas en familia, di&aacute;logo abierto y franco, expresiones de afecto, no consumo por parte de los padres, sentido de pertenencia, toma de decisiones por parte de todos los miembros de la familia, respeto a la autonom&iacute;a y claridad de normas. Espec&iacute;ficamente relacionados con la mujer mencionan madres con roles positivos, restricci&oacute;n de la bebida a ocasiones especiales y el rechazo a la relaci&oacute;n entre el modelo femenino y el consumo de alcohol (8). </p>     <p><b>SITUACI&Oacute;N INTERNACIONAL </b></p>     <p><b>ALCOHOLISMO</b></p>     <p>El alcohol es una de las sustancias mas usadas a nivel mundial. El consumo de alcohol es frecuentemente permitido en ni&ntilde;os y adolescentes, situaci&oacute;n que explica el inicio temprano de su consumo. </p>     <p>Su rol es importante en &quot;actos violentos como accidentalidad, suicidio y homicidio; en enfermedades org&aacute;nicas como la cirrosis hep&aacute;tica y pancreatitis; problemas laborales y p&eacute;rdida de productividad por ausentismo, accidentes de trabajo e incapacidades; a&ntilde;os potenciales de vida perdidos; aumento de la demanda en la atenci&oacute;n m&eacute;dica; y otro efectos negativos sobre el individuo, el n&uacute;cleo familiar y la sociedad&quot; (9). </p>     <p>Igualmente es la sustancia m&aacute;s relacionada con violencia dom&eacute;stica y aumenta el riesgo de contraer infecci&oacute;n por VIH debido al comportamiento sexual sin protecci&oacute;n, frecuente cuando se est&aacute; en estado de embriaguez. Es el segundo factor causante de muerte prematura despu&eacute;s del tabaco. </p>     <p>A nivel mundial los mayores niveles de consumo y la mayor prevalencia de problemas relacionados con el consumo se encuentran es las regiones m&aacute;s desarrolladas: Europa, Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda. </p>     <p>En Europa, durante el per&iacute;odo de 1950 a 1985 se produjo un notable aumento en la producci&oacute;n y el consumo de bebidas alcoh&oacute;licas. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha observado un estancamiento e inclusive disminuci&oacute;n del consumo en pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n Europea y Escandinavos (exceptuando pa&iacute;ses como Espa&ntilde;a, Portugal y Alemania donde el bajo precio del alcohol estimula su consumo). En la <a href="#f1">Figura 1</a> se presenta el consumo de alcohol y una de las m&aacute;s directas consecuencias de su consumo la cirrosis hep&aacute;tica (10). </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><a name="f1"><img src="img/revistas/rsap/v3n1/n1a5g1.gif"></a></p>     <p>La disminuci&oacute;n del consumo se&ntilde;alado probablemente es debido a la legislaci&oacute;n contenida en documentos como la Carta Constitucional Europea, que &quot;...contempla acciones para regular la producci&oacute;n, distribuci&oacute;n, y consumo de alcohol; as&iacute; como principios &eacute;ticos y estrategias para la acci&oacute;n, el enfoque en programas educativos en la ni&ntilde;ez a trav&eacute;s de leyes que limiten el impulso a la bebida y otras acciones de car&aacute;cter legislativo y las medidas de pol&iacute;tica fiscal. La legislaci&oacute;n apunta a la protecci&oacute;n de los consumidores y la protecci&oacute;n de la salud p&uacute;blica&quot; (11). </p>     <p>En Estados Unidos, un estudio realizado por el Instituto Nacional de Abuso del Alcohol en 1988, clasific&oacute; la mayor&iacute;a de los norteamericanos como bebedores frecuentes (51,4 %); alrededor del 27 % de la muestra estudiada report&oacute; beber mas de tres veces a la semana y el n&uacute;mero de tragos por ocasi&oacute;n de beber fue del orden de 2,9. Un estudio patrocinado por la misma entidad en el a&ntilde;o de 1992 encontr&oacute; que la tasa de prevalencia para el consumo del alcohol es mayor en la poblaci&oacute;n de 45 a&ntilde;os y m&aacute;s, y la mortalidad por suicidio predomina en adolescentes mujeres y adultas j&oacute;venes como consecuencia de beber (4). </p>     <p>Como lo presenta el informe la Salud en las Am&eacute;ricas, la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses reportan dependencia del alcohol de un 6 % a 8 % para la poblaci&oacute;n mayor de 12 a&ntilde;os y cerca del 12 % son bebedores excesivos (12). </p>     <p>En Am&eacute;rica Latina se presentan cifras elevadas de defunci&oacute;n por cirrosis hep&aacute;tica en las zonas de Chile, M&eacute;xico y Puerto Rico. En pa&iacute;ses como Argentina y Uruguay se ha reducido notablemente el consumo de alcohol y la muerte por cirrosis hep&aacute;tica (12). </p>     <p><b>TABAQUISMO</b> </p>     <p>Si se mantienen los patrones actuales de consumo de tabaco aproximadamente 500 millones de personas, de las que casi la mitad son ni&ntilde;os ahora, morir&aacute;n por esa causa seg&uacute;n la OMS (13). El cigarrillo es la mayor causa de mortalidad en pa&iacute;ses desarrollados, maneja costos tanto directos como indirectos, referidos los primeros a los relacionados con el cuidado de la salud y los segundos con la p&eacute;rdida de productividad morbilidad, discapacidad y muerte prematura. </p>     <p>Dentro de su composici&oacute;n, el cigarrillo presenta alrededor de 4 000 compuestos entre los que se encuentran diferentes sustancias clasificadas como cancer&iacute;genas que afectan no s&oacute;lo al fumador activo sino tambi&eacute;n a los fumadores pasivos, en especial a la poblaci&oacute;n infantil y los ancianos. </p>     <p>El tabaquismo, mas que un h&aacute;bito es hoy la adicci&oacute;n a una droga (7), con una serie de alteraciones ampliamente conocidas que provoca su consumo: enfermedad coronaria, enfermedad cerebro vascular; c&aacute;ncer pulmonar, de la cavidad oral, de laringe, es&oacute;fago, est&oacute;mago, renal, pancre&aacute;tico y de cuello uterino; enfermedad pulmonar obstructiva cr&oacute;nica; enfermedad gastrointestinal; enfermedad periodontal y enfermedad materna-infantil como muerte neonatal, aborto espont&aacute;neo y bajo peso al nacer) (4). </p>     <p>Seg&uacute;n estimaciones de la OMS el tabaco se considera la causa de 40 a 45 % de todas las muertes por c&aacute;ncer, un 90 a 95 % de muertes por c&aacute;ncer de pulm&oacute;n, el 75 % de las muertes por enfermedad pulmonar obstructiva cr&oacute;nica, alrededor del 20 % de muertes por enfermedad vascular y 35% de muertes por enfermedad cardiovascular en hombres de 35 a 69 a&ntilde;os habitantes en los pa&iacute;ses industrializados. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Las prevalencias mundiales de consumo estimadas por g&eacute;nero en las regiones de la OMS se presentan en la siguiente <a href="#t1">tabla</a>. </p>     <p align="center"><a name="t1"><img src="img/revistas/rsap/v3n1/n1a5t1.gif"></a></p>     <p>El consumo mundial se ha mantenido constante, debido a que en los pa&iacute;ses desarrollados se fuman cada vez menos cigarrillos por d&iacute;a, mientras que en pa&iacute;ses en desarrollo se fuman m&aacute;s. </p>     <p>La industria del tabaco se encuentra controlada por unos pocos monopolios estatales (China, Estados Unidos, India, Brasil y Turqu&iacute;a). La producci&oacute;n y exportaci&oacute;n de tabaco es la principal fuente econ&oacute;mica en pa&iacute;ses como Zimbawe y Malawi y una de las m&aacute;s significativas fuentes en otros pa&iacute;ses como la China (alto consumidor) y Estados Unidos, lo cual dificulta el cumplimiento de las pol&iacute;ticas planteadas para su control a nivel internacional. </p>     <p>Las pol&iacute;ticas mundiales tienden a controlar la producci&oacute;n del tabaco por medio de diferentes medidas que enfatizan la importancia de una legislaci&oacute;n fuerte, incluyendo la prohibici&oacute;n total de todas las formas de promoci&oacute;n directa e indirecta de productos del tabaco, los aumentos regulares en los impuestos, la protecci&oacute;n completa para los no fumadores, la educaci&oacute;n obligatoria sobre el consumo y la prohibici&oacute;n de fumar en el transporte p&uacute;blico, las escuelas y entidades de salud (14). </p>     <p><b>SUSTANCIAS PSICOACTIVAS</b> </p>     <p>Los trastornos relacionados con sustancias incluyen el consumo excesivo, los efectos secundarios de un medicamento y la exposici&oacute;n a t&oacute;xicos. Aque llos se clasifican en trastornos por consumo de sustancias (dependencia y abuso) y trastornos inducidos por sustancias (intoxicaci&oacute;n, abstinencia, <i>delirium </i> inducido por sustancias, demencia persistente, trastorno amn&eacute;sico, trastorno sic&oacute;tico, del estado de &aacute;nimo, ansiedad, disfunci&oacute;n sexual y trastorno del sue&ntilde;o) (3). </p>     <p>Estudios espec&iacute;ficos realizados en Estados Unidos como el &quot;National Comorbidity Survey&quot; y &quot;Monitoring the Future&quot; han presentado la proporci&oacute;n de personas que tienen dependencia hacia las drogas, abusan de ellas y tienen desordenes mentales relacionados. El orden descendente es as&iacute;: marihuana 46,3 %, coca&iacute;na 16,2 %, estimulantes 15,3 %, ansiol&iacute;ticos – sedantes e hipn&oacute;ticos 12,7 %, alucin&oacute;genos 10,6 %, inhalables 6,8 % y hero&iacute;na 1,5 %. El tabaco registra un uso de 76,6 % aportando la tasa de dependencia m&aacute;s elevada (4). </p>     <p>El consumo de sustancias ha evidenciado un uso creciente no s&oacute;lo en los pa&iacute;ses tradicionalmente consumidores como Espa&ntilde;a, Francia y Estados Unidos, sino tambi&eacute;n en pa&iacute;ses productores y distribuidores como Per&uacute;, Bolivia y M&eacute;xico. Lo anterior puede ser explicado por la endeble composici&oacute;n familiar y los patrones cambiantes de actitud frente a la vida (15) </p>     <p>La investigaci&oacute;n y las observaciones indican que la edad de inicio del uso de drogas es cada vez menor; lo cual se ha observado de manera especial en ni&ntilde;os de la calle. Un estudio en ciudad de M&eacute;xico encontr&oacute; que el 12 % de las personas que hab&iacute;a iniciado el uso del pegante lo hizo a la edad de 9 a&ntilde;os. En Bolivia y Per&uacute;, ni&ntilde;os de ocho a&ntilde;os de edad informaron haber iniciado el consumo de bazuco (16,17). </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>SITUACI&Oacute;N EN COLOMBIA </b></p>     <p>En Colombia se encuentran algunos factores de riesgo espec&iacute;ficos resultado de las din&aacute;micas sociales y pol&iacute;ticas por las que se encuentra atravesando el pa&iacute;s. As&iacute;, &quot;...buena parte de la poblaci&oacute;n colombiana se encuentra en riesgo de ver comprometida su salud mental, y en virtud de la confluencia de una amplia serie de factores presentes actuando sin&eacute;rgicamente, la probabilidad de sufrir alg&uacute;n tipo de alteraci&oacute;n mental se ve multiplicada, adquiriendo un car&aacute;cter exponencial en el caso de la poblaci&oacute;n infantil (1). As&iacute; mismo, el Segundo Estudio Nacional de Salud Mental, realizado en Colombia en el a&ntilde;o de 1997 contiene datos que pueden interpretarse como factores de riesgo espec&iacute;ficos: una de cada cuatro personas tiene a su familia desintegrada, se evidencia el deterioro de las relaciones de apoyo social, una marcada insatisfacci&oacute;n, del 78,2 %, por la situaci&oacute;n del pa&iacute;s y la desconfianza hacia las autoridades pol&iacute;ticas con un 71,9 %, hacia los funcionarios p&uacute;blicos con el 40 % y de polic&iacute;a con 30,7 %. </p>     <p>Alcoholismo </p>     <p>La prevalencia de consumo de bebidas alcoh&oacute;licas en 1997 fue del 85,8 % de la poblaci&oacute;n, lo que represent&oacute; un aumento de 18,7 %, entre 1987 y 1997 (<a href="#f2">Figura 2</a>). Por g&eacute;nero, la prevalencia en el mismo a&ntilde;o fue de 85,5 % para el masculino y 88,9 % para el femenino. En general, se encuentra un incremento del consumo por parte del g&eacute;nero femenino que se puede relacionar con la mayor aceptaci&oacute;n hacia la participaci&oacute;n de la mujer en espacios sociales y recreativos que anteriormente le exig&iacute;an mas control en el consumo de bebidas. </p>     <p align="center"><a name="f2"><img src="img/revistas/rsap/v3n1/n1a5g2.gif"></a></p>     <p>La edad de iniciaci&oacute;n est&aacute; en el grupo de 12 a 15 a&ntilde;os, lo cual es importante tener en cuenta ya que la literatura refiere que &quot;la temprana iniciaci&oacute;n del consumo se comporta como predictor de consumo problem&aacute;tico, y est&aacute; asociado con problemas de policonsumo y violencia juvenil&quot; (7). </p>     <p>El sondeo nacional del consumo de drogas en j&oacute;venes, realizado en 1999, en 29 ciudades colombianas por el programa &quot;Rumbos&quot; de la Presidencia de la Rep&uacute;blica, encontr&oacute; el alcohol como la sustancia de mayor consumo en la poblaci&oacute;n de 10 a 24 a&ntilde;os, con una prevalencia de vida del 73 %. Los consumos mas altos se encontraron en Bogot&aacute;, Manizales, Tunja, Riohacha, Yopal y Bucaramanga (18). </p>      <p>Las pol&iacute;ticas encaminadas al control del alcoholismo se han dirigido al control de la venta a menores de edad y a mujeres en estado de gestaci&oacute;n, y al establecimiento del horario de trasmisi&oacute;n de publicidad relacionada con alcohol y tabaco. De igual forma se dictan medidas de protecci&oacute;n social y rehabilitaci&oacute;n de toxic&oacute;manos y alcoh&oacute;licos, entre otros. Con respecto al tratamiento es de resaltar acciones a nivel de organizaciones no gubernamentales como Alcoh&oacute;licos An&oacute;nimos que act&uacute;a con efectividad en la rehabilitaci&oacute;n de individuos en m&aacute;s de 160 pa&iacute;ses. De esta organizaci&oacute;n existen solamente en Bogot&aacute; 91 grupos sin &aacute;nimo de lucro que brindan apoyo a personas en estado de alcoholismo y a sus familias (19). </p>     <p>Tabaquismo </p>     <p>A la par con el alcohol, el tabaco se comporta como una de las sustancias &quot;puerta de entrada&quot; para el consumo de otras sustancias. La siguiente figura muestra la prevalencia de consumo de cigarrillo en Colombia. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><img src="img/revistas/rsap/v3n1/n1a5g3.gif"></p>     <p>Los estudios de factores de riesgo I y II (ENFREC), realizados en Colombia en 1993 y 1998 muestran un descenso de la prevalencia de tabaquismo en hombres y mujeres del 21,4 % en 1993 a 18,9 % en 1998. Esta tendencia a la disminuci&oacute;n de la prevalencia tambi&eacute;n fue encontrada por la Fundaci&oacute;n Santaf&eacute; en dos encuestas realizadas a nivel nacional; la primera, de 1993, indica una prevalencia anual de 25,8 % que disminuy&oacute; en la de 1996 a 21,4 % (20). </p>     <p>Sin embargo, la tendencia es diferente en los adolescentes entre 12 a 17 a&ntilde;os, en los que se encontr&oacute; una elevaci&oacute;n del uso experimental del cigarrillo de un 12,7 % en 1993 a un 18,6 % en 1998. De otra parte, el consumo de cigarrillo en j&oacute;venes es menor que el del alcohol.</p>     <p>Sustancias Psicoactivas </p>     <p>El consumo de sustancias psicoactivas se ha convertido en un problema de salud p&uacute;blica (21), seg&uacute;n lo refiere la Pol&iacute;tica Nacional de Salud Mental (1). Se debe tener en cuenta que drogas tradicionalmente consumidas en el exterior se est&aacute;n utilizando con furor en Colombia, como lo es el &eacute;xtasis, especialmente en j&oacute;venes de estratos altos (22). </p>     <p><i>Tranquilizantes Menores </i>. En el estudio de Salud Mental de 1997 se encontraron las prevalencias presentadas en la <a href="#f4">Figura 4</a>. Adicionalmente, se encontr&oacute; mayor prevalencia en el g&eacute;nero femenino en el rango de edad de 25 a 29 a&ntilde;os, seguido por el rango de 16 a 19 a&ntilde;os. </p>     <p align="center"><a name="f4"><img src="img/revistas/rsap/v3n1/n1a5g4.gif"></a> </p>     <p><i>Anfetaminas </i>. Estas sustancias presentan una menor prevalencia de consumo, son frecuentemente utilizadas por estudiantes o conductores que necesitan estar vigilantes durante periodos prolongados de tiempo. </p>     <p>El estudio mencionado arroj&oacute; datos de prevalencia anual del 6 por mil, sin diferencias importantes con respecto al g&eacute;nero. El grupo de edad con mayor consumo fue el de 30 a 37 a&ntilde;os, as&iacute; como el estrato sin educaci&oacute;n formal. De otra parte, seg&uacute;n el Sondeo Nacional, se encontr&oacute; las anfetaminas en el sexto lugar de consumo. </p>     <p><i>Marihuana </i>. La marihuana juega un importante papel en la epidemia del consumo de sustancias; es la droga ilegal de mayor consumo en los j&oacute;venes, tanto en el pa&iacute;s como en el &aacute;mbito mundial. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los estudios de 1993, 1997 y el sondeo de 1999 muestran a esta sustancia en el primer lugar de consumo en Colombia. Seg&uacute;n el estudio de salud mental de 1997 la prevalencia para el g&eacute;nero masculino fue mayor en el grupo de 25 a 29 a&ntilde;os, y en la poblaci&oacute;n sin educaci&oacute;n formal. En la <a href="#f5">Figura 5</a> se observa la tendencia de consumo de la sustancia en el pa&iacute;s durante la d&eacute;cada 1987 – 1997. </p>     <p align="center"><a name="f5"><img src="img/revistas/rsap/v3n1/n1a5g5.gif"></a> </p>     <p>Seg&uacute;n el Sondeo Nacional, en Medell&iacute;n y las tres ciudades del eje cafetero las tasas de consumo duplican el promedio de las 29 ciudades incluidas en el estudio, seguidas de Bogot&aacute;, Cali y Bucaramanga. </p>     <p>En Bogot&aacute; se encuentra que el consumo de marihuana es mayor en hombres de estrato alto, con edades comprendidas entre 25 a 34 a&ntilde;os (23). </p>     <p>Con respecto a esta sustancia es importante mencionar el desconocimiento de los efectos reales de la misma. Es frecuente que las personas describan la marihuana como poco peligrosa ya que no produce adicci&oacute;n, por esto se sugiere en la Pol&iacute;tica Nacional de Salud Mental &quot;la mayor actualizaci&oacute;n del cuerpo m&eacute;dico, y de la comunidad en general, sobre los efectos del consumo de la marihuana en los seres humanos&quot; (1). </p>     <p><i>Bazuco </i>. El bazuco fue iniciado en el Per&uacute;, y su consumo se ha dado en Colombia en forma epid&eacute;mica (9). Se asocia con individuos que habitan en la calle, dado el costo y la calidad de la sustancia. </p>     <p>El estudio de 1993 encontr&oacute; como la edad de inicio era de los 11 a los 15 a&ntilde;os con un 16,7 %, de 16 a 18 a&ntilde;os y de 19 a 25 a&ntilde;os con 33,4 %. En el estudio de 1997 se encontr&oacute; que los grupos de mayor riego fueron, en el g&eacute;nero femenino el de 16 a 19 a&ntilde;os y del g&eacute;nero masculino el de 20 a 24 a&ntilde;os. </p>     <p><i>Inhalables </i>. Las substancias inhalables son frecuentemente usadas por los ni&ntilde;os callejeros para mantenerse despiertos o alerta, o al contrario para lograr dormir, eliminar el dolor f&iacute;sico o emocional, o para reemplazar la ingesta de alimentos. Esta sustancia es la m&aacute;s usada por los ni&ntilde;os callejeros por su bajo precio y alta disponibilidad (17). Por ejemplo, el pegante se consigue en &aacute;reas donde la zapater&iacute;a es com&uacute;n, los solventes en las &aacute;reas industriales as&iacute; como varias formas de inhalables, alcohol y nicotina. El uso de droga entre las personas de la calle se relaciona estrechamente con otros problemas de salud y comportamientos de riesgo como la prostituci&oacute;n, la explotaci&oacute;n sexual y el sexo inseguro, pr&aacute;ctica que ha contribuido a una incidencia creciente de HIV/SIDA entre este grupo en particular. </p>     <p align="center"><img src="img/revistas/rsap/v3n1/n1a5g6.gif"> </p>     <p>En el estudio de 1997 se incluy&oacute; por primera vez estas sustancias, teniendo en cuenta no solo la inhalaci&oacute;n provocada, sino la accidental y la ocupacional; por lo tanto, estos datos reflejan un monitoreo en el patr&oacute;n de consumo (7), sin incluir la poblaci&oacute;n realmente implicada </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>REFERENCIAS </b></p>     <!-- ref --><p>1. Ministerio de Salud de Colombia. Pol&iacute;tica Nacional de Salud Mental. Santaf&eacute; de Bogot&aacute;: Ministerio de Salud; 1997. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000084&pid=S0124-0064200100010000600001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>2. Banco Mundial. Informe sobre el Desarrollo Mundial .Invertir en Salud Washington: Banco Mundial; 1993. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000085&pid=S0124-0064200100010000600002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>3. Asociaci&oacute;n Americana de Psiquiatr&iacute;a. Manual Diagn&oacute;stico y Estad&iacute;stico de los Trastornos Mentales DSM-IV. Espa&ntilde;a: Masson; 1995. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000086&pid=S0124-0064200100010000600003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>4. Wallace R. Editor. Public Health and Preventive Medicine: Appleton &amp; Langue; 1998. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000087&pid=S0124-0064200100010000600004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>5. Reporte del Cirujano General. Los Fundamentos de la Salud Mental y la Enfermedad Mental. Washington; 1998. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000088&pid=S0124-0064200100010000600005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>6. Alcald&iacute;a Mayor de Santaf&eacute; de Bogot&aacute;. Unidad Coordinadora de Prevenci&oacute;n Integral (UCPI). Consumo de SPA en Adolescentes escolarizados en tres localidades de Santaf&eacute; de Bogot&aacute;; 1998. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000089&pid=S0124-0064200100010000600006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>7. Ministerio de Salud de Colombia. Segundo Estudio Nacional de Salud Mental y Consumo de Sustancias Psicoactivas en Colombia. Santaf&eacute; de Bogot&aacute;; 1997. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000090&pid=S0124-0064200100010000600007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>8. Alcald&iacute;a Mayor de Santaf&eacute; de Bogot&aacute;. Unidad Coordinadora de Prevenci&oacute;n Integral (UCPI), Universidad de los Andes Programa La Casa. Segundo Estudio de Consumo de SPA en la Ciudad de Santa Fe de Bogot&aacute;; 1992. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000091&pid=S0124-0064200100010000600008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>9. Ministerio de Salud de Colombia. Segundo Estudio Nacional de Salud Mental y Consumo de Sustancias Psicoactivas Colombia; Santaf&eacute; de Bogot&aacute;; 1993. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000092&pid=S0124-0064200100010000600009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>10. Mart&iacute;nez F, Ant&oacute; J. Salud P&uacute;blica. Madrid : Mc Graw Hill; 1998. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000093&pid=S0124-0064200100010000600010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>11. Lehto J. The <a>Economics of Alcohol Policy </a>European Alcohol Action Plan. In: European Series No. 61. WHO; 1995. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000094&pid=S0124-0064200100010000600011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>12. Organizaci&oacute;n Panamericana de la Salud. La Salud en las Am&eacute;ricas. Vol&uacute;menes I y II. Washington. PC 569; 1998. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000095&pid=S0124-0064200100010000600012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>13. Organizaci&oacute;n Panamericana de la Salud. La Epidemia del Tabaquismo. Washington. PC 577; 2000. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000096&pid=S0124-0064200100010000600013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>14. World Health Organization. Tobacco or Health: A Global Status Report. Geneve; 1997. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000097&pid=S0124-0064200100010000600014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>15. Cohen W, Inaba D. Drogas: Estimulantes, Depresores, Alucin&oacute;genos: Grupo Editorial Latinoamericano. Argentina; 1992. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000098&pid=S0124-0064200100010000600015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>16. Anderson P. Health Promotion in the Workplace: Alcohol and Drug Abuse. En: WHO Regional Publications, European Series. No. 59. WHO;1995. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000099&pid=S0124-0064200100010000600016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  17. Alcald&iacute;a Mayor de Santaf&eacute; de Bogot&aacute; . Unidad Coordinadora de Prevenci&oacute;n Integral (UCPI). Consumo de Sustancias Inhalables en Santaf&eacute; de Bogot&aacute;; 1998. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000100&pid=S0124-0064200100010000600017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>18. Programa Presidencial Rumbos. Sondeo Nacional de Consumo de Drogas en J&oacute;venes 1999 – 2000. Santaf&eacute; de Bogot&aacute;; 2000. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000101&pid=S0124-0064200100010000600018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>19. Alcoh&oacute;licos An&oacute;nimos. Preguntas y Respuestas acerca del Programa para la recuperaci&oacute;n de la enfermedad del Alcoholismo. Medell&iacute;n: Oficina de Servicios Generales; 1999. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000102&pid=S0124-0064200100010000600019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>20. Ministerio de Salud de Colombia. II Estudio Nacional de Factores de Riesgo de Enfermedades Cr&oacute;nicas – ENFREC II. Tomo II: Tabaquismo. Santaf&eacute; de Bogot&aacute;; 1999. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000103&pid=S0124-0064200100010000600020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>21. Rold&aacute;n I. El abuso de las drogas, una perspectiva internacional. Revista Fac. Med. U. Nal. Abril – Junio 2000. Vol. 48 (2): 77- 88. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000104&pid=S0124-0064200100010000600021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>22. Alcald&iacute;a Mayor de Santa Fe de Bogot&aacute;. Unidad Coordinadora de Prevenci&oacute;n Integral (UCPI). Extasis &iquest;La nueva promesa? Estudio exploratorio sobre el consumo de MDA en Santa Fe de Bogot&aacute;. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000105&pid=S0124-0064200100010000600022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>23. Alcald&iacute;a Mayor de Santa Fe de Bogot&aacute;. Unidad Coordinadora de Prevenci&oacute;n Integral (UCPI). II Estudio Epidemiol&oacute;gico sobre el consumo de Sustancias Psicoactivas en la ciudad de Santa Fe de Bogot&aacute; en 1992, Santaf&eacute; de Bogot&aacute;; 1994. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000106&pid=S0124-0064200100010000600023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p>&nbsp;</p>     <p>Visite el sitio Web de la Revista de Salud P&uacute;blica en:   <a href="http://www.medicina.unal.edu.co/ist/revistasp" target="_blank">http://www.medicina.unal.edu.co/ist/revistasp</a></p> </font>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>1</label><nlm-citation citation-type="book">
<collab>Ministerio de Salud de Colombia</collab>
<source><![CDATA[Política Nacional de Salud Mental]]></source>
<year>1997</year>
<publisher-loc><![CDATA[Santafé de Bogotá ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Ministerio de Salud]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<label>2</label><nlm-citation citation-type="book">
<collab>Banco Mundial</collab>
<source><![CDATA[Informe sobre el Desarrollo Mundial .Invertir en Salud]]></source>
<year>1993</year>
<publisher-loc><![CDATA[Washington ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Banco Mundial]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<label>3</label><nlm-citation citation-type="book">
<collab>Asociación Americana de Psiquiatría</collab>
<source><![CDATA[Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales DSM-IV]]></source>
<year>1995</year>
<publisher-name><![CDATA[Masson]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<label>4</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Wallace]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Public Health and Preventive Medicine: Appleton & Langue]]></source>
<year>1998</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<label>5</label><nlm-citation citation-type="">
<collab>Reporte del Cirujano General</collab>
<source><![CDATA[Los Fundamentos de la Salud Mental y la Enfermedad Mental]]></source>
<year>1998</year>
<publisher-loc><![CDATA[Washington ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<label>6</label><nlm-citation citation-type="">
<collab>Alcaldía Mayor de Santafé de Bogotá</collab>
<source><![CDATA[Unidad Coordinadora de Prevención Integral (UCPI): Consumo de SPA en Adolescentes escolarizados en tres localidades de Santafé de Bogotá]]></source>
<year>1998</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<label>7</label><nlm-citation citation-type="">
<collab>Ministerio de Salud de Colombia</collab>
<source><![CDATA[Segundo Estudio Nacional de Salud Mental y Consumo de Sustancias Psicoactivas en Colombia]]></source>
<year>1997</year>
<publisher-loc><![CDATA[Santafé de Bogotá ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<label>8</label><nlm-citation citation-type="">
<collab>Alcaldía Mayor de Santafé de Bogotá</collab>
<collab>Unidad Coordinadora de Prevención Integral (UCPI)</collab>
<collab>Universidad de los Andes</collab>
<source><![CDATA[Programa La Casa. Segundo Estudio de Consumo de SPA en la Ciudad de Santa Fe de Bogotá]]></source>
<year>1992</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<label>9</label><nlm-citation citation-type="">
<collab>Ministerio de Salud de Colombia</collab>
<source><![CDATA[Segundo Estudio Nacional de Salud Mental y Consumo de Sustancias Psicoactivas Colombia]]></source>
<year>1993</year>
<publisher-loc><![CDATA[Santafé de Bogotá ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<label>10</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Martínez]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Antó]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Salud Pública]]></source>
<year>1998</year>
<publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Mc Graw Hill]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<label>11</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lehto]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The Economics of Alcohol Policy European Alcohol Action Plan]]></article-title>
<source><![CDATA[European Series]]></source>
<year>1995</year>
<numero>61</numero>
<issue>61</issue>
<publisher-name><![CDATA[WHO]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<label>12</label><nlm-citation citation-type="">
<collab>Organización Panamericana de la Salud</collab>
<source><![CDATA[La Salud en las Américas]]></source>
<year>1998</year>
<volume>I</volume><volume>II</volume>
<page-range>569</page-range><publisher-loc><![CDATA[Washington ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<label>13</label><nlm-citation citation-type="">
<collab>Organización Panamericana de la Salud</collab>
<source><![CDATA[La Epidemia del Tabaquismo]]></source>
<year>2000</year>
<page-range>577</page-range><publisher-loc><![CDATA[Washington ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<label>14</label><nlm-citation citation-type="">
<collab>World Health Organization</collab>
<source><![CDATA[Tobacco or Health: A Global Status Report]]></source>
<year>1997</year>
<publisher-loc><![CDATA[Geneve ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B15">
<label>15</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Cohen]]></surname>
<given-names><![CDATA[W]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Inaba]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Drogas: Estimulantes, Depresores, Alucinógenos]]></source>
<year>1992</year>
<publisher-name><![CDATA[Grupo Editorial Latinoamericano]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B16">
<label>16</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Anderson]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Health Promotion in the Workplace: Alcohol and Drug Abuse]]></article-title>
<source><![CDATA[WHO Regional Publications, European Series]]></source>
<year>1995</year>
<numero>59</numero>
<issue>59</issue>
<publisher-name><![CDATA[WHO]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B17">
<label>17</label><nlm-citation citation-type="">
<collab>Alcaldía Mayor de Santafé de Bogotá</collab>
<source><![CDATA[Unidad Coordinadora de Prevención Integral (UCPI). Consumo de Sustancias Inhalables en Santafé de Bogotá]]></source>
<year>1998</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B18">
<label>18</label><nlm-citation citation-type="">
<collab>Programa Presidencial Rumbos</collab>
<source><![CDATA[Sondeo Nacional de Consumo de Drogas en Jóvenes 1999 - 2000]]></source>
<year>2000</year>
<publisher-loc><![CDATA[Santafé de Bogotá ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B19">
<label>19</label><nlm-citation citation-type="book">
<collab>Alcohólicos Anónimos</collab>
<source><![CDATA[Preguntas y Respuestas acerca del Programa para la recuperación de la enfermedad del Alcoholismo]]></source>
<year>1999</year>
<publisher-loc><![CDATA[Medellín ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Oficina de Servicios Generales]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B20">
<label>20</label><nlm-citation citation-type="">
<collab>Ministerio de Salud de Colombia</collab>
<source><![CDATA[II Estudio Nacional de Factores de Riesgo de Enfermedades Crónicas - ENFREC II]]></source>
<year>1999</year>
<volume>II</volume>
<publisher-loc><![CDATA[Santafé de Bogotá ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B21">
<label>21</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Roldán]]></surname>
<given-names><![CDATA[I]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El abuso de las drogas, una perspectiva internacional]]></article-title>
<source><![CDATA[Revista Fac. Med. U. Nal.]]></source>
<year>Abri</year>
<month>l </month>
<day>- </day>
<volume>48</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>77- 88</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B22">
<label>22</label><nlm-citation citation-type="">
<collab>Alcaldía Mayor de Santa Fe de Bogotá</collab>
<collab>Unidad Coordinadora de Prevención Integral (UCPI)</collab>
<source><![CDATA[Extasis ¿La nueva promesa? Estudio exploratorio sobre el consumo de MDA en Santa Fe de Bogotá]]></source>
<year></year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B23">
<label>23</label><nlm-citation citation-type="">
<collab>Alcaldía Mayor de Santa Fe de Bogotá</collab>
<collab>Unidad Coordinadora de Prevención Integral (UCPI)</collab>
<source><![CDATA[II Estudio Epidemiológico sobre el consumo de Sustancias Psicoactivas en la ciudad de Santa Fe de Bogotá en 1992]]></source>
<year>1994</year>
<publisher-loc><![CDATA[Santafé de Bogotá ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
