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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[It is important to debate, in a comprehensive way, the topic of social security. This gains currency thanks to new reform proposals that are developed as a consequence of the adjustments agreed to between the high government and the International Monetary Fund. The present article explores those possibilities, analyzing the main proposals and tendencies of social security reform that happen in the world, but with more specificity, in Latin America . It analyzes some alternatives in the case of pensions (previsional systems) and others in health ("health sector reform"). Beginning, in the international order, with the great mega-tendency of the end the XX Century: globalization, conditioning and determinant of the different reform processes and of the social security crisis, important axis of debate of the reforms in health and pensions. Some tendencies in pensions and in social security are identified in accordance with recent international studies.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[   <font face="verdana" size="2">     <p><b>    <center>       <p><font size="4">Sistemas Previsionales, Salud y Reformas en Am&eacute;rica Latina</font></p>     <p><font size="3"><b>Previsional systems, health and reform in Latin America</b></font></p> </center></b></p>      <p><b>Alvaro Franco G.&sup1;</b></p>     <p>&sup1; M&eacute;dico. M. Sc. Salud P&uacute;blica. Especialista en Administraci&oacute;n de Hospitales. Facultad Nacional de Salud P&uacute;blica. Universidad de Antioquia. Medell&iacute;n. Tel. 5106845. E-mail:<a href="mailto:afranco@guajiros.udea.edu.co">afranco@guajiros.udea.edu.co</a></p>  <hr size="1">      <p><b><font face="verdana" size=3>RESUMEN</font></b></p>      <p>Es importante debatir de manera integral el tema de la seguridad social. &Eacute;ste recobra actualidad gracias a nuevas propuestas de reforma que se desarrollan como consecuencia de los ajustes acordados entre el alto gobierno y el Fondo Monetario Internacional. El presente art&iacute;culo explora esas posibilidades, analizando las principales propuestas y vertientes de reforma de la seguridad social que se dan en el mundo pero con mayor especificidad en Am&eacute;rica Latina. Analiza algunas alternativas en el caso de pensiones (los sistemas previsionales) y otras en salud, la &quot;reforma sectorial&quot;. Parte, en el orden internacional, de la gran megatendencia de finales del siglo XX, la globalizaci&oacute;n, condicionante y determinante de los diferentes procesos de reforma y de la crisis de la seguridad social; pero, a su vez, eje importante de debate de las reformas en salud y seguridad social integral en el mundo. Se identifican algunas tendencias en pensiones y en seguridad social de acuerdo con recientes estudios internacionales. </p>      <p><b>Palabras claves :</b> Seguridad social, reforma, salud, globalizaci&oacute;n, Am&eacute;rica Latina. </p> <hr size="1">     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b><font face="verdana" size=3>ABSTRACT</font></b></p>      <p>It is important to debate, in a comprehensive way, the topic of social security. This gains currency thanks to new reform proposals that are developed as a consequence of the adjustments agreed to between the high government and the International Monetary Fund. The present article explores those possibilities, analyzing the main proposals and tendencies of social security reform that happen in the world, but with more specificity, in Latin America . It analyzes some alternatives in the case of pensions (previsional systems) and others in health (&quot;health sector reform&quot;). Beginning, in the international order, with the great mega-tendency of the end the XX Century: globalization, conditioning and determinant of the different reform processes and of the social security crisis, important axis of debate of the reforms in health and pensions. Some tendencies in pensions and in social security are identified in accordance with recent international studies. </p>      <p><b>Key Words : </b>Social security, health sector reform, globalization, Latin America . </p> <hr size="1">     <p>El escenario de hoy es el de la crisis de la seguridad social. El tema que nos deja inmersos en la globalidad no es propiamente la seguridad social sino su crisis, ante todo por los problemas del financiamiento y su estrecha relaci&oacute;n con la macroeconom&iacute;a; por eso indicadores tan de moda como las tasas de inter&eacute;s, la pol&iacute;tica de vivienda, la inflaci&oacute;n, la devaluaci&oacute;n, etc., tienen nexos inevitables con aquella. Pero si algo debemos destacar como determinante de la seguridad social es el empleo; &eacute;ste es el n&uacute;cleo de la misma, como lo se&ntilde;alara uno de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia: “el empleo es la savia de la seguridad social” (1). Hoy el principal problema que azota a la humanidad es el desempleo, y por ende, fuente de todas las carencias. </p>     <p>Sobre otro tema, en el mismo contexto, el debate acad&eacute;mico y pol&iacute;tico incide acerbamente sobre la reforma sectorial. En los diferentes foros internacionales se tocan grandes problemas de orden t&eacute;cnico y financiero: el financiamiento, la extensi&oacute;n de coberturas, las modalidades de aseguramiento, los modelos de organizaci&oacute;n y gesti&oacute;n, los mecanismos de participaci&oacute;n social, la salud medioambiental, la promoci&oacute;n y la protecci&oacute;n de la salud, fomento de la calidad, la regulaci&oacute;n sanitaria (2). El aspecto m&aacute;s importante es el de accesibilidad y equidad en los servicios de salud, pero no existe consistencia en los pa&iacute;ses en la aplicaci&oacute;n de los procesos; podr&iacute;a argumentarse que lo v&aacute;lido es el control de costos, la reducci&oacute;n del gasto por instituci&oacute;n, la adaptaci&oacute;n al &quot;ajuste estructural&quot;. Para tal efecto son definitivos los modelos de financiamiento, los modelos de gesti&oacute;n y la atenci&oacute;n gerenciada, m&aacute;s que los cambios estructurales en los sistemas. </p>      <p>En el a&ntilde;o 2000, la prensa nacional e internacional inund&oacute; sus p&aacute;ginas con informaciones y reacciones a la clasificaci&oacute;n hecha por el informe anual de la OMS, sobre Colombia como el mejor sistema de atenci&oacute;n m&eacute;dica de Latinoam&eacute;rica y se situ&oacute; en el puesto 22 en el mundo (Francia ocup&oacute; el primer puesto; EE.UU., el 37; Cuba, el 39; Chile, el 33; y, Costa Rica, el 36). Para el escalaf&oacute;n, se tuvieron en cuenta variables como el estado de salud de la poblaci&oacute;n, disparidades de la salud de la poblaci&oacute;n, grado general de reactividad del sistema de salud, satisfacci&oacute;n de los enfermos, reparto de ella en la poblaci&oacute;n, reparto de la carga del costo del financiamiento en la poblaci&oacute;n. Parad&oacute;jicamente Colombia, que aparece como el mejor sistema de salud en Latinoam&eacute;rica, seg&uacute;n el informe (3), ocupa un modesto puesto en &quot;estado de salud&quot;; los logros de salud est&aacute;n muy lejos de los pa&iacute;ses latinoamericanos mencionados, ocupando solo el puesto 74 en el estudio (en el aspecto fundamental, de acuerdo con la finalidad que se debe trazar cualquier sistema de salud, como es la salubridad), en tanto que en los aspectos financieros, guarda un buen equilibrio en contribuciones por toda la poblaci&oacute;n, seg&uacute;n el informe, lo que ha llevado al ranking establecido Las reacciones han sido muy significativas, al develar (en las concepciones de los organismos internacionales y nacionales) tendencias econ&oacute;micas muy negativas para la salud de la poblaci&oacute;n. </p>      <p>A esta variada tem&aacute;ti ca hace alusi&oacute;n el presente art&iacute;culo, al considerar varias tentativas de reforma a la seguridad social y a los sistemas de salud en los diferentes pa&iacute;ses de Latinoam&eacute;rica. Se retoman temas como globalizaci&oacute;n, crisis de la seguridad social, sistemas de previsi&oacute;n social, reforma sectorial, evaluaciones a los mismos sistemas en diferentes pa&iacute;ses y se presentan en debate algunos elementos que permitan perfilar una conciencia sanitaria y pol&iacute;tica m&aacute;s estructurada y basada en las estrategias propias de la salud p&uacute;blica. Es innegable en esta perspectiva que el globalismo ha marcado otra veta en el an&aacute;lisis de los procesos de reforma sectorial y pensional y como tal se asume en esta disertaci&oacute;n. </p>      <p align="center" ><b>GLOBALIZACI&Oacute;N Y CRISIS DE LA SEGURIDAD SOCIAL</b> </p>      <p>La globalizaci&oacute;n se entiende como los procesos de integraci&oacute;n de los pa&iacute;ses, de las comunidades, de las naciones o de los Estados, entremezclados en una nueva red de instancias y actores transnacionales, perdi&eacute;ndose la soberan&iacute;a de los primeros e incrementando el poder o generando nuevas formas en los segundos. Se integra pero no a todos, la globalizaci&oacute;n no es con todos los seres humanos, gran parte de &eacute;stos quedar&aacute;n sometidos al marginamiento, a la exclusi&oacute;n, a la miseria, pierden el derecho a la salud, a la educaci&oacute;n, a la seguridad social, a la vivienda y, por supuesto, a una vida digna. En este orden supranacional no parece v&aacute;lida la pretensi&oacute;n pluralista, ni el reconocimiento de la diversidad, ni la integraci&oacute;n de todos en los m&aacute;s altos valores, comprendidos en la multiculturalidad universal. </p>      <p>Un hecho importante dentro de las formas del globalismo econ&oacute;mico es la transnacionalizaci&oacute;n en salud y en los sectores sociales: la infiltraci&oacute;n perversa del capital financiero internacional (multinacional) en el campo sanitario y social. Se conoce muy bien que las reformas del sector salud fueron apoyadas todas por el cr&eacute;dito y la cooperaci&oacute;n de los organismos multilaterales de orden financiero; hoy, en otro momento, impulsan reformas de los sistemas previsionales con grandes recortes a los derechos adquiridos por los asegurados. “Estas reformas facilitan la inserci&oacute;n del capital financiero multilateral en los pa&iacute;ses latinoamericanos” , como bien lo demuestra Iriart (4), en su an&aacute;lisis de la experiencia Argentina: se trata de la ubicaci&oacute;n de dicho capital en el sector privado y de las formas organizativas de los fondos y empresas de la seguridad social en el campo de la salud y a&uacute;n de las mismas prestadoras de servicios de orden estatal; llama la atenci&oacute;n tambi&eacute;n, la forma como ha venido penetrando la denominada atenci&oacute;n gerenciada en nuestro medio y la tendencia a hacer m&aacute;s eficiente el proceso; finalmente, el propio capital multinacional y el inter&eacute;s privado han propendido por la integraci&oacute;n de los antiguos subsectores de la seguridad social, oficial y privado (4). </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El capital financiero internacional est&aacute; penetrando en Am&eacute;rica Latina a trav&eacute;s de empresas de seguros extranjeras (estadounidenses y europeas) o mediante la colocaci&oacute;n de fondos propios de salud o pensiones en cualquier sector de alta rentabilidad econ&oacute;mica (4) , expandiendo as&iacute; los negocios en la seguridad social y la atenci&oacute;n de salud p&uacute;blica en nuestros pa&iacute;ses. Otro mecanismo que se estila es la asociaci&oacute;n o el establecimiento de alianzas estrat&eacute;gicas entre empresas nacionales y transnacionales en el campo de los seguros. </p>      <p>Igual que ocurre en algunos sectores de la econom&iacute;a, la transnacionalizaci&oacute;n del sector salud se acompa&ntilde;a de exigencias a los pa&iacute;ses y a las empresas nacionales (tambi&eacute;n a las del sector social) acerca de la reducci&oacute;n de costos de pr oducci&oacute;n y de flexibilizaci&oacute;n del mercado laboral; de manera similar, se recomienda el equilibrio financiero en los sistemas de salud y pensiones, la autoresponsabilidad en la protecci&oacute;n de la salud, para ampliar los mercados: como en el caso de las “Obras Sociales” argentinas o de las E.P.S. (Entidades Promotoras de Salud) colombianas. </p>      <p>De otro lado, est&aacute; en el orden del d&iacute;a de las agencias internacionales, dudar de la importancia de la seguridad social; hoy se aduce p&eacute;rdida de relevancia y hasta se sugiere su abolici&oacute;n, como bien lo anuncian algunos autores (5). Se asocia el desprestigio de la seguridad social con las cr&iacute;ticas al Estado de Bienestar, fundamentalmente por los defensores del mercado, proclives a la &quot;individualizaci&oacute;n&quot; y amparados en la libertad que supuestamente les garantiza; lo que antes deb&iacute;a resolverse por la v&iacute;a de la solidaridad intergeneracional, hoy podr&iacute;a quedar como tantos otros servicios sociales sujeto a la din&aacute;mica del mercado. Es decir, predomina la preocupaci&oacute;n por los resultados econ&oacute;micos frente a los r&eacute;ditos sociales derivados de una pol&iacute;tica dada. Se desconocen, as&iacute;, las responsabilidades de unas generaciones frente a otras o de unos sectores sociales hacia otros, en las &aacute;reas de la seguridad social. Es importante seguir el debate europeo y de los pa&iacute;ses de capitalismo avanzado, al respecto, que cuestionan seriamente la asistencia p&uacute;blica y la seguridad social. La alternativa propuesta es la privatizaci&oacute;n, la cual toma mayor fuerza en el &aacute;mbito internacional. </p>      <p>En Colombia, este debate en lo que respecta a salud, ha alcanzado m&aacute;s de 7 a&ntilde;os desde que se promulg&oacute; la ley 100 de 1993, pero en lo referente a los reg&iacute;menes pensionales de la seguridad social apenas toma forma con las recientes exigencias del Fondo Monetario Internacional antes de otorgar pr&eacute;stamos de alto valor al pa&iacute;s. El Banco Mundial, por su parte, sigue impulsando la privatizaci&oacute;n y la gesti&oacute;n comercial de la seguridad social en todos los pa&iacute;ses (6). Midgley (5), refiri&eacute;ndose al tema anota que &quot;tanto en Gran Breta&ntilde;a como en los Estados Unidos se aboga m&aacute;s frecuentemente por la idea de privatizar la seguridad social&quot;, pero sabemos que el &quot;mandato&quot; del Banco es para todos. </p>      <p>La principal cr&iacute;tica que se les hace a los sistemas de previsi&oacute;n social es su inviabilidad en el mediano plazo, esencialmente en lo relacionado con los reg&iacute;menes de reparto simple, tradicionales en el sistema p&uacute;blico. No obstante, contrariamente a los argumentos esgrimidos, es necesario reconocer la posici&oacute;n opuesta que defiende el papel del Estado, para regular y garantizar un sistema con transferencias intergeneracionales; para estos &uacute;ltimos, en t&eacute;rminos de solidaridad, el Estado es garante de unos derechos sociales y no s&oacute;lo regulador de un mercado. Los argumentos de inequidad, endilgados a los fondos con base p&uacute;blica, en esta r&eacute;plica contra la seguridad social, son contrarios a la realidad de los efectos solidarios intergeneracionales, aunque debe reconocerse que hist&oacute;ricamente se pudieron equivocar al dar privilegios a los trabajadores sobre la base de una imposici&oacute;n general, con beneficios s&oacute;lo para la clase obrera. </p>      <p>La crisis </p>      <p>El debate se ha dado siempre; se aducen faltas a la &eacute;tica, p&eacute;rdidas en el ahorro individual, etc. Pero hoy se ha generalizado la discusi&oacute;n, dos fen&oacute;me nos parecen incidir en esta conducta: las dificultades administrativas por las que atraviesan la mayor&iacute;a de los reg&iacute;menes y el atreverse a cuestionar algunos de los principios de la Seguridad Social. </p>      <p>Afloran otros argumentos explicativos de esta crisis de la seguridad social: </p>      <p>- La modernizaci&oacute;n de las econom&iacute;as nacionales. <i>&quot;Se expresan crecientes dudas sobre la capacidad de los gobiernos de decidir sobre el tipo y nivel de protecci&oacute;n social que brindar&aacute;n a sus poblaciones en un mundo en el que controlan cada vez menos su propio destino econ&oacute;mico y financiero&quot;</i> (7). </p>      <p>- El mercado como modelo socio-econ&oacute;mico. Se impulsan las formas de capitalizaci&oacute;n y ahorro individual. Se aduce que otras formas de seguridad social aumentan el desempleo y disminuyen el ahorro. </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>- P&eacute;rdida de confianza en la acci&oacute;n planificadora del Estado. P&eacute;rdida de legitimidad de lo p&uacute;blico: <i>&quot; p&eacute;rdida de confianza … respecto de la capacidad de las naciones de tomar decisiones colectivas que garanticen durante alg&uacute;n tiempo la prosperidad econ&oacute;mica, manteniendo al mismo tiempo un cierto nivel de justicia social o solidaridad, entre los miembros de la poblaci&oacute;n&quot;</i> (7). </p>      <p>Estas tres nociones que hemos esbozado no son solo determinantes de la seguridad social, peor a&uacute;n, son formas de pensamiento en torno a la misma que nos pueden hacer concluir que ella est&aacute; en retroceso. </p>      <p>No obstante el debate ha tomado otros rumbos, en las propuestas de reforma en algunos pa&iacute;ses y de contrarreforma o reforma a la reforma, en otros; no podr&iacute;a ser diferente la situaci&oacute;n dado que, como lo se&ntilde;ala Hoskins (7: los riesgos cubiertos por la seguridad social est&aacute;n aumentando, peor en la m&aacute;s grave crisis de desempleo al final del siglo; igual pasa con el aumento de la pobreza; otras, como el aumento de la longevidad, el ajuste estructural consecuente con el globalismo econ&oacute;mico ha tra&iacute;do m&aacute;s pobreza (8) y disminuci&oacute;n de las pol&iacute;ticas sociales paliativas, otrora defendidas desde el Estado; disminuci&oacute;n de los servicios de cuidado sanitario, del empleo, de la educaci&oacute;n; p&eacute;rdida de los programas compensatorios de la seguridad social; aumento del deterioro social, globalizaci&oacute;n del delito y de la delincuencia; decrecimiento de los principales indicadores de salud y bienestar social. </p>      <p>En tal sentido, se necesita una actitud planificada y positiva ante el envejecimiento de la poblaci&oacute;n, en relaci&oacute;n con las pensiones y la salud de los ancianos. En estos dos campos, en salud y pensiones, se centra el debate sobre privatizaci&oacute;n de la seguridad social y las debilidades del Estado al respecto. La seguridad social no solo debe garantizar un ingreso, sino ayudar a las personas a lograr su independencia. Parece un sentir general, como lo demuestran manifestaciones contrarias a la globalizaci&oacute;n econ&oacute;mica, ya no solo en pa&iacute;ses del tercer mundo sino tambi&eacute;n en Europa: la necesidad de construir un nuevo orden econ&oacute;mico y social, que permita una mejor redistribuci&oacute;n de la riqueza, que aumente la producci&oacute;n y el empleo simult&aacute;neamente, que facilite el progreso y el intercambio tecnol&oacute;gico, garantizar el equilibrio entre el desempe&ntilde;o econ&oacute;mico y la protecci&oacute;n social. </p>      <p align="center" ><b>LOS SISTEMAS PREVISIONALES EN AMERICA LATINA</b> </p>      <p>Podr&iacute;amos anunciar que en Am&eacute;rica Latina se presenta una gran ola reformista y posteriormente sus experiencias son analizadas con mucho inter&eacute;s en el resto del mundo: las reformas han cobijado principalmente pensiones y salud, pero como se sabe por el ejemplo colombiano, tambi&eacute;n en riesgos profesionales y legislaci&oacute;n laboral. </p>      <p>La reforma en pensiones muestra varios perfiles dependiendo de la forma de inserci&oacute;n del sector privado. Diferentes reg&iacute;menes (ahorro individual, reparto simple, reparto simple enmendado, sistemas de cobertura de capitales, sistemas de prima m&oacute;vil escalonada, sistemas de prima media con prestaci&oacute;n definida, sistemas mixtos o de pilares, capitalizaci&oacute;n colectiva, etc.) se entrecruzan dando origen a los m&aacute;s variados modelos. A continuaci&oacute;n se destacan algunos propuestos por Aichmann (9), sin desconocer otras clasificaciones y la importancia de los sistemas de “reparto simple” o “reparto modificado” en varias de sus formas, de tanta tradici&oacute;n en nuestros pa&iacute;ses. </p>      <p>Modelos de sistemas pensionales: </p>      <p>- Modelo privado sustitutivo: ejemplo, Chile, Bolivia y M&eacute;xico-1997. El Estado es reemplazado por aseguradoras privadas. </p>      <p>- Modelos paralelos: ejemplo, Colombia y Per&uacute;. Se opta por el sistema estatal o por el privado. </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>- Sistemas mixtos: ejemplo, pa&iacute;ses europeos, Argentina-1994, Uruguay-1996. Componente estatal complementado por un pilar privado. </p>      <p>- Reforma del sistema p&uacute;blico: ejemplo, M&eacute;xico-1991, Costa Rica-1992, Brasil-2000. Mantienen la estructura estatal de pensiones, aunque m&aacute;s recientemente han entrado en procesos mixtos. </p>      <p>Existen ventajas y desventajas en cualquiera de los modelos: mayor estabi lidad financiera, en los privados, estimulan la econom&iacute;a pero no son solidarios, se afectan por fluctuaciones en el mercado de capitales. Pareciera recomendable, la mezcla de varios de los sistemas, siendo m&aacute;s atractivo el sistema mixto, repartiendo a&uacute;n m&aacute;s los riesgos entre ambos sectores; no basta el mercado. Seg&uacute;n el estudio de la AISS (9), &quot;el Estado y la comunidad&quot; son indispensables. </p>      <p>Es necesario reconocer profundas diferencias en los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina. Schulthess (10) destaca tres factores claves:<i> &quot;la estructura poblacional, el grado de desenvolvimiento econ&oacute;mico, la edad y nivel de desarrollo de los reg&iacute;menes previsionales&quot;. </i></p>      <p>En general antes de las recientes transformaciones del sistema de previsi&oacute;n social en Am&eacute;rica Latina, todos se reg&iacute;an por el sistema de reparto simple (contrato social de solidaridad intergeneracional, aspecto &eacute;ste, fundamental para plantear la defensa del r&eacute;gimen de reparto frente a la capitalizaci&oacute;n). Hoy cabr&iacute;a decir, sin embargo, que lo ideal es mantener reg&iacute;menes de reparto solidario con posibilida d de capitalizaci&oacute;n colectiva, asimilables &eacute;stos, en gran parte a los modelos p&uacute;blicos de fuerte tradici&oacute;n durante el siglo XX. </p>      <p>En los pa&iacute;ses desarrollados, los sistemas previsionales de reparto empiezan a hacer crisis y a ser reformados, lo cual es explicable por la madurez y antig&uuml;edad del modelo (cumplen un ciclo); explicaci&oacute;n que no es v&aacute;lida para los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina, que intenta las mismas reformas pero no por la l&oacute;gica del sistema sino por razones econ&oacute;micas macro o de incumplimiento en la financiaci&oacute;n. Schultess (10) diferencia esta situaci&oacute;n, atribuy&eacute;ndole la crisis al envejecimiento mayor de la poblaci&oacute;n en Europa y en nuestro caso, a los efectos del pago de la deuda externa. Mientras que los reg&iacute;menes europeos maduran, los nuestros no logran pleno desarrollo; ellos se preocupan por ajustar variables de edad m&iacute;nima de jubilaci&oacute;n, cuotas, movimiento de pensiones. Los nuestros, deben resolver el cumplimiento de los aportes por el Estado y empleadores, resolver problemas de inequidad en la ecuaci&oacute;n aportes- beneficios, ganar confianza en el sector p&uacute;blico afectado por falsas promesas, realizar estudios actuariales serios y cumplir con las variables definidas en cada caso; garantizar la rentabilidad de los fondos as&iacute; sean de reparto modificado. </p>      <p>El problema de los pagos de la deuda externa se asocia adem&aacute;s a graves desajustes macroestructurales de orden econ&oacute;mico, que se resuelven echando mano de los recursos de la seguridad social. As&iacute; se propone en la nueva reforma colombiana, gracias a las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional (11); ya antes algo de ello suced&iacute;a en la aplicaci&oacute;n de la Ley 344 de 1996 de Colombia que afect&oacute; tanto los recursos de pensiones como los de salud. </p>      <p>En Am&eacute;rica Latina, se agregan m&aacute;s argumentos frente a la crisis de su sistema previsional: bajas coberturas (alrededor del 10 % de su poblaci&oacute;n econ&oacute;micamente activa), inequidades entre beneficiarios, en raz&oacute;n de la segmentaci&oacute;n, la presencia de varios reg&iacute;menes especiales de acuerdo con intereses de grupos de trabajadores (militares, docentes, congresistas, trabajadores de petroleras, etc.) con beneficios adicionales pero en detrimento de la solidaridad, desequilibrio entre aportes y beneficios, problemas regresivos en la redistribuci&oacute;n del ingreso, alta evasi&oacute;n, ninguna rentabilidad de los capitales previsionales, altos costos administrativos. </p>      <p>A manera de conclusi&oacute;n de esta secci&oacute;n, se exponen algunas recomendaciones que se originan en diversos proponentes (&quot;Iniciativa de Estocolmo&quot;, &quot;Fondo Monetario Internacional&quot;, Reforma Colombiana, etc.) pero modificando en algunas, su sentido: </p>      <p>Hacer mayor &eacute;nfasis en coberturas poblacionales, independientes del empleo. No hipotecar a las futuras generaciones, mantener la solidaridad intergeneracional, con un ingrediente &eacute;tico importante all&iacute; incluido. Mantener los sistemas colectivos, pero garantizando cuentas particulares a los aportantes. El Estado debe jugar un papel m&aacute;s decisivo, bien sea que se arrogue iniciativas neoliberales o sociales, debe ser garante, controlador, financiador, subsidiador, gestor, en diferentes grados. </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center" ><b>REFORMA SECTORIAL SANITARIA</b> </p>      <p>Se entiende por reforma sectorial <i>&quot;el proceso orientado a introducir cambios sustantivos en las diferentes instancias y funciones del sector con el prop&oacute;sito de aumentar la equidad en sus prestaciones, la eficiencia en su gesti&oacute;n y la efectividad de sus actuaciones y con ello lograr la satisfacci&oacute;n de las necesidades de salud de la poblaci&oacute;n&quot; </i>(12). Se trata de una fase intensificada de la transformaci&oacute;n de los sistemas de salud de la poblaci&oacute;n, no solo en Colombia o en Am&eacute;rica Latina sino en todo el mundo. Var&iacute;an las tipolog&iacute;as pero se conserva la intencionalidad. </p>      <p>En 1987, el Banco Mundial presenta una &quot;Agenda para la Reforma&quot; en el “Informe sobre el financiamiento de los servicios de salud en los pa&iacute;ses en desarrollo”(13), a partir de una serie de problemas que logra identificar en los servicios de salud, entre ellos: gastos insuficientes en acciones relacionadas con la salud que resulten ineficaces en funci&oacute;n de los costos, ineficiencia interna de los programas p&uacute;blicos, desigualdad en la distribuci&oacute;n de los beneficios derivados de los servicios de salud, grandes presiones sobre los sistemas de salud sin posibilidades de aumentar el gasto p&uacute;blico en salud, incapacidad de los prestadores para proporcionar tipos b&aacute;sicos de servicios. En la Agenda se propone, en consecuencia, restringir el gasto p&uacute;blico en salud solo a servicios con beneficio para toda la poblaci&oacute;n, en ese sentido la atenci&oacute;n curativa debe ser pagada por quien la recibe y los recursos estatales solo se destinar&aacute;n para los llamados &quot;bienes p&uacute;blicos&quot;. Destaca como causa fundamental del desfase el empe&ntilde;o del gobierno en sufragar todos los costos en la v&iacute;a de una atenci&oacute;n universal a la salud con los recursos fiscales. Las pol&iacute;ticas que se presentan en la &quot;Agenda para la reforma&quot; son de ese tenor: cobro de aranceles a los usuarios de los servicios de salud, provisi&oacute;n de seguros, protecci&oacute;n frente a riesgos, descentralizaci&oacute;n de los servicios, empleo de recursos no gubernamentales. </p>      <p>Despu&eacute;s del informe del Banco Mundial, en 1987, que abogaba por introducir reformas en Latinoam&eacute;rica, aparece en 1993 el “Informe sobre el desarrollo mundial”, tambi&eacute;n del Banco: &quot;Invertir en salud&quot;, el cual se convirti&oacute; pr&aacute;cticamente en la pol&iacute;tica de salud y en informe t&eacute;cnico, instrumento para los diferentes pa&iacute;ses. Resumiendo de ellos, en su arsenal reformista se incluyen intervenciones costo efectivas, definici&oacute;n de externalidades, focalizaci&oacute;n del gasto p&uacute;blico, riesgos compartidos entre financistas y prestadores, separaci&oacute;n de funciones (prestaci&oacute;n, administraci&oacute;n, financiamiento, modulaci&oacute;n), copagos y cuotas moderadoras, privatizaci&oacute;n, subsidiaridad del Estado; y la competencia administrada como modelo de gesti&oacute;n. </p>      <p>En 1994, en &quot;la cumbre de las Am&eacute;ricas&quot; y en 1995, en la &quot;reuni&oacute;n especial sobre reforma del sector salud&quot; la OPS, los gobiernos, el BID, y el Banco Mundial asumen estrategias para apoyar lo relacionado con la reforma del sector salud. En 1997, la OPS y la &quot;agencia de Estados Unidos para el desarrollo internacional&quot;, lanzaron la &quot;iniciativa regional de reforma del sector salud en Am&eacute;rica Latina y el Caribe&quot; para apoyar a un buen n&uacute;mero de pa&iacute;ses en los procesos de reforma (14). </p>      <p>Seg&uacute;n esta “Iniciativa”, se destacan varios procesos en la reforma sectorial de los &uacute;ltimos 15 a&ntilde;os: pol&iacute;ticas de descentralizaci&oacute;n gerencial (en casi todos los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina), introducci&oacute;n del Seguro Nacional de Salud, recuperaci&oacute;n de costos, focalizaci&oacute;n del gasto, estimaci&oacute;n de planes b&aacute;sicos de atenci&oacute;n, renovaci&oacute;n de los modelos de contrataci&oacute;n, privatizaci&oacute;n de los servicios de salud, descentralizaci&oacute;n financiera. </p>      <p>Seg&uacute;n otros, <i>&quot;las reformas de los sistemas de salud formaron parte de los programas de estabilizaci&oacute;n y ajuste estructural que recorrieron todo el continente bajo el influjo del Fondo Monetario Internacional&quot; </i>(15). De acuerdo con ellos se dieron grandes diferencias entre pa&iacute;ses por las tensiones pol&iacute;ticas, a pesar de la presi&oacute;n para copiar un modelo estandarizado en los pa&iacute;ses del continente: algunos aplicaron la receta de los organismos financieros; otros se limitaron a la reducci&oacute;n de gastos; otros m&aacute;s desarrollaron procesos de optimizaci&oacute;n de los sistemas de salud, manteniendo su concepci&oacute;n de salud y desarrollo, su historia, su cultura, sus logros, concepci&oacute;n filos&oacute;fica de equidad y derecho a la salud, justicia social y solidaridad. En general, siguiendo a Granados, las reformas en nuestros pa&iacute;ses han tomado distintos tipos: </p>      <p>- El ajuste estructural macroecon&oacute;mico; </p>      <p>- Racionalidad financiera en salud; </p>      <p>- Nuevo contrato social en salud (recorte de lo social); </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>- Cambio en las intervenciones en salud (sectorial, intersectorial, institucional, sistemas de salud); </p>      <p>- Producci&oacute;n social de la salud (pol&iacute;ticas p&uacute;blicas); </p>      <p>Sus estrategias tambi&eacute;n son variadas, de acuerdo con Sojo (16): Nuevos mecanismos de financiamiento, regulaci&oacute;n p&uacute;blica, reformas de gesti&oacute;n (evaluaci&oacute;n de desempe&ntilde;o), impulso de compa&ntilde;&iacute;as sanitarias, articulaci&oacute;n del Sistema Nacional de Salud, descentralizaci&oacute;n y Silos, prestaciones b&aacute;sicas universales, focalizaci&oacute;n en grupos vulnerables y riesgos, subsidios a la demanda, autocuidado, atenci&oacute;n ambulatoria, separaci&oacute;n de financiamiento de producci&oacute;n de servicios, cuasimercados, especializaci&oacute;n en funciones regulatorias, financieras, evaluadoras y proveedores, mezcla p&uacute;blico y privada. </p>      <p align="center" ><b>ALCANCE DE LA REFORMA EN SALUD EN AMERICA LATINA</b> </p>      <p>El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en su Informe de 1996, “Progreso econ&oacute;mico y social en Am&eacute;rica Latina”, describe una tipolog&iacute;a de sistemas de salud en Am&eacute;rica Latina, que puede caracterizarse as&iacute;: intensivos en el uso de contratos (en este predominan los mercados privados), el fragmentado (seg&uacute;n segmentos tradicionales), el sistema p&uacute;blico integrado (predomina el eje estatal) y sistemas p&uacute;blicos administrados de contratos (el estado regula pero contrata con otros la provisi&oacute;n de servicios). De ah&iacute; surgen varias tendencias de la reforma sectorial sanitaria, que se exploran m&aacute;s adelante. </p>      <p>A&uacute;n as&iacute;, es necesario insistir en las diferencias que existen entre los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina ante los procesos de reforma; diferencias en acceso, desigualdades de salud, recursos financieros y t&eacute;cnicos, coberturas que oscilan entre el 30 % y el 100 % de la poblaci&oacute;n (16). Los c&aacute;lculos generales siguen se&ntilde;alando un 25 % aproximadamente de la poblaci&oacute;n de nuestro continente, sin ninguna atenci&oacute;n sanitaria (17). Los servicios de salud, por su parte, a m&aacute;s de la tarifa, implican grandes costos de oportunidad para los pobres. En id&eacute;ntico sentido, los pa&iacute;ses con mayores desigualdades y menor cobertura tienen m&aacute;s altos costos administrativos que los sistemas integrados. As&iacute;, la equidad se constituye en uno de los mayores retos para las reformas. </p>      <p>Tambi&eacute;n, los problemas de accesibilidad, eficacia y calidad son permanentemente mencionados por los investigadores en todas las latitudes. Ha sido adem&aacute;s el argumento para introducir los modelos privados en salud. </p>      <p>El componente p&uacute;blico cada vez se ha deteriorado m&aacute;s en lo financiero y por ende, en el servicio. El resultado ha sido la preponderancia de lo privado que poco a poco evidencia grandes fallas y efectos negativos como en el caso de Chile. En las reformas siempre se ha hecho &eacute;nfasis en el papel de las instituciones privadas frente a los de orden gubernamental. Pero la reforma va m&aacute;s all&aacute; de la mera privatizaci&oacute;n, se preocupa por garantizar el mercado, con su l&oacute;gica propia, no siempre acorde con los principios de igualdad, solidaridad, equidad, universalidad. </p>      <p>Fortalezas, seg&uacute;n pa&iacute;ses (16): </p>      <p>- Articulaci&oacute;n del Sistema Nacional de Salud: Brasil y Costa Rica </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>- Rector&iacute;a del Ministerio de Salud: Chile </p>      <p>- Sistemas Locales de Salud: Costa Rica, Nicaragua, Per&uacute; </p>      <p>- Descentralizaci&oacute;n: Argentina, Colombia, Chile, Per&uacute; </p>      <p>- Mezcla p&uacute;blico privada: Argentina, Colombia, C. Rica, Chile, Nicaragua </p>      <p>- Regulaci&oacute;n mercados: Argentina, Colombia, Chile </p>      <p>- Reestructuraci&oacute;n de Hospitales: Argentina, Brasil, Chile </p>      <p>- Separaci&oacute;n y especializaci&oacute;n de funciones: Argentina, Colombia, Chile </p>      <p>- Contrato de desempe&ntilde;o con prestadores p&uacute;blicos: Argentina, Colombia </p>      <p>- Incentivo al desempe&ntilde;o: Brasil, Chile </p>      <p>- Mejoramiento de la gesti&oacute;n de recursos humanos: Costa Rica, Chile </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>- Uso de pagos por capitaci&oacute;n: Argentina, Colombia, Chile </p>      <p>- Pagos prospectivos (GDT, grupos de diagn&oacute;stico y tratamiento): Argentina, Brasil, Colombia, Chile </p>      <p>- Solidaridad y equidad en financiamiento: Argentina, Brasil, Colombia, Chile </p>      <p>- Prestaciones b&aacute;sicas universales unificadas: Colombia, Costa Rica, Nicaragua </p>      <p>- Ampliaci&oacute;n de coberturas (universal y focalizado): Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, Ecuador, Nicaragua. </p>      <p>N&uacute;cleos de reforma: </p>      <p>Tambi&eacute;n, de acuerdo con el an&aacute;lisis, sobresalen en cada pa&iacute;s algunas &aacute; reas de &eacute;nfasis en sus tendencias de reforma, as&iacute;: </p>      <p>- Argentina: Transformaci&oacute;n de las “obras sociales”, la libre elecci&oacute;n, unificaci&oacute;n de afiliaci&oacute;n y contribuci&oacute;n al Seguro Nacional de Salud. </p>      <p>- Brasil: Unificaci&oacute;n del Sistema (Sistema Unico de Salud, servicios p&uacute;blicos m&aacute;s servicios de la seguridad social). Tiene indefinici&oacute;n de funciones. Regulaci&oacute;n del sector privado (es muy alto en atenci&oacute;n hospitalaria). </p>      <p>- Chile: Sistema de Salud dual, con distintas l&oacute;gicas y propietarios, sin competencia. L&oacute;gica p&uacute;blica de reparto, privado por riesgos individuales. Busca hoy, reforzar el sector p&uacute;blico. Introduce cuasimercados, separar funciones FONASA, Minsalud y Servicios; mediciones de desempe&ntilde;o (eficiencia micro). </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>- Colombia: Descentralizaci&oacute;n del gasto. Competencia regulada. Sistema de Seguridad Social Integral y Solidario. Transici&oacute;n del subsidio a la oferta al subsidio a la demanda. </p>      <p>- Costa Rica: Sistema Integrado (no estratificado). Separaci&oacute;n de funciones: Ministerio (rector y promotor), la Caja del S.S. (actividades operativas). Impulso de equipos b&aacute;sicos de atenci&oacute;n integral en salud. Gerencia hospitalaria y desempe&ntilde;o. Sistema Nacional de Evaluaci&oacute;n. </p>      <p>- Pa&iacute;ses de habla Inglesa- Caribe: Sistemas p&uacute;blicos fuertes e integrados. Seguro Nacional de Salud. </p>      <p>Sobre el desempe&ntilde;o de los sistemas </p>      <p>En parte, el an&aacute;lisis de seguimiento y evaluaci&oacute;n a los procesos de reforma sectorial en Am&eacute;rica Latina y el Caribe, se hace de acuerdo con la Organizaci&oacute;n Panamericana de la Salud, con base en la informaci&oacute;n derivada de los &quot;perfiles del sistema de serv icios de salud&quot;(18). Los estudios han tomado forma a partir del a&ntilde;o 2000 y los resultados son dispares o dis&iacute;miles en cada naci&oacute;n, pero poco a poco nos permiten algunas conclusiones muy globales, como se describe m&aacute;s adelante. El desempe&ntilde;o de los procesos de reforma (19) se ha venido evaluando sobre criterios de equidad, efectividad, calidad, eficiencia, participaci&oacute;n social y sostenibilidad, cuya significado se indica adelante. </p>      <p>El indicador de equidad: con respecto a equidad en cobertura, seg&uacute;n el estudio, hay disminuci&oacute;n de la brecha en la poblaci&oacute;n cubierta por un conjunto b&aacute;sico de prestaciones, en inmunizaciones, control prenatal, uso de anticonceptivos; pero esto solo en algunos pa&iacute;ses (Brasil, Costa Rica, El Salvador y M&eacute;xico). Igualmente, se&ntilde;ala el autor mejor&iacute;as en pocos pa&iacute;ses, en relaci&oacute;n con la distribuci&oacute;n de recursos.     <br>        <br>  </p>      <p align="center"><img src="img/revistas/rsap/v3n3/v3n3a02t1.gif"> </p>      <p>El an&aacute;lisis de efectividad del sistema, s&oacute;lo dos pa&iacute;ses sugieren mejoras en este indicador como consecuencia de la reforma sectorial (Brasil y Costa Rica). En calidad t&eacute;cnica solo Costa Rica responde favorablemente a los intereses de la reforma sectorial. En calidad percibida, s&oacute;lo Costa Rica, M&eacute;xico y Chile muestran mejor&iacute;a de la calidad. </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En relaci&oacute;n con eficiencia en asignaci&oacute;n de recursos, Argentina, Costa Rica, Guatemala, Honduras y Chile responden apropiadamente, es decir, que la reforma sectorial los ha vuelto m&aacute;s eficientes. </p>      <p>Los resultados de sostenibilidad, seg&uacute;n el informe: s&oacute;lo Brasil y Honduras han aumentado la legitimaci&oacute;n; Argentina, Honduras, Chile, Salvador, Brasil, Guatemala, sugieren mejor&iacute;as en alguno de los indicadores de sostenibilidad, a partir de la reforma. </p>      <p>Los resultados en participaci&oacute;n social: hay mejor&iacute;a en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses: en Salvador, Honduras, M&eacute;xico, Per&uacute;, Paraguay, Panam&aacute; y Rep&uacute;blica Dominicana, atribuyen la mejor&iacute;a en la participaci&oacute;n local y municipal como consecuencia de la reforma. </p>      <p>En asignaci&oacute;n de recursos sobre indicadores espec&iacute;ficos (cobertura por agua potable, alcantarillado, porcentaje del presupuesto de salud destinado a servicios de salud p&uacute;blica, porcentaje del gasto de salud en atenci&oacute;n primaria) s&oacute;lo Brasil sugiere mejor&iacute;a a partir de la reforma. En cuanto a asignaci&oacute;n de recursos para actividades de alta externalidad, s&oacute;lo en Salvador y Chile hay datos que permitan suponer mejor&iacute;as atribuibles a la reforma (reasignaci&oacute;n de recursos). </p>      <p>En gesti&oacute;n de recursos (19) solo Argentina, Costa Rica y Chile usan de medidas de actividad y rendimiento estandarizado; Costa Rica y Chile muestran mejor&iacute;as en Rendimiento hospitalario; igual sucede con centros hospitalarios que han &quot;negociado compromisos de gesti&oacute;n&quot;; s&oacute;lo en Argentina los establecimientos responden al gasto usando menos ingresos (a ra&iacute;z de la reforma); los mismos pa&iacute;ses mejoran el n&uacute;mero de centros con presupuestos basados en criterios de actividad. </p>      <p>No existen en las propuestas, mecanismos de evaluaci&oacute;n de impacto ni de vigilancia del desarrollo de la reforma. El principal problema, como tantas veces se ha denunciado, son las carencias en la sistematizaci&oacute;n de la informaci&oacute;n: poca disponibilidad de ella, incompleta, dispersa, inoportuna; por ejemplo sobre equidad, acceso a servicios y uso de los mismos, la informaci&oacute;n es muy precaria (preocupante por la importancia de estas categor&iacute;as para la salud p&uacute;blica). </p>      <p>No obstante lo anterior, de acuerdo con el estudio mencionado (19): </p>      <p>- La equidad mejora con base en reducci&oacute;n de la brecha en cobertura de servicios b&aacute;sicos, en la mitad de los pa&iacute;ses. La equidad en distribuci&oacute;n de recursos es poco plausible. </p>      <p>- La efectividad global del sistema, la calidad t&eacute;cnica y la calidad percibida demuestran mejor&iacute;as en pocos pa&iacute;ses. Es decir que en t&eacute;rminos de pol&iacute;ticas de salud, que se relacionan con estos indicadores, la situaci&oacute;n es m&aacute;s lamentable. </p>      <p>- La eficiencia en asignaci&oacute;n de recursos mejora en la mitad de los pa&iacute;ses analizados en lo referente a asignaci&oacute;n de recursos, pero con la eficiencia global y reasignaci&oacute;n para acciones intersectoriales el panorama es muy inconsistente y d&eacute;bil en los pa&iacute;ses en general (no puede olvidarse que estas categor&iacute;as de la eficiencia han estado en el centro de la atenci&oacute;n tanto de las motivaciones de la reforma y de su gesti&oacute;n). </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>- En lo que s&iacute; parece haber consistencia en los procesos de reforma es en la introducci&oacute;n de &quot;compromisos de gesti&oacute;n&quot;; podr&iacute;amos concluir que se intenta en la forma pero los resultados en eficiencia tampoco son satisfactorios (en procedimientos estandarizados, rendimientos hospitalarios, empleo aut&oacute;nomo por nuevas fuentes de ingresos seg&uacute;n establecimientos sanitarios p&uacute;blicos, presupuestos con criterios de actividad). </p>      <p>- Salud p&uacute;blica: siendo ellas una especie de censor para la salubridad, resulta alarmante que las acciones intersectoriales de alta externalidad y programas de prevenci&oacute;n no tengan mejor consideraci&oacute;n en los procesos de reforma. En ese punto se evidencia claramente el deslinde entre salud p&uacute;blica y reforma. </p>      <p>- La sostenibilidad, apenas deja ver intentos de los pa&iacute;ses por ajustarse al nuevo modelo: ajuste de ingresos y gastos en el subsector p&uacute;blico y cobro a terceros, mejoran informaci&oacute;n desagregadas sobre el gasto en salud; pero los programas no son a&uacute;n sostenibles en el mediano plazo, y las instituciones p&uacute;blicas no mejoran su legitimaci&oacute;n. </p>      <p>- Existe contenci&oacute;n del gasto y recuperaci&oacute;n de costos, como corresponde a una reforma que siempre se ha considerado de un perfil fundamentalmente econ&oacute;mico. </p>      <p>- De las instituciones p&uacute;blicas, se anotan grandes debilidades en sostenibilidad, en legitimaci&oacute;n y en autonom&iacute;a financiera. </p>      <p>- Participaci&oacute;n comunitaria y descentralizaci&oacute;n salen bien libradas en este an&aacute;lisis, aunque cabr&iacute;a discutir su enfoque de autogesti&oacute;n, de autofinanciaci&oacute;n, de perfilarse en la v&iacute;a de asumir responsabilidades las comunidades y las localidades por la ausencia del Estado y la preeminencia de la privatizaci&oacute;n. </p>      <p>En resumen, se encuentran problemas en: la efectividad global, la calidad t&eacute;cnica, la calidad percibida, la salud p&uacute;blica (atenci&oacute;n a externalidades, como causas), la legitimaci&oacute;n institucional p&uacute;blica, la sostenibilidad financiera en el largo plazo y la seguridad en el acceso a los servicios. </p>      <p>Es evidente el problema del influjo del mercado sin unos controles suficientes en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses. El enfoque de este art&iacute;culo est&aacute; de acuerdo con quienes se&ntilde;alan que &quot;dada la competencia imperfecta, los l&iacute;mites de la soberan&iacute;a del consumidor, las desigualdades de informaci&oacute;n y los diversos mecanismos de exclusi&oacute;n propios de los mercados de salud, es tambi&eacute;n fundamental impulsar un adecuado marco regulatorio…en los &aacute;mbitos p&uacute;blico y privado&quot; (16). Basta con observar algunos de los problemas de la privatizaci&oacute;n: producci&oacute;n excesiva de servicios y en otros, negaci&oacute;n del servicio, selecci&oacute;n adversa de beneficiarios, altos costos de intermediaci&oacute;n, marginamiento de los sectores m&aacute;s pobres, alzas desmesuradas en planes de salud, cruce de subsidios del sector p&uacute;blico al privado, poca atenci&oacute;n a enfermedades m&aacute;s costosas, descuido de la tercera edad y otros ampliamente descritos en varios de los estudios considerados. </p>      <p align="center" ><b>ALTERNATIVAS Y DEBATE</b> </p>      <p>Es necesario presentar algunos puntos de s&iacute;ntesis y otros de debate alrededor de las propuestas de reforma a la seguridad social integral: </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La AISS (7) define algunos criterios para la reforma de la seguridad social; con base en sus conceptos se pueden plantear los siguientes: equidad entre generaciones, mitigaci&oacute;n de la pobreza; oportunidad para educaci&oacute;n, empleo, cuidado familiar, jubilaci&oacute;n; transparencia en las pol&iacute;ticas de seguridad social y en las disposiciones sobre sus reg&iacute;menes; congruencia entre seguridad social, empleo y movilidad profesional; cobertura universal ante los principales riesgos y contingencias. Estas son preocupaciones generales a la seguridad social que nos tienen que llevar a plantear estrategias para reorientarla en varios campos de un modelo Integral. </p>      <p>En esa v&iacute;a, los sectores acad&eacute;micos y gremiales vienen auscultando diferentes alternativas en seguridad social integral y reforma. Entre ellas se consideran algunas propuestas: </p>      <p>&#149;&nbsp; Basarse en el desarrollo humano y sus componentes: desarrollo humano productivo, empleo y atenci&oacute;n de salud; alimentaci&oacute;n, vivienda y satisfacci&oacute;n de necesidades b&aacute;sicas; universalizaci&oacute;n del r&eacute;gimen de pensiones de car&aacute;cter p&uacute;blico, para vejez, invalidez, sobrevivientes e incapacidad laboral; protecci&oacute;n en riesgos profesionales, protecci&oacute;n ambiental y de los recursos naturales; deporte, educaci&oacute;n y cultura; defensa de la seguridad social, de la dignidad de la naci&oacute;n y de los ciudadanos; acceso integral al conocimiento, a los beneficios de la tecnolog&iacute;a, a los derechos humanos y a las relaciones civilizadas entre los seres humanos y los pueblos en general. </p>      <p>&#149;&nbsp; Definir un r&eacute;gimen integral de orden pensional: con car&aacute;cter universal, que cubra las contingencias m&iacute;nimas en vejez, invalidez, sobrevivientes, incapacidad, accidentes de trabajo y enfermedades profesionales; fortaleciendo el aporte estatal en la cofinanciaci&oacute;n junto al sistema productivo, mediante un r&eacute;gimen colectivo que tome en cuenta no solo las contingencias sino tambi&eacute;n las posibilidades de disfrute de un lapso de vida suficiente como contrapartida al esfuerzo vital de varias d&eacute;cadas (equilibrio activo/pasivo, tanto en tiempo como en compensaci&oacute;n econ&oacute;mica). Debe pensarse en un sistema mixto y complementario, diferente al dualismo excluyente desarrollado actualmente en Colombia. </p>      <p>&#149;&nbsp; Reconocer las estrategias propias de la salud p&uacute;blica: el arsenal tecnol&oacute;gico de la salud p&uacute;blica tradicional, desde el informe Dawson de 1920, pasando por el informe Beveridge de 1944, la estrategia del APS (de Alma Ata 1978), los Silos (1986), algunas propuestas de Otawa (Canad&aacute;, 1984), los sistemas de salud de distrito de corte ingl&eacute;s y las &quot;ciudades saludables&quot; europeas, entre otros muchos. Como se puede interpretar, m&aacute;s que un cambio t&eacute;cnico o una reforma lo que se est&aacute; solicitando es un cambio de enfoque, de actitud; pero ante todo, transformar las relaciones de poder en la sociedad y en el sistema de salud. </p>      <p>Espec&iacute;ficamente, acerca de la reforma de los sistemas de salud, como lo hemos expuesto, varios autores (23,24), coinciden en que &eacute;stos se originaron a partir de presiones econ&oacute;micas y sociales, tras la inserci&oacute;n de los pa&iacute;ses en el comercio mundial a finales del siglo XIX y principios del XX , durante la &eacute;poca de consolidaci&oacute;n de los estados nacionales para la incorporaci&oacute;n al capitalismo industrial. De ah&iacute; se derivaron sistema fragmentados para ricos y propietarios de empresas, para obreros y trabajadores asalariados, para pobres e indigentes, etc; el mutualismo y la seguridad social, la asistencia p&uacute;blica, el sector privado. Pero hoy, despu&eacute;s de m&aacute;s de una d&eacute;cada de implantados los procesos de reforma, como el colombiano, el panorama no es diferente: grandes diferencias entre ricos y pobres, gradualismo en las modalidades de atenci&oacute;n seg&uacute;n capacidad de pago y posibilidades de inserci&oacute;n en los diferentes segmentos del mercado; se ha generado un modelo mucho m&aacute;s atomizado que el existente antes de las reformas del &uacute;ltimo cuarto de siglo. En ese orden de ideas, se exponen algunas iniciativas que se deben seguir impulsando, en el debate, hacia la b&uacute;squeda de opciones pol&iacute;ticas m&aacute;s acordes con la realidad de nuestros pa&iacute;ses: </p>      <p>&#149;&nbsp; En convivencia con la globalizaci&oacute;n. No se trata de abstraernos o peor a&uacute;n, de enfrentarla, sino comprenderla en su cabal dimensi&oacute;n de orden social, solidario y de desarrollo humano (distinto es el globalismo econ&oacute;mico que nos asfixia y sojuzga al final del milenio). Alternativamente el gran esfuerzo pol&iacute;tico debe centrarse en garantizar la inserci&oacute;n de nuestras naciones, con toda su pol&iacute;tica social y estructuraci&oacute;n acorde con su propia realidad y cultura en el mundo globalizado; en ning&uacute;n momento arrastrados por el mercado mundial. Al respecto Garay, habla de la constituci&oacute;n de esas instancias supranacionales (20) &quot;las que se anuncian dentro del concepto ideal de democracias &quot;cosmopolitas&quot;, definidas por la participaci&oacute;n consciente y efectiva de los seres humanos en las decisiones por encima de cualquier consideraci&oacute;n particular, como pueden ser las derivadas de nacionalidad raza religi&oacute;n...&quot; No podr&iacute;amos apartarnos de la &uacute;nica posibilidad digna que le queda a nuestros pa&iacute;ses de hacer parte de un mundo relativamente nuevo; superando la etapa del oscurantismo y de los apetitos econ&oacute;micos del individualismo de finales del siglo XX. </p>      <p>&#149;&nbsp; Contra la determinaci&oacute;n ex&oacute;gena de la reforma. Evitar la transnacionalizaci&oacute;n del servicio de salud y la infiltraci&oacute;n del capital financiero internacional (multinacional) en el campo sanitario, como en tantos otros. A pesar de que las reformas del sector salud fueron apoyadas todas por el cr&eacute;dito y la cooperaci&oacute;n de los organismos multilaterales de orden financiero, es necesario permitir a los recursos humanos propios de cada pa&iacute;s que desarrollen toda la infraestructura de a seguramiento y prestaci&oacute;n de servicios. Reconocer, adem&aacute;s, en los actores nacionales su capacidad de presi&oacute;n y generaci&oacute;n de conflicto de intereses en la perspectiva de su propio modelo de reforma. </p>      <p>&#149;&nbsp; La discusi&oacute;n frente al neoliberalismo no puede ser ajena o paralela a una propuesta de reforma en seguridad social. Si algo caracteriza al Neoliberalismo es esto &uacute;ltimo, apropiarse de los espacios sociales para extraer riqueza y ganancia de ello. La raz&oacute;n del debate a la intermediaci&oacute;n no ser&iacute;a otra, no es porque haya m&aacute;s actores sirviendo a los intereses sanitarios ni (solamente) porque el producto final resulte m&aacute;s caro. No es solo eso, peor a&uacute;n cuando la intermediaci&oacute;n toma las formas de la transnacionalizaci&oacute;n de los servicios y de la atenci&oacute;n gerenciada; encarecer los servicios significa &quot;extraer ganancia&quot; para el capital y los empresarios internacionales, es sacrificar las posibilidades de atenci&oacute;n para grandes sectores empobrecidos de los pa&iacute;ses de la periferia como Colombia. M&aacute;s que decirle si o no a la intermediaci&oacute;n es necesario aclarar y luchar contra esta l&oacute;gica perversa de orden financiero. </p>      <p>&#149;&nbsp; El dilema entre el mercado y el Estado en t&eacute;rminos de posibilidades para garantizar logros sociales en salud sigue vigente. Cada vez m&aacute;s el consenso parece acercarse a la idea de que el mercado <i>&quot;no suministra la eficacia deseada y si socava la equidad necesaria para alcanzar niveles de justicia social adecuados&quot; </i>(21); urge delimitar de una mejor manera la relaci&oacute;n Estado / mercado y la mezcla p&uacute;blica / privada. No podemos desconocer que el mercado es un hecho y que hoy su voracidad penetra hasta los m&aacute;s impensables resquicios sociales. </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&#149;&nbsp; La mezcla con el mercado. Dado que el modelo de mercado irrumpe con fuerza, se aconseja debatir a&uacute;n m&aacute;s algunas estrategias basadas en el mercado p&uacute;blico, en la atenci&oacute;n gerenciada y el empoderamiento; ser&aacute; importante cuidarse de la transnacionalizaci&oacute;n de los servicios de salud, perjudicial para las comunidades, el sistema de salud y para las posibilidades de trabajo de los profesionales de la salud. Es necesario debatir m&aacute;s a fondo la propuesta de los cuasimercados (son mercados artificiales), seg&uacute;n el informe de la CEPAL del a&ntilde;o 2000 (22), una de sus estrategias para instrumentar el componente p&uacute;blico y la atenci&oacute;n m&eacute;dica especializada, a trav&eacute;s de la acci&oacute;n privada. </p>      <p>En s&iacute;ntesis, Colombia ha sido el pa&iacute;s m&aacute;s obediente(24) de Am&eacute;rica Latina (lo cual no puede asumirse como una virtud, a pesar del Informe de la OMS del 2000, sobre el desempe&ntilde;o de los sistemas de salud), en cuesti&oacute;n de aplicaci&oacute;n del modelo recomendado por los organismos internacionales (ajuste estructural y secuencia neoliberal); su modelo se ha caracterizado como cercano al pluralismo estructurado y competencia regulada o administrada, propugnado por varios reformadores (25): Colombia integra varios mecanismos en los cuales se agrega a la mezcla del mercado el componente regulaci&oacute;n (aunque solo sea en teor&iacute;a y dise&ntilde;o), basado en el intento de llegar a la equidad a trav&eacute;s de la eficiencia. Otros pa&iacute;ses han asumido modalidades menos complejas: Argentina y Uruguay, afianzan modelos de mercado pero reformulan la participaci&oacute;n estatal con &eacute;nfasis en el control; Brasil, un modelo de sistema &uacute;nico de salud basado en contratos; Chile, consolida un sistema de mercado con dualidades ricos y pobres pero busca, hacia el final de la d&eacute;cada, la v&iacute;a p&uacute;blica; M&eacute;xico introduce los cuasimercados o mercados internos institucionales, con dificultades para aplicar a fondo las reformas ortodoxas; Costa Rica, a pesar reforzar la gesti&oacute;n econ&oacute;mica y la mezcla p&uacute;blico - privado, mantiene su tendencia universalista de la seguridad social; y Cuba sostiene su concepci&oacute;n estatal. As&iacute; se perfilan las tendencias de reforma sanitaria en nuestro continente&#8226;</p>      <p align="center" ><b>REFERENCIAS </b></p>      <!-- ref --><p>1. Herrera R. El sistema pensional colombiano. Santaf&eacute; de Bogot&aacute;: Legis;1999. p 8. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000136&pid=S0124-0064200100030000200001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>2. Equipo editorial. Revista Administraci&oacute;n Sanitaria; 2000. 4 (13).p. 10. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000137&pid=S0124-0064200100030000200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>3. World Health Organization. The World Health Report 2000. Health Systems: Improving Performans. Geneva, S w i s tzerland, 2000. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000138&pid=S0124-0064200100030000200003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>4. Iriart C. La Atenci&oacute;n Gerenciada. Su Papel en la Reforma de los Sistemas de Salud. En: Salud Problema y Debate, a&ntilde;o XI. No. 21. Buenos Aires;1999.p. 5. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000139&pid=S0124-0064200100030000200004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>5. Midgley J. &iquest;La Seguridad Social ha perdido relevancia? Revista internacional. de Seguridad Social –AISS; 1999. 52 (2):111-121. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000140&pid=S0124-0064200100030000200005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>6. Banco Mundial. Informe Envejecimiento sin crisis: pol&iacute;ticas para la protecci&oacute;n de los ancianos y la promoci&oacute;n del crecimiento. Nueva York: Oxford University Press; 1994. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000141&pid=S0124-0064200100030000200006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>7. Hoskins DD. El redise&ntilde;o de la seguridad social. Revista Estudios de la Seguridad Social. Buenos Aires: Asociaci&oacute;n Internacional de la Seguridad Social (AISS); 2000. No. 87. p. 6. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000142&pid=S0124-0064200100030000200007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>8. Banco Mundial. Informe sobre desarrollo mundial. La tarea acuciante del desarrollo. Washington , D.C. 1991. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000143&pid=S0124-0064200100030000200008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>9. Aichmann B. Seguro de pensiones, sistema de salud, lucha contra la pobreza: evoluci&oacute;n reciente en Am&eacute;rica Latina. Revista Estudios de Seguridad Social. Buenos Aires: AISS; 2000. 87. p. 46. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000144&pid=S0124-0064200100030000200009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>10. Schulthess WE. La iniciativa de Estocolmo: Un an&aacute;lisis del proceso de reforma en Am&eacute;rica Latina. Revista Estudios de Seguridad Social. Buenos Aires: AISS; 2000. 87.p. 81-110. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000145&pid=S0124-0064200100030000200010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>11. Rep&uacute;blica de Colombia, Ministerio de Hacienda y Cr&eacute;dito P&uacute;blico. Acuerdo extendido de Colombia con el Fondo Monetario Internacional. Bogot&aacute;; 1999. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000146&pid=S0124-0064200100030000200011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>12. OPS/OMS. La cooperaci&oacute;n de la Organizaci&oacute;n Panamericana de la Salud en los procesos de reforma sectorial. Washington , D.C. ; 1997. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000147&pid=S0124-0064200100030000200012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>13. Banco Mundial. El financiamiento de los servicios de salud en los pa&iacute;ses en desarrollo: una agenda para la reforma. Bol. Of. Sanit Panam.;1987. 103 (6):87. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000148&pid=S0124-0064200100030000200013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>14. Crocco P. Iniciativa regional de reforma del sector salud en Am&eacute;rica Latina y el Caribe. Revista Panamericana de la salud; 2000. 8(1/2): 13. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000149&pid=S0124-0064200100030000200014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>15. Granados RT, G&oacute;mez MC. La reforma de los sistemas de salud en Chile y Colombia: resultados y balance. Rev. Salud P&uacute;blica; 2000. 2(2):97-120. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000150&pid=S0124-0064200100030000200015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>16. Sojo A. La reforma finisecular del sector salud en Am&eacute;rica Latina y el Caribe: su derrotero e instrumento. En: UNICEF. Las pol&iacute;ticas de salud en el umbral de la reforma. Serie de pol&iacute;ticas sociales. San Jos&eacute;; 1997. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000151&pid=S0124-0064200100030000200016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>17. Equipo editorial. Los sistemas de salud en Am&eacute;rica Latina y el Caribe. Revista de Administraci&oacute;n Sanitaria;2000. 4(13):10. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000152&pid=S0124-0064200100030000200017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>18. HSP-OPS/OMS.&#91;Internet&#93; <a href="http://www.americas.health-sector-reform.org" target="_blank">http://www.americas.health-sector-reform.org; </a>Perfiles de sistemas de servicios de salud en los pa&iacute;ses y lineamientos metodol&oacute;gicos para la elaboraci&oacute;n de perfiles de los sistemas de servicios de salud. Latin American Health sector reform initiative; Julio 24, 2000. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000153&pid=S0124-0064200100030000200018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>19. Infante A. Las reformas de los sistemas de salud en Am&eacute;rica Latina y el Caribe. Revista de Administraci&oacute;n Sanitaria; 2000. 4 (13): 29-46. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000154&pid=S0124-0064200100030000200019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>20. Garay LJ. Construcci&oacute;n de una sociedad. Santaf&eacute; de Bogot&aacute; : Tercer Mundo editores; 1999, p. 38 . &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000155&pid=S0124-0064200100030000200020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>21. Cano E. C&aacute;tedra abierta sobre la reforma de los servicios de salud en el mundo. Medell&iacute;n: Facultad de Medicina Universidad de Antioquia. Octubre de 2000.Documento in&eacute;dito. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000156&pid=S0124-0064200100030000200021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>22. Sojo A. Los cuasimercados en salud. En: CEPAL. Informe del a&ntilde;o 2000, serie de pol&iacute;ticas sociales No. 39. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000157&pid=S0124-0064200100030000200022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>23. M&eacute;dici A. Las reformas de salud en Am&eacute;rica Latina y el Caribe. En: S&aacute;nchez H., Zuleta G. La hora de los usuarios. Reflexiones sobre econom&iacute;a pol&iacute;tica de las reformas de salud. Washington: BID, Centro de estudios , salud y futuro; 2000. p. 9. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000158&pid=S0124-0064200100030000200023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>24. Hern&aacute;ndez M. El enfoque sociopol&iacute;tico para el an&aacute;lisis de las reformas sanitarias en Am&eacute;rica Latina. Ponencia en: XI Congreso de la Asociaci&oacute;n Internacional de pol&iacute;ticas de salud. La Habana; 3- 7 julio, 2000. p 9. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000159&pid=S0124-0064200100030000200024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>25. Frenk J, Londo&ntilde;o JL. El costo de no reformar. En: Cuesti&oacute;n Social; 1998. 42: 24 -37. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000160&pid=S0124-0064200100030000200025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="center" >Visite el sitio Web de la Revista de Salud P&uacute;blica en: <a href="http://www.medicina.unal.edu.co/ist/revistasp" target="_blank">http://www.medicina.unal.edu.co/ist/revistasp</a> </p>  </font>      ]]></body><back>
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