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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Tratamiento de la Toxoplamosis: Esquemas para la Forma Congénita y en el Inmunosuprimido]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  <font size="2" face="verdana">      <p align="center"><font size="4"><b>Tratamiento de la Toxoplamosis: Esquemas para    la Forma Cong&eacute;nita y en el Inmunosuprimido</b></font></p>     <p>Jorge Enrique G&oacute;mez Mar&iacute;n, MD, PhD    <br> Profesor Asistente     <br> Universidad Nacional de Colombia </p> <hr size="1">     <p>La combinaci&oacute;n de Pirimetamina-Sulfadiazina ha demostrado ser el antibi&oacute;tico    m&aacute;s efectivo para el tratamiento de la toxoplasmosis, sin embargo su    utilizaci&oacute;n durante el embarazo se ve limitada por sus efectos teratog&eacute;nicos    si se administra en el primer trimestre. La base farmacol&oacute;gica que explica    su acci&oacute;n terap&eacute;utica consiste en la eliminaci&oacute;n de dos    pasos en la v&iacute;a biosint&eacute;tica que conduce a la formaci&oacute;n    del &aacute;cido fol&iacute;nico. El <i>Toxoplasma</i> no puede utilizar el    &aacute;cido f&oacute;lico ni el fol&iacute;nico del hu&eacute;sped para la    s&iacute;ntesis de &aacute;cidos nucleicos por lo tanto debe fabric&aacute;rselos    a partir del &aacute;cido paraaminobenzoico (PABA). La Pirimetamina y las sulfamidas    son activas independientemente para inhibir este paso y juntas son un excelente    ejemplo de potencializaci&oacute;n farmacol&oacute;gica. Las sulfamidas son    an&aacute;logas estructurales del PABA y la pirimetamina del &aacute;cido fol&iacute;nico.    Estas drogas son activas para inhibir los taquizoitos pero sin ning&uacute;n    efecto sobre los quistes tisulares que contienen los bradizoitos, de all&iacute;    la imposibilidad de erradicar la infecci&oacute;n con el tratamiento, lo que    tratamos es la enfermedad. Las sulfamidas que se utilizan son la sulfadiazina,    la sulfamerazina, la sulfalene y la sulfadoxina (se obtiene comercialmente combinada    con Pirimetamina bajo los nombres comerciales de Methipox y Falcidar). Estas    sulfamidas tienen en com&uacute;n la propiedad de disolverse en cantidad suficiente    en el l&iacute;quido intracelular donde se encuentra el <i>Toxoplasma</i>.    La sulfisoxasola (Gantrisin), la sulfadimetina y otras que se disuelven en el    l&iacute;quido extracellular no son efectivas. Las dosis empleadas deben suministrarse    de acuerdo al tipo de sulfa ya que la vida media de cada una var&iacute;a significativamente.    La tasa de excreci&oacute;n es r&aacute;pida en el caso de la sulfadiazina (4    a 10 horas) o lenta en el caso de la sulfadoxina (184 a 195 horas). Los efectos    secundarios de las sulfas incluyen su actividad antidiur&eacute;tica e hipoglicemiante.    Se debe aconsejar el uso de agua bicarbonatada para alcalinizar la orina y evitar    la precipitaci&oacute;n de las sulfas en los t&uacute;bulos renales.</p>     <p>Las reacciones adversas son en su mayor parte de tipo al&eacute;rgico sin relaci&oacute;n    con la dosis, entre las principales se encuentran: complicaciones hematol&oacute;gicas    en forma de trombocitopenia, neutropenia, aplasia medular, complicaciones dermatol&oacute;gicas    en forma de erupci&oacute;n y generales como fiebre con o sin erupci&oacute;n    y fiebre con vasculitis. Estas reacciones al&eacute;rgicas son a&uacute;n m&aacute;s    frecuentes en el caso de los pacientes inmunosuprimidos. Otras complicaciones    se deben a su efecto t&oacute;xico como la anemia hemol&iacute;tica cuando existe    d&eacute;ficit de la enzima glucosa 6 fosfato deshidrogenasa. Existe el riesgo    de ictericia nuclear en el reci&eacute;n nacido por competencia a nivel hep&aacute;tico    con la glucoronoconjugaci&oacute;n y a escala s&eacute;rica por el desplazamiento    de la bilirrubina conjugada, esto se puede prevenir cuando el ni&ntilde;o presenta    ictericia, utilizando barbit&uacute;ricos que aceleren la s&iacute;ntesis de    enzimas hep&aacute;ticas en el reci&eacute;n nacido.</p>     <p>La pirimetamina (nombres comerciales: Erbaprelina o Daraprim, no se consiguen    en Colombia) es un antifol&iacute;nico inhibidor de la reductasa de tetrahidrofolato,    debe administrarse en dosis altas durante los tres primeros d&iacute;as debido    a que se absorbe y acumula lentamente en los tejidos; su vida media es de 4    d&iacute;as aproximadamente. Las dosis utilizadas en el adulto son de 75 mg    en los primeros tres d&iacute;as y luego de 25 mg del cuarto d&iacute;a en adelante.    En los ni&ntilde;os se utiliza a la dosis de 2 mg /kg/d&iacute;a por los primeros    tres d&iacute;as y luego se usa a la dosis de mantenimiento de 1 mg/kg/d&iacute;a.    Los efectos secundarios incluyen s&iacute;ntomas gastrointestinales, bloqueo    de la s&iacute;ntesis del &aacute;cido f&oacute;lico llevando a anemia megalobl&aacute;stica.    Para evitar la anemia se debe administrar concomitantemente &aacute;cido fol&iacute;nico    (Folinato de calcio o factor citrovorum, nombre comercial es Leucovorin) a la    dosis de 10 a 25 mg/d&iacute;a por v&iacute;a oral y en ni&ntilde;os 5 mg, cada    4 d&iacute;as si el ni&ntilde;o pesa menos de 10 kg, cada 3 d&iacute;as si pesa    entre 10 y 15 kg y cada 2 d&iacute;as si pesa entre 15 a 20 kg. Las dosis de    &aacute;cido fol&iacute;nico deben ajustarse de acuerdo al hemograma. Si no    se consigue folinato de calcio se puede usar levadura de pan 5 gr/d&iacute;a.    El &aacute;cido fol&iacute;nico puede ser utilizado por el hu&eacute;sped pero    no por el <i>Toxoplasma</i>, por consiguiente aumenta el &iacute;ndice terap&eacute;utico    de la mezcla pirimetamina-sulfadiazina. Debe anotarse que el &aacute;cido f&oacute;lico    no produce los mismos efectos.</p>     <p>En Europa existe gran confianza por un antibi&oacute;tico macr&oacute;lido,    la espiramicina (nombre comercial, Rovamicina) derivado del <i>Estreptomyces    ambofaciens</i>, es un antibi&oacute;tico de amplio espectro que interfiere    la translocaci&oacute;n ribosomal. Es moderadamente activo sobre el <i>Toxoplasma    </i> aventajando a la Pirimetamina-Sulfa en que es m&aacute;s tolerable. No    se han demostrado efectos teratog&eacute;nicos y puede ser utilizado desde el    primer trimestre de embarazo ya que no atraviesa la barrera placentaria, sin    embargo se concentra muy bien en tejido placentario, por lo tanto su funci&oacute;n    es evitar ante todo que la infecci&oacute;n llegue al feto. En un estudio multic&eacute;ntrico    reciente (1) sobre 144 embarazadas con infecci&oacute;n aguda por <i>Toxoplasma    </i>, la espiramicina no redujo la tasa de transmisi&oacute;n de la infecci&oacute;n    pero si redujo de manera significativa las secuelas, especialmente las m&aacute;s    severas. La espiramicina tiene difusi&oacute;n en todos los tejidos y &oacute;rganos,    exceptuando el LCR y tiene una excreci&oacute;n hep&aacute;tica. Sus efectos    secundarios posibles son v&oacute;mito, diarrea y erupci&oacute;n macular.</p>     <p>La Clindamicina es muy efectiva en la toxoplasmosis experimental pero no se    conocen referencias sobre su uso durante el embarazo, la droga pasa al feto    y parece ser inocua para este. Atraviesa poco la barrera hematoenc&eacute;falica    pero las concentraciones m&iacute;nimas que alcanza en LCR alcanzan a ser terap&eacute;uticas    en el caso de la toxoplasmosis cerebral en el inmunosuprimido. El principal    efecto adverso ser&iacute;a la colitis pseudomembranosa lo cual se puede evitar    con adecuadas indicaciones al paciente sobre suspensi&oacute;n en caso de diarrea.    Su principal utilidad reside como f&aacute;rmaco de segunda l&iacute;nea para    los pacientes con reacciones al&eacute;rgicas a las sulfas. No existen estudios    sobre su eficacia en mujeres embarazadas ni en reci&eacute;n nacidos.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Se ha sugerido la combinaci&oacute;n trimetoprim-sulfametoxasol para controlar    los signos y s&iacute;ntomas de la toxoplasmosis pero esta combinaci&oacute;n    requiere dosis muy altas para ejercer alg&uacute;n efecto anti- <i>Toxoplasma    </i> y por lo tanto no est&aacute; indicada para tratamiento. Por ejemplo en    un ensayo italiano con 71 pacientes la respuesta terap&eacute;utica fue de 57%    cuando con Pirimetamina-sulfadiazina ha sido de m&aacute;s del 80%. (2). Lo    que s&iacute; est&aacute; bien demostrado es su eficacia como quimioprofilaxis    para evitar episodios de toxoplasmosis cerebral en el paciente VIH con niveles    de CD4 por debajo de 200 por mm<sup>3</sup>.</p>     <p><font size="3">ESQUEMAS DE TRATAMIENTO PARA FORMAS CL&Iacute;NICAS ESPEC&Iacute;FICAS</font>  </p>     <p>Tratamiento de la toxoplasmosis adquirida durante el embarazo</p>     <p>Una vez una madre se encuentra dentro de un grupo de riego de infecci&oacute;n    toxopl&aacute;smica se debe iniciar tratamiento, aunque un metan&aacute;lisis    reciente concluye que no hay evidencia de nivel I (ensayos cl&iacute;nicos aleatorios    doble ciegos) para tratamiento de la toxoplasmosis durante el embarazo y de    que los estudios realizados al presente no son conclusivos sobre la eficacia    del tratamiento prenatal (3) . Estudios de nivel I con placebo actualmente son    &eacute;ticamente imposibles de realizar dado el hecho de la evidencia hist&oacute;rica    de los da&ntilde;os severos cuando no se ofrece tratamiento y de la eficacia    experimental y cl&iacute;nica demostrada de algunos antibi&oacute;ticos. Se    podr&iacute;a intentar es comparar dos reg&iacute;menes diferentes, por ejemplo    pirimetamina-sulfadiazina vs. pirimetamina-sulfadoxina.</p>     <p>De todas maneras, con la evidencia actual se debe ofrecer espiramicina desde    el primer trimestre una vez se tiene el diagn&oacute;stico. La espiramicina    viene en presentaci&oacute;n de tabletas de 2.250.000 unidades. Se requieren    3 g de espiramicina y cada 1.500.000 unidades equivalen a 500 mg, por lo tanto    se debe formular 4 tabletas/d&iacute;a las cuales se pueden fraccionar en dos    tomas. Nosotros aconsejamos darla de manera continua y luego si hay que iniciar    pirimetamina-sulfa utilizar el esquema por ciclos en el cual se da espiramicina    a estas dosis por tres semanas continuas y luego se interrumpe por 15 d&iacute;as    y se reinicia. Como en Colombia la pirimetamina y la sulfadiazina no se obtienen    solas, nosotros aconsejamos el esquema del grupo de toxoplasmosis de Reims:    pirimetamina-sulfadoxina (Falcidar, tabletas de 25 mg de Pirimetamina y 500    mg de sulfadoxina) a dosis de 75 mg de Pirimetamina y 1500 mg de sulfadoxina    (1 tableta por cada 20 kg de peso) o sea en general 3 tabletas cada 8 d&iacute;as    por dos semanas, durante el tiempo de descanso de la espiramicina. Se debe tener    en cuenta que la Pirimetamina-sulfa no se debe iniciar sino despu&eacute;s del    segundo trimestre de embarazo.</p> <font size="3">TRATAMIENTO EN EL RECI&Eacute;N NACIDO CON INFECCI&Oacute;N CONG&Eacute;NITA</font>      <p>Al nacimiento del hijo de madre con diagnostico de infecci&oacute;n adquirida    durante el embarazo se le practicar&aacute;n los siguientes estudios: examen    f&iacute;sico completo, ecograf&iacute;a transfontanelar, fondo de ojo, cuadro    hem&aacute;tico con diferencial y plaquetas cuantificadas, pruebas de funci&oacute;n    hep&aacute;tica y an&aacute;lisis bioqu&iacute;mico de LCR. Mientras se confirma    el diagnostico y no hay s&iacute;ntomas se puede dar espiramicina por v&iacute;a    oral 150 000 a 300 000 unidades/kg/d&iacute;a. El diagn&oacute;stico se confirma    cuando hay presencia de IgM o IgA anti- <i>Toxoplasma</i> en sangre del ni&ntilde;o.    Los resultados positivos en cord&oacute;n umbilical deben confirmarse con segunda    muestra a los 10 d&iacute;as de nacido pues puede haber traspaso de inmunoglobulinas    maternas durante el parto. Si no hay presencia de inmunoglobulinas M o A idealmente    se deber&iacute;a hacer western blot o ELIFA para comparar las especificidades    de los anticuerpos del ni&ntilde;o con los de la madre. Si estos estudios no    est&aacute;n disponibles se debe continuar el seguimiento de los niveles de    anticuerpos IgG hasta el a&ntilde;o de edad. Si estos IgG no desaparecen se    confirma un diagnostico de toxoplasmosis cong&eacute;nita.</p>     <p>Cuando se confirma el diagnostico se inicia la administraci&oacute;n de pirimetamina-sulfadiazina,    como estas no se encuentran disponibles en Colombia entonces se utiliza la pirimetamina    sulfadoxina. Esta combinaci&oacute;n ha sido utilizada con &eacute;xito por    el grupo de Reims, aunque en realidad no existe ninguna evidencia de nivel I    para toxoplasmosis cong&eacute;nita como es el caso para el tratamiento prenatal.    Nosotros recomendamos el esquema reportado por el trabajo del grupo de Reims    que tienen un nivel de evidencia II por ser un estudio abierto controlado (4).    La pirimetamina –sulfadoxina viene en suspensi&oacute;n (nombre comercial: Methipox)    en la que cada cucharadita de 5 ml corresponde a 12,5 mg de pirimetamina y 250    mg de sulfadoxina. Se da una dosis inicial calculada con base en la pirimetamina    de 2 mg/kg por tres d&iacute;as y luego se continua a dosis de 1 mg/kg cada    8 d&iacute;as. En la evaluaci&oacute;n de la terapia se determina el cuadro    cl&iacute;nico presente con seguimiento del desarrollo pondoestatural, oftalmol&oacute;gico,    neurol&oacute;gico y serol&oacute;gico. La punci&oacute;n lumbar se repite a    los 6 meses si la primera fue anormal, se busca que haya reducci&oacute;n en    los niveles de prote&iacute;nas cuando el tratamiento ha sido adecuado. Igualmente    el seguimiento serol&oacute;gico aporta evidencia de terapia adecuada si hay    disminuci&oacute;n en los niveles de anticuerpos.</p>     <p>Estudios recientes han demostrado que el desarrollo neurol&oacute;gico y las    secuelas oculares son mucho menores en los ni&ntilde;os tratados por un a&ntilde;o    que en aquellos sin tratamiento o tratados por s&oacute;lo un mes.</p>     <p>M&aacute;s a&uacute;n, ni&ntilde;os con compromiso neurol&oacute;gico y ocular    importante al nacimiento muestran una mejor&iacute;a notoria con tratamiento    adecuado. En un estudio multic&eacute;ntrico realizado en Estados Unidos, 27    de 36 ni&ntilde;os tratados (72 %) tuvieron un desarrollo neurol&oacute;gico    normal a pesar de presentar hidrocefalia y calcificaciones cerebrales m&uacute;ltiples    al nacer. En un seguimiento neurorradiologico de 56 ni&ntilde;os tratados, 30    de ellos (75 %) evidenciaron una reducci&oacute;n o desaparici&oacute;n de las    calcificaciones cerebrales al a&ntilde;o de edad (5). En contraste, en los ni&ntilde;os    en quienes el tratamiento fue menos intenso o interrumpido, las calcificaciones    fueron estables o aumentaron de tama&ntilde;o. Incluso el grupo franc&eacute;s    de Reims desde 1991 recomienda que se suministre la combinaci&oacute;n de pirimetamina-sulfadoxina    por 24 meses , ya que han encontrado lesiones oculares que ocurren hasta en    el 21 % de los ni&ntilde;os a pesar de tratamiento adecuado por un a&ntilde;o.    El grupo de Reims redujo este porcentaje a 10 % prolongando la terapia hasta    el segundo a&ntilde;o de vida. En Colombia existen pocos reportes sobre la experiencia    cl&iacute;nica y terap&eacute;utica, pero nosotros hemos sometido recientemente    un articulo que resume nuestra experiencia cl&iacute;nica y diagnostica en 27    casos (6).</p>     <p>As&iacute; pues la tendencia actual es a prolongar el tratamiento m&aacute;s    all&aacute; del primer a&ntilde;o de vida. En el caso de ni&ntilde;os &quot;v&iacute;rgenes&quot;    para tratamiento mayores de un a&ntilde;o no existe evidencia sobre los beneficios    de un tratamiento medicamentoso. Sin embargo basados en nuestros conocimientos    actuales sobre la inmunopatog&eacute;nesis y la evoluci&oacute;n de la historia    natural de esta infecci&oacute;n y los f&aacute;rmacos disponibles, se puede    pensar que es discutible la instauraci&oacute;n de terap&eacute;utica a menos    que exista alguna evidencia de replicaci&oacute;n parasitaria o actividad inflamatoria    en retina o cerebro pues el par&aacute;sito en su forma de quiste tisular no    es accesible con las drogas actuales. Se ha postulado que la clindamicina pudiera    tener un efecto sobre estos quistes tisulares pero hasta el presente no existe    evidencia que se pueda esterilizar el organismo de estos par&aacute;sitos con    los f&aacute;rmacos actuales. El objetivo terap&eacute;utico es simplemente    contener la replicaci&oacute;n. Uno pudiera hacer un s&iacute;mil con los pacientes    VIH con anticuerpos para <i>Toxoplasma </i>, en quienes se preconiza la profilaxis    con trimetroprim-sulfametoxazol (TMP-SMX) cuando los CD4 est&aacute;n por debajo    de 200 mm 3 . Sin embargo en los ni&ntilde;os con toxoplasmosis cong&eacute;nita    aunque los niveles de CD4 son normales, la producci&oacute;n de IFN ? por estos    linfocitos es baja frente al <i>Toxoplasma </i> pero no contra otros ant&iacute;genos.    Estos ni&ntilde;os pueden tener como base una respuesta inmune preferencial    de tipo Th2 con &quot;tolerancia inmunol&oacute;gica selectiva al <i>Toxoplasma    </i>&quot;. Este tipo de desequilibrio inmune ha sido demostrado que existe    durante la toxoplasmosis cong&eacute;nita (7,8). Como alternativa para determinar    necesidad de tratamiento existen algunos marcadores interesantes como la medici&oacute;n    de IgE especifica (9). Igualmente el seguimiento peri&oacute;dico (por ejemplo    trimestralmente) de los niveles de IgG, IgM e IgA y la realizaci&oacute;n de    perfiles inmunol&oacute;gicos comparados por ELIFA, lo cual permite determinar    si hay rebotes inmunol&oacute;gicos, y que son criterios para reinstaurar tratamiento    seg&uacute;n el Grupo de Reims (10).</p> <font size="3">TRATAMIENTO EN EL INMUNOSUPRIMIDO</font>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El tratamiento antibi&oacute;tico se iniciar&aacute; lo antes posible, si es    que no ha sido iniciado emp&iacute;ricamente con anterioridad al ingreso en    el estudio. Se explicar&aacute; al paciente en todo momento los beneficios y    toxicidades de las drogas empleadas. Se tratar&aacute;n los pacientes con las    drogas de elecci&oacute;n y en las formulaciones aprobadas existentes en Colombia.    El tratamiento inicial se mantendr&aacute; durante 6 semanas.</p>     <p>El r&eacute;gimen medicamentoso que nosotros hemos utilizado en el Hospital    san Juan de Dios para la fase aguda es el siguiente:</p>     <p>- Clindamicina 600 mg IV cada 6 horas + Sulfadoxina/Pirimetamina 500/25mg por    tableta: 4 tabletas inicialmente, seguido de 2 tabletas por d&iacute;a + Acido    Fol&iacute;nico 10 mg diarios (alternativamente: levadura de cerveza 5g VO al    d&iacute;a).</p>     <p>En caso de alergia severa o riesgo de presentar la misma (anafilaxis, s&iacute;ndrome    de Stevens-Johnson o epidermolisis necrotizante) o de reacci&oacute;n t&oacute;xica    medicamentosa a la sulfonamida se ha usado el siguiente r&eacute;gimen alternativo:</p>     <p>- Clindamicina 600 mg IV cada 6 horas + Pirimetamina 50 mg VO diario + Acido    Fol&iacute;nico 10 mg diarios (alternativamente levadura de cerveza 5g VO al    d&iacute;a).</p>     <p>Despu&eacute;s del tratamiento agudo por 6 semanas se tratar&aacute; a todos    los pacientes con antibi&oacute;ticoterapia supresiva (profilaxis secundaria)    de por vida (mientras los CD4 se mantengan por debajo de 200 CD4 por mm3) as&iacute;:</p>     <p>- Sulfadiazina* 1000 mg VO cada 6 horas + Pirimetamina* 50 mg VO diario + Acido    Fol&iacute;nico 10 mg diarios (alternativamente levadura de cerveza 5g VO al    d&iacute;a).</p>     <p>En caso de no encontrarse disponible el r&eacute;gimen preferido de supresi&oacute;n    se formula el r&eacute;gimen alternativo: Clindamicina 600 mg VO cada 8 horas    + Pirimetamina* 50 mg VO diario + Acido Fol&iacute;nico 10 mg diarios (alternativamente    levadura de cerveza 5g VO al d&iacute;a). Si no se encuentra Pirimetamina pura    disponible se formular&aacute; Sulfadoxina/Pirimetamina 1 tableta de 500/25    mg VO dos veces por semana.</p> <font size="3"><b>REFERENCIAS</b></font>     <!-- ref --><p>1. Foulon W et al. Treatment of toxoplasmosis during pregnancy: A multicenter    study of impact on fetal transmission and children's sequelae at age 1 year.    Am J Obstet Gynecol 1999; 180:410-415&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000031&pid=S0124-0064200200040000800001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>2. Torre D et al. A retrospective study of treatment of cerebral toxoplasmosis    in AIDS patients with trimethoprim-sulphamethoxazole. J Infect 1998; 37:15&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000032&pid=S0124-0064200200040000800002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>3. Wallon M et al. Congenital toxoplasmosis: systematic review of evidence    of efficacy of treatment in pregnancy. British Med J 1999; 318: 1511-4&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000033&pid=S0124-0064200200040000800003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>4. Villena I, Aubert D, Leroux B, et al. Pyrimethamine-sulfadoxine treatment    of congenital toxoplasmosis: Follow up of 78 cases between 1980 and 1997. Scand    J Infect Dis 1998; 30: 295-300&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000034&pid=S0124-0064200200040000800004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>5. Patel DV, Holfels EM, Vogel NP et al. Resolution of intracraneal calcifications    in infants with treated congenital toxoplasmosis. Radiology 1996; 199: 433-440.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000035&pid=S0124-0064200200040000800005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>6. G&oacute;mez-Mar&iacute;n JE, Casta&ntilde;o JC, Montoya-Londo&ntilde;o    MT, Loango N, L&oacute;pez C, Sarmiento MC, Pinz&oacute;n L, Alvarado F. Toxoplasmosis    cong&eacute;nita en Colombia: An&aacute;lisis cl&iacute;nico y de laboratorio    en 27 casos. Pediatria 2000; 35: 52-57&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000036&pid=S0124-0064200200040000800006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>7. Kahi S, Cozon JN, Pinon JM et al. A switch towards Th2 during serological    rebound in children with congenital toxoplasmosis. Clin Exp Immunol 1999; 117:    524-528&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000037&pid=S0124-0064200200040000800007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>8. G&oacute;mez Mar&iacute;n JE, Pinon JM, Bonhomme A, Guenounou M. Does human    toxoplasmosis involve an imbalance in T1/T2 cytokines? Medical Hypotheses 1997;    48: 161-169.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000038&pid=S0124-0064200200040000800008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>9. Villena I, Aubert D, Brodard D, Quereux C, Leroux B, Dupouy D, Remy G, Foudrinier    F, Chemla C, Gomez Mar&iacute;n JE, Pinon JM. Specific IgE during maternal,    fetal and congenital toxoplasmosis. J Clin Microbiol 1999; 37: 3487-3490&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000039&pid=S0124-0064200200040000800009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>10. Pinon JM et al. Early neonatal diagnosis of congenital toxoplasmosis: Value    of comparative enzyme linked immunofiltration assay immunological profiles and    <i>anti-Toxoplasma gondii </i> immunoglobulin M (IgM) or IgA immunocapture and    implications for postnatal therapeutic strategies. J Clin Microbiol 1996; 34:    579-583 &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000040&pid=S0124-0064200200040000800010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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