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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Participación comunitaria y control social en el sistema de salud<A NAME="nt01a"></A>]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[In Colombia, the 1991 Constitution established the obligation of promoting social participation. However, the discussion regarding the significance and scope of social participation is far from being over with the promulgation of the Constitution since social participation has a high political component, i.e., social participation requires the transfer of a part of power to sectors previously excluded from decision taking. As long as the State has conceived the market strategy as the best way to allocate resources and the receptors of social policy are considered as consumers, the challenge is to establish a balance between supply and demand in order to guarantee efficiency and efficacy in the application of resources and transparency in the public administration. Thus, the community of users has the mission of monitoring the correct allocation of State resources. Upon evaluating some of the results of the application of this strategy of social participation in health, three features can be highlighted: there are important advances in the promotion of social participation but not in social control; social control is dispersed and atomized, and participation as institutional policy is weak. Regarding the first aspect, it can be concluded that there has been a favorable response of the municipalities to the obligation of promoting the organizational forms of the community as far as health is concerned. When the actions carried out for social control are taken into account, the outlook varies. The convoking capacity of the institutions of the system to community organizations is considerably low, as well as the discussion of the reports presented by such organizations. On the other hand, the lack of communication between the different instances involved in both promotion of participation and social control became evident, situation which reflects the presence of relationships of bilateral nature, i.e., only the most direct interlocutor is known.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[Participación comunitaria]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <p align="right"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>ENSAYOS</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="4"><b>Participaci&oacute;n    comunitaria y control social en el sistema de salud<a name="nt01a" href="#nt01"><sup>1</sup></a></b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="3"><b>Community participation    and social control in the health system </b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Decsi Astrid    Ar&eacute;valo</b> </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Economista. M.    Sc. Econom&iacute;a, M. Sc. Historia. Universidad de los Andes, Bogot&aacute;,    Colombia. E-mail: <a href="mailto:decsias@yahoo.com">decsias@yahoo.com</a></font></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p> <hr size="1" noshade>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>RESUMEN </b></font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En Colombia la    Constituci&oacute;n de 1991 estableci&oacute; la obligatoriedad de promover    la participaci&oacute;n social. No obstante, la discusi&oacute;n en torno al    significado y el alcance de la participaci&oacute;n social no fue agotada con    la promulgaci&oacute;n de la carta constitucional ya que la participaci&oacute;n    social contiene un alto componente pol&iacute;tico, es decir, se trata de la    transferencia de una parte del poder a los sectores que antes estaban al margen    en la toma de decisiones estatales. En la medida en que el Estado ha concebido    la estrategia de mercado como la mejor forma de asignar los recursos y los receptores    de la pol&iacute;tica social son considerados como consumidores, el reto es    establecer un balance de oferta y demanda para garantizar eficiencia y eficacia    en la aplicaci&oacute;n de los recursos y transparencia en la gesti&oacute;n    p&uacute;blica. De all&iacute; que la comunidad de usuarios tiene la misi&oacute;n    de velar porque se lleve a cabo una correcta asignaci&oacute;n de los recursos    provistos por el Estado. Una manera de apreciar esta tendencia es la configuraci&oacute;n    de las formas de participaci&oacute;n. Al evaluar algunos de los resultados    de la aplicaci&oacute;n de esta estrategia de participaci&oacute;n social en    salud se pueden destacar tres caracter&iacute;sticas: hay importantes avances    en la promoci&oacute;n de la participaci&oacute;n, pero no en control social;    existe dispersi&oacute;n y atomizaci&oacute;n del control social; y se manifiesta    una debilidad de la participaci&oacute;n como pol&iacute;tica institucional.    Respecto al primer tema se puede concluir que ha existido una respuesta favorable    por parte los municipios a la obligaci&oacute;n de promover las formas organizativas    de la comunidad en lo que a salud se refiere. Al tomar en cuenta las acciones    desarrolladas en control social el panorama cambia. La convocatoria de las instituciones    del sistema a las organizaciones comunitarias es considerablemente baja, al    igual que lo es la discusi&oacute;n de los informes presentados por tales organizaciones.    De otra parte, se hizo evidente la falta de comunicaci&oacute;n entre las diferentes    instancias comprometidas en la promoci&oacute;n de la participaci&oacute;n y    en el control social, situaci&oacute;n que se refleja en la presencia de relaciones    de naturaleza bilateral, es decir s&oacute;lo se conoce al interlocutor m&aacute;s    directo. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Palabras Claves:</b>    Participaci&oacute;n comunitaria, sistema de salud, Colombia (<i>fuente: DeCS,    BIREME</i>).</font></p> <hr size="1" noshade>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>ABSTRACT </b></font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">In Colombia, the    1991 Constitution established the obligation of promoting social participation.    However, the discussion regarding the significance and scope of social participation    is far from being over with the promulgation of the Constitution since social    participation has a high political component, i.e., social participation requires    the transfer of a part of power to sectors previously excluded from decision    taking. As long as the State has conceived the market strategy as the best way    to allocate resources and the receptors of social policy are considered as consumers,    the challenge is to establish a balance between supply and demand in order to    guarantee efficiency and efficacy in the application of resources and transparency    in the public administration. Thus, the community of users has the mission of    monitoring the correct allocation of State resources. Upon evaluating some of    the results of the application of this strategy of social participation in health,    three features can be highlighted: there are important advances in the promotion    of social participation but not in social control; social control is dispersed    and atomized, and participation as institutional policy is weak. Regarding the    first aspect, it can be concluded that there has been a favorable response of    the municipalities to the obligation of promoting the organizational forms of    the community as far as health is concerned. When the actions carried out for    social control are taken into account, the outlook varies. The convoking capacity    of the institutions of the system to community organizations is considerably    low, as well as the discussion of the reports presented by such organizations.    On the other hand, the lack of communication between the different instances    involved in both promotion of participation and social control became evident,    situation which reflects the presence of relationships of bilateral nature,    i.e., only the most direct interlocutor is known. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Key Words:</b>    Community participation, social control, healthcare system, Colombia, (<i>source:    DeCS, BIREME</i>) </font></p>    <hr size="1" noshade>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En per&iacute;odos    recientes la participaci&oacute;n comunitaria ha recibido un decidido apoyo,    en especial por ser llamada a constituir un elemento central en los programas    sociales, las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y los modelos de desarrollo.    No obstante, este impulso no ha estado al margen del debate en torno a c&oacute;mo    se puede entender la participaci&oacute;n de la comunidad en los asuntos p&uacute;blicos    y a cu&aacute;l ser&iacute;a el objetivo &uacute;ltimo de esa participaci&oacute;n.    </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Dos puntos de vista    resultan ilustrativos del debate. De una parte, la participaci&oacute;n se refiere    a una expresi&oacute;n de la democracia pol&iacute;tica y de manera directa    a su vinculaci&oacute;n con los procesos de desarrollo y de cambio social. Bajo    esta consideraci&oacute;n, los gobiernos pueden intervenir en el desenvolvimiento    socioecon&oacute;mico integrando a la poblaci&oacute;n en los procesos de planificaci&oacute;n    y en la ejecuci&oacute;n de programas. Otro enfoque sostiene que las pr&aacute;cticas    participativas tienen origen en las formas aut&oacute;nomas de organizaci&oacute;n    comunitaria, que son distintas a las promovidas por los organismos gubernamentales    y que en la mayor&iacute;a de las ocasiones act&uacute;a en contrav&iacute;a    de ellas. Desde esta &uacute;ltima visi&oacute;n se considera que la otra perspectiva    afirmar&iacute;a una participaci&oacute;n predeterminada y expresada &uacute;nicamente    en la formalidad, es decir, se tratar&iacute;a de un aporte negociable y no    una verdadera inserci&oacute;n de la comunidad. Por ello insisten en que la    participaci&oacute;n que nace de la misma comunidad resulta m&aacute;s activa    y por tanto m&aacute;s eficaz (1). </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Los gobiernos colombianos    le han imputado tres tareas a la participaci&oacute;n comunitaria: a) "buscar    la reconciliaci&oacute;n nacional y la puesta en pr&aacute;ctica de mecanismos    que den lugar a una relaci&oacute;n arm&oacute;nica y duradera entre el Estado    y la poblaci&oacute;n, as&iacute; como entre los diversos sectores que conforman    la sociedad" (Decreto 2707 de 1993); b) "instrumento primordial de    la vida administrativa, de la acci&oacute;n de la justicia, de la gesti&oacute;n    y modernizaci&oacute;n del estado, de la vida socioecon&oacute;mica"(2);    y c) es importante la asociaci&oacute;n de las personas para acceder a la oferta    de bienes del Estado, constituir la base de convivencia indispensable para el    logro de los objetivos de desarrollo y garantizar la oportunidad para que los    ciudadanos desarrollen acciones conjuntas con el Estado. En esta direcci&oacute;n,    la participaci&oacute;n comunitaria podr&iacute;a considerarse como "un    instrumento de pol&iacute;tica p&uacute;blica para lograr un desarrollo arm&oacute;nico    de la sociedad"(2). </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Dentro de esta    concepci&oacute;n el control social que se promueve se entiende como una "forma    de participaci&oacute;n que le permite a la gente determinar las condiciones    en que se desarrolla la gesti&oacute;n p&uacute;blica (...) de esta forma el    control social contribuye a elevar los niveles de eficiencia, eficacia, impacto    y transparencia de la gesti&oacute;n p&uacute;blica"(3).La participaci&oacute;n    comunitaria en el ejercicio del control resulta fundamental no s&oacute;lo para    la transparencia de la gesti&oacute;n p&uacute;blica sino tambi&eacute;n para    la construcci&oacute;n de tejido social y el fortalecimiento de la democracia.    La integraci&oacute;n de los ciudadanos a trav&eacute;s de los mecanismos de    participaci&oacute;n y control social, permite que cada persona se reconozca    como ciudadano y en esa medida comprenda sus derechos y sus deberes. De all&iacute;    que la poblaci&oacute;n podr&aacute; generar nuevos compromisos para contribuir    al desenvolvimiento del sistema. </font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="3"><b>INSTITUCIONALIZACION    DE LA PARTICIPACI&Oacute;N Y EL CONTROL SOCIAL</b> </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Con la Constituci&oacute;n    de 1991 el Estado colombiano se defini&oacute; como democr&aacute;tico y participativo,    en esta direcci&oacute;n los art&iacute;culos 40, 103 y 270 se refieren a la    obligaci&oacute;n de promover la organizaci&oacute;n comunitaria. Esta Carta    ha sido considerada como el punto de encuentro de distintas tendencias que propend&iacute;an    por el fortalecimiento de la participaci&oacute;n de la sociedad; de una parte,    se manifestaba el impulso de las comunidades y de las organizaciones no gubernamentales,    y de otra, diferentes instituciones estatales abr&iacute;an espacios para la    integraci&oacute;n con la comunidad. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En la esfera del    Estado la intenci&oacute;n de vincular la poblaci&oacute;n a los prop&oacute;sitos    de desarrollo se encuentra desde finales de los a&ntilde;os cincuenta; pero    es a partir de los a&ntilde;os setenta cuando se establece como uno de los objetivos    gubernamentales. As&iacute;, en el plan de las cuatro estrategias se afirma    que es preciso integrar los movimientos comunitarios, campesinos, cooperativos    y sindicales en un conjunto de medidas que permitan lograr un mayor bienestar    "entendido no solo como prestaci&oacute;n de servicios b&aacute;sicos sino    tambi&eacute;n como acceso de los grupos populares a la estructura de poder    y a la estructura econ&oacute;mica a trav&eacute;s de su participaci&oacute;n    en el ingreso nacional" (4). Esta misma idea fue presentada en los programas    sociales espec&iacute;ficos (alimentaci&oacute;n y nutrici&oacute;n, salud y    saneamiento ambiental, integraci&oacute;n de servicios y participaci&oacute;n    comunitaria en zonas marginales urbanas, entre otros) del Plan para cerrar la    brecha y en los planes de desarrollo posteriores. Parejo a esta intenci&oacute;n,    en las entidades estatales se crean mecanismos que permiten los v&iacute;nculos    con la comunidad. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Al revisar los    antecedentes de la experiencia en la participaci&oacute;n comunitaria se encuentra    que uno de los m&aacute;s importantes pasos en el camino de su articulaci&oacute;n    con los cambios estatales fue la creaci&oacute;n de las Juntas de Acci&oacute;n    Comunal, llevada a cabo en 1958 con la puesta en marcha del Frente Nacional.    Estas organizaciones comunitarias se entend&iacute;an como un eslab&oacute;n    mediador de las relaciones entre el Estado y la sociedad a trav&eacute;s del    cual se pudiera contar con recursos para las comunidades, los cuales sin embargo    fueron mediados por los partidos tradicionales, situaci&oacute;n que le rest&oacute;    autonom&iacute;a a la participaci&oacute;n comunitaria (5). </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Desde la d&eacute;cada    del setenta los movimientos sociales, no partidistas ni gremiales, asociaban    sus reclamaciones al Estado con una exigencia de participaci&oacute;n en las    pol&iacute;ticas sociales. "Los pliegos de las marchas, tomas y paros exig&iacute;an    participaci&oacute;n social en las decisiones de programas y proyectos, la administraci&oacute;n    de empresas y funciones p&uacute;blicas, la concertaci&oacute;n de planes de    desarrollo locales de los diferentes sectores de pol&iacute;tica p&uacute;blica    e, ingerencia en la orientaci&oacute;n sobre a asignaci&oacute;n y manejo de    los recursos. La recomposici&oacute;n del movimiento social superaba entonces    la reivindicaci&oacute;n de beneficios al Estado para exigir la concertaci&oacute;n    y cogesti&oacute;n de pol&iacute;ticas de inter&eacute;s colectivo"(5).</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Un nuevo impulso    a la conformaci&oacute;n de procesos organizativos provino de los programas    de lucha contra la pobreza. Dentro de estos enfoques se propone "un ataque    frontal a la pobreza mediante la movilizaci&oacute;n del entusiasmo y la acci&oacute;n    popular" (6). En esta direcci&oacute;n se promueve en primera instancia    la organizaci&oacute;n comunitaria para la autogesti&oacute;n, la cooperaci&oacute;n    y el control en la provisi&oacute;n de servicios p&uacute;blicos. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La m&aacute;s reciente    intervenci&oacute;n estatal en el fortalecimiento de la participaci&oacute;n    comunitaria se puede comprender a la luz de tres modalidades seguidas por el    Estado: a) apertura de los espacios pol&iacute;ticos, que comprende la elecci&oacute;n    popular de alcaldes y creaci&oacute;n de las Juntas Administradoras Locales;    b) programas estatales espec&iacute;ficos como el Desarrollo Rural Integrado    - DRI, Plan Nacional de Rehabilitaci&oacute;n - PNR y la Red de Solidaridad    y; c) relaciones con el mercado. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Apertura de    espacios pol&iacute;ticos</b> </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La reforma constitucional    de 1986 introdujo la descentralizaci&oacute;n pol&iacute;tica administrativa    como un criterio de organizaci&oacute;n del Estado. Dentro de la primera iniciativa    se inscribe la elecci&oacute;n popular de alcaldes, en donde la ingerencia directa    de la comunidad en la determinaci&oacute;n de las autoridades locales se convierte    en un instrumento regulador de las relaciones entre el Estado y los poderes    locales. En esta direcci&oacute;n se lograr&iacute;a una mayor presencia estatal    en regiones en donde antes estar&iacute;a ausente, por ello esta figura pol&iacute;tica    permitir&iacute;a: i) institucionalizar el conflicto pol&iacute;tico y armado;    ii) ampliar el espectro pol&iacute;tico m&aacute;s all&aacute; del bipartidismo;    iii) ensanchar las posibilidades de participaci&oacute;n a formas no tradicionalmente    partidistas; iv) provocar cambios en el comportamiento electoral para superar    a abstenci&oacute;n (7). </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Las Juntas Administradoras    Locales se crearon como subdivisiones administrativas de los municipios, con    funciones consultivas en el presupuesto y de vigilancia en la prestaci&oacute;n    de los servicios p&uacute;blicos; sin embargo, la Constituci&oacute;n de 1991    les atribuy&oacute; un papel m&aacute;s importante en la formulaci&oacute;n    de planes y programas, el control de las inversi&oacute;n con recursos p&uacute;blicos    y la distribuci&oacute;n del presupuesto. Esta extensi&oacute;n de funciones    abre el espacio para que las Juntas Administradoras Locales - JAL no s&oacute;lo    cumplan un papel administrativo, sino tambi&eacute;n les da herramientas para    una actuaci&oacute;n pol&iacute;tica (7). </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Programas estatales    espec&iacute;ficos </b></font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El DRI, desde su    inicio en la administraci&oacute;n L&oacute;pez Michelsen, ten&iacute;a prevista    la participaci&oacute;n comunitaria, toda vez que los planes de asistencia t&eacute;cnica,    las propuestas de organizaci&oacute;n para el mercadeo de productos y la dotaci&oacute;n    de servicios de salud y educaci&oacute;n as&iacute; lo requer&iacute;a. Bajo    estas circunstancias se crearon los comit&eacute;s veredales de beneficiarios,    los cuales quedaron insertos en una estructura piramidal que cubr&iacute;a los    &aacute;mbitos departamental, regional y nacional. Estos comit&eacute;s participaron    en la determinaci&oacute;n de las necesidades y potencialidades de la comunidad,    la elaboraci&oacute;n de un plan de prioridades, ayudaron en la ejecuci&oacute;n    de programa y en la organizaci&oacute;n de los usuarios (7). </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El PNR propone    una forma de inserci&oacute;n de la participaci&oacute;n de la comunidad a trav&eacute;s    de los Consejos de Rehabilitaci&oacute;n; en ellos las funciones de la comunidad    eran canalizar las demandas de la poblaci&oacute;n, difundir y ambientar las    pol&iacute;ticas, ayudar al establecimiento de las prioridades del plan, identificar    y proponer las obras para ser ejecutadas con la participaci&oacute;n de las    comunidad, colaborar en la organizaci&oacute;n comunitaria cuando &eacute;sta    fuera ejecutora de las obras y ejercer la veedur&iacute;a ciudadana en las contrataciones    (7). A partir de esta articulaci&oacute;n de la comunidad al Plan se esperaba    una eficaz intervenci&oacute;n del gobierno en las zonas de violencia, toda    vez que una mayor presencia estatal a trav&eacute;s de inversi&oacute;n f&iacute;sica    se interpretaba como la disminuci&oacute;n de las zonas de influencia de la    guerrilla. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Por su parte, el    trabajo de la Red de Solidaridad se orient&oacute; a la lucha contra la pobreza,    a partir de la articulaci&oacute;n de distintas ofertas de pol&iacute;tica social.    Para su operaci&oacute;n configur&oacute; una estrategia de control social para    permitir la expresi&oacute;n de la comunidad en los campos de participaci&oacute;n,    negociaci&oacute;n y concertaci&oacute;n y en el desarrollo de acciones dirigidas    al fortalecimiento de la capacidad de interlocuci&oacute;n de los ciudadanos    con el Estado (8). En esa direcci&oacute;n se establecieron mesas de solidaridad,    comit&eacute;s t&eacute;cnicos sectoriales, veedur&iacute;as ciudadanas y asambleas    de beneficiarios. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Relaciones con    el mercado </b></font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Las reformas del    Estado adelantadas en los &uacute;ltimos veinte a&ntilde;os con la intenci&oacute;n    disminuir del gasto p&uacute;blico y alcanzar su mayor eficiencia, han conducido    a privilegiar la estrategia de mercado como la mejor forma de asignar recursos.    En este escenario la participaci&oacute;n comunitaria podr&iacute;a contribuir    a la reducci&oacute;n de los gastos p&uacute;blicos, en tanto los individuos    o las comunidades se convierten en socios del Estado y cooperan en la financiaci&oacute;n    de los costos en los cuales se debe incurrir para la satisfacci&oacute;n de    las necesidades de la comunidad. Tal articulaci&oacute;n tiene como medio privilegiado    la formulaci&oacute;n y ejecuci&oacute;n de proyectos, pues se entiende que    con el control social se contribuye a elevar los niveles de eficiencia, eficacia,    impacto y transparencia de la gesti&oacute;n p&uacute;blica (9). De otra parte,    si los bienes que satisfacen las necesidades son transados en el mercado, el    sistema de precios permitir&iacute;a que los individuos estuvieran mejor informados    y que en defensa de sus intereses como consumidores ejercieran control sobre    los oferentes. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En la Constituci&oacute;n    de 1991 se estableci&oacute; que el Estado ser&iacute;a garante de la participaci&oacute;n    de las organizaciones de consumidores y usuarios en el estudio de las disposiciones    que les conciernen. Estas asociaciones cuyos antecedentes legales proceden de    la d&eacute;cada de los ochenta, tienen como misi&oacute;n garantizar la protecci&oacute;n,    la informaci&oacute;n, la educaci&oacute;n, la representaci&oacute;n y el respeto    de los derechos de los consumidores de bienes y servicios. Con esta premisa,    el proceso de desregulaci&oacute;n estatal en la d&eacute;cada de los noventa    tuvo como contrapartida el fortalecimiento de este tipo de asociaciones, en    donde las de mayor impacto han sido las de servicios p&uacute;blicos domiciliarios.    </font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="3"><b>ESTRUCTURA DE    LA PARTICIPACI&Oacute;N COMUNITARIA Y EL CONTROL SOCIAL EN SALUD</b> </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Entre los antecedentes    nacionales en la institucionalizaci&oacute;n de la participaci&oacute;n comunitaria    en salud est&aacute; su promoci&oacute;n para la puesta en marcha de programas    de control epidemiol&oacute;gico o de inmunizaci&oacute;n planteados por el    Ministerio de Salud en los a&ntilde;os sesenta, con el objetivo de crear un    espacio para la organizaci&oacute;n de comit&eacute;s de salud orientados a    responder a problemas de orden coyuntural. A principios de los ochenta se establece    el Plan de participaci&oacute;n de la comunidad en atenci&oacute;n primaria    de salud, para ello se configuraron comit&eacute;s comunales de salud para participar    en la planeaci&oacute;n de las acciones de atenci&oacute;n primaria y de prestaci&oacute;n    de servicios de salud. En 1984 se promueve el autocuidado y con ello se vinculan    otras organizaciones comunitarias con el prop&oacute;sito de fomentar ese tipo    de conductas (10). </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Con las transformaciones    que se produjeron a partir de la descentralizaci&oacute;n salud, la promulgaci&oacute;n    del Estado social de derecho, plasmado en la Constituci&oacute;n de 1991, y    la Ley 100 de 1993, se redefine la relaci&oacute;n Estado-sociedad en el campo    de la salud. Una mirada sobre estos cambios debe partir de observar cu&aacute;l    has sido el modelo propuesto por el Estado y continuar con los avances que hasta    el momento ha tenido este nuevo esquema en su aplicaci&oacute;n. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Enfoque estatal    del control social</b> </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La manera como    se ha estructurado la participaci&oacute;n y el control social en salud est&aacute;    en perfecta correspondencia con las orientaciones que se le han dado al sistema    de salud. En las modificaciones recientes al sistema de salud ha prevalecido    la visi&oacute;n de mercado que ha orientado las transformaciones estatales.    La preocupaci&oacute;n por el ajuste en las finanzas p&uacute;blicas, la presi&oacute;n    de demanda por pol&iacute;ticas sociales y la confianza en la mayor eficiencia    del sector privado frente al p&uacute;blico estuvieron presentes en las propuestas    de los legisladores que transformaron el sistema de salud. La apertura del sistema    de aseguramiento en salud al sector privado, la creaci&oacute;n de los subsidios    a la demanda y la aplicaci&oacute;n de la t&eacute;cnica de focalizaci&oacute;n    constituyeron las estrategias de reforma; con ello se considera que el sistema    de salud puede operar como un mercado tradicional, en el cual a los demandantes    con menor capacidad de pago se les puede asignar recursos para que accedan a    los servicios. En esta misma perspectiva, la ampliaci&oacute;n de la competencia    en el mercado asegurador mejorar&iacute;a la calidad en la oferta de aseguramiento,    pero tambi&eacute;n en la de servicios de salud. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Con esta direcci&oacute;n    se produce un cambio importante en las condiciones de demanda de pol&iacute;ticas    p&uacute;blicas en general y servicios de salud en particular, puesto que las    presiones para acceder a tales pol&iacute;ticas son filtradas por la aplicaci&oacute;n    de mecanismos de mercado. Para tener derecho a los servicios de salud se debe    contar con un carn&eacute; de aseguramiento, en el caso de la poblaci&oacute;n    de bajos ingresos ese derecho se obtiene a trav&eacute;s del reconocimiento    de una limitaci&oacute;n presupuestal para acceder; de ah&iacute; que las posibilidades    de contar con atenci&oacute;n en salud dependen exclusivamente de variables    como ingreso y precios. Sin embargo, los legisladores parecen aceptar que se    trata de un mercado imperfecto y por ello se precisan mecanismos de regulaci&oacute;n.    </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">A partir de una    visi&oacute;n defensora de los mecanismos de mercado se afirma que dentro de    la l&oacute;gica de funcionamiento de un mercado imperfecto debe tenerse en    cuenta el car&aacute;cter incierto del ambiente en que se toman las decisiones.    La incertidumbre ilustra una falta de informaci&oacute;n sobre el futuro, sobre    el comportamiento de los individuos y sobre sus preferencias, esta condici&oacute;n    conduce a que cada uno manipule la informaci&oacute;n de la cual dispone, con    lo que obtiene una fuente de poder en la negociaci&oacute;n. En el caso de los    servicios de salud la incertidumbre y la asimetr&iacute;a de la informaci&oacute;n    son caracter&iacute;sticas casi evidentes; en t&eacute;rminos de la disponibilidad    de informaci&oacute;n desde la perspectiva del individuo se desconocer&iacute;a    la totalidad de la oferta de servicios, sus calidades y sus precios, as&iacute;    como los elementos t&eacute;cnicos (tratamiento m&aacute;s adecuado); desde    el punto de vista de las entidades prestatarias de los servicios no se conoce    completamente las condiciones de salud y de h&aacute;bitat del individuo (11).    En estas condiciones el funcionamiento del sistema resulta ineficiente. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Desde otra perspectiva    te&oacute;rica se entiende que las limitaciones dependen m&aacute;s de la l&oacute;gica    de los actores que de la falta de informaci&oacute;n. As&iacute; la b&uacute;squeda    de beneficio por parte de los empresarios conduce al establecimiento de redes    que desbordan el &aacute;mbito econ&oacute;mico, pues est&aacute;n ligados a    la construcci&oacute;n social de las instituciones y al r&eacute;gimen de acumulaci&oacute;n    (12). De esta manera la relaci&oacute;n entre los distintos agentes no es necesariamente    el de la competencia sino que puede dar lugar a la repartici&oacute;n del mercado    o la lucha por el control monop&oacute;lico, o simplemente la formaci&oacute;n    de una estructura de mercado en la que la empresa dominante lleva la iniciativa    en materia de precios, innovaciones y distribuci&oacute;n, convirti&eacute;ndose    en un punto de referencia para las dem&aacute;s entidades. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Sin embargo, siguiendo el enfoque    de mercado el gobierno ha establecido diferentes formas de control orientadas    a regular el funcionamiento del mercado y combatir la corrupci&oacute;n, y es    entre ellas que se encuentran la promoci&oacute;n de la participaci&oacute;n    social y el ejercicio del control por parte de la comunidad. En la concepci&oacute;n    de este sistema la comunidad se asimila al conjunto de individuos o competidores    por los recursos y beneficios de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, realizadas    mediante la asignaci&oacute;n de presupuestos focalizados y los subsidios a    la poblaci&oacute;n (13). Igualmente, como la prestaci&oacute;n de servicios    de salud se pretende sostener en un sistema de mercado equiparable al de cualquier    otro bien, los demandantes del producto deben tener alguna injerencia en el    funcionamiento de dicho mercado. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Promoci&oacute;n    de la participaci&oacute;n comunitaria</b> </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Con la nueva orientaci&oacute;n    del sistema de salud, el primer mecanismo de participaci&oacute;n se establece    con el Decreto 1216 de 1989 que crea los Comit&eacute;s de Participaci&oacute;n    Comunitaria - Copacos) como una respuesta a los principios de la descentralizaci&oacute;n.    Sin embargo es con la Ley 10 de 1990 con la que se ampl&iacute;a la esfera de    participaci&oacute;n y se brinda a la comunidad la oportunidad de participar    en las juntas directivas de los organismos de salud conformados como establecimientos    p&uacute;blicos. Luego, con el decreto 1416 de 1990 se avanza, con respecto    al 1216/89, al incorporar en la conformaci&oacute;n de los Copacos al jefe de    la direcci&oacute;n de salud municipal o departamental y al sector educativo.    </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Por medio del decreto    1416/90 se cre&oacute; una estructura piramidal de la participaci&oacute;n comunitaria    teniendo como eje los organismos de prestaci&oacute;n de servicios. Con este    decreto los individuos podr&iacute;an hacer uso de la participaci&oacute;n comunitaria    a trav&eacute;s de la conformaci&oacute;n de asociaciones de usuarios o de sus    representantes en las juntas directivas de las Instituciones Prestadoras de    Servicios - IPS p&uacute;blicas o mixtas, Copacos, y consejos comunitarios.    Se estipul&oacute; que en cada instituci&oacute;n prestadora de servicios de    salud se tendr&iacute;a el espacio para constituir asociaciones de usuarios.    </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Los Copacos deb&iacute;an    funcionar en todos los organismos o entidades de prestaci&oacute;n de servicios    de salud de los niveles primero y segundo, y contar&iacute;an con representaci&oacute;n    de las asociaciones de usuarios. Los miembros de la comunidad que participar&iacute;an    en las juntas directivas de las IPS ser&iacute;an elegidos de entre aquellos    que hacen parte de los Copacos de cada instituci&oacute;n. En los consejos comunitarios,    convocados por cada direcci&oacute;n local del sistema de salud, participar&iacute;an    de tres a seis miembros elegidos por y entre los representantes de las organizaciones    de la comunidad en las juntas directivas de los organismos o entidades de salud.    </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Con esta jerarquizaci&oacute;n    de los mecanismos de participaci&oacute;n se esperaba cubrir todos los &aacute;mbitos    del sector, pues se cumplir&iacute;a con las tareas de transmisi&oacute;n de    informaci&oacute;n, vigilancia en el cumplimiento de los acuerdos y de las normas,    ingerencia en la toma de decisiones y en los planes de desarrollo del sector.    </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En el decreto 1757/94    se parte de que uno de los fundamentos del sistema de seguridad social en salud    es la participaci&oacute;n social y la concertaci&oacute;n, bajo la premisa    de que todos los integrantes del sistema tienen el derecho y el deber de participar.    De conformidad con el art&iacute;culo 103 de la constituci&oacute;n en este    Decreto se considera que: "el Estado contribuir&aacute; a la organizaci&oacute;n,    promoci&oacute;n y capacitaci&oacute;n de las asociaciones profesionales, c&iacute;vicas,    sindicales, comunitarias, juveniles, ben&eacute;ficas o de utilidad com&uacute;n    no gubernamentales, sin detrimento de su autonom&iacute;a, con el objeto de    que constituyan mecanismos democr&aacute;ticos de representaci&oacute;n en las    diferentes instancias de participaci&oacute;n, concertaci&oacute;n, control    y vigilancia de la gesti&oacute;n p&uacute;blica que se establezcan". Adem&aacute;s    se le otorgan mayores responsabilidades a las instituciones del sistema para    impulsar la participaci&oacute;n comunitaria y canalizar las peticiones de la    comunidad. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">A trav&eacute;s    de este decreto se establecieron dos formas de participaci&oacute;n en salud:    participaci&oacute;n social y participaci&oacute;n en las instituciones del    Sistema General de Seguridad social en Salud - SGSSS. En la primera quedaron    comprendidas la participaci&oacute;n ciudadana, referida a los individuos y    la comunitaria, correspondiente a las organizaciones comunitarias. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Pese a que la participaci&oacute;n    ciudadana es entendida como "el ejercicio de los deberes y derechos del    individuo para propender por la conservaci&oacute;n de la salud personal, familiar    y comunitaria y aportar a la planeaci&oacute;n, gesti&oacute;n, evaluaci&oacute;n    y veedur&iacute;a en los servicios de salud", los mecanismos para llevarla    a cabo se limitan &uacute;nicamente al sistema de quejas y reclamos. Por su    parte, en la participaci&oacute;n comunitaria el &uacute;nico espacio previsto    es el Copaco, integrado por: el alcalde o su representante, el jefe de la direcci&oacute;n    local de salud, el director de la IPS estatal m&aacute;s representativa del    municipio y un representante por cada forma de organizaci&oacute;n social y    comunitaria. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En el caso de la    participaci&oacute;n en las instituciones del SGSSS se contempl&oacute; la conformaci&oacute;n    de asociaciones de usuarios y su representaci&oacute;n en las juntas directivas    de las Entidades Promotoras de Salud - EPS e IPS de car&aacute;cter p&uacute;blico    o mixto, los Copacos, los Consejos Territoriales y los comit&eacute;s de &eacute;tica    hospitalaria de las IPS p&uacute;blicas o mixtas. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Las alianzas o    asociaci&oacute;n de usuarios fueron concebidas como agrupaciones de afiliados    del r&eacute;gimen contributivo y subsidiado del SGSS que tienen derecho a utilizar    unos servicios de salud de acuerdo con su sistema de afiliaci&oacute;n y que    velar&aacute;n por la calidad del servicio y la defensa del usuario. De este    tipo de organizaci&oacute;n quedan excluidos los vinculados y los usuarios que    no son sujeto de subsidio en salud, pero que tampoco cuentan con una afiliaci&oacute;n    al r&eacute;gimen contributivo; para el grupo de vinculados el gobierno preve&iacute;a    promover "su organizaci&oacute;n como demandantes de servicios de salud,    sobre las bases de las formas de organizaci&oacute;n comunitaria". </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En conjunto, la    participaci&oacute;n social se expresar&iacute;a en los procesos gestionarios    de planeaci&oacute;n y en la veedur&iacute;a. El dise&ntilde;o y la gesti&oacute;n    de los planes de salud deber&iacute;an ser concertados con los diferentes sectores    sociales, no obstante, para ello no se estipularon los mecanismos a trav&eacute;s    de los cuales se llevar&iacute;a a cabo. Para el proceso de veedur&iacute;a    en salud se establecieron tres niveles de canalizaci&oacute;n: ciudadano, comunitario    e institucional. El primero se realiza por intermedio del servicio de atenci&oacute;n    a la comunidad de la Direcci&oacute;n Local de Salud - DLS, el segundo a trav&eacute;s    de los Copacos y el tercero mediante las asociaciones de usuarios, comit&eacute;s    de &eacute;tica m&eacute;dica y las juntas directivas de las EPS e IPS. La veedur&iacute;a    puede ser ejercida por los ciudadanos individualmente o a trav&eacute;s de cualquier    tipo de asociaci&oacute;n, gremio o entidad p&uacute;blica o privada del orden    municipal, departamental o nacional. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En la investigaci&oacute;n    adelantada para evaluar el R&eacute;gimen Subsidiado se estudiaron cerca de    100 municipios de categor&iacute;as 1 a 6 (1 corresponde a los m&aacute;s desarrollados)    y se utilizaron diversos m&eacute;todos de an&aacute;lisis (14). Para el diagn&oacute;stico    del ejercicio del control social en el r&eacute;gimen subsidiado se aplicaron    cuatro instrumentos para determinar las acciones que se adelantan en promoci&oacute;n    de la participaci&oacute;n comunitaria y de control social por parte de la comunidad:    uno destinado a las Direcciones Locales de Salud; otro destinado a las IPS;    el tercero se aplic&oacute; a los personeros, para identificar su papel como    canalizadores de las quejas de la comunidad y, un formulario para las organizaciones    comunitarias. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Utilizando el m&eacute;todo    de an&aacute;lisis de correspondencias m&uacute;ltiples, se observ&oacute; que    los elementos de promoci&oacute;n de la participaci&oacute;n comunitaria se    encuentran asociados a los municipios grandes. El grado de desarrollo institucional    de los municipios se constituye en un factor determinante para impulsar la participaci&oacute;n    comunitaria. Los bajos niveles de capacitaci&oacute;n t&eacute;cnica, de disponibilidad    de personal id&oacute;neo y el desconocimiento de la legislaci&oacute;n act&uacute;an    en contra del compromiso institucional que deben tener las entidades del sector    con respecto a la promoci&oacute;n de la participaci&oacute;n comunitaria. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Una primera forma    de aproximarse al grado de institucionalizaci&oacute;n que tiene la promoci&oacute;n    de la participaci&oacute;n comunitaria en el municipio es preguntarse por la    existencia de una oficina encargada de tal labor (<a href="#fig01">Figura 1</a>).</font></p>     <p><a name="fig01"></a></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rsap/v6n2/a01fig01.gif"></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Se observ&oacute;    que en un poco m&aacute;s de las tres cuartas partes de los municipios se ha    encargado a una secci&oacute;n de la administraci&oacute;n p&uacute;blica para    que promueva la vinculaci&oacute;n de los ciudadanos a los programas estatales.    No obstante, es un fen&oacute;meno con importantes diferencias entre las distintas    categor&iacute;as municipales, es evidente que a mayor tama&ntilde;o del municipio    hay una m&aacute;s alta proclividad a la creaci&oacute;n de una Oficina de Participaci&oacute;n    Ciudadana - PPC: en los municipios de categor&iacute;as especial, E 1 y 2 el    86 % cuenta con una oficina municipal, mientras que esto sucede apenas en el    48 % de los municipios de categor&iacute;a 5 y 6. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Las DLS han asumido    un papel din&aacute;mico en este proceso, en los municipios grandes el 72 %    de las oficinas creadas lo ha sido por parte de esta direcci&oacute;n, mientras    que en los peque&ntilde;os el valor es de 12 %, en &eacute;stos &uacute;ltimos    la alcald&iacute;a contribuye con el 12 %. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Si bien no en todos    los casos se hacen campa&ntilde;as para difundir la participaci&oacute;n, de    todas maneras las direcciones locales o las oficinas encargadas de la promoci&oacute;n    de la participaci&oacute;n comunitaria establecen contactos con la comunidad    ya sea a trav&eacute;s de la entrega de folletos (35 % de los municipios) o    por medio de anuncios avisos en la radio o la prensa local; pero la principal    estrategia es la visita a las comunidades, en esta actividad se encontr&oacute;    el 62 % de los municipios. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Un tercer frente    de acciones en promoci&oacute;n de la participaci&oacute;n son los cursos dictados    por las DLS. En el conjunto de municipios se encuentra que el sistema general    de seguridad social, el r&eacute;gimen subsidiado la organizaci&oacute;n comunitaria    son los temas tratados con mayor frecuencia; los m&aacute;s espec&iacute;ficos    de organizaci&oacute;n social en salud de control social son menos recurrentes,    en el caso de los municipios de categor&iacute;as 3 y 4 son pr&aacute;cticamente    inexistentes. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En cuanto a las    campa&ntilde;as de salud que involucran participaci&oacute;n de las comunidades    se encuentra que la casi totalidad de los municipios desarrolla alguna actividad.    Se destacan en particular las acciones con los centros educativos, con grupos    de la comunidad (barrios y veredas) y con beneficiarios de programas sociales.    Este componente de impulso a la participaci&oacute;n comunitaria es quiz&aacute;    el m&aacute;s desarrollado en los municipios, toda vez que tiene mayor antig&uuml;edad,    por cuanto ha estado ligado a los programas del Plan de Atenci&oacute;n B&aacute;sica    - PAB, a las acciones desarrolladas por las IPS; por tanto es una de las acciones    m&aacute;s apropiadas para apoyar los procesos de conformaci&oacute;n de control    social. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En lo que se refiere    a la conformaci&oacute;n de organizaciones comunitarias que se ocupan del control    social se encuentra un elevado porcentaje de municipios en los cuales se ha    creado al menos una de esas organizaciones. En correspondencia con la mayor    cantidad de acciones de promoci&oacute;n de la participaci&oacute;n comunitaria    desarrolladas por los municipios de categor&iacute;a E, 1 y 2, se encuentra    que en ellos existe un mayor n&uacute;mero de organizaciones comunitarias en    los distintos grupos: veedur&iacute;as, asociaciones de usuarios y Copacos.    En contraposici&oacute;n, los municipios peque&ntilde;os alcanzan un bajo registro    en la existencia de organizaciones comunitarias como se puede apreciar en la    <a href="#fig02">Figura 2</a>. </font></p>     <p><a name="fig02"></a></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rsap/v6n2/a01fig02.gif"></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Es preciso anotar    que los municipios medianos y peque&ntilde;os acusan un elevado nivel de desconocimiento    sobre la existencia de las organizaciones comunitarias. Resulta bastante com&uacute;n    que en la mayor&iacute;a de estas localidades no se lleve a cabo registro alguno    sobre tales organizaciones, situaci&oacute;n que ilustra la falta de comunicaci&oacute;n    entre la oficina de participaci&oacute;n comunitaria y las otras entidades del    sector salud. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Al considerar la    informaci&oacute;n disponible se encuentra que en general las organizaciones    comunitarias son de reducido tama&ntilde;o: las asociaciones de usuarios se    ubican mayoritariamente en el rango de menos de 10 miembros en todas las categor&iacute;as    de municipios, s&oacute;lo en caso de los grandes municipios se encuentran asociaciones    de m&aacute;s de 25 miembros. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Si se tiene en    cuenta la informaci&oacute;n brindada por las IPS y las Administradoras del    R&eacute;gimen subsidiado - ARS se encuentra que en cerca del 80 % de las IPS    existe al menos una asociaci&oacute;n de usuarios (<a href="#fig03">Figura 3</a>);    en un porcentaje menor se han creado comit&eacute;s o comisiones con participaci&oacute;n    de la comunidad que se ocupan de tareas similares a las desarrolladas por las    asociaciones. S&oacute;lo en un 10 % de las IPS encuestadas no se encontr&oacute;    ning&uacute;n tipo de organizaci&oacute;n comunitaria. </font></p>     <p><a name="fig03"></a></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rsap/v6n2/a01fig03.gif"></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><a name="fig04"></a></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rsap/v6n2/a01fig04.gif"></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Con respecto a    las ARS se observa que el porcentaje es m&aacute;s bajo que el de las IPS, pero    tambi&eacute;n se hallan otras formas organizativas en el 40 % de las instituciones    estudiadas, las cuales tienen que ver b&aacute;sicamente con formaci&oacute;n    de l&iacute;deres. Entre las principales actividades en las cuales las ARS promueven    la participaci&oacute;n comunitaria est&aacute;n las de promoci&oacute;n y prevenci&oacute;n    (en el 43 % de las entidades), tr&aacute;mite y soluci&oacute;n de quejas (43    %) afiliaci&oacute;n y carnetizaci&oacute;n (31 %), comit&eacute; t&eacute;cnico    cient&iacute;fico (22 %) y planeaci&oacute;n de los servicios (22 %). Esta distribuci&oacute;n    de los &aacute;mbitos de promoci&oacute;n de la participaci&oacute;n comunitaria    dejan ver una tendencia m&aacute;s operativa que de control. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Un actor que se    ha sumado a la PPC en los municipios es el personero. En algunos municipios    es la Personer&iacute;a la que ha tomado a su cargo la promoci&oacute;n de la    organizaci&oacute;n comunitaria, la que en este caso no est&aacute; ligada exclusivamente    a salud, sino desarrollada en el marco de las veedur&iacute;as de la gesti&oacute;n    p&uacute;blica o de la prestaci&oacute;n de servicios p&uacute;blicos domiciliarios.    </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Ejercicio del    control social</b> </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El ya citado art&iacute;culo    103 de la Constituci&oacute;n, define la participaci&oacute;n social en salud    como un proceso de interacci&oacute;n social para intervenir en las decisiones    de salud respondiendo a intereses individuales (participaci&oacute;n ciudadana)    y colectivos (participaci&oacute;n de las organizaciones comunitarias) en las    decisiones de planeaci&oacute;n, gesti&oacute;n, evaluaci&oacute;n y veedur&iacute;a    en servicios de salud. Frente a ello la administraci&oacute;n municipal tiene    la obligaci&oacute;n crear los mecanismos de participaci&oacute;n social y la    obligaci&oacute;n de dirigir y fortalecer la intervenci&oacute;n en la esfera    de la toma de decisiones. Por medio de la Ley 100/93 se estableci&oacute; que    la comunidad organizada deb&iacute;a participar con las entidades p&uacute;blicas    municipales en la planeaci&oacute;n, toma de decisiones y control de las acciones    de seguridad social en salud, directriz que fue reglamentada mediante el decreto    1757/94. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Al observar las    funciones que le establece el decreto 1757/94 a las alianzas o asociaciones    de usuarios se encuentra que la mayor&iacute;a de ellas se refieren a servir    como flujo de informaci&oacute;n, lo que implica que sus usuarios conozcan el    sistema y que puedan informar a las instituciones sobre los requerimientos de    sus socios, algunas funciones de vigilancia y de veedur&iacute;a mediante sus    representantes ante las EPS y/o ante las oficinas de atenci&oacute;n a la comunidad    (vigilar que las decisiones tomadas se cumplan que la tarifas y cuotas correspondan    a las condiciones socioecon&oacute;micas de los distintos grupos) y de decisi&oacute;n    a trav&eacute;s de las juntas directivas para proponer y concertar las medidas    necesarias para mantener y mejorar la calidad de los servicios y atenci&oacute;n    al usuario. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Entre las funciones    estipuladas a la veedur&iacute;a est&aacute;n las contribuir a una adecuada    gesti&oacute;n por parte de los organismos de salud, propiciar decisiones saludables,    fomentar el compromiso de la colectividad, velar por una utilizaci&oacute;n    adecuada de los recursos, coordinar con todas las instancias de vigilancia y    control la aplicaci&oacute;n de las normas e impulsar veedur&iacute;as como    mecanismo de educaci&oacute;n para la participaci&oacute;n. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><i>Control comunitario</i>.    Una de las primeras acciones sobre las cuales se indag&oacute; fue la presentaci&oacute;n    de informes. En t&eacute;rminos porcentuales se aprecia que la entrega de informes    es mayor en las IPS que en las DLS en todas las categor&iacute;as de municipios;    esta situaci&oacute;n muestra una mayor cercan&iacute;a entre las directivas    de las IPS y sus asociaciones que entre las DLS y las suyas. En el caso de las    IPS esta relaci&oacute;n obedece en parte al tama&ntilde;o de las instituciones,    as&iacute; en las IPS de los municipios de categor&iacute;as 3 y 4 como en los    de 5 y 6 se expresa una mayor integraci&oacute;n; sin embargo, buena parte de    las relaciones all&iacute; expresadas tienen un fuerte car&aacute;cter informal    en tanto un importante n&uacute;mero de informes son verbales y no escritos.    En las instituciones de mayor tama&ntilde;o hay m&aacute;s insistencia en la    presentaci&oacute;n de informes escritos, en la intenci&oacute;n de lograr un    mayor grado de institucionalizaci&oacute;n de la participaci&oacute;n comunitaria;    de igual forma es preciso tener en cuenta en los municipios de categor&iacute;as    Especial, 1 y 2 se encuentras hospitales de niveles 2, 3 y universitario en    los cuales los temas a discutir revisten mayor envergadura y una mayor preparaci&oacute;n    por parte de los miembros de las asociaciones. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Por su parte, en    las DLS se evidencia, aunque bajo, un crecimiento en el n&uacute;mero de municipios    en los que las veedur&iacute;as entregan informes. Como se puede apreciar en    la figura siguiente, en t&eacute;rminos porcentuales son los municipios grandes    en los cuales habr&iacute;a un mayor contacto entre veedur&iacute;as y DLS especialmente    en el &uacute;ltimo a&ntilde;o, sin embargo la distancia con las otras categor&iacute;as    municipales no resulta elevada. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Esta situaci&oacute;n    ilustra la lentitud con que se verifican los cambios en el proceso de control    social, toda vez que ello requiere no s&oacute;lo del conocimiento sobre el    funcionamiento del r&eacute;gimen sino tambi&eacute;n requiere fortalecimiento    de las capacidades de participaci&oacute;n social de la comunidad. De otro lado,    el alto porcentaje de municipios en los cuales la DLS no recibe informes de    las veedur&iacute;as deja un amplio campo de acci&oacute;n a las actividades    de promoci&oacute;n del control social y solidificaci&oacute;n del proceso organizativo    de la comunidad, puesto que si bien se han hecho grandes esfuerzos en el establecimiento    de veedur&iacute;as, los resultados de su control deben poder servir como elemento    de discusi&oacute;n entre los actores el sistema y revertir en la planeaci&oacute;n    del desarrollo sectorial en el municipio. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La presentaci&oacute;n    de informes por parte de las organizaciones se convierte en un importante medio    de di&aacute;logo con las instituciones. Se encontr&oacute; que un elevado porcentaje    de IPS discute los informes presentados por sus asociaciones. Al tomar en cuenta    los temas abordados en los informes se observa que los m&aacute;s frecuentes    tienen que ver con el acceso a los servicios, la atenci&oacute;n de reclamos    y la capacidad operativa de la IPS, circunstancia que da muestra de una preocupaci&oacute;n    directa de las asociaciones por lograr que la poblaci&oacute;n pueda hacer uso    de los servicios de salud. Con menor frecuencia est&aacute;n los temas de planes    de salud del municipio y la elecci&oacute;n de representante comunitario a la    Junta Directiva de la IPS. Con muy baja participaci&oacute;n aparecen las cr&iacute;ticas    sobre la presencia de obst&aacute;culos al control social, vale la pena se&ntilde;alar    este punto en tanto es una muestra de las dificultades en la interacci&oacute;n    entre la comunidad y las instituciones (<a href="#tab01">Tabla 1</a>). </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a name="tab01"></a></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rsap/v6n2/a01tab01.gif"></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">De la discusi&oacute;n    de los informes, en general se deriva una acci&oacute;n positiva frente a las    cr&iacute;ticas. Los temas de acceso a los servicios y respuesta a los reclamos    fueron discutidos en todos los casos, no as&iacute; el resto de los temas. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Las respuestas    positivas a los t&oacute;picos abordados en los informes se presentan fundamentalmente    en la respuesta a reclamos y la elecci&oacute;n de representante comunitario,    en los que se aplican correctivos. Por su parte el acceso a los servicios y    la capacidad operativa de la IPS muestran una m&aacute;s baja capacidad de respuesta    de las instituciones, pues en un poco m&aacute;s de la mitad de las instituciones    se aplican correctivos y en cerca del 10% se cambian los procedimientos. Esta    situaci&oacute;n se explica, en parte, por las condiciones financieras de las    IPS, en las que la escasez de insumos y la restricci&oacute;n a los servicios    de salud se constituyen en una alternativa para continuar funcionando. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En el caso de las    DLS se evidencia una menor proclividad que en las IPS a discutir los informes    presentados. Entre los temas de cr&iacute;tica m&aacute;s frecuentes en su orden    est&aacute;n: sisbenizaci&oacute;n, carnetizaci&oacute;n, cumplimiento de las    responsabilidades por parte de las ARS, programas de afiliaci&oacute;n, acceso    a los servicios y explicaci&oacute;n de derechos a los beneficiarios del r&eacute;gimen    subsidiado. La prioridad en estos temas de cr&iacute;tica deja ver que al igual    que en las IPS la preocupaci&oacute;n central de las organizaciones comunitarias    es el problema del acceso real a los servicios de salud y en particular el de    los usuarios del r&eacute;gimen subsidiado. No obstante, la aparici&oacute;n    de temas como cumplimiento de las ARS y, aunque en menor grado, manejo financiero    de los recursos del r&eacute;gimen subsidiado y obst&aacute;culos al ejercicio    del control social ponen en evidencia una aproximaci&oacute;n al control que    va m&aacute;s all&aacute; de demandar mayores servicios para la poblaci&oacute;n    (<a href="#tab02">Tabla 2</a>). </font></p>     <p><a name="tab02"></a></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rsap/v6n2/a01tab02.gif"></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p><a name="tab03"></a></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rsap/v6n2/a01tab03.gif"></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El grado de respuesta    de las DLS a las cr&iacute;ticas puede ser un aliciente para seguir profundizando    en esta metodolog&iacute;a por parte de las organizaciones, puesto que en la    mayor&iacute;a de los casos la aplicaci&oacute;n de correctivos supera el 60    %, adem&aacute;s en el tema de respuesta a los reclamos la respuesta de la DLS    en todos los casos discutidos ha sido la aplicaci&oacute;n de correctivos. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Del total de organizaciones    encuestadas la tercera parte manifest&oacute; entregar informes a los dem&aacute;s    actores del sistema. En concordancia con las relaciones establecidas a trav&eacute;s    de las convocatorias, en la entrega de informes se evidencia una mayor relaci&oacute;n    de las organizaciones con las DLS y con las alcald&iacute;as. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En general el nivel    de discusi&oacute;n de los informes es bastante elevado, lo que es una muestra    de la disponibilidad al di&aacute;logo entre las partes y la ventana abierta    a una mayor expresi&oacute;n de las organizaciones. Esta situaci&oacute;n deber&iacute;a    estar apoyada por un alto nivel de resoluci&oacute;n de problemas o la articulaci&oacute;n    con las instancias que tienen esa capacidad; como se observa en el cuadro siguiente    la aplicaci&oacute;n de correctivos aunque es la soluci&oacute;n de mayor peso    no es completamente dominante, una buena parte son trasladados a organismos    de vigilancia y control, y una parte menos gruesa no tiene respuesta alguna.    </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Por supuesto la    respuesta depende del tema tratado, en proceso de sisbenizaci&oacute;n y acceso    a los servicios, dos temas centrales para las organizaciones, la capacidad de    resoluci&oacute;n de la instancia que recibe el informe es comparativamente    baja y por tanto la calificaci&oacute;n que otorga la organizaci&oacute;n a    las actuaciones de esas instancias es poco favorable, se presenta como buena    o regular en 33 y 57 % de los casos respectivamente. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Dos temas llaman    la atenci&oacute;n, el primero es acerca del cumplimiento de las obligaciones    por parte de las ARS y el de falta de informaci&oacute;n del r&eacute;gimen    subsidiado. En el primero de ellos se aplicaron los correctivos en el 50 % de    los casos y se traslado a una entidad de control en la parte restante, circunstancia    que dejo satisfechas a las organizaciones en todos los casos, esta podr&iacute;a    ser considerada como una muestra positiva de las acciones de control social.    En el segundo tema por el contrario el nivel de resoluci&oacute;n (en DLS y    Alcald&iacute;as) es muy bajo, en el 43 % de los casos no habr&iacute;a ninguna    soluci&oacute;n a la cr&iacute;tica presentada; esta circunstancia se convierte    en fuerte obst&aacute;culo al ejercicio de la participaci&oacute;n y del control    y estar&iacute;a en contrav&iacute;a de una de las principales funciones que    deber&iacute;an ejercer las DLS. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Tomando en consideraci&oacute;n    las propuestas de cambio que se hacen en los informes, es preciso se&ntilde;alar    que habr&iacute;a m&aacute;s informes de cr&iacute;ticas que de aquellos que    incluyen propuestas. As&iacute;, en el 40 % de las organizaciones que presentaron    informes se encontrar&iacute;an propuestas en torno a planes de salud, cumplimiento    de las ARS y acceso a los servicios de salud, en porcentajes menores se encuentran    los temas de carnetizaci&oacute;n, sisbenizaci&oacute;n manejo de recursos financieros,    entre otros. De los resultados aqu&iacute; presentados se puede derivar que    los proponentes est&aacute;n satisfechos con el di&aacute;logo establecido con    las instituciones sea que se adopten parcial o totalmente sus propuestas. Un    caso diferente lo ofrece el tema del cumplimiento de las obligaciones de la    ARS, en donde el grado de inclusi&oacute;n de las propuestas es bajo as&iacute;    como la calificaci&oacute;n dada por las organizaciones a ese tratamiento del    tema. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En general se encuentra    que la principal actividad es la difusi&oacute;n de informaci&oacute;n, es decir,    las organizaciones cumplen su papel de correas de transmisi&oacute;n para conocer    las necesidades de la poblaci&oacute;n y a su vez dar a conocer el funcionamiento    del sistema a la comunidad. Otro ramo importante de acci&oacute;n es la asistencia    a cursos, en donde vale la pena destacar los de inspecci&oacute;n, vigilancia    y control en tanto se orientan fundamentalmente a las veedur&iacute;as y a los    Copacos, es destacable este punto pues mostrar&iacute;a un proceso de especializaci&oacute;n    del control, en la que se le da prioridad a la ejecuci&oacute;n de programas    (<a href="#tab04">Tabla 4</a>). </font></p>     <p><a name="tab04"></a></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/rsap/v6n2/a01tab04.gif"></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><i>Control social    ciudadano</i>. En cumplimiento del decreto 1757/94 las EPS e IPS deben establecer    un servicio de atenci&oacute;n a los afiliados y vinculados al SGSSS. Por su    parte, los niveles de direcci&oacute;n municipal, distrital y departamental    de SGSSS deben organizar un servicio de atenci&oacute;n a la comunidad a trav&eacute;s    de las dependencias de participaci&oacute;n social para canalizar y resolver    las peticiones e inquietudes en salud de los ciudadanos. Adem&aacute;s de este    prop&oacute;sito central deben velar porque las IPS establezcan los mecanismos    de atenci&oacute;n a los usuarios y canalicen adecuadamente sus peticiones,    atender y canalizar las veedur&iacute;as en salud, controlar la adecuada canalizaci&oacute;n    y resoluci&oacute;n de inquietudes y peticiones de los ciudadanos ante las EPS,    exigir que las EPS e IPS entreguen informaci&oacute;n a las oficinas de atenci&oacute;n    a la comunidad y que esas instituciones apliquen los correctivos, elaborar consolidados    de las inquietudes y demandas indicando las instituciones y/o dependencia responsable    de absolver dichas demandas y la soluci&oacute;n que se le dio al caso. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Este es un proceso    que avanza en forma desigual si se tiene en cuenta la categor&iacute;a del municipio,    en los municipios medianos y peque&ntilde;os existe un porcentaje significativo    de DLS que no cuentan con mecanismos para recibir las quejas y predominan las    DLS que aun cuando no han creado una oficina designan una persona para esa labor.    </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Una situaci&oacute;n    m&aacute;s favorable se presenta en las IPS de los municipios grandes y medianos    en las cuales el mayor porcentaje lo tiene la presencia de una oficina de atenci&oacute;n    al usuario. Circunstancia distinta se manifiesta en los municipios peque&ntilde;os    en los que la instalaci&oacute;n de un buz&oacute;n de sugerencias es el principal    mecanismo para percibir las inconformidades de la comunidad; sorprende que precisamente    en los municipios en los cuales la poblaci&oacute;n manifiesta una baja proclividad    a la escritura, exista un buz&oacute;n de sugerencias como canalizador de quejas.    Si en el caso de los municipios peque&ntilde;os a la medida anterior se suma    el porcentaje en el que no existe instrumento alguno (20 %) se tendr&iacute;a    que apenas en la mitad de los municipios la comunidad tiene opci&oacute;n de    presentar sus quejas </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La debilidad de    las DLS en la conformaci&oacute;n del servicio de atenci&oacute;n a la comunidad    se torna preocupante al considerar que es la instituci&oacute;n que recibe la    mayor cantidad de quejas en el municipio. En su proceso de mejoramiento se debe    abrir espacio a la sistematizaci&oacute;n de las inquietudes, puesto que en    significativo n&uacute;mero de instituciones no se cuenta con registros que    permitan observar la din&aacute;mica de este tipo de participaci&oacute;n social,    condici&oacute;n que se puede aplicar a los dem&aacute;s actores del sistema.    En el caso de los personeros es notoria su baja participaci&oacute;n en los    municipios peque&ntilde;os, puesto que el 24 % de ellos no recibe quejas; de    la porci&oacute;n que recibe las inquietudes el 14 % no lleva registro alguno.    </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">De la composici&oacute;n    de las quejas se puede establecer que las m&aacute;s frecuentes se refieren    a las posibilidades reales de acceder al servicio; aquellas que tiene que ver    con el funcionamiento del sistema, como cumplimiento de los programas de prevenci&oacute;n    y promoci&oacute;n, explicaci&oacute;n de derechos, obst&aacute;culos a la participaci&oacute;n,    atenci&oacute;n de reclamos, interferencia pol&iacute;tica y presiones en la    afiliaci&oacute;n, registran bajas frecuencias. Esta conclusi&oacute;n es consistente    con la obtenida a trav&eacute;s de las encuestas de inspecci&oacute;n vigilancia    y control, de la cual se deriva que los principales problemas se refieren al    acceso al sistema y a las fallas en la prestaci&oacute;n de servicios. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Un elemento que    vale la pena destacar es la soluci&oacute;n sobre la marcha, en la mayor&iacute;a    de los casos la queja tiene como respuesta la resoluci&oacute;n del problema    de quien se queja; el porcentaje de casos que dan lugar a investigaci&oacute;n    o que son trasladados a una instancia de control cubren menos de la tercera    parte; y los que generan sanci&oacute;n son pr&aacute;cticamente inexistentes.    La falta de un tratamiento ulterior de la queja no permite actuaciones que den    lugar a soluciones globales y permanentes a los problemas que se presentan.    Adicionalmente se puede observar que la recurrencia de los individuos ante las    instituciones en especial la DLS para instaurar una queja sobre acceso y oportunidad    es una muestra de la dificultad o lentitud de los mecanismos de mercado para    ejercer sanci&oacute;n, es decir, el individuo busca a trav&eacute;s de la instituciones    la soluci&oacute;n de su problema y no adelanta un traslado de IPS o ARS para    ejercer sus derechos como usuario. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En el caso de las    IPS la queja m&aacute;s recurrente tiene que ver con el acceso a los servicios,    los mecanismos para lograr una cita se constituyen en el principal obst&aacute;culo;    como se hab&iacute;a se&ntilde;alado en otra secci&oacute;n de este cap&iacute;tulo    &eacute;ste se ha constituido en uno de los principales instrumentos de las    IPS para provocar racionamiento en la atenci&oacute;n y con ello mantener un    equilibrio financiero, lo cual se puede contrastar con el tipo de soluci&oacute;n    que se le da al problema, en cerca del 50 % de los casos la soluci&oacute;n    es individual, a un cuando en el 34 % de los casos se ha procedido a cambios    en los procesos para admisi&oacute;n de pacientes. Otro instrumento de restricci&oacute;n    en el acceso es el de insumos insuficientes el cual se resuelva b&aacute;sicamente    atendiendo al individuo que se queja y cerca de un 15 % de las quejas quedan    sin soluci&oacute;n. Respecto a las IPS es pertinente se&ntilde;alar que de    los actores del sistema es el que m&aacute;s bajo porcentaje de soluciones individuales    presenta y en contrapartida tiene una mayor recurrencia en las sanciones. Vale    la pena tambi&eacute;n se&ntilde;alar su poca efectividad en la soluci&oacute;n    de casos que tienen que ver con la deficiente atenci&oacute;n, la negligencia    en el servicio, los accidentes y la negaci&oacute;n del servicio; esta situaci&oacute;n    es preocupante por cuanto mostrar&iacute;a la poca capacidad de presi&oacute;n    que tienen los individuos frente a la instituci&oacute;n. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Por su parte, en    la Personer&iacute;a y en la DLS la queja m&aacute;s frecuente en el conjunto    de municipios es la atinente a la no sisbenizaci&oacute;n. Al igual que en la    situaci&oacute;n de las IPS el problema es de acceso, solo que en este caso    es al primer escal&oacute;n de la escalera que conduce a la obtenci&oacute;n    del subsidio. En esta misma direcci&oacute;n la segunda queja en frecuencia    se refiere a la negaci&oacute;n del servicio m&eacute;dico. Vale la pena destacar    tambi&eacute;n las reclamaciones que hacen los afiliados cuando la ARS no entrega    los carn&eacute;s, en tanto su proporci&oacute;n no es despreciable (47 %),    resulta significativo tambi&eacute;n que estas quejas no conducen a acciones    que eviten su repetici&oacute;n, sino que como la generalidad de las soluciones    se trata de satisfacer al individuo que se queja. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Institucionalizaci&oacute;n    de la pol&iacute;tica de promoci&oacute;n de la participaci&oacute;n comunitaria    </b> </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La legislaci&oacute;n    estableci&oacute; que los recursos necesarios para la promoci&oacute;n de la    participaci&oacute;n social deb&iacute;an ser incluidos en los presupuestos    de los diversos niveles territoriales y el conjunto de instituciones del sistema.    Por tal raz&oacute;n las direcciones departamentales allegar&iacute;an los recursos    financieros para cumplir con esa responsabilidad y coordinar&iacute;an con las    EPS las acciones que se financiar&iacute;an con los recursos destinados para    tal fin en el Plan Obligatorio de Salud - POS. Las direcciones municipales de    salud coordinar&iacute;an con las dependencias de desarrollo comunitario, las    personer&iacute;as, las contralor&iacute;as municipales y los dem&aacute;s sectores    la financiaci&oacute;n de las acciones bajo su responsabilidad, el gobierno    municipal podr&iacute;a aportar recursos adicionales. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Se observ&oacute;    que la proporci&oacute;n de DLS que tiene claramente estipulado cual es la asignaci&oacute;n    presupuestal para el trabajo comunitario es muy baja. En general, no hay discriminaci&oacute;n    de estos recursos sino que se toman de la asignaci&oacute;n para el PAB; el    porcentaje de municipios en los cuales no se tiene recursos o no se conoce su    asignaci&oacute;n es del 53 %; esta situaci&oacute;n es m&aacute;s severa en    el caso de municipios peque&ntilde;os y medianos, en los cuales ese desconocimiento    cubre al 64 % de los municipios encuestados. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">A la baja disponibilidad    de recursos por parte de la DLS se suma las limitadas condiciones en las que    operan las organizaciones comunitarias. Son muy pocas las organizaciones que    cuentan con oficina y equipos de oficina y en los casos en que existen son,    fundamentalmente, aportados por instituciones del sistema. Es importante notar    que s&oacute;lo el 32 % de las organizaciones han asignado funcionarios que    se ocupan de las relaciones con los miembros; esta situaci&oacute;n sugiere    informalidad en el funcionamiento de tales grupos, lo cual conduce a dificultades    en la convocatoria de la participaci&oacute;n, dificulta el correaje de informaci&oacute;n    y restringe las posibilidades de promover la participaci&oacute;n a trav&eacute;s    de estas organizaciones. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Otro elemento que    obstaculiza el desempe&ntilde;o de las organizaciones es la falta de un lugar    para llevar a cabo las reuniones; cerca de la tercera parte de las organizaciones    no cuenta con tal recurso, con lo cual debe recurrir a los espacios abiertos    o a las casas de sus miembros, situaci&oacute;n que tambi&eacute;n explicar&iacute;a    los bajos niveles de reuniones adelantadas. En la casi totalidad de los casos    en los cuales se dispone de un lugar de reuni&oacute;n este es aportado por    alguna de las instituciones del sistema, particularmente la Alcald&iacute;a    o una IPS. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En algunas experiencias    de participaci&oacute;n se concluye que falta financiaci&oacute;n para los procesos    comunitarios y que en la pr&aacute;ctica se manifiesta una deficiente administraci&oacute;n    de los recursos. Problemas m&aacute;s agudos que tienen que ver con la institucionalizaci&oacute;n    de una pol&iacute;tica de organizaci&oacute;n comunitaria se refieren a las    dif&iacute;ciles relaciones que existen entre la administraci&oacute;n municipal    y las organizaciones comunitarias, especialmente en el per&iacute;odo inicial.    A la falta de un adiestramiento en la promoci&oacute;n de la organizaci&oacute;n    comunitaria de la burocracia, se suma una actitud defensiva, en particular cuando    la organizaci&oacute;n social ejerce sobre todo las tareas de fiscalizaci&oacute;n.    Igualmente, a este tipo de relaci&oacute;n contribuye la falta de una tradici&oacute;n    en procesos de concurrencia y concertaci&oacute;n. En muchos casos subsiste    una visi&oacute;n legalista del proceso comunitario que no permite generar un    desarrollo t&eacute;cnico y social, por tanto su alcance es muy limitado (15).    </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Otro elemento de    significativa importancia es la falta de coordinaci&oacute;n interinstitucional    para potenciar las acciones de la comunidad. Como se se&ntilde;al&oacute; en    p&aacute;ginas anteriores cada instituci&oacute;n establece relaciones exclusivamente    con su asociaci&oacute;n; igualmente, en el caso de las quejas cada uno de los    actores intenta dar respuesta a las personas que se quejan. Dentro de esta forma    de operaci&oacute;n no existen los v&iacute;nculos necesarios para aprovechar    las experiencias institucionales que conduzcan a fortalecer las relaciones entre    la comunidad y las entidades, pero tampoco se permite generar instrumentos que    hagan de la participaci&oacute;n una fuente de instrumentos para adelantar la    planeaci&oacute;n de las actividades. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En esta perspectiva    resulta interesante el papel del personero, que se ha convertido en un actor    central a la hora de canalizar las quejas no s&oacute;lo de la comunidad sino    tambi&eacute;n de las instituciones. S&oacute;lo en muy contados casos el personero    hace parte del Copaco, &oacute;rgano que podr&iacute;a aprovechar las experiencias    de este actor. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Si la coordinaci&oacute;n    es elemento central dentro de los actores del sistema de salud, tampoco lo es    hacia fuera; as&iacute; se est&aacute; desaprovechando el aprendizaje de otros    grupos de poblaci&oacute;n y de otras instituciones. En los municipios en los    cuales no se ha creado la DLS, el papel de promover la participaci&oacute;n    comunitaria recae sobre la Alcald&iacute;a; si bien esta situaci&oacute;n permitir&iacute;a    una mayor vinculaci&oacute;n de la comunidad y de los organismos administrativos,    en la pr&aacute;ctica su baja capacidad operativa no permite que el conjunto    de las organizaciones avance y se establecen prioridades, que depender&aacute;n    en gran medida de la capacidad de autoorganizaci&oacute;n comunitaria. En esta    misma direcci&oacute;n se puede se&ntilde;alar que el mayor contacto lo ejercen    los promotores de desarrollo, quienes no son capacitados en materia de salud,    de funcionamiento del r&eacute;gimen subsidiado, ni en ejercicio del control    social en salud. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Una mayor integraci&oacute;n    institucional aportar&iacute;a enormes beneficios, no s&oacute;lo en t&eacute;rminos    de mejoras en la planeaci&oacute;n sino tambi&eacute;n en un avance m&aacute;s    r&aacute;pido hacia la elevaci&oacute;n de las capacidades participativas de    la comunidad. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Caracter&iacute;sticas    de las organizaciones comunitarias</b> </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Entre las potencialidades    de la participaci&oacute;n ciudadana en la esfera de lo p&uacute;blico-estatal    se encuentra la posibilidad de incrementar la representaci&oacute;n social en    la conducci&oacute;n de los asuntos p&uacute;blicos. Sin embargo, la manera    como se implemente la participaci&oacute;n podr&aacute; dar lugar a fen&oacute;menos    adversos como la corporativizaci&oacute;n del aparato estatal o una mayor despolitizaci&oacute;n    social, situaciones que redundar&iacute;an en el fortalecimiento de las asimetr&iacute;as    en la representaci&oacute;n pol&iacute;tica y social (16). </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">De all&iacute;    que la posibilidad de establecer relaciones virtuosas entre el Estado y la sociedad    depende de que en el proceso de institucionalizaci&oacute;n de la participaci&oacute;n    est&eacute;n presentes los principios de igualdad y libertad para todos. As&iacute;,    la conformaci&oacute;n de organizaciones comprometidas con el fortalecimiento    de la democracia, incluso en su interior, es una condici&oacute;n del desarrollo    de la institucionalidad de representaci&oacute;n social; por ello se debe propender    por organizaciones que se basen en relaciones horizontales de reciprocidad,    cooperaci&oacute;n voluntaria y no reforzar las asimetr&iacute;as de poder(16). </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">De los elementos    que dan cuenta de la configuraci&oacute;n de las organizaciones se puede derivar    que existe un considerable grado de autonom&iacute;a. En general, para pertenecer    a la organizaci&oacute;n no se debe cumplir ning&uacute;n requisito distinto    al de ser miembro de la comunidad o ser usuario; en el caso de las veedur&iacute;as    y en el de las asociaciones de usuarios existe un peque&ntilde;o porcentaje    en el cual se presenta nominaci&oacute;n por parte de la alcald&iacute;a, la    DLS, la IPS o la ARS para hacer parte de la organizaci&oacute;n lo cual es un    reflejo de la falta de espacios de participaci&oacute;n y consulta a la comunidad    (<a href="#fig05">Figura 5</a>). </font></p>     <p><a name="fig05"></a></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><img src="/img/revistas/rsap/v6n2/a01fig05.gif"></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Una muestra del    tama&ntilde;o y fortaleza de la estructura organizativa de estos grupos comunitarios    se puede apreciar en la conformaci&oacute;n de juntas directivas. La mayor tradici&oacute;n    que reviste la organizaci&oacute;n comunitaria a trav&eacute;s de las juntas    de acci&oacute;n comunal redunda en que la totalidad poseen una junta directiva,    en la mayor&iacute;a de los casos elegida por convocatoria de asamblea de miembros.    </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Preocupa el caso    de las asociaciones de usuarios en las cuales apenas el 66 % posee junta directiva    y en el 60 % de los casos &eacute;sta ha sido elegida convocando asamblea. Esta    circunstancia pone de manifiesto el car&aacute;cter informal con que act&uacute;an    muchas de estas organizaciones, lo que en buena parte de los casos refleja la    existencia de la organizaci&oacute;n m&aacute;s no su operatividad como mecanismo    de control social o de v&iacute;nculo entre los usuarios y las instituciones.    De igual manera, la elecci&oacute;n de junta directiva sin que medie una asamblea    de asociados muestra la interacci&oacute;n de dos fen&oacute;menos: a) las limitaciones    en los canales de participaci&oacute;n efectiva, producto de la intervenci&oacute;n    de las entidades al considerar las organizaciones comunitarias como instrumento    que le permita un manejo m&aacute;s eficiente de sus programas o de su relaci&oacute;n    con los usuarios; b) la reticencia de los usuarios a participar, derivada de    la falta de credibilidad en el reconocimiento que las instituciones del sistema    deben a la participaci&oacute;n comunitaria, pero tambi&eacute;n surgida de    la falta de compromiso de la comunidad en procesos que desbordan el beneficio    individual. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Respecto a las    veedur&iacute;as es preciso se&ntilde;alar que no se espera que tengan junta    directiva dado el car&aacute;cter que les fue impuesto, es decir, puede ser    participaci&oacute;n individual o colectiva, incluyendo en esta &uacute;ltima    comit&eacute;s de pocos miembros. De ah&iacute; que los resultados de la encuesta    mostrar&iacute;an la existencia de veedur&iacute;a con un considerable n&uacute;mero    de miembros, lo que da lugar a la conformaci&oacute;n de juntas directivas.    Esta apreciaci&oacute;n ser&iacute;a aplicable tambi&eacute;n a los Copacos,    el nombramiento de una junta directiva depende del n&uacute;mero de miembros    que contenga la organizaci&oacute;n, en los casos en los cuales se creo esta    figura hubo convocatoria de asamblea de miembros. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Una forma de aproximarse    al grado de actividad de las organizaciones comunitarias es la frecuencia de    las reuniones que se llevan a cabo, distintas de las que realizan las Juntas    Directivas. La proporci&oacute;n de organizaciones que no realizaron ninguna    reuni&oacute;n es bastante bajo y se presenta en las asociaciones y veedur&iacute;as.    Pero el m&aacute;s alto n&uacute;mero de reuniones al a&ntilde;o oscila entre    1 a 6. Tal frecuencia puede ser un indicador del restringido contacto que se    mantiene entre los miembros, ya sea porque no existe una junta directiva que    impulse el proceso de cohesi&oacute;n o por las limitaciones en los v&iacute;nculos    entre la junta directiva y los miembros. </font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="3"><b>CONCLUSIONES</b>    </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En Colombia, la    Constituci&oacute;n de 1991, al establecer la obligatoriedad de promover la    participaci&oacute;n social, se convirti&oacute; en punto de encuentro entre    los movimientos sociales que propend&iacute;an por un mayor espacio en la esfera    pol&iacute;tica y en la gesti&oacute;n p&uacute;blica y las instituciones estatales    que estaban generando mecanismos participativos. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">No obstante, la    discusi&oacute;n en torno al significado y el alcance de la participaci&oacute;n    social no fue agotada con la promulgaci&oacute;n de la carta constitucional.    Inserta en los prop&oacute;sitos de profundizar la democracia y en la propia    democratizaci&oacute;n del Estado, la participaci&oacute;n social contiene un    alto componente pol&iacute;tico, es decir, se trata de la transferencia de una    parte del poder a los sectores que antes estaban al margen en la toma de decisiones    estatales. As&iacute;, la forma como sea ejercida esa participaci&oacute;n dar&aacute;    lugar al fortalecimiento de la democracia representativa o al avance de la participativa;    la diferencia central se observar&iacute;a en los procesos de discusi&oacute;n    y configuraci&oacute;n de los planes estatales. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En el desarrollo    de los preceptos constitucionales en el ramo de la salud, se ha puesto en marcha    un modelo de participaci&oacute;n en el cual la colectividad es entendida como    el conjunto de individuos que comparten un inter&eacute;s com&uacute;n y por    ello la acci&oacute;n colectiva ser&iacute;a la expresi&oacute;n de los individuos    que buscan la maximizaci&oacute;n del beneficio en la provisi&oacute;n de un    bien o en la generaci&oacute;n de pol&iacute;ticas. De esta manera, las funciones    de la organizaci&oacute;n se orientar&iacute;an al logro de la eficiencia tanto    en la asignaci&oacute;n de los recursos como en la gesti&oacute;n. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Se encontr&oacute;    que en concordancia con la legislaci&oacute;n la comunidad hace presencia en    el campo de la salud b&aacute;sicamente a trav&eacute;s de las asociaciones    de usuarios y las veedur&iacute;as. Pero, la generaci&oacute;n de procesos participativos    "desde arriba", en el caso de salud no tendr&iacute;a una contraparte    "desde abajo", en tanto el n&uacute;mero de experiencias organizativas    distintas a las estipuladas por la legislaci&oacute;n es bastante reducido.    </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Otra caracter&iacute;stica    central del modelo institucional es el predominio de una perspectiva fiscalizadora    de los recursos p&uacute;blicos. En la medida en que el Estado ha concebido    la estrategia de mercado como la mejor forma de asignar los recursos y los receptores    de la pol&iacute;tica social son considerados como consumidores, el reto es    establecer un balance de oferta y demanda para garantizar eficiencia y eficacia    en la aplicaci&oacute;n de los recursos y transparencia en la gesti&oacute;n    p&uacute;blica. De all&iacute; que la comunidad de usuarios tiene la misi&oacute;n    de velar porque se lleve a cabo una correcta asignaci&oacute;n de los recursos    provistos por el Estado. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Una manera de apreciar    esta tendencia es la configuraci&oacute;n de las formas de participaci&oacute;n.    As&iacute;, el mecanismo de representaci&oacute;n de la comunidad en las juntas    directivas opera para las IPS y EPS p&uacute;blicas o mixtas; es decir, no hay    ninguna injerencia en el &aacute;mbito privado. Igualmente, la conformaci&oacute;n    de asociaciones de usuarios compete a los asegurados, con lo cual los vinculados    estar&iacute;an excluidos de la participaci&oacute;n y la representaci&oacute;n.    Otro ejemplo del &eacute;nfasis fiscalizador lo aportan las veedur&iacute;as,    no s&oacute;lo en t&eacute;rminos de la importancia que se le otorga como mecanismo    de control, sino tambi&eacute;n por las funciones que se le han asignado. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Al evaluar algunos    de los resultados de la aplicaci&oacute;n de esta estrategia de participaci&oacute;n    social en salud se pueden destacar tres caracter&iacute;sticas: hay importantes    avances en la promoci&oacute;n de la participaci&oacute;n, pero no en control    social; existe dispersi&oacute;n y atomizaci&oacute;n del control social; y    se manifiesta una debilidad de la participaci&oacute;n como pol&iacute;tica    institucional. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Respecto al primer    tema se puede concluir que ha existido una respuesta favorable por parte los    municipios a la obligaci&oacute;n de promover las formas organizativas de la    comunidad en lo que a salud se refiere. Sin lugar a dudas, la creaci&oacute;n    de la DLS constituye un importante impulso a la participaci&oacute;n social    en salud y en aquellos municipios en los que no existe este ente territorial    se hace evidente un menor esfuerzo en promoci&oacute;n y un menor n&uacute;mero    de organizaciones comunitarias actuantes. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Al tomar en cuenta    las acciones desarrolladas en control social el panorama cambia. La convocatoria    de las instituciones del sistema a las organizaciones comunitarias es considerablemente    bajo al igual que la discusi&oacute;n de los informes presentados por tales    organizaciones. Esta situaci&oacute;n ilustrar&iacute;a que buena parte de la    promoci&oacute;n del proceso participativo est&aacute; en su fase inicial de    difusi&oacute;n del funcionamiento del sistema y conformaci&oacute;n de organizaciones,    pero no se ha dado el paso a una verdadera interlocuci&oacute;n entre los actores.    </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La mayor contribuci&oacute;n    de la comunidad y de las asociaciones de usuarios es el aporte de informaci&oacute;n;    de estos grupos se extraen los datos que permiten determinar las necesidades,    inconformidades o preferencias del grupo poblacional y las asociaciones se aprovechan    como veh&iacute;culo en la difusi&oacute;n de las condiciones de operaci&oacute;n    del sistema y mecanismo de acercamiento a los potenciales demandantes de servicios.    Menos intensa es la consulta sobre pol&iacute;ticas y programas y lo es a&uacute;n    menos la concertaci&oacute;n de pol&iacute;ticas. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La participaci&oacute;n    se intensifica en el control a la ejecuci&oacute;n de programas y proyectos,    las pr&aacute;cticas de coadministraci&oacute;n de algunas de las instancias    o acciones de un programa y en la ejecuci&oacute;n de las acciones de los programas.    Este &uacute;ltimo paso es bastante claro en la integraci&oacute;n de la comunidad    en los planes de prevenci&oacute;n y promoci&oacute;n, en su llamado a contribuir    al proceso de priorizaci&oacute;n de potenciales beneficiarios y a la carnetizaci&oacute;n    (en donde los miembros de la asociaci&oacute;n o los l&iacute;deres comunitarios    contribuyen), en la configuraci&oacute;n de la oficina de atenci&oacute;n a    la comunidad y su operaci&oacute;n por parte de las asociaciones, entre otros.    </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La falta de profundizaci&oacute;n    del proceso de control social est&aacute; ligada a las capacidades que desarrollan    las organizaciones. Se encontr&oacute; que estos grupos dedican buena parte    de sus esfuerzos a los problemas derivados de la sobrevivencia de la organizaci&oacute;n    y a la difusi&oacute;n de informaci&oacute;n sobre la existencia y funcionamiento    del r&eacute;gimen subsidiado y a&uacute;n no se ha dado un paso decidido hacia    el ejercicio del control social. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Respecto a la atomizaci&oacute;n    y dispersi&oacute;n del control social es preciso anotar que se refiere tanto    a los agentes que pueden ejercerlo y a la manera como se manifiestan las acciones    de control. Dentro de la pir&aacute;mide participativa que estableci&oacute;    la legislaci&oacute;n; desde todos estos entes se puede ejercer control. Esta    jerarquizaci&oacute;n deber&iacute;a dar lugar a un tratamiento sistem&aacute;tico    de las dificultades y retos del sector salud de acuerdo con los niveles en que    se lleva a cabo esta participaci&oacute;n. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Se hizo evidente    la falta de comunicaci&oacute;n entre las diferentes instancias de la estructura    piramidal &#151; en la base se encuentran los individuos, luego las asociaciones,    m&aacute;s arriba la representaci&oacute;n en juntas directivas y finalmente    en Copacos y consejos territoriales &#151; lo que a su vez se traduce en la    presencia de relaciones de naturaleza bilateral; es decir, s&oacute;lo se conoce    al interlocutor m&aacute;s directo. De manera similar se encuentra un bajo nivel    de relaci&oacute;n entre las organizaciones comunitarias del sector y a&uacute;n    con los otros sectores. Esta estructura atom&iacute;stica de la participaci&oacute;n    se refuerza en el hecho de que las quejas individuales son el mecanismo de control    m&aacute;s extendido, pero su tratamiento por parte de las distintas instancias    del sistema no permite convertirlas en fuente informaci&oacute;n para la detectar    problemas recurrentes o compartidos por distintos agentes, con lo cual tampoco    se constituyen en variables que orientes las discusiones sobre la evoluci&oacute;n    del sistema en el municipio. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La &uacute;ltima    caracter&iacute;stica se&ntilde;alada se refiere a los escasos recursos con    que cuentan los programas de PPC y las organizaciones comunitarias. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El car&aacute;cter    de derecho social que tiene la salud implica un mayor grado de compromiso de    la poblaci&oacute;n y por lo tanto la puesta en marcha de mecanismos de control    que desborden la esfera fiscalizadora y permitan el desarrollo de una capacidad    propositiva. Por ello es preciso iniciar un proceso de aprendizaje en el cual    se parta por esclarecer la calidad de las relaciones entre la participaci&oacute;n    y los programas estatales y los instrumentos que permitir&iacute;an mejorarla;    igualmente, es preciso establecer un sistema de capacitaci&oacute;n para l&iacute;deres    a trav&eacute;s del cual no s&oacute;lo se aporte informaci&oacute;n espec&iacute;fica    sino que se apoye en el desarrollo de capacidades. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En la misma direcci&oacute;n    se puede avanzar hacia la superaci&oacute;n del concepto de comunidad o colectividad    para inscribirse en el de ciudadan&iacute;a al cual corresponden los derechos    sociales. As&iacute;, los criterios de solidaridad y equidad se constituir&iacute;an    en el faro que gu&iacute;a la participaci&oacute;n y el control. De esta manera    se convierte en compromiso de todos los ciudadanos contribuir al debate en torno    a los planes y a las directrices que debe seguir el sistema de salud, para que    este se pueda evaluar en sus dimensiones de efectividad, eficiencia y eficacia    </font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="3"><b>REFERENCIAS</b></font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">1. Campos Y. Elementos    para una participaci&oacute;n comunitaria. Fescol. Bogot&aacute;. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000180&pid=S0124-0064200400020000100001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">2. Eatsman JM.    La participaci&oacute;n y el dilema del prisionero. En: Manual para participar    en el desarrollo institucional. Participaci&oacute;n en la vida socioecon&oacute;mica    y el desarrollo colectivo. Tomo 4. Bogot&aacute;: Consejer&iacute;a Presidencial    para el Desarrollo Institucional; 1996. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000181&pid=S0124-0064200400020000100002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">3. Veedur&iacute;a    Distrital. Gu&iacute;as para el control social. Bogot&aacute;. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000182&pid=S0124-0064200400020000100003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">4. Esguerra NB.    Los programas gubernamentales y la participaci&oacute;n comunitaria en la Colombia    actual. Un modelo de an&aacute;lisis. En: Participaci&oacute;n comunitaria y    cambio social en Colombia. Memorias del seminario nacional sobre participaci&oacute;n    comunitaria. Villa de Leyva: DNP - Unicef - Cinep - ACS; 1986. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000183&pid=S0124-0064200400020000100004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">5. Restrepo D.    El c&aacute;liz de la participaci&oacute;n. Relaciones Estado sociedad civil    en el campo social. Una reflexi&oacute;n desde el caso colombiano. Bogot&aacute;;    1995. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000184&pid=S0124-0064200400020000100005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">6. Racelis M. Movilizando    a la poblaci&oacute;n para el desarrollo social. Enfoques y t&eacute;cnicas    para la participaci&oacute;n popular. En: Bernardo Klisberg (comp.). Pobreza    un tema impostergable. Nuevas respuestas a nivel mundial. M&eacute;xico: CLAD    - FCE - PNUD; 1993. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000185&pid=S0124-0064200400020000100006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">7. Ochoa D, Restrepo    D. El estado del arte de la descentralizaci&oacute;n pol&iacute;tica y de la    oferta p&uacute;blica de participaci&oacute;n ciudadana comunitaria. En: Diez    a&ntilde;os de descentralizaci&oacute;n. Resultados y perspectivas. Bogot&aacute;:    Fescol; 1994. p. 132. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000186&pid=S0124-0064200400020000100007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">8. Acevedo B. El    control social y la participaci&oacute;n ciudadana en las relaciones sociedad    Estado. Un modelo para armar. Bogot&aacute;: Reunirse; 1998. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000187&pid=S0124-0064200400020000100008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">9. Veedur&iacute;a    Distrital. Gesti&oacute;n p&uacute;blica y control. Bogot&aacute;. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000188&pid=S0124-0064200400020000100009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">10. Ministerio    de Salud de Colombia. Pol&iacute;ticas de participaci&oacute;n social en salud.    Bogot&aacute;; 1997. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000189&pid=S0124-0064200400020000100010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">11. B&eacute;jean    S. Economie du syst&egrave;me de sant&eacute;. Du march&eacute; &aacute; l'organisation.    Economica, Paris; 1994. p. 166. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000190&pid=S0124-0064200400020000100011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">12. Granovetter    M. Les institutions conventions. Paris: PUF; 1994. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000191&pid=S0124-0064200400020000100012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">13. Restrepo D.    Eslabones y precipicios entre participaci&oacute;n y democracia. Cuadernos de    Econom&iacute;a. Universidad Nacional de Colombia. No.28, 1998. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000192&pid=S0124-0064200400020000100013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">14. Ar&eacute;valo    D, Mart&iacute;nez F, Rodr&iacute;guez O. (Ed.) &iquest;Ha mejorado el acceso    en salud?. Evaluaci&oacute;n de los procesos del R&eacute;gimen Subsidiado.    Bogot&aacute;: Universidad Nacional de Colombia, Ministerio de Salud; 2002.    </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000193&pid=S0124-0064200400020000100014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">15. Fescol - Gehos    - Presidencia de la Rep&uacute;blica - Instituto FES de Liderazgo &iquest;Y    c&oacute;mo va la reforma? Memorias del Foro nacional de avances en el desarrollo    del SGSSS. Bogot&aacute;; 1996. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000194&pid=S0124-0064200400020000100015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">16. Cunill NG.    Repensando lo p&uacute;blico a trav&eacute;s de la sociedad. Nuevas formas de    gesti&oacute;n p&uacute;blica y representaci&oacute;n social. Caracas: CLAD;    1997. p.16. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000195&pid=S0124-0064200400020000100016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Recibido 4 Mayo    2003/Enviado para Modificaci&oacute;n 18 Octubre 2003/Aceptado 10 Marzo 2004    </font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><a name="nt01" href="#nt01a">1</a>    Los contenidos del art&iacute;culo se basan en el proyecto "Evaluaci&oacute;n    y reestructuraci&oacute;n de los procesos, estrategias y organismos encargados    de adelantar las funciones de financiaci&oacute;n, aseguramiento y prestaci&oacute;n    de servicios del r&eacute;gimen subsidiado", realizado por el Centro de    Investigaciones para el Desarrollo - CID, de la Universidad Nacional de Colombia,    mediante contrato con el Ministerio de Salud de Colombia (Programa de Apoyo    a la Reforma) y con financiaci&oacute;n del Banco Interamericano de Desarrollo    (BID). Los informes de investigaci&oacute;n sobre &eacute;ste y los restantes    temas tratados en el proyecto se encuentran publicados en tres tomos de la colecci&oacute;n    La Seguridad Social en la Encrucijada, 2002, Universidad Nacional, Facultad    de Ciencias Econ&oacute;micas, CID; Ministerio de Salud, Programa de Apoyo a    la Reforma. La direcci&oacute;n del Proyecto estuvo a cargo de &Oacute;scar    Rodr&iacute;guez Salazar.</font></p>      ]]></body><back>
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