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<journal-title><![CDATA[Estudios Socio-Jurídicos]]></journal-title>
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<institution><![CDATA[,Convenio con la Corte Constitucional  ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[  <font size="2" face="Verdana">      <p align="center"><font size="4"><b><i>El concepto de los da&ntilde;os punitivos</i> o punitive damages</b></font></p>      <p><b>Laura Victoria Garc&iacute;a Matamoros<Sup>* </Sup></b>    <br> <b>Mar&iacute;a Carolina Herrera Lozano<Sup>** </Sup></b></p>      <p>* Investigadora. Facultad de Jurisprudencia, Universidad del Rosario. Bogot&aacute;, Colombia.    <br>    ** Asistente de investigaci&oacute;n del Convenio con la Corte Constitucional. Bogot&aacute;, Colombia.    <br>  <sup><a name="nu1"></a><a href="#num1">1</a></sup>  Para ilustrar el tema de la jurisprudencia constitucional, v&eacute;ase L&oacute;pez Medina, Diego Eduardo, "El      problema de la obligatoriedad del precedente constitucional", en <i>El derecho de los jueces</i>, Uniandes-     Legis, Bogot&aacute;, 2000, pp. 11-49.</p> 	 	<hr>      <p>Es innegable la influencia creciente del sistema jur&iacute;dico anglosaj&oacute;n sobre los ordenamientos de pa&iacute;ses como Colombia, que tradicionalmente se han inspirado en las creaciones e instituciones jur&iacute;dicas provenientes de Europa continental. En tal sentido, basta observar c&oacute;mo nuestro sistema penal, de raigambre inquisitiva, a partir de 1991 tom&oacute; un car&aacute;cter mixto con tendencia acusatoria o con la fuerza que se le reconoce cada vez m&aacute;s a la jurisprudencia constitucional como fuente de derecho.<sup><a name="nu1"></a><a href="#num1">1</a></sup> </p>      <p>En el campo de la responsabilidad, los ordenamientos de corte romano-germ&aacute;nico evolucionaron hacia el reconocimiento de la necesidad de indemnizar de manera pecuniaria a la v&iacute;ctima de un hecho il&iacute;cito, hasta llegar a exigir no s&oacute;lo los perjuicios materiales efectivamente provocados, sino tambi&eacute;n los perjuicios morales causados y probados, pero todo ello con un l&iacute;mite claro y preciso: dejar a la v&iacute;ctima (en la medida de lo posible, de acuerdo con la naturaleza del da&ntilde;o) exactamente en el mismo estado en el que se encontraba antes del perjuicio sufrido y evitar un posible enriquecimiento como consecuencia de la indemnizaci&oacute;n reconocida. En el sistema anglosaj&oacute;n, por el contrario, como se demostrar&aacute; en este escrito, el reconocimiento de la responsabilidad tiene algunos objetivos adicionales que permiten al juez ir m&aacute;s all&aacute; de los da&ntilde;os causados y reconocer una indemnizaci&oacute;n pr&aacute;cticamente sin l&iacute;mites.</p>      <p>En una sociedad como la colombiana, en la que los ciudadanos m&aacute;s d&eacute;biles est&aacute;n en situaci&oacute;n de desventaja frente a los m&aacute;s fuertes, incluso cuando el m&aacute;s fuerte es el Estado, el derecho comienza a preguntarse si vale la pena ir m&aacute;s all&aacute; de los postulados tradicionales sobre responsabilidad, para comenzar a utilizar el mecanismo de la indemnizaci&oacute;n no s&oacute;lo de manera resarcitoria, sino incluso punitiva, con miras a evitar y subsanar arbitrariedades y abusos.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>As&iacute; es como la jurisprudencia colombiana, al igual que varias legislaciones de origen europeo continental o de derecho civil, ha comenzado a preguntarse sobre la admisibilidad de una posible condena de da&ntilde;os punitivos en ciertos eventos; as&iacute;, despu&eacute;s de definir y de contextualizar el concepto, vamos a ver su aplicaci&oacute;n de otros ordenamientos jur&iacute;dicos, para luego estudiar nuestro sistema y analizar la procedencia jur&iacute;dica de esta instituci&oacute;n.</p>      <p><b><i>1. DEFINICI&Oacute;N </i></b></p>      <p> La instituci&oacute;n de la responsabilidad civil parece ser connatural al hombre y, en su evoluci&oacute;n, el autor franc&eacute;s Andr&eacute; Tunc ha identificado cinco funciones estrechamente ligadas: </p>  <ol>a) el castigo de un culpable; b) y c) venganza e indemnizaci&oacute;n de la v&iacute;ctima; d) y e) restablecimiento del orden social y prevenci&oacute;n de comportamientos antisociales. La importancia respectiva de estas funciones puede haber variado seg&uacute;n los siglos, los lugares, los tipos de culpa o los casos individuales. Sin embargo, en general, ning&uacute;n conflicto se presentaba entre las diferentes funciones. Cada una de ellas serv&iacute;a m&aacute;s o menos a las otras. (traducci&oacute;n libre)<sup><a name="nu2"></a><a href="#num2">2</a></sup>      </ol>      <p>La evoluci&oacute;n de los estudios de criminolog&iacute;a, que rechazaban la posibilidad de que el hombre juzgara y castigara al hombre, hizo que las funciones de castigo y de venganza cedieran ante las de indemnizaci&oacute;n de la v&iacute;ctima y la prevenci&oacute;n por disuasi&oacute;n.</p>      <p> En lo que se refiere a la indemnizaci&oacute;n, tradicionalmente los ordenamientos jur&iacute;dicos de origen romano-germ&aacute;nico han considerado que, en materia de responsabilidad civil extracontractual, se debe buscar que la reparaci&oacute;n del da&ntilde;o llegue a dejar a la v&iacute;ctima en la situaci&oacute;n en que se encontraba antes de la ocurrencia del hecho, pero en ning&uacute;n caso puede implicar un incremento patrimonial que no corresponda estrictamente a los perjuicios ocasionados. En palabras de la Corte Constitucional colombiana: "el resarcimiento del perjuicio, debe guardar correspondencia directa con la magnitud del da&ntilde;o causado, mas no puede superar ese l&iacute;mite". La explicaci&oacute;n que se da de esta regla se apoya en un principio general del derecho: "si el da&ntilde;o se indemniza por encima del realmente causado, se produce un enriquecimiento sin justa causa para la v&iacute;ctima. Es as&iacute; el da&ntilde;o la medida del resarcimiento".<sup><a name="nu3"></a><a href="#num3">3</a></sup> </p>      <p>Si bien este ha sido el postulado general, el sistema jur&iacute;dico anglosaj&oacute;n ha aplicado con gran amplitud el concepto de <i>da&ntilde;o punitivo</i> o <i>pena privada</i> (<i>punitive damages, punitory damage </i>o<i> vindictive damages</i>), el cual constituye una instituci&oacute;n de gran uso en el sistema del <i>Common Law,</i> principalmente en los Estados Unidos de Norteam&eacute;rica.</p>      <p>T&eacute;ngase en cuenta que por <i>da&ntilde;os punitivos</i> se entiende el mecanismo por el cual se condena a pagar una indemnizaci&oacute;n, que busca reparar la violaci&oacute;n a los derechos constitucionales de los ciudadanos, ocasionados ya sea por funcionarios del gobierno o por los particulares. Son las sumas de dinero que los tribunales exigen pagar con el fin no de indemnizaci&oacute;n compensatoria, sino como una sanci&oacute;n con fines ejemplarizantes.</p>      <p>El da&ntilde;o punitivo es igualmente conocido como da&ntilde;o ejemplarizante, da&ntilde;o retributivo o dinero picante.<sup><a name="nu4"></a><a href="#num4">4</a></sup>  Se ha entendido como una forma de pena privada, donde el beneficiario de esas sumas de dinero es la v&iacute;ctima del da&ntilde;o causado, lo cual hace de este un sistema tan particular y criticado.</p>      <p> Seg&uacute;n definici&oacute;n de <i>Blacks Law Dictionary</i>: </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los da&ntilde;os ejemplares son da&ntilde;os en grado alto, adjudicado al demandante con lo que simplemente se le compensar&aacute; por su p&eacute;rdida, donde lo causado a &eacute;l fue agravado por circunstancias de evidencia, presi&oacute;n, malicia o fraude y conducta indebida en la parte del defendido y es obligado a aliviar al demandante por angustia mental, perjuicio de su estancia, pena u otras agravaciones del da&ntilde;o original y castigar al defendido por su mal comportamiento.<sup><a name="nu5"></a><a href="#num5">5</a></sup> </p>      <p>La profesora francesa Genevi&eacute;ve Viney ha definido la <i>pena privada </i>como una suma de dinero reconocida por el juez por encima de aquella que corresponde a la reparaci&oacute;n del perjuicio en los casos en que el acto causante del perjuicio ha estado rodeado de circunstancias que lo hacen particularmente ultrajante, vejatorio o penoso para la v&iacute;ctima. (traducci&oacute;n libre).<sup><a name="nu6"></a><a href="#num6">6</a></sup> </p>      <p><b><i>2. ANTECEDENTES </i></b></p>      <p> Algunos autores encuentran los or&iacute;genes de esta doctrina en el <i>C&oacute;digo de Hammurabi</i>, que estipulaba puniciones pecuniarias para ciertos il&iacute;citos. Tambi&eacute;n se encuentran antecedentes en el derecho romano, pues all&iacute; tambi&eacute;n se fijaron puniciones pecuniarias (Ley XII Tablas); en la Roma cl&aacute;sica, donde se consideraron sanciones econ&oacute;micas a favor de la v&iacute;ctima, del doble, triple o cu&aacute;druple del da&ntilde;o causado,<sup><a name="nu7"></a><a href="#num7">7</a></sup> y en la Edad Media, donde podemos citar las <i>Siete partidas del rey don Alfonso el Sabio</i>, una de cuyas disposiciones (sexta y setena partida) exig&iacute;a a quien negara que caus&oacute; el da&ntilde;o que lo pagara doblado.<sup><a name="nu8"></a><a href="#num8">8</a></sup> </p>      <p>Encontramos antecedentes m&aacute;s directos en el<i> acient law,</i> el estatuto m&aacute;s antiguo (data de 1275), que consagra el da&ntilde;o punitivo. El primer antecedente moderno se ve hasta 1763, en la causa Huckle frente a Money. De all&iacute; se trasladaron a Canad&aacute;, Australia, Nueva Zelanda, Irlanda, Sud&aacute;frica y los Estados Unidos.</p>      <p><i><b>3. EL DA&Ntilde;O PUNITIVO EN EL</b> </i><b>COMMON LAW</b> </p>      <p>Por ser esta teor&iacute;a de mayor desarrollo en el <i>Common Law</i> y en especial en los Estados Unidos, cabe analizar la finalidad, la procedencia, la valoraci&oacute;n y la jurisprudencia del da&ntilde;o punitivo en ese pa&iacute;s.</p>      <p><b><i>3.1 Finalidad o prop&oacute;sito </i></b></p>      <p> El prop&oacute;sito general de las acciones indemnizatorias est&aacute; encaminado a reparar el perjuicio causado al demandante, pero a diferencia de ello, el da&ntilde;o punitivo tiene como prop&oacute;sito castigar a quien produce un mal y disuadir tanto al causante del perjuicio como a otros posibles infractores de repetir la misma acci&oacute;n da&ntilde;ina,<sup><a name="nu9"></a><a href="#num9">9</a></sup>  es decir, el da&ntilde;o punitivo se toma m&aacute;s como una sanci&oacute;n que como una indemnizaci&oacute;n, tanto es as&iacute; que varios doctrinantes estadounidenses consideran que no le es necesario a la v&iacute;ctima demostrar un da&ntilde;o causado para poder obtener una indemnizaci&oacute;n por da&ntilde;o punitivo.</p>      <p>Como finalidades del da&ntilde;o punitivo se pueden enumerar las siguientes: </p>  <ul>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li>    <p>Punir graves inconductas: como se anot&oacute;, se busca sancionar al trasgresor. Con la pena se quiere mostrar un reproche social a lo il&iacute;cito. Es un mecanismo indirecto de salvaguardar la paz p&uacute;blica.</p></li>      <li>    <p>Prevenci&oacute;n: se busca disuadir a otros posibles transgresores con la generaci&oacute;n de un temor a la sanci&oacute;n, pues de esa forma se mantiene el orden en la sociedad.</p></li>      <li>    <p>Restablecer el equilibrio emocional de la v&iacute;ctima: se quiere calmar los sentimientos heridos de la v&iacute;ctima.</p></li>     </UL>      <p><b><i>3.2 Procedencia </i></b></p>      <p> Los da&ntilde;os punitivos no son un derecho de obligatorio reconocimiento por parte del juez, sin importar que tan reprochable sea la conducta del agente, por lo tanto, la v&iacute;ctima debe incluirlo de forma expresa como una de sus pretensiones, para que la entidad encargada de determinar los hechos y el jurado analicen la posibilidad de aceptar esa pretensi&oacute;n.<sup><a name="nu10"></a><a href="#num10">10</a></sup> </p>      <p>Son tres los aspectos que se deben tomar en cuenta a la hora de decidir la posibilidad en la aplicaci&oacute;n de da&ntilde;o punitivo: </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i><b>3.2.1 Grave reproche subjetivo</b> </i></p>      <p>Seg&uacute;n la posici&oacute;n, encontramos tres criterios, uno m&aacute;s estricto que los otros, para determinar cu&aacute;les son los requisitos que se deben cumplir para que proceda la aplicaci&oacute;n de da&ntilde;os punitivos: </p>  <ul>     <li>    <p>La concepci&oacute;n dominante de los Estados Unidos sostiene que no cualquier acto il&iacute;cito puede ser objeto de da&ntilde;os punitivos, pues se debe exigir la existencia de una particular subjetividad en la conducta del autor del hecho da&ntilde;oso. Es necesario que se produzca algo m&aacute;s que una mera negligencia en la comisi&oacute;n de un <i>tort, </i>seg&uacute;n la doctrina y la jurisprudencia, es decir, deben presentarse circunstancias agravantes relativas al da&ntilde;ador, como temeridad, malicia, mala fe, malignidad, intencionalidad, perversi&oacute;n, actitud moralmente culpable o grosera negligencia.<sup><a name="nu11"></a><a href="#num11">11</a></sup></p></li>        <li>    <p>Otra concepci&oacute;n, que es un poco menos estricta, se refiere a la mera indiferencia consciente para justificar la procedencia de da&ntilde;os punitivos.<sup><a name="nu12"></a><a href="#num12">12</a></sup></p></li>        <li>3. El criterio m&aacute;s flexible, se consigna en algunos fallos que abren la posibilidad de aplicar el da&ntilde;o punitivo a demandados que cometan alg&uacute;n abuso en una posici&oacute;n de poder o de Privilegio, a&uacute;n sin un estado culpable de la mente.<sup><a name="nu13"></a><a href="#num13">13</a></sup></p></li>     </UL>      <p><i><b>3.2.2 Existencia de lesi&oacute;n y da&ntilde;o</b> </i></p>      <p>Frente a este punto se encuentran posiciones encontradas, pues en algunos fallos encontramos la alusi&oacute;n a la necesidad de la existencia de otros da&ntilde;os susceptibles de reparaci&oacute;n para la v&iacute;ctima, como requisito para que los da&ntilde;os punitivos le puedan ser reconocidos (incluso algunos tribunales tambi&eacute;n exigen que exista relaci&oacute;n razonable entre &eacute;stos y los da&ntilde;os compensatorios). Pero no es &eacute;sa la posici&oacute;n dominante, porque al considerarse el da&ntilde;o punitivo principalmente como una multa de naturaleza privada con fines sancionatorios, &eacute;ste se puede reconocer en ausencia de una p&eacute;rdida o de un perjuicio que haya sido materialmente demostrado, as&iacute; la cuant&iacute;a del da&ntilde;o compensatorio sea m&iacute;nima o inexistente.<sup><a name="nu14"></a><a href="#num14">14</a></sup> </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La penalidad tasada por el jurado se debe medir teniendo en cuenta la gravedad de la falta, el beneficio obtenido por el da&ntilde;ador, su condici&oacute;n econ&oacute;mica y el prop&oacute;sito preventivo.</p>      <p><i><b>3.2.3 Inaplicabilidad en materia contractual</b> </i></p>      <p>En principio, los da&ntilde;os punitivos no se pueden aplicar a incumplimientos en materia contractual,<sup><a name="nu15"></a><a href="#num15">15</a></sup>  sin embargo, la jurisprudencia lo ha permitido excepcionalmente cuando "&hellip;la conducta de la parte que provoca la ruptura contractual va m&aacute;s all&aacute; y es acompa&ntilde;ada por otro agravio, configurando un <i>tort</i>".<sup><a name="nu16"></a><a href="#num16">16</a></sup> </p>      <p>Si se retoma lo anterior y para concluir este punto, cabe anotar que el esp&iacute;ritu de esta doctrina busca evitar que la indemnizaci&oacute;n se convierta en una ganancia ocasional para el demandante o que destruya completamente el futuro financiero del demandado, pues &eacute;se no es el prop&oacute;sito, por ello la Corte, como una t&eacute;cnica de balance, prev&eacute; la necesidad de sopesar los siguientes factores: </p> <ul>     <li>    <p>La naturaleza y la gravedad de la conducta del agente causante del da&ntilde;o.</p></li>      <li>    <p>La sabidur&iacute;a de aplicar castigos pecuniarios, de acuerdo con la solvencia econ&oacute;mica de la parte culpable.</p></li>        <li>    <p>El antecedente de los avisos disuasivos y la facultad de haberlos evitado.</p></li>      ]]></body>
<body><![CDATA[<li>    <p>La naturaleza de la opresi&oacute;n infringida.</p></li>      <li>    <p>El bienestar del causante.</p></li>     </UL>      <p><i><b>3.2.4 Valoraci&oacute;n </b></i></p>      <p>La valoraci&oacute;n y la determinaci&oacute;n de la suma que se va a pagar como da&ntilde;o punitivo est&aacute; en el sistema del <i>Common Law, </i>determinada discrecionalmente por el jurado; sin embargo, se le ha puesto un l&iacute;mite: que no sea excesiva. La Corte Suprema elabora gu&iacute;as con criterios de racionalidad que incluyen instrucciones al jurado de las cortes, para que ellos analicen factores como los siguientes a la hora de tasar la indemnizaci&oacute;n: (1) la gravedad de la falta; (2) la situaci&oacute;n particular de da&ntilde;ador, especialmente en lo atinente a su fortuna; (3) los beneficios obtenidos con el il&iacute;cito; (4) la posici&oacute;n de mercado o de mayor poder; (5) el car&aacute;cter antisocial de la inconducta; (6) la finalidad disuasiva futura perseguida; (7) la actitud ulterior del demandado; (8) el n&uacute;mero y la jerarqu&iacute;a de los empleados comprometidos en la falta de conducta; (9) los sentimientos heridos de la v&iacute;ctima; entre otros.<sup><a name="nu17"></a><a href="#num17">17</a></sup> </p>      <p>Para realizar la tasaci&oacute;n el jurado requiere una prueba de la condici&oacute;n financiera del causante; pero si el demandado no quiere pagar la indemnizaci&oacute;n, &eacute;l corre con la carga de la prueba, pues debe demostrar su inhabilidad para pagar la suma determinada, es decir, mostrar sus ingresos netos para que la Corte de Revisi&oacute;n considere examinar la indemnizaci&oacute;n de cualquier da&ntilde;o.</p>      <p>Han existido movimientos estadounidenses encaminados a limitar m&aacute;s la discrecionalidad del jurado a la hora de imponer la indemnizaci&oacute;n. Entre los m&aacute;s conocidos est&aacute; el movimiento en Texas, que pugn&oacute; por que el da&ntilde;o punitivo no fuera superior a dos veces la suma reconocida como da&ntilde;o compensatorio. No obstante los distintos movimientos y pronunciamientos doctrinarios, la Corte Suprema de Justicia a&uacute;n no ha emitido palabra alguna sobre cu&aacute;l ser&aacute; el par&aacute;metro que deber&aacute;n seguir las cortes menores para cuantificar el da&ntilde;o punitivo.</p>      <p>Estudios realizados, como el de la Universidad de Harvard,<sup><a name="nu18"></a><a href="#num18">18</a></sup> han sido cr&iacute;ticos con la figura de da&ntilde;os punitivos, por no existir en el sistema legal un desarrollo de principios coherentes en la aplicaci&oacute;n de da&ntilde;os punitivos y en el logro de un castigo y una disuasi&oacute;n,<sup><a name="nu19"></a><a href="#num19">19</a></sup> y han propuesto f&oacute;rmulas objetivas para que las cortes estadounidenses tengan un soporte a la hora de aplicarlos. As&iacute;, para que &eacute;stos se apliquen es necesario que exista la posibilidad de que el causante pueda escapar a la responsabilidad.<sup><a name="nu20"></a><a href="#num20">20</a></sup> </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Partiendo de ese hecho, se propone que la sanci&oacute;n que se va a aplicar se tase en torno a la posibilidad de escapar de la responsabilidad, y cuya f&oacute;rmula consiste en la multiplicaci&oacute;n del total del da&ntilde;o efectivamente causado por la probabilidad de que el causante sea hallado responsable cuando lo deba ser.<sup><a name="nu21"></a><a href="#num21">21</a></sup>  Esta f&oacute;rmula, que en palabras parece ser confusa, se hace m&aacute;s clara cuando se representa en una ecuaci&oacute;n algebraica: D es el da&ntilde;o y P es la probabilidad de ser encontrado responsable; por lo tanto, el causante del da&ntilde;o debe pagar D x 1/P, que es igual a D/P cuando ha sido encontrado responsable. Entonces la paga esperada por parte del lesionante ser&aacute; P x (D/P) = D. La primera referencia a esta f&oacute;rmula se encuentra aparentemente en Jerem&iacute;as Bentham, en su obra <i>An Introduction to the Principles of Morals and Legislation</i>.</p>      <p><i><b>4. LOS DA&Ntilde;OS PUNITIVOS EN EL DERECHO COMPARADO </b></i></p>      <p><i><b>4.1 Inglaterra</b></i></p>      <p>La doctrina de los <i>punitive damages</i> tuvo gran popularidad en el derecho ingl&eacute;s hasta la segunda mitad del siglo pasado; sin embargo, se vio afectada por el fallo producido por el House of Lords, en 1964, que redujo su aplicaci&oacute;n a tres supuestos: </p>  <ul>     <li>    <p>Cuando mediaren comportamientos opresivos, arbitrarios o inconstitucionales de funcionarios del gobierno.<sup><a name="nu22"></a><a href="#num22">22</a></sup></p></li>        <li>    <p>Cuando el demandado hubiera intentado de manera premeditada obtener provecho con su accionar antijur&iacute;dico, aun teniendo que pagar indemnizaciones.</p></li>        <li>    <p>Cuando la punici&oacute;n estuviera expresamente prevista por disposiciones estatutarias.<sup><a name="nu23"></a><a href="#num23">23</a></sup></p></li>     ]]></body>
<body><![CDATA[</UL>      <p>Las anteriores limitaciones fueron impuestas ya que en el fallo se dijo que la finalidad perseguida con la indemnizaci&oacute;n pecuniaria era la compensaci&oacute;n de la v&iacute;ctima, en tanto que el objetivo buscado a trav&eacute;s de la punici&oacute;n era castigar al da&ntilde;ador y desterrar conductas semejantes para el futuro.</p>      <p><b><i> 4.2 Europa continental y Am&eacute;rica Latina </i></b></p>      <p> La doctrina de los da&ntilde;os punitivos no se ha extendido al sistema de Europa continental, a pesar de que varios doctrinantes promuevan la existencia de una funci&oacute;n punitiva de la responsabilidad; sin embargo, ello se ha querido lograr por medio de figuras como el da&ntilde;o moral, que no coincide con los elementos necesarios para configurarse el da&ntilde;o punitivo.</p>      <p>En Francia no se ha aceptado el da&ntilde;o punitivo, por considerarse que se entrar&iacute;a a generar un enriquecimiento injustificado y, adem&aacute;s, la Corte de Casaci&oacute;n se ha negado a darle a la responsabilidad civil un car&aacute;cter de funci&oacute;n penal, ello se refleja en el tratado de Viney Genevieve: "...la gravedad de la culpa no puede justificar una condenaci&oacute;n superior al valor del da&ntilde;o".<sup><a name="nu24"></a><a href="#num24">24</a></sup> </p>      <p>No obstante lo anterior, la doctrina francesa ha identificado que los jueces franceses reconozcan da&ntilde;os punitivos mediante de los perjuicios morales, as&iacute; como por medio y la acci&oacute;n civil ejercida por sindicatos o asociaciones para proteger el inter&eacute;s colectivo que representan. En este caso, en raz&oacute;n de la dificultad para evaluar el da&ntilde;o colectivo, por medio de la acci&oacute;n civil se busca, en &uacute;ltimas, reforzar la acci&oacute;n penal. Asimismo, en materia laboral se establecen ciertas eventualidades en que se impone un l&iacute;mite m&iacute;nimo en la indemnizaci&oacute;n que debe reconocer el empleador (en casos como el despido sin justa causa o el accidente de trabajo), independientemente del da&ntilde;o causado, o se tiene en cuenta un aumento en la suma reconocida por perjuicios por causa de la gravedad de la culpa.</p>      <p>En Espa&ntilde;a se han creado mecanismos pr&oacute;ximos, sin llegar a ser da&ntilde;os punitivos, por tenerse la misma idea que en Francia y que en general tienen todos los pa&iacute;ses de derecho escrito. Como ejemplo de una de estas figuras cercanas est&aacute; la Ley 1 de 1981 (de protecci&oacute;n civil del derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen), que en su art&iacute;culo 9 consagra la posibilidad de computar una indemnizaci&oacute;n que no necesariamente debe coincidir con la &iacute;ndole real del perjuicio causado.</p>      <p>En Italia tambi&eacute;n encontramos una notable cercan&iacute;a, cuando en la Ley del 8 de julio de 1986 (de protecci&oacute;n al ambiente) se abre la puerta a la posibilidad de fijar una indemnizaci&oacute;n superior al da&ntilde;o sufrido por la v&iacute;ctima y que refleje el beneficio econ&oacute;mico obtenido por el infractor.</p>      <p>Asimismo, tal como se explica en el tomo referente a los efectos de la responsabilidad, escrita por Genevi&eacute;ve Viney, antes citado,<sup><a name="nu25"></a><a href="#num25">25</a></sup>  existen varios ordenamientos jur&iacute;dicos que de una u otra manera consagran penas privadas.</p>      <p>En Noruega la legislaci&oacute;n penal prev&eacute; la posibilidad de reconocer una suma de dinero que tiene en cuenta dos factores: gravedad de la culpa y capacidad contributiva del responsable.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En Suiza, el <i>C&oacute;digo de las obligaciones</i> abre al juez la posibilidad de tener en cuenta la gravedad de la culpa al momento de evaluar la indemnizaci&oacute;n, sin embargo, los jueces no utilizan con frecuencia esta posibilidad.</p>      <p>Finalmente, en Alemania, los jueces, en sus decisiones, han optado por reconocer sumas superiores a las que estrictamente compensar&iacute;an el da&ntilde;o en los casos en que el responsable, adem&aacute;s, haya obtenido un beneficio como consecuencia del acto que ocasion&oacute; el perjuicio. Tal hip&oacute;tesis puede funcionar en &aacute;mbitos como publicaciones que atentan contra la imagen de la v&iacute;ctima, la violaci&oacute;n de los derechos de los consumidores o de la propiedad intelectual, entre otros.</p>      <p>En Brasil, el C&oacute;digo Civil prev&eacute; para ciertas violaciones de los derechos de la personalidad, el reconocimiento de sumas a t&iacute;tulo de sanci&oacute;n, las cuales normalmente se definen en relaci&oacute;n con la multa exigida en el &aacute;mbito penal.</p>      <p><b><i>5. CR&Iacute;TICAS A LA DOCTRINA DE LOS DA&Ntilde;OS PUNITIVOS </i></b></p>      <p> La doctrina de los da&ntilde;os punitivos ha sido objeto de grandes cr&iacute;ticas, no s&oacute;lo de los sistemas escritos de derecho, sino tambi&eacute;n de los mismos sectores del pensamiento jur&iacute;dico del <i>Common Law</i>. Las siguientes son s&oacute;lo algunas de las principales: </p>      <p><b><i>5.1 Enriquecimiento sin causa </i></b></p>      <p> El da&ntilde;o punitivo es un beneficio injustificado para la v&iacute;ctima, pues al obtener una indemnizaci&oacute;n que va m&aacute;s all&aacute; de los da&ntilde;os sufridos, se estar&iacute;a enriqueciendo a expensas del penalizado. Por lo r&iacute;gido del sistema del <i>Common Law</i>, el da&ntilde;o moral es aceptado s&oacute;lo de forma muy limitada, por lo cual esto ha llevado a que muchas veces se repare ese tipo de da&ntilde;os con el ropaje de los da&ntilde;os punitivos.</p>      <p>Quien sufre un da&ntilde;o tiene derecho a ser resarcido de manera integral, de forma que todo monto superior al da&ntilde;o real es un enriquecimiento injusto para el damnificado. Sin embargo, se debe tener en cuenta que esta cr&iacute;tica se ve derrotada, al tener en cuenta que no nos podemos ubicar en el campo de la reparaci&oacute;n del da&ntilde;o, sino que el da&ntilde;o punitivo est&aacute; dentro del &aacute;mbito de la punici&oacute;n de ciertos il&iacute;citos.</p>      <p><i><b>5.2 Arbitrariedad en la decisi&oacute;n del jurado</b> </i></p>      <p>En materia de tasaci&oacute;n del monto de indemnizaci&oacute;n, se ha criticado fuertemente esa gran discrecionalidad de la que goza el jurado al momento de fijar el valor, pues se dice que no existen medidas objetivas para la determinaci&oacute;n del da&ntilde;o punitivo.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b><i>5.3 Seguridad jur&iacute;dica </i></b></p>      <p> La existencia de leyes y c&oacute;digos que pretenden regular la vida en sociedad de manera integral busca, entre otros efectos, generar seguridad jur&iacute;dica y previsibilidad de las decisiones para los individuos y para el Estado, lo cual se pone en duda si el juez tiene la posibilidad de actuar sin l&iacute;mites en ciertos campos.</p>      <p><b><i>5.4 Inconstitucionalidad </i></b></p>      <p> Se afirma que los da&ntilde;os punitivos son violatorios de la Constituci&oacute;n, pues al ser sanciones de tipo penal, su aplicaci&oacute;n dentro de un proceso civil resulta ser un desconocimiento de las garant&iacute;as que la d&eacute;cima enmienda de la Constituci&oacute;n de los Estados Unidos brinda en los procesos penales. Adem&aacute;s, se sostiene que muchas condenas por da&ntilde;os punitivos violan la octava enmienda, que proh&iacute;be penas excesivas y crueles.</p>      <p><b><i>6. APLICACI&Oacute;N DEL CONCEPTO DE DA&Ntilde;OS PUNITIVOS EN MATERIA DE DERECHOS HUMANOS </i></b></p>      <p> En algunos casos, tangencialmente se ha solicitado el reconocimiento de da&ntilde;os punitivos por perjuicios ocasionados a derechos como el de la salud. As&iacute; sucedi&oacute; en las demandas presentadas en los a&ntilde;os noventa por los estados de Mississippi, Florida y Texas contra grandes compa&ntilde;&iacute;as productoras de tabaco. Si bien los casos terminaron en millonarias negociaciones extrajudiciales, es importante resaltar uno de los argumentos presentados para solicitar el reconocimiento de los da&ntilde;os punitivos: la omisi&oacute;n con intenci&oacute;n enga&ntilde;osa de la informaci&oacute;n sobre los posibles efectos nocivos para la salud ocasionados por el tabaco caus&oacute; perjuicios tanto a los consumidores como a los estados, los cuales no pudieron tomar a tiempo medidas para evitar que se siguiera afectando la salud de los habitantes y terminaron incurriendo en enormes gastos en tratamientos y medicina para quienes ten&iacute;an afecciones causadas por el consumo del tabaco.</p>      <p>Asimismo, dentro de los ordenamientos, como el italiano, en virtud de la protecci&oacute;n del derecho colectivo al medio ambiente se ha previsto la posibilidad de tasar los da&ntilde;os punitivos, al igual que aquellos que buscan proteger derechos colectivos, por ejemplo, los de los consumidores o de la libre competencia econ&oacute;mica.</p>      <p>Por otra parte, las legislaciones que buscan proteger los derechos de la personalidad, en &uacute;ltimas, terminan protegiendo el derecho al buen nombre o a la intimidad, entre otros.</p>      <p><b><i>7. APLICACI&Oacute;N DE LA TEOR&Iacute;A DEL DA&Ntilde;O PUNITIVO EN COLOMBIA </i></b></p>      <p> Como se ha expuesto, la teor&iacute;a del da&ntilde;o punitivo ha tenido muy poca recepci&oacute;n en Latinoam&eacute;rica, ya que nuestro sistema de derecho se deriva del europeo continental. En Colombia es muy poco lo que se ha escrito sobre el tema, al igual que en los otros pa&iacute;ses latinoamericanos, con excepci&oacute;n de Argentina, que tal vez ha sido el pa&iacute;s que ha estudiado m&aacute;s esta instituci&oacute;n.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b><i>7.1 Derecho civil </i></b></p>      <p> La responsabilidad civil en Colombia es un tema regulado por C&oacute;digo Civil en el t&iacute;tulo XII, art&iacute;culos 1602-1617 (responsabilidad civil contractual), y en el t&iacute;tulo XXXIV, art&iacute;culos 2341-2360 (responsabilidad civil extracontractual). Normas de las cuales se desprende un importante principio que orienta la reparaci&oacute;n del da&ntilde;o: la v&iacute;ctima tiene derecho a la reparaci&oacute;n total del da&ntilde;o sufrido, pero no m&aacute;s. Siempre que la v&iacute;ctima lo solicite en la demanda, el juez deber&aacute; otorgar la total indemnizaci&oacute;n de los da&ntilde;os que sean ciertos, directos, personales y que hayan causado la supresi&oacute;n de un beneficio obtenido l&iacute;citamente por el lesionado.<sup><a name="nu26"></a><a href="#num26">26</a></sup> </p>      <p>Nuestra legislaci&oacute;n civil considera la posibilidad de la indemnizaci&oacute;n integral, pero debe corresponder s&oacute;lo a los da&ntilde;os ocasionados y probados por la v&iacute;ctima, con el fin de resarcir el malestar causado como consecuencia del da&ntilde;o producido. As&iacute; es como en el art&iacute;culo 2341 del C&oacute;digo Civil se dice: "El que ha cometido un delito o culpa, que ha inferido da&ntilde;o a otro, es obligado a la indemnizaci&oacute;n, sin perjuicio de la pena principal que la ley imponga por la culpa o el delito". Esta norma se debe armonizar con el art&iacute;culo 16 de la Ley 446 de 1998 que dice: "Dentro de cualquier proceso que se surta ante la Administraci&oacute;n de Justicia, la valoraci&oacute;n de da&ntilde;os irrogados a las personas y a las cosas, atender&aacute; los principios de reparaci&oacute;n integral y equidad y observar&aacute; los criterios t&eacute;cnicos actuariales".</p>      <p>De las anteriores normas se concluye que el legislador ha querido indemnizar a las v&iacute;ctimas y ponerlas en la posici&oacute;n en que se encontraban antes de la ocurrencia del da&ntilde;o, ni mejor, ni peor. Por medio de la Ley 446 de 1998 se regl&oacute; la valoraci&oacute;n del da&ntilde;o al someterlo no a una discrecionalidad del juez, sino a unos criterios t&eacute;cnicos objetivos. En caso de apartarse el juez de ello, estar&iacute;a incurriendo en prevaricato.</p>     <p>La aplicaci&oacute;n de la teor&iacute;a del da&ntilde;o punitivo en materia civil, como podemos ver, es muy complicada, ya que la ley no nos permite desarrollar y aplicar el concepto. Encontramos las siguientes caracter&iacute;sticas en el derecho colombiano: </p>  <ul>     <li>    <p>Se considera &uacute;nicamente la indemnizaci&oacute;n compensatoria o nominal y la moral.</p></li>      <li>    <p>La indemnizaci&oacute;n no tiene una finalidad ejemplarizante, sino &uacute;nicamente resarcitoria</p></li>      <li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El juez est&aacute; limitado por criterios t&eacute;cnicos actuariales para valorar el da&ntilde;o.</p></li>      <li>    <p>Como requisito necesario para que el juez determine el monto de la indemnizaci&oacute;n, deber&aacute; encontrarse demostrado el perjuicio causado y su cuant&iacute;a.</p></li>     </UL>      <p>Los anteriores supuestos son barreras para la aplicaci&oacute;n de los da&ntilde;os punitivos, pues ser&iacute;a violatorio de la ley, ya que en el <i>Common Law </i>no es necesario que se pruebe da&ntilde;o alguno para que el da&ntilde;o punitivo sea aplicable; adem&aacute;s, el jurado puede fijar la valoraci&oacute;n seg&uacute;n los elementos que se presenten en cada caso concreto. De este modo, la motivaci&oacute;n de la indemnizaci&oacute;n es de car&aacute;cter sancionatorio y ejemplarizante en el da&ntilde;o punitivo, mientras que en la responsabilidad civil colombiana no est&aacute; enfocada hacia un car&aacute;cter de funci&oacute;n penal, aunque no podemos pasar por alto que en nuestro sistema jur&iacute;dico tenemos situaciones en tal sentido, como la cl&aacute;usula penal (art&iacute;culo 1592 del C&oacute;digo Civil).</p>      <p>Dentro de las cr&iacute;ticas expuestas sobre el da&ntilde;o punitivo encontramos la de enriquecimiento sin causa, sin embargo, cabe aclarar que si esta teor&iacute;a fuera tomada por Colombia, no se podr&iacute;a argumentar esta cr&iacute;tica, ya que perder&iacute;a todo peso, al entenderse que el enriquecimiento tendr&iacute;a una causa que es la ley, por lo cual no cabe decir que es injustificado.</p>      <p>No obstante, por ser el da&ntilde;o punitivo considerado m&aacute;s como una sanci&oacute;n de tipo penal, antes que una indemnizaci&oacute;n de car&aacute;cter meramente civil, cabe estudiar si con las reglas del derecho penal es admisible esta teor&iacute;a.</p>      <p><b><i>7.2 Derecho penal </i></b></p>      <p> En materia de indemnizaci&oacute;n por da&ntilde;os el C&oacute;digo Penal vigente consagra en el art&iacute;culo 97: </p>  <ol>En relaci&oacute;n con el da&ntilde;o derivado de la conducta punible el Juez podr&aacute; se&ntilde;alar como indemnizaci&oacute;n, una suma equivalente, en moneda nacional, hasta mil (1.000) salarios m&iacute;nimos legales mensuales. Esta tasaci&oacute;n se har&aacute; teniendo en cuenta factores como la naturaleza de la conducta y la magnitud del da&ntilde;o causado. Los da&ntilde;os materiales deben probarse en el proceso.     </ol>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Del anterior art&iacute;culo se deduce que el legislador, en materia de tasaci&oacute;n de da&ntilde;os, exige para su indemnizaci&oacute;n que &eacute;stos se encuentren probados en el proceso, lo cual descarta la posibilidad de la aplicaci&oacute;n de los da&ntilde;os punitivos, que no pretenden atender al da&ntilde;o, sino imponer una sanci&oacute;n. El legislador, tambi&eacute;n en el C&oacute;digo Penal, limit&oacute; la suma de las indemnizaciones, en este caso a mil salarios m&iacute;nimos.</p>      <p>El C&oacute;digo Penal admite sanciones pecuniarias en caso de incurrir en tipos penales, ejemplo de ello son las multas (art&iacute;culos 39-42 del C&oacute;digo Penal). Si se quisiera argumentar que los da&ntilde;os punitivos se pueden asimilar a las multas, por su car&aacute;cter ejemplarizante, es necesario resaltar que una de las principales caracter&iacute;sticas es su destinaci&oacute;n, que no es la v&iacute;ctima del tipo penal, sino el Tesoro Nacional, con imputaci&oacute;n a rubros destinados a la prevenci&oacute;n de delitos y al fortalecimiento de la estructura carcelaria. En el C&oacute;digo Penal no se permite que sanci&oacute;n pecuniaria alguna tenga como destinataria la v&iacute;ctima del tipo penal.</p>      <p>En el C&oacute;digo Penal tampoco se considera ninguna figura que re&uacute;na las caracter&iacute;sticas de los da&ntilde;os punitivos, y si se quisiera innovar adoptando la figura y aplicarla en caso de violaci&oacute;n a derechos fundamentales, ello llevar&iacute;a a una inconstitucionalidad por violar el principio de legalidad.</p>      <p><b><i>7.3 Derecho constitucional </i></b></p>      <p> La Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica, en su art&iacute;culo 28, consagra el principio de legalidad; principio del derecho penal universalmente reconocido que suele expresarse en el aforismo latino: <i>nullum crime sine lege</i>; <i>nulla poena sine proevia lege </i>o <i>nullun crime, nulla poena sine poena sine proevia lege</i> (no hay delito ni pena sin ley previa).<sup><a name="nu27"></a><a href="#num27">27</a></sup>  Ese principio constitucional, para el caso que en concreto analizamos, exige una ley previa para poder sancionar penalmente la violaci&oacute;n a los derechos fundamentales, cuya trasgresi&oacute;n no est&eacute; consignada como tipo penal en el C&oacute;digo Penal.</p>      <p>Por la naturaleza civil y a la vez penal de los da&ntilde;os punitivos, su aplicaci&oacute;n en Colombia es inviable si se tienen en cuenta las normas existentes; por eso se requiere un cambio legislativo y una variaci&oacute;n en los principios rectores, en materia de responsabilidad civil y penal, pues en nuestro sistema no son admisibles indemnizaciones que traspasen el da&ntilde;o probado, incluso en materia de da&ntilde;os morales.</p>      <p>Asimismo, es necesario un cambio de mentalidad en los operadores jur&iacute;dicos, en el sentido de conciliar una libertad de apreciaci&oacute;n y tasaci&oacute;n de perjuicios sin incurrir en arbitrariedades y excesos, libertad que resulta muy dif&iacute;cil en nuestro sistema.</p>      <p><i><b>8. CONCLUSIONES</b> </i></p>      <p>El reconocimiento de da&ntilde;os punitivos o <i>punitive damages </i>ha sido creado y desarrollado ampliamente en los Estados Unidos y con algunas limitaciones en Inglaterra, mientras que algunos pa&iacute;ses de Europa continental y de Latinoam&eacute;rica han acogido la figura en casos muy limitados.</p>      <p>Las condenas por da&ntilde;os punitivos han tenido incidencias en la protecci&oacute;n de ciertos derechos que interesan a la colectividad, como es el de la salud, el medio ambiente o la protecci&oacute;n de los consumidores, por lo cual resulta atractiva para impedir grandes da&ntilde;os que, por negligencia o dolo de grandes empresas o del mismo Estado, se causan a la comunidad.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En Colombia el sistema jur&iacute;dico, tanto en materia constitucional como en civil y penal, resulta incompatible con la instituci&oacute;n de los da&ntilde;os punitivos, en la medida en que la legislaci&oacute;n en materia de responsabilidad parte de un principio indemnizatorio, que rechaza de base la posibilidad de que el juez civil llegue a penalizar al autor del da&ntilde;o y sobrepase los l&iacute;mites de los perjuicios materiales y morales efectivamente ocasionados.</p>  <hr>      <p><b>NOTAS AL PIE</b></p>      <p><sup><a name="num2"></a><a href="#nu2">2</a></sup> Tunc, Andr&eacute;, <i>La Responsabilit&eacute; Civile</i>, s. e., Par&iacute;s, p. 133.    <br>  <sup><a name="num3"></a><a href="#nu3">3</a></sup> Henao, Juan Carlos, <i>El da&ntilde;o. An&aacute;lisis comparativo de la responsabilidad extracontractual del Estado en el derecho colombiano y franc&eacute;s</i>, Universidad Externado de Colombia, Bogot&aacute;, 1998, p. 45.    <br>   <sup><a name="num4"></a><a href="#nu4">4</a></sup> Primer circuito: Rowlett v Anheuser-Busch Inc., 832 F2d194 (1st Cir NH 1987), la indemnizaci&oacute;n por da&ntilde;os punitivos deben hacer picar o rascar al causante.    <br>  <sup><a name="num5"></a><a href="#nu5">5</a></sup> <i>Blacks Law Dictionary</i>, p. 352. <a href="http://www.pdinsurance.com" target="_blank">http://www.pdinsurance.com</a> (traducci&oacute;n).    <br>   <sup><a name="num6"></a><a href="#nu6">6</a></sup> Viney, Genevieve. <i>Trait&eacute; de Droit Civil, Les obligations. La responsabilit&eacute;: effets</i>. LGDJ, Par&iacute;s, 1988, p. 6.    <br>   <sup><a name="num7"></a><a href="#nu7">7</a></sup> Morgan, Fred. "The Evolution of Punitive Damages in Product Liability Litigation for Unprincipled Marketing Behavior", en <i>Journal of Public Policy and Marketing</i>, 1989, No. 8, p. 279 y ss.    <br>     <sup><a name="num8"></a><a href="#nu8">8</a></sup> "C&oacute;mo aquel que niega el da&ntilde;o quel dicen que fizo, si gelo probaren lo debe pechar doblado". Real  Academia de la Historia, <i>Las siete partidas del rey Alfonso el Sabio</i>, tomo 4, sexta y setena partida,      Lecointe y Lasserre, Par&iacute;s, 1843, p. 592.    <br>  <sup><a name="num9"></a><a href="#nu9">9</a></sup> Fl&oacute;rez Fern&aacute;ndez, Jos&eacute; Gregorio, <i>El da&ntilde;o y la responsabilidad en el derecho norteamericano</i>, Universidad Externado de Colombia, Bogot&aacute;, 2001, pp. 146-182.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  <sup><a name="num10"></a><a href="#nu10">10</a></sup> "El da&ntilde;o punitivo debe ser una pretensi&oacute;n expresa o debe haber sido solicitada antes de concluido el proceso para que pueda ser considerada por el jurado". Tercer Circuito, Blesser vs. Lancaster County 609 Fsupp 485 (ED Pa 1985).    <br>   <sup><a name="num11"></a><a href="#nu11">11</a></sup> Dobbs, Dan B., Prosser y Keeton. <i>The Law of Tort</i>, West Publishing Co., St. Paul Minn., 1984, pp. 205.    <br>  <sup><a name="num12"></a><a href="#nu12">12</a></sup> Causa "Sweaney vs. United Loan and Finance Co.", 1965.    <br>   <sup><a name="num13"></a><a href="#nu13">13</a></sup> Proseer y Keeton <i>op. cit.,</i> p. 206. 206.    <br>  <sup><a name="num14"></a><a href="#nu14">14</a></sup> Octavo Circuito. Edwards vs. Jewish Hospital of St. Louis 855 F2d 1345 (8th Cir Mo 1988<i>). </i>"En una acci&oacute;n incoada bajo el USC se reconocieron US$10.000 por da&ntilde;o punitivo, frente a una indemnizaci&oacute;n por da&ntilde;o nominal de US $1". La Corte Suprema de Justicia estadounidense ha sostenido este criterio. Causa Geretz c/ Robert Welch, 418 US, 323 (1974). M&aacute;s recientemente Browing-Feris Industries vs. Kelco Disposal (1989), citado por    Fred Morgan.    <br>     <sup><a name="num15"></a><a href="#nu15">15</a></sup> El C&oacute;digo Civil colombiano en su art&iacute;culo 1616 limita el reconocimiento de perjuicios en materia contractual y tiene en cuenta el grado de culpa o dolo del contratante incumplido.    <br>  	 <sup><a name="num16"></a><a href="#nu16">16</a></sup> Greenfield, Michael M., <i>Consumers Transactions</i>, The Foundation Press, Westbury, New York, 1991, p. 742.    <br>  <sup><a name="num17"></a><a href="#nu17">17</a></sup> Pizarro, Ram&oacute;n Daniel, <i>Derecho de da&ntilde;os</i>, La Rocca, Buenos Aires, 1996, pp. 287-337.    <br>  <sup><a name="num18"></a><a href="#nu18">18</a></sup> Polinsky, A. Mitchell y Shavell, Steven, "Punitive Damages an Economic Analysis", en <i>Hardvard Law Review Cambridge</i>, vol. 111, No. 4, febrero, 1998, pp. 869-962.    <br>   <sup><a name="num19"></a><a href="#nu19">19</a></sup> <i>Ibid</i>., "<i>The imposition of punitive damages is one of the more controversial features of the American legal system. Trial and appellate courts have striggled for many years to develop coherent principles for addressing the questions of when punitive damages should be awarded and at what level." "If injurers pay less than for the harm they cause undeterrance may result &mdash;that is, precautions may be inadequate, product prices may be to low, and risk production activities may be excessive. Conversely, if injurers are made to pay more than for the harm they cause, wasteful precautions may be taken, product prices may be inappropriately high, and risky but socially beneficial activities may be undesirably curtaliled". </i>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  <sup><a name="num20"></a><a href="#nu20">20</a></sup> <i>Ibid</i>. "<i>This excess liability can be labeled "punitive damages", and failure to impose it would result in inadequate deterrence. In summary, punitive damages ordinarily should be awarded if, and only if, an injurer has a chance of scaping liabilityu for the harm he causes</i>".    <br>  <sup><a name="num21"></a><a href="#nu21">21</a></sup> <i>Ibid</i>. "<i>This discussion suggests a simple formula for assuring that injurers will pay for the harms they cause: the total damages imposed on an injurer should equal the harm multiplied by the reciprocal of the probability that the injurer will be found liable when he ought to be".</i>    <br>  <sup><a name="num22"></a><a href="#nu22">22</a></sup> D&iacute;as, R. W. M. y Makensinis, B. S., <i>Tort Law</i>, Clarendon Press, Oxford, 1989, p. 526.    <br>   <sup><a name="num23"></a><a href="#nu23">23</a></sup> <i>Ibid., </i>p. 527.    <br>  <sup><a name="num24"></a><a href="#nu24">24</a></sup> Viney <i>op. cit.,</i> p. 8 y ss.    <br>   <sup><a name="num25"></a><a href="#nu25">25</a></sup> <i>Ibid., </i>pp. 6-8.    <br>  <sup><a name="num26"></a><a href="#nu26">26</a></sup> Tamayo Jaramillo, Javier, <i>De la responsabilidad civil</i>, tomo IV, Temis, Bogot&aacute;, 1999, p. 189.    <br>  <sup><a name="num27"></a><a href="#nu27">27</a></sup> V&eacute;ase desarrollo del principio de legalidad. Vel&aacute;squez Turbay, Camilo, <i>Derecho constitucional, </i>Universidad Externado de Colombia, Bogot&aacute;, 1998, p. 343.</p>  <hr>      <p><b><i>BIBLIOGRAF&Iacute;A </i></b></p>      <!-- ref --><p><i>Blacks Law Dictionary</i>, <a href="http://www.pdinsurance.com" target="_blank">http://www.pdinsurance.com</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000172&pid=S0124-0579200300010000600001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>D&iacute;as, R. W. M. y Makensinis, B. 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An&aacute;lisis comparativo de la responsabilidad extracontractual del Estado en el derecho colombiano y franc&eacute;s</i>, Universidad Externado de Colombia, Bogot&aacute;, 1998.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000182&pid=S0124-0579200300010000600006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>L&oacute;pez Medina, Diego Eduardo, "El problema de la obligatoriedad del precedente constitucional", en <i>El derecho de los jueces</i>, Uniandes-Legis, Bogot&aacute;, 2000.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000184&pid=S0124-0579200300010000600007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Morgan, Fred. "The Evolution of Punitive Damages in Product Liability Litigation for Unprincipled Marketing Behavior", en <i>Journal of Public Policy and Marketing</i>, 1989, No. 8, pp. 279 y ss.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000186&pid=S0124-0579200300010000600008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Pizarro, Ram&oacute;n Daniel, <i>Derecho de da&ntilde;os</i>, La Rocca, Buenos Aires, 1996.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000188&pid=S0124-0579200300010000600009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Polinsky, A. Mitchell y Shavell, Steven, "Punitive Damages an Economic Analysis", en <i>Hardvard Law Review Cambridge</i>, vol. 111, No. 4, febrero, 1998, pp. 869-962.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000190&pid=S0124-0579200300010000600010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Real Academia de la Historia, <i>Las siete partidas del rey Alfonso el Sabio</i>, tomo 4, sexta y setena partida, Lecointe y Lasserre, Par&iacute;s, 1843.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000192&pid=S0124-0579200300010000600011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Tamayo Jaramillo, Javier, <i>De la responsabilidad civil</i>, tomo IV, Temis, Bogot&aacute;, 1999.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000194&pid=S0124-0579200300010000600012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Tunc, Andr&eacute;, <i>La Responsabilit&eacute; Civile</i>, s. e., Par&iacute;s.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000196&pid=S0124-0579200300010000600013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Vel&aacute;squez Turbay, Camilo, <i>Derecho constitucional, </i>Universidad Externado de Colombia, Bogot&aacute;, 1998.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000198&pid=S0124-0579200300010000600014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Viney, Genevieve. <i>Trait&eacute; de Droit Civil, Les obligations. La responsabilit&eacute;: effets</i>. LGDJ, Par&iacute;s, 1988.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000200&pid=S0124-0579200300010000600015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p> </font>      ]]></body><back>
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