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</front><body><![CDATA[  <font size="2" face="Verdana">      <p align="center"><font size="4"><b><i>Nuevas perspectivas en el tema de responsabilidad por la estructura sanitaria. Estudio de derecho italiano</i></b></font><sup>*</sup></p>     <p><b><i>M&oacute;nica Luc&iacute;a Fern&aacute;ndez Mu&ntilde;oz</i></b><sup>**</sup></p>     <p><sup>*</sup> Art&iacute;culo publicado en la <i>Revista de derecho</i> de la Universidad de Concepci&oacute;n, Chile, enero-junio 2002 (editado en abril de 2004) 211, pp. 81-118.    <br> <sup>**</sup> Abogada de la Universidad del Cauca, especialista en Responsabilidad y Da&ntilde;o Resarcible de la Universidad Externado de Colombia, doctoranda en Derecho Civil de la Scuola Superiore di Studi Universitari e di Perfezionamento Sant'Anna di Pisa, Italia.</p>      <p>Recibido: Agosto de 2003 Aprobado: Septiembre de 2003 </p> <hr>      <p><b><i>PRESENTACI&Oacute;N </i></b></p>      <p>Amparada en el escenario del desarrollo cient&iacute;fico y tecnol&oacute;gico de la ciencia m&eacute;dica, ha desaparecido la figura del m&eacute;dico en su dimensi&oacute;n personal, para darle paso a la <i>estructura sanitaria</i>,<sup><a name="nu1"></a><a href="#num1">1</a></sup> como mecanismo capaz de hacer frente no s&oacute;lo a los elevados costos que implica un progreso de tal envergadura, sino tambi&eacute;n como figura que, en las circunstancias que se se&ntilde;alar&aacute;n en este escrito, puede garantizar de buena manera la tutela de los intereses de los pacientes, d&iacute;a a d&iacute;a m&aacute;s vulnerables a las graves consecuencias que traen consigo los da&ntilde;os a ellos causados. </p>      <p>La creaci&oacute;n de la responsabilidad de la estructura sanitaria, si bien para algunos autores constituye una figura censurable en t&eacute;rminos sistem&aacute;ticos,<sup><a name="nu2"></a><a href="#num2">2</a></sup> es producto del esfuerzo realizado a efectos de no dejar sin reparaci&oacute;n aquellos da&ntilde;os ocasionados a los pacientes, con ocasi&oacute;n de tratamientos sanitarios, que no siempre son atribuibles a culpa del m&eacute;dico. </p>      <p>Hoy en d&iacute;a es necesario mover la tradicional perspectiva de indagaci&oacute;n jur&iacute;dica de la relaci&oacute;n personal m&eacute;dico-paciente a la complejidad de la dimensi&oacute;n organizativa y empresarial de las entidades sanitarias y al car&aacute;cter de trabajo de equipo en ellas operante. Se deja en claro que el an&aacute;lisis no involucrar&aacute; la controversia presentada respecto a la responsabilidad del m&eacute;dico que, en el &aacute;mbito del mismo ente hospitalario, efect&uacute;a la prestaci&oacute;n sanitaria; sin embargo, respecto a este punto, es importante anotar que frente a la tradicional posici&oacute;n encuadrada en la &oacute;rbita extracontractual,<sup><a name="nu3"></a><a href="#num3">3</a></sup> la jurisprudencia de hoy &mdash;bas&aacute;ndose en la teor&iacute;a del contrato social&mdash; propende por una configuraci&oacute;n de la responsabilidad en t&eacute;rminos contractuales,<sup><a name="nu4"></a><a href="#num4">4</a></sup> estableciendo as&iacute; los fundamentos para la elaboraci&oacute;n de un <i>r&eacute;gimen contractual unitario </i>de la responsabilidad m&eacute;dica (que involucre tanto la responsabilidad de la estructura sanitaria como la del m&eacute;dico dependiente de &eacute;sta).<sup><a name="nu5"></a><a href="#num5">5</a></sup></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Con lo anterior se pretende superar el mecanismo del concurso de responsabilidad contractual y extracontractual<sup><a name="nu6"></a><a href="#num6">6</a></sup> y eliminar la construcci&oacute;n  que hab&iacute;a en inicio "disfrazado la configuraci&oacute;n de obligaciones de protecci&oacute;n de la salud del paciente, las cuales se delineaban como accesorias a la prestaci&oacute;n principal".<sup><a name="nu7"></a><a href="#num7">7</a></sup> Si bien con la construcci&oacute;n de un <i>r&eacute;gimen uniforme</i> de reglas para la responsabilidad m&eacute;dica se lograr&iacute;a tutelar el derecho a la salud del paciente, independiente de que la fuente de responsabilidad sea o no contractual,<sup><a name="nu8"></a><a href="#num8">8</a></sup> esta reconstrucci&oacute;n contractual de la responsabilidad del m&eacute;dico dependiente ha sido criticada por algunos autores, que expresan su preocupaci&oacute;n frente a una eventual dilataci&oacute;n de la teor&iacute;a del contrato de hecho (contrato social).<sup><a name="nu9"></a><a href="#num9">9</a></sup></p>      <p>El principal objetivo del presente trabajo es presentar, desde la perspectiva del derecho italiano, un an&aacute;lisis de algunos aspectos de la nueva evoluci&oacute;n de la <i>responsabilidad de la estructura sanitaria</i>, vista en su acepci&oacute;n de <i>entidad p&uacute;blica</i>, que oscila entre las diferentes teor&iacute;as que se disputaron y aquellas que se discuten en la actualidad frente a la construcci&oacute;n de un modelo de responsabilidad aplicable a la estructura sanitaria (n&uacute;m. 1). Por otra parte, se analizar&aacute; la reciente propuesta que tanto en jurisprudencia como en doctrina se debate en torno a la posibilidad de declarar de manera aut&oacute;noma la responsabilidad contractual del ente hospitalario, independiente de la conducta culposa del m&eacute;dico, la cual trae consigo la configuraci&oacute;n del denominado da&ntilde;o por ineficiencia organizativa (n&uacute;m. 2). De igual modo, se estudia la aplicaci&oacute;n a la responsabilidad m&eacute;dica del art&iacute;culo 2236 del C&oacute;digo Civil italiano, el cual consagra una regla de limitaci&oacute;n de responsabilidad, de aplicaci&oacute;n restrictiva (n&uacute;m. 3). Luego de examinar la nueva tendencia hacia la configuraci&oacute;n de una medicina defensiva (n&uacute;m. 4), se har&aacute;, finalmente, una breve referencia a las nuevas alternativas que se estudian para hacer frente a la crisis que hoy se sufre en el sector de la responsabilidad m&eacute;dica (n&uacute;m. 5). </p>      <p><b><i>1.</i><i> LA CONSTRUCCI&Oacute;N DE UN MODELO DE RESPONSABILIDAD APLICABLE A LA ESTRUCTURA SANITARIA </i></b></p>      <p><b><i>1.1</i><i> Naturaleza de la responsabilidad hospitalaria </i></b></p>     <p>En Italia, como en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses europeos, se ha presentado una importante evoluci&oacute;n con relaci&oacute;n a la responsabilidad derivada de la actividad m&eacute;dica, dado que se ha superado la idea de una responsabilidad ligada al m&eacute;dico en particular, para pasar a hablar de una responsabilidad de la estructura hospitalaria.<sup><a name="nu10"></a><a href="#num10">10</a></sup> En efecto, la construcci&oacute;n de un sistema sanitario nacional, normativamente constituido por el conjunto de funciones, estructuras, servicios y actividades destinados a la promoci&oacute;n, mantenimiento y recuperaci&oacute;n de la salud f&iacute;sica y ps&iacute;quica de la poblaci&oacute;n; la creciente interacci&oacute;n entre el sistema de la responsabilidad civil y el art&iacute;culo 32 constitucional;<sup><a name="nu11"></a><a href="#num11">11</a></sup> la mayor conciencia de los derechos de la persona, en particular, del derecho a la salud; el progreso cient&iacute;fico y terap&eacute;utico; la transformaci&oacute;n de la actividad m&eacute;dica en objeto de actividad de empresa;<sup><a name="nu12"></a><a href="#num12">12</a></sup> el ejercicio de la medicina en modo menos personal; el empleo de maquinarias m&aacute;s sofisticadas, entre otras razones,<sup><a name="nu13"></a><a href="#num13">13</a></sup> han llevado a que la tradicional expresi&oacute;n <i>responsabilidad del m&eacute;dico</i> haya pasado a una nueva dimensi&oacute;n: <i>la responsabilidad de la estructura hospitalaria</i>, caracterizada por su propia autonom&iacute;a.<sup><a name="nu14"></a><a href="#num14">14</a></sup></p>      <p>Luego de un largo debate sobre la naturaleza de la responsabilidad, la doctrina y la jurisprudencia hoy en d&iacute;a coinciden en afirmar que la responsabilidad de la estructura sanitaria (sea p&uacute;blica o privada) es de <i>naturaleza contractual</i>. Si bien no hubo discusiones sobre el car&aacute;cter contractual de la responsabilidad cuando de <i>estructura privada </i>se trataba, los grandes debates se han presentado alrededor de la naturaleza de la responsabilidad cuando est&aacute; de por medio una <i>estructura p&uacute;blica</i>,<sup><a name="nu15"></a><a href="#num15">15</a></sup> y a &eacute;stos se hace referencia a continuaci&oacute;n. </p>      <p>Por mucho tiempo, la jurisprudencia argumentaba que la responsabilidad de la <i>estructura p&uacute;blica </i>era de tipo extracontractual, en cuanto la administraci&oacute;n deb&iacute;a adecuar su actividad a las leyes y al principio general <i>neminem laedere</i>, seg&uacute;n el cual existe el deber de no causar da&ntilde;o y de no violar el derecho de los otros injustamente.<sup><a name="nu16"></a><a href="#num16">16</a></sup> Del mismo modo, expresaba que la tutela de la salud de los ciudadanos correspond&iacute;a a la realizaci&oacute;n de un inter&eacute;s p&uacute;blico, por lo tanto, la relaci&oacute;n instaurada entre el paciente y la entidad p&uacute;blica que realizaba la actividad sanitaria se articulaba bajo los caracteres de un servicio p&uacute;blico; en este caso la entidad no prestaba la asistencia sanitaria en cumplimiento de una obligaci&oacute;n negocial, sino en funci&oacute;n de una obligaci&oacute;n impuesta por la ley. Como consecuencia de ello se establec&iacute;a que la conducta culposa por parte de un m&eacute;dico dependiente de la estructura sanitaria p&uacute;blica que causara da&ntilde;os a terceros implicaba, en virtud del v&iacute;nculo org&aacute;nico o de dependencia que a ella lo ligaba, la responsabilidad extracontractual directa de la estructura.<sup><a name="nu18"></a><a href="#num18">18</a></sup></p>      <p>A finales de los a&ntilde;os sesenta empez&oacute; a arraigarse una orientaci&oacute;n diferente, la cual consideraba que la entidad p&uacute;blica pod&iacute;a incurrir en responsabilidad de tipo contractual.<Sup>18</Sup> As&iacute; es como en 1978 la Corte de Casaci&oacute;n italiana, a trav&eacute;s de la sentencia 6141 del 21 diciembre,<sup><a name="nu19"></a><a href="#num19">19</a></sup> opta expresamente por la naturaleza contractual de la responsabilidad de la estructura sanitaria.<sup><a name="nu20"></a><a href="#num20">20</a></sup> Esta orientaci&oacute;n, que se confirm&oacute; con el paso del tiempo, fue argumentada de la siguiente manera: </p>  <ol>...la responsabilidad del ente hospitalario gestor de un servicio p&uacute;blico sanitario &#91;...&#93; por los da&ntilde;os causados a un paciente a causa de la no diligente ejecuci&oacute;n de la prestaci&oacute;n m&eacute;dica &#91;...&#93; es de naturaleza contractual &#91;...&#93;. ...La afirmaci&oacute;n de este principio parte de la consideraci&oacute;n de que en el desarrollo de un servicio p&uacute;blico, el Estado (u otro ente p&uacute;blico) desarrolla una actividad diversa a aquella inherente al ejercicio de los poderes p&uacute;blicos &#91;...&#93; en este caso los servicios son predispuestos en ventaja y en inter&eacute;s de los particulares, que los solicitan y usan. En dicho caso no existe una posici&oacute;n de poder por parte de la entidad p&uacute;blica que administra el servicio, y el particular tiene un derecho subjetivo a la prestaci&oacute;n del servicio &#91;...&#93;, al cual corresponde un respectivo deber de prestaci&oacute;n por parte del Estado. Como consecuencia de ello se constituye una relaci&oacute;n de naturaleza p&uacute;blica entre el Estado y el particular cuyo incumplimiento por la negligente ejecuci&oacute;n de la prestaci&oacute;n, con consecuente da&ntilde;o para el particular, da lugar a una responsabilidad de naturaleza contractual...<sup><a name="nu21"></a><a href="#num21">21</a></sup>    </ol>      <p>Como se observa, la jurisprudencia bas&oacute; su nueva posici&oacute;n en el supuesto de la igualdad de posiciones entre la estructura hospitalaria p&uacute;blica y el paciente y en la ausencia de una posici&oacute;n de poder del Estado o del ente p&uacute;blico que administra el servicio. Es decir, en la existencia de una relaci&oacute;n jur&iacute;dica de naturaleza p&uacute;blica entre dos sujetos, estructurada por un derecho subjetivo a favor del paciente y en un respectivo deber de prestaci&oacute;n del servicio a cargo de la entidad, cuyo incumplimiento permite hablar de responsabilidad contractual. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Hoy en d&iacute;a la jurisprudencia y la doctrina han consolidado la naturaleza contractual de la responsabilidad del ente hospitalario, p&uacute;blico o privado, ofreciendo de este modo una mayor tutela para el paciente, fundada no s&oacute;lo en un m&aacute;s amplio t&eacute;rmino de prescripci&oacute;n,<sup><a name="nu22"></a><a href="#num22">22</a></sup> sino tambi&eacute;n en un mejor r&eacute;gimen probatorio. Sin embargo, dicha consideraci&oacute;n ha llevado a diversas soluciones jurisprudenciales no s&oacute;lo en torno a la calificaci&oacute;n de dicho contrato, sino tambi&eacute;n, en torno a la disciplina aplicable a &eacute;ste. En efecto, en algunos casos lo califica como contrato de obra profesional, en otros, como contrato at&iacute;pico.<sup><a name="nu23"></a><a href="#num23">23</a></sup></p>      <p><b><i>1.2</i><i> Aplicaci&oacute;n anal&oacute;gica de las normas que regulan el contrato de obra profesional a la responsabilidad de la estructura sanitaria</i></b></p>     <p>La posici&oacute;n tradicional considera que cuando la responsabilidad del ente se relaciona con la culpa personal de sus m&eacute;dicos dependientes, la responsabilidad de la entidad es similar a la del profesional m&eacute;dico privado, con la consecuente aplicaci&oacute;n anal&oacute;gica de las disposiciones que regulan el contrato de obra profesional. </p>      <p>Desde esta perspectiva, la Casaci&oacute;n italiana, con sentencia 6141 del 21 diciembre 1978, extendi&oacute; los principios de derecho elaborados y enunciados para la responsabilidad del profesional a la responsabilidad contractual de la entidad, con el argumento que la entidad hospitalaria, al igual que el profesional, celebraba con el paciente un contrato de obra profesional;<sup><a name="nu24"></a><a href="#num24">24</a></sup> pues la actividad desarrollada por el ente (p&uacute;blico o privado), a trav&eacute;s de sus dependientes, es similar a la actividad que el profesional m&eacute;dico ejecuta en cumplimiento de la obligaci&oacute;n asumida con su paciente, por medio de un contrato de obra profesional.<sup><a name="nu25"></a><a href="#num25">25</a></sup></p>      <p>Es decir, la naturaleza contractual de la responsabilidad hospitalaria se consider&oacute; de tipo profesional, al equipararse el m&eacute;dico hospitalario al libre profesional, lo cual conlleva a que por aplicaci&oacute;n anal&oacute;gica la responsabilidad de la entidad se discipline por las mismas normas que regulan la responsabilidad en materia de prestaci&oacute;n profesional m&eacute;dica en ejecuci&oacute;n de un contrato de obra profesional,<sup><a name="nu26"></a><a href="#num26">26</a></sup> y, en particular, por aquella que seg&uacute;n la jurisprudencia introduce un principio de responsabilidad atenuada (art&iacute;culo 2236), con el cual se establece un r&eacute;gimen probatorio menos riguroso para el paciente.<sup><a name="nu27"></a><a href="#num27">27</a></sup></p>      <p><b><i>1.2.1</i><i> R&eacute;gimen jur&iacute;dico aplicable en casos de responsabilidad de estructura sanitaria por culpa de sus dependientes </i></b></p>      <p>Dicho enfoque contractual, seg&uacute;n el cual la entidad en calidad de deudor del servicio sanitario se obliga a ejecutar prestaciones sanitarias a trav&eacute;s de sus m&eacute;dicos dependientes, implica una responsabilidad por los da&ntilde;os ocasionados con el comportamiento doloso o culposo de ellos, en virtud de la normativa contractual existente y conforme al art&iacute;culo 1228 del C&oacute;digo Civil italiano, que regula la responsabilidad por el hecho de los auxiliares.<sup><a name="nu28"></a><a href="#num28">28</a></sup> Evento en cuyo campo de aplicaci&oacute;n es v&aacute;lida la regla probatoria establecida en el art&iacute;culo 1218 del mismo C&oacute;digo, que establece una presunci&oacute;n de culpa con inversi&oacute;n de la carga de la prueba,<sup><a name="nu29"></a><a href="#num29">29</a></sup> por la cual el paciente (acreedor-v&iacute;ctima) debe probar no s&oacute;lo el nexo causal y el da&ntilde;o, sino tambi&eacute;n el incumplimiento; pero no la causa de &eacute;ste, ya que en virtud de dicha regla probatoria aquellas hip&oacute;tesis donde la causa permanece desconocida la responsabilidad del ente es de todos modos declarada.<sup><a name="nu30"></a><a href="#num30">30</a></sup></p>      <p>Esta presunci&oacute;n de culpa, que ha encontrado aplicaci&oacute;n en los casos donde est&aacute;n de por medio intervenciones de f&aacute;cil ejecuci&oacute;n,<sup><a name="nu31"></a><a href="#num31">31</a></sup> ha sido criticada por la doctrina, porque su aplicaci&oacute;n comporta una parcial objetivaci&oacute;n de la responsabilidad. Adem&aacute;s, debe tenerse en cuenta que al exigirse la prueba del incumplimiento de la obligaci&oacute;n por parte del paciente, la culpa del m&eacute;dico no podr&iacute;a presumirse en aquellos eventos que traen consigo la ejecuci&oacute;n de obligaciones de medios, pues en tales casos, dado que el m&eacute;dico se obliga a desarrollar la actividad con la debida diligencia pero sin garantizar la obtenci&oacute;n de un resultado, le corresponder&iacute;a al paciente probar la culpa, pues &eacute;sta constituye el criterio de valoraci&oacute;n del incumplimiento.<sup><a name="nu32"></a><a href="#num32">32</a></sup></p>      <p>No obstante las cr&iacute;ticas, esta tendencia de imputar una responsabilidad por culpa presunta a la entidad sanitaria por el hecho de sus dependientes es com&uacute;n a otros sistemas del <i>civil law,</i> y encontr&oacute; apoyo, como se ver&aacute; a continuaci&oacute;n, en una propuesta de directiva del Consejo de la Comunidad Europea del 18 de enero de 1991, sobre la <i>responsabilidad del prestador de servicios. </i></p>      <p><b><i>1.2.2</i><i> Breve an&aacute;lisis de la propuesta de Directiva Comunitaria del 9 noviembre de 1989: la responsabilidad del prestador de servicios </i></b></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Normas como las del C&oacute;digo Civil italiano sobre la responsabilidad profesional, que se han considerado inadecuadas para garantizar la tutela del destinatario en aquellos casos donde los servicios son prestados por una estructura, es decir, en aquellos eventos donde el car&aacute;cter <i>personal</i> o individual de la prestaci&oacute;n se transforma en <i>impersonal </i>o de grupo, fueron objeto de una propuesta de directiva comunitaria,<sup><a name="nu33"></a><a href="#num33">33</a></sup> que pretend&iacute;a el reconocimiento de la as&iacute; llamada: <i>responsabilidad civil del prestador de servicios. </i></p>      <p>Dicha propuesta buscaba la aplicaci&oacute;n de normas de responsabilidad que no se fundaran m&aacute;s sobre una base personal, sino que se adecuaran a las exigencias de tutela del destinatario de una prestaci&oacute;n profesional, traducida en servicio y convertida en impersonal por parte de la estructura. Acog&iacute;a, adem&aacute;s, un modelo de responsabilidad por culpa presunta con inversi&oacute;n de la carga de la prueba a cargo del prestador de servicios, e inclu&iacute;a las prestaciones ejecutadas en el &aacute;mbito de una actividad profesional o de servicio p&uacute;blico. </p>     <p>El par&aacute;metro de valoraci&oacute;n de la culpa estaba constituido por la seguridad que puede leg&iacute;timamente esperarse en condiciones normales y racionalmente previsibles, lo cual manifestaba el deseo de querer fundar este tipo de responsabilidad no m&aacute;s en criterios &eacute;ticos, sino en un par&aacute;metro objetivo que consintiera especificar el comportamiento exigible por el destinatario del servicio.<sup><a name="nu34"></a><a href="#num34">34</a></sup></p>      <p>El texto definitivo de la propuesta no repet&iacute;a la expresa exclusi&oacute;n que en la primera versi&oacute;n se hab&iacute;a previsto para los servicios sanitarios,<sup><a name="nu35"></a><a href="#num35">35</a></sup> lo cual hac&iacute;a estimar que tambi&eacute;n pod&iacute;a ser aplicada al sector de la responsabilidad m&eacute;dica. Esta propuesta comunitaria, que naci&oacute; conexa al cambio que en los &uacute;ltimos decenios hab&iacute;a caracterizado el sector profesional y que estaba destinada a asegurar la tutela a las v&iacute;ctimas por los da&ntilde;os causados a su salud, integridad f&iacute;sica y bienes,<sup><a name="nu36"></a><a href="#num36">36</a></sup> fue retirada; por lo tanto, la jurisprudencia italiana, ha tratado de colmar el vac&iacute;o existente entre el sistema normativo y la realidad donde acaecen da&ntilde;os no siempre atribuibles a culpa del profesional.<sup><a name="nu37"></a><a href="#num37">37</a></sup></p>      <p><b><i>1.3</i><i> El contrato de </i>spedalit&agrave; <i>(hospitalizaci&oacute;n): una figura innovadora </i></b></p>      <p>No obstante la posici&oacute;n arraigada por muchos a&ntilde;os en la figura del contrato de obra intelectual, con la ampliaci&oacute;n del n&uacute;mero de las prestaciones a cargo de la estructura sanitaria han aparecido diversas sentencias innovadora que est&aacute;n llevando al abandono de esta misma figura. En efecto, se afirma que el objeto de la obligaci&oacute;n asumida por la entidad sanitaria est&aacute; constituido no s&oacute;lo por la prestaci&oacute;n m&eacute;dica solicitada, sino tambi&eacute;n, por una prestaci&oacute;n mucho m&aacute;s compleja, legislativamente definida como <i>asistencia sanitaria</i>, cuya realizaci&oacute;n depende de la funcionalidad de un entero aparato organizativo y no de un solo individuo.<sup><a name="nu38"></a><a href="#num38">38</a></sup></p>     <p>Desde esta perspectiva, el contrato existente entre la entidad sanitaria y el paciente recibe de la praxis el nombre gen&eacute;rico de <i>contrato de spedalit&agrave; </i>(hospitalizaci&oacute;n).<sup><a name="nu39"></a><a href="#num39">39</a></sup> Se trata de un contrato at&iacute;pico, sinalagm&aacute;tico y de contenido complejo (asistencia sanitaria). La disciplina aplicable a este contrato no se ha especificado todav&iacute;a de manera clara, sin embargo, algunos autores consideran que debe ser regulado por los principios generales de los contratos.<sup><a name="nu40"></a><a href="#num40">40</a></sup></p>      <p>As&iacute;, dado que el objeto de la obligaci&oacute;n no se reduce s&oacute;lo a la prestaci&oacute;n m&eacute;dica solicitada, la tendencia es reconocer una responsabilidad de la entidad hospitalaria no s&oacute;lo por el hecho il&iacute;cito de sus m&eacute;dicos dependientes, sino tambi&eacute;n por el mal funcionamiento de equipos o por insuficiencia organizativa. De este modo, la mayor complejidad del servicio prestado por la estructura respecto a la actividad del m&eacute;dico individual en ejecuci&oacute;n de un contrato de obra profesional puede permitir que la obligaci&oacute;n asumida por el ente hospitalario se encuadre mejor en el esquema de un contrato at&iacute;pico. </p>      <p>No obstante la novedad, esta nueva tesis del contrato at&iacute;pico de hospitalizaci&oacute;n no se ha adoptado aun de manera un&aacute;nime, pues mientras una parte de la jurisprudencia est&aacute; de acuerdo con su reconocimiento, otra parte contin&uacute;a reafirmando la naturaleza contractual de tipo 'profesional' de la responsabilidad del ente hospitalario.<sup><a name="nu41"></a><a href="#num41">41</a></sup></p>      <p><b><i>2.</i><i> LA NUEVA TUTELA DE LA PERSONA: EL DA&Ntilde;O CAUSADO POR LA INEFICIENCIA ORGANIZATIVA </i></b></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b><i>2.1</i><i> Fundamento de la nueva prospectiva </i></b></p>     <p>El objetivo com&uacute;n tanto de la doctrina como de la jurisprudencia ha sido tutelar el paciente de la mejor manera posible. En la persecuci&oacute;n de tal objetivo se ha dado un paso importante con el reconocimiento de la responsabilidad <i>aut&oacute;noma</i> de la entidad hospitalaria <i>independientemente de la conducta culposa del m&eacute;dico</i>,<sup><a name="nu42"></a><a href="#num42">42</a></sup> que ha superado de este modo la tradicional concepci&oacute;n que establece como presupuesto necesario de la responsabilidad hospitalaria la existencia de la conducta culposa (o dolosa) del m&eacute;dico que en &eacute;ste &aacute;mbito efect&uacute;a la prestaci&oacute;n sanitaria.<sup><a name="nu43"></a><a href="#num43">43</a></sup></p>      <p>La autonom&iacute;a de la responsabilidad contractual de la estructura sanitaria tuvo como <i>leading case </i>el decidido por el Tribunal de Monza el 7 de junio de 1995<sup><a name="nu44"></a><a href="#num44">44</a></sup> y se ha venido perfilando en diversas sentencias en la figura de <i>da&ntilde;o por ineficiencia organizativa del ente hospitalario</i>,<sup><a name="nu45"></a><a href="#num45">45</a></sup> el cual es provocado no obstante la ausencia de culpa por parte de los m&eacute;dicos pertenecientes a la estructura misma, es decir, un perjuicio que no se habr&iacute;a causado si hubiera existido eficiencia en la organizaci&oacute;n de la entidad.</p>       <p>Como se se&ntilde;al&oacute; en apartes anteriores, con el fin de encuadrar en el &aacute;mbito jur&iacute;dico esta nueva perspectiva de responsabilidad, la cual involucra una mayor complejidad del servicio prestado, se ha sostenido la tesis contractual del v&iacute;nculo existente entre la entidad y el paciente, en desarrollo de un contrato at&iacute;pico, al que se le atribuye el nombre de <i>contrato de hospitalizaci&oacute;n</i>. </p>      <p>En virtud de esta nueva figura, se afirma que la entidad asume, junto a la obligaci&oacute;n principal (asistencia sanitaria), otra serie de obligaciones &mdash;para algunos llamadas <i>accesorias e instrumentales&mdash;</i><sup><a name="nu46"></a><a href="#num46">46</a></sup> las cuales surgen en virtud de la buena fe contractual<sup><a name="nu47"></a><a href="#num47">47</a></sup> y en aplicaci&oacute;n del art&iacute;culo 1175 del C&oacute;digo Civil italiano,<sup><a name="nu48"></a><a href="#num48">48</a></sup> y se basan en la diligencia que la entidad debe observar al poner a disposici&oacute;n todos los instrumentos indispensables para el cumplimiento de las obligaciones a su cargo.<sup><a name="nu49"></a><a href="#num49">49</a></sup> Se trata en el fondo de obligaciones cuyo incumplimiento puede generar la violaci&oacute;n de los intereses del paciente, que aunque no se hayan descrito de modo expreso, deben ser protegidos, con la consecuente implicaci&oacute;n de la responsabilidad de la entidad. </p>      <p>Entre estas obligaciones a cargo de la entidad sanitaria se ha tratado de incluir, adem&aacute;s, la denominada obligaci&oacute;n de <i>eficiencia en la organizaci&oacute;n</i>, objeto de la obligaci&oacute;n jur&iacute;dica de protecci&oacute;n, derivada de una reconstrucci&oacute;n de la relaci&oacute;n contractual en t&eacute;rminos de buena fe. A partir de este entendido, la <i>ineficiencia </i>y la <i>desorganizaci&oacute;n </i>se convierten en indicios de culpa contractual del ente hospitalario, independiente de la culpa imputable al m&eacute;dico, con los cuales se imputa a la entidad los riesgos relativos a las disfunciones de la red organizativa. </p>     <p>En ello reside el car&aacute;cter innovador de la propuesta, pues transforma aquello que antes era una mera circunstancia concerniente al fuero interior de uno de los contratantes en una obligaci&oacute;n contractual.<sup><a name="nu50"></a><a href="#num50">50</a></sup> Se trata, en fin, de una responsabilidad subjetiva, fundada en la culpa de la entidad hospitalaria por incumplimiento de obligaciones propias relacionadas con el buen funcionamiento del entero aparato organizativo. Es decir, una responsabilidad aut&oacute;noma de naturaleza contractual.<sup><a name="nu51"></a><a href="#num51">51</a></sup></p>      <p><b><i>2.2</i><i> Configuraci&oacute;n de la noci&oacute;n </i>ineficiencia organizativa </b></p>      <p>Para poder establecer como nueva figura de da&ntilde;o resarcible el denominado da&ntilde;o por <i>ineficiencia organizativa</i> es indispensable delinear el contenido mismo de la noci&oacute;n.<sup><a name="nu52"></a><a href="#num52">52</a></sup> La verificaci&oacute;n de esta <i>ineficiencia organizativa</i> no es f&aacute;cil. Por tradici&oacute;n, es el juez quien de modo discrecional, previo concepto del perito t&eacute;cnico, verifica su consolidaci&oacute;n; sin embargo, en Italia existe un articulado sistema normativo que sirve de cierto modo para establecer los denominados <i>est&aacute;ndares</i> que deben observarse en el ejercicio de la actividad sanitaria. </p>      <p>Se trata de <i>requisitos instrumentales, tecnol&oacute;gicos y organizativos m&iacute;nimos</i>,<sup><a name="nu53"></a><a href="#num53">53</a></sup> cuyo incumplimiento puede determinar eventualmente la alteraci&oacute;n de la normal organizaci&oacute;n o funcionamiento de la entidad, es decir, su grado de ineficiencia y desorganizaci&oacute;n, y, en consecuencia, la responsabilidad de la estructura misma. </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>A efectos de un mejor entendimiento del concepto de ineficiencia organizativa y a t&iacute;tulo de ejemplo, pueden citarse los resultados de un importante estudio adelantado en el Policl&iacute;nico de Mil&aacute;n acerca de las causas de muerte de pacientes por trauma, en el &aacute;rea urbana de Mil&aacute;n, entre 1997 y 1998, los cuales mostraron c&oacute;mo las principales causas estaban atribuidas a ineficiencia organizativa, entre ellas, las siguientes: retardo e inadecuaci&oacute;n de los servicios de urgencia (indisponibilidad de medios veloces, por ejemplo, helic&oacute;pteros, escasez de personal y de equipos), poca idoneidad y mala organizaci&oacute;n de las estructuras de urgencia (insuficiente, incompleta e inoportuna disposici&oacute;n de medios diagn&oacute;sticos; frecuente falta de salas operatorias y de reanimaci&oacute;n de urgencia, o tendencia a organizar turnos de rote entre el personal m&eacute;dico de modo tal que reduzca los costos, pero con perjuicio de la presencia de especialistas en las salas de urgencia) y obstaculizaci&oacute;n burocr&aacute;tica (inoportuna identificaci&oacute;n del centro hospitalario mejor equipado, problemas de competencia entre regiones, transferencias fatales).<sup><a name="nu54"></a><a href="#num54">54</a></sup></p>      <p>Desde esta perspectiva es posible concluir que en b&uacute;squeda de una mejor tutela de los intereses del paciente-v&iacute;ctima de da&ntilde;os, la estructura sanitaria podr&iacute;a responder no s&oacute;lo por la conducta culposa de sus m&eacute;dicos dependientes, sino tambi&eacute;n en aquellos eventos donde se producen carencias organizativas. </p>      <p><b><i>3.</i><i> LA PRUEBA DE LA CULPA CONTRACTUAL </i></b></p>      <p>El tradicional reconocimiento de la prestaci&oacute;n m&eacute;dica como una obligaci&oacute;n de medios ha incidido en la distribuci&oacute;n de la carga probatoria entre m&eacute;dico y paciente, y con ello se ha establecido la regla seg&uacute;n la cual corresponde al paciente probar la defectuosa o inadecuada prestaci&oacute;n m&eacute;dica, la existencia del da&ntilde;o y el nexo de causalidad existente entre estos dos elementos.<sup><a name="nu55"></a><a href="#num55">55</a></sup> Sin embargo, dicha relaci&oacute;n de causalidad: </p>  <ol>...ha terminado atra&iacute;da por la presunci&oacute;n de no diligente cumplimiento de la prestaci&oacute;n por parte del m&eacute;dico, la cual, con respecto a las intervenciones de f&aacute;cil ejecuci&oacute;n, representa, tal vez, la tendencia jurisprudencial que m&aacute;s ha turbado los tradicionales equilibrios en materia de responsabilidad m&eacute;dica.<sup><a name="nu56"></a><a href="#num56">56</a></sup>    </ol>      <p>En efecto, esta nueva directriz, que fue inaugurada a trav&eacute;s del fallo de Casaci&oacute;n 6141 del 21 de diciembre de 1978<sup><a name="nu57"></a><a href="#num57">57</a></sup> y que ha sido seguida por alguna sucesiva jurisprudencia,<sup><a name="nu58"></a><a href="#num58">58</a></sup> se fundament&oacute; en la afirmaci&oacute;n que la prueba concerniente a la ejecuci&oacute;n de la prestaci&oacute;n m&eacute;dico-quir&uacute;rgica deb&iacute;a considerarse relativa, en el sentido que el objeto de dicha prueba depend&iacute;a de la naturaleza de la intervenci&oacute;n. </p>      <p>Con tal prop&oacute;sito, la Corte de Casaci&oacute;n italiana realiz&oacute; una distinci&oacute;n entre los casos que se refieren a la soluci&oacute;n de problemas t&eacute;cnicos de especial dificultad y aquellas hip&oacute;tesis en las cuales la intervenci&oacute;n m&eacute;dica hace relaci&oacute;n a casos ordinarios, de rutina o de f&aacute;cil ejecuci&oacute;n. Los primeros (tambi&eacute;n llamados de dif&iacute;cil ejecuci&oacute;n) los define como aquellos que requieren una notable habilidad e implican un amplio margen de riesgo por ser extraordinarios o excepcionales, no estudiados adecuadamente por la ciencia m&eacute;dica ni experimentados en la pr&aacute;ctica, o tambi&eacute;n aquellos respecto a los cuales existen diversos e incompatibles sistemas diagn&oacute;sticos, terap&eacute;uticos y de t&eacute;cnica quir&uacute;rgica. Los segundos (de f&aacute;cil ejecuci&oacute;n), en cambio, los define como aquellos que no necesitan una particular habilidad, por lo que es suficiente una preparaci&oacute;n profesional ordinaria; son tambi&eacute;n aquellos que poseen reglas precisas, estudiadas por la ciencia, la experiencia m&eacute;dica y cuyo riesgo de un resultado negativo es m&iacute;nimo.<sup><a name="nu59"></a><a href="#num59">59</a></sup></p>      <p>As&iacute;, se ha establecido que s&oacute;lo en el primer caso (intervenciones de dif&iacute;cil ejecuci&oacute;n) el paciente debe probar con precisi&oacute;n el modo no id&oacute;neo de ejecuci&oacute;n de la intervenci&oacute;n en sus diversas fases. En cambio, en el segundo caso (intervenciones de rutina) no es necesario un similar rigor probatorio, pues en tal evento se presume la inadecuada o no diligente ejecuci&oacute;n de la prestaci&oacute;n m&eacute;dica, presunci&oacute;n basada en el principio de com&uacute;n experiencia en el campo de la cirug&iacute;a<sup><a name="nu60"></a><a href="#num60">60</a></sup> y en el anormal resultado conseguido. </p>      <p><b><i>3.1</i><i> La pericia en las intervenciones de dif&iacute;cil ejecuci&oacute;n </i></b></p>      <p>La consolidaci&oacute;n en t&eacute;rminos contractuales de la responsabilidad de la entidad sanitaria trae como consecuencia la eventual aplicaci&oacute;n del art&iacute;culo 2236 del C&oacute;digo Civil italiano, el cual es una aplicaci&oacute;n de los principios comunes que regulan la responsabilidad por culpa contractual (art&iacute;culo 1218) para el caso del contrato de obra intelectual;<sup><a name="nu61"></a><a href="#num61">61</a></sup> pues el art&iacute;culo 1176, inciso 2, del mismo C&oacute;digo establece que en el cumplimiento de las obligaciones inherentes al ejercicio de una actividad profesional, la diligencia debe ser evaluada en relaci&oacute;n con la naturaleza de la actividad ejercitada.<sup><a name="nu62"></a><a href="#num62">62</a></sup></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Esta norma, que prev&eacute; la culpa grave y el dolo como l&iacute;mites a la responsabilidad del prestador de obra, en caso de presentarse problemas t&eacute;cnicos de especial dificultad, se&ntilde;ala lo siguiente: "Art. 2236. <i>Responsabilidad del prestador de obra</i>. Si la prestaci&oacute;n implica la soluci&oacute;n de problemas t&eacute;cnicos de especial dificultad, el prestador de obra no responde por los da&ntilde;os, sino en caso de dolo o culpa grave".<sup><a name="nu63"></a><a href="#num63">63</a></sup></p>      <p>El contenido de esta disposici&oacute;n fue objeto de numerosas controversias, dado que una interpretaci&oacute;n literal del texto daba a entender que se establec&iacute;a una regla de exoneraci&oacute;n de la responsabilidad por culpa leve frente a problemas t&eacute;cnicos de especial dificultad. Por este motivo, los int&eacute;rpretes consideraron que el prop&oacute;sito del legislador de 1942 &mdash;dirigido a codificar la regla jurisprudencial que se hab&iacute;a formado en vigor del antiguo C&oacute;digo Civil de 1865 (seg&uacute;n la cual, la responsabilidad s&oacute;lo pod&iacute;a ser reconocida en aquellos casos de evidente negligencia, de error inexcusable etc.)&mdash; constitu&iacute;a una intenci&oacute;n arbitraria, pues dicha regla en nada se relacionaba con la culpa grave <i>t&eacute;cnicamente</i> entendida, a la cual hac&iacute;a referencia el art&iacute;culo 2236 del C&oacute;digo Civil de 1942.<sup><a name="nu64"></a><a href="#num64">64</a></sup></p>      <p>Para solucionar este problema de interpretaci&oacute;n se se&ntilde;al&oacute; que el art&iacute;culo 2236 hac&iacute;a referencia exclusiva a un perfil de la diligencia profesional, esto es, a la <i>pericia</i>, entendida como el conocimiento y ejercicio de las reglas t&eacute;cnicas propias de una determinada profesi&oacute;n o arte.<sup><a name="nu65"></a><a href="#num65">65</a></sup> En este sentido, se explica, por ejemplo, c&oacute;mo dicha limitaci&oacute;n de responsabilidad no puede valer para el profesional que, conociendo su propia falta de preparaci&oacute;n, acepta desempe&ntilde;ar una prestaci&oacute;n t&eacute;cnica dif&iacute;cil que requiere conocimientos especializados.<sup><a name="nu66"></a><a href="#num66">66</a></sup></p>      <p>La limitaci&oacute;n de la responsabilidad s&oacute;lo a los eventos de dolo o culpa grave hace entonces referencia a la <i>pericia t&eacute;cnica</i> en la soluci&oacute;n de problemas de particular dificultad, con exclusi&oacute;n de la imprudencia y la negligencia de los cuales el m&eacute;dico responde en cada caso,<sup><a name="nu67"></a><a href="#num67">67</a></sup> es decir, como regla general responde por culpa leve. En tal entendido, cuando el m&eacute;dico desea invocar la limitaci&oacute;n del art&iacute;culo 2236, debe probar que la prestaci&oacute;n implicaba la soluci&oacute;n de problemas t&eacute;cnicos de especial dificultad,<sup><a name="nu68"></a><a href="#num68">68</a></sup> mientras que al paciente-v&iacute;ctima incumbe probar las modalidades de la ejecuci&oacute;n que se consideran no id&oacute;neas.<sup><a name="nu69"></a><a href="#num69">69</a></sup></p>      <p>Por &uacute;ltimo, es importante se&ntilde;alar que la tendencia de la jurisprudencia italiana ha sido la de restringir la aplicaci&oacute;n del art&iacute;culo 2236, lo que le ha hecho perder su significado pr&aacute;ctico,<sup><a name="nu70"></a><a href="#num70">70</a></sup> ya que interpreta de manera limitada los eventos que traen consigo la soluci&oacute;n de "problemas t&eacute;cnicos de especial dificultad", con la consecuencia que la exigencia de la culpa grave por impericia est&aacute; quedando confinada a casos extraordinarios y excepcionales;<sup><a name="nu71"></a><a href="#num71">71</a></sup> prevalece, de este modo, el reconocimiento de la culpa leve. </p>      <p><b><i>3.2</i><i> Aplicaci&oacute;n de la regla</i> res ipsa loquitur <i>en las intervenciones de f&aacute;cil ejecuci&oacute;n </i></b></p>      <p>El criterio de limitaci&oacute;n de la responsabilidad consagrado en el art&iacute;culo 2236, para algunos considerado como un criterio "de favor" para el m&eacute;dico,<sup><a name="nu72"></a><a href="#num72">72</a></sup> es sopesado por otras reglas jurisprudenciales, cuya aplicaci&oacute;n trae como resultado una 'agravaci&oacute;n' de la responsabilidad, tal como resulta, por ejemplo, en aquellos casos donde el tratamiento sanitario aplicado al paciente no implica la soluci&oacute;n de problemas particularmente dif&iacute;ciles y en aquellos eventos de falta de consentimiento informado del paciente. </p>      <p>En efecto, respecto a las denominadas intervenciones m&eacute;dicas de rutina o de f&aacute;cil ejecuci&oacute;n, la jurisprudencia, pese a las cr&iacute;ticas doctrinales, en algunos casos ha hecho referencia directa a la regla jurisprudencial <i>res ipsa loquitur</i>,<sup><a name="nu73"></a><a href="#num73">73</a></sup> ampliamente aplicada en los ordenamientos de corte anglosaj&oacute;n (donde la responsabilidad del m&eacute;dico es de naturaleza extracontractual). Esta regla se funda en una <i>presunci&oacute;n de culpa</i>, con consecuente inversi&oacute;n del mayor peso probatorio en cabeza del causante del da&ntilde;o,<sup><a name="nu74"></a><a href="#num74">74</a></sup> hace menos gravosa la prueba a cargo del paciente, ofreci&eacute;ndole de este modo una mayor garant&iacute;a. </p>      <p>Dicha f&oacute;rmula, entendida como "aquella evidencia circunstancial que crea una deducci&oacute;n de negligencia",<sup><a name="nu75"></a><a href="#num75">75</a></sup> y cuya aplicaci&oacute;n comporta un r&eacute;gimen de presunci&oacute;n, se fundamenta en que las intervenciones de f&aacute;cil ejecuci&oacute;n, en las cuales el grado de conocimiento ha sido ya adquirido por la ciencia y por la pr&aacute;ctica, permiten hablar de una previsibilidad del evento cuya no obtenci&oacute;n es, de por s&iacute;, sin&oacute;nimo de culpa.<sup><a name="nu76"></a><a href="#num76">76</a></sup></p>      <p>Seg&uacute;n esta regla, el paciente debe probar que el da&ntilde;o ha sido consecuencia de un acto m&eacute;dico de f&aacute;cil ejecuci&oacute;n del cual le ha derivado un empeoramiento,<sup><a name="nu77"></a><a href="#num77">77</a></sup> mientras que el m&eacute;dico debe suministrar la prueba contraria, es decir, que ha actuado con diligencia y que el evento da&ntilde;oso ha sido causado por un suceso imprevisto e imprevisible, seg&uacute;n la ordinaria diligencia profesional, o por la existencia de particulares condiciones f&iacute;sicas del paciente no comprobables con el mismo criterio de la ordinaria diligencia profesional.<sup><a name="nu78"></a><a href="#num78">78</a></sup></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El ejercicio de este principio ha generado en Italia diversas cr&iacute;ticas por parte de la doctrina, la cual considera que con los fallos jurisprudenciales que lo aplican parece producirse una transformaci&oacute;n de las obligaciones de medios en obligaciones de resultados, con lo que introduce una excepci&oacute;n al sistema jurisprudencial de la responsabilidad m&eacute;dica basado en el reconocimiento de obligaciones de medios.<sup><a name="nu79"></a><a href="#num79">79</a></sup> En efecto, la obligaci&oacute;n del m&eacute;dico tradicionalmente se ha reconocido como una <i>obligaci&oacute;n de medios</i>, consistente en el comportamiento diligente que tiene por objeto el empleo de todos los mecanismos id&oacute;neos a la realizaci&oacute;n de un resultado, pero no la obtenci&oacute;n del resultado mismo. Por principio, el m&eacute;dico est&aacute; obligado a prestar una conducta diligente, prudente y t&eacute;cnicamente adecuada; pero no est&aacute; obligado a garantizar la consecuci&oacute;n del resultado, a causa de la aleatoriedad propia de las enfermedades, presente en muchas terapias e indagaciones diagn&oacute;sticas y conexa a la eficiencia de las estructuras.<sup><a name="nu80"></a><a href="#num80">80</a></sup> En este sentido, a diferencia de las obligaciones de medios, donde la v&iacute;ctima debe probar la culpa del m&eacute;dico, en las obligaciones de resultado el riesgo por su no obtenci&oacute;n es soportado por el m&eacute;dico, quien tendr&aacute; entonces que probar las causas de no haberlo logrado. </p>      <p>Volviendo al discurso, la aplicaci&oacute;n de la regla <i>res ipsa loquitur </i>con su consecuente presunci&oacute;n de culpa lleva consigo no s&oacute;lo un r&eacute;gimen probatorio menos riguroso para el paciente, sino tambi&eacute;n una transferencia del riesgo de los da&ntilde;os denominados <i>an&oacute;nimos</i>,<sup><a name="nu81"></a><a href="#num81">81</a></sup> de los cuales vendr&iacute;a a responder la estructura sanitaria,<sup><a name="nu82"></a><a href="#num82">82</a></sup> en el caso que no lograra probar que la causa del da&ntilde;o fue un evento imprevisto o imprevisible. Para alguna doctrina<sup><a name="nu83"></a><a href="#num83">83</a></sup> dicha presunci&oacute;n de culpa, cuando es aplicada a estructuras sanitarias, se transforma en una verdadera responsabilidad objetiva, ya que en cierto modo la entidad asume todos los riesgos derivantes de eventuales defectos organizativos. </p>      <p>No obstante los beneficios que para el paciente puede traer consigo la aplicaci&oacute;n de este principio, parte de la doctrina italiana considera que el reconocimiento indiscriminado de la presunci&oacute;n de culpa podr&iacute;a llegar a alterar el equilibrio que debe existir entre los derechos constitucionales como la salud y la defensa de quien ejercita una profesi&oacute;n riesgosa;<sup><a name="nu84"></a><a href="#num84">84</a></sup> otra parte, en cambio, se&ntilde;ala que puede llegar a acentuar el ya grave fen&oacute;meno de la medicina defensiva,<sup><a name="nu85"></a><a href="#num85">85</a></sup> el cual se traduce en da&ntilde;os para los mismos pacientes. </p>      <p><b><i>3.3</i><i> La objetivaci&oacute;n de la responsabilidad hospitalaria </i></b></p>      <p>El paso del tiempo, acompa&ntilde;ado de m&uacute;ltiples y complejos factores, ha generado un cambio en materia de responsabilidad m&eacute;dica, caracterizado por la transici&oacute;n de la prestaci&oacute;n individual del servicio m&eacute;dico a un sistema de equipo o de organizaci&oacute;n de servicios. Este paso est&aacute; trayendo consigo la denominada <i>objetivaci&oacute;n</i> de la relaci&oacute;n existente con el paciente, consecuencia de la asunci&oacute;n de un mayor <i>riesgo </i>por parte de la estructura sanitaria. </p>      <p>Muchos autores se&ntilde;alan que la responsabilidad de la estructura sanitaria se est&aacute; encaminando hacia una <i>objetivaci&oacute;n</i>,<sup><a name="nu86"></a><a href="#num86">86</a></sup> en la cual la falta de idoneidad estructural no sirve como prueba para liberarse de la responsabilidad, dado que la tendencia es a no transferir al paciente el riesgo de da&ntilde;os atribuibles a tratamientos sanitarios, al consumo de f&aacute;rmacos, al uso de equipos diagn&oacute;sticos o terap&eacute;uticos y a disfunciones organizativas del servicio; lo que interesa es la prestaci&oacute;n de un servicio sanitario cuya obligaci&oacute;n de organizarse asegure al paciente la tutela de sus bienes primarios.<sup><a name="nu87"></a><a href="#num87">87</a></sup></p>      <p>Para el Tribunal de Udine,<sup><a name="nu88"></a><a href="#num88">88</a></sup> por ejemplo, la relaci&oacute;n existente entre una instituci&oacute;n y un paciente, que deriva de un contrato at&iacute;pico en el cual las prestaciones a cargo de la entidad son compuestas y corresponden a obligaciones propias y no s&oacute;lo a la extensi&oacute;n de la responsabilidad profesional de los m&eacute;dicos dependientes, abre el camino a una clase de objetivaci&oacute;n de la responsabilidad de la entidad, que se encuadra en la tendencia a una mayor protecci&oacute;n de la salud del paciente. </p>      <p>Desde este entendido, parte de la doctrina considera que, por ejemplo, en aquellos eventos de mal funcionamiento de m&aacute;quinas o de otros medios materiales en los que se ha declarado la responsabilidad contractual por falta de adopci&oacute;n de medios tendientes a prevenir, asegurar, eliminar el defecto o sus consecuencias se introducen par&aacute;metros objetivos de valoraci&oacute;n<sup><a name="nu89"></a><a href="#num89">89</a></sup> que cambian sustancialmente la naturaleza de la responsabilidad volvi&eacute;ndola objetiva. La culpa asume en estos casos un significado distinto a aquel que le es propio, en cuanto la inexistencia de medidas id&oacute;neas para evitar el da&ntilde;o no implica necesariamente que haya culpa; pues &eacute;sta s&oacute;lo se deber&iacute;a reconocer cuando no se han adoptado medidas necesarias valoradas <i>ex ante </i>bas&aacute;ndose en un criterio de prudencia racional que, en el campo contractual, es medida de la prestaci&oacute;n debida. </p>      <p>Visto lo anterior, si bien es cierto que tanto la doctrina como la jurisprudencia apoyan la nueva evoluci&oacute;n de la responsabilidad civil m&eacute;dica hacia una mejor tutela del paciente, tambi&eacute;n lo es que las nuevas orientaciones hacia una mayor severidad para el gremio m&eacute;dico podr&iacute;an comportar un elevado riesgo de injusticia por los da&ntilde;os que pueda causar el ejercicio de la medicina, considerada una de las m&aacute;s dif&iacute;ciles actividades profesionales, por traer consigo riesgos intr&iacute;nsecos e inevitables. </p>     <p>A este respecto importante doctrina sostiene que "sin lugar a dudas se ha perdido en el curso de los &uacute;ltimos decenios, la conciencia que  a profesi&oacute;n m&eacute;dico-quir&uacute;rgica est&aacute; siempre a riesgo de fracasos y de da&ntilde;os no obstante sus progresos, y, tal vez, a causa de ellos".<sup><a name="nu90"></a><a href="#num90">90</a></sup></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b><i>4.</i><i> LA NUEVA FRONTERA DE LA RESPONSABILIDAD HOSPITALARIA Y EL EJERCICIO DE UNA MEDICINA DEFENSIVA </i></b></p>      <p>El fen&oacute;meno de la medicina defensiva, nacido en Estados Unidos como consecuencia de los innumerables procesos judiciales adelantados contra los m&eacute;dicos, se empez&oacute; a difundir tambi&eacute;n en Europa, donde su gran crecimiento y la fuerza de su ejercicio dejan igualmente prever su consolidaci&oacute;n. </p>      <p>Dado que dicho fen&oacute;meno se relaciona tambi&eacute;n con la actividad de las entidades hospitalarias y concretamente con las disfunciones estructurales y organizativas, se considera merecedor de una breve referencia en este escrito, a efectos de mostrar en t&eacute;rminos generales las graves consecuencias que genera, pues su ejercicio comporta, m&aacute;s que la protecci&oacute;n del inter&eacute;s del paciente, la prevenci&oacute;n de denuncias judiciales para la clase m&eacute;dica. </p>     <p>Generalmente se ha se&ntilde;alado que, por ejemplo, cuando los m&eacute;dicos prescriben numerosos ex&aacute;menes, tratamientos o visitas in&uacute;tiles, o evitan pacientes o tratamientos de alto riesgo de manera preferente con el fin de reducir su propia exposici&oacute;n al riesgo de demandas judiciales, est&aacute;n practicando la denominada medicina defensiva. Es decir, una praxis m&eacute;dica caracterizada por exageraciones en los procedimientos diagn&oacute;sticos o terap&eacute;uticos o, al contrario, por la ejecuci&oacute;n de tratamientos menos id&oacute;neos pero igualmente menos sujetos a riesgo de inconvenientes.<sup><a name="nu91"></a><a href="#num91">91</a></sup></p>      <p>Los estudios han demostrado que la complejidad del fen&oacute;meno imposibilita una valoraci&oacute;n exacta; sin embargo, se sostiene que las conductas defensivas que por lo general suelen encontrarse en aquellas &aacute;reas donde el riesgo de procesos es m&aacute;s elevado pueden identificarse dada la existencia de los protocolos de conducta diagn&oacute;stica y terap&eacute;utica, lo cual se entiende como que las conductas alejadas de dichas reglas ser&iacute;an comprensibles s&oacute;lo si encuentran justificaci&oacute;n en el deseo del m&eacute;dico de evitar situaciones a riesgo de procesos judiciales en su contra.<sup><a name="nu92"></a><a href="#num92">92</a></sup></p>      <p>Sea cual sea el futuro de la medicina defensiva, es una realidad que este fen&oacute;meno no s&oacute;lo atormenta el gremio m&eacute;dico, sino tambi&eacute;n trastorna la regular evoluci&oacute;n de la pr&aacute;ctica profesional, sin embargo, cada d&iacute;a se extiende su desarrollo. </p>      <p><b><i>5.</i><i> NUEVAS ALTERNATIVAS FRENTE A LA CRISIS DE LA RESPONSABILIDAD M&Eacute;DICA </i></b></p>      <p>En Italia, como en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses del mundo, el n&uacute;mero de las acciones judiciales que se adelantan contra m&eacute;dicos y estructuras sanitarias se acrecienta d&iacute;a a d&iacute;a, y el intento por resarcir del mejor modo posible los da&ntilde;os ocasionados a los pacientes ocupa una posici&oacute;n central en la aspiraci&oacute;n no s&oacute;lo de la jurisprudencia, sino tambi&eacute;n de la sociedad entera. Esta compleja situaci&oacute;n ha hecho que las normas sobre responsabilidad m&eacute;dica a&uacute;n contin&uacute;en siendo objeto de gran atenci&oacute;n, por lo tanto, comienzan a debatirse diversas alternativas para hacer frente a la crisis de la responsabilidad m&eacute;dica. El contenido de estas alternativas, no obstante su notable inter&eacute;s, ser&aacute; relacionado a continuaci&oacute;n, pero de modo breve, pues no forman parte del contenido central de este escrito. </p>      <p><b><i>5.1</i><i> La creaci&oacute;n de un seguro obligatorio de responsabilidad civil </i></b></p>      <p>Desde ya se vislumbra que, en el campo de la responsabilidad m&eacute;dica, Italia probablemente implementar&aacute; un sistema de aseguraci&oacute;n obligatoria.<sup><a name="nu93"></a><a href="#num93">93</a></sup> La mejor muestra de ello se observa en la propuesta<sup><a name="nu94"></a><a href="#num94">94</a></sup> que en la actualidad se encuentra en debate, correspondiente a la introducci&oacute;n, por v&iacute;a legislativa, de un seguro obligatorio de responsabilidad civil para todos aquellos que ejercitan la profesi&oacute;n m&eacute;dica, incluidas las estructuras hospitalarias, con la previsi&oacute;n, adem&aacute;s, de una acci&oacute;n directa de la v&iacute;ctima contra la compa&ntilde;&iacute;a aseguradora y la indicaci&oacute;n de una serie de t&eacute;rminos perentorios para la formulaci&oacute;n de una propuesta de liquidaci&oacute;n. </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Parte de los autores<sup><a name="nu95"></a><a href="#num95">95</a></sup> considera que la implementaci&oacute;n de un r&eacute;gimen de obligatoriedad del seguro ser&iacute;a la soluci&oacute;n al problema del elevado n&uacute;mero de denuncias que se presentan contra el sector m&eacute;dico, pues ofrecer&iacute;a a las partes en conflicto un equilibrado nivel de tutela. En efecto, se reforzar&iacute;a la tutela del paciente frente a la mejor posibilidad de ser indemnizado por parte de una compa&ntilde;&iacute;a aseguradora y se proteger&iacute;a al gremio m&eacute;dico de los muchos procesos judiciales que se adelantan en su contra, hecho que evita el recurso a peligrosos fen&oacute;menos de medicina defensiva. </p>      <p>Pero, no obstante dichos beneficios, de manera acertada se mueven tambi&eacute;n diversas cr&iacute;ticas a la introducci&oacute;n de un r&eacute;gimen de seguro obligatorio,<sup><a name="nu96"></a><a href="#num96">96</a></sup> de las cuales algunas indican, por ejemplo, que con la adopci&oacute;n de dicho sistema, en &uacute;ltimas, no se logra cumplir el importante objetivo que en el fondo se busca, esto es, reducir los da&ntilde;os provocados por culpa de los m&eacute;dicos y de las estructuras hospitalarias; adem&aacute;s, se corre el riesgo de que se produzca una p&eacute;rdida excesiva de conciencia de la propia responsabilidad, por lo tanto, reiteradamente viene se&ntilde;al&aacute;ndose que es indispensable una consideraci&oacute;n previa de los presupuestos esenciales para su respectiva operatividad. </p>      <p><b><i>5.2</i><i> El ejercicio del </i>risk management <i>como mecanismo de control del riesgo </i></b></p>      <p>Para nadie es desconocido que las compa&ntilde;&iacute;as aseguradoras soportan un gran peso dada la evoluci&oacute;n en el campo de la responsabilidad civil m&eacute;dica. En efecto, los estudios muestran que muchas de ellas han tenido que retirarse del mercado a consecuencia de las p&eacute;rdidas insostenibles, pues las indemnizaciones han crecido a tasas muy superiores a aqu&eacute;llas de la inflaci&oacute;n general. Los an&aacute;lisis de los expertos se&ntilde;alan que las modificaciones realizadas al objeto de la prestaci&oacute;n m&eacute;dica hacen necesario un diverso y m&aacute;s moderno tratamiento del riesgo, caracterizado por la uni&oacute;n seguro-prevenci&oacute;n. </p>      <p>Desde este postulado, las compa&ntilde;&iacute;as aseguradoras cubrir&iacute;an los eventos no eliminables a trav&eacute;s de la prevenci&oacute;n y se pondr&iacute;a a cargo de quien ha producido el riesgo el deber de prevenirlo por medio de la &uacute;nica alternativa practicable, cual es la introducci&oacute;n de metodolog&iacute;as de <i>risk management </i>en la actividad m&eacute;dica.<sup><a name="nu97"></a><a href="#num97">97</a></sup><i> Risk management </i>entendido como una funci&oacute;n empresarial que tiene el objetivo de identificar, valorar y controlar desde el punto de vista econ&oacute;mico los riesgos que pueden constituir da&ntilde;o al patrimonio de la empresa.<sup><a name="nu98"></a><a href="#num98">98</a></sup> Si bien se discute que la transposici&oacute;n de estas reglas empresariales a las entidades sanitarias no es f&aacute;cil, en raz&oacute;n de los m&uacute;ltiples factores variables a consecuencia de la evoluci&oacute;n cient&iacute;fica y tecnol&oacute;gica,<sup><a name="nu99"></a><a href="#num99">99</a></sup> con su ejercicio se lograr&iacute;a revisar el funcionamiento interno de cada entidad hospitalaria, a efectos de identificar las causas de los errores y, de modo consecuente, ejecutar mecanismos para su control o eliminaci&oacute;n. </p>      <p>A fin de que estas medidas de prevenci&oacute;n resulten eficaces, las compa&ntilde;&iacute;as tambi&eacute;n proponen, por ejemplo, que las entidades sanitarias no renuncien a la acci&oacute;n de repetici&oacute;n contra sus dependientes responsables por dolo o culpa grave; adem&aacute;s, para dar certeza a la entidad del m&aacute;ximo asegurado, que puede ser desvalorizado en casos de da&ntilde;os tard&iacute;os, se&ntilde;alan necesaria la estipulaci&oacute;n de cl&aacute;usulas <i>claims made</i><sup><a name="nu100"></a><a href="#num100">100</a></sup> en el contenido de los contratos de seguro, no obstante las consecuencias da&ntilde;osas que este tipo de convenciones trae para los asegurados. </p>      <p><b><i>5.3</i><i> El modelo franc&eacute;s: la creaci&oacute;n de un sistema de responsabilidad civil unido a reglas de seguridad social </i></b></p>      <p>La nueva Ley francesa 303 del 4 marzo del 2002<sup><a name="nu101"></a><a href="#num101">101</a></sup> se ha reconocido como un gran avance en el campo de la responsabilidad civil m&eacute;dica, pues establece un sistema de indemnizaci&oacute;n de los da&ntilde;os ocasionados al paciente, aun en ausencia de un comportamiento culposo del m&eacute;dico.<sup><a name="nu102"></a><a href="#num102">102</a></sup></p>      <p>Este modelo, considerado como una importante reforma que prev&eacute; un sistema de reparaci&oacute;n de los riesgos sanitarios,<sup><a name="nu103"></a><a href="#num103">103</a></sup> consagra una regla especial de resarcimiento<sup><a name="nu104"></a><a href="#num104">104</a></sup> conforme a la cual aquellos da&ntilde;os no imputables a culpa del m&eacute;dico (o de la estructura sanitaria) &mdash;<i>accidents m&eacute;dicaux, affections iatrog&egrave;nes et infections nosocomiales&mdash;</i><sup><a name="nu105"></a><a href="#num105">105</a></sup> ser&aacute;n reparables a t&iacute;tulo de <i>solidaridad nacional</i><sup><a name="nu106"></a><a href="#num106">106</a></sup> cuando presenten "un <i>caract&egrave;re de gravit&eacute; </i>&#91;car&aacute;cter de gravedad&#93; apreciable con relaci&oacute;n a la p&eacute;rdida de la capacidad funcional y a las consecuencias sobre la vida privada y profesional, estimable teniendo en cuenta el porcentaje de la incapacidad permanente".<sup><a name="nu107"></a><a href="#num107">107</a></sup></p>      <p>En consecuencia, por ejemplo, respecto al problema de ocurrencia m&aacute;s frecuente, es decir, las infecciones hospitalarias producidas en el interior de <i>&eacute;tablissement, service ou organisme intervenant en mati&egrave;re de sant&eacute;</i>,<sup><a name="nu108"></a><a href="#num108">108</a></sup> la nueva ley dispone que la estructura en cuesti&oacute;n ser&aacute; responsable de <i>plein droit </i>&#91;pleno derecho&#93;,<sup><a name="nu109"></a><a href="#num109">109</a></sup> salvo la prueba de una causa extra&ntilde;a, pues en caso de que esta &uacute;ltima sea demostrada, la reparaci&oacute;n se llevar&aacute; a cabo gracias a la intervenci&oacute;n de un mecanismo de solidaridad nacional. Por otra parte, cuando el responsable es una persona f&iacute;sica, se dispone que &eacute;sta responde del da&ntilde;o causado como consecuencia de la infecci&oacute;n hospitalaria cuando la v&iacute;ctima pruebe la culpa; sin embargo, en ausencia de esta espec&iacute;fica prueba se configura de nuevo el <i>al&eacute;a nosocomial </i>y para su reparaci&oacute;n operar&aacute; tambi&eacute;n la solidaridad nacional. </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Como puede observarse, con esta reforma no s&oacute;lo se excluye a los profesionales del deber de reparar aquellos perjuicios donde s&oacute;lo la fatalidad es responsable, sino tambi&eacute;n se mejoran las condiciones de las v&iacute;ctimas, pues en estos casos cuentan con la posibilidad de obtener una indemnizaci&oacute;n gracias a un mecanismo de colectivizaci&oacute;n del riesgo. Sin embargo, no debe perderse de vista que la reparaci&oacute;n a trav&eacute;s de la solidaridad nacional es de naturaleza subsidiaria, es decir, opera solamente en aquellos casos donde la responsabilidad de los m&eacute;dicos y establecimientos hospitalarios no est&aacute; comprometida, por lo tanto, en principio, rige el modelo de responsabilidad de <i>pleno derecho</i>, el cual funda la obligaci&oacute;n de reparar las consecuencias del riesgo terap&eacute;utico en una obligaci&oacute;n de seguridad considerada como una obligaci&oacute;n de resultado, hecho que instaura as&iacute; un nuevo sistema de responsabilidad donde los riesgos inherentes a la medicina son puestos a cargo de quien la ejercita. </p>     <p>No obstante los beneficios que puede traer consigo este nuevo modelo franc&eacute;s, parte de la doctrina italiana manifiesta que este sistema 'combinado' de responsabilidad civil y seguridad nacional, que hab&iacute;a sido apenas mencionado de modo gen&eacute;rico en la ley que instaur&oacute; el "Fondo de garant&iacute;a para las v&iacute;ctimas de accidentes de tr&aacute;nsito",<sup><a name="nu110"></a><a href="#num110">110</a></sup> est&aacute; muy lejos de llevarse a cabo en Italia.<sup><a name="nu111"></a><a href="#num111">111</a></sup> Sin embargo, se se&ntilde;ala que la introducci&oacute;n de la figura del da&ntilde;o biol&oacute;gico en la nueva disciplina de "la aseguraci&oacute;n de los accidentes de trabajo y enfermedades profesionales"<sup><a name="nu112"></a><a href="#num112">112</a></sup> lleva consigo un significativo cambio hacia el deseado sistema de la solidaridad nacional. </p>  <ol>El paso del da&ntilde;o biol&oacute;gico del <i>'diritto vivente' </i>al <i>'diritto vigente</i>'<sup><a name="nu113"></a><a href="#num113">113</a></sup> puede constituir una etapa fundamental en la fundaci&oacute;n de la 'nueva' responsabilidad civil, basada en el resarcimiento del da&ntilde;o a la persona y abierta, sobre la base del <i>trait d'union </i>del da&ntilde;o biol&oacute;gico, a la 'combinaci&oacute;n' con los mecanismos indemnizatorios de la 'solidaridad nacional'.<sup><a name="nu114"></a><a href="#num114">114</a></sup>    </ol>      <p>Finalmente, no debe perderse de vista que, dados los avances de la ciencia m&eacute;dica, cada vez se hace m&aacute;s necesario que la atenci&oacute;n se dirija hacia la protecci&oacute;n de las v&iacute;ctimas y hacia la prevenci&oacute;n de los da&ntilde;os evitables, y, en lo que respecta a los da&ntilde;os debidos no a la culpa del m&eacute;dico sino a la fatalidad (a lo inevitable), es justo que el paciente sea indemnizado a t&iacute;tulo de solidaridad nacional. </p>      <p><b><i>6.</i><i> CONCLUSI&Oacute;N </i></b></p>      <p>El sistema colombiano, siguiendo la tradici&oacute;n francesa y en contraposici&oacute;n al modelo italiano (que establece un mismo r&eacute;gimen de responsabilidad contractual aplicable tanto a la entidad p&uacute;blica como privada), instituye un sistema diferencial seg&uacute;n que el evento involucre la responsabilidad de un ente p&uacute;blico o de un ente privado, es decir, considera que la responsabilidad del Estado es independiente de la responsabilidad reglamentada en el c&oacute;digo civil, lo cual trae consigo, obviamente, una dualidad en el tratamiento de las v&iacute;ctimas de da&ntilde;os originados por un acto m&eacute;dico. </p>      <p>En efecto, el modelo colombiano, que consagra la culpa como &uacute;nica fuente de responsabilidad m&eacute;dica, establece como regla general<sup><a name="nu115"></a><a href="#num115">115</a></sup> un sistema de responsabilidad <i>contractual</i> bajo el dominio del derecho privado, basado en la <i>culpa probada</i>,<sup><a name="nu116"></a><a href="#num116">116</a></sup> el cual regula los casos donde se compromete la responsabilidad de los hospitales privados, es decir, las relaciones particulares m&eacute;dico-paciente. Por su parte, respecto a los eventos de responsabilidad de los hospitales p&uacute;blicos, la jurisprudencia administrativa ha elaborado un modelo distinto al de la jurisdicci&oacute;n civil, pues establece un sistema de responsabilidad <i>extracontractual</i>, bajo el dominio del derecho p&uacute;blico, basado en la <i>culpa presunta del servicio</i>. </p>      <p>Este sistema de responsabilidad m&eacute;dica y hospitalaria de derecho p&uacute;blico, elaborado por la jurisprudencia dada la ausencia de una legislaci&oacute;n espec&iacute;fica que la regulara,<sup><a name="nu117"></a><a href="#num117">117</a></sup> destaca a Colombia por la aplicaci&oacute;n de un <i>principio general de presunci&oacute;n de culpa</i>, el cual, sin embargo, se ha criticado ampliamente por constituir una posible aplicaci&oacute;n de la responsabilidad objetiva, pues, entre otras cosas, se afirma que en la mayor&iacute;a de los casos la prueba liberatoria resulta dif&iacute;cil de aportar.<sup><a name="nu118"></a><a href="#num118">118</a></sup></p>      <p>A diferencia de Francia (que pese a las fuertes cr&iacute;ticas en raz&oacute;n de la alteraci&oacute;n de los principios rectores que se&ntilde;alan la culpa como fundamento irremplazable de la responsabilidad en el ejercicio de la medicina, ha instaurado el novedoso sistema de responsabilidad m&eacute;dica sin culpa para los casos de riesgo terap&eacute;utico), Colombia no posee dentro de su r&eacute;gimen jur&iacute;dico norma alguna que facilite la aplicaci&oacute;n de este modelo de responsabilidad. En efecto, por ejemplo, para los casos de infecciones hospitalarias, Colombia consagra una responsabilidad de naturaleza contractual, pero basada en la culpa de las cl&iacute;nicas y hospitales, e Italia, de igual modo, recurre en estos casos a los instrumentos generales, pues no cuenta con sistemas especiales al respecto. </p>      <p>Por otra parte, es de resaltar la novedosa tesis italiana, que reconoce una responsabilidad aut&oacute;noma de la entidad sanitaria, independiente de la conducta culposa del m&eacute;dico, la cual trae consigo el reconocimiento del da&ntilde;o por ineficiencia organizativa y se basa en la diligencia que debe observar la entidad al poner a disposici&oacute;n todos los instrumentos indispensables para el cumplimiento de la obligaci&oacute;n a su cargo. Esta teor&iacute;a, que tambi&eacute;n se ha criticado por llevar consigo una posible objetivaci&oacute;n de la responsabilidad, es aplaudida por aquellos que consideran que esta nueva figura comporta una mayor protecci&oacute;n de los intereses del paciente. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Respecto al seguro de responsabilidad civil, se considera que es oportuno pensar en la viabilidad o no que traer&iacute;a consigo la implantaci&oacute;n de un sistema de seguro obligatorio tambi&eacute;n para Colombia, pues las entidades hospitalarias est&aacute;n invirtiendo la mayor parte de su presupuesto en el pago de indemnizaciones, lo cual genera graves consecuencias de medicina defensiva y de prestaci&oacute;n de servicios de salud deficientes. Sin embargo, debe analizarse cuidadosamente su implementaci&oacute;n ya que un cambio de tal envergadura trae consigo grandes cambios estructurales. Resulta por lo tanto necesario examinar si dada la realidad pol&iacute;tica y econ&oacute;mica de nuestro pa&iacute;s existen presupuestos realmente viables para la creaci&oacute;n de dicho sistema. </p>     <p>Finalmente, es importante destacar c&oacute;mo la responsabilidad m&eacute;dica se est&aacute; uniendo estrechamente al fen&oacute;meno del seguro y se est&aacute; dirigiendo hacia un sistema de seguridad social que garantiza la indemnizaci&oacute;n de los da&ntilde;os ocasionados al paciente en el curso o con ocasi&oacute;n de un tratamiento m&eacute;dico-quir&uacute;rgico. </p> <hr>     <p><font size="3"><b>Notas al pie</b></font></p>  <sup><a name="num1"></a><a href="#nu1">1</a></sup>Para R. De Matteis (La responsabilit&agrave; medica. Un sottosistema della responsabilit&agrave; civile, Padova, 1995, p. X) la estructura sanitaria est&aacute; en grado de favorecer la integraci&oacute;n de las competencias y el trabajo en equipo, y de correr con el elevado costo de maquinarias altamente sofisticadas y de r&aacute;pida obsolescencia t&eacute;cnica, cuyo empleo se hace necesario, dada la exigencia de impulsar al m&aacute;ximo la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica.    <br>  <sup><a name="num2"></a><a href="#nu2">2</a></sup>Cfr. Ponzanelli, G., "La responsabilit&agrave; medica ad un bivio. Assicurazione obligatoria, sistema residuale no-fault o risk management", en Danno e Resp., No. 4, 2003, p. 428.    <br>  <sup><a name="num3"></a><a href="#nu3">3</a></sup>Es importante se&ntilde;alar como, en oposici&oacute;n al actual sistema italiano, Colombia consagra una tradicional responsabilidad de naturaleza extracontractual para el m&eacute;dico dependiente de la estructura sanitaria p&uacute;blica.    <br>  <sup><a name="num4"></a><a href="#nu4">4</a></sup>La Casaci&oacute;n italiana &mdash;Cass. 22 de enero de 1999, No. 589, en Foro It., 1999, I, pp. 3338-3342&mdash; cambi&oacute; radicalmente el criterio sostenido por mucho tiempo, que afirmabaque tambi&eacute;n la responsabilidad del m&eacute;dico que trabaja en la estructura sanitaria p&uacute;blica es de naturaleza contractual. En t&eacute;rminos generales, la Corte de Casaci&oacute;n se&ntilde;ala que la naturaleza contractual es consecuencia de la violaci&oacute;n de una obligaci&oacute;n de comportamiento o de diligencia profesional originados en la relaci&oacute;n contractual de hecho o contrato social existente entre el paciente que se dirige a la estructura sanitaria y el m&eacute;dico que, en el interior de la organizaci&oacute;n, le es asignado el paciente para su cura. Cfr. Entre otros Carbone, V., "La responsabilit&agrave; del medico ospedaliero come responsabilit&agrave; da contratto", en Danno e Resp., No. 3, 1999, 294. Esta nueva teor&iacute;a alude a la doctrina alemana del "contrato social", donde se admite que las obligaciones (de comportamiento) pueden surgir de relaciones contractuales de hecho (donde el contacto en que entran los sujetos no constituye una hip&oacute;tesis negocial), y cuyo incumplimiento permite hablar de responsabilidad contractual aunque el hecho generador no sea el contrato. Somma, A. Temi e problemi de diritto comparato. Diritto comunitario vs. Diritto comune europeo, tomo IV, Torino, 2003. pp. 167 y ss. Para una profundizaci&oacute;n sobre las relaciones contractuales de hecho y el contrato social v&eacute;ase Roppo, V., "Il contratto", en Trattato di diritto privato a cura di Iudica e Zatti, Milano, 2001, p. 40.    <br>  <sup><a name="num5"></a><a href="#nu5">5</a></sup>R&eacute;gimen uniforme que permite aplicar la misma disciplina a hip&oacute;tesis diferenciables bajo el perfil de su encuadramiento en &aacute;mbito contractual o extracontractual, pero homog&eacute;neas por tener una ra&iacute;z com&uacute;n en la ejecuci&oacute;n no diligente de una prestaci&oacute;n sanitaria. Cfr. De Matteis, R. "La responsabilit&agrave; medica tra scientia iuris e regole di formazione giurisprudenziale", en Danno e Resp., No. 7, 1999, p.785.    <br>  <sup><a name="num6"></a><a href="#nu6">6</a></sup> Es importante indicar que el sistema italiano permite el concurso de responsabilidad contractual y extracontractual. Por lo tanto, esta regla se ha aplicado en el &aacute;mbito de la responsabilidad m&eacute;dica, con el argumento que la negligencia m&eacute;dica puede al mismo tiempo ser causa de incumplimiento de la obligaci&oacute;n asumida por el m&eacute;dico en el contrato de obra profesional, y hecho productor de un da&ntilde;o injusto en cuanto lesivo del derecho constitucional a la salud. En tal evento, es el juez quien debe decidir, bas&aacute;ndose en el principio iura novit curia, qu&eacute; normas aplicar. De Matteis, "La responsabilit&agrave; medica tra scientia iuris e regole di formazione giurisprudenziale", <i>op. cit.</i>, p. 784.    <br>  <sup><a name="num7"></a><a href="#nu7">7</a></sup>Al inicio oper&oacute; una contractualizaci&oacute;n de las obligaciones de protecci&oacute;n de la salud del paciente, es decir, se reconoc&iacute;a tutela no s&oacute;lo al inter&eacute;s crediticio, sino tambi&eacute;n a aqu&eacute;l de la protecci&oacute;n de la salud. Sin embargo, se dec&iacute;a tambi&eacute;n que una vez tales obligaciones fueran incluidas en la estructura de la relaci&oacute;n obligatoria, se eliminar&iacute;a la posibilidad de sancionar su violaci&oacute;n con una acci&oacute;n extracontractual y se deber&iacute;a entonces excluir el concurso de responsabilidades. Cfr. entre otros, Somma, <i>op. cit.</i>, p. 169. De Matteis, "La responsabilit&agrave; medica tra scientia iuris e regole di formazione giurisprudenziale", <i>op. cit.</i>, p. 785.</p>     <br>  <sup><a name="num8"></a><a href="#nu8">8</a></sup>V&eacute;ase nota 3. La Cass. 22 de enero de 1999, No. 589, <i>op. cit.</i>, recurre a la "relaci&oacute;n contractual de hecho" para justificar la configuraci&oacute;n de una obligaci&oacute;n de cura diligente que en s&iacute; asume la protecci&oacute;n de la salud del paciente. Obligaci&oacute;n de protecci&oacute;n cuyo reconocimiento no puede prescindir del contexto contractual en el cual se radica. De Matteis, "La responsabilit&agrave; medica tra scientia iuris e regole di formazione giurisprudenziale", <i>op. cit.</i>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  <sup><a name="num9"></a><a href="#nu9">9</a></sup>V&eacute;ase nota 3. Se teme que en el futuro la jurisprudencia aplique la teor&iacute;a del contrato social de modo arbitrario y artificioso cada vez que se configure, entre dos sujetos, una situaci&oacute;n de fuerte affidamento en el comportamiento del otro. Cfr. Izzo, U. y Pascuzzi, G. (dirs.). La responsabilit&agrave; medica nella provincia autonoma di Trento. Il fenomeno. I problemi. Le possibili soluzioni., Trento, 2003, p. 61. Dentro de la teor&iacute;a del contrato social, el affidamento hace relaci&oacute;n, en t&eacute;rminos generales, al modo como la voluntad de una de las partes es percibida por la otra. En particular, se se&ntilde;ala que la voluntad objetivamente manifestada al exterior es percibida, por la otra parte, en su significado socialmente t&iacute;pico y sobre este significado hace affidamento, es decir, organiza las propias posiciones, iniciativas y expectativas en funci&oacute;n de un contrato estable entre &eacute;l y el declarante. Para una profundizaci&oacute;n v&eacute;ase Roppo, Il contratto, <i>op. cit.</i>, p. 39.    <br>  <sup><a name="num10"></a><a href="#nu10">10</a></sup>El esquema formal tradicional de la responsabilidad civil en Italia puede consultarse en Alpa, G., "La    responsabilit&agrave; medica", en <i>Resp. Civ. Prev.,</i> 1999, pp. 316 y ss.    <br>  <sup><a name="num11"></a><a href="#nu11">11</a></sup>Art. 32, Constituci&oacute;n italiana: "La Rep&uacute;blica tutela la salud como derecho fundamental del individuo e inter&eacute;s de la colectividad y garantiza la atenci&oacute;n gratuita a los indigentes. Nadie puede ser obligado a recibir un tratamiento sanitario, sino por disposici&oacute;n legal. La ley no puede violar en ning&uacute;n caso, los l&iacute;mites que impone el respeto de la persona humana" &#91;traducci&oacute;n de la autora&#93;.    <br>  <sup><a name="num12"></a><a href="#nu12">12</a></sup>La transformaci&oacute;n de la USL (Unidad Sanitaria Local) en empresa, dotada de autonom&iacute;a organizativa, administrativa, patrimonial, contable y t&eacute;cnica, permite hablar de responsabilidad por los da&ntilde;os derivados de carencias estructurales y organizativas. Cfr. Cass. 27 de julio de 1998, No. 7336 y Trib. Genova, 30 marzo 1998, en Resp. Civ. Prev., 1999, nota 23, p. 1011, con nota de M. Gorgoni, "Disfunzioni tecniche e di organizazzione sanitaria e responsabilit&agrave; professionale medica", en Res. Civ. Prev., vol. LXIV, Nos. 4-5, 1999, pp. 995-1017.    <br>  <sup><a name="num13"></a><a href="#nu13">13</a></sup>Cfr. Alpa, La responsabilit&agrave; medica, <i>op. cit.</i>, p. 316 y ss; Simone, R., "La responsabilit&agrave; de la estructura sanitaria pubblica e privata", en Danno e Resp., Milano, No.1, 2003, p. 6.    <br>  <sup><a name="num14"></a><a href="#nu14">14</a></sup>El modelo de la responsabilidad de la estructura ha sido desarrollado por la secci&oacute;n segunda de la Corte de Casaci&oacute;n italiana que, en contraposici&oacute;n a la secci&oacute;n tercera (que ha optado por la reconstrucci&oacute;n unitaria de la responsabilidad del m&eacute;dico dependiente), considera que es una figura m&aacute;s amplia, en cuanto est&aacute; ligada a las m&uacute;ltiples prestaciones derivadas de la relaci&oacute;n con los pacientes. Cfr. Simone, <i>op. cit.</i>, nota 51, pp. 12-13.    <br>  <sup><a name="num15"></a><a href="#nu15">15</a></sup>Cfr. Monateri, P. G., "La responsabilit&agrave; civile", en Sacco, R. (dir.), Trattato di diritto civile, Torino, 1998, p. 767.    <br>  <sup><a name="num16"></a><a href="#nu16">16</a></sup>Cfr. Roppo, V., Istituzioni di Diritto Privato, Bologna, 1998, p. 501.    <br>  <sup><a name="num17"></a><a href="#nu17">17</a></sup>Cfr. Cass. 17 de mayo de 1965, No. 926 y 5 enero 1979, No. 31, en Giur. It., 1979, I, 1, 954. Cfr. tambi&eacute;n Cerrai, A. y Gianfrancheschi, M., "Sulla natura della responsabilit&agrave; medica", en AA. VV., La responsabilit&agrave; medica, Milano, 1982, p. 155.    <br>  <sup><a name="num18"></a><a href="#nu18">18</a></sup>Cfr. Cass. 25 de julio de 1967, No. 1950, en Resp. Civ. Prev, 1968, p. 243. Cass. 13 de noviembre de 1970, No. 2392, en Giur. It., 1971, I, 1, p. 622. Cerrai y Gianfrancheschi, <i>op. cit.</i>, p. 154    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  <sup><a name="num19"></a><a href="#nu19">19</a></sup>Puede consultarse en Foro It., 1979, I, p. 4 y en Giur. It., 1978, I, 1, p. 593. Se considera que la evoluci&oacute;n en materia de responsabilidad de las entidades hospitalarias p&uacute;blicas tuvo inicio con la Sentencia de Casaci&oacute;n del 11 mayo 1973, No. 1368, Cfr. Fiori, A., Medicina legale della responsabilit&agrave; medica, Milano, 1999, p. 344.    <br>  <sup><a name="num20"></a><a href="#nu20">20</a></sup>Responsabilidad por violaci&oacute;n de aquel contrato celebrado entre el particular y la entidad, el cual se perfecciona en el momento en que el paciente se dirige a la entidad para cualquier prestaci&oacute;n diagn&oacute;sticaterap&eacute;utica. Cfr., entre otros, a De Matteis, "La responsabilit&agrave; medica", <i>op. cit.</i>, p. 254. La naturaleza contractual, fundada en el consentimiento que el paciente otorga al tratamiento sanitario, de cierto modo vino a ser recalcada con la reforma de la Ley 833 de 1978, dada la relevancia que se le otorg&oacute; a la libre voluntad del paciente, no s&oacute;lo en la escogencia de su m&eacute;dico de confianza y del lugar para la cura, sino tambi&eacute;n al consentimiento para someterse a los controles cl&iacute;nicos y a los tratamientos sanitarios. Alpa, "La responsabilit&agrave; medica", <i>op. cit.</i>, p. 332. La Ley 833 de 1978 constituye la reforma a la disciplina de las unidades sanitarias locales (USL).    <br>  <sup><a name="num21"></a><a href="#nu21">21</a></sup>&#91;Traducci&oacute;n de la autora&#93; Esta tendencia ha sido confirmada por numerosas decisiones de la jurisprudencia, como la del Tribunal de Vicenza del 27 de enero de 1990, en Nuova Giur. Civ. Comm., 1990, I, p. 734. Cfr. tambi&eacute;n Simone, <i>op. cit.</i>, p. 6., seg&uacute;n el cual la naturaleza de la relaci&oacute;n existente entre la estructura p&uacute;blica y el paciente se encuadr&oacute; tambi&eacute;n en el &aacute;mbito contractual, por el reconocimiento de una igualdad de posiciones entre los dos sujetos y la ausencia de una posici&oacute;n de poder del Estado o del ente p&uacute;blico que presta el servicio.    <br>  <sup><a name="num22"></a><a href="#nu22">22</a></sup>En Italia para este tipo de eventos se aplica la regla de la responsabilidad ordinaria (diez a&ntilde;os)    consagrada en el art. 2946 del C&oacute;digo Civil. En cambio, la prescripci&oacute;n del resarcimiento en caso de    hecho il&iacute;cito extracontractual (art. 2947) se rige por t&eacute;rminos breves (cinco a&ntilde;os).    <br>  <sup><a name="num23"></a><a href="#nu23">23</a></sup>V&eacute;ase Infra 1.2, 1.3.    <br>  <sup><a name="num24"></a><a href="#nu24">24</a></sup>Cfr. Fiori, <i>op. cit.</i>, p. 323. Haciendo una diferenciaci&oacute;n con el contrato de obra, se&ntilde;ala que en el contrato de      obra profesional la prestaci&oacute;n consiste en la realizaci&oacute;n de un determinado comportamiento respecto a un      resultado. El car&aacute;cter intelectual involucra un contenido discrecional en la actuaci&oacute;n, el cual se traduce en una      libertad del profesional para escoger los medios para realizar el encargo recibido. Dicha discrecionalidad tiene      origen en la naturaleza de la actividad que comporta, como caracter&iacute;stica peculiar, la libertad de actuaci&oacute;n.    <br>  <sup><a name="num25"></a><a href="#nu25">25</a></sup>Destacables en este sentido son las sentencias de la Corte de Casaci&oacute;n: Cass. 21 de diciembre de 1978, No. 6141, <i>op. cit.</i>, p. 953; 1 marzo 1988 No. 2144, en Nuova Giur. Civ. Comm., 1988, I, p. 604. Cfr. tambi&eacute;n Alpa, "La responsabilit&agrave; medica", <i>op. cit.</i>, p. 330.    <br>  <sup><a name="num26"></a><a href="#nu26">26</a></sup>Si bien no constituye materia de este escrito, es importante anotar que respecto a la responsabilidad del m&eacute;dico dependiente de un ente p&uacute;blico se se&ntilde;ala que, dado el contenido de la prestaci&oacute;n, en estos casos no se aplican las normas que regulan la responsabilidad de los empleados civiles del Estado por los actos realizados en violaci&oacute;n de derechos de los ciudadanos, ni el art. 28 constitucional, sino el derecho contractual fundado en el art. 2230 (prestaci&oacute;n de obra intelectual) y, en particular, el art. 2236 del C&oacute;digo Civil italiano. Cfr. De Matteis, "La responsabilit&agrave; medica", <i>op. cit.</i>, p. 261. Alpa, "La responsabilit&agrave; medica", <i>op. cit.</i>, p. 333. Por otra parte, seg&uacute;n Visintini, G. (Tratado de la responsabilidad civil. La culpa como criterio de imputaci&oacute;n de la responsabilidad, tomo 1, Buenos Aires, s. e, 1999, p. 286) el reconocimiento del car&aacute;cter contractual de la actividad desarrollada por los entes p&uacute;blicos que administran el servicio sanitario lleva a excluir que el m&eacute;dico dependiente sea equiparado a un empleado civil que desarrolla una actividad administrativa. Cfr. Cass. 1de marzo de 1988, No. 2144, <i>op. cit.</i>, p. 300.    <br>  <sup><a name="num27"></a><a href="#nu27">27</a></sup>V. Infra III, 1-2. Para una profundizaci&oacute;n sobre las cr&iacute;ticas a la aplicaci&oacute;n anal&oacute;gica del art. 2236 a la estructura sanitaria, se remite a De Matteis, "La responsabilit&agrave; medica", <i>op. cit.</i>, p. 295.    <br>  <sup><a name="num28"></a><a href="#nu28">28</a></sup>La imputaci&oacute;n de la responsabilidad conforme al art. 1228 constituye la tendencia mayoritaria. Sin embargo, existen casos donde la jurisprudencia aplica el art. 2049 (responsabilidad extracontractual de amos, patronos y comitentes) y argumenta que entre la entidad p&uacute;blica y el m&eacute;dico dependiente no existe un v&iacute;nculo de car&aacute;cter privado, sino una relaci&oacute;n org&aacute;nica o de dependencia. Cfr. Alpa, "La responsabilit&agrave; medica", <i>op. cit.</i>, p. 330. En Italia, el art. 1228 del C&oacute;digo Civil, que regula la responsabilidad por el hecho de los auxiliares, se ubica dentro de la normatividad correspondiente al incumplimiento de las obligaciones. Se consideran auxiliares del deudor no s&oacute;lo aqu&eacute;llos a quienes se conf&iacute;a, en todo o en parte, la ejecuci&oacute;n de la prestaci&oacute;n, sino tambi&eacute;n aquellos que cooperan con el deudor en la fase preparatoria de la misma prestaci&oacute;n. La sentencia del Tribunal de Napoli del 13 febrero 1997, en Nuova Giur. Civ. Comm., 1997, I, p. 984, se&ntilde;ala que la entidad responde seg&uacute;n el art. 1228, puesto que el m&eacute;dico viene considerado como auxiliar no obstante que la prestaci&oacute;n est&eacute; constituida por una libre actividad profesional y no obstante el intuitus personae que une el paciente al m&eacute;dico y no a la entidad. Cfr., entre otros, Ceccherini, G., "Responsabilit&agrave; per fatto degli ausiliari. Clausole di esonero da responsabilit&agrave;. Artt. 1228-1229", en Busnelli, F. (dir.), Il codice civile. Commentario, Milano, 2003, p. 110. Cfr., Monateri, <i>op. cit.</i>, p. 769. Cass. 8 de enero de 1999, No. 103, en Resp. Civ. Prev., 1999, p. 689 con nota de Sanna, I mille volti della responsabilit&agrave; medica. La responsabilit&agrave; medica: la responsabilit&agrave; della casa di cura privata.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  <sup><a name="num29"></a><a href="#nu29">29</a></sup>En el derecho italiano la regla general en materia de prueba, consagrada para eventos de il&iacute;cito extracontractual, art. 2697 inc. 1 del C&oacute;digo Civil (quien desea hacer valer un derecho en juicio debe probar los hechos que constituyen su fundamento), encuentra una derogaci&oacute;n parcial en materia contractual, pues al acreedor le es suficiente probar el da&ntilde;o causado por el incumplimiento, mientras es el deudor quien deber&aacute; probar que el incumplimiento sea debido a una causa de la cual &eacute;l no debe responder (art. 1218 del C&oacute;digo Civil). Es decir, en principio, en el campo extracontractual la culpa debe probarse mientras que en materia contractual &eacute;sta se presume mediante una parcial inversi&oacute;n de la carga de la prueba a cargo del deudor, que se justifica en el hecho de que el deudor tiene poca posibilidad de probar las causas del incumplimiento, pues &eacute;stas han tenido lugar en la esfera de actividad u organizaci&oacute;n del deudor. Cfr., entre otros, Trimarchi, P., Istituzioni di dirito privato, Milano, 1998, p. 338. Ceccherini, <i>op. cit.</i>, pp. 104 y ss. Visintini, Tratado de la responsabilidad civil, <i>op. cit.</i>, pp. 274 y ss. Ciatti, A., Responsabilit&agrave; medica e decisione sul fatto incerto, Padova, s. e, 2002, p. 41.    <br>  <sup><a name="num30"></a><a href="#nu30">30</a></sup>Con la aplicaci&oacute;n del art. 1218 se somete al deudor a una rigurosa prueba liberatoria ya que, en vez de demostrar que ha actuado en modo diligente, debe probar que el incumplimiento es debido a una causa a &eacute;l no imputable, es decir, que ha adoptado todas las medidas que la naturaleza de la obligaci&oacute;n, las circunstancias concretas, los conocimientos cient&iacute;ficos y t&eacute;cnicos le impon&iacute;an, es decir, se le imputa un incumplimiento que en el fondo se basa en una causa no imputable (imprevisible, incontrolable, inevitable). En efecto, si la causa permanece desconocida, el deudor es de todos modos obligado al resarcimiento del da&ntilde;o. Trimarchi, <i>op. cit.</i>, p. 339.    <br>  <sup><a name="num31"></a><a href="#nu31">31</a></sup>V. Infra 3.2.    <br>  <sup><a name="num32"></a><a href="#nu32">32</a></sup>Cfr. Stanzione, P. y Zambrano, V. Attivit&agrave; sanitaria e responsabilit&agrave; civile, Milano, 1998, p. 33. Trimarchi, <i>op. cit.</i>, p. 338. Cuando en la responsabilidad contractual se discute la calidad de la prestaci&oacute;n, la regla general del art. 1218 del C&oacute;digo Civil presenta una excepci&oacute;n cuando de obligaciones de medios se trata. En efecto, partiendo de la diferenciaci&oacute;n existente entre obligaciones de resultados y obligaciones de medios, se tiene que, en las primeras, al acreedor (v&iacute;ctima) le basta probar que el resultado no era el esperado y el deudor tendr&aacute; que probar que ello no deriva de una causa a &eacute;l imputable; en cambio, en las segundas, el acreedor (v&iacute;ctima) debe probar la culpa del deudor, pues &eacute;sta constituye el criterio para valorar la calidad de la prestaci&oacute;n y en consecuencia el incumplimiento.    <br>  <sup><a name="num33"></a><a href="#nu33">33</a></sup>La propuesta de directiva comunitaria del Consejo de la Comunidad Europea fue publicada en el Diario Oficial, No. C012 del 18 enero de 1881, p. 0008. Cfr., entre otros, Stoppa, A., "La responsabilit&agrave; del prestatore di servizi in base ad una ricente proposta di direttiva comunitaria", en Riv. Trim. Dir. e Proc. Civ., 1995, pp. 641 y ss. Castronovo, C., "La responsabilit&agrave; del prestatore di servizi nella proposta di direttiva comunitaria", en Foro. It., vol. V, 1994, p. 273. Busnelli, F.; Giardina, F., y Ponzanelli, G. "La responsabilit&agrave; del prestatore di servizi nella proposta comunitaria del 9 novembre 1990 e nel diritto italiano", en Quadrimestre, 1992, pp. 426 y ss. Panzani, L., "Responsabilit&agrave; del prestatore di servizi e tutela del consumatore nella proposta di direttiva Cee", en Impresa, 1992, pp. 1717 y ss.    <br>  <sup><a name="num34"></a><a href="#nu34">34</a></sup>Para algunos autores esta propuesta fue quiz&aacute; el &uacute;ltimo testimonio del entusiasmo que caracteriz&oacute; en esa &eacute;poca a buena parte de la Europa occidental, que pensaba en el inminente paso del criterio de la culpa a una forma de responsabilidad objetiva. Cfr. Ponzanelli, <i>op. cit.</i>, p. 429.    <br>  <sup><a name="num35"></a><a href="#nu35">35</a></sup>La primera versi&oacute;n de la propuesta de directiva fue publicada en GUCE el 27 de febrero de 1989. Es tambi&eacute;n importante se&ntilde;alar que en la propuesta de noviembre de 1989 fueron excluidos expresamente los servicios p&uacute;blicos relativos al mantenimiento de la seguridad nacional, los relativos a los viajes "todo incluido", los relativos a los desechos y basuras e igualmente los da&ntilde;os ya cubiertos por reg&iacute;menes de responsabilidad disciplinados por convenciones internacionales ratificadas por los Estados miembro o por la Comunidad. Cfr. De Matteis, "La responsabilit&agrave; medica", <i>op. cit.</i>, p. 48.    <br>  <sup><a name="num36"></a><a href="#nu36">36</a></sup>Sin embargo, si bien esta propuesta, en su art. 4, daba una definici&oacute;n de da&ntilde;o af&iacute;n a la figura italiana del da&ntilde;o biol&oacute;gico, nada dec&iacute;a acerca del da&ntilde;o moral. Busnelli, F., "Il danno alla persona a giro di boa", en Danno e Resp., No. 3, 2003, p. 239.    <br>  <sup><a name="num37"></a><a href="#nu37">37</a></sup>Castronovo, <i>op. cit.</i>, p. 274. De Matteis, "La responsabilit&agrave; medica", <i>op. cit.</i>, p. XI. Quadri, E., "La responsabilit&agrave; medica tra obbligazioni di mezzi e di risultato", en Danno e Resp, No. 12, 1999, pp. 1165 y ss. Benacchio, G., Diritto privato della comunita europea, Padova, 1998, p. 394. La propuesta encontr&oacute; fuerte oposici&oacute;n por parte del Comitato Economico e Sociale, el Comit&eacute; consider&oacute; que hubiera sido m&aacute;s conveniente colocar el tema de la responsabilidad del prestador de servicios en un contexto m&aacute;s amplio, pues la tendencia de la Comunidad Europea en los &uacute;ltimos a&ntilde;os era la defensa de los consumidores, por lo tanto, una acci&oacute;n en el solo campo de la responsabilidad por el servicio defectuoso correr&iacute;a el riesgo de resultar limitada y reductible. El concepto del Comit&eacute; Econ&oacute;mico y Social puede consultarse en Diario Oficial, No. C269 del 14 octubre 1991, p. 0040.    <br>  <sup><a name="num38"></a><a href="#nu38">38</a></sup>Hoy en d&iacute;a la estructura hospitalaria tiene a cargo no s&oacute;lo las prestaciones de diagn&oacute;stico y atenci&oacute;n, sino tambi&eacute;n prestaciones de tipo organizativo, conexas a la asistencia postoperatoria, a la seguridad de los instrumentos y equipos, a la vigilancia y custodia de los pacientes, etc. Cfr., entre otros, Simone, <i>op. cit.</i>, p. 12. Galgano, F., "Contrato e responsabilit&agrave; contrattuale nell'attivit&agrave; sanitaria", en Riv. Trim. Dir. e Proc. Civ., 1984, pp. 710 y ss. De Matteis, "La responsabilit&agrave; medica", <i>op. cit.</i>, p. 295. De Matteis, R. "Responsabilit&agrave; medica. Responsabilit&agrave; contrattuale del medico dipendente di struttura sanitaria pubblica", en AA. VV., Raccolta di pareri forensi in diritto privato, Milano, 2001, p. 159.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  <sup><a name="num39"></a><a href="#nu39">39</a></sup>Cfr. Cass. 4 de agosto de 1987, No. 6707, en Foro It., 1988, I, 1629. Trib. Lucca, 18 de enero de 1992, en Foro It., 1993, I, p. 624. Tribunal de Verona, 15 de octubre de 1990, en Resp. Civ. Prev., 1990, p. 1039. Tribunal de Udine, 13 de mayo de 1991, en Foro It., 1991, I, p. 549. Citados tambi&eacute;n por De Matteis, "La responsabilit&agrave; medica", <i>op. cit.</i>, p. 296. Alpa, "La responsabilit&agrave; medica", <i>op. cit.</i>, p. 331. Fiori, <i>op. cit.</i>, p. 346. Sobre la atipicidad de los contratos puede consultarse Roppo, Il contratto, <i>op. cit.</i>, pp. 418 y ss. Ciatti, <i>op. cit.</i>, p. 33. Sanna, <i>op. cit.</i>, p. 1561.    <br>  <sup><a name="num40"></a><a href="#nu40">40</a></sup>El tentativo de la doctrina es aplicar la disciplina prevista para casos de incumplimiento de las obligaciones en general, as&iacute; el ente puede ser declarado responsable con base al art. 1218 del C&oacute;digo Civil sea en caso de da&ntilde;os causados por sus propios dependientes (art. 1228) o en caso de da&ntilde;os por carencias organizativas. En este &uacute;ltimo caso corresponde entonces a la entidad demostrar que el da&ntilde;o es atribuible a una causa a ella no imputable; en caso contrario, no puede eximirse de la obligaci&oacute;n de resarcirlo. Cfr. Breda, R., "La responsabilit&agrave; della struttura sanitaria tra esigenze di tutela e difficolt&agrave; ricostruttive", en Danno e Resp., No. 11, 2001, p. 1051.    <br>  <sup><a name="num41"></a><a href="#nu41">41</a></sup>Cass. 11 de abril de 1995, No. 4152, en Riv. It. Med. Legale, 1997, p. 1073. Cass. 27 de julio de 1998, No. 7336 y Trib. Genova 30 de marzo de 1998, <i>op. cit.</i> Cass. 8 de mayo de 2001, No. 6386, en Danno e Resp., 2001, p. 1045, con nota de R. Breda. Esta discrepancia de razonamientos incide en &uacute;ltimas sobre los criterios de imputaci&oacute;n de la responsabilidad a la estructura sanitaria y principalmente sobre la disciplina aplicable al contrato at&iacute;pico, concretamente a la aplicaci&oacute;n extensiva del art&iacute;culo 2236 del C&oacute;digo Civil italiano, ya que en principio esta norma, siendo aplicable al profesional en particular, no podr&iacute;a serlo de manera autom&aacute;tica en los casos de actividad de la estructura hospitalaria. Cfr. Simone, <i>op. cit.</i>, p. 10.    <br>  <sup><a name="num42"></a><a href="#nu42">42</a></sup>Cfr. Iudica, G., "Danno alla persona per inefficienza della struttura sanitaria", en Res. Civ. Prev., vol. LXVI, No. 1, 2001, p. 5. Algunos autores consideran que los s&iacute;ntomas de una real apertura del sistema hacia el reconocimiento de una aut&oacute;noma responsabilidad de la estructura no son solamente un eco est&eacute;ril del debate nacido en doctrina sobre el punto y destinado a no superar la barrera de los obiter dicta. Breda, "La responsabilit&agrave; della struttura sanitaria tra esigenze di tutela e difficolt&agrave; ricostruttive", <i>op. cit.</i>, p. 1053.    <br>  <sup><a name="num43"></a><a href="#nu43">43</a></sup>Cfr. Toscano, M., "Il difetto di organizzazione: una nuova ipotesi di responsabilit&agrave;?", en Resp. Civ. Prev., Milano, 1996, p. 395. Iudica, <i>op. cit.</i>, p. 5. Una vez excluida la culpa del m&eacute;dico, no puede ser declarada la responsabilidad de la entidad sanitaria, ya que tanto el art. 1228 como el art. 2049 del C&oacute;digo Civil presuponen un hecho culpable del autor inmediato del da&ntilde;o, donde, en ausencia de tal culpa, no es reconocible una responsabilidad (contractual) del deudor por el hecho de sus auxiliares o una responsabilidad (extracontractual) del comitente por el hecho de sus dependientes. Cfr. Breda, "La responsabilit&agrave; della struttura sanitaria tra esigenze di tutela e difficolt&agrave; ricostruttive", <i>op. cit.</i>, p. 1046.    <br>  <sup><a name="num44"></a><a href="#nu44">44</a></sup>Trib. Monza, 7 de junio de 1995, en Resp. Civ. Prev., 1996, pp. 389 y ss.    <br>  <sup><a name="num45"></a><a href="#nu45">45</a></sup>Cfr. Trib. Milano 9 de enero de 1997, en Resp. Civ. Prev., 1997, pp. 1220 y ss., con nota de M. Toscano, Un nuovo passo verso il riconoscimento del difetto di organizazzione dell'ente ospedaliero come autonoma fonte di responsabilit&agrave;? Trib. Monza, 4 de julio de 1996, en Resp. Civ. Prev., 1997, pp. 776 y ss. Cass. 19 de mayo de 1999, No. 4852, en Resp. Civ. Prev., 1999, pp. 995 y ss., en Giur. It., p. 479, con nota de F. Patarnello, La Corte di Cassazione scolpisce i limiti della colpa medica e conferma il proprio revirement in merito alla risarcibilit&agrave; del danno morale per i parenti della vittima di lesioni colpose. Cass. 16 de mayo de 2000, No. 6318, en Resp. Civ. Prev., 2000, p. 940 con nota de M. Gorgoni, L'incidenza delle disfunzioni della struttura ospedaliera sulla responsabilit&agrave; "sanitaria". Cass. 3 de marzo de 1995, No. 2466, en Giur. It., 1996, I, p. 91 con nota de D. Carusi, Responsabilit&agrave; del medico, diligenza professionale, inadeguata dotazione della struttura ospedaliera. Cass. 27 de julio de 1998, No. 7336 y Trib. Genova, 30 de marzo de 1998, <i>op. cit.</i> La jurisprudencia italiana en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha introducido con la responsabilidad por carencia organizativa, una nueva clase de hecho il&iacute;cito del cual el &uacute;nico responsable es la estructura. Cfr. Nocco, L., "La gestione del rischio clinico ed il monitoraggio degli errori medici: spunti di reflessione in chiave comparativa", en Danno e Responsabilit&agrave;, No. 4, 2003, p. 446.    <br>  <sup><a name="num46"></a><a href="#nu46">46</a></sup>Cfr. Stanzione y Zambrano, <i>op. cit.</i>, p. 124. Con las obligaciones accesorias se asiste a un verdadero proceso de alargamiento de las obligaciones de protecci&oacute;n o correttezza (buena fe), con las cuales se tutela adem&aacute;s del inter&eacute;s del cliente a la prestaci&oacute;n, otros intereses patrimoniales o personales que podr&iacute;an resultar lesionados con la ejecuci&oacute;n del contrato.    <br>  <sup><a name="num47"></a><a href="#nu47">47</a></sup>Sin embargo, se han elevado cr&iacute;ticas al criterio de la buena fe contractual como fuente de la obligaci&oacute;n funcional de buena organizaci&oacute;n, en el sentido que &eacute;sta constituye una cl&aacute;usula general y no un criterio jur&iacute;dico y, en consecuencia, no suministra un par&aacute;metro un&iacute;voco que logre garantizar una base racional de certeza para ambos sujetos contratantes. La duda que surge es si sea necesario atribuir a la buena fe una funci&oacute;n de integraci&oacute;n del contenido del contrato. Cfr., entre otros, Alpa, "I principi generali", en Trattato Iudica e Zatti, Milano, 1993, pp. 87 y ss. Iudica, <i>op. cit.</i>, p. 10. Breda, "Danno alla persona per inefficienza della struttura sanitaria", en Danno e Resp., Milano, No. 2, 2001, p. 210.    <br>  <sup><a name="num48"></a><a href="#nu48">48</a></sup>Art. 1175: el deudor y el acreedor deben comportase seg&uacute;n las reglas de la buena fe. &#91;Traducci&oacute;n de la autora&#93;    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  <sup><a name="num49"></a><a href="#nu49">49</a></sup>Cfr. Simone, <i>op. cit.</i>, p. 13. Cass. 16 de mayo de 2000, No. 6318, <i>op. cit.</i>, p. 956. Cass. 27 de julio de 1998, No. 7336 y Trib. Genova, 30 de marzo de 1998, <i>op. cit.</i>, pp. 1009 y ss.    <br>  <sup><a name="num50"></a><a href="#nu50">50</a></sup>Cfr. Iudica, <i>op. cit.</i>, p. 8.    <br>  <sup><a name="num51"></a><a href="#nu51">51</a></sup>Cfr. Visintini, G., I fatti illeciti, Padova, 1990, p. 113.    <br>  <sup><a name="num52"></a><a href="#nu52">52</a></sup>Respecto al contenido de la noci&oacute;n de buena organizaci&oacute;n se han elevado diversas cr&iacute;ticas, en el sentido que dicha noci&oacute;n es objeto de estudio de la econom&iacute;a empresarial, y por lo tanto, &eacute;sta disciplina no puede individuar un par&aacute;metro de organizaci&oacute;n precisa, capaz de constituir el contenido de una obligaci&oacute;n jur&iacute;dica, cuya violaci&oacute;n sea fuente de una verdadera responsabilidad contractual. Para algunos autores, s&oacute;lo la norma jur&iacute;dica o la interpretaci&oacute;n jur&iacute;dica y no la ciencia de la organizaci&oacute;n, puede individuar la conducta que, configurada en una obligaci&oacute;n jur&iacute;dica para el ente hospitalario, puede ser reclamada por el paciente. Cfr. Iudica, <i>op. cit.</i>, p. 8.    <br>  <sup><a name="num53"></a><a href="#nu53">53</a></sup>En algunos casos de prestaci&oacute;n del servicio sanitario el legislador ha dictado normas de eficiencia y organizaci&oacute;n que gu&iacute;an al int&eacute;rprete en la determinaci&oacute;n del contenido de la obligaci&oacute;n de "buena organizaci&oacute;n". Frente a la violaci&oacute;n de dichas normas se configura una responsabilidad contractual en cabeza de la entidad sanitaria por los da&ntilde;os que haya causado. Cfr. D. lgs. 502 de 1992, que prev&eacute; en los arts. 10 y 14 la introducci&oacute;n del control de calidad de las prestaciones en relaci&oacute;n con los derechos de los ciudadanos. En particular, el art. 10 (calidad de la asistencia y de las prestaciones) y el art. 14 (introduce un sistema de indicadores de calidad de los servicios y prestaciones sanitarias) demuestran la naturaleza compleja de las estructuras hospitalarias. Cfr. Introna, "Il controllo di qualit&agrave; nelle strutture sanitarie pubbliche e l' 'Osservatorio epimediologico medico legale'", en Riv. It. Med. Leg., 1994, pp. 291 y ss. Al respecto v&eacute;ase tambi&eacute;n el art. 8 D. lgs 502 de 1992, modificado por el art. 9 D. lgs 517 de 1993 y por el art. 6 legge 724 de 1994. Igualmente el D. lgs. 229 de 1999 que adiciona el art. 8 bis a 8 octies, el cual adopta el sistema de la acreditaci&oacute;n de los requisitos m&iacute;nimos estructurales solicitados en la Ley por parte de las estructuras sanitarias p&uacute;blicas y privadas. Simone, <i>op. cit.</i>, notas 65, 66 y 67, p. 13. En Italia, a trav&eacute;s del sistema de acreditaci&oacute;n de los est&aacute;ndares de calificaci&oacute;n de las entidades hospitalarias, se ha introducido una clase de competencia entre estructuras p&uacute;blicas y privadas, que las pone tendencialmente sobre el mismo plano en cuanto a las obligaciones. Cass. 27 de julio de 1998, No. 7336 y Trib. Genova, 30 de marzo de 1998, <i>op. cit.</i> Sobre el instituto de la acreditaci&oacute;n, Cfr. Bertocchi, "Dal controllo di gestione alla qualit&agrave; delle cure", en Gallo, Pezzini (edit.), Profili attuali del diritto alla salute, Milano, 1998, p. 114.    <br>  <sup><a name="num54"></a><a href="#nu54">54</a></sup>Cfr., entre otros, Breda, "Danno alla persona per inefficienza della struttura sanitaria", <i>op. cit.</i>, p. 211. Simone, <i>op. cit.</i>, p. 12, quien se&ntilde;ala que las prestaciones de tipo organizativo est&aacute;n conexas adem&aacute;s que con las obligaciones derivables del contrato de hospedaje (alimentaci&oacute;n, alojamiento, etc.), con la asistencia postoperatoria, la disponibilidad de personal calificado en n&uacute;mero suficiente y en los momentos necesarios, la garant&iacute;a de locales salubres e id&oacute;neos, la seguridad de los equipos y maquinaria, la utilizaci&oacute;n de productos seguros, la vigilancia y custodia de los pacientes.    <br>  <sup><a name="num55"></a><a href="#nu55">55</a></sup>Si bien no es objeto del presente escrito, se considera importante se&ntilde;alar que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en Italia ha venido debati&eacute;ndose, sobre todo en campo penal, una nueva tendencia con relaci&oacute;n a la demostraci&oacute;n del nexo de causalidad, se trata del denominado "criterio probabil&iacute;stico". Cfr. Quadri, <i>op. cit.</i>, p. 1172.    <br>  <sup><a name="num56"></a><a href="#nu56">56</a></sup>Ibid.     <br>  <sup><a name="num57"></a><a href="#nu57">57</a></sup>Cfr. Cass. 21 de diciembre de 1978, No. 6141, <i>op. cit.</i>, p. 593.    <br>  <sup><a name="num58"></a><a href="#nu58">58</a></sup>Cfr. Cass. 15 de enero de 1997, No. 364, en Foro It., 1997, I, p. 772. Cass. 22 de enero de 1999, No. 589, <i>op. cit</i><i>. </i>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  <sup><a name="num59"></a><a href="#nu59">59</a></sup>Cfr. Cass. 21 diciembre 1978, No. 6141, <i>op. cit.</i>, p. 953. Cass. 18 de junio de 1975, No. 2439, en Giur.    It., 1976, I, 1, p. 953 y Cass. 8 de marzo de 1979, No. 1441, en Giur. It., 1979, I, 1, p. 1495. Como  ejemplo de intervenciones de dif&iacute;cil ejecuci&oacute;n pueden citarse los siguientes casos decididos por los  jueces italianos: el uso de rayos X con fines est&eacute;ticos, el parto particularmente complicado, la amputaci&oacute;n del recto, la amputaci&oacute;n gastroduodenal en persona con &uacute;lcera, la extracci&oacute;n de la tiroides, la cirug&iacute;a por fractura del cuello del f&eacute;mur, la cirug&iacute;a pl&aacute;stica del abdomen, la terapia de perforaci&oacute;n del es&oacute;fago, la rinoplastia, entre otras. Cfr. De Matteis, R., "La responsabilit&agrave; medica tra prospettive comunitarie e nuove tendenze giurisprudenziali", en Contr. Impr., 1995, pp. 489 y ss. Ciatti, <i>op. cit.</i>, p. 59. Stanzione    y Zambrano, <i>op. cit.</i>, p. 65.    <br>  <sup><a name="num60"></a><a href="#nu60">60</a></sup>Seg&uacute;n este principio: "quien alega situaciones anormales y hechos imprevistos (e imprevisibles) debe    suministrar la prueba, en cambio, quien invoca hechos normales y previsibles no debe probarlos"    &#91;traducci&oacute;n de la autora&#93;. Cfr. Quadri, <i>op. cit.</i>, p. 1173.    <br>  <sup><a name="num61"></a><a href="#nu61">61</a></sup>El art. 1218 del C&oacute;digo Civil italiano constituye la regla general de responsabilidad por incumplimiento. Es s&oacute;lo un esquema base al cual se agregan otras reglas m&aacute;s particulares y detalladas que disciplinan casos espec&iacute;ficos de responsabilidad, individuados en relaci&oacute;n con los diferentes tipos de obligaci&oacute;n y que pueden introducir criterios distintos a los del art. 1218. Cfr. Roppo, V., Istituzioni di Diritto Privato, Bologna, 1998, p. 302. El art. 2236 del C&oacute;digo Civil italiano hace parte del Libro Quinto (del trabajo), t&iacute;tulo III (del trabajo aut&oacute;nomo), cap&iacute;tulo II (profesiones intelectuales).    <br>  <sup><a name="num62"></a><a href="#nu62">62</a></sup>Cfr. Mengoni, L., "Responsabilit&agrave; contrattuale (dir. vig)", en Enc. Dir., tomo XXXIX, Milano, 1988, p. 1090. Ya que la culpa es el contrario de la diligencia del buen padre de familia, la imputaci&oacute;n a t&iacute;tulo de culpa de la imposibilidad de cumplir es determinada seg&uacute;n el par&aacute;metro del art. 1176. Si bien referida al cumplimiento, tal norma es tenida tambi&eacute;n una regla que complementa el r&eacute;gimen de la responsabilidad por incumplimiento. El art. 1218 no precisa el criterio de imputaci&oacute;n, por lo tanto, s&oacute;lo integr&aacute;ndolo con el art. 1176 se puede tener como regla general, el criterio de la culpa-diligentia. Respecto a la actividad m&eacute;dica, la diligencia ser&aacute; entonces aquella espec&iacute;fica del deudor calificado, la cual comporta el respeto de todas las reglas que constituyen la conciencia de la profesi&oacute;n m&eacute;dica. Cfr. Somma, <i>op. cit.</i>, p. 170. Ceccherini, <i>op. cit.</i>, p. 107.    <br>  <sup><a name="num63"></a><a href="#nu63">63</a></sup>Traducci&oacute;n de la autora.    <br>  <sup><a name="num64"></a><a href="#nu64">64</a></sup>Bajo el vigor del C&oacute;digo Civil de 1865 los jueces exig&iacute;an, para afirmar la responsabilidad del m&eacute;dico, evidentes negligencias y el juicio se dirig&iacute;a a exigir una prueba rigurosa de la culpa especialmente cuando la materia era dominada de doctrinas cient&iacute;ficas poco conocidas por el juez. Cfr. Ciatti, <i>op. cit.</i>, p. 57. El concepto de culpa grave moderno no presenta m&aacute;s aquellos aspectos de "extraordinaria grandeza" presente en las fuentes romanas, por lo tanto, limitar la responsabilidad a la culpa grave significa exigir mayor seguridad a quien juzga. Cian, G., "Lata culpa dolo aequiparatur", en Riv. Dir. Civ., 1973, I, p. 177.    <br>  <sup><a name="num65"></a><a href="#nu65">65</a></sup>O, tambi&eacute;n, pericia entendida como el comportamiento dirigido al cumplimiento de la prestaci&oacute;n de acuerdo a reglas t&eacute;cnico-cient&iacute;ficas. Cfr. Somma, <i>op. cit.</i>, p. 170. Ciatti, <i>op. cit.</i>, p. 57. Quadri, <i>op. cit.</i>, p. 1171.    <br>  <sup><a name="num66"></a><a href="#nu66">66</a></sup>En efecto, una interpretaci&oacute;n literal del art. 2236 del C&oacute;digo Civil llevar&iacute;a a afirmar que frente a problemas t&eacute;cnicos de especial dificultad el profesional podr&iacute;a comportarse de modo menos diligente de cuanto debiera hacerlo frente a problemas de f&aacute;cil ejecuci&oacute;n. Cfr. Ciatti, <i>op. cit.</i>, p. 57. Ceccherini, <i>op. cit.</i>, p. 108.    <br>  <sup><a name="num67"></a><a href="#nu67">67</a></sup>Lo cual significa que el art. 2236 no implica un atenuante de la responsabilidad, sino una directiva dirigida al juez para que tenga en cuenta las particulares dificultades t&eacute;cnicas del caso en cuesti&oacute;n. Cfr. Visintini, Tratado de la responsabilidad civil, <i>op. cit.</i>, p. 288. Cfr. Cass. 22 de enero de 1999, No. 589, <i>op. cit. </i>    <br>  <sup><a name="num68"></a><a href="#nu68">68</a></sup>La carga de probar que la prestaci&oacute;n implicaba la soluci&oacute;n de problemas t&eacute;cnicos de especial dificultad la  que trata el art.. 2236. Cfr. Quadri, <i>op</i><i>. </i><i>cit.</i>, p. 1171. Somma, <i>op. cit.</i>, p. 171. La prueba de la especial dificultad por parte del m&eacute;dico concierne al caso concreto en todas sus particularidades operativas y no la intervenci&oacute;n abstractamente considerada.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  <sup><a name="num69"></a><a href="#nu69">69</a></sup>Cfr. Breda, "La responsabilit&agrave; della struttura sanitaria tra esigenze di tutela e difficolt&agrave; ricostruttive", <i>op</i><i>. </i><i>cit.</i>, p. 1049.    <br>  <sup><a name="num70"></a><a href="#nu70">70</a></sup>Cfr. Fiori, <i>op. cit.</i>, p. 310. Ceccherini, <i>op. cit.</i>, p. 108.    <br>  <sup><a name="num71"></a><a href="#nu71">71</a></sup>Cfr. Cass. 18 de junio de 1975, No. 2439, cit., p. 953 y Cass. 8 de marzo de 1979, No. 1441, <i>op. cit.</i>, p. 1494, las cuales hacen expresa referencia a "casos extraordinarios y excepcionales". Seg&uacute;n la Cass. 18 abril 1978, No. 1845, en Resp. Civ. Prev., 1978, p. 591, "a los fines de la responsabilidad profesional, una intervenci&oacute;n quir&uacute;rgica que est&eacute; bien codificada por a&ntilde;os de profundos estudios, aunque requiera una elevada capacidad y experiencia, no reviste el car&aacute;cter de excepcional y riesgo de complejidad para justificar la limitaci&oacute;n de la responsabilidad a la culpa grave".    <br>  <sup><a name="num72"></a><a href="#nu72">72</a></sup>Cfr., Roppo, Istituzioni di diritto privato, <i>op. cit.</i>, p. 526.    <br>  <sup><a name="num73"></a><a href="#nu73">73</a></sup>Corresponde a una regla del common law, cuyo origen se remonta a 1863, en un caso ingl&eacute;s, donde un peat&oacute;n que hab&iacute;a sufrido lesiones por causa de un barril de harina que hab&iacute;a ca&iacute;do de la ventana de un almac&eacute;n obtuvo el resarcimiento. Cfr., entre otros, Ciatti, <i>op. cit.</i>, pp. 139 y ss. Simone, <i>op. cit.</i>, p. 10. Cass. 22 de enero de 1999, No. 589, <i>op. cit.</i> Cacace, S., "Loi Kouchner: problemi di underdeterrence e undercompensation", en Danno e Responsabilit&agrave;, No. 4, 2003, p. 440. La soluci&oacute;n jurisprudencial corresponde tambi&eacute;n a la experiencia, en materia, de otros ordenamientos que emplean f&oacute;rmulas como la prueba prima facie en Alemania y faute virtuelle en Francia (donde el juez, elaborando un racionamiento a contrario, presume la comisi&oacute;n de una culpa por la simple constataci&oacute;n de la ocurrencia del perjuicio). Autores como Stanzione y Zambrano, <i>op. cit.</i>, pp. 69 y ss., consideran que la referencia a la f&oacute;rmula res ipsa loquitur es impropia y no corresponde a un atento examen cr&iacute;tico. Esta regla representa una hip&oacute;tesis de objetivaci&oacute;n de la culpa ya que se rige sobre el presupuesto que el evento es de aquellos que no suceder&iacute;an sin una conducta negligente del m&eacute;dico. En cambio, consideran que en Italia es diverso pues el m&eacute;dico puede liberarse de la responsabilidad si prueba la naturaleza del evento o las condiciones f&iacute;sicas del paciente.    <br>  <sup><a name="num74"></a><a href="#nu74">74</a></sup>Cfr. De Matteis, "La responsabilit&agrave; medica", <i>op. cit.</i>, pp. 285 y ss. Simone. <i>op. cit.</i>, p. 14. Ceccherini, <i>op. cit.</i>, p. 145.    <br>  <sup><a name="num75"></a><a href="#nu75">75</a></sup>La definici&oacute;n de Louisell y Williams es tra&iacute;da a referencia por Stanzione y Zambrano, <i>op. cit.</i>, p. 70.    <br>  <sup><a name="num76"></a><a href="#nu76">76</a></sup>Cfr. Ibid., p. 32.    <br>  <sup><a name="num77"></a><a href="#nu77">77</a></sup>La demostraci&oacute;n de la naturaleza "f&aacute;cil" de la intervenci&oacute;n por parte del paciente se resuelve en una inversi&oacute;n de la carga de la prueba. Cfr. Quadri, <i>op. cit.</i>, p. 1173.    <br>  <sup><a name="num78"></a><a href="#nu78">78</a></sup>No es necesario que el m&eacute;dico indique un evento preciso como causa de la imposibilidad, basta que pruebe que el obst&aacute;culo no pod&iacute;a ser superado con la observancia de la ordinaria diligencia profesional, es decir, que el evento sobrevenido era imprevisible e inevitable. La diligencia es, entonces, el criterio para valorar la evitabilidad del da&ntilde;o, es decir, la posibilidad de excluir e interrumpir la serie causal que ha impedido el cumplimiento de la obligaci&oacute;n. Cfr. Stanzione y Zambrano, <i>op. cit.</i>, p. 36. Cass. 21 de diciembre de 1978 No. 6141, <i>op. cit.</i>, p. 953. Cass. 16 de noviembre de 1988, No. 6220, cuyo texto puede consultarse en De Matteis, "La responsbilit&agrave; medica", <i>op. cit.</i>, pp. 438 y ss. Cass. 25 de noviembre de 1994, No. 10014, Cass. 27 de octubre de 1984, No. 5509, Tribunal de Roma, 10 de octubre de 1992, tambi&eacute;n citados por Alpa, "La responsabilit&agrave; medica", <i>op. cit.</i>, nota 16, p. 321 y Fiori, <i>op. cit.</i>, p. 322. Tribunal de Verona, 11 marzo 1989, en Giur.merito, 1990, I, pp. 259 ss. Cass. 15 de enero de 1997, No. 364, <i>op. cit.</i>, p. 772.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  <sup><a name="num79"></a><a href="#nu79">79</a></sup>Cfr., entre otros, Quadri, <i>op. cit.</i>, p. 1173. La presunci&oacute;n que viene conexa a la demostraci&oacute;n del empeoramiento, producto de la intervenci&oacute;n de f&aacute;cil ejecuci&oacute;n y la constataci&oacute;n de que esa presunci&oacute;n s&oacute;lo puede ser desvirtuada con la prueba de una causa extra&ntilde;a, lleva a concluir que el &eacute;xito positivo de la intervenci&oacute;n sea considerado "un resultado" debido. Cattaneo, G., "La responsabilit&agrave; medica nel diritto italiano", en AA. VV., La responsabilit&agrave; medica, Milano, 1982, pp. 19 y ss., quien haciendo referencia a la Casaci&oacute;n del 21 diciembre 1978, No. 6141, la cual hizo la distinci&oacute;n entre intervenciones de f&aacute;cil y dif&iacute;cil ejecuci&oacute;n, con el consecuente surgimiento de una presunci&oacute;n de culpa para el primer caso, se&ntilde;al&oacute; que dicho racionamiento llevaba a un resultado pr&aacute;ctico muy similar a aquel que hubiera si se admitiera que la obligaci&oacute;n del m&eacute;dico es una obligaci&oacute;n de resultado.    <br>  <sup><a name="num80"></a><a href="#nu80">80</a></sup>La posici&oacute;n tradicional de la jurisprudencia italiana puede sintetizarse en la siguiente afirmaci&oacute;n: "la obligaci&oacute;n que el profesional asume frente al cliente como consecuencia de la aceptaci&oacute;n del encargo (contrato de obra profesional), tiene por contenido (prestaci&oacute;n) el desarrollo de la actividad profesional necesaria o &uacute;til en relaci&oacute;n al caso concreto y en vista del resultado que, a trav&eacute;s del medio t&eacute;cnico-profesional, el cliente espera conseguir (tambi&eacute;n llamadas obligaciones de medios o de comportamiento y no de resultados). El profesional tiene entonces el deber de desarrollar la actividad profesional necesaria o &uacute;til en relaci&oacute;n al caso concreto y tiene el deber de desarrollarla con la necesaria adecuada diligencia" &#91;traducci&oacute;n de la autora&#93;. Cfr. Quadri, <i>op. cit.</i>, p. 1170. Fiori, <i>op. cit.</i>, p. 324.    <br>  <sup><a name="num81"></a><a href="#nu81">81</a></sup>Aquellos en los cuales no se identifica el sujeto cuya conducta ha sido la causa. El Tribunal de Verona, 11 marzo 1989, <i>op. cit.</i>, p. 259, declar&oacute; responsable al ente hospitalario siendo que resultaba imposible establecer la persona f&iacute;sica a quien imputar la conducta da&ntilde;osa. Cfr. Stanzione y Zambrano, <i>op. cit.</i>, p. 74. La aplicaci&oacute;n de la regla res ipsa loquitur se explicar&iacute;a porque no era efectivamente posible imputar la culpa a un sujeto determinado. Trimarchi, <i>op. cit.</i>, p. 339, quien hablando de responsabilidad de empresa se&ntilde;ala que el mayor rigor que trae consigo para el deudor la aplicaci&oacute;n de la presunci&oacute;n de culpa, lo determina una consecuencia de car&aacute;cter sustancial: traslada al deudor el riesgo de las disfunciones an&oacute;nimas o de origen dudoso, las cuales constituyen, en la organizaci&oacute;n de empresa, un fen&oacute;meno de dimensiones relevantes.    <br>  <sup><a name="num82"></a><a href="#nu82">82</a></sup>Dada la aplicaci&oacute;n anal&oacute;gica del art. 2236 al ente sanitario, dicha regla jurisprudencial, se aplica igualmente en aquellos eventos de rutina donde la actividad de la estructura traiga consigo resultados da&ntilde;osos. Cass. 21 de diciembre de 1978, No. 6141, <i>op. cit.</i> Sobre la aplicaci&oacute;n de la regla jurisprudencial a la estructura hospitalaria se remite a Cass. 1 de febrero de 1991, No. 977, en Giur. It, 1991, I, 1, 1379.    <br>  <sup><a name="num83"></a><a href="#nu83">83</a></sup>Cfr. Stanzione y Zambrano, <i>op. cit.</i>, p. 72.    <br>  <sup><a name="num84"></a><a href="#nu84">84</a></sup>Cfr. Ceccherini, <i>op. cit.</i>, p. 145.    <br>  <sup><a name="num85"></a><a href="#nu85">85</a></sup>V&eacute;ase infra 4.    <br>  <sup><a name="num86"></a><a href="#nu86">86</a></sup>Existen tambi&eacute;n posiciones encontradas de distintos autores que bas&aacute;ndose en diversas razones teleol&oacute;gicas, estructurales, de pol&iacute;tica del derecho, etc. se oponen a la configuraci&oacute;n de una responsabilidad objetiva del m&eacute;dico. Cfr. Alpa, "La responsabilit&agrave; medica", <i>op. cit.</i>, p. 322.    <br>  <sup><a name="num87"></a><a href="#nu87">87</a></sup>Cfr. De Matteis, "La responsabilit&agrave; medica", <i>op. cit.</i>, p. 285.    <br>  <sup><a name="num88"></a><a href="#nu88">88</a></sup>Trib. Udine, 13 de mayo de 1991, <i>op. cit.</i>, p. 550.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  <sup><a name="num89"></a><a href="#nu89">89</a></sup>Pues: "cada disfunci&oacute;n, objetivamente evitable a trav&eacute;s de particulares medidas t&eacute;cnicas u organizativas, viene considerada culpable o fuente de responsabilidad". Cfr. Trimarchi, <i>op. cit.</i>, p. 339. Cass. 27 de julio de 1998, No. 7336 y Trib. Genova, 30 de marzo de 1998, <i>op. cit.</i>, p. 1014.    <br>  <sup><a name="num90"></a><a href="#nu90">90</a></sup>Cfr. Fiori, <i>op. cit.</i>, p. 356.    <br>  <sup><a name="num91"></a><a href="#nu91">91</a></sup>Ibid., p. 34.    <br>  <sup><a name="num92"></a><a href="#nu92">92</a></sup>Ibid., p. 37.    <br>  <sup><a name="num93"></a><a href="#nu93">93</a></sup>Cfr. Busnelli, "Il danno alla persona a giro di boa", <i>op. cit.</i>, p. 240. Pero a diferencia de Francia (que al introducir un sistema de seguro obligatorio a trav&eacute;s de la Loi 2002-303 del 4 marzo 2002, estableci&oacute; adem&aacute;s una regla especial de resarcimiento a t&iacute;tulo de solidaridad nacional), el proyecto de ley italiano nada de espec&iacute;fico dice respecto al resarcimiento de los da&ntilde;os a la persona.    <br>  <sup><a name="num94"></a><a href="#nu94">94</a></sup>Proyecto de ley 108 del 6 junio de 2001 "Nuove norme in tema di responsabilit&agrave; professionale del personale medico" &#91;nuevas normas en materia de responsabilidad profesional del personal sanitario&#93; presentado al Senado de la Rep&uacute;blica en el curso de la XII legislatura el 3 julio de 1996 y propuesto de nuevo el 6 junio de 2001, bajo iniciativa del senador Tomassini. Su texto puede consultarse en Izzo yPascuzzi, <i>op. cit.</i>, pp. 359-373.    <br>  <sup><a name="num95"></a><a href="#nu95">95</a></sup>Cfr. Quadri, <i>op. cit.</i>, p. 1174.    <br>  <sup><a name="num96"></a><a href="#nu96">96</a></sup>Cfr. Breda, R., "Prospettive di riforma della responsabilit&agrave; in ambito sanitario: il disegno di legge No. 108 del 6 giugno 2001", en Danno e Resp., No. 4, 2003, p. 431. Sobre los vac&iacute;os del proyecto de ley Tomassini, Cfr. Ponzanelli, <i>op. cit.</i>, p. 429.    <br>  <sup><a name="num97"></a><a href="#nu97">97</a></sup>El nuevo mecanismo de gesti&oacute;n y control del riesgo cl&iacute;nico que ha empezado a ejecutarse en USA se basa en un seguimiento sistem&aacute;tico de los errores m&eacute;dicos a trav&eacute;s de una unidad de risk management existente en cada estructura. Si bien este sistema con las mismas dimensiones de USA no se ha logrado en Sudam&eacute;rica, se recalca el tentativo de gesti&oacute;n del riesgo cl&iacute;nico que en esta &aacute;rea territorial adelantan directamente las compa&ntilde;&iacute;as aseguradoras, a trav&eacute;s de inspecciones a las instalaciones de las estructuras sanitarias aseguradas, las cuales tienen como fin identificar los factores potenciales de riesgo. En Italia, el ejercicio del risk management en el sector salud es un fen&oacute;meno reciente y no generalizado, pues son a&uacute;n pocas las estructuras sanitarias vanguardistas que lo utilizan. Cfr. Nocco, <i>op. cit.</i>, p. 444.    <br>  <sup><a name="num98"></a><a href="#nu98">98</a></sup>Vargo, J., "Risk management in medicine", disponible en <a href="http://www.cwru.edu/med/epidbio/mphp439/Risk_Management.htm" target="_blank">http://www.cwru.edu/med/epidbio/mphp439/Risk_Management.htm</a>.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  <sup><a name="num99"></a><a href="#nu99">99</a></sup>Cfr., entre otros, Ponzanelli, <i>op. cit.</i>, p. 430. Fiori, <i>op. cit.</i>, p. 885.    <br>  <sup><a name="num100"></a><a href="#nu100">100</a></sup>Fern&aacute;ndez, M., "Las cl&aacute;usulas claims made en el contrato de seguro de responsabilidad civil", en Revista de Estudios Socio-Jur&iacute;dicos, Bogot&aacute;, vol. 4, No. 2, 2002, pp. 213 y ss. Fiori, A., Medicina legale della responsabilit&aacute; medica, Milano, 1999, p. 886.    <br>  <sup><a name="num101"></a><a href="#nu101">101</a></sup>Lambert-Faivre, Y., "La Loi No. 2002-303 du 4 mars 2002 relative aux droits des malades et &agrave; la qualit&eacute; du syst&egrave;me de la sant&eacute;. La solidarit&eacute; envers les personnes handicap&eacute;s", en D., s. l., s. e., 2002, p. 1217. Esta ley, conocida como Loi Kouchner (por el nombre del ministro de la Salud que la promovi&oacute;), puede consultarse en JO, No. 54 du 5 mars 2002.    <br>  <sup><a name="num102"></a><a href="#nu102">102</a></sup>Es de recordar c&oacute;mo la jurisprudencia ordinaria francesa, ante la ausencia de una norma que permitiera una reparaci&oacute;n al respecto, hab&iacute;a configurado en cabeza del profesional una obligaci&oacute;n accesoria de s&eacute;curit&eacute;, que impuso al m&eacute;dico la reparaci&oacute;n del perjuicio extra&ntilde;o al fin terap&eacute;utico de la operaci&oacute;n a la cual hab&iacute;a sido sometido el paciente, aun en el caso que ninguna culpa t&eacute;cnica pudiera serle reprochada. Cfr. Viney, G. y Jourdain, P., "Les conditions de la responsabilit&eacute;", en Trait&eacute; de droit civil, Par&iacute;s, s. e., 1998, Nos. 501 y ss.    <br>  <sup><a name="num103"></a><a href="#nu103">103</a></sup>V&eacute;ase en particular el t&iacute;tulo cuarto: Reparation des consequences des risques sanitaires &#91;Reparaci&oacute;n de las consecuencias de los riesgos sanitarios&#93;.    <br>  <sup><a name="num104"></a><a href="#nu104">104</a></sup>Si bien se hace referencia a la figura de la reparaci&oacute;n integral del da&ntilde;o, la doctrina sostiene que en el fondo se trata de una indemnizaci&oacute;n. Cfr. Ponzanelli, <i>op. cit.</i>, p. 430. Cacace, <i>op. cit.</i>, p. 442. Sobre los conceptos resarcimiento e indemnizaci&oacute;n puede consultarse De Cupis, A., Il Danno. Teoria generale della responsabilit&agrave; civile, vol. II, Milano, s. e., 1979, pp. 241 y ss.    <br>  <sup><a name="num105"></a><a href="#nu105">105</a></sup>L&eacute;ase: accidentes m&eacute;dicos, afecciones iatr&oacute;genas e infecciones hospitalarias. &#91;Traducci&oacute;n de la autora&#93;    <br>  <sup><a name="num106"></a><a href="#nu106">106</a></sup>Solidaridad nacional que va a operar el tr&aacute;mite de las comisiones regionales de conciliaci&oacute;n y de indemnizaci&oacute;n (CRCI) y la oficina nacional de indemnizaci&oacute;n de los accidents m&eacute;dicaux, des affections iatrog&egrave;nes et des infections nosocomiales (ONIAM). Cfr. Cacace, <i>op. cit.</i>, p. 442.    <br>  <sup><a name="num107"></a><a href="#nu107">107</a></sup>La Ley 2002-1577 del 30 de diciembre de 2002, en JO, 31 de diciembre de 2002, 22100. Especific&oacute; que procede la reparaci&oacute;n a t&iacute;tulo de solidaridad nacional de las infecciones hospitalarias, cuando dichos eventos causen una incapacidad permanente superior al 25%. Ello ha llevado a que se presenten diversas cr&iacute;ticas en el &aacute;mbito doctrinario, pues se se&ntilde;ala que seg&uacute;n las estad&iacute;sticas el 97% de las v&iacute;ctimas sufre una incapacidad inferior al 25% (por ejemplo, la p&eacute;rdida de un dedo), ello conlleva a que s&oacute;lo el 3% de los casos pueda beneficiarse de la indemnizaci&oacute;n prevista en la ley, sin contar aquellas v&iacute;ctimas que sin presentar ning&uacute;n porcentaje de invalidez permanente, sufren de incapacidad total o parcial m&aacute;s o menos larga. Cfr. Lambert-Faivre, Y., "La Loi No. 2002-303 du 4 mars 2002 relative aux droits des malades et &agrave; la qualit&eacute; du syst&egrave;me de la sant&eacute;.L'indemnisation des accidents m&eacute;dicaux", en D., s. l., s. e., 2002, p. 1371. Cacace, <i>op. cit. </i>    <br>  <sup><a name="num108"></a><a href="#nu108">108</a></sup>Establecimiento, organismo o servicio que interviene en materia de salud &#91;traducci&oacute;n de la autora&#93;. Infecciones hospitalarias, entendidas como aquellas infecciones que el paciente contrae por el ingreso al establecimiento hospitalario y que son debidas a microbios presentes al interior en la estructura. Cfr. Chabas, F., "La responsabilit&agrave; delle strutture sanitarie per difetto di organizzazione. Studio di diritto privato francese", en Resp. Civ. Prev., vol. LXVI, No.1, 2001, p. 16.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  <sup><a name="num109"></a><a href="#nu109">109</a></sup>Es decir, debe reparar todo da&ntilde;o que sufra el paciente como consecuencia de la agravaci&oacute;n de su estado de salud, incluso aquel derivado del riesgo inherente al ejercicio de la medicina, pues si bien en principio la medicina tiene por objeto curar, no puede producir como consecuencia una agravaci&oacute;n de la salud. Cfr. Larroumet, C., "Rapport fran&ccedil;ais", en La responsabilit&eacute;. Aspects noveaux, tome L, Par&iacute;s, s. e., 2003, p. 289.    <br>  <sup><a name="num110"></a><a href="#nu110">110</a></sup>&#91;Traducci&oacute;n de la autora&#93;. Se hace alusi&oacute;n al art. 19, inciso 2, de la Ley 990 del 24 diciembre 1969 sobre Assicurazione obligatoria della responsabilit&agrave; civile derivante dalla circolazione di veicoli a motore e dei natanti, en <a href="http://www.alphatest.it/download/leggi/civile/31.html" target="_blank">http://www.alphatest.it/download/leggi/civile/31.html</a>, mediante el cual se constituy&oacute; el denominado "Fondo di garanzia per le vittime della strada", el cual prev&eacute; el resarcimiento de los da&ntilde;os causados por la circulaci&oacute;n de veh&iacute;culos a motor y de peque&ntilde;os veh&iacute;culos acu&aacute;ticos, en aquellos casos donde los veh&iacute;culos no est&eacute;n cubiertos por un seguro.    <br>  <sup><a name="num111"></a><a href="#nu111">111</a></sup>En efecto, no ofrecen significativas contribuciones de claridad y homogeneidad la serie desordenada de leyes que han sido emanadas en esta direcci&oacute;n. Busnelli, "Il danno alla persona a giro di boa", <i>op. cit.</i>, p. 240.    <br>  <sup><a name="num112"></a><a href="#nu112">112</a></sup>&#91;Traducci&oacute;n de la autora&#93;. Se hace referencia al art. 13 del D. lgs. 38 de 2000&ndash;"Disposizioni in materia di assicurazione contro gli infortuni sul lavoro e le malattie professionali, a norma dell'articolo 55, comma 1, della legge 17 maggio 1999, No. 144", en G. U., 01-03-2000, No. 50. Con el cual se consagra por primera vez en la legislaci&oacute;n ordinaria el concepto de da&ntilde;o biol&oacute;gico, entendido como la lesi&oacute;n a la integridad psicof&iacute;sica de la persona, susceptible de verificaci&oacute;n m&eacute;dico-legal y resarcible independientemente de su incidencia sobre la capacidad de la v&iacute;ctima de producir renta. Esta disposici&oacute;n regula la erogaci&oacute;n de la indemnizaci&oacute;n del da&ntilde;o biol&oacute;gico, en la forma de capital o de renta, por parte del INAIL.    <br>  <sup><a name="num113"></a><a href="#nu113">113</a></sup>Enti&eacute;ndase por diritto vivente el emanado por la jurisprudencia y por diritto vigente el estipulado en la ley.    <br>  <sup><a name="num114"></a><a href="#nu114">114</a></sup>Si es cierto que en el campo de la responsabilidad civil la solidaridad "se especifica con referencia al momento del da&ntilde;o", el da&ntilde;o biol&oacute;gico ser&iacute;a la expresi&oacute;n m&aacute;s genuina de tal principio. Busnelli, "Il danno alla persona a giro di boa", op. cit., pp. 241 y 243.    <br>  <sup><a name="num115"></a><a href="#nu115">115</a></sup>Excepcionalmente se aplica la responsabilidad objetiva por actividades peligrosas en aquellos casos donde el da&ntilde;o es causado por un hecho extra&ntilde;o al acto m&eacute;dico; la responsabilidad extracontractual del guardi&aacute;n de la cosa en aquellos casos de da&ntilde;os causados por instrumentos o productos m&eacute;dicos defectuosas o por elementos extra&ntilde;os al tratamiento y tambi&eacute;n la responsabilidad objetiva por violaci&oacute;n de una obligaci&oacute;n de resultado.    <br> <sup><a name="num116"></a><a href="#nu116">116</a></sup>En derecho privado, la prueba de la culpa est&aacute; a cargo del paciente, ya que las obligaciones contractuales del establecimiento hospitalario o del m&eacute;dico est&aacute;n fundadas en un contrato de prestaci&oacute;n de servicios m&eacute;dicos.    <br>  <sup><a name="num117"></a><a href="#nu117">117</a></sup>En efecto, fuera del principio general de responsabilidad consagrado en el art. 90 de la Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica no existe legislaci&oacute;n espec&iacute;fica sobre la responsabilidad m&eacute;dica y hospitalaria del Estado. Dicho art. 90 rige la relaci&oacute;n de tipo extracontractual existente entre el m&eacute;dico (servidor p&uacute;blico) y el paciente.    <br>  <sup><a name="num118"></a><a href="#nu118">118</a></sup>En derecho p&uacute;blico, la carga de la prueba est&aacute; a cargo de quien presta el servicio, ya que, seg&uacute;n la jurisprudencia, goza de una posici&oacute;n privilegiada puesto que puede explicar sus acciones por sus conocimientos de la medicina.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  <hr>     <p><b><i>BIBLIOGRAF&Iacute;A </i></b></p>      <!-- ref --><p>Alpa, G., "La responsabilit&agrave; medica"<i>, </i>en <i>Resp. Civ. Prev.,</i> 1999, pp. 315-336.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000235&pid=S0124-0579200400010000400001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>      <!-- ref --><p>_____, "I principi generali"<i>, </i>en <i>Trattato Iudica e Zatti, </i>Milano, 1993.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000237&pid=S0124-0579200400010000400002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Benacchio, G., <i>Diritto privato della comunit&agrave; europea. Fonti, modelli, regole, </i>Padova, 1998.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000239&pid=S0124-0579200400010000400003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Bertocchi, "Dal controllo di gestione alla qualit&agrave; delle cure"<i>, </i>en Gallo, Pezzini (edit.), <i>Profili attuali del diritto alla salute, </i>Milano, 1998.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000241&pid=S0124-0579200400010000400004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Breda, R., "Prospettive di riforma della responsabilit&agrave; in ambito sanitario. Il disegno di legge n. 108 del 6 giugno 2001"<i>, </i>en <i>Danno e Resp., </i>No. 4, 2003, pp. 431-434.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000243&pid=S0124-0579200400010000400005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>_____, "Danno alla persona per inefficienza della struttura sanitaria", en <i>Danno e Resp., </i>Milano, No. 2, 2001, pp. 209-212.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000245&pid=S0124-0579200400010000400006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>_____, "La responsabilit&agrave; della struttura sanitaria tra esigenze di tutela e difficolt&agrave; ricostruttive", en <i>Danno e Resp., </i>No. 11, 2001, pp. 1045-1053.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000247&pid=S0124-0579200400010000400007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Busnelli, F., "Il danno alla persona a giro di boa", en <i>Danno e Resp</i>, No. 3<i>,</i> 2003, p. 237-243.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000249&pid=S0124-0579200400010000400008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>_____; Giardina, F., y Ponzanelli, G., "La responsabilit&agrave; del prestatore di servizi nella proposta comunitaria del 9 novembre 1990 e nel diritto italiano", en <i>Quadrimestre, </i>1992.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000251&pid=S0124-0579200400010000400009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Cacace, S., "Loi Kouchner: problemi di underdeterrence e undercompensation"<i>,</i> en <i>Danno e Resp., </i>No. 4, 2003, pp. 435-443.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000253&pid=S0124-0579200400010000400010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Carbone, V., "La responsabilit&agrave; del medico ospedaliero come responsabilit&agrave; da contratto", en <i>Danno e Resp., </i>No. 3, 1999, pp. 294-304.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000255&pid=S0124-0579200400010000400011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Castronovo, C., "La responsabilit&agrave; del prestatore di servizi nella proposta di direttiva comunitaria", en <i>Foro. It,</i> No. V, 1994.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000257&pid=S0124-0579200400010000400012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Cattaneo, G., "La responsabilit&agrave; medica nel diritto italiano", en AA. VV., <i>La responsabilit&agrave; medica, </i>Milano, 1982.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000259&pid=S0124-0579200400010000400013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Ceccherini, G., "Responsabilit&agrave; per fatto degli ausiliari.Clausole di esonero da responsabilit&agrave;. Artt. 1228-1229", en Busnelli, F. (dir.), <i>Il Codice Civile. Commentario,</i> Milano, 2003.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000261&pid=S0124-0579200400010000400014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Cerrai, A. y Gianfrancheschi, M., "Sulla natura della responsabilit&agrave; medica", en AA. VV., <i>La responsabilit&agrave; medica, </i>Milano, 1982.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000263&pid=S0124-0579200400010000400015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Chabas, F., "La responsabilit&agrave; delle strutture sanitarie per difetto di organizzazione. Studio di diritto privato francese", en <i>Resp. Civ. Prev., </i>vol. LXVI, No. 1, 2001, pp. 13-17.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000265&pid=S0124-0579200400010000400016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Cian, G., "Lata culpa dolo aequiparatur", en <i>Riv. Dir. Civ., </i>No. I, 1973, p. 177.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000267&pid=S0124-0579200400010000400017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Ciatti, A., <i>Responsabilit&agrave; medica e decisione sul fatto incerto, </i>Padova, 2002. De Cupis, A., <i>Il Danno. Teoria generale della responsabilit&agrave; civile. </i>vol. II, Milano, 1979.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000269&pid=S0124-0579200400010000400018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>De Matteis, R., "Responsabilit&agrave; medica. Responsabilit&agrave; contrattuale del medico dipendente di struttura sanitaria pubblica", en AA. VV., <i>Raccolta di pareri forensi in diritto privato</i>, Milano, 2001.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000271&pid=S0124-0579200400010000400019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>_____, "La responsabilit&agrave; medica tra scientia iuris e regole di formazione giurisprudenziale", en <i>Danno e Resp., </i>No. 7, 1999, pp. 777-790.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000273&pid=S0124-0579200400010000400020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>_____, <i>La responsabilit&agrave; medica. Un sottosistema della responsabilit&agrave; civile, </i>Padova, 1995.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000275&pid=S0124-0579200400010000400021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>_____, "La responsabilit&agrave; medica tra prospettive comunitarie e nuove tendenze giurisprudenziali", en <i>Contr. Impr., </i>1995.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000277&pid=S0124-0579200400010000400022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Fern&aacute;ndez, M., "Las cl&aacute;usulas <i>claims made</i> en el contrato de seguro de responsabilidad civil", en <i>Revista de Estudios Socio-Jur&iacute;dicos, </i>Bogot&aacute;, vol.4, No. 2, 2002, pp. 213-245.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000279&pid=S0124-0579200400010000400023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Fiori, A.,<i> Medicina legale della responsabilit&agrave; medica, </i>Milano, 1999.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000281&pid=S0124-0579200400010000400024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Galgano, F., "Contrato e responsabilit&agrave; contrattuale nell'attivit&agrave; sanitaria"<i>, </i>en <i>Riv. Trim. Dir. e Proc. Civ., </i>1984.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000283&pid=S0124-0579200400010000400025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Gorgoni, M., "L'incidenza delle disfunzioni della struttura ospedaliera sulla responsabilit&agrave; 'sanitaria'"<i>, </i>en <i>Resp. Civ. Prev., </i>vol. LXV, 2000, pp. 940-961.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000285&pid=S0124-0579200400010000400026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>_____, "Disfunzioni tecniche e di organizzazione sanitaria e responsabilit&agrave; medica", en <i>Resp. Civ. Prev., </i>vol. LXIV, Nos. 4-5, 1999, pp. 995-1017.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000287&pid=S0124-0579200400010000400027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Introna, "Il controllo di qualit&agrave; nelle strutture sanitarie pubbliche e l''Osservatorio epimediologico medico legale'"<i>, </i>en <i>Riv. It. Med. Leg., </i>1994.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000289&pid=S0124-0579200400010000400028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Iudica, G., "Danno alla persona per inefficienza della struttura sanitaria", en <i>Res. Civ. Prev., </i>vol. LXVI, No. 1, 2001, pp. 3-12.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000291&pid=S0124-0579200400010000400029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Izzo, U. y Pascuzzi, G. (dirs.). <i>La responsabilit&agrave; medica nella provincia autonoma di Trento. Il fenomeno. I problemi. Le possibili soluzioni</i>, Trento, 2003.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000293&pid=S0124-0579200400010000400030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Lambert-Faivre, Y., "La Loi n. 2002-303 du 4 mars 2002 relative aux droits des malades et &agrave; la qualit&eacute; du syst&egrave;me de la sant&eacute;. L'indemnisation des accidents m&eacute;dicaux"<i>, </i>en <i>D.</i>, 2002, pp. 1371 y ss.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000295&pid=S0124-0579200400010000400031&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>_____, "La Loi n. 2002-303 du 4 mars 2002 relative aux droits des malades et &agrave; la qualit&eacute; du syst&egrave;me de la sant&eacute;. La solidarit&eacute; envers les personnes handicap&eacute;s"<i>, </i>en <i>D.,</i> 2002. pp. 1217 y ss.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000297&pid=S0124-0579200400010000400032&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Larroumet, C., "Rapport fran&ccedil;ais", en <i>La responsabilit&eacute;. Aspects noveaux</i>, tomo I, Par&iacute;s, 2003, pp. 279-293.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000299&pid=S0124-0579200400010000400033&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>      <!-- ref --><p>Mengoni, L., "Responsabilit&agrave; contrattuale (dir. vig)", en <i>Enc</i>. <i>Dir</i>.<i>, </i>tomo XXXIX, Milano, 1988, pp. 1072-1099.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000301&pid=S0124-0579200400010000400034&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Monateri, P. G., "La responsabilit&agrave; civile", en Sacco, R. (dir.), <i>Trattato di diritto civile, </i>Torino, 1998.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000303&pid=S0124-0579200400010000400035&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Nocco, L., "La gestione del rischio clinico ed il monitoraggio degli errori medici: spunti di reflessione in chiave comparativa", en <i>Danno e Resp., </i>No. 4, 2003, pp. 444-452.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000305&pid=S0124-0579200400010000400036&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Panzani, L., "Responsabilit&agrave; del prestatore di servizi e tutela del consumatore nella proposta di direttiva Cee"<i>, </i>en <i>Impresa, </i>s. d., 1992.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000307&pid=S0124-0579200400010000400037&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Ponzanelli, G., "La responsabilit&agrave; medica ad un bivio: assicurazione obligatoria, sistema residuale no-fault o risk management", en <i>Danno e Resp., </i>No. 4, 2003, pp. 428-430.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000309&pid=S0124-0579200400010000400038&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Quadri, E., "La responsabilit&agrave; medica tra obbligazioni di mezzi e di risultato", en <i>Danno e Resp.,</i> No. 12, 1999, pp. 1165-1176.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000311&pid=S0124-0579200400010000400039&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Roppo, V., "Il contratto", en <i>Trattato di diritto privato </i>a cura di <i>Iudica e Zatti, </i>Milano, 2001.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000313&pid=S0124-0579200400010000400040&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>_____, <i>Istituzioni di Diritto Privato</i>, Bologna, 1998.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000315&pid=S0124-0579200400010000400041&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Sanna, P., "Osservazioni critiche in tema di contratto di spedalit&agrave;", en <i>Resp. Civ. Prev.</i>, Milano, 1998, pp. 1550-1566.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000317&pid=S0124-0579200400010000400042&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Simone, R., "La responsabilit&agrave; de la estructura sanitaria pubblica e privata", en <i>Danno e Resp., </i>Milano, No. 1, 2003, pp. 5-15.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000319&pid=S0124-0579200400010000400043&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Somma, A., <i>Temi e problemi de diritto comparato. Diritto vs. Diritto comune europeo. </i>tomo IV, Torino, 2003.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000321&pid=S0124-0579200400010000400044&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Stanzione, P. y Zambrano, V., <i>Attivit&agrave; sanitaria e responsabilit&agrave; civile, </i>Milano, 1998.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000323&pid=S0124-0579200400010000400045&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Stoppa, A., "La responsabilit&agrave; del prestatore di servizi in base ad una ricente proposta di direttiva comunitaria", en <i>Riv. Trim. Dir. e Proc. Civ, </i>1995.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000325&pid=S0124-0579200400010000400046&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Toscano, M., "Un nuovo passo verso il riconoscimento del difetto di organizzazione dell'ente ospedaliero come autonoma fonte de responsabilit&agrave;", en <i>Resp. Civ. Prev., </i>1997.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000327&pid=S0124-0579200400010000400047&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>_____, "Il difetto di organizzazione: una nuova ipotesi di responsabilit&agrave;?"<i>, </i>en <i>Resp. Civ. Prev., </i>Milano, vol. LXI, No. 2, 1996, pp. 389-402.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000329&pid=S0124-0579200400010000400048&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Trimarchi, P., <i>Istituzioni di dirito privato, </i>Milano, 1998.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000331&pid=S0124-0579200400010000400049&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Vargo, J., "Risk management in medicine"<i>,</i> disponible en  <a href="http://www.cwru.edu/med/epidbio/mphp439/Risk_Management.htm" target="_blank">http://www.cwru.edu/med/epidbio/mphp439/Risk_Management.htm</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000333&pid=S0124-0579200400010000400050&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Viney, G. y Jourdain, P., "Les conditions de la responsabilit&eacute;"<i>, </i>en <i>Trait&eacute; de droit civil, </i>Par&iacute;s, 1998.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000335&pid=S0124-0579200400010000400051&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>      <!-- ref --><p>Visintini, G., <i>Tratado de la responsabilidad civil. La culpa como criterio de imputaci&oacute;n de la responsabilidad, </i>tomo 1, Buenos Aires, 1999.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000337&pid=S0124-0579200400010000400052&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>_____, <i>I fatti illeciti, </i>Padova, 1990.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000339&pid=S0124-0579200400010000400053&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>      <p><b><i>Legislaci&oacute;n </i></b></p>      <!-- ref --><p>De Nova, G. <i>Codice civile e leggi collegate, </i>Bologna, 1998. Art. 19 Ley 990 del 24 diciembre 1969,    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000342&pid=S0124-0579200400010000400054&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> en <a href="http://www.alphatest.it/download/ leggi/civile/31.html" target="_blank">http://www.alphatest.it/download/ leggi/civile/31.html</a> D. lgs. 38 de 2000, art. 13 &mdash;"Disposizioni in materia di assicurazione contro gli infortuni sul lavoro e le malattie professionali, a norma dell'articolo 55, comma 1, della legge 17 maggio 1999, No. 144", en <i>G. U, </i>01-03-2000, No. 50. D. lgs 502 de 1992, art. 8, modificado por el D. lgs 517 de 1993 art. 9 y por la legge 724 de 1994 art. 6. Codice Civile Italiano: arts. 1175, 1218, 1228, 2230, 2236.Constituci&oacute;n italiana: arts. 28, 32. D. M., 24 julio 1995, <i>Contenuti e modalit&aacute; di utilizzo degli indicatori di efficienza e di qualit&aacute; nel Servizio Sanitario Nazionale, </i>en <i>G. U., </i>10 novembre 1995, No. 263. DPCM, 19 maggio 1995, <i>Schema generale di riferimento della "Carta dei servizi pubblici sanitari", </i>en <i>G. U., </i>31 de mayo de 1995 No. 125. Loi 2002-1577 du 30 d&eacute;cembre 2002, en <i>JO </i>31 d&eacute;cembre 2002, 22100. Loi 2002-303 du 4 mars 2002, en <i>JO </i>No. 54 du 5 mars 2002. Propuesta de directiva comunitaria del Consejo de la Comunidad Europea, en <i>Diario Oficial,</i> C-012 del 18 de enero de 1991, p. 0008. Concepto del Comit&eacute; Econ&oacute;mico y Social, en <i>Diario Oficial,</i> C-269 del 14 octubre 1991, p. 0040. </p>      <p><b><i>Jurisprudencia </i></b></p>      <!-- ref --><p>1965: Cass. 17 mayo 1965, No. 926 y 5 enero 1979, No. 31, en <i>Giur. It., </i>1979, I, 1, 954. 1967: Cass. 25 julio 1967, No. 1950, en <i>Resp. Civ. Prev, </i>1968, 243. 1970: Cass. 13 noviembre 1970, No. 2392, en <i>Giur. It.,</i>1971, I, 1, 622. 1975: Cass. 18 junio 1975, No.2439, en <i>Giur. It., </i>1976, I, 1, 953. 1978: Cass. 21 diciembre 1978, No. 6141 en <i>Giur. It., </i>1978, I, 1, 953. Cass. 18 abril 1978, No. 1845, en <i>Resp. Civ. Prev., </i>1978, 591. 1979: Cass. 8 marzo 1979, No. 1441, en <i>Giur. It., </i>1979, I, 1, 1495. 1987: Cass. 4 agosto 1987, No. 6707, en <i>Foro It., </i>1988, I, 1629. 1988: Cass. 1 marzo 1988 No. 2144, en <i>Nuova Giur. Civ. Comm., </i>1988, I, 604 y en <i>Giur. It.,</i>1989, I, 1, 300. Cass. 16 noviembre 1988, No. 6220 en R. de Matteis. <i>La responsabilit&agrave; medica. Un  sottosistema della responsabilit&agrave; civile, </i>Padova, 1995, pp. 438 ss. 1989: Trib. Verona 11 marzo 1989, en <i>Giur. Merito, </i>1990, I, 259. 1990: Trib. Verona 15 octubre 1990, en <i>Foro it., </i>1991, I, p. 261; en <i>Resp. Civ. Prev., </i>1990, p. 1039, con nota de E. Navarretta. Trib. Vicenza 27 enero 1990, en <i>Nuova Giur. Civ. Comm., </i>1990, I, 734. 1991: Cass. 1 febrero 1991, No. 977, en <i>Giur. It, </i>1991, I, 1, 1379. Trib. Udine 13 mayo 1991, en <i>Foro It., </i>1992, I, p. 549. 1992: Trib. Lucca 18 enero 1992, en <i>Foro it., </i>1993, I, p. 264. Trib. Roma 10 octubre 1992, citado por Alpa G., <i>La responsabilit&agrave; medica, cit.,</i> nota 16, p. 321 y Fiori A., <i>cit., </i>p.322. 1994: Cass. 25 noviembre 1994, No. 10014, Casaci&oacute;n 27 octubre 1984, No. 5509, citados por Alpa G., <i>La responsabilidad medica, cit.,</i> nota 16, p. 321 y Fiori A., <i>cit., </i>p.322. 1995: Cass. 11 abril 1995, No. 4152, en <i>Riv. It. Med. Legale, </i>1997, p. 1073. Cass. 3 marzo 1995, No. 2466, en <i>Giur. It., </i>1996, I, p. 91. Trib. Monza 7 Junio 1995, en <i>Resp. Civ. Prev</i>., 1996, 389. 1996: Trib. Monza 4 julio 1996, en <i>Resp. Civ. Prev</i>., 1997, 776. 1997: Cass. 15 enero 1997, No. 364, en <i>Foro It., </i>1997, I, p. 772. Trib. Milano 9 enero 1997, en <i>Resp. Civ. Prev</i>., 1997, 1220. Trib. Napoli 13 febrero 1997, en <i>Nuova Giur. Civ. Comm. </i>1997, I, 984. 1998: Cass. 27 julio 1998, No. 7336 y Trib. Genova, 30 marzo 1998, en <i>Resp. Civ. Prev.,</i>1999, vol. LXIV, Nos. 45, p. 995. Cass. 13 mayo 1998, No. 2750, en <i>Foro It. Rep</i>., 1998, voce Responsabilit&aacute; civile, No. 16. 1999: Cass. 1 septiembre 1999, No. 9198, <i>Foro It. Rep., </i>1999, voce <i>Responsabilit&agrave; civile,</i> No. 192. Cass. 8 enero 1999, No. 103, en <i>Resp. Civ. Prev., </i>1999, p. 689 con nota de Sanna. <i>I mille volti della responsabilit&agrave; medica: la responsabilit&agrave; medica: la responsabilit&agrave; della casa di cura privata</i>. Cass. 22 enero 1999, No. 589, en <i>Foro It., </i>1999, I, 3338-3342 y en <i>Danno e responsabilit&agrave;, </i>1999, p. 294 con nota de V. Carbone, <i>La responsabilit&agrave; del medico ospedaliero come responsabilit&agrave; da contratto</i>. Cass. 19 mayo 1999, No. 4852, en <i>Resp. Civ. Prev</i>., 1999, 995. 2000: Cass. 16 mayo 2000, No. 6318, en <i>Resp. Civ. Prev., </i>2000, p. 940. 2001: Cass. 10 mayo 2001, No. 6502, en <i>Resp. Civ. Prev</i>, 2001, 1161. Cass. 8 mayo 2001, No. 6386, en <i>Danno e Resp., </i>2001, p. 1045.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000345&pid=S0124-0579200400010000400055&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p> </font>      ]]></body><back>
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<source><![CDATA[De Nova, G. Codice civile e leggi collegate, Bologna, 1998. Art. 19 Ley 990 del 24 diciembre 1969]]></source>
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