<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0124-0579</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Estudios Socio-Jurídicos]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Estud. Socio-Juríd]]></abbrev-journal-title>
<issn>0124-0579</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad del Rosario]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0124-05792004000200008</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Macroorganización estatal, instituciones y contralorías]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sánchez Torres]]></surname>
<given-names><![CDATA[Carlos Ariel]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Naranjo Galves]]></surname>
<given-names><![CDATA[Rodrigo]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A02"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Peña González]]></surname>
<given-names><![CDATA[Edilberto]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A03"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad del Rosario  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<aff id="A02">
<institution><![CDATA[,Universidad del Rosario  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<aff id="A03">
<institution><![CDATA[,Universidad del Rosario  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2004</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2004</year>
</pub-date>
<volume>6</volume>
<numero>2</numero>
<fpage>229</fpage>
<lpage>277</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0124-05792004000200008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0124-05792004000200008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0124-05792004000200008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2">     <p align="center"><font size="4"><b><I>Macroorganizaci&oacute;n estatal, instituciones y contralor&iacute;as</I></b></font></p>     <p align="center"><B>Carlos Ariel S&aacute;nchez Torres</B><sup>*</sup>    <br> <b>Rodrigo Naranjo Galves</b><sup>**</sup>    <br> <b>Edilberto Pe&ntilde;a Gonz&aacute;lez</b><sup>***</sup><Sup>1</Sup></p>     <p><Sup>*</Sup>Profesor Titular, Universidad del Rosario.    <br> <Sup>**</Sup>Profesor de Carrera Acad&eacute;mica, Universidad del Rosario.    <br> <Sup>***</Sup>Joven Investigador Colciencias - Universidad del Rosario.    <br> <Sup>1</Sup>Los autores son miembros del Grupo de Investigaci&oacute;n "Carlos Holgu&iacute;n Holgu&iacute;n" de la Facultad de    Jurisprudencia de la Universidad del Rosario. El presente trabajo es un avance del proyecto de investigaci&oacute;n sobre eficacia del control fiscal, cuya ejecuci&oacute;n corresponde a la l&iacute;nea de Control del Gasto P&uacute;blico. </p>     <p>Recibido: junio de 2004 Aprobado: agosto de 2004 </p> <hr>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="3"><B><I>INTRODUCCI&Oacute;N </I></b></font></p>      <p>El estudio de las contralor&iacute;as en general y de la Contralor&iacute;a General de la Rep&uacute;blica en particular, puede abordarse eficazmente ubicando a estos &oacute;rganos dentro del entramado de relaciones propio de la organizaci&oacute;n estatal en la cual ejercen su tarea, es decir, dentro de lo que se denomina la "macroorganizaci&oacute;n" del Estado. </p>      <p>Al adoptar este enfoque se descubre que los &oacute;rganos de control dependen de otras organizaciones y entidades de sector p&uacute;blico. Esto resulta ser mucho m&aacute;s importante de lo que normalmente se piensa, por cuanto implica que la efectividad del control sobre el uso de la riqueza p&uacute;blica no depende exclusivamente de la Contralor&iacute;a General de la Rep&uacute;blica y de las dem&aacute;s contralor&iacute;as, sino tambi&eacute;n de las relaciones que estas &uacute;ltimas tienen con otros entes y poderes del Estado, entre ellos el Congreso y el Poder Judicial, am&eacute;n de sus propios vigilados. Se trata de un conjunto din&aacute;mico de interrelaciones que media y en buena medida determina asuntos esenciales para las contralor&iacute;as, entre ellos el suministro de informaci&oacute;n y la  calidad de la misma, la posibilidad del control posterior, la eficacia de las sanciones impuestas, etc. </p>      <p>En este trabajo abordaremos el estudio de este conjunto de interrelaciones, con el prop&oacute;sito de se&ntilde;alar en qu&eacute; casos las reglas que presiden su funcionamiento dificultan la efectividad del control fiscal y, con fundamento en ello, proponer algunas alternativas de soluci&oacute;n. Para el efecto, en primer t&eacute;rmino explicaremos el marco te&oacute;rico del an&aacute;lisis, es decir, los conceptos de instituciones y macroorganizaci&oacute;n; en segundo lugar se har&aacute; un an&aacute;lisis general de las funciones de la Contralor&iacute;a distinguiendo entre misionales y de apoyo, centr&aacute;ndonos en las primeras que, al fin y al cabo, son la raz&oacute;n de ser de la Contralor&iacute;a, clasific&aacute;ndolas alrededor de tres ejes b&aacute;sicos (seg&uacute;n la terminolog&iacute;a de la propia Contralor&iacute;a General de la Rep&uacute;blica): control micro, control macro y responsabilidad fiscal;<sup><a name="nu2"></a><a href="#num2">2</a></sup> haciendo una referencia general a las interrelaciones en que participa la Contralor&iacute;a General de la Rep&uacute;blica dentro del aparato estatal. Luego, a partir de lo anterior, se mostrar&aacute; en qu&eacute; medida este organismo depende de otros entes u &oacute;rganos estatales, qu&eacute; consecuencias tiene ello para la efectividad del control, y en qu&eacute; medida se advierten fallas en el dise&ntilde;o de las instituciones que ejercen el control fiscal. Finalmente, se hacen propuestas de soluci&oacute;n. </p>      <p><B><I><font size="3">1. MARCO TE&Oacute;RICO: LAS MACROORGANIZACIONES Y LAS INSTITUCIONES</font></I></b></p>      <p>El marco te&oacute;rico de este trabajo est&aacute; conformado por dos conceptos b&aacute;sicos: macroorganizaciones e instituciones. En relaci&oacute;n con las macroorganizaciones se tomar&aacute;, adapt&aacute;ndolo a nuestros prop&oacute;sitos, el esquema te&oacute;rico desarrollado por Carlos Matus.<sup><a name="nu3"></a><a href="#num3">3</a></sup> El tema institucional se abordar&aacute; desde la &oacute;ptica del neoinstitucionalismo econ&oacute;mico, acudiendo a Douglas North<sup><a name="nu4"></a><a href="#num4">4</a></sup> y la s&iacute;ntesis de Eduardo Wiesner;<sup><a name="nu5"></a><a href="#num5">5</a></sup> la utilidad de este &uacute;ltimo trabajo es doble: de un lado, entrega un resumen de los principales puntos del neoinstitucionalismo y, de otro, aplica sus premisas a la realidad colombiana, espec&iacute;ficamente al estudio de la efectividad de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. </p>      <p>La pertinencia y utilidad de este marco te&oacute;rico son claras: como se dijo, este trabajo se orienta al estudio de unas organizaciones estatales espec&iacute;ficas &mdash;las contralor&iacute;as&mdash; centr&aacute;ndose por su importancia en una de ellas: la Contralor&iacute;a General de la Rep&uacute;blica. Por su funci&oacute;n &mdash;control fiscal&mdash; y por su ubicaci&oacute;n dentro del Estado &mdash;son aut&oacute;nomas frente a las ramas del poder p&uacute;blico&mdash; este tipo de &oacute;rganos interact&uacute;a con casi todo el aparato estatal, por lo que es necesario utilizar un esquema de an&aacute;lisis que tenga en cuenta, entre otras cosas, que las reglas de interacci&oacute;n que lo rigen no corresponden a relaciones de jerarqu&iacute;a. Este marco lo entrega la teor&iacute;a de las macroorganizaciones. </p>     <p>Por otro lado, las interacciones est&aacute;n dominadas por reglas, formales o informales, seg&uacute;n el caso. Por ello, es preciso examinar en qu&eacute; medida esas reglas determinan la efectividad del control y, en este punto, el instrumento de an&aacute;lisis lo entrega el neoinstitucionalismo econ&oacute;mico. Este m&eacute;todo tiene varias ventajas para los prop&oacute;sitos de este trabajo: proporciona una explicaci&oacute;n consistente sobre la importancia de las reglas en el desempe&ntilde;o econ&oacute;mico; explica c&oacute;mo es la interacci&oacute;n entre reglas &mdash;instituciones&mdash; y organizaciones y los efectos de tal interacci&oacute;n y, finalmente, tiene en cuenta las normas informales. Esto &uacute;ltimo representa una clara ventaja sobre otro tipo de an&aacute;lisis referidos a normas, en especial el an&aacute;lisis jur&iacute;dico tradicional.<sup><a name="nu6"></a><a href="#num6">6</a></sup></p>      <p><B><I>1.1 Las macroorganizaciones</I></b></p>      <p> El concepto de macroorganizaci&oacute;n desarrollado por Matus permite comprender la interacci&oacute;n entre dos o m&aacute;s organizaciones o instituciones regidas por reglas que no implican relaciones de jerarqu&iacute;a entre ellas. </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Para entender este concepto Matus distingue tres elementos, que interact&uacute;an entre s&iacute; y a su vez hacen parte del capital social:<sup><a name="nu7"></a><a href="#num7">7</a></sup> el capital humano, el capital material y el capital organizativo. El primero compuesto por los valores, ideolog&iacute;as y conocimientos de las personas; el segundo tiene que ver con los recursos f&iacute;sicos y medios materiales escasos, y el &uacute;ltimo con la tradici&oacute;n y los valores que dominan las pr&aacute;cticas de trabajo, as&iacute; como con los avances que presenten las ciencias de la organizaci&oacute;n y las reglas del juego macroorganizativo. </p>      <p>La interacci&oacute;n de estos tres tipos de capital genera dentro de las organizaciones din&aacute;micas de superaci&oacute;n o estancamiento que difieren entre s&iacute; seg&uacute;n qu&eacute; tipo de capital est&eacute; mejor conformado o si existe un equilibrio entre ellos. Pero, en todo caso, el capital humano tiene preponderancia, en cuanto existe una estrecha correlaci&oacute;n entre un d&eacute;ficit de capital humano y un d&eacute;ficit de capital organizativo, de tal manera que para superar el estancamiento debe invertirse en capital humano; y porque, de otro lado, la formaci&oacute;n de capital material depende en buen grado del capital organizativo. </p>     <p>Especificado lo anterior, Matus define los conceptos organizaci&oacute;n y macroorganizaci&oacute;n, esenciales dentro de su planteamiento, en la siguiente forma: </p>     <p>&bull; Concepto de organizaci&oacute;n: </p>    <blockquote>     <p>...Interacci&oacute;n humana que cumple una misi&oacute;n estable sometida a las reglas de un sistema macroorganizativo y a unas reglas internas que precisan las primeras dentro de sus fronteras. Su funcionamiento implica un esfuerzo colectivo y coordinado en interacci&oacute;n con otras organizaciones del sistema. En este sistema, cada organizaci&oacute;n es un departamento de la macroorganizaci&oacute;n, con un espacio pr&aacute;ctico y reconocido de operaci&oacute;n.<sup><a name="nu8"></a><a href="#num8">8</a></sup></p></blockquote>      <p>&bull; Concepto de macroorganizaci&oacute;n: </p>     <blockquote>     <p>...Es un conjunto de sistemas microorganizativos que operan en un espacio pol&iacute;tico-institucional seg&uacute;n las reglas de direccionalidad, departamentalizaci&oacute;n, gobernabilidad y responsabilidad que establece el juego macroorganizativo. La macroorganizaci&oacute;n es un juego donde cada organizaci&oacute;n participante es un jugador con un grado relevante de autonom&iacute;a. Entre jugadores no hay relaciones de jerarqu&iacute;a (&eacute;nfasis agregado).<sup><a name="nu9"></a><a href="#num9">9</a></sup></p></blockquote>      <p>La diferencia fundamental entre una micro y una macroorganizaci&oacute;n reside en que en la segunda, "nadie tiene el mando m&aacute;ximo absoluto sobre las organizaciones que las integran. Por el contrario, se trata de un juego que encuentra su equilibrio en la legitimidad de los campos operacionales y en las relaciones de fuerzas entre varias organizaciones, con varios poderes y varios gobiernos. La coordinaci&oacute;n se logra por el equilibrio y adecuaci&oacute;n de reglas".<sup><a name="nu10"></a><a href="#num10">10</a></sup></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Las relaciones entre las microorganizaciones que componen una macroorganizaci&oacute;n son paralelas o de interacci&oacute;n, en cuanto aqu&eacute;llas interact&uacute;an entre s&iacute; en un juego sometido a reglas que, por definici&oacute;n, excluyen la dependencia jer&aacute;rquica: no hay relaciones de dependencia que impliquen obediencia (lo cual no se opone a que exista o pueda existir desigualdad). Se trata de un concepto convencional que se aplica a cualquier estructura en la cual exista m&aacute;s de una autoridad sobre las organizaciones componentes. </p>      <p>Un elemento com&uacute;n tanto a las organizaciones como a las macroorganizaciones son las reglas de juego, pues las interacciones humanas que se dan entre los miembros de una organizaci&oacute;n y las relaciones entre organizaciones que se observan dentro de una macroorganizaci&oacute;n dependen de las reglas de juego imperantes. Este elemento, como m&aacute;s adelante se explica, nos lleva directamente al tema de las instituciones, es decir, al segundo elemento del marco te&oacute;rico de este trabajo. </p>     <p>Las reglas no son s&oacute;lo las formales, sino las que en la pr&aacute;ctica se derivan del juego social y que dependen directamente de las pr&aacute;cticas de trabajo arraigadas en la cultura organizativa; es m&aacute;s, las primeras dejan de ser s&oacute;lo formas una vez se incorporan a las pr&aacute;cticas de trabajo y a la cultura institucional, de tal manera que, de un lado, las pr&aacute;cticas de trabajo pueden cambiar sin alterar las formas organizativas y, de otro, las formas organizativas pueden cambiar sin que cambien las pr&aacute;cticas de trabajo.<sup><a name="nu11"></a><a href="#num11">11</a></sup></p>      <p>Al respecto Matus distingue cuatro tipos de reglas comunes a los sistemas micro y macroorganizativos, de cuya calidad depender&aacute; la eficiencia y la eficacia de toda la gesti&oacute;n del respectivo sistema, ellas son:<sup><a name="nu12"></a><a href="#num12">12</a></sup></p> <ul>    <li>Reglas de <I>direccionalidad</I>, que definen la misi&oacute;n o misiones.</li>     <li>Reglas de <I>departamentalizaci&oacute;n</I>, que definen la estructura organizativa al determinar cu&aacute;ntas y cu&aacute;les son las organizaciones.</li>     <li>Reglas de <I>gobernabilidad</I>, cuyo papel es definir las competencias y capacidades de cada organizaci&oacute;n o departamento y, por tanto, el poder que se le asigna a cada uno de ellos.</li>     <li>Reglas de <I>responsabilidad </I>o de<I> rendici&oacute;n y cobranza de cuentas, </I>que determinan la responsabilidad por el desempe&ntilde;o y, adem&aacute;s, que el sistema organizativo sea de alta o baja responsabilidad, aspecto esencial para la calidad de la gesti&oacute;n.</li>    </ul>     <p>Esencial en este planteamiento es el llamado "tri&aacute;ngulo de hierro del juego macroorganizativo", compuesto de tres elementos, a saber:</p> <ul>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li>El sistema de formaci&oacute;n de agenda del dirigente.</li>     <li>El sistema de petici&oacute;n y rendici&oacute;n de cuentas.</li>     <li>El sistema de gerencia por operaciones.</li>    </ul>     <p>Estos tres sistemas y, por tanto, el "tri&aacute;ngulo de hierro" que ellos conforman, determinan la calidad de la gesti&oacute;n, siendo el m&aacute;s importante para Matus el de petici&oacute;n o rendici&oacute;n de cuentas, de tal manera que, simplificando las cosas, se tiene que las reglas de responsabilidad determinan el sistema de petici&oacute;n y rendici&oacute;n de cuentas, y &eacute;ste a su vez domina el juego macroorganizativo y por ende la calidad de la gesti&oacute;n; es, por tanto, el sistema rector. </p>     <p>Con base en los conceptos anteriores, Matus concluye lo siguiente: </p> <ul>    <li>La calidad de la gesti&oacute;n de un departamento o dependencia administrativa depende fuertemente del sistema macroorganizativo en el cual est&eacute; ubicada, en cuanto la eficiencia y la eficacia de tal gesti&oacute;n dependen de las reglas de dicho sistema y de sus propias reglas internas, estas &uacute;ltimas fuertemente influenciadas por las primeras.</li>     <li>Dependiendo de las reglas de responsabilidad existen dos tipos de sistemas: de baja y de alta responsabilidad; en los primeros la exigencia de cuentas es meramente ritual o no implica, en t&eacute;rminos reales, una respuesta por parte de quienes tienen a cargo una determinada tarea. En los del segundo tipo, por el contrario, las reglas sobre petici&oacute;n y rendici&oacute;n de cuentas hacen posible una respuesta efectiva por parte de la organizaci&oacute;n a la cual se le exigen.</li>    </ul>     <p>Desde el punto de vista de la planeaci&oacute;n y la evaluaci&oacute;n, en un sistema de alta responsabilidad hay demanda por evaluaci&oacute;n y &eacute;sta hace posible la demanda de planeaci&oacute;n; en uno de baja responsabilidad, predomina la improvisaci&oacute;n.<sup><a name="nu13"></a><a href="#num13">13</a></sup></p> <ul>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li>La modernizaci&oacute;n exitosa de las organizaciones (entre ellas las organizaciones p&uacute;blicas) exige comprender c&oacute;mo operan las "reglas del juego macrorganizativo" y c&oacute;mo se defiende la organizaci&oacute;n y el sistema macroorganizativo frente a los intentos de modernizaci&oacute;n.</li>     <li>Por ello, "las reformas horizontales por sistemas" resultan la mayor&iacute;a de las veces inoperantes: no tienen en cuenta las reglas b&aacute;sicas del juego macroorganizativo ni la forma en la que dichas reglas operan en un juego de baja responsabilidad.</li>     <li>Al entender c&oacute;mo opera lo anterior, se concluye que la mejor manera de modernizar una organizaci&oacute;n es invertir en capital humano, pues s&oacute;lo con ello se puede modificar la cultura organizativa y cambiar las pr&aacute;cticas mentales de quienes trabajan en ella. Sin esto &uacute;ltimo, las reformas se quedan en lo formal y no pasan nunca al plano de lo real.</li>    </ul>     <p>Aplicando los planteamientos anteriores al Estado, es evidente que el conjunto de la institucionalidad estatal constituye un juego macroorganizativo, por cuanto las organizaciones (microorganizaciones) comprendidas en esa institucionalidad responden a distintos mandos, pero a unas mismas reglas generales,<sup><a name="nu14"></a><a href="#num14">14</a></sup> entre ellas la Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica, las leyes y, obviamente, las reglas formales e informales que determinen la interacci&oacute;n pol&iacute;tica. </p>      <p>Entre tales reglas, como se ha explicado, las m&aacute;s importantes &mdash;desde el punto de vista de la calidad de la gesti&oacute;n p&uacute;blica y de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que de ella dependen&mdash; son las reglas de responsabilidad y el sistema de petici&oacute;n y rendici&oacute;n de cuentas que &eacute;stas determinan. </p>      <p><I><b>1.2 Las instituciones</b></I></p>      <p>Definidas por North<sup><a name="nu15"></a><a href="#num15">15</a></sup> como "las reglas de juego en una sociedad",  o m&aacute;s formalmente, como "las limitaciones ideadas por el hombre que dan forma a la interacci&oacute;n humana". Estas reglas o limitaciones, de acuerdo con el neoinstitucionalismo, determinan el desarrollo econ&oacute;mico de los pa&iacute;ses y las diferencias que se observan entre ellos en t&eacute;rminos de tal desarrollo. </p>     <p>Las instituciones pueden ser formales o informales, y pueden ser creadas o surgir de la evoluci&oacute;n. Las normas jur&iacute;dicas positivas son ejemplo de las formales, mientras que los acuerdos de voluntades que celebran los particulares o las pr&aacute;cticas que existen en una organizaci&oacute;n son instituciones informales. Por otra parte, los c&oacute;digos y las normas jur&iacute;dicas de derecho escrito son ejemplo cl&aacute;sico de instituciones creadas, mientras que las normas culturales y el derecho consuetudinario son un caso t&iacute;pico de reglas surgidas de la evoluci&oacute;n. </p>     <p>Por otra parte, es esencial distinguir entre instituciones y organizaciones, es decir, entre reglas y jugadores. Estas &uacute;ltimas son "grupos de individuos enlazados por alguna identidad com&uacute;n hacia ciertos objetivos".<sup><a name="nu16"></a><a href="#num16">16</a></sup> La interacci&oacute;n entre organizaciones e instituciones implica una relaci&oacute;n simbi&oacute;tica entre ellas y determina la evoluci&oacute;n de las instituciones y su orientaci&oacute;n. Esta interacci&oacute;n es de doble v&iacute;a: las instituciones determinan oportunidades y las organizaciones se crean para aprovechar esas oportunidades y, conforme evolucionan, alteran las instituciones.<sup><a name="nu17"></a><a href="#num17">17</a></sup></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Las limitaciones que surgen de las instituciones incluyen prohibiciones y, en ciertos casos, las condiciones en las cuales es posible realizar ciertas actividades. En tal sentido, proporcionan una estructura a la vida diaria, orientan o regulan la interacci&oacute;n humana y reducen la incertidumbre. Esta estructura interact&uacute;a con las motivaciones de las personas y determina en qu&eacute; medida y en qu&eacute; forma las personas hacen escogencias y toman decisiones. </p>      <p>Pero este marco institucional no es necesariamente eficiente desde el punto de vista econ&oacute;mico: sus resultados dependen de la forma en que orientan al sistema econ&oacute;mico hacia la eficiencia y la producci&oacute;n de riqueza o hacia resultados contrarios. Ambas cosas son posibles y el hecho de que un marco institucional se prologue en el tiempo, no garantiza la eficiencia.<sup><a name="nu18"></a><a href="#num18">18</a></sup> Esto se debe a que las reglas determinan los costos de transacci&oacute;n y la claridad de los llamados derechos de propiedad. Los costos de transacci&oacute;n incluyen los costos necesarios para medir y determinar los atributos valiosos de los bienes transados y el valor de hacer valer los derechos que sobre ellos se tengan. </p>      <p>Hay varios elementos de coincidencia o complementariedad entre los dos enfoques que hemos sintetizado en este art&iacute;culo, la teor&iacute;a de macroorganizaciones y la de las instituciones, a saber: </p>     <p>En primer t&eacute;rmino, la importancia de las reglas. En uno y otro caso las reglas orientan la actuaci&oacute;n de los actores. En el caso de las macroorganizaciones las reglas m&aacute;s importantes son las que determinan la petici&oacute;n y rendici&oacute;n de cuentas; en el caso de la teor&iacute;a institucional, las m&aacute;s importantes son aquellas que influyen en los costos de negociaci&oacute;n. </p>     <p>En segundo lugar, la importancia de las reglas informales y su capacidad para "neutralizar" las reglas formales. En este sentido, la teor&iacute;a de las macroorganizaciones explica que las pr&aacute;cticas culturales y de trabajo dentro de un macroorganizaci&oacute;n determinan c&oacute;mo se hacen las cosas en realidad, y las normas formales s&oacute;lo tienen efecto cuando se incorporan efectivamente las pr&aacute;cticas y la cultura organizacional. Por su parte, North muestra que las reglas informales, sobre todo las culturales, tienen importancia por s&iacute; mismas como limitaciones reales de conducta humana, que en muchos casos se imponen o sobreviven a las modificaciones en las leyes y otros tipos de normas formales.<sup><a name="nu19"></a><a href="#num19">19</a></sup></p>      <p><B><I><font size="3">2. UNA VISI&Oacute;N GENERAL DE LAS FUNCIONES DE LA CONTRALOR&Iacute;A GENERAL DE LA REP&Uacute;BLICA</font></I></b></p>      <p>Las principales funciones de la Contralor&iacute;a General de la Rep&uacute;blica y de las contralor&iacute;as territoriales est&aacute;n definidas en la Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica,<sup><a name="nu20"></a><a href="#num20">20</a></sup> a ellas se suman las funciones asignadas por el Congreso a  trav&eacute;s de ley.<sup><a name="nu21"></a><a href="#num21">21</a></sup> Este conjunto puede clasificarse en dos grandes tipos: funciones misionales y funciones de apoyo. Las misionales son la esencia del respectivo &oacute;rgano y definen su ubicaci&oacute;n en el aparato del Estado; las funciones de apoyo son en unos casos instrumentales al ejercicio de las misionales y en otros buscan preservar la autonom&iacute;a e independencia de la funci&oacute;n de control. </p>      <p>Debe advertirse que en principio la funci&oacute;n es una sola: vigilar el ejercicio de la gesti&oacute;n fiscal, sea que &eacute;sta la realicen servidores p&uacute;blicos o particulares. Sin embargo, &eacute;sta es una categor&iacute;a demasiado amplia y por ello el an&aacute;lisis debe orientarse hacia las funciones espec&iacute;ficas en que se concreta dicha vigilancia. </p>     <p>En este apartado entregamos s&oacute;lo una visi&oacute;n general de las funciones que la Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica y la ley otorgan a las contralor&iacute;as y las clasificaremos en dos categor&iacute;as : misionales y de apoyo. Este tratamiento meramente general se justifica por la necesidad de evitar redundancias, por cuanto la descripci&oacute;n precisa de las funciones se hace al analizar cada una de las relaciones intergubernamentales en que participan la Contralor&iacute;a General de la Rep&uacute;blica y las contralor&iacute;as territoriales. </p>     <p><B><I>2.1 Funciones misionales </I></b></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>De acuerdo con lo expresado en el p&aacute;rrafo anterior, las principales funciones misionales se agrupan en torno a tres categor&iacute;as: control micro, control macro y responsabilidad fiscal. </p>      <p><I><b>2.1.1 Control micro</b></I></p>      <p>Definido como aquel que "cubre a cada una de las entidades que act&uacute;an y desarrollan sus actividades con autonom&iacute;a e independencia dentro del respectivo sector al cual pertenecen para efectos del control fiscal" (art&iacute;culo 31 del Decreto Ley 267 de 2000). </p>      <p>Incluye las siguientes funciones misionales: </p> <ul>    <li>El control (auditor&iacute;a) de gesti&oacute;n y resultados sobre la gesti&oacute;n fiscal, en cuanto se efect&uacute;e sobre entidades espec&iacute;ficas.</li>     <li>Los controles (auditor&iacute;a) de regularidad sobre la gesti&oacute;n fiscal, espec&iacute;ficamente el financiero y de legalidad.</li>    </ul>     <p><I><b>2.1.2 Control macro</b></I></p>      <p>Este nivel de vigilancia fiscal incluye "la consolidaci&oacute;n de an&aacute;lisis, resultados y situaciones en que se encuentran y desarrollan las finalidades del Estado, tanto a escala territorial, como por sectores de actividad" (art&iacute;culo 32 del Decreto Ley 267 de 2000). </p>      <p>Se manifiesta en las siguientes funciones: </p> <ul>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Llevar la contabilidad de la ejecuci&oacute;n del presupuesto.</li>     <li>Presentar al Congreso la cuenta general del presupuesto y el tesoro.</li>     <li>Certificar el balance de hacienda presentado por el contador general.</li>     <li>Llevar el registro de la deuda p&uacute;blica de la naci&oacute;n y de los entes territoriales.</li>     <li>Informar al Congreso sobre el estado de la deuda p&uacute;blica.</li>     <li>Informar al Congreso sobre la situaci&oacute;n de las finanzas p&uacute;blicas.</li>     <li>Informar al Congreso sobre el estado de los recursos naturales y el medio ambiente.</li>     <li>Las evaluaciones sectoriales o de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas espec&iacute;ficas.</li>    </ul>     <p><I><b>2.1.3 Responsabilidad fiscal</b></I></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Se trata de una funci&oacute;n que ha llevado a cabo la Contralor&iacute;a General de la Rep&uacute;blica desde su origen en 1923<sup><a name="nu22"></a><a href="#num22">22</a></sup> y que implica que tanto la Contralor&iacute;a General de la Rep&uacute;blica como las otras contralor&iacute;as tienen competencia para declarar la responsabilidad patrimonial de quienes llevan a cabo la gesti&oacute;n fiscal, creando as&iacute; un sincretismo entre una auditor&iacute;a general o contralor&iacute;a general de tipo anglosaj&oacute;n y un tribunal de cuentas t&iacute;pico. </p>      <p>Se concreta en la funci&oacute;n descrita en el art&iacute;culo 268 No. 5 de la Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica: establecer la responsabilidad derivada de la gesti&oacute;n fiscal. </p>      <p><B><I>2.2 Funciones de apoyo </I></b></p>      <p>Las principales funciones de apoyo se concretan en labores que facilitan en unos casos el control micro, en otros el macro o la funci&oacute;n de establecer responsabilidades fiscales. Igualmente, son funciones de apoyo aquellas que sirven para mejorar el funcionamiento de las contralor&iacute;as en general. </p>      <p>En este grupo podemos agrupar las siguientes funciones: </p> <ul>    <li>Revisar y fenecer las cuentas que presenten los responsables fiscales (art&iacute;culo 268 No. 2, CP).<sup><a name="nu23"></a><a href="#num23">23</a></sup></li>     <li>Exigir informes sobre su gesti&oacute;n fiscal a empleados oficiales y en general a quienes lleven acabo gesti&oacute;n fiscal (art&iacute;culo 268 No. 4, CP).</li>     <li>Conceptuar sobre la calidad y eficiencia del control interno en las entidades y organismos del Estado (art&iacute;culo 268 No. 6, CP).</li>     <li>Promover investigaciones penales, civiles y disciplinarias aportando las pruebas respectivas contra quienes hayan causado perjuicio a los intereses patrimoniales del Estado (art&iacute;culo 268 No. 8, CP).</li>     <li>Actuar como <I>Ombusdman,</I> exigiendo (verdad sabida y buena fe guardada) la suspensi&oacute;n de funcionarios mientras culminan las investigaciones penales o disciplinarias (art&iacute;culo 268 No. 8, CP).</li>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Presentar proyectos de ley relativos al r&eacute;gimen del control fiscal y a la organizaci&oacute;n y funcionamiento de la Contralor&iacute;a (art&iacute;culo 268 No. 9).</li>     <li>Proveer los empleos de la Contralor&iacute;a General de la Rep&uacute;blica y administrar la carrera administrativa de la misma (art&iacute;culo 268 No. 10, CP).</li>    </ul>      <p><B><I>2.3 Principales interrelaciones entre la Contralor&iacute;a General de la Rep&uacute;blica y otros poderes y &oacute;rganos estatales </I></b></p>      <p>Las principales interrelaciones &mdash;no las &uacute;nicas&mdash; en las cuales participa la Contralor&iacute;a General de la Rep&uacute;blica dentro de la macoorganizaci&oacute;n del estado colombiano tienen lugar frente al Congreso (Poder Legislativo), frente al Poder Judicial, frente a sus sujetos de vigilancia fiscal y los otros &oacute;rganos de control. </p>      <p>As&iacute;, frente al Congreso, &eacute;ste designa al contralor para periodos de cuatro a&ntilde;os, expide leyes relativas al control fiscal en virtud de la cuales puede regular las funciones constitucionales del contralor y asignarle otras; el Congreso puede solicitar informes al contralor y, en lo referente a la hacienda, expide dos tipos de normas esenciales relativas a la asignaci&oacute;n de recursos p&uacute;blicos: las leyes de plan y las de presupuesto. </p>     <p>De otro lado, en el &aacute;mbito del control, el Congreso debe examinar y, si es del caso, fenecer la cuenta general del presupuesto y el tesoro que le presenta el contralor general, y es tambi&eacute;n el Congreso el destinatario de los informes macro que le presenta el contralor: la certificaci&oacute;n e informe sobre el estado de las finanzas p&uacute;blicas, el informe sobre deuda p&uacute;blica, el informe sobre el estado actual de los recursos naturales y el medio ambiente, el informe sobre auditor&iacute;a del balance, y el informe de gesti&oacute;n del contralor general. Adicionalmente, corresponde al contralor expedir la certificaci&oacute;n sobre el promedio ponderado de cambios en la remuneraci&oacute;n de los servidores de la administraci&oacute;n p&uacute;blica, que sirve de base para el reajuste anual de la asignaci&oacute;n de los miembros del Congreso. </p>     <p>Respecto al Poder Judicial, corresponde a las altas cortes (Corte Suprema de Justicia, Consejo de Estado y Corte Constitucional), designar a los candidatos que ser&aacute;n incluidos en la terna de la cual se escoge al contralor general. En el nivel territorial, tambi&eacute;n es el Poder Judicial quien designa a los miembros de las ternas de las cuales se elige a los contralores departamentales y municipales. De otro lado, corresponde a la Corte Suprema de Justicia el juzgamiento del contralor general. Por su parte, la jurisdicci&oacute;n de lo contencioso administrativo tiene competencia para conocer de las acciones de nulidad y restablecimiento que se entablen contra los actos administrativos dictados por las contralor&iacute;as en los cuales se establezca responsabilidad fiscal (los llamados "fallos con responsabilidad fiscal") y es la jurisdicci&oacute;n penal la que determina las penas que correspondan a los hechos punibles denunciados por el contralor general como resultado de su labor de auditor&iacute;a. </p>      <p>El conjunto de interrelaciones m&aacute;s importante para las contralor&iacute;as es el relativo a sus propios vigilados, pues de ellos depende el suministro de casi toda la informaci&oacute;n relevante para su trabajo. Por ello, la Contralor&iacute;a est&aacute; habilitada para solicitar dicha informaci&oacute;n (sin posibilidad de que se le oponga reserva alguna) y tambi&eacute;n, para imponer sanciones a quienes no la entreguen o la presenten en forma inoportuna o defectuosa. De otro lado, corresponde a los sujetos de vigilancia fiscal implantar sistemas de control interno; debe recordarse que el control externo posterior tiene como condici&oacute;n de posibilidad el control interno de los sujetos de vigilancia. </p>     <p>Finalmente, el contralor general de la Rep&uacute;blica puede expedir normas de armonizaci&oacute;n del control fiscal que son obligatorias para las contralor&iacute;as territoriales, y tanto estas &uacute;ltimas como la Contralor&iacute;a General son sujetos de vigilancia fiscal de la Auditor&iacute;a General de la Rep&uacute;blica &mdash;el control del control&mdash;. De otro lado, corresponde al Ministerio P&uacute;blico imponer las sanciones disciplinarias por hechos denunciados por los &oacute;rganos de control en virtud su labor. </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><B><I><font size="3">. FALLAS EN EL DISE&Ntilde;O DEL SISTEMA DE CONTROL FISCAL</font></I></b></p>      <p>En los ac&aacute;pites anteriores se ha esbozado un marco te&oacute;rico sobre macroorganizaciones e instituciones; luego se han descrito sint&eacute;ticamente las funciones de los &oacute;rganos de control fiscal utilizando el esquema macroorganizacional, es decir, haciendo &eacute;nfasis en la interacci&oacute;n entre dichos &oacute;rganos y las dem&aacute;s organizaciones estatales y, complementariamente, se han descrito las reglas que rigen dicha interacci&oacute;n. </p>      <p>En este orden de ideas, ahora explicaremos en qu&eacute; casos y por qu&eacute; razones consideramos que el andamiaje institucional impide que exista un buen control fiscal. </p>     <p><I><b>3.1 Las garant&iacute;as de independencia a&uacute;n son insuficientes</b></I></p>      <p>La funci&oacute;n de control depende en buena medida de la independencia que tenga la respectiva entidad de fiscalizaci&oacute;n superior (EFS). Desde hace algunos a&ntilde;os esta independencia se ha extendido tambi&eacute;n a los encargados de controles internos, como sucede en Alemania y Estados Unidos (v&eacute;ase infra). La experiencia muestra que es casi imposible contar con una auditor&iacute;a seria e imparcial si la independencia del &oacute;rgano de control no est&aacute; asegurada frente a quienes tienen a cargo el ejercicio de la gesti&oacute;n fiscal y, por tanto, est&aacute;n sujetos al control fiscal. </p>      <p>La independencia se predica no s&oacute;lo frente a lo que se denomina el "poder administrador", sino tambi&eacute;n frente a los dem&aacute;s poderes del Estado, en especial frente al legislativo. Aqu&iacute; tambi&eacute;n la experiencia internacional muestra, por una parte, que si bien en una democracia liberal es l&oacute;gico que exista un nexo entre el Parlamento o Congreso y la respectiva EFS &mdash;dado que esta &uacute;ltima vigila el gasto p&uacute;blico autorizado por el primero, financiado con los impuestos que &eacute;l tambi&eacute;n autoriza cobrar&mdash;, y por otra, que tambi&eacute;n debe haber una cierta "separaci&oacute;n" entre ambos, que le permita a la EFS trabajar sin las presiones pol&iacute;ticas que necesariamente se originan cuando se depende del legislativo. En el caso de los sistemas parlamentarios, la necesidad es clara, pues el gobierno surge de un partido que obtiene una mayor&iacute;a parlamentaria o de una coalici&oacute;n mayoritaria, por lo cual la independencia frente al poder administrador exige tambi&eacute;n independencia frente al Parlamento. </p>     <p>Este dif&iacute;cil juego de interrelaciones explica por qu&eacute; en unos pa&iacute;ses se ubica a la EFS como un &oacute;rgano aut&oacute;nomo por fuera de los tres poderes tradicionales (por ejemplo, Colombia) y en otros como un "servidor" del Parlamento o brazo de auditor&iacute;a del mismo (caso de Estados Unidos y Canad&aacute;). El prop&oacute;sito es el mismo: garantizar la independencia de la EFS y, al mismo tiempo, hacer a esta &uacute;ltima responsable ante el &oacute;rgano de representaci&oacute;n popular que te&oacute;ricamente tiene en sus manos las decisiones esenciales sobre gasto p&uacute;blico y financiaci&oacute;n del mismo. </p>     <p>Los estudios de administraci&oacute;n p&uacute;blica comparada muestran que paulatinamente se han ido creando, en diferentes pa&iacute;ses, mecanismos concretos para garantizar la autonom&iacute;a de las EFS, que se sintetizan a continuaci&oacute;n, advirtiendo que su eficacia es siempre relativa,  por cuanto depende de cada pa&iacute;s y de las condiciones imperantes en el mismo; condiciones que no son simplemente normativas, sino institucionales en el m&aacute;s amplio sentido de la palabra (abarcando por tanto las reglas formales y las informales),<sup><a name="nu24"></a><a href="#num24">24</a></sup> y tambi&eacute;n pol&iacute;ticas (entre ellas el tipo de relaci&oacute;n que exista entre Legislativo y Ejecutivo, aspecto esencial en lo relativo a la elecci&oacute;n del m&aacute;ximo directivo de la EFS). Las garant&iacute;as mencionadas son las siguientes: </p> <ul>    <li>La consagraci&oacute;n constitucional tanto de la funci&oacute;n de fiscalizaci&oacute;n como del &oacute;rgano encargado de cumplirla (la respectiva EFS).</li>     <li>El car&aacute;cter especial de la norma que desarrolla lo relativo a las funciones y/o organizaci&oacute;n del &oacute;rgano de fiscalizaci&oacute;n superior.</li>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Participaci&oacute;n de varios poderes en el proceso de elecci&oacute;n de los magistrados que conforman o dirigen el &oacute;rgano de fiscalizaci&oacute;n.</li>     <li>La inamovilidad que ampara a los integrantes del &oacute;rgano de fiscalizaci&oacute;n, acompa&ntilde;ada de un periodo fijo de larga duraci&oacute;n, mayor que el del jefe del ejecutivo o el de los miembros del poder legislativo.</li>     <li>En el caso de los tribunales de cuentas, el otorgamiento a sus integrantes del estatus y las prerrogativas propios de los jueces.</li>     <li>La autonom&iacute;a funcional frente al poder administrador y frente al Parlamento.</li>     <li>La autonom&iacute;a presupuestal del &oacute;rgano de fiscalizaci&oacute;n.</li>    </ul>     <p>El rango constitucional de la funci&oacute;n de fiscalizaci&oacute;n superior y del &oacute;rgano encargado de llevarla a acabo es una garant&iacute;a de independencia, pues impide al Congreso o Parlamento suprimir por medio de ley ordinaria el &oacute;rgano de fiscalizaci&oacute;n y/o la funci&oacute;n misma, o amenazar con hacerlo, como medida de presi&oacute;n o retaliaci&oacute;n. Por razones similares, tambi&eacute;n constituye una garant&iacute;a de independencia el rango especial de la ley que desarrolla y regula las funciones del &oacute;rgano de fiscalizaci&oacute;n, pues de esta manera el Legislativo no puede alterar las funciones del &oacute;rgano de fiscalizaci&oacute;n o limitarlas por medio de una ley ordinaria. </p>      <p>Obviamente que en ambos casos la eficacia de la garant&iacute;a de independencia depende, a su vez, de que la expedici&oacute;n de reformas constitucionales a trav&eacute;s del Congreso y la expedici&oacute;n o modificaci&oacute;n de leyes estatutarias est&eacute; sometida a procedimientos y requisitos especiales, diferentes de los previstos para las leyes ordinarias. </p>      <p>Por su parte, la participaci&oacute;n de varios poderes en la designaci&oacute;n del auditor o contralor general o de los magistrados del Tribunal de Cuentas, contribuye al logro de una mayor independencia de dichos funcionarios frente al poder administrador y al Poder Legislativo, porque permite "diluir la posibilidad de compromiso". En este esquema el auditor o el magistrado del tribunal de cuentas no debe su designaci&oacute;n a un solo poder y, por tanto, existe menos riego de que adquiera compromisos con quienes lo nombran. Este mecanismo constituye una aplicaci&oacute;n del viejo instrumento del constitucionalismo liberal de dividir el poder para controlarlo mejor, aunque su efectividad pr&aacute;ctica depende del grado de independencia del legislativo frente al ejecutivo. </p>     <p>Por otro lado, una de las mejores formas de garantizar la independencia de los contralores o de los magistrados de Tribunal de Cuentas es designarlos por periodos fijos, de larga duraci&oacute;n, durante los cuales no pueden ser removidos sino por delitos o faltas graves y mediante un procedimiento especial. Esto evita presiones pol&iacute;ticas tanto del Congreso como del Ejecutivo, en cuanto ninguno de ellos puede desvincular al contralor o a los magistrados del Tribunal de Cuentas. Cuando el periodo de estos &uacute;ltimos es m&aacute;s largo que el de los funcionarios que participan en su elecci&oacute;n, disminuye la probabilidad de un compromiso con ellos, pues los magistrados terminan su periodo antes que los contralores. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Complementando esta garant&iacute;a de inamovilidad, en el caso espec&iacute;fico de los Tribunales de Cuentas, a sus magistrados normalmente se les reconoce el estatus y las prerrogativas de los jueces, que en la mayor&iacute;a de pa&iacute;ses se consagran en aras de garantizar la independencia propia de jueces y magistrados que hacen parte del Poder Judicial. </p>     <p>La autonom&iacute;a funcional frente al poder administrador demanda que la respectiva EFS no est&eacute; ubicada dentro del poder ejecutivo y, por tanto, no se halle sometida a los controles jer&aacute;rquicos y de tutela propios de este &uacute;ltimo. Frente al Parlamento, esta autonom&iacute;a se logra  ubicando a la EFS como un &oacute;rgano judicial especial (como sucede con algunos tribunales de cuentas),<sup><a name="nu25"></a><a href="#num25">25</a></sup> o como un &oacute;rgano aut&oacute;nomo e independiente que conforma un cuarto poder (por ejemplo, en Colombia), o como un &oacute;rgano ubicado en la &oacute;rbita del Parlamento, que no obstante su condici&oacute;n de tal, no recibe &oacute;rdenes del mismo y puede decidir aut&oacute;nomamente el alcance y la orientaci&oacute;n de su tarea fiscalizadora (caso del auditor general de Canad&aacute;).<sup><a name="nu26"></a><a href="#num26">26</a></sup></p>      <p>Ello no obsta para que el auditor, contralor o Tribunal de Cuentas deba, en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses, rendir una serie de informes b&aacute;sicos al Legislativo, generalmente relativos a las finanzas p&uacute;blicas y, en otros casos, dar respuesta a solicitudes especiales de informaci&oacute;n del Legislativo; habr&aacute; independencia mientras la orientaci&oacute;n principal del trabajo de auditor&iacute;a corresponda a la EFS y no a una decisi&oacute;n del Poder Legislativo. </p>      <p>Tambi&eacute;n es parte de la garant&iacute;a de independencia funcional, la prerrogativa de libre acceso a los documentos y oficinas de las personas y entidades objeto de control. Esto le asegura a la EFS su insumo b&aacute;sico de trabajo: la informaci&oacute;n evitando que los controlados eludan o neutralicen el control a trav&eacute;s del ocultamiento de la misma. Aunque parece algo elemental &mdash;incluso una perogrullada&mdash;, se trata de una potestad esencial al funcionamiento de cualquier EFS que merece resaltarse. </p>     <p>Finalmente, es necesario destacar la importancia de la autonom&iacute;a presupuestal, elemento cr&iacute;tico de independencia, sin ella las EFS simplemente no pueden operar, dado que como toda organizaci&oacute;n p&uacute;blica, requieren de fondos p&uacute;blicos para poder sufragar sus gastos. Por tanto, las EFS tendr&aacute;n menos autonom&iacute;a en cuanto mayor sea su dependencia de las decisiones presupuestales que respecto de ellas tomen el poder administrado y el legislativo. </p>      <p>Ahora bien, en lo que se refiere a la relaci&oacute;n con el Poder Legislativo, siempre habr&aacute; una limitaci&oacute;n inevitable: en las democracias liberales los presupuestos p&uacute;blicos son aprobados por los congresos o parlamentos. Y frente al Poder Ejecutivo o administrador, la autonom&iacute;a presupuestal s&oacute;lo ser&aacute; una realidad cuando es la EFS quien presenta al Parlamento el proyecto de su propio presupuesto, directamente, es decir, sin someterse a la iniciativa del Ejecutivo. Una variante de este mecanismo consiste en que el &oacute;rgano de fiscalizaci&oacute;n presenta su proyecto de presupuesto al Ejecutivo y &eacute;ste (normalmente el ministro de Hacienda o Finanzas), debe incorporarlo al proyecto general de presupuesto, como un cap&iacute;tulo especial, sin que pueda introducirle modificaciones. </p>     <p>La mayor&iacute;a de las garant&iacute;as de independencia antes mencionadas est&aacute;n presentes en el caso de Colombia, como se explica a continuaci&oacute;n: </p> <ul>    <li>La Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica prev&eacute; la funci&oacute;n de control fiscal, como p&uacute;blica a cargo de un &oacute;rgano espec&iacute;fico, la Contralor&iacute;a General de la Rep&uacute;blica, y de las contralor&iacute;as de los entes territoriales (art&iacute;culos 117, 119, 267 y 272 CP).</li>     <li>El contralor general es elegido por un periodo fijo igual al del presidente de la Rep&uacute;blica, durante el cual no puede ser removido del cargo (art&iacute;culo 267 CP). Adem&aacute;s, goza de un fuero especial, pues su juzgamiento corresponde &uacute;nicamente a la Corte Suprema de Justicia, previa acusaci&oacute;n del fiscal general (art&iacute;culo 235 No. 4, CP).</li>     <li>En su designaci&oacute;n participan el Poder Judicial y el Poder Legislativo, por cuanto es elegido por el Congreso en pleno (y no por una sola de sus c&aacute;maras), de una terna cuyos integrantes son designados por cada una de las llamadas "altas cortes": Corte Constitucional, Corte Suprema de Justicia y Consejo de Estado (art&iacute;culo 267, CP).</li>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li>La Contralor&iacute;a General de la Rep&uacute;blica y las contralor&iacute;as territoriales gozan de autonom&iacute;a administrativa (art&iacute;culo 267 de 2000, inciso cuarto, CP); esto les permite definir directamente "todos los aspectos relacionados con el cumplimiento de sus funciones",<sup><a name="nu27"></a><a href="#num27">27</a></sup> es decir, sin sujeci&oacute;n a &oacute;rdenes ni supervisi&oacute;n de otros &oacute;rganos del Estado.</li>     <li>Las contralor&iacute;as tienen autonom&iacute;a presupuestal (art&iacute;culo 267 inciso cuarto, CP), en virtud de ella pueden contratar, disponer de sus recursos y ordenar gasto (art&iacute;culos 55 y 110 del Estatuto Org&aacute;nico del Presupuesto).<sup><a name="nu28"></a><a href="#num28">28</a></sup></li>    </ul>      <p>Este an&aacute;lisis tambi&eacute;n nos permite identificar algunas garant&iacute;as institucionales de independencia t&iacute;picas, que no est&aacute;n consagradas en nuestro sistema jur&iacute;dico, entre ellas, en primer t&eacute;rmino, el car&aacute;cter especial de las leyes sobre organizaci&oacute;n y funcionamiento de la Contralor&iacute;a y el periodo de larga duraci&oacute;n del contralor. </p>      <p>Hasta la presente, el primer aspecto no ha sido fuente de problemas de independencia para las contralor&iacute;as, porque tambi&eacute;n la Constituci&oacute;n regula directamente<sup><a name="nu29"></a><a href="#num29">29</a></sup> la mayor parte de las funciones de los &oacute;rganos de control fiscal, pero no sucede lo mismo con lo relativo al periodo del contralor, que se encuentra atado al del presidente de la Rep&uacute;blica y coincide con el de los miembros del Congreso. En tal sentido, y por consideraciones referidas al tema presupuestal, en nuestro criterio, el sistema de garant&iacute;as de independencia de los &oacute;rganos de control fiscal presenta las siguientes fallas: </p> <ul>    <li>En primer t&eacute;rmino, el periodo del contralor es demasiado corto, cuatro a&ntilde;os, al estar atado al del presidente de la Rep&uacute;blica, periodo que adem&aacute;s coincide con el de los congresistas que lo eligen.</li>     <li>En segundo t&eacute;rmino, las contralor&iacute;as (y los dem&aacute;s &oacute;rganos de control) no gozan de suficiente independencia en lo presupuestal, pues finalmente la ejecuci&oacute;n de su presupuesto queda en manos del poder administrador que determina el Programa Anual Mensualizado de Caja (PAC).</li>    </ul>     <p>Respecto a lo primero, consideramos que constituye una contradicci&oacute;n atar el periodo del contralor al del presidente de la Rep&uacute;blica, cuando entre los prop&oacute;sitos de la Carta Pol&iacute;tica estaba, precisamente, acrecentar la independencia y el car&aacute;cter t&eacute;cnico de la Contralor&iacute;a. De suyo, en cualquier sistema presidencial el jefe del Ejecutivo tiene un grado de poder muy importante; y si a esto le sumamos el poder que el presidente de la Rep&uacute;blica a&uacute;n mantiene en nuestro sistema pol&iacute;tico<sup><a name="nu30"></a><a href="#num30">30</a></sup> y el hecho de que el periodo de los Congresistas tambi&eacute;n es de cuatro a&ntilde;os, no puede dejar de notarse la inconveniencia de este arreglo institucional. </p>      <p>En realidad, independientemente de quien ocupe el cargo de contralor, &eacute;ste se ver&aacute; sujeto a presiones, dadas las especiales caracter&iacute;sticas de nuestra organizaci&oacute;n pol&iacute;tica, entre ellas la forma de operar de los partidos, el tipo de relaci&oacute;n que existe entre Ejecutivo y Legislativo, y la forma en que el clientelismo se adapt&oacute; a la nueva constituci&oacute;n que supone acabar&iacute;a con &eacute;l. En estas circunstancias, quien desee acceder al cargo de contralor general de la Rep&uacute;blica se arriesga necesariamente a ser objeto de presiones por parte de sus potenciales electores (las que afortunadamente se moderan por el hecho de que lo elige el Congreso en pleno y no una de sus c&aacute;maras; aunque en todo caso el sistema de coaliciones opera en sentido contrario) y, por otra parte, es l&oacute;gico que el presidente de la Rep&uacute;blica aspire a ejercer influencia sobre la elecci&oacute;n de un funcionario que vigilar&aacute; la mayor parte de su gesti&oacute;n. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En el caso de lo presupuestal, nuestra cr&iacute;tica se centra sobre el Programa Anual Mensualizado de Caja (PAC) y en las modificaciones presupuestales. Como es sabido, el PAC implica programar el gasto por doceavas partes y el deber de ejecutarlo de acuerdo con dicha programaci&oacute;n.<sup><a name="nu31"></a><a href="#num31">31</a></sup> El problema se presenta por el hecho de que la aprobaci&oacute;n del PAC de una contralor&iacute;a queda en manos de sus vigilados, espec&iacute;ficamente en el nivel nacional, en el Ministerio de Hacienda y Cr&eacute;dito P&uacute;blico que a su vez depende del presidente de la Rep&uacute;blica y, en el caso de las contralor&iacute;as territoriales, de las respectivas Secretar&iacute;as de Hacienda que dependen del gobernador o alcalde, seg&uacute;n el caso; tambi&eacute;n corresponde a estas autoridades definir las modificaciones al presupuesto. </p>      <p>Seg&uacute;n el Estatuto Org&aacute;nico del Presupuesto (art&iacute;culos 26-4, 73 y 74) el proyecto de PAC de cada &oacute;rgano del presupuesto nacional es elaborado por &eacute;l, con la asesor&iacute;a de la Direcci&oacute;n del Tesoro, seg&uacute;n las metas financieras fijadas previamente por el Confis, al que tambi&eacute;n le corresponde su aprobaci&oacute;n. Por otro lado, las modificaciones al PAC son aprobadas por la Direcci&oacute;n General del Tesoro y, adem&aacute;s, el gobierno nacional puede reducir o aplazar las apropiaciones presupuestales por las razones expuestas en el art&iacute;culo 76 del Estatuto Org&aacute;nico del Presupuesto.<sup><a name="nu32"></a><a href="#num32">32</a></sup> Obs&eacute;rvese que estas reglas entregan al presidente de la Rep&uacute;blica y su ministro de Hacienda un poderoso instrumento de presi&oacute;n sobre la Contralor&iacute;a General de la Rep&uacute;blica; cosa similar sucede, <I>mutatis mutandi</I>, en el nivel territorial. </p>      <p>Es cierto que la Corte Constitucional, en sentencia C-192 de 1997, declar&oacute; inexequible el art&iacute;culo 76 del Estatuto Org&aacute;nico del Presupuesto, condicionando la declaratoria de exequibilidad a varios criterios, entre ellos: i) respecto a esta facultad el gobierno debe ser razonable y proporcionado, y ii) debe respetarse la autonom&iacute;a presupuestal de las otras ramas del poder y de los &oacute;rganos aut&oacute;nomos. Con esto pareciera salvaguardarse la autonom&iacute;a presupuestal de las contralor&iacute;as y de los otros &oacute;rganos aut&oacute;nomos, pero de hecho no es as&iacute;; no existe un mecanismo expedito mediante el cual la Contralor&iacute;a General de la Rep&uacute;blica o una contralor&iacute;a territorial pueda defenderse de la decisi&oacute;n unilateral de las autoridades de hacienda, que modifique su PAC o aplace la ejecuci&oacute;n de algunas partidas de su presupuesto </p>      <p><B><I>3.2 Sistemas de control interno d&eacute;biles </I></b></p>      <p>Para entender por qu&eacute; raz&oacute;n existe un defecto de dise&ntilde;o institucional en lo relativo al control interno es necesario recordar que el actual sistema de control fiscal tiene origen en una fuerte reacci&oacute;n contra los defectos del sistema anterior, es decir, el imperante al entrar la nueva Constituci&oacute;n. </p>      <p>Una de las principales quejas contra "el viejo sistema" se centraba en su "politizaci&oacute;n" y en los problemas que generaba el control previo,<sup><a name="nu33"></a><a href="#num33">33</a></sup> considerado como una forma de coadministraci&oacute;n que permit&iacute;a a los auditores como "aduanillas" de corrupci&oacute;n, cobrando ilegalmente un porcentaje sobre los pagos que previamente deb&iacute;an aprobar (que eran casi todos), lo cual a su vez ten&iacute;a que ver con el papel que jugaba la Contralor&iacute;a en el engranaje de la pol&iacute;tica clientelista, como fuente de puestos p&uacute;blicos y contratos. </p>      <p>Para resolver el asunto se acudi&oacute; a los modernos conceptos de auditor&iacute;a, que hacen &eacute;nfasis en el control posterior &mdash;opuesto por definici&oacute;n al control previo&mdash;, y en el control de gesti&oacute;n y resultados &mdash;opuesto en principio a un control de legalidad o regularidad&mdash;, que a su vez se entend&iacute;a m&aacute;s como instrumento de gerencia p&uacute;blica que de vigilancia cuasi policiva sobre la administraci&oacute;n.<sup><a name="nu34"></a><a href="#num34">34</a></sup> Ello explica el &eacute;nfasis de la constituci&oacute;n actual en el control de gesti&oacute;n y resultados y en el control posterior.<sup><a name="nu35"></a><a href="#num35">35</a></sup></p>      <p>Como complemento necesario del control previo, se hizo obligatoria para todas las entidades del Estado la implementaci&oacute;n de sistemas de control interno (art&iacute;culos 209 y 269) y se le encarg&oacute; a la Contralor&iacute;a la evaluaci&oacute;n de dichos sistemas (art&iacute;culo 268 No. 6). La conexi&oacute;n entre ambas cosas &mdash;control fiscal posterior y control interno&mdash;, es esencial para entender este tema: un control interno efectivo es condici&oacute;n necesaria &mdash;m&aacute;s no suficiente&mdash; de un control posterior.<sup><a name="nu36"></a><a href="#num36">36</a></sup></p>      <p>Sin embargo, la Ley 87 de 1993, al desarrollar el tema del control interno, cometi&oacute; un grave error: dej&oacute; la organizaci&oacute;n y responsabilidad del desarrollo e implementaci&oacute;n del sistema en manos de las propias entidades vigiladas y la regulaci&oacute;n en manos del presidente de la Rep&uacute;blica por medio de decretos reglamentarios; en otras palabras, no le dej&oacute; posibilidad alguna a la Contralor&iacute;a General de la Rep&uacute;blica de regular la materia. Adicionalmente, le entreg&oacute; el nombramiento de los jefes de control interno a los m&aacute;ximos directivos o jefes de las entidades. </p>      <p>El primer problema con este arreglo institucional es que de esta manera la Ley 87 entrega a los controlados la posibilidad de disminuir o, al menos, de hacer menos eficaz el control externo. Dado que el control interno es una condici&oacute;n de posibilidad de un efectivo control externo posterior y que, por regla general, a casi nadie le gusta que lo auditen o controlen, nos encontramos aqu&iacute;, vistas las cosas desde el modelo principal-agente, en una situaci&oacute;n en la cual el agente &mdash;sujeto de control&mdash; tiene en sus manos la posibilidad de quitarle efectividad a un elemento esencial para el principal &mdash;&oacute;rgano de control&mdash;. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La importancia del control interno es tal que en algunos pa&iacute;ses se ha creado una organizaci&oacute;n especial, de car&aacute;cter independiente, encargada de la revisi&oacute;n previa de los actos de la administraci&oacute;n, cuya tarea se lleva a cabo antes de la revisi&oacute;n del control externo (a cargo de la respectiva entidad de fiscalizaci&oacute;n superior: EFS, Contralor&iacute;a, Auditor&iacute;a, Tribunal de Cuentas, etc.), y se considera fundamento del mismo. Este nivel de la organizaci&oacute;n del control interno confluye, normalmente, con las otras medidas de control interno que debe implementar directamente cada entidad. Se observa entonces una tendencia hacia lo que podr&iacute;amos llamar control interno "en dos niveles", como sucede entre otros casos, en Estados Unidos, Espa&ntilde;a y Alemania, y en Suram&eacute;rica en Per&uacute;. A lo anterior se suma la facultad de la respectiva EFS de regular a trav&eacute;s de normas generales, el trabajo del segundo nivel del control interno.<sup><a name="nu37"></a><a href="#num37">37</a></sup></p>      <p>As&iacute;, en Estados Unidos<sup><a name="nu38"></a><a href="#num38">38</a></sup> existe desde 1978 la figura del inspector general, creada por el Congreso para incrementar y mejorar el control interno en los departamentos<sup><a name="nu39"></a><a href="#num39">39</a></sup> del gobierno federal. En cada uno de estos departamentos existe un inspector general designado por el presidente con la anuencia del Senado. El inspector general le reporta al Congreso a trav&eacute;s del respectivo secretario, actuando como unidad de auditor&iacute;a interna independiente y objetiva. Los est&aacute;ndares de trabajo del inspector general son fijados por la General Accounting Office (GAO), es decir, por la entidad de fiscalizaci&oacute;n federal. </p>      <p>En Espa&ntilde;a existe la Intervenci&oacute;n General de la Administraci&oacute;n del Estado (IGAE), encargada de llevar a cabo una revisi&oacute;n previa de la mayor&iacute;a de operaciones de las agencias estatales del nivel central del Estado, operando dentro de cada una de ellas con independencia frente a los jefes o directores de las mismas. En Alemania se ha consagrado la figura del "examen previo", entendido como fundamento l&oacute;gico del control externo que ejerce el Tribunal de Cuentas Federal.<sup><a name="nu40"></a><a href="#num40">40</a></sup> El examen previo lo lleva a cabo una dependencia especializada dentro de cada entidad, con personal perteneciente a las mismas, que sin embargo tiene garantizada su independencia en cuanto una vez designados deben seguir las directrices del Tribunal de Cuentas.<sup><a name="nu41"></a><a href="#num41">41</a></sup></p>      <p>Obs&eacute;rvese la presencia de dos elementos que en muchos casos (no en todos) se presentan, en lo relativo a control interno: i) el control interno en dos niveles y ii) la facultad del &oacute;rgano de control interno &mdash;la respectiva EFS&mdash; de expedir normas sobre la organizaci&oacute;n del control interno. Ninguno de estos dos elementos existe en Colombia pues, como se dijo, la Ley 87 de 1993 dej&oacute; el asunto en manos del jefe o representante de cada entidad, sin que en realidad existan elementos que permitan dar efectividad a ese mandato. </p>      <p>El contraste con la organizaci&oacute;n del control interno en Colombia no puede ser mayor, pues las &uacute;nicas herramientas que en esta materia la Ley 87 le entreg&oacute; a la Contralor&iacute;a fueron la evaluaci&oacute;n de la calidad y eficiencia del control fiscal interno (art&iacute;culo 268 No. 6 y Ley 87 de 1993), los convenios o planes de desempe&ntilde;o y la posibilidad de que la Contralor&iacute;a utilice la facultad de imponer sanciones a los entes controlados como medio de presi&oacute;n para la implantaci&oacute;n y el desarrollo de los sistemas de control interno (art&iacute;culos 99 a 101, Ley 42 de 1993).<sup><a name="nu42"></a><a href="#num42">42</a></sup> Pero estas sanciones son un recurso extremo y un instrumento muy poco eficaz dado que est&aacute;n sujetas a un procedimiento reglado que prev&eacute; la interposici&oacute;n de recursos y que, en todo caso, no pueden llevarse hasta el extremo de permitir a la Contralor&iacute;a imponer su criterio pues ello ser&iacute;a una coadministraci&oacute;n. </p>      <p>Es cierto que el Decreto 2145 de 2000 &mdash;reglamentario de la Ley 489&mdash; defini&oacute; un sistema nacional de control interno en el cual la Contralor&iacute;a General juega el papel de organismo regulador, pero tambi&eacute;n lo es que el sistema es demasiado complejo (en forma tal vez inversamente proporcional a su efectividad) y que en &uacute;ltimas se trata de un papel asignado por decisi&oacute;n del presidente de la Rep&uacute;blica, que puede modificar dicho decreto o derogarlo cuando a bien tenga. </p>      <p><B><I>3.3 Falta de condiciones para la efectividad de control de gesti&oacute;n y resultados </I></b></p>      <p>La evaluaci&oacute;n de gesti&oacute;n y resultados es muy importante pero no es un fin sino un instrumento de "responsabilizaci&oacute;n" (<I>accountability</I>). Por ello, en el sector estatal, este tipo de evoluci&oacute;n hace parte de un sistema en el cual quienes manejan recursos p&uacute;blicos est&aacute;n obligados a rendir cuentas de su tarea, que ser&aacute; evaluada y de dicha evaluaci&oacute;n surgir&aacute;n consecuencias. S&oacute;lo as&iacute; puede hablarse, realmente, de control de gesti&oacute;n y resultados, y por tanto, una evaluaci&oacute;n de este tipo que no produzca consecuencias se quedar&aacute; en el nivel de auditor&iacute;a y llegar&aacute; a cerrar el ciclo del control. </p>      <p>Por consiguiente cabe preguntar: &iquest;qu&eacute; se espera de una evaluaci&oacute;n de gesti&oacute;n y resultados? Parece haber consenso entre quienes estudian el tema en cuanto a los beneficios que, al menos en teor&iacute;a, debe proporcionar la extensi&oacute;n de la pr&aacute;ctica de evaluaci&oacute;n, a saber: </p> <ul>    <li>Mejora de la gesti&oacute;n p&uacute;blica y de la calidad del gasto p&uacute;blico.</li>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Incremento y/o consolidaci&oacute;n de la democracia liberal.</li>     <li>Combate a la corrupci&oacute;n.</li>    </ul>     <p>En general, y como t&eacute;cnica administrativa, la evaluaci&oacute;n produce informaci&oacute;n necesaria para comprender las causas de logros y fracasos en el desempe&ntilde;o individual y colectivo.<sup><a name="nu43"></a><a href="#num43">43</a></sup> Es l&oacute;gico esperar que la evaluaci&oacute;n de la gesti&oacute;n p&uacute;blica y sus resultados se traduzca en una mejora de &eacute;sta, y si se piensa en ella &mdash;en forma muy esquem&aacute;tica&mdash; como un proceso o conjunto de procesos en los cuales la sociedad invierte recursos escasos para lograr unos resultados,<sup><a name="nu44"></a><a href="#num44">44</a></sup> queda claro que una mejora en la gesti&oacute;n implica un incremento en la calidad del gasto. </p>      <p>Vistas las cosas desde la democracia liberal, &eacute;sta exige de suyo que toda persona que ejerza funciones p&uacute;blicas o administre el patrimonio p&uacute;blico rinda cuentas de su gesti&oacute;n, y en este esquema, la evaluaci&oacute;n p&uacute;blica de la gesti&oacute;n y resultados se convierte en algo m&aacute;s que una t&eacute;cnica administrativa, es decir, en un instrumento de profundizaci&oacute;n y consolidaci&oacute;n democr&aacute;tica.<sup><a name="nu45"></a><a href="#num45">45</a></sup></p>      <p>Estrechamente relacionado con lo anterior est&aacute; el hecho de que al incrementarse la calidad de la gesti&oacute;n p&uacute;blica y del gasto p&uacute;blico, tambi&eacute;n aumenta la eficacia del Estado como proveedor de bienes p&uacute;blicos y bienes meritorios, y con ello la legitimidad democr&aacute;tica. En la actualidad, el logro y la conservaci&oacute;n de la legitimidad estatal depende en buena medida del logro de resultados (en condiciones de escasez creciente de recursos), es decir, de su eficiencia y eficacia. Esta caracter&iacute;stica es todav&iacute;a m&aacute;s aguda en el llamado Estado social, pues en &eacute;ste las obligaciones de gasto son muy grandes y, por tanto, mayor la relaci&oacute;n entre legitimidad y eficacia.<sup><a name="nu46"></a><a href="#num46">46</a></sup></p>      <p>Finalmente, se entiende que la evaluaci&oacute;n de gesti&oacute;n y resultados contribuye eficazmente a combatir la corrupci&oacute;n, en la medida en que evita o contribuye a evitar el gasto de mala calidad.<sup><a name="nu47"></a><a href="#num47">47</a></sup></p>      <p>Para examinar en que medida la evaluaci&oacute;n puede contribuir al logro de estas metas, deben distinguirse varias formas de evaluaci&oacute;n de acuerdo con niveles de gesti&oacute;n evaluados y, en tal sentido, hacer la siguiente clasificaci&oacute;n:<sup><a name="nu48"></a><a href="#num48">48</a></sup></p> <ul>    <li>La llamada "metaevalauci&oacute;n", orientada al nivel macro de gesti&oacute;n, es decir, al gobierno mismo, entendido como conjunto de instituciones encargadas de determinar y responder por la ejecuci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, democr&aacute;ticamente validadas.</li>     <li>La "mesoevaluaci&oacute;n", que se centra en el desempe&ntilde;o del nivel medio de la gesti&oacute;n p&uacute;blica, conformado por las organizaciones p&uacute;blicas y por los programas que &eacute;stas emprenden.</li>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li>La "microevalauaci&oacute;n", orientada a medir el desempe&ntilde;o de los empleados y su contribuci&oacute;n al cumplimiento de la misi&oacute;n propia de la instituci&oacute;n a la cual pertenecen.</li>    </ul>     <p><I><b>3.3.1 Ineficacia de la macroevaluaci&oacute;n</b></I></p>      <p>Las condiciones necesarias para que la macroevaluaci&oacute;n tenga consecuencias de control son esencialmente pol&iacute;ticas. Al estar orientada a la labor del gobierno y a la efectividad de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que &eacute;ste debe llevar a cabo, y dado que las metas de gobierno est&aacute;n democr&aacute;ticamente validadas, la responsabilidad que surge por su incumplimiento es de tipo pol&iacute;tico y, en muchos casos, simb&oacute;lica (aunque no por ello menos seria). Se trata por tanto de la responsabilidad del gobierno frente al Parlamento o al Congreso &mdash;seg&uacute;n se trate de un sistema parlamentario o presidencial&mdash; frente a la opini&oacute;n p&uacute;blica y, eventualmente, ante el electorado. </p>      <p>En este punto sale muy mal librado nuestro sistema de control fiscal. La primera limitaci&oacute;n, de hecho muy dif&iacute;cil de superar, es que en un sistema presidencial, por su propia naturaleza, es poca la responsabilidad del Ejecutivo frente al Legislativo. A lo anterior se suma el hecho de que en Colombia los principales partidos pol&iacute;ticos tradicionales &mdash;liberal y conservador&mdash; y a&uacute;n la mayor&iacute;a de sus competidores, est&aacute;n fuertemente fragmentados, afectados por pr&aacute;cticas clientelistas de vieja data que se han adaptado exitosamente a los mecanismos mediante los cuales en 1991 se pens&oacute; acabarlas; entre ellos, la soberan&iacute;a popular, la revocatoria del mandato del Congreso, la revocatoria del mandato, la circunscripci&oacute;n nacional para Senado, los nuevos instrumentos e instancias de participaci&oacute;n ciudadana y la financiaci&oacute;n electoral. </p>      <p>No es posible en este trabajo hacer un an&aacute;lisis a profundidad de la forma en que hoy operan nuestros principales partidos pol&iacute;ticos, pero s&iacute; es necesario destacar algunos aspectos que resultan pertinentes para nuestro prop&oacute;sito, en cuanto permiten entender por qu&eacute; el Congreso no es en realidad un &oacute;rgano que pueda hacer efectiva la responsabilizaci&oacute;n pol&iacute;tica del Ejecutivo. En este sentido y en forma esquem&aacute;tica puede afirmarse lo siguiente: </p>     <p>La fragmentaci&oacute;n de los partidos pol&iacute;ticos colombianos (tanto los tradicionales como las llamadas "terceras fuerzas") se evidencia en el hecho de que est&aacute;n conformados por individuos &mdash;que ocupan curules en cuerpos de representaci&oacute;n popular como juntas administradoras locales, concejos, asambleas o el mismo Congreso de la Rep&uacute;blica&mdash;; cada una de estas personas constituye lo que se ha denominado "microempresa electoral",<sup><a name="nu49"></a><a href="#num49">49</a></sup> que maneja su propia agenda de intereses, clientela y, m&aacute;s que clientela, "redes de poder ", conformando lo que hoy puede llamarse el clientelismo<sup><a name="nu50"></a><a href="#num50">50</a></sup> "de mercado" o de tercera generaci&oacute;n.<sup><a name="nu51"></a><a href="#num51">51</a></sup></p>      <p>Nuestros partidos no son instrumentos adecuados para canalizar y agrupar demandas y reivindicaciones de diferentes grupos o clases, integr&aacute;ndolos en una visi&oacute;n de la sociedad, en unos programas de gobierno y pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. No existe correspondencia entre los intereses de la ciudadan&iacute;a y los intereses de los elegidos y, en consecuencia, se produce una "crisis de representaci&oacute;n", evidenciada en el alejamiento y desinter&eacute;s del ciudadano y su baja participaci&oacute;n.<sup><a name="nu52"></a><a href="#num52">52</a></sup></p>      <p>A la crisis de representaci&oacute;n se suma la "crisis program&aacute;tica" y la "indiferenciaci&oacute;n ideol&oacute;gica",<sup><a name="nu53"></a><a href="#num53">53</a></sup> pues la vida de los partidos no gira en torno a definiciones de este tipo, ni de programas de gobierno &mdash;no necesitan hacerlo&mdash; y por ello, la relaci&oacute;n entre el Legislativo y el Ejecutivo no cuenta con un elemento esencial en una democracia que funcione como tal: el inter&eacute;s de un partido o coalici&oacute;n de gobierno de pedir cuentas al jefe del Ejecutivo por el cumplimiento de un programa de gobierno y la disposici&oacute;n del partido o coalici&oacute;n minoritaria de oposici&oacute;n, de utilizar la petici&oacute;n de cuentas para hacer dicha oposici&oacute;n y afirmarse como alternativa de poder.<sup><a name="nu54"></a><a href="#num54">54</a></sup></p>      <p>Por el contrario, la relaci&oacute;n entre Ejecutivo y Legislativo est&aacute; dominada por la preponderancia del primero, garantizada no s&oacute;lo por las reglas formales propias de un sistema presidencial (parcialmente atenuadas desde 1991), sino tambi&eacute;n por dos hechos, a saber: </p> <ul>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li>El ejecutivo maneja una serie de recursos clave para el &eacute;xito de cada una de la microempresas electorales ubicadas en los partidos, especialmente recursos presupuestales, burocracia y poder decisorio en asuntos de gobierno que son de inter&eacute;s para grupos o gremios que financian o apoyan esas microempresas.</li>     <li>La fragmentaci&oacute;n del Congreso, derivada a su vez de la fragmentaci&oacute;n de los partidos. La relaci&oacute;n se desenvuelve entonces, principalmente, en un intercambio entre los recursos en manos del Ejecutivo y las decisiones que corresponden al Congreso: aprobaci&oacute;n o improbaci&oacute;n de presupuestos anuales, de leyes y actos legislativos; citaciones a ministros y jefes de Departamento Administrativo, y mociones de censura.<sup><a name="nu55"></a><a href="#num55">55</a></sup></li>    </ul>      <p>Podr&iacute;a afirmarse que no siempre es as&iacute; y que todo depender&aacute; del car&aacute;cter y la actitud del presidente de la Rep&uacute;blica. A ello se responde que &eacute;ste es un an&aacute;lisis impersonal<sup><a name="nu56"></a><a href="#num56">56</a></sup> y los hechos muestran que en cuanto el jefe del Ejecutivo dependa del Congreso para temas tales como la aprobaci&oacute;n de proyectos de ley y, a su vez, los miembros de &eacute;ste como "micro empresas electorales" dependan de asuntos que son del resorte del Ejecutivo, la relaci&oacute;n entre ambos poderes estar&aacute; marcada por las reglas de intercambio propias del clientelismo en su versi&oacute;n actual. </p>      <p>Es pertinente examinar la cuesti&oacute;n desde la &oacute;ptica de la democracia de participaci&oacute;n, pregunt&aacute;ndose en qu&eacute; medida la sociedad civil y la opini&oacute;n p&uacute;blica pueden contribuir a hacer efectiva la responsabilizaci&oacute;n derivada de la evaluaci&oacute;n de gesti&oacute;n y resultados. </p>     <p>La nueva Constituci&oacute;n consagra el principio de soberan&iacute;a popular y uno de sus ejes fundamentales es el concepto de participaci&oacute;n ciudadana (art&iacute;culos 1&deg; y 2&deg;). En consonancia, consagra una serie de nuevos mecanismos de dicha participaci&oacute;n (art&iacute;culo 103): el referendo, la consulta popular, la iniciativa popular, el cabildo abierto, la iniciativa legislativa y la revocatoria del mandato. Adicionalmente, consagr&oacute; expresamente una serie de derechos para las entidades territoriales (art&iacute;culo 287) y profundiz&oacute; en la descentralizaci&oacute;n fiscal (art&iacute;culos 356 y357, especialmente). </p>     <p>El prop&oacute;sito del constituyente fue "abrir" la democracia, que se entend&iacute;a bloqueada por razones atinentes al clientelismo, a la organizaci&oacute;n de los partidos y a la falta de mecanismos de expresi&oacute;n de la voluntad popular. Al respecto, se sabe que la participaci&oacute;n ciudadana en Colombia a&uacute;n no es satisfactoria y varios de los mecanismos de participaci&oacute;n consagrados por la nueva Constituci&oacute;n, resultaron en la pr&aacute;ctica "bloqueados" entre otras cosas, como resultado de las leyes que los desarrollaron, en especial la Ley 134 de 1994. </p>     <p>As&iacute;, en lo que se refiere a la participaci&oacute;n, un reciente estudio de campo (efectuado en 1998), muestra como los partidos pol&iacute;ticos tradicionales y sus directivos se adaptaron exitosamente al reto que les planteaba la posibilidad de que a trav&eacute;s de la participaci&oacute;n ciudadana, se debilitara el poder de los partidos pol&iacute;ticos y de quienes los manejaban.<sup><a name="nu57"></a><a href="#num57">57</a></sup></p>      <p>Otro estudio, &eacute;ste sobre la cultura pol&iacute;tica y participaci&oacute;n pol&iacute;tica y electoral en Bogot&aacute; encontr&oacute;, entre otras cosas, lo siguiente: i) en general los bogotanos muestran "una desconfianza generalizada frente al sistema pol&iacute;tico en general, pero particularmente frente a los pol&iacute;ticos y los partidos"; ii) "en general, los ciudadanos demuestran un precario conocimiento sobre el sistema pol&iacute;tico de la ciudad, su normativa y sus instituciones"; iii) "la mayor parte de los residentes manifiesta desconfianza hacia sus conciudadanos", y iv) "las pr&aacute;cticas clientelistas, dotadas a nivel individual de una racionalidad coherente, han penetrado en forma considerable las nuevas formas de participaci&oacute;n pol&iacute;tica, por ejemplo, las juntas administradoras locales"<sup><a name="nu58"></a><a href="#num58">58</a></sup>. </p>      <p>En estas circunstancias, la posibilidad de que la actuaci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a organizada se convierta en un mecanismo de responsabilizaci&oacute;n es realmente escasa. Cabe destacar lo que pas&oacute; con el voto program&aacute;tico y la revocatoria del mandato (art&iacute;culos 40-4, 103 y 259, CP). Se trata de dos figuras claramente interrelacionadas, pues en raz&oacute;n de la primera los candidatos a gobernador y alcalde, al inscribir su candidatura deben obligatoriamente presentar el programa de gobierno que proponen a sus electores y quedan obligados ante &eacute;stos por su cumplimiento. Complementariamente, la revocatoria del mandato faculta a los ciudadanos para retirar del cargo al gobernador o al alcalde, cuando su gesti&oacute;n en el cumplimiento de dicho plan sea defectuosa. </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El problema radica en que la Ley 134 de 1994 estableci&oacute; una serie de requisitos para la revocatoria del mandato, entre ellos el n&uacute;mero incre&iacute;blemente elevado de firmas necesario para iniciar el proceso de la misma. Se trata de un requisito tan dif&iacute;cil de cumplir que vuelve ineficaz este mecanismo. De hecho hasta la fecha no se ha presentado ninguna revocatoria de mandato. </p>     <p>Finalmente, en caso de los departamentos y municipios, las normas constitucionales contienen otra limitaci&oacute;n importante, que incentiva la mala gesti&oacute;n &mdash;o al menos la gesti&oacute;n de corto plazo&mdash; de gobernadores y alcaldes: se trata de la prohibici&oacute;n de reelecci&oacute;n. Si existiera la posibilidad de reelecci&oacute;n, los alcaldes o gobernadores tendr&iacute;an un incentivo para ser eficaces en su acci&oacute;n de gobierno y para orientarla hacia problemas de mediano plazo. Y si a la reelecci&oacute;n se sumara la posibilidad real de la revocatoria de mandato, ser&iacute;a entonces la propia ciudadan&iacute;a la que tendr&iacute;a en sus manos la efectividad de la responsabilizaci&oacute;n por resultados en el nivel territorial. </p>      <p><I><b>3.3.2 Ineficacia de la mesoevaluaci&oacute;n</b></I></p>      <p>La evaluaci&oacute;n de las entidades u organizaciones individualmente consideradas, en cuanto a los programas que deben ejecutar, podr&iacute;a ser una fuente importante de responsabilizaci&oacute;n por resultados. Sin embargo, en las actuales circunstancias no es as&iacute;. </p>      <p>De un lado, en la medida en que ni el presidente de la Rep&uacute;blica, ni sus ministros y jefes de Departamento Administrativo est&aacute;n sometidos a un sistema de responsabilizaci&oacute;n por desempe&ntilde;o, tampoco tienen razones (incentivos) para exigir resultados a los jefes, directores o gerentes de las organizaciones que conforman su sector administrativo. </p>     <p>Por otra parte, dada la l&oacute;gica del funcionamiento del Estado colombiano descrita en el punto anterior, estos gerentes, en la mayor&iacute;a de los casos no acceden a su cargo por razones de m&eacute;rito o experiencia, sino por "conexiones" pol&iacute;ticas y en virtud de los resultados de acuerdos entre Ejecutivo, Legislativo y partidos pol&iacute;ticos sobre la conformaci&oacute;n del gabinete ministerial, en la cual una buena parte de las carteras ministeriales y de los organismos que dependen de ellos, se "entrega" a cambio de apoyo en el Congreso. A&uacute;n en los casos en que el m&eacute;rito y la experiencia previa son importantes, deben en todo caso estar acompa&ntilde;ados de tales v&iacute;nculos. </p>      <p>La excepci&oacute;n estar&iacute;a dada por ciertos cargos espec&iacute;ficos que tradicionalmente el presidente de la Rep&uacute;blica reserva para funcionarios de su entera confianza y para funcionarios "t&eacute;cnicos", entre ellos el Departamento de la Presidencia de la Rep&uacute;blica y los ministerios y departamentos administrativos directamente relacionados con el manejo econ&oacute;mico: Ministerio de Hacienda, las direcciones generales que hacen parte de &eacute;l y el Departamento Nacional de Planeaci&oacute;n. </p>     <p>En estas circunstancias la permanencia en el cargo del respectivo gerente tampoco depender&aacute;, en la mayor&iacute;a de los casos, de los resultados de su gesti&oacute;n, sino de otras circunstancias, entre ellas la relaci&oacute;n entre Ejecutivo, Legislativo y partidos pol&iacute;ticos. </p>     <p>Finalmente, se echa de menos un ingrediente que podr&iacute;a influir de manera positiva en la utilidad de la mesoevaluaci&oacute;n: la existencia de un sistema de est&iacute;mulo-castigo para la alta gerencia p&uacute;blica, en virtud de los resultados alcanzados. En efecto, no s&oacute;lo es cierto que la vinculaci&oacute;n y permanencia de un gerente p&uacute;blico no depende de sus resultados, sino que, adem&aacute;s, su remuneraci&oacute;n tampoco est&aacute; atada a ellos. Al faltar este elemento, falta un componente clave para incentivar a los gerentes p&uacute;blicos hacia el logro de resultados. </p>     <p>Existen (v&eacute;ase supra), algunos mecanismos de sanci&oacute;n en virtud de los cuales las Contralor&iacute;as pueden lograr que los directores o gerentes de las entidades vigiladas adelanten acciones de mejoramiento. Se trata de las sanciones (amonestaciones y multas) previstas en los art&iacute;culos 100 y 101 de la Ley 42 de 1993, y los compromisos de desempe&ntilde;o que &eacute;stos suscriben para subsanar deficiencias observadas por las contralor&iacute;as. Estas normas autorizan a los contralores para sancionar con amonestaci&oacute;n a quienes obren contrariando los principios de eficacia, eficiencia, equidad y econom&iacute;a, y para multar a quienes no adelanten las acciones tendientes a subsanar las deficiencias observadas por las contralor&iacute;as. Los convenios o acuerdos de desempe&ntilde;o implican un acuerdo entre contralor&iacute;a y sujeto de control para subsanar tales deficiencias. </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Pero este mecanismo, si bien es importante, tambi&eacute;n tiene un l&iacute;mite: las contralor&iacute;as no pueden coadministrar; de hecho, les est&aacute; prohibido ejercer funciones administrativas distintas de las inherentes a su propia organizaci&oacute;n. Por tanto, si el director o gerente de la entidad u organismo rechaza las observaciones de la contralor&iacute;a respectiva, esta &uacute;ltima no podr&aacute; imponer su criterio. </p>      <p>Otro mecanismo ser&iacute;an los procesos de responsabilidad fiscal que pueden adelantar las contralor&iacute;as cuando se observe un detrimento en el patrimonio estatal debido a una gesti&oacute;n fiscal dolosa o gravemente culposa. Pero por definici&oacute;n, la posibilidad de utilizar este instrumento como mecanismo de responsabilizaci&oacute;n est&aacute; limitada a los casos de responsabilidad patrimonial, siendo dif&iacute;cil que pueda ser utilizado como instrumento de responsabilizaci&oacute;n por resultados, porque una gesti&oacute;n objetada por antiecon&oacute;mica, ineficaz, ineficiente o inequitativa, no necesariamente implica un da&ntilde;o patrimonial para el Estado ni, por tanto, una posible responsabilidad fiscal. </p>      <p><I><b>3.3.3 Ineficacia de la microevaluaci&oacute;n</b></I></p>      <p>Tampoco la microevaluaci&oacute;n est&aacute; destinada a tener consecuencias importantes en t&eacute;rminos de una mejora en el rendimiento de los servidores p&uacute;blicos evaluados &mdash;si es que lo son&mdash; pues la carrera administrativa no est&aacute; funcionando. Al no operar la carrera, no opera el sistema de ingreso, permanencia y ascenso por m&eacute;ritos, de tal manera que los resultados de una evaluaci&oacute;n de desempe&ntilde;o no tienen importancia. </p>      <p>Aqu&iacute; de nuevo se presenta una brecha entre las expectativas generadas por la nueva Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica y la realidad. Concebida como una condici&oacute;n indispensable para la tecnificaci&oacute;n del Estado, la carrera administrativa fue consagrada en la nueva Constituci&oacute;n en t&eacute;rminos claros.<sup><a name="nu59"></a><a href="#num59">59</a></sup></p>      <p>Pero, lastimosamente, la carrera administrativa no est&aacute; funcionando, pues la Ley 443 de 1998 que regulaba el tema fue declarada inexequible por la Corte Constitucional en sentencia C-372 de 1999 (26 de mayo, M.P. Jos&eacute; Gregorio Hern&aacute;ndez). Este fallo implic&oacute;, en la pr&aacute;ctica, la par&aacute;lisis del sistema de carrera administrativa, pues a&uacute;n no se ha dictado la norma que reemplace los art&iacute;culos declarados inexequibles. En efecto, la Corte declar&oacute; inexequibles las normas de la Ley 443 de 1998 que determinaban la composici&oacute;n de la Comisi&oacute;n Nacional del Servicio Civil y autorizaban a &oacute;rganos distintos de la Comisi&oacute;n para efectuar concursos de ingreso. Como a&uacute;n no se ha dictado una nueva ley sobre estos puntos el resultado es que no hay carrera administrativa a pesar de la claridad de las normas constitucionales. </p>      <p>Cabe preguntarse si en el estado actual de cosas el gobierno y el Congreso tienen inter&eacute;s en que se expida una ley sobre la Comisi&oacute;n Nacional del Servicio Civil que respete su independencia. La respuesta es negativa: una Comisi&oacute;n del Servicio Civil independiente y una carrera administrativa que funcione ser&iacute;an contrarias a sus intereses: uno de los insumos b&aacute;sicos de trabajo de clientelismo es la n&oacute;mina de los entes estatales. Los cinco a&ntilde;os transcurridos desde la expedici&oacute;n del fallo C-372 de 1999, sin que se haya dictado la ley correspondiente, son prueba de esta afirmaci&oacute;n.<sup><a name="nu60"></a><a href="#num60">60</a></sup></p>      <p><B><I>3.4 Multiplicidad de sistemas de evaluaci&oacute;n inconexos </I></b></p>      <p>Se afirma, y de hecho es cierto, que la nueva Constituci&oacute;n hace &eacute;nfasis en el control de gesti&oacute;n y resultados. Con ello se marca una diferencia importante con el sistema de control fiscal anterior, centrado en los controles de regularidad, es decir, en el llamado control num&eacute;rico legal. Ahora bien, como el control de gesti&oacute;n y resultados est&aacute; basado en la evaluaci&oacute;n, no es posible llevarlo a cabo sin mecanismos de evaluaci&oacute;n. </p>      <p>Por tanto, desde un punto de vista macro organizacional, es necesario examinar qui&eacute;nes tienen competencias de evaluaci&oacute;n dentro de la estructura del Estado, con qu&eacute; prop&oacute;sito eval&uacute;an y en qu&eacute; forma lo hacen. Al respecto encontramos las siguientes competencias de evaluaci&oacute;n establecidas directamente en la Constituci&oacute;n o con origen en sus disposiciones: </p> <ul>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Cada entidad p&uacute;blica debe evaluarse a s&iacute; misma como parte de su sistema de control interno (art&iacute;culo 209 y 269, CP, Ley 87 de 1993).</li>     <li>La Contralor&iacute;a General de la Rep&uacute;blica hace la evaluaci&oacute;n de gesti&oacute;n y resultados de quienes llevan a cabo gesti&oacute;n fiscal (art&iacute;culos 267, 268 y 272, CP).</li>     <li>A lo anterior se agrega la evaluaci&oacute;n que corresponde al Ministerio P&uacute;blico-Procuradur&iacute;a General de la Naci&oacute;n en relaci&oacute;n con el ejercicio diligente y eficaz de las funciones administrativas (art&iacute;culo 277 No. 5, CP).</li>     <li>El Ministerio P&uacute;blico-Defensor&iacute;a del Pueblo, en desarrollo de su competencia general de velar por la promoci&oacute;n, ejercicio y divulgaci&oacute;n de los derechos humanos, eval&uacute;a el resultado de las pol&iacute;ticas que afectan a los mismos (art&iacute;culo 282, CP).</li>     <li>La evaluaci&oacute;n de la gesti&oacute;n y los resultados de la administraci&oacute;n p&uacute;blica que lleva a cabo el Departamento Nacional de Planeaci&oacute;n (DNP) como entidad nacional de planeaci&oacute;n y a los organismos departamentales de planeaci&oacute;n, tanto en lo relativo a pol&iacute;ticas como a proyectos de inversi&oacute;n (art&iacute;culos 343 y 344, CP).</li>     <li>La que corresponde al Consejo Superior de la Judicatura en relaci&oacute;n con el rendimiento de los despachos judiciales (art&iacute;culo 256 No. 4, CP).</li>    </ul>     <p>Adem&aacute;s, mediante leyes o normas con fuerza de ley se han creado organismos especiales de control, a los cuales se les han asignado competencias de evaluaci&oacute;n de gesti&oacute;n, como sucede con la Veedur&iacute;a del Distrito Capital de Bogot&aacute; (art&iacute;culos 119 a 121 del Decreto Ley 1421 de 1993; art&iacute;culos 8&deg; y 9&deg; del Acuerdo 24 de 1993). </p>     <p>Esta multiplicidad de competencias evaluadoras debe organizarse de tal forma que su concurrencia tenga sentido. Tambi&eacute;n lo exige el art&iacute;culo 113, &uacute;ltimo inciso, de la Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica: "(...) Los diferentes &oacute;rganos del Estado tienen funciones separadas, pero colaboran arm&oacute;nicamente en la realizaci&oacute;n de sus fines". Pero esto s&oacute;lo ser&aacute; posible en la medida en que se logre una sinergia entre las diferentes entidades evaluadoras y sus competencias, es decir, cuando el "todo sea mayor que la suma de las partes". Ello exige, de un lado, prevenir y evitar duplicidades de competencias entre ellas y, de otro, cuando esa duplicidad de hecho exista, modificar las reglas de asignaci&oacute;n de tales competencias. Varias ser&aacute;n las alternativas para lograr la coordinaci&oacute;n entre estas facultades de evaluaci&oacute;n, entre ellas compartir metodolog&iacute;as y utilizar indicadores similares, acordar enfoques complementarios, etc. </p>      <p>Desde esta perspectiva, cabe plantear dos casos en que, en nuestro criterio, se evidencia una duplicidad de funciones evaluadoras que debe ser resuelta, ellos son: </p> <ul>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li>La concurrencia de competencias evaluadoras entre el DNP y las contralor&iacute;as.</li>     <li>El cruce de competencias entre la evaluaci&oacute;n de la eficacia y eficiencia de funciones administrativas confiada al Ministerio P&uacute;blico-Procuradur&iacute;a General de la Naci&oacute;n, y la evaluaci&oacute;n de eficiencia, eficacia y econom&iacute;a de la gesti&oacute;n fiscal.</li>    </ul>     <p>En cuanto a la relaci&oacute;n entre DNP y las contralor&iacute;as debe recordarse que desde 1991 &mdash;luego de expedida la nueva Constituci&oacute;n&mdash; se plante&oacute; el problema de c&oacute;mo coordinar las facultades de evaluaci&oacute;n de gesti&oacute;n y resultados del DNP, las contralor&iacute;as y el Ministerio P&uacute;blico-Procuradur&iacute;a General de la Naci&oacute;n. En un seminario efectuado en 1991, con participaci&oacute;n de las tres entidades, se plantearon varias alternativas de soluci&oacute;n al problema, como se explica enseguida:<sup><a name="nu61"></a><a href="#num61">61</a></sup> as&iacute;, para la Procuradur&iacute;a, las funciones de evaluaci&oacute;n se divid&iacute;an en dos categor&iacute;as: el control de gesti&oacute;n y evaluaci&oacute;n de resultados, a cargo de la Contralor&iacute;a, y el control de las conductas individuales de los funcionarios, a cargo de la Procuradur&iacute;a. La Contralor&iacute;a General de la Rep&uacute;blica asimilaba la evaluaci&oacute;n de gesti&oacute;n a la funci&oacute;n tradicional de control y su unidad b&aacute;sica de an&aacute;lisis ser&iacute;an las instituciones (entendidas como entidades) y no los proyectos. Por su parte, el DNP consider&oacute; que la Procuradur&iacute;a deb&iacute;a evaluar el desempe&ntilde;o de los funcionarios, la Contralor&iacute;a el de las entidades y el DNP las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y los proyectos orientados a implantarlas, teniendo como eje el Plan Nacional de Desarrollo. </p>      <p>Esta visi&oacute;n es la que ha prevalecido en el DNP y sobre ella se estructur&oacute; el sistema de evaluaci&oacute;n de gesti&oacute;n y resultados implantado por ese Departamento, denominado sinergia (que al parecer ser&aacute; reemplazado por otro). Pero &eacute;ste no es el criterio de la Contralor&iacute;a y prueba de ello es que ella lleva a cabo su propia evaluaci&oacute;n del plan de desarrollo, de acuerdo con su propia metodolog&iacute;a, lo cual no har&iacute;a si compartiera el criterio del DNP. Esta situaci&oacute;n ha tenido importantes consecuencias, entre ellas, que no ha existido un enfoque coordinado de trabajo entre las tres instituciones, y ello a su vez ha significado que las entidades objeto de evaluaci&oacute;n (ubicadas en el sector nacional), reciban requerimientos de informaci&oacute;n de todas ellas, con destino a evaluaciones relativas muchas veces a los mismos procesos, pero bajo diferentes criterios metodol&oacute;gicos, como lo explican Ospina y Ochoa en un estudio reciente sobre sinergia.<sup><a name="nu62"></a><a href="#num62">62</a></sup></p>      <p>Las mismas autoras<sup><a name="nu63"></a><a href="#num63">63</a></sup> explican que la Contralor&iacute;a, el DNP y el Ministerio de Hacienda, han hecho algunos esfuerzos por coordinar su trabajo y como parte de ello en el 2001 (diez a&ntilde;os despu&eacute;s de la nueva Constituci&oacute;n), suscribieron un convenio interinstitucional para compartir informaci&oacute;n de mejor calidad y generar una metodolog&iacute;a com&uacute;n de construcci&oacute;n de indicadores. La verdad, consideramos nosotros, es que si las reglas constitucionales sobre competencias de evaluaci&oacute;n fueran claras, este problema no se presentar&iacute;a, porque esas mismas reglas y las leyes que las desarrollan deber&iacute;an despejar cualquier duda sobre el punto. Mientras ello no suceda, la efectividad de la evaluaci&oacute;n de gesti&oacute;n y resultados estar&aacute; seriamente afectada o, en el mejor de los casos, nos encontraremos con una duplicidad de evaluaciones sin justificaci&oacute;n. </p>      <p>En relaci&oacute;n con el cruce de las competencias de evaluaci&oacute;n del Ministerio P&uacute;blico-Procuradur&iacute;a y de la Contralor&iacute;a General de la Rep&uacute;blica, como antes se dijo, la Constituci&oacute;n asigna a ambos &oacute;rganos de control este tipo de facultad, como parte de su funci&oacute;n de control. En el caso de la Procuradur&iacute;a, la norma constitucional (art&iacute;culo 277 No. 5) se&ntilde;ala que corresponde al Procurador, o a sus delegados o agentes, "velar por el ejercicio diligente y eficiente de las funciones administrativas". </p>      <p>Respecto a la Contralor&iacute;a, el art&iacute;culo 119 se&ntilde;ala que la Contralor&iacute;a General de la Rep&uacute;blica "tendr&aacute; a su cargo la vigilancia de la gesti&oacute;n fiscal y el control de resultado de la administraci&oacute;n", y el 267, en su inciso tercero, se&ntilde;ala que "La vigilancia de la gesti&oacute;n fiscal de Estado incluye el ejercicio de un control financiero, de gesti&oacute;n y de resultados, fundado en la eficiencia, la econom&iacute;a, la equidad y la valoraci&oacute;n de los costos ambientales"; finalmente, el art&iacute;culo 268 No. 1 faculta al contralor general de la Rep&uacute;blica para "indicar los criterios de evaluaci&oacute;n financiera, operativa y de resultados" que deber&aacute;n seguirse para efecto de examen de las cuentas que rindan los responsables del erario, y el No. 2 para "determinar el grado de eficiencia, eficacia y econom&iacute;a con que hayan obrado" los responsables del erario. </p>     <p>Podr&iacute;a pensarse que en realidad se trata de competencias distintas, pero no es as&iacute;. De un lado, se observa que la Ley 201 de 1995, que se&ntilde;alaba la estructura y las funciones de la Procuradur&iacute;a General de la Naci&oacute;n, cre&oacute; una Procuradur&iacute;a Delegada para el ejercicio diligente y eficiente de la funci&oacute;n administrativa, y luego el Decreto Ley 262 de 2000, derogatorio de la Ley 201, despej&oacute; cualquier duda sobre la competencia de los procuradores delegados para llevar a cabo un control de gesti&oacute;n &mdash;lo cual exige evaluar la eficiencia de la gesti&oacute;n vigilada&mdash;, al asignar a las procuradur&iacute;as delegadas la facultad de llevar a cabo el control de gesti&oacute;n y la vigilancia del ejercicio eficiente de las funciones administrativas (art&iacute;culos 23 y 24). </p>     <p>En trabajos anteriores hemos sostenido que a partir de la Constituci&oacute;n de 1991 existe un cruce de competencias entre contralor&iacute;as y Procuradur&iacute;a General de la Naci&oacute;n.<sup><a name="nu64"></a><a href="#num64">64</a></sup> A esta &uacute;ltima le corresponde la vigilancia de la conducta oficial de quienes desempe&ntilde;an funciones p&uacute;blicas y a la Contralor&iacute;a la vigilancia sobre la gesti&oacute;n fiscal, tanto de servidores p&uacute;blicos como de particulares. Te&oacute;ricamente, la diferencia estar&iacute;a en que la Contralor&iacute;a vigila el manejo del fisco y no otro tipo de conductas, y en que la vigilancia de la Procuradur&iacute;a se ejerce s&oacute;lo sobre quienes desempe&ntilde;an funciones p&uacute;blicas, mientras que la vigilancia fiscal depende del ejercicio de gesti&oacute;n fiscal, sin importar si quien la lleva a cabo cumple o no funciones p&uacute;blicas.<sup><a name="nu65"></a><a href="#num65">65</a></sup></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Sin embargo, esto es mucho menos claro de lo que aparentemente parece, pues la gran mayor&iacute;a de quienes ejercen la gesti&oacute;n fiscal cumplen funciones p&uacute;blicas o son servidores p&uacute;blicos, pues el concepto de gesti&oacute;n fiscal<sup><a name="nu66"></a><a href="#num66">66</a></sup> implica, necesariamente, que el gestor fiscal tiene una relaci&oacute;n jur&iacute;dica especial con la administraci&oacute;n y es esa relaci&oacute;n la que le permite custodiar, administrar o invertir el patrimonio del Estado. En ciertos casos la gesti&oacute;n fiscal no implica ejercicio de funciones p&uacute;blicas, pero son muy pocos, de tal manera que la mayor parte de las veces el ejercicio de gesti&oacute;n fiscal s&iacute; corresponde al ejercicio de funciones p&uacute;blicas y, por tanto, se produce una duplicaci&oacute;n del control, duplicaci&oacute;n que se agrava porque tanto la Procuradur&iacute;a (art&iacute;culo 277, CP) como la Contralor&iacute;a (art&iacute;culo 11, Ley 42 de 1993), aplican controles de legalidad. </p>      <p>La situaci&oacute;n es m&aacute;s evidente en los altos niveles del Estado y de las entidades estatales, pues el ejercicio de las principales funciones administrativas de jerarca p&uacute;blico implica administraci&oacute;n de fondos o bienes p&uacute;blicos y se lleva acabo ordenando gasto y ejecutando presupuesto, es decir, haciendo gesti&oacute;n fiscal. Aqu&iacute;, dirigir es administrar y administrar es gastar. La contrataci&oacute;n estatal es ejemplo claro, pues se trata de una funci&oacute;n administrativa y, al mismo tiempo, es la principal forma de ordenar gasto. En otros casos pasa lo mismo, como en el manejo de la vinculaci&oacute;n de personas al servicio del Estado, funci&oacute;n que tambi&eacute;n corresponde a la alta direcci&oacute;n, que tambi&eacute;n es una funci&oacute;n administrativa, y al mismo tiempo, una forma de ordenar gasto y comprometer presupuesto. </p>      <p>As&iacute;, tanto la Procuradur&iacute;a como la Contralor&iacute;a eval&uacute;an la gesti&oacute;n de quienes llevan a cabo funciones administrativas que implican gesti&oacute;n fiscal (y vigilan la legalidad de sus actuaciones) y ello implica evaluar dicha gesti&oacute;n. El entrecruce de funciones puede ser a&uacute;n mayor si se piensa que la Procuradur&iacute;a tambi&eacute;n puede extender su tarea a la eficacia, pues este principio tambi&eacute;n se aplica a las funciones administrativas y tiene expresa consagraci&oacute;n en normas constitucionales y legales (art&iacute;culo 209, CP; art&iacute;culo 3&ordm; del CCA) y en esa medida se incorpora al control de regularidad que desarrollan ambos &oacute;rganos de control. </p>     <p>La pregunta es: &iquest;qu&eacute; ganan la sociedad y el Estado en una situaci&oacute;n como &eacute;sta? &iquest;Se hace una mejor y m&aacute;s efectiva evaluaci&oacute;n de gesti&oacute;n y resultados por el hecho de que tanto la Contralor&iacute;a como la Procuradur&iacute;a tengan a su cargo tareas de evaluaci&oacute;n? Nos atrevemos a pensar que la respuesta a ambos interrogantes es negativa y, peor a&uacute;n, que este problema es muy dif&iacute;cil solucionar. En primer t&eacute;rmino, por tratarse de &oacute;rganos aut&oacute;nomos e independientes, no existe una autoridad com&uacute;n a ambos que pueda obligarlos a coordinar su trabajo y, por otro, al ser &oacute;rganos de control gozan de un indudable poder, que les permitir&iacute;a combatir cualquier iniciativa de racionalizaci&oacute;n de sus competencias. Los estudios de administraci&oacute;n p&uacute;blica muestran que las dependencias de Estado, cuando est&aacute;n al mismo nivel, tienden a competir entre s&iacute; por recursos presupuestales y prestigio y, por tanto, tienen razones importantes para oponerse a reformas que puedan disminuir su participaci&oacute;n en ambas cosas. Para el caso de Estados Unidos, ver el libro de Peters.<sup><a name="nu67"></a><a href="#num67">67</a></sup></p>      <p><I><b><font size="3">4. CONCLUSIONES</font></b></I></p>      <p>La efectividad del control fiscal depende en gran medida de las interrelaciones en las que intervienen las contralor&iacute;as &mdash;tanto la Contralor&iacute;a General de la Rep&uacute;blica como las territoriales&mdash; dentro del engranaje de la macroorganizaci&oacute;n del Estado. Estas interrelaciones est&aacute;n enmarcadas por reglas, es decir, instituciones, que en unos casos son formales como la Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica y las leyes, principalmente, y en otros informales, como son las reglas que determinan las relaciones entre ejecutivo y legislativo y, en general, el funcionamiento del clientelismo pol&iacute;tico en su versi&oacute;n actual. Tambi&eacute;n son reglas informales las propias de la cultura organizacional de cada entidad. </p>      <p>Dentro de las reglas que determinan el funcionamiento de la macroorganizaci&oacute;n del Estado las m&aacute;s importantes son las referentes al sistema de petici&oacute;n y rendici&oacute;n de cuentas: estas reglas determinan la existencia de un sistema de alta o baja responsabilidad y, por tanto, la eficacia o ineficacia de la acci&oacute;n estatal y la calidad del gasto p&uacute;blico, en cuanto la acci&oacute;n del Estado implica la utilizaci&oacute;n de recursos escasos detra&iacute;dos de la sociedad. </p>     <p>Las reglas formales que rigen el juego macroorganizacional en el Estado colombiano y sus sistemas de rendici&oacute;n y petici&oacute;n de cuentas incentivan un esquema de baja responsabilidad y, de baja eficacia estatal. A las reglas formales se suma la inexistencia de partidos organizados y las reglas de clientelismo, que determinan reglas informales cuyo efecto es similar. </p>     <p>Los defectos del dise&ntilde;o institucional que conspiran contra la eficacia del control fiscal (como control sobre el uso de los recursos p&uacute;blicos) hacen relaci&oacute;n, en unos casos, a las condiciones de posibilidad de dicho control y, en otros, a la efectividad de la acci&oacute;n de quienes vigilan. Entre las primeras se encuentra la insuficiencia de las garant&iacute;as de independencia y los d&eacute;biles controles internos. Entre las segundas est&aacute;n la falta de condiciones para la efectividad de la responsabilizaci&oacute;n por resultados y la multiplicidad de sistemas y competencias de evaluaci&oacute;n inconexos. </p>      <p>El hecho de que la efectividad de la responsabilizaci&oacute;n por resultados est&eacute; limitada por circunstancias de orden pol&iacute;tico &mdash;el clientelismo, la desorganizaci&oacute;n y atomizaci&oacute;n de los partidos pol&iacute;ticos y la interrelaci&oacute;n entre Ejecutivo y Congreso&mdash; muestra que mientras esas circunstancias no se superen, la efectividad del control fiscal tendr&aacute; un l&iacute;mite o "techo" muy claro, que no puede superarse con simples reformas al funcionamiento de los &oacute;rganos de control fiscal. </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En todo caso, y sin perjuicio de lo anterior, hay modificaciones normativas que bien podr&iacute;an contribuir a mejorar la efectividad del control, entre ellas: </p> <ul>    <li>Incrementar la independencia presupuestal de las contralor&iacute;as.</li>     <li>Aumentar el periodo de los Contralores.</li>     <li>Simplificar el sistema nacional de control interno, entreg&aacute;ndole a la Contralor&iacute;a la facultad de regularlo; darle mayor independencia y tambi&eacute;n mayor responsabilidad a los jefes de control interno.</li>     <li>Racionalizar las competencias de evaluaci&oacute;n, en especial las de los principales &oacute;rganos de control (Contralor&iacute;a y Procuradur&iacute;a) y del Departamento Nacional de Planeaci&oacute;n (por ejemplo, oblig&aacute;ndolos a compartir informaci&oacute;n y metodolog&iacute;as).</li>     <li>Profundizar la reforma al sistema de partidos iniciada con el Acto Legislativo No. 2 de 2003.</li>     <li>Establecer un sistema de est&iacute;mulos para la alta gerencia p&uacute;blica atado a la evaluaci&oacute;n del desempe&ntilde;o, como parte de una pol&iacute;tica de eficiencia.</li>     <li>Dar efectividad a la carrera administrativa y al ente encargado de administrarla: la Comisi&oacute;n Nacional del Servicio Civil.</li>     <li>Simplificar los mecanismos de participaci&oacute;n ciudadana, en especial la revocatoria del mandato, y establecer la reelecci&oacute;n de alcaldes y gobernadores para el periodo subsiguiente.</li>    </ul> <hr>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>Notas al Pie</b></p>     <P><sup><a name="num1"></a><a href="#nu1">1</a></sup>    <br> <sup><a name="num2"></a><a href="#nu2">2</a></sup>La participaci&oacute;n ciudadana si bien es muy importante no es una funci&oacute;n misional.    <br> <sup><a name="num3"></a><a href="#nu3">3</a></sup>atus, Carlos, "Sobre las teor&iacute;as de las macroorganizaciones", en C&aacute;rdenas Santa-Mar&iacute;a, Jorge Hern&aacute;n y Zambrano Cetina, William (eds.), V.V.A.A; <I>Gobernabilidad y reforma del Estado</I>, Bogot&aacute;, Consejer&iacute;a Presidencial para la Reforma del Estado, Asociaci&oacute;n Colombiana para la Modernizaci&oacute;n del Estado, Presidencia de la Rep&uacute;blica; con el auspicio de Fonade, Programa de Apoyo al Desarrollo Institucional de los Municipios (PDI), 1994, pp. 24-66. Este esquema te&oacute;rico hace parte del esquema de planeaci&oacute;n para altos niveles gubernamentales, desarrollado por el mismo autor, denominado Planeaci&oacute;n Estrat&eacute;gica Situacional (PES). Para un examen completo del mismo ver, del mismo autor: <I>Pol&iacute;tica planificaci&oacute;n y gobierno</I>, Caracas, Fundaci&oacute;n Altadir, 1987; <I>Planeaci&oacute;n estrat&eacute;gica situacional en seis servicios </I>Caracas, Fundaci&oacute;n Altadir, 1991; y <I>Adi&oacute;s Se&ntilde;or Presidente</I>, Caracas, Fundaci&oacute;n Altadir, 1994.    <br> <sup><a name="num4"></a><a href="#nu4">4</a></sup>North, Douglas, <I>Instituciones, cambio institucional y desempe&ntilde;o econ&oacute;mico</I>, M&eacute;xico, Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, 2001.    <br> <sup><a name="num5"></a><a href="#nu5">5</a></sup>Wiesner Dur&aacute;n, Eduardo, <I>La efectividad de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas en Colombia. Un an&aacute;lisis neoinstitucional</I>, Bogot&aacute;, TM Editores, Departamento Nacional de Planeaci&oacute;n, 1998.    <br> <sup><a name="num6"></a><a href="#nu6">6</a></sup>A excepci&oacute;n, tal vez, de los elaborados por el realismo jur&iacute;dico norteamericano y escandinavo.    <br> <sup><a name="num7"></a><a href="#nu7">7</a></sup>Matus, "Sobre las teor&iacute;as...", <I>op. cit</I>., pp. 24 y 25.    <br> <sup><a name="num8"></a><a href="#nu8">8</a></sup><I>Ibid</I>., p. 27.    <br> <sup><a name="num9"></a><a href="#nu9">9</a></sup><I>Ibid</I>., p. 36.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> <sup><a name="num10"></a><a href="#nu10">10</a></sup><I>Ibid</I>., pp. 36 y 37.    <br> <sup><a name="num11"></a><a href="#nu11">11</a></sup><I>Ibid</I>., pp. 27, 35 y 36.    <br> <sup><a name="num12"></a><a href="#nu12">12</a></sup><I>Ibid</I>., p. 28.    <br> <sup><a name="num13"></a><a href="#nu13">13</a></sup><I>Ibid</I>., 45 a 47.    <br> <sup><a name="num14"></a><a href="#nu14">14</a></sup><I>Ibid</I>., p. 37.    <br> <sup><a name="num15"></a><a href="#nu15">15</a></sup>North, <I>op. cit</I>., p. 13.    <br> <sup><a name="num16"></a><a href="#nu16">16</a></sup><I>Ibid</I>., p. 15.    <br> <sup><a name="num17"></a><a href="#nu17">17</a></sup><I>Ibid</I>., p. 19.    <br> <sup><a name="num18"></a><a href="#nu18">18</a></sup><I>Ibid</I>., pp. 18, 41.    <br> <sup><a name="num19"></a><a href="#nu19">19</a></sup><I>Ibid</I>., pp. 54 y 55.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> <sup><a name="num20"></a><a href="#nu20">20</a></sup>Art&iacute;culos 117, 119, 178 No. 2, 187, 354, 267, 268 y 354.    <br> <sup><a name="num21"></a><a href="#nu21">21</a></sup>La Ley 617 faculta al contralor para certificar los ingresos corrientes de libre destinaci&oacute;n de departamentos y municipios a efectos de su posterior categorizaci&oacute;n; la Ley 715 asigna a la Contralor&iacute;a General de la Rep&uacute;blica la vigilancia fiscal sobre los recursos provenientes del Sistema General de Participaciones (SGP), y la Ley 598 crea el Sistema de Informaci&oacute;n de la Contrataci&oacute;n Estatal (SICE), cuyo manejo corresponde a la Contralor&iacute;a General de la Rep&uacute;blica.    <br> <sup><a name="num22"></a><a href="#nu22">22</a></sup>La Ley 42 de 1923 cre&oacute; el Departamento de Contralor&iacute;a y determin&oacute; que &eacute;ste se har&iacute;a cargo de las funciones que ven&iacute;a desarrollando la Corte de Cuentas. Otra Contralor&iacute;a que evidencia la misma mezcla de funciones entre auditor&iacute;a general y tribunal de cuentas es la Contralor&iacute;a General de la Rep&uacute;blica de Chile.    <br> <sup><a name="num23"></a><a href="#nu23">23</a></sup>Como m&aacute;s adelante se explica, la revisi&oacute;n de cuentas no es un sistema de control ni un criterio para el ejercicio del mismo sino un procedimiento espec&iacute;fico, a partir del cual las contralor&iacute;as pueden aplicar uno o varios sistemas de control. En efecto, con ocasi&oacute;n de la revisi&oacute;n de cuentas la Contralor&iacute;a, seg&uacute;n su criterio y de acuerdo con sus objetivos, aplica diferentes sistemas de auditor&iacute;a (control micro) o detecta detrimentos patrimoniales debidos a mala gesti&oacute;n fiscal que den lugar al inicio de procesos de responsabilidad fiscal. Igualmente, la informaci&oacute;n proveniente de las cuentas entregadas y los resultados del examen puede usarse como insumo para funciones macro, entre ellas informes sectoriales.    <br> <sup><a name="num24"></a><a href="#nu24">24</a></sup>Una de las instituciones que mejor garantiza la independencia de una EFS es la pr&aacute;ctica constitucional presente en Chile, en virtud de la cual los candidatos para el cargo de contralor general son escogidos entre los funcionarios de carrera de mayor nivel de la Contralor&iacute;a. La Constituci&oacute;n chilena no hace obligatoria esta pr&aacute;ctica pero en los hechos el presidente de la Rep&uacute;blica siempre la respeta.    <br> <sup><a name="num25"></a><a href="#nu25">25</a></sup>A pesar de su nombre, no todos los tribunales de cuentas son &oacute;rganos judiciales.    <br> <sup><a name="num26"></a><a href="#nu26">26</a></sup>En el caso canadiense la Oficina del Auditor General (OAG)  hace parte, junto con otras dependencias, entre ellas la Comisi&oacute;n del Servicio P&uacute;blico (Public Service Comisi&oacute;n, PSC), la Oficina de Comisionado de Lenguas Oficiales (Office of the Comissioner of Official Languages, OCOL) y la Comisi&oacute;n Canadiense de Derechos Humanos (Canadian Human Rights Comisi&oacute;n, CHRC). Seg&uacute;n Thomas, P. G. "Post, Present and Future of Officers of Parliament", en <I>Canadian Public Administration</I>, vol. 46, No. 3, Institute of Public Administration of Canada (IPAC), oto&ntilde;o de 2003, Toronto, Ontario, Canad&aacute;, pp. 287-314, este grupo de dependencias existe "para servir al Parlamento, pero tambi&eacute;n operan para proteger y servir al p&uacute;blico. Su trabajo de apoyo al Parlamento est&aacute; relacionado principalmente con la funci&oacute;n de escrutinio/responsabilizaci&oacute;n...". Algunas de estas dependencias, entre ellas la OAG, han recibido cr&iacute;ticas en relaci&oacute;n, entre otras cosas, con cu&aacute;l es el verdadero grado de responsabilizaci&oacute;n al que est&aacute;n sometidas, dada su especial ubicaci&oacute;n constitucional. Al respecto Sutherland ha calificado a la OAG como "gobierno en el exilio", enfatizando con ello el hecho de que en realidad operan sin control. V&eacute;ase Sutherland, Sharon, "Biggest Scandal in Canadian History; HRDC Audit Starts a Probity War", School of Policy Studies, Queen's University, Working Paper No. 23, Canada, 2001, en <a href="http://www.queensu.ca/spa/workingpaper/" target="_blank">http://www.queensu.ca/spa/workingpaper/</a>    <br> <sup><a name="num27"></a><a href="#nu27">27</a></sup>Younes Moreno, Diego, <I>R&eacute;gimen del control fiscal y del control interno</I>, 4 edici&oacute;n, Bogot&aacute;, 2000.    <br> <sup><a name="num28"></a><a href="#nu28">28</a></sup>V&eacute;ase sentencia C-283 del 5 de junio de 1997, M. P. Eduardo Cifuentes Mu&ntilde;oz.    <br> <sup><a name="num29"></a><a href="#nu29">29</a></sup>Es conocido el car&aacute;cter "reglamentarista" de la Constituci&oacute;n colombiana, aunque en este caso parece jugar un papel positivo.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> <sup><a name="num30"></a><a href="#nu30">30</a></sup>Se dice "a&uacute;n mantiene", porque las prerrogativas presidenciales disminuyeron con la nueva Constituci&oacute;n.    <br> <sup><a name="num31"></a><a href="#nu31">31</a></sup>Seg&uacute;n el art&iacute;culo 73 del Estatuto Org&aacute;nico del Presupuesto, "...&eacute;ste es el instrumento mediante el cual se define el monto m&aacute;ximo mensual de fondos disponibles en la cuenta &uacute;nica nacional. ...En consecuencia, los pagos se har&aacute;n teniendo en cuenta el PAC y se sujetar&aacute;n a los montos m&aacute;ximos aprobados en &eacute;l."    <br> <sup><a name="num32"></a><a href="#nu32">32</a></sup>Que son las siguientes: i) estimar que los recaudos van a ser inferiores al total de gasto y obligaciones contra&iacute;das que deban pagarse con cargo a tales recursos; ii) no haber sido aprobados los nuevos recursos por el Congreso o ser &eacute;stos insuficientes en el caso previsto en el art&iacute;culo 347 CP; iii) no haberse perfeccionado los recursos de cr&eacute;dito autorizados, y iv) "cuando la coherencia macroecon&oacute;mica lo exija".    <br> <sup><a name="num33"></a><a href="#nu33">33</a></sup>El ambiente que rode&oacute; la discusi&oacute;n fue descrito con precisi&oacute;n en un estudio que antecedi&oacute; a la convocatoria de la ANC, en el cual se explica con detalle el rechazo al control previo y la politizaci&oacute;n. V&eacute;ase Younes, "R&eacute;gimen del control fiscal...", <I>op. cit</I>., pp. 45-50.    <br> <sup><a name="num34"></a><a href="#nu34">34</a></sup>Idem.    <br> <sup><a name="num35"></a><a href="#nu35">35</a></sup>Art&iacute;culos 119 y 267, entre otros.    <br> <sup><a name="num36"></a><a href="#nu36">36</a></sup>Adem&aacute;s, por el car&aacute;cter selectivo es indispensable que la muestra de operaciones que ser&aacute; objeto de examen sea representativa; ambos aspectos &mdash;control interno y selectividad de la muestra&mdash; est&aacute;n estrechamente relacionados: la selecci&oacute;n est&aacute; fundamentada en la identificaci&oacute;n de &aacute;reas de riesgo, tarea que corresponde a los sistemas de control interno. Al respecto v&eacute;ase Mora Quir&oacute;s, Mario, "La responsabilidad por el control de resultados", en Centro Latinoamericano de Administraci&oacute;n para el Desarrollo (CLAD), <I>La responsabilizaci&oacute;n en la nueva gesti&oacute;n p&uacute;blica latinoamericana</I>, Buenos Aires, CLAD, Eudeba, 2000, pp. 171-222; Bublitz, J&ouml;rg, "Sobre el examen previo en Alemania", en Thiesing, Josef y Hofmeister, Wilhem (eds.), V.V.A.A, <I>El control financiero en la democracia</I>, Buenos Aires, Cielda, 1995, pp. 107-123.    <br> <sup><a name="num37"></a><a href="#nu37">37</a></sup>S&aacute;nchez Torres, Carlos Ariel; Naranjo Galves, Rodrigo y Pe&ntilde;a Gonz&aacute;lez, Edilberto, "Hacia el control fiscal que Colombia necesita", Informe final de investigaci&oacute;n efectuada para la Agencia de Cooperaci&oacute;n Alemana, GTZ, Bogot&aacute;, mimeo, 2003, pp. 38 y 39.    <br> <sup><a name="num38"></a><a href="#nu38">38</a></sup>Dittenhoffer, Mortimer, <I>A Study of Legislation and Regulation of Internal Auditing in Selected Governments</I>, McQueen Accounting Monograph Series, University of Arkansas-Fayettville, 1988.    <br> <sup><a name="num39"></a><a href="#nu39">39</a></sup>En el nivel federal son el equivalente a nuestros ministerios.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> <sup><a name="num40"></a><a href="#nu40">40</a></sup>Bublitz, <I>op. cit</I>.    <br> <sup><a name="num41"></a><a href="#nu41">41</a></sup><I>Ibid</I>., pp. 113 y 114. Bublitz explica que por la forma en que est&aacute; organizada, la revisi&oacute;n previa es un "hermafrodita administrativo", pues, "por una parte, es una funci&oacute;n de las autoridades superiores, con la colaboraci&oacute;n del Tribunal de Cuentas, el establecer las dependencias de examen y asignarles personal, y por la otra, las dependencias de examen en sus actividades son independientes respecto de las autoridades objeto de examen y s&oacute;lo se encuentran vinculadas a las directrices del Tribunal de Cuentas Federal".    <br> <sup><a name="num42"></a><a href="#nu42">42</a></sup>Esta posibilidad est&aacute; prevista para varios casos, entre los cuales podr&iacute;a caber la falta de implantaci&oacute;n o desarrollo del control interno, o el no subsanar las deficiencias advertidas por las contralor&iacute;as en relaci&oacute;n con dicho sistema.    <br> <sup><a name="num43"></a><a href="#nu43">43</a></sup>Cunill Grau, Nuria y Ospina Bozzi, Sonia (eds.), en V.V.A.A., <I>Evaluaci&oacute;n de resultados para una gesti&oacute;n p&uacute;blica moderna y democr&aacute;tica. Experiencias latinoamericanas</I>, Caracas, Agencia Espa&ntilde;ola de Cooperaci&oacute;n Internacional (AECI), Ministerio de Administraciones P&ugrave;blicas (MAP), Fundaci&oacute;n Internacional y para Iberoam&eacute;rica de Administraci&oacute;n y Pol&iacute;ticas P&uacute;blicas (FIIAPP), Centro Latinoamericano de Administraci&oacute;n para el Desarrollo (CLAD), 2003, p. 29.    <br> <sup><a name="num44"></a><a href="#nu44">44</a></sup>Se trata de un an&aacute;lisis efectuado en forma "muy esquem&aacute;tica", por cuanto en el Estado, y en general en la pol&iacute;tica, a diferencia del sector privado, el simple an&aacute;lisis costo-beneficio no es siempre pertinente ni preciso: existen resultados intangibles que no son medibles en t&eacute;rminos econ&oacute;micos y no por esto son menos importantes. No quiere ello decir que la evaluaci&oacute;n no sea importante: lo es y mucho, y entre m&aacute;s se eval&uacute;e la gesti&oacute;n p&uacute;blica y mejor sea la calidad de la evaluaci&oacute;n, mayor ser&aacute; la posibilidad de controlarla y dirigirla hacia las metas que la sociedad haya determinado.    <br> <sup><a name="num45"></a><a href="#nu45">45</a></sup>Se transcribe el criterio de las autoras: "Todos estos aspectos t&eacute;cnicos, obviamente, se encuentran enmarcados en un contexto pol&iacute;tico. En efecto, hay una raz&oacute;n adicional por la cual es importante evaluar los resultados de la gesti&oacute;n p&uacute;blica en un contexto democr&aacute;tico. La evaluaci&oacute;n puede contribuir a formar y profundizar la institucionalidad democr&aacute;tica si logra establecer claramente los niveles de responsabilidad de los funcionarios p&uacute;blicos y su obligaci&oacute;n de dar cuenta de sus acciones (<I>accountability</I>). Al adoptarse como un objetivo expreso de la rendici&oacute;n p&uacute;blica de cuentas, entonces la profundizaci&oacute;n de la democracia se incorpora en el 'para qu&eacute;' de la evaluaci&oacute;n. Mostrar los resultados, adem&aacute;s, garantiza una gesti&oacute;n m&aacute;s transparente que produce informaci&oacute;n sobre el uso de recursos p&uacute;blicos. En teor&iacute;a, a trav&eacute;s de estas consecuencias un sistema de evaluaci&oacute;n contribuye a democratizar la gesti&oacute;n y a ejercer un control m&aacute;s racional del gasto p&uacute;blico, para fortalecer por tanto la capacidad de gobernar del Estado. En este sentido, la evaluaci&oacute;n de la gesti&oacute;n p&uacute;blica puede contribuir a democratizar la sociedad y el Estado, a consolidar procesos de desarrollo institucional y, por consiguiente, a fortalecer a las instituciones democr&aacute;ticas".    <br> <sup><a name="num46"></a><a href="#nu46">46</a></sup>Garc&iacute;a Pelayo, Manuel, <I>Las grandes transformaciones del Estado contempor&aacute;neo</I>, Madrid, Alianza, 1995.    <br> <sup><a name="num47"></a><a href="#nu47">47</a></sup>Organizaci&oacute;n Latinoamerican de Entidades Fiscalizadoras Superiores (OLACEFS), "Corrupci&oacute;n, el rol del auditor". Trabajo de investigaci&oacute;n patrocinado por OLACEFS, 1998, en <a href="http://www.olacefs.org" target="_blank">http://www.olacefs.org</a>    <br> <sup><a name="num48"></a><a href="#nu48">48</a></sup>Cunill y Ospina, <I>op. cit</I>., pp. 31, 32 y 443.    <br> <sup><a name="num49"></a><a href="#nu49">49</a></sup>Pizarro Leong&oacute;mez, Eduardo, "La atomizaci&oacute;n partidista en Colombia: el fen&oacute;meno de las microempresas electorales", en Guti&eacute;rrez San&iacute;n, Francisco (comp.), V.V.A.A, pr&oacute;logo de Mainwaring, Scott, "Degradaci&oacute;n o cambio: evoluci&oacute;n del sistema pol&iacute;tico colombiano", Bogot&aacute;, Norma, 2002, pp. 357-401.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> <sup><a name="num50"></a><a href="#nu50">50</a></sup>Entendido el clientelismo como "apropiaci&oacute;n privada de recursos oficiales con fines pol&iacute;ticos", en la cl&aacute;sica definici&oacute;n de Leal y D&aacute;vila. Los autores explican que este fen&oacute;meno en su expresi&oacute;n moderna en Colombia se caracteriza por estar "alimentado por el Estado y sustentado en el antiguo y difundido valor social de las lealtades", y que la variable recursos p&uacute;blicos es esencial.    <br> <sup><a name="num51"></a><a href="#nu51">51</a></sup>D&aacute;vila Ladr&oacute;n de Guevara, Andr&eacute;s; Delgado Giraldo, Natalia, "La metamorfosis del sistema pol&iacute;tico colombiano: &iquest;clientelismo de mercado o nueva forma de intermediaci&oacute;n", en Guti&eacute;rrez San&iacute;n, Francisco (comp.). V.V.A.A., pr&oacute;logo de Mainwaring, Scott, <I>Degradaci&oacute;n o cambio: evoluci&oacute;n del sistema pol&iacute;tico colombiano</I>, Bogot&aacute;, Norma, 2002. Los autores distinguen tres tipos de clientelismo: el <I>tradicional</I> anterior al Frente Nacional y de base agraria y se&ntilde;orial, el <I>moderno</I> surgido durante el Frente Nacional, y el de "tercera generaci&oacute;n", surgido luego de la clausura de este &uacute;ltimo. En el clientelismo de tercera generaci&oacute;n las lealtades propias del tradicional y del moderno se han transformado en redes de poder.    <br> <sup><a name="num52"></a><a href="#nu52">52</a></sup>Santana.    <br> <sup><a name="num53"></a><a href="#nu53">53</a></sup>Idem.    <br> <sup><a name="num54"></a><a href="#nu54">54</a></sup>Un ejemplo de lo anterior es que el actual presidente fue elegido (2002) con <I>su</I> programa y no con el programa de un partido ni como miembro del mismo.    <br> <sup><a name="num55"></a><a href="#nu55">55</a></sup>Instituci&oacute;n de raigambre parlamentaria, incorporada a nuestro sistema pol&iacute;tico en la Constituci&oacute;n de 1991 (art&iacute;culo 141 CP), en la cual el Congreso puede determinar el retiro de un ministro del despacho Presidencial. Es un importante elemento de control pol&iacute;tico del Congreso sobre el poder Ejecutivo, aunque en la pr&aacute;ctica no ha tenido efecto.    <br> <sup><a name="num56"></a><a href="#nu56">56</a></sup>Hacemos excepci&oacute;n de &aacute;ngeles y de individuos excepcionales.    <br> <sup><a name="num57"></a><a href="#nu57">57</a></sup>Escobar, Cristina, "Clientelismo y ciudadan&iacute;a: los l&iacute;mites de las reformas democr&aacute;ticas en el Departamento de Sucre" , en revista <I>An&aacute;lisis </I>pol&iacute;tico, No. 47, Bogot&aacute;, Instituto de Estudios Pol&iacute;ticos y Relaciones Internacionales (IEPRI), Universidad Nacional de Colombia, 2002, pp. 36-54. La fuente citada es un art&iacute;culo aparecido en la revista <I>An&aacute;lisis pol&iacute;tico</I> publicado en 2002, que resume el contenido de la tesis doctoral de la autora de 1998: Escobar, Cristina<I>, </I>"Clientelism, Mobilization and Citizenship: Peasant Politics in Sucre Colombia", PhD Disertation, University of California, San Diego, 1998<I>.</I> En palabras de la autora, su prop&oacute;sito fue "explicar por qu&eacute; y c&oacute;mo el clientelismo ayuda a frustrar el proyecto de convertir las movilizaciones campesinas relativamente exitosas en una fuerza electoral significativa, una vez que las reformas pol&iacute;ticas crearon una oportunidad de participaci&oacute;n de nuevas fuerzas pol&iacute;ticas". Cabe citar entre las conclusiones de la autora, la siguiente: "Las reformas pol&iacute;ticas han influido sobre algunos mecanismos usados por los pol&iacute;ticos para controlar recursos y han cambiado los mecanismos electorales que hab&iacute;an contribuido previamente al control de los votantes (en especial, el sistema de tarjet&oacute;n). Sin embargo, las maquinarias han sido capaces de sobrevivir y adaptarse a la nueva situaci&oacute;n, aunque esta adaptaci&oacute;n ha sido costosa en algunos casos y la operaci&oacute;n interna de las maquinarias ha cambiado. La nueva Constituci&oacute;n elimin&oacute; los auxilios parlamentarios, limitando temporalmente el acceso de los pol&iacute;ticos a sus fuentes tradicionales de financiaci&oacute;n de las campa&ntilde;as. No obstante, como la base institucional del sistema clientelista (las negociaciones entre los congresistas y el Ejecutivo) qued&oacute; pr&aacute;cticamente inalterada, se encontraron nuevos mecanismos para distribuir discretamente fondos entre los congresistas".    <br> <sup><a name="num58"></a><a href="#nu58">58</a></sup>Vel&aacute;squez Gavilanes, Ra&uacute;l; Losada Lora, Rodrigo y S&aacute;nchez Torres, Carlos Ariel, "Cultura pol&iacute;tica en Bogot&aacute;: estado del arte y l&iacute;neas de investigaci&oacute;n", en Delgado Guti&eacute;rrez, Adriana; S&aacute;nchez Torres, Carlos Ariel; Hoyos V&aacute;squez, Guillermo; Carvajal Basto, Luis; Vel&aacute;squez Gavilanes, Ra&uacute;l y Losada Lora, Rodrigo (equipo consultor), <I>Aproximaciones a la cultura democr&aacute;tica en Bogot&aacute;</I>, Instituto Distrital de Cultura y Turismo, Departamento Administrativo de Acci&oacute;n Comunal, Alcald&iacute;a Mayor de Bogot&aacute;, Universidad Javeriana, Bogot&aacute;, pp. 11-115.    <br> <sup><a name="num59"></a><a href="#nu59">59</a></sup>Ver la definici&oacute;n de carrera administrativa de Diego Younes Moreno: "Se entiende por carrera administrativa un sistema t&eacute;cnico de administraci&oacute;n de personal que tiene por objeto garantizar la eficiencia de la administraci&oacute;n p&uacute;blica y ofrecer a todos los colombianos igualdad de oportunidades para el acceso al servicio p&uacute;blico, la capacitaci&oacute;n, la estabilidad en sus empleos y la posibilidad de ascender en la carrera conforme a las disposiciones legales. Para alcanzar estos objetivos el ingreso, permanencia y ascenso en los empleos que no sean de libre nombramiento y remoci&oacute;n se har&aacute; exclusivamente con base en el m&eacute;rito, sin que en ellos la filiaci&oacute;n pol&iacute;tica de una persona o consideraciones de otra &iacute;ndole puedan tener influjo alguno (Ley 27 de 1992)". Younes Moreno, Diego, <I>Derecho constitucional colombiano,</I> 5 edici&oacute;n, Bogot&aacute;, Ediciones Jur&iacute;dicas Gustavo Ib&aacute;nez, 2004. En efecto, la Constituci&oacute;n establece, entre otras, las siguientes reglas: la carrera administrativa es regla general para todos los empleos de los &oacute;rganos y entidades del Estado, de tal manera que los funcionarios "cuyo sistema de nombramiento no haya sido determinado por la ley, ser&aacute;n nombrados por concurso p&uacute;blico". Por ello, los casos en que no opera la carrera son taxativos, a saber (art&iacute;culo 125): cargos de elecci&oacute;n popular, cargos de libre nombramiento y remoci&oacute;n, trabajadores oficiales,    otros casos determinados expresamente por la ley.    En ning&uacute;n caso la filiaci&oacute;n pol&iacute;tica de los ciudadanos podr&aacute; determinar su nombramiento para un    empleo de carrera, su ascenso o su remoci&oacute;n (art&iacute;culo 125, &uacute;ltimo inciso, CP).    Se crea la Comisi&oacute;n Nacional del Servicio Civil como organismo encargado de administrar y vigilar    "las carreras de los servidores p&uacute;blicos" (art&iacute;culo 130 CP).    Adem&aacute;s del sistema general de carrera, se crean sistemas espec&iacute;ficos de carrera y carreras administrativas especiales (art&iacute;culos 253, 256, 268-10, 279 CP). Younes Moreno, Diego, <I>Derecho administrativo laboral, </I>Bogot&aacute;, Temis, 2001.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> <sup><a name="num60"></a><a href="#nu60">60</a></sup>Un proyecto sobre el tema est&aacute; a&uacute;n a la espera de sanci&oacute;n presidencial.    <br> <sup><a name="num61"></a><a href="#nu61">61</a></sup>Ospina Bozzi, Sonia y Ochoa, Doris, "El sistema nacional de evaluaci&oacute;n de resultados de la gesti&oacute;n p&uacute;blica (sinergia) de Colombia", en Cunill Grau, Nuria y Ospina Bozzi, Sonia (eds.) <I>Evaluaci&oacute;n de resultados para una gesti&oacute;n p&uacute;blica moderna y democr&aacute;tica. Experiencias latinoamericanas</I>, Caracas, Agencia Espa&ntilde;ola de Cooperaci&oacute;n Internacional (AECI), Ministerio de Administraciones P&uacute;blicas (MAP), Fundaci&oacute;n Internacional y para Iberoam&eacute;rica de Administraci&oacute;n y Pol&iacute;ticas P&uacute;blicas (FIIAPP), Centro Latinoamericano de Administraci&oacute;n para el Desarrollo (CLAD), pp. 162 y 163.    <br> <sup><a name="num62"></a><a href="#nu62">62</a></sup><I>Ibid</I>., pp. 163 y 169. Al respecto explican: "Esta divisi&oacute;n de tareas ha tenido consecuencias pr&aacute;cticas. El desarrollo de las funciones de evaluaci&oacute;n y control, que a finales de 1991 se preve&iacute;a como un esfuerzo coordinado, no se ha concretado. Y esto constituye un obst&aacute;culo al ejercicio de dichas tareas dentro de las entidades que deben construir los indicadores y rendir informes, a veces, sobre los mismos procesos, pero utilizando metodolog&iacute;as diferentes. Aunque ha habido esfuerzos de coordinaci&oacute;n entre las entidades mencionadas, los resultados se han quedado cortos."    <br> <sup><a name="num63"></a><a href="#nu63">63</a></sup><I>Ibid.,</I> pp. 169, 170.    <br> <sup><a name="num64"></a><a href="#nu64">64</a></sup>S&aacute;nchez Torres, Carlos Ariel y Naranjo Galves, Rodrigo, "Los &oacute;rganos de control en la Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica de 1991: mucho ruido y pocas nueces", en V.V.A.A, Londo&ntilde;o Toro, Beatriz (ed.), <I>La Constituci&oacute;n por construir. Balance de una d&eacute;cada de cambio institucional, </I>Bogot&aacute;, Asociaci&oacute;n Colombiana de Especialistas en Derecho Constitucional y Ciencia Pol&iacute;tica, Universidad del Rosario-Centro Editorial, 2001, pp. 281-283. All&iacute; se explica que antes de la Carta Pol&iacute;tica de 1991, tanto la Procuradur&iacute;a como la Contralor&iacute;a ejerc&iacute;an controles de legalidad, pero el de la Contralor&iacute;a estaba centrado en la legalidad presupuestal y en todo caso era previo y con ello se delimitaban sus competencias; pero con la nueva Constituci&oacute;n las competencias de ambos &oacute;rganos de control se incrementaron y se extendieron a campos comunes, sin que hubiera conciencia de ello.    <br> <sup><a name="num65"></a><a href="#nu65">65</a></sup>Palacios Mej&iacute;a, Hugo, <I>La econom&iacute;a en el derecho constitucional colombiano</I>, Bogot&aacute;, Derecho Vigente, 1999, pp. 230 y 231.    <br> <sup><a name="num66"></a><a href="#nu66">66</a></sup>La Ley 610 de 2000 define gesti&oacute;n fiscal: "Art&iacute;culo 3&deg;-. Para efectos de esta ley se entiende por gesti&oacute;n fiscal el conjunto de actividades econ&oacute;micas, jur&iacute;dicas y tecnol&oacute;gicas, que realizan los servidores p&uacute;blicos y las personas de derecho privado que manejen o administren recursos o bienes p&uacute;blicos, tendientes a la adecuada y correcta adquisici&oacute;n, planeaci&oacute;n, conservaci&oacute;n, administraci&oacute;n, custodia, explotaci&oacute;n, enajenaci&oacute;n, consumo, adjudicaci&oacute;n, gasto, inversi&oacute;n y disposici&oacute;n de bienes p&uacute;blicos, as&iacute; como la recaudaci&oacute;n, manejo e inversi&oacute;n de sus rentas en orden a cumplir con los fines esenciales del Estado, con sujeci&oacute;n a los principios de legalidad, eficiencia, econom&iacute;a, eficacia, equidad, imparcialidad, moralidad, transparencia, publicidad y valoraci&oacute;n de los costos ambientales".    <br> <sup><a name="num67"></a><a href="#nu67">67</a></sup>"La naturaleza de la competencia burocr&aacute;tica tiene dos efectos principales sobre la pol&iacute;tica y el gobierno. Primero, puede explicar en parte el enorme crecimiento del tama&ntilde;o del gobierno &mdash;reflejado en el gasto p&uacute;blico&mdash; durante los &uacute;ltimos dos decenios. Los programas antiguos se institucionalizan como compromisos de los gobiernos &mdash;y derechos de los ciudadanos&mdash;, y la necesidad de competir por un financiamiento mayor genera programas nuevos y nuevas pol&iacute;ticas en las agencias. (....) El segundo efecto importante de la competencia burocr&aacute;tica es su limitaci&oacute;n de la consistencia o coherencia interna de los gobiernos. La burocracia no act&uacute;a como instrumento integrado de sistema p&uacute;blico, sino m&aacute;s bien como conjunto de subgobiernos, cada uno de los cuales sirve a un grupo de clientes decisivo en el juego pol&iacute;tico de la supervivencia. Seg&uacute;n que adoptemos una concepci&oacute;n m&aacute;s r&iacute;gida del tri&aacute;ngulo de hierro, o la perspectiva m&aacute;s flexible de la red de problemas, tales subgobiernos son inmutables y totalmente centrados en s&iacute; mismos, o s&oacute;lo un aspecto importante de la profesionalizaci&oacute;n o especializaci&oacute;n del gobierno." Peters B., Guy, <I>La pol&iacute;tica de la burocracia,</I> 1a.edici&oacute;n, M&eacute;xico, Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, 1995.</P> <hr>      <p><B><font size="3"><I>BIBLIOGRAF&Iacute;A </I></font></b></p>      <!-- ref --><p>Beltr&aacute;n, Isaac y Jim&eacute;nez Quintana, Vladimir, "Consideraciones sobre el plan nacional de desarrollo (PND). La conveniencia de distinguir entre estrategia y eficiencia operativa en el PND", en <I>Borradores de m&eacute;todo</I>, No. 10, Bogot&aacute;, 2003, en <a href="http://www.grupometodo.org/areaevaluacion.html" target="_blank">http://www.grupometodo.org/areaevaluacion.html</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000332&pid=S0124-0579200400020000800001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>      <!-- ref --><p>____________, "El concepto de 'ciclo de control' y el dise&ntilde;o de un sistema de evaluaci&oacute;n", <I>Borradores de m&eacute;todo</I>, No. 11, Bogot&aacute;, 2003, en <a href="http://www.grupometodo.org/areaevaluacion.html" target="_blank">http://www.grupometodo.org/areaevaluacion.html</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000334&pid=S0124-0579200400020000800002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Bublitz, J&ouml;rg, "Sobre el examen previo en Alemania", en Thiesing, Josef y Hofmeister, Wilhem (eds.), V.V.A.A, <I>El control financiero en la democracia</I>, Buenos Aires, CIEDLA, pp. 107-123.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000336&pid=S0124-0579200400020000800003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>C&aacute;rdenas Santa-Mar&iacute;a, Jorge Hern&aacute;n y Zambrano Cetina, William (eds.), en V.V.A.A, <I>Gobernabilidad y reforma del Estado</I>, Bogot&aacute;, Consejer&iacute;a Presidencial para la Reforma del Estado, Asociaci&oacute;n Colombiana para la Modernizaci&oacute;n del Estado, Presidencia de la Rep&uacute;blica, con el auspicio de Fonade, Programa de Apoyo al Desarrollo Institucional de los Municipios (PDI) y Colciencias, 1994.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000338&pid=S0124-0579200400020000800004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Centro Latinoamericano de Administraci&oacute;n para el Desarrollo (CLAD), <I>La responsabilizaci&oacute;n en la nueva gesti&oacute;n p&uacute;blica latinoamericana</I>, Buenos Aires, CLAD, Eudeba, 2000.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000340&pid=S0124-0579200400020000800005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Contralor&iacute;a General de la Rep&uacute;blica, V.V.A.A, <I>La construcci&oacute;n de un nuevo discurso de control</I>, Bogot&aacute;, 1998.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000342&pid=S0124-0579200400020000800006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>____________, <I>Gesti&oacute;n p&uacute;blica y control fiscal</I>, Bogot&aacute;, Fondo de Publicaciones de la Contralor&iacute;a General de la Rep&uacute;blica, 1989.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000344&pid=S0124-0579200400020000800007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Cunill Grau, Nuria y Ospina Bozzi, Sonia (eds.), en V.V.A.A., <I>Evaluaci&oacute;n de resultados para una gesti&oacute;n p&uacute;blica moderna y democr&aacute;tica. Experiencias latinoamericanas</I>, Caracas, Agencia Espa&ntilde;ola de Cooperaci&oacute;n Internacional (AECI), Ministerio de Administraciones P&uacute;blicas (MAP), Fundaci&oacute;n Internacional y para Iberoam&eacute;rica de Administraci&oacute;n y Pol&iacute;ticas P&uacute;blicas (FIIAPP), Centro Latinoamericano de Administraci&oacute;n para el Desarrollo (CLAD), 2003.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000346&pid=S0124-0579200400020000800008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>D&aacute;vila Ladr&oacute;n de Guevara, Andr&eacute;s y Delgado Giraldo, Natalia, "La metamorfosis del sistema pol&iacute;tico colombiano: &iquest;clientelismo de mercado o nueva forma de intermediaci&oacute;n", en Guti&eacute;rrez San&iacute;n, Francisco (comp.), V.V.A.A., pr&oacute;logo de Mainwaring, Scott, <I>Degradaci&oacute;n o cambio: evoluci&oacute;n del sistema pol&iacute;tico colombiano, </I>Bogot&aacute;, Norma, 2002.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000348&pid=S0124-0579200400020000800009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Delgado Guti&eacute;rrez, Adriana y Carvajal Basto, Luis, "Cultura pol&iacute;tica y participaci&oacute;n. Expansi&oacute;n de la ciudadan&iacute;a y construcci&oacute;n democr&aacute;tica", en Observatorio de Cultura Ciudadana (ed.), Delgado Guti&eacute;rrez, Adriana; S&aacute;nchez Torres, Carlos Ariel; Hoyos V&aacute;squez, Guillermo; Carvajal Basto, Luis; Vel&aacute;squez Gavilanes, Ra&uacute;l y Losada Lora, Rodrigo (equipo consultor), <I>Aproximaciones a la cultura democr&aacute;tica en Bogot&aacute;</I>, Bogot&aacute;, Observatorio de Cultura Ciudadana, Instituto Cultural de Cultura y Turismo, Departamento Administrativo de Acci&oacute;n Comunal, Alcald&iacute;a Mayor de Bogot&aacute;, Universidad Javeriana, 2003, pp. 149-183.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000350&pid=S0124-0579200400020000800010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Dittenhoffer, Mortimer, <I>A Study of Legislation and Regulation of Internal Auditing in Selected Governments</I>, McQueen Accounting Monograph Series, University of Arkansas-Fayettville, 1988.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000352&pid=S0124-0579200400020000800011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Escobar, Cristina, "Clientelismo y ciudadan&iacute;a: los l&iacute;mites de las reformas democr&aacute;ticas en el departamento de Sucre", en revista <I>An&aacute;lisis Pol&iacute;tico,</I> No. 47, Instituto de Estudios Pol&iacute;ticos y Relaciones Internacionales (IEPRI), Universidad Nacional de Colombia, Bogot&aacute;, 2002, pp. 36-54.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000354&pid=S0124-0579200400020000800012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Espinoza, &Aacute;ngela, "Diagn&oacute;stico organizacional de la Contralor&iacute;a General de la Rep&uacute;blica", en V.V.A.A, Contralor&iacute;a General de la Rep&uacute;blica, <I>La construcci&oacute;n de un nuevo discurso de control</I>, Bogot&aacute;, 1998, pp. 81-92.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000356&pid=S0124-0579200400020000800013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Garay Salamanca, Luis Jorge, "En torno a la econom&iacute;a pol&iacute;tica de la exclusi&oacute;n social en Colombia", en Revista <I>Foro</I>, No. 46, Bogot&aacute;, Fundaci&oacute;n Foro Nacional por Colombia, 2003, pp. 5-17.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000358&pid=S0124-0579200400020000800014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Garc&iacute;a Pelayo, Manuel, <I>Las grandes transformaciones del Estado contempor&aacute;neo</I>, Madrid, Alianza, 1995.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000360&pid=S0124-0579200400020000800015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Guti&eacute;rrez San&iacute;n, Francisco (comp.), V.V.A.A., pr&oacute;logo de Mainwarin, Scott, <I>Degradaci&oacute;n o cambio: evoluci&oacute;n del sistema pol&iacute;tico colombiano"</I>, Bogot&aacute;, Norma, 2002.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000362&pid=S0124-0579200400020000800016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Ivanega, Miriam Mabel, <I>Mecanismos de control p&uacute;blico y argumentaciones de responsabilidad</I>, Buenos Aires, Editorial &Aacute;baco de Rodolfo de Palma, 2003.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000364&pid=S0124-0579200400020000800017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Lafaurie Rivera, Jos&eacute; F&eacute;lix, "La Contralor&iacute;a General de la Rep&uacute;blica: veh&iacute;culo para la transformaci&oacute;n del pa&iacute;s", en Ossa Escobar, Carlos, Lafaurie Rivera, Jos&eacute; F&eacute;lix et al., <I>El control del futuro. Decretos de reestructuraci&oacute;n y proyecto de modernizaci&oacute;n de la Contralor&iacute;a General de la Rep&uacute;blica</I>, Bogot&aacute;, Contralor&iacute;a General de la Rep&uacute;blica, 2000, pp. 21-74.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000366&pid=S0124-0579200400020000800018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Leal Buitrago, Francisco y D&aacute;vila Ladr&oacute;n de Guevara, Andr&eacute;s, <I>El clientelismo. El sistema pol&iacute;tico y su expresi&oacute;n regional,</I> Bogot&aacute;, Instituto de Ciencia Pol&iacute;tica y Relaciones Internacionales (IEPRI), Universidad Nacional de Colombia, TM Editores, Bogot&aacute;, 1994.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000368&pid=S0124-0579200400020000800019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Londo&ntilde;o Toro, Beatriz (ed.), V.V.A.A, <I>La constituci&oacute;n por construir. Balance de una d&eacute;cada de cambio institucional,</I> Bogot&aacute;, Asociaci&oacute;n Colombiana de Especialistas en Derecho Constitucional y Ciencia Pol&iacute;tica, Universidad del Rosario-Centro Editorial, 2001.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000370&pid=S0124-0579200400020000800020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Losada Lora, Rodrigo y Hoyos V&aacute;squez, Guillermo, "La cultura pol&iacute;tica y el capital social en Bogot&aacute;", en Vel&aacute;squez Gavilanes, Ra&uacute;l,  Losada Lora, Rodrigo y S&aacute;nchez Torres, Carlos Ariel, <I>Cultura pol&iacute;tica en Bogot&aacute;: estado del arte y l&iacute;neas de investigaci&oacute;n</I>, en Delgado Guti&eacute;rrez, Adriana; S&aacute;nchez Torres, Carlos Ariel; Hoyos V&aacute;squez, Guillermo; Carvajal Basto, Luis; Vel&aacute;squez Gavilanes, Ra&uacute;l y Losada Lora, Rodrigo (equipo consultor), <I>Aproximaciones a la cultura democr&aacute;tica en Bogot&aacute;</I>, Observatorio de Cultura Ciudadana, Instituto Distrital de Cultura y Turismo, Departamento Administrativo de Acci&oacute;n Comunal, Alcald&iacute;a Mayor de Bogot&aacute;, Universidad Javeriana, 2003, pp. 117-147.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000372&pid=S0124-0579200400020000800021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Matus, Carlos, "Sobre las teor&iacute;as de las macroorganizaciones", en C&aacute;rdenas Santa-Mar&iacute;a, Jorge Hern&aacute;n y Zambrano Cetina, William (eds.), V.V.A.A, <I>Gobernabilidad y reforma del Estado</I>,, Bogot&aacute;, Consejer&iacute;a Presidencial para la Reforma del Estado, Asociaci&oacute;n Colombiana para la Modernizaci&oacute;n del Estado, Presidencia de la Rep&uacute;blica, con el auspicio de Fonade, Programa de Apoyo al Desarrollo Institucional de los Municipios (PDI), 1994, pp. 24-66.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000374&pid=S0124-0579200400020000800022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Mora Quir&oacute;s, Mario, "La responsabilidad por el control de resultados", en Centro Latinoamericano de Administraci&oacute;n para el Desarrollo (CLAD), <I>La responsabilizaci&oacute;n en la nueva gesti&oacute;n p&uacute;blica latinoamericana</I>, Buenos Aires, CLAD, Eudeba, 2000, pp. 171-222.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000376&pid=S0124-0579200400020000800023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>National Audit Office (NAO), <I>State Audit in the European Union</I>, Londres, 2001.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000378&pid=S0124-0579200400020000800024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>North, Douglas, <I>Instituciones, cambio institucional y desempe&ntilde;o econ&oacute;mico</I>, M&eacute;xico, Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, 2001.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000380&pid=S0124-0579200400020000800025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Observatorio de Cultura Ciudadana (ed.), Delgado Guti&eacute;rrez, Adriana; S&aacute;nchez Torres, Carlos Ariel; Hoyos V&aacute;squez, Guillermo; Carvajal Basto, Luis; Vel&aacute;squez Gavilanes, Ra&uacute;l y Losada Lora, Rodrigo (equipo consultor), <I>Aproximaciones a la cultura democr&aacute;tica en Bogot&aacute;,</I> Bogot&aacute;, Observatorio de Cultura Ciudadana, Instituto Distrital de Cultura y Turismo, Departamento Administrativo de Acci&oacute;n Comunal, Alcald&iacute;a Mayor de Bogot&aacute;, Universidad Javeriana, 2003.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000382&pid=S0124-0579200400020000800026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Ospina Bozzi, Sonia, "Evaluaci&oacute;n de la gesti&oacute;n p&uacute;blica: conceptos y aplicaciones al caso latinoamericano", en revista del CLAD <I>Reforma y Democracia</I>, No. 19, Caracas, en <a href="http://www.clad.org.ve" target="_blank">http://www.clad.org.ve</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000384&pid=S0124-0579200400020000800027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Ospina Bozzi, Sonia y Ochoa, Doris, "El sistema nacional de evaluaci&oacute;n de resultados de la gesti&oacute;n p&uacute;blica (sinergia) de Colombia", en V.V.A.A., Cunill Grau, Nuria y Ospina Bozzi, Sonia (eds.), <I>Evaluaci&oacute;n de resultados para una gesti&oacute;n p&uacute;blica moderna y democr&aacute;tica. Experiencias latinoamericanas</I>, Caracas, Agencia Espa&ntilde;ola de Cooperaci&oacute;n Internacional (AECI), Ministerio de Administraciones P&uacute;blicas (MAP), Fundaci&oacute;n Internacional y para Iberoam&eacute;rica de Administraci&oacute;n y Pol&iacute;ticas P&uacute;blicas (FIIAPP), Centro Latinoamericano de Administraci&oacute;n para el Desarrollo (CLAD), pp. 143 - 238.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000386&pid=S0124-0579200400020000800028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Ossa Escobar, Carlos, "Introducci&oacute;n", en Ossa Escobar Carlos; Lafaurie Rivera, Jos&eacute; F&eacute;lix et al., <I>El control del futuro. Decretos de reestructuraci&oacute;n y proyecto de modernizaci&oacute;n de la Contralor&iacute;a General de la Rep&uacute;blica</I>, Bogot&aacute;, Contralor&iacute;a General de la Rep&uacute;blica, 2000, pp. 13-17.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000388&pid=S0124-0579200400020000800029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Organizaci&oacute;n Latinoamerican de Entidades Fiscalizadoras Superiores (OLACEFS) "Corrupci&oacute;n el rol del auditor". Trabajo de investigaci&oacute;n patrocinado por OLACEFS, 1998, en <a href="http://www.olacefs.org" target="_blank">http://www.olacefs.org</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000390&pid=S0124-0579200400020000800030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Palacios Mej&iacute;a, Hugo, <I>La econom&iacute;a en el derecho constitucional colombiano</I>, Bogot&aacute;, Derecho Vigente, 1999.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000392&pid=S0124-0579200400020000800031&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Pizarro Leong&oacute;mez, Eduardo, "La atomizaci&oacute;n partidista en Colombia: el fen&oacute;meno de las microempresas electorales", en Guti&eacute;rrez San&iacute;n, Francisco (comp.), V.V.A.A., pr&oacute;logo de Mainwaring, Scott, <I>Degradaci&oacute;n o cambio: evoluci&oacute;n del sistema pol&iacute;tico colombiano</I>, Bogot&aacute;, Norma, 2002, pp. 357-401.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000394&pid=S0124-0579200400020000800032&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>S&aacute;nchez Torres, Carlos Ariel y Naranjo Galves, Rodrigo, "Los &oacute;rganos de control en la Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica de 1991: mucho ruido y pocas nueces", en V.V.A.A, Londo&ntilde;o Toro, Beatriz (ed.), <I>La Constituci&oacute;n por construir. Balance de una d&eacute;cada de cambio institucional, </I>Bogot&aacute;, Asociaci&oacute;n Colombiana de Especialistas en Derecho Constitucional y Ciencia Pol&iacute;tica, Universidad del Rosario-Centro Editorial, 2001, pp. 263-284.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000396&pid=S0124-0579200400020000800033&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>S&aacute;nchez Torres, Carlos Ariel y Naranjo Galves, Rodrigo, "La Ley 610 de 2000, procesos de responsabilidad fiscal de competencia de las contralor&iacute;as", en Serie Documentos - <I>Borradores de Investigaci&oacute;n, </I>No. 17, Bogot&aacute;, Centro Editorial Universidad del Rosario, 2002.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000398&pid=S0124-0579200400020000800034&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>S&aacute;nchez Torres, Carlos Ariel; Naranjo G&aacute;lves, Rodrigo y Pe&ntilde;a Gonz&aacute;lez, Edilberto, "Hacia el control fiscal que Colombia necesita", Informe final de investigaci&oacute;n efectuada para la Agencia de Cooperaci&oacute;n Alemana, GTZ, Bogot&aacute;, mimeo, 2003.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000400&pid=S0124-0579200400020000800035&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Sutherland, Sharon, "The Office of The Auditor General of Canada: Government in Exile?", Center of Policy Analysis, Queen's University, Working Paper No. 32, Kingston, Canada, 2002, en <a href="http://www.queensu.ca/spa/workingpaper/" target="_blank">http://www.queensu.ca/spa/workingpaper/</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000402&pid=S0124-0579200400020000800036&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>____________, "Biggest Scandal in Canadian History, HRDC Audit Starts a Probity War", School of Policy Studies, Queen's University, Working Paper No. 23, Canada, 2001, en <a href="http://www.queensu.ca/spa/workingpaper/" target="_blank">http://www.queensu.ca/spa/workingpaper/</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000404&pid=S0124-0579200400020000800037&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Thomas, P. G., "Past, Present and Future of Officers of Parliament", en <I>Canadian Public Administration</I>, vol. 46, No. 3, Institute of Public Administration of Canada (IPAC), Toronto, Ontario, Canada, 2003, pp. 287-314.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000406&pid=S0124-0579200400020000800038&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>V.V.A.A, Thiesing, Josef y Hofmeister, Wilhem (eds.), <I>El control financiero en la democracia</I>, Buenos Aires, CIEDLA, 1995.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000408&pid=S0124-0579200400020000800039&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Vel&aacute;squez Gavilanes, Ra&uacute;l; Losada Lora, Rodrigo y S&aacute;nchez Torres, Carlos Ariel, "Cultura pol&iacute;tica en Bogot&aacute;: estado del arte y l&iacute;neas de investigaci&oacute;n", en Delgado Guti&eacute;rrez, Adriana; S&aacute;nchez Torres, Carlos Ariel; Hoyos V&aacute;squez, Guillermo; Carvajal Basto, Luis, Vel&aacute;squez Gavilanes, Ra&uacute;l y Losada Lora, Rodrigo (equipo consultor), <I>Aproximaciones a la cultura democr&aacute;tica en Bogot&aacute;</I>, Instituto Distrital de Cultura y Turismo, Departamento Administrativo de Acci&oacute;n Comunal, Alcald&iacute;a Mayor de Bogot&aacute;, Universidad Javeriana, Bogot&aacute;, pp. 11-115.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000410&pid=S0124-0579200400020000800040&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Wesberry, James, "La auditor&iacute;a operacional como instrumento de control financiero", en V.V.A.A, Contralor&iacute;a General de la Rep&uacute;blica, <I>Gesti&oacute;n P&uacute;blica y Control Fiscal</I>, Bogot&aacute;, Fondo de Publicaciones de la Contralor&iacute;a General de la Rep&uacute;blica, 1989, pp. 17-34.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000412&pid=S0124-0579200400020000800041&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Wiesner Dur&aacute;n, Eduardo, La efectividad de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas en Colombia. Un an&aacute;lisis neoinstitucinal, Bogot&aacute;, TM Editores, Departamento Nacional de Planeaci&oacute;n, 1998.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000414&pid=S0124-0579200400020000800042&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Younes Moreno, Diego, <I>R&eacute;gimen del control fiscal y del control interno</I>, 4 edici&oacute;n, Bogot&aacute;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000416&pid=S0124-0579200400020000800043&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->. </p>     <!-- ref --><p>____________, <I>Derecho administrativo laboral</I>, Bogot&aacute;, Temis, 2001.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000418&pid=S0124-0579200400020000800044&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>____________, <I>Derecho constitucional colombiano</I>, 5 edici&oacute;n, Bogot&aacute;, Ediciones Jur&iacute;dicas Gustavo Ib&aacute;&ntilde;ez, 2004.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000420&pid=S0124-0579200400020000800045&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>  </font>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Beltrán]]></surname>
<given-names><![CDATA[Isaac]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Jiménez Quintana]]></surname>
<given-names><![CDATA[Vladimir]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Consideraciones sobre el plan nacional de desarrollo (PND). La conveniencia de distinguir entre estrategia y eficiencia operativa en el PND]]></article-title>
<source><![CDATA[Borradores de método]]></source>
<year>2003</year>
<volume>10</volume>
<publisher-loc><![CDATA[Bogotá ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Beltrán]]></surname>
<given-names><![CDATA[Isaac]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El concepto de &#8216;ciclo de control' y el diseño de un sistema de evaluación]]></article-title>
<source><![CDATA[Borradores de método]]></source>
<year>2003</year>
<numero>11</numero>
<issue>11</issue>
<publisher-loc><![CDATA[Bogotá ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bublitz]]></surname>
<given-names><![CDATA[Jörg]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Sobre el examen previo en Alemania]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Thiesing]]></surname>
<given-names><![CDATA[Josef]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hofmeister]]></surname>
<given-names><![CDATA[Wilhem]]></given-names>
</name>
</person-group>
<collab>V.V.A.A</collab>
<source><![CDATA[El control financiero en la democracia]]></source>
<year></year>
<page-range>107-123</page-range><publisher-loc><![CDATA[Buenos Aires ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[CIEDLA]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Cárdenas Santa-María]]></surname>
<given-names><![CDATA[Jorge Hernán]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Zambrano Cetina]]></surname>
<given-names><![CDATA[William]]></given-names>
</name>
</person-group>
<collab>V.V.A.A</collab>
<source><![CDATA[]]></source>
<year></year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<nlm-citation citation-type="book">
<collab>Centro Latinoamericano de Administración para el Desarrollo (CLAD)</collab>
<source><![CDATA[La responsabilización en la nueva gestión pública latinoamericana]]></source>
<year>2000</year>
<publisher-loc><![CDATA[Buenos Aires ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[CLAD, Eudeba]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<nlm-citation citation-type="">
<collab>Contraloría General de la República</collab>
<collab>V.V.A.A</collab>
<source><![CDATA[La construcción de un nuevo discurso de control]]></source>
<year>1998</year>
<publisher-loc><![CDATA[Bogotá ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Gestión pública y control fiscal]]></source>
<year>1989</year>
<publisher-loc><![CDATA[Bogotá ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Fondo de Publicaciones de la Contraloría General de la República]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Cunill Grau]]></surname>
<given-names><![CDATA[Nuria]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ospina Bozzi]]></surname>
<given-names><![CDATA[Sonia]]></given-names>
</name>
</person-group>
<collab>V.V.A.A</collab>
<source><![CDATA[Evaluación de resultados para una gestión pública moderna y democrática. Experiencias latinoamericanas]]></source>
<year>2003</year>
<publisher-loc><![CDATA[Caracas ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI), Ministerio de Administraciones Públicas (MAP), Fundación Internacional y para Iberoamérica de Administración y Políticas Públicas (FIIAPP), Centro Latinoamericano de Administración para el Desarrollo (CLAD)]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Dávila Ladrón de Guevara]]></surname>
<given-names><![CDATA[Andrés]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Delgado Giraldo]]></surname>
<given-names><![CDATA[Natalia]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La metamorfosis del sistema político colombiano: clientelismo de mercado o nueva forma de intermediación]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Gutiérrez Sanín]]></surname>
<given-names><![CDATA[Francisco]]></given-names>
</name>
</person-group>
<collab>V.V.A.A</collab>
<source><![CDATA[Mainwaring, Scott, Degradación o cambio: evolución del sistema político colombiano]]></source>
<year>2002</year>
<publisher-loc><![CDATA[Bogotá ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Norma]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Delgado Gutiérrez]]></surname>
<given-names><![CDATA[Adriana]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Carvajal Basto]]></surname>
<given-names><![CDATA[Luis]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Cultura política y participación. Expansión de la ciudadanía y construcción democrática]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Delgado Gutiérrez]]></surname>
<given-names><![CDATA[Adriana]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Sánchez Torres]]></surname>
<given-names><![CDATA[Carlos Ariel]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hoyos Vásquez]]></surname>
<given-names><![CDATA[Guillermo]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Carvajal Basto]]></surname>
<given-names><![CDATA[Luis]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Velásquez Gavilanes]]></surname>
<given-names><![CDATA[Raúl]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Losada Lora]]></surname>
<given-names><![CDATA[Rodrigo]]></given-names>
</name>
</person-group>
<collab>Observatorio de Cultura Ciudadana</collab>
<source><![CDATA[Aproximaciones a la cultura democrática en Bogotá]]></source>
<year>2003</year>
<page-range>149-183</page-range><publisher-loc><![CDATA[Bogotá ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Observatorio de Cultura Ciudadana, Instituto Cultural de Cultura y Turismo, Departamento Administrativo de Acción Comunal, Alcaldía Mayor de Bogotá, Universidad Javeriana]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Dittenhoffer]]></surname>
<given-names><![CDATA[Mortimer]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[A Study of Legislation and Regulation of Internal Auditing in Selected Governments]]></source>
<year>1988</year>
<publisher-name><![CDATA[McQueen Accounting Monograph Series, University of Arkansas-Fayettville]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Escobar]]></surname>
<given-names><![CDATA[Cristina]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Clientelismo y ciudadanía: los límites de las reformas democráticas en el departamento de Sucre]]></article-title>
<source><![CDATA[revista Análisis Político]]></source>
<year>2002</year>
<numero>47</numero>
<issue>47</issue>
<page-range>36-54</page-range><publisher-loc><![CDATA[Bogotá ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales (IEPRI), Universidad Nacional de Colombia]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Espinoza]]></surname>
<given-names><![CDATA[Ángela]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Diagnóstico organizacional de la Contraloría General de la República]]></article-title>
<collab>V.V.A.A</collab>
<collab>Contraloría General de la República</collab>
<source><![CDATA[La construcción de un nuevo discurso de control]]></source>
<year>1998</year>
<page-range>81-92</page-range><publisher-loc><![CDATA[Bogotá ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Garay Salamanca]]></surname>
<given-names><![CDATA[Luis Jorge]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[En torno a la economía política de la exclusión social en Colombia]]></article-title>
<source><![CDATA[Revista Foro]]></source>
<year>2003</year>
<volume>46</volume>
<page-range>5-17</page-range><publisher-loc><![CDATA[Bogotá ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Fundación Foro Nacional por Colombia]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B15">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[García Pelayo]]></surname>
<given-names><![CDATA[Manuel]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Las grandes transformaciones del Estado contemporáneo]]></source>
<year>1995</year>
<publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Alianza]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B16">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Gutiérrez Sanín]]></surname>
<given-names><![CDATA[Francisco]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[V.V.A.A., prólogo de Mainwarin, Scott, Degradación o cambio: evolución del sistema político colombiano]]></source>
<year>2002</year>
<publisher-loc><![CDATA[Bogotá ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Norma]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B17">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ivanega]]></surname>
<given-names><![CDATA[Miriam Mabel]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Mecanismos de control público y argumentaciones de responsabilidad]]></source>
<year>2003</year>
<publisher-loc><![CDATA[Buenos Aires ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Ábaco de Rodolfo de Palma]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B18">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lafaurie Rivera]]></surname>
<given-names><![CDATA[José Félix]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La Contraloría General de la República: vehículo para la transformación del país]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Ossa Escobar]]></surname>
<given-names><![CDATA[Carlos]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lafaurie Rivera]]></surname>
<given-names><![CDATA[José Félix]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El control del futuro. Decretos de reestructuración y proyecto de modernización de la Contraloría General de la República]]></source>
<year>2000</year>
<page-range>21-74</page-range><publisher-loc><![CDATA[Bogotá ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Contraloría General de la República]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B19">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Leal Buitrago]]></surname>
<given-names><![CDATA[Francisco]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Dávila Ladrón de Guevara]]></surname>
<given-names><![CDATA[Andrés]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El clientelismo. El sistema político y su expresión regional]]></source>
<year>1994</year>
<publisher-loc><![CDATA[BogotáBogotá ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Instituto de Ciencia Política y Relaciones Internacionales (IEPRI), Universidad Nacional de Colombia, TM Editores]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B20">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Londoño Toro]]></surname>
<given-names><![CDATA[Beatriz]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[V.V.A.A, La constitución por construir. Balance de una década de cambio institucional]]></source>
<year>2001</year>
<publisher-loc><![CDATA[Bogotá ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Asociación Colombiana de Especialistas en Derecho Constitucional y Ciencia Política, Universidad del Rosario-Centro Editorial]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B21">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Losada Lora]]></surname>
<given-names><![CDATA[Rodrigo]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hoyos Vásquez]]></surname>
<given-names><![CDATA[Guillermo]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La cultura política y el capital social en Bogotá]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Velásquez Gavilanes]]></surname>
<given-names><![CDATA[Raúl]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Losada Lora]]></surname>
<given-names><![CDATA[Rodrigo]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Sánchez Torres]]></surname>
<given-names><![CDATA[Carlos Ariel]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Cultura política en Bogotá: estado del arte y líneas de investigación,]]></source>
<year>2003</year>
<page-range>117-147</page-range><publisher-name><![CDATA[Delgado Gutiérrez, Adriana; Sánchez Torres, Carlos Ariel; Hoyos Vásquez, Guillermo; Carvajal Basto, Luis; Velásquez Gavilanes, Raúl y Losada Lora, Rodrigo (equipo consultor), Aproximaciones a la cultura democrática en Bogotá, Observatorio de Cultura Ciudadana, Instituto Distrital de Cultura y TurismoDepartamento Administrativo de Acción Comunal, Alcaldía Mayor de Bogotá, Universidad Javeriana]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B22">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Matus]]></surname>
<given-names><![CDATA[Carlos]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Sobre las teorías de las macroorganizaciones]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Cárdenas Santa-María]]></surname>
<given-names><![CDATA[Jorge Hernán]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Zambrano Cetina]]></surname>
<given-names><![CDATA[William]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[V.V.A.A, Gobernabilidad y reforma del Estado]]></source>
<year>1994</year>
<page-range>24-66</page-range><publisher-loc><![CDATA[Bogotá ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Consejería Presidencial para la Reforma del Estado, Asociación Colombiana para la Modernización del Estado, Presidencia de la República, con el auspicio de Fonade, Programa de Apoyo al Desarrollo Institucional de los Municipios (PDI)]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B23">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Mora Quirós]]></surname>
<given-names><![CDATA[Mario]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La responsabilidad por el control de resultados]]></article-title>
<collab>Centro Latinoamericano de Administración para el Desarrollo (CLAD)</collab>
<source><![CDATA[La responsabilización en la nueva gestión pública latinoamericana]]></source>
<year>2000</year>
<page-range>171-222</page-range><publisher-loc><![CDATA[Buenos Aires ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[CLAD, Eudeba]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B24">
<nlm-citation citation-type="">
<collab>National Audit Office (NAO)</collab>
<source><![CDATA[State Audit in the European Union]]></source>
<year>2001</year>
<publisher-loc><![CDATA[Londres ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B25">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[North]]></surname>
<given-names><![CDATA[Douglas]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Instituciones, cambio institucional y desempeño económico]]></source>
<year>2001</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Fondo de Cultura Económica]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B26">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Delgado Gutiérrez]]></surname>
<given-names><![CDATA[Adriana]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Sánchez Torres]]></surname>
<given-names><![CDATA[Carlos Ariel]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hoyos Vásquez]]></surname>
<given-names><![CDATA[Guillermo]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Carvajal Basto]]></surname>
<given-names><![CDATA[Luis]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Velásquez Gavilanes]]></surname>
<given-names><![CDATA[Raúl]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Losada Lora]]></surname>
<given-names><![CDATA[Rodrigo]]></given-names>
</name>
</person-group>
<collab>Observatorio de Cultura Ciudadana</collab>
<source><![CDATA[Aproximaciones a la cultura democrática en Bogotá]]></source>
<year>2003</year>
<publisher-loc><![CDATA[Bogotá ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Observatorio de Cultura Ciudadana, Instituto Distrital de Cultura y Turismo, Departamento Administrativo de Acción Comunal, Alcaldía Mayor de Bogotá, Universidad Javeriana]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B27">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ospina Bozzi]]></surname>
<given-names><![CDATA[Sonia]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Evaluación de la gestión pública: conceptos y aplicaciones al caso latinoamericano]]></article-title>
<source><![CDATA[revista del CLAD Reforma y Democracia]]></source>
<year></year>
<numero>19</numero>
<issue>19</issue>
<publisher-loc><![CDATA[Caracas ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B28">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ospina Bozzi]]></surname>
<given-names><![CDATA[Sonia]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ochoa]]></surname>
<given-names><![CDATA[Doris]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El sistema nacional de evaluación de resultados de la gestión pública (sinergia) de Colombia]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Cunill Grau]]></surname>
<given-names><![CDATA[Nuria]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ospina Bozzi]]></surname>
<given-names><![CDATA[Sonia]]></given-names>
</name>
</person-group>
<collab>V.V.A.A</collab>
<source><![CDATA[Evaluación de resultados para una gestión pública moderna y democrática. Experiencias latinoamericanas]]></source>
<year></year>
<page-range>143 - 238</page-range><publisher-loc><![CDATA[Caracas ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI), Ministerio de Administraciones Públicas (MAP), Fundación Internacional y para Iberoamérica de Administración y Políticas Públicas (FIIAPP), Centro Latinoamericano de Administración para el Desarrollo (CLAD)]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B29">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ossa Escobar]]></surname>
<given-names><![CDATA[Carlos]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Introducción]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Ossa Escobar]]></surname>
<given-names><![CDATA[Carlos]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lafaurie Rivera]]></surname>
<given-names><![CDATA[José Félix]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El control del futuro. Decretos de reestructuración y proyecto de modernización de la Contraloría General de la República]]></source>
<year>2000</year>
<page-range>13-17</page-range><publisher-loc><![CDATA[Bogotá ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Contraloría General de la República]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B30">
<nlm-citation citation-type="book">
<collab>Organización Latinoamerican de Entidades Fiscalizadoras Superiores (OLACEFS)</collab>
<source><![CDATA[Corrupción el rol del auditor]]></source>
<year>1998</year>
<publisher-name><![CDATA[Trabajo de investigación patrocinado por OLACEFS]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B31">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Palacios Mejía]]></surname>
<given-names><![CDATA[Hugo]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La economía en el derecho constitucional colombiano]]></source>
<year>1999</year>
<publisher-loc><![CDATA[Bogotá ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Derecho Vigente]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B32">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pizarro Leongómez]]></surname>
<given-names><![CDATA[Eduardo]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La atomización partidista en Colombia: el fenómeno de las microempresas electorales]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Gutiérrez Sanín]]></surname>
<given-names><![CDATA[Francisco]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[V.V.A.A., prólogo de Mainwaring, Scott, Degradación o cambio: evolución del sistema político colombiano]]></source>
<year>2002</year>
<page-range>357-401</page-range><publisher-loc><![CDATA[Bogotá ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Norma]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B33">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sánchez Torres]]></surname>
<given-names><![CDATA[Carlos Ariel]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Naranjo Galves]]></surname>
<given-names><![CDATA[Rodrigo]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Los órganos de control en la Constitución Política de 1991: mucho ruido y pocas nueces]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Londoño Toro]]></surname>
<given-names><![CDATA[Beatriz]]></given-names>
</name>
</person-group>
<collab>V.V.A.A</collab>
<source><![CDATA[La Constitución por construir. Balance de una década de cambio institucional]]></source>
<year>2001</year>
<page-range>263-284</page-range><publisher-loc><![CDATA[Bogotá ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Asociación Colombiana de Especialistas en Derecho Constitucional y Ciencia Política, Universidad del Rosario-Centro Editorial]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B34">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sánchez Torres]]></surname>
<given-names><![CDATA[Carlos Ariel]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Naranjo Galves]]></surname>
<given-names><![CDATA[Rodrigo]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La Ley 610 de 2000, procesos de responsabilidad fiscal de competencia de las contralorías]]></article-title>
<source><![CDATA[Serie Documentos - Borradores de Investigación]]></source>
<year>2002</year>
<volume>17</volume>
<publisher-loc><![CDATA[Bogotá ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Centro Editorial Universidad del Rosario]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B35">
<nlm-citation citation-type="confpro">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sánchez Torres]]></surname>
<given-names><![CDATA[Carlos Ariel]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Naranjo Gálves]]></surname>
<given-names><![CDATA[Rodrigo]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Peña González]]></surname>
<given-names><![CDATA[Edilberto]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Hacia el control fiscal que Colombia necesita]]></source>
<year></year>
<conf-name><![CDATA[ Informe final de investigación efectuada para la Agencia de Cooperación Alemana]]></conf-name>
<conf-date>2003</conf-date>
<conf-loc>Bogotá </conf-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B36">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sutherland]]></surname>
<given-names><![CDATA[Sharon]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[The Office of The Auditor General of Canada: Government in Exile]]></source>
<year>2002</year>
<volume>32</volume>
<publisher-loc><![CDATA[Kingston ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Center of Policy Analysis, Queen's University]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B37">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sutherland]]></surname>
<given-names><![CDATA[Sharon]]></given-names>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Biggest Scandal in Canadian History, HRDC Audit Starts a Probity War]]></source>
<year>2001</year>
<volume>23</volume>
<publisher-name><![CDATA[School of Policy Studies, Queen's University]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B38">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Thomas]]></surname>
<given-names><![CDATA[P. G]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Past, Present and Future of Officers of Parliament]]></article-title>
<source><![CDATA[Canadian Public Administration]]></source>
<year>2003</year>
<volume>46</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>287-314</page-range><publisher-loc><![CDATA[TorontoOntario ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Institute of Public Administration of Canada (IPAC)]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B39">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Thiesing]]></surname>
<given-names><![CDATA[Josef]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hofmeister]]></surname>
<given-names><![CDATA[Wilhem]]></given-names>
</name>
</person-group>
<collab>V.V.A.A</collab>
<source><![CDATA[El control financiero en la democracia]]></source>
<year>1995</year>
<publisher-loc><![CDATA[Buenos Aires ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[CIEDLA]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B40">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Velásquez Gavilanes]]></surname>
<given-names><![CDATA[Raúl]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Losada Lora]]></surname>
<given-names><![CDATA[Rodrigo]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Sánchez Torres]]></surname>
<given-names><![CDATA[Carlos Ariel]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Cultura política en Bogotá: estado del arte y líneas de investigación]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Delgado Gutiérrez]]></surname>
<given-names><![CDATA[Adriana]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Sánchez Torres]]></surname>
<given-names><![CDATA[Carlos Ariel]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hoyos Vásquez]]></surname>
<given-names><![CDATA[Guillermo]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Carvajal Basto]]></surname>
<given-names><![CDATA[Luis]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Velásquez Gavilanes]]></surname>
<given-names><![CDATA[Raúl]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Losada Lora]]></surname>
<given-names><![CDATA[Rodrigo]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Aproximaciones a la cultura democrática en Bogotá]]></source>
<year></year>
<page-range>11-115</page-range><publisher-loc><![CDATA[Bogotá ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Instituto Distrital de Cultura y Turismo, Departamento Administrativo de Acción Comunal, Alcaldía Mayor de Bogotá, Universidad Javeriana]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B41">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Wesberry]]></surname>
<given-names><![CDATA[James]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La auditoría operacional como instrumento de control financiero]]></article-title>
<collab>V.V.A.A, Contraloría General de la República</collab>
<source><![CDATA[Gestión Pública y Control Fiscal]]></source>
<year>1989</year>
<page-range>17-34</page-range><publisher-loc><![CDATA[Bogotá ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Fondo de Publicaciones de la Contraloría General de la República]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B42">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Wiesner Durán]]></surname>
<given-names><![CDATA[Eduardo]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La efectividad de las políticas públicas en Colombia. Un análisis neoinstitucinal]]></source>
<year>1998</year>
<publisher-loc><![CDATA[Bogotá ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[TM Editores, Departamento Nacional de Planeación]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B43">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Younes Moreno]]></surname>
<given-names><![CDATA[Diego]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Régimen del control fiscal y del control interno]]></source>
<year></year>
<edition>4</edition>
<publisher-loc><![CDATA[Bogotá ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B44">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Younes Moreno]]></surname>
<given-names><![CDATA[Diego]]></given-names>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Derecho administrativo laboral]]></source>
<year>2001</year>
<publisher-loc><![CDATA[Bogotá ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Temis]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B45">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Younes Moreno]]></surname>
<given-names><![CDATA[Diego]]></given-names>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Derecho constitucional colombiano]]></source>
<year>2004</year>
<edition>5</edition>
<publisher-loc><![CDATA[Bogotá ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Ediciones Jurídicas Gustavo Ibáñez]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
