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</front><body><![CDATA[   <font face="verdana" size="2">      <p align="center"><font size="4"><b><I>El C&oacute;digo Civil de Bello en Panam&aacute; </I></b></font></p>      <p align="center"><B><I>Octavio del Moral* </I></b></p>      <p><sup>*</sup> Rector de la Universidad Latina de Panam&aacute;.</p>      <p>Recibido: 13 de enero de 2006 Aceptado: 6 de marzo de 2006 </p>  <hr>      <p>Panam&aacute; es un pa&iacute;s particular, y aunque geogr&aacute;ficamente forma parte del istmo centroamericano, hist&oacute;ricamente su destino ha estado ligado a Suram&eacute;rica. Fue en Panam&aacute; donde un europeo, por primera vez, se abrum&oacute; ante la inmensidad del mar Pac&iacute;fico; de Panam&aacute; partieron Pizarro y Almagro hacia la conquista del Per&uacute;, y, de vuelta, fueron transportados, sobre los lomos de mulas, indios y negros (en un sendero que ir&oacute;nicamente se llamaba Camino de Cruces), los grandes tesoros que ser&iacute;an usufructuados en el Reino de Castilla.<sup><a name="nu1"></a><a href="#num1">1</a></sup></p>      <p>Ya en las postrimer&iacute;as de la Colonia, durante las luchas emancipadoras, Panam&aacute;, que para entonces formaba parte del Virreinato de Nueva Granada, se dej&oacute; seducir por el sue&ntilde;o de Bol&iacute;var de una gran naci&oacute;n latinoamericana, y el 28 de noviembre de 1821, en el mismo acto en que declar&oacute; su independencia de Espa&ntilde;a, se uni&oacute; a la Gran Colombia.<sup><a name="nu2"></a><a href="#num2">2</a></sup></p>      <p>Culturalmente, Panam&aacute; es caribe&ntilde;a, a pesar de que la gran mayor&iacute;a de su poblaci&oacute;n mira hacia el Pac&iacute;fico. Y a este caldo hay que a&ntilde;adirle la saz&oacute;n de una relaci&oacute;n muy particular con Estados Unidos, que se remonta a los tiempos de la construcci&oacute;n del primer ferrocarril que atravesara el continente americano, cuyo &uacute;ltimo  durmiente fue clavado en 1855, justo cuando en Chile se promulgaba el C&oacute;digo de Bello. Durante la construcci&oacute;n del ferrocarril llegaron, en calidad de obreros, los primeros chinos; pero fueron los llamados argonautas, enloquecidos por la fiebre del oro californiano, quienes ocuparon los vagones de este rentable ferrocarril, y que, adem&aacute;s, dejaron sembrada en Panam&aacute; la semilla del d&oacute;lar estadounidense, que terminar&iacute;a germinando en moneda de uso corriente. Ya a finales del siglo XIX se inicia la epopeya del canal interoce&aacute;nico, primero por los franceses, y luego culminada por los norteamericanos. Con ella llegan a nuestros suelos miles de obreros de todas partes del mundo, pero fundamentalmente de las Antillas de habla inglesa, que poco a poco fueron integr&aacute;ndose y moldeando la nacionalidad paname&ntilde;a. La posici&oacute;n geogr&aacute;fica de Panam&aacute; y su destino de tr&aacute;nsito han ido definiendo el perfil y el car&aacute;cter del paname&ntilde;o como una persona locuaz, tolerante, pac&iacute;fica, alegre, diligente, abierta a asimilar, sin prejuicios, todo lo provechoso que venga de afuera (tal es as&iacute; que el lema de nuestro Escudo Nacional es <I>Pro Mundi Beneficio</I>). Ya el poeta Lope de Vega, a comienzos del siglo XVII, percib&iacute;a al paname&ntilde;o de esta manera: </p>      <blockquote> De d&oacute; viene, de d&oacute; viene     <br>   Viene de Panam&aacute;     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   De d&oacute; viene el caballero    <br>    Viene de Panam&aacute;     <br>   Trancel&iacute;n en el sombrero    <br>    Viene de Panam&aacute;    <br>    Cadenita de oro al cuello    <br>    Viene de Panam&aacute;    <br>    En los brazos el grig&uuml;esco    <br>    Viene de Panam&aacute;    <br>    Las ligas con rapacejos    <br>    Viene de Panam&aacute;    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>    Zapatos al uso nuevo    <br>    Viene de Panam&aacute;    <br>    ...........................    <br>    Es amor, ll&aacute;mase indiano,    <br>    Viene de Panam&aacute;    <br>    Es chapet&oacute;n castellano,    <br>    Viene de Panam&aacute;    <br>    Es criollo disfrazado    <br>    Viene de Panam&aacute;    <br>    De d&oacute; viene, de d&oacute; viene    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>    Viene de Panam&aacute;.<sup><a name="nu3"></a><a href="#num3">3</a></sup> </blockquote>         <p>La historia del derecho civil en Panam&aacute;, durante el per&iacute;odo de la Conquista y la Colonia, no se diferencia de las dem&aacute;s naciones latinoamericanas. El Istmo se reg&iacute;a por el derecho castellano, entre los cuales podemos mencionar el Fuero Juzgo, el Fuero Real, las Siete Partidas, la Nov&iacute;sima Recopilaci&oacute;n de Castilla, y, por otro lado, el derecho indiano, entendi&eacute;ndolo en sentido restringido, como se&ntilde;ala el profesor Guzm&aacute;n Brito en su obra <I>La codificaci&oacute;n civil en Iberoam&eacute;rica</I>,<sup><a name="nu4"></a><a href="#num4">4</a></sup> es decir, todas aquellas reales c&eacute;dulas, provisiones, cartas reales, expedidas por el rey de Espa&ntilde;a, el Consejo Supremo de las Indias, la Casa de Contrataci&oacute;n de Sevilla y dem&aacute;s autoridades, ya sea con sede en Espa&ntilde;a, ya en la Colonia, y cuya particularidad consist&iacute;a en que eran normas para regir &uacute;nicamente en Am&eacute;rica.</p>      <p>El segundo per&iacute;odo se extiende desde la independencia de Panam&aacute; de Espa&ntilde;a, es decir, desde el 28 de noviembre de 1821 hasta la fecha en que entr&oacute; a regir el C&oacute;digo Civil de la Rep&uacute;blica de Panam&aacute;, es decir, 1 de octubre de 1917. Es un per&iacute;odo de casi 96 a&ntilde;os. De esos 96 a&ntilde;os, 82 a&ntilde;os corresponden a nuestra uni&oacute;n a Colombia, el cual culmina con la secesi&oacute;n en 1903.</p>     <p>Durante este per&iacute;odo la influencia del C&oacute;digo de Bello se manifiesta en toda su plenitud. Panam&aacute;, por cierto, bajo el liderazgo de don Justo Arosemena, hab&iacute;a logrado que la Constituci&oacute;n colombiana de 1853 fuera modificada y que reconociera a Panam&aacute; como un Estado Soberano que dependiera de la Nueva Granada en materias de orden p&uacute;blico, como relaciones exteriores, servicio militar y otras, pero que dejara al Estado Soberano de Panam&aacute; definir la legislaci&oacute;n que se refer&iacute;a a las relaciones patrimoniales y personales.<sup><a name="nu5"></a><a href="#num5">5</a></sup> En efecto, en 1860 se expide el C&oacute;digo Civil del Estado Soberano de Panam&aacute; para que entrara a regir el 1 de marzo de 1862. &Eacute;ste, nuestro primer C&oacute;digo Civil, fue pr&aacute;cticamente una copia textual del de Cundinamarca, que a su vez, era copia del C&oacute;digo de Bello, con la diferencia de que el comisionado don Gil Colunje le a&ntilde;adi&oacute; al C&oacute;digo Civil de Panam&aacute; un libro Quinto, sobre Notariado y Registro de Instrumentos P&uacute;blicos.<sup><a name="nu6"></a><a href="#num6">6</a></sup> Este C&oacute;digo rigi&oacute; hasta 1887, fecha en que Colombia, bajo el liderazgo de don Rafael N&uacute;&ntilde;ez, restablece la unidad legislativa basado en la Constituci&oacute;n centralista de 1886. De m&aacute;s est&aacute; decir que el C&oacute;digo Civil colombiano de 1887 era una copia textual del C&oacute;digo de Bello, por lo que no hubo cambios de fondo, salvo en la eliminaci&oacute;n del Libro Quinto sobre Notariado y Registro de Instrumentos P&uacute;blicos, que tampoco lo contiene el C&oacute;digo Civil colombiano.</p>      <p>En 1903, y teniendo por antesala la llamada guerra de los mil d&iacute;as, que desol&oacute; al Istmo, y el rechazo por parte del Senado colombiano de un tratado con Estados Unidos para la construcci&oacute;n de un canal, Panam&aacute; se separa de Colombia, pero aprueba la Ley 37 de 1904, que establece enf&aacute;ticamente que "&hellip; continuar&aacute;n en vigor, en la Rep&uacute;blica, los c&oacute;digos y las leyes colombianas que reg&iacute;an en el antiguo Departamento de Panam&aacute; el 2 de noviembre de 1903&hellip;",<sup><a name="nu7"></a><a href="#num7">7</a></sup> salvo en lo que sean contrarias a las normas expedidas por la Junta Provisional de Gobierno.</p>      <p>Una norma parecida fue introducida en nuestra primera Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica, en 1904, que se&ntilde;ala en su art&iacute;culo 147 que todas las leyes, decretos, reglamentos, &oacute;rdenes y dem&aacute;s disposiciones que estuvieron en vigor al promulgarse esta Constituci&oacute;n continuar&aacute;n observ&aacute;ndose, en cuanto no se oponga a ella ni a las leyes de la Rep&uacute;blica de Panam&aacute;. En otras palabras, el C&oacute;digo de Bello continu&oacute; rigiendo en Panam&aacute; despu&eacute;s de su separaci&oacute;n de Colombia. Finalmente, por medio de la Ley 2 de 1916 se promulga el C&oacute;digo Civil de Panam&aacute;, el cual entr&oacute; a regir el 1 de octubre de 1917.<sup><a name="nu8"></a><a href="#num8">8</a></sup> En conclusi&oacute;n, el C&oacute;digo de Bello estuvo plenamente vigente en Panam&aacute;, de una u otra forma, durante 55 a&ntilde;os.</p>      <p>Un par&eacute;ntesis impensable en otra naci&oacute;n latinoamericana: en 1903, en virtud de un tratado que no firm&oacute; ning&uacute;n paname&ntilde;o, Panam&aacute; le confiri&oacute; a perpetuidad a Estados Unidos una franja de terreno que se extend&iacute;a diez millas a cada lado de las riberas del Canal. Estados Unidos entendi&oacute; que a esa franja de terreno no le era aplicable la ley paname&ntilde;a; sin embargo, tampoco se atrevi&oacute; a aplicar su propia ley. Ante la ausencia de legislaci&oacute;n se continu&oacute; aplicando el C&oacute;digo Civil colombiano de 1887, es decir, el C&oacute;digo de Bello, en la llamada Zona del Canal hasta 1934. Ese a&ntilde;o los estadounidenses establecieron una legislaci&oacute;n especial para regular las relaciones patrimoniales y personales, pero con la particularidad de que las apelaciones eran dirimidas por las cortes de apelaciones del estado de Lousiana, bas&aacute;ndose en el derecho com&uacute;n de este Estado, que no es otro que el C&oacute;digo Civil de Lousiana, que, por cierto, fue inspirado precisamente en el C&oacute;digo Napole&oacute;nico. Este derecho civil rigi&oacute; en la franja canalera hasta la definitiva reversi&oacute;n del Canal a la Rep&uacute;blica de Panam&aacute;, el 31 de diciembre de 1999. Qu&eacute; iron&iacute;a de la vida: los ingenieros franceses fallaron en su intento por construir el canal, pero su derecho civil perdur&oacute; vivamente hasta que saliera de Panam&aacute; el &uacute;ltimo soldado estadounidense.<sup><a name="nu9"></a><a href="#num9">9</a></sup></p>      <p>Otro par&eacute;ntesis. En 1925, una etnia ind&iacute;gena, los kunas, que habita b&aacute;sicamente el caribe paname&ntilde;o, atizada por un aventurero gringo, se rebel&oacute; contra el Estado de Panam&aacute;. Si bien no logr&oacute; independizarse, s&iacute; se le otorg&oacute; muchas concesiones, entre ellas el respeto a sus costumbres y normas sobre relaciones patrimoniales y personales, siempre y cuando no atenten contra el orden p&uacute;blico de Panam&aacute;. Este beneficio fue extendido despu&eacute;s a los otros tres grupos ind&iacute;genas m&aacute;s importantes que habitan el Istmo. Como podr&aacute;n imaginarse, es muy dudosa la aplicaci&oacute;n plena del C&oacute;digo Civil en estas regiones.<sup><a name="nu10"></a><a href="#num10">10</a></sup></p>      <p><B><I>1. EL C&Oacute;DIGO CIVIL DE PANAM&Aacute; DE 1917 </I></b></p>      <p> Por medio de Decreto 114 del 7 de septiembre de 1904 se crea la Comisi&oacute;n Codificadora del C&oacute;digo Civil, que fue presidida por Facundo Mutis Dur&aacute;n, con un plazo de un a&ntilde;o para concluir su tarea.<sup><a name="nu11"></a><a href="#num11">11</a></sup> De acuerdo con el informe del proyecto elaborado por Mutis Dur&aacute;n, sus antecedentes son el C&oacute;digo Civil del Estado Soberano de Panam&aacute; de 1860, redactado por Gil Colunje, que era, indirectamente, una copia del C&oacute;digo de Bello, el C&oacute;digo Civil de Colombia de 1887, que a la vez era otra copia del C&oacute;digo de Bello, y termina el informe de la comisi&oacute;n se&ntilde;alando como fuente "&hellip; las obras de los autores chilenos y colombianos". Sin embargo, este proyecto nunca fue aprobado. Posteriormente, en 1913 se crea una nueva comisi&oacute;n codificadora, presidida por Carlos A. Mendoza. En el art&iacute;culo 4 del Decreto que la conforma se establece expresamente que "Para la confecci&oacute;n del C&oacute;digo Civil se tomar&aacute; como base el correspondiente proyecto elaborado por el Dr. Facundo Mutis Dur&aacute;n.".<sup><a name="nu12"></a><a href="#num12">12</a></sup> Como se puede observar, el mandato legal a la nueva Comisi&oacute;n Codificadora no era otro que el de fundamentarse en el C&oacute;digo de Bello.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Este mandato -en honor a la verdad- no fue cumplido enteramente. El C&oacute;digo que mayor influencia ejerci&oacute; sobre nuestros codificadores fue el C&oacute;digo Civil espa&ntilde;ol de 1889, que a su vez se fundamentaba en el proyecto de C&oacute;digo Civil de Francisco Garc&iacute;a Goyena, de 1851. Seguidamente, el C&oacute;digo de Bello (por intermedio del C&oacute;digo Civil colombiano de 1887), y, por &uacute;ltimo, el C&oacute;digo Civil de Costa Rica, de 1886m y algunas normas del C&oacute;digo Civil de Honduras, de 1906. Por otro lado, nuestros codificadores, imbuidos del liberalismo de la &eacute;poca, tuvieron la temeridad de incorporar normas propias, alguna de ellas que los separan categ&oacute;ricamente de lo que establec&iacute;an los c&oacute;digos civiles vigentes para esa fecha. Una nota curiosa. No aparece como fuente de nuestro c&oacute;digo el C&oacute;digo Civil alem&aacute;n de 1900, el BGB. Con ello nos perdimos la excelente construcci&oacute;n te&oacute;rica sobre el negocio jur&iacute;dico.</p>     <p>Veamos lo que adopta y lo que contradice el C&oacute;digo Civil de Panam&aacute;, de 1916, al C&oacute;digo de Bello: en primer lugar, el C&oacute;digo Civil de Panam&aacute; calca la sistem&aacute;tica del C&oacute;digo de Bello, por lo que nuestro C&oacute;digo contiene un Titulo Preliminar, y adem&aacute;s el Libro Primero, De las Personas, el Libro Segundo, De los Bienes y de su Dominio, Posesi&oacute;n, Uso y Goce, el Libro Tercero, De la Sucesi&oacute;n por Causa de Muerte y de las Donaciones entre Vivos, el Libro Cuarto, De las Obligaciones en General y de los Contratos, y por &uacute;ltimo, el Libro Quinto, Del Notariado y Registro P&uacute;blico (que no tiene el C&oacute;digo de Bello), por pura tradici&oacute;n hist&oacute;rica. Sin embargo, a diferencia del C&oacute;digo de Bello, las secciones pasan a ser una subdivisi&oacute;n de los cap&iacute;tulos.</p>      <p>En cuanto al T&iacute;tulo Preliminar, el C&oacute;digo de Bello adopta el car&aacute;cter territorial de la ley con las matizaciones ofrecidas por las normas sobre conflicto de leyes. En la exposici&oacute;n de motivos se se&ntilde;ala: "Conservando la tradici&oacute;n chilena y colombiana, la Comisi&oacute;n ha sentado el principio de que la ley obliga tanto a nacionales como extranjeros, domiciliados o transe&uacute;ntes, que se hallen en la Rep&uacute;blica". En cuanto a bienes, siguiendo la misma tradici&oacute;n, se dispone que todos los que se hallen en el territorio nacional, cualquiera que ellos sean, est&eacute;n sujetos a las leyes paname&ntilde;as, aunque sus due&ntilde;os sean extranjeros y no residan en Panam&aacute;. Tambi&eacute;n adopta las normas sobre interpretaci&oacute;n de la ley, la definici&oacute;n de las personas de acuerdo con las edades, la clasificaci&oacute;n de culpa, la precisi&oacute;n, las matizaciones y el c&oacute;mputo de los plazos establecidos por las leyes o las decisiones de los tribunales. Estas normas generales pr&aacute;cticamente no han sufrido cambio alguno y siguen vigentes tal como fueron expedidas.</p>      <p>En cuanto al Libro Primero, personas, el C&oacute;digo de Bello adopta la clasificaci&oacute;n de las personas en naturales y jur&iacute;dicas, as&iacute; como las diferentes clases de personas naturales. En cuanto a existencia de la persona natural, acoge la definici&oacute;n de <I>nasciturus</I> y los derechos inherentes al concebido pero no nacido e, igualmente, incorpora la mayor parte de las normas que regulan el domicilio de las personas. Incorpora tambi&eacute;n, textualmente, las normas relativas al hijo p&oacute;stumo, as&iacute; como las normas relativas al caso de pasar la mujer a otras nupcias. Tambi&eacute;n tom&oacute; del C&oacute;digo de Bello normas sobre adopci&oacute;n, habilitaci&oacute;n de edad, reconocimiento de hijos naturales, maternidad disputada y garant&iacute;as de administraci&oacute;n de tutor. Otro dato curioso, en 1925, es decir, ocho a&ntilde;os despu&eacute;s de su promulgaci&oacute;n, incorpora el art&iacute;culo 300, que es copia textual del art&iacute;culo 553 del C&oacute;digo Civil colombiano, y que a su vez fue copiado literalmente del art&iacute;culo 465 del C&oacute;digo de Bello, que se refiere a la nulidad de los actos y contratos celebrados por el demente declarado en interdicci&oacute;n y, por el contrario, la presunci&oacute;n <I>juris tantum </I>de validez del acto, ante la ausencia de declaraci&oacute;n de interdicci&oacute;n. Es oportuno indicar que las normas de familia contenidas en el Libro Primero estuvieron vigentes hasta 1994, a&ntilde;o en que se promulg&oacute; el C&oacute;digo de la Familia de la Rep&uacute;blica de Panam&aacute;.</p>     <p>Ya en el Libro Segundo, sobre bienes, se siente la fuerte influencia del C&oacute;digo Civil espa&ntilde;ol; sin embargo, tambi&eacute;n en este libro se observa la presencia del C&oacute;digo de Bello. En efecto, casi todas las normas sobre ocupaci&oacute;n provienen de ese C&oacute;digo. Tambi&eacute;n todas las normas sobre reivindicaci&oacute;n, con peque&ntilde;as precisiones locales, as&iacute; como todas las normas sobre las acciones posesorias, entre &eacute;stas las especiales.</p>      <p>En cuanto al Libro Tercero, sobre sucesiones y donaciones entre vivos, el C&oacute;digo Civil de Panam&aacute; se aparta conceptualmente y, por consecuencia, categ&oacute;ricamente del C&oacute;digo de Bello. Casi todas las normas fueron tomadas del C&oacute;digo Civil espa&ntilde;ol. S&oacute;lo conserva del C&oacute;digo de Bello una norma sobre representaci&oacute;n sucesoria, por cierto, muy importante, y casi todas las normas sobre aceptaci&oacute;n de la herencia a beneficio de inventario.</p>     <p>El Libro Cuarto, de las obligaciones en general y de los contratos, fue copiado casi totalmente del C&oacute;digo Civil espa&ntilde;ol; sin embargo, toma del C&oacute;digo de Bello, por medio de su intermediario, el C&oacute;digo Civil colombiano, materias como cl&aacute;usula penal, aunque selectivamente; tambi&eacute;n toma algunas normas sobre prueba de las obligaciones, adopta la definici&oacute;n de contrato contenida en el C&oacute;digo de Bello y, por &uacute;ltimo, copi&oacute; textualmente la norma que se refiere a prescripci&oacute;n de la acci&oacute;n por saneamiento en caso de evicci&oacute;n.</p>     <p>La &uacute;ltima norma de este Libro en el C&oacute;digo Civil paname&ntilde;o es el 1713, mientras que en el C&oacute;digo de Bello es el 2524, o sea, una diferencia de 811 art&iacute;culos. Los codificadores paname&ntilde;os, por raz&oacute;n de la influencia del C&oacute;digo Civil de Costa Rica de 1886, se inclinaron por un estilo de concisi&oacute;n y simplicidad. Como ya hemos se&ntilde;alado, el C&oacute;digo Civil de Panam&aacute; a&ntilde;ade un Libro Quinto, sobre notariado y registro p&uacute;blico, de aproximadamente 90 art&iacute;culos, que si bien la gran mayor&iacute;a de sus normas son propias del derecho administrativo, no podemos negar su estrecha vinculaci&oacute;n con el derecho civil, ya que, por un lado, regulan las formalidades de los actos contenidos en escrituras p&uacute;blicas y, por el otro, lo concerniente a los efectos de la inscripci&oacute;n en el registro p&uacute;blico de los t&iacute;tulos sujetos a registro, especialmente los concernientes a propiedades y a hipotecas.</p>     <p>El C&oacute;digo Civil de la Rep&uacute;blica de Panam&aacute;, de 1917, introdujo importantes innovaciones que no contemplaba el C&oacute;digo Civil colombiano, a saber: </p>  <ol>     <li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p> Se estableci&oacute; el primer sistema de control de la constitucionalidad. En efecto, el art&iacute;culo 12 de dicho C&oacute;digo se&ntilde;ala: "Cuando haya incompatibilidad entre una disposici&oacute;n constitucional y una legal, se preferir&aacute; aqu&eacute;lla". Los jueces contaban a partir de all&iacute; con una norma para mantener la integridad de la Constituci&oacute;n, aunque este argumento es relativo, ya que no resolv&iacute;a la necesidad de uniformar la jurisprudencia constitucional.</p></li>      <li>    <p> Se seculariz&oacute; el matrimonio. Es m&aacute;s, la Comisi&oacute;n estuvo tentada a no reconocer en lo absoluto el matrimonio religioso. El argumento contra este reconocimiento era de que mal puede el Estado reconocer un acto en el que no ha sido parte. Sin embargo, al final de cuentas, se apart&oacute; de posturas radicales, y permiti&oacute;, paralelo al matrimonio civil, el reconocimiento de efectos civiles a los matrimonios celebrados conforme a cultos religiosos, siempre y cuando se d&eacute; aviso anticipado al funcionario del Registro Civil, de tal manera que el registro produce los efectos civiles. Se despoj&oacute; al matrimonio jur&iacute;dico de su car&aacute;cter religioso para convertirlo en un contrato social, eminentemente civil y disoluble.</p></li>          <li>    <p> Se aboli&oacute; la incapacidad de la mujer casada. La Comisi&oacute;n de Diputados, que en primer debate aprob&oacute; el proyecto de C&oacute;digo Civil, se&ntilde;al&oacute; al respecto "El concepto natural y social de la mujer se ha equiparado ya al del hombre en fuerza de la justicia, y la ley acepta la capacidad que tiene para administrar sus bienes tan pronto como llega a la mayor&iacute;a de edad".</p></li>      <li>    <p> Se estableci&oacute; el r&eacute;gimen de separaci&oacute;n de bienes en el matrimonio, a falta de capitulaciones matrimoniales. Como consecuencia, se permite la contrataci&oacute;n entre los c&oacute;nyuges. Es importante anotar que en 1994, con la aprobaci&oacute;n del C&oacute;digo de la Familia, se restableci&oacute; el sistema de participaci&oacute;n en las ganancias, ante la ausencia de capitulaciones matrimoniales.</p></li>          <li>    <p> Se impuso la libertad de testar. Acab&oacute; con las asignaciones forzosas, desapareci&oacute; la leg&iacute;tima y la cuarta de mejoras. El razonamiento central de esta manifestaci&oacute;n cimera del liberalismo no era otro que "nadie mejor que el padre puede arreglar la distribuci&oacute;n de los bienes entre sus hijos". Las &uacute;nicas limitaciones a la libertad de testar fueron los alimentos a los hijos menores hasta su mayor&iacute;a de edad, a los hijos inv&aacute;lidos por toda la vida y a los padres y c&oacute;nyuge que carezcan de bienes, mientras los necesiten.</p></li>          <li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p> Elimin&oacute; la rescisi&oacute;n de la venta por lesi&oacute;n enorme. Otra manifestaci&oacute;n del liberalismo de los comisionados. La Comisi&oacute;n argument&oacute; que esta figura iba en contra de la ley de oferta y demanda. Por otro lado, la experiencia hab&iacute;a demostrado que estas normas eran ineficaces, ya que se recurr&iacute;a a simulaciones y subterfugios que imposibilitaban el ejercicio de la acci&oacute;n rescisoria por lesi&oacute;n.</p></li>      <li>    <p> Se estableci&oacute; la nulidad de la venta de cosa ajena, trat&aacute;ndose de inmueble, ya que no se ajustaba al nuevo sistema de registro de la propiedad.</p></li>          <li>    <p> Se estableci&oacute; un innovador sistema de registro de la propiedad, donde la inscripci&oacute;n no se limitaba a prueba de la posesi&oacute;n, sino que constitu&iacute;a el t&iacute;tulo de dominio.</p></li>          <li>    <p> Prohibi&oacute; el pacto de retroventa. Los comisionados lo consideraron una forma de encubrir los contratos de pr&eacute;stamos con hipoteca y, por consiguiente, sin las garant&iacute;as de estos &uacute;ltimos a favor del prestatario o comprador.</p></li>     </ol>      <p>Por &uacute;ltimo, no puedo dejar de mencionar que la influencia del C&oacute;digo de Bello va m&aacute;s all&aacute; de la adopci&oacute;n de un buen n&uacute;mero de sus normas importantes en nuestro C&oacute;digo Civil. Cuando Panam&aacute; se independiza de Colombia, en 1903, rompe durante varias d&eacute;cadas -por razones evidentes- con gran parte de los lazos sociales y culturales que la un&iacute;an a Bogot&aacute;. Nuestro pa&iacute;s comienza a mirar hacia Chile. Los dos m&aacute;s grandes civilistas paname&ntilde;os del siglo XX, Narciso Garay y Dulio Arroyo Camacho, estudiaron toda su carrera de abogado en Chile. As&iacute; como ellos dos, much&iacute;simos paname&ntilde;os se formaron en las aulas universitarias de Chile, descollando en sus profesiones ya de regreso a Panam&aacute;. Las obras jur&iacute;dicas de Arturo Alessandri y de Fernando Fueyo Laneri han sido textos de obligatoria consulta y, con frecuencia, son citados por las sentencias de nuestros m&aacute;s altos tribunales. Por otro lado, en los a&ntilde;os treinta y cuarenta del siglo XX, Panam&aacute; import&oacute; un gran n&uacute;mero de maestros y profesores chilenos que se radicaron, en su mayor&iacute;a, en el interior de la Rep&uacute;blica (entre ellos, mi abuelo). No me extra&ntilde;ar&iacute;a que esta percepci&oacute;n tan positiva que se ha tenido de Chile en Panam&aacute; haya sido originada por el ambiente de cultura y civilidad que ha irradiado la obra de don Andr&eacute;s Bello. S&oacute;lo nos queda hacerle un agradecimiento p&oacute;stumo por habernos hecho beneficiaios de su pasi&oacute;n civilizadora.</p>  <hr>      <p><b>NOTAS AL PIE</b></p>   <sup><a name="num1"></a><a href="#nu1">1</a></sup> Chong, Mois&eacute;s. <i>Historia de Panam&aacute;</i>, s. l., s. e., 1968.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  <sup><a name="num2"></a><a href="#nu2">2</a></sup> <i>Ibid</i>.    <br>  <sup><a name="num3"></a><a href="#nu3">3</a></sup> Lope de Vega. <i>La dama boba</i>, s. d., 1613.    <br>  <sup><a name="num4"></a><a href="#nu4">4</a></sup> Guzm&aacute;n Brito, Alejandro. <i>La codificaci&oacute;n civil en Iberoam&eacute;rica (siglos XIX y XX)</i>, Santiago de Chile, Editorial Jur&iacute;dica de Chile, 2000, p. 156.    <br>  <sup><a name="num5"></a><a href="#nu5">5</a></sup> Illueca, Jorge E. "S&iacute;ntesis hist&oacute;rica de la codificaci&oacute;n civil paname&ntilde;a", en <i>Bolet&iacute;n del Instituto de Legislaci&oacute;n Comparada y Derecho Internacional</i>, No. 1, Universidad Inter-Americana, Panam&aacute;, 1945, p. 105.    <br>  <sup><a name="num6"></a><a href="#nu6">6</a></sup> <i>Ibid</i>., pp. 106 y ss.    <br>  <sup><a name="num7"></a><a href="#nu7">7</a></sup> V&eacute;ase <i>Gaceta Oficial de la Rep&uacute;blica de Panam&aacute;</i>, 13 de mayo de 1904.    <br>  <sup><a name="num8"></a><a href="#nu8">8</a></sup> Constituci&oacute;n de la Rep&uacute;blica de Panam&aacute; de 1904, Panam&aacute;, Imprenta Nacional.    <br>  <sup><a name="num9"></a><a href="#nu9">9</a></sup> Alfaro, Ricardo J. "Fuente y Estructuras del Derecho Civil", en <i>Revista de la Universidad de Panam&aacute;</i>, No. 21, 1943, p. 20.    <br>  <sup><a name="num10"></a><a href="#nu10">10</a></sup> V&eacute;anse la Ley 16 del 19 de febrero de 1953, <i>Gaceta Oficial</i> No. 12.042, del 7 de abril de 1953, por la cual se organiza la comarca de San Blas; la Ley 22 del 8 de noviembre de 1983, <i>Gaceta Oficial</i> No. 19.976 del 17 de enero de 1984, por la cual se crea la Comarca Ember&aacute; de Dari&eacute;n; la Ley 24 del 12 de enero de 1996, <i>Gaceta Oficial</i> No. 22.951 del 15 de enero de 1996, por la cual se crea la comarca Kuna de Madungand&iacute;; la Ley 10 del 7 de marzo de 1997, <i>Gaceta Oficial</i> No. 23.242 del 11 de marzo de 1997, por la cual se crea la comarca Ngobe-Bugl&eacute;.    <br>  <sup><a name="num11"></a><a href="#nu11">11</a></sup> V&eacute;ase <i>Gaceta Oficial de la Rep&uacute;blica de Panam&aacute;</i>, 23 de septiembre de 1904.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  <sup><a name="num12"></a><a href="#nu12">12</a></sup> V&eacute;ase Decreto 127 de 26 de septiembre de 1913, publicado en la <i>Gaceta Oficial</i> de 3 de octubre de 1913.    <br>   <hr>       <p><b><I>BIBLIOGRAF&Iacute;A </I></b></p>      <!-- ref --><p>Alfaro, Ricardo J. "Fuente y estructuras del derecho civil", en<I> Revista de la Universidad de Panam&aacute;</I>, Panam&aacute;, No. 21, p. 20.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000086&pid=S0124-0579200600010000700001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Chong, Mois&eacute;s.<I> Historia de Panam&aacute;</I>, s. l., s. e., 1968.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000088&pid=S0124-0579200600010000700002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Guzm&aacute;n Brito, Alejandro. <I>La codificaci&oacute;n civil en Iberoam&eacute;rica (siglos XIX y XX)</I>, Santiago de Chile, Editorial Jur&iacute;dica de Chile, 2000.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000090&pid=S0124-0579200600010000700003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Illueca, Jorge E. "S&iacute;ntesis hist&oacute;rica de la codificaci&oacute;n civil paname&ntilde;a", en <I>Bolet&iacute;n del Instituto de Legislaci&oacute;n Comparada y Derecho Internacional</I>, Universidad Inter-Americana, Panam&aacute;, No. 1, 1945, p. 105.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000092&pid=S0124-0579200600010000700004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>       <!-- ref --><p>Lope de Vega, <I>La dama boba</I>, s. l., s. e., 1613.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000094&pid=S0124-0579200600010000700005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>       <!-- ref --><p>Panam&aacute;, Constituci&oacute;n de la Rep&uacute;blica de 1904, Panam&aacute;, Imprenta Nacional, 1904.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000096&pid=S0124-0579200600010000700006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Panam&aacute;, "Decreto 127 del 26 de septiembre de 1913", <I>Gaceta Oficial</I>, 3 de octubre de 1913.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000098&pid=S0124-0579200600010000700007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Panam&aacute;, Leyes 16 del 19 de febrero de 1953 (<I>Gaceta Oficial</I> 12.042, de 7 de abril de 1953), 22 del 8 de noviembre de 1983 (<I>Gaceta Oficial</I> 19.976 del 17 de enero de 1984), 24 del 12 de enero de 1996 (Gaceta Oficial 22.951 del 15 de enero de 1996) y 10 del 7 de marzo de 1997 (<I>Gaceta Oficial</I> 23.242 del 11 de marzo de 1997).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000100&pid=S0124-0579200600010000700008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>  </font>      ]]></body><back>
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<source><![CDATA[Leyes 16 del 19 de febrero de 1953 (Gaceta Oficial 12.042, de 7 de abril de 1953), 22 del 8 de noviembre de 1983 (Gaceta Oficial 19.976 del 17 de enero de 1984), 24 del 12 de enero de 1996 (Gaceta Oficial 22.951 del 15 de enero de 1996) y 10 del 7 de marzo de 1997 (Gaceta Oficial 23.242 del 11 de marzo de 1997)]]></source>
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