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<journal-title><![CDATA[Estudios Socio-Jurídicos]]></journal-title>
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<publisher-name><![CDATA[Universidad del Rosario]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Política pública con enfoque en derechos sociales: realidad o ficción para la población desplazada en la localidad de Usme]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Public policy focusing on social rights: fact or fiction for the displaced people in Usme]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[It is well recognized that human rights do not receive, everywhere, the appropriate level of respect. For that reason the authors consider that the development of a serious policy regarding human rights is urgent, particularly for Latin American countries. In our country _Colombia_ the situation related to the violation of the human rights is considered critical. It is therefore absolutely necessary that plans and actions against those violations be implemented and a policy created to protect and promote economic, social and cultural rights particularly among the population suffering the scourge of forced displacement. The object of this article is to briefly examine local and national policies regarding the protection of the human rights of the displaced population in Colombia. At the same time, the article includes the study of a specific case in an area of the capital city of Colombia, Bogota, named Usme.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <font size="2" face="verdana">     <p align="center"><font size="4"><b>Pol&iacute;tica p&uacute;blica con enfoque en derechos sociales: realidad o ficci&oacute;n para la poblaci&oacute;n desplazada en la localidad de Usme</b></font></p>     <p align="center"><font size="3"><b>Public policy focusing on social rights: fact or fiction for the displaced people in Usme</b></font></p>     <p><b><i>Mar&iacute;a Teresa Palacios Sanabria*</i></b></p>     <p>* Joven investigadora de planta, Grupo en Derechos Humanos, Facultad de Jurisprudencia, Universidad del Rosario. Especialista en Derechos Humanos de la Escuela Superior de Administraci&oacute;n P&uacute;blica (ESAP). Candidata a Doctora de la Universidad de Sevilla (Espa&ntilde;a). Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:mpalacio@urosario.edu.co">mpalacio@urosario.edu.co</a>.</p>     <p>Recibido: 5 de octubre de 2006 Aprobado: 8 de noviembre de 2006</p> <hr>     <p><b>RESUMEN</b></p>     <p>La formulaci&oacute;n de pol&iacute;tica p&uacute;blica en materia de derechos humanos es una necesidad urgente en las agendas pol&iacute;ticas del mundo pero sobre todo en los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina. En nuestro pa&iacute;s m&aacute;s concretamente, la cr&iacute;tica situaci&oacute;n humanitaria padecida en muchas circunstancias de la vida nacional plantea la necesidad de construir esquemas y planes de acci&oacute;n con un fuerte componente en derechos humanos que mitiguen, pongan remedio a la preocupante situaci&oacute;n y creen espacios para la satisfacci&oacute;n de los derechos econ&oacute;micos, sociales y culturales, los cuales vienen siendo conculcados a la poblaci&oacute;n que padece el flagelo del desplazamiento forzado. El presente escrito tiene por objeto examinar de una manera muy breve el estado de la pol&iacute;tica p&uacute;blica de atenci&oacute;n a la poblaci&oacute;n desplazada en Colombia en sus diferentes niveles(nacional, distrital y local), rescatando el caso de la localidad de Usme como eje central, toda vez que en ella existe un interesante planteamiento por parte de la comunidad para contribuir en alguna medida a la soluci&oacute;n de la problem&aacute;tica.</p>     <p><b>Palabras clave:</b> Derechos econ&oacute;micos, sociales y culturales; derechos humanos; pol&iacute;ticas p&uacute;blicas; desplazamiento forzado.</p> <hr>    <p><b>ABSTRACT</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>It is well recognized that human rights do not receive, everywhere, the appropriate level of respect. For that reason the authors consider that the development of a serious policy regarding human rights is urgent, particularly for Latin American countries. In our country _Colombia_ the situation related to the violation of the human rights is considered critical. It is therefore absolutely necessary that plans and actions against those violations be implemented and a policy created to protect and promote economic, social and cultural rights particularly among the population suffering the scourge of forced displacement. The object of this article is to briefly examine local and national policies regarding the protection of the human rights of the displaced population in Colombia. At the same time, the article includes the study of a specific case in an area of the capital city of Colombia, Bogota, named Usme.</p>     <p><b>Key words:</b> human rights; public policies; forced displacement.</p> <hr>     <p><b>INTRODUCCI&Oacute;N</b></p>     <p>La violencia vivida en los &uacute;ltimos 40 a&ntilde;os en el territorio colombiano ha originado y acrecentado el problema del desplazamiento forzado, permeando todos los departamentos que hacen parte de nuestro pa&iacute;s. La ciudad de Bogot&aacute;, por su parte, ha sido catalogada como la principal receptora<a href="#1" name="n1"><sup>1</sup></a> de aquellos que huyen del conflicto en busca de la protecci&oacute;n de sus vidas y de su integridad. Es precisamente en las grandes ciudades en las que se presentan los asentamientos de estas v&iacute;ctimas de la violencia, quienes deben ingresar a un esquema de vida y a un sistema econ&oacute;mico que no les es propio y que por el contrario les genera la agudizaci&oacute;n de sus problemas, dado que se enfrentan a la exclusi&oacute;n y la estigmatizaci&oacute;n en los lugares a los que arriban.</p>     <p>Las respuestas que de parte del Estado requiere una situaci&oacute;n tan dram&aacute;tica y desgarradora como lo es el desplazamiento exigen la construcci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas con un fuerte componente en derechos humanos que permita el goce de sus derechos, pues hasta el momento la estructuraci&oacute;n de las mismas bajo otros enfoques ha resultado insuficiente y no logra satisfacer las necesidades de las v&iacute;ctimas de este flagelo ni de la comunidad en general, sobre todo en el tema de los derechos econ&oacute;micos, sociales y culturales.</p>     <p>Es as&iacute; como se requiere alcanzar la armon&iacute;a en el dise&ntilde;o e implementaci&oacute;n de estas, de modo que sea posible identificar unidad que, desde lo nacional, se refleje en lo distrital y tambi&eacute;n en lo local y no se susciten por tanto inconsistencias graves que resten valor a los avances alcanzados.</p>     <p>A lo largo de la literatura hasta el momento existente en materia de desplazamiento se ha dado gran relevancia a las recomendaciones internacionales y a las pol&iacute;ticas adoptadas por los gobiernos centrales para hacerle frente a este fen&oacute;meno, sin embargo es importante dar un vistazo al trabajo que se viene realizando a nivel distrital, m&aacute;s concretamente en la capital de la Rep&uacute;blica y su impacto en las localidades que la componen, toda vez que en estos peque&ntilde;os territorios es espec&iacute;ficamente en donde se concentran las soluciones reales y se materializa la acci&oacute;n del Estado en beneficio de la sociedad.</p>     <p><b>1. BREVE REFERENCIA DE POR QU&Eacute; DISE&Ntilde;AR UNA POL&Iacute;TICA P&Uacute;BLICA EN MATERIA DE DERECHOS HUMANOS</b></p>     <p><b>1.1. Aspectos generales de una pol&iacute;tica p&uacute;blica</b></p>     <p>El estudio de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas a nivel mundial se considera como una disciplina reciente que se atribuye al crecimiento del intervencionismo del Estado en muchos de los aspectos de la vida social, con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial.<a href="#2" name="n2"><sup>2</sup></a> A partir de los a&ntilde;os 70, los profesionales de diversas disciplinas como la sociolog&iacute;a, la politolog&iacute;a, la econom&iacute;a y el derecho se comenzaron a interesar por el estudio de lo que hasta el momento se conoc&iacute;a como la acci&oacute;n p&uacute;blica, movimiento que se origin&oacute; m&aacute;s concretamente en los Estados Unidos y se expandi&oacute; con posterioridad a pa&iacute;ses como Gran Breta&ntilde;a, Alemania, Francia y el resto de Europa, para luego llegar a Latinoam&eacute;rica hacia los a&ntilde;os 90, adquiriendo as&iacute; una vigencia planetaria.<a href="#3" name="n3"><sup>3</sup></a></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El ejercicio de conceptuar sobre lo que significa una pol&iacute;tica p&uacute;blica ha resultado una labor compleja para los estudiosos del tema. La dificultad obedece a una limitaci&oacute;n sem&aacute;ntica existente en el idioma castellano, dado que no es factible realizar una diferenciaci&oacute;n entre los t&eacute;rminos que en el idioma ingl&eacute;s se conocen como <i>"polity"</i>, entendida como el &aacute;mbito del gobierno de las sociedades humanas, <i>"politics"</i>, como la actividad de organizaci&oacute;n y lucha por controlar el poder, y <i>"policy"</i> como la designaci&oacute;n de prop&oacute;sitos y programas de las autoridades p&uacute;blicas;<a href="#4" name="n4"><sup>4</sup></a> t&eacute;rminos que en nuestra lengua son identificados con el vocablo "pol&iacute;tica".</p>     <p>No obstante lo anterior los doctrinantes que han estudiado, traducido y tra&iacute;do a nuestro medio el concepto de lo que debemos entender por una pol&iacute;tica p&uacute;blica han determinado que aquella es el <i>"conjunto de sucesivas respuestas del Estado (o de un gobierno espec&iacute;fico) frente a situaciones consideradas socialmente como problem&aacute;ticas".<a href="#5" name="n5"><sup>5</sup></a></i></p>     <p>De otro lado, el profesor Pierre Muller ha definido a la pol&iacute;tica p&uacute;blica como: <i>"Un proceso ordenado en el que una autoridad pol&iacute;tica local o nacional intenta, a trav&eacute;s de un programa de acci&oacute;n coordinado, modificar el &aacute;mbito cultural, social o econ&oacute;mico de actores sociales, considerados en general dentro de una l&oacute;gica sectorial".<a href="#6" name="n6"><sup>6</sup></a></i></p>     <p>Para el profesor Muller, la pol&iacute;tica p&uacute;blica es la respuesta a una necesidad social, siendo precisamente este presupuesto su raz&oacute;n de ser. Los constantes cambios que se dan en el desarrollo de una sociedad retan al Estado a cambiar esquemas y plantear estrategias que brinden respuestas a los problemas que se presentan; es as&iacute;, entonces, como el planteamiento de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas justifica y cuestiona la acci&oacute;n del Estado, toda vez que debe ser este el dise&ntilde;ador de las estrategias que rigen los destinos de los mismos.</p>     <p>Las definiciones no se agotan con la antes citada y algunos autores, como Alejo Vargas Vel&aacute;squez, referencian que el estudio de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas ha sido entendido para algunos como un ejercicio eminentemente t&eacute;cnico sin la necesidad de involucrar an&aacute;lisis m&aacute;s all&aacute; del econ&oacute;mico, y, para otros, es innegable que se debe vincular a la din&aacute;mica sociopol&iacute;tica de cada grupo humano en su contexto.</p>     <p>Es claro que a las etapas de la pol&iacute;tica p&uacute;blica (identificaci&oacute;n del problema, formulaci&oacute;n de la soluci&oacute;n _dise&ntilde;o pol&iacute;tica_, implementaci&oacute;n de la decisi&oacute;n _pol&iacute;tica_, evaluaci&oacute;n de la pol&iacute;tica, eventual cambio o reajuste de la misma) no se les puede dar una lectura plana, en raz&oacute;n a que su surgimiento parte en muchos de los casos de requerimientos sociales, a los cuales se debe responder dentro de un sistema y contexto pol&iacute;tico determinado. De ello se puede inferir que una pol&iacute;tica p&uacute;blica no es una decisi&oacute;n aislada, sino un conjunto de toma de posici&oacute;n que involucra a varias instituciones estatales para su posterior ejecuci&oacute;n o puesta en marcha.<a href="#7" name="n7"><sup>7</sup></a></p>     <p>Es as&iacute; como de lo anterior puede afirmarse que la acci&oacute;n del Estado se ve reflejada por medio de los planes y programas de gobierno desarrollados, aspecto que constituye precisamente el objeto de la democracia en el sentido en el que el electorado opta por una propuesta pol&iacute;tica en raz&oacute;n a los programas expuestos que por lo general deber&iacute;an atender a las necesidades diagnosticadas en un determinado momento y en un determinado territorio.</p>     <p><b>1.2. &iquest;Y el componente en derechos humanos?</b></p>     <p>Como pudo observarse, los Estados adelantan sus actuaciones a trav&eacute;s del dise&ntilde;o y la implementaci&oacute;n de procesos ordenados, consecutivos, que parten de la existencia de una necesidad o detecci&oacute;n de un problema en la sociedad, para as&iacute; plantearle una soluci&oacute;n adecuada que lo mitigue o erradique.</p>     <p>A pesar de que el debate de los derechos humanos pertenezca hist&oacute;ricamente a la modernidad, ha sido una idea que ha rondado en la mente de los diferentes pueblos, por el mero hecho de desear que se mejoren las condiciones de vida o alcanzar un mayor grado de libertades. Esta persecuci&oacute;n por la felicidad y la realizaci&oacute;n de derechos ha supuesto que dentro de los Estados se asuman diferentes posturas para lograr su materializaci&oacute;n. Es as&iacute; como en algunas oportunidades el Estado debe abstenerse de la ejecuci&oacute;n de determinados hechos con el fin de permitir que el individuo se realice, y en otras, se ha visto tambi&eacute;n en la obligaci&oacute;n de generar prestaciones y actuar de manera positiva para garantizar otros derechos en cabeza de las personas.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Como puede verse el cumplimiento y respeto de los derechos humanos se ha visto siempre vinculado a la gesti&oacute;n de los Estados a trav&eacute;s de sus gobiernos, y la manera de ejecutar los planes o poner punto de contacto entre las autoridades y el conglomerado se lleva a cabo por medio de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas.</p>     <p>La diversidad de estas pol&iacute;ticas es innumerable<a href="#8" name="n8"><sup>8</sup></a> y no es objeto de este trabajo ahondar en sus clasificaciones o categor&iacute;as metodol&oacute;gicas, sin embargo, es una realidad que ellas deben ocuparse tambi&eacute;n del mencionado tema de los derechos humanos, pues su aplicaci&oacute;n se evidencia obviamente sobre individuos de esta especie y por lo tanto su estudio e importancia debe ser de primer orden.</p>     <p>El enfoque que se d&eacute; en un determinado Estado da sentido a las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y es as&iacute; como se priorizan o privilegian determinados fines. En las pol&iacute;ticas con enfoque social, por ejemplo, se privilegia al individuo y al pluralismo social, y solo se concibe el Estado desde una perspectiva funcionalista, como una ventanilla encargada de atender demandas sociales.<a href="#9" name="n9"><sup>9</sup></a> En este estadio se da gran despliegue a los derechos econ&oacute;micos, sociales y culturales y a su materializaci&oacute;n, toda vez que las finalidades del Estado se resumen en alcanzar el m&aacute;ximo de satisfacci&oacute;n de los derechos de aquellos que hacen parte del conglomerado social.</p>     <p>De otro lado, en aquellas pol&iacute;ticas en las que se busca que el Estado privilegie a una determinada clase o grupo de la sociedad, este se limita a estructurar su orientaci&oacute;n hacia pol&iacute;ticas y acciones en beneficio de dicho grupo o clase,<a href="#10" name="n10"><sup>10</sup></a> por mencionar solo algunos ejemplos de la amplia gama de clasificaciones.</p>     <p>Las pol&iacute;ticas con enfoque en derechos humanos se ubicar&iacute;an m&aacute;s c&oacute;modamente en la primera de las categor&iacute;as, es decir, en aquellas con enfoque social, toda vez que desde esta perspectiva el Estado ha de estar siempre al servicio del individuo y deber&aacute; brindarle todos los elementos para su adecuado desenvolvimiento y realizaci&oacute;n, estadio en el que se har&iacute;an realizables los imperativos de los derechos prestacionales.</p>     <p>As&iacute; las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas se manifiestan como una radiograf&iacute;a de las circunstancias que se viven en un determinado momento hist&oacute;rico, pues estas deben ser un reflejo de las necesidades de la sociedad, como se ha dicho anteriormente, y se definen tambi&eacute;n como el rasgo gubernativo de todo r&eacute;gimen pol&iacute;tico,<a href="#11" name="n11"><sup>11</sup></a> por lo que su conceptualizaci&oacute;n, desde una &oacute;ptica de derechos humanos, debe ser una respuesta a la cr&iacute;tica situaci&oacute;n que se padece respecto de los mismos en la realidad nacional.</p>     <p>En este sentido un determinado enfoque que se tome en el dise&ntilde;o y posterior implementaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas refleja los intereses de los gobiernos y las finalidades del mismo, teniendo sin lugar a dudas relevancia e impacto en la sociedad o poblaci&oacute;n objetivo de la pol&iacute;tica. Es el r&eacute;gimen pol&iacute;tico el espacio en el que se conjugan las fuerzas sociales, econ&oacute;micas, culturales, &eacute;tnicas; se establecen los acuerdos de convivencia y organizaci&oacute;n institucional en el aparato del Estado, liderados por el gobierno en un determinado momento de la vida de un Estado.<a href="#12" name="n12"><sup>12</sup></a></p>     <p>El componente de derechos humanos en la pol&iacute;tica p&uacute;blica aparece de una manera formal con el surgimiento de esta disciplina en las &eacute;pocas de la posguerra, toda vez que en 1948 se adopta la Declaraci&oacute;n Universal de los Derechos Humanos, como consecuencia de la barbarie de la guerras mundiales padecidas y la supremac&iacute;a del imperio de las desigualdades sociales y del despotismo en el ejercicio del poder.<a href="#13" name="n13"><sup>13</sup></a></p>     <p>La conformaci&oacute;n de organismos internacionales como la ONU, la creaci&oacute;n de los sistemas de protecci&oacute;n universal y regional de los derechos humanos<a href="#14" name="n14"><sup>14</sup></a> y la expedici&oacute;n de instrumentos internacionales de protecci&oacute;n a los mismos fueron conformando unos est&aacute;ndares m&iacute;nimos de observancia y acatamiento por parte de los Estados que, aunque no se ha visto claramente reflejado en el goce de todos los derechos, s&iacute; es una caracter&iacute;stica de casi todas las democracias que imperan en la actualidad.</p>     <p>Los derechos humanos pueden entenderse como un valuarte perteneciente a la totalidad de la humanidad, un conjunto de principios orientadores de los Estados para administrarse pol&iacute;ticamente, un patrimonio com&uacute;n que unifica los destinos del planeta, y son adem&aacute;s principios rectores de la democracia, que le imprimen sentido a la funci&oacute;n del Estado, pues de ellos emana precisamente la legitimidad del Estado de derecho.<a href="#15" name="n15"><sup>15</sup></a></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Es as&iacute; como resulta preciso anotar que, siendo el beneficio de los individuos el fin &uacute;ltimo de la gesti&oacute;n de los Estados, son entonces los derechos humanos las directrices necesarias e imperativas del dise&ntilde;o y ejecuci&oacute;n de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, m&aacute;s a&uacute;n en el seno de las democracias en la actualidad.</p>     <p>Los Estados de Derecho han incorporado de manera paulatina en la mayor&iacute;a de sus constituciones el respeto y la observancia de estos principios, dando mayor protecci&oacute;n a los derechos civiles y pol&iacute;ticos o mal llamados derechos de primera generaci&oacute;n,<a href="#16" name="n16"><sup>16</sup></a> toda vez que de los mismos se ha de predicar la integralidad y la interdependencia.<a href="#17" name="n17"><sup>17</sup></a> Esto ocurri&oacute; precisamente en el caso colombiano, en el cual, si se da una mirada a las &uacute;ltimas dos constituciones pol&iacute;ticas, se evidencia la ampliaci&oacute;n del cat&aacute;logo de derechos humanos, dado que en la carta de 1886 se hac&iacute;a alusi&oacute;n &uacute;nicamente a los derechos civiles y pol&iacute;ticos y, en contraste con esta, la de 1991 consagra un cuerpo de derechos m&aacute;s extenso que incluye los derechos econ&oacute;micos, sociales y culturales e incluso los derechos colectivos junto con sus respectivos mecanismos de protecci&oacute;n.</p>     <p>El proceso de implementaci&oacute;n de pol&iacute;tica p&uacute;blica con enfoque en derechos humanos se ha dado de manera desigual a lo largo del mundo, los llamados pa&iacute;ses desarrollados cuentan con mayores garant&iacute;as en materia de derechos, hasta el punto que se encuentran en la actualidad buscando la forma de restringir ciertas garant&iacute;as de orden prestacional, cuid&aacute;ndose de atentar francamente contra el principio de no regresividad predicable de esta clase de derechos.<a href="#18" name="n18"><sup>18</sup></a></p>     <p>En Am&eacute;rica Latina se ha presentado tambi&eacute;n una evoluci&oacute;n poco homog&eacute;nea, toda vez que se ha alcanzado alg&uacute;n grado de respeto y observancia por los derechos civiles y pol&iacute;ticos, en tanto que respecto de los derechos econ&oacute;micos, sociales y culturales hace falta mucho trabajo a&uacute;n. Aspecto bastante preocupante, dado que gran parte de la poblaci&oacute;n de estos pa&iacute;ses padece agudas crisis de pobreza e insatisfacci&oacute;n de derechos. La realizaci&oacute;n de los derechos en estas democracias se ha logrado m&aacute;s que, por la implementaci&oacute;n y ejecuci&oacute;n de una pol&iacute;tica p&uacute;blica, por la v&iacute;a de la judicializaci&oacute;n de los derechos, haciendo uso de los mecanismos de protecci&oacute;n constitucionalmente consagrados, como ocurre en el caso colombiano con la acci&oacute;n de tutela.<a href="#19" name="n19"><sup>19</sup></a></p>     <p>Para la implementaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas dentro de los Estados, es necesario armonizar las necesidades de la sociedad con los est&aacute;ndares de desarrollo y tambi&eacute;n los m&iacute;nimos sugeridos por la comunidad internacional. Esta cohesi&oacute;n hace que las pol&iacute;ticas guarden coherencia y sentido, pues de un lado se est&aacute; atendiendo a la coyuntura y realidad del pa&iacute;s en el que se aplican, y del otro se est&aacute;n acatando las recomendaciones internacionales que se han ocupado de estudiar y diagnosticar la situaci&oacute;n de los derechos humanos en los pa&iacute;ses latinoamericanos.</p>     <p>En nuestro pa&iacute;s algunos autores, como el profesor Andr&eacute;-No&euml;l Roth Deubel, afirman que la tem&aacute;tica de los derechos humanos en el Estado colombiano cobra vigencia en forma expl&iacute;cita con la administraci&oacute;n de Virgilio Barco Vargas, m&aacute;s espec&iacute;ficamente en el a&ntilde;o de 1987, con la creaci&oacute;n de la Consejer&iacute;a Presidencial para los Derechos Humanos como entidad encargada de atender los asuntos relacionados con tales derechos y el derecho internacional humanitario (DIH).<a href="#20" name="n20"><sup>20</sup></a></p>     <p>La institucionalizaci&oacute;n de dicha oficina represent&oacute; un importante avance en lo que se puede llamar cultura de los derechos humanos, toda vez que se formaliz&oacute; el ejercicio de esta tem&aacute;tica tachada como estrategia subversiva por los anteriores gobiernos. No obstante los esfuerzos anteriores y, como se ha afirmado, fue solo a partir de la Carta de 1991 que se constitucionalizaron un gran n&uacute;mero de derechos humanos y se crearon mecanismos de promoci&oacute;n y protecci&oacute;n a los mismos en aras de incentivar su ejercicio.</p>     <p>A partir de la formalizaci&oacute;n del tema de los derechos humanos en la agenda pol&iacute;tica nacional se han tomado decisiones coyunturales representadas en pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que desafortunadamente no han atendido a una l&oacute;gica de sostenibilidad. El desarrollo de la pol&iacute;tica con enfoque en derechos humanos ha sido marginal, dado que se conciben los beneficios prestados a los individuos como "servicios", olvidando la connotaci&oacute;n de "derechos", aspecto que imposibilita la exigibilidad de estos. El mencionado aspecto se aprecia con mayor claridad en lo que conocemos como derechos econ&oacute;micos, sociales y culturales (DESC).</p>     <p>De igual forma la garant&iacute;a de los derechos humanos que suponen erogaciones para el Estado ha encontrado sus fuentes de financiaci&oacute;n en la mayor parte de los casos en los recursos provenientes de la cooperaci&oacute;n internacional, lo que dificulta la continuidad de los programas que se organizan, limit&aacute;ndose solamente a las labores de difusi&oacute;n y a la realizaci&oacute;n de capacitaciones en las comunidades, sin mayor impacto en la pr&aacute;ctica.</p>     <p>Es urgente que se incluya dentro del presupuesto nacional una partida destinada a la financiaci&oacute;n de los derechos humanos, no solo en la parte de difusi&oacute;n, sino tambi&eacute;n en la de protecci&oacute;n, lo que implica la realizaci&oacute;n de los mismos, toda vez que los recursos externos solamente han de constituir una ayuda, mas no la fuente principal para su realizaci&oacute;n.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La oleada de violencia en el pa&iacute;s y la constante vulneraci&oacute;n de los derechos humanos han agudizado la crisis de los individuos y ha profundizado de igual manera la carencia y las necesidades de los habitantes del territorio colombiano. El ejercicio de los derechos dentro del marco de igualdad de oportunidades se desdibuja cada vez m&aacute;s y la realizaci&oacute;n de los DESC se ha vuelto una meta inalcanzable para muchos, pero al mismo tiempo muy deseada.</p>     <p>En los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os, las recomendaciones de la Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos<a href="#21" name="n21"><sup>21</sup></a> han sido reiteradas en la necesidad urgente de dise&ntilde;ar pol&iacute;ticas p&uacute;blicas orientadas a la materializaci&oacute;n de los DESC, en raz&oacute;n a que solamente a trav&eacute;s de esta v&iacute;a es posible zanjar la brecha de desigualdad e inequidad entre los colombianos, sin dejar de lado la garant&iacute;a de los derechos en sentido cl&aacute;sico como lo son la protecci&oacute;n de los derechos de libertad.</p>     <p>Los fundamentos por los cuales se hace necesario el dise&ntilde;o y la puesta en marcha de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas con enfoque de derechos humanos es un clamor internacional que deber&aacute; ser m&aacute;s una pol&iacute;tica de Estado que de gobierno, toda vez que el hecho de incluir estos referentes en las actuaciones de las autoridades garantizar&aacute; su permanencia, efectividad y permitir&aacute; la construcci&oacute;n de sociedades mejores en las que los individuos encontrar&aacute;n la satisfacci&oacute;n plena de sus derechos y garant&iacute;as. El desarrollo de pol&iacute;ticas desde esta &oacute;ptica es tambi&eacute;n una necesidad nacional que cobija todas las esferas de la sociedad y que se concentra de manera prioritaria en los grupos m&aacute;s vulnerables como lo son las personas desplazadas por la violencia. </p>     <p>En todos los casos la estructuraci&oacute;n de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas a favor de los derechos humanos tiene un espacio muy estrecho determinado por una doble perspectiva: la tradici&oacute;n liberal cl&aacute;sica, seg&uacute;n la cual los derechos existen como l&iacute;mite de la acci&oacute;n del Estado y la tradici&oacute;n declarativa, en la que basta con el reconocimiento formal de los mismos para saber que existen y que son aplicables.<a href="#22" name="n22"><sup>22</sup></a></p>     <p>Este tipo de concepciones agotan y limitan el ejercicio de los derechos, en el primero de los casos se restringen los derechos a aquellos llamados por gran parte de la doctrina como civiles y pol&iacute;ticos, dejando de lado las obligaciones de los gobiernos de crear las condiciones y disponer hasta el m&aacute;ximo de sus esfuerzos y recursos para la consecuci&oacute;n de la educaci&oacute;n, salud, vivienda y otros tantos que encuadran dentro de la categor&iacute;a de los DESC y permiten el desarrollo de la vida de los seres humanos dentro de condiciones de dignidad.</p>     <p>Por otro lado, con el enfoque de la positivizaci&oacute;n de los derechos en un texto como el de la Constituci&oacute;n y eventualmente sus desarrollos legales se puede correr el riesgo de entender cumplida la obligaci&oacute;n por parte de los Estados con la mera consagraci&oacute;n, sin el &aacute;nimo o intenci&oacute;n pol&iacute;tica de lograr materializar el discurso normativo.</p>     <p>De lo anterior se desprende y refleja la realidad de los derechos, pues de un lado se puede contar con un amplio listado de estos que se predican de los individuos y, del otro, en la pr&aacute;ctica, por un sinn&uacute;mero de dificultades, no se realizan, creando as&iacute; una enorme brecha entre los postulados constitucionales y los indicadores de la ejecuci&oacute;n de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. En este sentido se puede entonces afirmar que, debido a la dificultad en la orientaci&oacute;n de pol&iacute;ticas con enfoque en derechos humanos, las pol&iacute;ticas reales resultan ser reflejo de una particular din&aacute;mica de exclusi&oacute;n o de un esfuerzo de incorporaci&oacute;n<a href="#23" name="n23"><sup>23</sup></a> que deja a su paso el sinsabor de una sociedad que no avanza en la obtenci&oacute;n de garant&iacute;as ni respeto a los derechos humanos, a pesar de que a&ntilde;os atr&aacute;s las luchas por las reivindicaciones ya se hab&iacute;an dado.</p>     <p><b>2. LA PROBLEM&Aacute;TICA DE DESPLAZAMIENTO SE HACE PRESENTE EN LAS AGENDAS GUBERNAMENTALES DESDE DIFERENTES PERSPECTIVAS</b></p>     <p><b>2.1. Desde la perspectiva nacional</b></p>     <p>A pesar de que el desplazamiento forzado se viene presentando desde hace ya varias d&eacute;cadas en Colombia a causa de la violencia partidista, su mayor impacto se ha venido registrando m&aacute;s o menos desde hace 15 a&ntilde;os, d&aacute;ndose un giro as&iacute; a los principales problemas que aquejan la sociedad colombiana. La vida pol&iacute;tica del pa&iacute;s ha tenido que enfrentar numerosos retos relacionados con la atenci&oacute;n a aquellas personas que han resultado ser v&iacute;ctimas de la violencia y los &uacute;ltimos gobiernos han debido estructurar sus agendas pol&iacute;ticas en consideraci&oacute;n a esta problem&aacute;tica creciente, que registra cifras realmente preocupantes.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Es precisamente a partir del a&ntilde;o de 1997 el momento en el que se comienzan a observar avances a nivel de pol&iacute;tica p&uacute;blica en el tema del desplazamiento, a pesar de que el constituyente de 1991 hab&iacute;a consagrado un mecanismo para la creaci&oacute;n de un organismo que operara bajo la actividad solidaria y atendiera a las personas en situaci&oacute;n de desplazamiento,<a href="#24" name="n24"><sup>24</sup></a> y fue hasta finales del gobierno del presidente Ernesto Samper Pizano que se expidi&oacute; la Ley 386 de 1997, por medio de la cual se reglament&oacute; el mecanismo de atenci&oacute;n a los grupos de poblaci&oacute;n m&aacute;s pobre y vulnerable del pa&iacute;s.</p>     <p>La referida legislaci&oacute;n defini&oacute; las funciones, objetivos y misi&oacute;n de lo que se conoci&oacute; como la Red de Solidaridad Social (RSS) hasta el pasado 19 de julio del 2005, fecha en la cual se expide el Decreto 2467 del 2005, por medio del cual se fusiona la Red de Solidaridad Social con la Agencia Colombiana de Cooperaci&oacute;n Internacional (ACCI) y se da creaci&oacute;n a la Agencia Presidencial para la Acci&oacute;n Social y Cooperaci&oacute;n Internacional (Acci&oacute;n Social). El presidente de la Rep&uacute;blica en uso de las facultades consagradas en el art&iacute;culo 189, numeral 15 de la Constituci&oacute;n de 1991 decidi&oacute; fusionar las dos entidades antes referenciadas, teniendo en cuenta que el ente resultante podr&iacute;a desarrollar programas para atender a la poblaci&oacute;n vulnerable del territorio nacional.</p>     <p>La fusi&oacute;n de estos dos entes es un cambio importante en la pol&iacute;tica p&uacute;blica de atenci&oacute;n a la poblaci&oacute;n desplazada, dado que en un principio cuando se dio nacimiento a la RSS la atenci&oacute;n a la poblaci&oacute;n v&iacute;ctima de la violencia era tan solo una de sus funciones, sin que existiera especificidad en los programas de atenci&oacute;n derivados de la ley, toda vez que esta se orientaba a la protecci&oacute;n general de todo tipo de poblaci&oacute;n pobre y vulnerable.</p>     <p>Frente al anterior planteamiento es necesario realizar algunas precisiones, de un lado, no es propio confundir a la poblaci&oacute;n desplazada como "pobres hist&oacute;ricos", en la medida que en la mayor&iacute;a de los casos las familias que huyen del conflicto son personas campesinas, ind&iacute;genas o afrodescendientes con modos de producci&oacute;n propios y estabilidad econ&oacute;mica en sus lugares de origen. Por lo anterior pretender globalizar los recursos de atenci&oacute;n a la poblaci&oacute;n desplazada con los dem&aacute;s grupos vulnerables resulta desventajoso, como en la pr&aacute;ctica ha ocurrido para con los dem&aacute;s grupos vulnerables, en raz&oacute;n a que a la poblaci&oacute;n desplazada se le ha dado prevalencia frente a los dem&aacute;s grupos.</p>     <p>El objetivo de la fusi&oacute;n, seg&uacute;n la motivaci&oacute;n expresada en el texto del decreto, es atender de una mejor manera a la poblaci&oacute;n vulnerable, en raz&oacute;n a que la acumulaci&oacute;n de activos permitir&aacute; una respuesta m&aacute;s efectiva financieramente hablando. No obstante lo anterior, el decreto no contempla programas o funciones especiales para la atenci&oacute;n a la poblaci&oacute;n desplazada; como sustento de ello se puede hacer alusi&oacute;n al art&iacute;culo 5&ordm; del decreto, seg&uacute;n el cual corresponde a la Agencia Presidencial para la Acci&oacute;n Social coordinar, administrar y ejecutar acciones sociales dirigidas a atender a la poblaci&oacute;n vulnerable. De acuerdo con ello se evidencia que la poblaci&oacute;n desplazada es solo una m&aacute;s de las categor&iacute;as de poblaci&oacute;n vulnerable.</p>     <p>As&iacute; mismo, en el mencionado decreto se suprime la facultad de financiar los proyectos de apoyo a la poblaci&oacute;n vulnerable, lo cual es considerado como una deficiencia de normativa, toda vez que limita la gesti&oacute;n de este ente y se le suprime una potestad importante que integra el fundamento de las pol&iacute;ticas de estabilizaci&oacute;n socioecon&oacute;mica que deben implementarse para restablecer los derechos de la poblaci&oacute;n en cuesti&oacute;n.</p>     <p>De igual forma en el texto del decreto no se hace alusi&oacute;n a otros grupos vulnerables como los discapacitados, los ni&ntilde;os, las mujeres y los adultos mayores. De lo anterior se puede entonces concluir que la pol&iacute;tica social plasmada en este decreto resulta regresiva y atenta en contra de los instrumentos internacionales y los derechos mismos de la poblaci&oacute;n en general, dado que suprime funciones relevantes previstas en las normas anteriores, sin compensarlas bajo la consagraci&oacute;n de otras medidas que propendan por el mejoramiento de los derechos de la poblaci&oacute;n desplazada.</p>     <p>Resulta entonces importante hacer un detallado examen del funcionamiento que presenta la entidad resultante de esta fusi&oacute;n y verificar si realmente la sumatoria de los recursos dar&aacute; una respuesta adecuada a las m&uacute;ltiples necesidades que aquejan a la poblaci&oacute;n en situaci&oacute;n de desplazamiento. Cabe cuestionarse tambi&eacute;n si la clasificaci&oacute;n de "poblaci&oacute;n vulnerable" consagrada en el decreto pretende evitar las enunciaciones taxativas y as&iacute; excluir a aquellos que puedan acceder a los beneficios del decreto, o por el contrario restringe la posibilidad existente en la Ley 368 de 1997, seg&uacute;n la cual los discapacitados, adultos mayores, etc., pod&iacute;an acceder a los programas y beneficios derivados de la pol&iacute;tica social.</p>     <p>Una vez examinada a grandes rasgos la legislaci&oacute;n que reglament&oacute; la antigua RSS, hoy Agencia Presidencial para la Acci&oacute;n Social y la Cooperaci&oacute;n Internacional (Acci&oacute;n Social), es importante hacer tambi&eacute;n una breve referencia a la Ley 387 de 1997, por medio de la cual se adoptan medidas para la prevenci&oacute;n del desplazamiento forzado, atenci&oacute;n, protecci&oacute;n, consolidaci&oacute;n y estabilizaci&oacute;n socioecon&oacute;mica de los desplazados por la violencia en Colombia.</p>     <p>La referida ley define el concepto de desplazado<a href="#25" name="n25"><sup>25</sup></a> y dispone que al Gobierno Nacional le corresponde reglamentar todo lo concerniente a aquella condici&oacute;n<a href="#26" name="n26"><sup>26</sup></a> y ocuparse de organizar la estructura y creaci&oacute;n del Sistema Nacional de Atenci&oacute;n Integral a la Poblaci&oacute;n Desplazada (SINAIPD)<a href="#27" name="n27"><sup>27</sup></a> o a quienes est&eacute;n en el riesgo de serlo. Este sistema se constituye con la integraci&oacute;n de esfuerzos entre instituciones p&uacute;blicas y privadas.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La norma consagra tambi&eacute;n en los t&eacute;rminos del art&iacute;culo 3&ordm; de la ley la estructuraci&oacute;n de la pol&iacute;tica p&uacute;blica de atenci&oacute;n, protecci&oacute;n, consolidaci&oacute;n y estabilizaci&oacute;n de las condiciones socioecon&oacute;micas de la poblaci&oacute;n v&iacute;ctima del desplazamiento forzado, aspecto que se ha ido llevando a cabo de manera paulatina, toda vez que la reglamentaci&oacute;n de la Ley 387 de 1997 no se ha dado de manera uniforme y las medidas se han tomado aisladamente como reacci&oacute;n a las necesidades apremiantes y a la din&aacute;mica del flagelo del desplazamiento. Lo anterior ha obedecido precisamente a que el sistema presente duplicidades en la atenci&oacute;n y que esto genere falencias en la implementaci&oacute;n y sobre todo en los resultados de esta pol&iacute;tica.</p>     <p>Las cr&iacute;ticas al sistema son m&uacute;ltiples y por lo general provienen de todos los sectores (de la poblaci&oacute;n desplazada, de la comunidad internacional, de los funcionarios de las mismas instituciones que hacen parte del sistema y de los representantes de las organizaciones no gubernamentales operadoras en el sistema), enfatizando en la falta de aplicaci&oacute;n de muchas de las pol&iacute;ticas que se encuentran consagradas en la ley, en la ausencia de reglamentaci&oacute;n y puesta en marcha de las mismas, en la carencia a respuestas satisfactorias, en la forma de integraci&oacute;n o participaci&oacute;n de parte de la sociedad civil en la problem&aacute;tica, en las pocas labores de retroalimentaci&oacute;n dado que las reuniones de los entes que conforman el sistema no han sido peri&oacute;dicas y esto ha implicado la imposibilidad de tomar medidas claras para la correcci&oacute;n de falencias de la estructura de la pol&iacute;tica p&uacute;blica y de la respuesta institucional, entre otras.</p>     <p>Los gobiernos anteriores al del presidente &Aacute;lvaro Uribe V&eacute;lez, seg&uacute;n el diagn&oacute;stico presentado por la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR),<a href="#28" name="n28"><sup>28</sup></a> han logrado avances en la pol&iacute;tica p&uacute;blica de atenci&oacute;n integral a la poblaci&oacute;n desplazada; sin embargo, es necesario hacer referencia a que dichos progresos no se han verificado de manera contundente en la integralidad de la respuesta estatal debido a que no se ha logrado a&uacute;n la articulaci&oacute;n de todas las entidades que hacen parte del sistema.</p>     <p>Los principales logros de la pol&iacute;tica existente hasta el momento se han dado en la atenci&oacute;n humanitaria de emergencia, componente que ha sido catalogado como el de mayor desarrollo y consolidaci&oacute;n bajo el liderazgo de la RSS, hoy Acci&oacute;n Social. De igual forma se ha fortalecido la respuesta gracias a las Unidades de Atenci&oacute;n Integral a la Poblaci&oacute;n Desplazada, aunque esta es a&uacute;n limitada en lo relacionado con la estabilizaci&oacute;n socioecon&oacute;mica, punto que requiere ser reforzado seg&uacute;n el diagn&oacute;stico efectuado por el ACNUR.</p>     <p>La Ley 812 del 26 de junio del 2003 marca los lineamientos del actual gobierno, el cual tiene como consigna "hacia un Estado comunitario". En el referido plan de desarrollo nacional se plantea el fortalecimiento de la seguridad democr&aacute;tica como epicentro del disfrute de los derechos y las garant&iacute;as de todos los habitantes del territorio nacional sin distinci&oacute;n alguna. Dentro de los objetivos propuestos por el plan se enuncia la construcci&oacute;n de la equidad social, la redistribuci&oacute;n de los ingresos de la poblaci&oacute;n y la eficiencia en el gasto social.<a href="#29" name="n29"><sup>29</sup></a></p>     <p>Los anteriores postulados consagran el objetivo de la pol&iacute;tica social que se desarrollar&aacute; dentro del plan y en el tema espec&iacute;fico del desplazamiento se consagra un marco de pol&iacute;tica, el cual se encuentra contenido dentro del primer objetivo relativo a la seguridad democr&aacute;tica. El punto 5&ordm; de este aparte consagra la protecci&oacute;n y promoci&oacute;n de los derechos humanos y el derecho internacional humanitario, anotando que las v&iacute;ctimas del desplazamiento forzado recibir&aacute;n asistencia integral en aspectos como nutrici&oacute;n, refugio y salud mental y f&iacute;sica.</p>     <p>Se establece adem&aacute;s que los menores de edad contar&aacute;n con asistencia educativa formal en instituciones del Estado y protecci&oacute;n por parte del ICBF en el evento en el cual hayan quedado hu&eacute;rfanos por causa del conflicto. Se propone tambi&eacute;n la activaci&oacute;n del Consejo Nacional de Atenci&oacute;n a la Poblaci&oacute;n Desplazada y la consolidaci&oacute;n del Sistema &Uacute;nico de Registro y el Sistema de Estimaci&oacute;n de la Magnitud del Desplazamiento con el apoyo de la Red de Solidaridad Social. El texto de las bases del Plan Nacional de Desarrollo<a href="#30" name="n30"><sup>30</sup></a> propone el fortalecimiento del Consejo Nacional de Atenci&oacute;n a la Poblaci&oacute;n Desplazada y la consolidaci&oacute;n de los consejos regionales y locales, para dar una mejor respuesta en materia de atenci&oacute;n a las v&iacute;ctimas del desplazamiento y materializar las ayudas estatales a trav&eacute;s de ellos.</p>     <p>En atenci&oacute;n a lo anterior los resultados presentados por el gobierno a los planteamientos en materia de pol&iacute;tica de atenci&oacute;n integral a los desplazados reflejan algunos avances que exaltan la pol&iacute;tica de seguridad democr&aacute;tica como el veh&iacute;culo por medio del cual se ha logrado la reducci&oacute;n de los &iacute;ndices de desplazamiento y el n&uacute;mero de retornos a las poblaciones rurales.</p>     <p>No obstante esto, numerosas organizaciones no gubernamentales, dentro de las cuales se puede hacer referencia a CODHES,<a href="#31" name="n31"><sup>31</sup></a> desmienten las cifras presentadas por el gobierno y en su lugar presentan un aumento y desmedro de la condici&oacute;n de los desplazados.</p>     <p><b>2.2. Desde la perspectiva distrital</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La relevancia que reviste el Distrito Capital en este estudio obedece fundamentalmente a dos razones: de un lado Bogot&aacute; ha sido catalogada como la principal ciudad receptora de poblaci&oacute;n desplazada en Colombia, dado que alberga el 13,3% del total de la poblaci&oacute;n desplazada del pa&iacute;s,<a href="#32" name="n32"><sup>32</sup></a> y, del otro, estructura el Plan Distrital de Desarrollo, Acuerdo 119 del 2004, sobre la base de los derechos humanos, siendo el pilar fundamental del dise&ntilde;o de la pol&iacute;tica p&uacute;blica e incluyendo la tem&aacute;tica a lo largo de sus tres ejes b&aacute;sicos (social, urbano-regional y de reconciliaci&oacute;n). Este &uacute;ltimo enuncia la necesidad de crear un plan de atenci&oacute;n integral a la poblaci&oacute;n desplazada por la violencia, que tiene por objeto generar una respuesta adecuada y propositiva a la problem&aacute;tica desde lo distrital.</p>     <p>La ubicaci&oacute;n de la capital de la Rep&uacute;blica, la cercan&iacute;a con los principales municipios expulsores<a href="#33" name="n33"><sup>33</sup></a> y las oportunidades que al parecer ofrece son como imanes de atracci&oacute;n para aquellos que huyen de sus lugares de origen, sin embargo, en la realidad las condiciones son muy distintas, debido a que las personas v&iacute;ctimas de esta situaci&oacute;n al arribar a Bogot&aacute; se enfrentan a un sinn&uacute;mero de circunstancias complejas que agravan el hecho de haber tenido que abandonarlo todo tras la esperanza de protecci&oacute;n para sus vidas. La capital ofrece a la llegada de estas personas un ambiente hostil de exclusi&oacute;n, discriminaci&oacute;n y profundas carencias en los derechos m&aacute;s b&aacute;sicos, panorama que fue el motivo de la estructuraci&oacute;n de unos instrumentos jur&iacute;dicos que dieran respuesta a la cr&iacute;tica situaci&oacute;n humanitaria mediante la expedici&oacute;n de algunas normas encaminadas a hacerle frente a la problem&aacute;tica, tal y como se ha venido exponiendo.</p>     <p>Bogot&aacute; no ha sido ajena a la implementaci&oacute;n de pol&iacute;ticas que den refuerzo a los lineamientos propuestos por el nivel nacional.<a href="#34" name="n34"><sup>34</sup></a> Fue as&iacute; como desde 1998, por medio del Acuerdo 2, se dictaron normas para la atenci&oacute;n a los desplazados por la violencia, y el Decreto 624 del mismo a&ntilde;o reglament&oacute; el funcionamiento del Consejo Distrital de Atenci&oacute;n a la Poblaci&oacute;n Desplazada por la Violencia. En el marco de la anterior normatividad se dieron las primeras acciones de atenci&oacute;n a la poblaci&oacute;n desplazada por la violencia y la creaci&oacute;n de las unidades de atenci&oacute;n integral a este sector poblacional. No obstante, la din&aacute;mica del conflicto armado abarc&oacute; grandes dimensiones y se super&oacute; as&iacute; la capacidad institucional de respuesta a esta problem&aacute;tica. El Plan de Desarrollo Distrital,<a href="#35" name="n35"><sup>35</sup></a> por su parte, intenta a partir de sus planteamientos ir m&aacute;s all&aacute; de las normas existentes hasta ese momento y se caracteriza por plantear un enfoque de derechos humanos en todas las estrategias dise&ntilde;adas. As&iacute; este plan constituye un avance no solamente a nivel distrital sino nacional, dado que sobre la base de la exigibilidad y la garant&iacute;a de los derechos humanos, en especial los DESC, cimienta los objetivos de desarrollo econ&oacute;mico y territorial.</p>     <p>La Alcald&iacute;a Mayor de Bogot&aacute; manifiesta inter&eacute;s en lograr un compromiso social, que se fundamente en la construcci&oacute;n de las condiciones para el ejercicio efectivo, progresivo y sostenible de los derechos humanos integrales, establecidos en la Constituci&oacute;n y en los instrumentos internacionales.</p>     <p>Para la realizaci&oacute;n de sus fines el plan de acci&oacute;n se divide en tres puntos fundamentales llamados ejes, los cuales se encuentran basados en una pol&iacute;tica horizontal, que es la presencia de los derechos humanos en cada uno de estos.</p>     <p>El objetivo del plan es lograr el avance en la construcci&oacute;n colectiva de una ciudad moderna y humana, que permita la inclusi&oacute;n y la solidaridad. Es importante para este conjunto de pol&iacute;ticas la realizaci&oacute;n de los derechos de los bogotanos y esto es posible mediante la implementaci&oacute;n de mecanismos que garanticen sus m&iacute;nimos y les permitan desarrollarse dentro de un plano de igualdad.</p>     <p>Los ejes fundamentales del Plan de Desarrollo Distrital, denominado "Bogot&aacute; sin indiferencia", sobre los cuales se pretenden estructurar las pol&iacute;ticas aplicables son tres:</p>     <p>1. Eje social.<a href="#36" name="n36"><sup>36</sup></a></p>     <p>2. Eje urbano regional.<a href="#37" name="n37"><sup>37</sup></a></p>     <p>3. Eje de reconciliaci&oacute;n.<a href="#38" name="n38"><sup>38</sup></a></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En el eje de reconciliaci&oacute;n se ubica el dise&ntilde;o de un programa de atenci&oacute;n integral a la poblaci&oacute;n que se encuentra asentada en la capital de la Rep&uacute;blica y aquella que arriba a la misma. El programa N&ordm; 3 del eje, consagrado en el art&iacute;culo 19 del Acuerdo 119 del 2004, plantea la formulaci&oacute;n de un proyecto de atenci&oacute;n integral y complementaria a la que brindan las instituciones del orden nacional con enfoque de derechos humanos y en cumplimiento de las normas del derecho internacional humanitario.</p>     <p>El fallo de la Corte Constitucional T-025 del 2004 al se&ntilde;alar una serie de compromisos, no solo a nivel central, sino tambi&eacute;n territorial, sirvi&oacute; de fuerza impulsora para el dise&ntilde;o de acciones m&aacute;s claras en materia de atenci&oacute;n a la poblaci&oacute;n desplazada. El enfoque se&ntilde;alado por la sentencia de la Corte Constitucional sugiere la estructuraci&oacute;n de respuestas basadas en el dise&ntilde;o de una agenda social con fundamento en la inclusi&oacute;n, la solidaridad, el tratamiento diferencial y la tranversalizaci&oacute;n de los derechos humanos. Acatando este llamado, la administraci&oacute;n distrital plantea una iniciativa de atenci&oacute;n integral a la poblaci&oacute;n desplazada que le permita a la misma el acceso a los bienes y servicios b&aacute;sicos fundamentales, de modo que sea posible hablar de un verdadero restablecimiento econ&oacute;mico.</p>     <p>En este cometido decide invitar a los alcaldes mayores de las principales ciudades del pa&iacute;s a fin de estructurar acciones conjuntas que permitan identificar una respuesta clara en cada una de las ciudades, las cuales de manera coordinada prometen lograr mejores resultados. El llamado es atendido y se suscribe entonces el denominado "Acuerdo de voluntades de los alcaldes de las principales ciudades receptoras de poblaci&oacute;n desplazada por la violencia para la atenci&oacute;n al desplazamiento forzado".<a href="#39" name="n39"><sup>39</sup></a></p>     <p>Dentro de las manifestaciones de los 11 alcaldes y alcaldesas participantes,<a href="#40" name="n40"><sup>40</sup></a> se establecieron compromisos orientados a realizar todas las acciones necesarias para que, en las posibilidades presupuestales y financieras de cada uno de los municipios, se diere cabal cumplimiento a lo ordenado por la Sentencia T-025 del 2004; se comprometen adem&aacute;s a capacitar a los funcionarios de sus entidades en el acatamiento de los principios rectores del desplazamiento forzado y a brindar una atenci&oacute;n efectiva a la poblaci&oacute;n a trav&eacute;s de la gesti&oacute;n de las localidades.</p>     <p>As&iacute; mismo, a proporcionar el fortalecimiento de las Unidades de Atenci&oacute;n y Orientaci&oacute;n (UAO), a colaborar con la RSS, hoy Acci&oacute;n Social, con la realizaci&oacute;n de los tr&aacute;mites de registro, a sensibilizar a la poblaci&oacute;n de sus ciudades, poner en marcha el sistema de alertas tempranas, apoyar los programas de seguridad alimentaria y trabajar en coordinaci&oacute;n con el Gobierno Nacional en el dise&ntilde;o y ejecuci&oacute;n de programas de estabilizaci&oacute;n econ&oacute;mica.</p>     <p>En atenci&oacute;n a lo anterior es preciso hacer alusi&oacute;n al Plan Integral &Uacute;nico de atenci&oacute;n a la poblaci&oacute;n desplazada (PIU) de la ciudad de Bogot&aacute;.<a href="#41" name="n41"><sup>41</sup></a> La motivaci&oacute;n principal de la que parte el PIU-Bogot&aacute; es del presupuesto de que el retorno y la reubicaci&oacute;n no son las principales alternativas para la poblaci&oacute;n que ha llegado a la ciudad de Bogot&aacute;, en el sentido de que muchas de estas familias no ven adecuadas las condiciones de seguridad o simplemente ven mayores oportunidades de progreso en la capital. En el mismo plan se busca la realizaci&oacute;n de acciones que combinen alternativas de sostenibilidad para lograr la estabilizaci&oacute;n socioecon&oacute;mica de la poblaci&oacute;n desplazada y el impulso de programas culturales que mejoren sus condiciones de recepci&oacute;n.</p>     <p>Las acciones descritas deben sentarse en las bases del respeto por la autonom&iacute;a de las iniciativas de la poblaci&oacute;n en situaci&oacute;n de desplazamiento como actor propositivo v&aacute;lido, la flexibilizaci&oacute;n de los requisitos para la presentaci&oacute;n de ideas de la poblaci&oacute;n en las diferentes &aacute;reas y la coordinaci&oacute;n institucional.<a href="#42" name="n42"><sup>42</sup></a></p>     <p>La elaboraci&oacute;n del Plan Distrital de Atenci&oacute;n a la Poblaci&oacute;n Desplazada obedeci&oacute; a un enfoque de protecci&oacute;n y reparaci&oacute;n de derechos, es decir, un marco de demanda social y no a un enfoque de asistencia social que causa la agudizaci&oacute;n de la pobreza y la imposibilidad de acceder a la estabilizaci&oacute;n socioecon&oacute;mica. Adicionalmente se convoc&oacute; a la poblaci&oacute;n desplazada a participar en la construcci&oacute;n del plan y se cont&oacute; con la aquiescencia de m&aacute;s de 105 representantes de organizaciones sociales de poblaci&oacute;n desplazada;<a href="#43" name="n43"><sup>43</sup></a> se tuvo en cuenta tambi&eacute;n el proyecto de fortalecimiento de pol&iacute;tica p&uacute;blica del desplazamiento forzado de Bogot&aacute; de la Defensor&iacute;a del Pueblo.</p>     <p>El PIU planteado por la administraci&oacute;n de la ciudad de Bogot&aacute; es un importante precedente, dado que por primera vez en la historia del distrito se ha otorgado una atenci&oacute;n de primer orden en el Acuerdo 119 del 2004. El objetivo general del PIU en prevenci&oacute;n y protecci&oacute;n de la poblaci&oacute;n en situaci&oacute;n de desplazamiento es llevar a cabo acciones conjuntas entre la Naci&oacute;n, el distrito y la iniciativa privada, en aras del reestablecimiento de los derechos de la poblaci&oacute;n desplazada que han sido vulnerados. </p>     <p>Para el cumplimiento de este objetivo general, se han dispuesto unos objetivos espec&iacute;ficos que se pueden resumir en la coordinaci&oacute;n del sistema de alertas tempranas, realizaci&oacute;n de campa&ntilde;as de sensibilizaci&oacute;n hacia el tema del desplazamiento forzado, dirigidas a la ciudadan&iacute;a, y gesti&oacute;n con el Ministerio del Interior en la implementaci&oacute;n de sistemas de evaluaci&oacute;n del riesgo.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La atenci&oacute;n humanitaria de emergencia cuenta tambi&eacute;n con un objetivo general y otros espec&iacute;ficos, seg&uacute;n los cuales se pretende brindar a trav&eacute;s de las entidades distritales, atenci&oacute;n complementaria a la ayuda humanitaria de emergencia que debe prestar la Naci&oacute;n, representada en bonos alimentarios, vinculaci&oacute;n a programas psicosociales, transporte de emergencia y orientaci&oacute;n legal para el acceso a los servicios, y propender as&iacute; por la garant&iacute;a de los derechos prestacionales de los desplazados en una primera instancia.</p>     <p>Los objetivos espec&iacute;ficos concentran sus actuaciones a trav&eacute;s del fortalecimiento de las UAO, dado que mediante la acci&oacute;n descentralizada de las funciones es posible dar m&aacute;s y mejores respuestas a la situaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n desplazada.</p>     <p>La estabilizaci&oacute;n socioecon&oacute;mica pretende el desarrollo de pol&iacute;ticas de arraigo para la poblaci&oacute;n desplazada que desee permanecer en Bogot&aacute;, sin que esto implique que se dejen de lado las pol&iacute;ticas de retorno y reubicaci&oacute;n tanto al lugar de origen como a lugares distintos a estos, siempre y cuando se garantice la voluntariedad en este proceso, la seguridad y los derechos de la poblaci&oacute;n desplazada. Adicionalmente esta parte del programa consagra la creaci&oacute;n de alianzas con las entidades distritales, gubernamentales y no gubernamentales para la generaci&oacute;n de procesos productivos.</p>     <p>A su vez la pol&iacute;tica de la administraci&oacute;n distrital en el texto del PIUBogot&aacute; presenta una amplia oferta institucional, seg&uacute;n la cual es posible identificar programas concretos y actividades que aparentemente guarden una relaci&oacute;n y coordinaci&oacute;n con los objetivos presentados en cada una de las etapas de atenci&oacute;n integral como se present&oacute; con anterioridad. La caracterizaci&oacute;n de la oferta institucional cuenta con entidades de los niveles nacional y distrital que deben actuar de manera coordinada a fin de establecer competencias claras y aproximarse as&iacute; a las &oacute;rdenes impartidas por la Sentencia T-025 del 2004.</p>     <p>2.2.1. Unidad de Atenci&oacute;n Integral a la Poblaci&oacute;n Desplazada como ente canalizador</p>     <p>La implementaci&oacute;n y puesta en marcha de la pol&iacute;tica p&uacute;blica de desplazamiento cuenta con una importante figura que hace parte del Sistema Nacional de Atenci&oacute;n Integral a la Poblaci&oacute;n Desplazada (SINAIPD) y ha servido como canal entre las v&iacute;ctimas de esta problem&aacute;tica y la oferta institucional que se encuentra dise&ntilde;ada para hacerle frente a las crisis. Se trata de la Unidad de Atenci&oacute;n Integral a la Poblaci&oacute;n Desplazada (UAID), organismo de nivel distrital que actualmente se encarga de todas las labores de coordinaci&oacute;n en lo referente a la orientaci&oacute;n y ejecuci&oacute;n de los programas que hacen parte del PIU en el orden distrital.</p>     <p>La existencia de las UAID se remonta a las disposiciones de la Ley 387 de 1997, seg&uacute;n las cuales las entidades territoriales cuentan con unas funciones y responsabilidades espec&iacute;ficas en la atenci&oacute;n integral de la poblaci&oacute;n desplazada por la violencia. La ley es clara en establecer que los entes territoriales deber&aacute;n trabajar en perfecta coordinaci&oacute;n con la Naci&oacute;n y que deben desarrollar acciones concretas y reales para brindar respuestas eficaces a la poblaci&oacute;n desplazada por la violencia.</p>     <p>En asunci&oacute;n a estas responsabilidades el distrito capital cuenta con dos instrumentos jur&iacute;dicos b&aacute;sicos que han sido referenciados previamente en este documento, el Acuerdo 2 del 27 de abril de 1998 y el Decreto 624 del 13 de julio de 1998, por medio los cuales se dictan normas de atenci&oacute;n a la poblaci&oacute;n desplazada y se reglamenta el funcionamiento del Consejo Distrital para la Atenci&oacute;n a la Poblaci&oacute;n Desplazada, respectivamente.</p>     <p>Posteriormente en mayo de 1999 con recursos del Departamento Administrativo de Bienestar Social (DABS) y la Secretar&iacute;a de Gobierno, y en concurso con la Cruz Roja Colombiana seccionales Cundinamarca y Bogot&aacute;, se cre&oacute; la Unidad de Atenci&oacute;n Integral a la Poblaci&oacute;n Desplazada (UAID).<a href="#44" name="n44"><sup>44</sup></a></p>     <p>La UAID tiene como misi&oacute;n participar en la formulaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas sociales del Distrito Capital en materia de atenci&oacute;n al desplazamiento forzado y ejecuci&oacute;n de acciones de prevenci&oacute;n, ayuda humanitaria, prevenci&oacute;n y reestablecimiento socioecon&oacute;mico desde la perspectiva de derechos, para el logro de la inclusi&oacute;n social de la poblaci&oacute;n que se encuentra en situaci&oacute;n de desplazamiento, a trav&eacute;s de la coordinaci&oacute;n interinstitucional, la orientaci&oacute;n y la remisi&oacute;n a los programas que en su beneficio ofrece la Naci&oacute;n y el distrito.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La meta fijada para la UAID se orienta a que hacia el a&ntilde;o 2010 sea una entidad perfectamente articulada con las pol&iacute;ticas sociales implementadas por el distrito, con un equipo humano cualificado y comprometido con la atenci&oacute;n integral requerida por las v&iacute;ctimas del desplazamiento forzado que arriban a la capital de la Rep&uacute;blica.</p>     <p>La labor de la UAID ha sido de vital importancia para establecer la caracterizaci&oacute;n de las familias que llegan a la ciudad de Bogot&aacute;, detectar cu&aacute;les son sus principales necesidades, las localidades afectadas y los indicadores de resultados de la implementaci&oacute;n de acciones en cada uno de los frentes fundamentales, prevenci&oacute;n, asistencia humanitaria de emergencia y estabilizaci&oacute;n socioecon&oacute;mica.</p>     <p>En las estad&iacute;sticas realizadas por la UAID se registra que los derechos de la poblaci&oacute;n desplazada que est&aacute;n siendo m&aacute;s vulnerados son el de la salud, vivienda, trabajo, educaci&oacute;n y alimentaci&oacute;n, los cuales pertenecen en gran parte a la categor&iacute;a de los derechos econ&oacute;micos, sociales y culturales; situaci&oacute;n que afecta la subsistencia b&aacute;sica de este conglomerado.</p>     <p>La orientaci&oacute;n a la poblaci&oacute;n desplazada que se realiza en la UAID, tiene como finalidad proteger y restablecer los derechos y satisfacer las necesidades fundamentales de esta poblaci&oacute;n. La UAID con base en la suscripci&oacute;n de un convenio tripartito, suscrito entre la RSS _hoy Acci&oacute;n Social_, la Personer&iacute;a Distrital, la Secretar&iacute;a de Gobierno del Distrito, bajo la coordinaci&oacute;n de esta &uacute;ltima y mediante un trabajo interinstitucional con el Departamento Administrativo de Bienestar Social (DABS), secretar&iacute;as de Salud y de Educaci&oacute;n, Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), Registradur&iacute;a de M&aacute;rtires y Distrito Militar 51,<a href="#45" name="n45"><sup>45</sup></a> ha dise&ntilde;ado programas para este tipo de poblaci&oacute;n en busca de promover el acceso a los espacios de socializaci&oacute;n, supervivencia, desarrollo, protecci&oacute;n, participaci&oacute;n, atenci&oacute;n nutricional y psicosocial a los diferentes grupos poblacionales y asentamientos.</p>     <p>Es innegable que la estructura en t&eacute;rminos formales parece ostentar la capacidad necesaria para la atenci&oacute;n a la poblaci&oacute;n desplazada; sin embargo, es preciso hacer referencia a algunos de los resultados presentados por la Secretar&iacute;a de Gobierno en su informe consolidado a junio del 2005.</p>     <p>En la l&iacute;nea de atenci&oacute;n humanitaria de emergencia se registra la entrega de 5.417 ayudas humanitarias por parte de Acci&oacute;n Social en el 2004, atenci&oacute;n de 15.000 de los 23.500 registrados en el mismo per&iacute;odo, 493 apoyos a procesos de retorno, 2.280 bonos alimentarios de emergencia, 456 bonos para el adulto mayor,<a href="#46" name="n46"><sup>46</sup></a> etc.</p>     <p>Respecto de la l&iacute;nea de estabilizaci&oacute;n socioecon&oacute;mica fueron vinculadas 66 personas desplazadas a Misi&oacute;n Bogot&aacute;, 4.400 cupos escolares asignados para ni&ntilde;os, admitidos 52 j&oacute;venes y adultos a los programas de pregrado de la Universidad Distrital, 1.300 personas capacitadas en el Sena,<a href="#47" name="n47"><sup>47</sup></a> ente otros logros.</p>     <p>De lo anterior no resulta aventurado afirmar que gran parte de los esfuerzos econ&oacute;micos y gubernamentales se orientan a la pol&iacute;tica de asistencia humanitaria de emergencia, que, si bien es de gran importancia para dar una respuesta inmediata a los millares de personas desplazadas, no constituye una respuesta efectiva y sostenible a largo plazo, en raz&oacute;n a que solamente la concreci&oacute;n de esfuerzos en la pol&iacute;tica de estabilizaci&oacute;n socioecon&oacute;mica (generaci&oacute;n de empleo, promoci&oacute;n de proyectos productivos, retornos en condiciones de seguridad, voluntariedad y dignidad humana) puede originar verdaderos cambios respecto de las carencias de esta poblaci&oacute;n vulnerable.</p>     <p><b>3. UN CASO PARA RELATAR: LA LABOR Y PARTICIPACI&Oacute;N DE LA LOCALIDAD DE USME EN LA PLANEACI&Oacute;N DE PROGRAMAS DENTRO DE LOS COMIT&Eacute;S LOCALES DE DERECHOS HUMANOS</b></p>     <p>Los comit&eacute;s locales de derechos humanos surgen como respuesta a la gran necesidad que se ven&iacute;a presentando respecto de la participaci&oacute;n e inclusi&oacute;n por parte de la comunidad en el tema de los derechos humanos. El Acuerdo 4 de 1995 es la norma legal que reglamenta la conformaci&oacute;n y funcionamiento del Comit&eacute; Distrital de Derechos Humanos y sus labores son replicadas en la conformaci&oacute;n y gesti&oacute;n de los comit&eacute;s locales. Las funciones de este organismo se pueden resumir b&aacute;sicamente en la defensa, promoci&oacute;n y protecci&oacute;n de los derechos humanos y el examen y verificaci&oacute;n del cumplimiento de planes adelantados por los comit&eacute;s locales de derechos humanos. Es tambi&eacute;n competencia de este organismo promover la conformaci&oacute;n de estos a fin de abrir un espacio de interacci&oacute;n con las comunidades, nichos en los que se detectan las problem&aacute;ticas en la realidad.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La norma distrital propone la elaboraci&oacute;n de diagn&oacute;sticos en materia de derechos humanos, los cuales tienen como finalidad evidenciar la situaci&oacute;n de estos derechos en las diferentes localidades de la capital de la Rep&uacute;blica. En el mencionado texto jur&iacute;dico se hace referencia a la necesidad de realizar campa&ntilde;as en educaci&oacute;n respecto del tema enunciado, orientar y atender a las v&iacute;ctimas de las diferentes vulneraciones de estos derechos, para que sean direccionadas y asesoradas respecto a la presentaci&oacute;n de las denuncias.</p>     <p><b>3.1. La formulaci&oacute;n de un plan de acci&oacute;n basado en hechos reales</b></p>     <p>Es as&iacute; como en la localidad de Usme se ha venido desarrollando un proceso encaminado al an&aacute;lisis, consolidaci&oacute;n de informaci&oacute;n y estructuraci&oacute;n de soluciones que convergen en los derechos humanos. La mencionada localidad padece profundos problemas en esta materia por la falta de realizaci&oacute;n de sus garant&iacute;as, aspecto que se ve reflejado en las cuestionables condiciones de vida y en el bajo &iacute;ndice en el ejercicio de los derechos fundamentales, sociales, econ&oacute;micos, culturales e incluso colectivos de la comunidad.</p>     <p>Los problemas abordados por parte de los miembros de la localidad de Usme atendieron a la previa caracterizaci&oacute;n de los mismos, en un proceso desarrollado con anterioridad. Fue as&iacute; como los integrantes se distribuyeron por mesas de trabajo las cuales abordaban una problem&aacute;tica en particular (salud, desplazados, servicios p&uacute;blicos, familia, ni&ntilde;ez y adulto mayor, educaci&oacute;n y medio ambiente).<a href="#48" name="n48"><sup>48</sup></a></p>     <p>Estas problem&aacute;ticas siguieron criterios como el impacto, importancia y magnitud dentro de la localidad. Las mesas de trabajo de los comit&eacute;s locales de derechos humanos, partiendo de la base del &aacute;mbito de sus competencias, buscaron acciones tendientes a menguar la cr&iacute;tica situaci&oacute;n de los derechos humanos que se vive en ella.</p>     <p>Es importante resaltar que en esta labor los mismos miembros del comit&eacute; organizados por el personero local diagnosticaron la crisis de derechos humanos dentro de sus propias localidades y dise&ntilde;aron planes de acci&oacute;n tendientes a mejorar su propia situaci&oacute;n.</p>     <p>Los problemas detectados por los miembros del comit&eacute; fueron de salud, educaci&oacute;n, violencia intrafamiliar, servicios p&uacute;blicos domiciliarios, desplazamiento forzado (asentamientos en su localidad y desplazamiento propiamente dicho) y medio ambiente.</p>     <p>Respecto a estos problemas se pretendi&oacute; realizar acciones conjuntas para disminuir su &iacute;ndice y as&iacute; mejorar la calidad de vida de los habitantes de la referida localidad. Las citadas acciones no son m&aacute;s que los planes de acci&oacute;n fruto del trabajo realizado el d&iacute;a 25 de junio del 2004 por parte de los miembros de los comit&eacute;s locales de derechos humanos. Este trabajo tuvo como finalidad que luego de la presentaci&oacute;n de un diagn&oacute;stico y convalidaci&oacute;n del mismo por parte de los miembros del comit&eacute;, ellos a trav&eacute;s de sus diferentes mesas de trabajo, las cuales se encontraban predeterminadas, plantearan y planearan las acciones que iban a ejecutar durante su per&iacute;odo.</p>     <p>Los planes de acci&oacute;n de la localidad de Usme tienen la particularidad de haber sido previamente trabajados a la luz de los lineamientos del Plan de Desarrollo Distrital, elaborado por la Alcald&iacute;a Mayor de Bogot&aacute;. Esta localidad ha tenido la ventaja de tener un grupo especialmente activo interesado por el trabajo en comunidad y con proyecci&oacute;n social. Los lineamientos de sus acciones se encuadran dentro de la difusi&oacute;n, promoci&oacute;n y protecci&oacute;n de los derechos humanos enfocados desde las problem&aacute;ticas detectadas anteriormente.</p>     <p>Por supuesto uno de los temas que fueron identificados como problem&aacute;tica en la localidad de Usme fue el desplazamiento forzado, pues esta zona se encuentra dentro de las localidades de emergencia en raz&oacute;n a su cr&iacute;tica situaci&oacute;n humanitaria, y ocupa el cuarto lugar<a href="#49" name="n49"><sup>49</sup></a> en la lista de las principales localidades afectadas con el flagelo del desplazamiento.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En rasgos generales el problema de desplazamiento padecido por la localidad de Usme atiende a las siguientes razones, seg&uacute;n la mesa de trabajo dedicada a este tema:<a href="#50" name="n50"><sup>50</sup></a> irregularidades y falta de precisi&oacute;n en las bases de datos, la ausencia de un manejo unificado de la informaci&oacute;n, inexistencia de un lugar de paso para brindar efectiva y oportuna atenci&oacute;n a las v&iacute;ctimas del desplazamiento, falta de reconocimiento del fen&oacute;meno del desplazamiento urbano y falta de seguimiento a la problem&aacute;tica y a las posibles soluciones.</p>     <p>Ampliando un poco m&aacute;s la descripci&oacute;n de la problem&aacute;tica, la mesa de trabajo consider&oacute; que el problema del desplazamiento dentro de su localidad reflejaba una "ausencia de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas institucionales claras que atendieran a la poblaci&oacute;n desplazada de la localidad". Se manifest&oacute; adem&aacute;s que no existe una acci&oacute;n oportuna frente al fen&oacute;meno y que se puede detectar una "intervenci&oacute;n paternalista y asistencialista ef&iacute;mera".<a href="#51" name="n51"><sup>51</sup></a></p>     <p>La mesa de trabajo expres&oacute; que en la poblaci&oacute;n desplazada se percibe un clima de desesperanza y escepticismo frente a la posibilidad de retorno a sus lugares de origen y de donde fueron expulsados. Este ingrediente afecta, seg&uacute;n los miembros del comit&eacute;, espacios de vital importancia para la localidad como parques y reservas hidroambientales, pues son estos los escenarios de asentamiento.</p>     <p>El Comit&eacute; Local de Derechos Humanos ilustr&oacute; la problem&aacute;tica descrita anteriormente mediante la enunciaci&oacute;n de los siguientes casos espec&iacute;ficos:</p>     <li>La persona desplazada carece de orientaci&oacute;n al momento de llegar a la localidad y solicitar ayuda.</li>     <li>Quienes se encuentran en asentamientos, padecen de p&eacute;simas condiciones sanitarias, que devienen en enfermedades y desnutrici&oacute;n.</li>     <li>La localidad de Usme est&aacute; siendo receptora del masivo desplazamiento intraurbano por parte de otras localidades de Bogot&aacute;. Fen&oacute;meno que no se est&aacute; considerando.</li>     <p>La situaci&oacute;n se agudiza por la carencia de las garant&iacute;as m&iacute;nimas y la baja exigibilidad de los derechos econ&oacute;micos, sociales y culturales no solamente de la poblaci&oacute;n migrante, sino de la poblaci&oacute;n receptora, aspecto que genera una disputa en la oferta institucional y en los escasos recursos destinados para la atenci&oacute;n de la poblaci&oacute;n residente en la zona.</p>     <p>Los principales afectados con esta situaci&oacute;n son precisamente aquellos individuos y familias en circunstancias de desplazamiento, pero tambi&eacute;n la comunidad en general, que debe soportar la carga de la infinidad de problemas que se derivan de este como la falta de seguridad, salubridad y el hecho de tener que hacer extensivos los escasos recursos que tiene la localidad de Usme con estas personas que est&aacute;n en dram&aacute;ticas condiciones.</p>     <p><b>3.2. &iquest;Por qu&eacute; es inoperante el plan?</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>3.2.1. Falta de di&aacute;logo entre las instancias</p>     <p>Han pasado m&aacute;s de dos a&ntilde;os desde que los miembros de la localidad construyeron el diagn&oacute;stico de derechos humanos y formularon un correlativo plan de acci&oacute;n, para aportar a la soluci&oacute;n del problema dentro del &aacute;mbito de sus competencias. Los lineamientos generales de este plan se dirig&iacute;an a la realizaci&oacute;n de una recopilaci&oacute;n de informaci&oacute;n que permitiera caracterizar la poblaci&oacute;n en esta situaci&oacute;n dentro de la localidad, detectar sus necesidades y fortalecer un proceso de sensibilizaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n receptora, toda vez que los mismos sienten amenazados los escasos recursos de inversi&oacute;n social con la presencia de los desplazados a los cuales se les da por lo general prioridad en sus necesidades.</p>     <p>No obstante lo anterior, al momento de realizar la labor de seguimiento de los planes de acci&oacute;n y m&aacute;s concretamente el de desplazamiento forzado se encontr&oacute; que el Comit&eacute; de Derechos Humanos se ha reunido solamente cuatro veces por a&ntilde;o, raz&oacute;n por la cual no se ha logrado ning&uacute;n avance por parte de esta instancia en lo relativo al tema que nos ocupa.</p>     <p>Se indag&oacute; la raz&oacute;n por la cual no han funcionado las acciones de la comunidad y realmente lo que se not&oacute; es que no existe una labor de coordinaci&oacute;n entre los l&iacute;deres con las dem&aacute;s instituciones encargadas del tema; la personer&iacute;a local no ha atendido el llamado ni reconocido las acciones adelantadas por los diversos funcionarios p&uacute;blicos que hacen presencia en la localidad.<a href="#52" name="n52"><sup>52</sup></a> Existe tambi&eacute;n una profunda resistencia a involucrar a las ONG en las labores de atenci&oacute;n a los desplazados, aspecto negativo, dado que es un llamado de la administraci&oacute;n distrital la inclusi&oacute;n de estos sectores en las labores de atenci&oacute;n integral de los desplazados.</p>     <p>Aunado a esto en raz&oacute;n al reciente cambio de los alcaldes locales, la alcaldesa local de Usme no conoce con profundidad la gesti&oacute;n del comit&eacute; y en especial la labor que se est&aacute; realizando en el tema de desplazamiento.</p>     <p>A fin de aproximarse mejor a las razones por las cuales la pol&iacute;tica no est&aacute; dando resultado, se indag&oacute; con los funcionarios que hacen presencia en la localidad y all&iacute; se pudo establecer lo siguiente:<a href="#53" name="n53"><sup>53</sup></a> fue reiterada la opini&oacute;n sobre la necesidad de coordinar de una mejor manera las instituciones que hacen presencia en la localidad de Usme. Es una realidad que dentro de la localidad varias de las iniciativas de apoyo no son conocidas por parte de las autoridades y de los representantes de las organizaciones sociales que contribuyen con el problema. Adicionalmente hace falta mayor difusi&oacute;n de la informaci&oacute;n para con las personas desplazadas, para ello ser&iacute;a apropiado capacitar no solo a los funcionarios que hacen parte de las entidades que conforman el sistema, sino a las dem&aacute;s autoridades y a la poblaci&oacute;n civil.</p>     <p>Sin embargo no todo es negativo en este tema, existe una importante iniciativa liderada por el Hospital de Usme, la cual involucra a varias instituciones dentro de las que se puede referenciar al CADEL, DABS, Hospital de Usme, ICBF, Fundaci&oacute;n "Pepazo" y Fundaci&oacute;n Sanville. Hasta el momento se ha logrado establecer un programa especial en el cual se hace una previa identificaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n desplazada, una caracterizaci&oacute;n de las personas en esta situaci&oacute;n, un seguimiento a la labor de asistencia, se brinda asistencia psicosocial en el tema de elaboraci&oacute;n del duelo, capacitaci&oacute;n en derechos humanos y a largo plazo se pretende realizar un dise&ntilde;o de proyecto productivo.<a href="#54" name="n54"><sup>54</sup></a></p>     <p>Por su parte la coordinaci&oacute;n operativa del COL-Usme identifica como principales causas por las que no se registran avances en la implementaci&oacute;n de la pol&iacute;tica:</p>     <li>La falta de coordinaci&oacute;n y articulaci&oacute;n en las gestiones que desarrollan uno y otro organismo perteneciente al sistema.</li>     <li>Existe una sobreoferta de servicios y de apoyo que se ha canalizado de manera inadecuada.</li>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Los recursos provenientes de la cooperaci&oacute;n internacional son considerables pero est&aacute;n siendo mal invertidos.</li>     <li>No existen unas pol&iacute;ticas sociales s&oacute;lidas para la poblaci&oacute;n hist&oacute;ricamente pobre, por lo que gran parte de la poblaci&oacute;n perteneciente a este sector suplanta la condici&oacute;n de desplazado para as&iacute; acceder a mejores garant&iacute;as para sus derechos.</li>     <li>La volatilidad de la poblaci&oacute;n es un punto que dificulta las labores de atenci&oacute;n, toda vez que muchas de las familias declaran en una localidad determinada y posteriormente migran a otra, por razones de seguridad, o por la oferta institucional.</li>     <li>Hace falta mayor proactividad y acompa&ntilde;amiento por parte de la personer&iacute;a.</li>     <li>Falta mayor y verdadera participaci&oacute;n de la comunidad.</li>     <li>Los programas distritales deber&iacute;an ser m&aacute;s sostenibles.</li>     <li>El Estado responde en la mayor parte de los casos por medio de fallos judiciales.</li>     <li>Se est&aacute; generalizando una pr&aacute;ctica de falsificar las certificaciones de desplazados, conducta que afecta de manera grave a esta poblaci&oacute;n, toda vez que est&aacute;n siendo estafados y obtienen un documento que no les acredita tal condici&oacute;n y que por el contrario les limita las ayudas.</li>     <li>Hay un rebote de competencias por la presencia de las instituciones de nivel nacional en la capital.</li>     <li>En lo que respecta a la estabilizaci&oacute;n socioecon&oacute;mica esta gesti&oacute;n se dificulta en raz&oacute;n a que no se han sabido desarrollar proyectos productivos encaminados a emplear los saberes propios de la poblaci&oacute;n y debido a que la capital exige niveles educativos m&iacute;nimos para empleos b&aacute;sicos que no son ostentados por las personas desplazadas.</li>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Por su parte, la Personer&iacute;a local formula tambi&eacute;n unas observaciones a la manera como est&aacute; funcionando la problem&aacute;tica de los desplazados en la localidad de Usme.</p>     <li>Existe a&uacute;n, a pesar de los esfuerzos institucionales, un grave problema en la recepci&oacute;n de las declaraciones.</li>     <li>Se hace urgente la fundaci&oacute;n de una UAO en la localidad de Usme.</li>     <li>Es necesaria la conformaci&oacute;n de algunos albergues de paso.</li>     <li>Es preciso que se otorguen auxilios inmediatos completos, se considera que los otorgados a&uacute;n no son los suficientes.</li>     <p>Las instituciones que hacen parte de esta mesa de trabajo<a href="#55" name="n55"><sup>55</sup></a> se encuentran realizando acciones tendientes a la conformaci&oacute;n del comit&eacute; local de atenci&oacute;n a la poblaci&oacute;n desplazada, organismo ordenado por la ley; sin embargo, la creaci&oacute;n del mismo no ha sido de recibo por parte de la comunidad, en raz&oacute;n a que las personas de la localidad no encuentran la necesidad de crear un nuevo comit&eacute; al cual seguramente asistir&aacute;n los mismos integrantes de otros comit&eacute;s.</p>     <p>En este sentido se podr&iacute;a afirmar que la comunidad en general no est&aacute; viendo en los comit&eacute;s existentes respuestas claras de participaci&oacute;n ni se est&aacute;n hallando identificados con los representantes de sus intereses en la instancia local.</p>     <p>Adicionalmente otro de los obst&aacute;culos a los que se enfrenta la labor de los comit&eacute;s y en general la aplicaci&oacute;n de la pol&iacute;tica de derechos humanos en materia de desplazamiento es que el grueso de la poblaci&oacute;n identifica a "Acci&oacute;n Social" como &uacute;nico ente responsable de la atenci&oacute;n a los desplazados y este efecto es reflejado tambi&eacute;n por los funcionarios de otras entidades que no saben dar orientaci&oacute;n a las familias desplazadas.</p>     <p>Si bien en la localidad se enfrentan dificultades de orientaci&oacute;n y de difusi&oacute;n en los procedimientos, los problemas de recursos tambi&eacute;n afectan de manera profunda el proceso. En muchas de las ocasiones las personas desplazadas pretenden acceder a multiplicidad de ayudas, reduciendo as&iacute; la posibilidad de que otros desplazados accedan a los beneficios, punto que debe trabajarse con cuidado y as&iacute; lograr la coordinaci&oacute;n y acceso a bases de informaci&oacute;n entre las entidades para dar un tratamiento diferente a este tipo de casos.</p>     <p>Es importante resaltar que si bien la pol&iacute;tica p&uacute;blica con enfoque en derechos humanos ha adquirido cierta vigencia a trav&eacute;s de la atenci&oacute;n que da el Estado a la poblaci&oacute;n desplazada, las limitaciones en la etapa de implementaci&oacute;n son m&uacute;ltiples. En primer t&eacute;rmino la autonom&iacute;a en la toma de decisiones que implican la disponibilidad de recursos por parte de las autoridades locales es bastante limitada y el presupuesto es r&iacute;gido.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Este tipo de dificultad es identificada como una de las principales fallas en la implementaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que arroja resultados negativos en la etapa de la evaluaci&oacute;n, dado que la mejor manera de realizar los objetivos de una decisi&oacute;n determinada es a trav&eacute;s de la amplia capacidad de gesti&oacute;n que puedan tener las autoridades en peque&ntilde;as circunscripciones territoriales.</p>     <p>De la autonom&iacute;a de las autoridades no solo se desprende la posibilidad de contar con los recursos necesarios para la puesta en marcha de los lineamientos, sino que supone tambi&eacute;n la potestad de redireccionar y adaptar las respuestas estatales en aras de atender las verdaderas necesidades de la poblaci&oacute;n objetivo. Con ello no se pretende proponer un anarquismo en la creaci&oacute;n o eliminaci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, sino un cierto grado de flexibilidad en la etapa para el redise&ntilde;o de puntos que resulten ser relevantes en determinado momento.</p>     <p>3.2.2. Inversi&oacute;n de recursos focalizada en capacitaci&oacute;n</p>     <p>Para el adecuado desarrollo de una flexibilizaci&oacute;n en la implementaci&oacute;n de la pol&iacute;tica, se requiere de un constante acompa&ntilde;amiento por parte de las principales autoridades jer&aacute;rquicas, de la comunidad e incluso del legislador, de tal suerte que, de necesitarse una reformulaci&oacute;n, esta provenga de manera oportuna y se adapte f&aacute;cilmente. En el funcionamiento de los comit&eacute;s locales se propici&oacute; en un primer momento la participaci&oacute;n de las colectividades, actividad que tuvo una contundente respuesta por parte de los residentes de las zonas, sin embargo, una vez capacitados en la tem&aacute;tica de los derechos humanos, su actuaci&oacute;n se ve limitada por los recursos econ&oacute;micos para llevar a cabo las propuestas de los planes de acci&oacute;n.</p>     <p>De lo anterior se infiere que el acento de la pol&iacute;tica p&uacute;blica con enfoque en derechos humanos en el caso del desplazamiento no ha superado en lo local el &aacute;mbito de la capacitaci&oacute;n o promoci&oacute;n de los derechos, dejando as&iacute; la sensaci&oacute;n de que es suficiente, y la gesti&oacute;n del Estado se agota con el hecho de que los ciudadanos conozcan sus derechos aunque no los puedan ejercitar. </p>     <p>Es entonces importante resaltar que la capacitaci&oacute;n en derechos humanos comporta tambi&eacute;n el manejo de los mecanismos de protecci&oacute;n de estos, es decir, el ejercicio de acciones constitucionales como la tutela, la acci&oacute;n popular o el derecho de petici&oacute;n, para llevar a la realidad los derechos que se ostentan.</p>     <p>A pesar de ello muchas de las inconformidades de los miembros de la comunidad radicaban en el problema de que para ellos implicaba que cada vez que requirieran de la acci&oacute;n efectiva del Estado fuere necesario iniciar un proceso judicial para su cumplimiento. Una dram&aacute;tica muestra de ello es la acumulaci&oacute;n de los cientos de acciones de tutela realizada por la Corte Constitucional, que gener&oacute; el conocido y antes referenciado fallo T-025 del 2004, en el que aparte del aumento de recursos para la atenci&oacute;n de la problem&aacute;tica se propone que las autoridades asuman una postura proactiva en la ejecuci&oacute;n de las pol&iacute;ticas existentes.</p>     <p>Fallos como el referenciado, denuncias y protestas sociales como las presenciadas en las localidades, dejan la sensaci&oacute;n de que la pol&iacute;tica p&uacute;blica con enfoque en derechos humanos es un lastimoso formalismo y que en la pr&aacute;ctica estas se pueden considerar como unas declaraciones de buenas intenciones sin mayor impacto en la sociedad.</p>     <p>La participaci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a en la construcci&oacute;n de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas es un avanzado ejercicio democr&aacute;tico, no obstante parece que este ejercicio se limita al conocimiento de los derechos sin permitir que se tenga incidencia en la realidad. Aunado a este problema cabe preguntarse la proveniencia de los recursos para la promoci&oacute;n de las acciones en derechos humanos. La respuesta indica que gran parte de la financiaci&oacute;n de estos programas se deriva de la cooperaci&oacute;n internacional,<a href="#56" name="n56"><sup>56</sup></a> tanto de ONG como de gobiernos extranjeros, los cuales en gran parte de los casos disponen los lineamientos de inversi&oacute;n y las condiciones o enfoques de los programas.</p>     <p>Es as&iacute; como, al terminar estos procesos, el presupuesto aportado se ha agotado y el Estado internamente no cuenta con sus propias fuentes de financiaci&oacute;n para hacer sostenible la labor. En el tema de la capacitaci&oacute;n y acompa&ntilde;amiento de los comit&eacute;s locales en derechos humanos se padeci&oacute; este problema;<a href="#57" name="n57"><sup>57</sup></a> el proyecto se realiz&oacute; en algunos meses y al terminar el mismo, debido a la ausencia de recursos en el presupuesto, se detuvo la labor de seguimiento a los planes. Es necesario entonces que el Estado en todos sus niveles supere la formalizaci&oacute;n de los derechos humanos de los desplazados y se comprometa con la real inclusi&oacute;n de recursos en los presupuestos, no contando solamente con los que provienen de la cooperaci&oacute;n internacional.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>De otra parte y superando el enfoque de promoci&oacute;n de los derechos humanos, existen algunas acciones tendientes a brindar atenci&oacute;n a la poblaci&oacute;n en situaci&oacute;n de desplazamiento, las cuales pretenden dar una atenci&oacute;n asistencialista al problema y se limitan a la atenci&oacute;n humanitaria de emergencia, si bien estas acciones son absolutamente necesarias en el sentido en el que es el primer contacto que debe tener la persona desplazada con el brazo ejecutor del Estado, no deben ser las &uacute;nicas, y es urgente que de manera concomitante con las de asistencia primaria se vayan planeando, dise&ntilde;ando y poniendo en marcha aquellas encaminadas al reestablecimiento econ&oacute;mico, a trav&eacute;s de la generaci&oacute;n de empleo, retorno en condiciones dignas y creaci&oacute;n de proyectos productivos.</p>     <p>La etapa preventiva de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas en materia de desplazamiento debe ser tambi&eacute;n un frente de actuaci&oacute;n por parte del Estado. El adecuado manejo de las alertas tempranas y la respuesta atenta por parte de las autoridades a estos mecanismos deben ser tambi&eacute;n directrices para tener en cuenta dentro de la formulaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas en el tema, en aras de evitar las masivas movilizaciones de personas que huyan del conflicto.</p>     <p>Para las autoridades estatales, a lo largo de los &uacute;ltimos gobiernos, la principal causa por la cual la situaci&oacute;n de los derechos humanos es cr&iacute;tica se debe al cruento conflicto armado en el pa&iacute;s; sin embargo, no se toma en cuenta la alta demanda de derechos y garant&iacute;as por parte de la poblaci&oacute;n y las agresivas reformas en detrimento de los derechos adquiridos.</p>     <p>La exclusi&oacute;n, la desigualdad y el aplazamiento en el cumplimiento de los DESC por parte del Estado agudizan la crisis humanitaria padecida por las v&iacute;ctimas del desplazamiento. En muchas ocasiones los indicadores de gobierno ense&ntilde;an la inclusi&oacute;n de las personas en el registro &uacute;nico, pero consideran que el acceso efectivo a los "servicios" _como son llamados los derechos_ constituye otra etapa y es necesario que de manera lenta y progresiva se vayan alcanzando las metas. Sin embargo, las necesidades primarias de esta poblaci&oacute;n no dan espera y no es nada satisfactorio para una v&iacute;ctima del desplazamiento resignarse a aguardar el eventual aumento del presupuesto o quiz&aacute; el milagroso cambio de enfoque de las pol&iacute;ticas de un gobierno que s&iacute; pretenda privilegiar los derechos humanos por encima de otros intereses.</p>     <p>Es urgente una redefinici&oacute;n en las prioridades estatales. El bienestar es en realidad el fin &uacute;ltimo del Estado y la realizaci&oacute;n de los derechos humanos son su mecanismo de ejecuci&oacute;n; el dise&ntilde;o y la implementaci&oacute;n de pol&iacute;ticas con componente en derechos humanos debe ser un tema de Estado y no de gobierno; los derechos humanos deben estar por encima de los intereses pol&iacute;ticos, deber&iacute;an constituirse como una m&aacute;xima irrebatible que no permite discusi&oacute;n ni menoscabo. De entender los derechos como una realidad dentro del Estado social de derecho, como pilar fundamental de este esquema, depende la reducci&oacute;n de la brecha entre la formalidad de las pol&iacute;ticas y la realidad de los individuos.</p>     <p>De igual forma la participaci&oacute;n de la comunidad en la construcci&oacute;n de la pol&iacute;tica p&uacute;blica se inserta de manera casi prodigiosa dentro de un contexto democr&aacute;tico en derechos humanos, pues as&iacute; no se tendr&iacute;an que presentar mayores trabas y la voluntad pol&iacute;tica ser&iacute;a un com&uacute;n denominador, porque todo girar&iacute;a en torno de la satisfacci&oacute;n de los individuos y de los derechos humanos. Entonces, la materializaci&oacute;n de las iniciativas contar&iacute;a con una estructura proactiva desprovista de intereses ego&iacute;stas que llevar&iacute;a a la realizaci&oacute;n de las garant&iacute;as.</p>     <p>No obstante la pr&aacute;ctica nos demuestra lo contrario, eliminar las barreras en la construcci&oacute;n y m&aacute;s a&uacute;n en la realizaci&oacute;n de los derechos humanos tiene muchos matices grises que impiden la efectividad de los planteamientos. Al parecer nos encontramos en una etapa en la que es necesario declarar los derechos de los individuos y las obligaciones de los Estados, pero en la pr&aacute;ctica los bemoles son bastantes y solo resta anhelar con que sea posible alg&uacute;n d&iacute;a hablar de garant&iacute;as en sentido material.</p>     <p>La localidad de Usme es una dram&aacute;tica muestra de ello; es simplista preguntarse por qu&eacute; no funcionan las acciones y por qu&eacute; no es suficiente con la buena voluntad y la participaci&oacute;n activa de los miembros de la comunidad, los cuales se desestimulan con observar que se les pasa el tiempo en capacitaciones y talleres que a la hora de la verdad no mejoran en nada su situaci&oacute;n.</p>     <p>Para los defensores de los derechos humanos es un reto mantener la fe en este tema, es necesario continuar actuando de manera constante en pro de los derechos y lograr cada vez mayores espacios; aunque sabemos que esto no es suficiente y que es urgente e inminente la acci&oacute;n y la cooperaci&oacute;n del Estado a trav&eacute;s de los gobiernos que se muestren comprometidos no solo con la promoci&oacute;n, sino con la protecci&oacute;n de los derechos humanos por v&iacute;a de la pol&iacute;tica p&uacute;blica, dejando como elemento residual a las acciones judiciales.</p>     <p>La poca efectividad de la gesti&oacute;n de los comit&eacute;s locales simulan el efecto espejo de lo que ocurre en otras instancias de mayor jerarqu&iacute;a; la desarticulaci&oacute;n y los celos institucionales se hacen presentes en las organizaciones de modo que operan como brazos desprendidos del gran &oacute;rgano, y los esfuerzos se pierden en el camino. Sobre este punto es v&aacute;lido reflexionar hasta d&oacute;nde es necesario revisar las formas de organizaci&oacute;n administrativa, hasta d&oacute;nde se debe implementar una descentralizaci&oacute;n, o quiz&aacute; una desconcentraci&oacute;n o por lo menos acudir a la simple delegaci&oacute;n, ello con el objeto de dar una respuesta m&aacute;s adecuada a la problem&aacute;tica y optimizar por el momento los aislados esfuerzos de quienes se hallan inquietos con la problem&aacute;tica del desplazamiento.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Es preocupante ver como a la vuelta de m&aacute;s de dos a&ntilde;os, fecha en la cual se realizaron los diagn&oacute;sticos y planes de acci&oacute;n, se est&aacute; frente a un comit&eacute; desmotivado y sin compromiso con la comunidad. Los l&iacute;deres que hacen presencia en esta localidad son personas con grandes potencialidades y sentido de servicio; la actitud ha cambiado un poco, los miembros se sienten abandonados por parte de la Personer&iacute;a Distrital, sienten que a&uacute;n no se materializan las buenas intenciones del Plan de Desarrollo "Bogot&aacute; sin indiferencia" y que hace falta mayor contundencia en la gesti&oacute;n institucional.</p>     <p>Es vital redinamizar estos espacios, perderlos ser&iacute;a retroceder en representatividad y participaci&oacute;n. Es una labor de las autoridades establecer las fallas y corregirlas, toda vez que esta es una de las localidades m&aacute;s afectadas por la problem&aacute;tica de derechos humanos y los comit&eacute;s son una excelente oportunidad de construcci&oacute;n de cultura de estos derechos.</p>     <p>La gesti&oacute;n de las autoridades es de gran relevancia en este proceso, es urgente que la Personer&iacute;a Distrital se encuentre al tanto de las labores de los comit&eacute;s locales, les establezca competencias concretas, e incluso ser&iacute;a bastante sano trabajar con algunos indicadores de gesti&oacute;n que impongan un cierto m&iacute;nimo de cumplimiento en las labores propuestas por los comit&eacute;s.</p>     <p>La presencia de los alcaldes menores es vital en el desarrollo de los comit&eacute;s locales, toda vez que a trav&eacute;s de estas autoridades es posible plantear metas realizables, en tanto se logra dar un vuelco en el enfoque general de las pol&iacute;ticas. La participaci&oacute;n de las otras autoridades es v&aacute;lida y solo a trav&eacute;s de la coordinaci&oacute;n y del trabajo sin&eacute;rgico de todos los miembros de la comunidad es posible el logro de objetivos comunes.</p>     <p>Por parte del gobierno central es recomendable que se comprenda la actuaci&oacute;n de las autoridades distritales y locales, que se d&eacute; un incondicional acompa&ntilde;amiento y una actitud presta a la modificaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas, atendiendo a las necesidades reales de la poblaci&oacute;n con la garant&iacute;a de hacer de aquellas planes sostenibles.</p>     <p>Para que esto se materialice, es propicio revisar el sistema de transferencias presupuestales a los municipios y superar la etapa declarativa de los derechos con la inyecci&oacute;n de capital para el cumplimiento de las pol&iacute;ticas en todos los niveles, atendiendo a la actual tendencia del presente gobierno de descentralizar la ejecuci&oacute;n de la pol&iacute;tica p&uacute;blica en materia de desplazamiento, toda vez que si se da esta facultad es necesario contar no solamente con recursos municipales, sino tambi&eacute;n nacionales, en raz&oacute;n a que el conflicto debe ser concebido como un problema nacional y su soluci&oacute;n una responsabilidad estatal por su magnitud e impacto.</p>     <p><b>CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES</b></p> <ul>     <li>    <p>El dise&ntilde;o de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas con componente en derechos humanos es una necesidad de todos los pa&iacute;ses latinoamericanos, en raz&oacute;n a las graves carencias que padecen sus sociedades. La inequidad, la exclusi&oacute;n, la pobreza y la discriminaci&oacute;n son aspectos que solamente pueden ser enfrentados desde la construcci&oacute;n de planes que atiendan a las prioridades sociales de corto y largo plazo; los derechos humanos deben superar la agenda gubernamental; es necesario un compromiso serio de los Estados ante la comunidad internacional para que estos postulados se materialicen como verdaderas pol&iacute;ticas de Estado.</p></li>     <li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La inversi&oacute;n de parte del Estado para el dise&ntilde;o y puesta en marcha de la pol&iacute;tica p&uacute;blica con enfoque en derechos humanos requiere recursos internos significativos, toda vez que esta financiaci&oacute;n se est&aacute; efectuando en gran parte con aquellos que provienen de la cooperaci&oacute;n internacional, impidiendo as&iacute; que los planes sean sostenibles y se logren resultados realmente efectivos en lo que tiene que ver con la garant&iacute;a de los derechos.</p></li>     <li>    <p>En lo que respecta a la pol&iacute;tica nacional se debe avanzar hacia una pol&iacute;tica de prevenci&oacute;n, protecci&oacute;n y atenci&oacute;n al desplazamiento interno que se conforme a partir del enfoque de derechos. La pol&iacute;tica debe ser un instrumento para la realizaci&oacute;n de los derechos de la poblaci&oacute;n internamente desplazada, que constituyen el correlato de las obligaciones que se encuentran en cabeza del Estado.</p></li>     <li>    <p>Es urgente que la pol&iacute;tica nacional replantee su enfoque con respecto al retorno, dado que este no se est&aacute; realizando con la observancia de los requisitos m&iacute;nimos exigidos por las normas internacionales, a saber la voluntariedad, seguridad y condiciones de vida digna. Adicionalmente esta figura no es la &uacute;nica alternativa de reincorporaci&oacute;n y estabilizaci&oacute;n socioecon&oacute;mica, debe respetarse la opci&oacute;n de las familias que arriban a las ciudades y brindarles en ellas las condiciones para la realizaci&oacute;n de un plan de vida en condiciones de dignidad humana.</p></li>     <li>    <p>Tanto en la pol&iacute;tica nacional como en la distrital se deben explorar mejores opciones en lo referente a la adquisici&oacute;n de vivienda, toda vez que los indicadores de resultados m&aacute;s bajos son precisamente en este aspecto y las condiciones exigidas por los cr&eacute;ditos no tienen en consideraci&oacute;n la cr&iacute;tica realidad de estas familias, que se encuentran en condiciones de vulnerabilidad extrema en raz&oacute;n a la falta de recursos econ&oacute;micos. Ser&iacute;a positivo explorar alternativas legales por medio de las cuales se dieran opciones de compra de vivienda bajo la modalidad de <i>leasing</i> habitacional, a fin de no desperdiciar en arrendamientos los recursos que se asignan a los desplazados por este concepto.</p></li>     <li>    <p>Se hace imperativa la revisi&oacute;n y el redise&ntilde;o de todas las pol&iacute;ticas sociales en t&eacute;rminos generales, toda vez que muchos de los afectados con la crisis econ&oacute;mica del pa&iacute;s est&aacute;n acudiendo a la suplantaci&oacute;n de la condici&oacute;n de desplazado, dado que identifican esto como la &uacute;nica alternativa por medio de la cual pueden ver satisfechos sus derechos y de esta forma perjudican a esta poblaci&oacute;n y var&iacute;an el sistema de indicadores, impidiendo as&iacute; detectar las carencias y la implementaci&oacute;n de acciones.</p></li>     <li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Es preciso que se examine la posibilidad de conformar una UAO en la localidad de Usme, dado que est&aacute; catalogada seg&uacute;n las cifras como una de las localidades de emergencia y ocupa el cuarto lugar de afectaci&oacute;n por esta problem&aacute;tica. La comunidad aclama esta instituci&oacute;n con base en el tama&ntilde;o de la localidad y los asentamientos de familias desplazadas en la periferia, a las que se les hace en extremo complejo acudir a otras localidades como Ciudad Bol&iacute;var o Bosa en busca de la asistencia.</p></li>     <li>    <p>Se hace manifiesto que tanto en la pol&iacute;tica nacional como en la distrital hace falta mucho trabajo, sobre todo en el aspecto relacionado con la estabilizaci&oacute;n socioecon&oacute;mica, toda vez que no se ven avances significativos en la creaci&oacute;n e implementaci&oacute;n de proyectos productivos y la mayor cantidad de recursos se est&aacute;n destinando a la atenci&oacute;n humanitaria de emergencia.</p></li>     <li>    <p>La experiencia del Distrito deja como lecci&oacute;n que en realidad es posible dise&ntilde;ar y tratar de poner en marcha la pol&iacute;tica p&uacute;blica con enfoque de derechos, con esto no quiere decir que el trabajo est&aacute; hecho, es necesario seguir el rastro a los resultados y realizar oportunas retroalimentaciones a fin de redise&ntilde;ar lo necesario e impedir que los esfuerzos presupuestales sean desaprovechados.</p></li>     <li>    <p>Es evidente que el problema de la falta de coordinaci&oacute;n de las instituciones se padece a todo nivel, nacional, distrital y local, por eso para hacerle frente a esta dificultad es preciso contar con herramientas tecnol&oacute;gicas y log&iacute;sticas uniformes, bases de informaci&oacute;n en red, pero sobre todo con comunicaci&oacute;n entre los funcionarios y los voceros de organizaciones sociales que retroalimenten y divulguen sus experiencias a fin de tomar las acciones y los correctivos necesarios de manera oportuna.</p></li>     <li>    <p>Es urgente adem&aacute;s iniciar una labor de capacitaci&oacute;n y sensibilizaci&oacute;n masiva que se haga extensiva no solo a los funcionarios que se desempe&ntilde;an en las entidades que conforman el sistema de atenci&oacute;n, sino tambi&eacute;n a otras autoridades y a la poblaci&oacute;n civil, toda vez que la labor conjunta con la comunidad goza de un efecto multiplicador de impacto que se requiere en casos graves como el del desplazamiento forzado.</p></li>     <li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Es innegable que la gesti&oacute;n participativa de instancias comunitarias es un importante espacio que debe aprovecharse. El trabajo por los derechos humanos exige un esfuerzo constante que debe contrastar la actuaci&oacute;n de los diversos estamentos de la sociedad. El est&iacute;mulo a estos espacios debe provenir de parte de las autoridades p&uacute;blicas, las cuales tienen poder de convocatoria, credibilidad en algunos sectores, como los comit&eacute;s locales de derechos humanos, y el deber de ser multiplicadores de las garant&iacute;as de los individuos y en especial de las v&iacute;ctimas del desplazamiento forzado.</p></li>     <li>    <p>Finalmente es claro que a lo largo del documento se exalta la urgencia de que las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas se encuentren irradiadas por el componente de derechos humanos, sin embargo esta construcci&oacute;n debe hacerse de manera arm&oacute;nica y coordinada, en aras de lograr el correcto aprovechamiento de los esfuerzos gubernamentales, presupuestales y sociales y de perseguir un futuro mejor y m&aacute;s coherente, componente que solamente puede ser alcanzado a trav&eacute;s de una correcta planeaci&oacute;n.</p></li>    </ul> <hr>     <p><b>NOTAS AL PIE</b></p>     <p><sup><a href="#n1" name="1">1</a></sup>. Documento presentado por la Secretar&iacute;a de Gobierno de la Ciudad de Bogot&aacute;, "La acci&oacute;n complementaria del Distrito frente al desplazamiento forzado", septiembre 2005, p. 1.    <br> <sup><a href="#n2" name="2">2</a></sup>. Anteriormente se hac&iacute;an estudios sobre las actuaciones y la gesti&oacute;n de los gobiernos, sin embargo, estos se agotaban en el an&aacute;lisis de las condiciones de seguridad de los Estados, la expansi&oacute;n, las colonizaciones y la gesti&oacute;n misma del imperio. Es as&iacute; como el enfoque social se integra al concepto de pol&iacute;tica p&uacute;blica con el nacimiento del "Welfare State "o Estado de bienestar.    <br> <sup><a href="#n3" name="3">3</a></sup>. Roth Deubel, Andr&eacute;-No&euml;l. Pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, formulaci&oacute;n, implementaci&oacute;n y evaluaci&oacute;n. Ediciones Aurora, p. 25.    <br> <sup><a href="#n4" name="4">4</a></sup>. Ib&iacute;d.    <br> <sup><a href="#n5" name="5">5</a></sup>. Ib&iacute;d., p. 26.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> <sup><a href="#n6" name="6">6</a></sup>. Muller, Pierre. Las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. Traducci&oacute;n de Jean-Fran&ccedil;ois Jolly y Carlos Salazar Vargas. Ediciones Pontificia Universidad Javeriana, agosto 2000, p. 21.    <br> <sup><a href="#n7" name="7">7</a></sup>. Vargas Vel&aacute;squez, Alejo. El Estado y las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. Bogot&aacute;: Almudena Editores, 2001, p. 58.    <br> <sup><a href="#n8" name="8">8</a></sup>. Para citar solo algunas de estas clasificaciones, autores como Luis Fernando Maldonado referencian las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas en dos grandes tendencias interpretativas, haciendo alusi&oacute;n a las clasificaciones escatol&oacute;gicas que privilegian el problema del poder pol&iacute;tico, en la elaboraci&oacute;n de las pol&iacute;ticas, haciendo &eacute;nfasis en los elementos transaccionales de consenso-coerci&oacute;n y hegemon&iacute;a-dominaci&oacute;n que est&aacute;n detr&aacute;s de estas pol&iacute;ticas. En estos enfoques se destacan las corrientes estructuralistas que las clasifican en tres grandes categor&iacute;as: las hegem&oacute;nicas, las transaccionales y las de dominaci&oacute;n.    <br> <sup><a href="#n9" name="9">9</a></sup>. Meny, Ives y Thoenig, Jean Claude. Las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. Barcelona: Ediciones Ariel Ciencia Pol&iacute;tica, 1992, p. 45.    <br> <sup><a href="#n10" name="10">10</a></sup>. A este modelo te&oacute;rico de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas se les conoce como de enfoque neomarxista y neoweberiana.    <br> <sup><a href="#n11" name="11">11</a></sup>. Maldonado G., Luis Fernando. Escritos para el estudio de los derechos humanos. Bogot&aacute;: Defensor&iacute;a del Pueblo, 2000, p. 167.    <br> <sup><a href="#n12" name="12">12</a></sup>. Ib&iacute;d.    <br> <sup><a href="#n13" name="13">13</a></sup>. Galvis Ortiz, Ligia. Comprensi&oacute;n de los derechos humanos. Una visi&oacute;n para el siglo XXI. Bogot&aacute;: Ediciones Aurora, 2003, p. 26.    <br> <sup><a href="#n14" name="14">14</a></sup>. Sistemas Europeo, Africano, Asi&aacute;tico e Interamericano de Derechos Humanos.    <br> <sup><a href="#n15" name="15">15</a></sup>. Galvis Ortiz, Comprensi&oacute;n de los derechos humanos., op. cit., p. 63.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> <sup><a href="#n16" name="16">16</a></sup>. Categor&iacute;a que atiende m&aacute;s a una clasificaci&oacute;n hist&oacute;rica que a un est&aacute;ndar de importancia en el contenido del derecho.    <br> <sup><a href="#n17" name="17">17</a></sup>. Entendida como que unos y otros derechos se deben garantizar en igual medida e intensidad, dado que los unos necesitan de los otros para su adecuada realizaci&oacute;n, tal y como lo anota el Protocolo adicional a la Convenci&oacute;n Americana sobre Derechos Humanos en materia de derechos econ&oacute;micos, sociales y culturales, Protocolo de San Salvador. En su pre&aacute;mbulo al expresar que existe estrecha relaci&oacute;n entre la vigencia de los derechos econ&oacute;micos, sociales y culturales y los derechos civiles y pol&iacute;ticos, por cuanto las diferentes categor&iacute;as de derechos constituyen un todo indisoluble que encuentra su base en el reconocimiento de la dignidad de la persona humana, por lo cual exige una tutela y promoci&oacute;n permanente con el objeto de lograr su plena vigencia, sin que jam&aacute;s pueda justificarse la violaci&oacute;n de unos en aras de la realizaci&oacute;n de los otros.    <br> <sup><a href="#n18" name="18">18</a></sup>. Principio seg&uacute;n el cual los Estados parte del Pacto Internacional de Derechos Econ&oacute;micos, Sociales y Culturales de 1966 deber&aacute;n adoptar todas la medidas tendientes a garantizar estos derechos hasta el m&aacute;ximo de sus recursos, pero no podr&aacute;n tomar medidas que constituyan un retroceso o limite garant&iacute;as previamente reconocidas.    <br> <sup><a href="#n19" name="19">19</a></sup>. El mencionado punto ha sido planteado en reiteradas ocasiones por los organismos internacionales, relatores especiales de las Naciones Unidas e importantes organizaciones no gubernamentales como la Comisi&oacute;n Andina de Juristas, quienes en su &uacute;ltimo encuentro se dedicaron a diagnosticar el componente de derechos humanos en el dise&ntilde;o en implementaci&oacute;n de la pol&iacute;tica p&uacute;blica de pa&iacute;ses como Ecuador, Per&uacute;, Colombia, Bolivia, Chile y Argentina.    <br> <sup><a href="#n20" name="20">20</a></sup>. Roth Deubel, Andr&eacute;-No&euml;l. Discurso sin compromiso: la pol&iacute;tica p&uacute;blica de derechos humanos en Colombia. Bogot&aacute;: Ediciones Aurora, 2006, p. 103.    <br> <sup><a href="#n21" name="21">21</a></sup>. Ver recomendaciones a&ntilde;o 2003, 2004 y 2005 de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, ac&aacute;pite derechos econ&oacute;micos, sociales y culturales.    <br> <sup><a href="#n22" name="22">22</a></sup>. Maldonado G., Escritos para el estudio de los derechos humanos, op. cit., p. 168.    <br> <sup><a href="#n23" name="23">23</a></sup>. Ib&iacute;d., p. 171.    <br> <sup><a href="#n24" name="24">24</a></sup>. El mencionado sustento constitucional se encuentra consagrado en el art&iacute;culo 46 transitorio, seg&uacute;n el cual el Gobierno Nacional pretend&iacute;a poner en funcionamiento, por un per&iacute;odo de cinco a&ntilde;os, un fondo de solidaridad y de emergencia social, adscrito a la Presidencia de la Rep&uacute;blica. A trav&eacute;s del mencionado fondo se buscaba la financiaci&oacute;n de los proyectos de apoyo a los sectores m&aacute;s vulnerables de la poblaci&oacute;n colombiana. El referido fondo deber&iacute;a adem&aacute;s buscar recursos de cooperaci&oacute;n nacional e internacional, hasta el 7 de mayo de 1997, momento en el cual se hizo imperativa la necesidad de dise&ntilde;ar uno nuevo encargado de este tema.    <br> <sup><a href="#n25" name="25">25</a></sup>. Noci&oacute;n contenida en el art&iacute;culo 1&ordm; como "&hellip; toda persona que se ha visto obligada a migrar dentro del territorio nacional abandonando su localidad de residencia o actividades econ&oacute;micas habituales, porque su vida, su integridad f&iacute;sica, su seguridad o libertad personales han sido vulneradas o se encuentran directamente amenazadas&hellip;".    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> <sup><a href="#n26" name="26">26</a></sup>. El art&iacute;culo 3&ordm; de la norma establece que es responsabilidad del Estado colombiano formular las pol&iacute;ticas y adoptar las medidas tendientes a prevenir el desplazamiento forzado, atenci&oacute;n, protecci&oacute;n, consolidaci&oacute;n y estabilizaci&oacute;n socioecon&oacute;mica de los desplazados internos por la violencia.    <br> <sup><a href="#n27" name="27">27</a></sup>. El SINAIPD se encuentra compuesto por la antigua RSS, hoy Acci&oacute;n Social, el Consejo Nacional de Pol&iacute;tica y Plan Nacional, los comit&eacute;s de atenci&oacute;n a la poblaci&oacute;n desplazada y vulnerable por el conflicto, las ONG internacionales y entidades privadas de atenci&oacute;n a la poblaci&oacute;n desplazada por la violencia, las mesas de trabajo permanentes y las unidades de atenci&oacute;n y orientaci&oacute;n a la poblaci&oacute;n desplazada.    <br> <sup><a href="#n28" name="28">28</a></sup>. Balance de la pol&iacute;tica p&uacute;blica de prevenci&oacute;n, protecci&oacute;n y atenci&oacute;n al desplazamiento forzado en Colombia agosto 2002-agosto 2004.    <br> <sup><a href="#n29" name="29">29</a></sup>. Art&iacute;culo 1&ordm;, numeral 3&ordm; de la Ley 812 del 2003, Diario Oficial a&ntilde;o CXXXIX. N&ordm; 45231. 27 de junio del 2003, p. 19.    <br> <sup><a href="#n30" name="30">30</a></sup>. Departamento Nacional de Planeaci&oacute;n. Bases del Plan Nacional de Desarrollo 2002-2006. Bogot&aacute;: Imprenta Nacional, p. 82.    <br> <sup><a href="#n31" name="31">31</a></sup>. Consultor&iacute;a para los Derechos Humanos.    <br> <sup><a href="#n32" name="32">32</a></sup>. Seg&uacute;n informes de la Contralor&iacute;a de Bogot&aacute;, llegan aproximadamente 20 familias desplazadas por d&iacute;a a la capital, abarcando as&iacute; en ella un 13% de la poblaci&oacute;n desplazada.    <br> <sup><a href="#n33" name="33">33</a></sup>. Meta 17%, Tolima 16%, Cundinamarca 11%, Caquet&aacute; 5,9%.    <br> <sup><a href="#n34" name="34">34</a></sup>. Ley 387 de 1997, Ley 386 de 1997, Decreto 2467 del 2005.    <br> <sup><a href="#n35" name="35">35</a></sup>. Consejo de Bogot&aacute;. Acuerdo 119 del 2004. Plan de desarrollo econ&oacute;mico, social y de obras p&uacute;blicas para Bogot&aacute;, D.C. 2004-2008. Bogot&aacute; sin indeferencia un compromiso social contra la pobreza y la exclusi&oacute;n. 3 de junio 2004.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> <sup><a href="#n36" name="36">36</a></sup>. El eje social, en primera medida, propone la creaci&oacute;n de condiciones para el efectivo ejercicio de los derechos econ&oacute;micos, sociales y culturales, que es precisamente el tema de nuestro estudio en la breve mirada que se est&aacute; haciendo del plan. El fundamento del eje es mejorar la calidad de vida, reduciendo la pobreza y la inequidad, mediante el impulso de acciones integrales en salud, educaci&oacute;n, cultura y recreaci&oacute;n; atacando la pobreza, la exclusi&oacute;n y el hambre de la poblaci&oacute;n bogotana.    <br> <sup><a href="#n37" name="37">37</a></sup>. El eje urbano regional persigue la consolidaci&oacute;n de una ciudad para los bogotanos que permita su desarrollo pero sin dejar de lado la importancia de los derechos de las personas que la habitan.    <br> <sup><a href="#n38" name="38">38</a></sup>. Busca el desarrollo de una institucionalidad p&uacute;blica y una organizaci&oacute;n ciudadana que propicie y dinamice una cultura de reconciliaci&oacute;n, solidaridad, inclusi&oacute;n, participaci&oacute;n, responsabilidad y corresponsabilidad, respeto por la vida, los derechos humanos, la justicia, la seguridad, la participaci&oacute;n y el control social, como instrumentos para las acciones civiles contra la violencia, de tal manera que la acci&oacute;n ciudadana y la gesti&oacute;n p&uacute;blica sean impulso y escuela para la reconciliaci&oacute;n de los colombianos y las colombianas.    <br> <sup><a href="#n39" name="39">39</a></sup>. Documento de la Alcald&iacute;a Mayor de Bogot&aacute;, Alcald&iacute;a Mayor de Medell&iacute;n y Agencia de la ONU para los refugiados (ACNUR). Iniciativas para fortalecer las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de atenci&oacute;n al desplazamiento interno-Acuerdo de voluntades planes integrales de atenci&oacute;n a la poblaci&oacute;n desplazada: Bogot&aacute; y Medell&iacute;n. Bogot&aacute;: Ediciones Antropos, julio 2005, p. 23.    <br> <sup><a href="#n40" name="40">40</a></sup>. Se cont&oacute; con la participaci&oacute;n de los y las alcaldesas de la ciudad de Bogot&aacute;, Medell&iacute;n, Cali, Cartagena, Bucaramanga, Malambo, Soledad, Vistahermosa, Bello, Gir&oacute;n y Floridablanca.    <br> <sup><a href="#n41" name="41">41</a></sup>. Es importante tener en cuenta que el PIU se encuentra tambi&eacute;n dise&ntilde;ado en la ciudad de Medell&iacute;n, de tal forma que las ciudades de Bogot&aacute; y Medell&iacute;n se convierten en las pioneras en el tema de atenci&oacute;n a la poblaci&oacute;n desplazada, de acuerdo con los lineamientos de la Sentencia T-025 del 2004 de la honorable Corte Constitucional.    <br> <sup><a href="#n42" name="42">42</a></sup>. Alcald&iacute;a Mayor de Bogot&aacute;. Plan de atenci&oacute;n integral a la poblaci&oacute;n desplazada: hacia la consolidaci&oacute;n de la restituci&oacute;n de derechos. Bogot&aacute;: Ediciones Antropos, junio 2005, p. 35.    <br> <sup><a href="#n43" name="43">43</a></sup>. Se realizaron para esto tres mesas de trabajo: mesa 1-Prevenci&oacute;n y protecci&oacute;n, mesa 2-Atenci&oacute;n humanitaria de emergencia y mesa 3-Estabilizaci&oacute;n socioecon&oacute;mica. Dichas mesas se llevaron a cabo entre el 23, 24, 29 y 30 de junio y 1&ordm; y 2 de julio del 2004.    <br> <sup><a href="#n44" name="44">44</a></sup>. Alcald&iacute;a Mayor de Bogot&aacute; y Secretar&iacute;a de Gobierno. Documento interno de la UAID. Bogot&aacute;.    <br> <sup><a href="#n45" name="45">45</a></sup>. Secretar&iacute;a de Gobierno y Alcald&iacute;a Mayor de Bogot&aacute;. Documento interno "Acci&oacute;n complementaria del Distrito frente al desplazamiento forzado. Bogot&aacute;, 2004.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> <sup><a href="#n46" name="46">46</a></sup>. Ib&iacute;d.    <br> <sup><a href="#n47" name="47">47</a></sup>. Ib&iacute;d.    <br> <sup><a href="#n48" name="48">48</a></sup>. Labor realizada por la Personer&iacute;a Distrital en asocio con la Universidad del Rosario y su l&iacute;nea de investigaci&oacute;n en Derechos Humanos, proyecto liderado por Beatriz Londo&ntilde;o Toro-Universidad del Rosario.    <br> <sup><a href="#n49" name="49">49</a></sup>. Informaci&oacute;n extractada del documento La acci&oacute;n complementaria del distrito frente al desplazamiento forzado, emitido por la Secretar&iacute;a de Gobierno, Bogot&aacute;, 2005.    <br> <sup><a href="#n50" name="50">50</a></sup>. Fuente: diagn&oacute;stico elaborado por los miembros del Comit&eacute; de DDHH de la localidad de Usme, junio 2004, dentro del proyecto de fortalecimiento de los comit&eacute;s locales de DDHH, organizado por la Personer&iacute;a Distrital de Bogot&aacute;. En la mesa de trabajo participaron los principales l&iacute;deres comunales.    <br> <sup><a href="#n51" name="51">51</a></sup>. Afirmaci&oacute;n extractada del diagn&oacute;stico realizado el d&iacute;a 25 de junio del 2004 con los miembros del Comit&eacute; Local de Derechos Humanos de Usme en la Universidad del Rosario, dentro del marco del proyecto de "Fortalecimiento a los comit&eacute;s locales de derechos humanos", financiado por la Personer&iacute;a de Bogot&aacute;.    <br> <sup><a href="#n52" name="52">52</a></sup>. Fuente: Reuni&oacute;n del &uacute;ltimo Comit&eacute; Local de Usme de DDHH, realizada el martes 8 de noviembre del 2005.    <br> <sup><a href="#n53" name="53">53</a></sup>. Entrevista realizada a Luis Alberto Medina, funcionario de Acci&oacute;n Social de apoyo en la localidad de Usme.    <br> <sup><a href="#n54" name="54">54</a></sup>. Informaci&oacute;n recaudada de la entrevista realizada a Patricia Rodr&iacute;guez, coordinadora operativa del COL de Usme, y a Andrea Algarra, gestora del proyecto en el Hospital de Usme.    <br> <sup><a href="#n55" name="55">55</a></sup>. Enti&eacute;ndase por esta la conformada por las instituciones y las organizaciones no gubernamentales presentes en la localidad de Usme, CADEL, DABS, Hospital de Usme, ICBF, Fundaci&oacute;n "Pepazo" y Fundaci&oacute;n Sanville, Acci&oacute;n Social, Col- Usme.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> <sup><a href="#n56" name="56">56</a></sup>. Roth Deubel, Andr&eacute;-No&euml;l. Discurso sin compromiso: la pol&iacute;tica p&uacute;blica de derechos humanos en Colombia. Bogot&aacute;: Ediciones Aurora, 2006, p. 151.    <br> <sup><a href="#n57" name="57">57</a></sup>. La financiaci&oacute;n de este proyecto provino de los recursos de MDS y USAID.</p> <hr>     <p><b>BIBLIOGRAF&Iacute;A</b></p>     <!-- ref --><p>1. Abramovich, V&iacute;ctor. <i>Los derechos sociales como derechos exigibles.</i> Madrid: Editorial Trotta, 2002.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000286&pid=S0124-0579200700030000900001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>2. ACNUR. <i>Balance de la pol&iacute;tica p&uacute;blica de prevenci&oacute;n, protecci&oacute;n y atenci&oacute;n al desplazamiento interno forzado en Colombia, agosto de 2002-agosto de 2004</i>. Bogot&aacute;, diciembre 2004.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000288&pid=S0124-0579200700030000900002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>3. Alcald&iacute;a Mayor de Bogot&aacute; y Secretar&iacute;a de Gobierno. <i>Antecedentes y caracterizaci&oacute;n de la situaci&oacute;n actual del desplazamiento en Bogot&aacute;.</i> Bogot&aacute;, 2004.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000290&pid=S0124-0579200700030000900003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>4. ____, <i>Documento interno "Acci&oacute;n complementaria del Distrito frente al desplazamiento forzado"</i>. Bogot&aacute;, 2004.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000292&pid=S0124-0579200700030000900004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>5. ____, <i>Documento interno de la UAID</i>. Bogot&aacute;, 2003.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000294&pid=S0124-0579200700030000900005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>6. Alcald&iacute;a Mayor de Bogot&aacute;, Alcald&iacute;a Mayor de Medell&iacute;n y Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR). <i>Iniciativas para fortalecer las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de atenci&oacute;n al desplazamiento interno-Acuerdo de voluntades planes integrales de atenci&oacute;n a la poblaci&oacute;n desplazada: Bogot&aacute; y Medell&iacute;n</i>. Bogot&aacute;: Ediciones Antropos, julio 2005.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000296&pid=S0124-0579200700030000900006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>7. Alcald&iacute;a Mayor de Bogot&aacute;. <i>Plan de atenci&oacute;n integral a la poblaci&oacute;n desplazada: hacia la consolidaci&oacute;n de la restituci&oacute;n de derechos</i>. Bogot&aacute;: Ediciones Antropos, junio 2005.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000298&pid=S0124-0579200700030000900007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>8. CODHES y UNICEF. <i>Un pa&iacute;s que huye en una naci&oacute;n fragmentada</i>. Bogot&aacute;, 2003.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000300&pid=S0124-0579200700030000900008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>9. Comisi&oacute;n Andina de Juristas. <i>El enfoque de los derechos humanos en las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas</i>. Lima, 2004.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000302&pid=S0124-0579200700030000900009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>10. Consejo de Bogot&aacute;. <i>Acuerdo 4 de 1995</i>. Bogot&aacute;, 1995.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000304&pid=S0124-0579200700030000900010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>11. ____, <i>Acuerdo 119 del 2004. Plan de desarrollo econ&oacute;mico, social y de obras p&uacute;blicas para Bogot&aacute;, D.C. 2004-2008. Bogot&aacute; sin indiferencia un compromiso social contra la pobreza y la exclusi&oacute;n</i>. Bogot&aacute;, 3 junio 2004.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000306&pid=S0124-0579200700030000900011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>12. Defensor&iacute;a del Pueblo. <i>Evaluaci&oacute;n de la pol&iacute;tica p&uacute;blica en el proceso de restablecimiento de la poblaci&oacute;n desplazada desde un enfoque de derechos humanos</i>. Bogot&aacute;, 2002.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000308&pid=S0124-0579200700030000900012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>13. ____, <i>Los derechos humanos de las mujeres en situaci&oacute;n de desplazamiento.</i> Bogot&aacute;, septiembre 2004.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000310&pid=S0124-0579200700030000900013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>14. Departamento Nacional de Planeaci&oacute;n. <i>Bases del Plan Nacional de Desarrollo 2002-2006</i>. Bogot&aacute;: Imprenta Nacional, 2004.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000312&pid=S0124-0579200700030000900014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>15. Diario Oficial a&ntilde;o CXXXIX. N&ordm; 45231. 27 de junio del 2003. <i>Ley 812 del 2003, Plan de Desarrollo Nacional, hacia un Estado comunitario.</i> Bogot&aacute;, 2003.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000314&pid=S0124-0579200700030000900015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>16. Fundaci&oacute;n Menonita Colombiana para el Desarrollo. <i>IV Encuentro de la Mesa de Trabajo Bogot&aacute; sobre Desplazamiento Interno</i>. Bogot&aacute;: Editorial C&oacute;dice Ltda., 2004.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000316&pid=S0124-0579200700030000900016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>17. Galvis Ortiz, Ligia. <i>Comprensi&oacute;n de los derechos humanos; una visi&oacute;n para el siglo XXI</i>. Bogot&aacute;: Ediciones Aurora, 2&ordf; edici&oacute;n, 2003.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000318&pid=S0124-0579200700030000900017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>18. Laguado Duca, Arturo. <i>La pol&iacute;tica social desde la Constituci&oacute;n de 1991. &iquest;Una d&eacute;cada perdida?</i> Bogot&aacute;: Centro Editorial Universidad Nacional de Colombia, 2004.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000320&pid=S0124-0579200700030000900018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>19. Londo&ntilde;o Toro, Beatriz. "Bogot&aacute; una ciudad receptora de migrantes y desplazados con graves carencia en materia de recursos y de institucionalidad para garantizarles sus derechos". En: <i>Revista Estudios Sociojur&iacute;dicos</i>, Universidad del Rosario, vol. 6, abril 2004.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000322&pid=S0124-0579200700030000900019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>20. ____, <i>Derechos humanos de la poblaci&oacute;n desplazada en Colombia; balances y perspectivas</i>. Bogot&aacute;: Centro Editorial Universidad del Rosario, septiembre 2005.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000324&pid=S0124-0579200700030000900020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>21. ____, <i>Fortalecimiento de los comit&eacute;s locales de derechos humanos.</i> Bogot&aacute;: Universidad del Rosario, MSD, 2003.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000326&pid=S0124-0579200700030000900021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>22. Maldonado Guerrero, Luis Fernando y S&aacute;nchez Ricardo. <i>Escritos para el estudio de los derechos humanos</i>. Bogot&aacute;: Defensor&iacute;a del Pueblo, agosto 2000.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000328&pid=S0124-0579200700030000900022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>23. ____, <i>Derechos humanos en Colombia: del reconocimiento a la aplicaci&oacute;n.</i> Bogot&aacute;: Colecci&oacute;n de Estudios Pol&iacute;ticos, Pontificia Universidad Javeriana, Defensor&iacute;a del Pueblo, 1999.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000330&pid=S0124-0579200700030000900023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>24. Meny, Ives y Thoenig, Jean Claude. <i>Las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas</i>. Traducci&oacute;n de Francisco Morata. Barcelona: Ediciones Ariel Ciencia Pol&iacute;tica, 1992.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000332&pid=S0124-0579200700030000900024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>25. Muller, Pierre. <i>G&eacute;nesis y fundamento del an&aacute;lisis de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas.</i> Bogot&aacute;: Innovar, 1998.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000334&pid=S0124-0579200700030000900025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>26. ____, <i>Las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas</i>. Bogot&aacute;: Pontificia Universidad Javeriana, 2002.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000336&pid=S0124-0579200700030000900026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>27. Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. <i>Informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre la situaci&oacute;n de los derechos humanos y el derecho internacional humanitario en Colombia. Del 1&ordm; de enero al 31 de diciembre del 2003</i>. Bogot&aacute;: marzo 2004.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000338&pid=S0124-0579200700030000900027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>28. ____, <i>Compilaci&oacute;n de instrumentos internacionales</i>. Bogot&aacute;, 2003.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000340&pid=S0124-0579200700030000900028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>29. ____, <i>Recomendaciones y compromisos-Colombia 2005</i>. Mayo 2005.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000342&pid=S0124-0579200700030000900029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>30. Roth Deubel, Andr&eacute;-No&euml;l. <i>Pol&iacute;ticas p&uacute;blicas: formulaci&oacute;n, implementaci&oacute;n y evaluaci&oacute;n</i>. Bogot&aacute;: Ediciones Aurora, 1&ordf; edici&oacute;n, 2&ordf; reimpresi&oacute;n, 2004.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000344&pid=S0124-0579200700030000900030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>31. ____, <i>Discurso sin compromiso: la pol&iacute;tica p&uacute;blica de derechos humanos en Colombia</i>. Bogot&aacute;: Ediciones Aurora, marzo 2006.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000346&pid=S0124-0579200700030000900031&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>32. Salazar Vargas, Carlos. "Las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. Nuevas perspectivas de an&aacute;lisis". En: <i>Revista Ciencia Pol&iacute;tica</i>, N&ordm; 38, primer trimestre de 1995.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000348&pid=S0124-0579200700030000900032&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>33. Sarmiento Anzola, Libardo. <i>Propuestas para avanzar en la construcci&oacute;n de la democracia</i>. Bogot&aacute;: Ediciones Fundaci&oacute;n Social, 1992.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000350&pid=S0124-0579200700030000900033&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>34. Thoenig, Jean Claude. <i>El an&aacute;lisis de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas o &iquest;c&oacute;mo toma decisiones el gobierno?</i> Traducci&oacute;n de Carlos Salazar Vargas. Bogot&aacute;: Ediciones Universidad Javeriana, 1994.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000352&pid=S0124-0579200700030000900034&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>35. Vargas Vel&aacute;squez, Alejo. <i>El Estado y las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas</i>. Bogot&aacute;: Almudena Editores, 1999.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000354&pid=S0124-0579200700030000900035&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p> </font>      ]]></body><back>
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