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</front><body><![CDATA[  <font face="Verdana" size="3">    <p align="center"><b>    <br>POL&Iacute;TICA MONETARIA Y POL&Iacute;TICA FISCAL</b></p></font>     <p>    <br></p> <font face="Verdana" size="2">     <p align="center"><b>MONETARY AND FISCAL POLICY</b></p>     <p>    <br></p>     <p align="center">de Antonio Erias Rey y Jos&eacute; Manuel S&aacute;nchez Santos, Madrid, Ediciones Pir&aacute;mide, 1998, 350 p&aacute;ginas.</p>     <p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>    <br></p>     <p><i>Luc&iacute;a Montoya de Restrepo</i>*</p>     <p> * Profesora de la Universidad Externado de Colombia.</p> <hr>     <p align="justify">    <br>Para alguien que, como yo, ha dictado durante varios a&ntilde;os el curso de pol&iacute;tica monetaria con el enfoque normativo tradicional, la lectura del texto fue un estimulante encuentro con una visi&oacute;n de la teor&iacute;a de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica mucho m&aacute;s rica en elementos para enfrentar una de las preguntas claves de la teor&iacute;a econ&oacute;mica: &iquest;c&oacute;mo es el proceso de toma de decisiones de los agentes econ&oacute;micos?</p>     <p align="justify">La introducci&oacute;n del libro no es tan s&oacute;lo una excelente s&iacute;ntesis de los temas que se estudian sino una presentaci&oacute;n muy pedag&oacute;gica de los conceptos b&aacute;sicos del enfoque institucional, que ilustra claramente la forma como &eacute;stos se aplican en el an&aacute;lisis del proceso de elaboraci&oacute;n de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica.</p>     <p align="justify">A lo largo de todo el texto se evidencia la clara intenci&oacute;n de establecer un contraste con la &oacute;ptica tradicional, tanto en lo que se refiere al realismo de los supuestos acerca del car&aacute;cter y el comportamiento de quienes dise&ntilde;an las pol&iacute;ticas y de los agentes privados, como en lo que respecta al papel de las instituciones en la determinaci&oacute;n de esos comportamientos. Y con ese prop&oacute;sito, los autores demuestran con insistencia que el an&aacute;lisis es m&aacute;s realista cuando se acepta que quienes dise&ntilde;an las pol&iacute;ticas son grupos con funciones objetivo diferentes de acuerdo con la parcela de pol&iacute;tica econ&oacute;mica que controlan o con sus preferencias pol&iacute;ticas, que cuando se suponen planificadores sociales representativos cuyo &uacute;nico objetivo es maximizar una funci&oacute;n de bienestar social perfectamente definida.</p>     <p align="justify">Se insiste adem&aacute;s en la necesidad de reconocer e incluir en el an&aacute;lisis la heterogeneidad de los agentes y de los grupos econ&oacute;micos, no s&oacute;lo en cuanto a las preferencias sino en cuanto al poder para influir en el proceso de dise&ntilde;o y ejecuci&oacute;n de las pol&iacute;ticas. Y el an&aacute;lisis de los procesos de elaboraci&oacute;n de pol&iacute;ticas y del comportamiento de los agentes econ&oacute;micos se aproxima a&uacute;n m&aacute;s a lo que sucede en la realidad cuando se tiene en cuenta de modo expl&iacute;cito el car&aacute;cter bidireccional de las relaciones entre autoridades econ&oacute;micas y agentes privados, y el papel de las instituciones en la formaci&oacute;n de los incentivos que gobiernan el comportamiento de ambos grupos.</p>     <p align="justify">Cuando el estudio del proceso de implementaci&oacute;n de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica y de sus efectos tiene en cuenta los elementos anteriores, es necesario reconocer que existen dos tipos de restricciones –pol&iacute;ticas y de credibilidad– adicionales a las restricciones tecnol&oacute;gicas y de recursos de los an&aacute;lisis tradicionales. Por esa raz&oacute;n, las herramientas anal&iacute;ticas m&aacute;s apropiadas para llevar a cabo este tipo de an&aacute;lisis son la teor&iacute;a de juegos y las contribuciones de la teor&iacute;a de las expectativas racionales.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Una vez establecidas esas premisas anal&iacute;ticas y metodol&oacute;gicas, el libro –haciendo honor a su nombre– se dedica a estudiar las consecuencias de las restricciones de credibilidad sobre la pol&iacute;tica monetaria y de las restricciones de &iacute;ndole pol&iacute;tica sobre la pol&iacute;tica fiscal, tanto en lo que se refiere al dise&ntilde;o de las pol&iacute;ticas como en cuanto a su eficacia.</p>     <p align="justify"><b>L<small>A POL&Iacute;TICA MONETARIA Y LAS RESTRICCIONES DE CREDIBILIDAD</small></b></p>     <p align="justify">En el estudio de la pol&iacute;tica monetaria, la primera parte se dedica a demostrar por qu&eacute; existen restricciones de credibilidad en la formulaci&oacute;n de pol&iacute;ticas y medidas espec&iacute;ficas; y el an&aacute;lisis gira en torno de un concepto fundamental: la inconsistencia din&aacute;mica de los planes &oacute;ptimos<a href="#1" name="n1"><sup>1</sup></a>. &iquest;Por qu&eacute; la autoridad monetaria tiende a apartarse de los planes previamente anunciados? La respuesta de los autores combina dos elementos: el car&aacute;cter secuencial del proceso de instrumentaci&oacute;n de la pol&iacute;tica monetaria y la posibilidad de aprovechar los <i>trade off</i> entre inflaci&oacute;n y desempleo, cuya combinaci&oacute;n produce sorpresas inflacionarias. Si frente a esta situaci&oacute;n los agentes econ&oacute;micos perciben que la autoridad de pol&iacute;tica tiene un incentivo que lo puede hacer desviar de la senda anunciada previamente, surgen los problemas de credibilidad.</p>     <p align="justify">De modo que la mejor soluci&oacute;n institucional al problema de credibilidad de la pol&iacute;tica monetaria es un banco central independiente con un objetivo claro y expl&iacute;cito de estabilidad de precios a largo plazo. La independencia y la claridad de los objetivos de esa instituci&oacute;n llevan a que los agentes econ&oacute;micos perciban que la funci&oacute;n objetivo del banco central da mayor peso e importancia al control de la inflaci&oacute;n de lo que le dar&iacute;an el gobierno o los &oacute;rganos legislativos, pues esos grupos tienen claros incentivos para utilizar la pol&iacute;tica monetaria con fines pol&iacute;ticos.</p>     <p align="justify">Los autores no limitan el an&aacute;lisis de las restricciones de credibilidad de la pol&iacute;tica monetaria al &aacute;mbito nacional, tambi&eacute;n consideran la esfera internacional y muestran que los mercados financieros hoy, con las recientes transformaciones ligadas a los desarrollos tecnol&oacute;gicos y las pol&iacute;ticas de desregulaci&oacute;n, desempe&ntilde;an un papel esencial que a&uacute;n no ha sido suficientemente valorado por la teor&iacute;a tradicional. Las pol&iacute;ticas monetarias nacionales que no son cre&iacute;bles por los mercados financieros son castigadas con primas de riesgo que se reflejan en tasas de inter&eacute;s y tasas de cambio m&aacute;s altas.</p>     <p align="justify">Teniendo en cuenta estas circunstancias, los cap&iacute;tulos dedicados al tema monetario hacen &eacute;nfasis en la naturaleza estrat&eacute;gica de las relaciones entre la autoridad monetaria y los agentes privados –especialmente los mercados financieros– y en demostrar que las restricciones de credibilidad dan lugar a pol&iacute;ticas monetarias sub&oacute;ptimas.</p>     <p align="justify">Esta nueva manera de enfocar el proceso de dise&ntilde;o de la pol&iacute;tica monetaria implica, entre otras cosas, que las expectativas y su proceso de formaci&oacute;n son un aspecto esencial del an&aacute;lisis, puesto que los problemas de credibilidad aparecen cuando los agentes esperan que las autoridades de pol&iacute;tica no cumplan los planes ni logren las metas trazadas. Por esta raz&oacute;n, la bondad de los instrumentos ya no se puede juzgar considerando &uacute;nicamente su estabilidad y su adecuaci&oacute;n con respecto a las metas, sino que tambi&eacute;n es necesario evaluar su poder de se&ntilde;alizaci&oacute;n, es decir, su capacidad para dar las se&ntilde;ales que el Banco Central realmente se propone en el corto y el largo plazo.</p>     <p align="justify">El nuevo e importante papel que se atribuye a las expectativas supone de manera impl&iacute;cita que la eficacia de una estrategia monetaria no depende tan s&oacute;lo de su solidez t&eacute;cnica; tambi&eacute;n depende de la forma como la autoridad monetaria la presenta a los agentes econ&oacute;micos. El reconocimiento de la importancia de las expectativas permite adem&aacute;s entender por qu&eacute; los mercados financieros, con su capacidad para convertir en forma cada vez m&aacute;s r&aacute;pida sus expectativas en decisiones, son decisivos para determinar el grado de eficacia de la pol&iacute;tica.</p>     <p align="justify">Desde esta perspectiva anal&iacute;tica, es obvio entonces que la reputaci&oacute;n del Banco Central tiene gran influencia en los mecanismos de transmisi&oacute;n de la pol&iacute;tica monetaria. La credibilidad en su fidelidad al objetivo de la estabilidad de precios a largo plazo lleva a que los agentes valoren las decisiones de la autoridad monetaria de tal manera que se reducen los costos de la pol&iacute;tica monetaria y se agilizan los mecanismos de transmisi&oacute;n.</p>     <p align="justify"><b>L<small>A POL&Iacute;TICA FISCAL Y LAS RESTRICCIONES POL&Iacute;TICAS</small></b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">As&iacute; como las restricciones de credibilidad contribuyen a explicar por qu&eacute; las pol&iacute;ticas monetarias resultan sub&oacute;ptimas, las restricciones pol&iacute;ticas son fundamentales para explicar las pol&iacute;ticas fiscales sub&oacute;ptimas. La segunda parte del libro se dedica a estudiar ese tema.</p>     <p align="justify">El an&aacute;lisis parte del reconocimiento que el proceso de dise&ntilde;o de la pol&iacute;tica fiscal es en realidad un proceso pol&iacute;tico. Desde este punto de vista, los agentes que toman las decisiones de pol&iacute;tica fiscal act&uacute;an guiados por dos m&oacute;viles: maximizar su popularidad y satisfacer las preferencias de sus votantes, lo que equivale a reconocer que el proceso electoral y los partidos pol&iacute;ticos influyen de manera inevitable en la orientaci&oacute;n de la pol&iacute;tica fiscal.</p>     <p align="justify">Un corolario impl&iacute;cito en esta perspectiva es que el tama&ntilde;o del d&eacute;ficit fiscal y la forma de financiarlo tienen determinantes pol&iacute;ticos, es decir, las decisiones en esta materia tienen en cuenta algunas consideraciones de car&aacute;cter estrat&eacute;gico, entre ellas la b&uacute;squeda de la elecci&oacute;n o reelecci&oacute;n de la autoridad o grupo encargado de la pol&iacute;tica fiscal o el &aacute;nimo de condicionar las pol&iacute;ticas tributarias y de gasto del gobierno siguiente.</p>     <p align="justify">Por otra parte, en un an&aacute;lisis que pretende ser m&aacute;s realista que los de tipo convencional, es evidente que, adem&aacute;s de las motivaciones pol&iacute;ticas mencionadas, existen otros elementos no econ&oacute;micos que pueden influir en la viabilidad de una reforma de saneamiento fiscal, como el dise&ntilde;o institucional de las entidades que intervienen en la gesti&oacute;n de la deuda p&uacute;blica, la votaci&oacute;n con que un gobierno haya resultado elegido o el peso del ministro de Hacienda en el gobierno. Como sabemos, estos elementos no se consideran en la teor&iacute;a tradicional de los d&eacute;ficit p&uacute;blicos basada en el principio del <i>tax smoothing</i> (distensi&oacute;n fiscal).</p>     <p align="justify">En los modelos basados en esta teor&iacute;a, las variaciones de la deuda p&uacute;blica obedecen a choques que afectan el producto y las finanzas del gobierno. En otras palabras, las ca&iacute;das transitorias de la actividad econ&oacute;mica dan lugar a aumentos de la deuda como uno de los medios para mantener o aumentar el nivel de gasto p&uacute;blico en presencia de una reducci&oacute;n de los impuestos. Sin embargo, los autores del libro muestran que la trayectoria del d&eacute;ficit p&uacute;blico de muchos pa&iacute;ses no se ajusta a esa hip&oacute;tesis y que se gana poder explicativo introduciendo los elementos de orden pol&iacute;tico.</p>     <p align="justify">El libro culmina con un cap&iacute;tulo sobre la relaci&oacute;n entre la pol&iacute;tica monetaria y la pol&iacute;tica fiscal. En esta materia aporta un elemento novedoso: la demostraci&oacute;n de que un d&eacute;ficit creciente, sin importar que sea financiado con emisi&oacute;n o con deuda, termina induciendo una pol&iacute;tica monetaria acomodaticia. Una senda fiscal que se traduzca en un coeficiente deuda/PIB que despierte recelo en los agentes econ&oacute;micos genera expectativas que desatan presiones inflacionarias y devaluacionistas. Las expectativas vuelven a aparecer como un elemento esencial en el proceso de formulaci&oacute;n de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica y en el an&aacute;lisis de sus efectos sobre el comportamiento de los agentes.</p>     <p align="justify">Pese a que el principal prop&oacute;sito del libro es hacer un contraste te&oacute;rico entre la &oacute;ptica tradicional con la nueva perspectiva y mostrar lo que &eacute;sta &uacute;ltima representa como teor&iacute;a positiva de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica, tambi&eacute;n propone algunas recomendaciones de pol&iacute;tica y analiza los pros y los contras de las distintas opciones. Adem&aacute;s de los aportes sobre la naturaleza estrat&eacute;gica de las relaciones entre las autoridades econ&oacute;micas y los agentes privados y entre agrupaciones de las mismas autoridades econ&oacute;micas, cabe destacar el an&aacute;lisis de los diversos tipo de asimetr&iacute;as: temporales, de informaci&oacute;n, de interpretaci&oacute;n, de valoraci&oacute;n, etc&eacute;tera. En el aspecto normativo, los autores resaltan algunos elementos que permiten o hacen necesario replantear los debates sobre credibilidad, flexibilidad, reglas, discrecionalidad, ambig&uuml;edad y transparencia.</p>     <p align="justify">En cuanto a las deficiencias del texto, la m&aacute;s notoria se encuentra en el cap&iacute;tulo sexto, ‘Pol&iacute;tica fiscal y d&eacute;ficit p&uacute;blico&rsquo;, no s&oacute;lo porque se aparta del enfoque institucional que sirve de eje a todos los dem&aacute;s cap&iacute;tulos, sino porque contiene afirmaciones que s&oacute;lo son v&aacute;lidas aceptando supuestos muy restrictivos que no se hacen expl&iacute;citos. Pero &eacute;ste es s&oacute;lo un punto gris dentro de un todo en el que predominan la claridad y el rigor de la exposici&oacute;n y la combinaci&oacute;n del an&aacute;lisis conceptual con casos concretos de dise&ntilde;o y aplicaci&oacute;n de pol&iacute;ticas. Infortunadamente, los estudios de caso que se citan hacen referencia a pa&iacute;ses europeos o a los Estados Unidos, pero ninguno a Latinoam&eacute;rica.</p>     <p align="justify">Tambi&eacute;n vale la pena resaltar la extensa bibliograf&iacute;a que incluye obras de autores que desde hace bastante tiempo mostraron las ventajas y bondades de esta mirada interdisciplinaria de la econom&iacute;a, as&iacute; como los mejores representantes del enfoque institucional y de la escuela de la elecci&oacute;n p&uacute;blica. No s&oacute;lo incluye autores norteamericanos sino tambi&eacute;n europeos, y dentro de ellos, muchos espa&ntilde;oles cuyos textos no son muy conocidos entre nosotros.</p>     <p align="justify">Pese a todos los m&eacute;ritos del texto en menci&oacute;n y del enfoque que propone, surgen algunas inquietudes sobre la posibilidad de utilizaci&oacute;n de uno y otro.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En cuanto al enfoque, existe una limitaci&oacute;n metodol&oacute;gica para verificar y validar sus supuestos o sus conclusiones: la dificultad para encontrar o construir variables <i>proxy</i> que permitan incorporar todos los elementos pol&iacute;ticos e institucionales pertinentes en un modelo econom&eacute;trico definido. El libro sugiere algunos indicadores que permiten subsanar esta dificultad al tiempo que se&ntilde;ala sus limitaciones. Adem&aacute;s, la evidencia emp&iacute;rica de algunos pa&iacute;ses de la OCDE que se utiliza para respaldar algunas de las hip&oacute;tesis b&aacute;sicas no es concluyente. &Eacute;se es el caso, por ejemplo, de las encuestas realizadas en varios pa&iacute;ses europeos para validar la hip&oacute;tesis de que los agentes conocen las preferencias de la autoridad de pol&iacute;tica o que pueden llegar a conocerlas mediante un proceso de aprendizaje, una hip&oacute;tesis fundamental en los modelos del ciclo pol&iacute;tico econ&oacute;mico.</p>     <p align="justify">En cuanto al texto, y desde el punto de vista de quien dicta un curso sobre pol&iacute;tica monetaria, vale la pena hacer unas breves consideraciones.</p>     <p align="justify">El libro no se podr&iacute;a utilizar como texto en un curso de pregrado pues s&oacute;lo puede ser aprovechado por quien ya tiene una formaci&oacute;n b&aacute;sica en la materia. Pero es &uacute;til como referencia para enriquecer el curso: aportando elementos para la discusi&oacute;n de los supuestos de los modelos tradicionales y enriqueciendo la bibliograf&iacute;a sobre los temas institucionales que de todas maneras deben formar parte del curso, como por ejemplo, en el caso de la banca central. Este tema casi siempre se incluye en los cursos de pol&iacute;tica monetaria, en los que por lo general se hace &eacute;nfasis en los instrumentos que el banco utiliza y en su eficacia para el logro de los objetivos. El cap&iacute;tulo del libro que se ocupa de este tema presenta un excelente an&aacute;lisis del papel del banco central y, de manera coherente con el enfoque adoptado, se concentra en aspectos como la credibilidad, la independencia y los problemas de coordinaci&oacute;n con los responsables de otras &aacute;reas de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica. Esta parte es un excelente complemento de la bibliograf&iacute;a usual y permite que los estudiantes aprecien cr&iacute;ticamente las discusiones entre grupos de decisi&oacute;n que en el pa&iacute;s se conciben como islotes separados que se recriminan mutuamente.</p>     <p align="justify">Por otra parte, desde el punto de vista estrictamente pedag&oacute;gico, hay elementos que nos obligan a los profesores a cuestionar la manera como presentamos los temas. Normalmente hablamos de relaciones entre variables y no de relaciones entre agentes econ&oacute;micos; mostramos c&oacute;mo reacciona un indicador cuando se modifica otro, en lugar de referirnos a las reacciones de un grupo ante las decisiones de otro grupo. Esta forma de exposici&oacute;n, repetida en todos los cursos, va dejando en la mente del estudiante una idea mecanicista de los procesos econ&oacute;micos y de la forma como se dise&ntilde;a la pol&iacute;tica p&uacute;blica. El enfoque que acabamos de presentar, que analiza el proceso de dise&ntilde;o y ejecuci&oacute;n de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica como un juego (no cooperativo, la mayor&iacute;a de las veces), obliga a conceder toda la importancia que se merece al car&aacute;cter de los agentes y a las relaciones entre ellos.</p>     <p align="justify">La posibilidad de introducir elementos pol&iacute;ticos e institucionales en nuestros cursos da mayor realismo a los an&aacute;lisis, lo que dicho sea de paso responde a una petici&oacute;n generalizada de los estudiantes. Pero a la vez nos plantea varios retos y mayor exigencia y rigor. Entre ellos, lograr el equilibrio adecuado entre abstracci&oacute;n y realismo. En ese sentido, el intento de incorporar m&aacute;s elementos para representar todo el panorama puede dificultar en vez de facilitar la comprensi&oacute;n de los fen&oacute;menos fundamentales. El otro peligro es la posibilidad de que el entusiasmo por las luces que arroja esta visi&oacute;n interdisciplinaria de la econom&iacute;a deje en los estudiantes la sensaci&oacute;n de que ‘todo es institucional&rsquo;, y que, por lo tanto, las medidas que buscan resolver los desequilibrios macroecon&oacute;micos pueden ser sustituidas por la arquitectura institucional.</p>     <p align="justify">El enfoque que se adopta en el texto muestra que el proceso de elaboraci&oacute;n de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica es m&aacute;s complejo de lo que se suele pensar y que sus resultados son m&aacute;s inciertos. Pero como afirman sus autores</p>     <blockquote>    <p align="justify">no cabe sorprenderse de la ausencia de soluciones definitivas que pueda detectarse en algunas de las conclusiones a la hora de examinar los efectos de determinadas medidas de pol&iacute;tica econ&oacute;mica o las relaciones causales entre algunas variables econ&oacute;micas. Esta caracter&iacute;stica no es algo exclusivo de la ciencia econ&oacute;mica, pues incluso en la din&aacute;mica cl&aacute;sica y en la f&iacute;sica cu&aacute;ntica, que tantas veces se emplean como arquetipo de ciencias exactas, las leyes fundamentales expresan probabilidades, no certidumbres (p&aacute;g. 30).</p> </blockquote>     <p align="justify"><b>    <br>NOTAS AL PIE </b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><a href="#n1" name="1">1</a>. El plan &oacute;ptimo para el per&iacute;odo t + j dise&ntilde;ado en el momento t es diferente del plan &oacute;ptimo para ese per&iacute;odo en el momento t + j.</p> </font>      ]]></body>
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