<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0124-5996</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista de Economía Institucional]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev.econ.inst.]]></abbrev-journal-title>
<issn>0124-5996</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Externado de Colombia]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0124-59962003000100004</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[CAMBIOS INSTITUCIONALES EN LA ECONOMÍA RUSA: DE LAS REFORMAS DE MERCADO A LA CONSOLIDACIÓN MONETARIA]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[INSTITUTIONAL CHANGES OF THE RUSSIAN ECONOMY: FROM MARKET POLICIES TO MONETARY CONSOLIDATION]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pla Julián]]></surname>
<given-names><![CDATA[Isabel]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad de Valencia  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
<country>España</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>15</day>
<month>06</month>
<year>2003</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>15</day>
<month>06</month>
<year>2003</year>
</pub-date>
<volume>5</volume>
<numero>8</numero>
<fpage>66</fpage>
<lpage>91</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0124-59962003000100004&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0124-59962003000100004&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0124-59962003000100004&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[La principal característica del proceso de transición de una economía planificada a una economía de mercado en Rusia es el uso generalizado del trueque. Las empresas recurren a las transacciones no monetarias para superar la carencia de medios de pago y como medio para evitar el pago de impuestos y reducir las obligaciones fiscales. El uso del trueque es un mecanismo racional de protección y supervivencia para enfrentar las reformas de mercado y aprovechar la redes heredadas del período de planificación centralizada. El funcionamiento no monetario de la economía tiene altos costos y las reformas se concentraron en la consolidación monetaria pero sin el éxito esperado, porque las políticas del Estado no eran creíbles y porque los arquitectos de la reforma no previeron el surgimiento de un nuevo tipo de empresas propias del período de transición.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The main characteristic of the transition from a planned to a market economy in Russia has been the barter economy. Firms are using non-monetary transactions as a result of the scarcity of the means of payment and as a means to avoid taxes and reduce fiscal obligations. The barter economy is a rational mechanism of survival and protection from new market reforms, and for taking advantage of the networks inheritated from the centralized period. This non-monetary functioning of the Russian economy has increased the costs of the economic system and new market economy reforms concentrated on monetary consolidation haven’t produced the expected results, because public polices were not credible and policy makers didn’t anticipate the appearance of new firms in the transition period.]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[transición económica]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[mercados monetarios]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[economía de trueque]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[economic transition]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[monetary markets]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[barter economy]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[  <font face="Verdana" size="3">     <p align="center">    <br><b>CAMBIOS INSTITUCIONALES EN LA ECONOM&Iacute;A RUSA: DE LAS REFORMAS DE MERCADO A LA CONSOLIDACI&Oacute;N MONETARIA </b></p></font> <font face="Verdana" size="2">     <p>    <br></p>     <p align="center"><b>INSTITUTIONAL CHANGES OF THE RUSSIAN ECONOMY: FROM MARKET POLICIES TO MONETARY CONSOLIDATION</b></p>     <p>    <br>    <br></p>     <p><i>Isabel Pla Juli&aacute;n*</i></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">* Doctora en econom&iacute;a y profesora titular de la Universidad de Valencia, Espa&ntilde;a; Campus dels Tarongers, Avgda. dels Tarongers; <a href="mailto:isabel.pla@uv.es">isabel.pla@uv.es</a> Fecha de recepci&oacute;n: 28 de febrero de 2002, fecha de aceptaci&oacute;n: 10 de diciembre de 2002.</p> <hr align="JUSTIFY">     <p align="justify"><b>RESUMEN</b></p>     <p align="justify">[Palabras clave: transici&oacute;n econ&oacute;mica, mercados monetarios, econom&iacute;a de trueque, JEL: E42, L22, P26, P39]</p>     <p align="justify">La principal caracter&iacute;stica del proceso de transici&oacute;n de una econom&iacute;a planificada a una econom&iacute;a de mercado en Rusia es el uso generalizado del trueque. Las empresas recurren a las transacciones no monetarias para superar la carencia de medios de pago y como medio para evitar el pago de impuestos y reducir las obligaciones fiscales. El uso del trueque es un mecanismo racional de protecci&oacute;n y supervivencia para enfrentar las reformas de mercado y aprovechar la redes heredadas del per&iacute;odo de planificaci&oacute;n centralizada. El funcionamiento no monetario de la econom&iacute;a tiene altos costos y las reformas se concentraron en la consolidaci&oacute;n monetaria pero sin el &eacute;xito esperado, porque las pol&iacute;ticas del Estado no eran cre&iacute;bles y porque los arquitectos de la reforma no previeron el surgimiento de un nuevo tipo de empresas propias del per&iacute;odo de transici&oacute;n.</p>     <p align="justify"><b>ABSTRACT</b></p>     <p align="justify">[Key words: economic transition, monetary markets, barter economy, JEL: E42, L22, P26, P39]</p>     <p align="justify">The main characteristic of the transition from a planned to a market economy in Russia has been the barter economy. Firms are using non-monetary transactions as a result of the scarcity of the means of payment and as a means to avoid taxes and reduce fiscal obligations. The barter economy is a rational mechanism of survival and protection from new market reforms, and for taking advantage of the networks inheritated from the centralized period. This non-monetary functioning of the Russian economy has increased the costs of the economic system and new market economy reforms concentrated on monetary consolidation haven&rsquo;t produced the expected results, because public polices were not credible and policy makers didn&rsquo;t anticipate the appearance of new firms in the transition period.</p>     <p align="justify"></p> <hr align="JUSTIFY">     <p align="justify">    <br>En Rusia, la transici&oacute;n de una econom&iacute;a de planificaci&oacute;n central a una econom&iacute;a de mercado exig&iacute;a establecer las condiciones necesarias para transformar la gesti&oacute;n empresarial, uno de cuyos elementos vitales era la privatizaci&oacute;n de las empresas estatales. No obstante, era obvio que las esperanzas de una transformaci&oacute;n del sistema econ&oacute;mico, luego de m&aacute;s de seis d&eacute;cadas de econom&iacute;a planificada, no se cumplir&iacute;an sin algunos cambios en el &aacute;mbito microecon&oacute;mico. El mero cambio ex&oacute;geno de la estructura legal de propiedad –es decir, de una regla formal– sin que los gestores de las empresas asimilaran el cambio y sin transformar las reglas informales existentes ser&iacute;a est&eacute;ril, pues la interacci&oacute;n entre reglas formales e informales condiciona el &eacute;xito o el fracaso de la transformaci&oacute;n de cualquier sistema econ&oacute;mico.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Pese a que la privatizaci&oacute;n impuso una estructura de propiedad predominantemente privada, la conservaci&oacute;n de las estructuras de propiedad interna –debido ante todo a la continuidad de los directores tradicionales– ha reproducido las reglas informales heredadas del sistema de planificaci&oacute;n centralizada –centradas en la “&eacute;tica de negocios”– que facilitan la supervivencia de las empresas a trav&eacute;s de fuentes descentralizadas de laxitud. Aunque las empresas estatales se privatizaron, han reproducido “mecanismos paternalistas” para adaptarse al nuevo entorno econ&oacute;mico y superar las restricciones financieras impuestas por la privatizaci&oacute;n.</p>     <p align="justify">En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, las empresas rusas, especialmente en el sector industrial, han cambiado <i>de facto </i> la forma de operar, para protegerse de las reglas del mercado m&aacute;s que para adherirse a ellas. En Rusia ha surgido un nuevo tipo de funcionamiento econ&oacute;mico, caracter&iacute;stico del proceso de transici&oacute;n, en el que reglas y criterios ficticios determinan el &eacute;xito y el fracaso de las organizaciones econ&oacute;micas; a&uacute;n los precios son ficticios pues nadie paga en efectivo ni a tiempo, las deudas mutuas se reproducen y no se pueden cancelar en un plazo razonable; los salarios son anunciados pero no pagados, y as&iacute; sucesivamente. Esta situaci&oacute;n genera ingresos ilusorios o “virtuales” que, como contrapartida, producen obligaciones fiscales pendientes por negocios realizados a precios distintos de los del mercado, lo que lleva a una situaci&oacute;n de permanente desequilibrio financiero.</p>     <p align="justify">Las empresas han eludido las reformas macroecon&oacute;micas orientadas a crear una econom&iacute;a de mercado con diferentes estrategias de supervivencia centradas en una gesti&oacute;n de corto plazo que acumula deudas interempresariales, salariales, fiscales y bancarias. La acumulaci&oacute;n de deudas –es decir, la falta de pagos generalizada– altera la forma de pago de las transacciones econ&oacute;micas a medida que se va extendiendo a la totalidad del sistema econ&oacute;mico. Tambi&eacute;n utilizan instrumentos no monetarios para expandir su restricci&oacute;n presupuestal; as&iacute; eluden el efecto de la liberalizaci&oacute;n de los precios y las restricciones de efectivo y de cr&eacute;dito.</p>     <p align="justify">En Rusia ha surgido un fen&oacute;meno propio de la transici&oacute;n. Todas las empresas recurren cada vez m&aacute;s a las transacciones no monetarias para llevar a cabo su actividad productiva. Una peculiaridad de la transici&oacute;n rusa es la escasa monetizaci&oacute;n de los intercambios econ&oacute;micos y, en especial, la proliferaci&oacute;n de los intercambios no monetarios en forma de trueque, es decir, “mercanc&iacute;a-mercanc&iacute;a”, que es la m&aacute;s utilizada. El trueque es el rasgo caracter&iacute;stico de la econom&iacute;a rusa desde 1992.</p>     <p align="justify">El presente art&iacute;culo explica c&oacute;mo se ha desarrollado un mecanismo de supervivencia que, ante las dificultades financieras que las empresas deben enfrentar luego de la privatizaci&oacute;n, les permite eludirlas mediante intercambios no monetarios. El funcionamiento no monetario de la econom&iacute;a rusa, que se ha impuesto progresivamente, obliga a que las reformas para establecer una econom&iacute;a de mercado se centren en las pol&iacute;ticas de consolidaci&oacute;n monetaria.</p>     <p align="justify">En primer lugar, definimos y hacemos una tipolog&iacute;a de las transacciones de trueque. Luego, describimos su alcance y su evoluci&oacute;n, mostramos c&oacute;mo se utilizan, valoramos su alcance, diferenciamos sectores y ramas productivas, y comentamos las caracter&iacute;sticas de las empresas. En tercer lugar, analizamos los principales actores econ&oacute;micos del trueque. Las causas que aducen las empresas rusas para utilizar formas contractuales en forma de trueque ocupan el cuarto lugar. Despu&eacute;s, estudiamos el mecanismo de reproducci&oacute;n de las relaciones no monetarias para entender c&oacute;mo se extienden progresivamente los intercambios no monetarios a las esferas de producci&oacute;n y de consumo, y por qu&eacute; el Estado contribuye a su persistencia y a su reproducci&oacute;n. En las conclusiones valoramos las consecuencias de los intercambios no monetarios.</p>     <p align="justify"><b>DEFINICI&Oacute;N Y TIPOLOG&Iacute;A DEL TRUEQUE</b></p>     <p align="justify">Una de las principales peculiaridades de la transici&oacute;n de la econom&iacute;a rusa es la difusi&oacute;n de las transacciones de trueque (o <i>barter, </i> el t&eacute;rmino ingl&eacute;s que los rusos utilizan para referirse a ellas<sup><a href="#1">1</a><a name="n1"></a></sup>) (Aukutsionek, 1997). Este mecanismo de coordinaci&oacute;n act&uacute;a como alternativa al mercado. Las principales diferencias entre el trueque y el mercado consisten, por un lado, en que en el trueque los intercambios son f&iacute;sicos y no recurren a las relaciones monetarias mercantiles. En las operaciones de trueque se adquieren unidades de diferentes bienes, a trav&eacute;s de transacciones directas para obtener los productos deseados, o mediante un acto de intercambio ulterior. En este caso, las transacciones f&iacute;sicas sustituyen al dinero como medio de intercambio, el cual es necesario para obtener objetos cuantificables en el intercambio directo (Polanyi, Arensberg y Pearson, 1976).</p>     <p align="justify">Por otro lado, en el mercado predominan las instituciones de intercambio mientras que el trueque se basa en la reciprocidad, es decir, requiere instituciones que persuadan a los actores econ&oacute;micos a hacer acuerdos impl&iacute;citos basados en la confianza y en los favores rec&iacute;procos (Prendergast y Stole, 2000).</p>     <p align="justify">Hay varias maneras de clasificar el trueque. En primer lugar, seg&uacute;n el n&uacute;mero de transacciones necesarias para cancelar un intercambio podemos diferenciar entre <i>trueque directo (o bilateral)</i> y <i>trueque indirecto (o multilateral)</i>. En el trueque bilateral, las transacciones se cancelan entre dos empresas, mientras que en el trueque multilateral intervienen m&aacute;s intermediarios.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En segundo lugar, si el intercambio es f&iacute;sico o recurre a un intercambio monetario parcial podemos diferenciar entre <i>trueque puro (o incondicional)</i> y <i>trueque mixto (o condicional)</i>. Los intercambios mixtos son una variante del trueque multilateral y su finalidad es obtener dinero en efectivo.</p>     <p align="justify">En el <i> trueque directo o bilateral </i> l os intercambios directos son “mercanc&iacute;a-mercanc&iacute;a”, la transacci&oacute;n es entre dos partes y finaliza con el intercambio de dos mercanc&iacute;as, cada una de las cuales es necesaria para la parte contratante contraria.</p>     <p align="justify">En el <i>trueque indirecto o multilateral </i> l os intercambios indirectos son “mercanc&iacute;a-mercanc&iacute;a-mercanc&iacute;a”, la transacci&oacute;n econ&oacute;mica no es bilateral (como en el caso anterior, en el que dos agentes econ&oacute;micos se ponen de acuerdo y finaliza el intercambio) sino multilateral: la transacci&oacute;n inicial requiere nuevas transacciones con otros agentes econ&oacute;micos hasta obtener la mercanc&iacute;a buscada, momento en el que concluye el intercambio. Las transacciones indirectas son t&iacute;picas en el mecanismo de trueque, por el cual se debe recurrir a un elevado n&uacute;mero de transacciones multilaterales con diferentes agentes econ&oacute;micos para obtener el bien deseado. As&iacute; aumenta el costo de oportunidad, tanto en t&eacute;rminos del tiempo que se gasta en la b&uacute;squeda de los agentes econ&oacute;micos que se beneficien mutuamente con los intercambios<sup><a name="n2"></a><a href="#2">2</a></sup> como en t&eacute;rminos del incremento del n&uacute;mero de intermediarios.</p>     <p align="justify">El trueque indirecto o multilateral tiende a reducir la efectividad de los mecanismos que velan por el cumplimiento de los contratos pues, a diferencia del trueque directo o bilateral, en el que hay una finalidad directa (quid pro quo) en cada intercambio y se puede hacer un contrato escrito para cada transacci&oacute;n, en aqu&eacute;l el intercambio es secuencial, no simult&aacute;neo. Esto tiene dos consecuencias. Primera, la ausencia de un quid pro quo en cada intercambio hace muy dif&iacute;cil redactar contratos formales. Segunda, el car&aacute;cter secuencial del comercio eleva la probabilidad de que &eacute;ste se paralice, lo que aumenta la incertidumbre de este tipo de intercambios. Ambos efectos llevan a que las transacciones dependan de los mecanismos de cumplimiento de los contratos extralegales, los cuales a su vez conservan los lazos comerciales existentes. La confianza juega un papel muy importante y, por ende, las relaciones de trueque son muy dependientes de los v&iacute;nculos hist&oacute;ricos heredados de la era sovi&eacute;tica (Hendley, Ickes, Murrell y Ryterman, 1997).</p>     <p align="justify">Los intercambios de trueque no usan el rublo como unidad de cuenta (referente para establecer el valor de un bien) sino que emplean otros par&aacute;metros, como la utilidad que reporta la mercanc&iacute;a que se entrega o la posibilidad de intercambiar la mercanc&iacute;a que se recibe por otra que tenga utilidad directa. Por ello, su costo de oportunidad es mayor que el de los intercambios monetarios, por cuanto estos &uacute;ltimos, que usan dinero con unidad de cuenta, simplifican el intercambio. En los intercambios de trueque, sobre todo en los indirectos, las transacciones econ&oacute;micas se complican por no ser monetarias, hasta que se encuentra finalmente un contratante para el cual el intercambio supone un beneficio.</p>     <p align="justify">El trueque multilateral puede ser un sustituto del cr&eacute;dito comercial y del cr&eacute;dito bancario en la medida en que sea una forma equivalente de aportar cr&eacute;dito a las empresas. Si el bien es de utilidad directa para la empresa que lo recibe en pago por la mercanc&iacute;a entregada, ese pago es inmediato. Pero si el bien no es de utilidad directa para la empresa, &eacute;sta deber&aacute; transferirlo hasta transformarlo en un instrumento de pago efectivo. Existen tres posibles alternativas para ello: 1) venderlo directamente a cambio de dinero en efectivo, 2) utilizarlo para cancelar obligaciones fiscales o deudas salariales en t&eacute;rminos f&iacute;sicos o, 3) volverlo a intercambiar hasta obtener un bien con utilidad directa.</p>     <p align="justify">Excepto en el primer caso, el proveedor transfiere un bien en concepto de pago. Commander y Mumssen (1998) afirman que esto equivale a un cr&eacute;dito que la empresa transfiere a otras organizaciones econ&oacute;micas o agentes sociales como sus trabajadores, las empresas clientes y proveedoras o el gobierno.</p>     <p align="justify">El trueque multilateral se puede conformar ex ante si las empresas en cuesti&oacute;n pactan una transacci&oacute;n econ&oacute;mica cruzada. Por lo general, &eacute;sta se organiza en funci&oacute;n del inter&eacute;s indirecto de cada empresa por las diferentes mercanc&iacute;as, esto es, que sean “mercanc&iacute;as puente” para obtener otras por las que tengan inter&eacute;s inmediato. Pero tambi&eacute;n se puede realizar de manera obligada, ex post, como consecuencia de la estructura de deuda de las diferentes empresas. De modo que una empresa se puede ver obligada a hacer operaciones de trueque no con la empresa con la que pact&oacute; voluntariamente el intercambio al comienzo sino con las empresas deudoras de la misma, con las cuales no tiene ninguna relaci&oacute;n comercial previa.</p>     <p align="justify">En el <i>trueque puro o incondicional </i> s&oacute;lo se intercambian bienes, sin usar instrumentos monetarios como compensaci&oacute;n. En los <i>intercambios mixtos o trueque condicional </i> se intercambian mercanc&iacute;as con transferencia de ciertas sumas de dinero, es decir, hay una parte que no es trueque. Estas transferencias pueden cubrir una parte o la totalidad del intercambio y se pueden hacer en diferentes momentos, sin que est&eacute;n formalmente conectadas con el intercambio realizado. Aunque estas operaciones no se deben considerar estrictamente como trueque –pues incluyen transacciones monetarias–, los participantes en el intercambio as&iacute; las consideran pues est&aacute;n m&aacute;s interesados en adquirir la mercanc&iacute;a que tiene la otra parte que en venderla. En este sentido, el trueque condicional es una transacci&oacute;n que solo se puede realizar cuando ambas partes est&aacute;n interesadas ex ante en la mercanc&iacute;a de la parte contraria. En este tipo de trueque, los instrumentos monetarios se usan exclusivamente como compensaci&oacute;n para completar el valor real de la transacci&oacute;n. As&iacute; mismo, por consideraciones fiscales y argumentando la carencia de dinero en efectivo, ninguno de los socios quiere figurar como comprador real de la mercanc&iacute;a (Aukutsionek, 1997).</p>     <p align="justify">Los intercambios mixtos del tipo “mercanc&iacute;a-mercanc&iacute;a-dinero” son siempre indirectos. Entre los mecanismos de intercambio directos (mercanc&iacute;a-mercanc&iacute;a) y los mecanismos indirectos (mercanc&iacute;a-mercanc&iacute;a-mercanc&iacute;a) hay un mecanismo intermedio que permite obtener dinero en efectivo recurriendo a una mercanc&iacute;a que no es directamente necesaria. Este es el caso de los pagos en especie, que proliferan en la econom&iacute;a rusa y que han surgido a causa de la penuria de liquidez a la que est&aacute;n sometidos los agentes econ&oacute;micos. Estos pagos en especie no son l&iacute;quidos y obligan a que la parte receptora los transforme en dinero a trav&eacute;s de transacciones sucesivas.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Uno de los casos m&aacute;s ilustrativos es el de <i>los pagos de salarios en especie </i> que reciben los trabajadores de algunas empresas, por dos razones. Primera, las empresas que no tienen liquidez suficiente para pagar salarios monetarios se ven obligadas a pagarlos con su propia producci&oacute;n. Los trabajadores deben transformar esa mercanc&iacute;a en dinero, buscando a otra parte que est&eacute; interesada en la mercanc&iacute;a y les ofrezca dinero a cambio. En los casos m&aacute;s desfavorables, los trabajadores deben recurrir a numerosas transacciones para transformar esa mercanc&iacute;a en dinero<sup><a href="#3">3</a><a name="n3"></a></sup> (Linz y Krueger, 1998).</p>     <p align="justify">Segunda, algunos trabajadores reciben parte del salario en especie, no porque la empresa carezca de liquidez sino porque as&iacute; puede eludir el pago de sus obligaciones fiscales. Como las empresas rusas deben pagar un impuesto basado en la masa de salarios pagados, suelen pagar una parte en especie para reducir la base impositiva (L&oacute;pez-Claros y Alexashenko, 1998). Esta forma de pago est&aacute; tan extendida que se diferencia entre el salario oficial (<i>viedomost)</i> o declarado –publicado en las listas oficiales de salario m&iacute;nimo (seg&uacute;n las categor&iacute;as del puesto de trabajo o del sector econ&oacute;mico)– y el salario del “sobre” (<i>convert)</i>, el salario no declarado (Charles y McLure, 1995).</p>     <p align="justify">El salario no declarado adopta diversas formas seg&uacute;n el receptor. Si lo reciben los trabajadores sin responsabilidad en las empresas, cubre una parte y a veces la totalidad del salario y, por lo general, se entrega en productos de la empresa. Cuando estos no son de utilidad directa para los trabajadores, se deben transformar en efectivo mediante la venta o el canje en transacciones de trueque. Si los receptores son directivos de las empresas, toma el car&aacute;cter de “salario extra” y adopta diferentes formas, como alojamiento gratuito en vacaciones o servicios m&eacute;dicos gratuitos<sup><a href="#4">4</a><a name="n4"></a></sup>. Como en este caso se entregan servicios de uso final no se requiere transformarlos en dinero efectivo, en la medida que no sean objeto de reventa.</p>     <p align="justify">Las transacciones de trueque tienen varias ventajas frente al cr&eacute;dito comercial. Primera, permiten cancelar las deudas entregando bienes y servicios; as&iacute; se elude el riesgo de incumplimiento de los cr&eacute;dito comerciales entre empresas. Segunda, en un contexto donde los derechos de propiedad no est&aacute;n claramente delimitados, los derechos de los acreedores no est&aacute;n garantizados porque la aplicaci&oacute;n de la legislaci&oacute;n de la bancarrota no es efectiva y existen graves problemas de liquidez; es racional, entonces, aceptar pagos en especie y otros instrumentos no monetarios de pago antes que esperar los pagos en efectivo a mediano plazo. Tercera, los intercambios de trueque evitan la p&eacute;rdida de valor real de los cr&eacute;ditos interempresariales por cobrar acumulados en un contexto inflacionario –especialmente si se tiene en cuenta el retraso de las transacciones econ&oacute;micas en Rusia (Commander y Mumssen, 1998).</p>     <p align="justify"><b>EVOLUCI&Oacute;N Y ALCANCE DEL TRUEQUE</b></p>     <p align="justify">En t&eacute;rminos generales, el trueque es el rasgo caracter&iacute;stico de la econom&iacute;a rusa desde 1992. Seg&uacute;n las estimaciones realizadas por el Russian Economic Barometer (REB) (<a href="#t1">tabla 1</a>), el trueque ha aumentado notablemente entre 1992 y 1998. Mientras que en diciembre de 1992 s&oacute;lo representaba el 6% del total de los intercambios comerciales, en agosto de 1998 alcanz&oacute; el pico con el 54% del total de los intercambios<sup><a name="n5"></a><a href="#5">5</a></sup>.</p>     <p align="justify"><a name="t1"></a>Tabla 1     <br> Evoluci&oacute;n del uso del trueque     <br> (% del volumen total de transacciones econ&oacute;micas)</p>     <p align="justify"><img src="/img/revistas/rei/v5n8/v5n8a4t1.jpg">     ]]></body>
<body><![CDATA[<br><font size="1">Fuente: C&aacute;lculos propios con datos del Russian Economic Barometer (2000).</font></p>     <p align="justify">Sin embargo, desde septiembre de 1998 ha comenzado a decrecer y en agosto de 2000 s&oacute;lo representaba el 21%. Este declive se inici&oacute; luego de la crisis financiera de agosto de 1998 y est&aacute; ligado al aumento de la liquidez empresarial ocasionada por los cambios de los precios relativos dom&eacute;sticos y la rebaja del precio de los productos importados. Una clara evidencia de esta mejora de la liquidez empresarial es el aumento del n&uacute;mero de empresas que se declaran en condiciones financieras “buenas” o “normales”, que pas&oacute; del 16% del total de empresas industriales en septiembre de 1998 al 58% en agosto de 2000 (REB, 2000). En cuanto al uso del trueque, se estima que s&oacute;lo el 9% del total de empresas rusas no lo utiliza. De las restantes, el 25% lo usa en menos del 30% de los intercambios comerciales, el 33% entre un 30 y un 70% de sus intercambios, y otro 25% en m&aacute;s del 70% (Rozanova, 1998).</p>     <p align="justify">Adem&aacute;s, el uso del trueque es proporcional al tama&ntilde;o de la empresa: las empresas m&aacute;s grandes lo utilizan m&aacute;s que las peque&ntilde;as (Poser, 1998), por dos razones. Primera, parecen existir econom&iacute;as de escala en el uso del trueque (Carlin, Fries, Schaffer y Seabright, 2000). Segunda, las grandes empresas son menos propensas a tomar riesgos y consideran que las transacciones de trueque son m&aacute;s seguras que las monetarias. A medida que ha avanzado la transici&oacute;n econ&oacute;mica y el entorno econ&oacute;mico en que las empresas desarrollan su actividad productiva se ha tornado m&aacute;s incierto, el uso del trueque ha aumentado, especialmente en las grandes empresas (Rozanova, 1998).</p>     <p align="justify">Predomina el trueque puro, que ha cobrado mayor importancia en los &uacute;ltimos a&ntilde;os con la difusi&oacute;n de las operaciones de trueque. Pas&oacute; as&iacute; del 53% del total de operaciones de trueque en enero de 1995 al 64% en enero de 1997 (Aukutsionek, 1998). Si diferenciamos entre empresas que utilizan el trueque de manera residual (menos del 5% de las ventas), las que lo utilizan menos que el promedio (entre el 5 y el 20% de las de ventas), las que lo usan igual que el promedio (entre el 20 y el 40% o entre el 50 y el 60%, seg&uacute;n la &eacute;poca del a&ntilde;o) y las que se sit&uacute;an por encima de la media, constatamos que el trueque puro predomina en las empresas que usan el trueque en mayor proporci&oacute;n y que esta tendencia es creciente entre 1995 y 1997.</p>     <p align="justify">Como se ve en la <a href="#t2">tabla 2</a>, entre 1995 y 1997 el trueque puro representaba entre el 36 y el 48% del total para las empresas que lo usan en forma residual, entre el 49 y el 55% para las que lo usan m&aacute;s que el promedio y entre el 73 y el 84% para las que lo usan en mayor proporci&oacute;n. Por sectores de actividad, el trueque se usa en mayor medida en la agricultura (52,3% del total de intercambios en 1999), la industria (19,4%) y los servicios (11,85%). El mayor uso en el sector agrario se debe a que sus productos sirven para hacer diversas compensaciones no monetarias, como el pago de impuestos o de energ&iacute;a (Carlin, Fries, Schaffer y Seabright, 2000).</p>     <p align="justify">De acuerdo con el tipo de bienes, el trueque puro se concentra en los sectores productores de bienes intermedios, en los que representaba el 72% del total de operaciones de trueque en enero de 1997. Luego en el sector de bienes de inversi&oacute;n, con el 67%, y por &uacute;ltimo en el sector de bienes de consumo, con el 54% del total (Aukutsionek, 1998).</p>     <p align="justify"><a name="t2"></a>Tabla 2     <br>Transacciones de trueque puro en las empresas industriales     <br>(Cifras a enero de cada a&ntilde;o)</p>     <p align="justify"><img src="/img/revistas/rei/v5n8/v5n8a4t2.jpg">     ]]></body>
<body><![CDATA[<br><font size="1">Fuente: Aukutsionek (1998).</font></p>     <p align="justify">En el sector industrial, la estructura de intercambios de trueque es muy heterog&eacute;nea seg&uacute;n la rama productiva. Como se observa en la <a href="#t3">tabla 3</a>, las ramas que m&aacute;s han usado el trueque en promedio desde 1992 son la metal&uacute;rgica y la de materiales para construcci&oacute;n. En 1997, esta &uacute;ltima fue la que m&aacute;s lo utiliz&oacute;, en el 59% del total de los intercambios. La metal&uacute;rgica, que ocup&oacute; un lugar destacado en 1994 y 1995, con el 32 y el 37% respectivamente, en 1996 y 1997 ocup&oacute; el segundo lugar, con el 47 y el 56% del total de intercambios. La petroqu&iacute;mica fue la rama que m&aacute;s lo utiliz&oacute; en 1993, con un 21% de los intercambios, pero en 1997 se situ&oacute; en el tercer lugar, con el 52%. Despu&eacute;s se encuentran las ramas en las que representa entre el 30% y el 50%: por orden de importancia, la energ&iacute;a el&eacute;ctrica, la industria maderera y papelera, la industria ligera, la de maquinaria y la petrol&iacute;fera.</p>     <p align="justify">La industria de alimentos es la que lo ha utilizado en menor medida en todo el per&iacute;odo, apenas en una cuarta parte de sus intercambios. Este menor uso obedece, sin duda, a las caracter&iacute;sticas de sus operaciones, pues sus productos son m&aacute;s perecederos que los de las dem&aacute;s ramas (Linz y Krueger, 1998).</p>     <p align="justify"><a name="t3"></a>Tabla 3     <br>Uso del trueque por ramas productivas     <br>(Porcentaje)</p>     <p align="justify"><img src="/img/revistas/rei/v5n8/v5n8a4t3.jpg">&nbsp;      <br><font size="1">*Los datos son &uacute;nicamente para la segunda mitad del a&ntilde;o.     <br>Fuente: elaboraci&oacute;n propia a partir de los datos de Aukutsionek (1997).</font></p>     <p align="justify">En cuanto al uso de los productos obtenidos en operaciones de trueque, la intensidad del trueque muestra un alto grado de correlaci&oacute;n con el empleo de los productos. Las empresas destinan los bienes que obtienen en esas operaciones a los siguientes usos: producci&oacute;n, consumo, reventa y nuevas operaciones de trueque. Esta estructura de usos es muy diferenciada seg&uacute;n el grado de uso del trueque (<a href="#t4">tabla 4</a>).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En las empresas donde es residual, los bienes obtenidos se emplean, en su mayor parte (70-75%), en la producci&oacute;n. Luego se destinan al consumo<a name="n6"></a><sup><a href="#6">6</a></sup> y a la esfera social (alrededor de un 15%). Por &uacute;ltimo, a la reventa en nuevas operaciones de trueque (alrededor de un 12%). En las que lo utilizan menos que el promedio disminuye el uso para las necesidades de la producci&oacute;n y se incrementa la reventa. Las empresas que lo utilizan igual que el promedio los destinan m&aacute;s a la producci&oacute;n que a la reventa, pues les es igualmente dif&iacute;cil vender sus propios productos que los que reciben en trueque. Se incrementa, por tanto, la proporci&oacute;n de trueque puro con respecto al trueque total –cerca del 50%– y se produce un ligero incremento del empleo en operaciones de trueque. Por &uacute;ltimo, a medida que las empresas usan m&aacute;s el trueque disminuye el uso de los bienes en la producci&oacute;n y se incrementa su empleo en nuevas operaciones de trueque.</p>     <p align="justify">Seg&uacute;n estas evidencias, una &uacute;nica empresa puede seguir cuatro etapas en el uso del trueque. En la primera, lo usa de manera residual, menos del 5% de sus ventas totales. En la segunda, lo usa en mayor medida, entre el 5 y 20% de las ventas, pero inferior a la media. En la tercera, el uso es cercano al promedio, entre el 20 y el 40% del volumen de ventas. En la cuarta es mayor del 50% de las ventas.</p>     <p align="justify"><a name="t4"></a>Tabla 4     <br>Uso de los productos recibidos en trueque e incidencia del trueque</p>     <p align="justify"><img src="/img/revistas/rei/v5n8/v5n8a4t4.jpg">&nbsp;     <br><font size="1">Fuente: Aukutsionek (1998).</font></p>     <p align="justify">En la primera etapa, el trueque se usa b&aacute;sicamente para las necesidades de la producci&oacute;n. En la segunda, este uso decrece y aumenta el trueque destinado a obtener bienes para revender. En la tercera aumenta el uso para las necesidades de la producci&oacute;n y disminuye la reventa; adem&aacute;s, hay un incremento relativo del retrueque –trueque secundario o multilateral–, pues a medida que aumenta el volumen de operaciones de trueque es m&aacute;s probable que se tenga que recurrir a nuevas operaciones de trueque para conseguir el cliente y el producto deseados; no obstante, el mayor uso general del trueque en la econom&iacute;a complica los intercambios econ&oacute;micos. En la cuarta etapa, el trueque destinado a la producci&oacute;n pierde intensidad y los dem&aacute;s usos siguen este orden de importancia: retrueque, reventa y consumo. Por una raz&oacute;n similar, el mayor uso del trueque disminuye la eficiencia de los intercambios, en el sentido de que es menos f&aacute;cil encontrar el cliente adecuado. Se acumulan bienes que no tienen utilidad directa para las empresas y a los que deben encontrar alguna utilidad, bien sea la reventa para obtener dinero en efectivo, el consumo de los trabajadores por concepto de salarios o de prestaciones sociales, o el retrueque para obtener otros productos.</p>     <p align="justify"><b>PROTAGONISTAS DE LAS TRANSACCIONES DE TRUEQUE</b></p>     <p align="justify">La identificaci&oacute;n de los protagonistas de las transacciones de trueque permite entender mejor su funcionamiento. Una de la razones que explican la difusi&oacute;n de los mecanismos de trueque son las denominadas <i>redes de trueque</i>, que merecen un comentario m&aacute;s pormenorizado. En la <a href="#t5">tabla 5</a> se observa que buena parte de las empresas que hac&iacute;an operaciones de trueque manten&iacute;an alguna relaci&oacute;n comercial antes de 1992, es decir que eran socios comerciales en la &eacute;poca de la planificaci&oacute;n. La proporci&oacute;n de los viejos socios de la era sovi&eacute;tica se incrementa a medida que el trueque cubre un mayor volumen de las ventas de las empresas.</p>     <p align="justify"><a name="t5"></a>Tabla 5     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>Caracterizaci&oacute;n de las operaciones de trueque     <br>(Abril de 1997)</p>     <p align="justify"><img src="/img/revistas/rei/v5n8/v5n8a4t5.jpg">      <br><font size="1">(1) Sobre el total de socios con los que la empresa manten&iacute;a v&iacute;nculos comerciales hasta 1992.     <br>Fuente: Aukutsionek (1998).</font></p>     <p align="justify">Mientras que en las empresas en las que el trueque cubre menos del 10% de sus transacciones el 11% de los socios eran viejos socios comerciales, la proporci&oacute;n asciende al 63% para las empresas en las que cubre el 70% de sus transacciones. Si diferenciamos entre clientes y proveedores comerciales, vemos que en el caso de los clientes a los que se vende la producci&oacute;n se mantienen relaciones con cerca del 40% de los socios tradicionales (independientemente del volumen de intercambios de trueque). En el caso de los proveedores, se conservan m&aacute;s relaciones de la etapa de planificaci&oacute;n centralizada, sobre todo cuando el trueque es m&aacute;s intenso.</p>     <p align="justify">No obstante, seg&uacute;n el estudio de Linz y Krueger (1998) no hay evidencia emp&iacute;rica de que las empresas usen expl&iacute;citamente el trueque para <i>restablecer </i>las relaciones existentes en la &eacute;poca de la planificaci&oacute;n centralizada. La permanencia de los v&iacute;nculos previos se produce porque el trueque exige una relaci&oacute;n de confianza (y de conocimiento) entre las empresas que pactan el intercambio y, en este sentido, las hace m&aacute;s dependientes unas de otras por la existencia de relaciones simult&aacute;neas entre los clientes y los proveedores (EBRD, 1997).</p>     <p align="justify">La conservaci&oacute;n de v&iacute;nculos con los socios de la planificaci&oacute;n est&aacute;s relacionada directamente con la posible p&eacute;rdida de eficiencia econ&oacute;mica que suponen las transacciones de trueque en caso de que las condiciones del intercambio no sean las m&aacute;s id&oacute;neas, es decir, si las empresas se ven obligadas a hacer transacciones con socios que no elegir&iacute;an o a aceptar bienes que no tengan utilidad directa. En este sentido, hay dos tipos de trueque: el obligado y el voluntario.</p>     <p align="justify">En el <i>trueque obligado </i> se intercambian productos que la empresa jam&aacute;s comprar&iacute;a pero que debe aceptar si desea conservar los lazos comerciales con la empresa cliente o proveedora o si es la &uacute;nica manera de cancelar sus deudas por cobrar. Este tipo de intercambio no es el m&aacute;s eficiente ya que la empresa, para vender sus productos o para adquirir los que necesita para producir, acumula bienes innecesarios. Pero es un comportamiento racional por cuanto estas transacciones contribuyen a mantener los socios esenciales para la empresa o a recuperar las deudas de clientes insolventes. En el <i>trueque voluntario </i> s&oacute;lo se intercambian productos que la empresa necesita y que comprar&iacute;a en cualquier circunstancia. Este intercambio se puede considerar eficiente cuando la empresa s&oacute;lo puede adquirir estos productos mediante trueque, dadas las penurias financieras.</p>     <p align="justify">En el caso ruso, el trueque voluntario es mayor cuando las operaciones de trueque no sobrepasan el 70% de los intercambios, mientras que cuando el trueque supera esta proporci&oacute;n el trueque obligado llega a cerca de la mitad del total (<a href="#t5">tabla 5</a>). Aunque ya vimos que el porcentaje del trueque obligado sobre el volumen de ventas crece (del 2 al 39%) cuando el trueque es utilizado con mayor intensidad, el trueque voluntario supera en todos los casos al obligado.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><b>CAUSAS QUE ADUCEN LAS EMPRESAS PARA USAR EL TRUEQUE</b></p>     <p align="justify">Para entender mejor la evoluci&oacute;n del trueque en la econom&iacute;a rusa es necesario examinar sus causas. En general, todos los estudios identifican causas similares y con la misma prelaci&oacute;n (Aukutsionek, 1997 y 1998; Commander y Mumssen, 1998; Linz y Krueger, 1998; EBRD, 1997; Hendley, Ickes, Murrell y Ryterman, 1997). Los principales motivos que aducen las empresas para recurrir al trueque son los siguientes.</p>     <p align="justify">1. La falta de capital circulante o las tasas de inter&eacute;s exorbitantes, es decir, la <i>falta de medios de pago </i> (Hendley, Ickes, Murrell y Ryterman, 1997). El 47% de las empresas entrevistadas a finales de 1994 y el 61% a comienzos de 1998 expresaron que la falta de medios de pago era el motivo primordial para usar el trueque (Aukutsionek, 1998). La importancia de la restricci&oacute;n de liquidez de las empresas es clara si consideramos que su habilidad para hacer transacciones en efectivo depende del acceso al mercado de consumo, que a su vez supone un importante costo fijo adicional. El acceso al mercado de consumo exige que los directores obtengan fondos suficientes para invertir en quioscos, en el transporte de mercanc&iacute;as, para comprar espacios que destinar&aacute;n a alquilar con fines de comercializaci&oacute;n, o disponer de bienes finales para la venta (Linz y Krueger, 1998).</p>     <p align="justify">2. El deseo de <i>mantener o acelerar el desarrollo de producci&oacute;n </i>. A finales de 1994, e l 39% de las empresas lo se&ntilde;alaron como motivo esencial para usar el trueque, y el 41% a comienzos de 1998 (Aukutsionek, 1998). El trueque es un mecanismo de supervivencia esencial durante la transici&oacute;n porque mantiene los niveles de producci&oacute;n y empleo salvando las deficiencias financieras, el principal factor que aducen las empresas para explicar los l&iacute;mites a la producci&oacute;n (<a href="#t6">tabla 6</a>). Aunque la principal dificultad del trueque es la b&uacute;squeda de un socio adecuado, en el caso ruso esta situaci&oacute;n se ha mitigado gracias a la <i>red de trueque </i>. &Eacute;sta se cre&oacute; en virtud de dos factores: el primero y esencial es que las empresas conservan las relaciones mercantiles de la etapa de planificaci&oacute;n, de modo que la red de clientes ya est&aacute; establecida. Segundo, las dificultades financieras promueven el uso del trueque y la red facilita el encuentro de clientes dispuestos (Aukutsionek, 1997).</p>     <p align="justify"><a name="t6"></a>Tabla 6     <br>L&iacute;mites a la producci&oacute;n en la industria     <br>(Porcentaje de empresas)</p>     <p align="justify"><img src="/img/revistas/rei/v5n8/v5n8a4t6.jpg">    <br> <font size="1">Fuente: Russian Economic Barometer (2000).</font></p>     <p align="justify">3. El trueque es un medio para <i>evitar el pago de los impuestos o reducir las obligaciones fiscales, </i> aunque s&oacute;lo el 17% de las empresas mencionaron la evasi&oacute;n de impuestos en 1994 y el 20% a comienzos de 1998 como motivo primordial (Aukutsionek, 1998). Las leyes bancarias federales obligan a las empresas a que canalicen los pagos interempresariales a trav&eacute;s del sistema bancario y, como los bancos pueden ser forzados a entregar al gobierno los fondos de las empresas con deudas fiscales, hay fuertes incentivos para mantener los recursos fuera del sistema bancario mediante operaciones de trueque. Aunque las autoridades fiscales intentan valorar las transacciones de trueque para registrar las obligaciones fiscales, la falta de transparencia del sistema promueve la econom&iacute;a informal: las transacciones por fuera del sistema bancario hacen m&aacute;s f&aacute;cil esconder los flujos a las autoridades fiscales (EBRD, 1997). Esta poca transparencia se acent&uacute;a en el caso del trueque multilateral, donde es muy complejo discernir qu&eacute; se recibe en cada transacci&oacute;n. Por ejemplo, la empresa A suministra su producci&oacute;n a la empresa B y esta &uacute;ltima le paga a A con bienes suministrados por la empresa C (deudora de B). Los bienes que recibe A de C como pago en especie por los bienes suministrados a B constituyen un ingreso, pero la empresa A puede registrarlo como una nueva compra y as&iacute; eludir las obligaciones fiscales de esta operaci&oacute;n (Hendley, Ickes, Murrell y Ryterman, 1997).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">4. En otros estudios el principal factor que da origen a las transacciones tipo trueque son las <i>estrategias de supervivencia desarrolladas por las empresas ante el incremento del riesgo </i> ocasionado por el cambio del contexto econ&oacute;mico en el que deben operar desde que se iniciaron las reformas para implantar la econom&iacute;a de mercado (Ickes y Ryterman, 1992; 1993; 1994a y 1994b). Las diferentes ramas del sector industrial recurren m&aacute;s al trueque cuando se incrementa el riesgo (Rozanova, 1998). Las empresas de energ&iacute;a el&eacute;ctrica recurrieron m&aacute;s al trueque con el incremento de las posiciones de riesgo que supuso su privatizaci&oacute;n y la venta de las acciones del Estado. Su privatizaci&oacute;n fue percibida como una desvinculaci&oacute;n del Estado y, por tanto, como un incremento de su vulnerabilidad, y reorientaron su actividad econ&oacute;mica intensificando el trueque. En 1993 esta rama ocupaba el d&eacute;cimo lugar en nivel de intensidad, y pas&oacute; al cuarto lugar en 1997 (<a href="#t3">tabla 3</a>).</p>     <p align="justify">En las ramas de construcci&oacute;n de maquinaria, la formaci&oacute;n de grupos financiero-industriales llev&oacute; a una reducci&oacute;n del riesgo econ&oacute;mico que se tradujo en un menor uso del trueque, y de ocupar el tercer lugar en 1992 pasaron al s&eacute;ptimo en 1997 (&iacute;dem). Seg&uacute;n las entrevistas realizadas por Linz y Krueger, “las empresas utilizan el trueque como mecanismo de supervivencia, tom&aacute;ndose su tiempo para reestructurarse y competir en la econom&iacute;a de la postransici&oacute;n. As&iacute;, por ejemplo, una empresa de maquinaria de Tver declar&oacute; en 1996 que utilizaba el trueque (hasta el 90% de su producci&oacute;n) para conservar dinero en efectivo y dise&ntilde;ar nuevas variaciones de su producto primario” (Linz y Krueger, 1998, 35).</p>     <p align="justify">5. Puesto que el incumplimiento de los impagos es apenas penalizado en la econom&iacute;a rusa y la confianza en el sistema econ&oacute;mico declina progresivamente, mantener efectivo es menos conveniente para las empresas, que prefieren postergar el pago de las deudas aduciendo falta de liquidez. El trueque puede ser un medio para <i>evitar la confiscaci&oacute;n de los activos de una empresa deudora </i>pues le permite mantener su actividad productiva mediante pagos en especie sin acumular dinero en efectivo (EBRD, 1997). El uso del trueque complica la intervenci&oacute;n judicial y extrajudicial en los casos de bancarrota o de insolvencia ya que en estos casos las empresas deudoras no tienen suficientes fondos en sus cuentas. Esto exige que las empresas desarrollen mecanismos informales, extra-contractuales –generalmente basados en una <i>red de apoyos mutuos </i>– para garantizar el cumplimiento efectivo de los contratos (Hendley, Ickes, Murrell y Ryterman, 1997).</p>     <p align="justify">En suma, el trueque tiene un car&aacute;cter instrumental para las empresas rusas. No es valorado como un fin en s&iacute; mismo sino como una condici&oacute;n necesaria para llevar a cabo la actividad empresarial (Humphrey, 2000).</p>     <p align="justify"><b>EL MECANISMO DE REPRODUCCI&Oacute;N DE LAS RELACIONES NO MONETARIAS</b></p>     <p align="justify">La raz&oacute;n fundamental de la tendencia decreciente de las transacciones monetarias es la extensi&oacute;n de lo que llamamos <i>mecanismo de reproducci&oacute;n de las relaciones no monetarias. </i>Este mecanismo funciona del siguiente modo: puesto que las transacciones no monetarias no van en un sentido &uacute;nico, su cancelaci&oacute;n exige la multiplicaci&oacute;n de los intercambios, formando una red de trueque. As&iacute;, una transacci&oacute;n no monetaria exige varias transacciones no monetarias adicionales, y el proceso concluye cuando todas las partes que participan en el intercambio obtienen el bien deseado.</p>     <p align="justify">Este mecanismo de reproducci&oacute;n surge de la complejidad de los mismos intercambios, que se extienden progresivamente al resto de agentes econ&oacute;micos. Primariamente, en la esfera de producci&oacute;n, donde el intercambio se establece entre empresas. En estos casos, los bienes intercambiados son, con mayor frecuencia, bienes intermedios. Luego se extienden a la esfera de consumo, por cuanto la esfera de producci&oacute;n exporta la desmonetizaci&oacute;n a trav&eacute;s de sus trabajadores, mediante el pago de salarios en especie. Por &uacute;ltimo, el Estado contribuye a la persistencia y a la reproducci&oacute;n de los instrumentos no monetarios.</p>     <p align="justify"><b>L<small>A ESFERA EMPRESARIAL</small></b></p>     <p align="justify">Los intercambios no monetarios en la esfera empresarial toman diferentes formas: intercambios no pagados que se miden mediante las deudas que contraen las empresas con otras empresas, con las entidades financiero-crediticias, con los trabajadores y con el Estado; intercambios pagados en especie a trav&eacute;s de diferentes tipos de trueque y letras de cambio (<i>veksel)</i>.</p>     <p align="justify">La empresa tiene varias opciones para transformar los instrumentos no monetarios en instrumentos de pago efectivo. Si los bienes son de utilidad directa, la empresa los utiliza, no se monetizan y la transacci&oacute;n econ&oacute;mica finaliza. Si los bienes recibidos no tienen utilidad directa para la empresa, &eacute;sta debe transferirlos hasta convertirlos en efectivo. Aqu&iacute; dispone de varias opciones:</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">1. Usarlos como medio de pago con otras empresas para las que tengan utilidad directa; o, en el caso de los <i>veksel </i>y las deudas por cobrar, que las empresas los acepten como medio de pago.</p>     <p align="justify">2. Emplearlos en operaciones de trueque sucesivas con otras empresas hasta obtener un bien que tenga utilidad directa.</p>     <p align="justify">3. Utilizarlos para cancelar deudas salariales en especie. En este caso se traslada a los trabajadores la obligaci&oacute;n de transformar este instrumento de pago en efectivo.</p>     <p align="justify">4. Utilizarlos para cancelar obligaciones fiscales. A medida que el Estado acepta estos pagos en especie, disminuye la proporci&oacute;n del dinero en efectivo sobre sus ingresos totales y debe recurrir a nuevas operaciones de trueque o a vender estos bienes en el mercado de consumo hasta transformarlos en instrumentos de pago.</p>     <p align="justify"><b>L<small>A ESFERA DEL CONSUMO</small></b></p>     <p align="justify">La exportaci&oacute;n de la desmonetizaci&oacute;n de la esfera empresarial a la esfera de consumo se produce a trav&eacute;s del pago de salarios en especie. Aqu&iacute;, hay dos situaciones posibles. Primera, que el bien tenga utilidad para el trabajador, finalice as&iacute; la transacci&oacute;n y el salario no se monetice. Segunda, que el bien no tenga utilidad para el trabajador y &eacute;ste decida cambiarlo, venderlo o intercambiarlo por otro que tenga utilidad en s&iacute; mismo o se pueda intercambiar por otro o por dinero en efectivo. En este caso, los trabajadores de la esfera de la producci&oacute;n que reciben salario en especie deben monetizar el bien que sustituye al salario.</p>     <p align="justify">En general, recurren a la esfera del consumo para transformar el bien en dinero en efectivo, por dos razones. Primera, los bienes recibidos suelen ser de consumo final y no bienes intermedios que se podr&iacute;an vender a otras empresas. Entre los principales productos que dan como pago en especie se destacan los siguientes: alimentos (salchichas, az&uacute;car, carne, pasta, patatas, etc.), equipo dom&eacute;stico (refrigeradores, televisores, bicicletas, vajillas, porcelana, etc.) e indumentaria (vestidos, zapatos, etc.) (Ledeneva y Seabright, 2000).</p>     <p align="justify">Segunda, debido a la peque&ntilde;a magnitud de estas transacciones y a los bajos salarios que se pagan en Rusia, los trabajadores que reciben salario en especie a lo sumo pueden obtener un solo bien a cambio. Debido a la baja magnitud del intercambio es poco probable que &eacute;ste adquiera una dimensi&oacute;n empresarial.</p>     <p align="justify"><b>E<small>L ESTADO</small></b></p>     <p align="justify">Una de las principales causas de la persistencia y la reproducci&oacute;n de los instrumentos no monetarios es su aceptaci&oacute;n por diferentes deudores, especialmente por el Estado. Se considera que este &uacute;ltimo es el principal responsable por cuanto no establece normas ni l&iacute;mites que obliguen a cancelar puntual e &iacute;ntegramente las obligaciones fiscales de los diversos agentes econ&oacute;micos.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">La reproducci&oacute;n de las operaciones de trueque motivadas por la evasi&oacute;n fiscal no basta para explicar la propagaci&oacute;n y la persistencia de los instrumentos no monetarios. Hay una alta correlaci&oacute;n entre el uso de las transacciones no monetarias –pagos fiscales en especie y compensaciones bilaterales de obligaciones fiscales– y del trueque por las empresas, por una parte, y el incremento de las deudas interempresariales, por la otra (EBRD, 1997). Se ha intentado explicar esta correlaci&oacute;n mediante dos argumentos.</p>     <p align="justify">Primero, porque el Estado acepta bienes –en vez de pagos monetarios– para cancelar las obligaciones fiscales de las empresas. Algunos gobiernos locales aceptan pagos en productos –energ&iacute;a<sup><a name="n7"></a><a href="#7">7</a></sup>, gas o servicios de transporte– a pesar de que el pago de impuestos en especie fue declarado ilegal por la ley federal de 1998. El Estado a su vez utiliza esos productos para pagar a las empresas que le suministran bienes y servicios. En septiembre de 1998 se detect&oacute; que el gobierno central hab&iacute;a creado un sistema para que las regiones con un sector agrario desarrollado suministraran alimentos a las fuerzas armadas instaladas en su territorio a cuenta de las deudas de las administraciones regionales con el gobierno central (Humphrey, 2000).</p>     <p align="justify">Segundo, por el uso recurrente de las compensaciones fiscales bilaterales, es decir, de pagar&eacute;s emitidos por el Estado para pagar bienes y servicios suministrados por las empresas, los cuales se pueden utilizar para pagar las obligaciones fiscales. El art&iacute;culo 410 del C&oacute;digo Civil ruso estipula que cualquier tipo de deuda puede ser comercializada; as&iacute;, las empresas que cobran su producci&oacute;n en pagar&eacute;s pueden venderlos a otras empresas a cambio de bienes y servicios y no de dinero en efectivo. En suma, el Estado estimula el uso de instrumentos no monetarios en las transacciones de la esfera empresarial (Commander y Mumssen, 1998).</p>     <p align="justify">El Estado no s&oacute;lo no hace cumplir el pago oportuno de las obligaciones fiscales sino que, adem&aacute;s, no aplica la ley de bancarrotas a las empresas insolventes que incumplen sistem&aacute;ticamente sus obligaciones fiscales. Por el contrario, el Estado acepta el pago atrasado de las obligaciones fiscales mediante instrumentos no monetarios como los <i>veksel </i> y aun en especie. El Estado ruso est&aacute; obligado a aceptar pagos en especie o con otros instrumentos no monetarios, y pagos fiscales atrasados, por varias razones:</p>     <p align="justify">1. Por motivos pol&iacute;ticos, los diversos niveles del gobierno –federal, regional y local– renuncian a sus recaudos fiscales ante las presiones que ejercen las empresas. En general, intentan evitar el cierre de las empresas que no cumplen las obligaciones fiscales –sobre todo las empresas estrat&eacute;gicas– para controlar el desempleo y el conflicto social.</p>     <p align="justify">2. La urgente necesidad de ingresos fiscales –ante el elevado d&eacute;ficit fiscal existente– lleva al Estado a aceptar instrumentos no monetarios pues las empresas no tienen suficiente dinero en efectivo.</p>     <p align="justify">3. Su falta de liquidez lo obliga a usar compensaciones de las deudas fiscales de las empresas que se encargan del aprovisionamiento p&uacute;blico como forma de pago.</p>     <p align="justify">4. A las empresas que tienen v&iacute;nculos estrechos con el Estado, &eacute;ste les da apoyo indirecto –postergaci&oacute;n o cancelaci&oacute;n de los pagos, y aceptaci&oacute;n de instrumentos no monetarios– a cambio de que mantengan los niveles de empleo y de producci&oacute;n.</p>     <p align="justify"><b>CONCLUSIONES</b></p>     <p align="justify">Una peculiaridad de la econom&iacute;a rusa durante el per&iacute;odo de transici&oacute;n es el incremento de las transacciones no monetarias. Varios factores explican la aparici&oacute;n y difusi&oacute;n de los sustitutos de la moneda.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En primer lugar, la desorganizaci&oacute;n econ&oacute;mica causada por la desaparici&oacute;n de las instituciones de planificaci&oacute;n centralizada –en particular, las del sistema de financiaci&oacute;n– que dej&oacute; a las empresas sin referentes e informaci&oacute;n que gu&iacute;en su comportamiento. Dados los lazos verticales entre empresas, es racional que los proveedores garanticen cr&eacute;ditos comerciales a sus clientes con problemas de liquidez o acepten instrumentos no monetarios en pago de sus deudas. Este funcionamiento no monetizado de la econom&iacute;a en un contexto de crisis institucional garantiza la supervivencia de los proveedores que carecen de liquidez y de la misma empresa, que de otra manera ver&iacute;a mermada su demanda y deber&iacute;a reducir a&uacute;n m&aacute;s su producci&oacute;n.</p>     <p align="justify">En segundo lugar, los efectos de las pol&iacute;ticas macroecon&oacute;micas adoptadas a partir de 1992 que crearon un nuevo contexto macroecon&oacute;mico. La liberaci&oacute;n de precios de 1992 y la pol&iacute;tica de estabilizaci&oacute;n –basada en una pol&iacute;tica fiscal y monetaria restrictiva–generaron un ambiente inflacionario y una falta de liquidez que incentivaron la aparici&oacute;n de sustitutos monetarios para mantener la actividad econ&oacute;mica. El &eacute;xito de la pol&iacute;tica monetaria restrictiva para controlar la inflaci&oacute;n fue limitado por cuanto produjo un aumento de las transacciones de trueque y de las deudas entre empresas. La liberaci&oacute;n de precios no elimin&oacute; el potencial inflacionario de la econom&iacute;a rusa, tan s&oacute;lo lo transform&oacute;. En efecto, aunque en apariencia se redujo la inflaci&oacute;n, surgieron nuevas formas de inflaci&oacute;n reprimida en el lado de la oferta, que se reflejan en retrasos de los pagos, descenso de la producci&oacute;n y de la inversi&oacute;n, y reproducci&oacute;n de las deudas entre empresas y de transacciones de trueque (Pla, 2000).</p>     <p align="justify">En tercer lugar, los incentivos a la evasi&oacute;n fiscal que se crean por el hecho de no contabilizar gran parte de estas transacciones para efectos fiscales. Tambi&eacute;n hay incentivos fiscales para que las empresas eviten la intermediaci&oacute;n bancaria recurriendo al trueque. El sistema bancario act&uacute;a como intermediario para el recaudo fiscal, y muchas empresas eluden esta intermediaci&oacute;n usando instrumentos no monetarios para evadir las obligaciones fiscales. Adem&aacute;s, el sistema bancario ruso es ineficiente y costoso; a los costos expl&iacute;citos –en un contexto de pol&iacute;tica monetaria restrictiva con elevados tipos de inter&eacute;s– se suman los costos impl&iacute;citos debidos a la muy lenta cancelaci&oacute;n de los pagos y los ingresos, sin que los usuarios reciban ninguna compensaci&oacute;n.</p>     <p align="justify">No obstante, la tendencia al uso creciente de las transacciones no monetarias se debe a la extensi&oacute;n del <i>mecanismo de reproducci&oacute;n de las relaciones no monetarias</i>, que se origina en la complejidad de las operaciones de trueque. Esta forma de intercambio se extiende progresivamente al resto de agentes econ&oacute;micos a trav&eacute;s de un flujo circular formando una red de trueque en la esfera de producci&oacute;n, cuando el intercambio se establece entre empresas. Luego se extiende a la esfera de consumo cuando la esfera de producci&oacute;n exporta la no monetizaci&oacute;n a trav&eacute;s de sus trabajadores mediante los pagos de salario en especie. El Estado contribuye a la persistencia y a la reproducci&oacute;n de esos instrumentos.</p>     <p align="justify">La extensi&oacute;n de la red de trueque tiene dos implicaciones. En primer t&eacute;rmino es imposible determinar las causas del trueque analizando las empresas individuales o sus socios inmediatos. Una empresa decide suministrar un producto no porque sea requerido por la empresa demandante inmediata sino por una tercera, cuarta o quinta que desea ese producto. S&oacute;lo si se piensa en las demandas y las ofertas conjuntas se entiende c&oacute;mo se estructuran las transacciones y qui&eacute;n se beneficia.</p>     <p align="justify">Hay una segunda implicaci&oacute;n fundamental sobre el desarrollo financiero y las posibilidades de supervivencia de las empresas: se dejan de considerar la productividad y la estructura de costos individual para considerar globalmente a las empresas de la red. Como afirman Ledeneva y Seabright (2000, 103), “una transacci&oacute;n en red es como un contrato de seguro: protege a la empresa individual de los choques del entorno [...] reduce globalmente la incidencia de la bancarrota: une la probabilidad de bancarrota a la <i>rentabilidad de la red </i> y no a la rentabilidad de la empresa individual”.</p>     <p align="justify">En suma, las transacciones no monetarias son una estrategia que facilita la supervivencia de las empresas en el proceso de transici&oacute;n. En un contexto de escasa liquidez y como resultado de la separaci&oacute;n de las finanzas del Estado y de las empresas, estas vieron restringido su acceso al capital. Y en lugar de reducir dr&aacute;sticamente la producci&oacute;n y acelerar el cierre definitivo, se fren&oacute; el descenso de la producci&oacute;n y del empleo sin cerrar empresas.</p>     <p align="justify">Los instrumentos no monetarios facilitan la supervivencia de las empresas en transici&oacute;n y con duras restricciones presupuestarias, con diversos costos para el sistema econ&oacute;mico: aumentan los costos de transacci&oacute;n por la intervenci&oacute;n de intermediarios para cancelar las transacciones y el incremento del tiempo necesario para concluirlas; contribuyen a la persistencia y a la reproducci&oacute;n de los problemas fiscales; frenan la reestructuraci&oacute;n de las empresas e inhiben la innovaci&oacute;n de productos y procesos productivos en cuanto crean una oferta y una demanda artificiales de bienes que, en otras condiciones, no ser&iacute;an competitivos; limitan la flexibilidad de las empresas vulnerables a los cambios de corto plazo; distorsionan los precios; e incrementan la incertidumbre de los intercambios.</p>     <p align="justify">La baja monetizaci&oacute;n de los intercambios en la esfera de producci&oacute;n limita la aplicaci&oacute;n de una restricci&oacute;n presupuestaria efectiva, que s&oacute;lo tiene sentido en el marco de las transacciones monetarias. Si bien las empresas rusas perciben las restricciones financieras como un l&iacute;mite de su actividad productiva y, por tanto, en ese sentido se ha endurecido la restricci&oacute;n presupuestaria, tratan de eludirla mediante operaciones no monetarias, para las que dicha restricci&oacute;n no es efectiva porque no pone l&iacute;mite a las empresas. Igual que en la &eacute;poca sovi&eacute;tica, la actividad empresarial est&aacute; condicionada por restricciones f&iacute;sicas y no financieras.</p>     <p align="justify">Adem&aacute;s, como las transacciones no monetarias distorsionan los precios nominales, que las empresas fijan <i>ad hoc </i> en cada intercambio, estos no contribuyen a una valoraci&oacute;n correcta de la solvencia financiera de las empresas. Esto afecta negativamente a sus acreedores pues cuanto m&aacute;s intensas son las transacciones no monetarias m&aacute;s complicado es distinguir entre empresas solventes e insolventes. En este contexto no tiene sentido aplicar las leyes de bancarrota a cada empresa. La rentabilidad y supervivencia de las empresas no depende de la empresa individual sino de todas las que forman la red de trueque. Y por la complejidad de los intercambios en red, la restricci&oacute;n presupuestaria no es efectiva en forma individual, de modo que las transacciones no monetarias son una fuente de laxitud que garantiza la supervivencia de las empresas.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En lo que ata&ntilde;e a los impuestos, las transacciones no monetarias son una fuente laxa de financiaci&oacute;n pues no tributan fiscalmente, por cuanto no forman parte de la econom&iacute;a oficial. Adem&aacute;s, distorsionan los precios nominales porque las empresas pueden fijar precios <i>ad hoc </i>–por lo general sobrevalorados– y, por tanto, son fuente de laxitud en materia de precios. Son, tambi&eacute;n, una fuente laxa de financiaci&oacute;n a cr&eacute;dito, en la tasa de inter&eacute;s –que es nula– y en el plazo de pago. Son una forma de financiaci&oacute;n m&aacute;s laxa que las transacciones monetarias, y permiten eludir las restricciones financieras, especialmente a las empresas con mayores problemas de liquidez.</p>     <p align="justify">Adem&aacute;s, complican sobremanera la contabilizaci&oacute;n de la actividad econ&oacute;mica real. Por una parte, como los intercambios no son monetarios son m&aacute;s dif&iacute;ciles de registrar: ocultan la actividad econ&oacute;mica al gobierno, que debe recurrir a otros indicadores para estimar la actividad productiva real, como los gastos en energ&iacute;a el&eacute;ctrica. Por otra parte, hacen m&aacute;s intrincada la actividad econ&oacute;mica, aumentan el n&uacute;mero de transacciones necesarias para cancelar una transacci&oacute;n y agravan el problema de la falta de control.</p>     <p align="justify">La p&eacute;rdida progresiva del control del gobierno sobre la esfera real lleva a la p&eacute;rdida de capacidad de acci&oacute;n de las autoridades en el nivel microecon&oacute;mico, invalida la aplicaci&oacute;n de pol&iacute;ticas macroecon&oacute;micas y acent&uacute;a la dualizaci&oacute;n de la actividad econ&oacute;mica: la <i>esfera oficial</i>, donde todos los intercambios econ&oacute;micos est&aacute;n registrados y funcionan en t&eacute;rminos monetarios, y la <i>esfera no oficial</i>, donde los intercambios se realizan con instrumentos no monetarios, que no est&aacute;n sometidos al control estatal, no tributan y no deben cumplir las garant&iacute;as legales m&iacute;nimas.</p>     <p align="justify">El uso del trueque ha disminuido desde 1998, quiz&aacute; como reflejo del cambio institucional en algunas empresas que comienzan a adaptarse a las instituciones de mercado y a la consolidaci&oacute;n monetaria. A&uacute;n no se sabe si este descenso se mantendr&aacute;, lo que depende al menos de tres factores:</p>     <p align="justify">1. Un entorno macroecon&oacute;mico estable que permita dise&ntilde;ar una pol&iacute;tica econ&oacute;mica que reconozca el dualismo de la econom&iacute;a rusa.</p>     <p align="justify">2. Unas condiciones microecon&oacute;micas que garanticen la liquidez de las empresas, necesaria para el funcionamiento adecuado de los precios relativos y de una restricci&oacute;n presupuestaria efectiva.</p>     <p align="justify">3. Unos cambios institucionales que garanticen los derechos de propiedad y el cumplimiento de los contratos. Estos cambios deben crear incentivos para que las empresas opten por contratos monetarios alternativos al trueque. La elecci&oacute;n de formas contractuales monetizadas depende de su costo relativo y de la efectividad de las restricciones financieras de las empresas. Por ello los incentivos son esenciales para que el trueque desaparezca. De otro modo, en medio de la crisis institucional de la econom&iacute;a rusa, cualquier pol&iacute;tica econ&oacute;mica que busque imponer la eliminaci&oacute;n del trueque no aumentar&iacute;a las transacciones monetarias. Con toda probabilidad, actuar&iacute;a en sentido contrario, reducir&iacute;a el producto nacional.</p>     <p align="justify">La extensi&oacute;n de las pr&aacute;cticas orientadas a la supervivencia de las empresas fija un l&iacute;mite a la aplicaci&oacute;n de una restricci&oacute;n presupuestaria efectiva. El fracaso del Gobierno ruso para endurecer la restricci&oacute;n presupuestaria de las empresas obedece a la poca credibilidad de sus acciones de pol&iacute;tica econ&oacute;mica, puesto que apenas han transformado su comportamiento empresarial.</p>     <p align="justify">El principal problema de la reforma rusa es la incapacidad de sus arquitectos para anticipar y el surgimiento de un nuevo tipo de empresas propias del per&iacute;odo de transici&oacute;n. Estas empresas no son socialistas ni est&aacute;n orientadas al mercado. Est&aacute;n orientadas a la supervivencia: intentan asegurar la continuidad de su actividad pese a la gran incertidumbre del entorno institucional.</p>     <p align="justify">    ]]></body>
<body><![CDATA[<br><b>NOTAS DE PIE </b></p>     <p align="justify"><a href="#n1">1</a><a name="1"></a>. Tambi&eacute;n emplean otros t&eacute;rminos coloquiales m&aacute;s espec&iacute;ficos seg&uacute;n sean los bienes intercambiados o producidos, por ejemplo: <i>neftaniki </i>(para la comercializaci&oacute;n de petr&oacute;leo), <i>lesoviki </i>(para los productos madereros), <i>gazoviki </i>(gas), <i>energetiki </i>(energ&iacute;a) o <i>zheleznodorozhniki </i>(servicios ferroviarias) (Humphrey, 2000).</p>     <p align="justify"><a href="#n2">2</a><a name="2"></a>. En palabras de uno de los entrevistados por Hendley, Ickes, Murrell y Ryterman (1997, 34): “Env&iacute;as tu mercanc&iacute;a a una empresa y ellos te env&iacute;an motocicletas. T&uacute; no necesitas motocicletas, as&iacute; que se las devuelves y ellos te env&iacute;an trigo. Entonces tienes que procesar el trigo y el tiempo que requieres son tres meses”.</p>     <p align="justify"><a href="#n3">3</a><a name="3"></a>. Luego de varios meses en los que no han recibido salario alguno, los trabajadores se ven obligados a aceptar bienes en especie por su trabajo. Despu&eacute;s, se deben trasladar a otras regiones e invertir parte de su tiempo y de su dinero para venderlos a un precio razonable y recuperar parte de su ingreso salarial. De otro modo no podr&iacute;an obtener dinero a cambio, pues en su regi&oacute;n no hay suficiente demanda y el precio de venta ser&iacute;a insignificante. La situaci&oacute;n es m&aacute;s grave para aquellos que no pueden desplazarse a otras regiones, como las personas de mayor edad con obligaciones familiares, los trabajadores m&aacute;s pobres que no pueden costear el viaje, los trabajadores de regiones muy aisladas, bien sea por los altos costos de desplazamiento o bien por el clima o la estaci&oacute;n de la regi&oacute;n en que se encuentran cuando reciben el pago en especie, que puede obligarles a postergar varios meses el desplazamiento.</p>     <p align="justify"><a href="#n4">4</a><a name="4"></a>. Informaci&oacute;n proveniente de las entrevistas realizadas a profesores de la Universidad Rusa de la Amistad de los Pueblos.</p>     <p align="justify"><a href="#n5">5</a><a name="5"></a>. No obstante, la situaci&oacute;n es dispar y vol&aacute;til seg&uacute;n las regiones consideradas. En la Rep&uacute;blica de Buriat, por ejemplo, representaba entre el 80 y el 90% de las transacciones en el verano de 1998 (incluidos todos los sectores y tipos de empresa) (Humphrey, 2000).</p>     <p align="justify"><a href="#n6">6</a><a name="6"></a>. Esta categor&iacute;a puede incluir bienes finales para consumo obtenidos en operaciones de trueque para pagar en especie los salarios de los trabajadores de la empresa.</p>     <p align="justify"><a href="#n7">7</a><a name="7"></a>. En abril de 1999 apenas el 15% de los pagos al Sistema de Energ&iacute;a Unificado eran en dinero (Humphrey, 2000).</p> <hr align="JUSTIFY">     <p align="justify"><b>REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS </b></p>     <!-- ref --><p align="justify">1. Aukutsionek, S. “Motivatsia povedenia predpriatiy i barter v perejodnoy ekonomike”, <i> Novoe Pokolenie </i> 2, 2, 1997.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000162&pid=S0124-5996200300010000400001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">2. Aukutsionek, S. “Industrial Barter in Russia”, <i> Communist Economies and Economic Transformation </i> 10, 2, 1998.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000163&pid=S0124-5996200300010000400002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">3. Carlin, W.; Fries, S.; Schaffer, M. y Seabright, P. “Barter and Non-Monetary Transactions in Transition Economies: Evidence from a Cross-Country Survey”, <i>EBRD Working Paper </i> 50, 2000.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000164&pid=S0124-5996200300010000400003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">4. Charles, E. y Mclure, J. “Revenue Assignment and Intergovernmental Fiscal Relations in Russia”, Lazear, E. P., <i>Economic Transition in </i><i>Eastern Europe </i><i> and </i><i>Russia</i>, Standford, Hoover Institution Press, 1995.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000165&pid=S0124-5996200300010000400004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">5. Commander, S. y Mumssen, C. “Understanding Barter in Russia”, <i>EBRD Working Paper </i> 37, 1998.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000166&pid=S0124-5996200300010000400005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">6. EBRD. <i>Enterprise </i><i> Performance and Growth</i>, London, 1997.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000167&pid=S0124-5996200300010000400006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">7. Hendley, K.; Ickes, B.; Murrell, P. y Ryterman, R. “Observations on the Use of Law by Russian Enterprises”, <i> Post-Soviet Affairs </i>13, 1, 1997.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000168&pid=S0124-5996200300010000400007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">8. Humphrey, C. “An Anthropological View of Barter in Russia”, Seabright, P., <i>The vanishing rouble. Barter Networks and Non-Monetary Transactions in Post-Soviet Societies</i>, Cambridge University Press, Cambridge, 2000.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000169&pid=S0124-5996200300010000400008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">9. Ickes, B. y Ryterman, R. “The Interenterprise Arrears Crisis in Russia”, <i>Post Soviet Affairs </i>8, 4, 1992.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000170&pid=S0124-5996200300010000400009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">10. Ickes, B. y Ryterman, R. “Roadblock to Economic Reform: Interenterprise Debt and the Transition to Markets”, <i>Post Soviet Affairs </i> 9, 3, 1993.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000171&pid=S0124-5996200300010000400010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">11. Ickes, B. y Ryterman, R. “From Enterprise to Firm: Notes for a Theory of the Enterprise in Transition”, Campbell, R., <i>The Postcommunist Economic Transformation. Essays in Honour of Gregory Grossman, </i>Oxford, Westview Press, 1994a.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000172&pid=S0124-5996200300010000400011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">12. Ickes, B. y Ryterman, R. “Financial Underdevelopment and Macroeconomic Stabilization in Russia”, Caprio, G.; Folkerts-Landau, D. y Lane, T., <i>Building Sound Finance in Emerging Market Economies, </i>International Monetary Fund-World Bank, 1994b.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000173&pid=S0124-5996200300010000400012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">13. Ledeneva, A. y Seabright, P. “Barter in Post-Soviet Societies: What Does it Matter?”, Seabright, P., <i>The Vanishing Rouble. Barter Networks and Non-Monetary Transactions in Post-Soviet Societies</i>, Cambridge, Cambridge University Press, 2000.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000174&pid=S0124-5996200300010000400013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify">14. Linz, S. y Krueger, G. “Enterprise Restructuring in Russia&rsquo;s Transition Economy: Formal and Informal Mechanisms”, <i>Comparative Economics Studies </i>20, 2, 1998.</p>     <!-- ref --><p align="justify">15. L&oacute;pez-Claros, A. y Alexashenko, S. “Fiscal Policy Issues During the Transition in Russia”, <i>International Monetary Fund Occasional Paper </i> 155, 1998.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000176&pid=S0124-5996200300010000400015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">16. Pla, I. “Los grupos financiero-industriales en la Federaci&oacute;n Rusa”, <i>Bolet&iacute;n de Informaci&oacute;n Comercial Espa&ntilde;ola </i> 2650, 10-23 abril, 2000a.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000177&pid=S0124-5996200300010000400016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">17. Pla, I. “Nuevas tendencias en la estructura de propiedad y principales implicaciones sobre la gesti&oacute;n de las empresas rusas”, <i>Problemas de Desarrollo </i>120, 31, 2000b.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000178&pid=S0124-5996200300010000400017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">18. Pla, I. <i>Cambio estructural en econom&iacute;as en transici&oacute;n: El impacto de la privatizaci&oacute;n sobre la restricci&oacute;n presupuestaria de las empresas rusas, </i>Tesis Doctoral, Universidad de Valencia, 2000c.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000179&pid=S0124-5996200300010000400018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">19. Pla, I. “The Transformation of Russian Social Policy in the Transition Toward a Market Economy”, <i>Journal of Sociology &amp; Social Welfare </i> 1, 28, 2001.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000180&pid=S0124-5996200300010000400019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">20. Polanyi, K.; Arensberg, C. y Pearson, H. <i>Comercio y mercado en los imperios antiguos</i>, Barcelona, Labor Universitaria, 1976.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000181&pid=S0124-5996200300010000400020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">21. Poser, J. A. “Monetary Disruptions and the Emergence of Barter in FSU Economies”, <i>Communist Economies and Economic Transformation </i> 10, 2, 1998.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000182&pid=S0124-5996200300010000400021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">22. Prendergast, C. y Stole, L. “Barter Relationships”, Seabright, P., <i>The Vanishing Rouble. Barter Networks and Non-Monetary Transactions in Post-Soviet Societies</i>, Cambridge, Cambridge University Press, 2000.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000183&pid=S0124-5996200300010000400022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">23. Rozanova, N. M. “Alternative Forms of Settlement Between Enterprises”, <i>Studies on Russian Economic Development </i> 9, 6, 1998.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000184&pid=S0124-5996200300010000400023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>1</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Aukutsionek]]></surname>
<given-names><![CDATA[S.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="it"><![CDATA[Motivatsia povedenia predpriatiy i barter v perejodnoy ekonomike]]></article-title>
<source><![CDATA[Novoe Pokolenie]]></source>
<year>1997</year>
<volume>2</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<label>2</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Aukutsionek]]></surname>
<given-names><![CDATA[S.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Industrial Barter in Russia]]></article-title>
<source><![CDATA[Communist Economies and Economic Transformation]]></source>
<year>1998</year>
<volume>10</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<label>3</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Carlin]]></surname>
<given-names><![CDATA[W.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Fries]]></surname>
<given-names><![CDATA[S.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Schaffer]]></surname>
<given-names><![CDATA[M.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Seabright]]></surname>
<given-names><![CDATA[P.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Barter and Non-Monetary Transactions in Transition Economies: Evidence from a Cross-Country Survey]]></article-title>
<source><![CDATA[EBRD Working Paper]]></source>
<year>2000</year>
<numero>50</numero>
<issue>50</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<label>4</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Charles]]></surname>
<given-names><![CDATA[E.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Mclure]]></surname>
<given-names><![CDATA[J.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Revenue Assignment and Intergovernmental Fiscal Relations in Russia]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Lazear]]></surname>
<given-names><![CDATA[E. P.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Economic Transition in Eastern Europe and Russia]]></source>
<year>1995</year>
<publisher-loc><![CDATA[Standford ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Hoover Institution Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<label>5</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Commander]]></surname>
<given-names><![CDATA[S.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Mumssen]]></surname>
<given-names><![CDATA[C.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Understanding Barter in Russia]]></article-title>
<source><![CDATA[EBRD Working Paper]]></source>
<year>1998</year>
<numero>37</numero>
<issue>37</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<label>6</label><nlm-citation citation-type="">
<collab>EBRD</collab>
<source><![CDATA[Enterprise Performance and Growth]]></source>
<year>1997</year>
<publisher-loc><![CDATA[London ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<label>7</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hendley]]></surname>
<given-names><![CDATA[K.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ickes]]></surname>
<given-names><![CDATA[B.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Murrell]]></surname>
<given-names><![CDATA[P.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ryterman]]></surname>
<given-names><![CDATA[R.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Observations on the Use of Law by Russian Enterprises]]></article-title>
<source><![CDATA[Post-Soviet Affairs]]></source>
<year>1997</year>
<volume>13</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<label>8</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Humphrey]]></surname>
<given-names><![CDATA[C.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[An Anthropological View of Barter in Russia]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Seabright]]></surname>
<given-names><![CDATA[P.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[The vanishing rouble. Barter Networks and Non-Monetary Transactions in Post-Soviet Societies]]></source>
<year>2000</year>
<publisher-loc><![CDATA[Cambridge ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Cambridge University Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<label>9</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ickes]]></surname>
<given-names><![CDATA[B.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ryterman]]></surname>
<given-names><![CDATA[R.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The Interenterprise Arrears Crisis in Russia]]></article-title>
<source><![CDATA[Post Soviet Affairs]]></source>
<year>1992</year>
<volume>8</volume>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<label>10</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ickes]]></surname>
<given-names><![CDATA[B.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ryterman]]></surname>
<given-names><![CDATA[R.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Roadblock to Economic Reform: Interenterprise Debt and the Transition to Markets]]></article-title>
<source><![CDATA[Post Soviet Affairs]]></source>
<year>1993</year>
<volume>9</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<label>11</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ickes]]></surname>
<given-names><![CDATA[B.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ryterman]]></surname>
<given-names><![CDATA[R.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[From Enterprise to Firm: Notes for a Theory of the Enterprise in Transition]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Campbell]]></surname>
<given-names><![CDATA[R.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[The Postcommunist Economic Transformation. Essays in Honour of Gregory Grossman]]></source>
<year>1994</year>
<publisher-loc><![CDATA[Oxford ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Westview Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<label>12</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ickes]]></surname>
<given-names><![CDATA[B.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ryterman]]></surname>
<given-names><![CDATA[R.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Financial Underdevelopment and Macroeconomic Stabilization in Russia]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Caprio]]></surname>
<given-names><![CDATA[G.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Folkerts-Landau]]></surname>
<given-names><![CDATA[D.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lane]]></surname>
<given-names><![CDATA[T.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Building Sound Finance in Emerging Market Economies]]></source>
<year>1994</year>
<publisher-name><![CDATA[International Monetary Fund-World Bank]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<label>13</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ledeneva]]></surname>
<given-names><![CDATA[A.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Seabright]]></surname>
<given-names><![CDATA[P.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Barter in Post-Soviet Societies: What Does it Matter?]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Seabright]]></surname>
<given-names><![CDATA[P.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[The Vanishing Rouble. Barter Networks and Non-Monetary Transactions in Post-Soviet Societies]]></source>
<year>2000</year>
<publisher-loc><![CDATA[Cambridge ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Cambridge University Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<label>14</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Linz]]></surname>
<given-names><![CDATA[S.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Krueger]]></surname>
<given-names><![CDATA[G.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Enterprise Restructuring in Russia’s Transition Economy: Formal and Informal Mechanisms]]></article-title>
<source><![CDATA[Comparative Economics Studies]]></source>
<year>1998</year>
<volume>20</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B15">
<label>15</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[López-Claros]]></surname>
<given-names><![CDATA[A.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Alexashenko]]></surname>
<given-names><![CDATA[S.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Fiscal Policy Issues During the Transition in Russia]]></article-title>
<source><![CDATA[International Monetary Fund Occasional Paper]]></source>
<year>1998</year>
<numero>155</numero>
<issue>155</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B16">
<label>16</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pla]]></surname>
<given-names><![CDATA[I.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Los grupos financiero-industriales en la Federación Rusa]]></article-title>
<source><![CDATA[Boletín de Información Comercial Española]]></source>
<year>2000</year>
<numero>2650</numero>
<issue>2650</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B17">
<label>17</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pla]]></surname>
<given-names><![CDATA[I.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Nuevas tendencias en la estructura de propiedad y principales implicaciones sobre la gestión de las empresas rusas]]></article-title>
<source><![CDATA[Problemas de Desarrollo]]></source>
<year>2000</year>
<volume>120</volume>
<numero>31</numero>
<issue>31</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B18">
<label>18</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pla]]></surname>
<given-names><![CDATA[I.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Cambio estructural en economías en transición: El impacto de la privatización sobre la restricción presupuestaria de las empresas rusas]]></source>
<year>2000</year>
<publisher-name><![CDATA[Universidad de Valencia]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B19">
<label>19</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pla]]></surname>
<given-names><![CDATA[I.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The Transformation of Russian Social Policy in the Transition Toward a Market Economy]]></article-title>
<source><![CDATA[Journal of Sociology & Social Welfare]]></source>
<year>2001</year>
<volume>1</volume>
<numero>28</numero>
<issue>28</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B20">
<label>20</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Polanyi]]></surname>
<given-names><![CDATA[K.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Arensberg]]></surname>
<given-names><![CDATA[C.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pearson]]></surname>
<given-names><![CDATA[H.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Comercio y mercado en los imperios antiguos]]></source>
<year>1976</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Labor Universitaria]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B21">
<label>21</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Poser]]></surname>
<given-names><![CDATA[J. A.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Monetary Disruptions and the Emergence of Barter in FSU Economies]]></article-title>
<source><![CDATA[Communist Economies and Economic Transformation]]></source>
<year>1998</year>
<volume>10</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B22">
<label>22</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Prendergast]]></surname>
<given-names><![CDATA[C.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Stole]]></surname>
<given-names><![CDATA[L.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Barter Relationships]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Seabright]]></surname>
<given-names><![CDATA[P.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[The Vanishing Rouble. Barter Networks and Non-Monetary Transactions in Post-Soviet Societies]]></source>
<year>2000</year>
<publisher-loc><![CDATA[Cambridge ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Cambridge University Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B23">
<label>23</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rozanova]]></surname>
<given-names><![CDATA[N. M.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Alternative Forms of Settlement Between Enterprises]]></article-title>
<source><![CDATA[Studies on Russian Economic Development]]></source>
<year>1998</year>
<volume>9</volume>
<numero>6</numero>
<issue>6</issue>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
