<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0124-5996</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista de Economía Institucional]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev.econ.inst.]]></abbrev-journal-title>
<issn>0124-5996</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Externado de Colombia]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0124-59962005000200010</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[CORRUPCIÓN Y CAPTURA EN LA REGULACIÓN DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[CORRUPTION Y CAPTURE IN PUBLIC SERVICE REGULATION]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Boehm]]></surname>
<given-names><![CDATA[Frédéric]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Berlin University of Technology  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2005</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2005</year>
</pub-date>
<volume>7</volume>
<numero>13</numero>
<fpage>245</fpage>
<lpage>263</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0124-59962005000200010&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0124-59962005000200010&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0124-59962005000200010&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[La regulación juega un papel clave en las reformas de los servicios públicos. No obstante, la corrupción y el riesgo de captura pueden impedir u obstaculizar el cumplimiento de los objetivos de las reformas. La regulación por costos y por incentivos entraña riesgos de captura y corrupción. En este trabajo se muestra que la captura es un problema menor frente a las fallas de mercado. Por ello, se proponen reformas que den transparencia y establezcan responsabilidades en los procesos de regulación.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Regulation plays a key role in public service reforms. However, corruption and the risk of capture may undermine the purposes of these reforms. Both cost and incentive-based regulation entail corruption and capture risks. This document shows that capture is a minor problem compared with market failures in different sectors, and thus proposes reforms to generate transparency and accountability in the regulatory processes.]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[corrupción]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[captura]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[regulación]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[servicios públicos]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[corruption]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[capture]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[regulation]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[public services]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[  <font face="Verdana" size="3">     <p align="center"><b>    <br> CORRUPCI&Oacute;N Y CAPTURA EN LA REGULACI&Oacute;N DE LOS SERVICIOS P&Uacute;BLICOS</b></p></font> <font face="Verdana" size="2">     <p>    <br></p>     <p align="center"><b>CORRUPTION Y CAPTURE IN PUBLIC SERVICE REGULATION</b></p>     <p>    <br>    <br></p>     <p><i>Fr&eacute;d&eacute;ric Boehm*</i></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">* Candidato a Doctor, Berlin University of Technology (TU Berlin, Germany), <a href="mailto:fredericboehm@hotmail.fr">fredericboehm@hotmail.fr</a> Quiero agradecer a Bianis Castillo, Mariela Candela, Lida Ruiz y a un &aacute;rbitro an&oacute;nimo de esta revista por sus comentarios. Fecha de recepci&oacute;n: 14 de febrero de 2005, fecha de aceptaci&oacute;n: 16 de septiembre de 2005. </p> <hr>    <p align="justify"><B>RESUMEN</b></p>     <p align="justify">&#91;Palabras clave: corrupción, captura, regulación, servicios públicos; JEL: L51, D73, D72, L97&#93;</P>     <P align="justify">La regulación juega un papel clave en las reformas de los servicios públicos. No obstante, la corrupción y el riesgo de captura pueden impedir u obstaculizar el cumplimiento de los objetivos de las reformas. La regulación por costos y por incentivos entraña riesgos de captura y corrupción. En este trabajo se muestra que la captura es un problema menor frente a las fallas de mercado. Por ello, se proponen reformas que den transparencia y establezcan responsabilidades en los procesos de regulación. </p>     <p align="justify"><B>ABSTRACT</b></p>     <P align="justify">&#91;Key words: corruption, capture, regulation, public services; JEL: L51, D73, D72, L97&#93;</P>     <P align="justify">Regulation plays a key role in public service reforms. However, corruption and the risk of capture may undermine the purposes of these reforms. Both cost and incentive-based regulation entail corruption and capture risks. This document shows that capture is a minor problem compared with market failures in different sectors, and thus proposes reforms to generate transparency and accountability in the regulatory processes. </P> <hr>    <p align="justify"><b>LAS REFORMAS DE LOS SERVICIOS P&Uacute;BLICOS</b><a name="n1"></a></p>     <p align="justify">La falla de mercado relacionada con los sectores de servicios p&uacute;blicos &ndash;agua potable y alcantarillado, energ&iacute;a, transporte y telecomunicaci&oacute;n&ndash; es una estructura de costos subaditiva ligada a la existencia de redes, econom&iacute;as de escala y de alcance que lleva a una situaci&oacute;n de monopolio natural. La duplicaci&oacute;n de la red ser&iacute;a ineficiente, pues la estructura de costos medios decrecientes en un monopolio natural significa que una empresa que quisiera ofrecer el bien o el servicio a un precio competitivo incurrir&iacute;a en un d&eacute;ficit correspondiente a los costos fijos. Adem&aacute;s, en estos sectores existen fuertes dimensiones sociales y medioambientales, con externalidades negativas y positivas. Debido a esos problemas, a la necesidad de grandes inversiones en infraestructura y a la importancia pol&iacute;tica de estos sectores, se argument&oacute; durante mucho tiempo que estos servicios deb&iacute;an ser prestados por entidades p&uacute;blicas, de ah&iacute; el nombre de servicio p&uacute;blico.</p>     <p align="justify"> M&aacute;s tarde, ante los problemas crecientes del sector p&uacute;blico, las teor&iacute;as de las fallas del gobierno empezaron a cuestionar la capacidad de producci&oacute;n y planificaci&oacute;n del Estado, y a preguntar si los intentos de corregir las fallas del mercado no generan da&ntilde;os a&uacute;n peores. Con los cambios tecnol&oacute;gicos y la voluntad pol&iacute;tica para introducir reformas, las privatizaciones y liberalizaciones a gran escala se iniciaron en el Reino Unido y en Chile a principios de los ochenta<sup><a name="n1"></a><a href="#1">1</a></sup>. Estas reformas se extendieron a todo el mundo y la tendencia a&uacute;n se mantiene. La Uni&oacute;n Europea<a name="n2"></a><a href="#2"><sup>2</sup></a> denomin&oacute; &ldquo;servicios de inter&eacute;s econ&oacute;mico general&rdquo; a los servicios p&uacute;blicos, para subrayar que si bien son de inter&eacute;s general no tienen que ser prestados por entidades p&uacute;blicas.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"> Sin embargo, debido a sus caracter&iacute;sticas especiales, se considera que despu&eacute;s de las reformas es necesaria la intervenci&oacute;n del Estado a trav&eacute;s de la regulaci&oacute;n. Si bien se logr&oacute; introducir la competencia en algunos sectores a trav&eacute;s de desintegraciones verticales, hay partes o sectores enteros, como el del agua, con caracter&iacute;sticas de monopolio natural, adem&aacute;s de que las reformas no resolvieron los problemas de externalidades. La regulaci&oacute;n debe proteger la viabilidad financiera de la empresa para evitar el d&eacute;ficit, mientras que el regulador debe proteger a los usuarios contra el poder monopol&iacute;stico y los abusos de precios y calidad.</p>     <p align="justify"> Existen dos tipos de regulaci&oacute;n: una regulaci&oacute;n orientada por los costos, y una regulaci&oacute;n por incentivos, que establecen un esquema de interacci&oacute;n entre el sector privado, con funciones de producci&oacute;n y comercializaci&oacute;n, y el sector p&uacute;blico, con funciones de regulaci&oacute;n y control. El papel del sector p&uacute;blico se mantiene, m&aacute;s fuerte que nunca, a pesar de las privatizaciones.</p>     <p align="justify"> Este art&iacute;culo presenta una visi&oacute;n te&oacute;rica de la problem&aacute;tica de la captura y la corrupci&oacute;n en los puntos de interacci&oacute;n entre los sectores privado y p&uacute;blico en la regulaci&oacute;n de las empresas privatizadas. Con un enfoque neoinstitucional, se examinan los dos tipos de regulaci&oacute;n, las desintegraciones verticales y la subasta del derecho monop&oacute;lico a trav&eacute;s de concesiones. Se indican las oportunidades de corrupci&oacute;n que ofrecen estos procesos, sin insinuar que la corrupci&oacute;n es una consecuencia inevitable de las reformas, pero como la econom&iacute;a es una ciencia de incentivos, &eacute;stos se deben tomar en cuenta. Se precisan los conceptos de captura y de corrupci&oacute;n, y para terminar, se discute si la regulaci&oacute;n, a pesar de los peligros de ser capturada, sigue siendo necesaria.</p>     <p align="justify"><b>CAPTURA Y CORRUPCI&Oacute;N EN EL MARCO DE LA REGULACI&Oacute;N</b></p>     <p align="justify">Antes de las reformas, en muchos pa&iacute;ses se consideraba que en los servicios p&uacute;blicos hab&iacute;a mucha corrupci&oacute;n y eran un instrumento de politiquer&iacute;a para brindar favores a amigos del partido en el poder<a name="n3"></a><sup><a href="#3">3</a></sup>. Algunos autores, como Savas (2000, 223) y Torres (2000, 145), defend&iacute;an la privatizaci&oacute;n como instrumento para reducir la corrupci&oacute;n. Otros, como Rose-Ackerman (1996), Stiglitz (2002) y Boehm et al. (2005) se&ntilde;alaban que las caracter&iacute;sticas de los sectores, la privatizaci&oacute;n y la regulaci&oacute;n pod&iacute;an crear oportunidades para la corrupci&oacute;n y la presi&oacute;n de los grupos de inter&eacute;s. La teor&iacute;a de la elecci&oacute;n p&uacute;blica y la escuela de Chicago ponen en duda la regulaci&oacute;n bas&aacute;ndose en la captura del regulador por los intereses particulares de la industria regulada.</p>     <p align="justify"> La noci&oacute;n de &ldquo;captura&rdquo; del Estado tiene origen en la teor&iacute;a de Marx y fue introducida en la teor&iacute;a econ&oacute;mica moderna por George J. Stigler, apoy&aacute;ndose en los trabajos de Downs (1957) y Olson (1965). La hip&oacute;tesis de Stigler (1971) es que una industria puede utilizar el poder coercitivo del Estado, o poder <i>p&uacute;blico</i>, para conseguir rentas privadas. Stigler destaca que los mecanismos tradicionales para conseguir rentas de monopolio, como el <i>limit pricing</i> o la integraci&oacute;n vertical para crear barreras de entrada, son menos eficientes que las regulaciones. Otros autores de la escuela de Chicago, Posner (1974 y 1975), Peltzman (1976) y Becker (1983), afinaron la teor&iacute;a de Stigler, incluyeron otros intereses diferentes a los de la industria y mostraron la competencia por los favores del Estado.</p>     <p align="justify"> Esta teor&iacute;a positiva de la captura de la escuela de Chicago luego se desarroll&oacute; de forma normativa en la escuela de Toulouse con el modelo principal-agente. Laffont y Tirole (1991, 1090) critican a la escuela de Chicago porque no considera la informaci&oacute;n asim&eacute;trica y porque s&oacute;lo contempla el lado de la oferta, el de la industria, sin analizar el lado de la demanda, el del regulador. La teor&iacute;a principal-agente, a su vez, permite explicar la discreci&oacute;n del regulador, la verdadera fuente de rentas monopol&iacute;sticas y por qu&eacute; las industrias tienen poder para influir en el regulador.</p>     <p align="justify"> Martimort (1999), tambi&eacute;n de la escuela de Toulouse, argument&oacute; que la agencia reguladora recorre un ciclo vital. Al inicio, cuando el inter&eacute;s y la supervisi&oacute;n del poder legislativo y de los ciudadanos a&uacute;n es fuerte, y la motivaci&oacute;n de los reguladores es alta, el riesgo de captura es peque&ntilde;o y el regulador suele actuar a favor del inter&eacute;s p&uacute;blico. Pero una vez disminuye el inter&eacute;s en el debate p&uacute;blico por la regulaci&oacute;n, y el contacto entre regulador y empresas reguladas se vuelve costumbre, el regulador es m&aacute;s vulnerable a la captura de los intereses privados de la industria. El riesgo de captura, seg&uacute;n esta teor&iacute;a, aumenta con el tiempo.</p>     <p align="justify"> La captura se puede diferenciar mediante tres criterios. Primero, seg&uacute;n el actor activo. El regulador puede ser capturado por la industria o por los pol&iacute;ticos. Stigler (1971) trata el caso de la captura por la industria; la captura por pol&iacute;ticos es el ejemplo cl&aacute;sico del abuso de las empresas p&uacute;blicas para el populismo y la politiquer&iacute;a.</p>     <p align="justify"> Segundo, seg&uacute;n el tiempo transcurrido entre una captura <i>ex ante</i> y una captura <i>ex post</i>. En la captura <i>ex ante</i>, la regulaci&oacute;n a&uacute;n no existe y se intenta capturar el poder legislativo para influir en el dise&ntilde;o de las instituciones reguladoras<sup><a name="n4"></a><a href="#4">4</a></sup>. En la captura <i>ex post</i>, la regulaci&oacute;n ya est&aacute; vigente y se intenta capturar el poder ejecutivo.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"> Tercero, hay diferencias entre una captura legal y una oculta a trav&eacute;s de corrupci&oacute;n. Cabe se&ntilde;alar que la captura no tiene per se una connotaci&oacute;n de ilegalidad. Si bien la captura del regulador puede incluir la corrupci&oacute;n, tambi&eacute;n se puede lograr con actividades legales dentro del sistema pol&iacute;tico, lo que se conoce como <i>lobby</i>. Estas actividades han sido objeto de estudio de la nueva econom&iacute;a pol&iacute;tica y de la teor&iacute;a de la elecci&oacute;n p&uacute;blica, siguiendo la idea de b&uacute;squeda de rentas propuesta por Buchanan y Tullock (1962), y desarrollada en Tullock (1967) y Krueger (1974).</p>     <p align="justify"> El problema econ&oacute;mico de la b&uacute;squeda de rentas es que los recursos utilizados para este fin no son productivos, no hacen crecer el &ldquo;pastel&rdquo;, s&oacute;lo sirven para agarrar una parte m&aacute;s grande: son un desperdicio econ&oacute;mico. Adem&aacute;s, hay una p&eacute;rdida de bienestar doble: primera, la p&eacute;rdida por las actividades no productivas de la b&uacute;squeda de rentas &ndash;el desperdicio&ndash;, y segunda, por las p&eacute;rdidas monopol&iacute;sticas que se generan despu&eacute;s, si el monopolio natural no est&aacute; regulado. En los servicios p&uacute;blicos, la b&uacute;squeda de rentas puede ocurrir antes y despu&eacute;s de las reformas para obtener un derecho de monopolio, y esquivar la regulaci&oacute;n que busca maximizar el beneficio social.</p>     <p align="justify"> La corrupci&oacute;n se define como el abuso del poder p&uacute;blico con fines privados<sup><a name="n5"></a><a href="#5">5</a></sup>. Se llama &ldquo;abuso&rdquo; a toda conducta que se desv&iacute;a de reglas formales o informales; un enfoque neoinstitucional del problema de la corrupci&oacute;n parece, pues, la metodolog&iacute;a m&aacute;s adecuada para su an&aacute;lisis<sup><a name="n6"></a><a href="#6">6</a></sup>. El poder p&uacute;blico se puede adquirir por nombramiento o por elecci&oacute;n. Usualmente se nombra a los empleados de empresas p&uacute;blicas como agentes p&uacute;blicos, porque mantienen una funci&oacute;n p&uacute;blica. En el contexto de las privatizaciones se puede argumentar, de forma m&aacute;s controversial, que una empresa p&uacute;blica privatizada mantiene su car&aacute;cter p&uacute;blico en ese sentido, pues lo &uacute;nico que cambia es la organizaci&oacute;n de la prestaci&oacute;n del servicio, sin perder su car&aacute;cter de inter&eacute;s general. As&iacute;, los empleados de empresas privatizadas tienen poder p&uacute;blico, por decirlo as&iacute;, del cual pueden abusar. En este sentido es clave ver si los usuarios pueden elegir entre diferentes prestadores del servicio despu&eacute;s de la privatizaci&oacute;n.</p>     <p align="justify"> Es importante subrayar que los &ldquo;beneficios privados&rdquo; para el corrupto no solo incluyen dinero, sino tambi&eacute;n otros bienes materiales e inmateriales como estatus o poder. Adem&aacute;s, el beneficio puede ser dirigido a familiares o amigos, por ejemplo. Del lado del corrupto se puede decir, de forma general, que la corrupci&oacute;n se utiliza para eludir costos o para obtener beneficios.</p>     <p align="justify"> Cuando se haba de los tipos de corrupci&oacute;n se suele diferenciar entre soborno, malversaci&oacute;n de fondos, fraude, extorsi&oacute;n, favoritismo y nepotismo (Andvig et al., 2000, 15-18). En la discusi&oacute;n sobre la corrupci&oacute;n en los procesos de privatizaci&oacute;n es importante, adem&aacute;s, tener en cuenta la colusi&oacute;n horizontal entre actores privados para extraer beneficios del sector p&uacute;blico, por ejemplo en subastas (Boehm y Polanco, 2003, 4). Finalmente, se diferencia entre corrupci&oacute;n de alto nivel, que incluyendo altos niveles de la administraci&oacute;n, pol&iacute;ticos y tribunales, y corrupci&oacute;n de bajo nivel, que se presenta a niveles m&aacute;s bajos de la administraci&oacute;n y es m&aacute;s repetitiva.</p>     <p align="justify"> En cuanto a los efectos de la corrupci&oacute;n sobre la econom&iacute;a, la literatura reconoce ampliamente sus efectos negativos. Pero aqu&iacute; no detallaremos los m&uacute;ltiples da&ntilde;os causados por la corrupci&oacute;n a la econom&iacute;a y al sistema democr&aacute;tico<a name="n7"></a><sup><a href="#7">7</a></sup>.</p>     <p align="justify"> Para analizar la corrupci&oacute;n y la captura, es preciso recurrir al modelo principal-agente-cliente (PAC). En los procesos de regulaci&oacute;n se pueden distinguir cuatro actores: a) los ciudadanos en general o usuarios; b) los agentes pol&iacute;ticos, o poder legislativo; c) el regulador, o poder ejecutivo, y d) las empresas reguladas. Pero en el caso de la regulaci&oacute;n, la definici&oacute;n de los principales y de los agentes no es n&iacute;tida. Seg&uacute;n el nivel, un mismo actor puede cambiar de agente a principal o de agente a cliente, y viceversa. Estache y Martimort (1999, 3) hablan de la naturaleza multiprincipal de la estructura de gobierno: el regulador comparte el control con la empresa, el poder legislativo comparte el poder con el regulador y, finalmente, la administraci&oacute;n y el poder legislativo est&aacute;n divididos en diferentes grupos y agencias, que pueden tener objetivos diferentes o competir por obtener recursos.</p>     <p align="justify"> Si bien el modelo PAC permite un an&aacute;lisis profundo de muchos aspectos de la corrupci&oacute;n y de la captura, falla en el an&aacute;lisis de principales corruptos. Los pol&iacute;ticos, gracias a su mayor informaci&oacute;n y a su poder, se pueden comportar de manera oportunista y abusar de su posici&oacute;n, y no son pocos los ejemplos al respecto<a name="n8"></a><sup><a href="#8">8</a></sup>. El &uacute;nico modo de captar este fen&oacute;meno es considerar a estos actores como agentes de los ciudadanos, lo que es dif&iacute;cil modelar y, adem&aacute;s, poco realista, porque las elecciones libres son un modo muy imperfecto de control, si es que existen. De hecho, las econom&iacute;as que se caracterizan por tener principales corruptos no se destacan por ser muy democr&aacute;ticas.</p>     <p align="justify"> La siguiente representaci&oacute;n muestra los cuatros actores y los tipos de corrupci&oacute;n que pueden ocurrir entre ellos.</p>     <p align="justify">Gr&aacute;fica 1    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Actores de los procesos de regulaci&oacute;n y posibles relaciones corruptas </p>     <p align="justify"> <img src="/img/revistas/rei/v7n13/v7n13a10g1.jpg" width="444" height="339">    <br>   <font size="1">Fuente: elaboraci&oacute;n propia.</font></p>     <p align="justify"><b>TIPOS DE REGULACI&Oacute;N Y CAPTURA</b></p>     <p align="justify">En el mundo real, los precios de segundo &oacute;ptimo de Ramsey &ndash;precios de regulaci&oacute;n que te&oacute;ricamente maximizan el bienestar social cubriendo el d&eacute;ficit del monopolio natural y que ser&iacute;an la mejor respuesta<a name="n9"></a><sup><a href="#9">9</a></sup>&ndash; tienen varios problemas a la hora de aplicarlos. Por ello, se desarrollaron mecanismos reguladores para acercarse a este ideal. Todos estos mecanismos intentan cubrir el d&eacute;ficit en que incurrir&iacute;a la empresa si fijara un precio igual al costo marginal, y a la vez reducir al m&iacute;nimo los costos sociales de mantener precios m&aacute;s altos. Mientras que una empresa p&uacute;blica puede operar sin beneficios y minimizar el <i>mark-up</i> necesario sobre el precio competitivo, a una empresa privada se le debe conceder cierta tasa de retorno sobre las inversiones y el servicio que presta.</p>     <p align="justify"> En resumen, la regulaci&oacute;n consiste en mediar entre los intereses de las empresas privadas y los intereses de los usuarios o de la sociedad, garantizando la prestaci&oacute;n eficiente y eficaz del servicio.</p>     <p align="justify"><b>R<small>EGULACI&Oacute;N POR COSTOS</small></b></p>     <p align="justify">La idea b&aacute;sica de la regulaci&oacute;n <i>cost-plus</i>, la alternativa europea frente a la regulaci&oacute;n por tasa de retorno que se usa en Estados Unidos, es la siguiente: se permite a las empresas un excedente sobre los costos, que se puede interpretar como una recompensa por el riesgo empresarial. La empresa reporta sus costos, los costos esperados, la estimaci&oacute;n de la funci&oacute;n de demanda, y hace una propuesta de precios. Basado en esta informaci&oacute;n, el regulador examina los beneficios de la empresa regulada y rechaza o acepta los precios.</p>     <p align="justify"> La regulaci&oacute;n por tasa de retorno, ROR, concede a la empresa regulada una tasa de retorno &ldquo;justa&rdquo;. sualmente, esta regulaci&oacute;n consiste en tres etapas. Primera, el regulador examina los costos de la empresa y determina cu&aacute;les son los costos relevantes para llevar a cabo la actividad regulada. Segunda, el regulador determina la tasa de retorno justa, basado en la tasa del mercado m&aacute;s una prima de riesgo. Finalmente, se determinan los precios que cubren los costos identificados en el primer paso y la tasa de retorno.</p>     <p align="justify"> La regulaci&oacute;n por costos tiene varios problemas. Sappington (2002, 240-243) se&ntilde;ala, por ejemplo, que la ROR no proporciona ning&uacute;n incentivo a la empresa para reducir costos, es decir, para aumentar la eficiencia productiva. Todo lo contrario: al relacionar los beneficios con los costos, la empresa tiene incentivos para &ldquo;inflar&rdquo; los costos y negociar precios y beneficios, m&aacute;s altos. Ligado a este problema, la empresa regulada tiende a elegir una raz&oacute;n capital-trabajo sesgada a favor del capital (efecto Averch-Johnson). La ROR tiene altos costos administrativos de control y de informaci&oacute;n, porque el regulador debe verificar los costos que reporta la empresa. Adem&aacute;s, los usuarios asumen la carga del riesgo, pues pagan estos incrementos en el precio del servicio. Esto reduce a&uacute;n m&aacute;s el incentivo a la eficiencia interna. Mientras que los aumentos de costos suelen llevar a aumentos de precios, las reducciones de costos no incentivan a la empresa a negociar precios m&aacute;s bajos. Por &uacute;ltimo, la empresa se ve incentivada a practicar el <i>cost shifting</i>, o traslado de costos de actividades no reguladas a actividades reguladas, para aumentar los beneficios garantizados.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"> En ambos casos &ndash;regulaci&oacute;n por tasa de retorno y regulaci&oacute;n <i>cost-plus</i>&ndash; los costos que reportan las empresas y la valoraci&oacute;n de sus activos son de suma importancia. En la regulaci&oacute;n <i>cost-plus</i> este problema es obvio: como la restricci&oacute;n enlaza las ventas a los costos, existen fuertes incentivos para manipular artificialmente los costos, o mentir acerca de su monto real. Para los gerentes es racional despilfarrar recursos, por ejemplo, exceso de capacidad, edificios lujosos, actividades de <i>lobby</i>, gastos excesivos en publicidad, laxo control de los precios de los insumos o menores esfuerzos de los gerentes<sup><a name="n10"></a><a href="#10">10</a></sup>. En estas circunstancias existen, adem&aacute;s de estas formas de despilfarro, oportunidades y fuertes incentivos para estrategias ilegales, como manipulaci&oacute;n de la contabilidad y falsificaci&oacute;n de datos (fraude), etc. La consecuencia de reportar costos superiores al regulador es la siguiente: el regulador debe tomar en cuenta los costos medios m&aacute;s altos, y permitir que la empresa fije un precio m&aacute;s alto que el precio de segundo &oacute;ptimo; as&iacute;, los usuarios pierden.</p>     <p align="justify"> La asimetr&iacute;a de informaci&oacute;n entre el regulador y la empresa regulada facilita la aprobaci&oacute;n de una regulaci&oacute;n favorable a trav&eacute;s de estos m&eacute;todos, legales o corruptos. Pero existe la posibilidad de que el regulador descubra las irregularidades y sancione a la empresa. Esto puede llevar al pago de sobornos o a conceder favores a miembros de la agencia reguladora. Por ejemplo, el regulador puede hacer una auditor&iacute;a minuciosa y detectar comportamientos oportunistas. Estas auditor&iacute;as las pueden realizar consultores especializados. En este caso existen incentivos para que la empresa regulada silencie a los que llevan a cabo la auditor&iacute;a mediante sobornos directos u otros favores, para que no reporten las infracciones que ha cometido.</p>     <p align="justify"> Por &uacute;ltimo, el peligro de captura est&aacute; particularmente presente en las renegociaciones de precios, tanto en la regulaci&oacute;n por tasa de retorno como en la de <i>cost-plus</i>. &Eacute;stas se caracterizan por su alto nivel de discrecionalidad. De hecho, existen pocas reglas claras y transparentes a la hora de negociar los precios, y ambas partes tienen un gran margen de decisi&oacute;n en las negociaciones. Adem&aacute;s, los gerentes responsables de las negociaciones y los reguladores tienen un contacto frecuente y, para que este contacto sea agradable y se minimice el estr&eacute;s, muchas veces desarrollan relaciones de amistad y de confianza rec&iacute;proca. Si bien esto puede reducir los costos de transacci&oacute;n de las negociaciones, es obvio que el riesgo de corrupci&oacute;n y de captura es m&aacute;s alto.</p>     <p align="justify"><b>R<small>EGULACI&Oacute;N POR INCENTIVOS</small></b></p>     <p align="justify">Los problemas de eficiencia asignativa y de eficiencia productiva de las regulaciones tradicionales basadas en costos llevaron a dise&ntilde;ar otras formas de regulaci&oacute;n. En la pr&aacute;ctica, la m&aacute;s importante es la regulaci&oacute;n por precios techo (<i>price cap</i>, PC), que pone un l&iacute;mite a los precios que se pueden cobrar, sin vincular estos l&iacute;mites a los costos de la empresa, al menos te&oacute;ricamente. En general, un PC permite un aumento de los precios, en promedio, paralelo a la inflaci&oacute;n, menos un factor X que representa las mejoras de productividad de la industria regulada. La regulaci&oacute;n por PC permite que la empresa fije libremente su estructura de precios y, como la regulaci&oacute;n no est&aacute; vinculada a los costos, la empresa puede aumentar sus beneficios mejorando su eficiencia interna y buscando innovaciones. En teor&iacute;a, la regulaci&oacute;n por PC supera los inconvenientes de las regulaciones tradicionales. Adem&aacute;s de ofrecer incentivos para reducir costos, reduce el costo de la regulaci&oacute;n (a priori se requiere muy poca informaci&oacute;n), evita la sobrecapitalizaci&oacute;n, y la asignaci&oacute;n del riesgo de las variaciones en los costos a las empresas. Puesto que los precios son fijos en promedio, toda variaci&oacute;n de costos, favorable o desfavorable, s&oacute;lo afecta a los beneficios de la empresa<sup><a name="n11"></a><a href="#11">11</a></sup>. </p>     <p align="justify"> As&iacute;, en la regulaci&oacute;n por incentivos tambi&eacute;n existen menos oportunidades para la captura. La idea de que el juego de incentivos, creados por las normas reguladoras, regula a la empresa elimina una gran parte de la discrecionalidad que se observa en la regulaci&oacute;n basada en costos. Mientras que en esta &uacute;ltima los agentes p&uacute;blicos deben controlar y vigilar permanentemente la informaci&oacute;n que reciben, y negociar de forma regular con los gerentes, la regulaci&oacute;n por precios techo evita el contacto permanente. En teor&iacute;a, la aplicaci&oacute;n casi autom&aacute;tica de las reglas, que adem&aacute;s suelen ser transparentes, minimiza el peligro de captura por la industria regulada.</p>     <p align="justify"> En la pr&aacute;ctica, estas diferencias entre las regulaciones por costos y por precios techo son menos obvias; en la realidad se difuminan los l&iacute;mites entre ambos tipos de regulaci&oacute;n. El factor X de la regulaci&oacute;n IPC-X se calcula en la pr&aacute;ctica de modo que garantice cierta rentabilidad, es decir, una tasa de retorno determinada. Y en las revisiones peri&oacute;dicas de los precios techo, los nuevos precios dependen de los costos y beneficios observados por el regulador en el pasado. El incentivo para reducir los costos depende de forma crucial del <i>regulatory lag</i>: cuanto m&aacute;s corto sea el per&iacute;odo entre dos revisiones, menor ser&aacute; el incentivo para reducir los costos, porque la empresa prev&eacute; que el regulador tomar&aacute; en cuenta los beneficios realizados al revisar los precios.</p>     <p align="justify"> Se enfrenta entonces una situaci&oacute;n similar a la de las regulaciones tradicionales. Una vez que los costos influyen en los precios permitidos, reaparecen los incentivos para trasladar costos de actividades no reguladas a actividades reguladas. Por un lado, incentivos para inflar los costos poco antes de las revisiones de precios, a trav&eacute;s de despilfarro o a trav&eacute;s de la manipulaci&oacute;n de la informaci&oacute;n. Por otro lado, a la hora de renegociar los precios techo, el regulador debe recoger, evaluar y controlar los datos de costos y beneficios de las empresas. Existe de nuevo una interacci&oacute;n personal entre el regulador y el regulado, y un riesgo de captura, bien sea porque las empresas ineficientes paguen para que el regulador no sancione un comportamiento ilegal (manipulaci&oacute;n de costos, por ejemplo), o para que cierre los ojos ante la ineficiencia (real) de la empresa.</p>     <p align="justify"> Adem&aacute;s de estas discrepancias entre la teor&iacute;a y la pr&aacute;ctica, la regulaci&oacute;n por incentivos tiene problemas inherentes. Por ello, la manera m&aacute;s f&aacute;cil de reducir costos consiste en reducir la calidad. Y las reducciones de calidad equivalen a aumentos disimulados de precios. Mientras que la regulaci&oacute;n por costos puede llevar la calidad al nivel &oacute;ptimo, la regulaci&oacute;n por incentivos puede generar graves problemas en la calidad del servicio. Por esta raz&oacute;n, las regulaciones de precios techo suelen estar acompa&ntilde;adas por regulaciones de calidad.</p>     <p align="justify"> No obstante, estas regulaciones de calidad pueden ser objeto de captura. Se puede influir activamente en los objetivos de esta regulaci&oacute;n en el proceso legislativo. Las empresas reguladas pueden hacer <i>lobby</i> en favor de regulaciones laxas, o presionar a los pol&iacute;ticos argumentando que la calidad tiene un precio y que esto lleva a tarifas m&aacute;s altas, algo que resta votos a los pol&iacute;ticos. Las empresas tambi&eacute;n pueden intentar influir directamente en las normas de regulaci&oacute;n a trav&eacute;s de sobornos y favores a los pol&iacute;ticos, y a los administrativos, que deben preparar los proyectos de normas y realizar los peritajes. En un segundo paso, cuando la regulaci&oacute;n est&aacute; vigente, la empresa puede tener incentivos para pagar sobornos a la entidad que debe controlar la calidad para que no revele infracciones, siempre y cuando los costos de la corrupci&oacute;n sean m&aacute;s bajos que los de cumplir la regulaci&oacute;n.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"> Tambi&eacute;n es dudoso que el regulador cumpla su promesa de no reducir los precios (seg&uacute;n las ganancias de eficiencia de la empresa regulada) antes del per&iacute;odo de revisi&oacute;n. Frente a beneficios extraordinarios, el regulador puede ceder a presiones pol&iacute;ticas para ajustar los precios hacia abajo antes del tiempo de revisi&oacute;n previsto. Esto ser&iacute;a contraproducente para los incentivos de reducir los costos y reintroducir&iacute;a los incentivos para despilfarrar recursos o manipular los costos, con todos los peligros de actos corruptos para ocultar esas acciones. Pero cuando el regulador respeta los tiempos de revisi&oacute;n, la regulaci&oacute;n por precios techo puede permitir beneficios extranormales muy altos, que pueden generar problemas pol&iacute;ticos y distributivos cuando la empresa puede elegir no suministrar el servicio en zonas o a grupos con altos costos sin incurrir en sanciones (el llamado <i>cream skimming</i> o <i>red lining</i>). Este aspecto es muy sensible para la sostenibilidad de las participaciones privadas en la prestaci&oacute;n de servicios p&uacute;blicos, ya que para la poblaci&oacute;n es dif&iacute;cil entender que una empresa de servicios p&uacute;blicos obtenga altos beneficios y deje al mismo tiempo sin servicio a parte de la poblaci&oacute;n. As&iacute;, la corrupci&oacute;n puede servir para definir en el contrato las zonas de suministro, y para ocultar los beneficios reales o la manipulaci&oacute;n de los costos.</p>     <p align="justify"> En conclusi&oacute;n, las diferencias te&oacute;ricas entre la regulaci&oacute;n por incentivos y las regulaciones tradicionales por tasa de retorno y por costos, no son tan n&iacute;tidas en la pr&aacute;ctica. De hecho, la asimetr&iacute;a de informaci&oacute;n entre la empresa regulada y el regulador lleva, en ambos casos, a que los costos que reporta la empresa y su evaluaci&oacute;n por el regulador jueguen un papel clave. La empresa puede obtener una renta por su ventaja informativa, y puede tener incentivos para defender esta renta a trav&eacute;s de la captura y de la corrupci&oacute;n.</p>     <p align="justify"><b>D<small>ESINTEGRACI&Oacute;N VERTICAL Y SUBASTA DEL DERECHO DE MONOPOLIO</small></b></p>     <p align="justify">Las antiguas empresas p&uacute;blicas eran, en general, empresas verticalmente integradas, responsables de todo el ciclo de producci&oacute;n del servicio p&uacute;blico. De acuerdo con Coase (1937), la integraci&oacute;n vertical es un mecanismo que internaliza en la empresa los costos de transacci&oacute;n del mercado. En este sentido, la integraci&oacute;n vertical ahorra costos. Sin embargo, la integrada vertical de la empresa p&uacute;blica se justificaba con el argumento de que, de por s&iacute;, ten&iacute;a el car&aacute;cter de monopolio natural. Un an&aacute;lisis m&aacute;s profundo de este argumento llev&oacute; a cuestionar la estructura de costos de monopolio natural en todos los eslabones de la cadena vertical: el &uacute;nico que tiene caracter&iacute;sticas de monopolio natural es el de la red de transporte.</p>     <p align="justify"> Entonces se intenta introducir la competencia mediante una desintegraci&oacute;n vertical de las antiguas empresas p&uacute;blicas, que separa ciertas actividades de la cadena vertical. As&iacute; la regulaci&oacute;n se podr&iacute;a concentrar en la parte del monopolio natural. Esto se intent&oacute; sobre todo en el sector el&eacute;ctrico, donde era posible aislar la parte que tiene caracter&iacute;sticas de monopolio natural &ndash;el transporte a trav&eacute;s de la red&ndash; y liberalizar las dem&aacute;s &ndash;la generaci&oacute;n y la comercializaci&oacute;n&ndash;, dejando que la competencia regulara el precio en el mercado.</p>     <p align="justify"> Es generalmente aceptado que una competencia real, econ&oacute;mica y pol&iacute;tica, es un mecanismo eficaz contra la corrupci&oacute;n, porque que disminuye las rentas, provee incentivos de vigilancia y control e introduce transparencia<sup><a name="n12"></a><a href="#12">12</a></sup>. Las pol&iacute;ticas que buscan introducir la competencia para aumentar la eficiencia, como la desintegraci&oacute;n vertical, pueden tener tambi&eacute;n efectos positivos sobre la corrupci&oacute;n. Pero no se observan efectos positivos en direcci&oacute;n opuesta, es decir, la corrupci&oacute;n es letal para la competencia.</p>     <p align="justify"> En muchos casos, la desintegraci&oacute;n vertical no se ha ejecutado a fondo. Quiz&aacute;s por dos razones. Primera, las empresas establecidas &ndash;los antiguos monopolios p&uacute;blicos integrados verticalmente&ndash; tienen incentivos para presionar contra una separaci&oacute;n efectiva y contra todo intento de introducir competencia a trav&eacute;s de nuevas empresas. Esta presi&oacute;n puede ser favorecida por las relaciones cercanas que los gerentes de las antiguas empresas mantienen con la administraci&oacute;n y los pol&iacute;ticos. Los contactos establecidos anteriormente son un activo para la nueva empresa privada y reducen los costos de la b&uacute;squeda de rentas. No est&aacute; de m&aacute;s pensar que las empresas establecidas pueden utilizar sus contactos y su poder para impedir la introducci&oacute;n de competencia efectiva; mediante actividades de <i>lobby</i> o corrupci&oacute;n directa o indirecta de los responsables en el gobierno. Segunda, el gobierno puede tener incentivos para privatizar una empresa que tiene poder de mercado, porque as&iacute; se eleva el valor de contrato para la empresa privada y, por consiguiente, los ingresos del gobierno y las posibilidades de participar en las rentas. Stiglitz (1998, 23) advierte claramente sobre las posibles consecuencias futuras de esta estrategia: &ldquo;privatizar un monopolio puede crear intereses arraigados poderosos que dificulten la regulaci&oacute;n o la competencia en el futuro&rdquo;.</p>     <p align="justify"> Adem&aacute;s de desintegrar verticalmente a las empresas p&uacute;blicas, a veces se intenta introducir la competencia en las partes monopol&iacute;sticas, mediante la subasta del monopolio a trav&eacute;s de concesiones. Por ejemplo, en Per&uacute; y Espa&ntilde;a la red de transporte de electricidad est&aacute; en manos de una empresa privada. El sector del agua y alcantarillado es un ejemplo donde la desintegraci&oacute;n es casi imposible, porque se trata de monopolios locales donde es dif&iacute;cil separar las actividades de producci&oacute;n (tratamiento de aguas), transporte y comercializaci&oacute;n y alcanzar escalas suficientes para que sean rentables para varias empresas. Por esto, la subasta repetida del derecho monopol&iacute;stico (<i>franchise bidding</i>) a trav&eacute;s del tiempo es una manera interesante de introducir la competencia. La competencia, entonces, no es en el mercado mismo, sino para acceder a &eacute;l. La idea es que la competencia repetida por el contrato evita el abuso de la posici&oacute;n de monopolio<a name="n13"></a><sup><a href="#13">13</a></sup>.</p>     <p align="justify"> En este contexto, Demsetz (1968) y otros autores de la escuela de Chicago argumentaron que la subasta repetida hace innecesaria la regulaci&oacute;n del monopolio natural. Argumento que ha sido criticado por sus supuestos restrictivos. Williamson (1985, 326), por ejemplo, subray&oacute; que debido a las circunstancias especiales de los sectores de servicios p&uacute;blicos (incertidumbre y especificidad de los activos), los contratos de largo plazo son incompletos y requieren que las partes se pongan acuerden procedimientos en caso de cambios imprevistos que obliguen a renegociar el contrato inicial. Pero estos procedimientos no se implementan por s&iacute; solos. La necesidad de renegociar es una invitaci&oacute;n a un comportamiento oportunista. Para que la subasta de los monopolios sea eficiente se requieren tantos mecanismos de regulaci&oacute;n y control como en una regulaci&oacute;n tradicional.</p>     <p align="justify"> Adem&aacute;s, las subastas y concesiones tienen riesgos altos de corrupci&oacute;n y de comportamiento oportunista<sup><a name="n14"></a><a href="#14">14</a></sup>. Williamson (1985, 334) menciona una gran variedad de problemas relacionados con los criterios de la subasta, su ejecuci&oacute;n, el cierre del contrato y las renegociaciones.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><b>&iquest;LA CAPTURA ES UNA RAZ&Oacute;N PARA DEJAR DE REGULAR?</b></p>     <p align="justify">Como vimos en la discusi&oacute;n anterior, existen muchas oportunidades para capturar al regulador, y toda captura tiene efectos negativos sobre los objetivos de la regulaci&oacute;n. La regulaci&oacute;n, seg&uacute;n la teor&iacute;a del inter&eacute;s p&uacute;blico, debe corregir la falla de mercado del monopolio natural en los sectores de red. Este objetivo general se asocia con las metas de conseguir la eficiencia asignativa, es decir, que los precios reflejen los costos, y la sostenibilidad financiera de la empresa. En otras palabras, la regulaci&oacute;n debe proteger los intereses de los usuarios (o de la sociedad) contra el poder monopol&iacute;stico y, a la vez, proteger a las empresas privadas contra las decisiones arbitrarias del gobierno, para que tengan incentivos para invertir. Adem&aacute;s, la regulaci&oacute;n tiene objetivos distributivos que se pueden condensar en el t&eacute;rmino &ldquo;equidad&rdquo;, que consiste b&aacute;sicamente en el servicio universal, es decir, el pleno acceso f&iacute;sico y econ&oacute;mico a los servicios p&uacute;blicos.</p>     <p align="justify"> La captura tiene efectos negativos sobre cada uno de estos objetivos. Primero, la captura significa que las reglas de la regulaci&oacute;n se distorsionan a favor de la empresa a expensas de los usuarios o de la sociedad: no se garantiza la eficiencia asignativa. Segundo, no se logra la eficiencia productiva, porque la corrupci&oacute;n y las actividades de <i>lobby</i> tienen costos que se incluyen en el precio y elevan el costo marginal<a name="n15"></a><sup><a href="#15">15</a></sup>. El mecanismo de la competencia no funciona, y las empresas del sector no son autom&aacute;ticamente las m&aacute;s eficientes, sino las que tienen mejores conexiones o mejor <i>savoir faire</i> en el arte de la b&uacute;squeda de rentas. Tercero, la econom&iacute;a pierde recursos, puesto que la adaptaci&oacute;n y utilizaci&oacute;n de los mecanismos para prevenir la corrupci&oacute;n y la captura tambi&eacute;n cuestan, y absorben recursos que dejan de estar disponibles para fines redistributivos.</p>     <p align="justify"> Hemos visto que en la literatura de la elecci&oacute;n p&uacute;blica y de la escuela de Chicago se sostiene que todo tipo de regulaci&oacute;n crea m&aacute;s problemas de los que resuelve. Estas teor&iacute;as consideran que el sector privado es per se m&aacute;s eficiente que el sector p&uacute;blico, y que es mejor dejar actuar el mercado. Por un lado, argumentan que la regulaci&oacute;n impide el desarrollo del sector privado. Por otro lado, reducen la regulaci&oacute;n &ndash;en la teor&iacute;a de la captura del regulador de Stigler y otros&ndash; a simple marioneta de las empresas reguladas. Los reguladores act&uacute;an a favor de las empresas, no en inter&eacute;s de los usuarios.</p>     <p align="justify"> Pero, &iquest;es esta una raz&oacute;n para dejar de regular los servicios p&uacute;blicos? Para empezar, es necesario enfatizar que el problema de las fallas de mercado es real, y como Stiglitz (1997) muestra de manera contundente el gobierno tiene que cumplir un papel activo para superar estas fallas de mercado y garantizar un desarrollo eficiente y equitativo de la econom&iacute;a. Acemoglu y Verdier (2000) argumentan que frente a ciertas fallas de mercado es necesaria una intervenci&oacute;n, aun cuando encierre el peligro de corrupci&oacute;n, ya que en este caso la corrupci&oacute;n es el da&ntilde;o m&aacute;s peque&ntilde;o. El argumento de que la corrupci&oacute;n es un medio del mercado para eludir regulaciones que distorsionan la asignaci&oacute;n eficiente de los recursos llevaron a Leff (1989) y De Soto (1986) a recomendar su eliminaci&oacute;n.</p>     <p align="justify"> Acemoglu y Verdier (2000, 196) insisten en la necesidad de la regulaci&oacute;n y resaltan un punto muy importante para esta discusi&oacute;n: toda regulaci&oacute;n implica oportunidades e incentivos corruptos, pero si bien existen regulaciones ineficientes (por ejemplo, como resultado de una captura en el sentido de Stigler), tambi&eacute;n existen fallas de mercado que tienen consecuencias tan graves que la corrupci&oacute;n no puede servir de pretexto para dejar de regular.</p>     <p align="justify"> Los servicios p&uacute;blicos no s&oacute;lo se caracterizan por tener una estructura de monopolio natural (una falla de mercado) en uno de los eslabones de la cadena productiva, sino tambi&eacute;n por la existencia de fuertes externalidades medioambientales y sociales (otra falla de mercado). Los bienes que producen son bienes especiales, sobre todo el agua o la electricidad, que no son semejantes a otros bienes de consumo. La electricidad no se puede almacenar, e igualar la demanda con la oferta requiere una planificaci&oacute;n minuciosa; un corte del suministro no s&oacute;lo tendr&iacute;a costos econ&oacute;micos enormes, sino que llevar&iacute;a a un caos total (Skoufa et al., 2001, 8). El agua es un bien esencial para la vida humana y no tiene ning&uacute;n sustituto, a pesar de los intentos (fructuosos) de los &uacute;ltimos a&ntilde;os de equipararla a un bien econ&oacute;mico normal<sup><a name="n16"></a><a href="#16">16</a></sup>. Si se quiere involucrar al sector privado en la prestaci&oacute;n de estos bienes para aprovechar su <i>savoir faire</i> de gesti&oacute;n o atraer capital privado para hacer las inversiones necesarias, se deben tener en cuenta estas fallas de mercado. Abolir la regulaci&oacute;n ser&iacute;a jugar el juego de la industria: entrar en mercados con poca competencia y usuarios cautivos.</p>     <p align="justify"> En el marco de la discusi&oacute;n sobre la contrataci&oacute;n externa de servicios p&uacute;blicos Rose-Ackerman (1999, 85) subraya que a veces las empresas p&uacute;blicas pueden ser m&aacute;s eficientes que las empresas privadas. Y un monopolio privado es peor que un monopolio p&uacute;blico, pues es m&aacute;s dif&iacute;cil de controlar. La alternativa apropiada a la producci&oacute;n p&uacute;blica es, pues, la producci&oacute;n privada regulada. Rose-Ackerman (1999, 86) advierte que las reformas de liberalizaci&oacute;n o privatizaci&oacute;n, sin una reforma de las funciones del gobierno que fortalezca las instituciones, incrementan las relaciones corruptas, establecen monopolios privados y deterioran la credibilidad del Estado. En su an&aacute;lisis de las privatizaciones en Am&eacute;rica Latina, Manzetti (1999) considera que estas reformas aumentaron la concentraci&oacute;n de los mercados en vez de reducirla.</p>     <p align="justify"> En un entorno de privatizaci&oacute;n, los servicios p&uacute;blicos requieren una regulaci&oacute;n. En este ensayo repasamos y destacamos los peligros de la captura y de la corrupci&oacute;n en la regulaci&oacute;n, que no s&oacute;lo existen sino que son notables. Pero abolir la regulaci&oacute;n no es el camino adecuado, ya que los costos son mayores que los costos de la captura. Pensamos que es mejor minimizar este &ldquo;mal necesario&rdquo; mediante mecanismos y pol&iacute;ticas de prevenci&oacute;n en el proceso de regulaci&oacute;n.</p>     <p align="justify"> Para terminar, hay que mencionar dos aspectos esenciales que pueden ayudar a minimizar el peligro de la captura y la corrupci&oacute;n. Primero, para lograr una autonom&iacute;a real, tanto de la pol&iacute;tica como de las empresas reguladas, se debe invertir m&aacute;s en mejorar la informaci&oacute;n acerca de las empresas y de sus mercados. Adem&aacute;s, esta informaci&oacute;n se debe compartir en forma transparente. Segundo, los usuarios deben ejercer mayor influencia. La consideraci&oacute;n de los intereses de los usuarios en el juego regulador puede servir de contrapeso al inter&eacute;s de la industria o de la pol&iacute;tica. No obstante, como destaca Ugaz (2001, 10), son muy pocas las agencias reguladoras en las que los usuarios est&aacute;n representados formalmente. Esto tiene que cambiar, ya que los usuarios, actuales y futuros, son los que pagan en &uacute;ltimas las consecuencias de todas las fallas de la regulaci&oacute;n.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">    <br>   <b>NOTAS AL PIE</b></p>     <p align="justify"><a name="1"></a><a href="#n1">1</a>. Ver Costas y Bel (1995) para una s&iacute;ntesis de los motivos de estos procesos.</p>     <p align="justify"><a name="2"></a><a href="#n2">2</a>.  En el art&iacute;culo 86, antiguo art&iacute;culo 90, del Tratado de la Comunidad Europea, y el articulo 16 introducido por el Tratado de Amsterdam.</p>     <p align="justify"><a name="3"></a><a href="#n3">3</a>.  Ver tambi&eacute;n el interesante trabajo emp&iacute;rico de Davis (2004), en el cual se investiga, a trav&eacute;s de entrevistas, la corrupci&oacute;n en el sector del agua y el saneamiento en Asia.</p>     <p align="justify"><a name="4"></a><a href="#n4">4</a>.  En este contexto, el Banco Mundial habla tambi&eacute;n de <i>state capture</i>.</p>     <p align="justify"><a name="5"></a><a href="#n5">5</a>.  Definici&oacute;n que utilizan el Banco Mundial y Transparencia Internacional.</p>     <p align="justify"><a name="6"></a><a href="#n6">6</a>.  Ver Lambsdorff et al. (2005) para un an&aacute;lisis de la corrupci&oacute;n desde la perspectiva neoinstitucional.</p>     <p align="justify"><a name="7"></a><a href="#n7">7</a>.  Para una discusi&oacute;n m&aacute;s detallada de los efectos negativos de la corrupci&oacute;n, ver Boehm y Polanco (2003), Andvig et al. (2000) y Mauro (1995).</p>     <p align="justify"><a name="8"></a><a href="#n8">8</a>.  Las oportunidades de los pol&iacute;ticos para obtener beneficios corruptos se presentan sobre todo en el proceso de privatizaci&oacute;n. Sobre estos riesgos y ejemplos de corrupci&oacute;n, ver Boehm y Polanco (2003) y Boehm y Olaya (2005). </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><a name="9"></a><a href="#n9">9</a>.  Aunque subsiste el problema de la eficiencia productiva que tampoco se garantiza con los precios de Ramsey, porque se le garantiza a la empresa la cobertura del d&eacute;ficit.</p>     <p align="justify"><a name="10"></a><a href="#n10">10</a>. Los gastos en publicidad son particularmente interesantes, pues no s&oacute;lo representan costos; tambi&eacute;n pueden aumentar la demanda y desplazar la curva de ventas.</p>     <p align="justify"><a name="11"></a><a href="#n11">11</a>.   Para una discusi&oacute;n de la regulaci&oacute;n IPC-X en Espa&ntilde;a, ver Costas et al. (2000).</p>     <p align="justify"><a name="12"></a><a href="#n12">12</a>.  Ver Clarke y Xu (2002) y, para la competencia pol&iacute;tica, Johnston (2002). Ver tambi&eacute;n Bliss y Di Tella (1997) y Celentani y Ganuza (2002) que encuentran efectos menos claros en modelos formales. En un an&aacute;lisis econom&eacute;trico de la hip&oacute;tesis de que el nivel de rentas y la estructura del mercado (o sea, el nivel de competencia) determinan el nivel de corrupci&oacute;n, Ades y Di Tella (1999, 992) encuentran, por el contrario, un efecto claramente positivo de un incremento de la competencia, y concluyen que &ldquo;las pol&iacute;ticas que buscan incentivar mercados competitivos pueden controlar la corrupci&oacute;n&rdquo;. </p>     <p align="justify"><a name="13"></a><a href="#n13">13</a>.  Una idea alternativa, la <i>yardstick competition</i>, que fue introducida en el sector de agua en Chile con el modelo de la empresa eficiente, busca introducir la competencia a trav&eacute;s de la comparaci&oacute;n de cada empresa regulada con una empresa ficticia &ldquo;eficiente&rdquo;. </p>     <p align="justify"><a name="14"></a><a href="#n14">14</a>.  Para una discusi&oacute;n detallada del problema de la corrupci&oacute;n en subastas de contratos p&uacute;blicos, ver Boehm y Olaya (2005).</p>     <p align="justify"><a name="15"></a><a href="#n15">15</a>.  Para tener una idea de la magnitud de los costos de la corrupci&oacute;n y de su alcance, ver la encuesta del Banco Mundial, la <i>World Business Environmental Survey</i> (WBES) del a&ntilde;o 2000, que indica que m&aacute;s del 80% de las empresas del planeta paga hasta el 25% de sus ingresos anuales en transferencias corruptas a agentes p&uacute;blicos.</p>     <p align="justify"><a name="16"></a><a href="#n16">16</a>.  Ver, por ejemplo, la discusi&oacute;n de esta tendencia en Finger y Allouche (2002).</p> <hr>    <p align="justify"><b>REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS</b></p>     <p align="justify">1. Acemoglu, D. y T. Verdier. &ldquo;The Choice between Market Failures and Corruption&rdquo;, <i>American Economic Review</i> 90, 1, 2000, pp. 194-211.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">2.  Ades, A. y R. Di Tella. &ldquo;Rents, Competition, and Corruption&rdquo;, <i>American Economic Review</i> 89, 4, 1999, pp. 982-993.</p>     <p align="justify">3.  Andwig, J. C. ; O. H. Fjeldstad; I. Amundsen; T. Sissner y T. Soreide. &ldquo;Research on Corruption. A Policy Oriented Survey&rdquo;, Report Commissioned by NORAD, CMI, NUPI, 2000. </p>     <p align="justify">4.  Bardhan, P. &ldquo;Corruption and Development: A Review of Issues&rdquo;, <i>Journal of Economic Literature</i> 35, 3, 1997, pp. 1320-1346.</p>     <p align="justify">5.  Becker, G. &ldquo;A Theory of Competition among Pressure Groups for Political Influence&rdquo;, <i>Quarterly Journal of Economics</i> 98, 1983, pp. 371-400.</p>     <p align="justify">6. Bliss, C. y R. Di Tella. &ldquo;Does Competition Kill Corruption&rdquo;, <i>Journal of Political Economy</i> 105, 5, 1997, pp. 1001-1023.</p>     <p align="justify">7. Boehm, F. y J. Olaya. &ldquo;Opportunities for Corruption in Public Contracting Auctions and Ways to Address Them-The Role of Transparency in Bidding Processes&rdquo;, Working Paper presented at the European Workshop on &ldquo;Auctions and Public Service Procurement&rdquo;, Paris, April 15-16, 2005. </p>     <p align="justify">8.  Boehm, F.; J. Olaya y J. Polanco. &ldquo;Privatization and Corruption&rdquo;, E. U. von Weizs&auml;cker, O. Young y M. Finger, eds., <i>Limits to Privatization: How to Avoid Too Much of a Good Thing</i>, Earthscan, 2005. </p>     <p align="justify">9.  Boehm, F. y J. Polanco. &ldquo;Corruption and Privatization of Infrastructure in Developing Countries&rdquo;, Working Paper 1,  Transparency International&rsquo;s Integrity Pacts and Public Contracting Programme, 2003.</p>     <!-- ref --><p align="justify">10.  Buchanan, J. M. y G. Tullock. <i>The Calculus of Consent: Logical Foundations of Constitutional Democracy</i>. Ann Arbor, University of Michigan Press, 1962. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000111&pid=S0124-5996200500020001000010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify">11.  Celentani, M. y J. J. Ganuza. &ldquo;Corruption and Competition in Procurement&rdquo;, <i>European Economic Review</i> 46, 7, 2002, pp. 1273-1304.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">12.  Clarke, G. y L. Xu. &ldquo;Ownership, Competition, and Corruption: Bribe Takers versus Bribe Payers&rdquo;, Working Paper, World Bank, 2002. </p>     <p align="justify">13.  Coase, R. H. &ldquo;The Nature of the Firm&rdquo;. O. E. Williamson, y S. G. Winter, eds., <i>The Nature of the Firm. Origins, Evolutions and Development</i>, New York y Oxford, Oxford University Press, 1993. </p>     <p align="justify">14.  Costas, A. y G. Bel. &ldquo;Regulaci&oacute;n y desregulaci&oacute;n en la econom&iacute;a europea actual&rdquo;, J. Velarde; J. L. Garc&iacute;a Delgado y A. Pedre&ntilde;o, eds., <i>Regulaci&oacute;n y competencia en la econom&iacute;a espa&ntilde;ola</i>, Madrid, Civitas, 1995, pp. 33-63. </p>     <!-- ref --><p align="justify">15.  Costas, A.; J. R. Borrel y J. Calzada. <i>La nueva regulaci&oacute;n de precios IPC-X</i>, Madrid, Fundaci&oacute;n Retevisi&oacute;n, 2000. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000116&pid=S0124-5996200500020001000015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify">16.  Davis, J. &ldquo;Corruption in Public Service Delivery: Experience from South Asia&rsquo;s Water and Sanitation Sector&rdquo;, <i>World Development</i> 32, 1, 2004, pp. 53-71.</p>     <p align="justify">17.  Demsetz, H. &ldquo;Why Regulate Utilities?&rdquo;, <i>Journal of Law and Economics</i> 11, 1968,  pp. 55-66.</p>     <!-- ref --><p align="justify"> 18. De Soto, H. <i>El otro sendero</i>, Lima, ILD (Instituto Libertad y Democracia), 1986. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000119&pid=S0124-5996200500020001000018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"> 19. Downs, A. &ldquo;An Economic Theory of Political Action in a Democracy&rdquo;, <i>Journal of Political Economy</i> 65, 2, 1957, pp. 135-150.</p>     <p align="justify">20.  Estuche, A. y D. Martimort. &ldquo;Politics, Transaction Costs, and the Design of Regulatory Institutions&rdquo;, World Bank Policy Research Working Paper 2073, 1999. </p>     <!-- ref --><p align="justify">21.  Finger, M. y J. Allouche. <i>Water Privatisation. Trans-national Corporations and the Re-regulation of the Water Industry</i>, London y New York, Spon Press, 2002. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000122&pid=S0124-5996200500020001000021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify">22.  Johnston, M. &ldquo;Party Systems, Competition, and Political Checks against Corruption&rdquo;, A. J. Heidenheimer y M. Johnston, eds., <i>Political Corruption. Concepts &amp; Contexts</i>, third edition, New Brunswick, London, Transaction Publishers, 2002, pp. 777-794.</p>     <p align="justify">23.  Krueger, A. &ldquo;The Political Economy of the Rent-seeking Society&rdquo;, <i>American Economic Review</i> 64, 1974. pp. 291-303.</p>     <p align="justify">24.  Laffont, J. J. y J. Tirole. &ldquo;The Politics of Government Decision-Making: A Theory of Regulatory Capture&rdquo;, <em>Quarterly Journal of Economics</em>, November, 1991, pp. 1088-1127.</p>     <p align="justify">25.   Lambsdorff, J.; M. Taube y M. Schramm. &ldquo;Corrupt Contracting: Exploring the Analytical Capacity of New Institutional Economics and New Economic Sociology&rdquo;, J. Lambsdorff; M. Taube y M. Schramm, eds., <i>The New Institutional Economics of Corruption</i>, London y New Cork, Routledge Frontiers of Political Economy, 2005. </p>     <p align="justify">26.  Lambsdorff, J. Graf. &ldquo;Corruption and Rent-seeking&rdquo;, <i>Public Choice</i> 113, 2002, pp. 97-125.</p>     <p align="justify">27.  Leff, N. &ldquo;Economic Development through Bureaucratic Corruption&rdquo;, A. J. Heidenheimer; M. Johnston y V. LeVine, eds., <i>Political Corruption. A Handbook</i>, New Brunswick y Oxford, Transaction Publishers, 1989,  pp. 389-404.</p>     <p align="justify">28.  Lovei, L. y A. McKechnie. &ldquo;The Costs of Corruption for the Poor-The Energy Sector&rdquo;, <i>Public Policy for the Private Sector</i>, April, World Bank, 2000. </p>     <!-- ref --><p align="justify">29.  Manzetti, L. <i>Privatization South American Style</i>, Oxford y New York, Oxford University Press, 1999. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000130&pid=S0124-5996200500020001000029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify">30.  Martimort, D. &ldquo;The Life Cycle of Regulatory Agencies: Dynamic Capture and Transaction Costs&rdquo;, <i>Review of Economic Studies</i> 66, 4, 1999, pp. 929-947.</p>     <p align="justify">31.  Mauro, P. &ldquo;Corruption and Growth&rdquo;, <i>Quarterly Journal of Economics</i>, 1995, pp. 681-712.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify">32.  Olson, M. <i>The Logic of Collective Action</i>, Cambridge, Harvard University Press, 1965. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000133&pid=S0124-5996200500020001000032&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify">33.  Peltzman, S. &ldquo;Toward a More General Theory of Regulation&rdquo;, <i>Journal of Law and Economics</i> 19, 1976, pp. 211-40.</p>     <p align="justify">34.  Posner, R. A. &ldquo;Theories of Economic Regulation&rdquo;, <i>Bell Journal of Economics and Management Science</i> 5, 2, 1974, pp. 335-358.</p>     <p align="justify">35.  Posner, R. A. &ldquo;The Social Costs of Monopoly and Regulation&rdquo;, <i>Journal of Political Economy</i> 83, 1975, pp. 807-828.</p>     <!-- ref --><p align="justify">36.  Rose-Ackerman, S. <i>Corruption. A Study in Political Economy</i>, New York, San Francisco y London, Academic Press, 1978. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000137&pid=S0124-5996200500020001000036&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify">37.  Rose-Ackerman, S. &ldquo;The Political Economy of Corruption -Causes and Consequences-&rdquo;, <i>Public Policy for the Private Sector</i> 74, 1996, Washington D.C., World Bank.</p>     <!-- ref --><p align="justify"> 38. Rose-Ackerman, S. <i>Corruption and Government. Causes, Consequences, and Reform</i>, Cambridge, Cambridge University Press, 1999. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000139&pid=S0124-5996200500020001000038&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify">39. Sappington, D. E. &ldquo;Price Regulation&rdquo;, M. Cave et al., eds., <i>Handbook of Telecommunications Economics</i> 1, 2002. </p>     <!-- ref --><p align="justify">40.  Savas, E. S. <i>Privatization and Public-Private Partnerships</i>, New York, Seven Bridges Press, 2000. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000141&pid=S0124-5996200500020001000040&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify">41.  Skoufa, L.; A. Wollin y G. Lafferty. &ldquo;Privatization and Deregulation of Public Utilities: Contesting the Neo-Classical Paradigm from a Business Strategy Perspective&rdquo;, CMS 2001 -Economics/Institutions-, July, 2001. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">42.  Stigler, G. J. &ldquo;The Theory of Economic Regulation&rdquo;, <i>Bell Journal of Economics and Management Science</i> 2, 1, 1971, pp. 3-21.</p>     <p align="justify">43.  Stiglitz, J. E. &ldquo;The Role of Government in the Economies of Developing Countries&rdquo;, E. Malinvaud; J. C. Milleron; M. K. Nabli; A. K. Sen; A. Sengupta; N. Stern; J. E. Stiglitz y K. Suzumura, eds., <i>Development Strategy and Management of Market Economy</i> 1, 1997, Oxford, Clarendon Press.</p>     <p align="justify">44.  Stiglitz, J. E. &ldquo;More Instruments and Broader Goals: Moving Toward the Post-Washington Consensus&rdquo;, The 1998 WIDER Lecture, Helsinki, http://www.wider.unu.edu/events/annuel1998.htm, 1998. </p>     <!-- ref --><p align="justify">45. Stiglitz, J. E. <i>Globalization and its Discontents</i>, New York, W.W. Norton &amp; Company, 2002. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000146&pid=S0124-5996200500020001000045&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify">46.  Torres, G. &ldquo;The Tortuous Road to Privatization in Venezuela&rdquo;, M. H. Birch y J. Haar, eds., <i>The Impact of Privatization in the Americas</i>, Miami, North-South Center Press, 2000. </p>     <p align="justify">47.  Tullock, G. &ldquo;The Welfare Costs of Tariffs, Monopolies, and Theft&rdquo;, <i>Western Economic Journal</i> 5, 1967, pp. 224-32.</p>     <p align="justify">48.  Ugaz, C. &ldquo;A Public Goods Approach to Regulation of Utilities&rdquo;, Discussion Paper 9, 2001, United Nations University, WIDER. </p>     <!-- ref --><p align="justify">49.  Williamson, O. E. <i>The Economic Institutions of Capitalism</i>, New York, The Free Press, 1985. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000150&pid=S0124-5996200500020001000049&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>1</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Acemoglu]]></surname>
<given-names><![CDATA[D.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Verdier.]]></surname>
<given-names><![CDATA[T.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The Choice between Market Failures and Corruption]]></article-title>
<source><![CDATA[American Economic Review]]></source>
<year>2000</year>
<volume>90</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>194-211</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<label>2</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ades]]></surname>
<given-names><![CDATA[A.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Di Tella]]></surname>
<given-names><![CDATA[R.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Rents, Competition, and Corruption]]></article-title>
<source><![CDATA[American Economic Review]]></source>
<year>1999</year>
<volume>89</volume>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
<page-range>982-993</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<label>3</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Andwig]]></surname>
<given-names><![CDATA[J. C.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Fjeldstad]]></surname>
<given-names><![CDATA[O. H.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Amundsen]]></surname>
<given-names><![CDATA[I.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Sissner]]></surname>
<given-names><![CDATA[T.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Soreide]]></surname>
<given-names><![CDATA[T.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Research on Corruption. A Policy Oriented Survey]]></article-title>
<source><![CDATA[Report Commissioned by NORAD, CMI, NUPI]]></source>
<year>2000</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<label>4</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bardhan]]></surname>
<given-names><![CDATA[P.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Corruption and Development: A Review of Issues]]></article-title>
<source><![CDATA[Journal of Economic Literature]]></source>
<year>1997</year>
<volume>35</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>1320-1346</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<label>5</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Becker]]></surname>
<given-names><![CDATA[G.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[A Theory of Competition among Pressure Groups for Political Influence]]></article-title>
<source><![CDATA[Quarterly Journal of Economics]]></source>
<year>1983</year>
<numero>98</numero>
<issue>98</issue>
<page-range>371-400</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<label>6</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bliss]]></surname>
<given-names><![CDATA[C.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Di Tella]]></surname>
<given-names><![CDATA[R.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Does Competition Kill Corruption]]></article-title>
<source><![CDATA[Journal of Political Economy]]></source>
<year>1997</year>
<volume>105</volume>
<numero>5</numero>
<issue>5</issue>
<page-range>1001-1023</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<label>7</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Boehm]]></surname>
<given-names><![CDATA[F.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Olaya]]></surname>
<given-names><![CDATA[J.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Opportunities for Corruption in Public Contracting Auctions and Ways to Address Them-The Role of Transparency in Bidding Processes]]></article-title>
<source><![CDATA[Working Paper]]></source>
<year>Apri</year>
<month>l </month>
<day>15</day>
<publisher-loc><![CDATA[Paris ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<label>8</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Boehm]]></surname>
<given-names><![CDATA[F.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Olaya]]></surname>
<given-names><![CDATA[J.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Polanco]]></surname>
<given-names><![CDATA[J.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Privatization and Corruption]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[von Weizsäcker]]></surname>
<given-names><![CDATA[E. U.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Young]]></surname>
<given-names><![CDATA[O.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Finger]]></surname>
<given-names><![CDATA[M.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Limits to Privatization: How to Avoid Too Much of a Good Thing]]></source>
<year>2005</year>
<publisher-name><![CDATA[Earthscan]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<label>9</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Boehm]]></surname>
<given-names><![CDATA[F.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Polanco]]></surname>
<given-names><![CDATA[J.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Corruption and Privatization of Infrastructure in Developing Countries]]></article-title>
<source><![CDATA[Working Paper]]></source>
<year>2003</year>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<label>10</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Buchanan]]></surname>
<given-names><![CDATA[J. M.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Tullock]]></surname>
<given-names><![CDATA[G.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[The Calculus of Consent: Logical Foundations of Constitutional Democracy]]></source>
<year>1962</year>
<publisher-loc><![CDATA[Ann Arbor ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[University of Michigan Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<label>11</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Celentani]]></surname>
<given-names><![CDATA[M.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ganuza]]></surname>
<given-names><![CDATA[J. J.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Corruption and Competition in Procurement]]></article-title>
<source><![CDATA[European Economic Review]]></source>
<year>2002</year>
<volume>46</volume>
<numero>7</numero>
<issue>7</issue>
<page-range>1273-1304</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<label>12</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Clarke]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Xu]]></surname>
<given-names><![CDATA[L.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Ownership, Competition, and Corruption: Bribe Takers versus Bribe Payers]]></article-title>
<source><![CDATA[Working Paper]]></source>
<year>2002</year>
<publisher-name><![CDATA[World Bank]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<label>13</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Coase]]></surname>
<given-names><![CDATA[R. H.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The Nature of the Firm]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Williamson]]></surname>
<given-names><![CDATA[O. E.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Winter]]></surname>
<given-names><![CDATA[S. G.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[The Nature of the Firm. Origins, Evolutions and Development]]></source>
<year>1993</year>
<publisher-loc><![CDATA[New YorkOxford ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Oxford University Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<label>14</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Costas]]></surname>
<given-names><![CDATA[A.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bel]]></surname>
<given-names><![CDATA[G.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Regulación y desregulación en la economía europea actual]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Velarde]]></surname>
<given-names><![CDATA[J.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[García Delgado]]></surname>
<given-names><![CDATA[J. L.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pedreño]]></surname>
<given-names><![CDATA[A.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Regulación y competencia en la economía española]]></source>
<year>1995</year>
<page-range>33-63</page-range><publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Civitas]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B15">
<label>15</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Costas]]></surname>
<given-names><![CDATA[A.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Borrel]]></surname>
<given-names><![CDATA[J. R.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Calzada]]></surname>
<given-names><![CDATA[J.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La nueva regulación de precios IPC-X]]></source>
<year>2000</year>
<publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Fundación Retevisión]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B16">
<label>16</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Davis]]></surname>
<given-names><![CDATA[J.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Corruption in Public Service Delivery: Experience from South Asia’s Water and Sanitation Sector]]></article-title>
<source><![CDATA[World Development]]></source>
<year>2004</year>
<volume>32</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>53-71</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B17">
<label>17</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Demsetz]]></surname>
<given-names><![CDATA[H.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Why Regulate Utilities?]]></article-title>
<source><![CDATA[Journal of Law and Economics]]></source>
<year>1968</year>
<volume>11</volume>
<page-range>55-66</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B18">
<label>18</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[De Soto]]></surname>
<given-names><![CDATA[H.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El otro sendero]]></source>
<year>1986</year>
<publisher-loc><![CDATA[Lima ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Instituto Libertad y Democracia]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B19">
<label>19</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Downs]]></surname>
<given-names><![CDATA[A.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[An Economic Theory of Political Action in a Democracy]]></article-title>
<source><![CDATA[Journal of Political Economy]]></source>
<year>1957</year>
<volume>65</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>135-150</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B20">
<label>20</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Estuche]]></surname>
<given-names><![CDATA[A.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Martimort]]></surname>
<given-names><![CDATA[D.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Politics, Transaction Costs, and the Design of Regulatory Institutions]]></article-title>
<source><![CDATA[World Bank Policy Research Working Paper]]></source>
<year>1999</year>
<volume>2073</volume>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B21">
<label>21</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Finger]]></surname>
<given-names><![CDATA[M.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Allouche]]></surname>
<given-names><![CDATA[J.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Water Privatisation. Trans-national Corporations and the Re-regulation of the Water Industry]]></source>
<year>2002</year>
<publisher-loc><![CDATA[LondonNew York ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Spon Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B22">
<label>22</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[M.]]></surname>
<given-names><![CDATA[Johnston]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Party Systems, Competition, and Political Checks against Corruption]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Heidenheimer]]></surname>
<given-names><![CDATA[A. J.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Johnston]]></surname>
<given-names><![CDATA[M.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Political Corruption. Concepts & Contexts]]></source>
<year>2002</year>
<edition>third edition</edition>
<page-range>777-794</page-range><publisher-loc><![CDATA[New BrunswickLondon ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Transaction Publishers]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B23">
<label>23</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Krueger]]></surname>
<given-names><![CDATA[A.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The Political Economy of the Rent-seeking Society]]></article-title>
<source><![CDATA[American Economic Review]]></source>
<year>1974</year>
<volume>64</volume>
<page-range>291-303</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B24">
<label>24</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Laffont]]></surname>
<given-names><![CDATA[J. J.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Tirole]]></surname>
<given-names><![CDATA[J.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The Politics of Government Decision-Making: A Theory of Regulatory Capture]]></article-title>
<source><![CDATA[Quarterly Journal of Economics]]></source>
<year>Nove</year>
<month>mb</month>
<day>er</day>
<page-range>1088-1127</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B25">
<label>25</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lambsdorff]]></surname>
<given-names><![CDATA[J.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Taube]]></surname>
<given-names><![CDATA[M.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Schramm]]></surname>
<given-names><![CDATA[M.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Corrupt Contracting: Exploring the Analytical Capacity of New Institutional Economics and New Economic Sociology]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Lambsdorff]]></surname>
<given-names><![CDATA[J.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Taube]]></surname>
<given-names><![CDATA[M.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Schramm]]></surname>
<given-names><![CDATA[M.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[The New Institutional Economics of Corruption]]></source>
<year>2005</year>
<publisher-loc><![CDATA[LondonNew York ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Routledge Frontiers of Political Economy]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B26">
<label>26</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lambsdorff]]></surname>
<given-names><![CDATA[J. Graf]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Corruption and Rent-seeking]]></article-title>
<source><![CDATA[Public Choice]]></source>
<year>2002</year>
<volume>113</volume>
<page-range>97-125</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B27">
<label>27</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Leff]]></surname>
<given-names><![CDATA[N.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Economic Development through Bureaucratic Corruption]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Heidenheimer]]></surname>
<given-names><![CDATA[A. J.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Johnston]]></surname>
<given-names><![CDATA[M.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[LeVine]]></surname>
<given-names><![CDATA[V.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Political Corruption. A Handbook]]></source>
<year>1989</year>
<page-range>389-404</page-range><publisher-loc><![CDATA[New BrunswickOxford ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Transaction Publishers]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B28">
<label>28</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lovei]]></surname>
<given-names><![CDATA[L.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[McKechnie]]></surname>
<given-names><![CDATA[A.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The Costs of Corruption for the Poor-The Energy Sector]]></article-title>
<source><![CDATA[Public Policy for the Private Sector]]></source>
<year>Apri</year>
<month>l </month>
<day>20</day>
<publisher-name><![CDATA[World Bank]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B29">
<label>29</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Manzetti]]></surname>
<given-names><![CDATA[L.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Privatization South American Style]]></source>
<year>1999</year>
<publisher-loc><![CDATA[OxfordNew York ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Oxford University Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B30">
<label>30</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Martimort]]></surname>
<given-names><![CDATA[D.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The Life Cycle of Regulatory Agencies: Dynamic Capture and Transaction Costs]]></article-title>
<source><![CDATA[Review of Economic Studies]]></source>
<year>1999</year>
<volume>66</volume>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
<page-range>929-947</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B31">
<label>31</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Mauro]]></surname>
<given-names><![CDATA[P.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Corruption and Growth]]></article-title>
<source><![CDATA[Quarterly Journal of Economics]]></source>
<year>1995</year>
<page-range>681-712</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B32">
<label>32</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Olson]]></surname>
<given-names><![CDATA[M.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[The Logic of Collective Action]]></source>
<year>1965</year>
<publisher-loc><![CDATA[Cambridge ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Harvard University Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B33">
<label>33</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Peltzman]]></surname>
<given-names><![CDATA[S.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Toward a More General Theory of Regulation]]></article-title>
<source><![CDATA[Journal of Law and Economics]]></source>
<year>1976</year>
<volume>19</volume>
<page-range>211-40</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B34">
<label>34</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Posner]]></surname>
<given-names><![CDATA[R. A.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Theories of Economic Regulation]]></article-title>
<source><![CDATA[Bell Journal of Economics and Management Science]]></source>
<year>1974</year>
<volume>5</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>335-358</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B35">
<label>35</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Posner]]></surname>
<given-names><![CDATA[R. A.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The Social Costs of Monopoly and Regulation]]></article-title>
<source><![CDATA[Journal of Political Economy]]></source>
<year>1975</year>
<volume>83</volume>
<page-range>807-828</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B36">
<label>36</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rose-Ackerman]]></surname>
<given-names><![CDATA[S.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Corruption. A Study in Political Economy]]></source>
<year>1978</year>
<publisher-loc><![CDATA[New YorkSan FranciscoLondon ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Academic Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B37">
<label>37</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rose-Ackerman]]></surname>
<given-names><![CDATA[S.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The Political Economy of Corruption -Causes and Consequences-]]></article-title>
<source><![CDATA[Public Policy for the Private Sector]]></source>
<year>1996</year>
<volume>74</volume>
<publisher-loc><![CDATA[Washington^eD.C. D.C.]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[World Bank]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B38">
<label>38</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rose-Ackerman]]></surname>
<given-names><![CDATA[S.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Corruption and Government. Causes, Consequences, and Reform]]></source>
<year>1999</year>
<publisher-loc><![CDATA[Cambridge ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Cambridge University Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B39">
<label>39</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sappington]]></surname>
<given-names><![CDATA[D. E.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Price Regulation]]></article-title>
<source><![CDATA[Handbook of Telecommunications Economics]]></source>
<year>2002</year>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B40">
<label>40</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Savas]]></surname>
<given-names><![CDATA[E. S.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Privatization and Public-Private Partnerships]]></source>
<year>2000</year>
<publisher-loc><![CDATA[New York ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Seven Bridges Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B41">
<label>41</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Skoufa]]></surname>
<given-names><![CDATA[L.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Wollin]]></surname>
<given-names><![CDATA[A.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lafferty]]></surname>
<given-names><![CDATA[G.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Privatization and Deregulation of Public Utilities: Contesting the Neo-Classical Paradigm from a Business Strategy Perspective]]></article-title>
<source><![CDATA[CMS 2001 -Economics/Institutions-]]></source>
<year>July</year>
<month>, </month>
<day>20</day>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B42">
<label>42</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Stigler]]></surname>
<given-names><![CDATA[G. J.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The Theory of Economic Regulation]]></article-title>
<source><![CDATA[Bell Journal of Economics and Management Science]]></source>
<year>1971</year>
<volume>2</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>3-21</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B43">
<label>43</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Stiglitz]]></surname>
<given-names><![CDATA[J. E.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The Role of Government in the Economies of Developing Countries]]></article-title>
<source><![CDATA[Development Strategy and Management of Market Economy]]></source>
<year>1997</year>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<publisher-loc><![CDATA[Oxford ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Clarendon Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B44">
<label>44</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Stiglitz]]></surname>
<given-names><![CDATA[J. E.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[More Instruments and Broader Goals: Moving Toward the Post-Washington Consensus]]></article-title>
<source><![CDATA[The 1998 WIDER Lecture]]></source>
<year>1998</year>
<publisher-loc><![CDATA[Helsinki ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B45">
<label>45</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Stiglitz]]></surname>
<given-names><![CDATA[J. E.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Globalization and its Discontents]]></source>
<year>2002</year>
<publisher-loc><![CDATA[New York ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[W.W. Norton & Company]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B46">
<label>46</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Torres]]></surname>
<given-names><![CDATA[G.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The Tortuous Road to Privatization in Venezuela]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Birch]]></surname>
<given-names><![CDATA[M. H.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Haar]]></surname>
<given-names><![CDATA[J.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[The Impact of Privatization in the Americas]]></source>
<year>2000</year>
<publisher-loc><![CDATA[Miami ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[North-South Center Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B47">
<label>47</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Tullock,]]></surname>
<given-names><![CDATA[G.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The Welfare Costs of Tariffs, Monopolies, and Theft]]></article-title>
<source><![CDATA[Western Economic Journal]]></source>
<year>1967</year>
<volume>5</volume>
<page-range>224-32</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B48">
<label>48</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ugaz]]></surname>
<given-names><![CDATA[C.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[A Public Goods Approach to Regulation of Utilities]]></article-title>
<source><![CDATA[Discussion Paper]]></source>
<year>2001</year>
<volume>9</volume>
<publisher-name><![CDATA[United Nations University]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B49">
<label>49</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Williamson]]></surname>
<given-names><![CDATA[O. E.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[The Economic Institutions of Capitalism]]></source>
<year>1985</year>
<publisher-loc><![CDATA[New York ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[The Free Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
