<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0124-5996</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista de Economía Institucional]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev.econ.inst.]]></abbrev-journal-title>
<issn>0124-5996</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Externado de Colombia]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0124-59962006000100012</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[LA SEGUNDA “CARTA DE DERECHOS”]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[THE SECOND “BILL OF RIGHTS”]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Roosevelt]]></surname>
<given-names><![CDATA[Franklin Delano]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Presidencia de Estados Unidos  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2006</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2006</year>
</pub-date>
<volume>8</volume>
<numero>14</numero>
<fpage>259</fpage>
<lpage>260</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0124-59962006000100012&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0124-59962006000100012&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0124-59962006000100012&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  <font face="Verdana" size="3">    <p align="center"><b>    <br>LA SEGUNDA &ldquo;CARTA DE DERECHOS&rdquo;</b></p></font> <font face="Verdana" size="2">     <p>    <br></p>     <p align="center"><b>THE SECOND &ldquo;BILL OF RIGHTS&rdquo;</b></p>     <p>    <br>    <br></p>     <p><i>Franklin Delano Roosevelt</i>*</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"> * Presidente de los Estados Unidos de Am&eacute;rica. Extracto de su alocuci&oacute;n radial del 11 de enero de 1944 con motivo del Mensaje al Congreso sobre el Estado de la Uni&oacute;n, la vig&eacute;simo octava de las treinta y una que pronunci&oacute; entre el 12 de marzo de 1933 y el 12 de junio de 1944, a las que se denomin&oacute; <i>fireside</i> chats, o conversaciones al calor del hogar. </p> <hr>    <p align="justify">Ahora tenemos el deber de empezar a trazar los planes y de definir la estrategia para hacer m&aacute;s que ganar la guerra. Es hora de comenzar a planificar y determinar la estrategia para lograr una paz duradera y establecer un nivel de vida americano superior a cualquiera que hayamos conocido.</p>     <p align="justify"> Esta Rep&uacute;blica tuvo sus inicios, y lleg&oacute; a su actual poder&iacute;o, bajo la protecci&oacute;n de ciertos derechos pol&iacute;ticos inalienables &ndash;entre ellos el derecho a la libre expresi&oacute;n, a la libertad de prensa, a la libertad de cultos, al juicio mediante jurados, a la inmunidad contra registros o incautaciones sin causa razonable. Eran nuestros derechos a la vida y a la libertad.</p>     <p align="justify"> Hemos llegado, sin embargo, a una comprensi&oacute;n m&aacute;s clara de que la verdadera libertad individual no puede existir sin seguridad e independencia econ&oacute;micas. &ldquo;Los hombres necesitados no son libres&rdquo;. Las personas que tienen hambre, las personas que no tienen empleo son la materia prima de la que est&aacute;n hechas las dictaduras.</p>     <p align="justify"> En nuestro d&iacute;a estas verdades econ&oacute;micas han llegado a ser aceptadas como algo evidente. Aceptamos, por decirlo as&iacute;, una segunda Carta de Derechos bajo la cual se puede establecer una nueva base de seguridad y prosperidad para todos; independientemente de la posici&oacute;n social, la raza o las creencias.</p>     <p align="justify"> Entre ellos: </p>     <p align="justify"> el derecho a un empleo &uacute;til y remunerado en las industrias, comercios, granjas o minas de la naci&oacute;n;</p>     <p align="justify"> el derecho a devengar lo suficiente para disponer de alimentos, vestuario y recreaci&oacute;n adecuados; </p>     <p align="justify"> el derecho de los agricultores a cultivar y vender sus productos con un rendimiento que les proporcione a ellos y a sus familias una vida decente; </p>     <p align="justify"> el derecho de todo hombre de negocios, grande y peque&ntilde;o, a comerciar en un ambiente libre de competencia desleal y dominaci&oacute;n de los monopolios nacionales y extranjeros; </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"> el derecho de toda familia a una vivienda decente; </p>     <p align="justify"> el derecho a asistencia m&eacute;dica adecuada y a la oportunidad de lograr y disfrutar de buena salud; </p>     <p align="justify"> el derecho a la protecci&oacute;n adecuada contra el temor econ&oacute;mico de la vejez, la enfermedad, los accidentes y el desempleo; </p>     <p align="justify"> y, finalmente, el derecho a una buena educaci&oacute;n.</p>     <p align="justify"> Todos estos derechos significan seguridad. Despu&eacute;s de que ganemos esta guerra, debemos estar preparados para avanzar, con la implementaci&oacute;n de estos derechos, hacia nuevas metas de felicidad y bienestar humanos.</p>     <p align="justify"> El lugar leg&iacute;timo de Am&eacute;rica en el mundo depende en gran parte de cu&aacute;n plenamente pongamos en pr&aacute;ctica estos derechos y otros similares para todos nuestros ciudadanos. Porque si no hay seguridad aqu&iacute;, en nuestro pa&iacute;s, no puede haber una paz duradera en el mundo.</p>     <p align="justify"> Uno de los grandes industriales americanos de nuestra &eacute;poca &ndash;un hombre que ha prestado grandes servicios a su pa&iacute;s en esta crisis&ndash; hace poco subray&oacute; los graves peligros de un &ldquo;reacci&oacute;n derechista&rdquo; en esta naci&oacute;n. Todos los hombres de negocios que piensan con claridad comparten esa preocupaci&oacute;n. Si se produjera esa reacci&oacute;n &ndash;si la historia se repitiera y retorn&aacute;ramos a la &ldquo;normalidad&rdquo; de los a&ntilde;os veinte&ndash; es seguro que aunque derrot&aacute;ramos a nuestros enemigos en los campos de batalla del extranjero, sucumbir&iacute;amos al esp&iacute;ritu del fascismo en nuestro pa&iacute;s.</p> </font>      ]]></body>
</article>
