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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[APLICACIONES DE LA ECONOMÍA COMPUTACIONAL Y LA TEORÍA DE LA COMPLEJIDAD]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Universidad Javeriana  ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[  <font face="Verdana" size="3">    <p align="center"><b>    <br>APLICACIONES DE LA ECONOM&Iacute;A COMPUTACIONAL Y LA TEOR&Iacute;A DE LA COMPLEJIDAD</b></p></font>     <p>    <br></p> <font face="Verdana" size="2">    <p align="center"><b>COMPUTATIONAL ECONOMICS AND COMPLEXITY THEORY APPLICATIONS</b></p>     <p>    <br>    <br></p>     <p><i>Jorge Andr&eacute;s Gallego</i>*</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">* Mag&iacute;ster en Econom&iacute;a, profesor de la Universidad Javeriana y de la Universidad Externado de Colombia, Bogot&aacute;, Colombia, <a href="mailto:jorgeandresgallego@lycos.com">jorgeandresgallego@lycos.com</a> Fecha de recepci&oacute;n: 18 de septiembre de 2007, fecha de modificaci&oacute;n: 24 de septiembre de 2007, fecha de aceptaci&oacute;n: 4 de octubre de 2007.</p> <hr>     <p align="justify">    <br>&iquest;Es la racionalidad una consecuencia de la evoluci&oacute;n y no una hip&oacute;tesis sobre el comportamiento de los agentes? Alguna vez tuve la oportunidad de presenciar un experimento realizado por un grupo de bi&oacute;logos que obligaban a una colonia de hormigas, aprisionada en un recipiente cerrado, a aguantar hambre durante varios d&iacute;as. Despu&eacute;s de cierto tiempo, se conect&oacute; el recipiente de las hormigas a otro recipiente que conten&iacute;a az&uacute;car. Dos caminos enlazaban ambos recipientes: uno largo y uno corto, pues el prop&oacute;sito de los experimentadores era determinar qu&eacute; camino seguir&iacute;an estos insectos intencionalmente desnutridos.</p>     <p align="justify">Seguramente alg&uacute;n bienintencionado microeconomista, al que se le pidiera proponer una teor&iacute;a del comportamiento de las hormigas en esta situaci&oacute;n, no escatimar&iacute;a esfuerzos para construir un modelo elegante digno de publicaci&oacute;n internacional. Las hormigas –luego de maximizar su utilidad, que depender&iacute;a literalmente de la cantidad de az&uacute;car consumida individualmente y atesorada en el nido artificial, de la cantidad de energ&iacute;a utilizada, la distancia recorrida en el proceso, el tiempo empleado para conseguir el alimento y uno que otro par&aacute;metro de inter&eacute;s– decidir&iacute;an un&aacute;nimemente elegir el camino corto. Dicha elecci&oacute;n ser&iacute;a el resultado de un proceso sofisticado en el que se procesaron grandes cantidades de informaci&oacute;n y refinados c&aacute;lculos matem&aacute;ticos llevaron a que las hormigas tomaran la decisi&oacute;n adecuada. Uno que otro teorema de dualidad comprobar&iacute;a que el resultado ser&iacute;a id&eacute;ntico si el objetivo no fuera maximizar la utilidad sino minimizar el gasto individual de energ&iacute;a necesario para alcanzar cierta restricci&oacute;n metab&oacute;lica inherente a la naturaleza biol&oacute;gica de tan interesantes insectos sociales.</p>     <p align="justify">Un bi&oacute;logo estallar&iacute;a en una carcajada al o&iacute;r semejante descripci&oacute;n de la conducta de las hormigas. Pero al destapar el recipiente los bi&oacute;logos ven que, despu&eacute;s de algunos minutos, las aparentemente “irracionales” hormigas terminan utilizando eficientemente el camino corto entre su recipiente y el que contiene el az&uacute;car. La predicci&oacute;n microecon&oacute;mica ser&iacute;a acertada y Milton Friedman se habr&iacute;a llenado de argumentos para confiar en esta <i>teor&iacute;a econ&oacute;mica de las hormigas hambrientas</i>. Un volumen posterior, tal vez editado por Becker y titulado <i>Ants Economics</i>, no tardar&iacute;a en salir al mercado. En <i>Insectonomics</i>, Levitt encontrar&iacute;a relaciones de causalidad no evidentes entre el comportamiento de las hormigas y la legalizaci&oacute;n del aborto en algunos Estados de la Uni&oacute;n, por ejemplo.</p>     <p align="justify">No es por c&aacute;lculos racionales y hedonistas que las hormigas siguen el camino eficiente en el sentido de Pareto. Es una consecuencia de la acumulaci&oacute;n de feromonas y de su predisposici&oacute;n a seguir el olor. La elecci&oacute;n racional es una consecuencia de la evoluci&oacute;n en este caso. Y lo interesante es que un grupo formado por agentes aparentemente no racionales termina comport&aacute;ndose, en t&eacute;rminos agregados, de manera racional. Un claro ejemplo de lo que algunos llaman <i>inteligencia colectiva</i>.</p>     <p align="justify">Hace algunos meses, el economista norteamericano Stephen Guerin present&oacute; una versi&oacute;n similar de este experimento de las hormigas en la Escuela de Verano en Sistemas Complejos del Instituto Santa Fe, Nuevo M&eacute;xico. El mismo ejercicio fue replicado por este investigador en la conferencia plenaria del Quinto Simposio Nacional de Microeconom&iacute;a, el 27 de julio de 2007 en el Externado de Colombia. Guerin present&oacute; una simulaci&oacute;n computacional del experimento utilizando la <i>modelaci&oacute;n basada en agentes</i>. Las hormigas abandonan su recipiente y ubican err&aacute;ticamente, mediante movimientos aleatorios, el recipiente con el az&uacute;car. Un obst&aacute;culo que divide la plataforma permite identificar caminos cortos y largos de un recipiente al otro. Las hormigas est&aacute;n programadas para liberar feromonas durante su tr&aacute;nsito por cada grilla, y &eacute;stas, a su vez, se evaporan con el tiempo. Los insectos se ven atra&iacute;dos por los caminos en los que se acumulan feromonas. &iquest;Qu&eacute; camino siguen las hormigas?</p>     <p align="justify">Luego de alg&uacute;n tiempo, las hormigas se coordinan en un camino corto de un recipiente al otro. A pesar de que inicialmente cada una sigue un comportamiento err&aacute;tico y aleatorio, la simple regla de atracci&oacute;n hacia las feromonas produce un comportamiento colectivamente eficiente despu&eacute;s de pocos per&iacute;odos. De las interacciones locales entre agentes con racionalidad acotada emerge un resultado agregado inesperado y no intencionado, sin que un planificador central medie para que los agentes terminen coordinados en la elecci&oacute;n de las estrategias “socialmente &oacute;ptimas”. En otras palabras, “las hormigas son llevadas por una mano invisible a conseguir un resultado socialmente deseable”. Un ejemplo interesante de c&oacute;mo las herramientas computacionales y la simulaci&oacute;n de sociedades artificiales pueden servir para describir y analizar algunas propiedades sobresalientes de los sistemas complejos.</p>     <p align="justify">En su conferencia, Guerin present&oacute; algunas aplicaciones de la econom&iacute;a computacional y de la teor&iacute;a de la complejidad. En sus palabras, las simulaciones computacionales y la modelaci&oacute;n basada en agentes se consolidan como un tercer brazo de la ciencia, adem&aacute;s de las herramientas te&oacute;ricas y experimentales com&uacute;nmente empleadas. En econom&iacute;a, estas t&eacute;cnicas son un complemento interesante del an&aacute;lisis convencional en situaciones en las que las ecuaciones de un modelo son insuficientes para revelar las propiedades fundamentales de ciertos sistemas.</p>     <p align="justify">Para Bonabeau (2002), al usar la modelaci&oacute;n basada en agentes, un sistema se representa mediante la colecci&oacute;n de entidades aut&oacute;nomas que toman decisiones: los agentes. Cada agente toma decisiones de acuerdo con la situaci&oacute;n siguiendo un conjunto establecido de normas de comportamiento. Aun los modelos m&aacute;s simples pueden exhibir patrones complejos, y el valor del modelo es que proporciona informaci&oacute;n valiosa sobre la din&aacute;mica del sistema real que emula. En nuestro ejemplo, la colonia es un sistema formado por agentes llamados hormigas, que deciden qu&eacute; camino seguir en su b&uacute;squeda y recolecci&oacute;n de alimento, y que obedecen a la regla de sentirse atra&iacute;dos por los caminos en que se acumula mayor cantidad de feromonas.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Los sistemas complejos parecen haber encontrado en las herramientas computacionales un escenario natural en el cual los investigadores logran corroborar teor&iacute;as existentes o proponer nuevas explicaciones. Seg&uacute;n Arthur, Durlauf y Lane (1997), seis caracter&iacute;sticas definen a los sistemas complejos: 1) existe interacci&oacute;n dispersa entre agentes heterog&eacute;neos<a href="#1" name="n1"><sup>1</sup></a> que act&uacute;an localmente entre ellos en alg&uacute;n espacio; 2) no existe un controlador global; 3) hay una organizaci&oacute;n jer&aacute;rquica transversal; 4) los agentes se adaptan continuamente mediante procesos de aprendizaje y evoluci&oacute;n; 5) existe innovaci&oacute;n permanente, y 6) las din&aacute;micas por fuera del equilibrio son clave, con la posibilidad de equilibrios m&uacute;ltiples o ausencia de equilibrio.</p>     <p align="justify">Estas caracter&iacute;sticas evidencian que la modelaci&oacute;n basada en agentes y la econom&iacute;a computacional son herramientas importantes para el estudio de sistemas sociales complejos. Los modelos microecon&oacute;micos y macroecon&oacute;micos convencionales suelen seguir una direcci&oacute;n “de arriba hacia abajo”, pues las variables agregadas del sistema bajan e influyen en la elecci&oacute;n individual. El ingreso y los precios determinan la elecci&oacute;n del consumidor y la tasa de inter&eacute;s condiciona su elecci&oacute;n intertemporal, por ejemplo. Mediante agentes representativos y comportamientos promedio, los modelos suelen tomar un atajo al momento de afrontar el problema de la agregaci&oacute;n. Sin embargo, en los sistemas complejos suele ser fundamental cambiar la direcci&oacute;n y proponer modelos “de abajo hacia arriba”: las interacciones individuales generan comportamientos agregados. Adem&aacute;s, existe una retroalimentaci&oacute;n constante, porque los agentes, que en su mayor&iacute;a carecen de grandes habilidades cognitivas y cuya racionalidad es acotada, aprenden y se adaptan a partir de los resultados agregados que se van presentando. Pero la representaci&oacute;n de los sistemas complejos adaptativos da origen a sistemas din&aacute;micos no lineales, cuya soluci&oacute;n anal&iacute;tica es, en el mejor de los casos, dif&iacute;cil, y la mayor parte de las veces, imposible. Por esta raz&oacute;n, la modelaci&oacute;n basada en agentes, con sus t&eacute;cnicas computacionales inherentes, se ha consolidado como un mecanismo apropiado para estudiar sociedades compuestas por agentes heterog&eacute;neos cuya racionalidad es acotada, que la mayor parte del tiempo se encuentran por fuera del equilibrio, y cuyo comportamiento evoluciona y se adapta a medida que los individuos aprenden e imitan el comportamiento de los dem&aacute;s.</p>     <p align="justify">En palabras de Miller y Page (2007, 10):</p>     <blockquote>      <p align="justify">Cuando un cient&iacute;fico se enfrenta a un mundo complicado, las herramientas tradicionales que se basan en reducir el sistema a sus elementos at&oacute;micos nos permiten alcanzar cierto entendimiento. Desafortunadamente, el uso de estas mismas herramientas para entender mundos complejos falla, porque se vuelve imposible reducir el sistema sin matarlo. La habilidad para recolectar y colgar en un tablero a todos los insectos que viven en un jard&iacute;n sirve de poco para entender el ecosistema all&iacute; contenido.</p> </blockquote>     <p align="justify">En el experimento descrito, para entender el comportamiento ordenado de las hormigas no habr&iacute;a sido suficiente tomar una sola. De hecho, no podr&iacute;amos predecir correctamente su comportamiento si tomamos una hormiga representativa y analizamos su conducta aisladamente, pues el comportamiento err&aacute;tico inicial y la aleatoriedad en la elecci&oacute;n del camino a seguir har&iacute;an muy dif&iacute;cil predecir que elegir&aacute; el camino eficiente. En este caso, la autoorganizaci&oacute;n emerge como consecuencia de las interacciones locales de las hormigas, cada una siguiendo las feromonas de las dem&aacute;s. La adaptaci&oacute;n y el aprendizaje son fundamentales, pues cada hormiga aprende a seguir las rutas en las que se han acumulado m&aacute;s feromonas.</p>     <p align="justify">Temas como &eacute;ste, en los que la autoorganizaci&oacute;n, la emergencia, la adaptaci&oacute;n y la evoluci&oacute;n de un sistema complejo son fundamentales, fueron el eje de la presentaci&oacute;n de Guerin en Colombia. En el marco del Quinto Simposio Nacional de Microeconom&iacute;a, su conferencia fue enriquecedora no s&oacute;lo porque present&oacute; algunas de las principales caracter&iacute;sticas de la econom&iacute;a computacional sino tambi&eacute;n porque mostr&oacute; aplicaciones directas que ha hecho su empresa en Estados Unidos. Entre 2000 y 2002, Guerin form&oacute; parte del BiosGroup, organizaci&oacute;n con &aacute;nimo de lucro que fund&oacute; el bi&oacute;logo Stuart Kauffman para comercializar la ciencia de la complejidad y aplicarla a la soluci&oacute;n de problemas empresariales. Antes, en 1991, ya hab&iacute;a fundado RedFish Group con prop&oacute;sitos similares, cuyas principales aplicaciones se presentaron en su conferencia plenaria.</p>     <p align="justify">El Simposio cont&oacute; m&aacute;s de trescientos asistentes de todo el pa&iacute;s, que tuvieron la oportunidad de conocer algunos de los trabajos m&aacute;s importantes que se han desarrollado en esta &aacute;rea durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Adem&aacute;s, como en pasadas ocasiones, los cursos tutoriales en temas b&aacute;sicos y de frontera fueron del mayor inter&eacute;s para los asistentes. El Simposio sigue consolid&aacute;ndose como un espacio de encuentro para investigadores colombianos de todas las regiones que se re&uacute;nen cada a&ntilde;o en Bogot&aacute;. En hora buena seguimos contando con este espacio para discutir temas de frontera, como los que Stephen Guerin present&oacute; este a&ntilde;o.</p>     <p align="justify"><b>    <br>NOTAS AL PIE</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><a href="#n1" name="1">1</a>. Los modelos m&aacute;s simples pueden incluir agentes homog&eacute;neos.</p> <hr>     <p align="justify"><b>REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS</b></p>     <p align="justify">1. Bonabeau, E. “Agent-based Modeling: Methods and Techniques for Simulating Human Systems, Proceedings of the National Academy of Sciences of the USA 99”, <i>PNAS</i> 99, 3, 2002, pp. 7280-7287.</p>     <p align="justify">2. Arthur, B.; S. Durlauf y D. Lane, eds. <i>The Economy as an Evolving Complex System II</i>, Reading, Addison-Wesley, 1997. Citado en J. Barkley. “On the Complexities of Complex Economic Dynamics”, <i>Journal of Economic Perspectives</i> 13, 4, 1999, pp. 169-192.</p>     <p align="justify">3. Miller, J. y S. Page. <i>Complex Adaptive Systems</i>, Princeton, Princeton University Press, 2007.</p> </font>      ]]></body>
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