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</front><body><![CDATA[  <font face="Verdana" size="3">    <p align="center"><b>CIENCIA DEL CULTO A LA CARGA*</b></p></font>     <p>    <br></p> <font face="Verdana" size="2">    <p align="center"><b>CARGO CULT SCIENCE</b></p>     <p align="left"><i>Richard P. Feynman</i></p>     <p align="left">* Discurso de inicio de clases, Caltech, 1974. Tomado de <i>Engineering and Science</i> 37, 7, junio de 1974. Traducci&oacute;n de Alberto Supelano.</p> <hr>     <p align="center"><b>COMENTARIOS SOBRE CIENCIA, SEUDOCIENCIA, Y C&Oacute;MO APRENDER A NO ENGA&Ntilde;ARSE A UNO MISMO</b></p>     <p>En la Edad Media hab&iacute;a ideas descabelladas de todo tipo, como la de que un trozo de cuerno de rinoceronte aumentaba la potencia sexual (otra idea loca de la Edad Media son estos bonetes que llevamos puestos; a m&iacute; me queda grande). Despu&eacute;s se descubri&oacute; un m&eacute;todo para distinguir las ideas, que consist&iacute;a en probarlas para ver si funcionaban y, si no funcionaban, descartarlas. Este m&eacute;todo se organiz&oacute; y, por supuesto, se convirti&oacute; en ciencia. Y se desarroll&oacute; muy bien, de modo que hoy estamos en la era cient&iacute;fica. Esta &eacute;poca es tan cient&iacute;fica que tenemos dificultades para entender por qu&eacute; <i>alguna vez</i> existieron curanderos brujos, cuando nada de lo que propon&iacute;an funcionaba realmente, o funcionaba muy poco.</p>     <p>Pero aun hoy encuentro muchas personas que, m&aacute;s pronto o m&aacute;s tarde, empiezan a hablarme de ovnis o de astrolog&iacute;a o de cualquier forma de misticismo, expansi&oacute;n de la conciencia, nuevos tipos de conciencia, percepci&oacute;n extrasensorial, etc. Y he concluido que este <i>no</i> es un mundo cient&iacute;fico.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La mayor&iacute;a de las personas cree en cosas asombrosas, y decid&iacute; investigar por qu&eacute; se cree en ellas. Mi curiosidad por la investigaci&oacute;n me puso en bretes porque encontr&eacute; tanta basura de la cual hablar que no puedo agotarla en esta charla. Estoy abrumado. Empec&eacute; investigando algunas ideas del misticismo, y experiencias m&iacute;sticas. Estuve muchas horas en tanques de aislamiento (son oscuros y silenciosos y uno flota en sales de Epsom) y tuve alucinaciones, as&iacute; que algo s&eacute; de eso. Despu&eacute;s, fui a Esalen, un semillero de este tipo de pensamiento (es un lugar maravilloso y deber&iacute;an visitarlo). All&iacute; qued&eacute; consternado. No me hab&iacute;a percatado de cu&aacute;nta basura hab&iacute;a.</p>     <p>Por ejemplo, una vez entr&eacute; en un ba&ntilde;o termal donde estaban un muchacho y una muchacha. El muchacho le dijo: "Estoy aprendiendo a hacer masajes, &iquest;podr&iacute;a practicar contigo?". "Claro", le dijo ella, y se tendi&oacute; sobre una camilla de masaje que hab&iacute;a cerca; &eacute;l empez&oacute; a masajearle y a estirarle el dedo gordo de los pies. Luego voltea a mirar a quien aparentemente era su instructora y le dice: "Palpo una especie de hendidura, &iquest;es la pituitaria?". Y ella le dice: "No, esa no es la manera de palparla". Yo atino a decir: "Chico, est&aacute;s a infiernos de distancia de la pituitaria". Ambos me miran -como ven, me hab&iacute;a puesto al descubierto- y ella dice: "Es reflexoterapia". De modo que cerr&eacute; los ojos y simul&eacute; que meditaba.</p>     <p>&Eacute;ste es s&oacute;lo un ejemplo del tipo de cosas que me asombran. Tambi&eacute;n inspeccion&eacute; la percepci&oacute;n extrasensorial y los fen&oacute;menos parapsicol&oacute;gicos; la &uacute;ltima moda era Uri Geller, un hombre a quien se supon&iacute;a capaz de doblar llaves frot&aacute;ndolas con el dedo. Por invitaci&oacute;n suya, fui al cuarto de su hotel para ver una demostraci&oacute;n de lectura del pensamiento y c&oacute;mo doblaba llaves. Geller no acert&oacute; a leer ninguno de mis pensamientos; creo que nadie puede leer mi mente. Mi hijo sostuvo una llave mientras Geller la frotaba y nada sucedi&oacute;. Entonces nos dijo que funcionaba mejor bajo el agua, as&iacute; que imaginen que estamos api&ntilde;ados en el ba&ntilde;o con el grifo abierto y el agua escurriendo sobre la llave, y &eacute;l frot&aacute;ndola con el dedo. Nada ocurri&oacute;. De modo que no pude investigar este fen&oacute;meno.</p>     <p>Pero despu&eacute;s empec&eacute; a pensar: &iquest;en qu&eacute; otras cosas creemos? (y pens&eacute; entonces en los curanderos brujos y en lo f&aacute;cil que habr&iacute;a sido desenmascararlos advirtiendo que ninguno de sus remedios funcionaba). As&iacute; encontr&eacute; cosas en las que creen <i>muchas m&aacute;s</i> personas, por ejemplo, que sabemos c&oacute;mo educar. Hay grandes escuelas de m&eacute;todos de lectura, de m&eacute;todos matem&aacute;ticos, etc., pero si prestan atenci&oacute;n ver&aacute;n que los puntajes de lectura siguen disminuyendo -o apenas aumentan- a pesar de que seguimos empleando a las mismas personas para mejorar esos m&eacute;todos. Ese es un remedio de brujos que no funciona. Y se debe examinar; &iquest;c&oacute;mo saben que su m&eacute;todo debe funcionar? Otro ejemplo es c&oacute;mo tratar a los delincuentes. Es obvio que con el m&eacute;todo que usamos no hemos logrado reducir la delincuencia; mucha teor&iacute;a pero ning&uacute;n progreso.</p>     <p>No obstante, se dice que estas cosas son cient&iacute;ficas. Y las estudiamos. Me parece que las personas corrientes que tienen sentido com&uacute;n est&aacute;n intimidadas por esta seudociencia. Un profesor que tiene una buena idea para ense&ntilde;ar a leer a los ni&ntilde;os es obligado por el sistema escolar a ense&ntilde;arles de otra manera, o es incluso enga&ntilde;ado por el sistema escolar para que piense que su m&eacute;todo no es bueno. Los padres de chicos necios, despu&eacute;s de intentar corregirlos de un modo y otro, se sienten culpables el resto de su vida porque no hicieron "lo correcto", seg&uacute;n los expertos.</p>     <p>De modo que debemos examinar las teor&iacute;as que no funcionan y la ciencia que no es ciencia.</p>     <p>Intent&eacute; encontrar un principio para descubrir otros tipos de cosas similares y llegu&eacute; al sistema siguiente. Cada vez que est&eacute;n conversando en un coctel y no se sientan inc&oacute;modos cuando el anfitri&oacute;n se acerque y diga: "&iquest;Por qu&eacute; est&aacute;n hablando del trabajo?", o cuando su esposa se acerque y diga: "&iquest;Est&aacute;n especulando de nuevo?", pueden estar seguros de que est&aacute;n hablando de cosas de las que nadie sabe nada.</p>     <p>Con este m&eacute;todo descubr&iacute; algunos temas que hab&iacute;a olvidado, entre ellos la eficacia de diversas formas de psicoterapia. As&iacute; que empec&eacute; a investigar en la biblioteca, y en otras partes, y tengo tanto qu&eacute; decirles que hoy no puedo hacerlo. Tendr&eacute; entonces que limitarme a unas pocas cosas. Me concentrar&eacute; en aquellas en las que creen m&aacute;s personas. Quiz&aacute; el a&ntilde;o entrante d&eacute; una serie de charlas sobre todos esos temas. Me tomar&aacute; mucho tiempo.</p>     <p>Creo que los estudios pedag&oacute;gicos y psicol&oacute;gicos que he mencionado son ejemplos de lo que me gustar&iacute;a llamar ciencia del "culto a la carga". En los Mares del Sur hay pueblos que adoran a los aviones de carga. Durante la guerra, vieron aviones que aterrizaban con cantidades de bienes materiales, y desean que eso vuelva a ocurrir. De modo que se han organizado para construir cosas parecidas a pistas de aterrizaje, prender fogatas a ambos lados de las pistas, levantar armazones de madera en los que se sienta un hombre -el controlador de vuelos- con piezas de madera en la cabeza -similares a los aud&iacute;fonos- y varas de bamb&uacute; -en forma de antenas-, y esperan que aterricen aviones. Hacen todo correctamente. La forma es perfecta. Todo luce exactamente como luc&iacute;a antes. Pero no funciona. No aterrizan aviones. A estas cosas las llamo ciencia del "culto a la carga" porque siguen todos los preceptos y formas aparentes de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica, pero les falta algo esencial, porque los aviones no aterrizan.</p>     <p>Ahora me corresponder&iacute;a, por supuesto, decir a ustedes qu&eacute; hace falta. Pero ser&iacute;a tan dif&iacute;cil como explicar a los isle&ntilde;os de los Mares del Sur c&oacute;mo deben organizar las cosas para obtener alguna riqueza con su sistema. No es algo tan simple como decirles c&oacute;mo mejorar la forma de los aud&iacute;fonos. Pero noto que hay <i>una</i> caracter&iacute;stica que en general falta en la ciencia del "culto a la carga". Una idea que confiamos ustedes aprendan cuando estudian ciencias en la universidad: nunca decimos expl&iacute;citamente en qu&eacute; consiste, pero esperamos que la capten mediante todos los ejemplos de investigaci&oacute;n cient&iacute;fica. Es un tipo de integridad cient&iacute;fica, un principio de pensamiento cient&iacute;fico que corresponde a una honestidad absoluta, una predisposici&oacute;n a ser quiz&aacute; excesivamente cautelosos. Por ejemplo, si est&aacute;n haciendo un experimento, no s&oacute;lo deben reportar lo que juzguen que es correcto, sino todo aquello que pueda invalidarlo: otras causas que podr&iacute;an explicar sus resultados, las cosas que crean que otros experimentos descartaron, y c&oacute;mo funcionaron, para asegurar que los dem&aacute;s puedan saber qu&eacute; cosas se eliminaron.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Deben mencionar los detalles que puedan arrojar dudas sobre su interpretaci&oacute;n personal, si los conocen. Si saben que algo es err&oacute;neo o puede ser err&oacute;neo deben hacer lo m&aacute;s que puedan para explicarlo. Por ejemplo, si elaboran una teor&iacute;a y la divulgan o la publican deben presentar tambi&eacute;n todos los hechos que no concuerdan con ella, as&iacute; como los que concuerdan. Hay un problema m&aacute;s sutil. Cuando hayan reunido muchas ideas para formular una teor&iacute;a elaborada, deben estar seguros, cuando explican aquello que encaja, que las cosas que encajan no son las que les dieron la idea para elaborar la teor&iacute;a; y, adem&aacute;s, que la teor&iacute;a acabada funciona bien con otras cosas.</p>     <p>En resumen, la idea es tratar de dar <i>toda</i> la informaci&oacute;n que ayude a los dem&aacute;s a juzgar el valor de su contribuci&oacute;n, no s&oacute;lo la informaci&oacute;n que sesgue los juicios en una u otra direcci&oacute;n.</p>     <p>El modo m&aacute;s f&aacute;cil de explicar esta idea es compararla con la propaganda, por ejemplo. Ayer en la tarde, escuch&eacute; que el aceite Wesson no se infiltra en los alimentos. S&iacute;, eso es cierto. No es deshonesto; pero de lo que estoy hablando no es solamente de no ser deshonestos, sino de integridad cient&iacute;fica, de un tema de otro nivel. El hecho que se deber&iacute;a a&ntilde;adir a esta propaganda es que <i>ning&uacute;n</i> aceite impregna los alimentos, si se cocina a cierta temperatura. Si se cocina a otra temperatura, <i>todos</i> se infiltrar&aacute;n, incluido el aceite Wesson. Lo que comunica el anuncio es la consecuencia y no el hecho, as&iacute; sea verdadera, y de lo que debemos ocuparnos es de esa diferencia.</p>     <p>Hemos aprendido que la verdad saldr&aacute; a relucir a trav&eacute;s de la experiencia. Otros experimentadores repetir&aacute;n su experimento y sabr&aacute;n si ustedes estaban equivocados o ten&iacute;an raz&oacute;n. Los fen&oacute;menos naturales concordar&aacute;n o no concordar&aacute;n con su teor&iacute;a. Y, aunque ustedes puedan ganar fama y despertar entusiasmo durante alg&uacute;n tiempo, no obtendr&aacute;n buena reputaci&oacute;n como cient&iacute;ficos si no han procurado ser muy cuidadosos en esta clase de trabajo. Y es este tipo de integridad, este cuidado por no enga&ntilde;arse a s&iacute; mismo, lo que hace falta en la investigaci&oacute;n en la ciencia del "culto a la carga".</p>     <p>Buena parte de sus dificultades proviene, por supuesto, de la dificultad del tema y de la imposibilidad de aplicar el m&eacute;todo cient&iacute;fico a ese tema. Pero debo recalcar que &eacute;sta no es la &uacute;nica dificultad. La dificultad es <i>por qu&eacute;</i> no aterrizan los aviones, porque no aterrizan.</p>     <p>A partir de la experiencia mucho hemos aprendido acerca de c&oacute;mo tratar alguna maneras de enga&ntilde;arnos a nosotros mismos. Un ejemplo: Millikan midi&oacute; la carga de un electr&oacute;n mediante un experimento en el que ca&iacute;an gotas de aceite, y obtuvo un valor que hoy sabemos que no es muy exacto. Es un tanto inexacto, porque utiliz&oacute; un valor err&oacute;neo de la viscosidad del aire. Es interesante observar la historia de las mediciones de la carga del electr&oacute;n despu&eacute;s de Millikan. Si las representan en funci&oacute;n del tiempo, ver&aacute;n que la siguiente es un poco mayor que la de Millikan, la siguiente algo mayor que la anterior y la siguiente a&uacute;n algo mayor, hasta que finalmente se sit&uacute;a en un valor m&aacute;s alto.</p>     <p>&iquest;Por qu&eacute; no descubrieron inmediatamente que el valor era m&aacute;s alto? Esta historia es algo que averg&uuml;enza a los cient&iacute;ficos porque es claro que hac&iacute;an cosas como &eacute;sta: cuando obten&iacute;an un valor mucho mayor que el de Millikan, pensaban que deb&iacute;a haber alg&uacute;n error, y buscaban y encontraban una raz&oacute;n para explicar el error. Cuando obten&iacute;an un n&uacute;mero cercano al valor de Millikan no examinaban a fondo el resultado. Y as&iacute; descartaban valores demasiado alejados y hac&iacute;an otras cosas similares. Hoy conocemos esos trucos y no padecemos ese tipo de enfermedad.</p>     <p>Pero esta larga historia de aprender a no enga&ntilde;arnos a nosotros mismos -de tener suma integridad cient&iacute;fica- es, lamento decirlo, algo que no hemos incluido espec&iacute;ficamente en ning&uacute;n curso que yo conozca. Confiamos en que ustedes la capten por &oacute;smosis.</p>     <p>El primer principio es que uno no se debe enga&ntilde;ar a s&iacute; mismo, y la persona que es m&aacute;s f&aacute;cil enga&ntilde;ar es uno mismo. De modo que ustedes deben ser muy cuidadosos a este respecto. Despu&eacute;s de que no se enga&ntilde;en a s&iacute; mismos, es f&aacute;cil no enga&ntilde;ar a otros cient&iacute;ficos. Despu&eacute;s de eso basta ser honestos de la manera convencional.</p>     <p>Me gustar&iacute;a a&ntilde;adir algo que no es esencial para la ciencia, sino una convicci&oacute;n personal: que no debemos enga&ntilde;ar a los profanos cuando hablamos como cient&iacute;ficos. No pretendo decirles si deben o no enga&ntilde;ar a la esposa o mentirle o no a la novia, ni qu&eacute; deben hacer cuando en vez de obrar como cient&iacute;ficos obran como seres humanos comunes y corrientes. Dejemos estos problemas para que los traten con su rabino. Les estoy hablando de un tipo espec&iacute;fico, adicional, de integridad, que no consiste en no mentir sino en esforzarnos para mostrar que podemos estar equivocados, de la actitud que debemos tener cuando obramos como cient&iacute;ficos. Y es &eacute;sta nuestra responsabilidad como cient&iacute;ficos, sin duda con otros cient&iacute;ficos, y seg&uacute;n mi convicci&oacute;n tambi&eacute;n con los profanos.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Por ejemplo, qued&eacute; algo sorprendido cuando convers&eacute; con un amigo que iba a hablar por la radio. &Eacute;l trabaja en cosmolog&iacute;a y astronom&iacute;a, y se preguntaba c&oacute;mo iba a explicar cu&aacute;les eran las aplicaciones de su trabajo. "Bien", le dije, "no las hay". &Eacute;l dijo, "S&iacute;, pero entonces no obtendremos apoyo para investigaciones de esta clase". Creo que esta es una forma de deshonestidad. Si alguien act&uacute;a como cient&iacute;fico, debe explicar a los profanos lo que est&aacute; haciendo, y si ellos no desean apoyarlo en esas circunstancias, es decisi&oacute;n suya.</p>     <p>&Eacute;ste es un ejemplo de ese principio: si decidimos comprobar una teor&iacute;a o explicar una idea, siempre debemos publicarla, sean cuales sean los resultados. Si s&oacute;lo publicamos resultados de cierto tipo, podemos hacer que el argumento parezca bueno. Debemos publicar <i>ambos</i> tipos de resultados. Por ejemplo -retomando el caso de la propaganda- supongamos que una marca de cigarrillos tiene una propiedad particular, por ejemplo, bajo contenido de nicotina. La propaganda de la compa&ntilde;&iacute;a dice que esto significa que el cigarrillo es ben&eacute;fico; no dice, por ejemplo, que contiene diferentes proporciones de alquitranes o que el problema del cigarrillo es alg&uacute;n otro componente. En otras palabras, la probabilidad de publicaci&oacute;n depende de la respuesta. Eso no se debe hacer.</p>     <p>Esto tambi&eacute;n es importante cuando se hacen recomendaciones al gobierno. Imaginen que un senador viene a pedirles asesor&iacute;a sobre la perforaci&oacute;n de un pozo en su estado y que ustedes concluyen que ser&iacute;a mejor perforarlo en otro estado. Me parece que si no publican ese resultado no est&aacute;n haciendo una recomendaci&oacute;n cient&iacute;fica. Que est&aacute;n siendo utilizados. Si resulta que su respuesta va en la misma direcci&oacute;n del gobierno o de los pol&iacute;ticos, ellos pueden utilizarla como argumento en su favor; si va en direcci&oacute;n contraria, ellos no la publicar&aacute;n. Eso no es prestar asesor&iacute;a cient&iacute;fica.</p>     <p>Otro tipo de errores son m&aacute;s caracter&iacute;sticos de la mala ciencia. Cuando estaba en Cornell, sol&iacute;a conversar con personas del departamento de psicolog&iacute;a. Una de las estudiantes me cont&oacute; que quer&iacute;a hacer un experimento similar al que les voy a mencionar, porque no lo recuerdo en detalle: otra persona hab&iacute;a descubierto que en ciertas circunstancias, X, las ratas hac&iacute;an algo, A. Ella ten&iacute;a curiosidad de saber si al cambiar las circunstancias, a Y, seguir&iacute;an haciendo A. Su propuesta era hacer el experimento en las circunstancias Y y ver si segu&iacute;an haciendo A.</p>     <p>Le expliqu&eacute; que primero era necesario repetir en su laboratorio el experimento de la otra persona -hacerlo en las condiciones X y ver si tambi&eacute;n pod&iacute;a obtener el resultado A - y luego cambiarlas a Y para ver si A cambiaba. Entonces sabr&iacute;a si la diferencia pertinente era la que ella pensaba que ten&iacute;a bajo control.</p>     <p>A ella le gust&oacute; mucho esta nueva idea, y fue a ver a su profesor. Su respuesta fue: no, no puedes hacer eso, porque el experimento ya se hizo y estar&iacute;as perdiendo el tiempo. Eso fue m&aacute;s o menos en 1935, y parece que entonces la pol&iacute;tica general era no repetir los experimentos psicol&oacute;gicos sino &uacute;nicamente modificar las condiciones y ver qu&eacute; suced&iacute;a.</p>     <p>Hoy en d&iacute;a, existe el peligro de que suceda eso mismo, incluso en el prestigioso campo de la f&iacute;sica. Qued&eacute; consternado cuando me enter&eacute; de un experimento que se hizo en el gran acelerador National Accelerator Laboratory (NAL) donde una persona utiliz&oacute; deuterio. Para comparar los resultados obtenidos con hidr&oacute;geno pesado (deuterio) con los de hidr&oacute;geno ligero tuvo que utilizar datos de un experimento que otra persona hab&iacute;a hecho con hidr&oacute;geno ligero en un aparato diferente. Cuando se le pregunt&oacute; por qu&eacute;, contest&oacute; que no hab&iacute;a podido conseguir tiempo en el programa para hacer el experimento con hidr&oacute;geno ligero en este aparato (porque hay muy poco tiempo y el aparato es muy costoso) debido a que no habr&iacute;a ning&uacute;n nuevo resultado. De modo que las personas que est&aacute;n a cargo de los proyectos del NAL est&aacute;n tan ansiosas de nuevos resultados, para obtener m&aacute;s dinero y seguir funcionando por motivos de relaciones p&uacute;blicas, que posiblemente est&aacute;n arruinando el valor de los experimentos, el cual es el verdadero prop&oacute;sito. A menudo es dif&iacute;cil que los experimentadores terminen all&iacute; su trabajo tal como exige su integridad cient&iacute;fica.</p>     <p>En psicolog&iacute;a no todos los experimentos son de este tipo. Por ejemplo, se han hecho muchos experimentos con ratas que corren por toda clase de laberintos, y cosas semejantes, con resultados poco claros. Pero en 1937 un hombre de apellido Young hizo uno muy interesante. Dispuso un largo corredor con puertas a un lado, por donde entraban las ratas, y puertas al otro lado, donde estaba la comida. Quer&iacute;a saber si pod&iacute;a entrenar a las ratas para que fueran a la tercera puerta del fondo, independientemente de la que salieran. No. Las ratas iban siempre a la puerta donde estaba la comida en la ronda anterior.</p>     <p>La pregunta era: &iquest;c&oacute;mo sab&iacute;an las ratas que esa era la misma puerta que antes, si el corredor hab&iacute;a sido construido de manera tan cuidadosa y uniforme? Obviamente, hab&iacute;a algo en la puerta que la diferenciaba de las dem&aacute;s. De modo que pint&oacute; las puertas con sumo cuidado para que la textura de la cara de las puertas fuera exactamente igual. Pero las ratas a&uacute;n diferenciaban las puertas. Entonces pens&oacute; que las ratas quiz&aacute; olfateaban la comida, y us&oacute; qu&iacute;micos para cambiar el olor despu&eacute;s de cada ronda. Las ratas a&uacute;n distingu&iacute;an la puerta. Luego cay&oacute; en cuenta de que las ratas pod&iacute;an orientarse viendo las luces y la disposici&oacute;n del laboratorio, como cualquier persona con sentido com&uacute;n. Entonces recubri&oacute; el corredor, pero aun as&iacute; las ratas diferenciaban las puertas.</p>     <p>Finalmente descubri&oacute; que pod&iacute;an orientarse por el sonido del suelo cuando corr&iacute;an sobre &eacute;l. Y s&oacute;lo pudo corregir eso poniendo su corredor sobre arena. De ese modo cubri&oacute; una a una todas las claves posibles y logr&oacute; enga&ntilde;ar a las ratas para que aprendieran a ir a la tercera puerta. Si relajaba alguna de esas condiciones, las ratas notaban la diferencia.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Desde un punto de vista cient&iacute;fico, este es un experimento 1A. Es el experimento que da sentido a los experimentos con ratas que corren en laberintos, porque revela las claves que las ratas utilizan realmente, no las que se piensa que utilizan. Y es el experimento que dice exactamente qu&eacute; condiciones se deben utilizar para ser cuidadosos y controlarlo todo en experimentos de esa clase.</p>     <p>Averig&uuml;&eacute; la historia posterior de esta investigaci&oacute;n. El experimento siguiente, y el siguiente a ese, jam&aacute;s se refirieron a Young. No emplearon ninguno de sus criterios, como poner el corredor sobre arena o ser muy cuidadosos. Siguieron haciendo correr a las ratas de la vieja manera, no prestaron atenci&oacute;n alguna a los grandes descubrimientos de Young y no se citaron sus art&iacute;culos, debido a que &eacute;l no descubri&oacute; nada acerca de las ratas. En rigor, descubri&oacute; <i>todas</i> las cosas que se deben hacer para descubrir algo acerca de las ratas. Una caracter&iacute;stica de la ciencia del "culto a la carga" es la de no prestar atenci&oacute;n a experimentos como &eacute;se.</p>     <p>Otro ejemplo es el experimento de percepci&oacute;n extransensorial de Rhine y sus colegas. A medida que algunas personas hacen cr&iacute;ticas -y ellos mismos han criticado sus propios experimentos- mejoran las t&eacute;cnicas y los efectos son menores, cada vez m&aacute;s y m&aacute;s peque&ntilde;os, hasta desaparecer. Todos los parapsic&oacute;logos andan en busca de un experimento que se pueda repetir -que se pueda hacer de nuevo y obtener el mismo efecto- incluso estad&iacute;sticamente. Ponen a correr un mill&oacute;n de ratas -no, esta vez son personas-, hacen muchas cosas y obtienen cierto efecto estad&iacute;stico. La siguiente vez que lo intentan ya no lo obtienen. Y ahora aparece una persona que dice que es una exigencia irrelevante esperar un experimento repetible. &iquest;Eso es <i>ciencia</i>?</p>     <p>Esta persona tambi&eacute;n habla de una nueva instituci&oacute;n, en un discurso en el que renuncia como director del Instituto de Parapsicolog&iacute;a. Y, hablando al auditorio de qu&eacute; hacer a continuaci&oacute;n, dice que una de las cosas que se han de hacer es asegurar que s&oacute;lo ense&ntilde;en a estudiantes que han mostrado habilidad para obtener resultados parapsicol&oacute;gicos en un grado aceptable, y no perder tiempo en estudiantes ambiciosos e interesados que s&oacute;lo obtienen resultados casuales. Es muy peligroso adoptar en la ense&ntilde;anza la pol&iacute;tica de ense&ntilde;ar a los estudiantes &uacute;nicamente c&oacute;mo obtener ciertos resultados en vez de c&oacute;mo hacer experimentos con integridad cient&iacute;fica.</p>     <p>As&iacute; que les deseo -no tengo m&aacute;s tiempo, y s&oacute;lo tengo un deseo para ustedes- la buena suerte de que est&eacute;n en un lugar donde sean libres de mantener el tipo de integridad que he descrito, y donde no se sientan forzados a perder su integridad por la necesidad de mantener su posici&oacute;n en la organizaci&oacute;n o lograr apoyo financiero o algo semejante. Espero que tengan esa libertad. Tambi&eacute;n les doy un peque&ntilde;o consejo: nunca digan que dar&aacute;n un discurso a menos que sepan claramente de qu&eacute; van a hablar y m&aacute;s o menos qu&eacute; van a decir.</p> </font>      ]]></body>
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