<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0124-5996</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista de Economía Institucional]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev.econ.inst.]]></abbrev-journal-title>
<issn>0124-5996</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Externado de Colombia]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0124-59962011000200020</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[COLONIALISMO, INSTITUCIONES Y DESARROLLO: EL PESO DE LA HISTORIA EN EL DESARROLLO DE LARGO PLAZO]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Arévalo]]></surname>
<given-names><![CDATA[Julián]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad Externado de Colombia  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Bogotá ]]></addr-line>
<country>Colombia</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>07</month>
<year>2011</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>07</month>
<year>2011</year>
</pub-date>
<volume>13</volume>
<numero>25</numero>
<fpage>395</fpage>
<lpage>404</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0124-59962011000200020&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0124-59962011000200020&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0124-59962011000200020&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[   <font size="2" face="verdana">      <p align="center"><font size="4"><b>COLONIALISMO, INSTITUCIONES Y DESARROLLO: EL PESO DE LA HISTORIA EN EL DESARROLLO DE LARGO PLAZO</b></font></p>      <p align="center"><i>Colonialism and post-colonial development. Spanish America in comparative perspective</i>,    <br> James Mahoney, Cambridge, Cambridge University Press, 2010, 424 pp.</p>     <p align="center"><i>Juli&aacute;n Ar&eacute;valo</i><sup>*</sup></p>     <br>     <p><sup>*</sup> Doctor en Ciencia Pol&iacute;tica, profesor de la Universidad Externado de Colombia, Bogot&aacute;, Colombia, &#91;<a href="mailto:julianj.arevalo@uexternado.edu.co">julianj.arevalo@uexternado.edu.co</a>&#93;.</p>      <p>Fecha de recepci&oacute;n: 3 de mayo de 2011, fecha de modificaci&oacute;n: 3 de octubre de 2011, fecha de aceptaci&oacute;n: 20 de octubre de 2011.</p> <hr>     <p>Un problema importante en ciencias sociales es entender c&oacute;mo incide la historia en la realidad actual y a trav&eacute;s de cu&aacute;les mecanismos. Si bien se sabe que muchas de las diferencias en el nivel de desarrollo socio-econ&oacute;mico de los pa&iacute;ses o de sus regiones tienen origen en periodos remotos, no hay consenso acerca de qu&eacute; parte de su historia gener&oacute; tales diferencias ni acerca de c&oacute;mo surgieron. Las instituciones sociales, pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas ofrecen una posible respuesta a estas preguntas, pero no siempre es claro por qu&eacute; tales instituciones prevalecen en el tiempo y se traducen en diferentes resultados.</p>     <p>En su intento de entender el desarrollo comparativo de las naciones, muchos autores prestan atenci&oacute;n al papel del pasado colonial. Adam Smith, por ejemplo, se&ntilde;al&oacute; que el estilo de los pa&iacute;ses colonizadores europeos era un determinante esencial de su pol&iacute;tica colonial; en las colonias brit&aacute;nicas habr&iacute;a una influencia del esp&iacute;ritu liberal m&aacute;s marcada que en las portuguesas o espa&ntilde;olas, lo que se traducir&iacute;a en sistemas legales favorables al desarrollo temprano del capitalismo y quiz&aacute; al desarrollo econ&oacute;mico y social en el largo plazo. Desde otra perspectiva, en un influyente art&iacute;culo publicado en el <i>American Economic Review </i>en 2001, Acemoglu, Johnson y Robinson argumentaron que las instituciones coloniales que garantizaban la protecci&oacute;n de los derechos de propiedad fueron una de las causas del desarrollo de largo plazo y que su establecimiento en las colonias estuvo determinado por las condiciones geogr&aacute;ficas y clim&aacute;ticas. En las zonas donde la mortalidad de los colonizadores era relativamente alta, estos optaron por usar las colonias como fuente de extracci&oacute;n de recursos minerales en vez de asentarse en forma permanente; esto habr&iacute;a dificultado la implantaci&oacute;n de las instituciones del pa&iacute;s colonizador y retrasado el desarrollo del capitalismo.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El libro <i>Colonialismo y desarrollo post-colonial </i>de James Mahoney, profesor de ciencia pol&iacute;tica y sociolog&iacute;a de la Universidad de Northwestern, es una r&eacute;plica a estas dos visiones parciales de la historia. Desde su punto de vista, fijarse &uacute;nicamente en la identidad del colonizador o en las condiciones preexistentes en los territorios conquistados es insuficiente para entender la relaci&oacute;n entre el pasado colonial y el desarrollo de largo plazo. Su an&aacute;lisis se centra en los pa&iacute;ses continentales de Am&eacute;rica que hicieron parte del Imperio Espa&ntilde;ol y elabora una teor&iacute;a que explica c&oacute;mo se relacionan las experiencias coloniales de estos pa&iacute;ses durante cerca de trescientos a&ntilde;os con sus niveles de desarrollo econ&oacute;mico y social de largo plazo. A modo de ilustraci&oacute;n compara brevemente el caso de los imperios brit&aacute;nico y portugu&eacute;s, para mostrar la validez externa de la teor&iacute;a.</p>     <p>Este libro de Mahoney, igual que el anterior, <i>Los legados del liberalismo: dependencia de la trayectoria y reg&iacute;menes pol&iacute;ticos en Am&eacute;rica Central</i>, tambi&eacute;n hace importantes aportes a la discusi&oacute;n metodol&oacute;gica. Utilizando las herramientas del an&aacute;lisis hist&oacute;rico comparativo y mostrando un detallado conocimiento de los hechos descritos, pone en tela de juicio la posibilidad de explicar en forma rigurosa estos temas con herramientas puramente cuantitativas, como se ha intentado hacer en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. A continuaci&oacute;n presento el argumento general del libro y luego comento algunas de sus ventajas metodol&oacute;gicas.</p>     <p><font size="3"><b>ARGUMENTO TE&Oacute;RICO</b></font></p>     <p>La teor&iacute;a que propone Mahoney subraya que al estudiar los efectos del periodo colonial en el desarrollo de las sociedades, m&aacute;s que la identidad del colonizador lo que importa son sus instituciones pol&iacute;tico-econ&oacute;micas; en particular, si eran predominantemente mercantilistas o liberales. El elemento que aportan los territorios colonizados es la importancia del nivel de institucionalizaci&oacute;n econ&oacute;mica, social y pol&iacute;tica existente antes de la conquista; por ejemplo, el grado de divisi&oacute;n del trabajo, si exist&iacute;a o no una organizaci&oacute;n jer&aacute;rquica, o instituciones religiosas, etc. De acuerdo con el autor, a mayor complejidad institucional en el per&iacute;odo pre-colonial, mayor ser&aacute; el grado de participaci&oacute;n del poder imperial en la colonia si este es mercantilista, y menor si este es liberal.</p>      <p>El poder colonizador determina divisiones &eacute;tnicas dentro de las regiones colonizadas, las cuales son fundamentales para entender el desarrollo econ&oacute;mico y social de largo plazo; la profundidad de tales divisiones est&aacute; a su vez determinada por el tipo de instituciones del colonizador. Una mayor penetraci&oacute;n de un poder mercantilista crea &eacute;lites que se perpet&uacute;an en el tiempo y que constituyen un obst&aacute;culo para el desarrollo de largo plazo, mientras que una mayor penetraci&oacute;n de un poder liberal tiende a promover una sociedad sin clases y es, por consiguiente, m&aacute;s favorable para el desarrollo. Es decir, el mecanismo de transmisi&oacute;n de las diferencias coloniales al desarrollo de largo plazo consiste en las <i>instituciones econ&oacute;micas y sociales </i>establecidas a lo largo del periodo colonial, cuyo establecimiento a su vez depende de las condiciones pre-coloniales. A este respecto Mahoney precisa:</p> <ol>    <p>Las instituciones aqu&iacute; se entienden como instrumentos distributivos que asignan recursos en forma desigual y que, de ese modo, ayudan a constituir actores colectivos asim&eacute;tricos. Esta orientaci&oacute;n pone las consideraciones de poder en el centro de la discusi&oacute;n y destaca el conflicto distributivo entre actores agregados como una fuerza motriz de la historia (Mahoney, 2010, 15).</p>    </ol>     <p>En el caso de Espa&ntilde;a se distinguen dos periodos marcados por la monarqu&iacute;a en el poder: el de los Habsburgo, durante los primeros doscientos a&ntilde;os de la colonia, y el de los Borb&oacute;n, durante el &uacute;ltimo siglo de dominio espa&ntilde;ol. La monarqu&iacute;a de los Habsburgo, aparte de mantener una visi&oacute;n mercantilista conforme a la cual impon&iacute;a dr&aacute;sticas restricciones al comercio, favoreci&oacute; las relaciones jer&aacute;rquicas en la sociedad y dio un rol preponderante a la Iglesia Cat&oacute;lica, con profundas consecuencias sobre la propiedad de la tierra y el respeto por la autoridad. Por su parte, a comienzos del siglo XVIII el primer monarca Borb&oacute;n, Felipe V, inici&oacute; reformas que dieron un aire m&aacute;s liberal al imperio con la liberalizaci&oacute;n del comercio, la reducci&oacute;n de los beneficios de la Iglesia, el desplazamiento del centro econ&oacute;mico de la metr&oacute;poli de C&aacute;diz a Barcelona cuya actividad comercial era mucho mayor, y otras reformas orientadas a impulsar la ciencia, la literatura, el arte, etc.</p>     <p>En el primer periodo de la colonia (1492-1700) las condiciones preexistentes determinaron por qu&eacute; unos territorios fueron centros coloniales importantes mientras que otros se vieron relegados a la periferia y algunos ocuparon una posici&oacute;n intermedia entre ambos extremos<sup>1</sup>. As&iacute;, las regiones densamente pobladas con instituciones complejas como M&eacute;xico, Per&uacute; y Bolivia se convirtieron en centros coloniales, en oposici&oacute;n a la teor&iacute;a que explica esta ubicaci&oacute;n como resultado exclusivo de la riqueza mineral. De acuerdo con la visi&oacute;n mercantilista predominante en el periodo Habsburgo, las regiones de este tipo facilitaban la explotaci&oacute;n de la mano de obra: a las poblaciones colonizadas, acostumbradas a un esquema jer&aacute;rquico, les era m&aacute;s natural someterse a la explotaci&oacute;n bajo otro jefe, que a las poblaciones donde no exist&iacute;an tales jerarqu&iacute;as. As&iacute;, despu&eacute;s de la muerte de Moctezuma y Atahualpa los imperios azteca e inca decayeron r&aacute;pidamente, y sus poblaciones se convirtieron en mano de obra para diversas actividades, adem&aacute;s de la extracci&oacute;n de minerales. Desde el punto de vista de Mahoney, el factor determinante de la ubicaci&oacute;n de los centros coloniales fue la complejidad institucional de las sociedades ind&iacute;genas y no las riquezas minerales. Al final del periodo Habsburgo, en estos centros se hab&iacute;an establecido &eacute;lites cuyo poder proven&iacute;a de monopolios comerciales, en general ligados a la posesi&oacute;n de tierras, la explotaci&oacute;n minera y el control de las poblaciones que trabajan bajo su mando.</p>     <p>Esta situaci&oacute;n contrasta con la de los territorios que hoy son parte de Uruguay, Argentina y Chile, donde habitaban poblaciones predominantemente cazadoras y recolectoras, sin importantes asentamientos. Debido a su baja complejidad institucional no ofrec&iacute;an mayores posibilidades para el r&aacute;pido enriquecimiento de los conquistadores mediante la imposici&oacute;n de tributos o la extracci&oacute;n de minerales, y fueron relegados a la <i>periferia colonial</i>. Al final del periodo Habsburgo no se hab&iacute;an generado cambios substanciales en esos territorios y, en el mejor de los casos, estos hab&iacute;an pasado a ser subsidiarios de centros m&aacute;s importantes para el Imperio, como en el caso de Potos&iacute; y su relaci&oacute;n con Buenos Aires. Otras regiones que se convirtieron en periferias coloniales son las que hoy son parte de Paraguay, Venezuela, El Salvador, Honduras, Chile y Costa Rica. En esas regiones, la baja complejidad de las instituciones, la escasez de poblaci&oacute;n ind&iacute;gena, y su dispersi&oacute;n o su r&aacute;pida desaparici&oacute;n, redujeron los incentivos de los espa&ntilde;oles para establecerse masivamente e implantar sus instituciones mercantilistas.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En una situaci&oacute;n intermedia -la semi-periferia- se encontraban los territorios de la actual Guatemala, cuya posici&oacute;n estrat&eacute;gica cercana a M&eacute;xico llev&oacute; a instaurar una Audiencia; de la actual Colombia, por sus recursos minerales y su poblaci&oacute;n ind&iacute;gena abundante y medianamente organizada; y de lo que hoy es Ecuador, cuyo fuerte sector manufacturero atrajo a los espa&ntilde;oles. En estos lugares surgi&oacute; una &eacute;lite comerciante con caracter&iacute;sticas similares a las de los centros coloniales.</p>     <p>Con la llegada del siglo XVIII se inici&oacute; la segunda etapa de la colonia bajo la monarqu&iacute;a de los Borb&oacute;n. Debido a su inter&eacute;s por estimular el comercio exterior, la nueva monarqu&iacute;a prest&oacute; gran atenci&oacute;n a las regiones que ten&iacute;an una poblaci&oacute;n ind&iacute;gena dispersa y un puerto comercial estrat&eacute;gico, o un alto nivel de colonizaci&oacute;n y nueva riqueza mineral. Cambi&oacute; entonces la importancia relativa de la mayor&iacute;a de los territorios coloniales con respecto al legado de m&aacute;s de doscientos a&ntilde;os de la monarqu&iacute;a Habsburgo, y de lo que representaban para los intereses del imperio Borb&oacute;n.</p>     <p>Los territorios que hoy pertenecen a Argentina, Uruguay y Venezuela salieron de su condici&oacute;n perif&eacute;rica y entraron a cumplir un papel m&aacute;s importante en esta segunda etapa de la Colonia: Argentina como centro colonial, y Uruguay y Venezuela como semi-periferias. Cabe se&ntilde;alar que las &eacute;lites que surgieron en este periodo no estaban ligadas directamente a la tierra y, al mismo tiempo, que el poder de los terratenientes no se basaba en la coerci&oacute;n, como ocurr&iacute;a en el periodo Habsburgo. Otro aspecto importante de estos nuevos centros coloniales fue la <i>homogeneidad &eacute;tnica </i>que apareci&oacute; entre la poblaci&oacute;n como resultado de la fuerte reducci&oacute;n de la poblaci&oacute;n ind&iacute;gena y del mestizaje entre grupos raciales. Esta homogeneidad cre&oacute; en el imaginario colectivo la idea de <i>unidad </i>y vincul&oacute; a los diferentes grupos en un proyecto nacional donde las diferencias &eacute;tnicas no exist&iacute;an o s&oacute;lo ten&iacute;an una importancia limitada. Como muestran Alesina y Glaeser (2006), esto favoreci&oacute; la disposici&oacute;n a la distribuci&oacute;n del ingreso y, por tanto, un mayor papel del Estado en la econom&iacute;a.</p>     <p>Seg&uacute;n su importancia en el periodo Borb&oacute;n, en un segundo grupo figuran M&eacute;xico, Colombia y Per&uacute;, que no abandonaron su legado mercantilista pero que siguieron siendo importantes para el imperio (sobre todo M&eacute;xico). All&iacute; se consolidaron sociedades estratificadas y, en Per&uacute;, divididas &eacute;tnicamente. Las &eacute;lites se mantuvieron ligadas a la tenencia de la tierra, eran protegidas con la concesi&oacute;n de monopolios comerciales y poco se interesaban por desarrollar las manufacturas.</p>     <p>Los territorios de Bolivia, Ecuador y Guatemala que cumplieron un papel de centro o semi-periferia durante el periodo Habsburgo perdieron importancia en el periodo Borb&oacute;n, y quedaron relegados a la periferia colonial. En Bolivia, una vez cay&oacute; la producci&oacute;n de plata en Potos&iacute;, la econom&iacute;a minera decay&oacute; a una econom&iacute;a de subsistencia, la poblaci&oacute;n se fragment&oacute; &eacute;tnicamente y se frenaron las pocas posibilidades de desarrollo existentes; algo similar ocurri&oacute; en Guatemala.</p>      <p>En Ecuador hubo una depresi&oacute;n general de la actividad econ&oacute;mica, de la que se except&uacute;a el tr&aacute;fico comercial de Guayaquil gracias al desarrollo de su puerto.</p>     <p>El resto de la regi&oacute;n -Chile, Paraguay, Costa Rica, Nicaragua, El Salvador y Honduras- mantuvo la posici&oacute;n perif&eacute;rica que ten&iacute;a en el periodo anterior. Es decir, aunque estos territorios no se vieron afectados por las instituciones mercantilistas de los Habsburgo, tampoco fueron beneficiados por las reformas liberales impulsadas por los Borb&oacute;n. La actividad econ&oacute;mica en estos territorios era bastante escasa luego de m&aacute;s de trescientos a&ntilde;os de colonialismo espa&ntilde;ol, y a pesar de algunas diferencias en el tama&ntilde;o o la composici&oacute;n &eacute;tnica de la poblaci&oacute;n, en ese momento era imposible vislumbrar las grandes diferencias econ&oacute;micas y sociales que luego aparecieron entre los pa&iacute;ses de este grupo. Por consiguiente, Mahoney estudia el periodo post-colonial para entender estas diferencias.</p>     <p>Una vez lograda la independencia, Nicaragua, El Salvador y Honduras, sumidos en disputas internas por el control de la Rep&uacute;blica Federal de Centroam&eacute;rica, tuvieron graves dificultades para efectuar reformas liberales que incentivaran el crecimiento econ&oacute;mico. En cambio, Costa Rica -que tambi&eacute;n era parte de esta rep&uacute;blica- debido a que estaba en su periferia, no encontr&oacute; mayores obst&aacute;culos para adoptar estas pol&iacute;ticas, y desde el inicio de su vida independiente tuvo un ambiente pol&iacute;tico favorable para poner en pr&aacute;ctica pol&iacute;ticas orientadas al desarrollo. Al mismo tiempo, su escasa poblaci&oacute;n ind&iacute;gena evit&oacute; que se convirtiera en una econom&iacute;a de grandes plantaciones, como sus vecinos centroamericanos.</p>     <p>Al sur del continente las disputas internacionales tambi&eacute;n crear&iacute;an diferencias entre aquellos pa&iacute;ses que no recibieron una importante influencia metropolitana durante los periodos Habsburgo y Borb&oacute;n: Paraguay y Chile. En Paraguay, la costosa guerra contra la Triple Alianza -Argentina, Brasil y Uruguay- (1864-1870), en la cual su econom&iacute;a fue totalmente devastada y desapareci&oacute; entre el 50% y el 90% de la poblaci&oacute;n masculina, llev&oacute; a un profundo rezago frente a sus vecinos. En cambio, las dos victorias chilenas, primero contra la Confederaci&oacute;n Per&uacute;-Boliviana (1836-1839) y luego en la Guerra del Pac&iacute;fico (1879-1883), le dieron el impulso econ&oacute;mico y moral que buscaba una sociedad floreciente. R&aacute;pidamente introdujo reformas liberales, desarroll&oacute; el puerto de Valpara&iacute;so y se convirti&oacute; en una sociedad orientada al comercio. Sin embargo, en t&eacute;rminos de desarrollo social, sus logros fueron limitados por el poder y la fuerte posici&oacute;n de los terratenientes en su estructura social.</p>      <p>En s&iacute;ntesis, la combinaci&oacute;n de las estructuras sociales existentes antes de la llegada de los colonizadores, el tipo de instituciones que implantaron y los conflictos internacionales durante las primeras d&eacute;cadas de vida independiente determinaron el nivel de desarrollo socio-econ&oacute;mico de la Am&eacute;rica espa&ntilde;ola de finales del siglo XIX. Llama la atenci&oacute;n que la posici&oacute;n relativa de estos pa&iacute;ses, al comparar sus indicadores sociales y econ&oacute;micos un siglo m&aacute;s tarde, sea bastante similar a la que ten&iacute;an en ese momento. Esto, explica el autor al pregunt&aacute;rsele sobre este tema, permite <i>ignorar </i>pr&aacute;cticamente hechos trascendentales del siglo XX, como la Revoluci&oacute;n Mexicana o la pol&iacute;tica econ&oacute;mica de la segunda mitad del siglo. No obstante, algunos de esos hechos pueden tener una influencia importante en la medida en que hacen rupturas con el pasado y abren nuevas trayectorias de desarrollo.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="3"><b>COMENTARIOS METODOL&Oacute;GICOS</b></font></p>     <p>A partir del an&aacute;lisis de la interacci&oacute;n entre las condiciones pre-coloniales y del grado de importancia de las colonias durante los periodos Habsburgo y Borb&oacute;n, Mahoney construye una teor&iacute;a s&oacute;lida que relaciona el pasado colonial de los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Espa&ntilde;ola con sus niveles de desarrollo de largo plazo. En los pa&iacute;ses donde, durante el periodo colonial, no hubo una fuerte influencia de la metr&oacute;poli en materia de instituciones sociales y econ&oacute;micas, los resultados son contingentes a guerras internacionales y conflictos internos por el poder durante los primeros a&ntilde;os de vida independiente.</p>     <p>Metodol&oacute;gicamente, el autor refina t&eacute;cnicas que utiliza y expone en forma detallada en sus obras anteriores. El concepto b&aacute;sico es el de <i>proceso dependiente de la trayectoria</i>, seg&uacute;n el cual una vez el proceso hist&oacute;rico toma cierto curso, es bastante dif&iacute;cil que cambie de trayectoria y se encamine hacia estados diferentes; en otras palabras, <i>la historia importa </i>(Arthur, 1994)<i>. </i>Un aspecto interesante de este enfoque es que las condiciones iniciales de los procesos que se estudian marcan su desenvolvimiento en el largo plazo, y que esas condiciones iniciales pueden ser generadas por factores tan variados como una decisi&oacute;n acertada, un error de apreciaci&oacute;n o, quiz&aacute; m&aacute;s interesante, por el azar. En este sentido, es esencial analizar esas <i>coyunturas cr&iacute;ticas </i>que determinan el surgimiento de trayectorias diferentes: en el caso que estudia el libro de Mahoney, de los procesos de colonizaci&oacute;n que generan trayectorias de desarrollo econ&oacute;mico y social totalmente diferentes en cada pa&iacute;s de la regi&oacute;n.</p>      <p>Por otro lado, el uso de las t&eacute;cnicas del an&aacute;lisis hist&oacute;rico comparativo ofrece ventajas en t&eacute;rminos de la presentaci&oacute;n e importancia de los detalles que diferencian a una observaci&oacute;n de otra. En este caso, por ejemplo, permiten entender por qu&eacute; unas pol&iacute;ticas son importantes en una coyuntura o regi&oacute;n, pero no en otra. Tambi&eacute;n muestran las variaciones en el tipo de instituciones establecidas en diferentes momentos y lugares, as&iacute; como la relaci&oacute;n secuencial entre la suma de todos estos aspectos y los resultados que cada pa&iacute;s alcanza en t&eacute;rminos de desarrollo. Es decir, en la investigaci&oacute;n se atribuye un papel trascendental a los detalles hist&oacute;ricos, en lugar de quedar relegados al "error", como ocurre en los estudios econom&eacute;tricos.</p>     <p>En este sentido, el enfoque de Mahoney contrasta con el de trabajos como el de Acemoglu, Johnson y Robinson, que no describen las instituciones coloniales que determinan el desarrollo de largo plazo. As&iacute; dejan de lado el problema de encontrar el mecanismo por el cual la historia incide en el desarrollo de las sociedades. Este enfoque metodol&oacute;gico tiene graves limitaciones, pues como se&ntilde;ala Mahoney, al tratar a cada pa&iacute;s como una unidad homog&eacute;nea en el an&aacute;lisis econom&eacute;trico de regresi&oacute;n se pasan por alto muchos detalles. En este tipo de trabajos:</p> <ol>       <p>Los problemas de &#91;sus&#93; amplias generalizaciones se esconden reportando los resultados en el formato de un art&iacute;culo extenso que solo aborda la historiograf&iacute;a de manera superficial. "Sus referencias a la historia son generales y faltan los detalles sobre los 'hechos hist&oacute;ricos' reales; en sus interpretaciones incluyen muy pocos datos hist&oacute;ricos, an&aacute;lisis de secuencias o estudios contextuales detallados". Como resultado "dan por descontada la existencia de una realidad que en muchos casos ha sido cuestionada por los estudios hist&oacute;ricos". Es claro, sin embargo, que para explicar los resultados del desarrollo, toda teor&iacute;a hist&oacute;rico-institucional del colonialismo que merezca ese nombre debe ser compatible con los registros emp&iacute;ricos de los pa&iacute;ses individuales, cuando se analizan con alg&uacute;n detalle (Mahoney, 2010, 19, quien cita entre comillas a Alonso, 2007).</p>       </ol>     <p>Es claro que en este libro de Mahoney se presenta una explicaci&oacute;n mucho m&aacute;s profunda de los factores hist&oacute;ricos que son importantes en el desarrollo econ&oacute;mico y social de largo plazo, as&iacute; como de los mecanismos a trav&eacute;s de los cuales se transmiten. Adicionalmente, dado que el enfoque de an&aacute;lisis hist&oacute;rico comparativo da especial &eacute;nfasis a los mecanismos causales y a la evoluci&oacute;n a lo largo del tiempo, el texto queda en un campo distinto del de la sociolog&iacute;a hist&oacute;rica y de aquel del institucionalismo hist&oacute;rico (Mahoney y Rueschemeyer, 2003).</p>     <p>Finalmente, para quienes dudan de los estudios que no se presentan en t&eacute;rminos <i>formales </i>o con modelos matem&aacute;ticos, Mahoney complementa los cap&iacute;tulos fundamentales de su an&aacute;lisis con modelos de &aacute;lgebra booleana que sintetizan los argumentos. La presentaci&oacute;n de estos modelos al final, y no al inicio, como es costumbre, sirve para recapitular el material que se ha analizado y para reconstruir la argumentaci&oacute;n. De ninguna manera simplifican el an&aacute;lisis ni imponen supuestos que oscurecen los hechos hist&oacute;ricos.</p>     <p><font size="3"><b>CONCLUSIONES</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Lejos de enunciar vagas generalidades sobre los hechos hist&oacute;ricos y de repetir la historia colonial de la Am&eacute;rica Espa&ntilde;ola, este libro presenta una teor&iacute;a falsable acerca del papel de la Colonia en el desarrollo de largo plazo. Su validez externa es puesta a prueba con el an&aacute;lisis de algunas colonias inglesas y de diferentes regiones de Brasil bajo dominio portugu&eacute;s, lo cual deja la satisfacci&oacute;n de no estar ante un recuento de los hechos que solo se ajusta a los casos estudiados a profundidad, sino frente a una teor&iacute;a aplicable en diferentes contextos.</p>     <p>Por su detallado manejo de la historiograf&iacute;a, sus t&eacute;cnicas anal&iacute;ticas y su contribuci&oacute;n a la comprensi&oacute;n del papel de la historia en el desarrollo de los pueblos, <i>Colonialismo y desarrollo post-colonial. La Am&eacute;rica espa&ntilde;ola en perspectiva comparada</i>, de James Mahoney, es una referencia esencial para los estudiosos de las ciencias sociales. Adem&aacute;s es un caso ejemplar del uso del m&eacute;todo hist&oacute;rico comparativo como herramienta anal&iacute;tica. Por &uacute;ltimo, vale la pena decir que el libro de Mahoney establece un est&aacute;ndar muy alto en el estudio de la relaci&oacute;n entre colonialismo y desarrollo post-colonial que supera ampliamente el de algunos estudios recientes sobre este tema.</p>   <hr>     <p><font size="3"><b>PIE DE P&Aacute;GINA</b></font></p>      <p><sup><a name="num1"></a><a href="#nu1">1</a></sup>Las categor&iacute;as utilizadas en el libro son de car&aacute;cter ordinal; para una discusi&oacute;n de las comparaciones nominales y ordinales en an&aacute;lisis causales, ver Mahoney (2003).    <br>   <hr>     <p><font size="3"><b>REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS</b></font></p>     <!-- ref --><p>1.  Acemoglu, D., S. Johnson y J. Robinson. <i>The colonial origins of comparative development: An empirical investigation</i>, American Economic Review 91, 5, 2001, pp. 1369-1401.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000049&pid=S0124-5996201100020002000001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>2.  Alesina, A. y E. L. Glaeser. <i>Fighting poverty in the US and Europe: A world of difference</i>, Oxford, Oxford University Press, 2006.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000050&pid=S0124-5996201100020002000002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>3.  Alonso, J. "Inequality, institutions and progress: A debate between history and the present", <i>CEPAL Review </i>93, 2007, pp. 61-80.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000051&pid=S0124-5996201100020002000003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>4.  Arthur, B. <i>Increasing returns and path dependence in the economy</i>, Ann Arbor, University of Michigan Press, 1994.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000052&pid=S0124-5996201100020002000004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>5.  Mahoney, J. <i>The legacies of liberalism: Path dependence and political regimes in Central America</i>, Baltimore, The Johns Hopkins University Press, 2002.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000053&pid=S0124-5996201100020002000005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>6.  Mahoney, J. "Strategies of causal assessment in comparative historical analysis", J. Mahoney y D. Rueschemeyer, eds., <i>Comparative historical analysis in the social sciences</i>, Cambridge, Cambridge University Press, 2003.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000054&pid=S0124-5996201100020002000006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>7.  Mahoney, J. <i>Colonialism and postcolonial development: Spanish America in comparative perspective</i>, Cambridge, Cambridge University Press, 2010.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000055&pid=S0124-5996201100020002000007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>8.    Mahoney, J. y  D. Rueschemeyer. "Comparative  historical  analysis: Achievements and Agendas", J. Mahoney y D. Rueschemeyer, eds., <i>Comparative historical analysis in the social sciences</i>, Cambridge, Cambridge University Press, 2003.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000056&pid=S0124-5996201100020002000008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>1</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Acemoglu]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Johnson]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Robinson]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The colonial origins of comparative development: An empirical investigation]]></article-title>
<source><![CDATA[]]></source>
<year>2001</year>
<volume>91</volume>
<numero>5</numero>
<issue>5</issue>
<page-range>1369-1401</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<label>2</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Alesina]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Glaeser]]></surname>
<given-names><![CDATA[E. L]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Fighting poverty in the US and Europe: A world of difference]]></source>
<year>2006</year>
<publisher-loc><![CDATA[Oxford ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Oxford University Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<label>3</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Alonso]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Inequality, institutions and progress: A debate between history and the present]]></article-title>
<source><![CDATA[]]></source>
<year>2007</year>
<volume>93</volume>
<page-range>61-80</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<label>4</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Arthur]]></surname>
<given-names><![CDATA[B]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Increasing returns and path dependence in the economy]]></source>
<year>1994</year>
<publisher-loc><![CDATA[Ann Arbor ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[University of Michigan Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<label>5</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Mahoney]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[The legacies of liberalism: Path dependence and political regimes in Central America]]></source>
<year>2002</year>
<publisher-loc><![CDATA[Baltimore ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[The Johns Hopkins University Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<label>6</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Mahoney]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA["Strategies of causal assessment in comparative historical analysis"]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Mahoney]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Rueschemeyer]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Comparative historical analysis in the social sciences]]></source>
<year>2003</year>
<publisher-loc><![CDATA[Cambridge ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Cambridge University Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<label>7</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Mahoney]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Colonialism and postcolonial development: Spanish America in comparative perspective]]></source>
<year>2010</year>
<publisher-loc><![CDATA[Cambridge ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Cambridge University Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<label>8</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Mahoney]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Rueschemeyer]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Comparative historical analysis: Achievements and Agendas]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Mahoney]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Rueschemeyer]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Comparative historical analysis in the social sciences]]></source>
<year>2003</year>
<publisher-loc><![CDATA[Cambridge ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Cambridge University Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
