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</front><body><![CDATA[  <font size="2" face="Verdana">      <p align="center">EDITORIAL</p>      <p align="center"><b>I</b></p>      <p align="center"><font size="4"><b><i>Homero Cuevas: in memoriam </i></b></font></p>       <p>En diciembre de 2012 falleci&oacute; Homero Cuevas, quien fuera profesor em&eacute;rito de las universidades Externado y Nacional de Colombia, dos veces decano de la Facultad de Ciencias Econ&oacute;micas de esta &uacute;ltima universidad, y miembro del Consejo Editorial de la <i>Revista de Econom&iacute;a Institucional </i>desde su fundaci&oacute;n.</p>      <p>El profesor Cuevas dej&oacute; una honda huella en la profesi&oacute;n y en la ense&ntilde;anza de la econom&iacute;a en nuestro pa&iacute;s. Durante m&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os de docencia contribuy&oacute; a la formaci&oacute;n de centenares de economistas. Los que pasaron por sus aulas dan fe de su relaci&oacute;n con la econom&iacute;a, que iba m&aacute;s all&aacute; de una vocaci&oacute;n intelectual: era una pasi&oacute;n. Desde joven se enamor&oacute; de una disciplina que tiene la pretensi&oacute;n de explicar, con base en un modelo sencillo de racionalidad individual, el mundo complejo del comportamiento de los seres humanos y su interacci&oacute;n social. Para &eacute;l, esa pasi&oacute;n impon&iacute;a deberes que siempre cumpli&oacute;: el rigor metodol&oacute;gico, el esp&iacute;ritu cr&iacute;tico, la objetividad en el libre examen y el rechazo del facilismo y de los lugares comunes.</p>      <p>Alguna vez dijo que no estaba dispuesto a remplazar la argumentaci&oacute;n l&oacute;gica con la ejemplificaci&oacute;n. Este precepto marc&oacute; el estilo de su obra escrita, denso y a veces adusto. Pero en sus clases y en su conversaci&oacute;n era distinto. Mezclaba sus argumentos con ejemplos ingeniosos, la irreverencia y la vehemencia; y, si bien tomaba el razonamiento econ&oacute;mico con gran seriedad, ten&iacute;a un irreprimible sentido del humor. Era muy generoso con sus estudiantes, dentro y fuera de clase. Se mov&iacute;a a gusto en todas las actividades acad&eacute;micas. Para usar la expresi&oacute;n de Max Weber, el profesor Cuevas no viv&iacute;a de la universidad sino para la universidad.</p>      <p>Una importante obra de investigaci&oacute;n, en su mayor&iacute;a de orientaci&oacute;n te&oacute;rica, algo inusual entre los economistas colombianos, fue su legado a la academia. Esa obra se puede dividir en tres cap&iacute;tulos que tuvieron alg&uacute;n traslapo en el tiempo. El primero fue su incursi&oacute;n en la econom&iacute;a cl&aacute;sica, cuyo hito fue el libro <i>Valor y sistema de precios</i>, publicado en 1986, que culmin&oacute; con <i>La econom&iacute;a cl&aacute;sica en renovaci&oacute;n</i>,de 2001. Cuevas sosten&iacute;a que la teor&iacute;a econ&oacute;mica hab&iacute;a dado un giro equivocado cuando al apartarse del sendero de los cl&aacute;sicos a comienzos del siglo pasado. Para &eacute;l, el marco conceptual de la econom&iacute;a cl&aacute;sica no solo era tan susceptible de formalizarse como el modelo neocl&aacute;sico, sino que resultaba m&aacute;s flexible y adaptable y evitaba algunas de sus inconsistencias l&oacute;gicas. Su gran aspiraci&oacute;n, que ojal&aacute; afinen las nuevas generaciones de economistas, era la de que su trabajo te&oacute;rico sobre la econom&iacute;a cl&aacute;sica se convirtiera en un enfoque alternativo.</p>      <p>El segundo cap&iacute;tulo tiene estrecha relaci&oacute;n con su labor docente.Cuevas sinti&oacute; especial afecto por el trabajo con estudiantes de los primeros semestres y desde hace m&aacute;s de treinta a&ntilde;os empez&oacute; a elaborar los borradores de lo que ser&iacute;a la primera edici&oacute;n de su <i>Introducci&oacute;n a la econom&iacute;a</i>, de 1986. Este texto, que evolucion&oacute; a lo largo de cinco ediciones, tiene la virtud de cubrir en un solo tomo un curso completode introducci&oacute;n a la disciplina, con una juiciosa rese&ntilde;a del desarrollo de las ideas econ&oacute;micas. Para Cuevas, esta estructura reflejaba la relaci&oacute;n inevitable entre ambas tem&aacute;ticas. En sus clases, ilustraba los conceptos econ&oacute;micos b&aacute;sicos con los aportes de los pioneros de nuestra disciplina. En cada edici&oacute;n sucesiva, enriqueci&oacute; el texto con reflexiones sobre sus lecturas m&aacute;s recientes. Se enorgullec&iacute;a de que se usara como texto en numerosas universidades y que en su momento fue el libro de econom&iacute;a en castellano m&aacute;s consultado en la Biblioteca Luis &Aacute;ngel Arango.</p>      <p>El &uacute;ltimo empe&ntilde;o intelectual del profesor Cuevas puede considerarse todo un programa de investigaci&oacute;n en econom&iacute;a pol&iacute;tica institucional. Empez&oacute; con el libro <i>Proceso pol&iacute;tico y bienestar social</i> (1998), continu&oacute; con su compilaci&oacute;n <i>Teor&iacute;as jur&iacute;dicas y econ&oacute;micas del Estado </i>(proyecto que cont&oacute; con el concurso de investigadores de la Facultad de Derecho del Externado y que fue publicado en 2002) y prosigui&oacute;con el estudio <i>Empresa y empresarios en la teor&iacute;a econ&oacute;mica</i> (2008). Justo antes de su muerte concluy&oacute; el manuscrito <i>Poder y mercado en la econom&iacute;a internacional</i>, hoy en proceso de edici&oacute;n en el Externado de Colombia. En estas &uacute;ltimas obras, Cuevas hizo gala de su erudici&oacute;n en historia del pensamiento econ&oacute;mico y sigui&oacute; en detalle la evoluci&oacute;n (y a veces los olvidos) del an&aacute;lisis del Estado, de la empresa y delimperialismo en los grandes autores. En ellas reafirm&oacute;, en forma sutil y ponderada, el compromiso con el ideario liberal de su &uacute;ltima etapa.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Esta breve rese&ntilde;a de su vida y su legado deja por fuera muchas cosas. Entre ellas su grande pero discreta influencia en los medios intelectuales donde se mov&iacute;a, y los sabios consejos que brindaba a sus colegas, muchas veces ayud&aacute;ndolos a elaborar sus propias agendas de investigaci&oacute;n. Tambi&eacute;n su amabilidad y la cortes&iacute;a de su trato personal. Homero Cuevas fue un ejemplo de c&oacute;mo se llega a ser maestro, sin dejar de ser profesor.</p>      <p align="center"><b>II</b></p>      <p>Quiz&aacute; los dos economistas de m&aacute;s prestigio internacional que hayan vivido y trabajado en Colombia sean Albert Hirschman y Lauchlin Currie. En el presente n&uacute;mero rendimos homenaje al pensador berlin&eacute;s, que muri&oacute; en diciembre pasado. Con este prop&oacute;sito incluimos el obituario que escribi&oacute; Jeremy Adelman, profesor de la Universidad de Princeton, y el cap&iacute;tulo 10 de la biograf&iacute;a de este mismo autor, sobre la estancia de Hirschman en Colombia -entre 1952 y 1956- que fue esencial en su formaci&oacute;n y en el desarrollo de su carrera como estudioso del desarrollo, cr&iacute;tico de f&oacute;rmulas y teor&iacute;as abstractas eimaginativo pensador que traspas&oacute; las fronteras convencionales entre disciplinas profesionales.</p>      <p>Opuesta al formalismo y a la matematizaci&oacute;n del an&aacute;lisis econ&oacute;mico, y abierta a las ideas y los m&eacute;todos de las dem&aacute;s disciplinas sociales, la obra de Hirschman ha dejado de ser objeto de estudio obligado y sistem&aacute;tico en los departamentos de econom&iacute;a, incluso en los cursos de desarrollo econ&oacute;mico, en una &eacute;poca en la que la especializaci&oacute;n extrema ha mostrado sus graves limitaciones para "resolver problemas" y se precisa un pensamiento menos abstracto, m&aacute;s amplio e integral sensible a las complicaciones del mundo real para poder enfrentarlos y resolverlos.</p>      <p>Con este homenaje celebramos su memoria e invitamos a leer y a estudiar su obra. Esta invitaci&oacute;n va acompa&ntilde;ada de sendos art&iacute;culos de profesores del Externado de Colombia sobre tres de sus libros: <i>La estrategia del desarrollo econ&oacute;mico; Salida, voz y libertad, y Las pasiones y los intereses</i>, que esperamos despierten o renueven el inter&eacute;s por su pensamiento.</p>      <p>A este primer grupo a&ntilde;adimos un trabajo p&oacute;stumo de Lauchlin Currie, cuyo borrador termin&oacute; Roger Sandilands, su bi&oacute;grafo, sobre la teor&iacute;a del crecimiento end&oacute;geno, teor&iacute;a que el profesor Currie desarroll&oacute; a lo largo de su vida con base en la obra de Adam Smith y su profesor Allyn Young. Este art&iacute;culo ilustra las diferencias conceptuales y de enfoque entre dos economistas cuyas visiones sobre los planes de desarrollo en la Colombia de los a&ntilde;os cincuenta los llev&oacute; a hacer recomendaciones muy diferentes y a rudos enfrentamientos en aras de un mismo prop&oacute;sito. Diferencias que llevan a reflexionar sobre el significado de la verdad en el campo de la econom&iacute;a y, en general, en el dominio de las ciencias sociales.</p>      <p>El siguiente grupo de trabajos aborda temas que podemos incluir en la categor&iacute;a de historia del pensamiento econ&oacute;mico. El art&iacute;culo de Boris Salazar muestra que la crisis financiera de 2008 llev&oacute; a una aparente crisis de la macroeconom&iacute;a financiera predominante, que en un principio pareci&oacute; resucitar la obra y las ideas de autores hasta entonces relegados de la ense&ntilde;anza acad&eacute;mica y del mundo de las finanzas y el dise&ntilde;o de pol&iacute;ticas, pero que no traspas&oacute; el cintur&oacute;n protector de la teor&iacute;a predominante y no puso en cuesti&oacute;n el n&uacute;cleo duro de la disciplina. El art&iacute;culo de Alberto Jos&eacute; Figueras y Hern&aacute;n Alejandro Morero revisa la teor&iacute;a del consumo y de los ciclos econ&oacute;micos que Thorstein Veblen, uno de los fundadores de la econom&iacute;a institucional, expuso en <i>La teor&iacute;a de la clase ociosa</i> y en <i>La teor&iacute;a de la empresa de negocios</i>. Por su parte, el ensayo de Hern&aacute;n Borisonik revisael debate sobre los escritos econ&oacute;micos de Arist&oacute;t&eacute;les, un debate que, entre 1890 y 1930, dio lugar en Alemania a una animada controversia entre modernistas y primitivistas, y en el que tambi&eacute;n han participado pensadores notables como Karl Marx, Joseph A. Schumpeter, Karl Polanyi, M. I. Finley y Max Weber, que influyeron profundamente en la interpretaci&oacute;n conceptual e hist&oacute;rica de los escritos econ&oacute;micos de ese notable pensador griego.</p>      <p>A continuaci&oacute;n se presenta un documento de pol&iacute;tica econ&oacute;mica aprobado por el Fondo Monetario Internacional, cuyos lineamientos guiar&aacute;n sus acciones y sus pol&iacute;ticas de manejo de los flujos internacionales de capital. Este trabajo sugiere un abandono del enfoque ortodoxo reinante hasta hace poco y admite la necesidad de controlar los flujos de capital teniendo en cuenta las condiciones espec&iacute;ficas de cada pa&iacute;s. &iquest;Lo tendr&aacute;n en cuenta las autoridades econ&oacute;micas de nuestro pa&iacute;s, poco amigas de este tipo de medidas?</p>      <p>El grupo siguiente trata temas de econom&iacute;a colombiana. El art&iacute;culo de V&iacute;ctor M. Casta&ntilde;eda analiza los cambios en nuestro sistema tributario desde los a&ntilde;os ochenta, muestra que tienen elementos comunes con las reformas que adoptaron otros pa&iacute;ses latinoamericanos por recomendaci&oacute;n de los organismos multilaterales, pero que hay diferencias notorias debidas a la diversidad de sus sistemas pol&iacute;ticos ya las modificaciones que se introducen en el juego parlamentario. El art&iacute;culo de Ligia A. Melo y Carlos A. Ballesteros estudia el cambio de los patrones de empleo en el sector manufacturero colombiano entre 1994 y 2009, por grupos industriales y por tipo de ocupaci&oacute;n</p>      <p>Los dos &uacute;ltimos trabajos analizan problemas de otros pa&iacute;ses latinoamericanos. El art&iacute;culo de Carlos J. Pe&ntilde;a, que examina la relaci&oacute;n entre incertidumbre y crecimiento econ&oacute;mico en Venezuela durante el periodo 1968-2009, muestra que la inversi&oacute;n ha sido afectada por la deficiente gobernabilidad, la cual se manifiesta en una alta volatilidad de la pol&iacute;tica fiscal. El art&iacute;culo final, de Oscar A. Mart&iacute;nez examina el impacto diferencial de un programa de renta b&aacute;sica universal y del Programa Oportunidades, de transferencias condicionadas, sobre los niveles de pobreza en M&eacute;xico.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><b>III</b></p>      <p>En la secci&oacute;n de Cl&aacute;sicos se publica un extracto del cap&iacute;tulo 2 dellibro <i>Caminos al progreso</i>, de Albert Hirschman. Este cap&iacute;tulo, unode los tres que examinan los casos de Brasil, Colombia y Chile, es unan&aacute;lisis socio-hist&oacute;rico de la tenencia de la tierra y los proyectos dereforma agraria en Colombia. El fragmento seleccionado describe el intento de hacer reforma agraria mediante medidas tributarias en los a&ntilde;os cincuenta. All&iacute; se exponen sus cr&iacute;ticas al plan del Banco Mundial, elaborado por Lauchlin Currie, y se describen las razones del fracaso de este intento; razones hist&oacute;ricas y pol&iacute;ticas que, porpremura, diplomacia, presunci&oacute;n o cruda ignorancia, se suelen omitir en los diagn&oacute;sticos de los expertos de las misiones enviadas pororganismos internacionales.</p>      <p>En la secci&oacute;n de Notas y discusiones presentamos un texto pol&eacute;mico sobre los consultores acad&eacute;micos, donde John Ralston Saul, autor canadiense m&aacute;s conocido por sus libros <i>Los bastardos de Voltaire y La sociedad inconsciente</i>, invita a reflexionar sobre el aura de imparcialidad de los expertos acad&eacute;micos modernos. Con devastadora iron&iacute;a muestra cu&aacute;n distintos son de S&oacute;crates, el buscador de la verdad, o de pensadores universitarios como Pedro Abelardo y Giambattista Vico.</p>      <p>La nota siguiente, de Philip Pettit, fil&oacute;sofo pol&iacute;tico irland&eacute;s y profesor de la Universidad de Princeton, llama a reflexionar sobre el mercado como cosa p&uacute;blica y a recuperar el pensamiento republicanosobre la econom&iacute;a, en la que, como &eacute;l muestra, hoy predominan las corrientes libertarias y neoconservadoras.</p>      <p>En la secci&oacute;n habitual de rese&ntilde;as se presentan los res&uacute;menes de dos art&iacute;culos publicados en el primer n&uacute;mero de 2013 de la revista <i>Economic Thought</i> sobre la cuesti&oacute;n de la econom&iacute;a y la &eacute;tica -que suele ser "descrita pomposamente en t&eacute;rminos universales por quienes se proponen ignorarlos"-, y los comentarios de dos revisores que participaron en su selecci&oacute;n a trav&eacute;s de un proceso abierto en Internet. Con esta recensi&oacute;n invitamos a reflexionar sobre esta nueva forma de selecci&oacute;n y, por supuesto, a leer directamente los art&iacute;culos, que entre otras cosas aluden a algunas pr&aacute;cticas que se est&aacute;n volviendo comunes en las revistas acad&eacute;micas, como el "intercambio de firmas", la inclusi&oacute;n de autores que en nada han contribuido a la redacci&oacute;n de los trabajos o la cita de art&iacute;culos publicados en esas mismas revistas como requisito para su aprobaci&oacute;n</p>      <p>La siguiente rese&ntilde;a, de P&iacute;o Garc&iacute;a, comenta el libro, publicado por el Externado de Colombia, <i>La ilusi&oacute;n de la participaci&oacute;n comunitaria</i>, de Noriko Hataya, investigadora japonesa que desde hace m&aacute;s de tres d&eacute;cadas estudia los procesos de urbanizaci&oacute;n informal en la ciudad de Bogot&aacute; y en otras ciudades colombianas.</p>      <p>Por su parte, Jorge Iv&aacute;n Gonz&aacute;lez, hace un breve comentariodel libro <i>Miner&iacute;a en Colombia. Fundamentos para superar el modelo extractivista</i>, resultado de un proyecto dirigido por Luis Jorge Garay, publicado a comienzos de este a&ntilde;o por la Contralor&iacute;a General de la Rep&uacute;blica, cuya tesis central es que la miner&iacute;a se ha convertido en una maldici&oacute;n.</p> </font>      ]]></body>
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