<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0124-5996</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista de Economía Institucional]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev.econ.inst.]]></abbrev-journal-title>
<issn>0124-5996</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Externado de Colombia]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0124-59962013000100013</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[INCERTIDUMBRE, GOBERNABILIDAD Y CRECIMIENTO ECONÓMICO. VENEZUELA 1968-2010]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[UNCERTAINTY, GOVERNANCE AND ECONOMIC GROWTH. VENEZUELA 1968-2010]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Peña Parra]]></surname>
<given-names><![CDATA[Carlos José]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad Central de Venezuela  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Caracas ]]></addr-line>
<country>Venezuela</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>01</month>
<year>2013</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>01</month>
<year>2013</year>
</pub-date>
<volume>15</volume>
<numero>28</numero>
<fpage>313</fpage>
<lpage>331</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0124-59962013000100013&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0124-59962013000100013&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0124-59962013000100013&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[Este trabajo examina la relación entre incertidumbre macroeconómica, gobernabilidad fiscal y crecimiento económico en Venezuela entre 1968 y 2010. Existe una retroalimentación entre incertidumbre y volatilidad fiscal, pero esta última puede ser producto de una gobernabilidad débil, en particular de una política fiscal muy volátil. La volatilidad fiscal afecta los resultados fiscales, sobre todo cuando la política fiscal es discrecional. Para examinar la relación mencionada se utiliza un modelo de vectores autorregresivos.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This paper examines the relationship between macroeconomic uncertainty, fiscal governance and economic growth in Venezuela from 1968 to 2010. There is feedback between fiscal volatility and uncertainty, but the latter may be the result of weak governance, particularly volatile fiscal policy. Fiscal volatility affects fiscal outcomes, especially when fiscal policy is discretionary. A VAR model is used to examine these results.]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[incertidumbre]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[inversión]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[crecimiento]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[gobernabilidad]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[volatilidad fiscal]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[uncertainty]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[investment]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[growth]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[governance]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[fiscal volatility]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[  <font size="2" face="Verdana">      <p align="center"><font size="4"><b>INCERTIDUMBRE, GOBERNABILIDAD Y CRECIMIENTO ECON&Oacute;MICO. VENEZUELA 1968-2010</b></font></p>     <p align="center"><font size="3"><b>UNCERTAINTY, GOVERNANCE AND ECONOMIC GROWTH. VENEZUELA 1968-2010</b></font></p>      <p align="center"><i>Carlos Jos&eacute; Pe&ntilde;a Parra*</i></p>      <p>* Doctor en Ciencias Sociales y docente investigador en la Universidad Central de Venezuela, Caracas, Venezuela, &#91;<a href="mailto:carlojosep@yahoo.com">carlojosep@yahoo.com</a>&#93;.</p>      <p>Este trabajo se present&oacute; en la XIII Reuni&oacute;n de Econom&iacute;a Mundial, San Sebasti&aacute;n, Espa&ntilde;a, mayo de 2011, y forma parte del proyecto de investigaci&oacute;n "Choques petroleros, incertidumbre y din&aacute;mica macroecon&oacute;mica en Venezuela", financiado por el Consejo de Desarrollo Cient&iacute;fico y Human&iacute;stico.</p>      <p>Fecha de recepci&oacute;n: 4 de agosto de 2011, fecha de modificaci&oacute;n: 23 de febrero de 2012, fecha de aceptaci&oacute;n: 23 de abril de 2013.</p>  <hr>     <p><b><font size="3">RESUMEN</font></b></p>     <p>Este trabajo examina la relaci&oacute;n entre incertidumbre macroecon&oacute;mica, gobernabilidad fiscal y crecimiento econ&oacute;mico en Venezuela entre 1968 y 2010. Existe una retroalimentaci&oacute;n entre incertidumbre y volatilidad fiscal, pero esta &uacute;ltima puede ser producto de una gobernabilidad d&eacute;bil, en particular de una pol&iacute;tica fiscal muy vol&aacute;til. La volatilidad fiscal afecta los resultados fiscales, sobre todo cuando la pol&iacute;tica fiscal es discrecional. Para examinar la relaci&oacute;n mencionada se utiliza un modelo de vectores autorregresivos.</p>     <p>&#91;<b>Palabras clave</b>: incertidumbre, inversi&oacute;n, crecimiento, gobernabilidad, volatilidad fiscal; JEL: E22, E32&#93;</p> <hr>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b><font size="3">ABSTRACT</font></b></p>     <p>This paper examines the relationship between macroeconomic uncertainty, fiscal governance and economic growth in Venezuela from 1968 to 2010. There is feedback between fiscal volatility and uncertainty, but the latter may be the result of weak governance, particularly volatile fiscal policy. Fiscal volatility affects fiscal outcomes, especially when fiscal policy is discretionary. A VAR model is used to examine these results.</p>     <p>&#91;<b>Key words</b>: uncertainty, investment, growth, governance, fiscal volatility; JEL: E22, E32&#93;</p> <hr>     <p>Este   art&iacute;culo examina un elemento esencial para entender el comportamiento de   la econom&iacute;a venezolana: la relaci&oacute;n entre incertidumbre,   gobernabilidad y crecimiento. Aunque la incertidumbre y la volatilidad macroecon&oacute;mica   se retroalimentan, esta volatilidad puede ser producto de una gobernabilidad   d&eacute;bil, debido a instituciones inestables, y una pol&iacute;tica fiscal   muy vol&aacute;til. El periodo de estudio va de 1968 a 2010, un periodo en el   que la econom&iacute;a venezolana estuvo sometida a choques negativos externos   e internos, que condicionaron la inversi&oacute;n privada, la pol&iacute;tica   fiscal y la gobernabilidad, las que a su vez afectaron la incertidumbre   macroecon&oacute;mica y el crecimiento. El concepto de gobernabilidad es muy   amplio y su uso depende del contexto y del tema. Aqu&iacute; se emplea en   sentido econ&oacute;mico; en particular, se supone que la volatilidad fiscal   est&aacute; asociada a la gobernabilidad fiscal: mayores niveles de volatilidad   fiscal indican menor gobernabilidad. Aunque la volatilidad fiscal obedezca a   diversas causas afecta los ingresos y gastos fiscales, y ocasiona problemas de   financiaci&oacute;n. Puede afectar la capacidad del gobierno para cumplir sus   compromisos, en especial, para pagar la deuda y mantener los programas de   inversi&oacute;n p&uacute;blica. En todo caso, afecta los resultados fiscales,   a&uacute;n m&aacute;s cuando la pol&iacute;tica fiscal es discrecional.   Aqu&iacute; se supone que una mayor incertidumbre macroecon&oacute;mica reduce   la inversi&oacute;n privada y que la volatilidad fiscal aumenta la   incertidumbre, porque induce mayores d&eacute;ficits fiscales y afecta   negativamente las expectativas de los agentes econ&oacute;micos. Y se busca   determinar la relaci&oacute;n entre incertidumbre macroecon&oacute;mica,   gobernabilidad y crecimiento econ&oacute;mico en Venezuela entre 1968 y 2009,   utilizando un modelo de vectores autorregresivos (VAR).</p>     <p>El trabajo   consta de cinco secciones. En la primera se describen los aspectos   te&oacute;ricos y en la segunda los fundamentos metodol&oacute;gicos. En la   tercera se presentan los hechos m&aacute;s relevantes de la econom&iacute;a   venezolana y en la cuarta la evidencia emp&iacute;rica. Concluye con unas   breves consideraciones finales.</p>     <p><b>ASPECTOS TE&Oacute;RICOS</b></p>     <p><b>Incertidumbre   macroecon&oacute;mica y crecimiento</b></p>     <p>El   principal canal a trav&eacute;s del cual la incertidumbre macroecon&oacute;mica   afecta el crecimiento es la inversi&oacute;n, en especial la inversi&oacute;n   privada. La literatura te&oacute;rica y emp&iacute;rica muestra que hay una   relaci&oacute;n inversa entre incertidumbre macroecon&oacute;mica e   inversi&oacute;n. Esto obedece a que los inversionistas suelen tener   aversi&oacute;n al riesgo: cuando aumenta la incertidumbre real o percibida   aumentan los riesgos del capital y las ganancias son m&aacute;s inciertas, de   modo que pueden postergar la inversi&oacute;n, a la espera de menor   incertidumbre y menores riesgos.</p>     <p>Posada   (2010) se&ntilde;ala que, desde mediados de la d&eacute;cada de 1970, el   v&iacute;nculo entre incertidumbre e inversi&oacute;n ha sido tema de numerosas   investigaciones te&oacute;ricas. Diversos estudios plantean una relaci&oacute;n   negativa entre incertidumbre y crecimiento econ&oacute;mico. Los trabajos de   Hendry (1974), Cuckierman (1981), Bernanke (1983), McDonal y Siegel (1986) y   Pindyck (1988) muestran en forma rigurosa que hay una relaci&oacute;n inversa   entre incertidumbre e inversi&oacute;n, a trav&eacute;s de lo que denominan <i>valor     de la opci&oacute;n para invertir</i><a name=nu1></a><sup><a href="#num1">1</a></sup>.</p>     <p>Dixit   (1989), Bertola (1989), Pindyck (1991), Pindick y Solimano (1993) y Pindick y   Dixit (1994) incorporan la incertidumbre sobre los precios de los bienes y los   insumos, las tasas de inter&eacute;s y otras variables. Adem&aacute;s, incluyen   elementos que la teor&iacute;a est&aacute;ndar de la inversi&oacute;n no   considera, como la irreversibilidad y los costos asim&eacute;tricos de la   inversi&oacute;n. La teor&iacute;a neocl&aacute;sica supone costos de ajuste   sim&eacute;tricos, es decir, que los costos de invertir y desinvertir son   iguales, pero este supuesto es d&eacute;bil y no tiene suficiente fundamento   emp&iacute;rico. Los autores mencionados muestran, en cambio, que gran parte de   los gastos de inversi&oacute;n son irreversibles -esto es, que las empresas no   pueden desinvertir sin incurrir en altos costos, incluso mayores que los de   invertir- y que los pueden aplazar hasta que obtengan nueva informaci&oacute;n   o mejoren las condiciones del mercado.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Hay   divergencias entre los resultados de algunos estudios y la teor&iacute;a es   ambigua acerca de los efectos de la incertidumbre sobre el nivel de   inversi&oacute;n en presencia de irreversibilidad. Aunque en ciertas circunstancias   los efectos son claros, como cuando un aumento temporal de la incertidumbre   reduce la formaci&oacute;n de capital<a name=nu2></a><sup><a href="#num2">2</a></sup>.   Caballero se&ntilde;ala que &quot;se pueden construir otros escenarios en los   cuales un incremento en la incertidumbre reduce la inversi&oacute;n&quot;   (1997, 56). Verbigracia, cuando aumenta la incertidumbre futura percibida la   inversi&oacute;n disminuye antes de que la varianza de esos choques aumente.</p>     <p>Algunos   estudios (p. Ej., Caballero, 1997) dan por sentado que la inversi&oacute;n se   caracteriza por la irreversibilidad; si bien esto parece sensato, es deseable   tener una idea m&aacute;s precisa de la importancia de la irreversibilidad. Por   ejemplo, se puede sospechar que, en pa&iacute;ses en desarrollo, la falta de   mercados secundarios de bienes de capital bien desarrollados acent&uacute;a las   irreversibilidades, pero no es claro, <i>a priori</i>, hasta qu&eacute; punto   el arrendamiento pueda resolver algunos de esos problemas. Gelos e Isgut (1999)   intentan llenar este vac&iacute;o de la literatura emp&iacute;rica examinando   los patrones de ajuste de capital, con datos a nivel de planta de Colombia y   M&eacute;xico. Y los arreglos institucionales en pa&iacute;ses como   Jap&oacute;n.</p>     <p>Miller y   Zhang (1996) encuentran que al aumentar la incertidumbre se eleva el precio   m&iacute;nimo requerido para decidir explotar un campo de petr&oacute;leo y   que, por ende, se pueden diferir las inversiones. Leahy y Whited (1996)   encuentran una relaci&oacute;n negativa entre incertidumbre e inversi&oacute;n   en 600 empresas manufactureras de Estados Unidos entre 1981 y 1987, lo cual es   consistente con la teor&iacute;a de la irreversibilidad de la inversi&oacute;n.   Por su parte, Ghosal y Loungani (2000) hallan evidencia de la relaci&oacute;n   negativa entre incertidumbre e inversi&oacute;n, y que esta es sustancialmente   mayor en industrias dominadas por empresas peque&ntilde;as. Posada (2010)   analiz&oacute; la relaci&oacute;n entre incertidumbre macroecon&oacute;mica e   inversi&oacute;n agregada en Colombia, de 1994 a 2006, y encontr&oacute; que es   significativa y negativa. Y apoya la idea de que la irreversibilidad, la   incertidumbre y la posibilidad de aplazar la inversi&oacute;n crean un costo de   oportunidad de invertir que aumenta con una mayor incertidumbre.</p>     <p>En la   literatura reciente, la relaci&oacute;n entre incertidumbre e inversi&oacute;n   se trata con los enfoques de la concavidad y la convexidad. El primero   considera negativa la relaci&oacute;n entre el producto marginal del capital y   la medida de incertidumbre, y el segundo considera un v&iacute;nculo positivo.   La evidencia emp&iacute;rica muestra resultados en favor de ambos, para   diferentes medidas de incertidumbre. Valencia y G&aacute;ndara (2009) sostienen   que el efecto positivo o negativo de la incertidumbre sobre la inversi&oacute;n   depende de que el producto marginal de capital sea una funci&oacute;n   c&oacute;ncava o convexa de un cambio s&uacute;bito en alguna variable   aleatoria. En el primer caso, un aumento en la varianza de la variable   aleatoria incrementa los incentivos para invertir; en el segundo caso ocurre lo   contrario.</p>     <p>En vista   de lo anterior se puede decir que la inestabilidad de la inversi&oacute;n   privada y la producci&oacute;n agregada obedece, en parte, a la   interacci&oacute;n entre irreversibilidad e incertidumbre. Es posible que   cuando los inversionistas perciban una mayor incertidumbre aplacen sus   inversiones, lo que reducir&iacute;a la tasa de crecimiento de la   econom&iacute;a.</p>     <p>El   mecanismo que une la incertidumbre macroecon&oacute;mica y la gobernabilidad y   que va de all&iacute; al crecimiento econ&oacute;mico no es del todo claro, ni   en t&eacute;rminos te&oacute;ricos ni emp&iacute;ricos. La literatura   se&ntilde;ala que una gobernabilidad d&eacute;bil o inexistente tiene efectos   negativos sobre el crecimiento, por la incertidumbre que genera. A   continuaci&oacute;n se hace una breve revisi&oacute;n de la literatura.</p>     <p>Gobernabilidad   o gobernanza es un t&eacute;rmino que apareci&oacute; hace poco entre los   economistas y analistas empresariales. En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas ha   visto la luz una amplia literatura que analiza las relaciones que se pueden   presentar entre gobernabilidad, objetivos y medidas de pol&iacute;tica   econ&oacute;mica, desde el punto de vista te&oacute;rico y emp&iacute;rico.   Pero a pesar de los esfuerzos, el concepto es impreciso, no existe una   definici&oacute;n &uacute;nica y, seg&uacute;n los casos, se relaciona con   aspectos tales como las instituciones, la corrupci&oacute;n, la democracia, la   pol&iacute;tica fiscal o la estabilidad macroecon&oacute;mica.</p>     <p>Uno de los   elementos de la buena gobernabilidad es la gesti&oacute;n del sector   p&uacute;blico. Seg&uacute;n el Banco Mundial (1995), el desarrollo   econ&oacute;mico requiere un Estado m&aacute;s peque&ntilde;o, con una   burocracia profesional que rinda cuentas y proporcione el <i>ambiente     habilitador </i>para un crecimiento liderado por el sector privado. La   gesti&oacute;n del sector p&uacute;blico estar&iacute;a enmarcada en las   finanzas p&uacute;blicas, lo cual la relaciona con la asignaci&oacute;n del   presupuesto. En este contexto, los modelos keynesianos se&ntilde;alan la   importancia de la gobernabilidad, especialmente en el &aacute;mbito fiscal. Las   rebajas de impuestos y los aumentos del gasto p&uacute;blico tienen efectos   positivos sobre la inversi&oacute;n y la demanda interna, lo que estimula el   crecimiento econ&oacute;mico.</p>     <p>La   gobernabilidad fiscal corresponde a la capacidad institucional de la autoridad   para cumplir las pol&iacute;ticas coherentes con las metas   macroecon&oacute;micas, lo cual supone una adecuada armonizaci&oacute;n de las   funciones institucionales, econ&oacute;micas y gerenciales del presupuesto   (Almeida et al., 2006). Estos autores relacionan el concepto de gobernabilidad   fiscal con el de sostenibilidad fiscal: la falta de esta &uacute;ltima ocasiona   graves problemas de gobernabilidad fiscal. En particular, el manejo del   presupuesto p&uacute;blico implica un manejo del d&eacute;ficit fiscal y de la   deuda compatible con los patrones internacionales de disciplina fiscal.</p>     <p>Galindo   (2007) muestra que la gobernabilidad p&uacute;blica afecta el crecimiento   econ&oacute;mico a trav&eacute;s de varios canales. No solo a trav&eacute;s de   los recursos fiscales; tambi&eacute;n lo afecta la calidad del gobierno, pues   la legislaci&oacute;n y las decisiones de los agentes pol&iacute;ticos crean   incentivos o desincentivos para los agentes econ&oacute;micos que inciden en la   asignaci&oacute;n de los recursos, especialmente de la inversi&oacute;n y el   gasto p&uacute;blico, que terminan afectando el crecimiento econ&oacute;mico.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En ese   marco, hay que considerar el papel de la pol&iacute;tica fiscal, pues las   rebajas o aumentos de impuestos y del gasto p&uacute;blico inciden en el   comportamiento de los agentes. Adem&aacute;s se deben considerar los efectos   negativos de tales medidas: inflaci&oacute;n, alteraci&oacute;n de la tasa de   cambio, etc., que afectan las expectativas de los agentes y el crecimiento. En   este sentido, Drazen (2001) plantea que la reducci&oacute;n del d&eacute;ficit   p&uacute;blico tiene un impacto positivo en las expectativas de los   inversionistas porque es un signo de estabilidad pol&iacute;tica y   econ&oacute;mica.</p>     <p>Landerretche   (2011) discute otro concepto interesante, la gobernabilidad   macroecon&oacute;mica, ligado al desempe&ntilde;o de las econom&iacute;as   emergentes. En su opini&oacute;n, un buen desempe&ntilde;o   macroecon&oacute;mico garantiza una buena gobernabilidad. Tambi&eacute;n   se&ntilde;ala que hay consenso en la importancia macroecon&oacute;mica de   evitar los desequilibrios fiscales, especialmente en los pa&iacute;ses   emergentes que heredan problemas de credibilidad. Es decir, el gasto fiscal y   las dificultades para gobernar el proceso de presupuesto p&uacute;blico generan   problemas de gobernabilidad macroecon&oacute;mica. Estas situaciones requieren ajustes   en la institucionalidad macroecon&oacute;mica.</p>     <p>Por su   parte, Kacef (2010) argumenta que la volatilidad de los precios de las   exportaciones se traduce en una mayor volatilidad de los ingresos tributarios y   de la pol&iacute;tica fiscal. Esto reduce el espacio fiscal y la capacidad del   gobierno para satisfacer las demandas sociales.</p>     <p>Todo lo   anterior indica que puede haber problemas de gobernabilidad fiscal cuando hay   graves limitaciones para ejecutar una pol&iacute;tica fiscal eficiente que   garantice un buen ajuste adecuado ante perturbaciones aleatorias. Esas   limitaciones agravan los efectos perversos de los choques originales. La   volatilidad de los ingresos fiscales, la rigidez nominal de los gastos   corrientes y las restricciones para financiar de manera adecuada los d&eacute;ficits   fiscales y canalizar los super&aacute;vits conspiran contra la posibilidad de   dise&ntilde;ar una pol&iacute;tica fiscal que promueva la estabilidad y el   crecimiento econ&oacute;mico.</p>     <p><b>Fundamentaci&oacute;n   metodol&oacute;gica</b></p>     <p><b><i>Incertidumbre   macroecon&oacute;mica</i></b></p>     <p>Te&oacute;ricamente,   existe un conjunto de variables macroecon&oacute;micas que afectan el   desempe&ntilde;o de los inversionistas: inflaci&oacute;n, tasa de   inter&eacute;s y de cambio, crecimiento del producto, variables de   pol&iacute;tica econ&oacute;mica, etc. Lo esencial es que la fuente de incertidumbre   macroecon&oacute;mica son los <i>choques</i> internos y externos y la   inestabilidad de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica, que condicionan el   comportamiento y provocan fuertes variaciones e inestabilidades de las   variables mencionadas.</p>     <p>Birchenall   (1996) muestra que es dif&iacute;cil medir la fuente de la incertidumbre macroecon&oacute;mica   y usa la desviaci&oacute;n est&aacute;ndar de un conjunto de variables: la   inflaci&oacute;n, medida por el IPC, la tasa de cambio real, la tasa de   inter&eacute;s y variables proxy de pol&iacute;tica econ&oacute;mica. Sus   desviaciones est&aacute;ndar muestran distribuciones asim&eacute;tricamente   negativas y mayor dispersi&oacute;n, es decir, son las series con mayor   incertidumbre. Por su parte, D&iacute;az y Cl&eacute;vy (2005) elaboraron un   &iacute;ndice de incertidumbre macroecon&oacute;mica tomando en cuenta la   inflaci&oacute;n, la tasa de inter&eacute;s pasiva y los t&eacute;rminos de   intercambio, estimando las varianzas condicionales de esas variables con un   modelo GARCH. Y Serven (1998) construy&oacute; una variable de incertidumbre   macroecon&oacute;mica basada en la dispersi&oacute;n de cinco variables:   inflaci&oacute;n, PIB real, t&eacute;rminos de intercambio, tipo de cambio real   y precio relativo de bienes de capital, tambi&eacute;n utilizando un modelo   GARCH.</p>     <p>Posada   (2011) elabor&oacute; un &iacute;ndice de incertidumbre macroecon&oacute;mica   para la econom&iacute;a colombiana. Primero construy&oacute; una medida de   incertidumbre usando un modelo de par&aacute;metros que cambia en el tiempo<a name=nu3></a><sup><a href="#num3">3</a></sup>, un modelo GARCH y el   an&aacute;lisis de componentes principales; tomando la devaluaci&oacute;n real   y la inflaci&oacute;n como expresiones de incertidumbre macroecon&oacute;mica.   Construy&oacute; el &iacute;ndice mediante la t&eacute;cnica de componentes   principales.</p>     <p>En este   art&iacute;culo, la variable de incertidumbre macroecon&oacute;mica se   construy&oacute; estimando las varianzas condicionales de un conjunto de   variables<a name=nu4></a><sup><a href="#num4">4</a></sup>: inflaci&oacute;n,   tasa de cambio real, t&eacute;rminos de intercambio, tasa de inter&eacute;s   real y variables proxy de las pol&iacute;ticas monetaria y fiscal: la liquidez   monetaria y el d&eacute;ficit/super&aacute;vit fiscal primario no petrolero<a name=nu5></a><sup><a href="#num5">5</a></sup>. Se utiliz&oacute; un modelo   GARCH univariable. Despu&eacute;s se procedi&oacute; a construir la variable de   incertidumbre macroecon&oacute;mica multiplicando la varianza condicional de   cada variable por un factor de ponderaci&oacute;n<a name=nu6></a><sup><a href="#num6">6</a></sup>, representada as&iacute;:</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><img border=0 width=32 height=32 src="img/revistas/rei/v15n28/v15n28a13e1.jpg"></p>     <p>donde <i>incc</i> es la incertidumbre macroecon&oacute;mica; <i>&#963; <sup>2</sup> <sub>ipc</sub></i> la varianza de la inflaci&oacute;n; <i>&#963; <sup>2</sup> <sub>tir</sub></i> la varianza de la tasa de inter&eacute;s real; <i>&#963; <sup>2</sup> <sub>tint</sub></i> la varianza de los t&eacute;rminos de intercambio; <i>&#963; <sup>2</sup> <sub>tcr</sub></i> la varianza de la tasa de cambio real; <i>&#963; <sup>2</sup> <sub>m2</sub></i> la varianza de la liquidez monetaria; <i>m<sub>2</sub></i> la variable proxy de   la pol&iacute;tica monetaria; <i>&#963; <sup>2</sup> <sub>dfnp</sub></i> la   varianza del dif&iacute;cil/super&aacute;vit fiscal primario no petrolero,   proxy de la pol&iacute;tica fiscal, y <i>&#945;<sub>t</sub></i> el factor de   ponderaci&oacute;n. Para mayores detalles ver Pe&ntilde;a (2007).</p>     <p><b><i>Gobernabilidad</i></b></p>     <p>Como ya se   se&ntilde;al&oacute;, en este escrito la gobernabilidad se interpreta en   sentido econ&oacute;mico y, en particular, en sentido fiscal.</p>     <p>Los   desequilibrios fiscales, en especial los d&eacute;ficits frecuentes y su   financiaci&oacute;n, bien sea con endeudamiento interno o externo, pueden   generar incertidumbre seg&uacute;n sea la capacidad del gobierno para generar   externalidades positivas al sector privado. As&iacute; mismo, de acuerdo con la   evidencia emp&iacute;rica los desequilibrios fiscales tienden a generar   inestabilidad macroecon&oacute;mica.</p>     <p>La   volatilidad fiscal, provocada por diversas causas, tiene efectos sobre los ingresos   y gastos fiscales y puede crear problemas de financiaci&oacute;n. Esta   inestabilidad puede afectar la capacidad del gobierno para cumplir sus   compromisos, en especial para pagar la deuda y para mantener los programas de   inversi&oacute;n p&uacute;blica. En todo caso, la volatilidad fiscal afecta los   resultados fiscales, sobre todo cuando la pol&iacute;tica fiscal es   discrecional.</p>     <p>En este   trabajo tomamos la volatilidad fiscal como proxy de la gobernabilidad fiscal.   En este sentido, la variable proxy de pol&iacute;tica fiscal ser&aacute; la relaci&oacute;n   consumo p&uacute;blico/PIB (ver G&oacute;ngora, 2010, y Ram&iacute;rez, 2006) y   su desviaci&oacute;n est&aacute;ndar como medida de la volatilidad de la   pol&iacute;tica fiscal.</p>     <p><b>INCERTIDUMBRE,   GOBERNABILIDAD Y CRECIMIENTO </b></p>     <p><b>Aspectos   metodol&oacute;gicos</b></p>     <p>El estudio   cubre los a&ntilde;os 1968 a 2010. Un periodo en que la econom&iacute;a   venezolana estuvo sometida a choques externos e internos de car&aacute;cter   negativo que condicionaron el crecimiento y la pol&iacute;tica fiscal. Entre   1968 y 2010, la inversi&oacute;n privada descendi&oacute; en forma alarmante y   hoy presenta una tendencia al estancamiento. La incertidumbre   macroecon&oacute;mica y la volatilidad fiscal tambi&eacute;n aumentaron.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los datos   originales provienen del Banco Central de Venezuela, del Instituto Nacional de   Estad&iacute;sticas y del Ministerio del Poder Popular para las Finanzas   P&uacute;blicas, cuyo a&ntilde;o base es 1997. Con esos datos se construyeron   las siguientes variables:</p>     <p><b><i>cpub</i></b>: relaci&oacute;n   consumo p&uacute;blico/PIB, proxy de la pol&iacute;tica fiscal.    <br>   <b><i>tmfbk</i></b>: relaci&oacute;n entre formaci&oacute;n bruta de capital   fijo privado/PIB o tasa de inversi&oacute;n privada.    <br>   <b><i>pibpcr</i></b>: PIB per c&aacute;pita real, proxy del crecimiento   econ&oacute;mico.    <br>   <b><i>tpibpc</i></b>: variaci&oacute;n del PIB per c&aacute;pita o crecimiento.    <br>   <b>&#963;<i><sub>cpub</sub></i></b>: desviaci&oacute;n est&aacute;ndar de <i>cpub</i>,   volatilidad de la pol&iacute;tica fiscal.    <br>   <b><i>incc</i></b>: variable de incertidumbre macroecon&oacute;mica.</p>     <p><b>Hechos</b></p>     <p>El <a href="#cua1">cuadro 1</a> muestra el comportamiento de los indicadores de   incertidumbre macroecon&oacute;mica, volatilidad fiscal, crecimiento   econ&oacute;mico e inversi&oacute;n privada.</p>     <p align=center><a name=cua1></a><img border=0 width=32 height=32 src="img/revistas/rei/v15n28/v15n28a13c1.jpg"></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La tasa de   inversi&oacute;n privada muestra una tendencia decreciente. En particular, el   periodo 1968-1973 fue de estabilidad y crecimiento, con bajos niveles de incertidumbre   y volatilidad, y equilibrios macroecon&oacute;micos internos y externos   aceptables. En el periodo 1974-1978, correspondiente al primer <i>boom</i> petrolero, hubo un crecimiento acelerado y un aumento sustancial de la   inversi&oacute;n privada, con leves aumentos de la incertidumbre y un gran   incremento de la volatilidad fiscal. En 1979-1982 se present&oacute; un nuevo   aumento de los precios del petr&oacute;leo; no obstante, se elev&oacute; el   endeudamiento externo y aumentaron las expectativas de devaluaci&oacute;n. Esto   cre&oacute; incertidumbre macroecon&oacute;mica, ocasion&oacute; un descenso de   la inversi&oacute;n privada y llev&oacute; a un crecimiento econ&oacute;mico   negativo. Parad&oacute;jicamente, la volatilidad fiscal se redujo en forma   notable.</p>     <p>El periodo   1983-1989 corresponde a una econom&iacute;a en recesi&oacute;n, se agudizan los   desequilibrios macroecon&oacute;micos y el mercado petrolero es inestable. Se   deval&uacute;a la tasa de cambio por razones fiscales. En 1989 hay un cambio   estructural en la pol&iacute;tica econ&oacute;mica y se aplica el programa de   ajustes del FMI. Aumentan la volatilidad fiscal y la incertidumbre, en un   137,5% y un 51%, respectivamente, con respecto al periodo anterior.</p>     <p>En el   periodo 1990-1998, la situaci&oacute;n econ&oacute;mica del pa&iacute;s fue   particularmente dif&iacute;cil: dos intentos de golpe de Estado, crisis   financiera, choques externos adversos, incertidumbre institucional y   pol&iacute;tica, programas de ajustes sin resultados concretos y   agudizaci&oacute;n de los desequilibrios. En ese contexto, seg&uacute;n las   cifras del <a href="#cua1">cuadro 1</a>, la incertidumbre y la volatilidad   siguen aumentando y la inversi&oacute;n contin&uacute;a descendiendo, para   llegar a su valor hist&oacute;rico m&aacute;s bajo.</p>     <p>En el   &uacute;ltimo periodo, 1999-2010, la econom&iacute;a venezolana estuvo sometida   a un cambio constitucional, a una huelga general, a choques petroleros   negativos y positivos, a la crisis global, al control de precios, a   expropiaciones y nacionalizaciones, y a devaluaciones. Si bien la   inversi&oacute;n privada muestra un ligero aumento, no se refleja de manera   sustancial en la econom&iacute;a. Y la incertidumbre sigue aumentando en forma   acelerada.</p>     <p><b>MODELOS, ESTIMACI&Oacute;N   Y RESULTADOS</b></p>     <p><b>Modelo   te&oacute;rico</b></p>     <p>En   t&eacute;rminos te&oacute;ricos, la incertidumbre tiene efectos negativos sobre   la inversi&oacute;n privada y, por tanto, sobre el crecimiento. Adem&aacute;s,   la gobernabilidad tiene gran influencia en el crecimiento. Una buena   gobernabilidad alentar&iacute;a la inversi&oacute;n privada y, con ella, el   crecimiento. Una mala gobernabilidad tendr&iacute;a efectos contrarios.</p>     <p>Como ya   vimos, aqu&iacute; se toma la volatilidad fiscal como proxy de la   gobernabilidad fiscal. Un mayor nivel de volatilidad fiscal puede reflejar una   pol&iacute;tica fiscal que provoca distorsiones y genera desequilibrios   macroecon&oacute;micos; a su vez, puede implicar mayores niveles de   d&eacute;ficit fiscal y menores niveles de inversi&oacute;n p&uacute;blica. Por   otra parte, un mayor nivel de volatilidad fiscal puede dar lugar a un aumento   de la incertidumbre puesto que los agentes econ&oacute;micos no conocen la   fuente de financiaci&oacute;n del d&eacute;ficit continuo del gobierno. Y   entonces prefieren posponer sus inversiones. En suma, la volatilidad de la   pol&iacute;tica fiscal puede generar problemas de gobernabilidad. En este   sentido, la pol&iacute;tica fiscal, como elemento institucional, es esencial   para la estabilidad macroecon&oacute;mica y para asegurar una gobernabilidad   efectiva. Dados estos supuestos, estimamos el siguiente modelo:</p>     <p align=center><a name=ecu2></a><img border=0 width=32 height=32 src="img/revistas/rei/v15n28/v15n28a13e2.jpg"></p>     <p>Todas las   variables se expresan en logaritmos. La ecuaci&oacute;n (2) describe el   crecimiento econ&oacute;mico mediante la tasa de variaci&oacute;n del PIB   perc&aacute;pita, <i>lpibpcr</i>, donde <i>ltmfbk</i> es la tasa de   inversi&oacute;n privada, <i>ltmpib</i> la tasa de inversi&oacute;n   p&uacute;blica y <i>lcpub</i> la variable proxy de la pol&iacute;tica fiscal.   Se espera que <i>&#946;<sub>1</sub></i> y <i>&#946;<sub>2</sub></i> &gt; 0. La   ecuaci&oacute;n (3) representa la tasa de inversi&oacute;n privada como   funci&oacute;n de la incertidumbre macroecon&oacute;mica <i>lincc</i> y latasa   de inversi&oacute;n p&uacute;blica <i>ltmipb</i>. Aqu&iacute; se espera que <i>&#945;<sub>1</sub></i> &lt; 0 y <i>&#945;<sub>2</sub></i> &gt; 0. Por su parte, la ecuaci&oacute;n (4)   representa la relaci&oacute;n entre incertidumbre macroecon&oacute;mica <i>lincc</i> y volatilidad de la pol&iacute;tica fiscal <i>l&#963;cpub</i>. Se espera que <i>&#948;<sub>1</sub></i> &gt; 0 La ecuaci&oacute;n (5) busca explicar el impacto de la volatilidad   fiscal sobre la pol&iacute;tica fiscal. El resultado esperado deber&iacute;a   ser <i>&#966; </i>&lt; 0.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Puesto que   este modelo es multivariado y din&aacute;mico, la t&eacute;cnica m&aacute;s   adecuada para estimarlo es la de vectores autorregresivos, mejor conocida como   VAR<a name=nu7></a><sup><a href="#num7">7</a></sup>. El modelo VAR es muy   &uacute;til cuando existe evidencia de simultaneidad entre un grupo de   variables y de que sus relaciones se transmiten durante cierto n&uacute;mero de   periodos. Adem&aacute;s, no se estima para hacer inferencias sobre los   coeficientes de las variables individuales. Pues, precisamente, la baja   precisi&oacute;n de su estimaci&oacute;n desaconseja el an&aacute;lisis de   coeficientes individuales. En cambio, tiene sentido el an&aacute;lisis conjunto   de los coeficientes asociados a un bloque de rezagos en una ecuaci&oacute;n   (Novales, 2011).</p>     <p>El modelo   VAR es un proceso estoc&aacute;stico vectorial que ayuda a conocer el   desarrollo de un conjunto de variables correlacionadas. Al considerarlas   end&oacute;genas, capta los co-movimientos y la din&aacute;mica de sus   interrelaciones.</p>     <p><a name=ecu3></a><img border=0 width=32 height=32 src="img/revistas/rei/v15n28/v15n28a13e3.jpg"></p>     <p>Cabe   se&ntilde;alar que por la naturaleza del modelo es normal que se presente   alg&uacute;n grado de multicolinealidad entre las variables. Esto da lugar a   coeficientes <i>t</i> poco significativos, lo que no invalida los resultados   porque lo que importa para el pron&oacute;stico es el poder explicativo del   modelo (Torres y Villalobos, 1999).</p>     <p>Las   variables del VAR se incorporan en forma estacionaria, aunque si est&aacute;n   cointegradas basta incluirlas en niveles. La presencia de variables no   estacionarias lleva a que algunos de los choques que afectan a <i>X<sub>t</sub></i> tengan efectos permanentes y, por tanto, a que el esquema asint&oacute;tico   convencional no sea aplicable para estimar el modelo. Sin embargo, el vector en   diferencias o alguna combinaci&oacute;n lineal de las variables es   estacionario, y la estimaci&oacute;n de los par&aacute;metros es adecuada. Por   otra parte, el orden de las variables es clave y determina los resultados.   Te&oacute;ricamente, deben ordenarse por el grado decreciente de exogeneidad.</p>     <p><b>Pruebas   de ra&iacute;z unitaria</b></p>     <p>Para   comprobar si las series tienen o no ra&iacute;z unitaria se recurre a las   siguientes pruebas: Dickey-Fuller ampliada (DFA) y prueba de correcciones no   param&eacute;tricas Phillips-Perron (PP) (1988). Los resultados se muestran en   el <a href="#cua2">cuadro 2</a>.</p>     <p align=center><a name=cua2></a><img border=0 width=32 height=32 src="img/revistas/rei/v15n28/v15n28a13c2.jpg"></p>     <p>Como se   observa en el <a href="#cua2">cuadro 2</a>, en ninguna de las pruebas se   rechaza la hip&oacute;tesis nula; por tanto, las variable tienen ra&iacute;z   unitaria, lo que implica que no son estacionarias. Con estas pruebas se puede decir   que las series en niveles muestran una tendencia estoc&aacute;stica; pero al   diferenciarlas una vez, son estacionarias. En consecuencia, seg&uacute;n la   evidencia las variables son de tipo I (1).</p>     <p><b>Especificaci&oacute;n   emp&iacute;rica y examen econom&eacute;trico del VAR</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El modelo   que se estima a continuaci&oacute;n es el VAR de la ecuaci&oacute;n (6), cuyos   resultados se muestran en el <a href="#ane1">anexo A</a> (<a href="#cuaa1">cuadro     A1</a>). Para estimarlo se incluyeron las variables en diferencias. Luego se   procede a establecer los contrastes de especificaci&oacute;n. Uno de los   m&aacute;s usuales en un modelo VAR es el del n&uacute;mero de rezagos que se   deben incluir como variables explicativas. Aunque no se puede olvidar que esta   elecci&oacute;n debe tener en cuenta la eliminaci&oacute;n de la   autocorrelaci&oacute;n serial de los residuos. Una estrategia para encontrar el   orden del modelo es examinar los <i>criterios de informaci&oacute;n</i>,   ciertas correcciones del valor muestral de la funci&oacute;n del logaritmo de   verosimilitud. Para ello se especific&oacute; una estructura de variables   end&oacute;genas con m&aacute;ximo dos rezagos<a name=nu8></a><sup><a href="#num8">8</a></sup> y un m&iacute;nima &oacute;ptimo de uno, usando los   criterios de informaci&oacute;n de Akaike y Hannan-Quinn. En cuanto a la   exogeneidad, esta depende de la finalidad del modelo: inferencia   estad&iacute;stica (an&aacute;lisis estructural), predicci&oacute;n o   simulaci&oacute;n y control (pol&iacute;tica econ&oacute;mica).</p>     <p>En nuestro   caso, la prueba aplicable es la prueba de causalidad de Granger, o prueba de   Wald para exogeneidad en bloque, que determina si una variable end&oacute;gena   se puede tratar como ex&oacute;gena. Tambi&eacute;n ayuda a determinar   cu&aacute;n &uacute;tiles son algunas variables para mejorar el   pron&oacute;stico de otras.</p>     <p>Como la   t&eacute;cnica VAR es muy flexible y est&aacute; dominada por la endogeneidad   de las variables, no se acostumbra analizar sus coeficientes ni su   significancia estad&iacute;stica, y tampoco la bondad del ajuste (R<sup>2</sup> ajustado) de las ecuaciones individuales<a name=nu9></a><sup><a href="#num9">9</a></sup>.   Cabe se&ntilde;alar, sin embargo, que el VAR estimado muestra propiedades   estad&iacute;sticas deseables: estabilidad y residuos con ruido blanco. A   continuaci&oacute;n se examinan esas pruebas (ver <a href="#cuab1">cuadros B1</a>, <a href="#cuab2">B2</a>, <a href="#cuab3">B3</a> <a href="#cuab4">B4</a> y <a href="#cuab5">B5</a> del <a href="#aneb">anexo B</a>).</p>     <p>En el modelo   estimado, los residuos de las ecuaciones presentan una distribuci&oacute;n   normal multivariada; y tambi&eacute;n tomadas en conjunto. No obstante,   Fern&aacute;ndez-C. (2003) argumenta que es m&aacute;s importante que el VAR   cumpla la prueba de errores no autocorrelacionados que la de normalidad   multivariada. A este respecto, los resultados indican que el VAR no tiene   problemas de autocorrelaci&oacute;n. En cuanto a la estabilidad del modelo, se   satisfacen las condiciones de estabilidad. No se observaron comportamientos   explosivos, lo que descarta la presencia de ra&iacute;ces unitarias en su   representaci&oacute;n de promedio m&oacute;vil. En t&eacute;rminos   econ&oacute;micos, la condici&oacute;n de estabilidad asegura que la   din&aacute;mica del VAR sea consistente con un comportamiento no explosivo del   crecimiento.</p>     <p>Dos   elementos adicionales: la significancia conjunta y la causalidad de Granger.   Con respecto a la primera, el estad&iacute;stico <i>F</i> fue alto, lo que   corrobora la significancia conjunta de las variables. Por su parte, la prueba   de causalidad de Granger, o de exogeneidad en bloque, muestra lo siguiente: la   ecuaci&oacute;n de crecimiento econ&oacute;mico revela que el bloque de valores   rezagados de la tasa de inversi&oacute;n privada, la incertidumbre   macroecon&oacute;mica, la pol&iacute;tica fiscal y la volatilidad fiscal ayudan   a mejorar el pron&oacute;stico de crecimiento econ&oacute;mico, es decir, los   rezagos de estas variables causan o preceden en el tiempo a los valores   presentes de <i>lpibpc</i>; de modo que esta &uacute;ltima no se puede   considerar ex&oacute;gena<a name=nu10></a><sup><a href="#num10">10</a></sup>.   Este resultado sugiere que es conveniente incluirlas variables mencionadas.</p>     <p>Ya se   mencion&oacute; tambi&eacute;n que podr&iacute;a existir alg&uacute;n grado de   multicolinealidad entre las variables, debido a la naturaleza regresiva del   modelo. En este caso, se hizo una observaci&oacute;n visual de la matriz de   correlaci&oacute;n simple. Los coeficientes de correlaci&oacute;n simple no   muestran coeficientes superiores 0,8, de modo que la posible multicolinealidad   no es grave.</p>     <p>Adem&aacute;s   de lo que acabamos de se&ntilde;alar, cabe hacer algunas consideraciones sobre   los resultados. Como se plante&oacute; en las secciones anteriores, la   volatilidad fiscal, proxy de la gobernabilidad, tiene un efecto indirecto en el   crecimiento. La tasa de inversi&oacute;n privada muestra el signo esperado y su   incidencia en la incertidumbre macroecon&oacute;mica es estad&iacute;sticamente   significativa. Los resultados del crecimiento econ&oacute;mico, medido por el   PIB per c&aacute;pita, son coherentes con las consideraciones te&oacute;ricas.   En materia fiscal, la relaci&oacute;n va de la volatilidad de la   pol&iacute;tica fiscal a la incertidumbre macroecon&oacute;mica, y afecta   as&iacute; las decisiones de inversi&oacute;n privada. En cuanto al   v&iacute;nculo entre volatilidad de la pol&iacute;tica fiscal y pol&iacute;tica   fiscal, los resultados arrojan un signo negativo, aunque poco significativo, lo   que indica que cuando la pol&iacute;tica fiscal es m&aacute;s vol&aacute;til la   inversi&oacute;n p&uacute;blica disminuye.</p>     <p><b>REFLEXIONES FINALES</b></p>     <p>Los   resultados del modelo VAR son estables, con residuos de ruido blanco y un   crecimiento econ&oacute;mico end&oacute;geno. La evidencia emp&iacute;rica   parece corroborar la existencia de un v&iacute;nculo indirecto entre   volatilidad de la pol&iacute;tica fiscal e incertidumbre macroecon&oacute;mica,   la cual afecta la tasa de inversi&oacute;n privada; esta, a su vez, tiende a   disminuir cuando aumenta la incertidumbre, lo que reduce la tasa de   crecimiento.</p>     <p>La   incertidumbre macroecon&oacute;mica ha aumentado a medida que los   desequilibrios macroecon&oacute;micos se han agudizado, desde 1983. En   particular, la incertidumbre se agrav&oacute; entre 1999 y 2010, un lapso que   contrasta con el resto del periodo de estudio (1968-2010). Y ha habido periodos   de fuertes aumentos de la volatilidad fiscal. Estos resultados concuerdan, en   general, con los que se han encontrado en otros pa&iacute;ses.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En suma,   este art&iacute;culo muestra que la incertidumbre macroecon&oacute;mica y la   volatilidad fiscal han afectado negativamente el crecimiento econ&oacute;mico   de Venezuela. Habr&iacute;a que examinar si su efecto es de corto plazo o de   m&aacute;s largo plazo. Lo esencial es que la pol&iacute;tica fiscal afecta la   estabilidad macroecon&oacute;mica, y que si no es incierta asegura la   gobernabilidad y tiene efectos positivos sobre la inversi&oacute;n privada,   pues la confianza de los agentes econ&oacute;micos se puede traducir en un   crecimiento sostenido a largo plazo.</p> <hr>     <p><b>Pie de   p&aacute;gina</b></p>     <p><a name=num1></a><sup><a href="#nu1">1</a></sup>La   cual implica que cuando los proyectos de inversi&oacute;n son irreversibles   surge un nuevo costo de oportunidad, similar al costo de la opci&oacute;n   perdida.    <br>   <a name=num2></a><sup><a href="#nu2">2</a></sup>No obstante, puede haber una   correlaci&oacute;n positiva entre inversi&oacute;n e incertidumbre cuando la   mayor incertidumbre lleva a un ahorro mayor por motivos de precauci&oacute;n.    <br>   <a name=num3></a><sup><a href="#nu3">3</a></sup>Los modelos espacio-estado   permiten especificar sistemas din&aacute;micos que contienen variables no   observadas; constan de dos ecuaciones: una de transici&oacute;n y otra de   medida.    <br>   <a name=num4></a><sup><a href="#nu4">4</a></sup>La raz&oacute;n te&oacute;rica   para tomar estas variables es la siguiente: las dos primeras hacen referencia a   efectos agregados de incertidumbre sobre los precios, por que la   inflaci&oacute;n y la devaluaci&oacute;n alteran la relaci&oacute;n de precios   que enfrentan los inversionistas, y generan p&eacute;rdida de bienestar social.   La tercera implica fen&oacute;menos agregados de costo y de financiamiento   bancario. La cuarta se refiere a los t&eacute;rminos de intercambio, que   presentan gran variabilidad por la alta concentraci&oacute;n de las   exportaciones en unos pocos productos b&aacute;sicos. La volatilidad de los   precios mundiales del petr&oacute;leo es muy alta y provoca grandes   fluctuaciones en los t&eacute;rminos de intercambio. La quinta y la sexta son   proxy de la pol&iacute;tica fiscal y monetaria. El hecho de que el gobierno   tenga d&eacute;ficit fiscal continuo genera incertidumbre porque no se conoce   su fuente de financiaci&oacute;n. En otras palabras, la pol&iacute;tica fiscal es   esencial para lograr y mantener la estabilidad econ&oacute;mica.    <br>   <a name=num5></a><sup><a href="#nu5">5</a></sup>En el caso de la tasa de   inter&eacute;s real se us&oacute; el m&eacute;todo propuesto por Pastor (1992),   Greene y Villanueva (1995) y Ribeiro y Teixera (2001). El tipo de cambio real   se calcul&oacute; mediante la siguiente expresi&oacute;n: e = EP*/p, donde e es   la tasa de cambio real; E la tasa de cambio nominal; P* el IPC de Estados   Unidos y P el IPC de Venezuela. El d&eacute;ficit/super&aacute;vit primario no   petrolero se calcul&oacute; as&iacute;, usando las series del Ministerio del   Poder Popular para las Finanzas sobre el resultado financiero del Gobierno   Central:</p> <blockquote style='margin-top:5.0pt;margin-bottom:5.0pt'>       <p class=MsoNormal>Total     gasto y concesi&oacute;n neta de pr&eacute;stamos menos: intereses, comisiones     de deuda p&uacute;blica y p&eacute;rdidas del Banco Central de Venezuela =     gasto primario.    <br>     Ingresos no petroleros = ingresos tributarios no petroleros + ingresos no     tributarios no petroleros; por lo tanto el d&eacute;ficit/super&aacute;vit     primario no petrolero es igual a ingresos no petroleros - gasto primario.</p> </blockquote>     <p class=MsoNormal><a name=num6></a><sup><a href="#nu6">6</a></sup>Como factor de   ponderaci&oacute;n se us&oacute; el coeficiente de persistencia de la   volatilidad, en este caso el componente GARCH, porque los modelos estimados   muestran un coeficiente GARCH superior al 50%, lo que indica una fuerte   persistencia de la volatilidad de la variable correspondiente.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   <a name=num7></a><sup><a href="#nu7">7</a></sup>En el modelo VAR, utilizado   inicialmente por Sims (1980), todas las variables se consideran   end&oacute;genas, pues se expresan en funci&oacute;n de sus propios valores   rezagados y de los valores de las variables restantes. Esto permite captar   m&aacute;s apropiadamente los como vimientos de las variables y sus   interrelaciones de corto plazo, que no se detectan con modelos univariables,   como los ARIMA. El VAR es tambi&eacute;n una t&eacute;cnica poderosa para hacer   pron&oacute;sticos confiables de corto plazo, aunque tiene algunas limitaciones.   Los modelos VAR en forma reducida no requieren una teor&iacute;a   econ&oacute;mica que haga expl&iacute;citas las relaciones estructurales. No   obstante, las variables que incorpora el modelo dependen del tipo de   investigaci&oacute;n y de cierto conocimiento de las posibles relaciones de   causalidad, el cual se basa obviamente en supuestos te&oacute;ricos relevantes   para el caso que se analiza.    <br>   <a name=num8></a><sup><a href="#nu8">8</a></sup>La inclusi&oacute;n de muchos   rezagos da muchos grados de libertad, para no mencionar la posible   aparici&oacute;n de multicolinealidad. Muy pocos rezagos provocan errores de   especificaci&oacute;n.    <br>   <a name=num9></a><sup><a href="#nu9">9</a></sup>Se suele verificar si se cumple   la ausencia de correlaci&oacute;n serial de los residuos en las ecuaciones   individuales y su distribuci&oacute;n normal multivariada. Tambi&eacute;n se   pueden hacer pruebas adicionales: de estabilidad del modelo, de significancia   conjunta de las variables, etc.    <br>   <a name=num10></a><sup><a href="#nu10">10</a></sup>La probabilidad conjunta   asociada al estad&iacute;stico chi cuadrado fue inferioral 5%, y se rechaza la   hip&oacute;tesis de que sus valores rezagados no mejoran el desempe&ntilde;o de   lpibpc.</p>  <hr>      <p><font size="3"><b>REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS </b></font></p>      <!-- ref --><p>1. Almeida, M.; V. Gallardo y A. Tomaselli. "Gobernabilidad fiscal en el Ecuador", Ilpes, Serie Gesti&oacute;n P&uacute;blica, 57, Santiago de Chile, 2006.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000108&pid=S0124-5996201300010001300001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>2. Bernanke, B. "Irreversibility, uncertainty and cyclical investment", <i>Quarterly Journal of Economics</i> 98, 1, 1983, pp. 85-106.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000110&pid=S0124-5996201300010001300002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>3. Birchenall, J. A. "Inversi&oacute;n bajo incertidumbre en la industria colombiana, 1985-1995", Mimeo, 1996.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000112&pid=S0124-5996201300010001300003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>4. Caballero, R. "Aggregate investment", <i>NBER Working Papers</i> 6264, 1997.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000114&pid=S0124-5996201300010001300004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>5. Cukierman, A. "The effects of uncertainty on investment under endogenous information", <i>Journal of Political Economic</i> 88, 3, 1980, pp. 462-475.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000116&pid=S0124-5996201300010001300005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>6. D&iacute;az, R y, J. F. Cl&eacute;vy. "Determinantes del spread bancario en Nicaragua: un an&aacute;lisis econom&eacute;trico", Banco Central de Nicaragua, 2005.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000118&pid=S0124-5996201300010001300006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>7. Dixit, A. "Entry and exit decisions under uncertainty", <i>Journal of Political Economy</i> 97, 3, 1989, pp. 620-638.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000120&pid=S0124-5996201300010001300007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>8. Dixit, A y R. Pindyck. <i>Investment under uncertainty</i>, New Jersey, Princeton University Press, 1994.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000122&pid=S0124-5996201300010001300008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>9. Drazen, A. <i>Political economy in macroeconomic</i>, Cambridge, Mass., MIT Press, 2001.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000124&pid=S0124-5996201300010001300009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>10. Fern&aacute;ndez-C., E. "Exercise on unit root (including structural breaks), estimating VCEM and implications on the VECM", Modelos macroecon&oacute;micos para la pol&iacute;tica monetaria, M&eacute;xico D. F., Cemla, 2003.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000126&pid=S0124-5996201300010001300010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>11. Galindo M. M. "Gobernanza, pol&iacute;tica fiscal y crecimiento econ&oacute;mico", <i>Nuevas Tendencias en Pol&iacute;tica Fiscal</i> 835, 2007, pp. 25-33.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000128&pid=S0124-5996201300010001300011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>12. Gelos, R.  y A. Isgut. "Fixed capital adjustment. Is Latin America different? Evidence from Colombian and Mexican Manufacturing Sector", <i>IMF Working Paper</i> 99/59 FMI, 1999.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000130&pid=S0124-5996201300010001300012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>13. Ghosal, V.  y P. Loungani. "The differential impact of uncertainty on investment in small and large business", <i>Review of Economics and Statistic</i> 82, 28, 2000, pp. 338-343.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000132&pid=S0124-5996201300010001300013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>14. Greene, J.  y D. Villanueva. "La inversi&oacute;n privada en los pa&iacute;ses en desarrollo: Un an&aacute;lisis emp&iacute;rico", Villa G, A., comp., <i>El financiamiento del desarrollo en Am&eacute;rica Latina: la movilizaci&oacute;n del ahorro interno</i>, v. 1, M&eacute;xico D. F., Cemla, 1995.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000134&pid=S0124-5996201300010001300014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>15. Hendry, C. "Investment decisions under uncertainty. The irreversibility effects", <i>American Economic Review</i> 64, 6, 1974, pp. 1006-1012.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000136&pid=S0124-5996201300010001300015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>16. Kacef, O. "Volatilidad macro-fiscal y gobernabilidad democr&aacute;tica", Santiago de Chile, Cepal, 2010.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000138&pid=S0124-5996201300010001300016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>17. Landerretche, O. "Gobernabilidad democr&aacute;tica, desarrollo institucional y crecimiento econ&oacute;mico: una revisi&oacute;n de la literatura a la luz de la experiencia latinoamericana", SDT n.&ordm; 334, Universidad de Chile, 2011.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000140&pid=S0124-5996201300010001300017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>18. Leahy, J. y T. Whited. "The effect of uncertainty on investment some stylized fact", <i>Journal of Money, Credit and Banking</i> 28, 1, 1996, pp. 65-83.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000142&pid=S0124-5996201300010001300018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>19. Miller, M. y L. Zheng. "Oil price hike and development trigger inpeace and war", <i>The Economic Journal</i> 106, 435, 1996, pp. 445-457.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000144&pid=S0124-5996201300010001300019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>20. McDonald, L. y D. Siegel. "The value of waiting to invest", <i>Quarterly Journal of Economics</i> 101, 4, 1986, pp. 707-728.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000146&pid=S0124-5996201300010001300020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>21. Novales, A. "Modelos vectoriales autorregresivos (VAR) ", Universidad Complutense, 2011.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000148&pid=S0124-5996201300010001300021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>22. Pastor, M. "Inversi&oacute;n privada y efecto arrastre de la deuda externa en la Am&eacute;rica Latina", <i>El Trimestre Econ&oacute;mico </i>LIX, 233, 1992, pp. 107-151.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000150&pid=S0124-5996201300010001300022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>23. Pe&ntilde;a, C. "El costo social de la incertidumbre macroecon&oacute;mica. Venezuela, 1968-2004. Una perspectiva", <i>Perfil de Coyuntura Econ&oacute;mica </i>9, Universidad de Antioquia, 2007.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000152&pid=S0124-5996201300010001300023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>24. Pindyck, R. "Irreversible investment, capacity choice, and value of the firm", <i>The American Economic Review</i> 78, 5, 1988, pp. 969-985.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000154&pid=S0124-5996201300010001300024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>25. Pindyck, R. "Irreversible uncertainty, and investment", <i>Journal of Economic Literature</i> 29, 3, 1991, pp. 1110-1148.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000156&pid=S0124-5996201300010001300025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>26. Pindyck, R. y A. Solimano. "Economic instability and aggregate investment", <i>NBER Macroeconomics Annual</i>, 8, 1993.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000158&pid=S0124-5996201300010001300026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>27. Posada, D. H. "Incertidumbre macroecon&oacute;mica e inversi&oacute;n real en Colombia", <i>Sociedad y Econom&iacute;a</i> 18, 2010, pp. 269-300.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000160&pid=S0124-5996201300010001300027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>28. Ribeiro, B. M. y J. R. Teixeira. "An&aacute;lisis econom&eacute;trico de la inversi&oacute;n privada en Brasil", <i>Revista de la Cepal</i> 74, 2001, pp. 159-173.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000162&pid=S0124-5996201300010001300028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>29. Sims, C. "Macroeconomics and reality", <i>Econometrica</i> 48, 1, 1980, pp. 1-48.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000164&pid=S0124-5996201300010001300029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>30. Serven, L. "Uncertainty, instability and irreversible investment. Theory, evidence and lessons for Africa", Work Bank Policy Research Working Papers, 1722, 1997.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000166&pid=S0124-5996201300010001300030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>31. Torres G. C. y M. L. Villalobos. "Demanda trimestral por emisi&oacute;n monetaria: estimaci&oacute;n mediante tres t&eacute;cnicas estad&iacute;sticas", Documento de Trabajo GTM-01-99, Banco Central de Costa Rica, 1999.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000168&pid=S0124-5996201300010001300031&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>32. Valencia, H. H. y M. E. G&aacute;ndara. "Relaci&oacute;n entre incertidumbre e inversi&oacute;n en M&eacute;xico, enfoque de opciones reales", <i>Revista de Administraci&oacute;n, Finanzas y Econom&iacute;a</i> 8, 2, 2009, pp. 74-90.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000170&pid=S0124-5996201300010001300032&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <p align="center"><a name="ane1"></a><b>Anexo A</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><a name="cuaa1"></a><img src="img/revistas/rei/v15n28/v15n28a13ca1.jpg"></p>     <p align="center"><a name="ane1"></a><b>Anexo B</b></p>     <p align="center"><a name="cuab1"></a><img src="img/revistas/rei/v15n28/v15n28a13cb1.jpg"></p>     <p align="center"><a name="cuab2"></a><img src="img/revistas/rei/v15n28/v15n28a13cb2.jpg"></p>     <p align="center"><a name="cuab3"></a><img src="img/revistas/rei/v15n28/v15n28a13cb3.jpg"></p>     <p align="center"><a name="cuab4"></a><img src="img/revistas/rei/v15n28/v15n28a13cb4.jpg"></p> </font>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>1</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Almeida]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Gallardo]]></surname>
<given-names><![CDATA[V]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Tomaselli]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Gobernabilidad fiscal en el Ecuador]]></source>
<year>2006</year>
<volume>57</volume>
<publisher-loc><![CDATA[Santiago de Chile ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Ilpes, Serie Gestión Pública]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<label>2</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bernanke]]></surname>
<given-names><![CDATA[B]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Irreversibility, uncertainty and cyclical investment]]></article-title>
<source><![CDATA[Quarterly Journal of Economics]]></source>
<year>1983</year>
<volume>98</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>85-106</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<label>3</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Birchenall]]></surname>
<given-names><![CDATA[J. A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Inversión bajo incertidumbre en la industria colombiana, 1985-1995]]></source>
<year>1996</year>
<publisher-name><![CDATA[Mimeo]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<label>4</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Caballero]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Aggregate investment]]></source>
<year>1997</year>
<publisher-name><![CDATA[NBER Working Papers 6264]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<label>5</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Cukierman]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The effects of uncertainty on investment under endogenous information]]></article-title>
<source><![CDATA[Journal of Political Economic]]></source>
<year>1980</year>
<volume>88</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>462-475</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<label>6</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Díaz]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Clévy]]></surname>
<given-names><![CDATA[J. F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Determinantes del spread bancario en Nicaragua: un análisis econométrico]]></source>
<year>2005</year>
<publisher-name><![CDATA[Banco Central de Nicaragua]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<label>7</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Dixit]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Entry and exit decisions under uncertainty]]></article-title>
<source><![CDATA[Journal of Political Economy]]></source>
<year>1989</year>
<volume>97</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>620-638</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<label>8</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Dixit]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pindyck]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Investment under uncertainty]]></source>
<year>1994</year>
<publisher-loc><![CDATA[New Jersey ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Princeton University Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<label>9</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Drazen]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Political economy in macroeconomic]]></source>
<year>2001</year>
<publisher-loc><![CDATA[Cambridge^eMass Mass]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[MIT Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<label>10</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Fernández-C]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Exercise on unit root (including structural breaks), estimating VCEM and implications on the VECM]]></source>
<year>2003</year>
<publisher-loc><![CDATA[México D. F ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Cemla]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<label>11</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Galindo]]></surname>
<given-names><![CDATA[M. M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Gobernanza, política fiscal y crecimiento económico]]></source>
<year>2007</year>
<volume>835</volume>
<page-range>25-33</page-range><publisher-name><![CDATA[Nuevas Tendencias en Política Fiscal]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<label>12</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Gelos]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Isgut]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Fixed capital adjustment. Is Latin America different? Evidence from Colombian and Mexican Manufacturing Sector]]></source>
<year>1999</year>
<publisher-name><![CDATA[IMF Working Paper 99/59FMI]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<label>13</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ghosal]]></surname>
<given-names><![CDATA[V]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Loungani]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The differential impact of uncertainty on investment in small and large business]]></article-title>
<source><![CDATA[Review of Economics and Statistic]]></source>
<year>2000</year>
<volume>82</volume>
<numero>28</numero>
<issue>28</issue>
<page-range>338-343</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<label>14</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Greene]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Villanueva]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La inversión privada en los países en desarrollo: Un análisis empírico]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Villa]]></surname>
<given-names><![CDATA[G, A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El financiamiento del desarrollo en América Latina: la movilización del ahorro interno]]></source>
<year>1995</year>
<volume>1</volume>
<publisher-loc><![CDATA[México D. F ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Cemla]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B15">
<label>15</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hendry]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Investment decisions under uncertainty. The irreversibility effects]]></article-title>
<source><![CDATA[American Economic Review]]></source>
<year>1974</year>
<volume>64</volume>
<numero>6</numero>
<issue>6</issue>
<page-range>1006-1012</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B16">
<label>16</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Kacef]]></surname>
<given-names><![CDATA[O]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Volatilidad macro-fiscal y gobernabilidad democrática]]></source>
<year>2010</year>
<publisher-loc><![CDATA[Santiago de Chile ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Cepal]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B17">
<label>17</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Landerretche]]></surname>
<given-names><![CDATA[O]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Gobernabilidad democrática, desarrollo institucional y crecimiento económico: una revisión de la literatura a la luz de la experiencia latinoamericana]]></source>
<year>2011</year>
<publisher-name><![CDATA[Universidad de Chile]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B18">
<label>18</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Leahy]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Whited]]></surname>
<given-names><![CDATA[T]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The effect of uncertainty on investment some stylized fact]]></article-title>
<source><![CDATA[Journal of Money, Credit and Banking]]></source>
<year>1996</year>
<volume>28</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>65-83</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B19">
<label>19</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Miller]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Zheng]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Oil price hike and development trigger inpeace and war]]></article-title>
<source><![CDATA[The Economic Journal]]></source>
<year>1996</year>
<volume>106</volume>
<numero>435</numero>
<issue>435</issue>
<page-range>445-457</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B20">
<label>20</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[McDonald]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Siegel]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The value of waiting to invest]]></article-title>
<source><![CDATA[Quarterly Journal of Economics]]></source>
<year>1986</year>
<volume>101</volume>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
<page-range>707-728</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B21">
<label>21</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Novales]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Modelos vectoriales autorregresivos (VAR)]]></source>
<year>2011</year>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Complutense]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B22">
<label>22</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pastor]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Inversión privada y efecto arrastre de la deuda externa en la América Latina]]></article-title>
<source><![CDATA[El Trimestre Económico LIX]]></source>
<year>1992</year>
<volume>233</volume>
<page-range>107-151</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B23">
<label>23</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Peña]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El costo social de la incertidumbre macroeconómica. Venezuela, 1968-2004. Una perspectiva]]></article-title>
<source><![CDATA[Perfil de Coyuntura Económica]]></source>
<year>2007</year>
<numero>9</numero>
<issue>9</issue>
<publisher-name><![CDATA[Universidad de Antioquia]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B24">
<label>24</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pindyck]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Irreversible investment, capacity choice, and value of the firm]]></article-title>
<source><![CDATA[The American Economic Review]]></source>
<year>1988</year>
<volume>78</volume>
<numero>5</numero>
<issue>5</issue>
<page-range>969-985</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B25">
<label>25</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pindyck]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Irreversible uncertainty, and investment]]></article-title>
<source><![CDATA[Journal of Economic Literature]]></source>
<year>1991</year>
<volume>29</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>1110-1148</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B26">
<label>26</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pindyck]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Solimano]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Economic instability and aggregate investment]]></source>
<year>1993</year>
<volume>8</volume>
<publisher-name><![CDATA[NBER Macroeconomics Annual]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B27">
<label>27</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Posada]]></surname>
<given-names><![CDATA[D. H]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Incertidumbre macroeconómica e inversión real en Colombia]]></article-title>
<source><![CDATA[Sociedad y Economía]]></source>
<year>2010</year>
<volume>18</volume>
<page-range>269-300</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B28">
<label>28</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ribeiro]]></surname>
<given-names><![CDATA[B. M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Teixeira]]></surname>
<given-names><![CDATA[J. R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Análisis econométrico de la inversión privada en Brasil]]></article-title>
<source><![CDATA[Revista de la Cepal]]></source>
<year>2001</year>
<volume>74</volume>
<page-range>159-173</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B29">
<label>29</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sims]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Macroeconomics and reality]]></article-title>
<source><![CDATA[Econometrica]]></source>
<year>1980</year>
<volume>48</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>1-48</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B30">
<label>30</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Serven]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Uncertainty, instability and irreversible investment. Theory, evidence and lessons for Africa]]></source>
<year>1997</year>
<publisher-name><![CDATA[Work Bank Policy Research Working Papers]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B31">
<label>31</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Torres]]></surname>
<given-names><![CDATA[G. C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Villalobos]]></surname>
<given-names><![CDATA[M. L]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Demanda trimestral por emisión monetaria: estimación mediante tres técnicas estadísticas]]></source>
<year></year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B32">
<label>32</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Valencia]]></surname>
<given-names><![CDATA[H. H]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Gándara]]></surname>
<given-names><![CDATA[M. E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Relación entre incertidumbre e inversión en México, enfoque de opciones reales]]></article-title>
<source><![CDATA[Revista de Administración, Finanzas y Economía]]></source>
<year>2009</year>
<volume>8</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>74-90</page-range></nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
