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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[EL CONTENIDO NO-CONCEPTUAL DE LA EXPERIENCIA PERCEPTUAL: SU FINEZA Y DETALLE Y LA DEPENDENCIA DE LA SITUACIÓN]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[In this paper I criticize the way in which Peacocke defends the thesis that experience has non-conceptual content. In particular, I argue that Peacocke's reliance on the idea that the experience's non-conceptual content is far more subtle than conceptual content, does not work. Lastly, I hold that the dependence of a perceived object from the perceptual context in which such an object is perceived, and the dependence of a received property from the object in which it is perceived are more relevant features for the thesis that the perceptual content of experience is non-conceptual.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <center><font face="verdana" size="3"><b>EL CONTENIDO NO-CONCEPTUAL DE LA EXPERIENCIA PERCEPTUAL: SU FINEZA Y DETALLE Y LA DEPENDENCIA DE LA SITUACI&Oacute;N<a href="#notas1">*</a></b></font></center>    <br>     <center><font face="verdana" size="2"> <b>SEAN KELLY    <br> UNIVERSITY OF PRINCETON</b></font></center>    <br>     <center><font face="verdana" size="2"><a name="notas1">*</a>Traducci&oacute;n del ingl&eacute;s por Sebasti&aacute;n P&eacute;rez.    <br> Recibido el 11 de julio y aprobado el 2 de agosto de 2006.</font></center>    <br> <font face="verdana" size="2"><b>RESUMEN</b></font>     <p><font face="verdana" size="2"> En este art&iacute;culo se critica la forma en que Peacocke defiende la tesis de que la experiencia tiene un contenido no-conceptual. En particular, se argumenta que la apelaci&oacute;n de Peacocke a la idea de que el contenido no-conceptual de la experiencia es mucho m&aacute;s fino que el contenido conceptual, no funciona. Finalmente, se sostiene que la dependencia de un objeto percibido con respecto al contexto perceptual en el cual se percibe, y la dependencia de una propiedad percibida con respecto al objeto en el cual es percibida son rasgos m&aacute;s relevantes para la tesis de que el contenido perceptual de la experiencia es no-conceptual. </font></p> <font face="verdana" size="2"><b>Palabras Clave</b></font>     <p><font face="verdana" size="2"> Experiencia perceptual, contenido no-conceptual, McDowell, Peacocke, Evans, Merleau-Ponty, conceptos demostrativos. </font></p> <font face="verdana" size="2"><b>ABSTRACT</b></font>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="verdana" size="2"> In this paper I criticize the way in which Peacocke defends the thesis that experience has non-conceptual content. In particular, I argue that Peacocke's reliance on the idea that the experience's non-conceptual content is far more subtle than conceptual content, does not work. Lastly, I hold that the dependence of a perceived object from the perceptual context in which such an object is perceived, and the dependence of a received property  from the object in which it is perceived are more relevant features for the thesis that the perceptual content of experience is non-conceptual. </font></p> <font face="verdana" size="2"><b>Keywords</b></font>     <p><font face="verdana" size="2"> Perceptual Experience, Non-Conceptual Content, McDowell, Peacocke, Evans, Merleau-Ponty, Demonstrative Concepts. </font></p> <hr>     <p><font face="verdana" size="2"> <b>1</b>. Recientemente, Christopher Peacocke public&oacute; un art&iacute;culo en el que defiende la idea de que el contenido de la experiencia perceptual es no-conceptual (Peacocke, 1998: 381-388). Peacocke defiende esta afirmaci&oacute;n contra el ataque que realiza John McDowell al contenido no-conceptual en el cap&iacute;tulo 3 de <i>Mente y Mundo</i>. El debate entre Peacocke y McDowell se centra en una de las maneras (hay otras) en las cuales se dice a menudo que el contenido perceptual es de una clase diferente al contenido de nuestras expresiones o pensamientos ling&uuml;&iacute;sticos (conceptuales), a saber: se dice a menudo que el contenido perceptual tiene un "grano m&aacute;s fino"<a name="pag1b"><a href="#pag1"><sup>1</sup></a></a> que los conceptos en t&eacute;rminos de los cuales registramos nuestras experiencias perceptuales. Yo mismo simpatizo con la idea seg&uacute;n la cual el contenido perceptual es no-conceptual, y por lo tanto, en t&eacute;rminos generales, simpatizo con el proyecto en el cual Peacocke est&aacute; involucrado. Creo, sin embargo, que la defensa que &eacute;l ofrece del contenido no-conceptual es m&aacute;s d&eacute;bil de lo que debe ser. Esta debilidad proviene, en mi opini&oacute;n, del hecho de que la alta fineza* de la experiencia perceptual no debe ser tan relevante para su estructura no-conceptual, como lo es el hecho de que hay cierto tipo de dependencia del contexto. En este ensayo sugerir&eacute; primero varias formas en que fallan los argumentos de Peacocke en el caso de la estructura no-conceptual del contenido perceptual. Mi cr&iacute;tica de la discusi&oacute;n de Peacocke es diferente, creo, de la cr&iacute;tica que McDowell propone en su respuesta al ensayo de Peacocke, aunque no procurar&eacute; comparar nuestras opiniones aqu&iacute; (v&eacute;ase McDowell, 1998, especialmente 414-419). Una vez que haya mostrado que los argumentos de Peacocke no funcionan, entrar&eacute;, en &sect;3, a describir dos caracter&iacute;sticas de la experiencia perceptual –la dependencia de un objeto percibido del contexto perceptual en el cual se percibe y la dependencia de una propiedad percibida con respecto al objeto en el cual es percibida–, las cuales creo resultan m&aacute;s relevantes que la alta fineza para la afirmaci&oacute;n de que el contenido perceptual es no-conceptual. </font></p>     <p><font face="verdana" size="2"> Antes de comenzar mi cr&iacute;tica del argumento de Peacocke, voy a dar primero una idea general de los contornos del debate entre &eacute;l y McDowell (como lo entiendo). La pregunta relevante, para comenzar, es si la experiencia perceptual tiene un gran detalle y mayor fineza que los conceptos que tenemos para describirla. Para el ejemplo est&aacute;ndar, piense en los m&uacute;ltiples matices de color que podemos discriminar perceptualmente pero para los cuales no tenemos ning&uacute;n concepto general de color. En la medida que nuestras discriminaciones perceptuales tienen una mayor fineza que nuestros conceptos generales del color –podemos discriminar m&aacute;s colores que los conceptos de color con los cuales contamos– uno podr&iacute;a estar tentado a afirmar que la experiencia perceptual es no-conceptual: parece que los conceptos generales de color son insuficientes para caracterizar adecuadamente el contenido de la experiencia. </font></p>     <p><font face="verdana" size="2"> Una vez que entendemos esta idea b&aacute;sica, en l&iacute;neas generales, el debate de Peacocke y McDowell es el siguiente: McDowell afirma que incluso si el contenido perceptual no es articulable en t&eacute;rminos de conceptos generales, es articulable en t&eacute;rminos de conceptos demostrativos, conceptos como <i>ese matiz</i>; observa que Gareth Evans, el proponente original del contenido no-conceptual, no consider&oacute; esta posibilidad. Una vez que tengamos en cuenta la posibilidad de conceptos demostrativos, seg&uacute;n McDowell, la necesidad del contenido perceptual no-conceptual se desvanece: los conceptos demostrativos pueden hacer el trabajo de caracterizar el contenido de nuestros estados perceptuales. </font></p>     <p><font face="verdana" size="2"> Peacocke responde que los conceptos demostrativos no est&aacute;n hechos para la tarea. Explorar&eacute; esta afirmaci&oacute;n m&aacute;s cuidadosamente en &sect;2, pero la idea general es que el contenido perceptual, seg&uacute;n Peacocke, no puede caracterizarse adecuadamente ni por conceptos generales, como el concepto del color <i>malva</i>; ni por los conceptos demostrativos, como <i>ese matiz</i>: el contenido perceptual distingue m&aacute;s detalladamente y con mayor fineza que los primeros (conceptos enerales), pero menos que los segundos (los conceptos demostrativos). El resultado, afirma Peacocke, es que el contenido perceptual no es conceptual incluso si aceptamos el truco de McDowell de usar conceptos demostrativos. </font></p>     <p><font face="verdana" size="2"> Espero que los detalles del debate se aclarar&aacute;n en la medida que se desarrolle este ensayo. Por el momento, es importante recordar que McDowell introduce la siguiente idea en el debate: un concepto demostrativo podr&iacute;a ser utilizado para caracterizar el contenido de una experiencia perceptual. Ahora me concentrar&eacute; en el enfoque de la situaci&oacute;n seg&uacute;n Peacocke. </font></p>     <p><font face="verdana" size="2"> <b>2</b>. Peacocke distingue tres niveles de descripci&oacute;n que son aplicables a un sujeto que percibe la forma de un objeto (o en general, alguna propiedad visible F de un objeto). A grandes rasgos, estos niveles son:  </font></p>     <blockquote>     <p><font face="verdana" size="2"> (i) la forma misma,    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> (ii) la forma seg&uacute;n lo percibido en la experiencia (o, como podr&iacute;amos decir, la "forma percibida"),    <br> (iii) la forma conceptualizada demostrativamente (como, por ejemplo, en la elocuci&oacute;n "esta forma" o "este cuadrado"). </font></p> </blockquote>     <p><font face="verdana" size="2"> La meta del no-conceptualista, seg&uacute;n Peacocke, es mostrar que los niveles (ii) y (iii) vienen aparte (podemos convenir que es por lo menos una condici&oacute;n necesaria para el &eacute;xito de la posici&oacute;n del no-conceptualista). McDowell, por otra parte, como conceptualista en lo referente al contenido perceptual, desea explicar el nivel (ii) en t&eacute;rminos del nivel (iii). El argumento se derrumbar&iacute;a si esto fuera posible. </font></p>     <p><font face="verdana" size="2"> Para mostrar que no es posible explicar las propiedades percibidas en t&eacute;rminos de conceptos demostrativos, Peacocke intenta mostrar primero que los conceptos demostrativos son demasiado detallados: </font></p>     <blockquote>     <p><font face="verdana" size="2"> Pienso que McDowelI est&aacute; en lo correcto cuando se queja de que Evans, en todas sus contribuciones importantes, pas&oacute; por alto los conceptos demostrativos. Pero me parece que estos conceptos demostrativos distinguen <i>muy</i> finamente como para capturar los modos de nivel (ii). Considere <i>aquel matiz, aquel rojo, aquel escarlata</i>. &Eacute;stos son todos diversos contenidos conceptuales. Me parece absolutamente inveros&iacute;mil que apenas uno de &eacute;stos, y no los otro, caractericen el contenido representacional de la experiencia de un matiz de rojo. (Peacocke, 1998: 382). </font></p> </blockquote>     <p><font face="verdana" size="2"> No creo que &eacute;ste sea un argumento muy fuerte. El <i>quid</i> del argumento parece residir en la afirmaci&oacute;n de que muchos conceptos demostrativos diferentes deber&iacute;an aparecer en el contenido representacional de una sola experiencia. Es "muy implausible", seg&uacute;n dice Peacocke, que esto no sea el caso. Pero no estoy convencido. Aqu&iacute; est&aacute; el porqu&eacute;. </font></p>     <p><font face="verdana" size="2"> Es verdad, por supuesto, que "aquel matiz", "aquel rojo", y "aquel escarlata" expresan diversos conceptos, y es tambi&eacute;n verdad que todos podr&iacute;an designar la misma muestra del color. Si esa muestra de color es coloreada, roja y escarlata, entonces naturalmente todos esos conceptos demostrativos la designar&aacute;n. Pero lo que seleccionan los conceptos demostrativos en este caso es la propiedad misma, como se describe en el nivel (i). Afirmar adem&aacute;s que todos designan la misma propiedad <i>percibida</i>, seg&uacute;n lo descrito en el nivel (ii), me parece que requiere una justificaci&oacute;n independiente. Despu&eacute;s de todo, al menos en apariencia, el hecho de que el color de mi bufanda sea descriptible adecuadamente como un matiz y como un matiz del rojo y como un matiz del escarlata, no indica que mi experiencia de ese color como un matiz sea lo mismo que mi experiencia del matiz como un matiz del rojo, ni que mi experiencia del matiz como un matiz del escarlata. De hecho, parece plausible pensar que si agrupo ese color con una variedad de cosas rojas podr&iacute;a experimentar su color de forma diferente a si lo estoy agrupando con una variedad de cosas escarlata. Y de hecho, si lo estoy agrupando con una variedad de cosas rojas, es entonces por lo menos concebible que el concepto demostrativo <i>aquel rojo</i> designar&aacute; la experiencia correcta, pero no el concepto demostrativo <i>aquel escarlata</i>. Si esto es correcto, entonces los conceptos demostrativos no son tan finos y detallados despu&eacute;s de todo. Apenas alcanzan a dar en el blanco. </font></p>     <p><font face="verdana" size="2"> Ahora, no estoy seguro de qu&eacute; tan seriamente debe tomarse esta cr&iacute;tica a Peacocke. Por lo menos parece requerir una respuesta si es que el no-conceptualista desea persistir en su estrategia de mostrar que los conceptos demostrativos son demasiado finos como para dar cuenta de la experiencia perceptual, y no veo que Peacocke tenga una. Como de todos modos no pienso que esta estrategia ayude mucho al no-conceptualista, estoy tentado a dejar este tema a un lado. Pero Peacocke lleva el problema hasta una fase posterior, as&iacute; que perm&iacute;taseme decir algo m&aacute;s. </font></p>     <p><font face="verdana" size="2"> Suponga que se pudiera argumentar m&aacute;s convincentemente, <i>pace</i> la anterior cr&iacute;tica, que los conceptos demostrativos son demasiado finos como para dar cuenta del contenido de la experiencia perceptual. No obstante, parece que el conceptualista tiene a su disposici&oacute;n cualquiera de dos jugadas. En primer lugar, podr&iacute;a aceptar la opci&oacute;n que Peacocke le ofrece de tomar "el concepto m&aacute;s espec&iacute;fico en el repertorio de quien percibe para capturar el contenido m&aacute;s fino y detallado" (Ib&iacute;d.) de la experiencia. Peacocke piensa que esto no funcionar&aacute; debido a su intuici&oacute;n de que la experiencia del color de, por ejemplo, una bufanda escarlata, es exactamente igual para la persona cuyo repertorio conceptual incluye <i>escarlata</i>, que para la persona cuyo repertorio se agota en <i>rojo</i>. Como dice Peacocke, "hay un &uacute;nico matiz... que las dos personas experimentan, y de la misma manera" (Ib&iacute;d.). &iquest;Pero es suficiente esta intuici&oacute;n? </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="verdana" size="2"> Peacocke no defiende esta intuici&oacute;n, y parece por lo menos plausible, <i>prima facie</i>, negarla. Por ejemplo, podr&iacute;amos imaginar razonablemente que la pintora o la decoradora de interiores, con su maestr&iacute;a en las minucias del color, ve las cosas de forma diferente a como yo lo hago con mi acervo limitado de conceptos de color. Para defender esta idea, podr&iacute;amos decir que parte de lo que ella ve es que esta bufanda escarlata parece de la referencia del color r-235, pero no como r-110; y esto significar&iacute;a, si elegimos las referencias del color correctamente, que ella lo vio como escarlata, pero no como un matiz del rojo m&aacute;s can&oacute;nico. Si para m&iacute; no hay distinci&oacute;n entre la experiencia de estos dos matices, mientras para ella la hay, entonces, el contenido de mi experiencia es seguramente diferente del contenido de la de ella. Por lo tanto, si esta explicaci&oacute;n de la percepci&oacute;n del color es correcta, entonces aunque hay un solo matiz en la experiencia de ambos, experimentamos sin embargo ese matiz &uacute;nico de manera diferente. Y adem&aacute;s esta diferencia parece ser atribuible a nuestros diversos repertorios conceptuales. </font></p>     <p><font face="verdana" size="2">  Ahora bien, no pienso que esta explicaci&oacute;n de la percepci&oacute;n del color sea defendible en &uacute;ltima instancia, por razones que explicar&eacute; en &sect;3. Pero las razones que aplico all&iacute; contra &eacute;ste no tienen nada que ver con las intuiciones que motivan la opini&oacute;n de Peacocke. De tal modo que no considero que Peacocke tenga una respuesta decente a este tipo de argumento, por lo menos con base en la explicaci&oacute;n que desarrolla en el art&iacute;culo que estoy considerando. Esto es suficiente por lo que respecta a la primera l&iacute;nea de respuesta conceptualista.   </font></p>     <p><font face="verdana" size="2"> La otra opci&oacute;n para el conceptualista es tambi&eacute;n sugerida por algo que dice Peacocke. El conceptualista podr&iacute;a aceptar simplemente la intuici&oacute;n de Peacocke seg&uacute;n la cual la experiencia permanece igual sin importar cu&aacute;ntos conceptos de alta fineza y detallados tenga, y explicar el contenido de la percepci&oacute;n en t&eacute;rminos del concepto demostrativo de "fineza media" <i>aquel matiz</i>. Si es verdad, como dice Peacocke, que "hay un solo matiz... que experimentan &#91;los diferentes observadores expertos&#93;, y de la misma manera" (Ib&iacute;d.), entonces el concepto demostrativo <i>aquel matiz</i> podr&iacute;a designar apropiadamente el matiz correcto que se percibe, y por tanto captura correctamente el contenido de la experiencia. La descripci&oacute;n de Peacocke de la afirmaci&oacute;n hace esto inevitable, pues una vez que identifica el contenido de la experiencia en t&eacute;rminos del &uacute;nico matiz percibido, parece una forma perfectamente razonable de designarlo decir: "aquel matiz". El modo en que Peacocke consigue esta explicaci&oacute;n en su ejemplo es estipulando que ninguno de los otros observadores tiene el concepto general de <i>matiz</i>. En el ejemplo en cuesti&oacute;n, Peacocke desea enfocarse en: </font></p>     <blockquote>     <p><font face="verdana" size="2"> El fino y detallado contenido representacional de la experiencia de dos personas, <i>ninguna de las cuales tiene el concepto general de matiz</i>, pero una de las cuales tiene el concepto de <i>escarlata</i>, y la otra s&oacute;lo tiene el de <i>rojo</i> pero no el de <i>escarlata</i>... (Ib&iacute;d., cursivas m&iacute;as). </font></p> </blockquote>     <p><font face="verdana" size="2"> Pero esto me parece injusto. Si uno tiene el concepto espec&iacute;fico de rojo, entonces debe saber que se refiere a una cierta caracter&iacute;stica del objeto, y &iquest;cu&aacute;l es esa caracter&iacute;stica si no su color o matiz? As&iacute;, me parece que si McDowell va a aceptar la intuici&oacute;n de Peacocke de que la posesi&oacute;n de conceptos muy finos y detallados no cambia la experiencia, entonces todav&iacute;a puede explicar el contenido perceptual en t&eacute;rminos de los conceptos demostrativos de la clase de fineza media –conceptos como <i>aquel matiz, aquella forma</i>, y dem&aacute;s-. Una vez m&aacute;s, argumentar&eacute; en &sect;3 que esta r&eacute;plica no funciona, pero permanezco sin convencerme de que la postura de Peacocke en su contra sea satisfactoria. </font></p>     <p><font face="verdana" size="2"> <b>3</b>. Me parece, entonces, que el argumento de que los conceptos demostrativos son demasiado finos como para explicar la experiencia no es muy convincente. Pero de una forma que es tangencial, puesto que de todos modos no creo que se dirija al fen&oacute;meno importante. Pienso que el punto importante sobre la percepci&oacute;n de propiedades es doble: primero, que las propiedades no son, tal como se presentan en la experiencia, independientes del contexto en el cual se perciben; y en segundo lugar, que no son, tal como se presentan en la experiencia, independientes del objeto en el cual se percibe la propiedad. Sospecho que Peacocke ha aceptado estos dos tipos de dependencias en varios puntos de su carrera, aunque no estoy seguro de que haya abogado alguna vez por ambos simult&aacute;neamente. Pienso que lo debe hacer, y tambi&eacute;n que si lo hace, tendr&aacute; los recursos necesarios para bloquear las posibles respuestas que acabo de considerar del lado de McDowell. Perm&iacute;taseme decir algunas cosas acerca de estas dependencias. </font></p>     <p><font face="verdana" size="2"> La primera clase de dependencia –la dependencia de una propiedad percibida con respecto al contexto en el que se percibe– es admirablemente ilustrada por el fen&oacute;meno de la constancia perceptual. En el caso del color &eacute;ste es el fen&oacute;meno por el que experimento un objeto como si fuera del mismo color en varias condiciones de iluminaci&oacute;n, aunque estas condiciones cambien el modo en que experimento el color. Por ejemplo, veo la pared de mi oficina como si fuera toda blanca, y de hecho, del mismo matiz de blanco, incluso cuando algunas partes de la pared est&aacute;n mejor iluminadas que otras. Al mismo tiempo, sin embargo, mi experiencia de la secci&oacute;n pobremente iluminada no es igual que mi experiencia de la secci&oacute;n bien iluminada: una luce mejor iluminada que la otra. Peacocke utiliza este fen&oacute;meno con gran efecto en el cap&iacute;tulo 1 de <i>Sentido y Contenido</i><a name="pag2b"><a href="#pag2"><sup>2</sup></a></a> con el fin de argumentar que la experiencia perceptual tiene un componente sensorial esencial, el componente que caracteriza el fen&oacute;meno de "c&oacute;mo es tener la experiencia". El fenomen&oacute;logo franc&eacute;s Maurice Merleau-Ponty, por otra parte, utiliza este fen&oacute;meno para argumentar, entre otras cosas, que la experiencia perceptual tiene un componente informacional esencial, el componente que dice algo sobre las caracter&iacute;sticas del objeto que es experimentado (v&eacute;ase Merleau-Ponty, 1962, parte 2, cap 3). </font></p>     <p><font face="verdana" size="2"> Entendidos adecuadamente, ambos son aspectos importantes del fen&oacute;meno de la percepci&oacute;n. Podr&iacute;a ser, sin embargo, que no sean entendidos adecuadamente como componentes sensoriales e informativos de la experiencia. De hecho, sospecho que Peacocke piensa ahora que la conclusi&oacute;n que alcanz&oacute; entonces considerando estos fen&oacute;menos –la conclusi&oacute;n de que hay un componente sensorial imposible de eliminar para la experiencia perceptual– es fallida. Lo sospecho porque el argumento para esa afirmaci&oacute;n depend&iacute;a de la premisa de que el contenido representacional siempre es conceptual, y por supuesto ya no cree m&aacute;s en eso. Pero incluso si la conclusi&oacute;n es fallida, el fen&oacute;meno que pretend&iacute;a explicar sigue siendo importante. Y es especialmente importante en este contexto porque creo que, considerado adecuadamente, el fen&oacute;meno de la constancia muestra por qu&eacute; los conceptos demostrativos de fineza media no pueden capturar totalmente el contenido de la percepci&oacute;n. Ahora intentar&eacute; decir porqu&eacute;. </font></p>     <p><font face="verdana" size="2"> En mi opini&oacute;n, el fen&oacute;meno de la constancia perceptiva nos muestra algo crucial sobre la dependencia del contexto de la experiencia perceptual. En particular, nos muestra que la explicaci&oacute;n completa y exacta de mi experiencia perceptual del color de un objeto debe contener alguna referencia al contexto de iluminaci&oacute;n en el cual se percibe ese color. Sin una referencia al contexto no tendremos los recursos necesarios para explicar el cambio en la experiencia que ocurre cuando cambia el contexto de la iluminaci&oacute;n. Si es correcto, como convienen todos los psic&oacute;logos perceptuales, que este cambio no es un cambio en el color (de all&iacute; el nombre "constancia del color"), entonces ning&uacute;n concepto de color, ni siquiera uno demostrativo, podr&iacute;a describir totalmente el contenido de una experiencia de color. De esta manera, incluso si McDowell intentara explicar la percepci&oacute;n en t&eacute;rminos de los conceptos de fineza media antes mencionados, una tal explicaci&oacute;n ser&iacute;a inadecuada porque la expresi&oacute;n "aquel color" no puede distinguir entre ese color como se presenta al sol y como se presenta el mismo color a la sombra. Debido a que la diferencia relevante no est&aacute; en el color, ning&uacute;n t&eacute;rmino de color podr&iacute;a hacer una tal distinci&oacute;n. Puesto que tal distinci&oacute;n se hace claramente en la experiencia –el color luce diferente a la luz del sol que a la sombra– el concepto demostrativo es inadecuado para dar cuenta de la experiencia. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="verdana" size="2"> La segunda clase de dependencia –la dependencia de una propiedad percibida con respecto al objeto en el cual es percibida– es mostrada por el ejemplo de Peacocke de la altura de la ventana y de la altura del arco (v&eacute;ase Peacocke, 1989), y tambi&eacute;n por la afirmaci&oacute;n<a name="pag3b"><a href="#pag3"><sup>3</sup></a></a> equivalente de Merleau-Ponty de que "el azul de la alfombra no ser&iacute;a el mismo azul si no fuera un azul lanoso". La idea b&aacute;sica es que cuando percibo una propiedad como altura o color, lo que veo no es alguna propiedad determinable independientemente que cualquier otro objeto podr&iacute;a compartir; lo que veo m&aacute;s bien es un aspecto dependiente del objeto que ahora estoy viendo. La dependencia de la caracter&iacute;stica con respecto al objeto es tan completa que incluso si veo el color de la alfombra como si fuera igual al color de alg&uacute;n otro objeto –una bola de acero brillante, por ejemplo– siempre puedo preguntarme racionalmente si son de hecho del mismo color. Puedo, por supuesto, satisfacerme comprobando s&iacute; son el mismo color al medir la longitud de onda de la luz que reflejan, as&iacute; como puedo satisfacerme asegur&aacute;ndome de que la ventana y el arco son de la misma altura midi&eacute;ndolos con un metro. Pero esto no me dice nada sobre el contenido de la experiencia perceptual original, puesto que es con base en la nueva experiencia de medida que he llegado a creer en la equivalencia. </font></p>     <p><font face="verdana" size="2"> Ahora, si es de hecho verdad que este segundo tipo de dependencia est&aacute; presente, entonces parece bloquearse la posibilidad de la l&iacute;nea inicial del pensamiento conceptualista. Recu&eacute;rdese que &eacute;sta es la l&iacute;nea de pensamiento seg&uacute;n la cual, mientras aceptamos la tesis de que el concepto m&aacute;s espec&iacute;fico del repertorio del perceptor captura su experiencia perceptual, tambi&eacute;n negamos la intuici&oacute;n de Peacocke de que la experiencia perceptual no var&iacute;a con la sofisticaci&oacute;n conceptual. La justificaci&oacute;n para esta negaci&oacute;n se basa en la afirmaci&oacute;n, <i>prima facie</i> plausible, de que la pintora ve la bufanda escarlata en t&eacute;rminos de su semejanza con una cierta referencia de color, no con alguna otra. Pero si un color percibido no es descriptible independientemente de su objeto, entonces debe ser falso que la percepci&oacute;n del color de la pintora sea explicable en t&eacute;rminos de semejanza con una medida objetiva. Despu&eacute;s de todo, la referencia del color r-235 presenta una propiedad especificable independientemente, que podr&iacute;a estar presente en cualquier objeto, mientras que el escarlata de la bufanda no se presenta en la percepci&oacute;n como un color identificable independientemente de la bufanda. El punto es muy similar a la observaci&oacute;n anterior acerca del contexto. Un concepto demostrativo como <i>aquel escarlata</i> puede designar solamente un escarlata entre otros. Pero la diferencia entre la experiencia de la bufanda escarlata y la experiencia de la bola de acero escarlata no es debida, <i>ex hip&oacute;tesis</i>, a una diferencia de color (este matiz escarlata contra este matiz escarlata), sino m&aacute;s bien a una diferencia en el objeto que manifiesta ese color. Ning&uacute;n t&eacute;rmino de color por s&iacute; s&oacute;lo podr&iacute;a hacer esa distinci&oacute;n. </font></p>     <p><font face="verdana" size="2"> Si estas dos observaciones sobre la percepci&oacute;n son correctas, entonces los conceptos demostrativos tienen una fineza demasiado gruesa, no demasiado fina como para capturar el contenido perceptual. Los conceptos, incluso los demostrativos, seleccionan propiedades independientes de la situaci&oacute;n, pero la experiencia perceptual de una propiedad es siempre dependiente de los dos aspectos de la situaci&oacute;n que mencion&eacute; antes –el contexto y el objeto–. Todav&iacute;a es dable al conceptualista afirmar que el contenido perceptual es explicable en t&eacute;rminos de la conjunci&oacute;n de una variedad de conceptos demostrativos –uno que selecciona la propiedad, otro que selecciona el objeto que manifiesta esa propiedad, y entonces un sistema grande de conceptos demostrativos que determine las caracter&iacute;sticas relevantes del contexto en el cual la propiedad es percibida–. Pero me parece que este &uacute;ltimo sistema pronto presentar&aacute; un obst&aacute;culo, puesto que podr&iacute;a haber un n&uacute;mero indefinidamente grande de caracter&iacute;sticas contextuales relevantes, y qu&eacute; caracter&iacute;sticas contextuales sean relevantes es una cuesti&oacute;n que cambiar&aacute; de situaci&oacute;n en situaci&oacute;n. Esto me parece una raz&oacute;n m&aacute;s probable para que el contenido perceptual sea no-conceptual –porque es dependiente de la situaci&oacute;n, y las situaciones no son especificables en t&eacute;rminos conceptuales–. </font></p> <hr>    <br> <font face="verdana" size="2"><b>NOTAS AL PIE</b></font>     <p><font face="verdana" size="2"> <a name="pag1"><a href="#pag1b"><sup>1</sup></a></a> Este punto se debe tener en cuenta. Es frecuente en el debate conceptualismo/no-conceptualismo aludir a esta caracter&iacute;stica (<i>fineness of grain o fine granulated</i>) la cual traducimos como fineza y detalle de la experiencia perceptual, generalmente acompa&ntilde;ada de la palabra grano entre par&eacute;ntesis, o de un asterisco que hace referencia a este t&eacute;rmino; pues si bien ser&iacute;a m&aacute;s castizo dejar s&oacute;lo fineza y detalle de la experiencia perceptual, en varios textos de naturaleza diversa se le traduce con el neologismo 'grano'. Dicho neologismo es traducido por 'grano' en textos de percepci&oacute;n (ver por ejemplo "Enfrentando el Problema de la Conciencia" de David J. Chalmers), as&iacute; como en la teor&iacute;a del cine para designar ciertas texturas. Aqu&iacute; hace referencia a la alta fidelidad de las percepciones simult&aacute;neas capturadas por el sistema perceptual humano, propiedad acerca de la cual se afirma que es una propiedad no-conceptual (N. del T.)    <br>    <br> <a name="pag2"><a href="#pag2b"><sup>2</sup></a></a> No pienso que Peacocke realmente agrupe sus ejemplos bajo el t&iacute;tulo de la constancia perceptual, pero los ejemplos que considera –el color de una pared en diversos contextos de iluminaci&oacute;n, el tama&ntilde;o de un &aacute;rbol a diferentes distancias, y el sonido de un motor de coche cuando est&aacute; muy lejos o cerca– son ejemplos obvios de ese fen&oacute;meno.    <br>    <br> <a name="pag3"><a href="#pag3b"><sup>3</sup></a></a> Veo estos ejemplos como equivalentes, ambos se&ntilde;alan a la segunda dependencia. Pero podr&iacute;a ser que Peacocke est&eacute; adelantando un punto diferente cuando usa el ejemplo en su 1989.    <br> </font></p> <hr>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> <font face="verdana" size="2"><b>REFERENCIAS</b></font>     <!-- ref --><p><font face="verdana" size="2"> MCDOWELL, J. (1994) <i>Mind and World</i>, Harvard University Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000054&pid=S0124-6127200600010000500001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><br>    <!-- ref --><br> MCDOWELL, J. (1998) "Reply to Commentators", en <i>Philosophy and Phenomenological Research</i>, Vol. 58, No. 2.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000056&pid=S0124-6127200600010000500002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><br>    <!-- ref --><br> MERLEAU-PONTY, M. (1962) <i>Phenomenology of Perception</i>, Routledge &amp; Kegan Paul.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000058&pid=S0124-6127200600010000500003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><br>    <!-- ref --><br> MERLEAU-PONTY, M. (1983) <i>Sense and Content: Experience, Thought, and their Relations</i>, Oxford University Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000060&pid=S0124-6127200600010000500004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><br>    <!-- ref --><br> MERLEAU-PONTY, M. (1989) "Perceptual Content", en <i>Themes from Kaplan</i>, Almog, J, Perry, J &amp; Wettstein, H. (editors), Oxford University Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000062&pid=S0124-6127200600010000500005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><br>    <!-- ref --><br> PEACOCKE, C. (1998) "Nonconceptual Content Defended", en <i>Philosophy and Phenomenological Research</i>, Vol. 58, No. 2. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000064&pid=S0124-6127200600010000500006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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