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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[DE LO QUE TRATAN EN COMÚN TEORÍAS INCONMENSURABLES]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[In this paper the two main characterizations of inter-theoretic incommensurability are explained, and the problem of how to determine what allegedly have in common two incommensurable theories is deal with. The elucidation of this problem, by using the second characterization, will be developed with the help of the structural meta-theory. This Project is relevant since an interesting comparison between two incommensurable theories only has sense if, in fact, they deal with something common.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <font face="Verdana" size="3">     <p align="center"><b>DE LO QUE TRATAN EN COM&Uacute;N TEOR&Iacute;AS INCONMENSURABLES</b></p></font> <font face="Verdana" size="2">    <p align="center"><b>OF WHAT INCOMMENSURABLE THEORIES HAVE IN COMMON</b></p>     <p align="center"><b>Jos&eacute; L. Falguera    <br>  Universidad Santiago De Compostela, Espa&ntilde;a. <a href="mailto:lflgfalg@usc.es">lflgfalg@usc.es</a></b><a href="mailto:lflgfalg@usc.es"></a></p>     <p align="center">Recibido el 3 de abril y aprobado el 6 de mayo de 2008</p>     <p><b>Resumen</b></p>     <p>En este art&iacute;culo se explicitan las dos caracterizaciones fundamentales de la inconmensurabilidad interte&oacute;rica en la obra de Kuhn, y a la luz de tales caracterizaciones, se aborda el problema de c&oacute;mo determinar lo que supuestamente tratan en com&uacute;n teor&iacute;as inconmensurables. La elucidaci&oacute;n de este asunto, a partir de la segunda caracterizaci&oacute;n, se desarrollar&aacute; apoy&aacute;ndose en la metateor&iacute;a estructural. Este proyecto es relevante pues una comparaci&oacute;n interesante entre dos teor&iacute;as inconmensurables s&oacute;lo tiene sentido si efectivamente ellas tratan algo en com&uacute;n.</p>     <p><b>Palabras clave</b></p>     <p>Kuhn, inconmensurabilidad, comparaci&oacute;n de teor&iacute;as, estructuralismo.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>Abstract</b></p>     <p>In this paper the two main characterizations of inter-theoretic incommensurability are explained, and the problem of how to determine what allegedly have in common two incommensurable theories is deal with. The elucidation of this problem, by using the second characterization, will be developed with the help of the structural meta-theory. This Project is relevant since an interesting comparison between two incommensurable theories only has sense if, in fact, they deal with something common.</p>     <p><b>Key words</b></p>     <p>Kuhn, incommensurability, comparison of theories, structuralism.</p> <hr size="1">     <p align="center"><b>1. INTRODUCCI&Oacute;N</b></p>     <p>Thomas S. Kuhn indica en sus &uacute;ltimos trabajos que el tema de la inconmensurabilidad (interte&oacute;rica)<a href="#1" name="n1"><sup>1</sup></a> ha constituido el asunto fundamental de su investigaci&oacute;n desde la aparici&oacute;n de <i>The structure of scientific theories</i> (<i>La estructura de las revoluciones cient&iacute;ficas</i>). De hecho, llega a se&ntilde;alar que la tesis de la inconmensurabilidad fue la innovaci&oacute;n m&aacute;s importante de ese libro (Kuhn, 1993: 314-315). Pero si atendemos a las aportaciones que Kuhn ha hecho sobre la tesis desde la publicaci&oacute;n de ese ensayo hasta su fallecimiento, encontramos diferencias en la manera en que la caracteriza. El prop&oacute;sito de este trabajo es explicitar las dos caracterizaciones fundamentales de la inconmensurabilidad interte&oacute;rica que cabe extraer de la obra de Kuhn para, a la luz de las mismas, abordar el problema de c&oacute;mo determinar lo que supuestamente tratan en com&uacute;n teor&iacute;as inconmensurables. En ese sentido, la elucidaci&oacute;n de dicha cuesti&oacute;n a partir de la segunda de las caracterizaciones se desarrollar&aacute; apoy&aacute;ndose en la metateor&iacute;a estructural. La relevancia de c&oacute;mo determinar lo que tratan en com&uacute;n dos teor&iacute;as inconmensurables la da el que la comparaci&oacute;n interesante entre tales teor&iacute;as s&oacute;lo tiene sentido si efectivamente tratan algo en com&uacute;n.</p>     <p align="center"><b>2. CARACTERIZACI&Oacute;N INICIAL DADA POR KUHN DE LA INCONMENSURABILIDAD</b></p>     <p>Un examen de las primeras formulaciones que Kuhn hizo de la tesis de la inconmensurabilidad muestra que este autor introdujo la expresi&oacute;n de inconmensurabilidad para dar cuenta de la relaci&oacute;n entre dos teor&iacute;as en disputa cuando una ha desplazado a la otra en la comprensi&oacute;n cognoscitiva de ciertos problemas del mundo externo &#8213;naturaleza<a href="#2" name="n2"><sup>2</sup></a>&#8213; como resultado de un cambio dr&aacute;stico (o revolucionario), que supone una nueva manera de conocer. Como es bien conocido, la noci&oacute;n de inconmensurabilidad forma parte, en el caso de Kuhn, de la caracterizaci&oacute;n que proporciona de la din&aacute;mica de las ciencias factuales. Esta caracterizaci&oacute;n esquem&aacute;ticamente establece que cuando se llega a imponer una teor&iacute;a en un campo de conocimiento se da un desarrollo acumulativo, desarrollo que Kuhn denomina "ciencia normal&quot;, hasta que se produce una "crisis&quot; en tal desarrollo como resultado de ciertas anomal&iacute;as; crisis que algunas veces desembocan en una revoluci&oacute;n cient&iacute;fica, con el consiguiente cambio de la teor&iacute;a dominante hasta ese momento por una nueva. La noci&oacute;n de inconmensurabilidad, usada en este contexto, quiere captar la brecha que se abre entre la teor&iacute;a desplazada y la que desplaza.</p>     <p>Entre las caracter&iacute;sticas del fen&oacute;meno de la inconmensurabilidad, tal y como Kuhn lo presenta inicialmente, tenemos que las teor&iacute;as inconmensurables<a href="#3" name="n3"><sup>3</sup></a>:</p>     <p>a) Divergen en los problemas considerados pertinentes.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  b) Conllevan cambios de m&eacute;todos y normas.    <br>  c) Manifiestan variaci&oacute;n conceptual con modificaci&oacute;n de los compromisos ontol&oacute;gicos (divergencia referencial).    <br>  d) Suponen cambios perceptivos.    <br>  e) Son incompatibles.</p>     <p>Como consecuencia de las diferencias entre dos teor&iacute;as inconmensurables:</p>     <p>f) No hay criterios l&oacute;gico-deductivos que permitan decidir entre ambas.    <br>  g) Ni siquiera hay experiencia com&uacute;n compartida que quepa tomar como base neutral.    <br>  h) La elecci&oacute;n de teor&iacute;a no es una cuesti&oacute;n de prueba, sino de persuasi&oacute;n.</p>     <p align="center"><b>3. EL PROBLEMA DE DETERMINAR LO QUE TRATAN EN COM&Uacute;N TEOR&Iacute;AS INCONMENSURABLES CON CAMBIO PERCEPTIVO</b></p>     <p>Dadas las diferencias se&ntilde;aladas entre dos teor&iacute;as inconmensurables, uno de los problemas que se plantea es qu&eacute; permite comparar ambas teor&iacute;as, supuesto que la condici&oacute;n de incompatibilidad es efectiva, y en consecuencia, que deben tratar sobre lo mismo en alg&uacute;n sentido. Pero precisamente eso es lo que no resulta claro que sea posible establecer. Es cierto que el que haya divergencia de problemas no significa que la divergencia sea total. Pero la exclusi&oacute;n de criterios neutrales para elegir entre tales teor&iacute;as, junto con las consideraciones de que se da variaci&oacute;n conceptual con divergencia de referencia y de que se dan cambios perceptivos, conllevan que no resulte claro c&oacute;mo poder <i>determinar</i> que las teor&iacute;as inconmensurables tratan sobre parcelas compartidas. Y si no es posible tal determinaci&oacute;n, el supuesto de que tratan de tales parcelas compartidas carece de fundamento, y con &eacute;l el de la pretensi&oacute;n de presentarlas como teor&iacute;as rivales e incompatibles en un sentido interesante.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>A la luz de lo dicho, no es de extra&ntilde;ar que varios fil&oacute;sofos entendieran la tesis de la inconmensurabilidad como si planteara la imposibilidad de comparar las teor&iacute;as en disputa<a href="#4" name="n4"><sup>4</sup></a>. Es cierto que Kuhn da por supuesto la existencia de una naturaleza (por tanto, con estructura y mobiliario) independiente de los sujetos cognoscentes, y sobre la que pretendidamente tratan nuestras teor&iacute;as cient&iacute;ficas<a href="#5" name="n5"><sup>5</sup></a>. Es m&aacute;s, seg&uacute;n &eacute;l, esa naturaleza interacciona con nosotros (sujetos cognoscentes) constri&ntilde;endo las posibilidades de representarla, en especial mediante nuestras teor&iacute;as. Pero tambi&eacute;n es cierto que para Kuhn tales restricciones no nos aseguran la correcci&oacute;n de las representaciones. La naturaleza es el polo al que tienden nuestras representaciones cognoscitivas, pero del que nunca tenemos conocimiento efectivo en sentido estricto. Espec&iacute;ficamente, la representaci&oacute;n de parcelas de la naturaleza conforme a una teor&iacute;a entra&ntilde;a una cierta manera de recortar, y por ello de concebir, la naturaleza, que nunca cabe establecer que corresponda a la manera en que de hecho est&aacute; recortada. Una teor&iacute;a aporta una manera de recortar que es reemplazada por otra alternativa con una teor&iacute;a inconmensurable. Pero la existencia de una naturaleza independiente de los sujetos cognoscentes no permitir&iacute;a dirimir entre las maneras de recortar que proporcionan teor&iacute;as inconmensurables compatibles con las constricciones que nos impone la naturaleza. El problema, de tener soluci&oacute;n, debe encontrarla del lado relacionado con las representaciones de tal naturaleza.</p>     <p>Una primera complicaci&oacute;n al respecto deviene de la variaci&oacute;n conceptual que conlleva (seg&uacute;n Kuhn) divergencia referencial<a href="#6" name="n6"><sup>6</sup></a>. En la medida en que tal variaci&oacute;n afecte la totalidad de los aparatos conceptuales de un par de teor&iacute;as inconmensurables, no habr&aacute; posibilidad de establecer referencia compartida alguna, ni siquiera relaciones entre las respectivas maneras de recortar la naturaleza. La consecuencia obvia es que nos quedar&iacute;amos sin posibilidad de identificar las referencias para una teor&iacute;a desde el aparato conceptual de una teor&iacute;a alternativa, y con ello aparentemente sin posibilidad de establecer qu&eacute; tratan en com&uacute;n. Pero, &iquest;cabe pensar que la variaci&oacute;n conceptual con divergencia de referencia alcanza, para Kuhn, la totalidad de los respectivos aparatos conceptuales de teor&iacute;as inconmensurables? Si tomamos en consideraci&oacute;n que Kuhn defiende la tesis de la carga te&oacute;rica del vocabulario observacional, da la impresi&oacute;n de que habr&iacute;a que concluir asintiendo a tal cuesti&oacute;n. Demos por supuesto de momento que es as&iacute;. No obstante, veremos m&aacute;s adelante que las cosas no son tan claras.</p>     <p>Una salida a la dificultad consistir&iacute;a en recurrir a experiencias sensoriales compartidas entre miembros de comunidades que sostienen teor&iacute;as inconmensurables. El que haya diferentes maneras (te&oacute;ricamente dependientes) de recortar el mundo no excluye de entrada que las experiencias sensitivas sean comunes a los miembros de diferentes comunidades cient&iacute;ficas, en tanto que sujetos con capacidades cognoscitivo-sensoriales normales. Pero tambi&eacute;n esto es rechazado por Kuhn en las propuestas iniciales, ya que afirma que entre miembros que sostienen teor&iacute;as inconmensurables hay cambios perceptivos que impiden hablar de experiencia compartida (Kuhn, 1962). De hecho, podr&iacute;amos pensar que la exclusi&oacute;n de experiencia com&uacute;n compartida, en la medida en que est&eacute; propiciada por diferencias perceptivas, conlleva descartar toda posibilidad de determinar que en cierta circunstancia estamos ante lo mismo.</p>     <p>Kuhn en el <i>Postscript</i> (<i>Postdata-1969</i>), aun manteniendo los puntos de vista anteriormente expuestos, intenta evitar el relativismo social (o cultural) al que aparentemente conduce la caracterizaci&oacute;n dada de la tesis de inconmensurabilidad, mediante el recurso a los 'est&iacute;mulos' compartidos que causan nuestras percepciones (Kuhn, 1970a: 307). Los est&iacute;mulos, as&iacute; considerados: a) o bien ser&iacute;an concebidos como resultado de la indagaci&oacute;n te&oacute;rica; b) o bien tendr&iacute;an independencia con respecto a nuestros procesos cognoscitivos y, por ello, su identidad no estar&iacute;a afectada por la adopci&oacute;n de una u otra teor&iacute;a. Pero ninguna de las v&iacute;as resuelve el problema. En el primer caso, nada nos garantiza que su identificaci&oacute;n conforme a una teor&iacute;a sea compartida por quienes sostienen una teor&iacute;a inconmensurable. Tampoco el recurso a los est&iacute;mulos conforme a la segunda opci&oacute;n parece de utilidad para resolver el problema del relativismo social y para proporcionar un &aacute;mbito desde el que asegurar la comparabilidad buscada entre teor&iacute;as inconmensurables, ya que por su propio car&aacute;cter, independiente a los procesos epist&eacute;micos, son indeterminables para los sujetos cognoscentes, y no cabe identificar est&iacute;mulos coincidentes o similares<a href="#7" name="n7"><sup>7</sup></a>. Luego, el problema de c&oacute;mo asegurar que teor&iacute;as inconmensurables tratan sobre aspectos comunes sigue abierto.</p>     <p>Volviendo sobre las experiencias perceptivas, considero importante plantearse un par de cuestiones: a) si la consideraci&oacute;n de Kuhn sobre la variaci&oacute;n perceptiva con el cambio de teor&iacute;a es sostenible; y b) si es preciso sostener tal variaci&oacute;n perceptiva para defender la tesis de la inconmensurabilidad.</p>     <p>En lo que concierne a la primera cuesti&oacute;n, A. Bird (2000) discute los casos que Kuhn y previamente Hanson manejan a fin de justificar la tesis de que cambios te&oacute;ricos pueden producir cambios de experiencia visual. De manera convincente (a mi entender) concluye Bird que lo m&aacute;s que aquellos logran mostrar (mediante tales casos) es: i) que la experiencia y aprendizajes visuales previos de un sujeto pueden afectar su experiencia visual actual; y ii) que los cambios de teor&iacute;a, y por ello de conceptos, pueden cambiar la manera de <i>conceptuar</i> nuestras experiencias visuales. Pero de ah&iacute; a concluir que el cambio de teor&iacute;a cambia nuestras experiencias perceptivas (y en concreto las visuales) hay un trecho. Concede Bird que en algunos casos de experiencia visual la adquisici&oacute;n de nuevos conceptos por definici&oacute;n ostensiva &#8213;es decir, en presencia de ejemplares (sean reales o sean representaciones)&#8213; puede formar parte del aprendizaje para conformar la experiencia perceptiva, y espec&iacute;ficamente la visual. Pero a&ntilde;ade que esto s&oacute;lo suceder&iacute;a si los nuevos conceptos se adquirieran mediante ejemplares con un fuerte componente visual, el cual interviniera en la adquisici&oacute;n de tales conceptos y provocara cambios en los poderes discriminatorios visuales. En cualquier caso, Bird indica que la dependencia de la experiencia previa es de mayor calado cuando &eacute;sta es visual que al ser meramente conceptual. Con lo que las diferencias en las creencias te&oacute;ricas afectar&iacute;an de manera d&eacute;bil y marginal a las experiencias perceptivas visuales. Y por eso no cabr&iacute;a pensar en diferencias significativas en las experiencias perceptivas de quienes sostienen teor&iacute;as alternativas (Bird, 2000: 119). Pero es m&aacute;s, experiencias perceptivas reconocidas como incorrectas, como la de la visi&oacute;n de las l&iacute;neas de M&uuml;ller-Lyer, perduran en los sujetos a pesar de haber alcanzado la convicci&oacute;n de su car&aacute;cter inadecuado, cuando eso deber&iacute;a subsanarse si fuera cierta la tesis del cambio perceptivo con los cambios te&oacute;ricos.</p>     <p>Podr&iacute;amos pensar que si las experiencias perceptivas no se ven alteradas por el cambio de teor&iacute;a<a href="#8" name="n8"><sup>8</sup></a> estar&iacute;a resuelto el problema de c&oacute;mo asegurar la base compartida para teor&iacute;as inconmensurables y hacer viable su comparaci&oacute;n. Sin embargo, entiendo que no hay razones para decir que el problema queda as&iacute; resuelto. Pero para justificarlo conviene considerar la cuesti&oacute;n de la relevancia del cambio perceptivo para la tesis de la inconmensurabilidad.</p>     <p>En relaci&oacute;n a si el cambio perceptivo es preciso para sostener la tesis de la inconmensurabilidad, la respuesta, evidentemente, depende de qu&eacute; se considere como constitutivo de dicha tesis. Al respecto hemos de tener presente que, frente a la caracterizaci&oacute;n inicial que Kuhn proporciona de la tesis, en la que (tal y como vimos) incluye diferentes aspectos (entre ellos el de cambio perceptivo), a partir de mediados de los a&ntilde;os 70 presenta la inconmensurabilidad como un problema de &iacute;ndole ling&uuml;&iacute;stico-conceptual que imposibilita la traducci&oacute;n estricta entre las formulaciones ling&uuml;&iacute;sticas de las teor&iacute;as en cuesti&oacute;n. Es decir, la caracteriza en t&eacute;rminos de variaci&oacute;n conceptual con divergencia de referencia, pero sin hacer menci&oacute;n al cambio perceptivo. En principio no resulta claro si bajo esta nueva caracterizaci&oacute;n cabr&iacute;a pensar que el cambio perceptivo es una consecuencia de la variaci&oacute;n conceptual con divergencia de referencia o si meramente es un aspecto que deja de contemplar como formando parte de la tesis de la inconmensurabilidad. Aunque creo que Kuhn no ha llegado a ser totalmente expl&iacute;cito sobre este aspecto, sospecho que m&aacute;s bien se dio la segunda opci&oacute;n. Pero para justificarlo tal vez sea oportuno aclarar por qu&eacute; la incorpor&oacute; inicialmente y, en todo caso, por qu&eacute; el cambio perceptivo no es preciso para la nueva caracterizaci&oacute;n de la inconmensurabilidad.</p>     <p>La tesis del cambio perceptivo con el cambio te&oacute;rico ya estaba formulada claramente por Hanson, y a Kuhn le resultaba f&aacute;cil incorporarla a su caracterizaci&oacute;n del fen&oacute;meno de la inconmensurabilidad. Pero &eacute;sta no deja de ser una motivaci&oacute;n superficial. Entiendo que hay una raz&oacute;n de mayor calado para que la contemplara inicialmente, que al considerarla cr&iacute;ticamente nos mostrar&aacute; lo innecesario de apelar al cambio perceptivo para establecer la tesis de la inconmensurabilidad. Tal raz&oacute;n se encuentra en la influencia del discurso neopositivista. En concreto, en tal discurso se establece que hay un lenguaje que designa de manera directa e inmediata las experiencias perceptivas: el lenguaje observacional en la acepci&oacute;n neopositivista. Tengamos en cuenta que para los neopositivistas las experiencias perceptivas i) son la base &uacute;ltima sobre la que fundamentar la evaluaci&oacute;n de las propuestas de conocimiento; y ii) proporcionan informaci&oacute;n directa sobre la naturaleza &#8213;es decir, no suponen, o dependen de, cualquier juicio o estado mental relacionado&#8213;. Con esto los enunciados del lenguaje observacional, en la acepci&oacute;n neopositivista, en la medida en que eran compartidos intersubjetivamente, constitu&iacute;an el elemento &uacute;ltimo para decidir entre teor&iacute;as factuales. Kuhn no pretend&iacute;a cuestionar que los enunciados observacionales sirvan intrate&oacute;ricamente para evaluar las teor&iacute;as, por el contrario lo aceptaba. Lo que cuestionaba es que fueran un elemento interte&oacute;rico neutral y objetivo de decisi&oacute;n. Pero para ello no precisaba, no se precisa, rechazar que las percepciones son independientes de los juicios (y, por tanto, de las teor&iacute;as). Lo que se requiere es rechazar el supuesto de que los informes observacionales designan de manera directa e inmediata las experiencias perceptivas.</p>     <p>Al rechazar que los informes observacionales designen de manera directa e inmediata las experiencias perceptivas hay dos aspectos para considerar: a) que necesariamente designen experiencias perceptivas; y b) que cuando lo hacen lo hagan de manera directa e inmediata. Respecto al aspecto a) hay una literatura reciente, en la que cabe destacar los planteamientos de Shapere<a href="#9" name="n9"><sup>9</sup></a>, que no identifica observaci&oacute;n directa con percepci&oacute;n, aunque preserva, como Kuhn, la relevancia de la observaci&oacute;n cient&iacute;fica en la evaluaci&oacute;n de las propuestas de conocimiento cient&iacute;fico, y en consecuencia de los informes observacionales. S&oacute;lo en ciertas circunstancias las percepciones se tomar&iacute;an como observaciones. En otras muchas, aunque las percepciones contribuyan a realizar observaciones, la informaci&oacute;n de &eacute;stas no se asentar&iacute;a directamente sobre lo que captan nuestros sentidos, sino sobre lo que captan de manera directa, y con ciertas condiciones, otros receptores (instrumentos receptores). Por lo que concierne a b) encontramos que, aunque cabe la posibilidad de que las experiencias perceptivas sean independientes de juicios, debe rechazarse que los informes observacionales hechos a partir de, o sobre, nuestras experiencias perceptivas sean independientes de juicios. Una cosa es que cambien nuestras percepciones en funci&oacute;n de c&oacute;mo conceptuemos te&oacute;ricamente el mundo, y otra que lo que cambie sea la manera en que explicitamos informaci&oacute;n sobre nuestras percepciones en funci&oacute;n de las discriminaciones conceptuales (y en concreto te&oacute;ricas) de que dispongamos. Lo primero, cuando menos, est&aacute; cuestionado; pero lo segundo creo que ya no es cuestionado con argumentos convincentes. Ni siquiera es aceptable que exista una determinada clase de t&eacute;rminos descriptivos espec&iacute;ficos de lo que es percibible.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Pero haya o no cambio perceptivo con el cambio te&oacute;rico, lo relevante a los efectos del problema de la comparaci&oacute;n entre teor&iacute;as no son las experiencias perceptivas de los sujetos cognoscentes, ya que son de car&aacute;cter subjetivo. Aunque las percepciones no cambien con el cambio te&oacute;rico, ello no nos soluciona el problema de c&oacute;mo establecer lo que tratan en com&uacute;n teor&iacute;as inconmensurables. La soluci&oacute;n ha de proporcionarla la expresi&oacute;n de contenidos intersubjetivos. Los informes observacionales podr&iacute;an proporcionar tal soluci&oacute;n, ya que s&iacute; son expresi&oacute;n de contenidos intersubjetivos basados en la captaci&oacute;n de datos del mundo externo y susceptibles, por ello, de control intersubjetivo. Pero, a la luz del supuesto de que la variaci&oacute;n conceptual con divergencia de teor&iacute;a es total, tampoco los informes observacionales podr&aacute;n asegurar qu&eacute; teor&iacute;as inconmensurables tratan sobre algo en com&uacute;n. Bajo tal supuesto dos teor&iacute;as inconmensurables no compartir&iacute;an el aparato conceptual de sus informes observacionales, ya que el car&aacute;cter intersubjetivo de los informes observacionales para una teor&iacute;a estar&iacute;a limitado a la comunidad que sostiene dicha teor&iacute;a. En realidad, bajo tal supuesto entiendo que nada permitir&iacute;a determinar que teor&iacute;as inconmensurables tratan sobre algo en com&uacute;n, ya que no dispondr&iacute;amos de cauce intersubjetivo alguno compartido por ambas teor&iacute;as (y sus usuarios). Y de ser as&iacute;, su incompatibilidad ser&iacute;a un supuesto gratuito y su comparabilidad carente de la relevancia que en principio se le supone, a saber: la de permitir determinar la mejor opci&oacute;n te&oacute;rica para dar cuenta de determinadas parcelas de la naturaleza (aunque la decisi&oacute;n no se pueda realizar conforme a los c&aacute;nones propios de una l&oacute;gica deductiva).</p>     <p align="center"><b>4. NUEVA CARACTERIZACI&Oacute;N DE KUHN DE LA TESIS DE LA INCONMENSURABILIDAD</b></p>     <p>Sin embargo, la caracterizaci&oacute;n de la inconmensurabilidad que proporcion&oacute; Kuhn en sus &uacute;ltimos trabajos (y a la que ya se hizo referencia arriba) no nos aboca a un escenario tan pesimista. Seg&uacute;n &eacute;sta las teor&iacute;as inconmensurables<a href="#10" name="n10"><sup>10</sup></a>:</p>     <p>a) Manifiestan variaci&oacute;n conceptual con modificaci&oacute;n de los compromisos ontol&oacute;gicos (divergencia de referencia) en lo que concierne a <i>algunos</i> t&eacute;rminos, no a todos (inconmensurabilidad local).    <br>  b) Sus formulaciones son intraducibles (en sentido estricto) a un lenguaje com&uacute;n<a href="#11" name="n11"><sup>11</sup></a>.    <br>  c) Son incompatibles.</p>     <p>A la falta de menciones al cambio de percepci&oacute;n (ya planteada) hay que a&ntilde;adir el car&aacute;cter local de la tesis. Se&ntilde;ala Kuhn que la variaci&oacute;n conceptual con divergencia de referencia s&oacute;lo alcanza a parte de los respectivos t&eacute;rminos descriptivos de cada par de teor&iacute;as inconmensurables. Acepta, adem&aacute;s, que el problema de comparar tales teor&iacute;as resulta de la dificultad de identificar las referencias de <i>todos</i> los t&eacute;rminos de una de estas teor&iacute;as desde el lenguaje de lo inconmensurable. Pero tal dificultad es superable por la v&iacute;a de establecer interpretaciones para acceder a los significados y referencias de los t&eacute;rminos inconmensurables<a href="#12" name="n12"><sup>12</sup></a>. Al respecto se&ntilde;ala que los t&eacute;rminos que preservan significado (y, por tanto, referencia) en dos teor&iacute;as inconmensurables constituyen la base para la comparaci&oacute;n de tales teor&iacute;as, y para explorar desde una de esas teor&iacute;as (por ejemplo, la desplazadora) los significados (y referencias) de los t&eacute;rminos inconmensurables de la otra (Kuhn, 1983 : 100). Tenemos, pues, que la soluci&oacute;n de Kuhn para fijar lo que tratan en com&uacute;n teor&iacute;as inconmensurables la proporciona la existencia de lenguaje compartido.</p>     <p>No obstante, tal soluci&oacute;n sin m&aacute;s no deja de ser bastante imprecisa y, por lo tanto, insatisfactoria. De lo hasta aqu&iacute; dicho nada permite establecer si existe alg&uacute;n criterio para delimitar el alcance de la inconmensurabilidad local: un criterio que explique por qu&eacute; ciertos t&eacute;rminos cambian de significado con divergencia de referencia, y por qu&eacute; otro vocabulario se mantiene invariante o es traducible estrictamente sin problemas. Y, sin embargo, eso parece indispensable para establecer c&oacute;mo determinar lo que tratan en com&uacute;n dos teor&iacute;as inconmensurables.</p>     <p align="center"><b>5. ELUCIDACI&Oacute;N DESDE LA METATEOR&Iacute;A ESTRUCTURAL DE LO QUE TRATAN EN COM&Uacute;N TEOR&Iacute;AS INCONMENSURABLES</b></p>     <p>En relaci&oacute;n con la caracterizaci&oacute;n de la tesis formulada por Kuhn en sus &uacute;ltimos trabajos, &eacute;l mismo nos proporciona un par de indicaciones que son relevantes: i) la conexi&oacute;n entre la inconmensurabilidad local y un holismo sem&aacute;ntico local; ii) la aceptaci&oacute;n de una distinci&oacute;n de los t&eacute;rminos descriptivos de una teor&iacute;a que est&eacute; relativizada a la misma, a saber, la distinci&oacute;n "te&oacute;rico/disponible anteriormente&quot;.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Mi convicci&oacute;n es que Kuhn destaca el holismo sem&aacute;ntico local y la distinci&oacute;n "te&oacute;rico/disponible anteriormente&quot; a partir de su conocimiento de la metateor&iacute;a estructural. Quede claro que no estoy afirmando que la tesis del holismo sem&aacute;ntico fuera conocida por Kuhn gracias a la metateor&iacute;a estructural. Pero la acepci&oacute;n de holismo sem&aacute;ntico <i>local</i> que adopta s&iacute; parece una novedad inspirada en las propuestas de la metateor&iacute;a estructural. Kuhn de alguna manera hace un reconocimiento de tal deuda en una conversaci&oacute;n publicada recientemente en la que se&ntilde;ala que todo lo que escribi&oacute; sobre el aprendizaje de t&eacute;rminos como 'fuerza', 'masa', etc. no lo habr&iacute;a hecho sin familiarizarse con la ideas de Sneed y Stegm&uuml;ller (Kuhn, 2000: 368). Y un examen de diferentes textos posteriores a 1976, en los que Kuhn habla del aprendizaje de t&eacute;rminos cient&iacute;ficos, muestra que esto le sirve para plantear la tesis del holismo sem&aacute;ntico local<a href="#13" name="n13"><sup>13</sup></a>.</p>     <p>Por lo que concierne a la distinci&oacute;n "te&oacute;rico/disponible anteriormente&quot; hay que reconocer la paternidad de Hempel (como hace el propio Kuhn, 1993); sin embargo, creo que tal distinci&oacute;n cobra importancia para Kuhn a partir de su contacto con la metateor&iacute;a estructural. De hecho, &eacute;l hace un reconocimiento en tal sentido en "Afterwords&quot;, de 1993<a href="#14" name="n14"><sup>14</sup></a>. La influencia de la metateor&iacute;a estructural para la reflexi&oacute;n que Kuhn hace sobre la inconmensurabilidad en sus &uacute;ltimos textos es notoria. Prueba de ello es que su comentario de 1976 a las propuestas de Sneed (1971) y Stegm&uuml;ller (1973), supone el momento de giro en el tratamiento de la tesis de la inconmensurabilidad hacia una caracterizaci&oacute;n estrictamente ling&uuml;&iacute;stico-conceptual (Kuhn, 1976: 190-191). Pero no me interesa tanto esta constataci&oacute;n, como la consideraci&oacute;n de que los an&aacute;lisis de la metateor&iacute;a estructural pueden servir para aportar luz al problema de c&oacute;mo determinar lo que tienen en com&uacute;n teor&iacute;as inconmensurables a la luz de qu&eacute; t&eacute;rminos cambian y cu&aacute;les permanecen invariantes o son traducibles.</p>     <p>Volviendo sobre la idea del holismo sem&aacute;ntico local, cabe decir que la inconmensurabilidad local es una consecuencia de &eacute;ste. El holismo sem&aacute;ntico local establece que, dada una teor&iacute;a, ciertos t&eacute;rminos descriptivos son interdependientes en lo que concierne a su significado y su referencia. De la imposibilidad de traducci&oacute;n se sigue que las interdependencias de algunos t&eacute;rminos en una teor&iacute;a conforman maneras de recortar la naturaleza diferente y no apresables mediante los t&eacute;rminos de determinada teor&iacute;a alternativa, aunque ambas traten sobre asuntos comunes. Podemos decir, desde una consideraci&oacute;n internista del lenguaje, que un grupo de t&eacute;rminos interdependientes de una de las teor&iacute;as conforma una ontolog&iacute;a con la que capturar parcelas de la naturaleza que es diferente de la que conforma un grupo de t&eacute;rminos interdependientes de la otra teor&iacute;a al querer capturar algunas de esas mismas parcelas. Kuhn en diferentes lugares plantea la cuesti&oacute;n de la interdependencia de significado y referencia entre t&eacute;rminos de una teor&iacute;a mediante consideraciones acerca de c&oacute;mo se gestan, y sobre todo, acerca de c&oacute;mo se aprenden por quienes se forman en una teor&iacute;a. Pero la noci&oacute;n de "holismo sem&aacute;ntico local&quot; as&iacute; considerada resulta muy indeterminada en lo que concierne a disponer de un criterio para establecer qu&eacute; grupo de t&eacute;rminos de una teor&iacute;a son interdependientes respecto a su significado y su referencia. Mi punto de vista es que la distinci&oacute;n "te&oacute;rico/disponible anteriormente&quot; constituye una clave al respecto. Si concebimos la noci&oacute;n de "t&eacute;rmino te&oacute;rico para una teor&iacute;a&quot; como dando cuenta de todo aquel <i>t&eacute;rmino introducido</i> espec&iacute;ficamente por esa teor&iacute;a y sin estar disponible con anterioridad, cabr&iacute;a pensar que la interdependencia de significado y de referencia concierne a todos los t&eacute;rminos te&oacute;ricos de una teor&iacute;a.</p>     <p>Pero la distinci&oacute;n "te&oacute;rico/disponible anteriormente&quot; as&iacute; planteada no deja de ser un tanto insatisfactoria. De los ejemplos de Kuhn se colige que "fuerza&quot; y "masa&quot; son interdependientes en la mec&aacute;nica newtoniana, y sin embargo no parece totalmente adecuado afirmar que, por ejemplo, "masa&quot;, conforme a como se emplea en la mec&aacute;nica newtoniana, se introdujera espec&iacute;ficamente con esta teor&iacute;a<a href="#15" name="n15"><sup>15</sup></a>. Por otro lado, el criterio de "t&eacute;rmino introducido con una teor&iacute;a&quot; de por s&iacute; tiene el problema de no permitir aclarar, por ejemplo, si alguna de las acepciones de "masa&quot; en la mec&aacute;nica relativista (o ambas) ya estaban introducidas previamente &#8213;eran disponibles anteriormente&#8213; (al menos en la mec&aacute;nica newtoniana) o no. Esto es un claro inconveniente para uno de los ejemplos paradigm&aacute;ticos de inconmensurabilidad que maneja Kuhn. Adem&aacute;s, resulta obvio que tal indeterminaci&oacute;n ser&iacute;a extensible a otros casos en los que est&aacute; en cuesti&oacute;n si se da el fen&oacute;meno de la inconmensurabilidad. Parece que lo relevante ser&iacute;a disponer de un criterio para "t&eacute;rmino te&oacute;rico de una teor&iacute;a&quot; que diera cuenta con claridad de la especificidad epist&eacute;mico-sem&aacute;ntica de tal t&eacute;rmino en dicha teor&iacute;a. Adem&aacute;s, ser&iacute;a interesante que el criterio manejado aportara luz a la idea de holismo sem&aacute;ntico local.</p>     <p>Al respecto cabe recordar que la metateor&iacute;a estructural establece una distinci&oacute;n semejante a la de "te&oacute;rico/disponible anteriormente&quot;, pero conforme a un criterio espec&iacute;fico de teoricidad. Intuitivamente tal criterio establece que dada una teor&iacute;a T los valores asignables a los t&eacute;rminos T-no-te&oacute;ricos son determinables sin suponer las leyes de T, mientras que la determinaci&oacute;n de los t&eacute;rminos T-te&oacute;ricos precisa, en definitiva, de las leyes fundamentales (en el sentido estructuralista) de T (incluidas impl&iacute;citamente las condiciones de ligadura fundamentales para los t&eacute;rminos T-te&oacute;ricos)<a href="#16" name="n16"><sup>16</sup></a>. En realidad los t&eacute;rminos T-te&oacute;ricos dependen de las leyes fundamentales y de algunas leyes cuasi-fundamentales de T<a href="#17" name="n17"><sup>17</sup></a>. As&iacute; planteado, tenemos que los t&eacute;rminos T-te&oacute;ricos dependen inexorablemente de T, aunque no de todas sus leyes y dem&aacute;s sistematizaciones te&oacute;ricas. Los t&eacute;rminos T-no-te&oacute;ricos no dependen de T, aunque pueden depender (y suele ser as&iacute;) de alguna o algunas otras teor&iacute;as. Ello hace que el significado y referencia de los t&eacute;rminos T-no-te&oacute;ricos sean independientes con respecto a T, mientras que los de los t&eacute;rminos T-te&oacute;ricos sean dependientes de T. Es el uso de las leyes fundamentales de T, que contienen las nociones te&oacute;ricas, conjuntamente con alguna ley cuasi-fundamental, y en relaci&oacute;n con determinadas aplicaciones, el que fija una nueva manera de estructurar la naturaleza. Con ello los t&eacute;rminos T-te&oacute;ricos tienen significado y referencia interdependientemente, dada su dependencia de las leyes fundamentales de T.</p>     <p>Kuhn en sus &uacute;ltimos trabajos se&ntilde;ala que los t&eacute;rminos te&oacute;ricos de una teor&iacute;a<a href="#18" name="n18"><sup>18</sup></a> son adquiridos/aprendidos mediante <i>unas pocas</i> generalizaciones que proporcionan expectativas sobre las entidades (b&aacute;sicas y complejas) a las que conciernen tales t&eacute;rminos. En realidad, seg&uacute;n &eacute;l, tales generalizaciones son constitutivas de la estructura ontol&oacute;gica dada por los conceptos que tales t&eacute;rminos expresan. Frente al rol emp&iacute;rico caracter&iacute;stico de la mayor&iacute;a de las generalizaciones en una teor&iacute;a, las que son constitutivas de la estructura ontol&oacute;gica juegan para los usuarios de la teor&iacute;a un rol estipulativo. Tal rol estipulativo no convierte a estas generalizaciones en proposiciones anal&iacute;ticas, sino que m&aacute;s bien les confiere el <i>status</i> de proposiciones sint&eacute;ticas <i>a priori</i>. Pero tal car&aacute;cter sint&eacute;tico <i>a priori</i> no es absoluto, sino relativo a la teor&iacute;a y al sistema conceptual que la misma constituye<a href="#19" name="n19"><sup>19</sup></a>. A poco que examinemos los ejemplos que Kuhn maneja es f&aacute;cil ver que siempre aparece una ley fundamental (conforme a la metateor&iacute;a estructural), como el segundo principio de la mec&aacute;nica newtoniana, y alguna otra ley cuasi-fundamental. El parecer acerca del <i>estatus</i> sint&eacute;tico <i>a priori</i> de tales generalizaciones conecta claramente con el an&aacute;lisis que Moulines proporcion&oacute; de las leyes fundamentales al establecer que no son definiciones o verdades anal&iacute;ticas, pero son pr&aacute;cticamente incontrastables dado que su forma l&oacute;gica (encabezada por cuantificadores existenciales de al menos segundo orden) les confiere car&aacute;cter emp&iacute;ricamente irrestricto<a href="#20" name="n20"><sup>20</sup></a>. Si Kuhn apela adem&aacute;s a las leyes cuasi-fundamentales, es porque su <i>uso</i> requiere de alguna otra generalizaci&oacute;n. En este sentido, es la ley o leyes fundamentales de una teor&iacute;a, la o las que, conjuntamente con alguna ley cuasi-fundamental y en relaci&oacute;n con algunas determinadas aplicaciones, fija &#8213;conforme al rol estipulativo de que habla Kuhn&#8213; una manera espec&iacute;fica de categorizar y estructurar la naturaleza<a href="#21" name="n21"><sup>21</sup></a>. Aunque Kuhn reconoce que las leyes cuasi-fundamentales (como la de la gravedad o la de Hooke) podr&iacute;an haber sufrido determinadas modificaciones que no afectar&iacute;an la manera de conceptuar de la teor&iacute;a (Kuhn, 1983: 144).</p>     <p>El holismo sem&aacute;ntico local puede comprenderse conforme a esta consideraci&oacute;n, y de su mano tendr&iacute;amos las claves para la inconmensurabilidad local. Cambiar las leyes fundamentales supone cambiar de teor&iacute;a, y con ello introducir la variaci&oacute;n de significado y divergencia de referencia caracter&iacute;sticos del fen&oacute;meno de inconmensurabilidad. Pero tales cambios s&oacute;lo afectan a los t&eacute;rminos te&oacute;ricos de dicha teor&iacute;a; no afectan a sus t&eacute;rminos T-no-te&oacute;ricos. Por otro lado, el cambio de leyes especiales de una teor&iacute;a (m&aacute;xime si no son cuasi-fundamentales) no conlleva cambio de teor&iacute;a sino <i>en</i> la teor&iacute;a, ni conlleva introducir cambio de significado ni divergencia de referencia de sus t&eacute;rminos te&oacute;ricos.</p>     <p>Con el anterior punto de vista estar&iacute;amos aceptando la posibilidad de considerar como casos de inconmensurabilidad aquellos en los que, dadas dos teor&iacute;as, s&oacute;lo se produjera variaci&oacute;n al nivel de sus respectivos t&eacute;rminos te&oacute;ricos, y compartieran (sin variaciones relevantes) los t&eacute;rminos no-te&oacute;ricos. En tal caso el problema de fijar qu&eacute; tratan en com&uacute;n no encerrar&iacute;a dificultad, ya que con el vocabulario no-te&oacute;rico se identificar&iacute;an mediante las mismas descripciones las aplicaciones compartidas. En dicho caso cada par de teor&iacute;as en liza no tendr&iacute;a que compartir todas las aplicaciones, pero las compartidas constituir&iacute;an la base para su comparaci&oacute;n. Sin embargo, podr&iacute;a cuestionarse que este caso quepa denominarlo como de inconmensurabilidad. No se trata ahora de que exista un lenguaje observacional neutral y aproblem&aacute;tico, como se rechazaba desde las primeras aportaciones de Kuhn sobre inconmensurabilidad, ya que el vocabulario no-te&oacute;rico compartido por cierto par de teor&iacute;as en liza no tiene por qu&eacute; ser considerado aproblem&aacute;tico y neutral en un sentido absoluto (para cualquier teor&iacute;a); en realidad ni siquiera tiene por qu&eacute; ser un lenguaje observacional en la acepci&oacute;n de informes sobre nuestras experiencias, especialmente las perceptivas. Pero es un lenguaje aceptado como aproblem&aacute;tico y neutral relativamente a ambas teor&iacute;as, con el que describir completamente sus aplicaciones. De hecho Kuhn en su comentario a los planteamientos de Sneed y de Stegm&uuml;ller, de 1976, parece rechazar que en los casos de inconmensurabilidad quepa la comparaci&oacute;n a partir de un vocabulario no-te&oacute;rico compartido. Es m&aacute;s, excluye la posibilidad de que con vocabularios no-te&oacute;ricos diferentes exista una relaci&oacute;n aproblem&aacute;tica para identificar cada posible aplicaci&oacute;n de una de las teor&iacute;as con una posible aplicaci&oacute;n de la otra (y, por tanto, tambi&eacute;n para emparejar aplicaciones pretendidas de ambas teor&iacute;as) (Kuhn, 1976: 227-228). Kuhn llega a afirmar en el texto de 1976 que tales posibilidades son equivalentes a la traducci&oacute;n estricta y eliminar&iacute;an los problemas de la inconmensurabilidad.</p>     <p>Dejemos a un lado de momento la posibilidad de que, a falta de vocabulario no-te&oacute;rico com&uacute;n, exista una relaci&oacute;n aproblem&aacute;tica entre los respectivos vocabularios no-te&oacute;ricos, y tomemos en consideraci&oacute;n el rechazo manifestado por Kuhn a la existencia de vocabulario no-te&oacute;rico com&uacute;n. Kuhn da dos ejemplos de tal situaci&oacute;n, a saber, el del par de teor&iacute;as dado por la del flogisto y la del ox&iacute;geno y el del par dado por la mec&aacute;nica newtoniana y la relativista. Restringi&eacute;ndonos al &uacute;ltimo es f&aacute;cil constatar que los respectivos t&eacute;rminos no-te&oacute;ricos ser&iacute;an los que permitir&iacute;an las respectivas descripciones cinem&aacute;ticas, y aceptemos con Kuhn que entre tales vocabularios hay variaci&oacute;n conceptual y divergencia de referencia. A la luz de tales consideraciones se podr&iacute;a pensar que, seg&uacute;n Kuhn, la variaci&oacute;n conceptual con divergencia de referencia para los casos de inconmensurabilidad no se restringir&iacute;a a los respectivos t&eacute;rminos te&oacute;ricos, a diferencia de lo que hab&iacute;amos asumido antes, sino que siempre alcanzar&iacute;a a los no-te&oacute;ricos. Mi punto de vista, sin embargo, es que los desarrollos de Kuhn posteriores a 1976 no tienen por qu&eacute; excluir como casos de inconmensurabilidad aquellos en los que las diferencias se dan s&oacute;lo en los respectivos vocabularios te&oacute;ricos, toda vez que el compartir vocabulario no-te&oacute;rico <i>no garantiza la posibilidad de una traducci&oacute;n estricta que garantice una comparaci&oacute;n punto por punto entre las teor&iacute;as</i>; lo que ya desde 1976 es el aspecto central de la inconmensurabilidad. Tengamos en cuenta que en textos posteriores al de 1976 es cuando se resalta la idea de inconmensurabilidad local y la aceptaci&oacute;n de lenguaje com&uacute;n a teor&iacute;as inconmensurables<a href="#22" name="n22"><sup>22</sup></a>. Me atrevo a afirmar que la traducci&oacute;n estricta no se asegura por el recurso a un posible vocabulario no-te&oacute;rico compartido, cuando hay variaci&oacute;n conceptual entre los vocabularios te&oacute;ricos de las teor&iacute;as implicadas, dado que los t&eacute;rminos te&oacute;ricos no son definibles a partir de los no-te&oacute;ricos.</p>     <p>Pero, en cualquier caso, tambi&eacute;n resulta innegable, a la luz de los ejemplos antes mencionados, que entre los casos para considerar estar&iacute;an aquellos en los que se da variaci&oacute;n conceptual al nivel de los respectivos vocabularios no-te&oacute;ricos. La posibilidad de que la variaci&oacute;n conceptual alcance tambi&eacute;n a los t&eacute;rminos no-te&oacute;ricos de un par de teor&iacute;as T y T' no contraviene la anterior consideraci&oacute;n que vinculaba el holismo sem&aacute;ntico local a los t&eacute;rminos te&oacute;ricos de cada teor&iacute;a, y con ello a su dependencia de la ley fundamental o leyes fundamentales de dicha teor&iacute;a. S&oacute;lo hay que pensar que en tales casos se produce variaci&oacute;n conceptual al nivel de los respectivos t&eacute;rminos no-te&oacute;ricos porque tambi&eacute;n se dan cambios en leyes fundamentales de teor&iacute;as subyacentes a T y T'. (Decimos que una teor&iacute;a Ti es subyacente a otra Tj cuando Ti contiene como t&eacute;rmino Ti-te&oacute;rico uno que es Tj-no-te&oacute;rico.) De esta manera tenemos que en dichos casos, junto con la inconmensurabilidad local entre T y T', tambi&eacute;n se da una inconmensurabilidad local entre alguna(s) teor&iacute;a(s) subyacente(s) a T y alguna(s) teor&iacute;a(s) subyacente(s) a T'.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Entre tales casos cabr&iacute;a distinguir aquellos en los que dos teor&iacute;as inconmensurables compartan <i>parte</i> de su vocabulario no-te&oacute;rico (es decir, parte del vocabulario no-te&oacute;rico comparte significado y referencia) de aquellos en los que no comparten nada del aparato conceptual no-te&oacute;rico (es decir, la variaci&oacute;n de significado con divergencia de referencia afecta la totalidad de los respectivos t&eacute;rminos no-te&oacute;ricos, adem&aacute;s de los te&oacute;ricos). Si tomamos en consideraci&oacute;n que conforme a la metateor&iacute;a estructuralista los t&eacute;rminos que designan los dominios emp&iacute;ricos base (de aqu&iacute; en adelante, d.e.b.) de los modelos potenciales de una teor&iacute;a pertenecen al vocabulario no-te&oacute;rico, se podr&iacute;a pensar que para establecer qu&eacute; tratan en com&uacute;n dos teor&iacute;as inconmensurables bastar&iacute;a con que compartieran aquellos t&eacute;rminos (es decir, con el mismo significado) con los que se designan tales d.e.b. y no el resto del vocabulario no-te&oacute;rico. Sin embargo, quiero defender que ni siquiera es preciso compartir tal parte de los respectivos vocabularios no-te&oacute;ricos para poder establecer qu&eacute; tratan en com&uacute;n dos teor&iacute;as inconmensurables. Consid&eacute;rese que el que dos teor&iacute;as no compartan (algunos o todos) los t&eacute;rminos de d.e.b. significa que las entidades de (algunos o todos) los d.e.b. en (los modelos ponteciales de) una de las teor&iacute;as son de &iacute;ndole diferente a las entidades de cada uno de los d.e.b. en (los modelos potenciales de) la otra teor&iacute;a, y no meramente que hay cierta diferencia entre las extensiones de los respectivos d.e.b. de las teor&iacute;as. S&oacute;lo en el primer caso hablamos de verdadera divergencia ontol&oacute;gica. Pues bien, incluso cuando la variaci&oacute;n de t&eacute;rminos alcanza la totalidad de los respectivos vocabularios te&oacute;ricos y no-te&oacute;ricos de dos teor&iacute;as inconmensurables, hay una v&iacute;a de establecer lo que &eacute;stas tratan en com&uacute;n. Bastar&iacute;a con que mostr&aacute;ramos que existe una relaci&oacute;n entre los d.e.b. conforme a la cual se constatara que los mismos son el resultado de explicitar de maneras diferentes el mobiliario b&aacute;sico de <i>realidades compartidas</i>.</p>     <p>La anterior propuesta tropieza una vez m&aacute;s con el problema de c&oacute;mo establecer tal cosa sin recurrir a una relaci&oacute;n artificiosa, de c&oacute;mo disponer de garant&iacute;as de que las teor&iacute;as tratan de algo en com&uacute;n. Podr&iacute;a dar la impresi&oacute;n de que estamos ante casos de inconmensurabilidad interte&oacute;rica en los que no cabe la soluci&oacute;n de un lenguaje compartido, frente a lo asumido por Kuhn en sus &uacute;ltimos trabajos para todos los casos de inconmensurabilidad, dado que la variaci&oacute;n conceptual con divergencia de referencia alcanza la totalidad de vocabulario te&oacute;rico y no-te&oacute;rico de las teor&iacute;as en disputa. Obviamente, si as&iacute; fuera, y a la luz de la conclusi&oacute;n anteriormente establecida de que no cabe recurrir a las percepciones por su car&aacute;cter subjetivo, podr&iacute;a pensarse que en tal situaci&oacute;n s&oacute;lo hay apariencia de que las teor&iacute;as inconmensurables tratan sobre algo en com&uacute;n. Pero a&uacute;n queda un recurso para establecer que tales teor&iacute;as tratan sobre algo en com&uacute;n. Y, por extra&ntilde;o que parezca, el recurso lo sigue dando el lenguaje compartido en las formulaciones de dichas teor&iacute;as.</p>     <p>La cuesti&oacute;n es que t&eacute;rminos te&oacute;ricos y no-te&oacute;ricos de una teor&iacute;a no agotan el vocabulario descriptivo empleado en buena parte de las formulaciones de tal teor&iacute;a. Dichos t&eacute;rminos expresan la peculiar manera con que desde dicha teor&iacute;a se concept&uacute;an las parcelas de mundo sobre las que trata y, por tanto, los que fijan la ontolog&iacute;a asumida por la teor&iacute;a para esas parcelas. Podemos decir que, debido a ese papel, t&eacute;rminos te&oacute;ricos y no-te&oacute;ricos de una teor&iacute;a constituyen el <i>vocabulario caracter&iacute;stico</i> de la misma. Pero adem&aacute;s encontramos que las formulaciones de una teor&iacute;a pueden recurrir a t&eacute;rminos descriptivos <i>no-caracter&iacute;sticos</i>, para fijar las parcelas del mundo sobre las que tratan con recursos ajenos al vocabulario caracter&iacute;stico. De hecho, ese recurso permite ilustrar o identificar a qu&eacute; se aplica una teor&iacute;a conforme a descripciones ajenas a los t&eacute;rminos caracter&iacute;sticos de la misma (a efectos did&aacute;cticos, por ejemplo, para el lego); es decir, las entidades de cada d.e.b. son descritas o designadas mediante el vocabulario no-caracter&iacute;stico. Y sobre esa base se generaliza la relaci&oacute;n entre los respectivos t&eacute;rminos de d.e.b. de las teor&iacute;as inconmensurables. El &uacute;nico supuesto para a&ntilde;adir es que el vocabulario no-caracter&iacute;stico sea compartido por los usuarios de las teor&iacute;as inconmensurables. Pero esto es lo que parece que Kuhn de alguna manera asume en relaci&oacute;n con la tesis de la inconmensurabilidad al establecer que siempre hay alg&uacute;n lenguaje compartido. La variaci&oacute;n conceptual en los casos de inconmensurabilidad s&oacute;lo alcanzar&iacute;a a los t&eacute;rminos caracter&iacute;sticos de las teor&iacute;as en cuesti&oacute;n.</p>     <p>Si esta propuesta es aceptable, incluso en los casos de inconmensurabilidad con variaci&oacute;n conceptual que afecta a la totalidad de los vocabularios caracter&iacute;sticos (te&oacute;ricos y no-te&oacute;ricos) de las teor&iacute;as en disputa, cabe relacionar los respectivos d.e.b. a partir del vocabulario no-caracter&iacute;stico. El vocabulario no-caracter&iacute;stico permite establecer qu&eacute; tratan en com&uacute;n tales teor&iacute;as, y sobre tal base se pueden relacionar (de manera no arbitraria) los respectivos d.e.b.</p>     <p>Kuhn indica que la falta de traducci&oacute;n estricta entre las formulaciones ling&uuml;&iacute;sticas de dos teor&iacute;as inconmensurables puede superarse por la v&iacute;a de la interpretaci&oacute;n. Tal y como Kuhn presenta la interpretaci&oacute;n de una teor&iacute;a inconmensurable, tal interpretaci&oacute;n constituye la v&iacute;a para la identificaci&oacute;n de las referencias de sus t&eacute;rminos caracter&iacute;sticos<a href="#23" name="n23"><sup>23</sup></a>. Puede decirse que el lenguaje compartido (como m&iacute;nimo el que posibilita el vocabulario no-caracter&iacute;stico) constituye el cauce para establecer tal interpretaci&oacute;n. Y en los casos en los que la variaci&oacute;n alcanza incluso a los respectivos t&eacute;rminos de los d.e.b. de dos teor&iacute;as, la interpretaci&oacute;n mediante tal lenguaje compartido permite relacionar tales dominios. Y gracias a ello identificar la referencia no s&oacute;lo de los t&eacute;rminos de d.e.b. de la teor&iacute;a inconmensurable con respecto a aquella en la que estemos situados, sino tambi&eacute;n la del resto de los t&eacute;rminos caracter&iacute;sticos de dicha teor&iacute;a inconmensurable.</p>     <p>Moulines ha planteado un tipo de relaci&oacute;n entre d.e.b. de teor&iacute;as diferentes en el contexto de dar cuenta de una relaci&oacute;n de reducci&oacute;n ontol&oacute;gica que complemente una noci&oacute;n de reducci&oacute;n modelote&oacute;rica entre teor&iacute;as (Moulines, 1984; 1991: 264-274). Considero que la relaci&oacute;n entre los t&eacute;rminos de d.e.b. de dos teor&iacute;as inconmensurables que no comparten nada del vocabulario caracter&iacute;stico conlleva establecer v&iacute;nculos entre los respectivos d.e.b., que son similares a lo que Moulines ha presentado como v&iacute;nculos reductivos heterog&eacute;neos, pero sin el requisito de que se d&eacute; una relaci&oacute;n reductiva modelote&oacute;rica entre las teor&iacute;as consideradas. Tales v&iacute;nculos entre d.e.b. abarcan una pluralidad de casos posibles. Siendo T y T' las teor&iacute;as consideradas, los casos m&aacute;s simples de v&iacute;nculo se dan cuando para cada modelo potencial <i>x</i> de T y cada modelo potencial <i>y</i> de T' un determinado d.e.b. <i>D<sub>i</sub><sup>T(x)</sup></i> est&aacute; relacionado por un v&iacute;nculo biun&iacute;voco con un d.e.b. <i>D<sub>j</sub><sup>T'(y)</sup></i>; pero aun en dicha situaci&oacute;n caben diferentes posibilidades: a) que la relaci&oacute;n sea uno a uno entre la mayor&iacute;a de las entidades de <i>D<sub>i</sub><sup>T(x)</sup></i> y la mayor&iacute;a de las de <i>D<sub>j</sub><sup>T'(y)</sup></i> <a href="#24" name="n24"><sup>24</sup></a>; b) que la relaci&oacute;n sea tal que a cada entidad de <i>D<sub>i</sub><sup>T(x)</sup></i> le corresponda un subconjunto de entidades de <i>D<sub>j</sub><sup>T'(y)</sup></i>; c) que la relaci&oacute;n conecte cada entidad de <i>D<sub>i</sub><sup>T(x)</sup></i> con una tupla de entidades de <i>D<sub>j</sub><sup>T'(y)</sup></i>; d) que la relaci&oacute;n conecte cada entidad de <i>D<sub>i</sub><sup>T(x)</sup></i> con un conjunto de tuplas de entidades de <i>D<sub>j</sub><sup>T'(y)</sup></i>. No obstante, hay casos a&uacute;n m&aacute;s complejos en los que para cada modelo potencial <i>x</i> de T y cada modelo potencial <i>y</i> de T' un determinado d.e.b. <i>D<sub>i</sub><sup>T(x)</sup></i> est&aacute; relacionado por un v&iacute;nculo biun&iacute;voco con varios d.e.b. <i>D<sub>j1</sub><sup>T'(y)</sup>,&hellip;, D<sub>jm</sub><sup>T'(y)</sup></i> y tal vez algunos dominios auxiliares (por ejemplo, de entidades num&eacute;ricas) <i>A<sub>k1</sub><sup>T'(y)</sup>,&hellip;, A<sub>kn</sub><sup>T'(y)</sup></i>, de manera que a cada entidad de <i>D<sub>i</sub><sup>T(x)</sup></i> le corresponda alguna entidad que desde el punto de vista conjuntista tenga cualquier grado de complejidad obtenible a partir de los dominios <i>D<sub>j1</sub><sup>T'(y)</sup>,&hellip;, D<sub>jm</sub><sup>T'(y)</sup>, A<sub>k1</sub><sup>T'(y)</sup>,&hellip;, A<sub>kn</sub><sup>T'(y)</sup></i>.</p>     <p>Incluso en los casos en los que la inconmensurabilidad entre dos teor&iacute;as es menos local, la existencia de v&iacute;nculos entre los d.e.b. asegura la conexi&oacute;n entre respectivos modelos potenciales parciales de ambas teor&iacute;as, por m&aacute;s que tal conexi&oacute;n no suponga que hay v&iacute;nculos determinantes efectivos<a href="#25" name="n25"><sup>25</sup></a> para todos los respectivos t&eacute;rminos no-te&oacute;ricos. A partir de tales conexiones entre los respectivos modelos potenciales parciales se pueden comparar con cierta racionalidad las teor&iacute;as a la luz de en cu&aacute;les de sus aplicaciones intencionales es exitosa y en cu&aacute;les no es exitosa una determinada teor&iacute;a en relaci&oacute;n a la otra teor&iacute;a.<b></b></p>     <p>Tal y como se ha presentado, la inconmensurabilidad interte&oacute;rica, a la luz de la &uacute;ltima caracterizaci&oacute;n que he atribuido a Kuhn, se puede dar en diferentes grados, siendo m&aacute;s local o menos local. Seg&uacute;n hemos visto, los casos menos locales, es decir, cuando la variaci&oacute;n conceptual con divergencia de referencia alcanza a todos los t&eacute;rminos caracter&iacute;sticos, requieren recurrir s&oacute;lo al vocabulario no-caracter&iacute;stico, con vistas a establecer relaciones entre los d.e.b. de las teor&iacute;as involucradas que nos permitan fijar lo que tratan en com&uacute;n y justifiquen la comparaci&oacute;n. &Eacute;sta constituye la posibilidad m&iacute;nima. En la medida en que las teor&iacute;as compartan t&eacute;rminos no-te&oacute;ricos, la inconmensurabilidad ser&aacute; m&aacute;s local, y m&aacute;s sencillo establecer lo que tratan en com&uacute;n. Lo que carece de sentido son casos de inconmensurabilidad que sean globales, es decir, sin lenguaje de fondo compartido desde el que poder establecer conexiones ontol&oacute;gicas entre los dominios emp&iacute;ricos b&aacute;sicos.</p> <hr size="1">     <p><b>NOTAS AL PIE</b></p>     <p><a href="#n1" name="1">1</a> A lo largo de este trabajo cuando hable de inconmensurabilidad me referir&eacute; exclusivamente a un supuesto fen&oacute;meno que se da entre ciertos pares de teor&iacute;as factuales. No se pretende, pues, considerar aqu&iacute; aquellas versiones que hacen extensible la tesis a pares de lenguas cualesquiera.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a href="#n2" name="2">2</a> Aunque el uso que Kuhn hace de la expresi&oacute;n "naturaleza&quot; a lo largo de su obra no es un&iacute;voco, predomina el que tiene que ver con una realidad externa que es aut&oacute;noma con respecto a los procesos cognitivos, y a la que remiten los contenidos de conocimiento de los humanos. No obstante, su estructura y su mobiliario no son estrictamente atrapables mediante estos contenidos de conocimiento.</p>     <p><a href="#n3" name="3">3</a> Cfr. Kuhn, 1962/70, pp. 153, 165, 199-200, 230 y ss., y 236 [pp. 94, 103, 126-127, 148 y ss., y 152]. (Las referencias entre corchetes remiten a la versi&oacute;n inglesa, cuando tambi&eacute;n existe la castellana.)</p>     <p><a href="#n4" name="4">4</a> Por ejemplo, Achinstein (1964) y Shapere (1966).</p>     <p><a href="#n5" name="5">5</a> Cfr. Kuhn 1962/70, p. 191 [p. 121]. Adopto la convenci&oacute;n de utilizar la expresi&oacute;n "naturaleza&quot; para hablar de la realidad extra-cognoscitiva. Y reservar&eacute; la expresi&oacute;n "mundo&quot; para una peculiar manera de recortar esa naturaleza conforme a cierto aparato conceptual (por ejemplo, el de una determinada teor&iacute;a). No se me oculta que el uso que hace Kuhn de estas expresiones es ambiguo. Al respecto v&eacute;ase Hoyningen-Huene (1989/93: 31-36).</p>     <p><a href="#n6" name="6">6</a> No basta con que haya mera variaci&oacute;n conceptual, si de alg&uacute;n modo se puede asegurar que hay referencia compartida. Scheffler y Martin, por ejemplo, intentaron solventar el problema de la supuesta incomparabilidad que interpretaban estaba tras la tesis de la inconmensurabilidad apelando a que las referencias estar&iacute;an totalmente o parcialmente compartidas. (Cfr. Scheffler, 1967; Martin, 1971, 1972.)</p>     <p><a href="#n7" name="7">7</a> Hoyningen-Huene desarrolla con detalle las dos maneras de concebir los est&iacute;mulos, as&iacute; como las dificultades que cualquiera de las dos consideraciones encierran para solventar la amenaza de posibilidad del relativismo social. Cfr. Hoyningen-Huene (1989/93: 42-63).</p>     <p><a href="#n8" name="8">8</a> No pretendo haber justificado que no hay cambio perceptivo con el cambio te&oacute;rico. No es esa la pretensi&oacute;n de este trabajo, aunque s&iacute; creo que A. Bird proporciona una argumentaci&oacute;n convincente. Si traigo a colaci&oacute;n tal posibilidad es para, m&aacute;s adelante, mostrar que aun as&iacute; no tendr&iacute;amos ah&iacute; la soluci&oacute;n al problema de c&oacute;mo asegurar que teor&iacute;as inconmensurables tratan sobre algo en com&uacute;n.</p>     <p><a href="#n9" name="9">9</a> Cfr. Shapere (1982); Torretti (1986, 1990); Falguera (1991).</p>     <p><a href="#n10" name="10">10</a> Cfr. Kuhn, 1976, pp. 266-267 [pp.190-191]; 1983a, pp. 99-100 [pp.670-671]</p>     <p><a href="#n11" name="11">11</a> Kuhn, a partir de su 1976, maneja la noci&oacute;n de 'traducci&oacute;n' en un sentido m&aacute;s estricto que el habitual. Conforme al sentido estricto, ahora contemplado, por 'traducci&oacute;n' debe entenderse la sustituci&oacute;n sistem&aacute;tica de las expresiones de una formulaci&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica por expresiones de otra preservando la red de categor&iacute;as taxon&oacute;micas, es decir, la manera de categorizar. Con antelaci&oacute;n a 1976 (y a&uacute;n en su 1976) Kuhn hab&iacute;a contemplado una noci&oacute;n de traducci&oacute;n m&aacute;s flexible que exige <i>compromisos</i> (no exentos de problemas) para acceder a comprender lo que se establece en una teor&iacute;a inconmensurable. Tales compromisos son equiparables a las 'hip&oacute;tesis anal&iacute;ticas' de que se sirve Quine en los casos de traducci&oacute;n radical, salvo por el hecho de que para Kuhn tales compromisos son cambiantes a lo largo de una traducci&oacute;n flexible. El sentido flexible que hab&iacute;a manejado Kuhn corresponde a lo que en sus &uacute;ltimos planteamientos (desde 1983a) presenta como 'interpretaci&oacute;n'.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a href="#n12" name="12">12</a> Cfr. Kuhn 1976, p. 267 [p. 191]; 1983a, pp. 101y ss. [pp. 671 y ss.]</p>     <p><a href="#n13" name="13">13</a> Cfr. Kuhn, 1983a, pp. 115-116 [pp.676-677]; 1990, pp. 304 y ss. y p. 316 n.13.</p>     <p><a href="#n14" name="14">14</a> Cfr. Kuhn, 1993, p. 292 n. 18 [p. 333 n. 17].</p>     <p><a href="#n15" name="15">15</a> Para detalles sobre la historia de las nociones de "masa&quot;, cfr. Jammer (2000).</p>     <p><a href="#n16" name="16">16</a> El criterio no es estrictamente hist&oacute;rico, sino m&aacute;s bien metodol&oacute;gico. Conforme al mismo puede que un t&eacute;rmino sea te&oacute;rico respecto a una teor&iacute;a porque su determinaci&oacute;n pasa a depender de una ley fundamental establecida con posterioridad a alguna ley especial que incorpora tal t&eacute;rmino.</p>     <p><a href="#n17" name="17">17</a> Por ley cuasi-fundamental entiendo una ley que restringe de manera inmediata a una ley fundamental. Conforme a la metateor&iacute;a estructural ser&iacute;a la ley peculiar de una especializaci&oacute;n inmediata a un elemento te&oacute;rico b&aacute;sico (es decir, al elemento te&oacute;rico que tiene la ley fundamental como peculiar del mismo). Doy por supuesto que con las leyes fundamentales y cuasi-fundamentales de una teor&iacute;a est&aacute;n dadas (impl&iacute;citamente) las correspondientes condiciones de ligadura.</p>     <p><a href="#n18" name="18">18</a> Conviene recordar que &eacute;l habla de "t&eacute;rminos introducidos con una teor&iacute;a&quot;. En estos &uacute;ltimos trabajos Kuhn presenta tales t&eacute;rminos como t&eacute;rminos de g&eacute;nero que conforman lo que &eacute;l denomina un l&eacute;xico. Si no entiendo mal a Kuhn, podr&iacute;amos decir que un l&eacute;xico para una teor&iacute;a T vendr&iacute;a dado por sus t&eacute;rminos T-te&oacute;ricos.</p>     <p><a href="#n19" name="19">19</a> Cfr. Kuhn, 1983c, pp. 143-145 [pp. 566-567]; 1988, pp. 19 y ss.;1990, pp. 306 y ss.; 1993, pp. 316 y 331 y ss.</p>     <p><a href="#n20" name="20">20</a> Cfr. Moulines (1978; 1982: &sect; 2.3).</p>     <p><a href="#n21" name="21">21</a> Sobre el recurso a leyes especiales que son especializaciones directas de la ley fundamental o leyes fundamentales de una teor&iacute;a, cfr. G&auml;hde (1990: &sect;4).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a href="#n22" name="22">22</a> Por ejemplo en Kuhn, 1983a. Aunque la idea de lenguaje com&uacute;n ya hab&iacute;a sido manejada con anterioridad a su texto de 1976, por ejemplo en Kuhn, 1970b, pp. 448 y ss. [pp. 173 y ss.].</p>     <p><a href="#n23" name="23">23</a> Cfr. Kuhn, 1983a, pp. 108 y ss. [pp. 674 y ss.].</p>     <p><a href="#n24" name="24">24</a> Si este caso se diera para todos los d.e.b. de las dos teor&iacute;as, en realidad no estar&iacute;amos ante un estricto cambio ontol&oacute;gico en lo que concierne a sus d.e.b.</p>     <p><a href="#n25" name="25">25</a> Para la noci&oacute;n de v&iacute;nculo determinante, cfr. Moulines (1991: 257 y ss).</p> <hr size="1">     <p><b>REFERENCIAS</b></p>     <!-- ref --><p>1. ACHINSTEIN, P. (1964). "On the Meaning of Scientific Terms&quot;. En: <i>Journal of Philosophy</i>, <i>61</i>. pp. 475-510.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000098&pid=S0124-6127200800010000200001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>2. BIRD, A. (2000). <i>Thomas Kuhn.</i><b> </b>Acumen Pub. Lted. Chesham.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000099&pid=S0124-6127200800010000200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>3. FALGUERA, J. L. (1991). "Caracterizaci&oacute;n de la 'Observaci&oacute;n' y el "Lenguaje Observacional&quot; en las Ciencias F&aacute;cticas&quot;. En: <i>Arbor</i>, <i>542</i>. pp. 83-107.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000100&pid=S0124-6127200800010000200003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">4. G&Auml;HDE, U. (1990). &quot;On Innertheoretical Conditions for Theoretical Terms&quot;. En: <i>Erkenntnis</i>, <i>32</i>. pp. 215-233.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000101&pid=S0124-6127200800010000200004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>5. HOYNINGEN-HUENE, P. (1989/93). <i>Reconstructing Scientific Revolutions: Thomas S. Kuhn's Philosophy of Science</i>. Chicago: The Univ. of Chicago Press (Original en alem&aacute;n de 1989).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000102&pid=S0124-6127200800010000200005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>6. JAMMER, M. (2000).<b> </b><i>Concepts of Mass in Contemporary Physics and Philosophy</i>. New Jersey: Princeton Univ. Press, Princeton.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000103&pid=S0124-6127200800010000200006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>7. KUHN, T. S. (1962/70). <i>The Structure of Scientific Revolutions</i>. Chicago: Univ. of Chicago Press (2&ordf; ed., incluyendo "Postscrip: 1969&quot;, 1970). (Vers. cast.: <i>La estructura de las revoluciones cient&iacute;ficas</i>. M&eacute;xico: F.C.E., 1975).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000104&pid=S0124-6127200800010000200007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>8. _________. (1970a). "Postscript: 1969&quot;. En: T. S. Kuhn. (1962/70). <i>The Structure of Scientific Revolutions</i>. Chicago: Univ. of Chicago Press (2&ordf; ed., 1970). (Vers. cast.: "Postdata: 1969&quot;. En: <i>La estructura de las revoluciones cient&iacute;ficas</i>. M&eacute;xico: F.C.E., 1975).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000105&pid=S0124-6127200800010000200008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>9. _________. (1970b). "Reflections on My Critics&quot;. En: I. Lakatos &amp; A. Musgrave (eds.). (1970). <i>Criticism and the Growth of Knowledge</i>. Cambridge: Cambridge Univ. Press, pp. 231-278; vers. util. En: Kuhn, T. S. (2000). <i>The Road since Structure</i>. Chicago: Univ. of Chicago Press, pp. 123-175. (Vers. cast. En: "Consideraciones en torno a mis cr&iacute;ticos&quot;, en: I. Lakatos &amp; A. Musgrave (eds.). <i>La cr&iacute;tica y el desarrollo del conocimiento</i>. Barcelona: Grijalbo, 1975, pp. 391-453).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000106&pid=S0124-6127200800010000200009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>10. _________. (1976). "Theory-Change as Structure-Change. Comments of the Sneed Formalism&quot;. En: <i>Erkenntnis</i>, <i>10</i>: 179-200. (Vers. cast.: "El cambio de teor&iacute;a como cambio de estructura: comentarios sobre el formalismo de Sneed&quot;. En: J. L. Rolleri (ed.). <i>Estructura y desarrollo de las teor&iacute;as cient&iacute;ficas</i>. M&eacute;xico D.F.: UNAM, 1986).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000107&pid=S0124-6127200800010000200010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>11. _________. (1983a). "Commensurability, Comparability, Communicability&quot;. En: P. D. Asquith &amp; T. Nickles. <i>PSA 1992, Vol. 2</i>. East Leasing, Michigan, pp. 669-688. (Vers. cast.: "Conmensurabilidad, comparabilidad y comunicabilidad&quot;. En: Kuhn (1989), pp. 95-135).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000108&pid=S0124-6127200800010000200011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>12. _________. (1983b). "Response to Commentaries&quot;. En: P. D. Asquith &amp; T. Nickles (eds.). <i>PSA 1992, Vol. 2</i>. Michigan: East Leasing, pp. 712-716.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000109&pid=S0124-6127200800010000200012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>13. _________. (1983c). "Rationality and Theory Choice&quot;. En: <i>Journal of Philosophy</i>, <i>80</i>: 563-570. (Vers. cast.: "Racionalidad y elecci&oacute;n de teor&iacute;as&quot;. En: Kuhn (1989), pp. 137-151).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000110&pid=S0124-6127200800010000200013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>14. _________. (1989). <i>&iquest;Qu&eacute; son las revoluciones cient&iacute;ficas?</i> Barcelona: Paid&oacute;s.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000111&pid=S0124-6127200800010000200014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>15. _________. (1990), "Dubbing and Redubbing: The Vulnerability of Rigid Designation&quot;. En: C. W. Savage (ed.). (1990). <i>Scientific Theories. (XIV. Minnes. Stud. In the Phil. Science)</i>. Minneapolis: Minnesota Univ. Press, pp. 298-318.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000112&pid=S0124-6127200800010000200015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>16. _________. (1993). "Afterwords&quot;. En: P. Horwich. <i>World Changes. Thomas Kuhn and the Nature of Science</i>. Cambridge (Massachusetts): The MIT Press, pp. 311-341.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000113&pid=S0124-6127200800010000200016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>17. _________. (2000). <i>The Road since Structure</i>. Chicago, Illinois: The Univ. of Chicago Press (Vers. cast.: <i>El Camino desde la Estructura. Barcelona: Paid&oacute;s Ib&eacute;rica, 2002).</i>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000114&pid=S0124-6127200800010000200017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>18. MARTIN, M. (1971). "Referential Variance and Scientific Objetivity&quot;. En:<b></b><i>The British Journal for the Philosophy of Science</i>, <i>22</i>. pp. 17-26.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000115&pid=S0124-6127200800010000200018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>19. _________. (1972). "Ontological Variance and Scientific Objetivity&quot;. En:<b></b><i>The British Journal for the Philosophy of Science</i>, <i>23</i>. pp. 252-256.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000116&pid=S0124-6127200800010000200019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>20. MOULINES, C.U. (1978). "Cuantificadores Existenciales y Principios-Gu&iacute;a en las Teor&iacute;as F&iacute;sicas&quot;. En: <i>Cr&iacute;tica</i>, <i>10</i>. pp. 59-88.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000117&pid=S0124-6127200800010000200020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>21. _________. (1982). <i>Exploraciones Metacient&iacute;ficas</i>. Madrid: Alianza.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000118&pid=S0124-6127200800010000200021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>22. _________. (1984). "Ontological Reduction in Natural Sciences&quot;. En: W. Balzer, D.A. Pearce &amp; H. J. Schmidt. <i>Reduction in Science</i>. Reidel, Dordrecht. pp. 51-70.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000119&pid=S0124-6127200800010000200022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>23. _________. (1991). <i>Pluralidad y recursi&oacute;n. Estudios epistemol&oacute;gicos</i>. Madrid: Alianza.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000120&pid=S0124-6127200800010000200023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>24. SCHEFFLER, I. 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(Vers. cast.: <i>Estructura y din&aacute;mica de teor&iacute;as.</i><b> </b>Barcelona: Ariel, 1983).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000125&pid=S0124-6127200800010000200028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>29. TORRETTI, R. (1986). "Observation&quot;. En: <i>The British Journal for the Philosophy of Science</i>, <i>37</i>. pp. 1-23.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000126&pid=S0124-6127200800010000200029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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